Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
NOTA: Antes que nada me disculpo por el retraso de la actualización, lamentablemente el inicio de clases, las terapias de mi hijo menor y otras cosas de la vida cotidiana me cambiaron TODO el horario planificado, además quiero aprovechar para decirles que regresaré a mi día de actualización anterior es decir "SABADOS" los días de semana son muy complicados para mi ahora. Gracias a todos los que me dejaron review, no estaba muerta ni de parranda (ojalaaaaa la ultima opción no esta mal XDDDD) besos y gracias por seguir allí.
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Y es cuando crees que todo está tomando el curso correcto dándole paso a un futuro brillante y lleno de esperanzas, cuando algún maldito esqueleto sale de algún armario a bailar y a joderle la vida a todos…
Tengo miedo, acepto y lo reconozco no hay forma de calificar lo que estoy sintiendo ante todo lo que en cuestión de días se viene encima para mí, para Kag, Sesshomaru y mi Miroku, no envidio a Kagome y a Sesshomaru, debe ser terrible ser los alfas, los responsables del resto de la manada y ahora que todo esto se complica cada vez más puedo ver una parte que Kagome siempre mantuvo lejos de mi atención, tal vez para no hacerme sentir el peso que mi presencia y los problemas que traje conmigo, supusieron para ella o tal vez para no hacerme sentir inútil.
¿Qué debo hacer?
Por un lado sé que las responsabilidades de ambos los obligan a estar en primera fila, y por el otro siento el deseo egoísta de atarlos a ambos y mantenerlos a salvo en nuestro apartamento, Sesshomaru el pobre idiota Daiyoukai superpoderoso custodio del gran BYAKKO-SAMA (por cierto joderrr) es el amor de mi amada hermana, perderlo no es una opción, de echo es inaceptable y mi idiota pervertido es MI macho, mi hombre por supuesto que no quiero exponerlo a ningún peligro.
Ahora que está molesta habilidad de Kag ha hecho aparición (una vez mas) mi temor se hace más sólido y real, pues si bien solo se ha manifestado tres veces en nuestras vidas, este don ha sido infalible y el margen de influencia que Kag tiene para modificar lo que sucederá es mínimo, teniendo en cuenta que ella misma no recuerda mucho… o nada.
Kami… danos fuerza y valor para enfrentar lo que viene, danos sabiduría y una señal aunque sea pequeña de lo que debemos hacer para evitar el desastre que se nos viene encima, Kagome luchará contra todo no tengo ni que esperar a que despierte para saberlo, lo sé y punto, Kirara y yo estaremos allí para ella y lucharemos a su lado igual o más que en el pasado, pues ahora tenemos mucho más que perder y no me refiero a nivel material…
Solo diré…
Prepárate sea quien seas, porque las Higurashi no somos damiselas en apuros y vamos a por ti, y te prometo que cuando acabemos contigo… suplicaras tu muerte y te la negaremos, eso es el privilegio de otros, pero gustosamente atestiguaremos tu derrota y con un poco de sangre fría y suerte… tu expulsión de este mundo
Sango Higurashi
Taiyija consagrada al Clan Higurashi
Templo del Atardecer
Cap. 31: De la oscuridad del pasado.
Ella estaba deliciosamente excitada y él era (felizmente debía señalar) el culpable de esa reacción y no podía (ni quería) evitar sentirse orgulloso por eso, al punto que tenía que usar todo su poder para contener a Yakko y evitar que se pavoneara alrededor de ella en una muestra clara de satisfacción y abierto inicio formal de reclamo (que seguramente ella no apreciaría, al menos no en aquel momento donde todo era incierto entre ellos) y si era sincero con ella y con el resto del mundo, el sinceramente ansiaba el momento de poder rodearla varias veces hasta que el olor de él saturara su piel, después de haberla llenado con su carne y con su esencia al punto que si aún su siclo llegara y se fuera sin el haberla poseído (cosa que dudaba que alguna vez sucediera y Yakko y él tenían mucho que decir sobre ese punto) su olor J-A-M-A-S la abandonaría, pues para entonces su reclamo sería algo que ni aun la muerte podría desacreditar, ambos serian finalmente "uno" en todos los sentidos.
Por ahora Sesshomaru la observaba con rapaz atención, mientras Kagome a escasos dos metros de distancia llenaba los anaqueles superiores con paquetes de servilletas, haciendo su mejor esfuerzo por ignorarlo y actuar como si el picante y delicioso aroma de su deseo no estuviera rodeándolos y tentándolo a él, a hacerla poner en peligro los permisos de sanidad de su negocio tras seducirla y (salvajemente) devorarla en el largo mesón de la cocina industrial de su librería&café que debía señalar que tenía la altura justa para lo que tenía en mente.
En un rincón de su mente, Yakko daba rienda suelta a su ingenio y susurraba opciones de como arrancarle un par de orgasmos, mientras la desnudaba (muy rápidamente) y procedía a poseerla completamente, jugando con la idea de averiguar hasta que piso podrían escuchar sus gritos de placer, y se preguntaban si ella se sonrojaría de vergüenza al coincidir con algunos de los muchos Okami que vivían en su edificio que seguramente habrían escuchado hipotéticamente (y él contaba justamente con eso, pues nunca estaba demás establecer un reclamo solido) sus gritos de satisfacción, de la satisfacción que solo ellos podían darle, e incluso ella sabía eso.
Sesshomaru la observó pararse en las puntas de sus pies y estirarse toda su estatura (la cual era más de la media normal en una mujer japonesa y ellos habían decidido que era un punto a favor para ambos) tratando de colocar una caja de pitillos sin lograrlo, y aun así sin pedirle ayuda seguía tercamente intentándolo una y otra vez con el mismo resultado arrancándole una ligerísima sonrisa burlona, mientras el colocaba sin problemas la última caja de vasos en los mismos anaqueles que ella estaba tratando de alcanzar sin éxito y sin pedirle ayuda «La terca y orgullosa mujer » pensó con un deje burlón.
— Siempre puedes pedir ayuda a este Sesshomaru — Susurró Sesshomaru en tono ronco y saturado de crudo deseo al oído de Kagome haciéndola temblar de los pies a la cabeza, deslizando su brazo alrededor de la marcada curva de su cintura y apretándola contra él, sintiéndola contener el aliento e impidiéndole huir de su agarre, mientras restregaba sin vergüenza alguna su cuerpo y su dolorosa erección contra ella, sintiendo el ritmo cardiaco de ambos acelerarse y la respiración de Kagome volverse errática, y aprovechando ese momento de distracción para quitarle la caja que había estado tratando de colocar en el anaquel fuera de su alcance y haciéndolo por ella, mientras Yakko aullaba animándolo abiertamente a tomarla y no solo a marcarla superficialmente con su esencia, pues ambos sabían que ninguno de ellos se conformaría simplemente con eso, de alguna manera ambos tenían que seducirla y marcarla apropiadamente para que no quedara duda alguna de a quienes pertenecían ambos.
— S..Sesshomaru co…compórtate — Atinó a decir ella dando gracias al cielo de poder pronunciar las palabras sin temblar tanto.
— Este Sesshomaru se está comportando muy bien — Susurró el bajando su cabeza hasta su hombro izquierdo y deslizando su nariz sobre la unión del hombro y el cuello de Kagome aspirando con fuerza y mordisqueando el punto donde ambicionaba colocar su marca sobre ella, sintiéndola estremecerse contra él y dejando escapar un estrangulado gemido mientras él los torturaba a ambos, con toda la deliberada intención posible en sus acciones.
— Sessho… Sessho…— Decía ella tratando de hacer que se detuviera mientras cada lametón la enviaba más y más lejos de la cordura, como el condenado y taimado macho sabía que sucedería, casi visualizándose sobre el invitador borde de la larga isla de su concina industrial, con las piernas alrededor de Sesshomaru, mientras él la poseía salvajemente con toda la intención de enloquecerla (y MUY posiblemente hacerla perder todos sus permisos sanitarios por contaminación bilógica) Sexo húmedo, salvaje y deliciosamente liberador… o negocio, puestos de trabajo directos e indirectos, reputación comercial Pensaba sintiendo fuego liquido correr por su cuerpo concentrándose en el núcleo entre sus piernas que prácticamente gritaba ser atendido …¡OH DEMONIOS! Gritó Kagome en su mente, finalmente apartando un poco la neblina de deseo de sus pensamientos racionales saturados de feromonas y de imágenes claras y precisas de lo que le estaría hacerle a aquel condenado macho aun cuando ella seguía MUY cabreada con él.
— Kagome — Susurró el lamiendo con deleite ese punto en particular en su cuello, que siempre había sido una zona erógena de importancia para ella.
— ¡Sesshomaru! — Soltó Kagome con una nota ronca goteando deseo y maldiciendo mentalmente a su cuerpo traidor, mientras forzaba una ligera descarga de Reiki con toda la intención de apartarlo, y gimiendo desvalida cuando el prácticamente ronroneo en su oído haciéndola consiente de sus senos pesados (que ahora prácticamente estaban sobre el antebrazo de él) y sensibles estimulándose con cada diminuto roce contra el encaje de su sostén, con cada bocana de aire que ella tomaba o cada minúsculo movimiento inconsciente que hacía, enviando descargas de placer a su cuerpo sensibilizado y para su frustración y bochorno, guiándola haciéndola sentir los primeros picos de un poderoso orgasmo con alarmante rapidez.
— ¿Sabías que cuando alcanzas el éxtasis, liberas la misma cantidad de Reiki que envía a este Sesshomaru a descargar su semilla en ti y a Yakko a aullar de placer atándonos juntos? — Dijo Sesshomaru contra el cuello de Kagome donde ahora había una ligerísima marca rosácea justo donde había lamido y mordisqueado ligeramente.
— Tu… tu… eres una caso… detente ahora… — Dijo ella mortificada dejando ir más Reiki y casi chillando de frustración cuando el solo empezó a reírse por lo bajo, enviando temblores de placer por su espalda directo a su centro más íntimo, obligándola a cerrar la boca con firmeza o avergonzarse más a si misma gimiendo desvalida, mostrando cuan débil era ante él y sus avances No que el condenado macho no lo supiera ya claro está, bien Kagome ahora gime y suplícale que te dé un buen polvo sobre la barra del café, nunca lo has intentado en un lugar público chica… ve ahora es el momento Pensó ella sarcásticamente.
— ¿Estas consiente de que nuestro olor está desapareciendo de tu cuerpo verdad? — Dijo Sesshomaru separándose de ella apenas lo suficiente para evitar que sus cuerpos se tocaran directamente, aun así ambos podían sentir aun el calor corporal del otro y aspirar el adictivo aroma que de ellos emanaba a raudales, espacialmente ahora especiado con el deseo latente entre ellos.
— Creo que Yakko-sama fue bastante "claro" en ese punto — Dijo Kagome empujando el fuerte brazo que la rodeaba lejos de ella y apartándose de él unos pasos y volviéndose muy tensa a mirarlo, recordando de golpe la conversación que había tenido con Yakko sobre ese tema en particular, pestañeado furiosamente mientras el recuerdo de aquella conversación en particular regresaba a ella y lo miraba fijamente un instante antes de apartar la mirada, sintiendo que si seguía mirándolo ella simplemente mandaría a la mierda a su negocio y a sus empleados y simplemente lo violaría (con su consentimiento y ayuda activa) justo donde estaba parado.
— Yakko-sama y este necesitan sentir nuestro olor sobre ti… sabemos que aún no hemos arreglado nada pero… — Dijo el con sinceridad, sin dejar de comérsela con la mirada.
— ¿Y tienes esperanzas de arreglar algo? — Preguntó Kagome sin poder evitarlo, ella sabía que lo deseaba, que lo amaba aun cuando él le había salido con semejante puñalada a traición, al no sincerarse con ella sobre el edifico y sus intereses iniciales, porque a esas alturas con la cabeza más clara y la sangre tranquila, ella podía (quería) creer que su relación con él, y el condenado asunto eran dos cosas completamente distintas, de lo contrario ella no sabría qué hacer.
Porque ¿Cómo perdonarle entonces si pretendía "seducirla" para manipularla y hacerle venderle o quién sabe si regalarle el edificio? (posiblemente dejándola en la calle junto a Sango y a Kirara); ¿Que si su interés solo era el edificio y ella solo fue un conveniente añadido vulgarmente hablando "un buen alivio de testículos"? en ese caso y simplemente, aunque muriera de dolor ella jamás podría perdonarlo y se obligaría mediante cualquier medio posible a mantenerse lo más alejada de él posible, incluso si eso significaba visitar a Sango en una nueva casa lejos de ella y solo los días en que se aseguraran que Sesshomaru no estuviera en el lugar o incluso en la ciudad (o país ya que estaban).
— Este y Yakko tienen la esperanza de que puedas perdonarnos una última vez Miko, nuestro olor sobre ti nos da la esperanza de que no nos repudiaras, calma a Yakko y a este saber que de una forma u otra estamos en ti — Respondió el con un ligero tono dolido que solo terminó arrugándole el corazón de dolor a ella.
— Sesshomaru… entiendo… eres un Inuyoukai, el aroma es importante para Yakko-sama y para ti… — Respondió Kagome mirándolo a los ojos — Pero entiende que si arreglamos esto necesito poder confía en ti, y si cedo ante ti ahora, jamás sabrás si mi decisión fue sincera o si fui a ti cegada por el deseo y aunque lo niegues ahora, no podre confiar en ti y de alguna forma jamás me respetaras como merezco…
— Este jamás te irrespetaría — Respondió el de inmediato mientras Yakko negaba con furia tratando inútilmente que ella lo escuchara directamente.
— De eso no estaré segura hasta que no aclaremos todo este asunto con la mente clara y sin ningún tipo de coacción; no soy perfecta y eso no puedo negarlo y sé que no debo esperar perfección de tu parte, todos cometemos errores y estuve muy cerca de olvidar ese pequeño detalle, así que dale las gracias a Sango por señalarme ese punto… — Dijo Kagome levantando una mano entre ellos pidiéndole en silencio que la dejara hablar. — Ambos sabemos que incluso a pesar de estar dolida y muy molesta contigo, te sigo deseando creo que ya tuvimos esta conversación la primera vez que me heriste con tus acciones meses atrás y no es necesario señalar ese punto que de paso es condenadamente obvio.
— Este no puede evitar tocarte, este y Yakko necesitan de ese contacto entre nosotros — Respondió Sesshomaru sintiéndose más optimista con la respuesta de Kagome, que dejaba entrever (lo pretendiera ella o no) que aun había la posibilidad de reconciliación y eso era mejor que la perspectiva de hablar una última vez y despedirlo con una patada en su noble y aristocrático trasero.
— Kami Sesshomaru… esto es difícil para mí… — Dijo Kagome con un suspiro pesado, sin querer señalar abiertamente que ella no podía evitar sentirse furiosa consigo misma al simplemente derretirse irremediablementeante él, no podía decirle que se sentía como una mujer fácil, débil y estúpida por ceder a sus pasiones a "EL" cuando aún estaba dolida y molesta con él por todo el asunto del edificio y su confianza destruida.
— Para nosotros es difícil también… te necesitamos, te extrañamos— Dijo Sesshomaru con la voz rasposa dejando traslucir un borde áspero y salvaje en sus profundas notas, extendiendo una mano llena de garras hacia ella. ¿Qué haces? Preguntó Sesshomaru con calma, sintiendo que Yakko no estaba intentando hacer nada físico AUN.
— Yakko-sama… estoy aquí, no entiendo cómo pueden "extrañarme" y de necesitarme ¿No estoy aquí para ustedes, no les dije que pueden contar conmigo ya? — Dijo Kagome mirándolo confundida, más cuando los ojos dorados rojizos de Sesshomaru la miraron refulgiendo de crudo deseo Kagome entendió en qué sentido él estaba diciendo que la "necesitaban y extrañaban"
— Somos bestias mi querida miko, todas nuestras acciones son instintivas, somos salvajes bajo la capa de civilizada elegancia que proyectamos, al final seguimos siendo bestias y eso tiende a olvidarse, pero eso no cambiará… este necesita "tenerte" estar profundamente dentro de ti y llenarte con nuestra esencia… ¿Tienes idea de lo cerca que estamos de perder el control, cada vez que sales de nuestra habitación con nuestro olor desapareciendo poco a poco? — Dijo acercándose a ella hasta que Kagome finalmente tomó la mano extendida hacia ella, evadiendo las filosas garras y el inmediatamente la envolvió entre sus brazos y la miró fijamente y sin pestañear.
— Creí que tenían mejor control sobre ustedes mismos que esto… es decir ustedes son "Daiyoukai" ¿No se supone que tienen un control casi perfecto sobre sus instintos y todo eso? — Respondió Kagome viendo a Sesshomaru fijamente a los ojos donde podía ver la clara señal de la presencia de que Yakko estaba en ese momento en control.
— Daiyoukai… no es solo un título que señala el nivel de poder en un Youkai sino también el nivel de peligro que suponemos para el resto del mundo si perdemos ese férreo control que se supone que tenemos, ¿Sabías que Sesshomaru es el único Daiyoukai en los últimos mil años? Hay una razón para ello… — Decía Yakko aspirando con glotonería el olor de Kagome aun teñido de excitación.
— Prácticamente nacido un Taiyoukai, Sesshomaru fue celebrado en las cuatro casas cardinales con tal algarabía que hay documentos históricos sobre eso… pero hay más allí que eso ¿verdad? — Respondió Kagome echando mano de sus conocimientos de historia.
— En efecto… pero eso es para "él" explicarlo y luego este Yakko tendrá libertad para hablarte de eso, el punto es que este necesita tu olor mezclado con el suyo para poder estar tranquilo y evitar dejar un camino de machos desmembrados si olisquean mucho alrededor de ti, Miko aunque ofenda tu espíritu independiente, para Sesshomaru y este Yakko eres "nuestra" para cuidar, proteger, poseer y con un poco de suerte si nos lo permites, impregnar… este realmente desea verte henchida con su semilla miko Kagome, nuestros cachorros serán únicos y poderosos — Respondió Yakko apretándola con un poco más de fuerza contra él.
— No es la primera vez que dices eso — Señaló Kagome tratando de controlar los latidos de su acelerado corazón y de no empezar a suspirar como una hormonal e idiota adolecente, sus solas palabras enviaban escalofríos de deseo por todo su cuerpo y revivían con más fuerza aquella imagen mental que había tenido, de ambos acunando a su cachorro.
¿Dónde estaba la mujer ofendida, dolida y muy cabreada, porque demonios este Youkai y su bestia tenían la capacidad de reducirla a un cargo tibio a sus pies? Joder Kagome Higurashi, ¿Por qué carajos preguntas lo que ya sabes? Estas completa e irremediablemente enamorada de ellos, así que deja de hacerte la idiota y has lo que ya sabes que vas a hacer Se dijo así misma prácticamente abofeteándose y estremeciéndose a sí misma mentalmente sacándose efectivamente del letargo de autocompasión en el que había estado hundida desde que las palabras de Toga escaparan de su boca aquel condenado día.
— Este te asegura que no será la última vez que escucharas eso de este — Respondió el con un ronroneo satisfecho, mientras Sesshomaru monitorizaba la conversación entre ellos con un borde de perpleja impresión, al ver lo bien que ellos parecían conversar y lo centrado que Yakko parecía estar durante su interacción con ella, a quien trataba como su igual en todos los sentidos.
— Sesshomaru nunca a dicho algo sobre eso — Señaló ella con cautela mirándolo con cuidadosa atención tratando de leer más allá de sus pocas expresiones faciales.
Era muy extraño que un Youkai tuviera descendencia sin antes tener una compañera (o compañero en el caso de las hembras), aunque habían registros que señalaban aquellos casos especiales como el de varias casas cardinales y plebeyas por igual, y aun así estos eran extremadamente extraños y contados, sabía que en algunos raros casos de infertilidad una "pareja" podía buscar a una tercera persona para traer al mundo a un cachorro y así continuar con el legado de la pareja y para ello necesitaban la completa colaboración de bestia y amo por igual, tanto para la concepción como para el nacimiento y eventual ritual de atadura de sangre, en muy raras ocasiones se daba la "adopción" como los humanos la conocían en cuyo caso se aplicaba un ritual de sangre tan complejo que muchas veces se esperaba a que el cachorro llegara a una edad "aceptable" para sobrevivir el poder de la atadura y nuevamente estaba Inu no Taisho quien había engendrado no uno, sino dos hijos con dos hembras que no eran sus parejas, Irasue por tener algún vínculo espiritual "aka emparejamiento temporal" con la bestia de Toga en aquellos días, y la innombrable concubina seguramente por el estado de perpetua confusión de bestia y amo a la hora de impregnarla.
Por eso cada vez que Yakko sacaba el tema de los "cachorros" que deseaba ver crecer en ella, Kagome se espantaba aún más por ese pequeño/gran detalle, que por el hecho de no creerse lista para tenerlos, pues para eso Sesshomaru y Yakko tendrían que estar de acuerdo y realmente desear embarazarla, sin hablar de la completa ausencia de compañera que explicara la necesidad/deseo de este de tener descendencia, además hasta ahora no se conocía de ningún Youkai hembra o macho que deseara tener cachorros sin tener una compañera o compañero que criara a este junto al padre o madre y ciertamente Sesshomaru jamás había nombrado algo sobre cachorros y no se veía muy apurado en tenerlos si señalaba el caótico ritmo de vida que llevaba, aún más ahora con el Oeste también sobre sus hombros.
— Él sabe que no te sientes cómoda tocando ese tema, pero cree a este Yakko, el desea tanto como este verte henchida con nuestra semilla — Respondió Yakko lanzándole un gruñido a Sesshomaru.
Ella no debería dudar de lo que queremos de ella, ¿Cómo vas a decirle que es nuestra, cuando no le dices que deseas verla tener nuestros cachorros, igual que este Yakko? Gruñó Yakko volviéndose espiritualmente hacia Sesshomaru y lanzarle el reclamo en un seco gruñido amenazador.
Este no creyó que ella se sintiera cómoda tocando ese tema, cada vez que tú lo nombraste su reacción fue de completo y crudo pánico y rechazo, ¿Qué se supone que deseabas, que este presionara demasiado sobre el tema y la mandara a huir de nosotros? Respondió Sesshomaru con calma y sin molestarse en manifestar su ira ante el reclamo de Yakko, ambos sabían que Sesshomaru tenía la razón.
Una cosa es presionarla en exceso y otra es ignorar ese tema al punto de hacerla dudar de lo que deseamos de ella Señaló Yakko secamente y Sesshomaru no pudo más que concederle la razón en ese punto, el efectivamente había optado por no tocar el tema alrededor de ella para no asustarla y experimentar el instintivo rechazo de ella hacia ese tema en particular.
— Hnnnn… Eres un amor Yakko-sama pero ahora necesito que Sesshomaru regrese para terminar aquí y regresar a casa, tengo hambre — Dijo Kagome deseosa de cerrar ese tema por ahora, ella tenía mucho que pensar.
— No hagas esperar a este mucho más de lo que ya ha esperado Miko… este tiene mucho tiempo esperando y se niega a seguir esperando más tiempo… nuestro olor abandona tu cuerpo y más peligro hay en eso… decide tu como actuar miko, solo no esperes que deje de intentar seducirte… eso no sucederá, Sesshomaru y este te desean demasiado para renunciar a ti — Dijo Yakko levantando el rostro de Kagome hacia él y en un extraño acto para una bestia pasional y demandante como el, besarla con delicadeza antes de cederle el controla Sesshomaru quien continuo besándola con suavidad a pesar de que deseaba devorar sus labios y toda ella.
— Nunca dudes de lo que este Sesshomaru desea de ti Kagome Higurashi — Susurró Sesshomaru sobre los labios inflamados de Kagome, dándole un casto beso y apoyando su frente con la de ella. — Este desea todo de ti… y si pudiera lo reclamaría aquí y ahora, pero tienes razón, tenemos que hablar sin la nube de deseo nublando nuestros sentidos, para que no se diga en el futuro que las decisiones que se tomaron entre nosotros se hicieron bajo la manipulación de este Sesshomaru — Añadió sosteniéndola contra el antes de besar la frente de Kagome y obligarse a dejarla ir.
— Sesshomaru… — Susurró Kagome observándolo alejarse de ella y sintiendo por primera vez la nube de tristeza y soledad rodeándolo como una gruesa capa que lo apartaba del resto del mundo. Kami-sama… ¿Que mierda estoy haciéndonos? Se preguntó Kagome deseando abofetearse un par de veces (Con fuerza) a ver si así se bajaba del maldito caballo (y debía recalcar que posiblemente se caería de el de cabeza teniendo en cuenta que jamás se había mostrado en una de esas bestias)
=== S S ===
Aquella noche Kagome Higurashi observó a Sesshomaru dormir con intranquilidad junto a ella, en su sueño caótico Sesshomaru murmuraba entre dientes su nombre y la aferraba con tal fuerza que no se extrañaría amanecer con varios moretones en el cuerpo y lo más significativo era su insistencia en restregarse contra ella, mientras su Youki alterado los rodeaba obligándola una vez más a calmarlo con su Reiki, recordándole aquellos días después del fiasco en Isla Mitsuki cuando el Youki de Sesshomaru estaba en las mismas condiciones, sintiendo que había un patrón que de alguna forma coincidía entre aquel evento y ahora, mas ella no podía comprender completamente de que iba todo aquello.
— Oh Sesshomaru… — Susurró en un suspiro tan bajo que no alteró el sueño errático del macho Youkai que la rodeaba con ambos brazos y (una vez mas) su mokomoko. ¿Qué voy a hacer contigo, conmigo… con nosotros, puedes tu entender lo que siento por ti, puedes aceptarlo y darme gusto hasta que todo acabe para mí? Kami… que bien arreglada estoy Pensaba Kagome abrazando el apretado abrazo de Sesshomaru y obligándose a relajarse rodeándolo con su Reiki hasta que lo sintió tranquilizarse y finalmente obligarse a dormir, sabía que no le haría ningún favor a nadie estando medio despierta al día siguiente.
=== S S ===
Era oficial, ella iba a enloquecer. Aquella mañana mientras conducía su auto rumbo al enorme supermercado de la 49 Kagome Higurashi seguía dándole vueltas a lo que había estado leyendo aquella mañana después de despedir a Sango, Miroku y Sesshomaru cuando había decidido leer un poco más del libro que Irasue le había dado encontrando algunas cosas interesantes y alarmantes, sintiendo que aún se le estaba escapando "algo" y ese algo no era cualquier tontería era algo importante incluso "vital" y eso la tenía hundida en la más completa y genuina exasperación, sin hablar que una vez más había sentido tres veces seguidas un par de Auras y dos Youki de Okami desconocido que solo sumaban más peso a su irritación lo cual no era nada bueno y sacaba la hembra alfa furiosa dentro de ella lo cual era doblemente peligroso teniendo en cuenta que ya de por si estaba alterada con todo lo que había estado sucediendo entre ella y Sesshomaru, la situación de toga y las próximas nupcias de su adorada hermana y el Inu negro pervertido.
Así que cuando llegó finalmente siguiendo la dirección del puesto de estacionamiento donde Sango la estaba esperando pacientemente (posiblemente bostezando dentro de su auto y jugando "PlantsVsZombies" de nuevo) Kagome Higurashi ya estaba furiosa y dejando ir olas de Reiki cargados de advertencias y mucha furia, MUCHA furia apenas contenida lo suficientemente fuerte como para mantener a cualquier Youkai religiosamente alejado de ella.
Quien quieran que sean estos cabrones NO van a ráptame de nuevo, yo NO soy una maldita damisela en peligro Siseó en su mente dejando ir una buena onda de "advertencia" antes de retraer su Reiki furioso y apretarlo firmemente contra su cuerpo, asegurándose de no hacer daño a nadie en su excursión de compras, poniéndose su chaqueta de cuero negro y apliques plateados, sus lentes de sol y tomando su cartera y su carpeta, antes de salir de su auto con las llaves y el celular en la mano, escaneando el lugar con una mirada encendida que avisaba a humanos y Youkai por igual que no era buena idea meterse con ella, especialmente aquel día.
— Hey ¿Dónde está el cadáver que tenemos que esconder? — Saludó Sango notando de inmediato el humor de Kagome.
— Aun no los tengo a tiro, pero deja que ponga mis manos sobre ellos y posiblemente tengan una pila de cenizas que enviar a sus familiares — Respondió Kagome en un tono que aseguraba a quien estuviera escuchando que había hecho una oscura promesa que llevaría a cabo.
— Creí que ya habías pasado la fase de "matemos a los dos traidores" — Dijo Sango cerrado su auto y colocándose los lentes de sol mientras enarcaba una ceja mirándola.
— Si… pero no son ellos a los que quiero matar en este momento… me están siguiendo y si pretenden "secuéstrame de nuevo" corte Youkai o no voy-a-volverlos-polvo — Murmuró solo para Sango quien de inmediato se tensó alerta y empezó metódicamente a escanear el área con minuciosidad, mas había demasiada gente, autos entrando y saliendo del lugar, y otros en plena avenida circulando, como para señalar quien estaba observándolas con más interés del que deberían.
— Vamos… hay mucho que comprar y miles de cosas que hacer hoy. — Dijo Sango haciendo una nota mental de comentárselo a Miroku y a Sesshomaru, si Kagome estaba diciendo que estaban siguiéndola, era que realmente estaban siguiéndola y ella particularmente primero mataba y comía del muerto antes de permitir que algo le sucediera a Kagome.
Sango la observó con atención mientras entraban al enorme supermercado y notó de inmediato las sutiles señales de agotamiento físico que estaba acostumbrada a ver cuándo estudiaban y trabajaban duro en el supermercado de Hina, lamentablemente ella sabía que ese agotamiento no era a causa de una noche de sexo húmedo y duro (lo cual de alguna extraña y bizarra manera la habría hecho muy feliz… y al pervertido también) no, ella se veía estresada y preocupada bajo la máscara de seguridad que ella mostraba a todo el mundo, pero que con ella hacía muchos años que había dejado de funcionar.
=== S S ===
— Entonces es una miko… — Dijo en tono suave una hembra Okami de rasgos asiáticos con la sola excepción de sus ojos grises llenos de astucia e inteligencia.
La hembra estaba vestida con un recatado traje ejecutivo gris plomo y blusa blanco perla con una bufanda rojo sangre anudada como corbata, que le daba el toque justo de color a su atuendo, era una hembra de estatura media aun en sus zapatos de medio tacón, de figura delicada (casi frágil) y de largos cabellos marrón chocolate recogidos en una elaborada cola de caballo hasta la cintura, resaltando ligeramente las orejas puntiagudas que señalaban con claridad su herencia Youkai a pesar de ser ella misma una especie de Hanyou, la hembra se volvió de nuevo sin esperar comentario alguno y estudió una vez más la imagen desde donde estaba sentada alrededor de la mesa de conferencias, justo frente a la pantalla gigante donde se veía la imagen agrandada de una mujer con rasgos asiáticos y ojos azules, en la imagen la mujer estaba sirviendo café en un negocio que se había puesto muy de moda y según sus fuentes ella era la dueña del lugar que incluía el edificio donde el famoso negocio estaba apostado.
— Hai… ella no solo detectó a Keiko y a Rash sino también a Aisha y a Romy a pesar de haberse mantenido alejados de ella en el rango de distancia aceptable. — Dijo el Okami gris mirando al hombre rubio de ojos verdes y obviamente extranjero junto a la mujer con respeto, sabiendo que a pesar de no ser japonés, este tenía poder dentro de la corte mixta.
— ¿A qué templo pertenece, cual reclama su consagración, votos y fidelidad? — Demandó el hombre esperanzado en que alguien tuviera algo de esa información a mano, mirando fijamente a la mujer sin molestarse en estudiar sus rasgos, esos ya los tenia gravado a fuego en su mente, mas eran sus ojos… ojos de un intenso azul rey los que llamaban su completa atención por la familiaridad que estos expedían, que en conjunto con la ligerísima curvatura que estos tenían, le daban una apariencia ligeramente más grande a sus ojos señalado con más ahínco una mezcla de razas, (más él no podía señalar cual) y le insistían que aquellos rasgos los había visto en otro lugar, más el aún no estaba más cerca ahora que lo que había estado tres meses atrás de señalar, "donde" había visto a alguien relativamente parecido, pero sentía que lo había echo y era de vital importancia no solo que lo descifrara, sino también las acciones que debía de tomar a la hora de proceder a avanzar e interactuar con ella, después de todo si lo que ellos creían era lo correcto, la anónima mujer jugaba y jugaría un rol muy importante para cada uno de ellos, lo quisieran o no.
— Hasta ahora ninguno de los templos-escuela tiene entre sus estudiantes o egresados a una Kagome Higurashi, nuestra gente sigue investigando con toda la cautela posible, mas hasta ahora solo queda verificar en el resto de los templos por lo que la dama posiblemente no este consagrada a ningún templo — Respondió una hembra de cabellos rubio oscuro con respeto.
— Un agente libre… un poderosa miko libre de ataduras, de credo, de juramentos… es un enorme peligro — Dijo la mujer en tono neutro, mas ellos podían percibir las notas de preocupación.
— El clan Higurashi tiene historia con los Youkai, una historia larga y extensa y siempre inclinada hacia la armonía entre ambas razas, la historia muestra que fueron ellos los primeros sagrados en plantarse firme ante los otros templos y promulgar sutil y abiertamente entre las cortes que visitaban con regularidad, la paz entre las razas e incluso la aceptación y protección de parejas y Hanyou, usted debería mejor que nadie conocer esa historia mi lady — Dijo el rubio hombre volviéndose a mirar a la hembra de ojos grises con atención.
— En efecto, sé muy bien toda la historia eso no tiene que recordármelo — Respondió la hembra con un borde de respeto y gélides en su voz — Aun así los tiempos han cambiado y la última miko nacida bajo el nombre Higurashi fue hace más de quinientos años y su poder era nimio en comparación a esta miko… conocemos muy bien la historia de sus ancestros mejor que los humanos, aun así no conocemos las inclinaciones políticas de esta dama, ¿Por qué no está registrada en ningún raking, en ningún templo-escuela, quien la entrenó, porque no está monitorizada, porque no está consagrada y hubo falta una considerable explosión de Reiki "casi semana y media atrás" para que supiéramos de su existencia y más aun de sus capacidades? — Preguntó la hembra Okami en tono demandante retándolos a contrariar o desestimar sus preguntas, mas ninguno lo hizo, pues todos también se preguntaban exactamente eso mismo.
— ¿Vamos a tener que reunirnos con lord Sesshomaru verdad? — Preguntó el hombre con acento extranjero pasándose las manos con un deje de clara preocupación/frustración por los rubios cabellos, mirando a los presentes en el salón de conferencias sintiendo los inicios de un dolor de cabeza.
— El debió haber alertado a la corte de la existencia de esta miko — Señaló la hembra Okami con calma.
— No sé cómo se maneja la corte Youkai en América mi lady, pero aquí no se le exige a un lord cardinal menos aun al Daiyoukai poner a una hembra bajo la mira de la corte, si esta es en efecto su compañera, por lo que sabemos ella podría estar consagrada al templo del atardecer o al templo de la casa de la luna los cuales AUN no se han pronunciado, teniendo en cuenta que no se a hecho la pregunta "formalmente" como bien sabemos estos templos son los más antiguos entre los Youkai y humanos por igual y tienen diferentes protocolos y no responderán sin una justificación oficial de parte de la corte — Intervino finalmente otro de los presentes en el lugar.
El hombre era un señor mayor, casi anciano quien fuera de haber estado en presencia del nombrado lord MUY recientemente a causa de la toma de posesión "Temporal" del Oeste (era al que por regla general, a quien terminaban enviando a entrevistarse con el poderoso Daiyoukai sin encender su ira por completo) y después de la última reunión a causa del estado de salud de lord Inu no Taisho, no tenía muchas ganas de regresar ante el Daiyoukai solo para recibir una lección de historia y posiblemente el embate de furia del Inu Daiyoukai por atreverse a molestarlo si en efecto le mujer en cuestión era la legitima compañera de este.
Ante las palabras del hombre mayor se hizo un minuto de silencio en el salón donde el reducido grupo de oficiales y representantes de la corte mundial se encontraban deliberando sobre aquel tema que había iniciado meses atrás como algo casual y sin importancia y ahora cobraba más seriedad y peso, todos sabían muy bien que los Inu eran por regla los más posesivos, celosos y agresivos en cuanto a sus compañeras o compañeros se trataba, mucho más si estos eran los Inu platinados de la casa de la luna y además a eso debían sumarles su rango de Daiyoukai y señor de dos casa cardinales una de ellas tan ancestral que se había registrado como la primera en existencia, creada directamente por el mismísimo Dios de la luna Tsukuyomi, quien no solo les había dado de su sangre sino que también les había entregado su poderoso emblema.
— Lord Takemaru, comprendemos muy bien las diferencias entre los protocolos de ambas naciones, le recuerdo que aunque naciera en Estados Unidos de América, mi madre sigue siendo Japonesa y sus enseñanzas siguen vivas en nosotros sus hijos, muestra viviente de todos los acuerdos que se formaron en la alianza mundial. — Respondió la hembra Okami fulminándolo con la mirada, haciendo que el hombre levantara las manos ante el en señal de rendición y bajara la cabeza ligeramente sometiéndose de inmediato, ninguno deseaba llevar aquel asunto a un pleito internacional.
— Lady Greystone sabemos muy bien quién es y lo que representa, así que debería saber lo delicado que es cualquier asunto referente al Daiyoukai — Señaló el hombre rubio con absoluta calma.
— Técnicamente esto no tiene qué tener nada que ver directamente con él, la mujer sigue siendo una miko "errante" sin atadura alguna hacia ningún templo, y sigue estando atada a las leyes igual que el resto de las sacerdotisas, por lo tanto puede llamarse a la mujer a presentarse ante la corte para responder estas preguntas — Señaló uno de los hombres vestido con toda la regalía de un monje Budista.
— Debo señalar monje Goro, que la "mujer" En cuestión en la líder del Noble Clan Higurashi y si no les quedó claro aún, es una poderosa sacerdotisa que rivaliza e incluso supera en poderes a mi madre, así que su forma de dirigirse a ella está fuera de lugar, esta no es una "mujer" cualquiera, así que si siente algún problema con la dama es preferible que regrese a su templo y envié a un heraldo más flexible, pues si se refiere a ella en términos despectivos frente a nosotros y nos parece fuera de lugar, hacerlo ante ella y muy posiblemente ante el Daiyoukai tendrá consecuencias catastróficas. — Dijo Takemaru lanzándole una mirada cortante al monje quien le lanzó una mirada altanera desde donde estaba sentado.
— Si no está consagrada a ningún templo no es ninguna miko y aún hay dudas de que sea realmente una Higurashi — Respondió el monje tercamente.
Ante semejante declaración se levantó un murmullo ofendido y cargado de incredulidad entre los presentes mientras la hembra Okami miraba fijamente al monje en cuestión con aire pensativo.
— ¿La dama tiene suficiente Reiki para sellar el tuyo para siempre justo donde estas y te atreves a desconocer su posición que está por encima de la tuya? — Dijo una anciana sacerdotisa lanzándole una mirada gélida al monje que ni se inmuto. — ¿A qué juegas Goro Fujita, acaso pretendes desconocer a Lady Higurashi formalmente y arriesgarte a crear una brecha en el balance de las cosas solo por machismo y terquedad, aun tu secta no supera haber sido superados por lady Midoriko y ahora por lady Higurashi?
— Sakur…
— Lady Asakura, Goro… aunque no lo aparente te recuerdo que tengo la edad para ser tu abuela unas mil veces y fui quien te recibió en el templo Asakura cuando perdiste a tus padres, no me faltes al respeto muchacho… estas canas en mi cabeza no son de adorno yo estuve allí cuando los Higurashi le cedieron el templo a lady Midoriko y cuando las negociaciones de paz fueron hechas ellos fueron los primeros sagrados en interceder a favor — Ladró la anciana haciéndolos callar a todos antes de levantarse de inmediato, junto a la Okami de ojos grises. — Lady Kaede… como uno de los miembros más antiguos de esta corte en representación de los Hanyou, humanos y sagrados, y como antigua alumna de su madre le pido que usted y todos los presentes presten atención a mis palabras y sigan este consejo. — Decía mirando a cada uno de los miembros del consejo, Humanos y Youkai se inclinaban hacia la anciana con el respeto que esta comandaba y merecía siendo la hanyou con vida más antigua conocida.
— Lady Asakura — Murmuró lady Kaede respetuosamente dedicándole una venia respetuosa.
— Ordenarle al Daiyoukai o a su dama presentarse ante el consejo es un error que no debemos, ni podemos darnos el lujo de cometer, este consejo necesita mente abierta… — Dijo la mujer dedicándoles una mirada altiva a todos ellos — Envíen formalmente la misiva al templo de la casa de la luna y al templo del atardecer, antes de cometer la arbitrariedad de hacer llamar a la dama y la furia del Daiyoukai sobre nosotros, además tengo entendido que esta dama no es cualquier muñeca de trapo que controlar, entre los Youkai de la casa del Sur se le reconoce como una "alfa entre alfas" y la llaman al igual que a su hermana mayor "manada", cuenta con la bendición de lady Irasue a quien se le ha visto en compañía de las hermanas Higurashi en completa camaradería y comodidad, y lo que es aún más importante cuenta con la protección de lord Sesshomaru y lo que es más significativo "Yakko-sama" ¿Tengo que deletrear esto para TODOS ustedes? O me limito a enviar arreglos florales a todos los idiotas que se les ocurra tratar de mangonear a lady Higurashi y a lord Sesshomaru? — Finalizó la mujer lanzándoles una mirada cortante a cada uno de los miembros de la corte presentes.
— ¿Por qué debemos darle preferencia a esta mujer? — Insistió el monje Goro con terquedad y una nube de furia, que levantó la alarma entre Youkai, Hanyou y humanos presentes ante la abierta ira del monje. — Si tiene tanto Reiki debería estar en un templo y cuidando de pasar su legado a sus hijos y no corriendo libremente por allí. — Añadió mirando con demasiada atención la imagen de la mujer.
— ¿Por qué eres miembro de esta corte con ideales tan estúpidos como ese? — Preguntó lady Asakura obligando al monje a mirarla sonrojado de furia. — Ahhh ya veo… ¿Crees que ella debería estar con un humano añadiendo más hijos portadores de Reiki y no junto a un Youkai, crees que TU deberías de estar en el lugar de lord Sesshomaru? — Dijo la hembra con mofa.
— Eres un idiota Goro… Ginza te enseñó sus malas costumbres y por eso te convertiste en su sucesor a su muerte — Dijo el hombre de cabellos rubios mirando al monje con desdén y alarma compartiendo una mirada cautela con los demás que compartían su preocupación, las ideas de aquel monje eran totalmente opuestas a lo que todos estaban trabajando duro por mantener y sus palabras y la atención con la que miraba la imagen de la dama solo podían traer graves problemas, si la mujer era quien creía el Daiyoukai y la casa dela luna no estarían para nada felices con la interferencia de aquel monje y podrían desatar (con toda razón) un baño de sangre defendiendo el derecho de conservar a la mujer.
— Creo que este tema se ha desviado demasiado… Goro-sama permanecerá alejado de lady Higurashi y cualquier tentativa de acercamiento directo o indirecto de su parte será reprendida por esta corte y amonestada tanto a su templo, como a usted con el retiro inmediato de esta corte sin la opción de su templo de volver a formar parte de esta corte sometiéndose a los edictos que en este salón se tome, le recuerdo que esta es la última llamada de atención que se les hace. Lord Brodrick por favor haga los honores — Dijo lady Asakura lanzándole una mirada terminante al monje que abrió los labios furioso y con un chasquido volvió a cerrarlos lanzándole una mirada de oscura furia a la anciana, mientras esta lo ignoraba olímpicamente y le dedicaba una mirada al alto hombre rubio de ojos verde botella y con el porte de un Vikingo medieval.
— Votación con la señal de costumbre, a favor de llamar a sesión a Lord Sesshomaru y a Lady Higurashi — Dijo lord Brodrick solo obteniendo un solo voto, de Goro, conteniendo apenas la risa burlona mientras veía al monje hervir de furia. — ¿En contra? — Dijo recibiendo casi por unanimidad la respuesta esperada.
— Entonces seguiremos la guía de lady Asakura y enviaremos las misivas formales a los templos correspondientes — Dijo Takemaru respirando con genuino alivio.
— El protocolo continuará, aléjense de la dama cincuenta metros más y solo vigilen que ningún daño caiga sobre ella, en caso de alguna amenaza, neutralizar a cualquier costo, pero si pueden traer a algún atacante vivo para interrogar mejor. — Ordenó un Youkai que había permanecido en silencio hasta entonces observando en silencio el despliegue ante él.
— Como ordene Yamatone-sama — Dijo lord Brodrick feliz de ver y hacer cumplir las órdenes del anciano Youkai quien era el líder de la corte Youkai.
— Con la presencia de lady Azakura en representación de los Hanyou, Humano y sagrados, lord Roosevelt vocero por la alianza internacional y nuevo secretario del representante de los países bajos, lady Yamasaki como secretaria adjunta de esta corte, Goro-sama en representación de los templos budistas, Lady Greystone en representación de Lady Midoriko y vocera por las Naciones Unidas, Lord Sato Amakusa jefe de seguridad Nacional, Lord Takemaru Ishida vocero y heraldo de este consejo y este Yamatone como líder y jefe de la corte mixta Nipona, este Yamatone da por cerrada la sesión extraordinaria de conformidad con lo establecido en las leyes vigentes, con la serie de directivas a seguir votadas y aprobadas por esta corte siguiendo las directrices aprobadas en los estatutos de decreto de cese al fuego y paz establecidas y en vigencia. — Dijo el anciano Youkai taladrando con la mirada al monje problemático del que hacia un tiempo ya desconfiaba al igual que había desconfiado de su antecesor y de otros antes que él.
— Por favor, todos firmen el documento antes de partir — Dijo la mujer rubia de ascendencia asiática pero con obvia herencia Youkai en el rubio cabello y los ojos rojos. — Y les recuerdo que negarse a firmar este documento es señal de insubordinación a esta corte por lo tanto penado y amonestado con fuertes repercusiones para todo aquel que se niegue a respetar las decisiones de esta corte — Añadió la mujer deliberadamente al colocar el documento frente al monje budista que parecía a punto de tener una apoplejía justo frente a ella. (no que a alguien le importara realmente si el incordio de hombre caía muerto y los libraba de su estupidez y sus miras estrechas)
Con movimientos mecánicos el hombre firmó el documento antes de levantarse y salir de la sala expidiendo furia e indignación por cada poro de su cuerpo.
— Ahora que nos deshicimos de él, tratemos el otro punto de importancia… Izayoi no Setsuna no es un tema que debamos seguir aplazando teniendo en cuenta que su ficha más fuerte entre nosotros acaba de salir de este salón maldiciendo a cada uno de nosotros — Dijo Lord Brodrick Rosevelt después de que el jefe de seguridad se asegurara de que el lugar estaba libre de dispositivos espías y se levantaran nuevamente todas las barreras de seguridad para evitar cualquier forma de escape de información.
— Esto va a tomar un tiempo en sortear — Dijo lord Takemaru respirando profundo y preparándose para la larga discusión que tenían entre manos.
=== S S ===
— En momentos como este recuerdas que el pervertido es también un príncipe y solo provoca ceder a la tentación de dejarlo todo en manos de su asistente ¿hum? — Dijo Kagome aquel viernes junto a Sango y una pila de listas "DE" listas, donde confirmaban una vez más que se hubieran entregado TODAS las invitaciones a la boda de Sango y Miroku en apenas una semana más, el banquete, las bebidas, los postres el pastel de bodas y toda la parafernalia que acompañara el evento, pues la antigua, lejana y atrayente idea de una boda intima solo con familiares y amigos MUY cercanos, se había ido volando por las ventanas del apartamento sobrevolado Tokyo antes de salir disparada como un cohete hacia la luna, cuando poco a poco tuvieron que empezar a agregar nombres de gente importante como los señores de las otras casas cardinales y sus familias, oficiales de alto rango, miembros de la corte y las amistades de ellas que no eran tres gatos callejeros (todo lo contrario si contaban a TODA la manada Okami solo para empezar) así que de una boda "intima" (con unos cientos de invitados a los que conocían en persona) se había transformado en todo un EVENTO con invitados extranjeros, y un presupuesto de infarto que habría alimentado a media docena de países del tercer mundo y SOLO era la boda Shinto que respetaba las creencias de Sango y Kagome, ellas no querían ver aun los presupuestos que lady Irasue mantenía bajo siete llaves (y sospechaban varias maldiciones sucias y dolorosas) para la ceremonia de apareamiento entre ambos.
— Ni que lo digas… solo la factura de cartering y de la decoración del salón de baile es para morirse y revivir para maldecir a los cuatro vientos y volver a morir — Dijo Sango confirmando el ultimo nombre de su lista, soltando las dos carpetas repletas de nombres de gente "importante" a la que ni conocía pero tendría que conocer pronto, como si quemaran y estirándose como un gato hasta escuchar todos los huesos de su espalda y su cuello agarrotado crujir y dejar ir un suspiro de puro alivio.
— No lo dudo ni un segundo… en fin, allí no discuto el pago Miroku puede cancelar ese "golpe al bolsillo" con todas mis bendiciones — Dijo Kagome imitándola sonriendo con mofa.
— Y yo que creí que jamás vería el día en que no discutieras el pago de algo. — Señaló Sango sirviéndole una copa de vino rojo a Kagome y otra para ella.
— Tengo un buen regalo que no podrán rechazar y es suficiente para aliviar mi orgullo herido, baka — Respondió Kagome dedicándole una mirada cargada de pura altanería antes de las dos estallara en carcajadas.
— Terca señora jefe — Dijo Sango avivando más las carcajadas.
— Hay cosas que no pueden dejarse pasar o se creerá que me estoy volviendo muy blanda Respondió Kagome en tono cargado de pomposa mofa, poniendo los ojos en blanco y estallando en renovadas carcajadas junto a Sango.
— Es bueno ver a dos hermosas damas disfrutar un buen vino y reír a gusto… ¿Nos unimos? — Dijo Miroku en tono casual mirando a Sesshomaru "disimuladamente" haciendo reír a las mujeres aún más desde las puertas del ascensor y avanzando rápidamente a cambiarse los zapatos por las pantuflas de andar por al casa.
— Vengan aquí, es justo que ustedes también estén hundidos en listas de listas hasta las cejas — Respondió Kagome en tono autoritario dedicándoles una sonrisa jocosa, mientras Sango corría a buscar más copas.
— ¿Quieren vino, cerveza, sake? Elijan su veneno señores ya estamos celebrando temprano el cumpleaños de la vieja abuela Kag aquí presente — Dijo Sango en tono bromista logrando que Kagome le lanzara una mirada de ofendida mofa junto a un paño de cocina a la cara.
— ¿Vieja yo? Cariño, viejo el camino real y todavía le echan polvo, además te recuerdo que TU eres más vieja que yo — Dijo Kagome señalando a Sango y lanzando una carcajada baja y ronca que hiso tensar a Sesshomaru de inmediato — y ellos son más viejos que la sarna — finalizó señalando hacia Miroku y Sesshomaru.
— Oh mi lady me hiere con sus palabras, además estoy seguro que cuando nací "Diez minutos COMPLETOS" después de mi querido primo aquí presente, la sarna ya existía — Dijo Miroku riéndose abiertamente mientras había una mueca dramática colocando sus manos sobre su pecho como si estuviera herido de muerte.
— No hay evidencia científica de que así sea Houshi, así que igual si así fuera son más viejos que Sango y yo juntas, "asalta cunas" — Soltó Kagome estallando en carcajadas al ver la genuina expresión de espanto en el rostro de Miroku y el ceño fruncido de Sesshomaru con el ligero aire ofendido rodeándolo, que solo servía para resaltar su porte aristocrático y sensual.
— Oh si es por eso Kag-chaaaannnn, estoy segura de que Sesshomaru aquí presente no tendrá problemas en echarte unos cuantos polvos para que el camino real no te gane — Dijo Sango desde el otro lado de la isla de la cocina esperando la respuesta de los dos machos y dedicándole una mirada picara a Kagome y el aludido.
— Sango cariño, preocúpate de TUS polvos ya me preocuparé yo por los míos — Contestó Kagome con una nota de mofa vaciando de un trago su copa y esturando la mano para tomar la botella, mas Sesshomaru fue más rápido que ella y Kagome se encontró agarrando aire.
— En ese caso Sango hace bien por preocuparse por el bienestar de su hembra alfa y este Sesshomaru ciertamente no tiene problemas en proveer lo que necesites Miko — Dijo Sesshomaru en un tono ronco, bajo y sensual enviando espasmos directo al útero de Kagome, mientras inclinaba la botella y llenaba la copa vacía de Kagome que lo miraba con los ojos como platos, ligeramente sonrojada por el licor y la abierta oferta de Sesshomaru que si era sincera, estaba deseosa de tomar.
— Hey ustedes dos bajen el tono antes que de nos encontremos combustionando espontáneamente aquí — Dijo Sango abanicándose exageradamente mientras sonreía con malicia. — ¿Cuál es su veneno chicos? — Preguntó de nuevo Sango.
— Podemos empezar con lo mismo que ustedes y de allí ya veremos — Dijo Miroku enarcando las cejas pícaramente mientras se quitaba el saco del traje de tres piezas que vestía sin corbata.
— Ok… ahora me alegro de haber cocinado temprano — Dijo Kagome dedicándoles una sonrisa complacida.
— ¿Cuantas primaveras cumple lady Kagome? — Preguntó Miroku en plan de mofa.
— Como si no lo supieras pervertido… seguro en tu investigación tienes recopilada la información de hasta qué posición me gusta… para dormir P-E-R-V-E-R-T-I-D-O — Dijo Kagome golpeando ligeramente el brazo de Miroku mientras deletreaba la palabra y le lanzaba una mirada de genuina mofa, mientras este se sonrojaba ligermete y levantaba las manos llenas de garras en señal de derrota.
— Querido, Kag limpio todo el piso contigo — Dijo Sango entregándole una copa después de estregarle la correspondiente a Sesshomaru. — Por Kagome Higurashi. Por otro año más de terquedad, nuevos proyectos, nuevas oportunidades y el inicio de la recolecta de años de duro trabajo. Kanpai hermanita — Añadió levantando la copa seguida de inmediato por los dos machos y Kagome.
— ¡Kanpai! — Dijeron todos al unísono.
— Otro año de locura extrema… — Murmuró Kagome antes de darle un buen trago a su copa.
— Vamos Kag A BAILAR — Dijo Sango dejando la copa sobre la isla y agarrando la mano de Kagome arrastrándola con ella hasta el equipo de sonido donde estaba sonando "It's my life" por lo bajo.
Los dos machos las observaban con indulgencia, mientras ellas "bailaban" brincando de un lado al otro, como si no tuvieran preocupaciones en la vida, agarradas de mano y cantando el coro de la canción que parecía haber sido hecha para ellas.
=== S S ===
Si a alguien le extraño ver al Daiyoukai aquella noche junto a Kagome o vigilándola como el peligroso depredador que "EL" entre todos ellos era, nadie se atrevió a comentar nada, la manada de lobos presento sus respetos y se cuidaron de mantener a los machos jóvenes y hormonales lejos de las dos humanas que habían adoptado años atrás, reconociendo en la postura de los dos imponentes Inu's de la casa de la luna un silencioso reclamo/advertencia que gritaba a los cuatros vientos que las mujeres les pertenecían y un gesto fuera de lugar seria cobrado MUY caro, y ninguno de ellos tenía ganas de perder a un miembro de la manada (o alguna parte del cuerpo ya que estaban) así que el control aquella noche fue la clave para que la velada transcurriera sin más altibajos, que el anuncio de Koga y Ayame de su próximo ritual de apareamiento en un par de meses.
— Ellos son lo más cercano a una familia que Sango, Kirara y yo tenemos Sesshomaru, deja de fruncir el ceño— Dijo Kagome permitiéndole a Sesshomaru rodearla con sus brazos, mientras los demás estaban bailando y celebrando su nacimiento.
¿Quién diría que alguien más que Sango y ella celebraría la llegada de una bastarda más al mundo? No pudo evitar pensar Kagome viendo a sus amigos bailar, comer y beber en su nombre, Hina y su familia se habían ido más temprano junto a la mayoría de los humanos con menos estamina, agotados pero contentos después de haber cortado y repartido el MONUMENTAL pastel que los Okami habían hecho para ella.
— Ellos no tenían que señalar la antigüedad del olor de este "dentro" de ti — Susurro el en su oído haciéndola temblar.
— Koga siempre ha sido un pelín bruto, y ya Ayame lo puso en su sitio, además estoy segura que lo señalo en plan de "Que esperas Daiyoukai, ve a una de las habitaciones y has lo tuyo" es más su estilo — Dijo Kagome riendo por lo bajo y dándole un casto beso en la mejilla mientras el gruñía audiblemente para ella.
— En ese caso deberíamos tomar esa idea — Sugirió el mirándola con toda la intención de tratar de convencerla.
— Sesshomaru… sabes que aún hay cosas que arreglar entre nosotros… No quiero volver a tener que estar en esta posición contigo... esta conversación no es para hoy, limitémonos a pasar la velada y en unos días más nos sentaremos a poner todo en claro… por favor — Dijo Kagome mirándolo a los ojos.
— Ni un día más — Dijo Sesshomaru.
— Apenas Sango y Miroku se escapen nos quedaremos lo suficiente para actuar de anfitriones despedir a todo el mundo y luego regresamos a casa y hablamos, somos adultos… — Respondió Kagome levantando su cerveza en un brindis — "aunque TU seas mucho mayor que yo señor-Daiyoukai-asalta-cunas" — Añadió riéndose por lo bajo antes de lanzar un gruñido ofendido al recibir una firme palmada en el trasero.
— Este no te había escuchado quejarte de eso hasta ahora… ¿No te ha beneficiado la experiencia de este, niña/Mujer? — Dijo Sesshomaru en tono sensual lamiendo el cuello de Kagome y disfrutando del estallido de excitación que alteró su olor natural, mientras Yakko le daba un par de ideas de como "hacerle el amor" sobre la mesa baja llena de bocadillos en medio del lugar, con todos esos testigos "validos" que podían darle un borde definitivamente "legal" a su reclamo más básico, aunque ellos sabían que Kagome no apreciaría ser expuesta de esa forma ante nadie y además por otro lado, ellos mismos no querrían que otros machos vieran a su hembra y disfrutaran del banquete que su cuerpo representaba para la vista, aun así no era un pecado tener una o dos fantasías sexuales ¿No?.
— No me quejo… solo juego un poco contigo Sesshomaru… ¿Cuándo fue la última vez que alguien se atrevió a jugar contigo y Yakko-sama? — Preguntó ella mirándolo con curiosidad.
— Miroku… teníamos diecisiete años mortales… él era un bromista de primera… de no ser el primo de este, nos habríamos inclinado a pensar que había algo de Kitsune en el… Yakko-sama no le gustó ser cubierto con brea y plumas… este creyó por un momento que había matado a idiota, desde entonces solo el idiota masoquista lo intenta una y otra vez, con mucha cautela… — Respondió Sesshomaru mirando la cerveza en su mano ausentemente mientras Kagome lo miraba con atención comprendiendo aquella mirada ausente muy bien, ella misma recodaba partes dolorosas de su pasado y su mente solía divagar hasta regresar hasta algún recuerdo perdido en su memoria.
— ¿Sabes porque Miroku siempre siguió intentándolo a pesar de las repetidas palizas que seguramente recibió de ti? — Preguntó Kagome dejando la cerveza a un lado y levantando el rostro de Sesshomaru hacia ella perdiéndose en la dorada mirada del macho al que amaba con locura y que la miraba con los ojos dorados encendidos con una emoción cálida que hacía que su corazón saltara dentro de su pecho haciéndole casi imposible respirar. — Él te ama, cariño… el amor filial y el amor romántico tienen eso en común… aunque nos haga daño, cuando amamos de verdad no tenemos más elección que volver a intentarlo una y otra y otra vez…
— ¿Amas a este? — Preguntó Sesshomaru abruptamente apretando con tanta fuerza su cerveza que terminó aplastada y olvidada en su mano.
— ¿Tienes que preguntarlo, sabes a cuantos les he permitido o perdonado lo que a ti Sesshomaru Taisho? — Dijo Kagome mirándolo con los ojos llenos de lágrimas — No se supone que me hagas llorar… idiota… bruto… tu — Decía siendo interrumpida por los labios de Sesshomaru que la devoraron justo allí frente a toda la manda de lobos Sango Miroku y otras amistades que de inmediato empezaron a silbar, vitorear y a sugerir jocosamente que buscaran una habitación donde seguir la fiesta.
— Este también te ama... — Dijo el abandonado sus labios un segundo antes de tomarlos nuevamente, sabiendo que su confesión más importante debía ser en privado, aunque los Okami eran aliados desde siempre y tenían buena intención, el no deseaba que la noticia de la aparición de su compañera llegara confirmada a la corte Youkai y empezaran a presionarla en aceptarlo o a tratar de manipularla para intentar controlarlos a ellos a través de ella, dentro de él Yakko estaba demasiado contento con las palabras de Kagome como para que la diferencia de unos días alterara su intención de confesar quien era ella para ellos.
=== S S ===
— ¿Qué vas a hacer? — Preguntó Yuemaru mirando a la hembra sentada junto a él acariciando ausentemente la delicada mano llena de afiladas garras, que sostenía en la suya más grande con absoluta delicadeza.
— Jugar con ellos… mientras no se acerquen directamente a Kagome y al cachorro de esta Irasue… jugaremos al "asecho" a ver quién atrapa a quien primero, mientras Sesshomaru arregla sus asuntos con lady Kagome e inicia el cortejo esperado del señor de nuestra noble casa — Respondió Irasue dándole vueltas a todo lo que su contacto dentro de la corte le había comunicado horas atrás por teléfono.
— ¿Lady Kaede? — Preguntó Yuemaru satisfecho con la respuesta que esperaba de su dama.
— La cachorra debía haber venido hace cincuenta años como se estableció en los acuerdos con los Higurashi y la corte Nipona cuando su madre encontró a su pareja en el Okami extranjero… la recibiremos como nuestra honorable huésped y cumpliremos con lo esperado de nosotros, la casa de la luna no fallará — Respondió Irasue escuchando la respiración acompasada de Yuemaru junto a ella y permitiéndose relajarse en su calor y adictivo aroma.
Veinte minutos después de ambos estar en relajado y cómodo silencio uno de los sirvientes anuncio la llegada del huésped que habían estado esperando los últimos cincuenta años.
— Lady Irasue, Lord Yuemaru — Saludo la hembra de cabellos chocolate y ojos grises llenos de inteligencia y astucia.
— Lady Kaede, es un placer para la casa de la luna y esta Irasue recibirla finalmente — Dijo Irasue con calma dejando caer su sutil reprimenda en sus palabras monótonas.
— Es un honor estar aquí — Se limitó a contestar con una reverencia, sabiendo que aquella dama y su estirpe eran la verdadera nobleza de la raza Youkai y nunca era sabio olvidarlo o faltarles al respeto, los resultados podrían ser fatales y ella no deseaba ser el motivo de algún escándalo de escala internacional.
— Esta confía en que tu madre te haya puesto al corriente de la situación que tenemos entre manos con el Hanyou Inuyasha — Dijo Irasue haciéndole un ademan/orden de sentarse con ellos que Kaede obedeció de inmediato recibiendo una taza de té de manos de un sirviente antes de fundirse con el resto de la elegante habitación y desparecer.
— En efecto, tengo entendido que fue ejecutada una sacerdotisa — Respondió Kaede con cautela observando con calma a los dos poderosos entes frente a ella.
— En efecto, sus acciones contra el cachorro y la casa de la luna fueron imperdonables — Sentencio Irasue con un ligero ero feroz gruñido.
— Entonces fue justo… ¿Mi lady cuando será posible para mí una audiencia con Lord Inu no Taisho? Mi madre envió una carta para él y otra para usted — Preguntó Kaede entregándole el sobre que sacó de la manga del kimono verde botella con flores coloridas bordada por el cuello, las caídas de las mangas y la falda, antes de extender el sobre hacia Yuemaru quien lo recibió y tras decidir que no representaba peligro alguno, se lo entregó a Irasue.
— Eso será algo difícil de predecir Lady Kaede, y es la razón por la que insistimos tanto en que Lady Midoriko regresara a Japón cuanto antes… Toga… está muriendo — Respondió Irasue apretando la mano de Yue junto a ella que en respuesta de apoyo silencioso también apretó.
— Mi lady… ¿Cómo es posible, la corte está al tanto de esto? — Respondió Kaede alarmada al ver un destello de genuina preocupación en el impasible rostro de la gran dama y sus gestos.
— Unos pocos fueron cuidadosamente elegidos, no sería nada bueno que imberbes como el monje Goro y otros insolentes como el, manejen tan delicada información — Respondió Yue con calma estudiando con la mirada a la hembra aun joven mas no dentro del rango de "joven cachorra" más bien era entre ellos una "joven hembra en edad de aparearse" con poco más de quinientos cincuenta años Lady Kaede era la primera hija de una camada de dos de lady Midoriko y su compañero lord Thunder señor de los Okami Norte americanos.
— Como vera lady Kaede, son tiempos difíciles para la casa del Oeste, el hijo de esta es el nuevo señor del Oeste provisional, Sesshomaru se niega a aceptar el dominio del Oeste de forma indefinida, solo mientras Toga se recupera — Dijo Irasue sabiendo que tendría que explicarle todo a la hembra frente a ella, después de todo su madre y Toga fueron los símbolos de la alianza y ella misma había nacido como ejemplo de ella.
— Bien… la noche es larga y afortunadamente nosotros no necesitamos de tantas horas de sueño como los mortales, así que mi lady, mi lord, si no les parece una imprudencia de mi parte, ¿Pueden ponerme al corriente de lo que está sucediendo, porque la situación de lord Toga es muy delicada y no la conocía hasta ahora… y la existencia de la dama Higurashi junto a su hijo tiene a la corte en pleno tirándose del cabello — Dijo Kaede haciendo que ambos sonrieran por lo bajo mirándose con complicidad.
— Tu madre te envió a nosotros cachorra… así que esta confiara en ti como una vez confió en tu madre en lo más crudo de la guerra cuando creíamos que todos humanos y Youkai terminaríamos matándonos unos a los otros… ¿Sabes guardar un secreto? — Preguntó Irasue con los ojos chispeantes de malicia.
— Las dejaré a solas para que estén a gusto — Anunció Yuemaru levantándose con elegante y sensual fluidez atrayendo la mirada dorada de Irasue hacia él, mientras salía de la habitación sonriendo para sí mismo al captar la mirada de deseo de Irasue Pronto mi querida y amada dama, pronto nos devoraremos uno al otro Pensó Yue.
=== SS ===
— Revisa nuevamente sus vitales y electro, en efecto hay una alteración que podría significar algún tipo de "conciencia" o señal de mejoría — Decía Minami mientras chuequeaba a lord Inu no Taisho con la linterna esperando alguna reacción por leve que fuera, mas después de una revisión exhaustiva no encontró señal "física de mejoría"
— Hay una pulsación irregular cada cincuenta y siete latidos según el electrocardiograma — Dijo uno de los sanadores bajo el comando de Minami vestido con los colores e insignia de la casa de la luna.
— ¿Eso es relevante? — Preguntó otro con las vestiduras de la casa del Oeste.
— Toshio-san, aquí absolutamente TODO es relevante — Respondió Minami estudiando de cerca el electro. — Busquen los electro viejos de principio de semana, y alguien traiga los resultados del último análisis de sangre — Ordenó observando al guerrero inconsciente con el corazón en un puño, ella sabía que no podía darse el lujo de fallar, de un modo u otro… lord Inu no Taisho debía despertar y recuperarse, mucho dependía de eso.
— Bien… empecemos de nuevo — Respondió el aludido de inmediato.
Cuando lo que había pedido llegó a sus manos Minami revisó una y otra vez tratando de encontrar solución y estaba desesperada por encontrar el núcleo del problema con el Lord, lo que fuera que la concubina le estuviese administrando (solo Kami sabia durante cuánto tiempo) actuaba igual que una enfermedad autoinmune, el riego sanguíneo empezaba a depurar lentamente los químicos de las drogas humanas y otros componentes pesados, pero el daño a los órganos internos y cerebro no retrocedía, algo estaba impidiendo (o frenando completamente) la habilidad natural de todo Youkai de sanar rápidamente, las células dañadas estaban en éxtasis no mostraban ningún cambio, era como si algo estuviera rodeándolas impidiéndoles depurar lo que las había contaminado y dañado, para iniciar el proceso de restauración y por más que habían probado una medicina tras otra, nada parecía funcionar, o habían algunas que hacían reacción acelerando el proceso de descomposición a nivel celular.
— Es como un maldito virus que se come todo a su paso — Murmuro una de las más jóvenes ayudantes parándose junto a ella y sacándola de su letargo de golpe.
— ¿Qué? — Preguntó Minami volviéndose a mirarla y notando u aura de dolor brotar de ella. — ¿Mika-chan que sucedió? — Pregunto Minami notando entonces a la joven sanadora abrazar una mano contra su abdomen cubierta con una bata que lentamente se manchaba de sangre.
— Uno de los tubos de ensayo que estaban probándose a altas temperaturas estalló apenas lo saque de la cámara para su análisis, los vidrios cortaron mi mano y la sangre de lord Toga entró en mis heridas… estoy oficialmente contaminada, esto es como un condenado virus que se come todo a su paso, ya tomé una muestra de mi sangre apenas me corté, luego cuando empezó a arder y hace un momento cuando mis heridas se negaron a cerrar, en un lapso de cinco minutos mi sistema inmunológico va a pique, y mi cuerpo empieza a mostrar signos de fiebre, fatiga, dolor de cabeza, náuseas, debilidad y mi obvia incapacidad de sanar. — Explicaba la joven dejándose caer en la silla junto a Minami que la miraba espantada.
— ¿Mika-chan… clausuraste el área contaminada? — Preguntó Minami tomándole la temperatura y las vitales evitando la mano.
— Si… Minami-sama, esto avanza muy rápido en mí y ambas sabemos que sino encontramos algo pronto no voy a lograrlo y no sabemos cómo va a evolucionar este virus en mi cadáver… pónganme en cuarentena, obsérveme y cuando vea que estoy sufriendo demasiado sea generosa y destruya todo dentro de la barrera donde me contengan — Dijo la joven hembra con aire resignado.
— Miroku-sama no me perdonaría que matara a una de sus amigas Mika-chan y en una semana se casará con lady Sango — Señaló la hembra ayudándola a levantarse con mano gentil mientras le lanzaba una mirada al sanador más cercano quien la ayudo a llevar a la joven hembra ardiendo en fiebre fuera de la habitación.
— Para entonces… estaré muerta y lo sabemos — Dijo la joven hembra en tono agotado antes de dejar caer todo su peso sobre ellos, ya no podía caminar.
— Kayo-san, informe a Irasue-sama y a Miroku-sama — Dijo Minami con su carga pasando junto a un sanador que miraba la escena con un brillo de genuino pánico en los ojos y no era para menos, si aquella cosa que la concubina le dio a lord Toga se comportaba como un virus que atacaba el sistema inmunológico de los Youkai destruyéndolos desde adentro y había mutado dentro del cuerpo de lord Toga, aquel virus podría propagarse y acabar con todos… aquello era más grave de lo que todos habían pensado inicialmente. — El castillo del Oeste queda bajo cuarentena, nada entra nada sale sin la autorización de lady Irasue y bajo extrema urgencia, que Kami se apiade de nosotros.
— Minami-sama… es diminuto… puntitos diminutos… de luz — Susurro Mika desmayándose.
— ¿De… luz? — Murmuró Minami de golpe mirando a la joven hembra desmayada en brazos del sanador que la había estado ayudando a sacarla del lugar. — Luz… — susurró antes de lanzarle una mirada a la joven hembra a quien llevaban a una habitación cercana para poder monitorizarla de cerca, antes de echar a correr cuando una terrible posibilidad entró en su mente arrugando dolorosamente su corazón ante el recuerdo de la época en el que la muerte y la lucha eran el pan de cada día, aquello no era un simple complot de una mortal codiciosa, aquello era una guerra química, el inicio de una guerra interracial.
=== SS ===
— Se acerca una tormenta… — Dijo Kagome en voz profunda mirando hacia el Oeste y sintiendo un escalofrío de premonición subir sus fríos dedos por su columna vertebral, igual que como se había sentido la mañana que había ido a trabajar como siempre al supermercado de Hina y lo había ignorado, o cuando Mina le había pedido que recogiera sus cosas, o cuando Yuri no llegó a su cumpleaños y así muchos ejemplos a lo largo de su corta (pero experimentada) vida.
¿Qué venia en dirección de ellas? No lo sabía pero de una cosa si estaba segura, primero muerta que permitir que lo que fuera que estuviera acechándolos los afectara, Sango era su amada hermana, Kirara más que una mascota para otros incultos, era su amiga y en muchas ocasiones la protectora de ambas, Sesshomaru idiota y todo era SUYO para cuidar, amar proteger y castigar si era necesario, Miroku pervertido idiota era el amor de su hermana, Irasue, Yume y otros pocos (Inuyaha y Toga) entraban en su selectiva lista de protección por asociación u honor.
Algo venia y ella no los dejaría caer.
— ¿Estas segura? — Preguntó Sango soltándose de Miroku y parándose junto a Kagome justo cuando Sesshomaru regresaba con bebidas para todos, finalmente habían regresado al apartamento y los Okami habían seguido la fiesta comprendiendo que ambas mortales fuera de necesitar su descanso, aún tenían que seguir trabajando al día siguiente como era el caso de Kagome y su café MI&YU.
— Algo viene… sea lo que sea no es bueno para ninguno… alguien me sigue y vigila desde hace días atrás, hay una pesadez en el ambiente que poco a poco se ha ido incrementando y ahora es tan espesa que siento que podría tocarla con mis manos desnudas — Decía Kagome en un susurro bajo y ronco, Sango les lanzó una mirada cargada de temor a los dos machos y se llevó un dedo a los labios en señal de silencio antes de indicarles que se acercaran, cuando ambos estuvieron cerca contuvieron el aliento al ver los ojos azules de Kagome encendidos inhumanamente.
— Dime oráculo ¿Qué trae esa tormenta? — Preguntó Sango con cautela.
— La ultima avanzada pospuesta por siglos… el galope de una traicionera guerra que arrasará con todos por igual… la venganza de los inconformes quienes siempre se opusieron a la paz… escondidos tras un clan en decadente picada… y la idiotez de una tonta y malvada marioneta bien dispuesta y guiada por la codicia… una mezcla muy peligrosa… — Respondió Kagome viendo hacia el vacío aun inclinada hacia el Oeste.
— ¿Sabes cuándo iniciará? — Pregunto Miroku.
— Hijo y príncipe de la casa en sombras… tu viste a tus amados caer ante aquellos no dispuestos a la paz… esto inició hace muchos años ya — Respondió Kagome inclinando la cabeza hacia la derecha como escuchando a alguien susurrarle al oído.
— Los matamos, Sesshomaru y yo los matamos a todos — Dijo Miroku con un gruñido de furia, el había perdido a sus padres y a su hermana no nacida entonces y jamás lo olvidaría.
— Un grupo… acabaron con un grupo grande guiados por "otros" quienes cobardemente permanecieron en las sombras donde tu gobiernas querido príncipe de las sombras… — Dijo Kagome ausentemente estirado su mano hacia el Oeste y agarrando algo invisible para ellos en el aire. — El enemigo ya hizo su parte… ahora solo resta esperar y decidir cómo debemos responder.
— ¿Qué hizo? — Preguntó Sesshomaru.
— Honorable señor de la luna, Byakko no senshi ustedes ya han visto lo que hicieron, antes del amanecer sabrán más… diminutos… muy diminutos y corruptos son… y aun así tragan todo a su paso… por ahora es imprescindible la unión de nuestras casas, ¿Cuándo le dirás que son uno?, en su momento… ella tendrá idea de que hacer y ustedes serán su ancla, todos ustedes — Susurró dando un profundo suspiro soltando lo que fuera que tuviera en sus manos, echando la cabeza hacia atrás y cayendo de espaldas hacia Sango que preparada para aquello ya la sostenía.
— Taijiya explícate — Exigió Sesshomaru dejando su carga sobre la mesa baja más cercana junto a las cuatro sillas reclinables y liberando a Sango del peso muerto de Kagome.
— Esta es la tercera vez en la vida que Kag entra en trance… la primera vez fue en presencia de su maestra Koreana Liu Ten, ella le advirtió a Kagome que no era bueno hacer profecías, que si algún templo se enteraba de su capacidad seria enclaustrada para toda su vida sin importar cuanto "rango" colocaran sobre ella con lindos títulos noblitorios posibles — Dijo Sango apartando el cabello del rostro pasivo de Kagome quien ahora había entrado en un estado de sopor parecido al sueño del que no saldría sino hasta el día siguiente.
— Ahora entiendo porque reacciono como lo hizo cuando le dije que podía ser una alta sacerdotisa en cualquier templo — Dijo Miroku con la comprensión claramente reflejada en sus rasgos.
— Kagome ha repudiado sus poderes desde que descubrió que los tenia y solo recientemente a empezado a reconciliase con ellos, el anillo de plata que se desintegró durante el tiroteo hacía más que solo ocultar sus poderes del mundo entero… ella no quería ver ni el plano espiritual ni ninguna visión, menos después de que en su segundo trance ella viera morir a Hina de cáncer, eso la espanto al punto que poco faltó para intentar sellarse a sí misma a pesar de que técnicamente no puede renegar de sus poderes y necesitaría de alguien más fuerte que ella para lograr contenerlos y para eso tendría que admitir ante un extraño que tiene estos poderes y no lo hará — Explico Sango con calma.
— ¿Ella recordará todo lo que dijo? — Preguntó Sesshomaru olisqueando a Kagome asegurándose que estuviera en perfectas condiciones de salud.
— No… solo retazos del inicio cuando estaba semi-conciente y tal vez al final cuando estaba recuperando el control de sí misma, esa es una de las razones más importante por la que ella teme y reniega de esta habilidad en particular — Respondió Sango con un deje de preocupación.
— La pérdida de control no es algo que nadie aprecie, menos aún una hembra alfa como ella — Dijo Sesshomaru mirando a Kagome restregar su rostro contra su pecho.
— Tu bestia sagrada… no es cualquier bestia… no dejes que ella lo sepa por otros medios… sincérate con ella tal como ella se sinceró contigo… sabes que te ama y tú le devolviste el sentimiento, ahora demuéstrale que confías plenamente en ella, la conversación que tienen pendiente ya está ocurriendo poco a poco — Advirtió Sango.
— Ahora tenemos que averiguar… Quién la está siguiendo y con qué propósito lo es… — Señaló Miroku antes de sacar su celular que había empezado a sonar mirando la pantalla muy extrañado, eran casi las cuatro de la mañana ¿Por qué lo llamaban? — ¿Moshi Moshi? — Respondió mirando a Sesshomaru de inmediato con los ojos refulgiendo de Shock mientras escuchaba a Takeshi explicar la situación. — Mantengan a Mika-chan lo más cómoda posible y manténganme informado de cualquier eventualidad. — Dijo Miroku en un gruñido bajo y amenazador.
— ¿Qué sucede, quien es Mika? — Pregunto Sango viendo la furia y la tristeza en los ojos de Miroku.
— Mika… es una vieja amiga… ella fue una de las pocas que se atrevió a hacer amistad conmigo y con Sesshomaru sin ninguna agenda personal… hubo un accidente en la casa del Oeste… el veneno en las venas de Inu no… se comporta como un virus y Mika está contaminada y muriendo rápidamente — Explicó Miroku con la garganta obstruida con un doloroso nudo.
— Oh cariño… lo siento mucho… un virus que ataca y destruye rápidamente a un Youkai… eso es muy grave… — Dijo Sango mirándolo aterrada, la sola idea de verlo caer ante aquel virus le arrancaba el alma del cuerpo.
— Eso fue lo que hicieron… — Dijo Sesshomaru de golpe recordándoles su presencia y la de Kagome acurrucada entre sus brazos y cubierta por su mokomoko.
— ¿Disculpa qué? — Dijo Sango confundida.
— Ella dijo… "antes de amanecer sabrán lo que hicieron" Takeshi-san no llamaría a ninguno de nosotros a esta hora a menos que fuera una emergencia muy grave, el accidente y el descubrimiento de lo que este veneno está haciendo, la contaminación y enfermedad de Mika-san… esto fue lo que ellos hicieron — Resumió Sesshomaru.
— Justo lo que tú dijiste Sango… como Taijiya inconscientemente viste de inmediato lo que ninguno de nosotros vio aun… "Un virus que ataca y destruye rápidamente a un Youkai" fue lo que dijiste… y eso es… una forma de acabarnos por completo destruyendo nuestro sistema inmunológico superior — Dijo Miroku con una nota de oscura tensión.
— No vas a ir allí… me niego rotundamente a dejarte… a dejarlos ir allí, enfermarse y morir ahora que son parte de nuestras vidas y me importa un carajo que piensen que soy egoísta… ustedes no van a exponerse y a matarnos de dolor a Kagome y a mi ¿me oyen? — Saltó Sango enfatizando sus palabras clavando su dedo en el pecho de Miroku e ignorando por completo el rio de lágrimas que corría por sus mejillas mientras sus manos temblaban sin control alguno.
— Sabes que no podemos negarnos a estar allí sin nos necesitan amor — Dijo Miroku abrazándola contra el cuidándose de no hacerle daño con su fuerza inhumana.
— Lo se… aun así tenía que intentarlo — Respondió Sango contra su pecho, mientras Miroku apoyaba su barbilla sobre la cabeza de Sango y miraba a Sesshomaru directamente a los ojos y entre ellos una comunicación silenciosa ocurrió, antes de guiar a Sango hacia la habitación y Sesshomaru hacía lo propio, las bebidas y el regalo que tenía para Kagome quedaron olvidados en la mesita del balcón.
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo
