Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
NA:
Antes que nada gracias de corazón por seguir esta historia, escribo por amor al arte no soy una escritora publicada ni nada de eso, solo soy alguien que le gusta leer y escribir.
Quisiera disculparme por mi ausencia la última semana, lamentablemente mi querida abuela extendió sus alas y partió al reino de los cielos, y nos dejó atrás muy tristes por su partida y sinceramente, estoy obligándome a seguir para no hundirme más en la depresión que ya me embarga, mi abuela fue una gran mujer, una gran madre y fue generosa en su amor con todo el que necesitó de ella, era una mujer que vivía inventó el lema "primero muerta que sencilla" y su alegría ante todo es algo que jamás olvidaremos los que tuvimos la dicha y la suerte de conocerla.
Te amo abuela donde quiera que estés vela por nosotros y nuestros hijos.
Dedico este capítulo a mí querida abuela quien nos a dejado para ir a la morada del señor
GRACIELA JOSEFINA BOADA
Guíanos desde el cielo mi vieja bochinchera, sonríe y canta con nuestras alegrías y nuestros triunfos y escúchanos con paciencia en nuestras tristezas y fracasos y dinos como siempre "¿je je jeeee? Están enteramente" antes de sacar tu puchero y hacernos reír con cualquier cosa.
"Si alguien me hubiera preguntado si me esperaba algo así habría dicho un rotundo "Jamás" el vacío que siento dentro de mí solo se compara al terrible vació que sentí cuando Mina me pidió que recogiera todas mis cosas aquel día tantos años atrás, y creí que me echaría a la calle y aun así respiré profundo y asumí las consecuencias obedeciendo su orden/petición. Mi mente es un caos no puedo pensar… no puedo escribir en este diario sobre alguna idea o pensamiento coherente que venga a mí en relación a todo lo que estoy experimentando ahora mismo, solo puedo decir que el terrible dolor que me nubla los sentidos es tan grande y tan profundo que siento el cuerpo y el alma congelados y adormecidos, es como aquella pelea por mi vida años atrás cuando el maldito hombre me golpeó con tanta fuerza que deje de sentir mi brazo izquierdo por un buen rato y aun así logré huir directo a mi destino, el mismo que me trajo hasta donde hoy estoy, y la verdad es que me temo que al igual que mi brazo entonces, cuando "sienta" de nuevo el dolor del que me estoy aislando ahora sea tan agónico como entonces y termine por destruirme, Kami sabe que no he luchado tanto para caer ahora.
Nadie tiene derecho a romper un corazón… ¿Cómo pudo, como pudo?
Mi mente en blanco solo reacciono cuando Sango atravesó como una centella el caos silenciado logrando que el ruido de ese caos se hiciera presente haciéndome reaccionar.
¿Qué decirle? Sé que tengo que decírselo y se lo diré pero nadie dijo que tengo que decírselo ahora, no con la tesis a vuelta de esquina pero si tengo que decírselo ANTES de la boda Shinto, solo ruego poder controlar su furia y ayudarla a no cometer un error cegada de ira, si Sango pierde su felicidad por mi causa, simplemente me sentare y moriré de buena gana.
¿El?... no lo sé… no puedo pensar en hacerle daño y me frustra mi propia debilidad ante él, mis propias reacciones ante él, todo lo que tenga que ver con el… aun así, no sé qué me duele más ¿Su presencia en mi vida a pesar de todo, o su ausencia a causa de todo?...
¿Es así como se sienten las mujeres maltratadas por los hombres que aman, que no pueden dejarlos ir pero tampoco es saludable tenerlos cerca? Nunca más volveré a juzgar a una mujer que no puede dejar ir a un hombre al que aman como débiles… creo que yo soy tan débil y estúpida como ellas aunque yo más bien me describiría a mí misma como "patética"
Entre el cielo y la tierra no existe nada oculto y tal como la salida y la puesta del sol, todo tiende a salir a la luz y esto simplemente no podía quedarse en los confines de un sobre así que junto a toda la mierda oculta salió bailando la danza de la muerte alrededor de todos, maldita sea ella, malditos ellos y si maldita yo también.
Que los Kami nos ayude… vamos a necesitar mucho, muchísimo de todos ellos.
Kagome Higurashi
Hembra alfa y líder del noble clan Higurashi
Cap. 24: Agonía
Aquella noche después de liberarse del incómodo y hermoso furisode (Aka trampa constrictiva clase "A+" tipo "prenda de vestir") Kagome brindó desde su terraza por la feliz unión de aquellos dos que a aquellas horas debían de haber cumplido el primer rito protocolar emplazándolos firmemente como pareja "prometida" ante los ojos de todo el mundo, Kagome sonrió viendo en el cielo la luna en cuarto menguante, emblema de la casa de la luna, sabiendo que aquella noche Sesshomaru estaría en la cúspide máxima de su poder, lo que quería decir que ella no dormiría mucho y al día siguiente ella estaría ligeramente adolorida y estaría funcionando medio dormida, pero muy feliz y definitivamente MUY satisfecha, con calma extendió sus sentidos asegurándose de que la barrera sobre su edificio estuviera en su sitio, en especial la que mantenía sobre la azotea y su apartamento hasta asegurarse de que todo estaba bien, tenía días sintiéndose extraña y no era el tipo de mujer que disfrutaba de las sorpresas.
Cuando horas después de su celebración privada y de disfrutar de un merecido baño de inmersión tibio, Sesshomaru efectivamente llegó con sus ojos dorados refulgiendo con poder apenas contenido en su cuerpo, Kagome podía ver con anticipación que Yakko-sama estaba aquella noche muy cerca de la superficie e instintivamente se movió con cautela frente a él, siempre mirándolo a los ojos y en ningún momento dándole la espalda.
— Toma de mi lo que desees — Dijo Kagome con calma extendiendo sus brazos ofreciéndose libremente a él, de inmediato los ojos dorados se tiñeron con una fina capa de rojo.
— No tientes a este con tu generosa oferta miko, este Sesshomaru y Yakko no son de los que se conforman "con una parte", nosotros lo queremos "todo" — Dijo Sesshomaru acercándose a ella acechándola como el depredador que era, quitándose el Hankimono blanco que había estado usando aquella noche y trabajando rápidamente en deshacerse de la fina Hakama de seda blanca, sin destruirla en su afán de liberarse de ella y poseer a la sensual hembra alfa frente a él.
— Oh… supongo entonces que no me quieren esta noche… bien puedes descansar en la habitación de invitados y, y… — Decía Kagome "alicaída" antes de que Sesshomaru la cortara tomando sus labios en un beso apasionado y furioso que la hizo estremecer de los pies a la cabeza, tomándola en brazos y llevándola con él a la habitación mostrándole exactamente lo que él había querido decir, mientras le arrancaba un orgasmo tras otro entre gritos de placer mientras pronunciaba su nombre con cada liberación, hasta hacerla perder el conocimiento y luego volver a empezar todo de nuevo, definitivamente aquella noche sería larga y muy satisfactoria.
A la mañana siguiente mientras Kagome había estado haciendo desayuno para ambos le expresión, de masculina satisfacción la habría puesto de un humor negro de no ser porque ella misma portaba su propia expresión femeninamente satisfecha, porque podía ser que Sesshomaru hubiera estado en la cúspide de su poder la noche anterior y también aquella noche por lo que sabía, pero ella había estado a la par del reto y el sensual macho había tenido una sorpresa o dos durante su delicioso encuentro nocturno y ella ya estaba pensando ya como sorprenderlo aquella noche también, mientras corría hacia MI&YU a abrir las cajas.
=== S S ===
Demonios de todos los sacrosantos días que había podido elegir para hacer aquel condenado depósito, tenía que ser aparentemente el día en que TODO Tokyo elegía ir al banco y llevarme por el camino de la amargura, si esa maldita bruja me pisa una vez más VOY a patearla FUERTE pensó Kagome lanzándole una mirada asesina a la mujer con sobrepeso y un horrible vestido floreado demasiado corto y pegado al cuerpo para ser "decente", que mandaba mensajes de texto frente a ella moviéndose de un lado a otro que ya la había pisado tres veces de cinco (SOLO porque Kagome la había evitado a tiempo dos veces)
Kagome estaba realmente frustrada por aquella diligencia que se había tornado insoportable y agotada físicamente con todas las responsabilidades de tener un negocio, tesis, etc. y lo único que quería era regresar a casa, tomar un baño caliente y descansar al menos cinco minutos antes de bajar a la fábrica de Sango y seguir trabajando en sus pasantías y el lanzamiento de la tienda de Sango que se acercaba cada vez más y eso se traducía en más trabajo, estrés y si una emoción que las tenía prácticamente botando contra las paredes del edificio, afortunadamente la tesis estaba oficialmente terminada corregida y entregada y solo faltaba la defensa frente a un jurado (casi nada) y que les entregaran el titulo para colgarlo enmarcado en su sala, beber hasta la inconciencia, bailar sobre alguna mesa sin partirse el cuello y dormir un mes completo (y aunque sabían que lo de dormir un mes eran puras mentiras, una mujer podía soñar y bajo esa excusa soñaban a lo grande)
Kagome miró escéptica a la mujer frente a ella una vez más asegurándose que estaba lejos de sus pies, mientras se permitía deslizarse hacia lo que le había estado rondando la cabeza últimamente, sobre todo después del compromiso de Sango, ella tenía días meditando lo que había descubierto sobre sus orígenes casi dos meses atrás y tras reconciliarse con ese hecho que no podía cambiar (Aunque solo Kami sabia cuanto ella desearía poder hacerlo), Kagome había decidido que se había tomado demasiado tempo y era hora de hablar, ella había decidido que Sesshomaru tenía que saber la triste verdad que ella había descubierto aquel mismo día al salir del banco. "sin mentiras entre ellos" había dicho Kagome y aun así había callado por casi dos meses enteros, mientras aceptaba la realidad de su existencia y en cierta forma le robaba a Sesshomaru uno momentos de su tiempo.
Kagome estaba casi segura que una vez el supiera quien era, el desprecio de Sesshomaru hacia ella sería igual (o peor) que el que seguramente él sentiría por la mujer, que lamentablemente la había traído al mundo, por ello había planeado violar su propia regla personal aquel día y visitar a Sesshomaru a su oficina por primera y tal vez, UNICA vez y mostrarle la carta de Yuriko que tenía guardada en su cartera aquel día con aquella firme idea en su mente, preparada o no (porque sinceramente ya había comprendido que ella nunca estaría preparada para aceptar aquello) pero ella ya había tomado una decisión inamovible respecto a aquel tema en particular, aun a riesgo de que luego de confesar Sesshomaru la sacara de allí humillada y a patadas, ella prefería mil veces que el trago amargo fuera en un lugar donde nadie la conocía, que en su casa frente a Sango y a Miroku, ella no quería que sus problemas personales con el dañaran la hermosa relación entre Sango y Miroku.
— Gracias — Dijo Kagome treinta minutos de esquivar pisotones después, al recibir el recibo de depósito sellado de la empleada del banco, que le dedico una educada sonrisa que no lograba ocultar del todo el estrés y el agotamiento que aquel día estaba pesando sobre toda la plantilla con el flujo de gente, y con un suspiro de alivio y conteniendo las ganas de levantar los puños al aire en señal de triunfo muy al estilo "Roky" al librarse de aquella diligencia bancaria (finalmente) salió casi corriendo fuera del lugar, apenas cuidando de no llevarse a nadie por en medio en su afán de salir de aquel caos organizado, especialmente porque si alguien volvía a pisarla ella simplemente perdería la paciencia y devolvería el pisotón MUY deliberadamente.
Mientras atravesaba el estacionamiento Kagome dejaba ir una ligera honda de su poder casi imperceptible sintiendo por inercia como siempre el lugar alrededor de ella, especialmente cuando estaba haciendo alguna transacción bancaria, lo último que quería era ser asaltada o peor que le dieran otro tiro… de nuevo, así que siempre que iba al banco era especialmente cuidadosa, desde que tuvo su primera cuenta bancaria ella no seguía un patrón específico para realizar sus transacciones, no acudía el mismo día todas las semanas, nunca a la misma sucursal bancaria al mes y había dedicado tiempo y esfuerzo en que Sango siguiera el mismo ejemplo por seguridad, además todas las transacciones que podían hacer a través de transferencias bancarias por internet las hacían, lamentablemente no podían hacer lo mismo con el efectivo de MI&YU y ella tenía demasiado efectivo fluyendo a diario.
No le había querido comentar nada a Sango para no preocuparla por lo que estaba segura era una tontería, pero hacía semanas que había estado sintiendo un aura aparecer y desaparecer intermitentemente justo al borde de sus sentidos y a riesgo de parecer paranoica, sentía que estaban probándola de alguna manera y estaba genuinamente preocupada y exasperada, ella había esperado que Sesshomaru le dijera si había hecho algo estúpido como ponerle guardaespaldas sin tener el detalle de informarle. (Sería algo que el definitivamente haría y seguramente encontraría alguna estúpida regla de la manada para escudarse e intentar evadir su ira inútilmente por que igual ella haría su mejor esfuerzo por dejarlo sordo)
Ella había creído haber sido clara cuando había dicho "nada de mentiras", pero al parecer tenía que explicárselo una vez más, aunque ella no podía decir mucho después de todo la omisión también es una clase de mentira ¿verdad? Y tal vez lo más seguro seria que después de que hablara con él aquel día, no haría falta aquella protección, pues el mismo la mandaría a la mierda en primera clase y sin retorno, cuando descubriera todo el pastel que se había estado guardando.
Kagome había estado tan preocupada con la conversación que tenía pendiente con Sesshomaru, que falló en notar que el aura que había estado sintiendo durante días aparecer y acercarse a toda velocidad a ella, a pesar de estar mezclada con siento de miles que pululaban alrededor de ella ocupándose de sus vidas, estaba más cerca aquel día y no lo notó hasta que fue demasiado tarde y sintió un firme tirón del antebrazo derecho que la hizo retroceder un par de pasos sacándola de balance con facilidad gracias a su inoportuna distracción.
— Lo siento mi lady — Dijo un hombre apareciendo de golpe, con la misma aura que había estado sintiendo aferrándola con fuerza cubriendo su boca con una mano llena de garras, Kagome emitió una descarga de Reiki tratando de quitárselo de encima antes de sentir una presión en un punto del cuello junto a un olor ligeramente dulzón envolverla y todo se oscureciera alrededor de ella, mientras Nori observaba a la mujer inconsciente en sus brazos con genuino y profundo temor, antes de correr con ella en la seguridad de sus brazos hacia el auto que esperaba por ellos, rogando a todos los Dioses que su muerte a manos de lord Sesshomaru fuera rápida, pues él ya sabía que esta irremediablemente condenado ahora.
=== S S ===
Cuando Kagome despertó no sabía cuánto tiempo había pasado, y estaba genuinamente furiosa y desconcertada, ella estaba acostada en la parte trasera de un lujoso auto y podía sentir a dos Youkai al frente.
— ¿Dónde estoy, quienes son y a dónde demonios me llevan? — Exigió saber Kagome con una clara nota de furia observando a los dos Youkai con atención.
— Mi lady, el lord de las tierras del Oeste solo desea una audiencia con usted — Dijo el chofer con pomposa jactancia dándole un claro y cortante borde de mofa al título de ella, que hizo que la sangre de Nori se helara en sus venas y sintiera la imperiosa necesidad de decapitar al insolente estúpido que aún no comprendía la gravead de la situación en la que ellos principalmente estaban hundidos hasta el cuello.
— Oooh, ¿Así son las cosas? — Respondió Kagome con un marcado deje de burla, sintiendo su helada furia llegar aquel día a un nuevo nivel que hasta entonces desconocía y sintiendo como su Reiki se elevaba alimentado con su furia presionando contra ellos con fuerza exigiendo su absoluta sumisión.
— Esta loca, nos va a matar — Soltó el chofer aterrado incapaz de moverse por el peso de sus poderes, era obvio que nadie le había dicho que la mujer era una poderosa miko. Mientras Kagome hurgaba entre sus cosas buscando con una sola idea en su mente.
— Calla soberano idiota, ¿No entiendes aun, que ya estamos muertos? — Siseó Nori secamente, lanzándole una mirada fría al chofer que palideció levemente ante las palabras del tora.
— Si quisiera matarte, ya lo habría hecho te lo aseguro — Dijo Kagome fríamente, respirando profundo obligándose a controlar la furia que la embargaba y marcando el número de Sesshomaru tratando de no destruir la pantalla táctil de su teléfono de última generación con el que había reemplazado el que ya había roto gracias a la rabia que el aludido señor del Oeste había evocado en ella con su terca insistencia de obtener su edificio, reprimiendo la aprehensión en una muy diminuta bola comprimiéndola apretadamente dentro de ella para liberarla sobre algún diseño o alguna actividad que requiriera una buena dosis de energía nerviosa.
Kami sabía que ella había intentado decirle la verdad en un ambiente tranquilo y controlado, pero aparentemente la vida (la gran hija de puta) tenía otros planes y la enfrentaría a la mujer que la había engendrado y abandonado a las malas, antes de que ella tuviera la oportunidad de poder hablar con él y explicarle todo aquel terrible asunto con calma, además Kagome simplemente sabía que no podría tenerla frente a frente sin decirle a la cara todo lo que tenía acumulado por dentro y como un bono agregado podría decirle en su cara al "Lord" del Oeste que ella NO vendería su maldito edificio jamás, mucho menos a él.
Así que con una oscura y perturbadora sonrisa cínica en los labios se llevó el auricular del teléfono al oído escuchó el tono que indicaba la salida de su llamada y esperó maldiciendo mentalmente su condenada suerte, aquella delicada y privada conversación con Sesshomaru lamentablemente sería en medio del caos público, la posibilidad de un "ambiente tranquilo y controlado" de había ido directo a la mierda cuando el Tora entonó su disculpa en el estacionamiento del banco y el mundo se oscurecía alrededor de ella, solo que entonces ella no lo sabía y ahora que lo sabía solo le quedaba respirar profundo, tragarse la bilis y prepararse para enfrentar lo que se pusiera frente a ella.
=== S S ===
El ambiente silencioso relajado/formal en el lugar era el típico entre las personas en aquella particular reunión, así que no era nada extraño que el teléfono sobre el amplio escritorio de madera oscura y pulida hasta la perfección, estuviera completamente en silencio, después de todo era una regla no escrita para todos, que una vez la persona que estaba sensualmente sentada con innata elegancia en uno de sus sillones de cuero visitaba, ninguna llamada salvo para anunciar el fin del mundo, podía entrar por esa línea so pena de despido, por que la época de simplemente arrancar cabezas por concepto de incompetencia, había quedado en el lejano (MUY) lejano pasado… lamentablemente.
— Dile a esta Irasue querido, ¿Cuándo piensas hablar con la miko Kagome sobre ese penoso asunto del edificio? Eso está pendiendo sobre tu cabeza cachorro y sería bueno que hables con ella, esta te lo ha dicho varias veces ya — Dijo Irasue rompiendo el silencio y llevándose la taza de té a los labios, observando con atención a su cachorro, recordando la conversación que habían tenido mucho después de su llegada de la Isla Mitsuki apenas semanas atrás donde le había relatado la historia de la miko Kagome y la Taijiya Sango, aumentando no solo su curiosidad sino también el respeto por ambas mujeres.
Su hijo había elegido a una hembra fuerte, una alfa entre alfas y no era la primera vez que ella pensaba de aquella manera de Kagome Higurashi, aun así como hembra sabía que la mujer podía tornarse peligrosa con la adecuada atmosfera, porque no había nada peor que la furia de mujer/hembra, y aquella hembra no era de las que se echaban a llorar y a languidecer, era de las que maldecía y arrancaba ojos y su querido cachorro estaba una vez más subestimándola aunque fuera de manera inconsciente, pero Irasue no era tan crédula y podía ver bien que aquella amenaza no traería nada bueno ni para su cachorro ni para la mujer que sabía perfectamente que era la compañera de su único vástago.
— No es esa la razón por la que este Sesshomaru te ha pedido que vengas a la oficina de este madre — Dijo Sesshomaru cortando el incómodo tema y mirando a su madre con intensidad, eligiendo no responder esa pregunta aun hasta no obtener las respuestas que estaba buscando primero — Este Sesshomaru quiere saber si ya estas lista, si Kimi-sama esta lista
— Ohhh… ¿Vas a matar a tu padre cachorro? — Preguntó Irasue con un deje despreocupado sin responder su pregunta.
— Yakko no desea la muerte del viejo perro, si estas preocupada por eso este puede asegurarte que no tomará la vida del anciano a menos que el fuerce la mano de este Sesshomaru a un punto de no retorno — Contestó el con calma, estudiando con atención a su madre buscando alguna señal que delatara sus verdaderas emociones.
— Vas a retarlo — Señaló Irasue con un deje de estudiado aburrimiento, estudiando con distracción sus largas garras filosas como la más letal de la katanas.
— No… este dejará al anciano en paz, este Sesshomaru ha estado ciego madre, como lo has señalado en reiteradas ocasiones y este ha elegido ignorar — Dijo Sesshomaru concediéndole aquella victoria a su madre que sonrió complacida.
— Ya no duele como antes… aun así es muy pronto para esta — Dijo Irasue respondiendo finalmente la pregunta de su hijo, al comprender en las palabras de Sesshomaru, que su cachorro finalmente estaba listo para ver y aceptar.
— Este entiende — Respondió Sesshomaru — ¿Tienes algún problema en que este tome a la Miko Kagome Higurashi como su compañera? — Preguntó Sesshomaru solo por protocolo, ambos sabían que siendo él, el macho alfa podía tomar a quien deseara y los demás tenían que aceptarlo y el único reto que podían lanzar sería de algún otro interesado en la mano de la dama elegida o en el más extraño de los casos una hembra que retará a su dama elegida por el honor de aparearse con él, mas no lo obligaba a aceptar los avances de la hembra en cuestión, cuando una bestia sagrada elegía a una "compañera" era algo definitivo e inamovible.
— Encuentro a la miko más que aceptable… su origen no representa ningún problema para esta si es lo que te preocupa cachorro, Kimi la reclama como nuestra y nuestra será — Dijo Irasue con calma, sintiendo autentico regocijo al comprender que su cachorro realmente había comprendido lo que le estaba sucediendo con la mujer.
— Este le comunicará esta noche a Kagome la inicial intención de este de querer comprar su edificio, ella estará muy furiosa y posiblemente no quiera hablar con este durante unos días hasta calmarse — Dijo el con preocupación mientras contestaba el celular. — Taisho — Contestó el con su habitual calma aun sabiendo que era Kagome y que no era habitual en ella llamarlo en horas de trabajo, por lo que sus razones debían ser válidas y posiblemente "urgentes".
— Hola Sesshomaru, ¿Serías tan amable de explicarme, porque demonios fui raptada y ahoraestoy en un auto camino a la malditacasa de tu padre? — Dijo Kagome con extrema y aterradora dulzura, mientras que Sesshomaru en su oficina sintió que todo dentro de él se congelaba durante un segundo antes de que una ardiente furia asesina explotara dentro de él, y se levantaba de golpe volcando su silla con estrepito, con los ojos teñidos de un furioso rojo sangre y las marcas en su rostro sobresaltando aún más, mientras frente a él Irasue lo reflejaba igual de furiosa.
— Este y su madre van para allá, déjales claro que este desmembrara lentamente a todo aquel que te toque, sea quien sea — Advirtió Sesshomaru perfectamente equilibrado con Yakko.
— Perfecto, querido trata de no salpicarme de sangre, sinceramente es anti higiénico, y mancha la ropa horriblemente, ahora respira profundo, cálmate y trae tú hermoso trasero junto al sexy trasero de tu madre aquí Taisho… ¡Ahora! — Dijo Kagome con un toque de cínico humor logrando calmar su furia lo suficiente como para pensar racionalmente, antes de cortar la llamada.
— La hembra ciertamente es toda una alfa si puede ordenarnos así y calmar nuestra furia, cuando otro solo habría muerto en cuanto estuviera frente a nosotros — Dijo Irasue con los ojos rojo dorados mirando a su hijo tenso y proyectando su furia con fuerza a pesar de haber disminuido a un punto que este podía usar su cabeza y no dejarse avasallar por sus instintos más salvajes, gracias a la astuta treta de la hembra, ciertamente la mujer era la correcta para su hijo y Toga había cometido un enorme error de cálculo y su imprudencia le costaría cara a él y podía costarle aún más cara a su cachorro si las cosas se salían de control.
— Deliberadamente padre la forzó a dejar sus asuntos personales para llevarla al castillo del Oeste, este Sesshomaru no tolerará mas ofensas, este no dejará pasar este insulto madre, él ha forzado la mano de este y ahora tendrá que asumir las consecuencias. — Advirtió mientras Irasue le mostraba el cuello en silenciosa sumisión, segura que detrás de las puertas todos los empleados de aquel piso, si no habían huido por sus vidas estarían temblando sobre sus pies o en sus asientos incapaces de levantarse con la cantidad de Youki que su cachorro estaba exudando en ese momento.
— Vamos entonces, espero que no te moleste que Yuemaru-san nos acompañe, él estaba acompañando a esta a algunas funciones para las que no estas disponible — Señaló Irasue con calma tomando su bolso y saliendo junto a él, viendo a Yue sentado frente al escritorio de Jaken que no dejaba de balbucear aterrado y lanzarle miradas de curiosidad.
— Este ya te dio la libertad de hacer lo que te plazca madre — Dijo Sesshomaru enfilando sus pasos hacia el ascensor. — Jaken, cancela todos los compromiso de hoy y mañana, reubícalos para el transcurso de la semana — Añadió mientras el ascensor de abría y el, su madre y Yue entraban, mientras en su mente Yakko rugía por venganza, y Jaken temblaba como una pálida hoja mustia, ante la furia apenas contenida de su señor y la gran dama de la casa de la luna, casi sintiendo lastima por el blanco de tan cruda y peligrosa furia... casi, después de todo él era un leal servidor de la noble casa de la luna y su lealtad siempre estaría con su señor.
=== S S ===
Al cortar la llamada, Kagome dio un profundo respiro tratando de calmarse lo más que pudiera, ella sabía bien que su furia sin control y desatada podría tornarse mortal estando entre Youkai y lo último que quería era arruinarse la vida después de luchar tanto, solo porque el constipado Lord de las tierras del Oeste tenía un palo de escoba en el trasero y la había hecho secuestrar por alguna razón que ella aun desconocía, aunque sospechaba que se debía a su negativa de venderle su edificio, sin hablar de que estaría en la presencia de la vil puta rastrera que la había traído al mundo, solo para desecharla como una bolsa de basura que le estorbaba en su "perfecta" y cómoda vida de noble "concubina".
— Creo señores, que eso les deja muy claro el magno error que han cometido al "raptarme" — Dijo Kagome con calma guardando su teléfono en su cartera nuevamente mirando a los dos Youkai pálidos y temblorosos. — Ahora… si quieren tener la oportunidad de salvar el pellejo, háganse un favor y denle tiempo a Sesshomaru de llegar a esta "audiencia" a la que estoy "forzada" a acudir — Dijo Kagome sintiendo un manto de calma caer sobre ella poniendo en pausa su ira mas no extinguiéndola.
— De igual manera estaremos muertos mi lady, lord Sesshomaru nos matara en cuanto nos huela sobre usted — Dijo el copiloto con reverente temor.
— Sesshomaru tendrá en cuenta mi opinión en el asunto — Comentó Kagome con una seguridad que en el fondo no sentía, rogando a que el aun conociendo la información que ella tenía consigo, no alterara su sentido común y comprendiera que ella no estaba preparada para ver de nuevo un cadáver ni hoy, ni mañana, ni nunca preferiblemente y menos aún tener algún fluido vital o alguna parte de otro ser vivo sobre ella. — Ahora… tu Tora-san ¿Esta es la razón por la que me has estado siguiendo últimamente? — Preguntó Kagome viendo al Youkai atigrado tensarse al saberse descubierto por ella.
— Si mi lady, se me ordenó vigilarla y traerla al Oeste en cuanto la oportunidad se presentara — Admitió Noriko derrotado con toda la calma que pudo conjurar.
— No deberías decirle eso — Dijo el chofer en tono acusatorio.
— No importa lo que diga, Lord Sesshomaru no perdonara esto — Dijo Noriko con resignación. La forma como aquella hembra le había hablado al poderoso Daiyoukai solo confirmaba lo jodido que estaba, sino que aquella hembra no era simplemente cualquier hembra con quien desfogarse, ella era la compañera de lord Sesshomaru, que Kami se apiadara de ellos cuando el lord y su madre lady Irasue llegaran, a esas alturas Noriko solo rogaba silenciosamente por una muerte rápida y lo más indolora posible, él sabía muy bien que los regentes de la casa de la Luna eran viciosos a la hora de tomar venganza y el había visto en su larga vida el trabajo de tortura de lord Sesshomaru y su madre lady Irasue, para tener una saludable y bien justificado temor. ~ Maldición, debí dejar que aquella miko acabara conmigo en la era Tokugawa… ahora estoy bien, pero BIEN jodido ~ pensó vagamente recordando a la joven miko que había sorprendido en el paso del rio cerca de Aizu y esta accidentalmente casi lo había purificado.
=== S S ===
Kagome apenas se había molestado en admirar la fachada de la casa del Oeste o algún detalle arquitectónico en especial del lugar en general, en ese momento ella estaba más centrada en su ira, y el futuro enfrentamiento que estaba destinado a darse aquel día en el castillo del Oeste, como para detenerse a darle gusto a su artista interno y "admirar" la arquitectura, decoración u obras de arte, por primera vez no sentía la curiosa necesidad de observarlo todo y absorberlo, lo único que ella deseaba era salir de aquello de una vez y regresar a su casa, a su vida, con sus pérdidas y ganancias olvidándose de aquel lugar y todo lo que allí sucediera.
Conforme avanzaba por lo amplios pasillos exquisitamente decorados Kagome observaba con creciente irritación el sinfín de miradas curiosas, especulativas y algunas aterradas al punto de dedicarle profundas y temblorosas reverencias de todo aquel con el que se cruzaban, que sospechaba eran empleados de la casa del Oeste, ella solo deseaba poner los ojos en blanco, volverse y salir de aquel lugar y dejar todo aquello atrás, lamentablemente ella no era una cobarde, ella no huía y menos cuando tenía un insistente Lord que disuadir y una cuenta pendiente con alguien que le debía y mucho y ahora estaba en la sorpresiva posición de poder cobrar.
Había una razón para la existencia y elevación a rango de regla simple y básica a regla de "oro" para la regla de "no prestardinero o el auto", Kagome no era una cobradora pacifica si le salían con cuentos y trampas, o flexible cuando simplemente le veían la cara de estúpida y querían aprovecharse de ella, y lo había aprendido muy rápido por ello y para evitar el mal trago, había creado aquella regla de oro; a su favor solo podía decir que ella siempre pensó que jamás tendría la oportunidad de cobrarse esta deuda en particular, pero la vida la había puesto en una ineludible posición y ella estaba dispuesta a aceptar el reto, más si significaba decirle en persona al lord del Oeste que dejara de molestarla por su edificio, ella no vendería "jamás" menos aun a él y a su puta.
— Deténganse ahora — Ordenó Sesshomaru sacándola de su letargo, alcanzándolos finalmente y mirando fríamente al pequeño grupo que la escoltaba, justo cuando llegaban a las puertas dobles tras la cual se encontraban, su padre, la concubina y para su sorpresa Inuyasha si su olfato no lo engañaba, junto a una nutrido grupo de cortesanos. — Este no recuerda haber aprobado una nueva visita de Inuyasha — Comentó Sesshomaru con engañosa y cortante suavidad, mientras avanzaba con sensual fluidez hasta quedar justo junto a Kagome olisqueándola ligeramente y enfureciendo al instante al encontrar el olor de dos machos sobre ella.
— Esta tampoco recuerda autorizarlo — Respondió Irasue como si estuviera comentando el clima y fuera lo más normal su presencia allí junto a Yue, sobresaltando a los empleados que se lanzaron en una profunda reverencia al ver por primer vez en muchos años a los señores de la casa de la Luna en aquel lugar en especial a la verdadera señora del Oeste, que tanto había sacrificado en antaño por todos ellos.
— Supongo que luego averiguaran a que se debe esta extraña situación. — Dijo Yue con mortal calma escaneando a la miko de los pies a la cabeza verificando que no hubiera sufrido daños físicos y conteniendo un bufido de exasperación al percibir el olor de los dos machos que la acompañaban sobre ella, sin sentir una pizca de lastima por ellos y lo que Sesshomaru les haría pasar por tocar lo que le pertenecía, el más que nadie podía comprender perfectamente su posición.
— Vamos Kagome no hay nada que hacer aquí — Dijo Sesshomaru conteniéndose de levantarla en brazos y sacarla de allí con urgencia, él sabía que mientras más tiempo estuvieran en ese lugar, más riesgo habría de que sus pecados hacia ella fueran expuestos de la peor manera, su padre o la concubina no perderían la ocasión de arrebatarle la oportunidad de hablar con ella y confesar sus errores por sí mismo y todas las explicaciones que debía darle para lograr que ella pudiera entender y perdonarlo. Sesshomaru extendió su mano llena de garras hacia Kagome dispuesto a repetir la orden/sugerencia justo cuando las puertas dobles se abrían y un exasperado Inuyasha aparecía ante ellos con el ceño fruncido en muestra de obvio malhumor.
— Oneesama, ellos enviaron una carta y usaron tu sello para hacerme creer que me necesitaban aquí por alguna razón, después de mi visita anual, creí que aprobabas una visita extraoficial — Dijo Inuyasha molesto y obviamente espantado, levantando su mirada dorada oscura y mirando entonces a Kagome fijamente y verla con los ojos como platos antes de olisquearla y mirarla confundido al percibir el olor de su hermano mayor en ella y sorprendido al comprender todas las implicaciones, antes de descubrir su cuello rápidamente ante Sesshomaru al comprender tardíamente que había ofendido a su hermano mayor con aquella burda acción, que seguramente le valdría un regaño monumental y más horas de lecciones extras de modales y etiqueta en la isla media luna — Irasue-Obachan, Yuemaru-sama— Saludó a la hembra y a su acompañante con respeto.
— Hnnn tranquilo Inuyasha, este Sesshomaru se encargará de eso — Dijo Sesshomaru frunciendo el ceño ante el atrevimiento de su padre, aceptando de inmediato la sumisión del irrespetuoso cachorro al percibir su sinceridad y su genuino temor, recordándose mentalmente ordenar lecciones más estrictas de etiqueta, no podían permitirse que el Hanyou cometiera una atrocidad así con la compañera de otro lord cardinal o cualquier Youkai y llamara a su puerta algún duelo de honor o una rápida muerte y guerra.
— Ohhh así que finalmente vienes a presentar a tu "compañera" Sesshomaru, Izayoi querida ordena té para recibir a nuestra "nuera" — Dijo Toga goteando "demasiado" entusiasmo apareciendo tras Inuyasha y mirando con fija e irritante fascinación a Kagome de los pies calzados en botas de gamuza negra hasta la cabeza y su alta cola de caballo, antes de fruncir el ceño al percibir dos olores familiares uno de ellos muy irritante y mirar a Irasue junto a Yue quien sostenía galantemente su brazo mirándolo sin emoción alguna.
Kagome se quedó congelada en el sitio observando al legendario Inu no Taisho aparecer detrás del Hanyou que sabía era su medio hermano, vio los hilos amarillo brillante de su alma danzando salvajemente alrededor de él tratando de aferrarse a algo sin lograrlo y finalmente vio a la mujer rodeada de una plana y aburrida aura marrón que se envolvía alrededor de ella de forma compacta sin dejar ir ningún hilo hacia ningún lado, los años y las cirugías cosméticas habían sido "amigables" con ella un así estaba en un punto que de hacerse una más, se convertiría en una momia plastificada, estaba vestida con un elaborado kimono de seda y pulcramente maquillada y peinada, sus ojos marrón oscuro la miraron con abierta curiosidad y con una altanera superioridad que la hizo bufar con desdén poner los ojos en blanco y reaccionar.
— Sesshomaru no tiene que presentar a nadie frente a ustedes, menos aún frente a tu concubina — Señaló Irasue con fría sequedad lanzándole una fría mirada cargada de genuino desdén a Toga ignorando olímpicamente a la insignificante mujer humana prácticamente junto a él.
— Sigue siendo mi hijo — Dijo Toga con amargura observando con furia a su acompañante y a ella olisqueando abiertamente sin educación ni vergüenza alguna, buscando sin disimulo en el olor de Irasue la naturaleza de su relación con Yuemaru.
— Esta te recuerda que renegaste de él, además la casa del Oeste no es tan poderosa como la casa de la Luna según el rango y poder, por eso el hijo de esta no tiene que presentar a nadie en este lugar y si sigues haciendo eso, esta te retara a un duelo por honor — Dijo Irasue con fría y cortante ferocidad, mientras Izayoi trataba de ganar inútilmente la atención de Toga una vez más.
— Eso no…
— Kami-sama — Siseó Kagome exasperada queriendo terminar con aquello cortando a ambos Youkai. — Irasue-sama, Sesshomaru nada nos cuesta ver para que fui secuestrada y sacada de mis obligaciones para ser traída hasta aquí, ¿Podríamos esperar un poco más y averiguar que estoy haciendo aquí? — Pidió Kagome con aparente calma e inocencia, sin saber que con esas palabras Sesshomaru sintió temor en su corazón, sabiendo la espada que pendía sobre su cuello, bajaba lentamente mientras estuvieran en el lugar.
— Eres una mujer interesante, e inteligente — Dijo Toga con astucia creyéndose con una aliada en la ignorancia.
— La falsa adulación no hará que le venda mi edificio Inu no Taisho — Advirtió Kagome dando el primer zarpazo letal haciendo que el aludido se tensara con incomodidad y le lanzara una mirada afilada que ella respondió con una propia, para nada intimidada por el legendario guerrero que a sus ojos había perdido brillo con su traición a su emparejamiento y ahora aún más al saber con quién estaba "casado".
— Ahora lo sé bien… vamos por favor entren a nuestro salón de trono — Dijo Toga gesticulando hacia el lugar con pomposidad.
— Sinceramente si voy a estar aquí contra mi voluntad, prefiero seguir en el lugar donde estoy "obligada" a estar ahora mismo, gracias — Dijo Kagome sintiendo la incomodidad de Sesshomaru e Inukimi y su aprobación al negarse a entrar en aquel lugar donde ellos se sentían en una posición de poder.
— Eso no es digno de una noble corte como nosotros, claro que siendo tu una plebeya… — Dijo Izayoi con fingida lastima y dramatizado horror cubriéndose la boca con la manga dl kimono con falsa vergüenza de lo que había dejado escapar "accidentalmente".
— Eso solo demuestra tu ignorancia concubina — Dijo Irasue con seca calma recordándole su presencia, haciéndola palidecer y retroceder un poco aterrada de Irasue, dentro de ella Kimi se regodeo ante la abierta cobardía de la hembra a la que Toga obviamente no le había dado todos los detalles de la compañera de su hijo y solo demostraba no su ignorancia con aquel desatinado comentario, sino también la poca importancia que la mujer tenía realmente para Toga y sus asuntos de nivel personal.
— Hnn… Supongo… — Dijo Kagome sin darle importancia alguna a la mujer, simplemente observando con calma a la pareja y al joven Hannyo entre los dos grupos que debía aparentar tener cerca de quince o dieciséis años, mas ella sabía que tenía veintidós. — Quería hablar conmigo… aquí estoy, diga usted entonces aún tengo cosas que requieren mi atención y no puedo estar perdiendo el tiempo aquí. — Añadió Kagome con calma mirando fijamente a Inu no Taisho a los ojos, mientras notaba finalmente a algunos grupos de Youkai y humanos dentro del amplio salón asomarse, comprendiendo tardíamente que aquel día ellos estaban atendiendo a la corte del Oeste. ~ Bien, jodidamente bien, no solo tendré que enfrentar esto aquí sino que con la maldita corte del Oeste de testigos, maldita sea ~ Pensaba Kagome furiosa
— Este solo quería darte la bienvenida a la manada y felicitarlos a ambos por su unión, aunque aún no logro comprender como una joven inteligente como tú se dejó convencer de un apareamiento de conveniencia, si te prometió vida eterna debo señalar que no podrá ligar tu vida a la suya a menos que seas realmente compatible con el — Dijo Toga mirando a Kagome a los ojos con falsa preocupación. — Y tu cachorro, llegar tan lejos para vencer a tu padre n nuestro juego, como para emparejarte con una simple hembra humana solo para obtener ese viejo edificio en el que siempre has sabido que estoy interesado, la venganza nunca es buena consejera muchacho — Añadió Toga lanzando su dardo envenenado con mortal precisión, mirando fijamente a un silencioso Sesshomaru y luego a una impasible y muy calmada Kagome devolverle la mirada como si nada relevante estuviera sucediendo, haciéndolo fruncir el ceño confundido ante la falta de la reacción que esperaba obtener de la mujer y de su hijo, si bien él se quedaría con el maldito edificio, estaría en guerra con la mujer con la que se había emparejado para obtenerlo y por lo menos el obtendría su venganza por haber sido vencido por el taimado cachorro.
=== S S ===
Con aquellas palabras resonando con fuerza en sus oídos como si el macho Inu Youkai las hubieran gritado con furia directo a sus tímpanos, alrededor de Kagome el mismo aire se condenso y se detuvo, todo se congeló y la sangre se heló en sus venas y un lacerante dolor estalló dentro de su pecho y corrió por su cuerpo como helado fuego, hasta consumirla por completo, el sonido alrededor de ella y los colores se apagaron, se desintegraron hasta desaparecer por completo y regresar a ella débiles y opacos con una fina película gris cubriéndolo y opacándolo todo como si estuviera viendo a través de una densa neblina .
No… No… No puede ser No… Atinó a pensar Kagome zarandeándose mentalmente obligándose a reaccionar Mueve el culo Higurashi… después arreglas esto… ahora no, no es el lugar, no es el maldito momento, no permitas que te humillen ni te pongas en ridículo frente a estos hijos de puta Se dijo a si misma con furia conteniendo las ganas de llorar y rugir y ordenándose calma, ella era experta en esas técnicas así que no le costó mucho lograr su objetivo incluso sin alterar la percepción de los Youkai alrededor de ella.
— Toga desalmado… ¿Cómo pudiste? — Siseó Irasue mirándolo con los ojos inyectados en sangre, siendo físicamente contenida por Yue.
— ¿Qué...? La mujer tiene que saber la verdad — Dijo Toga con "preocupación" mal fingida mirando con "inocencia" a Kagome con insistencia empezando a sentirse frustrado por la falta de reacción de la mujer, ¿Sería posible que la mujer fuera tonta y no entendiera lo que él le había dicho? Porque estaba seguro que había hablado con toda la claridad posible, o tal vez la mujer estaba en estado de shock y necesitaba un empujón más para poder reaccionar.
— Tu hijo es un sinvergüenza, mentiroso y ti… — Empezó a decir Izayoi con los ojos vidriosos de regocijo y triunfo levantando la voz cargada de veneno lo suficiente, para atraer la atención de la corte que de inmediato se asomó a presenciar el drama.
— SILENCIO — Rugió Kagome con seca gélides, llegando al límite de su precaria paciencia y lastimando los sensibles oídos de los Youkai en su rango auditivo, más en ese momento no le importaba quien pudiera empezar a sangrar a causa de sus gritos, sintiéndose congelada y entumecida por dentro, en parte agradeciendo mentalmente no poder sentir nada en ese instante, en que dependía por completo de su fuerza interna para no desmoronarse y humillarse públicamente.
— Maldición, moza baja la voz — Gruño Inuyasha demasiado adolorido para medir sus palabras y el peligro. — Eres una simple invitada, no puedes exigir…
— Silencio dije cachorro— Repitió Kagome gélidamente mirando a Inuyasha con fría furia hasta que sus orejas se apastaron contra su cráneo. — Supongo que… esta es la parte donde humildemente, le doy las gracias Toga-sama por sus taaansinceras felicitaciones y donde yo le aclaro que nuestra unión no es parte de un trato o algo por el estilo, al contrario fue decisión de ambos debo decir — Dijo Kagome con una empalagosa y muy engañosa dulzura que ponía el terror de Kami en el cuerpo de quienes la escuchaban y Toga según podía ver no era distinto, si la palidez extrema de sus labios era una señal.
— Mientes… que clase de mujer se une a un macho que…
— Dije silencio "concubina" no estoy hablándote a ti — Dijo Kagome mirando a Izayoi con tal furia y odio que la mujer retrocedió palideciendo ante la descomunal ira que vio contenida en sus fríos ojos azules, ahora gélidos y vacíos como el anuncio de la muerte.
— No tienes de… — Dijo Toga siendo silenciado de golpe, por la poderosa aura de la mujer que cayó sobre el con todo su monumental poder alimentado por una intensa furia que quemaba en sus venas y haciendo retroceder a la corte aterrada y a los empleados caer de rodillas los que no tuvieron tiempo de huir.
— Tengo todo el derecho, en realidad tengo más derecho que cualquiera en este maldito lugar de poner en su sitio y hacer callar a Setsuna Izayoi… la "rata inmunda" que me trajo al mundo y me abandonó… — Dijo Kagome con seca frialdad, mientras la mujer palidecía y la miraba horrorizada — Ohhh ¿No lo sabias plebeya? Yo soy Kagome Higurashi de la noblecasa Higurashi.
— No… no es cierto — Dijo la mujer con un hilo de voz y genuinamente horrorizada mirándola con los ojos desorbitados de terror, palideciendo mortalmente ante el peso de la furiosa mirada que Kagome le dedicaba.
— Estas loca — Soltó Inuyasha incrédulo antes de gimotear de dolor, siendo callado por el Youki de Sesshomaru que cayó sobre el amonestador.
— Hace casi veintitrés años tuviste una aventura con un importante diplomático Holandes y saliste embarazada de una mestiza de ojos azules, minutos después del nacimiento de esa niña, le ordenaste a la partera deshacerse de ella, más en vez de ser llevada al primer orfanato cercano, la honorable y buena mujer siguió las costumbres de las verdaderas casas nobles y llevó a esa niña al clan principal y de mayor rango en el árbol genealógico, con "verdadero" rango de nobleza de verdad y fui llevada hasta la residencia Higurashi donde Yuriko Higurashi me aceptó y me adoptó en ceremonia de sangre y legalmente junto a su pareja Minasuru Takeda — Dijo Kagome mirando a la hembra fijamente a los ojos mientras pronunciaba cada palabra en perfecta dicción y con absoluta seguridad.
— No puedes… no tienes…
— ¿Pruebas? — La cortó Kagome gélidamente haciendo temblar a la mayoría de los presentes que no podían creer como aquella mujer podía proyectar tanta frialdad, ira y odio comprimido en sus palabras, mientras abría su cartera y sacaba el sobre que pensaba darle a Sesshomaru en privado, extendiéndoselo a Sesshomaru sin dirigirle una mirada frente a todos los presentes, mientras la corte hervía en murmullos excitados ante la magnitud de la historia que escuchaban y todas sus implicaciones. — Todo está allí, lo encontré hace poco — Dijo Kagome sin mirar a Sesshomaru, ella no deseaba ver su asco y su desprecio ni quería enfrentar el dolor que las palabra de Toga habían causado en ella.
— Todo está aquí, incluyendo el nombre de su padre — Verificó Sesshomaru pasándole la carta a su madre que leyó con rapidez junto a un perplejo Inuyasha y un calmado Yue.
— Preferiría que el nombre de mi padre no sea expuesto, el hombre no tiene la culpa de las acciones deshonorables de esta mujer, ella jamás le informó nada de mi existencia y no deseo bajo ningún concepto que la vida de él sea alterada a raíz de esto. — Dijo Kagome secamente mirando a la mujer pálida y temblorosa boquear como un pez fuera del agua. — Es MI decisión informarle y es la suya aceptarlo y no admitiré intervenciones de ningún tipo y estoy dispuesta a llevar el tópico a la corte si es necesario. — Añadió gélidamente cortando a pedazos con la mirada a la mujer frente a ella.
— ¿Mamá? — Preguntó el Hanyou con un deje claramente inseguro percibiendo finalmente después de buscar y finalmente separar cada olor individualmente, el olor muy diluido de apenas unas gotas de sangre de su madre en la mujer y el molesto olor de la vergüenza y furia que su madre emitía, notando de inmediato la ausencia de remordimientos o arrepentimiento de sus acciones.
— No puede ser — Dijo Toga perplejo y furioso, olisqueo frenéticamente hacia la mujer de ojos azules antes de dar con el distintivo olor muy diluido en la mujer y mirar a su "esposa" con genuino espanto como si fuera la primera vez que la veía, una hembra Youkai, una Inu Youkai jamás abandona a su cría bajo ninguna excusa, Irasue había llevado consigo a Sesshomaru a pesar de que el legalmente hacia muchos siglos que era un adulto, no lo había dejado atrás jamás y había sido y era una fiera y viciosa protectora de su hijo.
— Oh si Toga-sama, usted debe sentirse muy orgulloso de la "concubina" que tiene a su lado, una "honorable" mujer, que tuvo una hija antes de abandonarla a favor de su círculo social y los lujos, para luego convertirse oficialmente en una "puta de oficio" con un falso título de "dama" que le queda demasiado grande, y lo único que hace es hacer el ridículo públicamente y solo da lástima y pena ajena con sus pobres intentos de llenar ese papel inútilmente — Dijo Kagome con cruda frialdad, mirando de Toga a Izayoi con profundo desprecio y desdén.
— Es nuestra madre… respeta — Dijo Inuyasha avergonzado mirándose los pies y removiéndose incomodo allí donde estaba en medio de aquel drama.
— Esa… "mujer" NO es mi madre no lo acepto, la repudio por completo, las perras domesticas e incluso las ratas sienten más amor por sus crías que lo que esa mujer sintió por mí, y no te engañes cachorro, tu solo fuiste un medio para un fin, en su mente una simple inversión para asegurar su estilo de vida, las mujeres como ella, no aman a nadie más que a ellas mismas — Escupió Kagome con cruda sinceridad mirando al joven Hanyou (que físicamente aparentaba tener quince o dieciséis años a pesar de sus casi veintidós) con lastima, mientras las orejas de perro de este se pegaban contra su cráneo y con un eco de crudo dolor en sus ojos dorados oscuros bajaba la mirada cerrando los labios en una fina línea apretada, ella sintió lastima por el joven Hanyou, pero consideró que lo mejor que podía hacer por él era abrirle los ojos en ese punto para que no fuera eventualmente una víctima de la manipulación de la astuta serpiente rastrera que tenía como madre.
— Ni esta Irasue pudo haberlo definido mejor mi lady — Confirmó Irasue con calma, su bestia se regodeaba ante las duras palabras teñidas con la cruda verdad que la mujer escupía en el rostro de la concubina y Toga. Esta cachorra nos pertenece Ronroneó Kimi dentro de ella con satisfacción.
— Inu no Taisho, simplemente me das mucha lastima y vergüenza, una vez fuiste un gran Inuyoukai, un digno ejemplo a seguir con una trayectoria histórica impresionante, y tuviste a tu lado a una verdadera hembra alfa a la que traicionaste por una simple mujer que insulta al género femenino humano y de cualquier raza con su sola existencia en el mundo, una que ni puede calificarse de beta. Lo tuviste todo y lo echaste al infierno ¿Por qué, por lujuria, por deseo, por aburrimiento? No lo sé y sinceramente no me interesa, No. Es. Mi. Asunto.— Dijo Kagome mirando a Toga con los ojos inyectados en sangre mirarla con silenciosa furia, antes de que ella dejara caer todo el peso de sus poderes sin contención alguna alimentados por la furia interna que aun quemaba lentamente dentro de ella, como si el mismo infierno gélido se hubiera desatado en su sangre, hasta ponerlo de rodillas junto a Inuyasha y la corte tras ellos, Irasue, Yue y Sesshomaru aguantando el embate a duras penas inclinándose hacia ella, mientras el rosario que Irasue le había colocado cuando era un joven cachorro a Inuyasha brillaba con fuerza en contacto con aquel grado de poder tatuándose en su piel durante unos segundos y desapareciendo, fundiéndose completamente en él eliminando para siempre el riesgo de una futura pérdida de control.
— Me trajiste aquí contra mi voluntad para crear discordia entre tu hijo y yo, olvidándote de la "rata" con la que duermes y con la que te apareas, pretenden hacerme sentir menos, cuando son ustedes los que están muy por debajo de mí, sobre todo la puta que se cree tu esposa y señora del Oeste. Pues voy a darte una primicia Izayoi Setsuna ex miembro "honorario" del Noble clan Higurashi, solo hay una señora de las tierras del Oeste y es, sigue siendo y siempre será Lady Irasue de la noble casa de la Luna — Añadió presionando más con su Reiki, mirando con frialdad a la mujer mayor despatarrada en el suelo incapaz de soportar la presión de sus poderes espirituales sobre ella.
— Alfa — Gruñó Inuyasha con los ojos inyectados en sangre y descubriendo su cuello, mientras Kagome tocaba la cabeza del joven Hanyou, teniendo una vaga idea de lo que le había dicho en lenguaje ancestral que para ella fue un gruñido incomprensible, antes de levantar la presión, ignorando el cuello descubierto del Inu mayor, en una muestra gráfica y deliberada del profundo desprecio que ella sentía por el Inu mayor, ella no deseaba ningún vínculo con Toga, no lo encontraba digno y no había mayor insulto para un Youkai que ese.
— Ya he perdido más tiempo del que se merecen y del que puedo darme el lujo de perder, agradeceré que NUNCA más en sus miserables vidas me busquen o a alguno de los que llamo míos bajo ninguna excusa, sobre todo tu Izayoi, escucha y escucha bien mis palabras: no existes, estas muerta para mí, de hecho, nunca jamás exististe en primer lugar y si alguna vez intentas reclamar algún parentesco conmigo, te arrepentirás el resto de tu patética vida, me encargare de eso personalmente — Dijo Kagome sin mirarla, fijando su vista a través de ella como si realmente, la mujer despeinada temblorosa y sudorosa despatarrada en el suelo no estuviera allí.
— Aneesama — Dijo Inuyasha mirándola dudoso.
— Nunca intercedas por ella ante mi o la defiendas en mi presencia y te permitiré formar parte de mi vida Inuyasha, como yo, tú no puedes elegir tus orígenes tampoco, créele una sola maldita palabra, déjate guiar por ella, defiéndela e intercede por ella y estarás muerto y enterrado para mí y no me llames hermana, no estoy lista para eso, por ahora conformémonos con ser amigos hasta que mi mente y mi corazón puedan aceptar algo más — Dijo Kagome dándose la media vuelta con innata elegancia y regresando sobre sus pasos por el amplio pasillo sin ver hacia la corte ni a nadie, mientras caminaba junto a Sesshomaru manteniendo la cabeza en alto y su porte orgullosa negándose a tocarlo, sabiendo que si lo hacía terminaría con el poco control que tenía sobre su ira en ese momento, ella no le dejaría ver a la mujer que la trajo al mundo y a su "señor" que igual ellos le habían dado una herida mortal con sus palabras y aun allí caminando orgullosamente por los pasillos de la casa del Oeste ella se desangraba con rapidez.
— Mi lady — Dijo Yuemaru con profundo respeto, abriendo la puerta de la camioneta del palacio de la Luna para ella con toda la galantería y orgullo que podía conjurar, la joven mujer había enfrentado sus miedos mirándolos a los ojos y su pasado desafiante y con valentía y había puesto en su sitio a la vil concubina y a Toga, el arrogante perro y su concubina estaban ahora hechos un trapo ante el mundo, de la mano de una niña ante ellos, poderosos y antiguos Youkai, la ironía… seguramente los Dioses se reían de todos ellos en esos momentos, en especial Amaterasu Oh Megami-sama y Tsukuyomi Oh Kami-sama.
— Gracias — Dijo Kagome secamente demasiado conmocionada para discutir el absurdo título o el ofrecimiento, subiendo al auto y sentándose lo más alejada que podía de todo ellos mirando ausentemente por la ventana, ignorándolos por completo mientras el auto se movía.
¿Cómo no se le había ocurrido aquella posibilidad cuando Inu no Taisho había empezado a ahogarla en ofertas de compra? Si bien la relación entre padre e hijo no era la ideal ella no debió haber descartado la posibilidad de que Sesshomaru también quisiera comprar su edificio por una razón u otra, la competitividad entre Youkai en especial la de los Inu era algo estrechamente marcado en sus naturalezas, así que ella debió imaginar que él también podía tener aunque fuera un mínimo interés por el lugar, aun así por alguna razón ella había tenido un monumental lapsus mental y lo había pasado por alto, y toda aquella situación había caído sobre ella de golpe como una MUY desagradable sorpresa que ni esperaba, ni quería. Lo cual la llevaba a otro punto ¿Era esa la razón de su acercamiento, era esa la razón a su curiosidad por su pasado, era esa la razón por la que todo aquello que tenían inicio en primer lugar, era esa la razón… venganza era eso?
Kagome sentía que la cabeza iba a estallarle con el sordo dolor que estaba empezando a sentir de tanto pensar en miles de escenarios que pudieron haberse desarrollado de formas diferentes, de haber sabido ella la realidad de las cosas, las palabras que pudo haber dicho, las cosas que habría hecho o dejado de hacer, ella era humana así que caer en la mala costumbre de pensar en lo que habría o no dicho o echo, en una u otra circunstancia era algo normal, y ella no era diferente del ser humano promedio en ese aspecto, de echo siendo ella como era y habiendo desarrollado un método de acción desde niña para aprovechar cada oportunidad al máximo, ella estaba obligada a caer en aquella rutina de pensar y visualizar los diferentes escenario, acciones y los posibles resultados de estas.
— Kagome este….
— ¿Esa es la razón por la que tenías curiosidad sobre mi… mi edificio y la puta que me trajo al mundo? — Preguntó Kagome retóricamente cortando a Sesshomaru y sus explicaciones, después de un largo y pesado silencio mientras regresaban a la ciudad, su voz extrañamente calmada, pacífica y ausente como si nada hubiera ocurrido, preocupando profundamente a los tres Inu. — Y el sexo formaba parte de tu método de "convencimiento" supongo — Añadió atestándole otro duro golpe a Sesshomaru, al no formular una pregunta si no señalarlo como un hecho.
— Kagome por…
— Yo no pude elegir de quien nacer y admito que cometí un error en callar esto cuando lo descubrí, no estoy libre de culpas ya vez… no soy perfecta — Murmuró Kagome en tono neutro y sin emoción alguna sintiendo el cuerpo y el alma entumecidos de dolor y dando gracias en un rincón de su mente por ello, luchando por no quebrarse y echarse a llorar justo donde estaba, aun cuando su alma se desgarraba dolorosamente a pedazos, aun le quedaba algo de orgullo y amor propio, ella no se humillaría a sí misma. — No pude elegir muchas cosas en lo que llevo de vida, solo lo que la misma vida eligió por mí es lo que he aceptado, he elegido y vivido lo mejor que he podido según mis limitadas opciones, yo nunca aspiré a ser perfecta, ni la mejor en nada, respeté a quienes me respetaron y luché contra todo y todos para estar donde estoy ahora — Decía ignorándolo por completo mientras el carro avanzaba a toda velocidad, y Sesshomaru, Yue, Irasue y el chofer de confianza de Irasue escuchaban la calma y el patente dolor que se estaba colando en la voz pasiva y resignada de la mujer, mirándola con preocupación.
— Miko — Murmuró Irasue comprendiendo el dolor de la mujer.
— Siempre fui sincera, y protegí a todos a quienes llame míos y a unos cuantos que no eran míos también los protegí lo mejor que pude — Señaló ella ignorando a Irasue también — detente — Dijo Kagome mirado al conductor. — ¡Detente!— Ordenó hasta que tras un murmullo de Sesshomaru el hombre se detuvo. — Tenía razón sobre ti Sesshomaru estabas destinado a doler, solo que no sabía de cuanto dolor estábamos hablando. Fingiremos ante el mundo que no me heriste, fingiremos que no deseo gritarte hasta quedarme sin voz y golpearte hasta que mis manos duelan más que tu traición, fingiremos por ahora seremos adulto civilizados, para la boda de Sango y Miroku seremos "amigos" y tras el apareamiento de Sango sería mejor para ambos si no nos vemos más, cada quien por su lado, tu y yo parece ser que estamos destinados a destruirnos mutuamente — Dijo ella con seca calma haciendo ademan de bajarse de la camioneta en medio del Sur.
— Podemos llevarte — Dijo Yue.
— Necesito tiempo y espacio Yue-sama, sobre todo distancia antes de que haga algo que sé que cuando recupere la cordura me arrepentiré lo que me reste de vida antes de que la corte me dé sentencia de muerte, pero gracias por su amable ofrecimiento — Respondió Kagome volviéndose a mirar a Sesshomaru a los ojos, sintiendo la furia lanzarse sobre ella eclipsando el terrible dolor dentro de ella, mostrándoles a los tres Inus una mirada azul plana y apagada sin vida que puso el temor en el corazón de todos en especial en el de él, antes de dejarse llevar por la furia y el dolor, levantar su mano derecha cargada de Reiki y dejarla ir con fuerza estrellándola contra la perfecta mejilla de Sesshomaru quien no se apartó, aceptando el golpe que sabía que se merecía. — Si hubieras sido sincero, si hubieras confiado en mí y me hubieses preguntado directamente te habría explicado desde el principio, que existe una clausula Especifica desde que Lord Yamatone entregó ese lugar a la familia Higurashi que dice que el edificio es Hereditario-no-transferible fuera de la línea principal de familia Higurashi, por eso el ritual de sangre entre Yuri Mina y yo, así que lamento informarte que te revolcaste conmigo para nada. Nací de la puta que destruyó la vida de tu madre y la tuya, no puedo cambiar eso e iba a decírtelo hoy, a riesgo de que me sacaras de tu vida a patadas y por la puerta principal de la torre Taisho, solo que la vida tiene sus propias formas de poner cada cosa en su lugar… Adiós lord Sesshomaru hasta este día fui tu amante — Dijo ella cerrando la puerta con suavidad en la cara de los tres perplejos Youkai y alejarse de ellos.
Ella necesitaba pensar, necesitaba pensar mucho.
=== S S ===
Sesshomaru la miraba alejarse caminando lentamente con el alma destrozada por sus palabras y el patente dolor que desbordaba de ella, el dolor latente y ardiente en su mejilla, era poco para lo que él sabía que merecía, e incluso Yakko no tenía el valor de agregar más comentarios que pudieran causarle más dolor físico/espiritual que el que el había traído a sí mismo y a ella con su estúpida competencia con su padre.
— Toga… ha muerto, este no desea saber de él…— Dijo Sesshomaru en un murmullo bajo cerrando los ojos y sintiendo algo caliente correr por sus mejillas, mientras Irasue contenía el aliento y el miraba sin emoción alguna la sangre cubriendo su mano tras tocar aquel liquido caliente que bajaba por su rostro, él estaba llorando sangre su bestia y él sufrían profundamente gracias a su estupidez y a las acciones de su difunto padre.
— Que así sea — Aceptó Irasue de inmediato sintiendo angustia por el dolor de su hijo, sin tener corazón de culpar y darle caza a la mujer que se alejaba de ellos más muerta que viva, aun sin tener en su cuerpo mortal herida física alguna, mas estaba segura que arrastraba tras de ella su alma destrozada en tiras. Inaceptable… esta Kimi se niega a aceptarlos nunca más, esta ordena repudio Gruñó Kimi dentro de ella, su voz filosa cargada de helado odio y el corrosivo rencor que ella sentía en ese instante dirigido a dos personas. — Que así sea… — Murmuró ella planificando en su mente la serie de acciones que debía tomar para cumplir con lo que Kimi y en el fondo ella también demandaba, sin dejar de pensar en su hijo destrozado y la joven mujer profundamente herida que habían dejado atrás.
=== S S ===
Ella no supo cuánto tiempo había caminado ciegamente después de abandonar el auto, apenas fue consciente de que se había unido a la marea de personas que caminaban a diario las calles de Tokyo y se dejó arrastrar por las masas hasta la estación de metro, donde entró en piloto automático y regresó al Banco del Este por su auto y luego regresó a su apartamento, quedándose una hora entera sentada en su auto, viendo el volante sin verlo, su mente estaba compasivamente en blanco, finalmente el Shock había hecho acto de presencia colapsando su sistema, hasta que el sonido de su celular la sacó de su trance.
— ¿Hey Kag dónde estás? — Escuchó a Sango preguntar muy animada y sintió con horror los ojos llenarse de lágrimas y su garganta cerrarse espasmódicamente, obligándose a contener las ganas de gritar, maldecir y llorar.
— Estoy abajo, dame unos minutos más… el banco fue el infierno en la tierra — Dijo Kagome tragándose las lágrimas y enorgulleciéndose de su capacidad para hablar sin que le temblara la voz y tragándose el doloroso nudo que se había formado en su garganta.
— Uff es Martes después de un lunes bancario todos los bancos del mundo son un infierno después de un lunes bancario — Señaló Sango con marcada incredulidad y un deje de risa.
— Olvide que ayer era lunes bancario, además igual tenía que depositar tenemos mucho efectivo en casa y no es seguro —Respondió Kagome recogiendo sus cosas, sonriendo tristemente contagiada del ánimo de Sango y aun con su corazón aplastado por todo lo que había sucedido realmente, feliz por su hermana.
— En fin, sube la comida esta lista y ya estamos esperando por ti para comer, tenemos hambre… no logré comunicarme con Sesshomaru — Dijo Sango inocentemente, mas agitando una oleada de profundo dolor dentro de ella ante la mención de Sesshomaru.
— Debe estar ocupado, déjalo tranquilo entonces — Respondió ella cortando la llamada y tragándose el doloroso nudo que tenía en la garganta, saliendo de su auto y enfilando sus pasos hacia el ascensor subiendo a él, y pensando en las cosas que tendría que hacer pronto — El amor duele… no debería doler, pero duele… Kami esto no es para mí — Murmuró para sí misma mientras subía al ascensor.
Cuando el ascensor se abrió en el último piso Kagome vio de inmediato a Sango y a Miroku terminar de poner la mesa sobre la isla riendo en complicidad, su amor tan limpio y brillante, que traía lagrimas a sus ojos de felicidad por ellos y lastima por sí misma, es así como debía ser Pensó ella observándolos, mientras se retiraba las botas y se colocaba sus pantuflas de estar en casa.
El amor no necesariamente tenía que doler, tal vez era ella quien no estaba hecha para amar y ser amada, tal vez ella había aspirado demasiado cuando inició su aventura con Sesshomaru, una rata callejera con un "señor" de alta y noble cuna, porque por muy hermosas palabras que Yuri le dedicara, lo cierto era que ella era la hija bastarda de Izayoi Setsuna, consumada carroñera y rata callejera de los bajos fondos de Tokyo y eso nada podía cambiarlo, aquello formaba parte integral de ella, de la mujer que era y no había vuelta atrás.
— ¿Kagome-chan que sucede? — Preguntó Sango apenas la vio, prácticamente corriendo hacia ella aferrándola de los hombros y mirándola con fiera intensidad, como la había observado justo después de que Aoshi la golpeara años atrás.
— No puedo decírtelo ahora San-san, solo te diré que estoy destruida — Suspiró con dolorosa sinceridad, porque ella realmente se sentía destruida en más de un sentido, pero aún no quería hablar de aquello con nadie, menos aun con Sango que estaba tan feliz con su próxima unión matrimonial con Miroku, antes de su emparejamiento formal. — Quiero tomar un baño y dormir un mes entero, me están matando los pies y ese maldito banco debería tener una política de pisotones, te juro que la bruja que tenía frente a mi hizo una fiesta sobre mis pobres pies — Dijo Kagome en parte mintiéndole descaradamente sobre las razones que la habían llevado a entrar a su casa como una muerta en vida, fingiendo un exagerado borde dramático, haciendo reír a Sango dudosamente y a Miroku tensarse y mirarla con fija y penetrante atención, obviamente percibiendo su mentira Malditos súper sentidos Pensó gruñendo en su fuero interno. — Quiero un masaje y chocolate — añadió sonriéndole con malicia y evaporando en parte las dudas de Sango.
— Pobre… ve y lávate las manos, comemos y descansas un rato hablaré con Rena-sama y ella entenderá — Dijo Sango con compasiva mofa, aceptando sus palabras aun sabiendo que había algo que no estaba diciéndole, y que sabía que solo cuando estuviera lista Kagome vendría a ella y le compartiría lo que estaba sucediendo como siempre.
— Mejor no tiento mi suerte, Rena está loca de que termine los diseños de los zapatos, ya tenemos varios pedidos, su fijación con los zapatos es mayor que el mío con las carteras, es decir "ella tiene un closet de zapatos nuevos que solo le gusta ver" yo uso TODAS mis carteras y las que no uso, las voy regalando poco a poco — Respondió Kagome dejando su carga en los muebles hechos a mano.
— Supongo que entonces que no aceptara mi ofrecimiento para un "masaje" lady Kagome — Dijo Miroku con evidente mofa maliciosa.
— No a menos que quieras que Sango te guinde de los testículos desde el balcón — Respondió Kagome sonriéndole con maldad, antes de que los tres estallaran en carcajadas y Kirara los mirara como si estuvieran locos, antes de volverse e ignorarlos y tomar una nueva siesta en su cojín/Trono.
— Tiene su mérito esa idea — Dijo Sango sirviendo la comida mientras Miroku servía la ensalada y las bebidas, Kagome se había lavado las manos en el lavaplatos y se había dejado caer en su silla de costumbre.
— El cuarzo de sangre está listo y podré retirarlo esta tarde, como sugirió llevamos el Hiraikotsu hasta el templo Shinto del Sur consagrado a los Taijiya y el monje confirmó su teoría lady Kagome, el arma es inútil para otros Taijiya porque es un arma únicamente destinada a Sango, hay un vínculo espiritual entre ellos como el Mokomoko para un Youkai, por eso la familia se tuvo que deshacer de él, tal vez para evitar preguntas incomodas y este buscó su camino de regreso hasta Sango su legitima dueña quien lo restauró y devolvió a la vida — Explicó Miroku con calma mientras comían, observándola igual que Sango con rapaz atención sintiendo que algo no estaba bien con ella.
— Entonces solo falta un obsequio del Clan Higurashi — Dijo Kagome pensativa sabiendo que tendría que hablar con ellos dos e interceder por el Inu pervertido ante Sango para evitar que todo se fuera a la mierda, ellos se pertenecían eran compañeros y no iba a permitir que aquella situación con Sesshomaru arruinara las cosas entre ellos, solo porque Sango se alineara con ella en muestra de lealtad y solidaridad, sería hacerle a su hermana lo que Sesshomaru había hecho con Miroku al usar su poder como alfa, para obtener no su ayuda, al descubrir a Sango aquella noche cuando se conocieron Miroku simplemente no podía traicionar a su compañera, pero si su silencio todos aquellos meses.
— Puede ser cualquier cosa, desde un tapiz bordado por usted, hasta algún objeto antiguo que represente el clan. — Explicó Miroku tratando de no preocupar mas a Kagome de lo que ya parecía estar, desde que había llegado había notado una profunda nota discordante en ella y estaba muy preocupado y deseoso de estar a solas para comunicarse con Sesshomaru y averiguar si él sabía lo que sucedía o para sus efectos ponerlo sobre aviso para que se encargara de solucionar aquel asunto.
— Lo tendré en cuenta — Dijo Kagome sintiéndose aún más agotada y forzándose a comer cada bocado de comida, a pesar de que todo le sabía a cenizas y tenía el estómago revuelto.
Tras obligarse a almorzar y conversar con Sango y Miroku y posteriormente vomitar todo lo que había comido en su baño privado, Kagome se lavó el rostro pálido y sudoroso, se lavó los dientes y se puso el uniforme de la fábrica de Sango que era un poco más cómodo y se lanzó de lleno a trabajar con tanto frenetismo que terminó los diseños que le faltaban y creó seis más que no estaban planeados, realizó una serie de modificaciones a los otros diseños, y junto a Miroku acompañó a Sango a firmar el contrato con la fábrica de Shirai la Hanyou Okami, decidiéndose por ella desde que pasaran el control de calidad que ellas querían seguir manteniendo en Taijiya's, asegurando una buena parte de su producción continua durante el próximo año con opción a renovar el contrato al finalizar el actual por el doble de tiempo si las cosas se mantenían como esperaban.
=== S S ===
Aquella tarde Miroku observaba espantado y perplejo a Sesshomaru sentado en el suelo de su pulcro, elegante y frio apartamento, pues después de conocer la calidez del apartamento de Kagome y Sango, todo lo demás se veía muy "estéril" impersonal y frio para ellos y que antes no habían notado.
— Y eso fue lo que ocurrió… deliberadamente el hizo lo posible para hacerle ver que este solo la usó para vengarse de él… — Dijo Sesshomaru mirando a la nada con su mano rodeando el cuello de la botella de sake de demonio más fuerte y cara del mercado, antes de darle un profundo trago y beber de ella como si de agua se tratase, mientras Miroku notaba que ya había una botella vacía sobre la mesa, lo que quería decir que aquella era la segunda y Sesshomaru estaba deliberadamente embarcándose en una monumental borrachera.
— Ella no se veía bien hoy, dijo que no estaba preparada para hablar sobre ello y mintió descaradamente a Sango y culpó al banco y los pisotones, luego se hundió a trabajar como una poseída… estaba en medio de un torbellino de actividad cuando las dejé en sus negocios — Dijo Miroku sintiendo profunda pena por su primo y mucha rabia y rencor por Toga, aquel día ante sus acciones deliberadas en contra de su hijo y su compañera, para ellos había perdido el poco respeto que le tenían, el titulo le quedaba grande y al final de nada le servía a un muerto más que para llenar espacio en la lápida, física o virtual ya no importaba, él estaba muerto.
— Ella no desea que nuestros problemas los afecten a ustedes, dijo que "fingiremos" estar bien hasta tu boda y después seremos "amigos" para tu apareamiento luego… — Dijo Sesshomaru viendo fijamente la boca de la botella antes de beber profundamente de ella nuevamente. — Era de esperarse que se sintiera herida y traicionada… aun así ella limpió el castillo del Oeste con Toga y su concubina… hizo que Toga se arrodillara ante ella junto a la concubina, Inuyasha y toda la corte, luego se negó a tocarlo cuando finalmente Toga descubrió su cuello ante ella en sumisión — Dijo Sesshomaru con un nudo comprimiéndole la garganta y a pesar del dolor en su pecho, sentía mucho orgullo de la mujer que ahora sabía era su compañera, perfectamente compatible con él y Yakko que había pasado vidas enteras buscándola.
— Una imagen digna de ver… lástima que no estuve allí — Dijo Miroku sentándose junto a su primo y quitándole la botella dándole un trago profundo, Sango ciertamente no se molestaría si regresaba a su cama algo achispado, aunque si le cortaría en pedazos si supiera lo que estaba sucediendo y que parte jugó el en aquel desastre por muy insignificante que fuera. Kami Sesshomaru te dije que esto era importante para ellas… debiste detenerte… tú y tu maldito orgullo Pensó sintiendo lastima y temor por su primo y también por él, Sango patearía su trasero cuando lo supiera y ella lo sabría, Kagome no le mentiría a Sango, en algún momento ella se sinceraría con ella y entonces el tendría que aguantar lo que aquellas mujeres lanzaran sobre él y suplicaría de rodillas, se arrastraría ante ellas si era necesario por el perdón.
— Alguien en la corte hackeó la cámara de seguridad copio y transmitió todo el episodio a este Sesshomaru— Dijo Sesshomaru entregándole su celular con el video que le habían enviado uno de sus espías en la corte de su padre.
— Esto llegará a la corte del concejo Youkai, las acciones de Toga y su concubina no se dejaran pasar por alto esta vez — Dijo Miroku muy serio.
— Este lo sabe… madre está ahora mismo en una reunión… Kimi-sama exige "repudio" y repudio tendrá — Señalo Sesshomaru agarrando la botella una vez más y dándole un profundo trago, con la esperanza vacía de que el fuego líquido que tomaba entumeciera un poco el terrible dolor que lo embargaba y amenazaba con partirlo en dos, preguntándose distraídamente ¿Cómo había podido caer tan bajo, como para dañar a su compañera?.
Junto a él Miroku se quedó estático por la noticia, antes de asentir aceptando la decisión de su tía y relajarse un poco reproduciendo el video, que Sesshomaru ya se sabía de memoria desde la emisión en vivo y tenía cada palabra grabada a fuego en su misma alma.
— No sabía que la concubina era su…. — Dijo Miroku perplejo minutos después de que el video terminara, tratando de procesar todo lo que había visto y escuchado, sintiendo la terrible necesidad de quitarle la botella a su primo y tomar hasta que el amargo sabor que tenía en la boca desapareciera, aquella mujer debía tener tanto dolor dentro de ella en ese momento, con la revelación de Toga y aun así tal como su primo había dicho, ella había limpiado cada rincón del castillo (incluyendo los extensos jardines) con la concubina y Toga.
— No te atrevas a llamarla su madre… esa puta es cualquier cosa, menos eso — Siseó Sesshomaru con furia asesina, sus ojos destellando con rojo encendido y las marcas de su rostro resaltando y volviéndose más afiladas, demostrando lo cerca que estaba Yakko de tomar el control y dar caza a todos lo que cometieran la estupidez de llamar a la concubina de esa manera. — Ella no merece ser llamada de esa forma… jamás.
— Iba a decir "pariente" vamos Sessh si no puedo verla como la madre de Inuyasha… menos podría verla… asociada de esa forma con alguien tan completamente opuesto a ella como lo es lady Kagome, además no insultaría a Lady Kagome de esa forma, la dama merece más que ser asociada con esa mujer y su pútrido clan. — Respondió Miroku entregándole el teléfono y tomado la botella de la mano de su primo antes de darle una profundo trago, después de escuchar y ver aquel video unido al conocimiento de la historia de la vida de Kagome y Sango y para colmo saber del "repudio" de Kimi-sama el necesitaba no solo un trago, sino tal vez de la botella entera, lo cual decía mucho del estado de su primo a quien todo esto afectaba y perjudicaba directamente.
— Este no pudo estar más orgulloso de ella, Kagome los miró a los ojos con orgullo, sin derrumbarse, sin temor alguno y los enfrentó, los puso en su sitio a ambos frente a toda la corte del Oeste… el muy tonto creyó que su tatuaje era la marca de apareamiento de este,y que este debía presentarla ante él y su puta, falsificaron el sello cardinal de la casa de la luna de este para traer a Inuyasha fuera de la protección puesta para su seguridad y la del resto… Este se encargará de que paguen cada una de sus acciones — Prometió Sesshomaru con patente amargura.
— Entonces mi querido primo, mejor empezamos a trabajar sobre eso, borrachos no serviremos de mucho si queremos llevar la justicia a la casa de la Luna, sobre Toga y su meretriz. — Dijo Miroku aferrándose con las garras a aquel tema para evitar que Sesshomaru terminara borracho y haciendo algo de lo que seguramente se arrepentiría cuando recobrara sus sentidos, Kami sabía que había echo ya suficiente delo que arrepentirse para sumarle más.
=== S S ===
Era una suerte que Sango hubiera decidido salir después de la hora de cierre de su fábrica y no insistiera en que la acompañarla en el café, ella no se sentía de ánimo para lidiar con nadie, lo único que quería era tomar una ducha caliente ponerse una pijama cómoda y esconderse bajo las mantas hasta que dejara de sentirse estúpida y muy miserable, lamentablemente aquello tendría que esperar posiblemente hasta después de la boda y tal vez el apareamiento de Sango y Miroku en varios meses más hasta el próximo eclipse lunar que era la noche de más poder de Miroku y esencial para el ritual que tenían que llevar a cabo.
— Kagome-sama, esta es la lista de los nuevos autores que han estado pidiendo con insistencia últimamente — Dijo Mary sacándola de su letargo colocando frente a ella una lista de autores muy conocidos y otros de los que jamás había escuchado, con los listados de la casa editorial a los que pertenecían sus obras y los títulos más solicitados.
— El viernes estaré reuniéndome con nuestros distribuidores y averiguaré si los tienen, sino habrá que buscarlos ¿Qué dice la web? — Dijo Kagome tratando de concentrarse en su entorno y no hundirse en su propia miseria personal, la vida seguía y no se detenía solo porque alguien estuviera pasando una temporada de mierda, por el contrario parecía que mientras más mierda estuvieras pasando en la vida más cosas insistirían en aparecer en el camino exigiendo tu atención inmediata, tirando de ti hacia diferentes direcciones y jugando con tu resistencia física y mental en el proceso.
— Bien. Las reseñas de cada libro son realmente buenas, la cantidad de solicitudes apoya las críticas, Kagome-sama estaba pensando en preguntarle si le importaría que MI&YU tuviera una página web, ya sabe no solo para promocionarnos como librería/Café sino también cuando se exponga alguna obra de algún artista, firma y lectura de libros y también para crear un chat de amigos que compartan experiencias en MI&YU incluso podrían usar la plataforma como un punto de encuentro y reservación de mesas. — Decía Mary entusiasmada con la idea.
— Shippo también dijo lo mismo, y creo que es buena idea, hay gente que está pidiendo reservaciones de mesas en las boletas de pedidos y tanto papelito está destinado a causar confusión… — Respondió Kagome viendo a Mary casi brillar de emoción ante la idea.
— ¿Tiene alguien que pueda hacer eso? — pregunto Mary muy entusiasmada su cabello negro con las puntas teñidas aquel día de un brillante fucsia, bamboleaba de un lado al otro desde las altas coletas que Mary llevaba aquel día.
— Del diseño del lugar puedo encargarme yo misma cuando tenga tiempo disponible, pero creo que necesitare la ayuda de un amigo ingeniero en sistemas muy bueno para el diseño de páginas web para hacerlo funcionar correctamente — Dijo Kagome pensando en Okita.
— También puede usar la plataforma de Face para iniciar, solo tendría que abrirle una página a MI&YU y listo, estará en línea de inmediato — Dijo la mujer realmente entusiasmada.
— Me gusta más tu idea, es más sencilla y práctica y no tendría que estar molestando a nadie innecesariamente por ahora — Decidió Kagome, aunque ella sabía que igual tendría que abrir su propio dominio, ella no era de las que dependían de otros tan fácilmente. — Serás una de las administradoras y desde ya te digo, quiero un trabajo impecable y profesional, nada de chismes, vulgaridades ni promociones de otros negocios en mi página a menos que sea "Taijiya's" y sobre todo, ninguna mención o imágenes de mi persona o Sango estarán permitidas en la página.
— ¡Haiii Kagome-sama! — Respondió la mujer entusiasmada, ella era fiel defensora de la tecnología y las redes móviles.
=== S S ===
Aquella noche después de despedir a cada uno de sus empleados hasta el día siguiente y entregarle formalmente las llaves de su negocio a Shippo que desde ese día se desempeñaría también como el gerente del café y Mary como subgerente y encargada de la librería, Kagome se quedó dentro del lugar mientras Shippo cerraba desde afuera y observó ausentemente el lugar, las mesas y la barra impecables, los sillones y los bancos altos en la barra, ordenados y a la espera de un nuevo día de trabajo al día siguiente, las máquinas de café apagada e impecables, las tazas y platos, los cubiertos y las jarras de café, la servilletas y todo perfectamente ordenado muestra de un personal eficiente y la buena dirección de Shippo.
Luego avanzó hacia su librería, y dio un giro sobre si misma observando los libros, los estantes la isla multifuncional igual de ordenando que el resto y finalmente se sentó en los tres escalones que dividían MI&YU café de MI&YU librería viendo sin ver nada, su mente un caos emocional que finalmente a aquellas horas en la soledad de su negocio se sentía en libertad de liberar algo de la angustia y la desolación que la embargaban, hundió su rostro en sus manos y por primera vez en su vida lloró por un corazón roto, por el macho que la había "destruido" efectivamente, lloró por tiempo indefinido hasta que el sonido de su celular interrumpió su desahogo emocional y se obligó calma antes de decirle a Sango que estaba subiendo, correr a lavarse el rostro, maldiciendo sus ojos rojos e inflamados y colocarse una máscara de calma, armándose de fuerza y valor para lo que tenía que hacer.
— Tienes que ser fuerte Kagome Higurashi, Tienes que ser fuerte — Se dijo a si misma sabiendo que él ya estaba en el edificio para seguir la "farsa" por unos días más a favor de Sango y Miroku, ella no se perdonaría jamás que ellos terminaran separados por su causa, porque si algo sabía bien, era que Sango jamás aceptaría a Sesshomaru como su alfa si supiera lo que estaba ocurriendo y como la estaba afectando y Miroku no podía renegar de su primo y señor, no habían solo palabras entre ellos, sino sangre, historia y muchos siglos, ademas ella tampoco podía pedirle a Miroku eso, aun sabiendo que a esas horas el pervertido debía estar enterado de lo que sucedía, después de todo él era el beta de Sesshomaru.
— Tienes los ojos rojos — Señaló Sango en tono acusador y sospechoso al verla entrar al apartamento, llamando la atención de los dos machos.
— Lo sé Keiko-chan tiene un perfume idéntico al que le pusieron a Kirara en el spa ¿Recuerdas, apestoso, horrible y al que aparentemente soy alérgica? — Dijo Kagome sosteniendo la bolsa de cuero con el efectivo de los dos negocios y las tiras fiscales de los puntos de venta y las registradoras, sonriéndole flojamente a Sango y mirando por encima de su hombro a Miroku y a Sesshomaru mirarla con intensidad, era obvio que ellos sabían que ella mentía, era un golpe bajo para su orgullo que el supiera que había estado llorando por él y eso solo la enfurecía y la deprimía aún más.
— Kami, hay alguien que usa esa "peste" ahora si lo he visto todo — Dijo Sango con calma lanzándole una mirada criptica a Kagome y sacando una serie de ingredientes para empezar a hacer la cena.
— Ni que lo digas, deje un incienso de rosa y miel encendido en la cocina con la "ilusión" de que para mañana la peste se haya ido — Dijo Kagome con una mueca de asco genuina al pensar en el "perfume" de la discordia.
— Lady Kagome — Saludó Miroku con su típica picardía, observando con atención a la mujer.
— Deja de llamarme eso o hare mi mejor esfuerzo por dejar a Sango viuda antes de tiempo — Dijo Kagome con un deje de mofa. — Hey extraño ¿Cómo estás? — Dijo forzando una sonrisa mirando a Sesshomaru a los ojos sin verlo realmente.
— Este está bien… ¿y tú? — Respondió Sesshomaru mostrándole en sus ojos que no estaba tan bien como decía.
— ¿Qué es esto… están peleados o qué? Salúdense como se debe — Dijo Sango mirándolos desde la cocina con consternada mofa, sintiendo el ambiente extraño, tenso y para nada la cómoda atmosfera que siempre había entre ellos.
Kagome y Sesshomaru se miraron entre ellos dudando de forzar más en aquel momento, mas al ver la mirada cargada de sospecha de Sango, Kagome tomó su decisión y con una seguridad que no sentía avanzó hasta Sesshomaru, que permanecía congelado junto a Miroku, y pasó los brazos (aun con el bolso con el dinero de su negocio en las manos) por sus hombros atrayéndolo hacia ella y plantando un frio beso en la comisura de sus labios forzando una sonrisa que no llegaba a sus ojos.
— Deja de armar drama San-san, nada está sucediendo, ahora déjame dejar esto en mi habitación y regreso a ayudarte con la cena. — Dijo Kagome soltando a Sesshomaru como si quemara, sin verlo a los ojos mientras Sango complacida con el "beso" se había vuelto hacia el lavaplatos a seguir lavando los ingredientes de la cena de aquella noche.
— No te preocupes Kag, Miroku prometió ayudarme, mejor descansa un poco has tenido un día pesado hoy — Dijo Sango haciéndolos tensarse ante la verdad en sus palabras aun sin ella saberlo. — Ve con ella Sesshomaru, necesita un buen "masaje" — Añadió riendo de buena gana.
— Claro… — Murmuró Kagome arrastrándose hacia su habitación seguida por un silencioso Sesshomaru.
— Kagome — Murmuró el apenas cerraron la puerta tras ellos.
— Lord Sesshomaru — Respondió ella sin volverse a verlo, y avanzando directo al pequeño escritorio hecho a mano que tenía en su habitación y sentándose frente a él, dejando el bolso de cuero en la barnizada y pulida superficie de madera.
— ¿Es así como va a ser ahora? — Preguntó el en un murmullo bajo sintiendo una nueva ola de dolor con el frio beso y el honorifico que los distanciaba aún más.
— ¿Qué esperabas? — Preguntó ella a la defensiva, conteniendo las ganas que tenia de gritarle las palabras y de llorar. — Confié en ti… de nuevo y fue un error — añadió ella colocando sus manos temblorosas sobre sus rodillas, viendo un punto en la alfombra beige de su habitación conteniendo las lágrimas que amenazaban con salir y respirando a través del nudo en su garganta que se tensaba dolorosamente.
— Iba a decírtelo — Dijo el dando un paso hacia ella y congelándose cuando ella lo miró con los ojos azules cargados de lágrimas y un profundo dolor que el había puesto allí, sintiendo a Yakko aullar de pena dentro de él.
— ¿Cuándo, cuando entraste aquella noche a nuestro apartamento en el edificio Okami, o cuando Miroku me "ayudo" con las llaves en el estacionamiento… o no mejor tal vez cuando me acosté contigo en tu isla feudal, o cuando me forzaste a decirte la patética y triste historia de mi vida, o luego cuando te dije "nada de mentiras" entre nosotros y volví a ser tu amante?... Dime Sesshomaru Taisho señor de la casa de la luna… ¿Cuándo, en casi seis meses pensabas decirme que solo te acostabas conmigo y entraste a nuestras vidas por este edificio, para vengarte de tu padre? — Soltó Kagome con la voz cargada de amargura y tristeza, con una lágrima furtiva corriendo libre por sus mejillas, incapaz de seguir conteniéndola limpiándosela con furia. — Yo necesité más de un mes para poder aceptar que soy la hija de esa... "mujer" y poder compartirlo contigo, con Sango y las personas que me importan, admito que estuvo mal no decírtelo de inmediato aun así yo necesitaba ese tiempo para poder decírtelo, nunca planee callar para siempre, mi silencio sobre el tema no fue deliberado. El. Tuyo. Sí.
— Este cometió un error cegado por la arrogancia y la sed de venganza Kagome este lo admite, y pide disculpas por ello, pero escucha a este Sesshomaru y entiende que este jamás inició una aventura contigo con la intención de obtener este lugar, eso ocurrió espontáneamente. Si, este admite que este quería conocerte bien para poder ofrecerte una oferta que no pudieras rechazar, pero jamás arrebatarte lo que te pertenece o darte menos de lo que vale — Dijo el con seriedad. — Cuando este te llevó a Mitsuki deseaba hacerte una oferta solo para evitar que el padre de este siguiera atormentándote para que le vendieras, él no iba a detenerse jamás, este solo quería quitártelo de encima…
— Y como bono añadido restregarle en la cara tu triunfo donde el falló y no te atrevas a negarlo Taisho, seamos sinceros eso es algo que tu harías — Dijo Kagome con furia apenas contenida, secándose las lágrimas que se escapaban de sus ojos, con un deje de furia.
— Cierto… este fue un idiota, pero aquella noche cuando Sango y tú nos contaron la historia de sus vidas, este comprendió que el lugar significaba mucho más para ti y tu hermana que para este, los motivos de ambas eran válidos y nobles, lo de este eran inaceptables así que este renunció por completo a comprar el lugar e hizo todo lo posible para evitar que su padre te siguiera hostigando — Explicó el viendo en aquella oportunidad una esperanza, ella estaba dispuesta a dejarlo explicarse y eso siempre era algo bueno.
— ¿Qué demonios hiciste? — Preguntó ella rudamente sobándose las sienes sintiendo un sordo dolor de cabeza venir a ella de nuevo.
— Este hizo filtrar tu correo y las llamadas, interceptar a varios empleados de su padre o la concubina y evitar que alguno lograra contactarte a través de la universidad o cualquier otro medio — Respondió el con sinceridad, mirándola suplicante mientras Yakko susurraba en su mente que fuera sincero y no se guardara nada más, obedeciendo de inmediato ya había aprendido a la mala que cuando no escuchaba a su bestia sagrada, ignoraba sus instintos y cometía terribles errores.
— No me pusiste guardaespaldas, creaste una maldita burbuja de protección sobre mi… no soy una orquídea Sesshomaru, soy una mala hierba, monte con flores común y silvestre que destruye los jardines con delicadas y hermosas flores, entiendo tu intención, pero no sigas haciéndolo no necesito tu protección, si tu padre no entendió el mensaje hoy, entonces es más idiota de lo que creo — Dijo ella con más calma sintiendo una pequeña parte de su dolor ceder, mas su mente no estaba conforme aun.
— Él puede ser muy idiota, como ya lo viste hoy — Señaló el sentándose en la cama quedando frente a ella, tragándose las ganas de rugir ante su negativa de aceptar su protección. — Este Sesshomaru deseaba decírtelo, pero se sentía avergonzado de sus primeras acciones, a este le preocupaba tu reacción y este no se equivocó en eso… — Señaló el arriesgándose y tomando las manos de ella en las suyas. — Perdona a este Sesshomaru, dale a este una última oportunidad Kagome, dices que duelo… tú también dueles en el alma de este, en Yakko, Kagome…
— ¡No!... no digas ni una sola maldita palabra — Dijo ella soltándose de él y levantándose de un brinco de la silla y alejándose de él como si su contacto le quemara. — No estoy lista para escucharlo aun… una persona tiene un límite de resistencia al dolor Sesshomaru… yo ya alcancé mi cuota, no le agregues mas sal a la herida, déjalo estar… déjalo estar, dame tiempo para digerir todo esto, dame espacio para pensar y luego si hay algo más que decirnos entre nosotros lo diremos y seguiremos nuestros caminos, por ahora… por el bien de Sango y Miroku sigamos esta farsa un poco más. — Añadió ella dándole la espalda y abrazándose a sí misma como queriendo sostenerse antes de desmoronarse a pedazos frente a él y humillarse llorando su tristeza abiertamente. Maldita sea, maldito, maldito dolor… pensó ella cerrándolos ojos al escuchar la puerta cerrarse con un suave "clic" tras ella, permitiéndole a sus lágrimas finalmente salir y liberar un poco del dolor que amenazaba con abrir su pecho en dos y permitiendo a las lágrimas fluir libres finalmente incapaz de poder contenerse más, después de todo ella no era la mujer maravilla, era solo una mujer de carne y hueso, una con el corazón destrozado ¿Por qué se había enamorado del único macho que aparentemente tenía la capacidad de elevarla al cielo con una mirada y destruirla con una palabra o su silencio? Ella definitivamente tenía una suerte de mierda en el amor.
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo
