Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Tenía cinco años cuando Yuri y Mina discutieron por primera y última vez, la verdad no recuerdo mucho del asunto que las llevo a discutir, pero si recuerdo las lágrimas de Mina y el silencioso dolor de Yuri antes de salir de la casa y dejarnos solas por varios días, o semanas, no lo sé en aquellos días una semana para mí era equivalente a un año entero, aso que por lo que se pudieron haber sido horas, solo sé que cuando Yuri regresó Mina corrió hacia ella y la abrazo con fuerza llorando contra su pecho mientras Yuri devolvía el abrazo y susurraba palabras inentendibles para mí en su oído, cuando amas se volvieron a verme las dos tenían una suave sonrisa en los labios y los ojos vidriosos de lágrimas. "Vamos Kag-chan, donde hay amor, siempre hay perdón" dijo Mina cuando extendieron sus manos hacia mí, "y cuando hay perdón el amor se engrandece, se hace más fuerte cariño" dijo Yuri sonriéndome levemente, recuerdo haber sentido que había demasiado aire en mis pulmones, mientras corría y cuando ambas me abrazaron con fuerza y el distintivo olor de ambas me envolvió supe que pasara lo que pasara, ellas eran mi hogar, mi roca, mi familia, en fin mi mundo, y eso nunca cambio incluso cuando las perdí, en mi corazón y en mi misma alma, ellas fueron, son y serán por siempre mi mundo junto a Sango, Kirara y si… junto a él porque en el fondo, sé que olvidarlo es imposible y más allá de lo imposible esta en mi de una forma tan integra que siento que aun si muriese hoy mi alma seguiría buscándole a él y solo a él… ¿Cómo puedo ser tan tonta? El amor es ciego, pero yo me pase de pendeja.
Hay tantas cosas que quisiera decir, hay tantas cosas que guardo celosamente dentro de mí que a veces siento que lo mejor es simplemente renunciar y dejar que la vida continúe, entonces recuerdo a la niña hurgando entre la basura para sobrevivir, el temor, el doloroso frio nocturno en especial al inicio del invierno, cuando dormía debajo de los bancos de piedra del parque Ueno o en alguna plaza desierta alerta de los carroñeros y los traficantes, los chulos y Yakuza, recuerdo a Sango y su horrible pesadilla, Kirara y su salvaje desesperación y ganas de vivir, y espanto esas ganas de renunciar y me obligo a ponerme en pie una vez más lista para repartir tortazos a quien se ponga en mi camino, al diablo ya descansaré el día en que me muera, por ahora no puedo darme el lujo de cansarme, de negarme, de darme por vencida, por Sango, por Kirara… por Mina Yuri y todos aquellos que me han apoyado durante todos estos años… y finalmente pero no menos importante… por MI, no he luchado tanto para renunciar ahora.
Estoy deprimida y creí que tengo todo el derecho de estarlo, y aunque sé que unos dirán "le das demasiada importancia, tú también mentiste blah, blah, blah" a esos que puedan pensar así les diré : "Vivan lo que yo, sufran y padezcan TODO lo que yo he vivido, sufrido y padecido, confíen y abran su corazón por primera y única vez a alguien solo para ser traicionada y denle una segunda oportunidad y descubran que todo desde el primer momento en que esta persona entró a tu vida hasta la última mirada fue en base a una completa mentira, acepten que aman a esa persona como jamás han amado a alguien solo para descubrir que no fuiste más que una pieza de ajedrez en un sádico y macabro juego de poderes" ahora díganme ¿Cómo reaccionarían ustedes, realmente le doy demasiada importancia? Y si es tan trivial ¿Por qué siento que me desgarro de adentro hacia afuera, porque no puedo apartarlo de mi aun cuando muero un poco cuando lo veo? Maldita sea… debí quedarme con el sexo sin complicaciones y mantenerme alejada de el, ahora solo queda recoger lo que queda de mi corazón y seguir en mi caso mejor "sola que mal acompañada" ahora quedan los pequeños detalles de: Presentar la tesis, explicarle todo a Sango, salvar en culo de Mirou, evitar que Sango mate a un lord cardinal, asegúrame de que se casen entre otro millón de cosas que tengo que hacer… una vez mas descansaré cuando me muera.
A la hora de la verdad son muchas cosas que hay que decirnos, solo espero que estas conversaciones no nos hieran y destruyan… a estas alturas solo quiero hacer lo que "tengo que hacer" y luego volver a ser simplemente Kagome Higurashi, hija de Yuri Higurashi y Mina Takeda, hermana de Sango Higurashi, amiga y guardiana de Kirara, joven mujer de negocios y una jodida diseñadora gráfica contra todos los pronósticos.
Donde quieran que estén Yuri, Mina… cumplí mi promesa, honré mi palabra y las honro a ustedes dándoles una segunda hija que también a pesar de no haberlas conocido, las ama, respeta y las honra.
Las amamos… cuiden de nosotras y guíennos… ¿Qué debo hacer?
Kagome Higurash
Oficialmente deprimida
Cap. 26: La razón de la locura.
De nuevo… ¿Por qué estaba haciendo esto? Se preguntó en su fuero interno de golpe, aun sintiéndose muy confundida ante su MAGISTRAL lapsus mental (Mejor dicho completa-y total-perdida-de-la-cordura)
¡Aaah sí!... Pensó con la sensación de inminente tragedia colgando sobre su cabeza cual guillotina lista para decapitarla, recordando que en un momento de inocente estupidez (estrés, shock y mucha, MUCHA distracción)ella había bajado la guardia y la ladina Irasue la había envuelto en sus filosas garras envueltas en seda y ella distraídamente y sin pensarlo (obvio) había dado una invitación (Que en su sano juicio JAMAS le habría extendido… o al menos NO, nunca y JAMAS en SU casa) y que la astuta hembra había manipulado a su antojo y allí estaba ahora.
Ella suponía que eso de la manipulación era hereditario y Sesshomaru la había perfeccionado (como todo lo demás) directamente de la mejor fuente, porque ciertamente su madre Lady Irasue era la mejor en el fino arte de la manipulación, y ella misma no se había dado cuenta lo que se había encontrado ofreciendo ni de nada, hasta que se encontró confirmando la "invitación" por teléfono una hora después de separarse de los absorbentes Youkai... Idiota, chica eres una i-d-i-o-t-a, idiooooota Kagome Pensaba Kagome Higurashi con genuina frustración y nerviosismo colocándose el delantal después de haber dado una vuelta a su negocio, mientras recordaba los acontecimientos que la habían llevado justamente a aquella incómoda situación, en la que ella misma había caminado hacia la tarima y se había colocado la maldita soga al cuello para luego saltar sin esperar al abogado o escuchar por lo menos cargos y sentencia, confirmando que en efecto ella era una idiota.
Todo se había dado de forma ridículamente inocente e imprevista, habían encontrado el vestido perfecto para Sango después del accidentado inicio y la desagradable escena que había seguido, y Kagome estaba en una nube de felicidad por Sango y confiaba en que podría hablar con ella sobre lo que estaba pasando antes de que se enterara por otros medios y reaccionara peor, cosa que estaba destinada a suceder después de todo lo que había destapado era algo muy delicado y estaba destinado a saberse tarde o temprano, pero eso lo dejaría para discutir en otro momento, así que después de acordar los pequeños arreglos del vestido con la diseñadora, para que este encajara perfectamente en el cuerpo de Sango y la reñida debacle entre Sesshomaru y ella por el pago del vestido y los arreglos, de alguna manera ella había terminado ofreciéndole a Lady Irasue una cena en su casa cuando la gran dama había exigido retribución por muy conveniente intervención y mediación en lo que parecía ser la próxima guerra interracial (desde el cese al fuego con la intervención de Midoriko y el señor del Oeste tantos siglos atrás) por el pago del hermoso y delicado vestido de novia.
Luego Irasue, Sango y Kagome habían dejado a los machos a su suerte (con la astuta coacción/negociación de la gran dama Youkai) y ellas se habían ido como si fueran amigas de toda la vida a conseguir los accesorios y zapatos perfectos para el vestido elegido de Sango, resultando en una excursión muy provechosa a pesar de que Lady Irasue era de las que le gustaba pasear antes de elegir lo que quería y no perdía ocasión para enviar algún que otro dardo sexualmente jocoso hacia Sango o ella, que amabas habían estado muy dispuestas a contestar para su deleite, aparentemente la dama le gustaba ser "enfrentada" como señaló en un par de ocasiones, cuando señalo lo aburrido que podía ser la vida cuando todos te temen al punto de no atreverse a expresar sus propias ideas.
Y ahora estaba allí ella, empezando la cena desde temprano, mientras Sango supervisaba su fábrica y los detalles que faltaban para la próxima inauguración de su negocio, que las tenía con los nervios de punta, especialmente a Sango; Kagome confiaba en que su hermana estaba destinada al éxito.
Cuando se separaron, Sesshomaru y Yue se habían retirado hasta la torre Taisho escoltando a Lady Inukimi después de sus compras, dejando a Sango y a Kagome dentro del ascensor del estacionamiento del edificio antes de partir, mientras se iban Kagome había notado con disimulada curiosidad la tensión en los hombros de los dos machos y las miradas cargadas de cautela, mas ella no había comentado nada al respecto sintiendo que no era su asunto y algo le decía que aquel ambiente tenso no era por culpa de ella y que su intervención no sería bienvenida, Kagome suspiró profundamente y sacudió ligeramente la cabeza, decidiendo que era mejor dejarlo de lado y decidió concentrarse en organizar lo que tendría que hacer para atender a sus invitados.
Arrancándose de aquel sendero de sus pensamientos y preocupaciones varias y sin darle más vueltas al asunto, Kagome se estiró cuan alta era, moviendo la cabeza de un lado al otro hasta que sintió que la mayoría de los nudos de tención en su cuello cedían (mas no la relajaban por completo), escuchando con macabra satisfacción los crujidos de su cuerpo mientras trataba de aliviar la tensión, encendió el reproductor a todo volumen y empezó a preparar la cena para sus invitados decidiendo que ya de nada valía ahora estresarse.
Mueve el culo Higurashi, te metiste en esto tu solita, ahora responde y responde bien Pensó con agridulce convicción sabiendo que no solo se refería a aquella cena, sino a toda aquella aventura con Sesshomaru, ella debió obedecer a sus instintos y salir corriendo en dirección opuesta a él, apenas lo vio aquella noche en el estacionamiento, pero ya no valía mortificarse con lo que "debió o no" hacer entonces, ya había pasado, no había modo de cambiar las cosas y le tocaba seguir adelante.
Ella sabía lo que cocinaría para Sango y ella, la comida humana era muy fácil de armar, ahora un menú Youkai requería mucho más ingenio, gusto, habilidad e ingredientes para ser verdaderamente apetitoso para ellos, la cocina Youkai no era la más sencilla ni para alguien con estomago débil, y solo uno de sus muchos curos extracurriculares podía hacerla atravesar aquella velada sin causar un desastre y humillarse a sí misma y a Sango sirviendo algo asqueroso o incorrecto según los gustos Youkai.
Había sido una suerte que de su clase ella fuera una de los cinco estudiantes elegidos, para tomar un curso gourmet extra de cocina Youkai y solo la curiosidad de saber la diferencia entre una cocina y otra la había empujado a aceptar, y si bien al principio mucho de lo que había visto había sido "impactante" (asqueroso, inesperado y si de nuevo increíblemente…Diferente) ella había superado sus propias limitaciones y había seguido hasta el final y ahora daba gracias más que nunca por ello.
(Hasta aquel curso extra ella no sabía que tenía "limitaciones culinarias" y había hecho falta tener que meter sus manos dentro de una especie de crustáceo blando muy parecido a una cucaracha gigante de color blanco lechoso y amarillo "VIVO" para extraer directo de la cavidad uterina las huevas, que necesitarían para preparar un platillo Youkai de mucha demanda) Para descubrir que ella, en efecto tenía ciertas limitaciones, su único consuelo había sido que estaba justificado, aquella maldita cosa para ella "ERA" muy parecida a una pálida cucaracha gigante, además de los cinco estudiantes elegidos solo dos habían seguido aquel curso después de la "asquerosa" experiencia, que la había hecho darse una ducha con agua casi hirviendo y solo Sango la había salvado de cocinarse viva entonces.
=== S S ===
Todo era un caos, a donde mirara todo parecía estar en su contra, no había nadie realmente fiel y muchos traidores esperaban en las sombras por el momento perfecto para lanzar la estocada y acabar con él y todo lo que había logrado.
Todos creían que era estúpido, que no notaba las miradas furtivas de velado desdén, de mofa y lastima detrás de sus falsas mascaras de educación
Falsos… todos ellos, malditos mentirosos, traidores hijos de la inmundicia Rugió en su mente tratando de silenciar aquel molesto zumbido que tenía siglos acompañándolo y cada día desde que "ella" se había ido, se hacía más fuerte junto al insoportable dolor que ahora lo acompañaba y no había sanador o narcótico para el dolor, que aliviara su lenta y larga agonía que no parecía tener fin.
Todo es su culpa… Ella prometió estar a mi lado, prometió estar allí para mí… Pensó con un deje infantil, hundiendo sus manos llenas de garras en la masa de cabellos despeinado y sucio tratando de masajear su cabeza para aliviar el dolor, cortando en su desesperada búsqueda de alivio largos mechones, aun sabiendo que aquella acción solo lo empeoraría, pero instintivamente sus manos buscaban necesitaban buscar alivio, Toga cerró los ojos inyectados en sangre por el insomnio y el abuso del licor y los medicamentos que había tomado para combatir el terrible dolor de cabeza que lo había acompañado desde hacía muchos años ya, la sensación de vértigo y mareo estaban empeorando aún más su malestar y e incluso en la habitación a media luz, la tenue claridad hería sus pupilas.
El dolor de cabeza era insoportable especialmente aquel día y parecía haber empeorado aún más, un día después de su enfrentamiento contra aquella mujer… la mujer de su hijo, la que se había descubierto ante ellos como la "hija" de Izayoi, la joven y poderosa mujer llena de furia y odio que había centrado su ira en su "esposa"… la mujer que creyó que podía ser y no había sido más que un alivio en el plano físico/sexual y nada más.
Toga recordó a la mujer, muy alta para ser una mujer humana completamente asiática, de largos cabellos negros tan intenso que tenía un tinte azul, ojos azules que podían taladrar a otros hasta llegar al alma de hombres, mujeres y machos y hembras por igual, y hacerles caminar el infierno en primera clase, una poderosa Miko guerrera como no había enfrentado desde Lady Midoriko e incluso podía asegurar que esta mujer era un poco más fuerte que la antigua guerrera, ¿Una descendiente de su familia materna tal vez? No lo sabía.
El debió imaginar que su cachorro no elegiría una débil mujer aun con la venganza en mente él había tenido la suerte de conseguir una compañera fuerte aunque no fuera su verdadera compañera… el fin había justificado los medios y al final había obtenido efectivamente el maldito edificio, y en eso el ladino cachorro tenia realmente su reconocimiento, ¿Total? El habría hecho exactamente lo mismo de no ser porque ya estaba casado y "emparejado"
Ante aquella idea el dolor se agudizó haciéndolo apretar con fuerza bruta la mandíbula y sintió el dolor de los músculos faciales protestando ante el abuso, pero no era suficiente para distraerlo de la terrible puntada que atravesaba su cabeza desde lo alto de su cráneo hacia las sienes, sin registrar las lágrimas de sangre que se colaban por la comisura de sus ojos manchando su rostro y la yukata sucia y arrugada que vestía.
¿Dónde estás… Dónde estás?, ¿Dónde estás… Dónde estás?, ¿Dónde estás… Dónde estás? Decía una y otra vez, con un deje de desesperación, temor y suplica, cubriéndose los ojos con el antebrazo y dejando escapar un gruñido bajo.
Todo es culpa de Kimi…su culpa, su culpa, su culpa Pensó petulante de golpe con su ira enfocada hacia la hembra, en su mente la veía feliz junto al maldito Yuemaru, que había sido una espina en su costado desde el inicio y aún estaba allí molestando.
No, no, no es su culpa… Escuchó a alguien decir de golpe en un tono de voz más grueso, rasposo y serio.
SI, si lo es… ella ¡prometió, ella prometió y ahora no está, no está, no está!... Pensó tercamente enfurruñado cruzándose de brazos y frunciendo el ceño confundido, preguntándose casi distraídamente una vez más como cada vez que escuchaba aquella extraña voz familiar pero desconocida. De nuevo ¿Quién era ese?
Y ella cumplió, cumplió más de lo que le correspondía, cumplió cortando en tiras su propia alma y la de "el"… ella cumplió… Fuiste tú… tú fallaste, nos deshonraste a todos Murmuró aquella voz con furia.
Ella se fue… ella nos dejó y el desagradecido cachorro se fue con ella, es SU culpa Dijo Toga en su mente furioso con aquel ser, que no sabía quién era ni cuando había llegado a instalarse en su mente como una maldita conciencia que en vez de aconsejarle lo atormentaba señalando solo cosas malas alrededor de él.
¿Acaso ya has perdido tanto la cabeza que no recuerdas las razones por las que se fue mi querida Kimi-sama? Preguntó aquel ser con un claro deje de perplejidad y profunda ira apena contenida. Promesas, las rompiste todas y cada una de las que la ataron a nosotros "fuiste tú" Toga… quien insultó su sacrificio por nosotros Señaló aquel ser duramente, mirándolo a los ojos mostrándole sus ojos rojo sangre llenos de agotamiento y salvaje furia, antes de cerrar sus ojos Toga vio con instintiva alarma/temor, el último vestigio de "sanidad/consiente" disolverse y ocultarse casi desapareciendo por completo.
Él sabía que aquello no era algo bueno, sabía que significaba algo malo pero no podía recordar bien en ese momento que era lo que significaba… no era que alguien podía culparlo, con el tiempo habían sido tantas cosas que habían perdido significado para él y otras más que olvidaba por completo.
Sabía que cada día las cosas estaban empeorando para él y si era sincero había una parte de él (bastante pequeña) que aun podía ver las cosas con claridad con impotencia, e incluso temía que tendría que ponerse a disposición de la corte pronto, antes de tener que poner a Sesshomaru y a Irasue en la posición de cazarlo y matarlo como una bestia domestica enloquecida que ahora él era, solo le restaba reunir la energía que necesitaba para dar la orden.
— Mi lord, un vocero de la corte Youkai está aquí y desea una audiencia con usted, dice que es un asunto "oficial" y tiene que ser recibido por usted hoy o comparecer en la corte escoltado mañana en la mañana — Dijo una aterrorizada empleada, a través e las puertas cerradas.
Desde el día anterior con el escándalo que se había armado en la corte del Oeste con la compañera de Lord Sesshomaru que había sido secuestrada y forzada a presentarse allí, y que los había postrado a todos ante ella con sus terribles poderes espirituales, más la bomba que había dejado caer sobre el Oeste antes de salir de palacio, tenía a todos y cada uno de los miembros de aquella casa (desde el ayudante más humilde que barría las hojas de los jardines, hasta los guardias elite) en estado de alerta continua, todos habían visto a la corte en pleno salir despavorida poco después que la Miko se retiró del palacio (después de limpiarse los pies con el señor de la casa y la mujer humana que había tomado como esposa) habían visto disimuladamente cuando el Lord había perdido los estribos y había rugido a la concubina humana exigiendo respuestas destrozando la pared más cercana para evitar matarla de un golpe, muchos de ellos habían temido/esperado (esperado con verdadera ilusión) que lord Inu no Taisho la matara en el acto, ante la ciega furia que lo había dominado, más con aquellos abruptos cambios de humor que Lord Toga solía tener desde siempre y habían tomado un tono más oscuro y malicioso tras la partida de lady Irasue y Lord Sesshomaru, lamentablemente se había contenido dejando tras de sí una pared destrozada y una obra de arte perdida para el mundo.
Aun así la mujer solo había hiperventilado y entrado en una monumental crisis de nervios y desde entonces había sido escoltada a la habitación más lejana del palacio del Oeste y extraoficialmente estaba bajo arresto domiciliario, mientras que el joven Hanyou había sido escoltado por los agentes de seguridad de la casa de la luna que lo habían acompañado de regreso a la Isla media luna hasta nuevo aviso, a salvo bajo sus barreras y lejos de aquel terrible drama que ningún cachorro debería tener que experimentar jamás, fuera humano, Hanyou o de sangre pura.
— Que espere… — Respondió Toga con imperiosidad e irritación papable en su timbre de voz.
— Pero…
— ¡Que espere! No discutas con tu señor… estas para "obedecer" no para "discutir" ahora vete — Soltó Toga furioso conteniendo las ganas de gruñir solo porque su cabeza estaba a punto de estallar, el dolor venia en olas una tras de otra una más aguda y dolorosa
¿DONDE ESTAS, porque no estás aquí? Pensó Toga con un deje de agonía mientras se forzaba a sentarse sobre la elegante y gigantesca cama de cuatro postes de sabanas revueltas y manchadas de sangre y sudor. Ira-chan… por favor… ayúdame, ayúdame, ayúdame Fue lo último que pensó antes de que el dolor se hiciera más agudo y la oscuridad se abalanzara sobre él y su enorme cuerpo cayera con fuerza bruta y con un golpe seco sobre el duro suelo, no sería hasta muchas horas después que el vocero de la corte harto de esperar a ver al lord de las tierras del Oeste, se había retirado anunciando que estaría allí al día siguiente, y la ausencia del señor de la casa forzaría a los empleados a buscarlo, encontrándolo inconsciente y ardiendo vivo en fiebre.
=== S S ===
— ¿Es oficial entonces? — Preguntó Sesshomaru observando el pergamino en manos de su madre.
— Lo es, el concejo no tuvo problemas en aceptar el Repudio, esta asume que dado las faltas de Toga y las circunstancias de nuestra unión ya lo veían venir y lo esperaban, además Kimi-sama no les dejó duda alguna de que era su deseo y nada podían hacer para hacerla cambiar de opinión, la casa de la Luna ha hablado y ha expuesto todo este bochornoso asunto por completo. — Respondió su madre sorbiendo delicadamente su te cómodamente sentada en su oficina.
— ¿Cuánto tiempo y cuál fue el edicto? — Preguntó Sesshomaru aceptando el pergamino que su madre le entregó en respuesta, antes de empezar a leer el contenido, frunciendo el ceño ligeramente, para nada contento con el contenido aun así sabiendo que incluso él no podía cambiar aquello a menos que hubiera una justificación valida ante los ojos de la corte y los otros lores cardinales que influenciaban ligeramente en el Oeste, de la misma forma que el Oeste influenciaba sobre ellos. — La concubina no estará muy contenta que digamos.
— Oh… ella no está ahora, ni a futuro estará contenta para nada y esa es precisamente la idea cachorro… si esta Irasue hubiese recibido la respuesta que esperaba de tu padre respecto a la mujer años atrás, nada de esto habría sucedido de esta forma, pero no la recibió entonces y ahora con su irracional y estúpida tentativa a destruir tu felicidad, es más de lo que esta Irasue o Kimi-sama van a tolerar — Declaró la hembra con los ojos teñidos en sangre por un momento demostrando la profunda ira que ocultaba bajo su máscara "cordial" muy al estilo del concepto de "cordialidad" para ella.
— ¿Entiendes que eso no te convertirá en el señor de ninguna de las dos casas? — Dijo Sesshomaru irguiéndose cuan alto era y mirando a Yue fijamente.
— Yue no tiene interés en ser señor de ninguna de las casas, su propio feudo es suficiente responsabilidad para el mi lord — Respondió Yue con sincera calma, sosteniéndole la mirada y deliberadamente mostrándole con lentitud el cuello en señal de absoluta sumisión.
— Este no tiene inconveniente, es algo que debió hacerse hace mucho tiempo — Dijo Sesshomaru secamente zanjando el tema.
— Entonces no habrías nacido cachorro, esta Irasue se arrepiente de muchas cosas, pero no se arrepiente de tenerte — Dijo Irasue dedicándole una diminuta sonrisa a Sesshomaru mirándolo con genuino orgullo que no se molestaba en ocultar.
— La casa de la luna no volverá a tener un emparejamiento político — sentenció Sesshomaru sin contestar las emotivas palabras de su madre, él sabía muy bien que la hembra lo amaba, a su vez él la amaba profundamente pero ellos no eran muy expresivos con sus sentimientos, además las acciones a su parecer eran más validas que las palabras.
— Entonces cuando todo esto inició… esa fue la condición principal de esta también — Respondió Irasue complacida de que su hijo viera lo mismo que había visto ella tantos siglos atrás cuando había tomado aquella responsabilidad, y había ahorrado a su amada hermana aquel calvario.
Irasumi para ser una dama criada en el seno de la corte siempre había sido más cálida y emocionalmente más expresiva que ella, aquella responsabilidad habría acabado con su espíritu y su vida prematuramente, y aunque la muerte eventualmente había llegado con crueldad, ella había sido plenamente feliz junto al que ella había sabido desde que era una joven cachorra que era su compañero, a quien había dado un magnifico hijo y había llevado a su segundo vástago con ella al otro mundo junto a su amado.
— Sea entonces — Dijo Sesshomaru con calma sin mirar a nadie en específico, también recordando a su tía, la hembra había sido una rareza entre ellos con su alegre disposición y su capacidad de hacer sentir bien a todo el que estaba cerca de ella, siempre dispuesta a dar un consejo o a escuchar los problemas de otros, su aura invitaba a confiar en ella e incluso podías encontrarte escupiéndole tus más íntimos secretos lo cual era un don muy particular que ella había poseído y controlado con maestría, y solo en las llamas de la guerra él había conocido a la magnífica guerrera que aquella jovial hembra había sido, en esos momentos cuando su fiereza en batalla les recordaba al mundo entero que en efecto ella también era parte de la casa de la Luna.
=== S S ===
— Hey Kag eso huele delicioso — Dijo Sango aquella noche saliendo de su habitación vestida con casual comodidad después de darse una merecida ducha y secarse el grueso cabello, regresando a la cocina dispuesta a ayudar a Kagome a terminar de disponer los detalles de la cena
— Eso no quiere decir que te puedes comer el postre antes San-san — Dijo Kagome echándose a reír cuando Sango le dedico un puchero acompañada de una mirada de cachorro apaleado que ella ya sabía cómo aguantar y no tenía efecto sobre ella, mientras colocaba el enorme quesillo acaramelado dentro de la nevera lanzándole una mirada de advertencia, afortunadamente Sango sabía que era mejor esperar que llamar la furia de Kagome comiéndose el postre antes de la comida del día.
— Lo intenté amor mío, pero ella nos separa y es más fuerte y cruel que el destino — Dijo Sango con una cómica nota dramática con una mano en el pecho y otra sobre la frente. Arrancándole una sonora carcajada a Kagome.
— Baka, ve y pon la mesa — Dijo Kagome risueña.
— ¡Tu malvada y cruel tirana! — Declaró Sango estallando en carcajadas justo cuando el ascensor se abría y Miroku aparecía junto a Sesshomaru y los invitados de la noche.
— Toda la vida San-san y recuerda mientras más vieja me vuelva peor seré — Respondió Kagome sacándole la lengua infantilmente lanzándole un paño de cocina hecho una bola a la cabeza mientras ambas reían de buena gana, respirando profundamente para ganar control sobre sí misma. — Buenas tardes, bienvenidos a nuestro humilde hogar Irasue-sama Yue-sama — Añadió entonces Kagome volviéndose hacia el grupo que las observaban con distintos grados de indulgencia/sorpresa antes de acercarse a ellos y ofrecerles a cada uno las pantuflas blancas de estar por el apartamento mientras ellos se retiraban el calzado, y ella los colocaba en orden dentro de la elegante zapatera de madera que habían adquirido años atrás, recordando vagamente su antigua zapatera hecha de envases de helado vacíos que durante años habían guardado sus zapatos, los de Sango y una variedad de cosas más.
— Un hogar ciertamente es lo que has creado en este lugar Miko Kagome, muy buenas tardes — Respondió la hembra finalmente observando con atención el lugar, desde los muebles hechos a mano por ellas, hasta las hermosas y nuevas bibliotecas repletas de libros, las pinturas nuevas y antiguas junto a retratos de las dos mujeres que vivían en el lugar en distintas etapas de sus vidas y dos mujeres más que según tenía entendido habían sido quienes habían adoptado y criado durante unos años a la Miko Kagome Higurashi, su mirada dorada había dado un rápido barrido al lugar antes de ver a las dos mujeres aun risueñas que eran sus anfitrionas aquella noche.
— Gracias creo… se hace lo que se puede — Dijo Kagome dedicándole una sonrisa a la hembra, que le entregaba su abrigo y su cartera a Miroku, quien los llevó al armario junto a Yue quien volvió sin su propio abrigo oscuro y Kagome vio a los tres machos junto a Inukimi y solo sonrió para sí misma pensando con un deje de macabra diversión que ellos juntos ciertamente causarían histeria colectiva en su café, imaginándose los sangrados nasales colectivos y los desvanecimientos ante tanta "perfección y sensualidad" los tres destilaban "sexo" pudo y duro eso nada ni nadie podía ignorarlo y lo peor era que ellos lo sabían. Malditos genes Youkai, maldita sensualidad natural… Se dijo mentalmente abofeteándose y obligándose a no mirar a Sesshomaru como muerta de hambre frente a un banquete, recordándose con un gruñido mental los agudos sentidos que tenían aquellos tres, en especial el olfato.
— Vamos por favor siéntense en la isla mientras Kagome sigue torturándome sin compasión con el postre — Invitó Sango mientras cargaba una pila de platos hacia la mesa redonda donde cenarían aquella noche.
— Miroku se bueno, elige el vino y ayuda a Sango con la mesa, "Y sólo con la mesa" — Dijo Kagome mirando a Miroku con fija seriedad mientras este suspiraba exageradamente con una meca de falso sufrimiento en su guapo rostro.
Ella había sostenido una corta conversación con él mas tempano y le había dado dos opciones, pues después de lograr pensar con calma y meditar bien, ella había llegado nuevamente a la conclusión de que Sango estaría furiosa con todos ellos, si la dejaba casarse sin saber lo que estaba ocurriendo, y la única forma de mediar con ella era hablar pronto con ella y exponer todos los puntos, incluyendo la súplica de Miroku y la defensa que Kagome estaba preparando, lamentablemente para él, Sesshomaru tendría que apañárselas solo, si tenía que hacer de abogada del diablo, sería SOLOpara que su hermana no cometiera una estupidez y fuera condenadamente feliz con su pervertido, ella había logrado empezar a forzase a aclarar su mente, pero aún no estaba fuera de su fase "VETE A LA MIERDA MALDITO MANIPULADOR" así que Sesshomaru seguía hasta el cuello en sus propias eses y ella no sentía la inclinación de ayudarlo a salir.
— Claro mi hermosa dama, nada como servirle — Dijo Miroku sonriéndole con picardía mientras le guiñaba un ojo con sensual jocosidad, ganándose un ligerísimo gruñido de Sesshomaru imperceptible para cualquier ser humano, pero claramente amenazante para cualquier Youkai.
— Miroku, si sigues por ese camino, te prometo que dejaré fuera de combate por "Semanas" — Amenazó Kagome ante sus mañas sonriéndole cuando el levantó las manos llenas de garras ante el en muda rendición sonriendo con pícara mofa y tomó una bandeja llena de vasos y copas que ella había elegido para que Sango pusiera la mesa, siguiendo a su amada Taijiya con una sonrisa boba en los labios. — Baka — Murmuró por lo bajo sonriendo.
— Tienes todo bajo control según esta puede ver, incluso al cachorro de esta — Comentó Irasue con afectado desinterés, sentada en uno de los bancos altos de su isla, con tanta elegancia que parecía estar aún sobre su lujoso trono.
— Supongo que me es difícil ceder el control, en fin ¿Que quieren tomar? — Dijo Kagome decidiendo no comentar nada sobre la mención de Sesshomaru, cada uno dijo su elección y Kagome les sirvió de inmediato una copa de vino, antes de ver su reloj de pulsera y lanzar un suspiro. — Si me disculpan un momento es hora de cierre — Comentó quietándose el delantal dejando ver su jean negro y camiseta rosa claro que les hizo reír internamente con su mensaje en lentejuelas plateadas que rezaba sobre sus pechos: "Not just a Bitch… But THE bitch"
— Interesante mensaje — Comentó Inukimi enarcando las cejas y dedicándole una maliciosa e indulgente mirada a su hijo, que tenía los ojos pegados más a los pechos llenos de la mujer, que al mensaje sobre ellos.
— Sango me la regaló cuando cumplí veintidós, es una camiseta original "Taijiya's" — Respondió Kagome dedicándole una sonrisa a Sango que seguía ordenando los últimos detalles de la mesa, quien solo se limitó a sacarle la lengua.
— Cierto… esta tiene entendido que pronto tendrás tu primera tienda Taijiya Sango… — Dijo Irasue mudando su atención hacia Sango que sonreía junto a Miroku desde donde estaban terminando de poner la mesa.
— ¿Cómo inició este negocio? — Pregunto Yue con genuina curiosidad queriendo conocer a la próxima miembro de la casa de la Luna mejor, observando con atención a Sango.
— Los dejo… Sango la comida de Kirara está en la nevera en cuanto regrese dale de comer por favor — Dijo Kagome asomándose a la despensa y arrastrando su carro cargado de cosas y un bolso de cuero con el emblema de "MI&YU".
No fue sino hasta estar frente al ascensor que Kagome notó que Sesshomaru la había seguido y sabía muy bien que para llevar aquella fiesta en paz, tendría que llevarlo con ella, así que cuando las puertas se cerraron ante ella, Kagome suspiró y vio con el corazón ligero a Sango sentada junto a Miroku con su mano en la de ella hablando entusiasmadamente con Irasue y Yue como iguales, como manada, familia y eso calentó su corazón y su alma, Sango había encontrado su lugar junto al inu pervertido y su familia una que la amaría y protegería para siempre.
— No tenías que acompañarme — Dijo Kagome de repente y sin mirar a Sesshomaru junto a ella.
— Este quería hacerlo y considera que si tenía que acompañarte Kagome — Respondió Sesshomaru mirándola apretar los labios en una fina línea de disconformidad negándose a mirarlo, más no hizo ningún comentario a sus palabras, ella ciertamente estaba tratando de no iniciar ninguna discusión con él.
=== S S ===
Mientras Kagome se encargaba de cerrar su negocio atareada con el cierre y cuadre de caja, inspección de las diferentes áreas de trabajo que hacían que el lugar funcionara como un reloj suizo y luego despedir a sus empleados hasta el día siguiente, Sesshomaru había permanecido cerca de ella como una silenciosa presencia protectora siempre rodeándola y si lo conocía un poco "aprendiendo" un poco más sobre su pequeño negocio y posiblemente haciendo una lista kilométrica de cómo mejorarlo y convertirlo en una enorme franquicia multimillonaria en tres pasos o algo por el estilo, lástima que ella quería hacer las cosas a su manera y a su ritmo.
Una vez todo estuvo bien cerrado, el dinero recogido y todos los puntos impresos y guardados en el bolso de cuero donde Kagome guardaba el dinero de sus negocios, Shippo y el resto de los empleados se despidieron y Kagome cerró el lugar por dentro y procedió a rellenar las existencias, con los productos que había llevado consigo aquella noche y en silencio, Sesshomaru la ayudó a descargar el carrito que ella había llevado con ellos y ella decidió una vez más ignorarlo, en aquel momento con la dama Irasue sentada en la sala de su apartamento, ella no podía darse el lujo de tentar su suerte y terminar armando un verdadero escándalo que no solo podría terminar con ellos en una clínica, (Él con quemaduras de Reiki por todo el cuerpo cuando ella tratara de purificar su traidor trasero, y ella con quemaduras de youki tratando de someterla sin herirla con sus garras) sino también terminaría con la relación de su hermana y Miroku y ella no tendría nada de eso, sus almas se pertenecían y ellos ESTARIAN juntos así tuviera que arrastrarlos hasta el juzgado más cercano o atarlos ella misma con un par de Kotodamas.
Sesshomaru la observaba en silencio, esperando pacientemente que ella lo mirara o empezara a lanzar maldiciones y golpes contra él, que aceptaría de buena gana si con eso él tendría una oportunidad de redimirse con ella, dentro de él Yakko estaba irritado pero resignado, ella bien podía simplemente mandarlos a la mierda en cualquier instante y lo sabían, por eso y SOLO por eso se limitaba a mirarla con nostalgia y deseando tenerla entre sus brazos y estar unido profundamente dentro de ella, y haciendo lo que fuera necesario para atarla irrevocablemente a ellos.
=== S S ===
Mientras cenaban Kagome observaba en silencio la interacción entre Miroku y Sango y observaba atentamente a Lady Irasue, la hembra era una dama entre damas y no necesitaba joyas o un trono para que eso fuera obvio para cualquiera que pudiera verla, su solo porte al sentarse gritaba "realeza" y hasta un ciego podría señalarlo con claridad, ella podía comandar y controlar la atención de cualquier lugar sin emitir una sola palabra, por lo que la situación con Inu no Taisho era simplemente increíble y bizarra.
Soy el ejemplo más pendejo de ese dicho que reza "el mundo es un pañuelo" para mí el puto mundo es un maldito cuadrito de papel higiénico usado" Pensó Kagome con frustración y amargura.
Junto a lady Irasue estaba Lord Yuemaru, ("Yue" para los de confianza) el macho era un misterio para ella, según sus libros él había sido el macho que había guiado a Lady Irasue a través de sus temporada de "celo" antes de que Irasue-sama se emparejara con Inu no Taisho, por lo tanto él debía ser mayor y más experimentado que ellos, porque ese honor no habría recaído en él de otra forma, el macho no había tomado compañera ni amantes desde lady Irasue muchos siglos atrás, ni aun para darle un heredero oficial a su pequeño pero poderoso feudo, lo que había inspirado incontables teorías y obras de arte, incluyendo "El anhelo de la luna" la obra de arte a la cual debía su primer tatuaje, que tantos dolores de cabeza como satisfacciones le había traído.
Ahora aquí frente a ella, Kagome podía ver con claridad que mucha razón había en semejante obra, cuando ante sus ojos las líneas de sus almas luchaban constantemente por entrelazarse y atarse juntas, mas solo una delgada línea se había aferrado a la muñeca izquierda del otro, sosteniéndolos precariamente juntos, pero de alguna forma unidos, ver aquello era esclarecedor y muy significativo para ella y le daba el empuje necesario para tomar una decisión al respecto, después de toda la mierda en la que estaba envuelta con ellos, ella tenía todo el derecho de interferir y señalar algunas cosas que había visto y había callado durante su visita forzada a la casa del Oeste.
— ¿Kagome? — Llamó Sango una segunda vez arrancándola de sus pensamientos, mirándola preocupada y desconcertada, ella rara vez o casi nunca se perdía a si en sus pensamientos cuando había visitas, porque cuando estaba en plena lluvia de ideas creativas para los muchos planes que había hecho y hoy estaban dando sus frutos, ella se perdía en su mente y ella tenía que llamarla durante un buen rato para ganar su atención, pro eso era solo cuando estaban a solas, jamás en compañía de otros.
— Me perdí en mis pensamientos disculpen — Respondió Kagome avergonzada, lanzándoles una mirada general sintiendo su rostro calentarse en un sonrojo abochornado.
— Danos postre malvada señora jefe — Dijo Sango con un enorme puchero cruzándose de brazos como una niña petulante.
— Sango-chan eres incorregible — Dijo Kagome riendo por lo bajo antes de levantarse junto a Sango, y sin intercambiar una palabra con ella dejarla con Miroku recogiendo la mesa mientras ella iba a servir el postre para todos agregando como siempre una buena ración de chispas de chocolate a la de Sango y la de ella y dulce de leche para los de los cuatro Inu's en su mesa.
— Un postre interesante — Dijo Irasue cuando Kagome lo puso frente a ella servido con un vino rosado.
— Y Sango matará por el — Dijo Kagome riéndose cuando Sango solo se limitó a asentir, mientras ella le daba su ración de postre a Sesshomaru y se sentaba con la suya tomando el primer bocado, permitiéndoles al resto de los comensales empezar a degustar el postre.
— Siempre — Confirmó Sango sin vergüenza alguna y sonriendo beatíficamente al tomar su primera probada de su postre favorito y encendiéndose como un bombillo frente a ellos, haciéndolos reír por lo bajo y sorprendiendo a los Youkai presentes como algo tan sencillo podía hacerlas felices.
Sango con su amado postre compartiendo con su hermana, Miroku y la que en unos meses sería parte de su pequeña familia y con Kagome, ellos podían notar que ella aunque ocultaba su tristeza personal, estaba feliz de verlos a todos relajados y disfrutando de una comida hecha con sus propias manos, una hembra alfa satisfecha de ver a su manada saciada, relajada y feliz, eso era lo que los Youkai presentes podían ver frente a ellos, con marcada claridad.
=== S S ===
— ¿Qué hay en tu mente Miko Kagome? — Preguntó Irasue acercándose a ella mientras Kagome estaba en el balcón viendo ausentemente a los otros edificios, distraída con las luces y todos los pensamientos que corrían por su mente tratando de darle forma a sus ideas y explicar las cosas que estaban pasando, desde siempre ella usaba la noche y los sonidos en ella para pensar, para planear cada cosa que hacía, de noche habían surgido muchas buenas ideas y había sido en una de esas noches tantos años atrás cuando ella había empezado a planear como abrirse paso en el mundo, después de que la dueña de un pequeño mercado la encontrara hurgando en su basura y que aun después de confiarle su historia esta le diera un empleo y con él, una oportunidad que valía el peso de aquella mujer en oro, pues Kagome no pesaba demasiado en esos oscuros días llenos de hambre y miseria.
— ¿Puedo preguntarle algo sin ofenderla Irasue-sama? — Dijo Kagome finalmente tomando su decisión ahora que Sango y Miroku se habían retirado a cumplir con una cita previa que tenían aquella noche.
— Adelante Miko, esta Irasue decidirá si ofendes o no, incluso tal vez podría llegar a comprometerte lo suficiente como para que le entregues al cachorro de esta, lo que él desea de ti — Dijo Inukimi con sensual malicia, mientras Kagome solo le dedicó una sonrisa cargada de burlesca amargura poniendo los ojos en blanco.
— Un juguete sexual es fácil de reemplazar — Respondió Kagome de inmediato — No… no continuaré con ese tema de conversación además le recuerdo que no estamos en la era feudal — Continuo Kagome cortando a la Inu en seco que frunció el ceño con un deje de elegante irritación, e ignorando el feroz gruñido de Sesshomaru dentro del apartamento, obviamente el ladino Inu estaba espiando aquella conversación. — ¿Por qué te uniste a Inu no Taisho si tu alma está atada a otro? — Preguntó Kagome finalmente notando a la hembra tensarse mientras se recostaba de la pancha gruesa de cuarzo de Onni quedándose junto a ella mirando a la nada.
— Así… que lo sabes — Murmuró Irasue por lo bajo con un suspiro que parecía haber estado conteniendo desde hacía mucho tiempo y ahora finalmente podía liberarlo con alivio.
— Lo sospeché cuando presenté a Sango ante su casa para comprometerse con Miroku, pero ayer fue más claro para mí que antes… No hay ninguna atadura espiritual o física entre Inu no Taisho y usted, si la hubo alguna vez ya no existe, pero si hay una conexión tenue pero está allí, entre Yue-sama y usted — Señaló Kagome con calma, ella no temía que la hembra rebanara su cuello por su atrevimiento.
— Acuerdos políticos, que entonces esta no podía ignorar — Contestó Irasue finalmente, como ella minutos antes viendo sin ver las luces de la ciudad, aunque Kagome sospechaba que Irasue estaba viendo el pasado lejano cuando aquellos acuerdos se dieron sellando así su destino.
— ¿Sesshomaru lo sabe? — Preguntó Kagome con cautela.
— Claro… pero también sabe que es más que el fruto de un arreglo, es el hijo de esta Irasue y esta lo ama más que nada en este mundo — Señaló la hembra con calma y un deje de orgullo en su voz, como retándola a juzgarla.
— Sesshomaru dijo que Kimi-sama y usted repudiaron a Inu no Taisho — Dijo Kagome sin presionar más a la hembra, ella no tenía (ni quería) que saber los detalles.
— En efecto, puede que el macho haya sido mi "compañero" pero la bestia sin alma que te usó para hacerle daño a su propio cachorro, no es ni la sombra del macho que una vez fue,— Dijo Irasue con mortal frialdad, mostrándola ante ella como la peligrosa depredadora que la elegante dama era bajo aquella fachada de pulida y calmada elegancia, nunca era sabio olvidar que ellos eran Youkai, y aun cuando tuvieran formas humanoides ellos eran diferentes, bestias instintivas. — Lo que el hijo de esta siente por ti es genuino Miko Kagome — Añadió mirándola fijamente a los ojos azules.
— No estoy pidiendo explicaciones… no es mi lugar, solo estoy señalando esto por una razón especifica — Dijo Kagome con calma, ignorando el ultimo comentario, ella no quería hacerse ilusiones, Irasue era una buena madre que amaba a su hijo y parecía creer que el ciertamente sentía algo por ella más allá de deseo y nada de lo que ella dijera la haría cambiar de opinión, ese era el verdadero amor de una madre.
— Esta no las está dando, solo está comentándolo por decisión propia — Rebatió la hembra con mofa, a ella le encantaba enervar a la joven Miko y aún más a su cachorro.
— Sesshomaru, Yue-sama en vez de escuchar desde lejos mejor únanse, a estas alturas deberían de saber que me irrita mucho que me espíen — Soltó entonces Kagome con un tono cortante y seco en su voz que comandaban atención inmediata, pronto los dos machos se unieron a ellas Sesshomaru mirándola fijamente y Yue silencioso pero con un brillo malicioso rodeándolo. — Tu padre muere — Sentencio Kagome mirando a Sesshomaru fijamente a los ojos, y más que ver pudo sentir la tensión de los tres Youkai alrededor de ella elevarse ante sus palabras.
— No puedes… — Dijo Yue de inmediato.
— ¿Saberlo? — Cortó Kagome a Yue mirándolo fijamente. — Mis ojos pueden ver mucho más que la carne y la piedra Yuemaru-sama, desde los quince años he podido ver el plano espiritual tan fácilmente como el físico y nunca he querido tener nada que ver con él, por lo que he pasado la mayor parte de mi vida ignorando y reprimiendo esas claras señales que se presentan ante mí, cada día desde aquella fatídica tarde frente a este mismo edificio. Almas en pena buscando clausura, sellos, maldiciones, etc. así como también puedo ver las almas buscándose unas a otras tratando de establecer un vínculo de amor, hermandad o amistad o la ruptura del odio, créame yo puedo ver un alma que esta lista para partir o está en camino — Añadió Kagome viéndolo fijamente a los ojos grises plateados.
— ¿Por qué querrías ignorar tus dones? — Preguntó Irasue desconcertada y curiosa escuchando con suma atención las palabras de la mujer con un nudo de tristeza en su pecho, Toga había sido su amigo al igual que su bestia Shinta a quien tenía años sin escuchar.
— Creía que eran parte de "ella" y no deseaba ni deseo nada de ella. Ahora puedo aceptarlos y reconciliarme de mi guerra contra ellos porque sé que vienen de mi padre y el hombre nunca supo de mí, así que puedo mentirme a mí misma alegremente y decirme que tal vez si él lo hubiera sabido él me habría querido, que me habría aceptado como su hija y así seguir viviendo en paz, pero ella… era otra cosa, y ahora está muerto y sepultado ese tema en particular — Respondió Kagome tensamente, apartando el tema a un lado con marcado desdén. — El punto es, que Inu no Taisho está muriendo… su única conexión con ese mundo me parece que desapareció hace mucho más tiempo de los hechos acontecidos tras mi nacimiento.
— La concubina fue una de muchas amantes en la él que buscó a su otra mitad — Confirmó Irasue con un sordo dolor en el pecho, a pesar de todo ella apreciaba al macho y verlo ahora en el estado en el que había caído le dolía profundamente.
— Su única conexión eres tu Sesshomaru, como su hijo tú podrías sostenerlo…
— Este se niega — Respondió el de inmediato en tono frio y cortante.
— Entonces lo veras morir deshonrado y cubriendo al Oeste y a la casa de la Luna de vergüenza — Dijo Kagome con calma sintiéndose de repente cansada, vieja, muy decepcionada y triste, ella no odiaba al malicioso Inu, porque si lo que había visto era así de serio y significaba lo que creía que significaba, ella ahora sabía que en parte su comportamiento ya no era culpa suya, el macho estaba fuera de sí mismo, sin control alguno.
— ¿Qué quieres de este miko? — Demandó Sesshomaru irritándose, Yakko dentro de él susurrando advertencias, pero demasiado frustrado y cegado por la ira como para prestar atención.
— ¿Qué quiero yo de ti? Nada, lord Sesshomaru no quiero nada de ti, supongo que solo esperaba que con la edad y la experiencia de vida que tienes, pudieras dejar de lado tu ira y tu odio contra tu padre a favor de un bien mayor, ¿Qué crees que sucederá cuando el que inició toda la paz que hoy tenemos, muera enloquecido y hundido en la vergüenza publica ante los ojos del mundo… puede que quien moviera todas las cartas fuera Inukimi-sama aquí presente pero él fue la "pieza" la "imagen" clave que ella usó para ese fin — Dijo Kagome mirándolo fríamente logrando así apagar su ira.
— ¿Qué sugieres? — Preguntó Irasue antes de que su cachorro sacara a flote más de sus genes Taisho y cometiera más errores con la hembra que pretendía reclamar, por si solo ya había hecho suficiente para preparar su cama y tenderse cuan largo era en ella, si lo dejaba por su cuenta, el añadiría un ataúd con clavos también.
— No es mi lugar sugerir nada — Dijo Kagome — Solo diré que si el muere deshonrado, eso arrojará esta paz en un desbalance monumental y eso los afectara a ustedes también. — Añadió Kagome con calma.
— ¿Qué opinas de la unión de esta Irasue y de Yuemaru? — Preguntó Inukimi con curiosidad.
— No es mi lugar para opinar, pero extraoficialmente "al diablo" sean felices — Respondió ella con un leve encogimiento de hombros dedicándoles una diminuta mueca sarcástica de sonrisa.
— Supongo que este Sesshomaru tendrá que reunirse con el concejo y ver lo que se puede hacer por Toga… — Dijo Sesshomaru con resignación. — ¿la concubina? — Preguntó mirando a Kagome esperando su respuesta.
— No. Es. Mi. Asunto. No está, no existe, nunca lo hizo — Respondió ella secamente desdeñando el tema con un gesto despectivo. — Reconcíliate con tu padre, puede que sea el un imbécil de primera, pero es tu padre y a pesar de sus fallas estuvo allí para ti, y estoy segura que aun en su estado a su manera se ha mantenido dentro de tu vida aunque sea solo para molestarte deliberadamente, una silenciosa llamada de atención, ¿Una petición de ayuda de lo que queda de su lado racional tal vez? No lo sé — Añadió Kagome dedicándole una triste sonrisa, recordándoles a todos ellos, que a diferencia de ella ni para molestar, sus padres habían estado en su vida uno por deliberada elección y otro por desconocer por completo su existencia, y abriéndoles los ojos a muchas tontas e irracionales acciones que Toga había hecho con los años.
=== S S ===
— Tu querido cachorro, debes aprender a escuchar y a ceder… — Dijo Irasue viendo a Yuemaru alejarse con Kagome con las copas vacías en busca de la última botella abierta aquella noche, la mujer era una caja de sorpresas porque ¿Qué podía pensar ella que esta sabia como preparar alimentos para Youkai? Ella se había preparado mentalmente para consumir alimentos humanos y usar su diplomacia para agradecer los alimentos, sin embargo se había encontrado frente a un festín de comida Youkai preparado personalmente por la miko Kagome, demostrándole una vez más que era definitivamente lo que su hijo necesitaba.
— Es difícil cuando el tópico gira alrededor del padre de este — Señalo Sesshomaru inclinando la cabeza en reconocimiento a sus palabras.
— Una compañera debe tener la libertad de confiar a en su compañero sobre cualquier tema sin llamar su ira, de buscar su consejo confiando de que este será sincero y le dará un consejo que no obedezca sus propios beneficios sino los de ella, una compañera debe encontrar a su compañero abierto a todo para ella, debe ser su amigo, su protector, su proveedor, su amante e incluso su padre si la situación lo amerita — Dijo Irasue secamente lanzándole una mirada afilada a Sesshomaru quien junto a ella se mantenía tenso y erguido cuan alto era. — Esta no se dedicó a criarte personalmente para que olvidaras tus lecciones básicas cachorro… ya caminas al filo de la navaja con tu hembra gracias a tus propios errores, si cometes uno mas no habrá forma de logar que ella te perdone.
— ¿Realmente crees que ella perdone a este? — Preguntó Sesshomaru conteniendo la furia que el regaño de su madre causaba en él y tragándosela sabiendo que el regaño le estaba bien merecido y empleado. — Tienes más fe de la que este tiene madre.
— Mi tonto cachorro… la hembra aun te permite estar en su casa, en su presencia y si el olfato de esta no la engaña, en su "cama" usa esa ventaja a tu favor, háblale y si tienes que tragarte tu orgullo te lo tragas y te hechas a sus pies y suplicas… esta es tu compañera cachorro no puedes darte el lujo de perderla — Le dijo Irasue con una expresión que denotaba que estaba hablando mortalmente en serio
Sesshomaru la miró genuinamente sorprendido pues él nunca pensó que escucharía de los labios de su madre la sugerencia/orden de suplicar y menos aún humillarse ante nadie, su madre la muy orgullosa regente de la casa de la luna, más noble que los nobles existentes, nacida en la ancestral y mística casa de la luna que regía sobre todo bajo ella a quienes las casas nobles hacia los cuatro puntos cardinales pagaban tributo, no solo en Japón sino en todo el mundo, su incredulidad se debió haber filtrado en su estoica mascara, porque su madre lo miró con los ojos dorados refulgiendo de genuina mofa y le dedico una diminuta sonrisa cargada de genuina diversión.
— Te sorprende que tu madre te diga estas palabras — Dijo Irasue con un deje de risa en la voz, inclinando la cabeza hacia la derecha sin despegar su mirada ambarina de la de él. — Nuestros compañeros son después de nuestros cachorros, lo más sagrado que un Youkai puede tener Sesshomaru… hace siglos atrás esta Irasue tomó en su haber una tarea que habría destruido a tu tía y a esta con ella al verla, sentirla sufrir, entonces esta también sabía que Yuemaru era su compañero, esta sabia a lo que se enfrentaría por siglos hasta que la compañera real de tu padre apareciera, entonces esta fue hasta Yuemaru y también suplico y se humillo ante él, esta le explicó todas sus razones y no se guardó ni un solo secreto y el por amor a esta tu madre, aceptó vivir con el dolor de saber que esta yacía con otro y que esta dio un cachorro a otro — Añadió Irasue mirándolo fijamente a los ojos demostrándole por primera vez el crudo dolor que aquella situación había causado en ella durante largos siglos. — Solo nuestros compañeros tienen derecho a vernos humillados ante ellos, más cuando somos nosotros los que estamos causándole dolor, así como esta causó dolor a Yuemaru con su unión con Inu no Taisho, así debes humillarte tu si es lo que se necesita para ganar el perdón de tu única y legitima compañera…
— Ella no lo aceptará — Señaló Sesshomaru sintiendo un nudo apretándole la garganta, al reconocer el crudo dolor de su madre.
— Entonces te humillas hasta que ella te acepte, tu orgullo te metió en este hoyo no permitas que tu orgullo te entierre en él, eres el vástago de esta Irasue, y esta Irasue no crio a un macho estúpido. Cachorro ve y gana a tu compañera de vuelta a como dé lugar, sabes que siendo un Daiyoukai no puedes vivir en este mundo sin destruirlo, sin un ancla y esa es tu compañera, la miko Kagome ES una mujer extraordinaria para poder tener la atención y devoción no solo de él gran y poderoso cachorro de esta Irasue, sino de Yakko-sama el primer Taiyoukai puesto en este mundo por los Dioses, venerado como un Dios en su primera forma como Byakko-sama cuando recorrió este mundo por primera vez y protegió el Oeste con su cuerpo y su alma aun sabiendo que lejos estaba el dia en que encontraría a su otra mitad.— Soltó Irasue con desapasionada calma mirando a su cachorro a los ojos con patente seriedad.
=== S S ===
— Dilo de una vez… Kami sabe que te mueres por decirlo Yue-san — Soltó Kagome irritada sintiendo la ambarina mirada del inu Youkai en la base de su cuello justo donde estaba su media luna tatuada.
— Este solo desea saber si lo perdonaras — Señaló el macho sonriendo para sus adentros mirando a la mujer con los ojos grises refulgiendo en brillante plata, mientras sostenía su propio rostro sobre una enorme y elegante mano llena de garras afiladas.
— No lo sé, sinceramente no lo sé, ahora mismo no me siento inclinada a "disculpar" a nadie no soy Kami para perdonar toda la mierda que me lancen los pies — Respondió ella terminando de servir las copas y entregándole una a Yuemaru que parecía muy cómodo sentado en los bancos altos de su cocina, desde donde estaba Kagome se llevó su copa a los labios y dio un ligero trago disfrutando del ligero sabor amargo y dulce de su vino, observando al macho con su ojos de artista.
El como siempre tenía el largo cabello platinado suelto por la espalda hasta un poco más debajo de las caderas donde caía liso con ligera y lujuriosas ondas haciéndolo la envidia de cualquier mujer con un mínimo gramo de respeto por si misma entre las cuales ella podía incluirse, su forma de vestir era muy parecida a la de Sesshomaru con sus caros traje de tres piezas en su caso completamente blanco con una corbata azul turquesa que hacia juego con el delineado de sus ojos y las marcas en sus mejillas de un delicado azul turquesa claro, el macho era tan guapo como el que más y de ella podía verlo con claridad.
— Él no es perfecto lady Kagome e igual que cualquiera de nosotros puede cometer errores de juicio. — Dijo Yuemaru mirándola con cautela. — No… permítame la audacia de decirle estas palabras, tómelo como el monologo de un Youkai curtido en la experiencia — La cortó impidiéndole interrumpirlo, mientras su mirada se volvía muy lejana ante sus ojos. — Cuando Kimi vino a mí con la noticia de su próximo apareamiento, yo estaba terminado de hacer fabricar un hermoso collar de pedida para entregarlo a sus padres, aquella noche tantos siglo atrás, algo en mí se quebró ante el conocimiento de que mi compañera estaba por entregarse a otro… en mi furia dije e hice muchas cosas de las que eventualmente me arrepentí, entonces no me importaba que Inu no Taisho arrasara los cuatro puntos con guerras, ni que cayera muerto en cualquier rincón de este mundo… lo único que me importaba era mi compañera.
— Pero ella se apareó con él y ambos aún viven — Señaló Kagome con el corazón encogido por el macho Youkai frente a ella que contaba aquello con solemne tristeza.
— Si… ella trató de hablarme y yo la ignoré, entonces la noche en que su cortejo partiría hacia el Oeste después de su ritual ante el templo de la casa de la luna, ella vino a mí y se arrodillo a mis pies y la imagen de ella humillada ante mí me golpeo aun as fuerte que la noticia de su apareamiento, yo nunca desee verla así ante mí a menos que fuera para el placer de ambos, nunca para humillarse — Dijo mirándola a los ojos dejándole ver la angustia que lo perseguía aun ante aquel recuerdo que vivía en su mente hiriéndolo una y otra vez. — Ella me contó toda la historia completa, me habló de la guerra que devastaría todo si no se lograba aquella alianza con la casa del Oeste, entonces llena de poderosos guerreros con demasiadas conexiones con el resto del mundo para permitirse perderlos, me habló de su hermana lady Irasumi, quien ciertamente se habría marchitado y muerto en cuestión de meses si lady Irasue no hubiera intervenido, ella no guardó un secreto más de mí y al final, ambos hicimos un pequeño ritual de conexión para mantener a nuestras bestias lucidas y capaces de funcionar a pesar de nuestra situación y nos separamos para bien, jurando no volver a estar en el mismo lugar que el otro mientras su apareamiento con Inu no Taisho siguiera, por su bien, el de ella y si… el mío también. — Dijo Yue mirándola fijamente a los ojos.
— Eso debió ser… muy doloroso para ambos, tengo entendido que las conexiones entre las parejas Youkai son muy intensas — Señaló Kagome tragándose el nudo en la garganta con la ayuda de un trago de vino.
— Lo fue… aquella noche bebí toda la bodega de licores de mi Shiro, estuve cerca de un mes en continuo estado de ebriedad, sus padres cuidaron de mí y cuando recuperé la cordura habían pasado cerca de seis meses, di las gracias, pedí disculpas y me retire a mi feudo y me aislé de todo el mundo, tal como prometimos no volvimos a vernos… viaje a China, India y otros lugares fuera de Asia — Dijo el dedicándole una diminuta sonrisa cargada de amargura — Cuando supe que estaba embarazada, regresé a casa, donde sabía que mi señora podría necesitarme y cuando vi a lord Sesshomaru un cachorro apenas recién nacido, me incliné ante él y le jure lealtad y lo llame mi señor, cosa que jamás hice con Inu no Taisho, luego cuando Lord Sesshomaru empezó a llamar la atención de las damas, llego a mí la noticia de que mi querida compañera había pulverizado a una hembra estúpida que tenía una fuerte fijación sexual con el cachorro y cometiera atrocidad de vocalizarlo frente a él, para entonces ya había aprendido a interiorizar mis penas y así pude seguir, esperando y protegiéndolos desde las sombras aun cuando ambos fueran poderosos por derecho propio… lo que este quiere decir lady Kagome, es que al final perdoné todo y mucho más… mi vida es más larga que la tuya… no la desperdicies guardando rencor.
— Puedo entender tu punto de vista, puedo incluso sentir pena por tu sufrimiento Yue-san — Respondió Kagome con calma — Pero no me pidas que simplemente cierre los ojos y le permita hacerme daño una vez más, solo porque mis días están contados en el reloj biológico humano, no es así como funciona, ojala fuera tan fácil— Dijo Kagome con un gruñido furioso que le hizo dar un ademan dándole la razón.
— No mi lady… no le pido que lo perdone porque sus días estén contados como bien señala — Dijo Yuemaru tomando la copa de Irasue y bajándose del banco alto. — Le pido que considere perdonarlo una última vez, porque es muy doloroso e insoportable vivir dividido en dos… amas a mi señor y en el fondo sabes que hay más que lujuria entre ustedes, le pido que abra los ojos muy bien, y "vea" antes de que sea muy tarde para ambos — Añadió dedicándole una mirada llena de conocimiento e indulgencia antes de volverse hacia el balcón donde Sesshomaru y su madre conversaban, dejando a Kagome estática y muy confundida.
=== S S ===
Sesshomaru la observó en silencio encerrarse en la oficina que tenía en casa tras dedicarle una mirada fría que parecía gritarle en silencio que la dejara sola antes de cerrar la puerta con un ligero y muy educada "clic"
Su madre y Yuemaru acaban de irse y ella había estado silenciosa y pensativa durante los últimos minutos mientras degustaban la última copa de vino, él no sabía que había sucedido entre el Inu mayor y ella, su propia conversación con su madre había reclamado toda su atención, pero fuera lo que fuera la había sumido en un estado pensativo que la había empujado incluso a ignorarlos un poco, durante el resto de la velada y ahora se había encerrado a solas en su "oficina" y era obvio que no deseaba ser molestada.
Con un gruñido de resignación Sesshomaru se encamino hacia la habitación que aun compartían dispuesto a darse un baño y a revisar su correo o adelantar algo de trabajo mientras esperaba que ella regresara, el quería aprovechar todo el tiempo que pudiera robarle a aquella precaria intimidad que aún tenían antes de que ella decidiera sacarlo de su habitación.
=== S S ===
Kagome vio sin ver realmente las palabras escritas en su laptop, su cabeza no estaba en el proyecto en el que estaba trabajando activamente desde hacía varios meses, su mente estaba de regreso diseccionando las palabras de Yuemaru y el dolor, rabia, vergüenza y angustia que sintió mientras se las decía, ella sabía lo que el macho estaba tratando de hacer, pero no sabía cómo podía perdonarle a Sesshomaru su vil engaño, su manipulación que había cruzado toda frontera, destruyendo todo respeto entre ellos, toda amistad.
Si era sincera consigo misma, le dolía mucho saber que él no se había sentido genuinamente atraído por ella, que su aventura no tenía el mínimo de significado para él, que no sentía respeto alguno por lo que ella había creído tontamente que tenían, porque ¿Cómo podía creerle que no había iniciado esa aventura con ella con la intención de ganar la compra del edificio, como podría saber eso? Es mas ¿Si nunca hubiera tenido el edificio importancia alguna para él, se habría acercado a ella?
Para nada el habría seguido con sus complacientes hembras listas para echarse ante el bien fuera para que él se limpiara los pies con ellas o para que les diera una buena revolcada.
Kagome lanzó una viciosa maldición por lo bajo, cuando una corrosiva furia la asaltó ante la sola idea de Sesshomaru íntimamente con otra hembra o mujer, Kagome se levantó de su silla casi haciéndola caer, antes de empezar a caminar de un lado al otro frente a su escritorio pasándose las manos por los cabellos despeinándose ligeramente, y maldiciendo en cada vuelta sin saber qué demonios hacer, hasta que sus ojos se detuvieron en un libro enjoyado en lo alto de la repisa llena de libros a la izquierda de su escritorio, obedeciendo un impulso tomó el libro una vez más dispuesta a leer más allá del prólogo y algún párrafo suelto.
"Historia de la ancestral y noble casa mística de la luna"
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo
