Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.

Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"

Atentamente:

La Autora

Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)


"Aquellos que dicen que el mundo es un pañuelo ciertamente no me conocían o habrían simplemente dicho que el mundo es un cuadrito de papel sanitario simple, pequeño y cuadrado cuadrito de papel…

¿En serio cuanta jodida maña suerte puede una mujer tener, es que estaban acumulándolo para este punto de mi vida porque consideran que no he tenido suficiente mierda en mi camino hasta ahora?

Kami… simplemente es una locura, y no tengo el lujo de negarme a creer… no puedo dudar de la fuente que esto llega hasta mí.

Los secretos y las verdades son cosas crueles y devastadoras que existen solo para dañar a aquellos que son afectados por uno u otro de cualquier manera y ahora estoy aquí analizando hechos, repitiendo recuerdos, analizando reacciones y posiciones posibles de mi parte y de parte de otros.

Mi vida no pude simplemente ser tranquila aburrida y sin complicaciones ¿Verdad?

Tengo mucho que pensar, mucho que analizar, mucho que decidir… hay mucho en riesgo, mucho que perder nada que ganar… maldita sea justo cuando me enfrento y acepto lo que guardo en mi corazón la mierda cae sobre mí. ¿Qué debo hacer? Aun no lo sé, por ahora… necesito pensar mucho…"

Kagome Higurashi


Cap. 22: Una amarga verdad


Toga no podía creerlo cuando los heraldos anunciaron la llegada de lord Yuemaru como heraldo real de la casa de la Luna, menos cuando el macho en efecto vestido con toda la regalía de su posición y su rango flanqueado apropiadamente (y no por necesidad de protección sino por muestra del poder del clan de la casa de la luna) todos vestidos de punta en blanco con la cresta, escudos y ornamentadas armas a la cadera como la costumbre de la realeza dictaba, irrumpió en medio de la corte del día enviando una ola de agitados susurros y temor a los presentes, ellos sabían muy bien quien era aquel macho y lo poderoso que el había sido para ser elegido como el acompañante de lady Irasue en su celo antes de aparearse con él.

Inu no Taisho lo odiaba profundamente, el siempre había sospechado que en el fondo Irasue los había comparado y se había inclinado a favorecer más a aquel arrogante aristócrata que a él, su compañero un verdadero guerrero. (Poco importaba que la capacidad en batalla de Yuemaru fuera legendaria y se le comparara con la furia del mismísimo Tsukuyomi-sama poniendo en cintura a Amaterasu y su eterno feudo con Susano wo)

— Lord concub….

Silencio inculta concubina. Jamas compares mi posición en la antigua vida de mi lady Irasue con la tuya en la cama de un macho "emparejado" — Cortó Yuemaru secamente, las ricas notas roncas eran gélidas y no daban apertura a ningún tipo de concesión o bienvenida y enviaron temblores de ultratumba por las espinas dorsales de todos, cuando se lo proponía aquel macho podía meter el temor del cuerpo en quienes deseaba tan efectivamente como el mismísimo lord Sesshomaru.

— Te recuerdo que le hablas a la señora de la casa — Dijo Toga mirándolo fijamente.

— La señora de la casa de la Luna Y de la casa del Oeste permanece en el palacio de la casa de la luna, la burla de mujer junto a ti es tu… concubina… recuerdas que los Youkai no reconocemos el matrimonio humano igual que ellos, menos aun cuando es un macho "emparejado" el que contrae nupcias ¿verdad?... — Dijo Yue con lentitud que rayaba en la sarcástica burla, dedicándola una mirada cargada de profundo desdén y aburrimiento.

— ¿Cómo te a...

— En fin, no tengo tiempo para perderlo así que fungiendo este día como heraldo de la casa dela luna, con sus testigos y acompañantes de rigor, textualmente recito:

"Yo lord Sesshomaru Taisho Inutsuki señor de la casa de la luna y príncipe heredero « primogénito » del Oeste envía la proclama de negativa ROTUNDA al vulgar ofrecimiento de la dudosa líder del clan Setsuna el cual consistió en entregar a alguna de las "penosas" mujeres débiles y de dudosa e inexistente reputación a este Sesshomaru, como material vivo de donde escoger una "digna compañera" alegando que este hace muchos siglos que se considera entre los Youkai como un verdadero "adulto" y no requiere, solicita y no necesita interferencia de nadie para elegir, y reclamar una compañera digna de este, menos aun de la meretriz oficial del Oeste, cabe destacar que el mal llamado "noble Clan" Setsuna no es más que un nido de víboras al que este no miraría ni en busca de una cortesana para el más fiel de sus servidores, incluso el Kappa merece mejor material para reproducirse que el que pueda ofrecer la "casa" de Setsuna, además que teniendo en cuenta la situación entre la mal llamada "líder de clan" y su parte en la vergonzosa historia entre la madre de este, Inu no Taisho y ella, es ciertamente ridículo su tentativa a ofrecerle a este a alguna de las furcias en su clan que actualmente están en edad desesperada de contraer nupcias, con alguien acaudalado y con la envestidura de poder que tanto codician.

Esperando que nunca más vuelva a recibir invitación alguna tocando este o cualquier tema en particular, este Sesshomaru se despide recordándole a la concubina del Oeste, que a una nueva tentativa de interferir con la vida y decisión de este, se pedirá formalmente tu cabeza en la corte Youkai y este no será negado el placer de acabar con tu patética y molesta existencia, este Inuyasha de por medio o no.

Lord Sesshomaru Taisho Inutsuki

Regente de la noble y mística casa de la Luna

Príncipe heredero primogénito del Oeste."

— Se dejará copia registrada y debidamente certificada de dicho mensaje del señor de la casa de la Luna a la concubina del Oeste, en la forma de recepción de cualquier sirviente a disposición de recibir el documento. — Agrego con lenta calma, señalándoles así la poca importancia que tenían para el lord de la casa de la luna.

Cuando la rica voz de Yue se apagó, en el cavernoso y gigantesco salón podría escucharse con facilidad un pétalo de Sakura caer, los testigos de la lectura de la misiva estaban en estado de completo y aterrorizado shock, algunos pocos miraban a la concubina con incredulidad y conteniendo apenas las carcajadas ante la estupidez que la mujer había intentado y la vergüenza que en ese momento estaba pasando con la respuesta de lord Sesshomaru.

— ¿QUE DEMONIOS IZAYOI? — Rugió Toga perdiendo por completo los estribos, encerrado en el hecho de que Izayoi había enviado una invitación formal de cortejo abierto a su hijo mayor, lo cual era estúpido pues él obviamente rechazaría todo lo que viniera de ella, en especial de su clan, quien incluso el sabia de buena fuente que había caído en picada desde hacía quinientos años aproximadamente y ahora estaba en fase terminal y su hijo ni en mil años se asociaría a un clan en ese estado.

— S…solo intentaba l…limar las asperezas — Dijo Izayoi temblando junto a él, completamente sonrojada de bochorno y furia ante el ridículo público al que el ingrato de su hijastro la estaba sometiendo a ella y a su clan con sus insultantes palabras.

Toga sintió el dolor de cabeza que tenía agudizarse aún más con la descarada mentira de su esposa, sabiendo que ella estaba desesperada por casar a las mujeres de su clan para intentar llevarlo a lo que había ido alguna vez hacia mucho siglos antes de ella misma nacer, algo dentro de él se removió y murmuro algo por lo bajo antes de sentir un terrible zarpazo interno y sentir su terrible dolor de cabeza empeorar haciéndolo pestañear una, dos, tres, cuatro veces antes de apurar el contenido de su copa sintiendo nauseas del amargo brebaje.

— Aun falta un mensaje y así poder salir de este lugar que lamentablemente a decaído mucho desde la ausencia de su legitima señora. — Anuncio Yue con desdén recordándoles que aún estaba presente, haciendo que Toga frunciera el ceño con furia y su dolor de cabeza se agudizara.

"Proclama de Lady Irasue Inutsuki señora y regente de la casa de la luna y del Oeste:

Esta Irasue declara que el clan Setsuna no es digno de ofrecer "novias" a ningún macho respetable e incluso a un humano respetable, para iniciar ninguna de ellas es "pura" como un clan de supuesta "nobleza" demanda de sus novias ofrecidas, dos de ellas infértiles a causa de las continuas prácticas de absorción de uso constante desde las edades que los humanos definen como "adolescencia" de sus muchas aventuras, la que queda esta contaminada con una enfermedad venérea que afecta tanto a Youkai como a humanos causando no solo infertilidad si no deformación en el miembro masculino forzando así una temprana disfunción eréctil que impide a un macho tener relaciones sexuales, y no te molestes en negarlo o defenderte concubina, dos de los acompañantes de el heraldo de esta Irasue son sanadores y conocen muy bien la ficha medica de cada uno de tus lacayos incluyendo la tuya y pueden confirmar que efectivamente esta está en lo correcto.

Cabe señalar que esta demanda respeto a la casa de la luna y a su señor prohibiendo terminantemente cualquier tipo de "intento" de interferencia en la vida y decisión del señor de la casa de la luna y noble hijo de esta Irasue. Para sus efectos esta tomará acciones contundentes contra todo aquel que intente irrespetar a esta casa y a sus señores, y en especial exigirá un duelo de honor a muerte entre la concubina y esta, por su irrespetuosa acción contra el hijo de esta y la casa de la luna.

Lady Irasue señora de la casa de la luna señora de la casa del Oeste"

— ¿ Kurou-san, Okina-san? — Dijo Yuemaru con calma deleitándose internamente por el gran ridículo y humillación que aquellos dos estaban recibiendo frente a TODA su corte, su señora y su señor ciertamente eran unos genios crueles y despiadados (como debía ser en estos casos)

— Certificamos que las condiciones médicas de los miembros restantes del clan Setsuna reposan en nuestro poder y de nuestros pupilos y es tal cual la noble y altísima dama de la casa de la Luna ha expresado — Señalo el Inu gris más dispuesto a responder.

— Esto es una ofensa sin límites, has algo Toga — Soltó Izayoi temblando de furia mirando a Toga dar otro profundo trago, al asqueroso brebaje que siempre solía tener a mano, conteniendo las ganas de dar arcadas ante el nauseabundo olor.

Silencio Izayoi… el consejo Youkai sabrá de esta ofensa Yue...

— El consejo Youkai tiene copia de cada una de las proclamas y están recibiendo esta "reunión" en directo, ellos están en pleno conocimiento de lo sucedido aquí este día, ahora nos retiramos tenemos mejores cosas que hacer. — Añadió señalando con una ligero ademan a los Youkai que sostenían los celulares de última generación que grababan y emitían todo el drama al consejo Youkai en directo.

— ¿Tanto te arde que fuera yo y no tú? — Dijo Toga de golpe poniéndose de pie mirándolo con los ojos brillosos de pupilas ligeramente dilatadas haciendo parar en seco a Yuemaru que entregó los documentos al primer empleado en su camino.

— Ahora si has perdido todo tu honor Inu no Taisho, claro… si alguna vez tuviste uno para empezar — Dijo Yuemaru lanzándole una mirada cargada de desdén. — Además ambos sabemos que sin importar que… siempre fui yo — Finalizó en un susurro solo para Toga dedicándole una diminuta sonrisa cargada de maliciosa satisfacción, ignorando el rugido furioso de Toga mientras salía del lugar seguido de su sequito sonriendo internamente satisfecho con su particular don de poder proyectar algunos pensamientos a otros sin ser detectado por nadie, esa capacidad le había servido de mucho a pesar de que en sus primeros años había odiado no tener un don más impresionante, mas conforme fue madurando y su uso se fue mostrando útil él lo había cultivado, desarrollado y llevado a mas niveles del que jamás había comentado con nadie más que su señora y su señor.

Mientras subía al auto dejando el escándalo en el salón de audiencia del Oeste Yuemaru recordó los acontecimientos previos que auspiciaron su visita al Oeste aquel día.

=== Inicio de Flash Back ===

Yuemaru apenas dedico gesto alguno de que reconocía siquiera la presencia del empleado de la casa de la luna en el salón de audiencias del pequeño feudo que había administrado desde que sus padres se habían dejado ir a la próxima vida, milenios atrás antes de él ser elegido para atender las necesidades de la joven lady Irasue y las consecuencias de los terribles dolores asociados al celo de una Inu que de ser desatendidos podrían empujarla no solo a la locura sino a la muerte.

— Yuemaru-sama, mi lord lady Irasue solicita su presencia en palacio inmediatamente — Dijo el empleado finalmente extendiéndole un sobre sellado con el emblema de la casa de la luna y el Hanko personal de lady Irasue.

Yuemaru inclinó ligeramente su cabeza en respuesta despidiendo con el mismo gesto al sirviente atravesando con su mirada plateada el sobre de rico y cremoso pergamino en sus elegantes manos llenas de filosas y mortíferas garras.

— Itsuka-san prepara mi equipaje y envía a Noubiro hacia mi despacho — Dijo Yue girando el sobre entre sus manos mientras clavaba su penetrante mirada en el siguiente lord menor que había venido a él con alguna petición o la misma absurda proposición de siempre, mientras la inu gris corría a cumplir sus órdenes.

Hacía muchos años que lady Irasue desde que se emparejara con aquel indeseable Inu no Taisho, entonces aquella unión había sido necesaria o Nipón habría quedado destruida y ellos para entonces estarían más que extintos, el clan Taisho albergaba a la fuerza de guerreros más poderosos de las cuatro casas cardinales "terrestres" y para asegurar su cometido habían arrinconado por primera, única y ULTIMA vez a la casa de la Luna, ellos habían accedido por un bien mayor, pero no sin reclamar de ellos todo lo que pudieron, después de todo, no había sido poca cosa lo que ellos pidieron del noble y místico clan de la casa de la Luna.

Cuando se anunció a los cuatro vientos la inminente llegada del príncipe del Oeste y futuro regente de la casa de la Luna lord Sesshomaru, todos ellos se sintieron orgullosos, y durante un tiempo el había sentido mucha ira, dolor y odio contra el producto de la unión de su señora con aquel… indeseable Inu del Oeste, para entonces él se había mantenido lejos de Japón y solo el inminente nacimiento del primer hijo de su señora lo había hecho regresar a su feudo y a sus deberes.

La visión de su señora sosteniendo a su cachorro durante la consagración del joven príncipe donde se develó la identidad de su bestia sagrada, fue la más hermosa que él, o cualquier miembro de la casa de la Luna pudo atestiguar haber presenciado jamás, y cuando él tuvo la oportunidad de ver se cerca al cachorro, ni él ni su bestia habían podido odiarlo, "venia de ella" y no podía hacer más que amarlo y de inmediato había hecho algo que jamás se había podido obligar a hacer con el indeseable Inu no Taisho, genuinamente y por su propia voluntad, él había jurado su completa y eterna lealtad a joven príncipe y aun desde entonces le había llamado "su señor" antes de retomar sus deberes cabalmente.

Luego muchos siglos después cuando los rumores de sus infidelidades empezaron a comentarse en susurros detrás de los abanicos de las damas y con solemne shock entre los machos, lo único que él y todos los miembros de la casa de la Luna pudieron sentir fue furia colectiva más ninguno podía hacer nada, había demasiados actos y acuerdos en riesgo.

Y entonces el fatídico día en que el terrible escándalo de una traición y un cachorro en camino había envuelto a su señora, Yue no necesitó de detalles para saber que Inu no Taisho había efectivamente traicionado, deshonrado y avergonzado públicamente a su señora, la casa del Oeste y a la casa de la Luna, todos los pequeños feudos asociados a la gran casa del astro nocturno, habían liquidado o finalizado negociaciones con el Oeste hasta la autorización de su señor sin ningún sentimiento de culpa, el había tenido que obligarse a permanecer en su pequeño feudo y no buscar y cazar al deshonorable bastardo y a su sucia concubina, él sabía muy bien que su señora jamás había hecho guerra a los cachorros, aunque con el tamaño de la ofensa cometida aquello podía cambiar. Y él estaba seguro que entonces ella jamás sería la misma dama.

El personalmente odiaba con toda su alma a aquel patético gusano del Oeste y eso no cambiaría en mil años (había pasado más de eso y ello odiaba como el primer día)

=== Fin de Flash back===

La petición/orden que su señora había dado, había sido una que cumpliría a cabalidad y con mucho placer, aunque aún añoraba y deseaba que esta lo usara de todas las formas que ella viera necesarias, el ciertamente se dejaría usar por la gran dama a gusto, él y Kenshin-sama su bestia sagrada, realmente deseaban ser usado por ella, su única y amada señora por quienes darían sus vidas gustosos si fuese necesario.

=== S S ===

Toga estaba furioso y muy adolorido, ni el asqueroso brebaje que tomaba religiosamente para mantener el dolor a raya, parecía ser suficiente para aliviar el dolor y el instante zumbido que en aquel momento sonaba insoportablemente contra sus sensibles oídos que estaba sacándolo de sus casillas, sumado a todos sus malestares el recuerdo del reciente encuentro con ese maldito aristócrata Yuemaru, el macho irritante que asistió alguna vez a Irasue en su celo antes que se emparejara con el.

Toga lo había odiado desde siempre, sospechando que en el fondo Kimi-sama e Irasue deseaban más al macho aristócrata que a ellos, en secreto había enviado a varios asesinos para acabar con el irritante macho pero estos jamás regresaban y cuando Irasue había llevado a Sesshomaru al palacio de la luna para su consagración, el maldito macho había hecho acto de presencia y lo había humillado por completo al jurarle lealtad a su cachorro llamándolo su señor, cuando jamas había accedido a rendirle el mismo honor a él, por el contrario se había negado rotunda y abiertamente para su completa humillación.

Ahora gracias al movimiento desatinado de Izayoi, Irasue no solo estaba furiosa (y teniendo en cuenta de lo que Izayoi se había atrevido a intentar era una suerte que aún vivieran y eso hasta él debía reconocerlo, Irasue y Kimi-sama eran viciosas a la hora de defender a Sesshomaru) sino que había enviado a aquel maldito macho en particular para dar su mensaje y el de Sesshomaru, sabiendo lo mucho odiaba al macho y que con solo verlo en su salón el simplemente enloquecería de furia.

Ellos lo habían humillado, el les devolvería el favor a su manera, decidió ignorando el apagado gruñido en el fondo de su mente, mientras levantaba el teléfono y marcaba conteniendo una mueca de dolor mientras esperaba que contestaran.

Tachib...

— Ahorratelo Natsu... Procede quiero todas las sucursales en estado de emergencia y si es posible en el borde de la quiebra — Dijo Toga con un gruñido, conteniendo la intensidad del color he pareció aumentar aún más.

¿E...está s...seguro mi señor? — Pregunto el macho aterrado desde el celular.

— No hay duda. Procede ahora mismo — Dijo Toga ladrando la orden antes de colgar y cerrar los ojos sintiendo la cabeza a punto de estallar, sofocando el remordimiento y la incredulidad por lo que estaba haciendo, sintiéndose confundido ¿Acaso no era eso lo que quería, que diablos le sucedía? Toga no podía entender él estaba seguro de que quería vengarse pero a la vez no quería y no estaba muy seguro de saber bien lo si lo que estaba haciendo era lo correcto, por ahora deseaba estar solo en sus recamaras y descansar un poco hasta que su mente se aclarara, con esa idea abandonó su despacho esquivando a todos en especial a su esposa humana, con la que en ese momento estaba MUY furioso por ponerlo en tan vergonzosa posición.

=== S S ===

Conforme a los días iban pasando Sango y Kagome perfeccionaban sus rutinas agregando a Miroku y a Sesshomaru en sus agendas; Sango y Miroku estaban cada vez más locos el uno por el otro, mientras Kagome y Sesshomaru seguían su apasionada aventura sin apuros y sin presiones de ningún tipo.

Kagome seguía llevando su negocio con mano de hierro cubierto de seda y terciopelo y empujando a Sango a través de los cambios que estaban experimentando con "Taijiya's" y su próximo lanzamiento como tienda, el trabajo de grado de ambas iba casi terminado teniendo en cuenta de que se había fraccionando toda la entrega para los primeros dos meses del trimestre y estaban corriendo de un lado al otro de sus negocios y las diligencias asociadas a ellos, las pasantías, transcripción e investigación de la tesis para las correcciones y entregas finales sin olvidar las firmas necesarias para que este fuera pasando de un departamento administrativo al otro para ser aprobado por los burócratas universitarios y aspirar a tener una buena defensa de tesis y finalmente su graduación.

Tal y como ella lo había dicho el estrés había conseguido su válvula perfecta a través del sexo, Sesshomaru parecía no tener problemas en arrancarle orgasmos a su cuerpo y Sango y Miroku en un par de ocasiones habían terminando encerrados en algún armario, bien fuera en casa o en casa de Sesshomaru o Miroku, mientras Sesshomaru y ella reían en complicidad y se retiraban a algún lugar más privado para atender sus propias necesidades.

=== S S ===

Sesshomaru leía el informe con calmada satisfacción, sus días no podrían ser mejores, sus negocios iban bien, Kagome era una amante excelente y aunque aún le seguía molestando sus palabras durante el regreso del palacio de la luna, pero no podía negar que ella lo satisfacía e incluso se preocupaba por él lo suficiente como para prepararle también una bolsa con barras energéticas e incluso la marca de carne seca y especiada que él prefería, agua y fruta, no le molestaba el hecho de que ella hiciera exactamente lo mismo por Sango y Miroku, aquella cualidad era simplemente ella siendo ella "la hembra alfa" cuidando de todos los que veía como "suyos" y aun así se negaba a pertenecer, lo irritaba hasta los cielos su negativa a pedirle/exigirle nada y las veces que salían a algún lugar siempre era privado pues se había negado a ser el blanco de los paparazi que habían estado incordiando su vida desde que él podía recordar y lo único que le había permitido pagar por ella eran las comidas fuera de casa, Kagome seguía negándose a aceptar ningún obsequio ostentoso que habría hecho saltar por los aires a cualquier otra hembra y negándose a aceptar su ayuda para asegurar su edificio, la mujer era exasperante y aun así el y Yakko no parecían tener suficiente de ella.

Tal como su taimada madre había predicho cuando le había informado quien sería el heraldo elegido, la presencia de Yue-san en la corte del Oeste había causado no solo revuelo si no temor y ciega furia en su padre quien de inmediato solicito una audiencia con ellos y "demando" saber la naturaleza de la relación entre Yue y su madre, Sesshomaru e Irasue se divirtieron bastante teniendo en círculos a Toga, hasta que finalmente lo habían enviado a casa sin ninguna respuesta; ellos no sentían que le debían respuesta alguna después de todo, Toga había roto todas las reglas cuando había traicionado a su compañera tomando una "esposa" humana y tenido un hijo con ella, Irasue tenía todo el derecho y la fuerza para cortar sus lazos con él y forjar una nueva unión atándose a un nuevo compañero si así lo deseaba, Sesshomaru hacía rato que había llegado a una reconciliación con aquella idea, sin embargo ella aun dudaba pues era duro una separación de ese tipo y Yue era justamente el primer candidato de la lista mental de Sesshomaru, el macho idolatraba ciegamente a su madre y era fiel, completamente fiel a ellos.

Por otro lado su aventura con Kagome a pesar de sus apretadas y complicadas agendas iba muy bien, a pesar de que el sentía una extraña energía invadirlo cuando estaba en presencia de ella o pensaba en ella y aun no había podido identificar su naturaleza y que solo se intensificaba casi asfixiándolo cuando estaba unido al cuerpo de ella, sobre todo cuando estaba bombeando su semilla a su útero; sabía que una conversación muy seria con su madre estaba en espera respecto a aquel asunto en particular aun sabiendo que el episodio sería una tortura en toda regla.

=== S S ===

— Esta es la firma de Himeko-sensei — Aseguró Kagome por tercera vez a la empelada de la administración de control estudiantil de la universidad, sintiendo que la paciencia que Kami le había dado se agotaba con alarmante velocidad.

— Voy a llamarla para confirmar, muchos son los que falsifican su firma — Dijo la mujer tercamente viendo con ojos de rayos "X" detrás de los gruesos cristales de sus lentes enmarcados en plástico negro, de Sango y una furiosa Kagome a los primeros tres capítulos de la tesis de grado que estaba recibiendo después de haberse corregido innumerables veces impreso encuadernado y buscado a los profesores hasta debajo de las piedras para poder reunir todas las firmas necesarias.

— ¿Eso es lo único que necesitas? — Dijo Kagome exasperada mientras Sango el pasaba el teléfono. — Himeko-sensei buenos días podría decirle a la señorita de control estudiantil que no falsificamos su firma para que nos reciban los capítulos del trabajo de grado, sinceramente me urge graduarme este año. — Dijo Kagome en tono jocos/exasperado/suplicante maldiciendo mentalmente a la "Señorita" en cuestión, antes de entregarle el teléfono a la atónita empleada que después de hablar un rato con la mujer les aceptó el trabajo d grado y ellas pudieron correr a seguir trabajando en el resto.

— Gracias por su paciencia, todos estamos muy estresados. — Dijo Kagome antes de arrastrar a Sango fuera de la oficina antes de que lanzara a la secretaria por la ventana y le dijeran adiós a sus aspiraciones de graduarse en un futuro próximo.

— Me hubieras dado cinco minutos, solo cinco minutos con ella y yo le habría hecho entrar en razón — Decía Sango furiosa mientras atravesaban los pasillos directo hacia el estacionamiento, aquel día tenían un millón de cosas que hacer.

— Si y entonces estaríamos ahora de camino a una buena borrachera porque nos habrían expulsado y adiós graduación y "esfuerzo" San-san luego de que tengamos el título en la mano, elige el número de purpura y nos encargamos de tatuárselo por ahora "control" — Señaló Kagome con indulgencia ignorando a las mujeres y hembras que la miraban con distintos grados de emociones que iban desde indiferencia, pasando por reconocimiento/respeto hasta la verde envidia, a esas alturas ya no era un secreto quien calentaba su cama.

— Cierto — Reconoció Sango desinflándose su entusiasmo ante la idea de patear el estirado trasero de la insoportable secretaria.

— Entonces después de la borrachera o durante yo te patearía el culo por baka — Señaló Kagome echándose a reír con malicia, ambas sabían que en cuanto a pelea cuerpo a cuerpo estaban en el mismo nivel y era muy difícil que una le pateara el culo a la otra con facilidad.

— Podríamos correr apuestas — Dijo Sango con maldad.

— Piscina de gelatina incluida ¿no? — Dijo Kagome dándole un ligero empujón con la cadera mientras reía de la vieja broma nacida de una vieja película americana.

— Ohhh yo estaba pensando en sirope de chocolate — Dijo Sango con malicia.

— Kami chica atrevida — Dijo Kagome llegando hasta el auto y quitando la alarma y los seguros, subiéndose con fluidez. — ¿Premios? — Preguntó Kagome jocosa.

— Para mí un pervertido Tayoukai y para ti un sexy macho alfa Daiyoukai — Señaló Sango revisando sus mensajes de texto.

— Hnnn nos limitaremos a patearnos el culo con los juegos de video, me niego a desperdiciar tanto sirope de chocolate — Respondió Kagome encendiendo el auto y sacándolo con calma del estacionamiento.

Mortalcombat — Dijo Sango de inmediato entusiasmada ellas tenían tiempo que no mataban vicio con una buena maratón de juegos de videos, especialmente ahora cuando el estrés se había mesclado peligrosamente con mal humor.

The legend of Zelda and the twilight Princess — Dijo Kagome sonriendo con malicia, Sango no tenía paciencia para los juegos como ese, y el que ella sugirió ya lo habían pasado y había un rotundo empate.

¡Demonios! ¿Otra opción? — Pregunto Sango casi suplicante, leyendo el pervertido mensaje de Miroku y sonriendo.

— la serie Onnimusha "completa" Dijo Kagome con sardónica maldad.

— Hecho, prefiero mil veces una maratón de Onnimusha que Zelda cualquier día — Dijo Sango de inmediato haciéndola sonreír internamente, pues esa había sido su intención desde el principio.

— Espera… ¿Dijiste completa? — Dijo Sango de repente cayendo en cuenta de lo que había aceptado.

— Ya estuviste de acuerdo San-san, no puedes echarte atrás o jugaremos TODA la serie de Zelda — Dijo Kagome con jactancia.

— Ohhhhh Onnimusha será — Aceptó Sango aterrada ante la idea de jugar TODOS los juegos de Zelda, maldiciendo el día en que inventaron los "emuladores"

— ¿Te parece que es buen momento para ir a ver si los materiales y los muebles que pedimos para tu tienda llegaron? — Preguntó Kagome deteniéndose en el semáforo.

— Si, ya quiero ver esos mostradores de madera que ordenamos, los de acero estarán listos mañana y las estanterías llegan hoy en la tarde. — Dijo Sango dejando el celular de lado y sacado su agenda leyendo la lista en voz alta.

— La gente de la litografía ya tiene la publicidad que quieres impresa y solo esperan tu orden para ir al local a instalar todo, debo decir que los diseños se ven muy bien — Dijo Kagome arrancando el auto y guiándolo hacia la fábrica donde habían ordenado los mostradores de madera.

— Ya conseguí un buen proveedor de maniquíes de buena calidad y a muy buen precio, hice una orden de veintidós maniquíes, dieciséis adultos, ocho de hombres y ocho de mujeres y seis infantiles tres de niños y tres de niñas. — Dijo Sango mirando a Kagome esperando su opinión.

— Ordena cuatro más, uno de cada uno en caso de que alguno sufra un accidente o lo necesites por alguna otra razón — Dijo Kagome con calma.

— Eso estaba pensando anoche — Concordó Sango anotando en su agenda el número que Kagome le había sugerido.

— Fuera de los pedidos que aún tenemos, las chicas están trabajando full para crear un buen stock y creo que vamos por buen camino, tenemos suficientes prendas para empezar a bajar hasta el almacén de la tienda. — Anunció Sango con satisfecha calma.

— Hoy tendremos los estantes y ellos dejaran todo instalado para empezar a llenar el lugar. — Le recordó Kagome con calma.

— La tienda es grande Kag, aun siendo es poco menos de la mitad de la tuya, es grande y me preocupa no poder cumplir con las expectativas de producción. — Confesó Sango preocupada.

Podrás, tienes un excelente equipo de empleadas y no importa que pronto tengas que reemplazar a quince o veinte que se graduaran con nosotras, tienes una pila de currículos de los que elegir a otras personas y si va bien lo que estoy planeando, siempre tendrás empleados a tu disposición y devolveremos algo de ayuda al mundo — Respondió Kagome tomando la vía de la zona de fábricas.

— Si… supongo que estoy entrando en pánico — Respondió Sango con más calma, sabiendo que Kagome tenía razón "como siempre".

— Shirai-san ya me dio su respuesta sobre la negociación de la propuesta inicial y están ofreciéndonos un buen contrato para fabricar la línea de zapatos para ti, e incluso están ofreciéndonos confeccionar las carteras que diseñemos, todo es legal, además cada diseño esta propiamente registrado y asegurado así que tú y tu gente podrían encargarse de toda la línea de ropa y cuero, aun así es mejor que vayas hasta la oficina de Shirai y hables con ella. Mi consejo, ve con Miroku si hay algo turbio ese Inu lo "olerá" — Dijo Kagome mientras estacionaba frente a la fábrica.

— Eso hare entonces, si es así eso supondría la multiplicación de la producción y nos dejaría algo de soltura para concentrarnos en la ropa. — Dijo Sango con calma y entusiasmada por aquella opción que le daría algo de respiro y aseguraría la constante producción de sus artículos.

— Aun así tienes que asegurarte que la calidad de tu producto no baje, asegurarte que hay un número "limitado" de artículos, la exclusividad de una prenda o una cartera "Taijiya's" es lo que hace que todas quieran tener una, así que no aceptes fabricar en masa mantén tu relativa "exclusividad" y juega con los colores diseños y "temporadas" tú has visto y sabes bien lo que el cambio de orden en los remaches pueden hacer en un diseño. — Dijo Kagome tomando su cartera "Taijiya's" mientras Sango hacia lo mismo.

— Si, pero sigues siendo la encargada de esa área, puedo coser lo que sea que diseñes pero solo tú tienes esa "visión" y gusto para las carteras — Señaló Sango risueña recordando la "nutrida" colección de carteras que ambas tenían gracias al fetiche que Kagome había desarrollado por ellas desde niñas.

— Soy encargada y accionista, pero tú eres la dueña de esta empresa San-san TU eres "Taijiya's" y cuando vayas a negociar contratos con fábricas, y otras tiendas que quieran vender tu marca tienes serás TU la que tendrá que tener todos esos detalles e intereses en cuenta, yo estaré sirviendo café y diseñando carteras, zapatos y accesorios para ti — Señaló Kagome saliendo del auto seguida de Sango.

— Eres una mujer de negocios Kag, no me vendría mal tu compañía durante esas negociaciones — Dijo Sango con sinceridad.

— Estaré allí siempre que pueda San, pero el día que no pueda tienes que saber cómo defender lo tuyo y manejar las negociaciones a tu beneficio. — Dijo Kagome con calma diciéndole entre líneas que algún día, ella simplemente no estaría más.

Aguafiestas — Soltó Sango negándose a seguir por ese camino, ella sabía muy bien lo que Kagome quería decirle pero el tema era tan doloroso para ella que había evitado a toda costa aquella conversación que Kagome sacaba a colación siempre que podía aun así sabía que llegaría el día en que no podría seguir evadiéndola.

Perezosa — Contestó Kagome riendo mientras ambas entraban en el enorme galpón donde estaban las oficinas.

Después de una larga conversación con el gerente del lugar Sango y Kagome habían visto cada mostrador con deleite, el trabajo de madera era justo el que habían visualizado, la madera había sido lijada hasta llevarla a la suavidad de la seda, luego había sido sellada, teñida y barnizada hasta dejarla brillante y sedosa, el rico color marrón rojizo, la madera era fuerte y maciza, los mostradores estaban hechos para durar muchos años y ambas estaban satisfechas. Una vez revisaron cada uno de los artículos ordenados, hicieron el último pago y acordaron una hora aceptable para recibirlos en el transcurso de la tarde, por lo que ambas se despidieron sabiendo que aun necesitaban hacer otras diligencias más para estar allá para recibirlo todo.

=== S S ===

Cuando Sango y Kagome regresaron a casa ninguna se extrañó de ver los autos de Sesshomaru y Miroku en el estacionamiento y cuando subieron al apartamento verlos terminar de disponer la mesa para todos, Miroku había pasado oficialmente a ser miembro de la manada de Kagome y ellas a ser parte de la manada de Sesshomaru, por lo que le habían entregado una llave del apartamento y su propio control para el portón del estacionamiento y Sango tenía los mismos beneficios en el apartamento de Miroku, mas Kagome se había negado a aceptar de ninguno de los dos machos ni las llaves ni el control ni nada, para la eterna exasperación de ambos.

— Hola chicos, bien al menos no tenemos que cocinar a la carrera hoy — Dijo Kagome dejando las llaves y su carga en la mesita baja del recibidor.

— Te vez agotada — Saludó Sesshomaru dejando con suavidad la servilleta de tela sobre la isla, mientras ella y Sango dejaban su calzado en la zapatera y se calzaban unas cómodas pantuflas.

— El día ha sido una locura y ahora es que quedan horas — Respondió Kagome dedicándole una sonrisa, reprimiendo las ganas de saltar sobre él y darle un abrazo de osos y "tratar" de romperle un par de costillas en el intento.

— Hnn — Respondió el viéndola desde los pies calzados con las cómodas pantuflas negras, hasta la coronilla de la cabeza llena de cabellos negro azulados sujetos en un moño desarreglado con un par de lápices de dibujo, para él seguía viéndose deliciosa.

— Amor… de verdad gracias por adelantar la comida de verdad que hoy ha sido correr de un lado al otro y ahora es que falta — Dijo Sango saltando sobre Miroku y plantándole un apasionado beso en los labios.

— Busca una habitación Sango — Dijo Kagome caminando hacia la cocina viendo lo que Miroku había preparado, antes de lavarse las manos y empezar a hacer un postre rápido, los machos habían abarcado perfectamente el almuerzo.

— Si esta es la única forma de que ustedes coman apropiadamente, y con la recompensa con todo gusto, aunque lady Kagome, creo que tenemos un fetiche con los armarios — Respondió Miroku sonriendo como un niño travieso.

— Si lo se… por eso tienen que lavar "TODO" el armario de ropa blanca preferiblemente entre "hoy y mañana" o pondré un sello en cada armario de este lugar y no tendrás una erección por semanas — Dijo Kagome mezclando con rapidez la leche con el pudin de vainilla.

— Kagomeeeee no me castigues a mi — Soltó Sango espantada.

— Tu también "estabas allí con él" o simplemente lo habría matado, después de castrarlo si lo escucho con otra — Señaló Kagome con extrema y peligrosa dulzura, abriendo las galletas de leche con rapidez. — Ven, hagamos una torta SIN torta — Dijo Kagome sonriéndole a Sango que asintió con un puchero resignado y avanzó con ella.

— ¿Eso no sería muy… excesivo mi lady? — Dijo Miroku con preocupada mofa.

— Miroku, soy una mujer muy celosa de lo que llamo míos, si le eres infiel a Sango te aseguro que si no mueres, desearas morir cuando termine contigo — Dijo Kagome con seriedad.

— ¿Y si Sesshomaru te pega el cuerno? — Preguntó Miroku logrando que Kagome y Sesshomaru se tensaran y ella se volviera a mirarlo a los ojos dorados.

— Estará muerto y enterrado para mí, para siempre — Aseguró con aterradora seriedad, mirándolo a los ojos antes de asentir y regresar a lo suyo.

— Chispas, Kagome-chan Chispaaaassss — Dijo Sango metiendo las galletas en la mezcla de leche condensada y licor de demonios antes de colocar la primera capa en el fondo del recipiente de vidrio donde estaban armando la "torta"

— De dulce de leche, ellos comparten con los caninos domésticos su "intolerancia" al chocolate — Le recordó Kagome señalando a los contrariados Inu con la cabeza.

— Cierto — Dijo Sango desanimada.

— Podremos servir nuestra porción con chispas de chocolate San-san — Dijo Kagome con indulgencia, vaciando la mezcla de pudin y agregándole las chispas de dulce de leche y un toque de canela, antes de empezar todo el proceso nuevamente hasta colocar la última capa y llevarlo al freezer de la nevera.

— Ahora podemos empezar a comer y cuando terminemos estará listo y tendremos unos minutos de descanso antes de bajar a esperar tus cosas y las mías — Señaló Kagome recordándole a Sango que ella estaba esperando una carga de mercancía aquel día también.

El almuerzo entre las dos parejas fue tranquilo y animado en partes iguales, después de comer tomaron sus postres y repitieron (Sango y Kagome) alegando que el chocolate siempre era buena idea con ellas, haciendo sonreír con indulgencia a los machos Youkai, tras eso descansaron un rato en sus habitaciones y cuando se despidieron ya estaba el primer camión en la entrada del estacionamiento pidiendo autorización para entrar.

=== S S ===

Sango observó el lugar con el mismo sobrecogimiento que la invadió tantos años atrás al despertar en la estación, ella estaba igual de aterrada y emocionada ante lo que estaba "realmente" haciendo aquel día, Kagome la había empujado a abrir aquella fabrica y luego forzado a establecerla legalmente y eso había sido algo grande para ella pero esto era aún más grande, era enorme, su primera tienda y todo lo que ella podía hacer era mirar boquiabierta el lugar que sería su almacén ya armado y listo para empezar a recibir mercancía, el lugar era enorme, nueve estanterías dobles de acero del techo al suelo distribuidas por el lugar y ordenadas para dejar pasillos por donde moverse y alcanzar la mercancía, junto a catorce estanterías simples de acero más, fijas y aseguradas a las paredes, suelo y techo para evitar accidentes, el lugar tenía tres puertas, una emergencia/servicio desde el área de ascensor por donde podía meter su mercancía sin tener que pasarla frente a los ojos de los clientes, la del baño y la que comunicaba el almacén con su enorme tienda, cubierta con amplios retazos de periódicos unido uno con otro con cinta adhesiva para evitar que ojos curiosos supieran lo que sucedía allí dentro.

Mientras avanzaba hacia la puerta que comunicaba el almacén con la tienda, Sango sentía su corazón golpear con tanta fuerza como había golpeado cuando huía del infierno en llamas al que se había reducido su antigua prisión con Azani y las prostitutas, la única diferencia era que antes su corazón golpeaba con miedo, terror y adrenalina, ahora golpeaba con emoción, esperanza y felicidad, ahora entendía lo que Kagome le había dicho que sentía cuando inauguró su café, ciertamente la emoción podría hacerte sentir a punto de estallar.

— Hey San-san aquí están tus mostradores, diles donde los quieres mientras yo voy a darle una vuelta al café y a ver si ya llegó todo lo que pedimos. — Dijo Kagome junto a un Okami Youkai de cabellos grises que hacia lo posible por mantenerse lo más alejado que podía de Kagome sin resultar ofensivo, ambas sabían que sus machos las habían marcado con sus aromas de tal forma que espantaban a todos los otros machos, pero sus marcas tendía a aterrarlos también.

Astutos machos Pensó Sango asintiendo y tomando el control de aquello mientras Kagome salía por la entrada principal y ella empezaba a explicarle al macho donde quería cada cosa, mientras este se mantenía respetuosamente alejado de ella.

Al volverse y mirar toda la vista panorámica de su tienda, mientras los machos instalaban todo, Sango sintió mucho orgullo, las paredes estaban pintadas de blanco que resaltaría la enorme publicidad que estaría montada sobre lienzo rígido mostrando la silueta de ella sosteniendo el Hiraikotsu que había encontrado años atrás en una tienda de antigüedades y había gastado toda su quincena comprándolo y restaurándolo, en el segundo panel de publicidad, aparecía Kagome en un traje de que había sido un cruce entre Taijiya y sacerdotisa con arco y flecha lista para atacar y en el tercer panel era la dulce Clare tal como la había dibujado antes sin mostrar claramente su rostro sosteniendo un delicado parasol, las tres sobre y bajo relieve y ligeros toques de dorado y plateado, como si hubieran sido repujadas en suave piel marrón para ella, negro para Kagome y beige claro para Clare, la marca "Taijiya's" se veía como si estuviera fundida en oro e incrustada en la piel, era simplemente "perfecto" según ella, quien a última hora había cambiado los trazos rosados por dorado.

=== S S ===

— Entonces estarás de viaje durante una semana entera… — Dijo Kagome dos semanas después entre las sabanas de seda de la enorme cama de Sesshomaru, ella estaba muy desnuda y satisfecha físicamente pero en un conflicto emocional interno, empezaba a necesitar algo más en aquella aventura y no sabía que era ni estaba segura de querer saber que era lo que necesitaba.

Por un lado le preocupaba que él se fuera durante una semana entera lejos de ella, sinceramente quería que él se quedara allí con ella, pero por otro lado le mortificaba y le molestaba mucho su propia reacción, No, ella no debía de querer que el abandone sus asuntos solo para quedarse con ella, ella no tendría que preocuparse por lo que él pueda hacer lejos de ella, porque ellos tenían un arreglo ¿Verdad? Un arreglo con el que ambos estaban de acuerdo y estaban satisfechos ¿no es así?... ¿Entonces de donde salía esa preocupación y necesidad casi física de pedirle que se quedara allí junto a ella?... ¿Acaso ella…? No, no, no, no, MALDICION Pensaba tensándose más y más conforme sus pensamientos se formaban con alarmante claridad y velocidad.

— ¿Sucede algo? — Preguntó Sesshomaru sintiendo el cambio en ella, preguntándose que podría haberla puesto en medio de aquel remolino de emociones conflictivas.

— No… solo varias cosas que había olvidado hacer que me cayeron de golpe sobre la cabeza — Mintió ella descaradamente echando de mano toda su habilidad.

— Hnnn, deberías de dejar de morderte el labio inferior cuando mientas a este Sesshomaru Miko, ahora habla — Dijo el irritado y divertido por su perfecta ejecución, lastima para ella que al ser un Daiyoukai él podía detectar aquello con más facilidad que un Youkai cualquiera.

— Es algo personal, de algo que no estoy segura… y no estoy preparada para tocar ese tema en particular aun Sesshomaru — Dijo Kagome desenredándose de las sabanas con rapidez y empezando a buscar con la mirada su ropa.

Sesshomaru la observó mientras buscaba con la mirada algo alrededor de su habitación y no detecto mentiras en sus palabras, aun así pudo sentir como si un inmenso muro se levantara entre ellos con sus palabras, ella le había disculpado pero podía ver que no había olvidado y en ocasiones levantaba todos sus muros alrededor de ella, la situación le molestaba y en el fondo le dolía y le confundía, no se supone que debiera dolerle, él tenía muchas cosas que no le decía, secretos que podían destruirlos y la mantenía firmemente alejada de esa parte de él, así que no podía entender por qué le afectaba que ella reaccionara igual que él.

— ¿A dónde vas? este no ha terminado aún contigo Kagome — Dijo el agarrándola de la mano y tirando de ella hasta hacerla caer nuevamente en la cama, antes de cubrirla con su cuerpo y empezar a acariciarla y jugar con ella.

— Sesshomaruuu — Gimió ella acariciándolo también y empujando a un lado sus molestos pensamientos caóticos.

=== S S ===

Cuando Sango y Miroku decidieron tomarse un nuevo fin de semana para ellos Kagome estuvo cerca de suplicar que se quedaran, el viaje de Sesshomaru se había alargado y ya podía contar la segunda semana sin verlo y peor aún sin tocarlo y tenerlo, extrañaba al estoico Youkai y ya se había reconciliado con el hecho de que sentía más por el de lo que se suponía que debería sentir, ella se negaba a ponerle nombre en voz alta a lo que estaba sintiendo por temor y cobardía, se negaba a suplicar por más de lo que ya tenía con él y que sabía que eventualmente llegaría a su fin, bien fuera por la decisión de él o por ella, pues a diferencia de él, ella estaba envejeciendo y llegaría el día en que ella se vería como si fuera su abuela y no su amante a pesar de que él es, era y sería mucho más viejo que ella, para muestra la proximidad de su cumpleaños a la vuelta de la esquina al finalizar su último semestre.

— Soy una idiota Kirara — Dijo Kagome en voz alta viendo a la Neko estirarse perezosamente antes mirarla aburrida y retomar una de sus variadas siestas. — Mala — Murmuró Kagome por lo bajo mientras seguía sentada en el suelo ordenando mejor los libros que le habían heredado Yuri y Mina viendo con curiosidad un diminuto libro negro empastado y sin títulos que había encontrado — ¿Qué eres tú? — Preguntó Kagome con calma abriendo el libro y sorprendiéndose al conseguir la hermosa letra de Yuri llenando las páginas de arriba abajo antes de cerrarlo de golpe comprendiendo tardíamente lo que era y viendo el libro en sus manos del que sobresalía un sobre con reverente temor/espanto, ella no deseaba profanar los mas íntimos pensamientos de Yuri, ella la admiraba, amaba y respetaba demasiado para eso, se dijo apretando el diario con fuerza contra su pecho, antes de abrir el diario justo donde estaba el sobre para colocarlo nuevamente en su lugar y abrir los ojos atónita.


Para Kagome Higurashi

De sus madres Yuriko y Minasuru

Con amor…

Estaba escrito en el sobre blanco, no había nada más que aquellas palabras pero una sensación de inminente fatalidad se apodero de ella, de repente quería cerrar el diario y dejar el sobre allí y olvidarse de el para siempre, pero sabía que no lo haría aun con todas las alarmas sonando en su mente, Kagome tomó el sobre y lo dejó junto a ella y procedió a terminar de ordenar la biblioteca hasta que cada libro estaba en su lugar, luego dejó el sobre en la isla de la cocina y procedió a limpiar el lugar de arriba abajo, lavar ropa cocinar, darle una vuelta al negocio, despedir hasta el lunes siguiente a los empleados de Sango e incluso lanzarse en la tarea de hacer una de sus monumentales compras ella sola, hasta que la media noche había llegado y tras hablar por teléfono con Sesshomaru, después de saber que Sango no había muerto en la maratón de sexo ardiente que debía estar teniendo, se detuvo finalmente frente a la isla sabiendo que no podía seguir evadiendo aquel sobre.

Con manos temblorosas abrió el sobre que aun con los años que tenía allí seguía en perfectas condiciones, Kagome tardó un momento en comprender que Yuriko había usado para aquella carta las carísimas hojas de Youkai árbol destinadas a durar por toda la eternidad, lo cual solo resaltaba cuán importante era aquella carta para Yuri que se aseguró de escribir de modo que durara, pues solo el fuego Youkai podía destruir aquellas hojas.

"Hola mi niña adorada, antes que nada quiero repetirte una vez más lo feliz que nos has hecho al entrar en nuestras vidas, eres para nosotras la luz que faltaba en nuestras vidas, la hija que siempre deseamos y nunca pudimos tener de nuestros cuerpos, pero los dioses que son sabios te enviaron a nosotras, tú cariño, nuestro precioso rayo de luz.

Sabemos que con los años te harás preguntas sobre tus orígenes y es justo amor mío que conozcas de dónde vienes, solo recuerda "Eres tu propia persona sin importar quienes fueron tus padres biológicos" nunca cometas el error de pensar que eres, fuiste o serás alguna vez como alguno de ellos, tu eres completamente distinta, espero Kagome Higurashi que enfrentes esta información con valentía, y mucha madures Minasuru y yo no criamos a ninguna cobarde.

Voy a empezar con tu padre, estoy segura de que te sentirás más cómoda con ese enfoque, tal y como fuimos informadas la madrugada que te trajeron a nosotras, tu padre jamás supo de tu existencia él era entonces un embajador Holandés de muy buena reputación y renombre, su familia es de las más antiguas en Holanda y son altamente conocidos y muy respetados por sus altos dones espirituales, en su familia hay varias sacerdotisas que rinden culto a los Dioses nórdicos y varios de sus miembros masculinos también son sacerdotes, mucho se ha dicho sobre los dones de él, pero nada se ha confirmado aún, su nombre es Tallon Warhammer….

Kagome había sentido la necesidad de dejar de lado la carta pero Yuri tenía razón, ella quería saber, ella no era una cobarde, (al menos no en este aspecto) aun así ella no se esperaba aquello, Tallon Warhammer había sido cónsul en diferentes países y tenía cerca de diecinueve años emparejado con una exuberante Okami rubia platino y era junto a ella quien representaba actualmente a su país en el consejo Youkai a nivel mundial, su padre había hecho una carrera intachable y en efecto era un sacerdote consumado en las artes de la sanación.

Un atentado racial en Irak había dejado a muchos Youkai heridos y algunos humanos o hanyous muertos, entre ellos a la secretaria del estado Italiano Annabelle Savage su actual compañera y esposa, y el había sanado a todos los sobrevivientes humano y Youkai por igual, solo con sus manos hasta agotarse a sí mismo hasta la inconciencia, la historia le había dado la vuelta al mundo tantas veces que formaba parte de los libros de historia en la actualidad, su existencia sería un completo escandalo para él y su compañera y podría lanzar una mancha terrible sobre su intachable currículo.

Ella no sabía cuándo había empezado a llorar ni qué hacer con el torrente de emociones que la embargaba en ese momento, sentía orgullo de él y por él y alivio de saber que no toda su fundación estaba completamente podrida, porque ella sabía con la seguridad que respiraba el oxígeno para vivir, que su madre era una historia completamente opuesta, simplemente lo sentía en sus huesos.

El me parece un hombre maravilloso, tuve oportunidad de conocerlo antes de retirarme y del cuerpo de autodefensa y debo decir que me parece un maravilloso ser humano, sin un ápice de racismo en su altísimo y bien formado cuerpo (si cariño, soy lesbiana pero no ciega y puedo admitir cuando un hombre es atractivo aunque no me alborote ni una sola hormona) .

Seguía la carta.

Muchas son las historias de la familia Higurashi, Kagome-chan, fuimos un clan que significo "nobleza" verdadera "nobleza" aun hoy se nos nombra con respeto y reverencia y fuimos muy buscados en el pasado con intención de entablar acuerdos comerciales y matrimoniales, el clan se dividió en muchas sub ramas que aumentaron y menguaron con el tiempo, aun así solo la línea principal se mantuvo fiel a sus principios, como Higurashi teníamos un deber y una responsabilidad con el mundo, somos príncipes y princesas con deberes y responsabilidades con nuestra nación pero no somos enclenques princesas de adorno; cuando la última sacerdotisa nacida del clan murió y no volvió a verse una pizca de ese sagrado poder asumimos nuestro deber y le entregamos las riendas a Lady Midoriko Kugimiya miembro de nuestro clan en tercer grado y apoyamos la unión de razas desde las diferentes cortes cardinales que visitábamos y desde la mismísima corte imperial entonces (los Youkai tienen esa historia mejor documentada que los humanos)

El punto es Kagome que debes entender, que tu "realmente" si eres una Higurashi en todos los sentidos de la palabra, el clan del que viene tu madre fue el último clan que se asoció a los Higurashi y quienes lamentablemente heredaron/adoptaron su "nobleza" de nosotros y se emborracharon de poder y abusaron de su posición a través de su elevación social que alcanzaron al asociarse con nosotros, lamentablemente fue muy tarde cuando el tiempo mostró lo que verdaderamente eran.

Entonces en el Sengoku el clan Setsuna….

— ¡Clan Setsuna! Clan SetsunaClan Setsuna — Repitió una y otra vez Kagome en shock sintiendo frio, calor y asco todo al mismo tiempo mientras su mente se esforzaba por salir del shock y hacer todas las conexiones pertinentes. — No… oh Kami no, no, no — Dijo entonces casi abofeteándose a sí misma y aferrando las páginas en sus manos temblorosas mientras sentía como el dolor la partía a la mitad.

Entonces el clan Setsuna era un clan "respetable" y muy apropiado para ligarse y asociarse a nosotros, pero con el paso del tiempo sus miembros cayeron en una decadencia tan fuerte con su nuevos estatus "nobles" que fueron cortados del árbol genealógico y repudiados.

Aun así hay prácticas que por ley no pueden cambiarse aun en el caso de seres tan bajos como ellos, así que cuando Izayoi te dio a luz y te entregó a la partera que la atendió en secreto, la partera siguiendo la tradición de las casas nobles, revisó el árbol genealógico que aún conservan en la mansión Setsuna, encontrando a los Higurashi como la rama principal de más rango y te trajo hasta nosotras; en cuanto te vi, en cuanto abriste los ojos en brazos de aquella anciana mujer y la Hanyou que la acompañaba y vimos los zafiros más hermosos del mundo expuestos ante nosotras, tu madre Mina y yo te amamos y supe que tú eras una verdadera Higurashi, cuando te levanté en mis brazos supe que eras nuestra, no había ni una gota de sangre Setsuna en ti mi ángel, un gen recesivo, un milagro, lo que fuera, no hay nada de ella en ti, la sangre de tu padre fue más fuerte que ella y te protegió de ella, además los genes Higurashi son fuertes en ti, por eso quiero que sepas que nunca debes compararte con ella, tú no eres ni serás jamás como ella, te digo esto ahora para que puedas seguir tu vida sin incógnitas ni dudas, no para que te condenes a ti misma, o te juzgues a ti misma a través de las acciones de ellos, en especial de esa condenada mujer.

Eres nuestro milagro, uno que abrazamos cerca de nuestros corazones y depositamos en ti nuestro amor y cada uno de nuestros sueños y deseos, no podría amarte más si hubieses nacido de Mina o de mí y sé que ella no podría amarte más si hubieras nacido de mi o de ella, en nuestra mente y nuestros corazones, tu eres nuestra amada hija, nuestro más valioso tesoro y nuestro milagro personal nunca lo olvides hija mía… hija nuestra.

Ahora ve cielo y muéstrale al mundo quien eres, porque ERES una HIGURASHI, eres nuestra amada hija y te amamos con todo nuestro corazón y nuestras almas.

Con amor Yuriko Higurashi y Minasuru Takeda.

Tus madres, tus padres, tus amigas y si Kami lo permite tus ángeles guardianes"


Kagome estaba en medio de un ataque de histeria tal que ni siquiera notó cuando guardó la carta en el sobre y la metió nuevamente en el diario de Yuri, antes de moverse mecánicamente por la cocina y abrir el gabinete de licores y tomar uno al azar y empezar a beber de la botella como si de agua se tratara, mientras lloraba en silencio repitiendo en su mente todo lo que había leído en la carta, todo lo que sabía de la mujer a la que ahora podía poner rostro, figura e incluso "voz" la "mujer" que la había abandonado a favor de una vida de lujos y su círculo social, la mujer que había roto un hogar con siglos establecidos, la sucia rata rastrera que ella se negaba rotundamente a llamar "madre" a aquella mujer que la había abandonado, para casi inmediatamente meterse en la cama de Inu no Taisho y destruir la unión entre él y lady Irasue, la madre de Sesshomaru y tener un segundo hijo menor que ella por nueve meses, siete meses de gestación y dos más de recuperación de cuando ella había nacido.

— Sesshomaru Oh Sesshomaru — Murmuró sintiendo la sangre helarse en sus venas, él tenía que saber que ella había nacido de la mujer que había roto su hogar, no podría habérsele pasado por alto ¿o sí? Yuri dijo que la sangre Higurashi y la de su padre había sido más fuerte, pero ¿lo suficientemente fuerte para erradicar por completo cada trazo de aquella mujer en ella? Ella había estado frente y junto a Irasue, la hembra no había derramado su sangre en su salón de té personal, la había servido con sus propias manos y habían hablado más como amigas, que como una hembra furiosa ante el descubrimiento de que el fruto indeseado de la mujer que destruyó su unión, estuviera revolcándose con su precioso hijo contaminándolo.

Necesitaba pensar ella necesitaba pensar, más aun necesitaba tiempo para entender bien lo que contenía esa carta, lo que significaba para ella aquel conocimiento, lo que significaba para el futuro de su aventura con Sesshomaru, para el rencor que sentía desde que ella fue capaz de razonar y analizar su vida, el rencor hacia la mujer que la había despreciado y rechazado; necesitaba tiempo para aceptar todo aquello, aceptarlo en ella, Yuri no se lo había confesado en esa carta para que ella se autodestruyera o se condenara a si misma juzgándose según la vida de aquella mujer, Yuri se lo había dicho para que supiera que aun sin ella saberlo realmente "pertenecía" a la familia Higurashi, para que fuera aún más fuerte y siguiera sin permitirle a nadie pisotearla, podía aceptar por completo la imagen de un "padre" en su vida y a sus dos madres de crianza y amor, Yuri y Mina y su madre de vida Hina pero a "ESA" mujer no la aceptaría JAMAS ni aunque su vida dependiera de ello y que Kami la perdonara, simplemente no podía.

No supo cuánto bebió, ni hasta a qué hora estuvo torturando a su hígado, lo último que recordó fue a Kirara transformarse y echarse junto a ella mientras bebía y lloraba, mientras golpeaba el suelo junto a ella con su mano vacía y maldecía.

Cuando despertó al día siguiente con la luz del sol dándole de lleno en la cara gruñó una maldición patosa y se arrastró del balcón a su habitación con la cabeza doliéndole ligeramente y la sensación de haber tomado todo el licor del apartamento en cuestión de horas. (Cosa que había SI había intentado hacer)

Kagome se arrastró literalmente sintiéndose un trapo muy usado hasta su baño y llenó su tina de agua tibia con sales aromáticas de menta y eucalipto, ella necesitaba mucha energía para enfrentar aquel día, que había iniciado con ella sintiéndose peor de lo que nunca antes se había sentido y no era por su consumo de alcohol, su malestar emocional/espiritual superaba al malestar de su cuerpo físico, era su misma alma lo que dolía y ardía en ese momento.

No supo en que momento empezó a restregarse el cuerpo con fuerza y frenetismo solo se detuvo cuando sintió la piel de los brazos arderle y cuando se vio la piel de sus brazos enrojecida y las diminutas cicatrices que había ganado con los años de rebuscar en la basura para vivir sobresalir mas ante el abuso, no pudo soportarlo más y se echó a llorar y a gritar de rabia, de furia, de impotencia e indignación, buena cosa era que estuviera sola, Sango habría tenido un ataque de nervios de haberla visto así y ella no estaba en condiciones de estabilizarla y calmarla, cuando sus propios demonios estaban azotándola en esos momentos con furia, y solo se detuvo cuando sintió que la garganta le dolía de tanto rugir su rabia, su dolor y su horror ante lo que había aprendido la noche anterior y luego ella sintió un extraño sopor caer sobre ella, como un manto de paz envolverla y nuevamente el olor del perfume de Mina y Yuri envolviéndola y consolándola.

— Está bien, ya estoy bien, ya estoy bien — Dijo Kagome finalmente suspirando al vacío de su baño, en momentos como estos ella estaba segura de que Mina y Yuri aún seguían con ella protegiéndola. — Solo… no es fácil ¿Saben? — Agregó con la voz ronca vaciando la bañera donde se había remojado y encendiendo la regadera y dándose una ducha de agua caliente.

Después de terminar de bañarse y cepillarse los dientes y el cabello, se embadurnó de los pies al cuello con crema, antes de vestirse para salir ese día tendría que reponer lo que se había bebido para evitar que Sango o Miroku notaran que "algo" había pasado y ella quería evitar el interrogatorio o las miradas de preocupación.

Al salir conto tres botellas de sake de demonio, una de tequila y otra de vodka completamente vacías, ella debía tener realmente un "don" haber tomado eso y vivir para contarlo, Sango estaría en terapia intensiva y no vería la luz del sol durante cuatro días seguidos, tras anotar las marcas y recoger el desastre en la bolsa de basura que lanzó por el bajante de desechos, Kagome ordenó el lugar y limpió los lugares donde había derramado licor con extrema atención, asegurándose de borrar todo rastros con desinfectantes y detergentes, antes de caminar hacia la biblioteca y tomar el diario de Yuri y guardarlo en lo alto de su closet dentro de un pequeño baúl donde conservaba algunas cosas que quería mantener guardadas como los documentos de importancia, el baúl tenía el sello más fuerte que sabía hacer así que nadie más que ella lo abriría.

— Hey Kirara… tu comida está en el tu plato se buena chica, si sales por el balcón de nuevo me molestaré mucho, sal por la reja tienes la puerta de mascotas y el sello te aceptará a ti, cuida de nuestra casa Kir-chan — Dijo Kagome tomando las llaves mientras se ponía la chaqueta de cuero negro como su humor aquel día, y se colgaba la cartera del hombro después de confirmar que tuviera lo que necesitaría adentro, eran las siete treinta de la mañana Shippo debía estar frente al café esperando que ella bajara.

— Buenos días Kagome-sama ¿Todo bien? — Saludaron una "joven" pareja de Okami.

— Oh, hola chicos, todo bien las cucarachas y yo no somos amigas, parece que venían unas en las cajas que subí hace unas semanas pero ya voy a comprar algo para matarlas a todas — Dijo Kagome mintiendo descaradamente mientras sonreía con maliciosa venganza.

— Ohhh entiendo, asquerosos bichos — Respondió la hembra mirándola comprensiva.

Los tres bajaron hasta el nivel de los locales y salieron por la puerta lateral que daba hacia la cara norte del edificio antes de despedirse, Kagome entró al local por la entrada interna que conectaba el pasillo del ascensor hasta su negocio y abrió desde dentro las puertas de cuarzo de Onni de su negocio y encendió las maquinas antes de volver a salir del lugar y del edificio rodeándolo hasta que vio la fachada del lado de su librería con las santamarias abajo y en la otra esquina a Shippo con el rojo cabello en una coleta junto a los empleados que le tocaba cubrir la guardia de los domingos.

— Hey jefa buenos días — Saludó Shippo sonriéndole antes de mirarla y fruncir el ceño preocupado después de una disimulada olfateada.

— Buenos días a todos — Saludó Kagome procediendo a abrir la puerta principal por la que todos entraron y cerraron tras ellos, para preparar todo antes de abrir aquella mañana.

— ¿Todo está bien? — Preguntó Shippo minutos después poniendo un delicioso café bien cargado frente a ella, lo cual le señalaba que el taimado Kitsune podía saber cuánto licor aún tenía en la sangre.

— Dentro de lo que cabe Shippo-kun estoy bien no te preocupes, estoy "hormonal" — Dijo Kagome tomando un trago del café y suspirando cuando la bendita cafeína pareció hacer efecto instantáneo en ella.

— Tu siclo será en una semana más — Señaló Shippo desconcertado.

Bruto… esas cosas no se le dicen a una mujer, menos a tu jefa— Soltó ella casi escupiendo el café sobre el de la impresión. — además una mujer puede estar "hormonal y sensible" sin tener que estar cerca de su ciclo menstrual — Señaló Kagome exasperada.

— Hnnn ok jefa usted es la que manda, Hey Ryu-san sube las santamarias estamos listos aquí — Dijo Shippo lanzándole las llaves al hanyou dragón que estaba más cerca de la puerta, quien atrapo las llaves en el aire y salió sonriente a cumplir la orden del "barista/gerente"

— Bien vamos a abrir las cajas y esta que está aquí se va a comprar un par de cosas que necesito en casa — Dijo Kagome pasando detrás de la barra y poniéndose junto a Yaja una joven de ascendencia india que había nacido en Japón a cuadrar la caja, antes de hacer lo mismo con Mary para luego calarse unos lentes oscuros sobre los ojos, tomar su termo de café y salir de allí con toda la intención de comprar no solo lo que había consumido, sino algunas cosas más que el día anterior no había comprado.

Mientras subía a su auto en el estacionamiento, Kagome recordó la carta de Yuri y analizó la información con desapego emocional, como si estuviera nuevamente en una clase de biología y tuviera que diseccionar una rana de plastilina hecha a imagen y semejanza de su contraparte "real" y sabiendo que no estaba haciéndole daño a un ser vivo (rana o no debía dolerle que la cortaran en trocitos ¿no? ) y lo único que sintió fue un extraño vacío, en lo que a respectaba a la mujer que la había "gestado" el alivio y el consuelo de saber quién era su padre y el orgullo y felicidad real de saber que ella realmente si era en algún nivel, parte de Yuri genéticamente hablando, por qué espiritualmente siempre se había considerado parate de Yuri y Mina y eso no cambiaría ni ahora, ni nunca.

=== S S ===

Mientras avanzaba con rapidez por el amplio pasillo del lujoso edificio el espía se preguntaba internamente si sería buena idea jugarse el pellejo de aquella forma, más en su posición era casi imposible elegir que hacer, de una u otra forma él estaba jodido, si pudiera elegir preferiría morir a manos de Inu no Taisho, su señor, que a manos del señor de la casa de la luna y aunque era un susurro a voces el "verdadero" príncipe del Oeste y su madre, ambos eran implacables y sabían muy bien que solían torturar lentamente a sus víctimas hasta alargar sus muertes.

— Nori-san — Saludó Inu no Taisho sentado detrás de su amplio escritorio lleno de papeles que tenía que revisar solo para saber lo que estaba ocurriendo, desde el palacio de la luna ya venían firmados y sellados y el poco o nada podía hacer para cambiar los contenidos, lady Irasue lo tenía como decían vulgarmente bien agarrado de los testículos y no era que él o alguno sintiera pena por el señor del Oeste, el había destruido su propia imagen por una zorra vestida de cordero a quien nadie respetaba o toleraba.

— Esta es la información que pidió mi lord — Dijo el Tora Youkai dejando sobre el escritorio la carpeta con las fotos e información que había recopilado de la mujer a quien el señor de la casa de la luna frecuentaba y sospechaba que se había unido a ella.

— Excelente Nori, regresa a tu puesto y te indicare cuando actuar — Dijo Toga con calma abriendo la carpeta de inmediato, sin ver al Tora palidecer ante la palabra "actuar"

— Si mi lord, con su permiso — Respondió este tratando de mantener la voz firme y no demostrar el terror que lo estaba invadiendo ahora, una cosa era recabar información y tomar unas cuantas fotos y otra muy distinta hacerle algo, cualquier cosa a la compañera de otro Youkai, un lord cardinal y Daiyoukai.

Noriko Kimura estaba ahora genuinamente aterrado y decidió que mejor habría sido no entregar aquella información y dejar que su señor se las arreglara para matarlo rápida y limpiamente, lord Sesshomaru lo llevaría a la corte y pediría su cabeza en un ritual de "honor" y el suplicaría su muerte antes de que el veneno empezara a derretirlo vivo, Nori miró sobre su hombro hacia Toga mientras cerraba la puerta tras él y mentalmente suplicó a los dioses por ayuda, aquel día más que nunca pesándole su atadura de honor a su señor.

— Así que tú eres Kagome Higurashi — Dijo Toga observando con intensidad las fotos de Kagome junto a su hijo, su sobrino y otra mujer más, su presa tenía brillantes ojos azules y un porte orgulloso y lleno de seguridad, su hijo se veía más que cómodo junto a la mujer y eso lo enervó hasta el cielo, obviamente eran amantes y el cachorro tenía la ventaja de estar bien instalado en la cama de la tonta mujer, mientras pasaba una tras otra las fotos frente a sus ojos dorados un plan empezó a formarse en su mente en especial cuando observó con perplejidad la última foto que habían tomado, su hijo estaba en un abrazo intimo con la mujer entre sus largas piernas, él estaba besando a la mujer con entusiasmo mientras sostenía el cabello de la hembra en un puño dejando al descubierto una buena parte de la marca purpura en el cuello de la mujer, si bien no era un lugar típico para una marca de apareamiento, Sesshomaru y su bestia no eran exactamente "típicos"

— Así que llegaste así de lejos para ganarle a tu viejo padre… tonto cachorro, aun no has ganado nada, tu madre y tu aprenderán y la mujer… también aprenderá — Prometió Toga con un deje de amargura, mientras dentro de él su silenciosa bestia se removía con furiosa incomodidad y con más conciencia, como no lo había hecho desde el día que Irasue había abandonado su casa y su cama.

=== S S ===

— ¿Piensas abrir una licorería en casa? — Preguntó una compañera de clases que había encontrado en el supermercado.

— No Yuka-chan — Dijo Kagome sin dar explicaciones ella llevaba las botellas que había consumido y otras más que le habían llamado la atención y ya estaba empezando a comprar el resto de las cosas que había dejado para aquel día.

— Ohhhh tenía la esperanza de que me dijeras que tenías fiesta y me invitaras — Dijo la mujer riéndose nerviosamente.

— No, Sango y yo estamos ocupadas para armar fiesta ahora mismo, prueba con Ayumi ella siempre sabe quién está de fiesta — Aconsejó Kagome viendo con incredulidad a la joven encenderse como un bombillo de mil watts ante la idea.

Cierto… gracias Kagome-chan nos vemos mañana — Dijo despidiéndose y casi echando a correr, seguramente a llamar a Ayumi y ver que fiesta estaba programada para aquellos días.

Mientras ella negaba con una mueca de incredulidad, siguió hacia la oficina de gerencia del supermercado para confirmar que su pedido en azúcar de sobre, edulcorantes, hojas de hidromiel, leche de soya, harina sin gluten, crema de leche y leche descremada estuviera listo, era mucho lo que registrar por caja y aún más lo que contar en cupones y puntos de clientes.

=== S S ===

Al llegar a casa subió sus compras al ascensor y descargó todo en la sala de la casa y regresó por el resto, lo primero que ordenó fue el licor, y luego procedió a ordenar en las dos despensas que ahora manejaban todas las compras del día, dejando sobre el carrito de carga lo que iría al café para llevarlo a su negocio, después de cerrar al público por la puerta interna que comunicaba el café con el pasillo del ascensor en planta baja.

Aquel día había sido un día pesado para ella, así que cuando la hora de cerrar llegó ella se arrastró lo más rápido que pudo empujando el carrito con ella y bajó hasta el café, que ya estaba cerrado para el público, dejó en manos de los empleados la mercancía que llevaba y se concentró en cerrar las cajas y despedirlos a todos hasta el día siguiente, luego de cerrar por fuera y por dentro la puerta principal, se dedicó a deambular por su librería ordenando algún libro colocado fuera de su lugar, o limpiando ausentemente la pulcra barra con la manga del suéter beige que tenía puesto.

Estaba oficialmente deprimida y lo sabía, Kagome tomó el bolso de cuero con el dinero de la librería y el café junto a la tira de facturación de las registradoras y la máquina de punto bancario lo dejó todo sobre el carrito y abrió la puerta interna que comunicaba su negocio con el pasillo del ascensor y tras cerrar la gruesa puerta de acero inoxidable entró al ascensor, atendiendo el celular que estaba sonando en ese momento.

— Higurashi — Contestó ella sin ver la pantalla del teléfono, solo quería llegar a casa y echarse a dormir o a comer helado hasta rodar por el apartamento.

Este esta abajo — Respondió Sesshomaru con su sensual voz poniéndole los nervios de punta.

— Dame un segundo, estoy en la fábrica de Sango — Mintió Kagome tratando de ganar tiempo para controlarse a sí misma.

Mientras presionaba el botón del décimo piso mientras cortaba la llamada, Kagome se recostó de una de las paredes de metal y madera oscura, con un sentimiento de angustia y preocupación, preguntándose internamente como haría para verlo a la cara sin derrumbarse ante él, sin gritarle la realidad de su existencia, de su naturaleza, porque ¿Cómo le decías a un macho como el, que ella era el "producto" rechazado de la mujer que destruyó su casa, su hogar su vida y la de su madre? Simplemente no había forma de explicar algo así ni hoy, ni nunca.

Con un agotado y pesado suspiro se concentró en fabricar una fachada que sabía que el destrozaría de inmediato, pero siendo ella quien era no podía evitar intentar ocultar de otros lo que estaba sintiendo, más si era el terrible dolor que la carcomía por dentro.

Al llegar finalmente a su apartamento, dejó a un lado el carrito con su carga y se dirigió al panel de control con un sentimiento de inminente calamidad pesando sobre sus hombros. No eres ninguna maldita cobarde… lo que ha de ser, pues sea y al diablo el mundo Kagome Higurashi Pensaba mientras su mano se movía hacia el panel de control, sin saber lo que aquel encuentro con Sesshomaru traería para ambos, en especial para ella, mentiría si dijera que no tenía miedo, ella temía, temía mucho aún más ahora, cuando finalmente se había reconciliado con sus propios sentimientos hacia el serio y orgulloso Daiyoukai.


Owarii…


N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.

Atte.

Yo