Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
N.A: Antes que nada me disculpo por el retraso de actualización, para los que han leído mi bio, soy madre de tres chicos y mi hijo menor de 4 años fue diagnosticado con autismo poco antes de la partida de mi abuela y ahora mi tiempo es limitado y no me pertenece, por lo que es posible que en el futuro esta situación se repita aunque intentaré cumplir con ustedes también, gracias desde ya por el apoyo y la comprensión. Besos a todos y déjenme sus opiniones esas alimentan a mi musa mientras edito lo que ya tengo escrito a mano XD
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Es duro… es duro despertar junto a él y no acariciar su hermoso rostro, no poder besar sus labios y lo peor de todo, no seducirlo y hacer el amor hasta que la alarma de nuestros celulares nos recuerden que más allá de la puerta de nuestra habitación, está el resto del mundo y que tenemos que salir corriendo a enfrentarlo.
¿Estoy siendo muy dura con él, con nosotros? Tal vez si, en mi defensa solo puedo decir que no es fácil enterarte de algo así de la persona a la que sabes que amas, a la que le has confiado todo.
Ssi admito que guarde silencio sobre mis orígenes durante más tiempo del que debí permitirme… y si… aunque me moleste admitirlo él tiene razón "yo nos estoy apartando" pero ¿Cómo confiar en que no vuelva a ocurrir?
Maldito su orgullo por ponernos en esta situación y maldito el mío por no permitirme ceder y admitir ante él que a pesar de todo deseo estar con él, ¿Qué debo hacer?
Mi grafica imaginación va a terminar acabando conmigo, la imagen que me asalto hoy me dejo sin aliento y fue simplemente… Wow… indescriptible y fue a su vez condenadamente esclarecedora, ahora me resta aprender a vivir con ella y con ese gran anhelo que guardo en mi...
¿De verdad puedo ver a Sesshomaru del brazo de otra mujer sin sentir la necesidad de arrancar cada tozo de la piel de la mujer en finas tiritas?... la respuesta es NO no puedo… Lo cualme obliga a replantearme todo este asunto, no puedo apartarme de el pues el será parte importante de la nueva vida de Sango y me niego a apartarme de ella, porque ella es mi unica familia, mi hermana y le prometi una vez que no la abandnaria y no lo haré, lo cual me lleva a preguntarme de nuevo ¿Que debo hacer?...
Kami ¿Cuando la vida de una mujer como yo se volvio tan condenadamente complicada con este macho, donde esta esa mujer que no se ataba a nadie y ahora esta aqui con una atadura lo suficientemente fuerte como para hacerla dudar de su decisión? me he vuelto blanda en mi vida adulta.
Con cada retazo de información que encuentro en este invaluable libro, una imagen se va formando lentamente en mi mente pero no puede ser ¿verdad, VERDAD?
Kagome Higurashi
Oficialmente confundida
Cap. 30: De lecturas y visiones.
Después de llegar al apartamento con las múltiples (e incompletas) compras que habían hecho ese día, Sango ayudó a un rato Kagome a desempacar todo lo que habían comprado aquel día, antes de despedirse y bajar a darle una vuelta a su fábrica y atender las necesidades de la que pronto se convertiría en la primera tienda "Taijiya's", que aquel día tendría la visita de los técnicos electricistas que se encargarían de la iluminación del local y la publicidad dentro y fuera de este, todas las conexiones eléctricas disponibles y la supervisión de seguridad que le daría las autorizaciones pertinentes para abrir si cumplían (y ellas sabían que cumplían) con las normas de seguridad establecidas que señalaban que el área de trabajo era un área optima y segura para empleados y clientes por igual, lo que les evitaría una demanda judicial en el futuro (lo cual querían evitar a toda costa).
Kagome sonrió ausentemente para sí misma mientras ordenaba una pila de paquetes de arroz junto a otra con pañales ordenados por talla y marca mientras recordaba que después de sufrir varias descargas eléctricas, Sango y ella habían llegado a un acuerdo muchos años atrás cuando aún vivían en la estación, de que si alguna vez podían pagarlo dejarían la electricidad en manos de expertos, pues ninguna quería volver a sentir una descarga eléctrica en lo que les restara de vida, y ahora que estaban en la posición de pagar, habían cumplido con su palabra con alegría (y alivio) y lo más cercano que estaban de tratar con electricidad era para cambiar un bombillo, enchufar o desenchufar algo y manejar algún aparato eléctrico y no planeaban cambiar eso en un futuro (Nunca si podían evitarlo, y ciertamente lo harían)
=== Flash Back ===
Aquel día Sango y Kagome habían llegado del nuevo día de escuela y trabajo, completamente destruidas cuando se encontraron con que ningún bombillo funcionaba, así que a oscuras con la sola ayuda de sus linternas de emergencia (inteligentemente colocadas en la entrada en el anaquel superior izquierdo de la zapatera justo al entrar, junto a dos velas, dos cajas de fósforos, un encendedor desechable y cuatro baterías de repuestos para las linternas) y habían dedicado casi treinta minutos y cinco descargas eléctricas entre las dos en cambiar todos los bombillos quemados.
— Te juro que si seguimos así, vamos a terminar electrocutadas o mínimo convirtiéndonos en generadores de electricidad — Dijo Sango restregándose la cabeza con la toalla sacando el exceso de agua de su cabello después de su ducha.
— Lo sé, pero no hay de otra… mañana veremos si conseguimos de esos guantes de seguridad con las palmas cubiertas de latex y con cupones o sin ellos compramos dos pares… así evitamos quedar fritas y que Kirara de verdad se quede con todo — Respondió Kagome colocando un par de enormes tazones de ramen sobre la mesa junto a las bebidas, apartándose el cabello húmedo de rostro cuando se volvió a mirar a la aludida Nekomata que ya descansaba sobre su almohadón, ignorando a las dos humanas y sus complicadas vidas.
— Wow… tu comprar-sin-cupones esto es el fin del mundo — Bromeo Sango dejando la toalla húmeda sobre sus hombros mientras desenredaba su cabello distraídamente con sus dedos.
— Técnicamente si nos quedamos pegadas a un cable, recibiendo choques eléctricos nos morimos como un par de pendejas y se acaba nuestro mundo… así que seeep compraré los guantes así sean sin cupones fin de mundo — Dijo Kagome sentándose frente a su plato y lanzándole una mirada evaluativa.
— Cuando lo pones de esa forma veo la lógica en tus palabras… rayos — Dijo Sango sentándose también frente a su plato.
— Ve el lado positivo, estamos estudiando, trabajando y ahorrando al máximo para estudiar una carrera y tener suficiente dinero como para pagarle a alguien experto que le eche mano a nuestra electricidad doméstica en el futuro. — Señaló Kagome después de unos minutos de estar degustando su ramen en silencio junto a Sango.
— Cierto… ese es el plan — Respondió Sango tomando otro enorme bocado de Ramen.
— Así que ya que ninguna se ve haciendo un curso de electricistas, menos después de tantas descargas eléctricas a tan corta edad, prometamos que cuando tengamos el cochino dinero, no seremos tacañas y le pagaremos a alguien que sepa qué diablos hace "y aclaro alguien certificado para trabajar con electricidad" y evitaremos causar un corto circuito o nuestras muertes prematuras por una descarga eléctrica — Dijo Kagome en un exagerado tono de solemnidad que a pesar de ser muy gracioso no quería decir que no estuviera hablando muy en serio y Sango así lo entendió.
— Claro que sí, lo prometemos solemnemente — Dijo Sango estallando en carcajadas cuando finalmente le dio uso espontaneo a la palabra del día y Kagome la acompañó de buena gana.
=== Fin de Flash Back ===
— Solemnemente — Repitió Kagome por lo bajo ahora riéndose entre dientes ante la inocencia de aquellos días, que marcaron profundamente el presente que vivían en ese instante y el futuro que les aguardaba justo a la vuelta de la esquina.
Kagome sabía que había hecho un buen trabajo criando a Sango y a ella misma, porque desde el punto de vista que se viera ella las había criado, bajo su guía y protección Sango, Kirara y ella estuvieron, protegidas, alimentadas, saludables (dentro de lo que podía esperarse de una niña en situación de calle) y educadas, y ahora gracias a todo ese arduo y satisfactorio trabajo, ellas tenían una vida tranquila y más cómoda que la que muchos con todas las facilidades que ellas no tuvieron, podían aspirar a tener siendo completamente independiente de sus padres o de familiares, ellas no tenían el lujo de una familia en que apoyarse, y justamente eso las había empujado a trabajar más y a esforzarse mas para cumplir con las expectativas de vida que tenían, el destino, Yuri y Mina se habían encargado de que sus expectativas fueran superadas con creces, porque ellas ni bajo los efectos del alcohol ninguna de ellas jamás se imaginaron siendo dueñas de TODO un edificio.
La música inundaba suavemente el enorme apartamento inundando el lugar de las emotivas y fuertes notas de la banda Aerosmith con el tema "And I don't wanna miss a thing" en la voz de Steven Tyler otro excelente cantautor, multiintrumentista por el que también había heredado preferencia gracias de Yuri y Mina (mientras ellas cantaban a viva voz "Dream on" entre otras canciones, cuando ella era una niña)
Mientras las notas y la letra de la canción fluía llenando el silencio y sumiéndola en la melancolía al reconocer en la canción que reflejaba con claridad lo que en el fondo ella sentía, Kagome continuaba ordenando en pilas envases de ramen instantáneo, pasta de cocción rápida entre otros artículos de comida o cuidado personal y revisaba cuidadosamente los números de la lista, decidiendo que tendría que salir nuevamente un par de veces más para poder cumplir con el número de artículos que necesitaban, tratando de no deprimirse, en poco más de semana y media Sango se casaría y ella no podía darse el lujo de deprimirse, ya lo haría cuando Sango estuviera en su viaje de bodas y luego lista para regresar para su gran inauguración.
Volviendo la mirada al pasado ella podía confirmar con alivio y orgullo que ahora, diez años después de aquella promesa en particular Kagome podía decir con seguridad que habían cumplido sus metas y la mayoría de las promesas hechas, aunque aún habían algunas que estaban en proceso de cuidadosa planificacióny ejecución, porque entre tantas promesas personales en pausa, o promesas a terceros (directa o indirectamente) ella particularmente aún no estaba lista para tener hijos, así que los dos nietos que Mina y Yuri habían pedido, aquellos quienes serían la continuación de aquel amor y dedicación que ellas le dieron a manos llenas, tendrían que esperar más tiempo en llegar.
Principalmente porque tendría que buscar a un buen candidato para padre, uno que sea tolerable, decente, trabajador y no sea un maldito maltratador oportunista y traidor, en caso de que decida quedarse junto a mí y que yo pueda tolerar, tiene que ser fuerte y honorable Pensó ella distraídamente e inmediatamente la imagen casi realista, de ella sosteniendo a su primer bebé en brazos forzó su entrada en su mente con perturbadora claridad, en aquella nítida imagen mental Kagome pudo ver con escalofríos recorriendo su cuerpo a la imponente fiera y protectora figura de Sesshomaru rodeándola protectoramente a ella y al que obviamente era el cachorro de ambos entre sus fuertes brazos, mientras ella descansaba su cuerpo sobre el pecho desnudo de él, cortándole el aliento en seco al visualizar con tantos detalles al diminuto y hermoso cachorro idéntico a su padre y la expresión satisfecha y orgullosa de Sesshomaru mientras los miraba por encima del hombro de ella con aire indulgente, posesivo y lleno del más crudo amor y ella observaba al cachorro con una clara expresión satisfecha, pacífica y feliz.
La sorpresiva imagen fue tan relista que ella sentía que si estiraba su mano podría acariciar los cabellos de Sesshomaru y comprobar también la suavidad de la tierna mejilla del cachorro que tenía los ojos cerrados acunado en entre sus brazos lactando con entusiasmo de su pecho lleno, bajo su mirada amorosa y vigilante, la mirada de una madre, la misma mirada que había visto miles de veces en Mina, Yuri, Hina y muchas otras mujeres o hembras con hijos.
La impresión y el shock era tal, que Kagome sentía su corazón acelerarse a un ritmo peligroso golpeando con fuerza dentro de su pecho expandido casi dolorosamente con un sentimiento indescriptible de felicidad y agonía, y solo el sonido de vidrio estrellarse con un golpe seco contra el suelo la sacó del shock producido por aquella imagen, cuando ella inconscientemente dejó caer dos frascos de mostaza que había olvidado que sostenía en sus manos, directo al ya no tan prístino suelo y pronto se encontró viendo atónita la amarillenta crema llena de vidrio justo a sus pies.
— Santa mierda… — Murmuró permitiéndose enfadarse por el desperdicio de comida y cupones, usando ese "enfado" para forzar la vivida imagen y todos los sentimientos atados a ella fuera de su mente, (ella no quería ver eso) no podía verlo sin sentirse estúpida, anhelante y muy triste, pues allí en esa imagen que su traidor subconsciente había creado con tantos detalles para ella, veía su más grande y secreto deseo, lo amaba, lo amaba tanto que dolía a amarlo y si, ella deseaba poner sus cachorros en su regazo y arrancar de él aquella expresión de satisfacción y orgullo al ver a los hijos de ambos.
Con un suspiro Kagome rodeó el desastre de mostaza y tomó una de las pocas bolsas plásticas que venían con las compras y se dedicó a recoger la mayor cantidad de mostaza y vidrio posible distrayéndose a sí misma al caer en un patrón rutinario de limpieza.
=== S S ===
Cuando Sesshomaru, vio salir al último consejero del Oeste y a los cuatro delegados de la corte Youkai de la sala de conferencias del palacio del Oeste, casi sintió la tentación de ceder un poco a sus impulsos y suspirar abiertamente y mostrarle al mundo lo aliviado que estaba de que aquella tediosa reunión finalmente llegara a su fin, pero siendo el quien era no se permitiría tal desliz en público y ahora con toda la situación que estaba viviendo menos podía permitírselo.
Era irónico pensar que las batallas terminarían, pues conforme los siglos y los años pasaban y las sangrientas batallas finalmente se habían apartado a un lado (con muchos sacrificios de todas las partes interesadas) estas solo habían terminado mutando en toda una procesión de leyes, reglas y más protocolos de los que ya tenían, todo en pro de asegurar esa paz por la que tantas vidas se habían sacrificado (Y hasta él debía admitir que aun con el tedio casi ceremonial de cada protocolo, les había ido muy bien) más al final sin el baño de sangre y las pérdidas de vidas, estos protocolos leyes y reglas daban pie para otro tipo de batalla más compleja y delicada, la diplomacia en estos aspectos era primordial y muchos habían encontrado que no era fácil quebrar su voluntad, como los delegados de la corte Youkai bien pudieron recordar para el final de la reunión allí sostenida aquel día.
— Esta Irasue regresará al palacio de la luna, no conviene que se sospeche que sucede algo grave, si no ven a esta donde se supone que debe estar… las otras casas y otras naciones sabrán que algo está sucediendo. — Señaló Irasue mientras Yue la ayudaba a levantarse, mas por educación y la necesidad de ambos de algún contacto entre ellos aunque fuera uno tan inocente como sostenerse las manos, que por la verdadera necesidad que Irasue pudiera tener de ayuda alguna para levantarse.
— Este y Miroku se retiraran también — Respondió Sesshomaru con calma.
"Vamos a casa, este desea estar en casa con nuestra compañera… Recuerda lo que dije… nuestro olor pronto se irá y no responderé entonces... este no sabe qué sucederá pero este te asegura que no será algo bonito." Prometió Yakko gruñendo con un borde oscuro y rasposo en su voz que denotaba más que nunca que él era una verdadera "bestia" y no cualquiera, sino la primera de cuatro creadas proteger aquel mundo y si bien con el tiempo había aprendido a ser "civil" bajo aquella ligera capa pulida de civil elegancia yacía una poderosa bestia arcaica, lista para combatir, conquistar y reclamar su tesoro y él había esperado mucho para poder reclamar el tesoro más preciado entre los suyos, en la forma de una frágil y a la vez poderosa hembra humana, que era como todas las humanas pero a la vez completamente diferente de todos ellos.
"Kagome no apreciará tus avances sobre ella, y tampoco nos harás un favor mostrándote completamente salvaje, además este Sesshomaru te recuerda que aún tenemos asuntos que resolver antes de regresar a ella."— Señaló Sesshomaru con calma antes de dirigir su atención hacia Miroku. — ¿Todos listos para partir? — Preguntó Sesshomaru con calma.
"Eso no lo sabrás hasta que este Yakko ponga nuestras manos sobre ella… si mal no recuerda Yakko, ella estaba respondiendo muy bien a nuestros avances, hasta que tu interviniste" Señaló Yakko con un claro deje de orgullo.
"Ella se habría arrepentido una vez el ardor del momento pasara Yakko y entonces tú y este Sesshomaru, abrían destruido por completo toda posibilidad de perdón, a sus ojos no habríamos sido mejores que un vulgar violado" Respondió Sesshomaru sintiendo a Yakko tensare ante sus palabras y hundirse en su rincón sopesando lo que el había dicho y las posibles reacciones ante aquellas acciones.
— Takeshi-san estará enviándoles reportes cada tres horas y en caso de alguna emergencia extrema, solicito sus autorizaciones para llamarlos a sus números personales — Respondió el macho de inmediato.
— Autorización concedida — Respondió Sesshomaru sin dudar. — Este continuará con su agenda habitual, como ya fue señalado si cada uno de nosotros no está haciendo lo que se supone que debemos hacer, se levantaran sospechas y no necesitamos curiosos insolentes husmeando en el Oeste mientras enfrentamos esta situación — Dijo Sesshomaru dedicándole una última mirada a la forma aun inconsciente de su padre, notando de inmediato que desde que llegaran temprano, =él no se había movido ni un milímetro. Patético… ¿Cómo pudiste caer de esta forma?= Bufó Sesshomaru en su mente con ira y tristeza.
— No le quiten la vista de encima a la concubina, una harpía enjaulada sin nada que perder es más peligrosa de lo que ustedes los machos podrían darle crédito, humana o no ella es peligrosa, no lo olviden — Señaló Irasue avanzando hacia la salida de la habitación acompañada de Yue, ambos siguiendo propiamente a la cabeza de la comitiva a Sesshomaru.
Mientras recorrían los pasillos cada sirviente les dedicó la venia apropiada y todos pudieron sentir la profunda preocupación emanar de ellos a raudales así que cuando finalmente estuvieron frente a sus autos los cuatro Inu's aristócratas pudieron respirar en paz sin el hedor de la enfermedad, la muerte, los nervios y el miedo presionando sobre ellos incómodamente, Sesshomaru vio partir a su madre y a Yuemaru antes de hacer lo propio.
— ¿Cuál crees que fue su propósito? — Preguntó Miroku en el lenguaje ancestral mirando al pensativo Daiyoukai después de asegurarse de levantar dentro del auto, una poderosa barrera insonora entre ellos y el resto del mundo que impediría a cualquier curioso enterarse de lo que estaban hablando, además los vidrios tintados y el uso del lenguaje ancestral le haría difícil sino imposible a cualquiera leer sus labios y enterarse de cualquier información discutida entre ellos.
— Este no lo sabe aún, pero sospecha que algo más grande está moviendo sus hilos en toda esta situación, para empezar ¿Por qué no se informó sobre el lento envenenamiento de Toga? además la concubina debería de saber a estas alturas que no obtendrá beneficio alguno con la muerte de Toga, ella no es más que una "concubina" su destino es servir a la madre de este hasta el día de su muerte, aun cuando el documento humano que padre firmará tuviera algún grado de validez y ambos sabemos que no lo tiene, esta es una casa noble y antigua las viejas leyes son las que aplican, por ello madre y este reclamaron al Hanyou sin ningún problema legal — Dijo Sesshomaru pensativamente.
— Asumiré que quieres que investigue— Dijo Miroku con calma, barajando en su mente varias hipótesis sin comentar nada hasta no tener alguna pista sustancial que sostuviera su lista de hipótesis, Sesshomaru no era de los que aceptaban una acusación sin base sólida a prueba de sus garras, viniera de la fuente que viniera.
— Con sumo cuidado, estas cerca de emparejarte y esa Taijiya te revivirá con la ayuda de su hermana y entre la dos nos mataran a los dos — Dijo Sesshomaru dedicándole un diminuta mueca de sonrisa, con solo pensar en Kagome toda la presión de aquel tedioso y estresante día, se levantaba de sus hombros dejando solo sobre el la carga de saber que ella aún estaba alejada de él, física y espiritualmente.
— Ciertamente mi querida Sango y lady Kagome harán su mejor esfuerzo para lograr esa hazaña… — Estuvo de acuerdo Miroku que junto a el reía por lo bajo antes de enseriarse de golpe y lanzarle una mirada penetrante. — Tu también debes andar con sumo cuidado, hay mucho que ahora depende de ti más que nunca, y ambos sabemos que aunque lady Kagome este aun molesta con ambos, "porque solo me perdonó por el bien de Sango" ella estará furiosa si algo te sucede y no querría ser tu cuando te enfrentes a ella, esa mujer me aterra más que Sango y no tengo vergüenza alguna de admitirlo. — Señaló Miroku conteniéndose las ganas de decirle directamente que Kagome lo amaba, ella lo había disculpado a favor del amor que sentía hacia Sango, pero amor o no ella patearía su aristocrático trasero alegremente, si develaba esa información crucial a su primo, ella lo había advertido muy claramente y él no era tan idiota como para tentar su suerte entre Yakko-sama y ella prefería morir rápidamente en manos de Yakko-sama y su primo que en manos de lady Kagome que prometió una muerte "lenta y dolorosa".
— ¿Ella se preocupará por el destino de este? — Preguntó Sesshomaru distraídamente pensando en Kagome y en todo lo que sabía intelectualmente de ella, unido a lo que él conocía personalmente de primera mano y supo sin dudar que Miroku tenía toda razón, aun molesta y herida ella se preocupaba por él.
No debería dudarlo, =¿Acaso no había estado allí para el cuándo las noticias de la enfermedad de su padre habían llegado hasta él, no lo había sostenido contra ella y le había permitido a él, un poderoso Daiyoukai como siglos de edad rondando la tierra, abrazarse a ella, mientras ella absorbía en su delicado cuerpo el salvaje dolor y caos que había en ese momento dentro de él a pesar de todo lo que estaba sucediendo entre ellos?= Ella ya se preocupaba por él y por el estado de su padre aun a pesar del dolor que cada uno a su manera le infligió, además ella lo había reclamado en la boutique frente a testigos estuviera consiente ella de eso o no, ella lo había reclamado él le pertenecía y ella cuidaba y protegía fieramente a todos los que llamaba suyos y él también era suyo a pesar de todo.
— Sabes bien que sí, lady Kagome es una hembra alfa bien orientada a la protección-defensa-ataque y aunque este dolida con nosotros, hizo todo lo posible para que Sango no nos arrancara la piel en tiras y ella misma se contuvo de hacerlo por sí misma, Sesshomaru primo querido ¿Acaso crees que ella se habría contenido si no le importáramos aunque fuera un poco? Permíteme recordarte al hombre que mandó al quirófano sin tocarse el corazón por golpearla — Decía Miroku maniobrando la camioneta de Sesshomaru hacia la oficina de su primo.
— Este supone que estas en lo correcto, más Yakko y este te agradeceremos que no vuelvas a traer a colación a esa ofensa para todo el género masculino, pues este y Yako aún no descartan buscarlo y desmembrar al bastardo lentamente — Dijo Sesshomaru con un borde de ácido odio goteando de sus palabras, recordándole a Miroku que aquel tema aún seguía siendo motivo de furia asesina para su primo y Yakko-sama y nunca era sabio tentar a uno o el otro, pues ambos eran extremadamente peligrosos, aún bajo la fachada de pulida elegancia que su primo proyectaba al mundo y nunca era sabio olvidar que aquello era justamente eso "una fachada".
— Bien me disculpo, pero piensa en eso — Respondió Miroku decidiendo que si bien iba a darle algún que otro comentario que le diera que pensar a Kagome, tendría que hacer lo mismo con Sesshomaru, él tenía que darse cuenta de una forma u otra de que la mujer lo amaba y genuinamente se preocupaba por él, su primo no era un macho inseguro, pero jamás se había topado con una hembra con lady Kagome que lo frustrara desde el principio sacando su lado más primitivo a flote una que le negara lo que deseaba y lo hiciera trabajar su camino hasta ella y lady Kagome ciertamente no era una hembra descerebrada a la espera de un mucho que resolviera todos sus problemas y para ello solo tenía que recordarla con el cinturón de herramientas mientras trabajaba lento pero seguro en los nuevos muebles hechos a mano que Sango quería en su lado del apartamento.
— Hnn — Respondió Sesshomaru atendiendo a través de su teléfono inteligente todos los pendientes que pudiera, sabiendo que mientras más rápido terminara con sus asuntos de trabajo, más rápido podría regresar a casa junto a Kagome, porque aún en la situación que vivían su sola presencia era un alivio y una tortura en partes iguales, alivio de saberla allí junto a él y tortura al no poder tocarla y unirse a ella como Yakko y el necesitaban y ansiaban. Si, con la terca mujer el había aprendido varias cosas que desconocía de sí mismo.
Para empezar, antes de la llegada de ella a su vida, el jamás había sido blanco de rechazo alguno, las hembras fueran de la raza que fuera se lanzaban a sus pies (para ejemplo la mascota canina de la anciana con Alzhéimer que había coqueteado con el descaradamente en el mercado donde Kagome había trabajado poco más de media vida) pidiera lo que él pidiera y a veces sin necesidad de vocalizarlos, sus deseos eran cumplidos por la hembra interesada en tenerlo en su cama, su gélides que podía rayar en "arrogancia" era pasada por alto, la única que le había negado algo y le había señalado sus fallas sin censura alguna, había sido justamente la hembra que al final se había descubierto ante el como la única digna y merecedora de su atención y sus afectos, ninguna hembra (o macho ya que estaba) le había enfrentado o dicho con sinceridad sus opiniones como ella, ninguna se había atrevido a ponerlo en su sitio con o sin razón… él se había vuelto un condenado masoquista pero por ella lo seria y lo disfrutaría a cada paso con tal de tenerla nuevamente y reclamarla "suya" para siempre.
"Como debe de ser" Gruñó Yakko en tono terminante y satisfecho y Sesshomaru no pudo más que estar de acuerdo, ellos amaban profundamente a la mujer era esa una de las pocas cosas en las que ambos estaban de acuerdo.
=== S S ===
Sango observó con atención cada rincón del local que pronto se convertiría en su tienda "Taijiya's" que estaba segura sería la primera de muchas, (si ella se atrevía y si no estaba tan alejada de la idea de lo que Kagome deseaba que ella lograra de su tienda) después de todo ella misma había dicho que la vería en alguna semana de la moda, y para llegar hasta allá, ella tendría que hacer su marca muy famosa y una sola tienda no sería suficiente, ella tenía que hacer de su primera tienda el inicio de una cadena reconocida y haría lo necesario para llegar hasta allá, no decepcionaría a Kagome y toda la fe puesta en ella, todo el esfuerzo que les costó llegar hasta donde estaban, todo lo que Kagome había hecho por ella desde aquella fatídica noche.
Su tienda estaba lista fue el emocionado susurro que dijo en su mente mientras acariciaba el mesón de cuarzo de onni negro pulido, que brillaba de tal forma que a simple vista parecía estar mojado, este estaba montado sobre un aparador de ladrillos cubierto de acero inoxidable envejecido y cuarzo cristal de onni exponiendo la publicidad en cuero negro que formaba en letras gigantes la palabra "Taijiya's" justo al frente donde estaban ubicadas las tres cajas de cobro y sobre la pared justo detrás estas, se podían ver las sombras de las siluetas de ella y Kagome sosteniendo en pleno ataque sus respectivas armas y en medio de ellas la sombra de Kirara en su forma real y lista para el ataque.
Sango dio una mirada general al lugar y decidió que habían hecho algo grande allí y que ambas merecían celebrar aquel triunfo uno más de los que habían alcanzado, y que esperaba que fueran muchos más, ahora más que nunca comprendía la razón por la que Kagome le había prohibido aceptar la ayuda de Miroku para iniciar aquel gran proyecto, la sensación de profundo orgullo no habría sido igual si hubiesen aceptado ayuda fuera de la fuete que viniera.
— Esto lo logramos solas — Murmuró Sango de repente viendo el lugar una vez más con renovada sensación de orgullo, entonces ignorado las carpeta con todos los permisos aprobados por el perito, y sin perder más tiempo cerró con seguro las puertas delanteras aun cubiertas con papel periódico del suelo al techo para evitar las curiosas miradas de quienes pasaban rete al local y salió corriendo con una enorme sonrisa en los labios y los ojos llenos de lágrimas de emoción, mientras atravesaba su depósito a medio llenar y salió por la puerta de emergencia cerrando tras ella y llamando al ascensor, sintiendo la necesidad de compartir aquello con aquella que la había llevado de la mano hacia el éxito personal y profesional.
Cuando el ascensor llegó Sango no puedo evitar reír por lo bajo cuando en vez te la típica música de ascensor, una mezcla especial de Freddy Mercury y David Bowie empezó a sonar entonando el tema "Under Pressure" Kagome y ella habían decidido que nada de aquella música de ascensor que solo provocaba dolores de cabeza o despertaba el instinto asesino de un oso de peluche, su ascensor tendría música de verdad, así que el repertorio iba desde Queen hasta algún que otro tema de BoA, sonando distintos días a la semana.
Al abrirse el ascensor en su apartamento Sango no pudo evitar solar una enorme carcajada cuando Kagome apareció prácticamente bailando una versión Rockera del "fantasma de la Opera" mientras hacía equilibrio con una caja de toallitas húmedas de veinticuatro paquetes.
— Hey San-san ¿Todo bien con tu inspección y la electricidad? — Preguntó Kagome dedicándole una mirada especulativa mientras Sango se cambiaba las botas por las pantuflas de andar en la casa.
— Todo salió a pedir de boca Kag-chan — Respondió Sango quitándole la caja de las manos sorprendiéndola con la acción, antes de encerrarla en un enrome abrazo de oso que Kagome devolvió con igual entusiasmo.
— Shhhh no llores San-san, nos veremos fatales — Dijo Kagome con la voz quebrada por la emoción, ella entendía muy bien todo lo que Sango estaba sintiendo en ese momento y eso sumado a su propia depresión la hacían más sensible y no era difícil hacerla llorar.
— El mundo que se joda, ahora ven, quiero mostrarte algo Kag-chan — Dijo Sango separándose de ella y mirándola con los ojos brillantes de emoción.
— Claro San-san, solo dime que no será algo por lo que tendré que buscar mas ayuda psicológica de la que necesito — Respondió Kagome dejándose arrastrar por Sango y solo deteniéndose para agarrar su antiguo bolso escolar ante la confundida mirada de Sango y cambiarse junto a ella las pantuflas por botines bajos, con su estatura ella no necesitaba realmente estar montada las veinticuatro horas del día en plataformas aunque cuando lo hacía se veía espectacular.
Al llegar al deposito Kagome solo sonrió manteniendo el firme agarre de su bolso en su mano derecha mientras que por la derecha se dejaba arrastrar por Sango que emocionada se había lanzado a todo u resumen de todo lo que el perito había dicho, mientras señalaba los extintores y el sistema contra incendios que había ganado la aprobación total del oficial de inspecciones, y para cuando finalmente Sango había quemado toda la energía nerviosa acumulada, las dos estaban apoyadas contra el enorme y macizo aparador con sus tres cajas de cobro, sosteniendo cada una copa del Sake que Kagome había llevado con ellas en el bolso develando asi el misterio de porque rayops había cargado con el en primer lugar.
— Por ti, y que este sea el inicio de una vida llena de éxitos, eres una mujer hecha y derecha Sango Higurashi, has llegado muy lejos y esto es solo el incio de todo lo que vas a cosechar, pronto junto a tu pervertido, nunca te des por vencida y cuando sientas que algún obstáculo es demasiado, mira hacia atrás y recuerda de donde vienes y veras que nada se compara con lo que ya superamos, dos bofetadas a ese obstáculo y solo tienes permitido seguir adelante, jamás atrás o pateare tu culo con todo gusto hermana — Dijo Kagome con un deje de solemnidad que fue arruinado por la diminuta sonrisa que se coló en sus labios.
— Por ti, por estar allí, por todo lo que hiciste, por apoyarme, enseñarme, darme todas las oportunidades, los empujones y cachetadas verbales que me trajeron hasta aquí… sin ti no habría logrado ni escribir correctamente y tu tuviste la paciencia y la terquedad suficiente para enseñarme eso y mucho mas… este triunfo no es solo mío, es tuyo también tu eres una Taijiya Kagome Higurashi, una miko guerrera, mi hermana, mi madre y mi mejor amiga y hembra alfa — Dijo Sango con lagrimas corriéndole por las mejillas levantándola copa frente a ella mostrándole a Kagome el granate rojo sangre, el zafiro azul rey y el zafiro rosado cortados y pulidos en esferas perfectas solo atravesadas por la misma cadena que años atrás ella coloco en su mano con cuentas plásticas con esos mismo colores.
— Tenias que hacernos llorar ¿hnnn? ¡Baka! — Dijo Kagome levantando también su copa y mostrándole las mismas cuentas ahora en piedras semipreciosas.
— ¡Kanpai! — Dijeron las dos tomándose aquel trago de un solo golpe.
— Ahora solo queda entregarte en matrimonio y sentarme a esperar a mis sobrinos y sobrinas — Dijo Kagome dedicándole una sonrisita indulgente, haciendo a Sango poner los ojos en blanco y sacarle la lengua infantilmente.
— Con un poco de suerte ambas estaremos poniendo nuestros cachorros en los regazos de esos dos machos — Dijo Sango con malicia sirviéndole otra copa y haciéndole un ademan apurado para que se tomaran aquel trago.
— Ja. ja muy graciosa San-san — Respondió Kagome casi ahogándose con su trago y recordando la imagen que había entrado en su mente apenas unas horas atrás sin poder comprimir el anhelo que sentía, porque si bien sabia que no estaba lista aun para tener hijos, ella deseaba tener los hijos de aquel terco, traidor y condenadamente sensual Inuyoukai.
— ¿Sabes que nadie es perfecto verdad? — Preguntó Sango enseriándose de golpe y mirando fijamente a Kagome dando gracias a Kami que el aparador era macizo y gracias a eso no se había ido de espaldas al ver el mas crudo anhelo brillar en los ojos de Kag antes de desaparecer sin dejar rastro durante una milésima de segundo y de no haber estado ella mirando fijamente a Kagome buscando una reacción a sus palabras, se lo habría perdido, era un echo más que oficial "su hermana estaba completamente enamorada de Sesshomaru" por ello no sentiría culpa alguna al manipular un poco las cosas hasta que los dos estuvieran juntos y de paso ella no la perdería a favor del tiempo y al diablo si eso sonaba egoísta, simplemente no deseaba perderla.
— Lo se… — Respondió Kagome por lo bajo sin mirara a los ojos.
— ¿Entonces? Me dijiste que lo amabas Kag… El cometió un estúpido error… tu perdonaste a Miroku por mi, por lo que siento por el, yo perdoné a Sesshomaru por lo que TU sientes por el… y solo por eso no hice mi mejor esfuerzo en rebanarlo en finas laminas — Dijo Sango apasionadamente si despegarle los ojos de encima. — ¿Por qué no lo perdonas una ultima vez, lo amas y odio verte sufrir y si el te hace feliz… ¿Qué ganas con castigarlos a ambos, realmente puedes vivir y eventualmente verlo con otra mujer? No quiero que el tiempo pase y termines el resto de tu vida sola y preguntándote que habría sucedido si lo hubieses perdonado una ultima vez — Añadió mirándola y esperando una respuesta.
— No lo sé… dame tiempo San-san ¿No crees que pides mucho teniendo en cuenta que el siendo Youkai necesita de su compañera? — Respondió Kagome, comprimiendo su furia y una puntada de intenso dolor ante la posibilidad de verlo en brazos de otra mujer, era obvio que ella se había apegado a él tal vez mas de que era recomendable si quería salir con el corazón relativamente intacto y empezaba a sospechar que le sería imposible olvidarlo, por lo que el panorama dibujado por Sango no solo era patético sino condenadamente posible, era patético pero podía verse a sí misma anciana y amargada rumiando lo que pudo haber sucedido si hubiera dejado su terquedad y su orgullo a un lado y le hubiese dado una oportunidad a Sesshomaru.
— ¿Y has pensado que bien podrías ser tu esa compañera? — Rebatió Sango lanzándole una mirada penetrante, viéndola abrir los ojos en shock antes de cerrar la boca en un firme y tensa línea.
— ¿No crees que ya me lo habría dicho? — Pregunto Kagome con calma mirando la copa vacía en su mano.
— ¿Le has dado la oportunidad de hablar y explicarse cómo se debe, le creerías si te dijera eso ahora mismo? Kag-chan te amo, Kami sabe que te amo como si fueras mi propia madre, pero te estas cegando con todo este asunto y olvidas que tú también te tomaste tu tiempo para decirle lo de la concubina y no, no te lo estoy echando en cara, solo quiero que abras los ojos y veas lo que estas apartando de ti — Decía Sango mirándola casi suplicante.
— No… el intentó hablar conmigo pero era muy pronto Sango, aún lo es y necesito más tiempo — Respondió Kagome conteniendo la ola de vergüenza que la inundo.
— Sabes que nunca me meto en tu asuntos al igual que tú no te metes en los míos, pero siento que tengo que decirte algo sobre esto y espero que no te molestes conmigo Kag — Dijo Sango suspirando agotadamente. — Desde que te conocí, jamás te vi tan feliz, cómoda y tranquila junto a ninguno de tus novios o amantes en el pasado, junto a Sesshomaru pude ver algo en ti que nunca vi antes, él te hace sentir feliz y segura, lo amas lo suficiente para hacerte la idea de un futuro con él, si él es un idiota, pero es TU idiota y piensa que si lo sigues empujando lejos, tendrás que enfrentarte a un futuro sin él, pero en contacto con él a través de Miroku y de mí. Piénsalo Kag, no cometas un error que posiblemente pagues el resto de tu vida — Decía Sango tomando la mano libre de Kagome dándole un fuerte apretón.
— Necesito unos días mas San-san… solo necesito poner mis pensamientos en orden… — Respondió ella sabiendo que Sango tenía razón, ella no estaba siendo nada justa al impedirle a Sesshomaru explicarse, sin embargo con todo el asunto de Inu no Taisho enfermo, ¿Seria el momento adecuado para hablar sobre el asunto del edificio y todo eso? Ella sinceramente no lo creía.
— Bien te diré lo mismo que con la carta y espero que esta vez SI me hagas caso "no te tomes demasiado tiempo", además ten en cuenta que en estos momentos él te necesita aunque no lo diga abiertamente, Sesshomaru es más una criatura de acción que de palabras y cualquier cosa podría pasar, ahora vamos tenemos que hacer cena yo despedir a mis chicas y tu hacer lo mismo más tarde — Finalizó Sango sonriendo de golpe y mirándola con los ojos cargados de burlesca malicia — Y esta fui yo en mi mejor imitación de ty cuando estas cabreada y aconsejándome hacer lo que tengo que hacer.
— Ja. Ja… solo por eso lavaras los platos hoy y el resto de la semana o no te daré postre — Dijo Kagome irguiéndose cuan alta era mientras guardaba la botella de sake y las copas en su bolso y se lo echaba al hombro sonriendo con auténtica y genuina malicia por encima de su hombro y Sango casi se echó a saltar de la alegría al ver en aquella expresión a su hermana y no a la mujer deprimida que había estado rondando el apartamento los últimos días desde el GRAN fiasco en el castillo del Oeste.
— Ohhhh… el retorno de la malvada señora jefe y la tortura del postre — Gimoteo Sango en tono de burlesco horror.
— Supongo que a eso le sumaras "la venganza del inu negro y el castigo compartido" — Señaló Kagome mientras ambas estallaban en carcajadas.
— Ni me lo recuerdes… cariño tu eres una santa para tener a ese macho en tu cama y no violarlo todos los días con su total consentimiento de eso estoy segurísima — Dijo Sango mientras atravesaban el deposito hasta llegar a la central de mandos eléctricos, poner la alarma y apagar las luces para luego salir y cerrar la pesada y maciza puerta y sus tres cerraduras blindadas. — es más que digo… eres súper mujer.
— Claro… solo soy terca — Señaló Kagome sabiendo que la terquedad no sería siempre su mejor protección contra él y el deseo que siempre parecía sentir hacia él y Yakko. — Además te casas en cuestión de días no deberías castigar más al pervertido
— Nop, aunque me muera en el intento Miroku no vera luz hasta que tú y Sesshomaru no vean luz y espero que eso sea como para la noche de bodas, claro que él no sabe eso aun — Respondió Sango entrando al ascensor junto a Kagome.
— Eso es injusto San-san el pobre pervertido se morirá envarado, eso podría ser una eternidad para el teniendo en cuenta que estamos distanciados— Señaló Kagome entre risas.
— Bien… le dejare ver luz algún día de la semana que viene. Que eso le recuerde jamás volverme hacer molestar… idiota además cariño con toda esa tensión sexual entre ustedes, no me extrañaría que manden todo al carajo y se violen mutuamente — Respondió Sango riéndose por lo bajo.
— Mala Sango, mala muy mala y tomando tus palabras y azotándolas contra ti "Es TU idiota pervertido" — Señaló Kagome.
— Seeepppp no me lo recuerdes, además posiblemente estaré semana y media bajo la regadera de agua helada si tengo que estarlo, pero él va a aprender… — Declaró Sango — condenado y sexy pervertido Inu — Gruñó bajándose en el piso de su fábrica, arrancándole una carcajada a Kagome que aun cuando las puertas se cerraron y el aparato siguió subiendo Sango estaba segura que podría haber seguido escuchando por encima de la bulla de sus empleadas trabajando.
Así que con una diminuta sonrisa satisfecha, por la conversación que había tenido con Kagome y estaba segura le daría mucho de que pensar Sango avanzó hacia el puesto de corte más cercano a ver lo que estaban haciendo, en menos de una hora todas estarían camino a casa y ella estaría tomando una ducha y lista para cenar, analizar las reacciones de Kag y poner a Miroku a lavar los platos con ella mientras el condenado trataba de seducirla inútilmente lo que le valdría una nueva ducha helada a ambos "p-o-r-s-e-p-a-r-a-d-o" y luego obligarse a dormir junto a él sin violarlo, ella realmente esperaba no tener que volver a castigarlo de aquella manera porque al final ella misma estaba sufriendo su propio castigo, con un poco de suerte aquella restricción entre ellos seria compensada con creces durante la noche de bodas.
=== S S ===
"Los Inugami de la casa de la luna como originalmente fueron llamados por su creador Tsukuyomi, Dios de la luna del panteón Nihon fueron desde el principio Adlb (antes de las bestias) criaturas inhumanamente hermosas y llamativas, conocidos por sus artes curativas sus místicos y poderosos rituales, sus apariencias inhumanamente hermosas y su férrea ferocidad y lealtad, fuera en el campo de batalla o en la vida personal y cotidiana.
Siendo hijos directos del Dios de la luna, ellos instintivamente siguieron los deseos de su creador en cuanto a la sagrada unión entre un macho y una hembra, especialmente tras el asesinato de una de sus hembras en medio de una disputa entre humanos y otros Youkai buscando emparejarse con ella, lo cual encendió la ira y el terrible dolor del Dios y lanzó sobre ellos su atadura a través del hilo rojo del destino el cual uniría a dioses, humanos, Youkai, bestias y a todo ser vivo, con la otra mitad de su alma lo quisieran ellos o no, y nada tendrían otros que decir sobre aquel edicto, porque incluso si alguien decidía ignorar la atadura y unirse a otro aquella "atadura temporal" se disolvería con el tiempo y el destino y la voluntad del dios en la forma del hilo rojo, se encargarían de unirlo con aquel a quien realmente estaba atado, fuera hembra o macho de cualquier especie.
Así pues los Inugami fueron los primeros en emparejarse bajo este concepto incluso desde antes del edicto formal de Tsukuyomi y cuando el edicto fue proclamado desde el Devas atravesando todos los planos astrales, fueron los hijos de la casa de la luna los que levantaron su voz creando así una serie de protocolos que servirían para determinar si realmente si el compañero o compañera seleccionado por los Youkai antiguos eran en efecto los correctos y no obedecían alguna ganancia personal.
Aun así habían algunos errores de cálculos muy parecidos a los que los humanos solían cometerse, pues "algo" aún faltaba en los Youkai de entonces y no fue hasta la caída del Gran Byakko-sama, (la última y honorable bestia guardiana, sagrada para todo el mundo fueran humanos, Youkai, Dioses y especialmente para el Oeste) que finalmente Tsukuyomi y los otros jóvenes Dioses comprendieron exactamente que hacía falta para que aquella atadura fuera realmente efectiva y no causara dolor entre sus hijos, hacía falta "el salvaje instinto de una bestia" que no fuera distraída por las percepciones del mundo mortal, con la llegada del alma de Byakko-sama como la primera bestia sagrada atada a un Youkai y eventualmente otros hijos de la casa de la luna nacidos con sus propias bestias, la dualidad de estos le permitieron reconocer a sus otras mitades y con el tiempo se encontraron "reclamando" a sus compañeras y obligando a los escribas a eliminar aquellos primeros protocolos creados al inicio y en su lugar tuvieron que escribir una amplia y variopinta cantidad de manierismos en hembras y machos por igual, según lo que se iba mostrando conforme estas parejas evolucionan camino al emparejamiento, creando así una larga recopilación de historias que demuestran infaliblemente la compatibilidad entre las parejas unidas o simplemente las claras señales de que un Youkai esta emparejado y su bestia sagrada ha encontrado a su pareja, aun cuando algunas veces la parte "racional" de cada Youkai ignoraba que ya había encontrado a su otra mitad."
Kagome detuvo su lectura preguntándose perpleja ¿Cómo era posible que un Youkai ignorara el hecho de haber encontrado a su compañera o compañero cuando su bestia lo conocía, no podía simplemente decírselo y ya? Con un suspiro resignado colocó el separador de páginas en el lugar donde había detenido su lectura, para levantarse y correr a vigilar las pizzas que tenía en el horno y asegurarse de que no terminarían comiendo "pizza-carbón" Sango estaba dándose una ducha y cuando saliera Kagome aprovecharía para tomar una y dejarla a cargo de la cena, una vez se aseguró de que la cocción estuviera en el punto correcto, Kagome regreso a su oficina y nuevamente a aquel libro que la gran dama Irasue le había obsequiado (mas para ella era un préstamo, pues la aterraba poseer un tomo tan delicado y valioso como aquel) que por alguna razón se había convertido en su última obsesión.
Mientras ojeaba nuevamente el pesado libro sobre su escritorio Kagome no podía evitar regresar a la página donde la imponente imagen donde Byakko-sama se alzaba hermosamente en una pose digna y orgullosa, estudiando cada detalle, cada elegante línea de su forma en la impactante imagen en el libro, el hermoso y orgulloso tigre blanco con la mirada dorado-rojizo le devolvió la mirada con solemne resignación, de alguna manera ella sabía que él estaba consciente de que moriría sin una compañera y cachorros que alegraran su vida, el noble y fiero guerrero que había dedicado su vida sin flaquear ni una sola vez, solo para que los dioses creadores se olvidaran de él y sus compañeros de armas dejándolos solos, sintió un grueso nudo en la garganta al verlo con detallada atención deseosa de replicar aquella imagen y borrar de su solemne expresión aquella resignación y latente tristeza, su corazón lloró por él y las otras bestias a quienes los Dioses creadores en un acto de mala planificación y calculo, habían olvidado obligándolos a vagar aquel mundo completamente solos, con su honor, dignidad y deber a cuestas.
"Los rasgo más notables de un Youkai que ha encontrado a su otra mitad es su incapacidad para mantenerse alejado de esta "sea hembra o macho" la necesidad de estar cerca de su pareja es casi un ente vivo que puede dar apertura a la bestia sagrada a tomar el control apartando todo obstáculo de su camino con la sola misión de estar en contacto con su pareja, la actividad sexual de un Youkai se ve afectada también por este pues no aceptará a otra persona en su lecho.
Los Youkai que han ignorado la demanda de su bestia sagrada, se han encontrado en los casos más leves padeciendo impotencia o frigidez en el caso de las hembras, y en medio de reacciones de rechazo más enérgicas, con el resultado sin cambio de la muerte o serio desmembramiento del intento de "reemplazo" del compañero o compañera predestinado.
Estos son extremadamente celosos y posesivos con sus parejas, sea alfa, beta u omega, sus instintos se vuelven más afilados y salvajes alrededor de lo que concedieran "suyo"
Comparten su cama, su "guarida" habitaciones personales etc. SOLO con su otra mitad, los Youkai a pesar de ser seres muy "sexuales" jamás invitan a un amante de turno a los aposentos que desde el vientre de su madre les han imprimado que solo es para compartir con las otras mitades de sus almas y sus cachorros, incluso la manada principal tiene acceso restringido a estos lugares de descanso, las bestias sagradas y sus amos tienden a bajar la guardia alrededor de sus otras mitades, ante estas se presentan vulnerables compartiendo no solo patrones de sueño sino sumisión en la forma que decidan mostrarla.
— Hey Kag apestas desde allá afuera — Dijo Sango desde la puerta de su oficina.
— Cancelaré la orden de mini-quesillos del cartering de tu boda — Dijo Kagome cerrando el grueso tomo con la cabeza dándole vueltas mientras trataba de no hacerse ideas locas, porque de una manera u otra mucho de lo que allí decía Sesshomaru lo había hecho alrededor de ella desde el inicio de su aventura-casi-relaciónaunque no podía saber si el había intentado estar con alguna otra mujer desde que compartía su cama Condenado macho traidor, como se atreviera lo castro aunque sea una ENORME pérdida para el mundo en especial para MI Gruñó Kagome en su mente visualizándose con claridad ahorcando al Daiyoukai alegremente antes de ponerle un condenado collar para perros de plástico barato con la palabra "Fluffy-sama" en la placa de identificación y mostrarlo al mundo compartiendo así su vergüenza.
— Nuuuuu, nuuu no es cierto solo era broma Kag-chan no me hagas esooooo — Dijo Sango dedicándole un enorme puchero.
— Lo pensaré, pero por ahora como dices que "apesto" estaré buscando otro posible postre con que reemplazar los mini-quesillos — Declaró Kagome con solemne seriedad haciendo palidecer a Sango.
— Vamos Kag solo bromeaba, ve date una baño mientras yo vigilo la cena y espero a los chicos que ya vienen subiendo — Dijo Sango en tono suplicante.
— Ya… mientras estas en eso pon la mesa mientras tu pervertido se baña — Dijo Kagome levantándose y saliendo junto a Sango de la oficina con el libro aun en las manos.
— Bien… oye Kag ¿a dónde vas con ese libro? — Comentó Sango señalando el libro enjoyado que sabía que lady Irasue le había dado y que ella planeaba devolver en cuanto lo leyera, cosa que ella misma no criticaba teniendo en cuenta de que aquel libro debía costar más que todas las posesiones de Kagome y ella juntas.
— Quiero terminar de leer esta página para terminar ese capitulo antes de cenar, mañana me toca ir a comparar sola y de nuevo al condenado banco — Respondió Kagome exasperada al recordar que había pasado una semana y un día desde que toda la mierda estallara sobre ella.
— Vamos, te dije que no iras al banco sola de nuevo — Dijo Sango con una expresión seria que no dejaba espacio para discutir, mientras se recostaba de uno de los bancos altos de la cocina.
— Bien me ahorraste tener que sobornarte para que me acompañaras, pero eso incluye las compras también — Dijo Kagome riendo por lo bajo y entrando a su habitación justo cuando la puerta doble del ascensor se abría y los dos Inu Youkai hacían acto de presencia, si Kagome hubiese tardado un par de minutos más en entrar, habría visto el alivio crudo y salvaje plasmado en el rostro de ambos en especial de Sesshomaru.
=== S S ===
Kagome se arrancó la ropa y la dejó en la cesta de ropa sucia, tomando un cómodo pantalón de algodón negro ancho y una camiseta gris con la frase "It's MY life, in now o never" ropa interior limpia y lo dejó todo sobre la cama antes de meterse en el baño envuelta en una toalla y con el libro en las manos sobre ora toalla limpia y se permitió leer lo que le faltaba de aquel capitulo con rapidez.
"La comunicación entre la bestia sagrada y su amo es un vínculo esencial que no solo es la prueba más fiel de la sanidad mental de ambos, de él buen estado del equilibrio espiritual entre ambos y rara vez el amo ignora a su bestia o viceversa, aunque siempre hay casos de extrema terquedad y arrogancia entre uno y otro, por lo general cuando la bestia sagrada de un Youkai guarda silencio, es la señal más clara de desequilibrio espiritual entre ambos y el inicio de una espiral en caída libre hacia la locura y finalmente la partida de este mundo de ambos, cabe destacar que dicho evento es extremadamente riesgoso, muchas records se han guardado a través de los milenios de la fuerza destructiva que supone un Youkai sin ancla, mientras más poderoso el Youkai mas es el riesgo bajo el cual el resto de mortales y Youkai por igual estarán, hasta ahora ninguna casa se ha salvado de tener miembros en esas condiciones, y para ellos la misma y única solución se ha aplicado desde el inicio y es la caza y eliminación inmediata del Youkai enloquecido, pues hasta ahora no se conoce forma alguna de revertir el proceso..
Una de las pocas veces en la que el silencio de la bestia sagrada es aceptable y plausible es por lo general cuando está ha encontrado a su compañera (o), es tradición que el "amo" o la parte "lógica" de un Youkai comprenda y "reconozca" a su compañera (o) sin la intervención directa de su bestia o terceros, de esa manera la parte lógica no estará siendo "condicionada" a favorecer a una persona en particular y así la aceptación estará libre de manipulación alguna, hay muchos casos en los que la bestia a interactuado con su compañera (o) sin esta develarle la naturaleza de su interés a su elegida (o) y solo cuando la parte "lógica" comprende lo que sucede y acepta a su otra parte, la bestia sagrada tiene libertad para comunicarse con su contraparte estableciendo así el inicio de una fusión total entre los tres que mantendrá al Youkai en cuestión, atado a la cordura y a este mundo siempre y cuando su compañera (o) exista.
Solo la pate lógica tiene el derecho y el honor de informar a su compañera (o) de su descubrimiento por lo general reclamando verbalmente ante testigos su derecho y deseo de emparejarse impidiendo así avance alguno de cualquier otro macho interesado, una declaración verbal o física se considera un compromiso inmediato sin importar si es macho o hembra quien lo hace, o incluso poca importancia tiene su raza si el reclamo es válido justo y apropiadamente certificable con un mínimo adecuado de dos testigos dentro o fuera del clan de alguno de los implicados, así la bestia podrá proceder a iniciar también su cortejo."
Justo allá Kagome coloco nuevamente el separador de páginas y cerró con un golpe seco envolviendo el libro varias veces con la esponjosa toalla blanca tratando de no pensar en que según los términos de aquel libro ella definitivamente había reclamado a Sesshomaru como suyo frente a un número adecuado de gente, Sango las dos Youkai araña, la idiota dela ex vendedora y media docena más de clientes y empleadas del lugar.
— Oh Kami… ¿Qué demonios hice? — Murmuro con una nota de pánico mesclado con espanto antes de enfocarse en su ducha dejando a un lado toda la información que ahora aba vueltas en un violento torbellino de ideas en su mente.
=== S S ===
— Miko… — Dijo Sesshomaru siguiéndola de cerca hasta la cocina del café a esa hora vacía donde ella estaba descargando el carrito de carga lleno de vasos desechables, servilletas y otras cosas que necesitaban reabastecerse, el había notado desde que ella había salido del baño húmeda y precariamente vestida con una esponjosa toalla azul rey (tentando a Yakko y a él a arrancar la ofensiva prenda y secar cada gota de agua sobre su lujurioso cuerpo a lametones) que ella lo había estado observando furtivamente como si estuviera analizándolo por alguna razón que él no alcanzaba a comprender, pero que le preocupaba e irritaba en partes iguales.
Al no obtener respuesta de ella a su tercera llamada de atención, Sesshomaru avanzó hacia ella dejando que su Youki la rodeara acariciándola deliberadamente con el segundos antes de tomarla del hombro derecho haciéndola girar sobre si misma hasta quedar frente a el y levantarla en brazos y enredando las piernas de ellas alrededor de él, e inmovilizándola con su peso aprisionándola contra la pared y su duro cuerpo.
— ¿Sessh… Sesshomaru? — Soltó ella perpleja ante el sorpresivo ataque, un momento estaba analizando su comportamiento sin ver nada más de lo mismo y nada de lo que describía el libro y de repente estaba atrapada entre la pared y un MUY excitado Sesshomaru que no parecía muy apurado en ocultar su deseo por ella, logrando que su corazón diera un salto y se lanzara a una carrera magistral sintiéndose sonrojar al sentir su propio cuerpo tensarse, inflamarse y prepararse para él.
— Este te ha llamado tres veces y tres veces has ignorado a este… Dile a este Sesshomaru que sucede para que estés tan lejos — Respondió Sesshomaru mirándola fijamente.
— Oh… discúlpame estoy algo distraída — Respondió ella dando ligeras palmadas en los antebrazos de Sesshomaru en una muda petición de liberación intentando con todas sus fuerzas de no estregarse contra el en ese punto intimo que suplicaba por ser tocado y explotado por él.
— Distraída… has estado analizando a este como si fuera un insecto raro bajo un microscopio de última generación — Dijo el ignorando deliberadamente su silenciosa petición, mientras Yakko lo urgía a restregarse contra ella mostrándole cuanto la deseaban, o mostrándole ideas MUY graficas que atentaban contra su férreo control de como seducirla y lograr que le revocaran a Kagome todos los permisos sanitarios del café para la media mañana del día siguiente, si el cumplía con su parte y la seducía sobre la isla gigante de la cocina industrial del café, mas decidiendo ignorar las ideas de Yakko que bordeaban la fantasía erótica de cualquier macho sano y viril como el, optó por mantenerla justo donde la tenía completamente abierta a el e inmovilizada entre su duro cuerpo y la pared tras ella, deleitándose con los espirales del aroma del crudo deseo que expedía de ella.
— So…solo, quería saber… si estabas bien… — Dijo ella sin mentir realmente pues si bien había estado buscando alguna señal en el sobre lo que había estado leyendo (para su completa decepción y depresión sin encontrar nada) También quería saber cómo se sentía, como estaba su padre y si había alguna cosa que se pudiera hacer por él.
— No estas siendo completamente sincera — Señalo el exasperado presionando su dureza contra ella haciéndola temblar y gemir ligeramente ante su contacto y conteniendo el mismo un profundo gruñido al sentí una bola de lujuria atravesarlo con fuerzas.
— Demonios Sesshomaru… por favor… — Gimió Kagome al sentirlo rozar su punto más sensible antes de presionar sobre el con firmeza, como si las capas de ropa no existieran estimulándola aún más casi al punto de sentir los inicios de un orgasmo clavar sus garras en ella, manteniéndola en ese punto sin ella poder hacer nada más que verlo a los ojos completamente a su meced.
— Dilo — Presionó Sesshomaru.
— Estaba pensando en nosotros ¿ok? Y quería saber algo y sin tener que preguntarte directamente asumí que solo podría saberlo si te observaba con atención — Respondió sonrojada y negándose a verlo a los ojos — ¿Puedes bajarme de una vez? — Añadió en un gruñido feroz.
— No hasta que le digas a este, que querías saber, pregunta — Respondió el ahora curioso por lo que ella pudiera estar leyendo, él no sabía exactamente que tomo le había obsequiado su madre, más conociéndola la ladina mujer bien podría haberle obsequiado alguno de sus antiguos diarios.
— No estoy preparada para preguntar eso, además creo que no debería tener que preguntar eso, así que dejémoslo estar — Respondió ella esforzándose por no gemir ni restregarse más contra él, sintiéndolo tensándose contra ella de inmediato y mirarla con los ojos dorados rojizos, señalando la presencia de Yakko en ese momento, algo en sus ojos en ese momento removió algo en ella.
— Este Sesshomaru es paciente y te dará el tiempo que necesitas para pensar, pero ten en cuenta una cosa… este no va a dejarte ir Kagome — Dijo Sesshomaru atrapando la boca de Kagome en la suya, con un beso abrazador cargado de todo lo que sentía en ese momento, por lo que no era de extrañar que ambos terminaran muy excitados y respirando trabajosamente.
— Después de la boda de Sango Sesshomaru, ni un día mas ni un día menos… — Dijo Kagome.
— Sea… pero igual no podrás deshacerte de este y de Yakko — Advirtió Sesshomaru permitiéndole deslizarse por duro cuerpo hasta tocar el suelo con la punta de los pies —
— Eso sería acoso y es penado por la ley — Señaló Kagome finalmente removiéndose y poniendo los pies por completo en el suelo e internamente dando gracias a Kami de que el aun no la soltaba o se habría avergonzado a si misma cayendo a los pies de él como un charco hirviendo.
— Este te asegura que no sucederá tal cosa entre nosotros… — Dijo el con una ligera sonrisa que le puso los nervios de punta y antes de ceder a la tentación y lanzarle los paquetes de cucharillas plásticas a la cabeza, Kagome se apartó de él cuidando de no respirara el adictivo olor que el despedía y estaba segura que eran feromonas muy potentes y se dedicó a terminar lo que había estado haciendo antes de que el la interrumpiera, la excitara y la dejara hirviendo de deseo no satisfecho. =Condenado, cruel y sensualemente malvado macho= Pensó moviéndose mecánicamente por el lugar sintiendo la penetrante mirada dorada de él seguirla a todas partes, aun cuando él se había puesto a ayudarla.
=== S S ===
Las imágenes no mentían, decidió la persona que estudiaba con fija atención las fotografías de una joven mujer con rasgos asiáticos con la sola excepción de los intensos ojos azules enmarcados en gruesas y largas pestañas negras azuladas como la larga y lujuriosa cabellera que le caía a la mitad de la espalda, junto a otra de cabellos castaños al igual que sus ojos, en la variedad de fotos que tenia en su poder a veces estaban las dos solas y otras veces salía sola o en compañía de una Nekomata, Lord Sesshomaru, lord Miroku o algún que otro Okami entre otros personajes de los cuales tenia todos los expedientes completos.
Habían muchos rumores rodeando a aquella mujer y al recién nombrado señor del Oeste, el conocido "príncipe caído" y Señor legítimo de la casa de la Luna, dentro y fuera del consejo se hablaba de ella y de la relación que parecía tener con el Daiyoukai, el Youkai más poderoso de entre ellos.
Se decía que era una Miko, una Hanyou, y otros que era una descendiente de la familia de lady Midoriko, que era un Kitsune de Inari-sama, otros susurraban con profundo temor reverente que ella era laun deidad y compañera del Daiyoukai, por lo tanto la hembra que Byakko-sama había estado esperando por milenios, lo único que se sabía con seguridad entre la corte Youkai era que la mujer no era una doncella en apuros esperando a ser rescatada, era más bien una guerrera lista para cortar cabezas y las dos primeras que habían rodado (por razones no develadas aun) habían sido la de Inu no Taisho y su concubina y se sospechaba (aunque seguían juntos) la del mismísimo Señor de la casa de la Luna, aunque la última sospecha carecía de validez, pues según el ultimo reporte sobre su escritorio, la mujer había reclamando a lord Sesshomaru frente a testigos en una Boutique de alta categoría llena de testigos, de una forma que obedecía mas la reacción de una hembra Youkai furiosa ante la amenaza de otra hembra, que la de una mujer humana, fuera esta una alfa de la categoría de la mujer en cuestión o no.
— ¿Qué debemos hacer mi lord? — Pregunto un Okami pardo de ojos verde hoja.
— Continúen vigilando y protegiéndola como hasta ahora la seguridad de esta mujer y los suyos es prioridad, hasta nuevo aviso (o más bien hasta confirmar que no era la compañera de Yakko-sama pero no podía decírselo a él, aquello era extremadamente clasificado) si algo o alguien se acerca a ella, con intenciones de hacerle daño… atrápenlos y tráiganlo ante mí — Dijo el hombre con un ligerio asento extranjero.
— Si señor — Respondió antes de salir del despacho seguido de tres más.
— ¿De dónde saliste tu Kagome Higurashi? — Pregunto a la nada viendo las fotografías donde la mujer sonreía junto a la otra que estaba identificada como "Sango Higurashi" su hermana mayor, con perpleja atención al detectar algo familiar y a la vez desconocido en ella,pero ¿Donde habia visto a alguien con esos razgos?.
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo
