Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Este simplemente no puede creer como llego hasta este punto sin siquiera realizar lo que había estado tejiéndose sin llegar a notarlo, ¿Cuánto puede ignorar una persona?
Obviamente mucho si se lo propone o tiene suficientes distracciones en su vida que le haga sencillo simplemente desviar su mirada de las cosas que al final del día son lo más importante.
Este lo admite, este fue descuidado muy descuidado y ahora es imposible dar un paso en falso o volverse y seguir ignorando lo que ahora es tan condenadamente obvio.
Las palabras estúpidas pueden volverse contra uno de una forma tan condenadamente cruel que simplemente no queda más que pararse firme y esperar mantenerse de pie o al menos con dignidad cuando el oleaje de estas regresen con furia a abofetearte, este está hundido hasta el cuello en la comprensión y el significado crucial de lo que la muestra más fehaciente de la estupidez de este Sesshomaru trae consigo…
¿Cómo no pudo este verlo? Este no lo sabe y no puede explicarlo.
¿Cómo resolver esta situación que ahora se presenta ante este sin pena ni gloria poniendo el mundo de este del revés? Menos aun puede este saberlo y sinceramente eso le causa a este temor del que solo esta mujer le ha hecho conocer en muchas de sus amplias variedades.
¿Cómo en un segundo la perspectiva que se tiene de la vida puede cambiar de esta forma? Este no lo sabe.
Lo que este si sabe, es que jamás desea volver a verla asi.
Su tristeza es una herida abierta en el pecho de este.
Sus lágrimas son inaceptables.
La tristeza y la depresión no pueden tenerla, y este le hará pagar muy caro a quien sea que haya convertido a su poderosa guerrera en aquella hembra vulnerable y triste, nadie debería tener el poder llevarla a ese estado y el cobraría caro a quien quiera que la hubiese dañado de alguna forma.
Con eso en mente este siente deceos de simplemente golpearse a si mismo ante lo que sus pensamientos simplemente gritaban al mundo…
Definitivamente… hay grados de estupidez que el no conocía que tuviera hasta que ella llegó a su vida.
¿Quería eso decir que estaba madurando de nuevo?...
Imposible… hacia mucho que era un adulto…
Quién dijo que perro adulto no aprende nuevos trucos, simplemente ignoraba la existencia de esta mujer, capaz de darle lecciones a cualquiera en especial a los caninos domésticos y Youkai por igual"
Sesshomaru Taisho
Cap. 23: De la terca admisión
Algo no está bien El pensamiento atravesó como un rayo la muy ocupada mente de Sesshomaru e incluso Yakko (removiéndose agitado con energía nerviosa dentro de él) podía saberlo, "sentirlo" en el aire, así que Sesshomaru no sintió remordimiento alguno cuando aquella madrugada sacó a sus empleados de sus camas y finiquitó el asunto que tenía que terminar de una vez y por todas con sus negocios en China, tras eso Sesshomaru hizo preparar el jet privado en el que solía trasladarse y regresó a casa lo más rápido que legalmente se podía con la sensación de que algo urgente e importante estaba sucediendo y él tenía no, necesitaba estar allá junto a Kagome… algo le decía que era ella quien necesitaba de él, que el debía estar junto a ella inmediatamente.
=== S S ===
— Hey Sesshomaru ¿Ya llegaste a Japón? — Preguntaba Miroku por el mensaje de voz que apenas estaba recibiendo, como augurio de que algo muy importante se le estaba pasando por alto.
Luego después de escuchar todos y cada uno de los veinte mensajes que le había dejado Miroku, la urgencia de llegar a Tokyo se hacía cada vez más aguda, casi tres semanas había durado su viaje de negocios inicialmente planeado para una semana, su padre había estado haciendo de las suyas en sus franquicias en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y China, afortunadamente las perdidas eran mínimas y no había habido despidos innecesarios, aunque si había saneado cada franquicia sacando del juego los topos de su padre en sus negocios, el perro general aprendería muy pronto de su derrota.
Al pasar todos los controles en el aeropuerto, solo se tomó el tiempo suficiente para ordenarle a Jaken un reporte detallado del estado de la empresa en su ausencia, que esperaba revisar al día siguiente a primera hora, antes de tomar su camioneta y partir directo al edificio de Kagome; aparentemente había un topo extra en la sede principal y él lo cazaría y con el a cualquier otro que estuviera tratando de destruir su empresa, tal vez se los enviaría a su padre cubiertos de vergüenza.
— Higurashi — Contestó Kagome con la voz ronca después de varios repiques y el frunció el ceño, algo definitivamente no estaba bien con ella, su voz sonaba como si estuviera enferma y la idea de ella enferma y sola lo enervaba, ¿Por qué demonios la mujer no lo había llamado si estaba enferma?
— Este esta abajo — Dijo el tratando de analizar más de ella a través de la inflexión de su voz.
— Dame un segundo, estoy en la fábrica de Sango — Dijo ella con un deje de sorpresa y alteración más no podía saber que más sucedía con ella y tuvo que controlar un gruñido cuando sin más palabras, ella cortó la comunicación.
=== S S ===
Cuando Kagome presionó el dispositivo que abría el portón del estacionamiento del edificio, ya se sentía un poco más calmada y controlada, más cuando las puertas del ascensor se abrieron minutos después permitiéndole la entrada Sesshomaru, al verlo ella sintió que el eje de su mundo entero se invertía de golpe el aliento se le cortaba y su corazón se aceleraba y sin poder evitarlo o poder controlarse Kagome corrió hacia él y cedió al viejo impulso de abrazarlo con fuerza, automáticamente hundiendo su rostro en el cuello de Sesshomaru y aspirando con fuerza su olor, sintiendo el alivio recorrerla como una ola gigante y aferrándose a él con los brazos enredados en su cuello y sus piernas firmemente sujetas alrededor de su cintura, mientras el a su vez después de superar la impresión de aquella reacción, había soltado su maleta y la abrazaba contra el sin entender bien lo que estaba sucediendo, hasta que el olor a licor, lagrimas, shock, miedo y profunda tristeza en el lugar lo asaltaron.
— ¿Quién te hizo daño? — Preguntó Yakko furioso hundiendo su rostro en el cuello de ella, mientras ella emitía un hipido tembloroso que el sintió arder en su misma alma, su poderosa hembra alfa estaba allí vulnerable, triste, deprimida y sola.
— Nadie Yakko-sama, solo estoy deprimida lo siento — Dijo Kagome cayendo en cuenta de lo que estaba haciendo y tratando de separarse de él, mas ni Yakko ni Sesshomaru le permitieron moverse de donde estaba, ellos la querían justo donde estaba, ellos querían, necesitaban ser quienes la sostuvieran en ese momento de vulnerabilidad.
— Este Yakko sabe que no es totalmente cierto, pero esperará a que le digas la verdad — Dijo el retirándose, dejando a Sesshomaru olisqueando su cuello asegurándose que estuviera bien de salud.
— Solo estoy depre — Repitió Kagome con calma aspirando con fuerzas el olor de Sesshomaru y sintiéndose aliviada al punto de sentir sus ojos humedecerse con nuevas lágrimas, sintiéndose avergonzada de su propia reacción y debilidad.
— Este te extrañó — Respondió el pasando por alto su "media" verdad y viéndose reflejado en sus ojos azules llenos de vulnerabilidad, tristeza y lágrimas no derramadas antes de ceder y besar su frente con extrema suavidad, con delicadeza como nunca antes había besado a nadie, luego su nariz respingona salpicada con diminutas pecas traslucidas y finalmente besar sus labios con suavidad y delicadeza absorbiendo el suave suspiro que ella emitió bajo sus atenciones, besándola con suavidad hasta empezar a profundizar con lentitud, saboreando cada rincón de su boca con una ternura que él no sabía que poseía y haciéndola reaccionar de la misma manera, sintiendo su corazón golpear con fuerza y frentismo contra su pecho sintiéndolo expandido al punto, de no extrañarle para nada si este estallaba dentro de él, mientras el acariciaba lentamente el delicado rostro de ella y Kagome a su vez acariciaba las sensibles marcas de su rostro con la punta de sus dedos con delicada suavidad, mirándolo fijamente a los ojos mostrándose ante el completamente abierta y sin barreras donde ocultarse, entonces poco a poco se desnudaron el uno al otro sin importar donde caían las prendas, sin emitir palabra alguna solo mirándose a los ojos como si un solo ruido pudiera destruir la fragilidad de aquel momento que algo les decía que era de suma importancia.
Cuando cayeron sobre la cama hecha a mano de ella, ambos se acariciaron con calma y dedicada atención como queriendo plasmar con sus manos en sus mentes cada trozo de piel que tocaban, aprendiendo y memorizando cada textura, olor y sabor del otro como nunca antes se habían tomado la molestia de explorarse, conforme las pasiones se agitaban los besos se volvían más largos, profundos y apasionados y ellos parecían beber de los labios del otro, los gemidos y suspiros se escuchaban más profundos e intensos y más que el rutinario acto frenético en busca de placer, aquel encuentro parecía una verdadera unión, pues en ese momento deliberadamente o no, ellos no solo estaban buscando satisfacción física sino también la necesidad de una unión espiritual.
Cuando finalmente se unieron ambos se miraban a los ojos fijamente con las manos entrelazadas sin romper aquel contacto tan íntimo como sus profundos y apasionados besos, mientras caían en una suave y pasiva cadencia llena de placer que nunca antes habían intentado, donde antes había apuro, frenetismo y necesidad física del encuentro de la satisfacción sexual final, ahora había calma, dulzura, complicidad, un ritmo perfecto y comunión física y espiritual como nunca antes ninguno de ellos había experimentado antes de aquella noche.
— Kagome — Murmuró el su voz ronca y más profunda por el deseo, sintiéndose uno solo con ella.
— Sesshomaru — Gimió Ella desvalida mirándolo fijamente a los ojos dorados que se volvían rápidamente rojos frente a sus ojos y sentía su cuerpo cambiar ligeramente sintiéndose más llena y estirada ahora que Yakko también estaba presente en aquella unión que mostraba un nuevo nivel de intimidad que la aterraba y la emocionaba al mismo tiempo.
— Ahora cariño, vamos… juntos — Dijo el con tal dulzura que llevó lagrimas a los ojos de ella, entonces Kagome golpeó con fuerza sus caderas empalándose hasta la empuñadura y todo se volvió luz para ambos mientras tocaban el cielo con las manos alcanzando el éxtasis físico y espiritual.
Cuando mucho después Kagome recuperó la conciencia Sesshomaru la miraba con pensativa intensidad, como si hubiera descubierto el secreto de la vida misma, mientras sus cuerpos permanecían unidos y los chorros de semen se empeñaran en inundar su útero, ella ya sabía que aquello no había sido simple sexo, ellos por primera vez en casi cuatro meses de aventura habían ellos hecho el amor, como ella jamás lo había hecho antes, por que tener sexo con aun novio o un amante solo por deseo, estrés etc… no era jamás lo mismo que hacer el amor, con al quien a quien sabes que "amas" y ese día ella había descubierto que era demasiado tarde para huir de él y poner su corazón a salvo, él ya la tenía en sus garras literalmente.
Ella Kagome Higurashi simplemente amaba a Sesshomaru Taisho y al diablo sus títulos, su sangre azul y todo el mundo, ella simplemente estaba bien MUY bien jodida, porque ella se había reconciliado con la idea de que él le importaba y hasta podía decir que lo quería, pero ahora después de esto, aquellos adjetivos no parecían correctos, no abarcaban para nada la magnitud de sus verdaderos sentimientos y descubrir eso la aterraba profundamente, mas ya no había a donde huir.
Santa mierda… que bien arreglada estoy Pensó Kagome aterrada, dejándose caer en el letargo y sueño de los saciados con él, custodiándola bajo la intensidad de su mirada y su vigilia que no dejaba ningún detalle fuera de su atención.
Por otro lado Sesshomaru sabía que algo crucial había cambiado entre ellos y no sabía muy que era, solo sabía que era muy "importante", en aquella ocasión aquella contención que siempre había habido entre ellos se había caído a pedazos y ahora él se encontraba que estaba plenamente satisfecho y ahora no sentía que les faltara algo entre ellos, por el contrario finalmente se sentía perfectamente en paz, de alguna forma completo, observó a la mujer hundirse en el sueño de los saciados y durante el instante que había abierto sus ojos azules y lo había mirado, él había notado que ella también había sentido ese cambio, y aunque tenía todo frente a él, aun no podía ponerle nombre a lo que sucedía, pero sabía que pronto llegaría a él y sospechaba que cambiaría toda su vida para siempre.
=== S S ===
Cuando amaneció aquel lunes Kagome había recibido el nuevo día despierta, observando el hermoso rostro de Sesshomaru durmiendo pacíficamente junto a ella, las hermosas marcas de nacimiento delicadamente pinceladas en su rostro y como ya había comprobado de primera mano esparcidas por todo su cuerpo, sus labios suaves ligeramente abiertos dándole un aire aún más sexy del que ya de por si tenía.
Como si el necesitara ayuda para enloquecer las hormonas de la población femenina ¡JA! Pensaba observándolo con fija atención como queriendo grabar a fuego en su mente la imagen de aquel sensual macho, durmiendo pacíficamente como un ángel caído en su cama después de haber saqueado su cuerpo y su alma como un demonio.
Ella no sabía que debía hacer, por un lado ella sabía que tenía que decirle lo que había descubierto de sí misma y por otro temía su reacción, era irónico y cruel que apenas aceptaba que lo amaba, aquel maldito esqueleto saliera de su armario bailando la macarena listo para joderle la vida, estaba aterrada ella sabía muy bien que no podría soportar ver los ojos de Sesshomaru mirarla con asco y con odio cuando supiera que era la hija, de la puta que había destruido su hogar y llevado sufrimiento a su madre, Sesshomaru no lo decía pero para ella era obvio que él amaba y respetaba profundamente a su madre, su suerte era una pila de porquería en pleno proceso de asquerosa descomposición, decidió entonces sintiendo el inicio de un dolor de cabeza golpear justo detrás de sus ojos.
Con sumo cuidado se escurrió del agarre de Sesshomaru, se echó una bata por encima del cuerpo desnudo cerrándola y atándola con un nudo fuerte en su cintura y salió de la habitación deslizando su mirada por el apartamento a oscuras antes de encender las lámparas de la sala y empezar a recoger la ropa que habían dejado regadas por todos lados la noche anterior, una vez terminó de recoger, salió al balcón y se quedó observando la ciudad a aquellas horas prácticamente en silencio absoluto, pensando en que hacer, ¿Cómo debía proceder, como hablar sobre aquello cuando ella misma no lo entendía aun y no podía aceptarlo por completo? Ella no lo sabía y no se sentía segura de hablar sobre ese tema cuando ella aun no lo había aceptado.
No supo exactamente cuánto tiempo estuvo allí debatiendo aquello que pendía sobre su cabeza como una filosa guillotina lista para caer y terminar con ella, que solo reacciono saliendo de su conflicto emocional y letargo inducido cuando los fuertes brazos de Sesshomaru la rodearon atrayéndola hacia él y su duro cuerpo caliente, haciéndola notar por primera vez el frio de la madrugada mordiendo su piel.
— Vas a enfermarte aquí afuera, ven Kagome, este Sesshomaru calentará tu cuerpo con gusto antes de que amanezca y tu hermana llegue y no puedas gritar el nombre de este Sesshomaru sin restricciones — Susurró el contra su cuello antes de empezar a marisquearlo y a besarlo mientras acariciaba su cuerpo por encima de la bata.
— Claro… pero antes déjame apagar las luces, los servicios no son nada económicos — Dijo Kagome permitiéndole arrastrarla dentro y mientras el cerraba las puertas corredizas que daban hacia el balcón Oeste, y Kagome apagaba las lámparas de nuevo antes de acompañarlo de buena gana a su habitación, decidiendo darse tiempo para aceptarlo antes de decírselo a Sesshomaru y destruir aquella fantasía, decidida a ser egoísta y a robarse aquellos momentos que seguramente serian parte de los recuerdos que la sostendrían después de que el la mandara a la mierda cuando supiera su triste y cruel realidad de su naturaleza y existencia.
=== S S ===
— San-san… tenemos que hablar — Dijo Kagome tres días después mientras salían de la zona industrial, después hacer de su control de calidad a la mercancía que la empresa de Shirai había estado fabricando para Taijiya's la cual afortunadamente había cumplido sus estándares de calidad al cien por ciento.
— ¿Kagome-chan que sucede, algo malo, estas bien? — Dijo Sango mirándola con los ojos como platos y muy pálida, ella sabía que algo estaba sucediendo con Kagome, si alguien la conocía era ella, y aquellas palabras en aquel tono fúnebre, solo confirmaba sus sospechas.
— Vamos al mirador y allí hablaremos mejor, a esta hora estaremos a solas — Dijo Kagome con un suspiro agotado, mientras Sango maniobrara el auto hacia el lugar indicado mirando de reojo a Kagome con creciente preocupación.
Al llegar al lugar efectivamente estaba desierto y ambas se quedaron dentro del auto durante varios minutos, mientras Sango dejaba que Kagome reuniera todo lo que necesitaba decirle sin forzarla, ella había aprendido desde niña que presionarla solo serbia para que Kagome se encerrara en sí misma y no soltara prenda.
— No sé cómo decir esto San-san… no tengo palabras para explicar esto cuando yo misma no puedo entenderlo o aceptarlo… no sé qué hacer… yo siempre sé que hacer pero esto me supera… — Dijo Kagome finalmente, su voz cargada de desesperación, lágrimas y mucha preocupación, rompió el corazón de Sango y la hizo experimentar nuevamente el temor como nunca antes lo había experimentado desde que llegara a la vida de Kagome, su roca estaba desmoronándose ante sus ojos y ella no sabía qué hacer para sostenerla y evitar que se derrumbara.
— Kag-chan, si estas embarazada no hay problema, Sesshomaru te adora, y si el no responde al diablo con él, nosotras cuidaremos del cachorrito — Dijo Sango con cautela.
— Oh San-san, ojalá fuera algo tan simple como un embarazo sorpresa… — Dijo Kagome lanzando una risa cargada de amargura que le heló la sangre a Sango, antes de abrir su cartera y sacar un sobre blanco y entregárselo — Lee San-san eres la única persona en la que puedo y necesito confiar esto por ahora — Añadió finalmente hundiendo su rostro en sus manos incapaz de contener más su angustia.
Sango observó el sobre confundida y preocupada, viendo que estaba dirigido a Kagome de parte de Yuri y Mina, así que cuando sacó la carta del sobre y aferró una de las manos de Kagome en la suya, Sango no se esperaba para nada el contenido de aquella carta así que terminó leyéndola tres veces hasta poder recitarla de memoria, comprendiendo de inmediato las nefastas consecuencias que aquel sobre contenía para Kagome, dejando el sobre de lado, Sango abrazó a Kagome y la dejó llorar y lloró con ella, ambas sabían que Kagome terminaría diciéndole la verdad a Sesshomaru y aquel idilio que vivían y que Sango había soñado despierta que se convirtiera en algo más serio y "permanente" terminaría de un plumazo y posiblemente de la peor manera que pudieran imaginarse.
— ¿Cuándo se lo dirás? — Preguntó Sango media hora después, ya calmadas con el maquillaje retocado y de regreso a sus deberes.
— Aun no lo sé… necesito aceptar esto antes de poder enfrentarlo y decírselo, necesito tiempo — Respondió Kagome finalmente, sintiendo que su cartera pesaba como el plomo ante la bomba de tiempo que ocultaba allí.
— Entiendo… solo ten cuidado Kag, y no lo alargues mucho, mientras más tiempo pase peor puede ser su reacción — Dijo Sango tratando de sonar calmada.
— Perdóname por ponerte en esta posición San-san — Dijo Kagome mirándola apenada.
— No seas tonta… si no me lo dices a mí ¿A quién carajos se lo dirías, a uno de los vecinos? Mínimo te dejo sorda a gritos y luego te mato a tortazos — Dijo Sango con un deje de sarcástica mofa logrando que Kagome sonriera levemente con los ojos brillando con agradecimiento.
— Te quiero hermana — Dijo Kagome mientras Sango apagaba el motor del auto notando por primera vez que ya habían llegado a casa y a los mil y un deberes que tenían aquel día.
— También te quiero, ahora animo señora jefe, ya veremos lo que pasa e igual estaré allí para ti — Dijo Sango sonriéndole tentativamente, y por primera vez desde que leyera la fatídica carta por primera vez, Kagome Higurashi sonrió sintiéndose un poco mejor sabiendo que aun en el fin del mundo podría contar con Sango, solo esperaba que sus turbios orígenes no afectara la vida de Sango o ella simplemente se moriría y jamás se lo perdonaría.
=== S S ===
— Si vuelves a poner eso allí, te mato — Amenazó Kagome a Miroku que estaba a punto de poner su taza de té una vez más, sobre la pila de cupones especiales que estaba recortando en ese momento.
— Lo siento, lo siento — Respondió Miroku de inmediato levantando la taza con cuidado evitando ponerla sobre los "preciados cupones" de las mujeres.
— No te metas con los cupones y Kag no te castrará y yo no sufriré amor — Dijo Sango apareciendo con otra caja de plástico llena de folletos de cupones mientras Kagome recortaba un manojo en la cortadora de papel, Sango se inclinó dándole un beso en la mejilla a Miroku mientras dejaba su carga junto al área donde estaban trabajando, para ir a sentarse en la silla de madera alta y empezar a ordenar los cupones para que Kagome los cortara.
— No creo que necesiten tantos cupones ahora — Dijo Miroku con calma, ganándose un par de miradas furiosas, haciéndolo levantar las manos llenas de garras en la universal señal de derrota.
— Sin importar que "siempre" necesitaremos nuestros cupones Miroku-kun — Dijo Kagome con calma, lanzándole una mirada cargada de convicción que no dejaba espacio a la discusión.
— ¿Crees que podríamos hacer todo lo que hemos hecho y hacemos sin ellos? — Preguntó Sango con incredulidad — Kag muéstrale el grafico de gastos que tienes en tu negocio con los cupones y el grafico sin ellos y luego los gastos de la casa con y sin cupones — Sugirió Sango alcanzándole a Kagome la tablet, que esta le devolvió casi de inmediato con el grafico en cuestión brillando en la pantalla antes de regresar a su labor cortando cupones; cuando Miroku vio las cifras, los índices y los gráficos y estuvo cerca de humillarse a sí mismo cayendo de espaldas como un personaje de dibujos animados.
— ¿Cómo demonios logras esto? — Preguntó perplejo analizando rápidamente las cifras y multiplicándolas según los meses mirando con incredulidad a la mujer sonreír con astucia digna de un Kitsune, definitivamente Kagome era un alma antigua llena de más sabiduría de la que muchos le daban crédito.
— Mucha planificación, listas de listas, revisión, confirmación, de nuevo revisión, mis listas de nuevo, paciencia, tiempo, terquedad y una buena calculadora científica — Dijo Kagome con calma mientras Sango abría el garaje a Sesshomaru que había llamado mientras ellos discutían su "sistema" de compra.
— ¿Aquí que artículos estas señalando? — Preguntó Miroku con curiosidad, señalando el porcentaje de ahorro que abarcaba el mayor porcentaje de la tabla de gráficos que estaba viendo.
— Para mi negocio de los cupones, saco el ochenta y cinco por ciento de la materia prima, desde la azúcar o edulcorante en sobres, o en los tarros de cada mesa, hasta los huevos para los cupcakes, el café en grano que compramos tiene un porcentaje de descuento si lo compramos por barril directamente al distribuidor en el muelle y es allí donde yo compro, incluso Shippo aprendió que es el mejor lugar aquí en Tokyo, así que eso entra en la barra verde lima que identifica los "puntos extra de clientes" que es como identificamos los descuentos sin cupones o alguna "tarjeta" de cliente de por medio. — Explicaba Kagome sin dejar de apilar, recortar y almacenar para luego ordenar en la carpeta de cupones.
— Ochenta y cinco por ciento… eso es bastante — Reconoció Miroku impresionado y dando un silbido por lo bajo.
— El otro quince por ciento se divide en los vasos con nuestra publicidad tienen un costo igual que un vaso blanco común si hacemos un pedido sobre el millón de vasos de diferentes tamaños y yo obviamente hice el pedido que más me convenía, obteniendo un bonito descuento, tengo cajas de vasos almacenados en uno de los apartamentos vacíos junto a servilletas que también al mayor salen más económicas y puedo pagar en su totalidad con cupones al igual que los pitillos. Las tazas de repuesto, azucareras y todo lo que pueda necesitar para el área del café, la mantelería no es cara y yo misma me encargo todas las noches de lavarla y secarla, el detergente, desinfectante, papel higiénico etc. Se compran con cupones — Decía ella apilando otro grupo de cupones perfectamente cortados y dejándolos en el envase vacío de helado donde estaba almacenándolos mientras estaba cortándolos.
— ¿Tu grafico contiene gastos de servicios y transporte? — Preguntó Miroku sacando cuentas mentales y comprendiendo finalmente lo que ellas ahorraban con su sistema, lo que quería decir que aun sin el dinero de la herencia aquellas mujeres no estaban en la ruina.
— Nada de lo que se consume en casa se compra sin cupones con la sola acepción de una parte de los licores, ropa y zapatos, los servicios se pagan fuera de los gastos de la casa, junto al bajo consumo de gasolina de nuestros autos híbridos, y todo lo que no pueda pagar con cupones está en la barra roja. El excedente de ahorro en gastos de mi negocio va a una cuenta bancaria aparte de mi cuenta personal y esta resguardada a plazos fijos que van destinados a amortiguar el golpe mortal que le metí a la herencia que Sango y yo recibimos — Explicó ella con calma, mientras Sesshomaru salía del ascensor, dejando su portafolios y sus llaves sobre la mesa larga junto al ascensor con naturalidad y avanzando directo hacia ella, que lo atrajo con familiaridad y le dio un suave y apasionado beso en los labios dejando a Sango y a Miroku una vez más en shock ante las muestras de afecto que ellos desplegaban ante ellos desde el último fin de semana que ellos habían salido de viaje casi un mes atrás.
— Este asume que tu día ha sido bueno — Señaló Sesshomaru con una ligera sonrisa, observándola sonreírle a ella su vez.
— Hasta ahora solo he amenazado de muerte a Miroku una sola vez — Respondió ella sonriéndole más ampliamente. — ¿Y tú día que tal ha sido?
— Aburrido… nada nuevo — Respondió el quitándose la chaqueta y la corbata.
— ¿No sientes como si se hubieran olvidado de ti? — Dijo Miroku a Sango en tono burlo.
— Seeep — Respondió ella sintiéndose muy feliz y triste al mismo tiempo por lo que estaba viendo entre su hermana y Sesshomaru aun sabiendo que aquello terminaría una vez Sesshomaru tuviera conocimiento del contenido del sobre que Yuri había dejado para Kagome.
— Si nos hubiéramos olvidado de ustedes, yo no estaría cortando cupones y Sesshomaru definitivamente no estaría vestido — Señaló Kagome ganando la atención del aludido Daiyoukai.
— ¿Dónde estarías tu entonces? — Preguntó Miroku con curiosidad.
— Posiblemente tratando de convencer a Sesshomaru de tomar una ducha juntos o un baño en la tina, ¿quién sabe? — Respondió ella in dejar de cortar sus cupones.
— Este se podría dejar convencer aun, Kagome — Señaló Sesshomaru tentado por la idea.
— Mas tarde, ahora estamos trabajando — Contestó Kagome desanimada emitiendo un chillido indignado cuando Sesshomaru la levantó en brazos, y se la hecho al hombro antes de ella ceder y echarse a reír y perderse con él hacia su habitación.
— Miroku — Murmuró Sango sintiéndose excitada.
— Vamos amor, ellos son alfas su deseo nos afecta y está también el hecho de que yo siempre te deseo — Dijo Miroku abarcando el trasero de Sango y mostrándole exactamente cuan excitado él estaba cuando se restregó contra ella.
— Ni se te ocurra el armario, no volveré a lavar toda la maldita ropa blanca de nuevo — Dijo Sango dejándose arrastrar por el a su habitación, mientras el ladino macho reía por lo bajo.
=== S S ===
Irasue leía la misiva con aparente calma, mientras los concejeros de Toga la observaban desde lo bajo de las escaleras dobles donde se elevaba su trono por encima de todos ellos, como la reina que ella era en su dominio, en una muestra silenciosa y abierta de poder que era imposible pasar por alto.
— Ridículo — Sentenció finalmente cuando decidió que ellos estaban lo suficientemente nerviosos y ansiosos por su respuesta.
— Pero mi lady los acuerdos… — Dijo uno de ellos siendo cortado por el gruñido bajo y amenazador de Yue apostado a un lado de su trono.
— No creas que vas a enseñar a esta sobre "acuerdos" Genjou, esta fue quien aprobó cada "acuerdo" durante la negociación de apareamiento con Toga, esta incluso reescribió algunos y añadió otros… el hijo de esta no es un "enclenque príncipe" es "el señor" de la casa de la luna y el "único" príncipe del Oeste según la tradición Inuyoukai, no trates de burlarte de esta Irasue — Soltó Irasue con cortante gélides que hizo temblar dentro de sus pieles a todos los que estaban frente a ella aterrorizándolos en el acto.
— Jamás mi lady, Genjou se disculpa — Dijo el macho de inmediato.
— Las "exigencias" de Toga no tienen lugar ni fundamento, la crianza del hijo de esta Irasue es responsabilidad de esta Irasue, Toga perdió los pocos derechos que tenía cuando "repudio" ilegalmente a su legítimo heredero… su parte fue entrenar a Sesshomaru en las artes de la guerra legándole el estilo Taisho a su hijo, mas esta Irasue fue quien le enseñó el resto, incluso el refinado arte de la guerra por el que el clan de la Casa de la luna es tan bien conocido y respetado, por lo tanto esta… misiva es "ridícula" y esta se rehúsa terminantemente a cumplir con sus tontas "exigencias" — Dijo Irasue dejando a un lado la carta impregnada con el olor de Toga mezclado con el de la concubina y notando con sorpresa y un poco de duda la ausencia del lacerante dolor que siempre había acompañado aquella deliberada acción de Toga hacia ella en una burla abierta, o un reto a su autocontrol.
— Pero mi lady, la tradición dicta…
— Que una vez Sesshomaru tome una compañera la presentara frente a su casa… Genjou cuando esta tomó a Toga como su compañero ¿En dónde fue presentado Toga? — Pregunto Irasue con marcada malicia.
— En la casa de la luna mi lady — Respondió el bajando la cabeza y mostrándole el cuello a la hembra en señal de respeto y sumisión.
— ¿Por qué, fue él presentado y no esta Irasue? — insistió ella mirando al patético grupo temblar ante su fría furia.
— Porque usted es de una casa más alta que las casas cardinales comunes mi lady — Respondió el macho.
— Exacto, cuando esta dio a luz a Sesshomaru ¿Dónde fue presentado y consagrado? — Preguntó Irasue con tal calma que parecía estarles dando una lección de historia.
— Fue presentado a la casa de la luna y consagrado a Tsukuyomi-sama, su placenta reside aun en el templo de este palacio — Respondió el macho comprendiendo lo que la hembra quería decirles y sintiendo su rostro rojo de vergüenza al comprender que nada tenían que hacer allí y su señor solo estaba haciendo el ridículo y haciéndoles perder el tiempo.
— Por lo tanto, Sesshomaru solo tiene que presentar a su compañera "elegida" por él y Yakko-sama ante esta Irasue y la casa de la luna, el Oeste nada tiene que opinar, objetar o decir sobre el tema, así que Toga tendrá que arreglar todo este embrollo con la casa del Sur y su cachorra, esta Irasue se niega a ir en contra de los acuerdos que el mismo aceptó donde se señala claramente que los hijos de esta Irasue elegirán sus compañeras de vida — Señaló Irasue con mortal seriedad, zanjando la cuestión y cortando de un plumazo todas las pretensiones de Toga y su concubina, empeñados en amargarles la vida a ella y a su cachorro.
Uno a uno los concejeros le dedicaron una profunda reverencia, antes de retirarse en silencio lo más rápido que podían sin perder aún más sus dignidades, mientras salían de su salón con los rabos entre las piernas y ella sonreía con auténtica malicia.
— Inu no Taisho está empeñado en amargarle la vida a usted y a Sesshomaru-sama mi lady — Dijo Yue volviéndose hacia ella, el macho era ciertamente exquisito tan alto como su hijo, de fuertes hombros y caderas estrechas, largos cabellos plateados y ojos plateados que muchas veces se le había comparado con la imagen del mismo Tsukuyomi-sama a quien había consagrado como a todos los Inu platinos en especial los de la casa de la luna, los más cercanos al Dios del astro nocturno.
— El y su concubina aprenderán a no jugar con esta… menos aun si están atentando contra la vida y felicidad de Sesshomaru… — Respondió Irasue peinando un largo mechón de cabello con sus garras con un deje elegantemente distraído y sensual.
— ¿Puede Yue saber quién es la mujer? — Preguntó con curiosidad viendo en la otra mano de Irasue la foto de Sesshomaru besando a una mujer de cabellos negros azulados y la distintiva marca en el cuello de la que ella conocía bien su naturaleza, pues la hembra jamás se había molestado en ocultarla incluso "antes" de conocer a su cachorro.
— Ella… es una incógnita, una hembra alfa humana, que es humana pero no como los humanos, una que habla con Yakko-sama como su igual, que lo reta y le discute, que le niega lo que este desea, que pone en su sitio a el cachorro de esta sin pestañear o temer, que lo tiene en su cama, mas no aspira más que la aventura que ambos "creen" que tienen… tontos ¿Ne Yuemaru-kun? — Respondió Irasue entregándole la foto al macho que escuchaba perplejo las palabras llenas de nostalgia de la hembra.
— ¿Es ella entonces? — Preguntó Yue comprendiendo las implicaciones de lo que Irasue le estaba describiendo.
— Ella es… pero hay mucho entre ellos Yuemaru… Sesshomaru tiene que sincerarse con ella, el pretendía engañarla para hace que le vendiera ese edificio que Toga tiene siglos tratando de obtener, además… su ascendencia… ella es producto de la concubina Yuemaru, pero Kimi la reclama como nuestra, la mujer no forma parte de ella… su sangre esta tan diluida en ella que es muy difícil casi imposible detectarla y desaparecerá por completo en cuanto se una al cachorro de esta Irasue… — Dijo Irasue sintiendo a Kimi su bestia reafirmar su opinión sobre el tema con un gruñido satisfecho, Kagome Higurashi era de ella y nadie podía negárselo.
— ¿Cómo es posible? ella no tenía hijos cuando se unió a Toga — Dijo Yue con un gruñido conteniendo las ganas de negarse a la idea de ver al señor de la casa unido a la estirpe de aquella mujer.
— Según lo que conocemos… esta tiene a su gente investigando bien a la concubina para poder entender lo que sucede aquí, lamentablemente aún no han dado con nada que la una a la hembra de Sesshomaru — Dijo Irasue descansando el rostro en una delicada mano pensativa.
— ¿Estas realmente de acuerdo en que él se una a ella? — Preguntó Yue sintiéndose seguro de poder hacer preguntas, mientras le devolvía la foto a Irasue.
— Ella es la hembra correcta, esta no puede hacer nada Yakko ha hablado fuerte y claro, además la hembra es… diferente, tendrías que conocerla y juzgarlo tú mismo Yuemaru, esta Irasue está de conforme con la hembra. — Respondió Irasue mirando la imagen del abrazo apasionado que su cachorro y Kagome compartían en aquella imagen, sintiéndose nostálgica y a la vez furiosa de que alguien hubiera estado observándolos con el fin de hacerles daño, Toga pagaría caro si aquellas acciones le traían sufrimiento a su cachorro.
=== S S ===
Aquella mañana Kagome despertó rodeada de un tibio calor y una suave manta sobre ella que sabía que no le pertenecía y aun así le era familiar, al abrir los ojos se encontró cubierta por una suave y sedosa "manta" esponjosa que tardó un par de minutos más en comprender que era el Mokomoko de Sesshomaru, una extensión de su cuerpo y para los mundanos simplemente su "cola" más ella sabía que era un vasto y casi infinito depósito del Youki de un Youkai, uno que rara vez mostraban o permitían a otro tocar y estaba rodeando su pierna derecha y su cintura apilándose sobre sus pechos en ese momento.
Al levantar la mirada Kagome contuvo el aliento al ver a Sesshomaru dormir relajado con el rostro medio hundido entre los negros cabellos de ella, el contraste de líneas suaves y planos duros de su rostro, sus marcas de nacimiento, junto al contraste de colores de cabellos entre ambos hicieron que le picaran las manos por dibujar lo que estaba viendo, y a la vez quería quedarse allí bebiendo de la imagen que el presentaba, un sensual ángel dormido en su cama después de haber devorado su cuerpo como un auténtico Youkai la noche anterior y parte de la madrugada.
Lo amo… y cuando le diga quién soy, será la última vez que vuelva a verlo entre mis brazos, durmiendo en mi cama y profundamente dentro de mí, pero no hay forma… Nada de mentiras entre nosotros, fue mi propia regla la que nos separaran junto a esto que guardo Pensaba Kagome acariciando ausentemente los platinados cabellos de Sesshomaru.
— Un imperio por tus pensamientos — Dijo Sesshomaru abriéndolos ojos después de un rato de disfrutar sus inocentes caricias.
— Tengo que levantarme, en un rato tengo que bajar a abrirle a mis empleados y tengo que darme un baño, hacer el desayuno para todos y estoy "atada" a ti — Respondió ella besando justo en la luna de su frente.
Sesshomaru la observó con atención y notó que durante su sueño su mokomoko se había manifestado y se había enredado en el lujurioso cuerpo de la mujer junto a él y la tenía efectivamente "atada" a ellos. Yakko realmente debía querer unirse a su compañera si la tenían así Pensó el distraídamente antes de que todo dentro de él se congelara ante la revelación inconsciente de sus propios pensamientos. — Tardaste lo tuyo en ver la luz, ahora dile a este Yakko ¿Cómo vas a lidiar con esto ahora? — Gruñó Yakko en su mente antes de hundirse nuevamente en el silencio, pues el aun no había finalizado aquella "competencia" verbalmente con su padre.
— ¿Sucede algo? — Preguntó Kagome sintiendo algo en el ambiente que lo hacía pesado.
— No… solo que este no desea dejarte ir ahora, pero ambos tenemos responsabilidades — Respondió el de cierta forma diciendo parte de la verdad, porque ciertamente ahora el no deseaba dejarla ir.
Mientras se obligaba a desenredar su mokomoko del delicioso cuerpo de Kagome, Sesshomaru empezó a hacer memoria analizando las reacciones de él hacia ella reconociendo que desde el principio él le permitió cosas a Kagome que nunca le permitió a nadie, ni siquiera a su madre, eso debió decirle de inmediato que la hembra tenía todo lo que buscaba en una compañera, pero estaba cegado por sus otras ambiciones, principalmente la idea de ver a su padre completamente derrotado.
Su madre le había advertido de su venganza, y también de compartir la debilidad de sus contrapartes domésticos y ahora él podía entender perfectamente lo que ella había querido decir, su madre había visto sin conocer a Kagome que Yakko y el estaban demasiado interesados en ella para ser una amante más en su larga lista de amantes, había sido un completo idiota y ahora tenía demasiadas cosas que corregir antes de poder aspirar a proponerse a ella.
Ambos se bañaron mutuamente y se secaron antes de empezar a vestirse, sin hacer comentarios sobre las prendas de él que poco a poco habían empezado a tomar espacio en el closet de Kagome.
— Me adelantaré para bajar y encender las máquinas y regresare a hacer el desayuno — Dijo Kagome enderezando el nudo de la corbata purpura que Sesshomaru usaba aquel día.
— Este terminará aquí — Respondió el con calma, sintiéndose en completa paz y satisfacción con su descubrimiento aceptándolo sin sudar, viéndola salir de la habitación con paso firme y sensual.
=== S S ===
Kagome bajó a la planta baja y entró en su local por la puerta de servicio, encendiendo las luces, las registradoras y las máquinas de café, antes de abrir los seguros de las puertas de cuarzo de Onni desde adentro del local, y de subir nuevamente e iniciar los preparativos del desayuno.
Durante los últimos dos meses desde que ella reconociera lo que sentía por Sesshomaru, habían sacado tiempo de todos lados para estar juntos, no importaba si no había sexo en sus encuentros, solamente con estar en la compañía del otro era suficiente para ellos, aunque Kagome se había negado a ir al lugar de trabajo de Sesshomaru para evitar las especulaciones que estaban obligadas a levantarse, Sesshomaru no se había molestado y había entendido su renuencia a ir a su oficina.
Aun así él había dormido cada día de los últimos dos meses en su cama y no parecían muy apurados en cambiar aquella nueva rutina en su relación.
— Buenos días — Saludó Sango sonriente dándole un abrazo de oso a Kagome que acaricio su mejilla con su mano izquierda mientras que con la derecha volteaba el tocino.
— Estamos especialmente alegres hoy — Saludó Kagome con calma dejando el tocino en el plato más cercano y echando un buen número de tocino crudo a la sartén.
— Hemos elegido una fecha Kag — Murmuró Sango en un susurro reverente.
— Ohhhh que bien San-san, felicitaciones — Dijo Kagome volviéndose y abrazándola con fuerza notando a Miroku y a Sesshomaru observarlas silenciosos. — Tenemos que celebrar y así de paso me dicen en que consiste todo el ritual para estar segura de que Sango cumple con todos los requisitos — Añadió sonriéndoles antes de volverse voltear el tocino y Sango servía el jugo de naranja en los vasos dispuestos sobre la mesa.
— No es nada muy complicado, solo el ritual en si es lo complejo porque debe de ser durante un eclipse lunar, donde Hiro-sama y yo tenemos más poder para atar a Sango a nuestra línea de vida y marcarla como nuestra compañera — Dijo Miroku observado a Sango con intensidad, mientras esta se mostraba extrañamente tímida ante la idea.
— Bien tortolos, terminen aquí, Shippo ya está abajo — Dijo Kagome quitándose el delantal y dejándolo en manos de una sonrojada Sango antes de salir prácticamente corriendo, mientras bajaba Kagome pensaba en todo lo que Miroku no había señalado que necesitarían, los documentos de Sango, su carta astral bordada en seda de araña Youkai negro con hilos de rojo sangre, una muestra de su piedra de nacimiento, el anillo de compromiso que le entregaría a Miroku cuando se presentaran ante Irasue y Sesshomaru al inicio del ritual, presentar una muestra de su legado al clan al que estaba entrando, un obsequio a la hembra y macho alfa del clan de la casa de la luna y finalmente un anillo de bodas o un collar que simbolizara su unión después de todo Sango estaba uniéndose a un clan noble.
Kagome no se preocupaba, ella se encargaría de que Sango tuviera todo lo que necesitaba para su ritual de boda y posterior apareamiento, Kagome había sido muy clara con Miroku y el respetaría las creencias de ambas así como ellas respetarían los rituales de su gente.
— Buenos días jefa — Saludó Mary, mientras Shippo terminaba la llamada que tenía y se volvía a mirarla sonriente como siempre.
— Hey chicos, ya les abro — Saludó ella abriendo la santamaria de la entrada principal sabiendo que lo seguros internos ya estaban abiertos, entrando junto a ellos sin ver jamás el auto negro de vidrios tintados pasar varias veces muy lentamente frente a su negocio durante la apertura y mientras ella abría las cajas, para luego retirarse por la puerta de servicio directo a su apartamento.
Al regresar afortunadamente Sango y Miroku ya habían terminado de servir la comida y Sesshomaru ya estaba recibiendo la primera llamada de negocios del día, así que cuando ella llegó todos se ubicaron en sus asientos alrededor de la isla y empezaron a desayunar con la típica atmosfera relajada que los cuatro habían desarrollado pues Kirara ya se había retirado hacia el balcón a tomar el sol sobre una de las sillas de extensión.
— Antes de irnos Miroku muéstrame tus manos — Ordenó Kagome y este obedeció de inmediato mirando a la mujer confundido mientras ella sacaba un manojo de círculos de su cartera, y empezaba a colocárselos hasta dar con uno que encajaba perfectamente en su dedo anular, comprendiendo finalmente lo que ella estaba haciendo y mirando a Sesshomaru por encima de su cabeza con una muda pregunta y la oscura ceja arqueada con un brillo malicioso en los ojos purpuras.
— ¿Hay algo más que yo no sepa, algún requisito interno de la casa de la luna que Sango necesitará para el ritual? Tres meses no es mucho y aún tenemos que preparar la boda Shintoista — Señaló Kagome con calma aprovechando que Sango había ido a la habitación a buscar algo para el trabajo de grado que aún tenían que entregar.
— Un cuarzo de sangre de Sango que tienes que entregarle a mi tía junto al obsequio de tu clan, simbólicamente estas entregando a Sango a su cuidado pero tu seguirás siendo su hembra alfa, mi tía solo tomará el lugar de su madre, el mismo lugar que mi madre habría tomado de haber vivido hasta ahora — Explicó Miroku.
— Bien… asegúrate de averiguar por mí quien es de suficiente confianza para crear ese cuarzo, no voy a darle ni una gota de sangre de Sango a nadie que pueda dañarla de alguna forma. — Dijo Kagome mientras sacaba el aro que había encajado perfectamente en Miroku para futura referencia.
— Hecho — Dijo Miroku completamente de acuerdo con Kagome.
Crear un cuarzo de sangre no era algo fácil y un asunto muy delicado y nunca era recomendable dejar una tarea así a cualquiera, a través de la sangre espiritualmente podía hacerse tanto daño, que incluso podía tomarse una vida con suma facilidad.
— ¿No vas a tomar ninguna medida de este Sesshomaru? — Preguntó Sesshomaru con curiosidad.
— Cariño… sé muy bien cuál es la medida de tus dedos no necesito una guía — Dijo Kagome con picardía antes de sonreír con malicia y besar su mentón mientras Sango se unía a ellos.
— No empiecen de nuevo ustedes dos, tenemos un montón de cosas que hacer y no podemos volver a la cama aunque queramos — Advirtió Sango haciendo que Miroku y Kagome estallaran en carcajadas mientras Sesshomaru solo sonreía silenciosamente.
=== S S ===
Kagome estaba sentada en la mesa de dibujo con uno de los cinco tutores que pululaban por la fábrica prácticamente respirándole en la nuca, mientras trabajaba en una nueva línea de diseño de cartera y zapatos para la inauguración de la tienda de Sango.
— Es atrevido pero creo que gustará justo por eso — Comentó la Araña Youkai estudiando las líneas y los detalles de los diseños terminados de las carteras y zapatos, habían sido diez diseños diferentes y aún faltaban cinco más para cubrir el mínimo exigido por la universidad y estarían prácticamente listas, los diseños de ropa de Sango tenían años listos, solo estaba pasándolos en limpio y modificando algunos detalles que antes no había notado.
— ¿Cree que durante la defensa de tesis sea relevante cuantos centímetros tienen un tacón? — Preguntó Kagome preocupada.
— Siempre y cuando se muestren seguras de lo que tienen, un centímetro más o menos no alterara a nadie, su proyecto es ambicioso ninguno de nuestros alumnos había hecho antes algo remotamente parecido a lo de ustedes, Sango y tu tienen una fábrica de artículos de cuero de alta calidad en pleno funcionamiento y dándoles empleo a un buen número de gente de forma directa e indirecta — Señaló la hembra mientras hacia un gesto general señalando las máquinas de coser funcionando alrededor de ellas, mas allá las cortadoras de patrones sacando las piezas a coser para formar alguna chaqueta o cartera y las maquinas donde se confeccionaba ropa de alta calidad, con una radiante Sango custodiando cada corte como una leona a su cachorro.
— La fábrica es de Sango, mi negocio es el café librería de allá abajo — Señaló Kagome con calma.
— Eso dices, pero Sango fue muy clara en su parte del primer capítulo, tú le diste el empujón y cultivaste su habilidad, además el diseño de la publicidad en el que ambas trabajaron es simplemente impecable, sin hablar que la publicidad de tu negocio es extraordinaria, el uso de cupones de postres al cincuenta por ciento de descuento para atraer clientes tiene tu a negocio con una nutrida fila de clientes durante todo el día — Dijo la hembra sonriéndole mientras anotaba algo en su formulario y seguía a evaluar a otra alumna que cumplía pasantías en el lugar.
— Cuando nos graduemos tomaré una semana entera de vacaciones y solo dormiré como una pereza, Shippo tendrá que encargarse de que mi negocio no quiebre — Masculló Kagome concentrándose en su diseño, mientras la hembra que se alejaba sonreía ante las palabras de Kagome.
=== S S ===
— A él le gusta mucho el oro amarillo pero quiero algo "único" así que será oro amarillo para ambos con su toque diferente — Dijo Sango finalmente un semana después mientras visitaban la tercera joyería observando los anillos de compromiso.
— Fuju-chan podrías mostrarle a San-san aquí los anillos de compromiso para machos… su prometido es un sexy inu negro tan pervertido como ella — Dijo Kagome sacándole la lengua a Sango mientras la Youkai dragón hembra, que habían conocido en la universidad y se había graduado el año anterior sonreía y buscaba lo que Kagome le había pedido teniendo en cuenta la cómica descripción del prometido de Sango.
— Estos son los añillos que tengo, pero por ser ustedes les daré una opción más — Dijo la mujer sacando debajo del mostrador un cuaderno de dibujo y un lápiz — Dibújalo y me encargare de hacerlo para ti — Sugirió la Youkai dragón hembra, mientras Sango asentía sabiendo que simplemente no encontraría en ningún lugar algo remotamente parecido a lo que ella quería.
— Cada diseño de Sango o mío tienen valor de diseñador en el mercado Fuju-chan, así que espero que entiendas que este diseño no está a la venta, será el diseño exclusivo del anillo de compromiso y bodas de Sango — Advirtió Kagome con sincera calma.
— Lo sé, tengo entendido que pronto se abrirá la primera tienda "Taijiya's" y estaba por hablar con ustedes para ver si estaban interesadas en que nosotros fabricáramos su línea de accesorios o al menos una parte, como ya saben estoy incursionando en la orfebrería, si mi abuelo puede aún ser el mejor forjador de espadas en el mundo, yo podría hacer hermosas joyas y no solamente vender las que compro a otros — Dijo la hembra con nostalgia acariciando el panel de cuarzo de Onni a través del cual podían verse las joyas expuestas.
— Estoy segura que a Sango le encantará escuchar tu propuesta, creo que aún no ha buscado a alguien que nos ayude con esa parte y los accesorios siempre son importantes para hembras y mujeres por igual. — Dijo Kagome sonriendo cuando los ojos de ónix de la Youkai se encendieron con entusiasmo dándoles un tono más metalizado.
— Esto es lo que quiero — Dijo Sango mostrándoles el diseño, el anillo eran dos finos aros uno de oro amarillo y el otro de oro blanco, según el diseño de Sango el anillo de oro amarillo iría por fuera completamente liso y sin más adornos que una serie de cortes precisos y estaría hueco y luego un anillo de oro blanco plano y macizo que encajaría perfectamente dentro del amarillo mostrando en bajo relieve un nudo infinito de riso plano que simbolizaba una atadura irrompible.
— Es simplemente — Dijo Fuju comprendiendo el simbolismo de inmediato.
— Perfecto — Finalizó Kagome sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas mientras abrazaba con fuerza a Sango. — Encajan, justo como ustedes — añadió admirando nuevamente el diseño.
— Gracias Kag — Dijo Sango sobrecogida cayendo finalmente en cuenta de que estaba cerca de comprometer su vida para siempre con Miroku — Kami… Dame un segundo — Pidió respirado profundamente un par de veces y espantando el pánico natural que había desarrollado desde los pasillos del burdel de Azani ante la idea de atarse a alguien, recordando que ese alguien era Miroku y a él lo amaba así que ella se ataría a el de buena gana por que el ciertamente ya estaba atado a ella, sin importar los rituales, ellos se pertenecían.
— Ahora muéstranos algo que pueda funcionar como presente a una hembra y macho alfa — Pidió Kagome comprendiendo a Sango perfectamente, ninguna de ellas se había imaginado "perteneciendo" a alguien alguna vez.
— ¿Emparejados? — Preguntó Fuju deslizando una mirada evaluativa por las diferentes joyas expuestas.
— No, madre e hijo, en estricto secreto, "la casa de la luna" — Respondió Kagome con calma viendo los ojos ónix de la Youkai abrirse como platos brillando con absoluta comprensión y asentir frenéticamente antes de prácticamente volar en busca de algo "apropiado"
— Estas Joyas que voy a mostrarles jamás han sido vistas en el mundo, fueron creadas por mi abuela en la era Heian, ella planeaba llevarlas a lady Irasue para ver si ella nos elegía como uno de sus orfebres, ese arte está fuertemente arraigado en la línea femenina de mi clan, los machos siempre se han inclinado por las armas, para muestra mi abuelito Totosai — Explicó la hembra abriendo la enorme caja obviamente antigua — No te venderé estas joyas, te permitiré elegir tu regalo para ellos lo único que quiero a cambio es que les digas quien creó estas joyas para ellos — Pidió la hembra clavando una garra en su dedo pulgar y dejando caer una gota de oscura sangre en el intrincado sello, que brillo un par de veces antes de ceder y emitir un ligero sonido.
Al abrir la tapa, Sango y Kagome miraron boquiabiertas el despliegue de hermosas e increíbles joyas en platino y diamantes que iban desde el azul rey de los ojos de Kagome hasta el purpura de la media luna de Sesshomaru.
— Tu abuela, ¿es vidente verdad? — Preguntó Kagome.
— ¿Por qué lo dices? — Pregunto a su vez Fuju.
— Cada pieza se parece a lady Irasue y a Sesshomaru, incluso aquel anillo con la luna de ónix con granate podría decirse que representa a Miroku — Señaló Kagome con calma ignorando la expresión perpleja de la hembra.
— Hablas de ellos con familiaridad — Dijo la hembra con cautela.
— Extraoficialmente y en estricto secreto, Kag es la "novia" de Sesshomaru, ya conoce a Irasue-sama y Miroku es mí prometido — Explico Sango totalmente de acuerdo con Kagome.
— Solo soy su amante, no su novia San-san — Aclaró Kagome de inmediato pero el daño ya estaba hecho, Fuju la miraba como si de pronto le hubiera crecido otra cabeza y cuatro pares de cuernos rosa chicle con escarcha.
— Kagome-sama no se reste importancia, usted es una hembra alfa e incluso yo pude verlo cuando la conocí, estoy segura de que lord Sesshomaru también vio eso en usted — Dijo Fuju con su voz teñida de sumo respeto que rayaba en reverencia, exasperándola hasta el cielo.
— Fu-chan si me llamas así una vez, más voy a tener que pegarte o mínimo insultarte — Advirtió Kagome irritada, mientras la Youkai solo asentía riendo incluso sus ojos de ónix brillaban de risa.
— Kag-chan elige el presente de Sesshomaru y ayúdame con Irasue-sama ella es difícil de leer en cuanto a gustos — Dijo Sango consternada.
— Elige un collar para ella, no creo que sea del tipo de "anillos" para Sesshomaru esos gemelos de platino con el emblema de la casa de la luna en diamante purpura serán perfectos, él tampoco se ve del tipo de usar anillos — Sugirió Kagome de inmediato.
— Miroku tampoco se ve de usar anillos… tal vez debería elegir un colgante como en antaño — Señaló Sango preocupada.
— Sango cariño, tu pervertido usaría hasta un aro en la nariz con tu nombre y foto una tuya colgándole hasta su pecho si TU se lo das el día de su boda o apareamiento, así que no seas tonta — Dijo Kagome riéndose junto a Sango y a Fuju sabiendo que era verdad lo que decía — Fuju tu intención es buena pero igual necesitaremos aunque sea un precio simbólico, y no "un yen" no es suficiente — Añadió Kagome atajando a la hembra que sonrió apenada.
Después de pagar un precio que ellas seguían considerando "simbólico" y encontrar unas hermosas cajas labradas en madera de Youkai magnolia, Sango y Kagome regresaron a casa, dispuestas a terminar sus deberes con sus negocios y adelantar un poco más de la tesis, además Kagome ya había confirmado con una de sus tutoras una Youkai araña, el avance de la creación de la carta astral de Sango.
Sin decirle a su hermana todo lo que había tenido que hacer para encontrar aquellos datos cruciales tan necesarios para el ritual de apareamiento, ella se había saltado un día de diligencias y había viajado fuera de Tokyo sola hasta el hospital que marcaba la antigua partida de nacimiento de Sango, y tras solicitar los datos exactos del día de su nacimiento que incluía la hora exacta de su nacimiento y como había venido al mundo Sango, ella había pasado horas ojeando libros de registros de nacimiento hasta dar con la información de Sango, obteniendo hora "exacta" de su nacimiento también el día de la semana del mes en el que había nacido, y solo por curiosidad había visto el nombre de los padres y no se había sorprendido de encontrar aquello en blanco, tal como la copia del documento que ellas habían encontrado en el antiguo bolso de Azani, al parecer ni aun en el hospital ellos habían dado un nombre, lo que quería decir que alguien les había ayudado a retirarse y a sacar aquel documento sin llenar todos los datos correctamente, aquella acción había sido deliberada al igual que su posterior abandono a manos de la difunta jefa del burdel.
=== S S ===
Una vez más sentía que estaba contra la espada y la pared, muchas veces había deseado salir corriendo y pedir clemencia a lady Irasue, mas siempre parecía haber alguien sospechosamente cerca de él que le impedía huir como en el fondo deseaba, era como si su señor supiera o sospechara que él no deseaba hacer aquello y se estuviera asegurando de que no huyera, así que él había estado siguiendo a la mujer que le habían ordenado seguir con mucho temor en su corazón.
La hembra en cuestión no era simplemente cualquier hembra, era una poderosa miko, con los sentidos bien afilados y siempre rodeada de alguien, especialmente de lord Sesshomaru, Noriko temía por él y por como terminaría su vida, posiblemente en las garras de lord Sesshomaru en una muerte lenta, brutal, sucia y muy dolorosa.
Arrancándose de sus oscuras y terriblemente posibles ideas, Noriko avanzó entrando a la oficina donde estaba su señor controlando el genuino terror que sentía en ese momento y haciéndolo una diminuta bola compacta que no pudiera detectarse, quedándose inmóvil bajo el fijo escrutinio de sus afilados ojos dorados oscurecidos y con un ligero brillo vidriosos que le conferían un aspecto ligeramente desequilibrado.
— Noriko… procede — Dijo Inu no Taisho simplemente con sequedad, desde que sus consejeros habían regresado con el rabo entre las patas de el gran palacio de la casa de la Luna, lord Toga había estado en tal estado de furia que incluso su concubina lo evitaba como a la peste.
— Si mi lord — Respondió el sintiéndola sentencia caer sobre su cabeza tan pesada como una montaña sobre sus hombros.
— Noriko… no falles — Advirtió Inu no Taisho dándole un profundo trago a su desagradable bebida, mientras Noriko salía con la sensación de inminente desgracia sobre sí mismo pesando sobre el como una densa nube que anunciaba fatalidad, caos y con seguridad su muerte.
=== S S ===
Durante una semana entera Sango y Kagome habían corrido de un lado al otro tratando de tener todo lo necesario para aquella tarde cuando se celebraría el compromiso entre Sango y Miroku, Kagome se alegraba de que ellos no esperaran más tiempo Sango era humana y el tiempo para ella era contado y no podían darse el lujo de esperar cincuenta o cien años de noviazgo para emparejarse, con era el caso de Koga y Ayame que habían cumplido los ciento cincuenta y seis años de "novios" y aun no se les veía apuro por emparejarse formalmente.
El solárium donde estaban en aquel momento era de un gusto exquisito, Sango y Kagome vestían impecablemente un par de elegantes furisodes con el emblema del clan Higurashi bordado en dorado en la espalda y en el obi que caía en un elaborado lazo hacia la espalda en un complicado pero hermoso nudo.
— Esta será la segunda y espero la "ultima" vez que me meto en esta trampa mortal — Gruñó Kagome tratando de aflojar un poco el obi y así poder respirar con normalidad y evitar humillar a Sango cuando se desmayara.
— Estas hermosa, yo soy un desastre — Dijo Sango tan impecable como ella pero echa un asco de nervios.
— No te atrevas a caer en eso Sango Higurashi y mueve el culo, comprométete con tu pervertido y déjame salir de esta trampa disfrazada de "kimono" — Gruñó Kagome con furia apenas contenida haciendo que Sango se irguiera adoptando la postura correcta. — Así estas mejor. — Señalo ella con tranquilidad.
— Si meto la pata por favor se buena y dame un par de bofetadas — Pidió Sango sin ver al macho platinado que descendía lentamente acompañado de una especie de elaborado carro tirado por un dragón de dos cabezas.
— Cariño te ahorcare luego, si metes la pata como dices dejaré a Kirara morder TODAS tus botas de gamuza — Amenazó antes de echarse a reír al ver la cara de espanto de Sango, mientras Kirara junto a ella se veía muy elegante con su collar de seda de araña Youkai color, negro y un colgante pequeño de oro con una cuenta de granate junto a una cuenta de un zafiro rosado y un hermoso zafiro azul rey que incluso ellas tenían en una pulsera de oro mezcladas con sus otros accesorios como siempre, maullaba posiblemente para mostrar su satisfacción con aquella idea y la confusión escrita en el rostro de los empleados de la casa de la luna que las habían recibido que cuidarían de su auto, y las habían estado acompañando hasta la llegada del escolta que las guiaría hasta el palacio de la Luna.
— Buenas tardes queridas damas, este Yuemaru tiene el privilegio de ser el elegido para escoltarlas hasta el palacio de la luna. — Dijo el platinado macho con la rica voz de barítono pronunciando las palabras con dicción perfecta y llamando la atención de ambas.
— Buenas tardes Yuemaru-sama gracias por guiarnos, esta es Sango Higurashi mi hermana y la prometida de Miroku-kun — Dijo Kagome con calma gesticulando hacia Sango.
— Mucho gusto — Dijo Sango con una ligera reverencia, mirando al macho con genuina curiosidad.
— Y usted debe de ser la famosa lady Kagome — Dijo el Youkai mirándola con los ojos mercurio con intensidad.
— Solo Kagome por favor, ni lady, ni sama, ni nada de eso gracias — Dijo Kagome espantada por aquel título que si bien según la carta de Yuri le correspondía por derecho propio, ella simplemente rechazaba al ser incapaz de verse como una "dama" en el fondo ella siempre seria Kagome Higurashi ni más ni menos.
— Como prefiera Kagome-san ahora permítanme escoltarlas — Dijo Yue analizando atentamente a la mujer, tomando el olor de ella y siguiendo las instrucciones precisas de Irasue comprendiendo lo que ella había dicho, la sangre de la concubina era casi imposible de percibir, como si la mujer frente a él no hubiera sido tocada por ella, por las venas de aquella mujer frente a él, corría sangre fuerte antigua y poderosa de dos clanes uno estrechamente conocido por él, que se había codeado con los nobles Higurashi en el pasado cuando a la par de la casa de la luna y el Oeste trabajaban arduamente usando todas sus influencias para establecer la paz entre razas y otro clan desconocido pero de algún forma familiar para él, Lady Irasue tenía razón como siempre, la mujer ciertamente era distinta de lo que había esperado, teniendo en cuenta que el venia juzgándola por sus orígenes, además pocas rechazaban un título, más aun una humana.
=== S S ===
Cuando cruzaron las puertas dobles del salón de trono una al lado de la otra un par de pasos detrás del elegante y condenadamente guapo Inu platinado, Kagome no pudo evitar dirigir su mirada directamente hacia Sesshomaru y beber de la impactante imagen que el mostraba vestido con la regalía que la solemne ocasión dictaba y sentir el aliento atascársele en el pecho, cuando una vez más la impacto la masculina belleza que el poseía.
Aquella tarde Sesshomaru vestía un elegante traje blanco de seda bordada con hexágonos azules con flores de Sakura de seis pétalos (su símbolo como príncipe del Oeste) sobre el hombro izquierdo y la caída de las mangas y elaboradas medias lunas purpuras con intrincados símbolos en hilos de plata diminutos bordados en ellas, también vestía una elegante armadura ligera que parecía llevar con tanta naturalidad como sus trajes de seda de tres piezas (recordándole que él, en efecto había sido y era un señor de guerra) y atado al elegante obi plateado y purpura tenía dos hermosas katanas, una con un patrón intrincado que parecía hecho de conchas de nácar y otra más sencilla pero que parecía llamarla con su energía, su mokomoko estaba a la vista de todos enrollado cual boa en su hombro derecho no le restaba masculinidad y su largo y lujurioso cabello libre de toda atadura y cayendo en cascada a su espalda, la imagen era impactante y las manos le picaban de hundirlas en su cabello y su suave y esponjoso mokomoko.
Cuando finalmente notó que estaba mirándolo fijamente, él le dedicaba una diminuta sonrisa que parecía decirle (si querida este Sesshomaru sabe que es sexy) Kagome solo sonrió antes de poner los ojos en blanco mientras avanzaba con Sango y observar a Miroku regiamente vestido con un estilo parecido pero en tonos que variaban entre el negro, rojo y purpura con algunos diminutos toques de plateado en su armadura completamente negra, las empuñaduras de sus espadas y el elegante traje, sus ojos violetas encendidos con entusiasmo y profundo amor fijos en Sango.
Finalmente observó a la magnífica lady Irasue, la señora de la casa de la luna ciertamente robaba el aliento como su hijo y ella estaba muy consciente de su atractivo, según podía ver.
— Sean bienvenidas damas del clan Higurashi, este Sesshomaru y su clan les saludan y reciben, que este día sea el inicio de dos nobles clanes que se unirán y formaran uno, fortaleciendo así a ambas casas — Pronuncio Sesshomaru con su típica y gélida calma.
— El clan Higurashi se siente honrado por la cordial bienvenida, aceptamos sus saludos y extendemos el nuestro humildemente esperando en efecto fortalecer ambos clanes con este nuevo inicio para ambos — Respondió Kagome finalmente sorprendiendo obviamente a Sesshomaru cuando ella dio la respuesta esperada de la forma correcta, no por nada había estado estudiando los muchos libros que Yuri le había dejado buscando aquellas palabras rituales, esperando cumplir con su hermana correctamente.
— Sango Higurashi, beta y princesa del clan Higurashi y desde este día oficialmente prometida de lord Miroku Houshi príncipe de la casa de la sombra de la luna y beta de la casa de la luna — Entonó Irasue con la voz cargada de poder, mientras Sango daba un paso al frente. — ¿Quién entrega a esta dama al cuidado y protección de nuestra noble casa? — Añadió Irasue.
— Yo, Kagome Higurashi, líder y alfa del clan Higurashi, hermana y guardiana de Sango Higurashi — Respondió Kagome con calma, mientras los Inu sonreían con satisfacción y así el ritual de compromiso inició.
La ceremonia de compromiso fue todo lo que había prometido ser y Sango no había metido la pata ni una sola vez, Sesshomaru y Miroku la habían guiado a través de todo el protocolo sin problemas, el anillo que ella había diseñado había sido recibido con genuina alegría y ella había recibido su anillo con igual entusiasmo que le hizo saltar a Kagome lágrimas de emoción, afortunadamente Kirara la salvó de echarse a llorar como una idiota durante aquel intercambio.
— Pórtense bien y recuerden avisar si tienen una emergencia, no Miroku concejos para alguna "posición" definitivamente NO es una emergencia y si me llamas para eso, te hare sufrir "mucho" y perderé por completo la fe en tus capacidades para "cumplirle" a mi hermana — Advirtió Kagome captando de inmediato la maliciosa pregunta en los ojos llenos de picardía del oscuro pervertido y cortándolo en seco, arrancándoles carcajadas a Sango e Irasue, seguidos de un impresionado Yue y Sesshomaru que se limitaron a sonreír quedamente.
— Ohh lady Kagome me hiere con sus palabras — Dijo Miroku sonriendo con malicia.
— Te heriré con mi puño o mi pie y un buen toque de Reiki si sigues llamándome "lady Kagome" — Amenazó Kagome burlándose de Miroku y poniendo los ojos en blanco ante la insistencia de Miroku de llamarla "lady" — Bien, ahora si me disculpan Kirara y yo nos retiramos, sinceramente puede ser hermoso pero esta trampa constrictiva y yo no nos llevamos bien, las cosas que hago por ti San-san recuérdalo, un placer Yue-sama, Irasue-sama. — Añadió Kagome despidiéndose de los aludidos con una sonrisa divertida, ella había notado el interés con el que el Youkai de ojos plateados la observaba, él estaba analizándola como si fuera un insecto bajo un microscopio y a ella le parecía cómico e irritante en partes iguales.
— Mañana estaré en casa — Dijo Sango sonriéndole a Kagome.
— Y te espera un largo día de compras, te toca llevar a Kirara-chan al spa de mascotas — Dijo Kagome con calma mientras la aludida Nekomata lanzaba un gruñido.
— Malvada señora jefa — Dijo Sango con un puchero.
— No lo olvides San-san, nunca lo olvides cariño — Dijo Kagome echándose a reír antes de subir al carruaje con Kirara en brazos, viendo a Sesshomaru un instante antes de empezar a descender; Sesshomaru había prometido reunirse con ella después de que Sango y Miroku aislaran en el retiro que tenían que cumplir aquella noche donde el cuarto menguante, símbolo de la casa de la luna brillaba con fuerza dándoles la ventaja en poder para completar aquel primer ritual que establecía el vínculo de un compromiso formal que cerrara con su apareamiento y unión en el ritual que los esperaba para el próximo eclipse lunar.
Oficialmente Sango Higurashi estaba muy comprometida con Miroku Houshi y el mundo lo sabría a partir de esa noche y Kagome estaba feliz por ambos.
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo
