Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.

Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"

Atentamente:

La Autora

Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)


"¿Quién diría que este llegaría a caer en semejante grado de estupidez? Sinceramente nadie podría haberlo previsto, aun así aquí estamos.

Verla enfrentarse a sus demonios de forma valiente y sin flaquear jamás llena a este y a su bestia de tal orgullo, que resulta casi doloroso, y este admite que verla poner en su sitio (justo bajo sus pies) a Toga y a su concubina (e incluso a este Sesshomaru) es, fue y siempre será una imagen que jamás se borrará de mi mente.

Este cometió un terrible error y ahora me toca pagar, guarde silencio sobre este tema durante más tiempo del que este debió, este rompió su confianza por segunda vez y no puedo excusarme siquiera con que ella guardará silencio sobre su procedencia, cuando este supo de esto desde aquel fatídico tiroteo donde casi perdió más de lo que entonces creía que podía perder.

La única bofetada que le propinó a este, contenía todo su dolor, decepción, angustia incredulidad y muchas más emociones que hicieron eco dentro de este y su bestia, antes de finalizar su mejor estocada con sus certeras, filosas y camadas palabras antes de darle la espalda a este y alejarse.

Este confiesa, que habría deseado su ira, sus gritos, sus golpes, sus maldiciones, e incluso sus lágrimas de furia mientras lo golpeaba, mas esta calmada reacción, está controlada mascara de impasibilidad detrás del que encapsuló todos sus sentimientos hiere más que cualquier insulto, golpe y desprecio, gustoso le habría permitido descargar sobre este su furia y darle así un desahogo, mas ella como la gran dama que se descubrió ante todos que es, simplemente dijo lo que tenía que decir antes de retirarse con la frente en alto y sin humillarse… aun así sé que mi orgullosa hembra alfa esta tan o más destrozada que este Sesshomaru… que Kami y Yakko-sama perdonen a este.

Solo le queda a este armarse de paciencia y esperar que ella le dé una oportunidad de hablar y una última oportunidad de redimirse ante ella. ¿Cómo decirle que este es su compañero y lograr que después de todo este desastre ella crea en este Sesshomaru? Este no lo sabe… ¿Cómo puede este lograr que lo perdone una última vez?

Su reclamo inconsciente es un diminuto rayo de esperanza para este, aun así este guardara ese conocimiento cerca de su corazón sin esperar más de lo que es.

Kami, que idiota y arrogante fui al creer que todos se doblegarían ante mí, que ella no era significativa en la vida de este, que podía manipularla al su antojo y obtener lo que este quería entonces, maldito orgullo y estupidez que gobernaron las decisiones de este entonces…

Ahora solo me resta esperar y rogar a los dioses su intervención aunque no la merezca…

¿Puede alguien perdonar, después de soportar tanto dolor? Porque ella a sufrido y a padecido y este solo a traído mas dolor a su vida, pero este es una bestia egoísta y en el fondo sabe que no la dejará ir jamás, Yakko la a encontrado finalmente y este Sesshomaru también… ella es nuestra y que los dioses se apiaden de este mundo si este no logra su perdón"

Sesshomaru Taisho

Señor de la casa de la luna


Cap. 25: Tan cerca… tan lejos.


" ¡No!... no digas ni una sola maldita palabra … No estoy lista para escucharlo aun… una persona tiene un límite de resistencia al dolor Sesshomaru… yo ya alcance mi cuota no le agregues más sal a la herida, déjalo estar, déjalo estar… dame tiempo para digerir todo esto, dame espacio para pensar y luego si hay algo más que decirnos entre nosotros lo diremos y seguiremos nuestros caminos, por ahora… por el bien de Sango y Miroku sigamos esta farsa un poco más"

Sus palabras cargadas de intenso dolor se clavaban dentro de él cómo dagas ardientes, aun así se tragó todo lo que quería, necesitaba decirle comprendiendo que ella realmente no estaba lista para escuchar algo más ese día y cualquier cosa que el dijera solo terminaría haciéndoles daño a ambos, especialmente a ella.

Verla alejarse de él y abrazarse a si misma con fuerza, como si buscara protegerse físicamente de él, fue más de lo que él y Yakko pudieron soportar, así que en silencio y sintiendo de repente un horrible dolor atravesarlo en medio del amplio pecho, Sesshomaru bajó su mirada justo en lugar donde se suponía estaba su corazón y se sorprendió de no ver el órgano expuesto en su tórax abierto, ciertamente el dolor que padecía por culpa de sus propias acciones era tal, que no le habría extrañado ver su corazón expuesto a un certero y mortífero ataque más, le parecía casi irreal no ver herida física cuando el dolor lo entumecía por completo.

Sesshomaru salió de la habitación cerrando detrás de él con un ligero "clic" percibiendo el amargo aroma de profunda tristeza y dolor emanar a raudales de ella, junto al salino aroma de sus lágrimas derramadas contaminando su aroma natural, todo era por su culpa, todo era por su maldita culpa, Sesshomaru se quedó allí congelado sintiéndose profundamente estúpido, impotente, culpable y muy miserable porque viendo al pasado ahora, hacía mucho tiempo ya que él había vencido a su padre en todos los aspectos, solo su orgullo y su gran ego lo habían llevado lo suficientemente lejos, como para ignorar a una hembra compatible con él, y no reconocer en ella a su compañera sino hasta después de haber cometido tantos errores que ahora podían costarle caro a los dos.

— ¿Y Kagome? — Preguntó Sango de inmediato al verlo salir de la habitación y quedarse pensativo en la puerta.

Ella sospechaba que algo estaba ocurriendo entre ellos y ella sospechaba que tenía que ver con la carta de Yuri que Kagome le había mostrado y que había encontrado entre los libros casi dos meses atrás, y aunque le preocupaba que Kagome tardara en hablar con el sobre el tema, sabia que solo Kagome podía decir algo al respecto y eso sería cuando ella estuviera preparada para hablar y no antes, si había algo más que estuviera ocurriendo entre ellos (y ya se enteraría) Sango sabía que con la defensa de tesis y su inminente boda Kagome no se atrevería a decir nada aun hasta que todo eso pasara para evitarle la preocupación que podía terminar arruinando sus defensas de tesis si ella terminaba teniendo una crisis de nervios, Kami sabía que estaba muy tensa aun con la servicial e infalible ayuda de Miroku para aliviar el estrés entre otras cosas.

Su alfa no mentía, solo aplazaba la verdad hasta que fuera conveniente o estuviera preparada para decirlo, de esa forma ella no violaba su propia regla, pero la manipulaba a su necesidad y ella misma no se sentía inclinada a forzar su mano, fuera lo que fuera que estuviera sucediendo entre ellos, eventualmente Kagome se lo diría.

— Le duele un poco la cabeza — Respondió Sesshomaru sabiendo que efectivamente Kagome tenía dolor de cabeza, él podía sentir casi físicamente el malestar reptando por su propio cráneo.

— Ya te doy algo para eso y su alergia, es raro Kagome rara vez enferma pero cuando lo hace, cae en cama por días así que prepárate porque con lo que le diré en un rato se volverá loca, y nos volverá locos a todos — Dijo Sango abriendo un aparador y sacando de él una caja de plástico y después de colocarla sobre la isla de la cocina, empezó a rebuscar en la enorme caja plástica traslucida con un montón de divisiones llenas de pastillas y diminutas etiquetas de colores fluorescentes, escritas pulcramente señalando para que era cada medicamento, sus nombres y componentes activos.

— Tienen muchas medicinas, este no sabía que enfermaban con facilidad — Dijo Sesshomaru tratando de alargar un poco su regreso a la habitación, él sabía que Kagome quería estar sola en ese momento y él no podía negarle el tiempo a solas que necesitaba.

— No… como dije antes Kag rara vez enferma, de echo podríamos decir que ella una o dos veces al año atrapa algún virus o simplemente enferma, su sistema inmunológico es muy bueno, yo sin embargo soy una esponja para los virus, supongo que porque a diferencia de Kag nadie se ocupó de que tuviera un control de vacunas adecuado cuando era bebé, es más dudo que tenga alguna vacuna fuera de las que me he puesto desde que inicié la escuela formalmente, y las que Kagome insistió en colocarme por consultas privadas hasta ahora. — Explicó Sango con calma y sin rastro de rabia, rencor o amargura, solo la constatación de un hecho, haciéndolo sentir avergonzado por haber fallado en encontrarla en el pasado. — En su mayoría estas señoras son para mí — Finalizó haciendo un gesto sobre las pastillas y sacando dos tabletas y poniéndolas en su mano extendida evadiendo su filosas garras, antes de servir un vaso de jugo de naranja — La vitamina C nunca esta demás, además ella odia tomar pastillas y el sabor del jugo siempre la ayuda.

— Gracias Sango, este debe señalar que después de tu unión con Miroku tu sistema inmunológico será tan bueno como el de Kagome, si enfermas de nuevo será como ella una o dos veces al año tal vez — Dijo Sesshomaru con su típica seriedad, mientras la mujer solo sonreía encantada con la idea.

— Creo que puedo vivir con eso — Respondió Sango sonriendo más ampliamente antes de regresar a lo que estaba cocinando, bastante contenta con la idea de tener una mejor salud que la alejara de los hospitales y de las pastillas e inyecciones.

=== S S ===

Al regresar a la habitación Sesshomaru percibió de inmediato el olor a lágrimas, tristeza y el olor del agua, jabón y el Shampoo de lavanda preferido de Kagome y con un suspiro pesado se sentó en el borde de la cama, aun sosteniendo en su mano izquierda las pastillas y en la otra mano el vaso de jugo de naranja. El aun no podía explicarse como no había notado antes que ella era compatible con él, ¿Realmente su deseo de vengarse, su ego y su orgullo lo habían cegado tan estúpidamente como para ignorar todas las señales?

= Decidiste no escuchar a Yakko y ahora nuestra hembra está herida, triste y nos rechaza, ¿Qué vamos a hacer ahora? Este no desea a otra hembra con su alma reencarnada, este se niega a esperar más, tanto ha buscado Yakko por tanto tiempo, que este teme que no volvamos a encontrarla… además este Yakko no desea a otra si no a la mujer que es ella ahora la "miko Kagome Higurashi" nadie más = Gruñó Yakko con la enorme cabeza recostada de las patas delanteras, mirando todo alrededor de el con los ojos rojos sangre refulgiendo en la oscuridad de su mente donde había encontrado descanso.

— Sesshomaru — Llamó Kagome por tercera vez sintiendo su dolor de cabeza volver con saña agudizándose con su exasperación de aquel macho sobre su cama ignorándola, de no ser por sus ojos teñidos de rojo ella se habría sentido tentada a darle una descarga de Reiki para ganar su atención.

— Este lo siente… Yakko… — Dijo el pestañeando y viéndola envuelta en una toalla con el cabello húmedo y viéndose vulnerable y deliciosamente sensual frente a él, sus manos picaban con las ganas de arrancar la ofensiva toalla de su cuerpo y secar cada gota de agua sobre su cuerpo con su lengua, pero sabía que ella no aceptaría sus avances.

— Ya… entiendo… el baño está libre, toma una ducha mientras yo me visto — Dijo Kagome cortando su explicación, antes de voltearse hacia su closet y empezar a buscar ropa cómoda para dormir. — No lo hagas más difícil, por favor ve. — Añadió ella secamente sintiendo que él no se había movido de su sitio en la cama, sacando un pantalón de pijama azul oscuro con una camisa de tiros blanco y azul marino a juego.

— Sango te envió esto — Dijo Sesshomaru extendiéndole el vaso con jugo de naranja y las dos pastillas, viéndola sonreír con tristeza tomando solo una de las pastillas que el sostenía.

— La otra es un antialérgico y ambos sabemos que no necesito esa, por favor bótala cuando vayas al baño — Dijo ella con calma tomándose la otra y haciendo una mueca de asco mientras se ayudaba con el jugo de naranja.

— En un momento este estará listo — Dijo el aceptando a juro la situación en la que estaban sin forzarla a más de lo que ella podía aceptar, por ahora él podía vivir con aquella extraña dinámica entre ellos, por lo menos ella no estaba apartándolo completamente… aun.

Kagome lo observó quitarse el saco del traje de tres piezas que vestía y por inercia extendió la mano y lo terminó de deslizar fuera de sus brazos y aun comprendiendo sus acciones inconscientes, ninguno dijo una sola palabra mientras ella colgó la prenda en el closet junto a los otros, y procedió a sacar para él ropa interior limpia y un pantalón de algodón holgado con una camisa que ella le había regalado introduciéndolo a la cómoda ropa de algodón y la dejó sobre el escritorio mientras le extendía una toalla limpia que él tomó junto a sus manos atrayéndola hacia él y abrazándola con fuerza, como si quisiera absorber en su cuerpo toda la tristeza y dolor emocional que ella estaba sintiendo, Kagome se quedó tiesa entre sus brazos, conteniendo un gemido lastimero mientras trataba de levantar sus antiguas defensas con rapidez, tratando de reunir fuerzas para apartarlo de ella y aspirando el aroma que emanaba de él con silenciosas lagrimas bajando por sus mejillas, antes que él la sorprendiera y procediera a lamerlas de su rostro con delicadeza y sin decir una palabra al dejarla ir y entrar al baño cerrando la puerta tras él, sintiéndose de nuevo tan fría y vacía como se había sentido cuando ella se había negado a verlo tras su visita a la isla Mitsuki, pero no había otro modo, ella ya no podía confiar en él.

=== S S ===

Nunca en todos su siglos de vida, Sesshomaru habría pensado que una simple y sencilla cena entre manada sería tan difícil, complicada y mucho más difícil que enfrentarse a una corte llena de intrigas y conspiraciones, en ese momento el casi… "CASI" extrañaba esas conspiraciones e intrigas y daría gustoso su brazo izquierdo por enfrentarse a eso y no a aquella incomoda cena; aun cuando él no era un macho de muchas palabras y todos alrededor de él lo dejaban a su aire, la tensión entre él y Kagome al otro extremo de la isla de la cocina pesaba sobre el como si todo el maldito edificio de la discordia estuviera apoyado en sus hombros y no en la tierra.

— Hey Kag, Rena-sama informó hoy la fecha de la defensa de tesis… y te vas a morir — Dijo Sango con cautela, colocando un enorme tazón de helado de vainilla repleto de sirope de chocolate caliente, lluvia de maní, y trozos de chocolate de todo tipo frente a Kagome, lo cual era un claro aviso de que lo que Sango diría ciertamente era malo o al menos delicado entre ellas.

— Hnnnn dilo de una vez, no puede ser para mañana o mataré a alguien ahora mismo— Dijo Kagome distraídamente aceptando la cucharilla que Sango le extendía mientras los machos veían la montaña chocolatosa con indulgencia y rechazo, mientras ella empezaba probar su montaña de chocolate disfrazada de "helado".

El-lunes-a-las-tres-de-la-tarde-en-el-salón-siete-"C" — Dijo Sango de un tirón observándola y conteniendo el aliento para agarrar fuerzas para la explosión de Kagome.

— Ohhh El lunes… este lunes… Ok — Murmuró Kagome distraídamente mientras engullía una enorme cucharada de su postre de consuelo que tanto necesitaba, hasta que la información finalmente se abrió paso en la espesa neblina de su mente junto al terrible dolor inducido por el frio del helado, mientras Sango la miraba preocupada por su falta de reacción y Miroku y Sesshomaru confundidos sin comprender lo que estaba esperando Sango. — ESPERA UN JODIDO INSTANTE… ¿EL LUNES?... ¿LUNES COMO EL LUNES DE LA SEMANA QUE VIENE COMO EN SEIS DIAS PARA ESE "ESE"LUNES? — Chilló Kagome de golpe haciendo daño al sensible oído de los Youkai presentes y soltando la cucharilla en medio del shock, que cayó con un apagado "plof" sobre el helado y el chocolate, mirando a Sango con los ojos como platos sentada en la orilla de la silla alta de madera de la isla de la cocina.

— Uhunn — Respondió Sango preocupada por la reacción tardía de Kagome, y porqué lo había tomado peor de lo que había imaginado y ella sabía muy bien por qué.

— Tu boda será en dos semanas… los negocios, la defensa, hay que imprimir tres juegos y encuadernarlos, ropa decente para ese día, falta ubicar el regalo del clan Higurashi al clan de la casa de la luna, tu vestido de boda, zapatos, accesorios, la cita con el monje, el lugar, los documentos legales, tu viaje de bodas… tu… — Decía Kagome hiperventilando, su propia depresión comprimida y dejada en pausa hasta nuevo aviso a favor de todo lo que tenían que hacer.

— Kagome-chan respira, respira — Dijo Sango genuinamente alarmada, ella había esperado un par de maldiciones furiosas, pero no había esperado que ella estallara en un auténtico ataque de pánico, esos eran comunes en ella pero no en Kagome, así que Sango soltó su propio postre y le pasó un brazo por los hombros tratando de calmarla, haciendo círculos en su espalda cuando Kagome soltó todo aquello sin respirar.

— No, no, nooo…. Todo está mal, muy mal, nos dejaron de primeraspara iniciar el grupo de defensa de tesis y ahora hay tanto que hacer y no hay mucho tiempo, seis días son pocos y son los días en que planificamos hacer todo lo referente a tu boda, si movemos las fechas no va a estar listo para ti y quiero que todo esté listo para ti, ahorcaré a alguien y lo disfrutaré enormemente si no está listo para ti — Soltó Kagome al borde de la crisis de nervios aferrando la mano libre de Sango con fuerza.

¡Qué bien arregladas estamos! — Soltó Sango de golpe echándose a reír. — Todo va a salir bien Kag, pero si teenfermas más simplemente me va a dar algo a mí y definitivamente NADAestará listo para mí, vamos cálmate — Añadió riéndose nerviosamente mirando a los machos perplejos devolverles la mirada, ella sabía que Kagome reaccionaria mal justamente por su próxima boda y futuro emparejamiento, para Kagome significaba mucho verla feliz junto a Miroku y ella lo sabía muy bien.

— Ayudaremos en todo lo que necesiten hacer — Dijo Sesshomaru de inmediato tratando de aliviar la carga de los frágiles hombros de Kagome, que lo miró fijamente obviamente debatiéndose consigo misma y su deseo de decirle que se fuera derecho al infierno y respiró profundamente tratando de calmarse, antes de finalmente asentir aceptando su ayuda lo cual fue un alivio para él y Yakko.

— Ahora, respira y come tú helado — Dijo Sango maternalmente rescatando la cucharilla del helado, dejándola en el lavaplatos y entregándole una nueva. — Aiku-chan ya está imprimiendo y encuadernando las tesis entre hoy y mañana, ya le expliqué todas las correcciones y las especificaciones exigidas, ya elegí un regalo para cada miembro del jurado con la marca "Taijiya´s" repujado a presión en ellos, Shippo-kun se encargará de los refrigerios con los pasteleros de tu café y tu publicidad también será expuesta, Hina-san se encargará de los arreglos florales junto a Momiji… Kag tenemos mucho amigos que están encantados de ayudarnos con este último paso, ahora más que estas enferma Kag, no tienes que enfermarte aún mas de preocupación — Añadió Sango en tono calmado logrando tranquilizarla un poco.

— Creo que tuve mi primer ataque de pánico desde que puedo recordar — Dijo Kagome avergonzada, sin corregir a Sango para sacarla de su error, sabía que señalándole que definitivamente NO estaba enferma tendría que soltarle todo lo ocurrido aquel día y ella quería estar segura de que Sango no rechazaría formar parte del Clan de la casa de la Luna, por ella antes de poder decirle todo. Por supuesto que todo saldría bien, Sango no era una inútil y como ella decía había mucha gente dispuestas a ayudarlas a llegar a su meta ¿Qué demonios había sido eso? Pensó conteniendo las ganas de golpearse la frente contra la isla de la cocina "fuerte" por idiota y melodramática. — Lo siento chicos, creo que de verdad no me siento bien… — Dijo Kagome ante de suspirar pesadamente y empezar a dilapidar sistemáticamente el helado con chocolate frente a ella con verdadero entusiasmo, el chocolate para ella siempre era la mejor repuesta a sus depresiones y tristezas.

— No estoy criticándote, yo misma entré en pánico cuando Rena me llamó y me soltó la bomba. Quiero un quesillo acaramelado — Dijo Sango pidiendo su postre favorito y haciendo lo propio con su propio helado.

— Haré un quesillo acaramelado montado en su bizcochuelo para mañana — Dijo Kagome mientras Sango casi botaba de alegría en su asiento ante la mención de su postre favorito— Pero… tienes que compartir San-san — Añadió Kagome sonriéndole con indulgencia cuando la ruda mujer emitió un gemido lastimero y le dedicó un enorme puchero suplicante. — Nop… el lunes antes de irnos a defender la tesis haré uno solo para ti y otro para nosotros entonces cuando regresemos te dejaré comértelo todo en una sentada y luego te daré analgésicos para el dolor de estómago y te regañaré "con cariño" — Prometió dedicándole una diminuta sonrisa indulgente.

— Esta bien… malvada señora jefe— Dijo Sango con malcriadez.

— Si, si yo también te quiero San-san — Respondió Kagome levantándose con el tazón vacío y recogiendo ausentemente los otros tazones vacíos, y lavándolos perdida en el silencio de su mente.

— Yo podría ayudarte a liberar estrés mi querida Sango — Señalo Miroku enarcando las cejas con picardía.

— Tranquilo Miroku mi querido pervertido no me olvidare de tu propuesta — Prometió Sango con toda la intención, viendo como los ojos purpura de Miroku se encendían con pasión encendiendo su propio deseo en el proceso.

=== S S ===

— Si lo deseas este puede irse a la habitación de huéspedes — Ofreció Sesshomaru aquella noche a puertas cerradas solo por decirlo, en realidad él no quería salir de allí, la quería junto a él sin importar que no hubiera sexo de por medio, el solo deseaba sostenerla contra él y saber que todo estaba bien entre ellos, muchas noches habían pasado juntos de aquella manera antes durante los últimos meses juntos, en los que había visto más Doramas de los que jamás en su vida antes de ella había pesado en ver, (o descubrir que existían en realidad).

— Sango sabrá que algo sucede y lo último que quiero es preocuparla, ahora menos con la defensa de tesis y su boda a la vuelta de la esquina, acuéstate de una vez Sesshomaru no somos un par de niños, somos adultos racionales además, ella ya sabe que algo sucede Sango no es estúpida, y cuando le explique de quien soy hija, entenderá por que todo se fue al infierno, además ella tendrá que saber sobre los trapos sucios del asunto del edificio antes de la boda solo necesito penar como abordar el tema, Sango no nos perdonará a ninguno si se casa sin saber todo esto — Dijo Kagome en tono impersonal sin admitir que por lo menos aquellos últimos días necesitaba dormir junto a él, mientras se armaba de valor para sacarlo de su vida lo más que pudiera, teniendo en cuenta que sería el nuevo alfa de Sango a través del matrimonio y futuro apareamiento de Sango y Miroku, y acostándose en el lado de la cama que prefería deliberadamente alejada de él, empezando a distanciarse de él íntimamente.

Si, era patética y lo sabía, pero por alguna razón no podía simplemente dejarlo sordo con sus gritos y reclamos y golpearlo hasta que las manos le dolieran, finalmente entendía a aquellas mujeres que como idiota volvían a sus novios, esposos, prometidos, amantes aun cuando estos les hicieran daño deliberadamente o no.

"El amor nos hace tontos, estúpidos, débiles, poderosos, audaces, ciegos, sordos, mudos, flexibles, y nos cambia por completo, nos impide hacerle daño a esa persona que amamos así esta nos destruya y como tontos corderos trotando pasivos al matadero regresamos una vez más a ellos, perdonamos una y otra vez o nos aferramos a los últimos momentos que nos queda, antes de que todo se termine y nuestros corazones queden destrozados en tantos pedazos que parece haber tenido un viaje por la moledora de carne y no queda más que una amorfa masa de carne… soy patética, el amor me hace patética" — Pensaba Kagome conteniendo las ganas de gritar de furia, dolor y frustración. ¿Realmente no podía patear el trasero de aquel macho fuera de su vida, porque tenía que enamorarse de él, porque?

"¡Maldición!" — Juró mentalmente apretando con fuerza el puño bajo las sabanas donde el no pudiera ver y saber que tenía ganas de levantarse y golpear algo, lo que fuera que la ayudara a aliviar todas las caóticas emociones dentro de ella, de las que él era principal protagonista.

Por otro lado Sesshomaru sabía que no tenía derecho a enfurecerse porque ella le ocultara algo que en realidad ya sabía, y él le había estado ocultando a ella desde el fatídico tiroteo en el supermercado de Hina, él podía entender que a ella le costara reconciliarse con ese echo en su vida, el mismo había necesitado tiempo para entender, afortunadamente aquel día Yakko le había restado importancia y lo había puesto en movimiento evitando que ella muriera frente a él cuándo por primera y única vez en su larga vida él había caído víctima de un genuino shock (No que el fuera a admitir que eso había sucedido) además también le había ocultado durante más tiempo su inicial interés en el edificio, lo cual los había puesto en aquella complicada situación a ambos, situación que el mismo no sabía cómo arreglar, porque ¿Cómo ganas de nuevo la confianza de alguien, cuando arruinas la segunda oportunidad que te dio después de abusar de su confianza una vez? Él no lo sabía y estaba genuinamente desesperado por averiguar como hacerlo.

Con tan oscuros pensamientos, Sesshomaru se sintió empezar a congelarse desde el mismo centro de su alma, hasta ir abarcando poco a poco el resto de el ante las palabras calmadas y libres de calidez de Kagome, sabiendo que solo empeoraría las cosas si le permitía a su genio dominante tomar el control.

— Este lo entiende… este espera poder apaciguar a tu hermana y espera que no suponga un problema para ella y Miroku, y este debe señalar que la identidad de tus… parientes no cambian el hecho de que este te desee… eso no cambiara ni hoy ni nunca Kagome — Dijo el en tono calmado que distaba mucho del torbellino de emociones conflictivas donde predominaban la vergüenza, la culpa y la genuina tristeza bullendo dentro de él, y finalmente acostándose junto a ella respetando la distancia que ella había marcado entre ellos en aquella cama hecha por las manos de Kagome donde había estado durmiendo y tomándola desde hacía meses, sabiendo que a pesar de haber treinta centímetros entre ellos físicamente separándolos, espiritualmente había mucho, mucho más y toda esa distancia había sido causada por él y sus tontas acciones.

Sesshomaru tomó una bocanada de aire y la dejó ir lentamente tratando de aliviar el eco de dolor en su pecho, viendo su silueta en la media luz de la lámpara de noche aun encendida, tensándose ante las consecuencias que podrían venir con sus palabras, hacia Sango y a la vez comprendiendo perfectamente la lógica y la verdad de ellas, ciertamente la Taijiya no les perdonaría haber entrado en una unión de aquella magnitud sin conocer aquel delicado tema, el sinceramente esperaba que una vez Kagome hablara con ella, Sango no cometiera una locura y rompiera su compromiso con Miroku, Hiro enloquecería y tendría que matarlo para evitar que el entre en una lujuria de sangre capaz de acabar con muchas vidas inocentes, sin hablar que él no estaba seguro de poder vivir con el odio de Miroku y Hiro, aunque no lo admitiera en voz alta jamás, el Sesshomaru amaba profundamente a los pocos que podía llamar suyos y Miroku definitivamente era suyo para proteger también.

— Intercederé por Miroku con la esperanza de que Sango no tome una decisión cegada por la ira y atada a la lealtad que siente hacia mi… por otro lado tu tendrás que luchar tu parte solo, no puedo defenderte en esto… — Respondió Kagome con simplicidad, antes de reírse con marcada amargura viendo hacia la pared que estaba de cara al lado donde estaba costada, haciéndolo tensarse y retroceder internamente ante aquel antinatural sonido que provenía de ella, que no había mostrado amargura ni aun cuando había resumido su duro pasado anteriormente — Ja… dices que me deseas… ¿Aun teniendo en cuenta que soy la hija de…

— No eres nada de esa mujer… — La cortó el, sus ojos teñidos de rojo ante la furia que sentía de que ella se ligara aunque fuera verbalmente con aquella patética excusa de mujer. — Kimi-sama te reclama como propia y la madre de este ha hecho formal el repudio del padre de este ante la corte y el consejo Youkai hoy mismo — Dijo Sesshomaru con un borde cortante.

Soy lo que soy Sesshomaru, y nada de lo que digas tu o nadie, va a cambiar eso entiéndelo… de verdad me halaga mucho que Kimi-sama me reclame como suya y no me deteste también como a esa... Pero eso no cambia el hecho de que nací de ella, yo creí… que tú me repudiarías también, por eso me costó tanto aceptar la realidad y aun mas decírtelo — Dijo ella sintiendo su corazón alterarse por las palabras de Sesshomaru obligándose a reprimir esa sensación de esperanza que golpeaba en su pecho.

— Este es parte de Toga… ¿Hace eso a este igual que su padre? — Preguntó Sesshomaru con calma comprendiendo que ella estaba hablando un poco más con él lo cual siempre era algo bueno, él no le criticaba haberse tomado ese tiempo para aceptar esa noticia, él se habría tomado siglos o simplemente jamás lo habría aceptado. — No, este no te repudiaría jamás Kagome… Tú ya estás haciéndolo por ambos

— No vamos a empezar a echarnos culpas y a señalarnos entre nosotros nuestros defectos y virtudes, no quiero discutir, no me siento de ánimo para discutir, solo recuerda Sesshomaru haz memoria de lo que has hecho antes de señalarme, yo callé y lo hice mal no fe mi intención ocultar esto, pero tu hiciste todo deliberadamente desde el inicio — Dijo Kagome viendo hacia la pared izquierda frente a ella con furiosa atención aun dándole la espalda a Sesshomaru y apagando la luz de la mesa de noche de un manotazo, sabiendo que el sueño tardaría en llegar, aun así dando por terminada la escueta conversación, temiendo que perdiera los estribos y armara un escándalo y literalmente la mierda se estrellara contra el ventilados a máxima velocidad, arruinando en el camino las posibilidades de Miroku y la felicidad de Sango si se enteraba de todo de aquella manera.

Porque eso si sucedía que Kami la protegiera, porque ella simplemente Daiyoukai o no, amado o no, purificaría a Sesshomaru aunque fuera lo último que hiciera en su vida, nadie iba a arruinar la tranquilidad y felicidad de Sango y si fingir un poco más era lo que tenía que hacer para mantener a su hermana tranquila, confiada y segura de sí misma para su defensa de tesis la verdad y finalmente la boda (en ese orden, por que habría boda ella se encargaría de so como fuera) entonces que así fuera ella se sometería a la agonía de ver a Sesshomaru, porque solo verlo le dolía en el alma y en el corazón. Maldito fuera Pensó Kagome conteniendo un gemido adolorido.

— Tienes razón… este lo lamenta — Respondió el reaccionando finalmente, a lo que el mismo había dicho sintiéndose avergonzando por su estúpido "reclamo" disfrazado de "comentario"

===S S ===

Hasta aquel momento ella no sabía lo difícil era compartir la cama con alguien a quien sabes que amas pero que sabes también que te ha hecho daño, ella jamás se había permitido "amar" a ninguno de sus ex novios o ex amantes antes y hasta ahora comprendía que realmente había sido ella la que siempre ponía barreras alrededor de su corazón, no les había dado a ninguno de los hombres y machos que pasaron por su vida ese poder sobre ella.

Sesshomaru en cambio lo había tomado por sí mismo sin ella notarlo hasta que fue demasiado tarde para hacer algo, no sabía lo difícil que era no poder relajarse en su propia cama por temor a "tocar" a alguien que literalmente había estado profundamente dentro de ella por largos periodos de tiempo, y en el fondo a pesar de todo lo deseaba, lo quería, lo amaba y necesitaba tocarlo aunque fuera platónicamente, lo cual era muestra infalible de cuan patética se había vuelto y lo profundo que el condenado macho había calado en ella, era más que un hecho de que con Sesshomaru habían sido inútiles esas antiguas barreras, él las había destrozado con una sola mirada orgullosa y uno que otro comentario ácido y se había instalado en su misma alma de la que al parecer no tenía ningún apuro por abandonar, teniendo en cuenta lo difícil (imposible) que se le hacía rugirle en su cara su ira y lanzar sobre el toda la muestra física y espiritual de su rabia, su tristeza y su dolor ante sus acciones la hacían sentir débil, drenada de energía y simplemente sus muchas responsabilidades, Kirara y la preocupación de Sango por ella, impedían que se encerrara en su habitación y diera rienda suelta a su depresión.

En el pasado si la herían de alguna forma ella, había mandado a la mierda sin pestañear a cada persona que la hiriese y había seguido su camino sin mirar atrás, así que ella no conocía aquel grado de depresión y la necesidad de volverse una bola bajo las mantas y llorar hasta deshidratarse o simplemente dormir hasta morir sin que ningún dolor atormente su mente, cuerpo, alma y corazón, más allí estaba ahora en aquella situación incómoda y desconocida, compartiendo su cama con Sesshomaru y conteniendo las ganas que tenia de simplemente hacerse una bola y llorar hasta dormirse o flaquear y golpearlo hasta que sus manos le dolieran reclamarle a gritos hasta quedarse si voz y llorar su dolor y decepción sobre él antes de derrumbarse por completo y dejarse envolver una vez más por el perdonándolo de nuevo...

Mas ella se negaba a ceder, sabía que su orgullo era lo que le impedía ceder a la tentación de perdonarlo, pero ¿Qué valía una mujer sin amor propio y orgullo, sin respeto por si misma que valía ella? Nada… nadie valía nada sin un poco de orgullo y amor propio y bajo ningún concepto podía permitirse darle otra oportunidad para que el acabara con ella, no podía simplemente darle una palmada en el hombro, dos gritos y un castigo, antes de darle la oportunidad de acabar con ella definitivamente, y Kagome sabía que no exageraba, durante la primera disputa que habían tenido, había quedado claro para ella que el la afectaba más de lo que ningún otro amante la afectó jamás, si el volvía a traicionarla, ella simplemente se sentaría y moriría y no podía permitirse eso.

Maldito fuera… lo amo… lo amo y no es justo, no es justo que lo ame Gimoteó agónicamente en su mente conteniendo las lágrimas y el gemido lastimero de dolor que amenazaba con escapar de sus labios.

Pero como para todo hay una primera vez, Kagome experimentó aquella sensación de sordo dolor, necesidad de gritar, maldecir, golpearlo, reclamarle, llorar y abrazarse a él haciendo todo lo anterior, y la soportó estoicamente durante aquella noche y parte de la madrugada y junto a ella podía sentir a Sesshomaru igual que ella tenso y despierto, tal vez pensando en las injustas acciones que él había tomado para con ella, tal vez analizando el hecho de que estaba en la cama del producto rechazado de la puta que destruyó a su familia, que la había tocado, besado, que había estado literalmente dentro de ella y derramado su simiente en ella, tal vez para el día siguiente el simplemente se levantaría y saldría de su vida por sí mismo al comprender por completo las implicaciones de sus orígenes, implicaciones nubladas ahora por alguna sensación de vergüenza o solo Kami podía saber que sentimiento lo podía embargar y que le había impedido maldecirla de los pies a la cabeza, apenas dejó caer la bomba en la cara de su taimado padre y su concubina.

Kagome no lo sabía son certeza y en ese momento, en realidad le importaba una mierda lo que él estaba pensando, por una vez ella se permitiría el lujo decadente y sería egoísta y pensaría solo en como de afectada y herida se sentía ella, después del shock la furia entonces su preocupaciones serian otras, como por ejemplo "contenerse de no armarle un soberano escándalo en público" lo cual estaba fuera de toda cuestión, ella no quería pasar por eso jamas.

Ella podía venir de las calles de Tokyo, pero antes de eso Mina y Yuri siempre habían señalado que los trapos sucios se lavaban en casa y a puertas cerradas y ella estaba decidida a no darle gusto a nadie de conocer o saber de sus miserias y problemas, fueran grandes o pequeños, menos aun si eran de hombres o familiares, en el pasado Aoshi había forzado su mano haciendo notar sus problemas en público gracias a sus continuos celos obsesivos y la desafortunada cachetada... ella lo odió, y la furia que le había despertado el golpe y la vergüenza de estar expuesta a escrutinio público, lo había dejado inconsciente y de camino al quirófano, gracias a la intervención de Sango que la había echo reaccionar y a los Okami que la apartaron de él, además Sesshomaru y ella podrían causar estragos en Tokyo si se volvían físicos en una discusión/enfrentamiento y él también podría terminar en el área de la unidad de cuidados intensivos Youkai y ella con una condena de muerte sobre su cabeza, (si él no la mataba antes), por lo que debía evitarse la tentación de discusiones que pudieran salir de control y eso supondría una prueba de fuego para ambos y ellos lo sabían..

Cuando finalmente entrada la madrugada el agotamiento físico y estrés finalmente se cobró su cuota en ellos, el sueño que los invadió fue intranquilo y alterado, al final ninguno de los dos descansó nada.

=== S S ===

— ¿Kag-chan aun te sientes mal? — Preguntó Sango con un timbre de sospecha en su voz, cuando la vio mucho después de regresar de abrir su negocio desde dentro para que el Kitsune no tuviera problemas en entrar con el resto de los empleados, notando sus ojos apagados y oscurecidos y el agotamiento físico y el estrés y su postura.

— Si San-san… pero eso no importa con el tiempo me sentiré mejor — Respondió ella aquella mañana ignorando la mirada penetrante de Sesshomaru mientras servía el desayuno para todos junto a Sango — Ahora dime que ya confirmaste cuando podemos retirar las impresiones de la tesis y si aún hay tiempo de ir a la prueba del vestido de bodas — Ordenó Kagome adoptando su rol de alfa eficiente, dejando su depresión para la privacidad de su habitación (Cuando pudiera estar a solas sin Sesshomaru invadiendo su espacio, mientras ella se revolcaba patéticamente en su miseria) ella no quería la lastima de nadie en ningún nivel y no quería ensombrecer el ánimo de Sango con su propia tormenta personal, aquello era suyo para resolver y ella sola lo resolvería.

— Para el medio día estarán listas y pasaré por ellas, la prueba del vestido, será a las dos en la boutique recomendad por Inukimi-sama así que si podemos hacer eso hoy y conociéndote abarcaremos zapatos y accesorios varios — Dijo Sango con calma.

— Claro, si podemos adelantar cosas mejor todavía, Megumi-san me explicó hace unos minutos, que al tener nosotras este tipo de trabajo de grado basados en una fábrica activa y generadora de empleos directos e indirectos con proyección a una tienda que generaría más empleos directos e indirectos también y otro negocio que ya está en pleno apogeo, la universidad llevó nuestros proyectos al concejo general de jurados y se decidió por unanimidad darnos la prioridad para la presentación de tesis teniendo en cuenta que estamos corriendo de un lado al otro, con negocios activos en nuestra custodia y por eso somos las primeras en presentar — Explicó Kagome distribuyendo el tocino en los platos de cada uno.

— Yu-ppi— Dijo Sango con marcado sarcasmo, para nada impresionada con la decisión del jurado.

— También pensé igual, en fin presentaremos el lunes a las tres en punto de la tarde y hoy es nuestro ÚLTIMO día en la Uni y solo vamos a firmar nuestros documentos para la presentación del lunes… Bien Sango Higurashi, extraoficialmente se puede decir que "Lo hicimos" — Dijo Kagome finalmente apartando a un lado su depresión, tristeza y todos sus problemas y sonriéndole como una maniaca a Sango que sonreía igual, bajo ningún concepto permitiría que aquella situación con Sesshomaru le opacara la fiesta, ellas se habían matado (prácticamente) para lograr aquello y nada iba a impedirle disfrutar su triunfo, menos aún algo tan nimio como un corazón roto y un alma destrozada. Naaahhhh más tarde voy a la tienda y me compro otros, en algún lugar debo tener cupones de a dos por uno para eso Pensó con sarcástica burla.

— Santa mierda… Srta. "diseñadora gráfica" — Dijo Sango enarcando las cejas un par de veces.

— Seep Sra. "diseñadora gráfica" aunque el titulo diga "técnico superior en diseño gráfico" al diablo con ellos, suena más bonito "Diseñador gráfico" ¿hnnn? — Añadió Kagome pestañeando soñadoramente antes de sentarse con ellos a desayunar.

— Creo que se olvidaron de nosotros Sesshomaru — Dijo Miroku con un dramático puchero.

— Ja. Ja. Miroku déjanos saborear esto y ustedes tomen sus desayunos. — Dijo Kagome poniendo los ojos en blanco sin mirar a Sesshomaru, más silencioso que de costumbre junto a ella.

=== S S ===

Firmar aquel documento en la coordinación estudiantil que daba por finalizada su etapa de estudiante y oficialmente la convertía en "graduada" a pesar de que en unos días tendría su defensa de tesis, la embargaba de tal emoción que ella "casi" podía olvidar por completo que su corazón y su misma alma estaban hechos una pila de polvo en algún rincón de lo que quedaba de ella, junto a ella Sango sonreía como una desquiciada seguramente sintiéndose igual que ella y sinceramente Kagome no podía culparla.

Solo la dignidad y el respeto por si misma impedían que se subiera al escritorio más cercano y empezara a menear el trasero al aire, agitando su camisa por encima de su cabeza y gritando "¡OH SI! ¡OH SI! LO LOGRAMOS, NOS GRADUAMOS SI, SI, SIIIII, A TODOS LO MALDITOS QUE NO CREYERON EN NOSTRAS ¿COMO LES QUEDO EL OJO? HEM HEM HEEEMMM?" Seguramente con Sango a su lado y toda la coordinación transfigurada en genuino espanto/horror; al ver esa imagen claramente en su mente no pudo evitar reír por lo bajo, ganando la atención de la secretaria de coordinación que le dedico una mirada cargada de desconcierto y de Sango que era la única que podía entender sus sentimientos respecto a lo que estaban experimentando en ese momento.

— Bien, con esto será suficiente, la firma de títulos las oficializará como "graduadas" aunque su defensa de tesis será el lunes, tengo entendido que ustedes no tendrán problema alguno para pasar su defensa, y es esa otra razón por la que están encabezando esta promoción — Explicaba la secretaria mayor mirándolas con genuino respeto, la mujer las había visto ingresar a la universidad tres años atrás y trabajar duro por aquel título y saber lo que ambas habían logrado con sus propios negocios la hacía sentir orgullosa de trabajar en un institución donde podían formar personas como ellas dos, entre muchos buenos estudiantes.

— Gracias por todo Chiai-sama, por favor cuando guste pase por MI&YU, el café va por cuenta de la casa para usted — Dijo Kagome dedicándole una genuina sonrisa a la Youkai Gaviota, que había sido una enorme ayuda para ellas durante todo aquel tiempo, ella le había dado mucha información que las había ayudado a moverse con naturalidad por la universidad y sus temas, e incluso ella le había dado la información que le había permitido a Sango hacer sus pasantías y las de un grupo de compañeras de clases.

— Y queremos que acepte este regalo de nuestra parte — Añadió Sango entregándole una elegante caja marrón chocolate con el emblema principal de Taijiya´s en la tapa superior como si hubiese sido repujada en ella en líneas doradas. — Se morirán de envidia — Aseguró Sango repitiendo el eslogan oficial de Taijiya's.

De más está decir que Chiai estaba fuera de sí de la emoción, las carteras y artículos de Sango eran muy exclusivos y muy pocos tenían la oportunidad de obtenerlos, ellas trabajaban con pedidos reducidos y no fabricaban en series ni lo harían jamás.

Al salir del lugar con una copia de los documentos que tenían que mostrar el día de la defensa de tesis, Sango y Kagome tenían unas enormes sonrisas en sus rostros que solo se amplió aún más cuando pasaron a retirar justo al medio día las tres copias de sus tesis propiamente encuadernadas y listas para entregar, y tras ir a casa dejarlas a salvo en la biblioteca de Sango que aun tenia espacio, comer algo, cambiarse y darle una vuela a sus respectivos negocios, salieron prácticamente volando a adelantar la búsqueda del vestido de Sango y todo lo que pudieran de la boda aquel día.

=== S S ===

— ¿Qué te parece? — Preguntó Sango en tono neutro casi fúnebre, mirándola con atención, mientras extendía los brazos para mostrarle mejor el vestido que tenía puesto, era obvio que habría que hacerle algunos (muchos) ajustes (mejor reconstruirlo desde cero a su parecer) para hacer que el vestido (montón de tela amorfa) encajara en la hermosa silueta de Sango que a su parecer se veía miserable y ella simplemente lo odiaba, Kagome quería ver a Sango brillando de alegría y felicidad, y no tan miserable como quien espera que le quiten el banco de los pies mientras le leen los crímenes que no cometió en la plancha de la horca.

— San-san, quiero que te veas en ese espejo y brilles de emoción al verte en tu vestido de novias, que te veas y no puedas esperar para mostrárselo a tu pervertido cuando se casen, este vestido, es… bonito — Mintió tratando de no ofender a los encargados de la tienda y Sango lo entendió al ver sus ojos brillar con silenciosa burla — Pero es solo eso "bonito" no veo que te emocione, que te haga caer en cuenta que pronto vas a casarte — Dijo Kagome con una nota de exasperación, parecía como si la vendedora estuviera trayéndole deliberadamente los vestidos más horribles del lugar como había estado sospechando desde que entraron y la estirada y petulante vendedora había sido enviada a atenderlas.

— Tienes razón — Dijo Sango desanimada, viendo la falda del vestido caer como pétalos mustios sobre su cuerpo y el corpiño flojo y sin gracia que tenía que sostener contra ella para que todo el vestido no callera a sus pies dejándola en ropa interior en medio del lugar. — Voy a cambiarme — Dijo Sango desapareciendo hacia el cambiador.

— Es una lástima que no consiguieran algo a su capacidad — Dijo la vendedora con un deje de velada altanería y pomposidad, que estaba poniéndole los nervios de punta a Kagome, lo cual nunca era buena idea sobre todo cuando sus emociones estaban descontroladas y salvajes.

Capacidad… ¿A qué te refieres con eso? — Preguntó Kagome levantándose de su asiento elevándose cuatro centímetros por encima de la mujer que ni aun en sus altísimos tacones podía sobrepasarla en estatura, y lanzándole una mirada peligrosamente fija cuando con sus palabras la irritante mujer empezó a confirmar sus sospechas, lamentablemente la pobre criatura parecía no tener instinto de supervivencia ni cerebro de lo contrario habría pensado dos veces antes de enarcar su perfectamente depilada ceja con un deje de claro desdén antes de decir:

— Bien, me permitiré señalarle que tal vez ustedes se equivocaron de boutique, aquí solo tenemos diseños exclusivos y muy caros para lo que ustedes obviamente tienen la capacidad de pagar, nuestros vestidos son todos confeccionados en sedas Youkai muy finas y costosas, creo que la boutique de la esquina es la que buscan en realidad, así que es allí donde deberían de ir — Dijo la mujer con claro desdén señalando la boutique de alquiler de trajes, mirando a Kagome de los pies calzados en cómodas botas de gamuza negra sin tacón hasta la cabeza con sus cabellos sujetos en una cola de caballo alta.

— Dejarme ver si estoy entendiendo esto bien — Dijo Kagome con engañosa suavidad y sintiendo la furia quemarle las venas con su frio ártico, preguntándose mentalmente ¿Dónde carajos estaba Sesshomaru? quien como alfa DEBIA estar allí. — Las patéticas excusas de vestido que trajiste hasta nosotras son modelos que nadie quiere y están desesperados de vender al precio que sea para salir de ellos, y los trajiste ante nosotras porque según tu no tenemos la capacidad económica para comprar un diseño de esta tienda, porque seguramente TU conoces al dedillo nuestros estados financieros, solo porque no entramos envueltas en sedas y cubiertas de joyas… Quiero hablar con el gerente de este lugar, ahora— Dijo Kagome seca y fríamente mientras su furia presionaba sobre todos los que estaban en la tienda en ese momento, en especial sobre la patética excusa de vendedora que había arruinado el día de Sango y que ella no perdonaría bajo ningún concepto.

— No creo que…

— No me importa en realidad lo que TU creas, si no traes al gerente de este lugar ante mi ahora te prometo que haré tal escándalo que nadie jamás volverá a comprar en esta tienda y me aseguraré de que los dueños sepan que TUeres la razón de su quiebra, porque créeme "quebraran" — Sentenció Kagome en voz mortalmente helada haciendo retroceder a la mujer un par de pasos.

— ¿Kag? — Dijo Sango saliendo del cambiador con una expresión desanimada que solo inflamo la furia de Kagome.

— Esta imbécil a estado saboteándonos desde que llegamos — Dijo Kagome con los ojos azules encendidos de furia, mirando a la mujer boquear indignada y palidecer ante la oscura promesa que podía ver ahora claramente en los ojos de Kagome.

Miko-sama por favor está aterrorizando a los clientes — Dijo una mujer tras ella, Kagome se volvió hacia ella con una fluida media vuelta y el ceño fruncido, hasta que leyó el gafete que la señalaba como la gerente del lugar.

— Esta empleada, ha ofendido profundamente a mi hermana y a mí, haciéndonos perder nuestro valioso tiempo y desanimando a mi hermana en la elección de su vestido de novia trayendo ante nosotras, varias pobres excusas de vestidos que nadie quiere, porque según ella no tenemos los medios para pagar un vestido de su Boutique, exijo su despido inmediato y la atención por la que aún estoy dispuesta a pagar, no vine aquí por casualidad, ni por error y no voy a permitir bajo ningún concepto que una mujer "clasista" con aires de importancia que no tiene, ni se merece, le arruine el día a mi hermana ni a ninguna otra novia que ilusionada viene hasta aquí buscando su vestido de novia perfecto, tengan o no la capacidad para pagar por sus vestidos, no es la forma de tratar a un posible cliente y las ilusiones con las que vienen hasta aquí, menos aun si no saben si ese posible cliente "pobre" resulta ser más rico de lo que ella será en toda su patética vida — Declaró Kagome con seca frialdad taladrando con la mirada a la vendedora que boqueaba buscando una excusa, mientras Sango la miraba comprendiendo la situación y encendiéndose en su propia letal y peligrosa furia.

Miko-sama, Taijiya-sama, Akino se disculpa profundamente por el comportamiento de Lyoko-san y con gusto si me lo permiten seré quien las atienda personalmente — Dijo la Youkai araña dándole una respetuosa reverencia a Kagome y a Sango.

Quiero a esta mujer fuera de aquí, este lugar no es para mujeres como ella, que disfrutan destruyendo las ilusiones de otras mujeres para sentirse fuerte, odio profundamente a las de tu tipo, que se sienten poderosas haciendo cualquier tipo de Bullying hacia los demás — Insistió Kagome mirando a la mujer ahora genuinamente espantada.

— Lyoko, ve por tus cosas y pasa a la oficina, madre se encargará de ti — Dijo la hembra con frialdad mirando a la mujer con patente antipatía.

Kagome y Sango miraban fijamente a la mujer escurrirse sin el mismo porte jactancioso y de marcada superioridad lejos de ellas coincidiendo con Sesshomaru quien hacia acto de presencia junto al que paso y se "tropezó" con algo invisible dejándose caer contra él, nuevamente Kagome no supo en qué momento se había movido de lugar, más lo próximo que supo era que su mano conectaba abierta sobre el pecho de la "ex vendedora" y empujaba con fuerza bruta a la ladina mujer enviándola de espaldas lejos de Sesshomaru hasta los pies de una Youkai araña mayor que salía de lo que parecía ser la oficina del lugar, y todos quedaron congelados en su sitio.

Ella no sabía lo que sucedía con ella, pero en ese momento no podía ver escuchar nada, su furia era tal que no podía escuchar las palabras de Sango o el gemido del dolor de la mujer, solo escuchaba el bombeo de su sangre latiendo furiosamente en sus oídos y solo cuando Sesshomaru la envolvió con sus brazos restregando su duro cuerpo con el de ella emitiendo un gruñido bajo contra su cuello, fue que ella pudo encontrar suficiente fuerza para arrancarse de su ciega furia y fulminar con la mirada a la mujer a sus pies.

Piérdete y no te cruces en mi camino nunca más mujer — Dijo Kagome secamente permitiéndole a Sesshomaru guiarla lejos de la pálida y aterrada ex vendedora.

— Este Sesshomaru exige saber lo que está ocurriendo aquí — Ordenó secamente mirando a la araña Youkai mayor y a la más joven, mientras Sango sostenía las manos de Kagome haciendo cirulos en el dorso de sus manos para calmarla.

Por un lado Yakko y él estaban fuera de sí de la satisfacción y alegría que ella se impusiera a la otra mujer que intentó tocarlos, reclamándolos abiertamente como suyos aunque haya sido algo más instintivo que racional, porque él no iba a engañarse, ella aún estaba muy dolida con él, y por otro lado quería desmembrar a la mujer por alterar así a su compañera.

Mientras las mujeres procedían a explicar lo sucedido Kagome simplemente se dejó sostener por el un rato absorbiendo del su olor y el calor que el proyectaba, antes de soltarse de él poco a poco hasta excusarse y retirarse al servicio de damas con el que la tienda contaba para sus clientes.

=== S S ===

Kagome estaba furiosa y muy avergonzada y nada de eso tenía que ver con la mujer que ahora se sumaba a la lista de desempleados, la rastrera mujer de la que se aseguraría pedir los datos para no encontrarse con la molesta casualidad de tenerla entre sus empleados o peor entre los empleados de Sango porque entonces ella simplemente molería a golpes a esa mujer y al diablo las consecuencias

Supongo que puedes sacar a la niña de la calle, pero no a la calle de la niña Pensó ella con amargura.

No, su furia y vergüenza era contra ella misma, ella no era estúpida y ahora después de calmar su inicial furia, podía ver con más calma lo que había pasado por lo que era y estaba muy, MUYmolesta consigo misma.

¿Acaso ya se le había olvidado la intención de aquel macho de manipularla para hacerla venderle su edifico, su casa, el hogar seguro que siempre soñó para ella Kirara y Sango y jamás se atrevió a imaginar en la forma de un edificio completo que les brindaba seguridad en todas sus expresiones? NO claro que no lo había olvidado, había descubierto la pila de basura podrida justo el día anterior, entonces ¿Por qué por todos los DEMONIOS ella había saltado en medio de esa PUTA Y SESSHOMARU RECLAMANDOLO ABIERTAMENTE?

No tenía respuesta, ni explicación, ni nada, al parecer ella no tenía ningún respeto por sí misma en lo que a él concernía, ni tenía vergüenza alguna ya que estaba. ¿Qué tipo de mujer era cuando aún al descubrir lo que él estaba planeando hacerle reaccionaba de aquella manera, acaso ella realmente estaba tan irremediablemente enamorada de él, al punto de reaccionar como lo hizo?

Una mujer patética y débil que le permitiría hacer con ella lo que deseara, esa era la imagen que estaba proyectando con su irracional reacción y eso la enervaba hasta los cielos y el mismísimo infierno.

Kagome se refrescó el rostro con una toalla húmeda y retocó su maquillaje antes de salir del tocador y regresar al apartado donde Sesshomaru estaba sentado con la hembra Youkai mayor levantándose apenas ella se acercó a ellos.

Lady Higurashi, Ayashi se disculpa profundamente por las acciones de una de su ex empleada y espera que aun considere su boutique para el traje de novias de su hermana — Dijo la hembra mayor levantándose inmediatamente.

— Ayashi-san solo Kagome, también me disculpo no estoy teniendo un buen día y sinceramente la aptitud de esta mujer solo logró sacar lo peor de mí, Irasue-sama personalmente recomendó sus vestidos y espero sinceramente encontrar algo "perfecto" para mi hermana, siento que es el lugar correcto de lo contrario habría abandonado el lugar con la primera burla de vestido que esa mujer presento ante mí — Declaró Kagome con fría calma, negándose a mirar a Sesshomaru.

— En ese caso lady Kagome — Dijo la Youkai mayor ignorando su petición y llamándola "lady". — Ayashi cree que los trajes que ha seleccionado para su hermana puedan ser aprobados por ustedes — Añadió la Youkai, mientras Akino aparecía caminando desde el probador hasta la pequeña pasarela donde Sango había estado probándose los vestidos del horror anteriormente.

— Oh mi lady que bueno que ya regresó, su hermana esta lista para salir y envió a Akino por usted — Dijo al hembra sonriéndole con calma antes de regresar al vestidor apresurada.

Cuando Sango salió del vestido Kagome dio gracias al cielo de haber aceptado la silenciosa ayuda galante de Sesshomaru de sentarse o simplemente se había ido de espaldas de la emoción/impresión, el delicado y hermoso vestido que Sango tenia puesto era de un marcado estilo clásico Occidental, el corpiño blanco perla se amoldaba a su espectacular figura como una segunda piel y la falda caía alrededor de ella con fluidez, los diminutos cristales purpura suave y plateado formaban un hermoso patrón en el corpiño y la falda, sin ser recargado aun así hermosamente elegante.

— ¿Qué opinas Kag-chan? — Preguntó Sango mirándola a Kagome y dando una vuelta completa frente a Sesshomaru y ella.

— Mírate en el espejo San-san y dime tu qué opinas — Ordenó Kagome sonriéndole con indulgencia. Sango se volvió a mirarse y se quedó estática un minuto entero. — Muéstrale otro Akino-san por favor — Ordenó Kagome leyendo en su expresión la respuesta, el vestido era hermoso, pero no era "EL" vestido.

— Si Lady Kagome — Respondió la Youkai guiando a una silenciosa Sango de regreso al vestidor.

— ¿Cómo sabes que no le gustó? — Preguntó Sesshomaru mientras la veía levantarse y empezar a rebuscar entre los vestidos que tenían colgados en un riel móvil para que Sango se los midiera.

— Es mi hermana, no necesito sentidos Youkai para saber lo que ella prefiere, por eso te dije antes que ella estaba enamorada de Miroku — Respondió Kagome levantándose y revisando entre los vestidos en espera con rapidez hasta encontrar un vestido en particular. — ¿Puede ayudarme a sacar este? — Dijo viendo a la Youkai mayor, que de inmediato se aposto a ayudarla.

Sesshomaru observó con nostalgia, a la Youkai araña sacar con Kagome el vestido, él quería verla buscando el vestido perfecto para la boda de ambos, el ciertamente tenía esperanzas de que ella lo perdonara y lo aceptara en ritual de cortejo, entonces se ataría a ella de todas las formas posibles.

— Entrégale este Akino-san, pero no le digas que yo lo elegí, no quiero que se sienta inclinada a elegir nada que no le guste de verdad solo para complacerme — Decía Kagome entregándole el vestido dentro de su bolsa protectora a la Youkai que asintió y regresó a ayudar a Sango.

Ambos permanecieron en tenso silencio mientras esperaban por Sango, ambos hundidos en sus pensamientos mientras la Youkai mayor los observaba con reverente temor y respeto, ella podía ver las poderosas energías de ambos mezclarse perfectamente y eso era algo digno, hermoso y aterrador de ver, ambos eran poderosos y peligrosos.

— Ya elegí el regalo de mi clan al tuyo — Dijo Kagome finalmente sin ver a Sesshomaru a los ojos.

— Este Sesshomaru no necesita más regalo que el de tu mano y la de tu hermana — Dijo Sesshomaru con calma.

— No estamos en la era feudal lord Sesshomaru, yo no soy parte de este trato, tendrás el regalo simbólico del Clan Higurashi y nada más — Sentencio Kagome secamente.

— Hnnn — Respondió el demasiado furioso para comentar algo más, y para colmo Sango había elegido aquel momento para regresar.

Sango ciertamente deslumbraba ante ellos en el sencillo pero elegante vestido de brillante seda blanca, la falda caía con fluidez desde la cintura hasta el suelo, mientras el corsé de seda tenía un escote ancho con los hombros descubiertos y mangas largas de delicada seda traslucida que se amoldaban a sus brazos como una segunda piel, salpicadas con discretas pero hermosas joyas. El corsé era una obra de arte de bordado y joyas discretas y en la falda también había joyas bordadas en delicados patrones dándole puntos de luz a la falda cuando se movía.

— ¿Y bien? — Dijo Sango finalmente arrancándolos de su contemplación.

— Mírate al espejo Sango-chan — Dijo Kagome y sintió sus ojos llenarse de lágrimas al ver la expresión embelesada y muy afectada de Sango al verse en el espejo, Kagome se levantó entonces y tomó el delicado velo que Akino sostenía y avanzó hasta quedar detrás de Sango colocándole el velo y viendo el reflejo de ambas en el espejo, Sango de punta en blanco y ella vestida de negro de los pies a la cabeza.

— Es… perfecto — Dijo Sango ahogada con las lágrimas que corrían por su rostro.

— Estas perfecta — Corrigió Kagome dándole un beso en la sien.

— Ambas lloramos Kag — Señalo Sango sobrecogida con la emoción.

Oh vamos… El mundo puede permitirse a las Higurashi verse perfectas llorando hoy — Dijo Kagome sonriendo entre lágrimas mirando a Sango en el espejo.

— Seeeep — Dijo Sango echándose a reír con ella.

El mundo podía permitirse que ambas lloraran de alegría aquel día, Kami sabía que ellas habían llorado por muchas cosas en sus vidas, rara vez de alegría o extrema felicidad, así que el mundo tendría que sobrevivir Pensaba Kagome con un nudo en la garganta y mirando de soslayo a Sesshomaru mirarla a ella fijamente antes de apartar rápidamente la mirada y concentrarse en Sango.

El pago del vestido, velo y accesorios se convirtió pronto en una batalla campal entre Sesshomaru y Kagome e hizo falta la oportuna intervención de Lady Irasue, quien se había acercado a la boutique finalmente después de esperar por horas en el auto a que eligieran, prediciendo aquella discusión en particular entre aquellos dos y muy dispuesta a sacar provecho de ella, al final tras su intervención cada uno había pagado la mitad y ambos habían salido de la tienda irritados pero conformes.

— Ahora cachorros, esta Irasue demanda retribución por servicios prestados — Dijo la ladina hembra sonriéndoles con astucia junto a un serio y muy entretenido Yue.

— En ese caso Lady Irasue lo único que puedo ofrecerle con significado real para nosotras es una cena informal en casa, Sango-chan va a ser buena y compartir su postre favorito con nosotros — Dijo Kagome finalmente cediendo, de igual manera ella tenía algunas cosas que hablar con la gran dama y Sesshomaru, cosas que había visto con claridad durante su enfrentamiento con la mujer que la había traído al mundo y era necesario señalar, la sacerdotisa en ella demandaba aquella conversación y ella no podía evitar recordar con añoranza la época en que la sacerdotisa en ella no era una "perra demandante" como ahora.

— Bien muchacha, esta Irasue estará con ustedes esta noche — Celebró la hembra encantada y aprovechándose de la distracción de la mujer para elegir el día de la cena.

— Yue-sama, también está invitado si no le importa compartir la mesa con un par de humanas desquiciadas una Nekomata que se cree la reina de la casa Sesshomaru y Miroku — Dijo Kagome con calma sin ver a Sesshomaru mientras hablaba.

Ella no estaba dándole una patada en su aristocrático culo oficialmente frente a Sango "aun" pero eso no quería decir que ella estaba feliz como una lombriz con él, ella solo estaba dándose tiempo para poder abordar el tema sin terminar gritándole a la cara todo lo que pensaba y sentía al respecto, humillándose a si mima si rompía a llorar de rabia o lo que fuera que sintiera entonces y además quería esperar a que Sango y ella defendieran su tesis para hablar con ella e interceder por el idiota pervertido, lo último que quería era que Sango aplazara la fecha de la boda por sus problema con Sesshomaru, ella resolvería sus asuntos con él cuándo se sintiera preparada para lidiar con eso y se aseguraría de que eso no afectara a Sango y a su pervertido, aun cuando él también tenía las garras metidas en el asunto, Sango lo amaba y él la amaba de verdad a ella, y solo por eso no pateaba su conspirador trasero también.

Kami… debí obedecer a mis instintos y mantenerme alejada de él, no debí permitir convertirnos en amantes después del fiasco en la isla Mitsuki, pero claro… como una perra en celo me permití caer y vaya que caí… ahora estoy enamorada del maldito macho y en pedazos, y eso más que su culpa, es mía, por darle la oportunidad de herirme… maldita sea Pensaba Kagome conteniendo las ganas de rugir de frustración y golpearse contra la pared más cercana por idiota.


Owarii…


N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.

Yo