Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
NOTA: Antes que nada me disculpo por el retraso de la actualización, lamentablemente el inicio de clases, las terapias de mi hijo menor y otras cosas de la vida cotidiana me cambiaron TODO el horario planificado, además quiero aprovechar para decirles que regresaré a mi día de actualización anterior es decir "SABADOS" los días de semana son muy complicados para mi ahora. Gracias a todos los que me dejaron review, no estaba muerta ni de parranda (ojalaaaaa la ultima opción no esta mal XDDDD) besos y gracias por seguir allí.
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Ups… (Literalmente hablando) Seeep uno de mis más celados secretos me exploto en el rostro así que ¡Sorpresa! Si-abres-la-boca-me-jodes-por-siempre ¡Felicitaciones! Y supéralo mundo… no hay necesidad de señalarme ni reclamarme, cualquier idiota con tres dedos de frente (y el conocimiento necesario) habría hecho lo que yo, así que J-O-D-A-N-S-E con gusto de paso… Sip estoy MODO-SUPER-B-I-T-C-H.
Ante el panorama descrito para mi hice lo mejor que pude para salvar mi pellejo, Kami me ama y no es cliché REALMENTE a pesar de toda la mierda que me rodea pusieron ángeles de la guarda para mi desde el mismo instante en que di mi primer berrido anunciando al mundo mi presencia (gracias) cuando esa partera decidió seguir la costumbre de las antiguas casas nobles y me llevó con Mina y Yuri y no me dejo a mi suerte en cualquier casa de abrigo como la-que-no-existe-ni-existió ordenó sin siquiera darme una mirada (menos mal)
Hina y su familia, Ginta y la manada Okami, y muchos más. Sin embargo debo abrir un enorme paréntesis y dar MUCHAS gracias al cielo y a la deidad (Ahora que se quién es mi padre puedo decir que seguramente es Nórdica teniendo en cuenta que en el Shintoismo los "ángeles de la guarda" no son tan comunes o esperados) que puso a mi maestra, mentora, amiga y fiera protectora Liu Ten Fung en mi camino, sin su guía solo Kami sabe en qué fosa estaría (El sepukku definitivamente habría sido atractivo) y me ayudo a tomar las medidas necesarias para salvarnos a Sango Kirara y sobre todo a mí, de ese horrible destino,
Gracias deidades Shintoístas o Nórdicas.
Gracias humildemente, gracias.
Ante la amenaza que se presenta ante mí de una forma tan directa que no puedo simplemente encogerme de hombros y dejar que otro se encargue de limpiar el desastre y por primera vez en mi vida me siento frustrada por mi falta entrenamiento en algún rango especializado, Liu Ten (Kami la llene de bendiciones) hizo todo lo que pudo por mí, pero sus dones y los míos son totalmente distintos, aun así haré mi mejor esfuerzo y esta amenaza que se cierne no solo sobre los que amo, sino sobre todo el mundo… enemigos de la vida… eso son ellos, aquellos quienes usan la luz como arma corrompiendo el propósito para la que fue creada, ellos quienes ofenden a los dioses con sus ideales corruptos… Como sea… Lucharé, de eso ni dudar y que Kami ayude a quien se ponga en mi camino porque yo no soy una "mártir pendeja" lo que ellos pretenden no tiene perdón y no les concederé ni una gota de piedad.
SANTA MIERDA BATMAN… ¿EN SERIO?
Ok. Déjame recoger mi mandíbula del suelo… es que… WOW…. Y kami… sin palabras…
Ahora Sesshomaru… OH bueno (peligro en el área sobrecarga de hormonas calenturientas en el área, neuronas sobrecalentadas) jajaja soy una tonta… una tonta pero con título repujado en oro de 24 quilates…
No sé de donde salieron esas palabras pero nacieron desde lo más profundo de mi alma y corazón. Kami… mi vida es un carrusel…
Ver la familiar luz ante mis ojos me llena de alivio e ira en partes iguales… ¿Por qué? Eso es algo que espero poder saber alguna vez… El mundo es cruel y yo que no viví entre algodones lo sé bien, aun así jamás había estado en contacto directo con este nivel de maldad (y con esto incluyo a mis días en la secundaria rodeada de niñas idiotas que vivían para joder hasta que Sango y yo limpiábamos el piso con ellas y algún que otro adolecente engreído, demonios que eran malvados los pequeños miserables)
Esto no se ha develado ante mis ojos para que yo lo ignore, menos aun después de VER lo que vi y de saber lo que vendrá si esta oscuridad triunfa, y aunque yo particularmente no pueda hacer mucho (lamentablemente), estaré aquí lista para hacer lo mejor que pueda y ayudar a otras mejor preparadas que yo y señalarles el camino irónicamente "oscurecido" por la "luz" creada para preservar TODA vida.
Kami… danos fuerza no abandones a TODOS tus hijos, abrázanos y protégenos con tu amor y deja caer todo el peso del poder de tu furia sobre aquellos que lo merecen.
Y aquellos que desafían la creación misma y amenazan al mundo, a mi gente, a mi amor y a la felicidad de todos recen sus plegarias y prepárense para caer en los tiernos cuidados de Yomi y Hella, por que no descansaremos hasta verlos pagar a TODOS.
Esa es MI promesa. Y yo NO rompo mi palabra"
Kagome Higurashi
Líder de la casa Higurashi
Hembra alfa de la casa Higurashi
Hija bastarda de la casa Warhammer
Miko Consagrada en el templo del atardecer
Y una mujer muy, MUY cabreada en estos momentos
Cap 32: Luz en el ocaso.
Era cerca del mediodía y Kagome aún no había despertado, Sango y Miroku se habían encargado de atender las necesidades del café por ella mientras Sesshomaru monitoreaba la recuperación de Kagome, Sango les había explicado que estas solían drenar a Kagome de energía y en el pasado Kagome se había arrastrado (literalmente) a cumplir con el trabajo y las clases con más azúcar y café, que sangre en las venas para poder funcionar a media marcha, por lo que Sesshomaru había corrido las persianas de la habitación manteniéndola agradablemente oscura y se había limitado a atender las crisis a través de su teléfono (en tono silencioso) y su laptop, mientras vigilaba su sueño, repitiendo en su mente las palabras que Kagome había dicho en su trance una y otra vez.
— ¿Qué opinas? Preguntó Sesshomaru a Yakko quien había estado extrañamente silencioso ante toda aquella situación aparentemente analizando cada palabra recitada por ella.
— Hay algo oscuro cociéndose aquí… nuestra poderosa dama ya lo advirtió, ahora nos toca ubicar y neutralizar el núcleo del peligro… este "virus"… ella dijo que esto arrasaría con todos… ¿Que si no solo estaba hablando de los Youkai, y Hanyou sino también de los humanos? No se tu… pero este Yakko se inclinará a pensar que "todas las razas" están en peligro inminente y debemos erradicarlo antes de que todo se pierda — Respondió Yakko con mortal seriedad.
— También este se inclina a pensar de la misma manera… ella habría especificado "Youkai y Hanyou" si solo nosotros estuviéramos en peligro, pero como dices ella dijo "Todos" — Respondió Sesshomaru cerrando su laptop y dejándola sobre la mesa de noche antes de atraer a Kagome hacia él y hundirse en el adictivo olor de su compañera.
El sueño le había eludido aun horas después del sol hacer acto de presencia dando inicio a un nuevo día y aun a esa hora casi medido día cuando Kagome aún seguía inconsciente drenada de energía por su trance, Sesshomaru se sentía agitado e incapaz de quedarse quieto había dado vueltas como una bestia enjaulada alrededor de la cama donde su compañera seguía descansando. Algo se avecinaba y odiaba saber que el había estado en posición de erradicarlo por completo en el pasado y de alguna manera había fallado, le había fallado al mundo entero… y a ella pues lo que fuera que los amenazaba también pendía sobre su cabeza y solo eso lo hacía hervir de la más pura furia.
— ¿Nada aun? Preguntó Miroku asomándose a la habitación. — Viendo a su primo despegar su mirada dorada de la mujer aun dormida sobre la cama acurrucada contra él y mirarlo como diciéndole ¿Tu qué crees, te parece despierta? Sin molestarse en vocalizar su obvia respuesta.
— ¿Mika-san? — Preguntó Sesshomaru en tono casual, pero sintiendo un golpe de tristeza por la hembra, Mika era una de las sobrevivientes de aquella fatídica noche en la que sus tíos habían muerto tratando de salvar al templo repleto de niños humanos, cachorros youkai y hanyous, Mika había estado allí y junto a otros jóvenes InuYoukai que acompañaban a su tía y habían sacado a los niños y cachorros mientras la poderosa pareja enfrentaba y combatía a los humanos rebeldes de veinte jóvenes voluntarios solo cinco habían regresado a la casa de la luna con vida y otros cinco habían delirado por semanas en la cámara de sanación de palacio, saberla ahora a las puertas de la muerte era frustrante y triste ella era un alma noble y nunca habia dejado de contarles (aunque a él francamente no le importaran entonces y ahora se sentía muy culpable por ello) sobre sus ambiciones y su sueño de encontrar a su compañero, ahora todos esas ambiciones y sueños no se cumplirían.
— En observación, Irasue-obachan se encuentra en palacio con Yuemaru y la hija mayor de lady Midoriko, "Lady Kaede" están tratando de "ver" que pueden hacer para salvar su vida y la de tu padre — Respondió Miroku.
— Mantén a este informado… vas a ir a verla ¿no? — Dijo Sesshomaru volviéndose a mirarlo con atención.
— Apenas cerremos el café de Lady Kagome, Sango y yo iremos, ella se niega a dejarme ir solo — Respondió Miroku con una sonrisa floja.
— Este ira en cuanto Kagome despierte y se alimente — Dijo Sesshomaru con calma.
— Ella no va a dejarte ir solo — Dijo Miroku.
— No le permitiré arriesgarse — Respondió Sesshomaru secamente.
— ¿Y crees que yo estoy dejando a Sango ponerse en riesgo… primo pareces olvidar que estas mujeres no son las típicas hembras que se doblegan y ceden a nuestros deseos, sean caprichosos o no, estas hembras hacen lo que desean y saldrás peor parado si te impones a ella y le prohíbes ir… nada le impide mandarte a la mierda "literalmente" y tomar su auto y llegar a palacio y sabemos que Irasue-Obachan le abrirá las puertas con sus propias manos y luego pagaras un infierno por tratar de controlarla. — Señaló Miroku.
— ¿Qué sugieres? — Pregunto Sesshomaru sabiendo que Miroku tenía toda la razón pero él era demasiado orgulloso para admitirlo en voz alta.
— "Compromiso" permítele estar junto a ti en este momento, demuéstrale que no estas intentando ocultarle nada, que no te avergüenza tenerla a tu lado, ambos sabemos lo que opina de su "afiliación" a la innombrable, y sobre todo demuéstrale que confías plenamente en ella… la identidad de Byakko-sama tiene que develarse ante ella, conocerse antes de que ella ponga un pie en el castillo, está destinado a que alguien se le vaya la lengua sin querer. — Aconsejó Miroku mirándolo con calma.
— Pides mucho — Señalo Sesshomaru frustrado.
— Por el contrario… pido poco para lo mucho que ganaras si sigues estos consejos que te doy de buena fe primo mío — Respondió Miroku con calma dedicándole una mirada cargada de genuino afecto, haciéndole recordar a Sesshomaru las palabras de Kagome durante la celebración de su graduación/cumpleaños. — Además… ¿Qué tanto pide ella, sino igualdad, respeto y tal vez amor de tu parte? Demuéstrale que eres capaz de darle eso y más… llena y supera sus expectativas esta es la única hembra que no está buscando llenarse los bolsillos o hacerse con un título noble y poder junto a ti, esta hembra te tomaría así fueras un indigente si le das estas cosas "no materiales" y ambos sabemos eso — Le recordó Miroku — Sigo mi querido primo, nos veremos en el castillo Oeste.
— Hnn… mantén a tu hembra junto a ti — Advirtió Sesshomaru, viéndolo asentir secamente antes de salir cerrando la puerta tras él.
Sesshomaru observó a Kagome unos segundos antes de levantar su teléfono y marcar, tres tonos después Jaken su fiel sirviente/asistente respondió y Sesshomaru inicio así la conferencia telefónica que con la que había reemplazado la conferencia que tenía pautada para ese día y no podía seguir aplazando más.
=== S S ===
"No sabía dónde estaba…"
Solo sabía que se sentía desorientada y había un zumbido general que era irritante y un molesto en partes iguales, sentía la cabeza pesada y con un eco de dolor y sospechaba que si se movía el dolor estallaría como los fuegos artificiales del Tanabata, aun así se esforzó por ver alrededor de ella y tras pestañear un par de veces tratando de aclarar su vista notó confundida que ante ella el mundo se veía borroso, como si estuviera viendo atravesó de vidrios empañados imágenes opacas que se movían frenéticamente ante sus ojos y con esa idea en mente estiró su mano dispuesta a limpiarlo para poder "ver" y comprender exactamente lo que su mente trabajando a media marcha empezaba a preguntarse.
"¿Dónde demonios estaba y cómo diablos había llegado allí?"
Lo último que recordaba era observar las luces de la ciudad hacia el Oeste, y de repente estaba allí… sintió su mano hacer contacto con algo, que curiosamente se sentía como una tela ridículamente suave y gélida al tacto y pudo ver lo que la rodeaba. El lugar era un enorme templo rodeado de altos Torii dobles, dorados y rojos ubicado en un espacio abierto asentado en medio de lo que parecía un valle rodeado de gruesos árboles, a unos veinte metros de un enorme lago que reflejaba en hermoso templo y el jardín que habían hecho alrededor de él y el pequeño puerto de piedra y madera, donde seguramente llegaban provisiones y peregrinos por igual, el lugar se veía pacífico y de alguna forma se veía "familiar" el cielo era azul sin nubes que impidieran al sol brillar con toda su potencia sobre el lugar, entonces vio a varios niños salir del edificio principal corriendo con enormes sonrisas animadas en los labios y tardó un segundo en registrar el estilo antiguo de vestuario y que estos eran niños y "cachorros" Youkai y Hanyou por igual de ambos sexos.
Maravillada observando la interacción entre los "cachorros y humanos" casi pasó por alto a la anciana sacerdotisa que caminaba pausadamente, saliendo tras el grupo acompañada por una sacerdotisa más joven, un monje y dos Youkai adultos todos ellos dedicándoles una mirada indulgente a los pequeños que jugaban ignorantes de la observación a la que estaban siendo sometidos.
La hembra se adelantó junto al macho hasta quedar frente a ella y Kagome se encontró observando a una hembra de oscuros cabellos negros carbón, mokomoko negra doble que prácticamente flotaba alrededor de ella y el macho que la acompañaba enredándose incluso con el mokomoko de él, la hembra tenia un elegante e inhumanamente hermoso perfil que gritaba "aristocracia" en cada delicada línea, la media luna negra en medio de su frente y los ojos plateados de la hembra frente a ella le daba una idea de quien podría ser, más lo más emblemático y decisivo en la identidad de esta, era que ella podría confundirse fácilmente con la dama de la casa de la luna de no ser por la coloración de sus cabellos, arcas de nacimiento, ojos y Mokomoko.
— ¿lady Irasumi? — Susurró en shock sintiendo su corazón golpear brutalmente contra su pecho cuando esta volvió levemente la mirada y la miró fijamente a los ojos y sonrió tristemente.
— El día de nuestra partida está aquí… — Dijo la hembra con su voz cargada de melancolía.
— Llevaremos con nosotros a cuantos podamos saisai — Respondió el imponente macho de ojos purpura y cabellos tan negros que parecían hechos de pura oscuridad pues este no reflejaba luz alguna, mientras la hembra colocaba una delicada y a la vez mortífera mano llena de garras sobre la ligerísima curva de su vientre.
— Es una lástima… nuestra Rin no llegará a ver este mundo — Dijo la hembra mirando hacia el Sureste ausentemente.
— Los Dioses le permitirán volver… solo ten fe — Respondió el macho.
— Vamos entonces mi señor… el enemigo se mueve desde el Sureste y esta noche dejaremos este mundo con nuestra cachorra y dejaremos atrás todo lo que amamos… solo espero que Sue-chan no se culpe para siempre… esta es nuestra elección — Dijo la hembra recostando la cabeza sobre el hombro del fornido macho junto a ella ignorando a los humanos testigos de aquel emotivo intercambio mientras con resignada dignidad la hembra miraba a los inocentes jugar. — Cuida de ellos Miko-sama… el momento ha llegado y ahora todo está en tus manos — Susurró la hembra mirándola a los ojos de golpe y todo alrededor de ella se sacudió con violencia una, dos, tres veces y la imagen alrededor de ella cambio por completo.
El templo ardía en medio de la noche.
Sacerdotisas y monjes atacaban sin piedad a humanos, Hanyou y Youkai por igual sin importarles si eran niños o adultos y a su vez estos se defendían lo mejor que podían muchas veces con éxito y otras veces cayendo a merced de un enemigo más poderoso y malvado, las hordas de monjes y sacerdotisa quemaban y destruían las estatuas de los Inugami sin piedad decididos a no dejar nada en pie que señalara que aquel lugar alguna vez existió, Youkai de oscuros cabellos combatían fieramente con las sombras jugando a favor de ellos, aun así en clara desventaja numérica pues eran muchos los caídos no solo esa noche, sino desde el inicio de aquella guerra sin cuartel entre humanos y Youkai.
— Todos… los que guardan odio por la creación divina… y se han revelado contra la vida con vida pagaran, uno a uno en la luz o en la sombra caerán, hasta que su estirpe sea borrada de este mundo por completo… de la mano de la más poderosa sagrada luz de los nuestros y de la más sagrada de las bestias conocerán juicio y fin… que Kami tenga piedad de sus almas… porque el mundo no perdonará sus pecados y ofensas — Dijo la anciana miko que había visto anteriormente, tras caer con una flecha "sagrada" en medio de su pecho sosteniendo en su mano la flecha que drenaba su vida y con su último aliento maldecir a todos aquellos que atacaban sin parar y con la brutalidad de verdaderas bestias sin mente.
Entonces la noche explotó en sombras que parecían vivas que cubrían al enemigo uno segundos llenando la noche de gritos ahogados y dejando tras de sí al retraerse, los cadáveres mirando con ojos vacíos y en congelada mueca de espanto la noche de cuarto creciente sobre ellos mientras rugidos inhumanos estremecían el lugar.
Cuando la escena ante ella volvió a estremecerse y cambiar vio en medio del claro a un enorme batallón de más de mil monjes y sacerdotisas atacar salvajemente los cuerpos de los dos Inu negro caídos en batalla y los otros Youkai que habían defendido fieramente el lugar, antes de que un terrible y terrorífico aullido rompiera los gritos de júbilo del grupo de humanos congelándolos en seco el odio, la furia y la promesa de venganza cayó sobre ellos como pesadas lozas tocando con sus helados dedos sus espaldas haciéndolos sentir genuinamente amenazados y aterrorizados, mientras un par de inuyoukai como la luz y la sombra aparecían en el cielo, ambos familiares para ella vestidos con armaduras antiguas, se detuvieron orientados al suroeste viendo la masacre desde el cielo, mientras abajo a los humanos el frio de la muerte los abrazaba sin ellos poder hacer nada más que mirar con desesperación la más espesa y gélida oscuridad que reptaba sobre el área, y entonces para el espanto de todos escucharon un coro de aullidos cargados de dolor, y una solitaria y gélida carcajada aterradora atravesó el lugar haciendo eco en la noche, que de pronto no tenía luna alguna, mientras la tierra se cubrió de una densa y espesa sombra y solo los gritos de horror e intenso dolor y sufrimiento resonaron en la noche estremeciendo la tierra misma y cuando la luz de la luna volvió a brillar con fuerza, las sacerdotisas y monjes, ni los dos Inu caídos, ni Miroku podían verse, solo Sesshomaru brillando con luz propia a pesar de las sombras que lo rodeaban como un pesado manto sobre él, antes de aullar al mundo con un reto demandante y perderse en la noche dispuesto a acabar con todo enemigo que cruzara en su camino.
Luego de eso las imágenes brotaron en su mente sin orden alguno y apenas podía retenerlas y darles sentido volvían a cambiar, cinco monjes corriendo lejos de un templo en llamas en diferentes direcciones, sosteniendo posesivamente contra ellos jarrones de barro cocido, luego vio a uno de ellos disparar flechas contra otros Youkai después de meterlas y sacarlas de los jarrones cubiertas de un líquido rojo oscuro (casi negro) como la sangre descompuesta y sonreír con malicia y seguir huyendo sin parar.
Luego vio los años pasar rápidamente ante sus ojos y los cientos de miles de experimentos desplegarse ante ella con alarmante rapidez uno tras otro, mareándola en el proceso de tatar de entenderlos, notando uno en particular al que agregaban gotas de sangre roja que habían retirado de un vial que estaba frente a un altar, luego vio a un Youkai rugiendo de dolor encadenados a una pared, Hanyou con partes del cuerpo descomponiéndose ante sus ojos rojos y vacíos de cualquier trazo de "razón" cuerpos Youkai, Hanyou y humanos llenos de pústulas siendo incinerados y finalmente a un grupo de monjes "científicos" observando obscenamente maravillados (y demasiado satisfechos para su paz mental) al Youkai encadenado sobre la mesa de trabajo delirando en fiebre mientras convulsionaba sangrando de los ojos, boca, nariz y oídos y finalmente a uno de los "monjes" con la mirada brillante de locura inyectar en su brazo de un líquido oscuro y espeso y embadurnarse las manos con el antes de atravesar las calles de la vibrante y repleta Akihabara tocado todo y a todo el que se atravesaba en su camino, con las manos contaminadas aquel liquido contagiando a todos a su paso, poniendo especial atención a los Hanyou y Youkai.
Lo vio confundido revisando exámenes de laboratorio, sorprendido y en pánico al comprender "algo" que obviamente no esperaba, luego buscando ayuda sin encontrarla cuando su propia gente le dio la espalda, luego enfermar y agonizar rápidamente mientras humanos, Hanyou y Youkai por igual caían presa de aquella terrible y desconocida enfermedad, más lo que la impactó y la arranco de aquel extraño sueño (Porque ella DEBIA, TENIA que estar soñando) fue ver entre las montañas de cadáveres tirados cual basura por la calle, los cadáveres de Sango junto a Miroku y finalmente los ojos opacos y sin vida de Sesshomaru devolviéndole la mirada, reprochándole haberlos dejado morir sin darles a ambos una oportunidad por su tonto orgullo pendejo (Como secretamente ella solía a referirse a su terco orgullo).
— ¡No!… no, no, no… — Decía en un susurro ahogado pues el dolor era tan opresivo que le impedía gritar el terrible dolor que la carcomía por dentro y amenazaba con consumirla sintiéndose gélida y vacía por dentro mientras sentía algo cálido rodearla y aun así no podía apartar el dolor y el frio en su alma.
— Miko — Escuchó la voz de Sesshomaru en tono forzado.
— No… — Gimió ella sintiendo las lágrimas brotar de sus ojos.
— Miko — Repitió insistente con un gruñido bajo y amenazador.
— ¿Dónde están… donde? — Exigió Kagome en un siseo amenazador sintiendo algo explotar dentro de ella levantando su cabeza con furia asesina buscando, buscando con sus ojos azules encendidos de furia, dolor, rabia, shock, y determinación a todos aquellos que le habían quitado lo que más amaba con una sola idea en mente… ellos le habían quitado lo que era SUYO para cuidar, amar y proteger, a cambio ella les quitaría la vida y todo lo que amaban en pago y al diablo el mundo, el infierno podía ser muy tentador en ese momento que sentía que no tenía nada que perder.
— Abre los ojos ahora — Exigió Sesshomaru, estremeciéndola y obligándola a obedecer justo cuando los rostros que buscaba desfilaban ante su ojo interno y cuando ella entre abrió los ojos y lo miró con los ojos opacos y ausentes Sesshomaru y Yakko comprendieron finalmente lo que sucedía. — Oráculo… regresa a nosotros — Dijo contra la frente de Kagome rodeándola con su Youki y tratando de contener la monumental explosión de Reiki que ella estaba emitiendo ignorando la sensación de ardor que abrazaba su cuerpo, hasta que Kagome se estremeció contra él un par de veces pestañeando y mirándolo durante un segundo horrorizada antes de arrancarse de sus brazos y correr chocando contra todo a su paso hasta el retrete, donde procedió a desechar todo el contenido de su estómago una y otra vez mientras Sesshomaru la sostenía contra el estoicamente.
— ¿Dónde está Sango? — Escupió Kagome con la voz ronca y la mirada brillando con un borde salvaje, apenas pudo hablar sin ser interrumpida por alguna arcada.
— Está en el castillo del Oeste — Respondió el sosteniendo sus cabellos fuera de su rostro con una mano mientras la sostenía a ella contra el con la otra ignorando el repulsivo olor de su momentánea enfermedad.
— ¿Que sucedió anoche? No recuerdo irme a dormir — Dijo Kagome soltándose de él y lanzándose sobre el lavamanos desesperada por lavarse la boca y deshacerse del horrible sabor de lo que fuera que se arrastrara dentro de esta para luego morir allí. Y casi llorando de alivio al comprender finalmente que había tenido una condenada "visión/pesadilla" tratado de obligarse a retener toda la información.
— Para empezar… este cree que es mejor que tomes un baño, luego come algo y este te entregará una nota de tu hermana antes de que decidas si deseas ir con este al castillo del Oeste… o no — Respondió Sesshomaru con calma, mientras ella silenciosamente lo empujaba fuera de su camino y regresaba a su habitación recogiendo un bolígrafo y un cuaderno del suelo donde habían ido a parar en su carrera hacia el baño y abrir el cuaderno en una página aleatoria empezando a escribir como autómata a toda velocidad.
— ¿Qué se supone que haces?
— Shhh… no me interrumpas ahora… Oh Kami… oh Kami — Respondió Kagome distraídamente con la voz ronca y forzada mientras el bolígrafo volaba sobre las páginas que se iban llenando a velocidad casi inhumana ante la mirada cargada de cautela de Sesshomaru que al igual que Yakko habían decidido que no valía la pena ofenderse por su reacción.
Era obvio para ellos que Kagome estaba tratando de dejar un registro de lo que había "visto" que por su reacción debía ser importante para haberla alterado de aquella manera, estaba seguro que para esas horas la corte Youkai debía estar tratando de reiterar la explosión de poder que sintieron durante apenas unos segundos antes de que él lo cubriera con el suyo y lo obligara a retroceder hasta someterlo y lograr que ella recuperara la conciencia.
¿Qué demonios fue todo eso? Una tormenta se acerca… en efecto… pero ¿Qué significa todo eso, porque vi "el ocaso de la casa de la luna"? — Se preguntó Kagome exprimiendo de su cerebro hasta el último detalle de su visión, plasmándola sobre las páginas ignorando al resto de mundo a favor de las líneas caóticas que ahora fluidas se desparramaban sobre las páginas hasta que finalmente la mente de Kagome quedó en blanco y en consolador silencio.
— ¿Lista para prepararte y acompañar a este al Castillo del Oeste? — Preguntó Sesshomaru después de observarla durante casi una hora escribir y trazar líneas salvajes sobre las páginas de aquel cuaderno.
— ¿Para qué quiero ir al castillo del Oeste? — Preguntó Kagome desconcertada.
— Este Sesshomaru te lo explicará después de que tomes tu baño y comas — Respondió Sesshomaru con calma.
— Supongo que no puedo culparte… debo estar apestando — Reconoció Kagome cerrando el cuaderno firmemente. — Hazme un favor y deja lo que dejaron para mí sobre la mesa, algo me dice que no quiero gastar más tiempo del necesario. — Añadió notando la mirada opacada por solemnidad y más preocupaciones de lo normal, ella suponía que eso venía con la responsabilidad de ser el señor de otra gran casa.
— Hn… querrás ir con este… — Aseguró Sesshomaru observándola fijamente deslizando su mirada por el cuaderno que Kagome aun sostenía firmemente en su agarre.
— Entonces me vestiré para salir — Respondió ella decidiendo que fuera lo que fuera que estaba pasando primero necesitaba tomar un baño y sentirse "humana" nuevamente por lo que el café estaba en tercer lugar después del baño y el cambio de ropa.
Mientras se lavaba el cabello (cinco veces seguidas) para asegurarse que NO olía a vomito Kagome le pareció recodarse a sí misma decir también la noche anterior algo sobre una tormenta que venía y los amenazaba a todos y después de allí todo era caótico imágenes confusas que solo podían significar una cosa ¡Kuso, kuso, chikuso! Tuve una condena visión… una condenada visión frente a Miroku y a Sesshomaru antes de decirles nada sobre ESE molesto detalle sobre mi… demonios… ¿Acaso él no me llamó "oráculo" cuando desperté? Kami-sama ¿Dónde rayos estaba mi mente cuando "desperté" para no registrar ese "pequeñísimo detalle? Pensaba Kagome conteniéndose físicamente de estrellar su "ligeramente-adolorida-y-mareada-cabeza" contra las caras baldosas de la pared de su baño privado.
— Oh mierda… ¿Qué más da? — Murmuró por lo bajo enjuagando el baño de crema concentrado de su melena y cambiando la temperatura del agua de "tibia-para-relajarse- y-dormir" a "Helada-polar-para-congelar-el-alma-y-despertar-hasta-a-los-muertos" y espantar cualquier tela de araña que aun estuviera en su mente.
Tras secarse, vestirse para salir y peinarse Kagome dejó su cabello secarse naturalmente y salió de su habitación ciega, sorda y muda solo guiándose por su olfato hacia donde Sango (seguramente) había dejado dos termos de un litro lleno del rico café que Shippo preparaba para ellas, ignorando la mirada indulgente y entretenida de Sesshomaru observando sus acciones desde lo alto de uno de los bancos de la isla de la cocina donde había estado revisando sus negocios mientras ella tomaba un merecido baño.
— El café no es la opción más nutritiva que tomar — Comentó Sesshomaru con una ligera risa baja y sensual, cuando ella le lanzo una mirada que gritaba "BLASFEMIA" y le saco la lengua infantilmente antes de darle un profundo trago a uno de los dos termos de café sin importarle cuan caliente podría estar el oscuro, rico y adictivo brebaje.
— Muérdete la lengua… esta mujer necesita cafeína y azúcar para funcionar correctamente y no arrancarle la cabeza al primer condenado que se atraviese en mi camino… te recuerdo que el único a la vista eres tú, así que NO te quejes — Dijo Kagome lanzando una carcajada volviéndose a rebuscar por la cocina hasta dar con un obento preparado para ella, casi llorando de alegría al ver los rollos de salmón y aguacate saludarla apenas abrió el primer nivel de la caja plástica.
— Este Sesshomaru prefiere morderte a ti cuando estés dispuesta a aceptar la mordida de este claro está — Respondió Sesshomaru sensualmente.
— Ja. Ja. Ja. Muy gracioso — Dijo Kagome atacando alegremente su comida bajo la atenta mirada de Sesshomaru y la depredadora atención de Yakko-sama presente en el tono rojizo de los ojos de Sesshomaru.
Por otra parte Sesshomaru la estudiaba planificando nuevamente su curso de acción, Miroku y la Taijiya tenían razón Kagome no debía enterarse sobre Yakko y todo lo demás por medio de otros.
Principalmente porque era SU derecho sagrado decirle quien era ella para ellos, reclamarla y darle el nombre "real" de su bestia sagrada para así permitirle a esta hacer su reclamo formal también y empezar todos los pasos del cortejo a seguir previos al apareamiento formal ante sus casas y sus templos sagrados y el condenado mundo, además ellos habían pasado varias cosas de importancia durante su "relación" como para permitirse el desatino de seguir ocultándole cosas de importancia que solo terminaría apartándolos de ella y así perdiéndola para siempre (Cosa que ninguno estaba en posición de permitirse en realidad)
— Vamos Sesshomaru… escúpelo — Dijo Kagome cinco minutos después sintiendo la mirada de Sesshomaru sobre ella mientras la estudiaba y ella daba buena cuenta de su "DES-ALMUERZO" mirando al macho confundida cuando este solo le entregó un sobre blanco.
— Primero termina de comer y lee eso antes de que hablemos, Sango-san dijo que querrías saber lo que dijiste anoche, que seguramente no recordarías mucho o nada — Explicó el al notar la patente confusión en la mirada azul de la mujer dar paso a la comprensión y una chispa de pánico.
— Nunca recuerdo mucho… o a veces nada cuando estoy consiente… — Admitió Kagome dándole una buena mordida al rollo que sostenía frente a ella. Irónicamente cuando estoy dormida puedo recordar casi todo y TODO si tomo precauciones apropiadas… mierda… soy muy, MUY rara Pensó Kagome ausentemente dejando el resto del obento sin tocar a un lado y abriendo el sobre.
Conforme las palabras de Sango se habrían paso en su mente, Kagome sentía que se ahogaba en un tumulto de emociones y sentimientos donde los predominantes eran temor, furia, indignación y finalmente terquedad, negación y determinación.
Con furia apenas contenida Kagome bajó del banco alto y empezó a caminar de un lado al otro moviéndose con la felina fluidez de una peligrosa bestia enjaulada, obligando a su mente a trabajar al máximo en busca de alguna solución e ignorando por completo al resto del mundo que la rodeaba con la sola excepción de Sesshomaru (de todas maneras no era como si realmente podía ignorar al condenado macho, aunque era muy buena "fingiendo" que lo ignoraba) ella no era estúpida ni tenia delirios de ser más de lo que era, sabía que frente a otros mucho mejores entrenados ella tenía una larga lista de deficiencias y aun así se negaba rotundamente a sentarse sobre su tonificado trasero mientras veía a aquellos que llamaba suyos caer además…
— ¡Santa mierda Sesshomaru! — Gimió Kagome volviéndose hacia el con los ojos muy abiertos mirándolo horrorizada y espantada en partes iguales — Tenemos que ir al Oeste AHORA… llama a Miroku que mantenga a Sango alejada de la concubina y de ese virus… Sessh… este virus también atacará a los humanos — Dijo Kagome con urgencia, y sin darle más detalles o más tiempo a Sesshomaru de responder salió corriendo descalza dejando las pantuflas tiradas en el camino, en su afán de correr más rápido sin caer de cara al suelo.
Sesshomaru por su parte la miraba correr hacia su habitación estático, sin notar el termo de aluminio ahora completamente destruido en su mano o el charco de café en el suelo, al comprender la gravedad de las implicaciones de sus palabras, ni Yakko ni el tenían que preguntarle para saber que aquello era algo que Kagome en algún punto del trance cuando trataban de despertarla y habían luchado por contener la explosión de su Reiki de purificar todo en un radio de quinientos kilómetros (o tal vez más teniendo en cuenta que su cuerpo aun podía sentirse sensible y ardiendo ligeramente después de haber recibido el embate directamente y contenerlo, otro Youkai más débil que el ya sería parte "integral" de la alfombra de la habitación de Kagome, por suerte él era "El Daiyoukai" si no podía aguantar algo así, no era digno del título y lo que este significaba.
Tal cual lo dijo ella "una traicionera guerra que arrasará con todos por igual… la venganza de los inconformes quienes siempre se opusieron a la paz" Dijo Yakko manifestándose finalmente. Sesshomaru… ella no puede salir de aquí sin saber quién es para nosotros y no, este no aceptará una negativa de tu parte, ahora más que nunca necesitamos reclamar a esta hembra como nuestra… sus regalos son muchos y no debe seguir sin nuestra protección… ella es NUESTRA para cuidar y proteger, no debemos permitir que sea descubierto por otros sus dones Añadió en un tono serio que no admitía ninguna discusión.
— Que así sea… — Murmuró Sesshomaru por lo bajo, dejando el termo destruido sobre el mesón más cercano y limpiar el desastre, enjuagarse y secarse las manos con rápida eficiencia, Sesshomaru marcó el número de Miroku y esperó a que respondiera.
=== S S ===
Las manos le temblaban mientras se lavaba la boca una vez más y se miraba pálida y con los ojos enormes brillando con crudo temor en el reflejo que le mostraba el espejo, Kagome se enjuagó la boca y por primera vez en su vida no prestó atención a donde dejaba su cepillo dental (por lo que en la noche terminaría desechándolo teniendo en cuenta sus manías) y tras regresar a su habitación y tomar su cartera y chaqueta de cuero negro procedió a salir del lugar, dudando un segundo antes de meter rápidamente en su cartera, el cuaderno donde había escrito y dibujado todo lo que había podido de la visión que había tenido mientras dormía, y salir de allí rápidamente antes de arrepentirse y dejar la maldita cosa en el desastre que había en su habitación (y que definitivamente tenía que limpiar y ordenar en cuando regresara)
Tenía mucho miedo… desde poco antes de los quince ella había tenido sueños premonitorios de los que jamás había hablado a nadie más que a Sango, y estos jamás se habían equivocado, cuando su primera visión vino en una de sus sesiones de entrenamiento con Liu Ten la cándida y maternal sacerdotisa Coreana, anunciando que el fin del largo peregrinaje de la mujer se adelantaría siete meses antes de lo previsto por la muerte del padre de la mujer y la presión de la familia de su compañero, la mujer había mirado a Kagome genuinamente espantada antes de cerrar su negocio a cal y canto después de asegurarse de que nadie había sido testigo de aquel acontecimiento.
=== Flash Back ===
— ¿Alguien sabe que puedes hacer eso Lady Kagome? — Preguntó la mujer que insistía en darle el respetuoso título asociado a las sacerdotisas consagradas, mirándola con penetrante atención manifestando en su mirada y en su tono de voz urgencia y gravedad.
— Liu-sama sinceramente estoy mareada y me duele la cabeza… — Respondió la joven restregándose los ojos azules con claro agotamiento, mientras Sango sosteniendo a Kirara en sus manos la miraba con los ojos como platos muy confundida por lo que estaba sucediendo. — Además… con todo respeto, no sé de qué rayos habla.
— Kami-sama… niña ¿Tienes idea de la gravedad de lo que acabo de presenciar… tienes ida del peligro en el que estas?... — Decía mirándola con los ojos abiertos como platos — ¿Pero qué digo? Es condenadamente obvio que no lo sabes — Dijo la mujer golpeando su frente con la palma de su mano y tomando varias bocanadas de aire.
— Liu-sama… creo que hablo por mi hermana cuando digo que no "entendemos" cuál es el problema… ¿Qué hizo Kag-chan? — Dijo Sango finalmente mientras Kirara lamia su mano antes de brincar y aterrizar en el hombro de Kagome y restregar su rostro contra la mandíbula de ella enrolando su cola alrededor del delicado cuello de Kagome protectoramente y decidiendo que era un buen momento para tomar una siesta.
— Sea lo que sea… lo siento… no fue intencional — Dijo Kagome mirando a Liu Ten preocupada.
— No… no... no entiendes… ninguna de las dos entienden… — Respondió la mujer volviéndose hacia su tetera eléctrica y en gesto automático llenarla de agua y encenderla mientras respiraba agitada obviamente obligándose a respirar con más calma, arreglando tres tazas con sus respectivas bolsas de Té; para cuando la tetera silbó y las tazas llenas y endulzadas estuvieron en manos de cada una, Liu Ten dio uno, dos, tres sorbos a su taza con los ojos cerrados en concentración ante las miradas preocupadas de las hermanas Higurashi.
— ¿Liu-sama? — Preguntó Kagome haciéndola abrir los ojos y mirarla con atención antes de dar un largo y muy profundo suspiro.
— Escuchen bien niñas… especialmente usted Kagome-sama — Dijo la mujer con un brillo de terca convicción brillando en sus ojos oscuros.
— ¿Sa-Sa-Sama? — Balbuceó Kagome mirándola espantada y sintiendo escalofríos de terror recorrer su columna conteniendo apenas la ganas de taparse los ojos con las manos y chillar hasta los cielos su horror y rechazo ante el significado de aquel honorifico viniendo de parte de la mujer que consideraba "su maestra" y superior en cuanto a sus poderes se trataba.
— Sama…— Confirmó Liu Ten estirando el complicado laso rojo con bordados dorados con los símbolos de su casa y la casa de su prometido, de su traje ceremonial de Miko Coreana. — Presten atención… entre los sagrados al igual que los Youkai hay muchos rangos para distinguir y señalar el nivel de poder de una sacerdotisa y de los monjes por igual, ¿Qué fue lo primero que le explique cuando iniciamos estas clases?
— Que todas somos capaces de ejecutar rituales básicos de exorcismo ceremonial de altares y lugares sagrados sin importar que tan bajo sean nuestros "poderes" — Respondió Kagome con calma pestañeando con insistencia para espantar el mareo y el intenso agotamiento físico que se estaba apoderando de ella con rapidez, mientras la mujer frente a ella la estudiaba con atención antes de volcar una bolsa extra en la taza que sostenía precariamente en sus temblorosas manos.
— "Ginseng" te ayudara a recuperarte hasta llegar a casa, donde tomaras un baño comerás y descansaras si quieres funcionar mañana — Respondió la mujer la silenciosa pregunta de Kagome y Sango que habían observado aquella acción confundidas. — Bien… aun así, los rituales de "purificación o exorcismos" ceremonial que no es demandante, puede "sentirse" diferente entre la ejecución de una novicia con poco talento espiritual y una sacerdotisa consagrada con un talento "aceptable" pero que aun así no la llevara más allá de la confección de amuletos, Kagura ceremonial o doncella de un templo… Saben bien que una sacerdotisa consagrada y poderosa puede ser la suma sacerdotisa de un templo y está en la obligación de mantenerse allí para aquellas más débiles que ella y si aún es reclamada por un humano o Youkai esta no puede ni debe abandonar sus obligaciones…
— Disculpa que la interrumpirla Lady-Liu pero… no estoy entendiendo nada — Dijo Kagome dándole un sorbo a su te sintiéndose un poco mejor casi de inmediato animándose a seguir bebiendo la infusión con más energía.
— Allí voy… desde las novicias sin apenas poder a las sumas sacerdotisas hay una serie rangos y diferencias de poderes patentes Kagome-sama… siempre le manifesté mis opiniones en referencia de su potencial y respeté su situación y su decisión de permanecer fuera de un templo, y aun en contra de lo que se me ha inculcado desde la cuna, debo señalar ahora después de haber sido testigo de la magnitud de sus poderes "aun a su corta edad" que fue una suerte que usted se negara de plano a intentar tomar el camino de una sacerdotisa tradicional, si algún templo hubiese descubierto su potencial a tan corta edad, habría sido consagrada suma sacerdotisa de inmediato y recluido en un templo por el resto de su vida — Dio la mujer en tono grave e insistente. — Sango-san, Kagome-sama lo que usted acaba de tener es una "visión" corta pero visión en sí misma del futuro inmediato, sé muy bien que la familia de mi prometido está haciendo más presión que nunca anoche mismo me han comunicado que empezara a empacar, mis cosas por que como sea, para finales de este año regresaré a casa y estaré casada.
— Ohhhh ¿Eso fue lo que sucedió? — Preguntó Sango comprendiendo finalmente lo que había pasado cuando Kagome se había quedado rígida sosteniendo con fuerza la mano de Liu Ten en la suya mirando a la nada y hablando con voz profunda y desconectada del mundo, como perdida en sus pensamientos y recuerdos.
— Si… y una sacerdotisa capas de "VER" pasado, presente o futuro… corre el mismo destino de aquellas que antes que ellas vieron el hilo rojo del destino impuesto por Tsukuyomi-sama sobre todos nosotros — Dijo la mujer en tono fúnebre tomando un profundo trago de té dejando que sus palabras encajaran y fueran procesadas por las jóvenes frente a ella, ahora tensas y pálidas como la muerte. — La única diferencia mi lady es que colocaran elegantes y rimbombantes títulos sobre tu cabeza, te vestirán de oro y sedas costosas y te colocaran tan alto en un altar dentro de un fortificado templo rodeada de la más alta seguridad, que ningún ser humano o Youkai de bajo rango podrá ver tu rostro cubierto por el fino shoji traslucido pintado a mano por algún renombrado artista, explotada por tus dones a favor del templo y quien más "tributos" puedan otorgarles, pasaras el resto de tus días vigilada, sobreprotegida, inútil para defenderte y controlada por el sacerdote líder y la corte mixta, quienes decidirán desde la marca de pasta dental para tu higiene bucal, hasta quien será el padre de tu descendencia a la que esperaran que puedas pasar al menos una parte de tus dones. — Recitó Liu Ten sin censurar su temor y su furia mientras miraba a su "pupila" que se había descubierto ante ella su Superior de golpe y porrazo. — Solo si descubren lo que puedes hacer realmente. — Añadió en tono urgente y genuinamente preocupado.
— Sin importar que… eres mi Sensei y no de otro modo Liu-sensei… — Respondió Kagome en tono seco, mirando a la mujer con ojos duros y una rígida determinación. — No sucedió nada… nunca pasó, no seré nada de ningún lugar, ni de ningún grupo de personas… Soy Kagome Higurashi, hermana de Sango Higurashi, amiga de Kirara miembro de mi pequeña familia, empleada de Hina'supermarket, estudiante y unas cuantas cosas más… pero nada de lo que has nombrado. No hoy. No mañana. No nunca si puedo evitarlo y Kami está de testigo con ustedes de que YO definitivamente lo EVITARE a toda costa — Declaró Kagome temblando de furia. ¿Cómo se atrevía aquel condeno don a aparecer y a atentar contra sus planes y su futuro… acaso "Ella" no había tenido suficiente con despreciarla como para que ahora arrezagara su "libertad" con la inoportuna aparición de aquel condenado "Don"¡Ja! claro "Don" Pensó con furia y sarcasmo sintiéndose traicionada una vez más por la vida a su edad.
— Liu-sama… Kag-chan se moriría encerrada… Kirara y yo… moriríamos sin ella… yo… yo… — Decía Sango mortalmente pálida abrazándose a si misma con tanta fuerza con las manos empuñadas y temblando como una hoja con lágrimas corriendo por sus mejillas.
— No te despeines San-san, no voy a ningún lado, Liu-sama no va traicionarnos de esa forma, sino no nos habría advertido nada… ¿Verdad? — Dijo Kagome dejando la taza sobre el mostrador y volviéndose hacia Sango la abrazó con toda la fuerza que podía conjurar en ese momento mientras Kirara en su hombro maullaba consoladoramente ronroneando contra ambas. — ¿No es así Sensei?
— Exacto — Respondió la mujer confirmando de inmediato las palabras de Kagome, ella realmente respetaba, admiraba y apreciaba a las dos jóvenes por ello había dado la espalda a la oportunidad de ganar más influencia y darle a su secta a aquella poderosa joven y convertirla en una marioneta a la que drenarían de todo lo que amara, para tener control total sobre ella, ¿No habían hecho eso con su difunta hermana menor años atrás? Su pobre hermana Mei… tan llena de vida, ella no dejaría que se repitiera.
— La pregunta es… ¿Qué hacemos, como evitamos estas "visiones" y lo que viene con ella, o al menos… como lo controlamos? — Preguntó Kagome haciendo círculos en la espalda de Sango para mantenerla en calma, mientras Kirara se había restregado contra Sango hasta que esta resignada dejo ir sus propias costillas y acepto cargar a la astuta Nekomata.
— Eso es lo que vamos a averiguar…. — Dijo la mujer antes de tomar su teléfono y hacer varias llamadas de larga distancia y saludar animadamente a varias amistades en su país natal, China, India e Indonesia haciendo preguntas sutiles y con inclinación teórica y académica.
Para cuando ellas se habían despedido en el aeropuerto internacional de Liu Ten siete meses después, Kagome tenía en su mano una medalla cuadrada de plata del tamaño de una caja de fósforos, con kanjis de protección sobre relieve de "adorno" a la vista de todos (aunque permanecía bajo su ropa siempre) con diminutos Kanji de contención sobre toda la superficie trasera, de represión y ocultamiento de sus poderes, olor y ojo interior que había logrado crear en aquellos últimos meses de Liu Ten en Japón, tras mucho esfuerzo ensayos y errores.
=== Fin de Flash Back ===
Kagome agito con furia su cabeza tratando de alejar aquel recuerdo de su mente, dando gracias una vez más a Kami por la gran ayuda que Liu Ten les había dado desde aquella fatídica tarde en que casi había purificado a Kirara hasta aquella mañana cuando la mujer regresó a su país para no volver, donde quiera que estuviera ella esperaba de corazón que estuviera bien y fuera muy feliz junto a su compañero, y que su hermana Mei (que Kami la tuviese en el cielo) hubiera encontrado finalmente la paz que se le había negado durante todos los años de su vida solo por poder predecir el presente inmediato, Liu Ten le había contado la triste historia de su hermana menor mientras trabajaban en el amuleto para ella, algún día ella tendría que contactarla una vez más y agradecerle todo lo que hizo por Sango y por ella… inadvertidamente con sus enseñanzas la mujer las había salvado de un peligro que ambas desconocían, pues jamás le confeso sus capacidades para ver claramente en plano espiritual y los hilos que habían llevado a otras como ella a una vida de penurias y a muertes horrorosas.
Si supieran que ella podía ver hacia cualquier dirección, el plano espiritual y los hilos… ese sería su futuro también… tal vez mucho peor de lo que había sido para Mei y otras antes que ella, la historia sutilmente censurada atestiguaba la triste realidad de lo que había sido, era y sería hasta que las ideas arcaicas fueran forzadas a cambiar.
Kami… ¿toda la mierda para mi ne? — Pensó Kagome cerrando de un portazo tras ella.
— Este Sesshomaru ya habló con Miroku, Sango esta con él y con el permanecerá — Dijo Sesshomaru con calma interrumpiendo su línea de pensamiento.
— Bien… vamos entonces — Dijo Kagome volviéndose hacia la salida y la zapatera donde sus botas de talle alto favoritas, de gamuza negra y suelas planas estaban esperando por ella, no quería ir a ningún lugar cerca de "Aquella-que NO-existía" pero su hermana estaba allá, Inu no Taisho como una bomba infecciosa de tiempo y la hembra contaminada estaban allá y algo muy profundamente en ella le ordenaba "EXIGÍA" estar allá por alguna razón y ella sentía la incontrolable "Compulsión" de ir… si era sincera lo había estado sintiendo desde el colapso de Inu no… pero ella tercamente había elegido ignorarlo y ahora había una hembra inocente contaminada y una guerra química cociéndose y lista para usar a la casa del Oeste como catalizador del desastre e inadvertidamente del final de todo, porque ella sabía que ellos desconocían que el virus "mutaba" y atacaría a los humanos también… Malditos idiotas jugando a ser Kami… ¿Cuándo será el día en que aprenderán a vivir en paz, en armonía y respetando las diferencias de unos y otros? Ya. Vale… sé que no es posible vivir en una "Utopía" los humanos estamos destinados a crear algo de caos, pero ¿No pueden simplemente tratar de poblar otro planeta y recrear nuestro ecosistema (o algo así) para crear ese caos? Noooo tienen que amenazar toda la puta vida del único planeta que por ahora tenemos, solo por joder no?... — Pesaba Kagome furiosa.
— Espera… antes tenemos que hablar — Dijo Sesshomaru tomándola del antebrazo y deteniendo su avance.
— ¿Tiene que ser ahora Sesshomaru? — Preguntó Kagome desesperada por ver a Sango y echarle un vistazo a las víctimas de aquella enfermedad y si era posible averiguar si ya habían conseguido alguna solución directo de los sanadores.
— Si… esto es… muy importante, para este… para Yakko-sama y para ti — Explicó el. Kagome se volvió hacia él y lo miró fijamente a los ojos dorados que de alguna forma mostraban vulnerabilidad como solo lo había visto una vez cuando la noticia del colapso de su padre llegó a ellos.
— ¿Ya decidieron que no pueden seguir aguantando mierda de mí y buscaran pastos mas verdes? — Preguntó Kagome tragándose el nudo en su garganta.
— Este ya te dijo que te ama — Señaló el.
— Eso no quiere decir que vas a aguantar más de mi… eres un Youkai Sessh… no eres el primer Youkai en mi vida y se cuándo sus bestias sagradas están revoltosas y necesitados de sus otras mitades… no eres diferente de ellos aunque si eres más poderoso y peligroso por mucho — Dijo Kagome colgándose la cartera del hombro y acariciando las mejillas marcadas por líneas dobles gemelas delicadamente en sus pómulos. — Te amo… pero eso no quiere decir que pueda retenerte conmigo para siempre — Dijo ella sintiendo su corazón doler hasta las lágrimas.
— Este no es el primer Youkai en tu vida… pero será el último, mujer — Atrayéndola hacia el siseó Sesshomaru contra los labios de Kagome antes de castigarla con beso destinado a dominarla totalmente consiguiendo resistencia y una respuesta igual de agresiva y dominante que la de él, hasta que finalmente ambos encontraron un punto medio donde ambos dominaban equitativamente mientras Yakko rugía de triunfo y un sensación de paz y armonía se instalaba sobre Sesshomaru. — Terca mujer… ¿No puedes darle a un macho la oportunidad de hacer esto correctamente verdad? — Dijo Sesshomaru apenas despegando sus labios de los de ella al punto que mientras hablaba podía rosar los labios inflamados y bien besados de su compañera.
— ¿De que estas hablando macho engreído? — Preguntó Kagome finalmente mirándolo a los ojos con cautela, finalmente sintiendo que había algo más allí que ella no había notado en su afán de buscar a Sango.
— ¿Sabes que cada uno de nosotros tiene una bestia sagrada anclada a nuestras almas de tal forma que puede considerársenos "uno" espiritualmente verdad? — Dijo Sesshomaru con cautela sintiendo a Yakko brincar ante el camino que estaba tomando la conversación.
— Claro… Tú y Yakko-sama son uno — Respondió Kagome preguntándose a que se debía aquella extraña conversación que sostenían.
— Lo que nadie sabe es que cada bestia sagrada se manifiesta durante nuestras consagraciones en nuestros templos sagrados, anunciando a un selecto y reducido grupo su identidad, antes se adoptaba otro nombre elusivo al anterior por seguridad y por misticismo ceremonial a la hora de reclamar a nuestras otras mitades — Dijo Sesshomaru con calma. — La madre de este no te dio ese libro por la bondad de su corazón… te lo dio para que entendieras y conocieras algo de la historia de este.
— ¿Sesshomaru? — Dijo Kagome apretando con tanta fuerza los antebrazos de Sesshomaru que sentía los dedos entumecidos.
— Yakko-sama… fue una bestia honorable y poderosa desde antes de su primera aparición en nuestra noble casa… lamentablemente su fama le acarreó muchos problemas al primer Youkai que fue su "amo", sin olvidar que este fue muy débil para alguien tan poderoso física y mentalmente como el, lo que lo llevó al auto-exilio y con los años a la muerte en la más extenuante soledad… Yakko-sama estaba entonces muy frustrado y furioso especialmente con los Dioses por quienes se sintió y aun se siente muy traicionado — Decía Sesshomaru manteniéndola firmemente anclada el aun cuando Kagome intentó soltarse para responder el teléfono.
Kagome lo miró una vez más con la misma mirada fija y analítica que le había dedicado días antes sintiéndose una vez más como un insecto bajo una lente de alta resolución.
— Fue para la segunda o tercera vida que decidió adoptar el nombre de "Yakko" limitándose a informar solo a la madre del cachorro, un anciano y un testigo de su elección su verdadero nombre y el poder que este representaba… y el Youkai con el que compartía mente y en cierto nivel "poder" aprendía de la verdadera identidad de su bestia sagrada solo después de haber alcanzado la madures mental y física para ser capaz de aceptar esa información sin gritarlo a los cuatro vientos y arriesgarse a una muerte segura… muchos lamentablemente no fueron lo suficientemente maduros para contener el secreto, o sus padres para los efectos — Continuó Sesshomaru cerrando los ojos dorados no sin antes de ella ver, un brillo de pánico, temor y desesperación antes que los parpados delineados con una delicada línea roja ocultaran las orbes de oro del hermoso macho.
— Espera… Yakko es un nombre adoptado… ¿Un sobrenombre? — Preguntó Kagome lanzándole una mirada intensa a Sesshomaru casi gritándole que abriera los ojos y la mirara, como si la hubiera escuchado Sesshomaru abrió los ojos dorado rojizo mirándola fijamente.
— Si… el verdadero nombre de una bestia sagrada se pronuncia ceremonialmente solo tres veces: "al nacer para que el mundo la reciba y de bendiciones, al emparejarse sin máscaras y mostrándose libre de secretos ante nuestra otra mitad y al partir de este mundo ante todos, para recordarles el sacrificio que hicieron en su momento… Yakko sobre todos hizo muchos sacrificios que no alcanzarían mil vidas para pagar… — Dijo Sesshomaru bebiendo de la imagen que ella presentaba ante él, atrapada en su abrazo buscando respuestas en sus ojos mientras clavaba sus dedos de uñas romas en sus poderoso antebrazos, ansiando volver a tener su carne rodeándolo apretadamente, sus suplicas/exigencias, sus gemidos, el sonido rítmico y sensual de carne golpeando carne en la búsqueda del máximo placer y esas mismas uñas marcando surcos en su espalda mientras ambos alcanzaban el éxtasis rugiendo al mundo sus completas satisfacciones.
— ¿Por qué estás diciéndome esto a mi Sesshomaru? — Preguntó Kagome con cautela ignorando firmemente la dura erección que se clavaba en su vientre y los estragos que esta hacían en su cuerpo al hacer acto de presencia.
— Byakko… — Susurró Sesshomaru con sus ojos destellando en una película roja más intensa al pronunciar aquel nombre mítico y muy conocido, antes de dejarse caer sobre su rodilla izquierda ante ella sosteniendo la mano izquierda de una pálida y sorprendida Kagome contra su pecho justo sobre su desbocado corazón mirándola anhelante esperando su respuesta y reacción.
Kagome lo miraba fijamente mientras su mente le daba un rápido resumen de todo lo que había leído en el libro de Irasue, notando algunos vacíos de información de inmediato pues en ningún lado decía que ellos tenían sobrenombres, o que se arrodillaban cuando anunciaban quieres era… Espera un jodido instante allí y todo. TU Kagome Higurashi tonta de remate… un Youkai de la casa de la luna no se arrodilla por cualquier pendejada frente a "Cualquiera" loca de carretera… Y menos Sessh y Yak… ¿Bya?… No… No. Puede. Ser.
— ¿Byakko-sama… como Byakko-sama el primer guardián, la primera Bestia sagrada… ESE Byakko? — Dijo Kagome mirando aquellos ojos dorado rojizos conteniendo las ganas de abofetease físicamente "Duro" por tener la cabeza enterrada en la tierra como un tonto avestruz y no captar aquellos detalles que ahora eran tan obvios justo allí frente a ella. Vamos, las palabras de Irasue-sama sobre el cuándo se conocieron, las pistas de Miroku, los deslices del mismo Yakko o Sesshomaru, los ojos dorado rojizo, las marcas en las mejillas y en el resto del perfecto cuerpo masculino y lo que era más obvio "El-maldito-libro" ella jamás había sido así de densa ¿Cómo lo paso por alto? Por favor alguien que sea bueno y le dé un par de bofetadas a la niña para que reaccione Se dijo con marcado sarcasmo.
— En efecto — Confirmó Sesshomaru, viendo junto a Yakko los hermosos ojos azules brillando ausentemente con lo que sabían que era "Concentración" sabiendo que ella estaba atando cabos lo cual para ellos estaba muy bien, ellos necesitaban que ella estuviera en conocimiento y comprensión plena de lo que estaban diciendo y lo que esto implicaba para el, para ella… para ellos, finalmente su corazón dio un bandazo cuando los ojos azules de Kagome brillaron con comprensión y finalmente se llenaron de lágrimas mientras su delicadas y fuertes manos trazaban las marcas de sus pómulos.
— Los dejaron solos — Murmuro Kagome con un hipido mirado a Sesshomaru a los ojos buscando alguna cosa que le dijera que Yakko había perdonado aquella traición.
— Ya no lo estamos — Respondieron Sesshomaru y Yakko juntos en una sola voz profunda y gutural, sintiéndose reivindicados ante las palabras de ella.
—Lo siento… Por todo… aunque mis palabras no hagan diferencia… de verdad siento mucho que sufrieras tanta soledad — Dijo Kagome tratando de apartarse las lágrimas con el dorso de la mano solo para que Sesshomaru se lo impidiera atrayéndola hacia el haciéndola inclinarse para el poder lamer sus lágrimas desde el lugar donde aún estaba arrodillado.
— No eres tu quien tiene que pedir disculpas por nada… Este Sesshomaru es quien debe pedirte perdón por todas sus transgresiones y estupideces, es este quien suplica que no nos dejes una vez más en la oscura soledad, que perdones nuestros pecados contra ti y nos permitas permanecer a tu lado… — Decía Sesshomaru con los ojos encendidos con calidez y tanto amor que Kagome sintió que su corazón simplemente se derretía dentro de ella despareciendo y cayendo pesadamente a los pies de aquel macho. — Acéptanos… Acéptanos Kagome Higurashi líder y hembra alfa del noble Clan del templo del atardecer… a quien descubrimos como nuestra otra mitad y como nuestra legitima compañera… aquella que sostiene nuestra alma y corazón ante quien este se humilla de buena gana y suplica que nos aceptes, que nos completes y nos permita ver crecer a nuestros cachorros en el seno de tu vientre, amarte y venerarte hasta nuestro último aliento. — Recitó Sesshomaru mientras Yakko solo manifestaba su presencia con la traslucida película rojiza que cubría los ojos de Sesshomaru, quien miraba a Kagome con el corazón en la boca esperando su veredicto.
— Tu… YO… TUUUUUUU — Soltó Kagome cayendo de rodillas contra él mientras golpeaba su pecho con fuerza y el recibía el embate sin quejarse. — TU CONDENADO HIJO DE TU MADRE… ¿NO PUDISTE DECIRME ESTO ANTES, ANTES DE TU PADRE, ANTES DE "ELLA" ANTES DE TODO? — Rugió Kagome hundiendo su rostro en el pecho de Sesshomaru sintiendo la histeria subirle por la garganta y estallar en carcajadas y lágrimas abrazándolo con todas sus fuerzas mientras el a su vez la abrazaba a ella.
— Entre muchas cosas… este estaba ciego… y cuando lo vio y empezó los pasos para decírtelo… todo el asunto de la concubina y el edificio estalló… aquel día este pensaba confesar todo… incluyendo esto… por favor… cree a este Sesshomaru… créenos — Respondió el en un tono suplicante tan fuera de su carácter orgulloso y demandante que quebró algo dentro de ella.
— ¡Eres mío!... cuerpo alma, mente y corazón. Mío y tuya desde hoy soy de ti. Sción de la casa de la luna este día reclamo de ti "de mi alma la tuya, de tu alma la mía" entrego solo a ti al cuidado y vigía de dos que uno son y tomo bajo mi protección lo mismo de ti. ¡Eres mío! Te reclamo — Entonó Kagome instintivamente sintiendo aquellas palabras rituales brotar desde los más profundo de su alma, viendo ante ella por primera vez los hilos de su alma estrechamente entretejidos en elaborados nudos apretados a los hilos del alma de Byakko y Sesshomaru viendo en la forma gigantesca del alma de Sesshomaru al enorme, hermoso e imponente tigre blanco de antaño durante un instante antes de tomar la forma de una enorme, elegante e igual hermoso e imponente Inu Youkai blanco de ojos dorados rojizos, notando como ante sus palabras las ataduras culebreaban se extendían y se volvían más sólidas gruesas y seguras, atándolos firmemente a ella e inadvertidamente a aquel mundo.
— Eres nuestra, que así sea, cuerpo, alma, mente y corazón a ti damos, ¡nuestra! De ti lo mismo tomamos bajo nuestra protección y cuidado. Nuestra, hija de la casa Higurashi de buena fe entregamos y tomamos, de buena fe te reclamamos, para amar cuidar, proteger por sobre todo y todos… nuestra siempre nuestra. te reclamamos que así sea — Entonó Sesshomaru instintivamente tomando las mismas palabras que ella le había dedicado sintiendo que aunque no fueran el ritual de aceptación tradicional, eran de alguna forma "correctas" sintiendo algo cálido acoplarse íntimamente a ellos y por primera vez en su larga vida, sentirse verdaderamente en paz… completo.
— Te he dicho… que se supone que no deberías hacerme llorar… bruto — Gimió Kagome besándolo en medio de la frente.
— Este tratará de no hacerte llorar Miko — Dijo el sintiendo una bola de energía nerviosa estallar en su pecho ante la enormidad de lo que finalmente había sucedido entre ellos.
— Bien… si te veo viendo a otra te saco los ojos y te los tragaras, soy una mujer celosa Sesshomaru si quisiera a un macho que me dé un par de orgasmos y pase a la siguiente chica de la lista, por que no me importa lo que haga el con su vida, jamás habrías entrado a mi casa, o a mi propia cama, así que si tus ojos se van de paseo… realmente se irán de paseo — Advirtió Kagome lanzándole una mirada que no dejaba dudas de que hablaba MUY en serio.
— Este Sesshomaru y Yakko solo te ven a ti Miko y tú solo nos ves a nosotros — Dijo el con un deje arrogante que la hizo poner los ojos en blanco.
— Bueno… supongo que puedes echarle un ojo a lady liv, Kami sabe que Legolas tiene un culo de película — Dijo Kagome en tono casual sintiéndolo tensarse de inmediato y gruñir por lo bajo.
— Si deseas que este "Legolas" viva… este te aconseja que no "veas" ninguna parte de él o lo veras EN partes y al diablo la diplomacia internacional, la casa de la luna puede darse el lujo de pasar una temporada tediosa hasta que se olvide y pase — Dijo Sesshomaru mordiendo la oreja de Kagome con un poco de fuerza "castigándola"
— Malvado… solo por eso seguirán castigados — Dijo Kagome riéndose cuando el gruñó por lo bajo una sonora y colorida maldición y luego río con ella por lo bajo cuando el celular de Sesshomaru empezó a sonar y lo escuchó gruñir sin entender palabra alguna de lenguaje ancestral mientras estaba relajada entre sus brazos ahora ambos sentados en el suelo.
— Madre pregunta si estamos en camino… este dijo que estábamos saliendo, y ya que no vas a dejar a este poseerte de nuevo sobre la isla de la cocina para celebrar, hasta que grites su nombre y las copas vibren y amenacen con romperse… será mejor que nos pongamos en camino. — Dijo Sesshomaru mirando a Kagome mostrándole el crudo deseo que sentía por ella reflejándose en sus ojos, en su voz y en su erección acunada bajo el trasero de la ladina y ahora muy excitada miko sentada sobre él, conteniendo las ganas de restregarse contra ella hasta aliviarse y reír por lo bajo, antes de proceder a devorarla tal y como quería.
— Perro malo — Dijo ella sin aliento antes de estallar en carcajadas y permitirle ayudarla a ponerse en pie, para correr a refrescarse y salir de allí antes de que fuera ella quien lo devorara a el sobre la condenada isla, sin sentir una pizca de vergüenza por haber dejado su orgullo a un lado y perdonarlo.
Finalmente comprendiendo las razones por las que él se había colado con tanta facilidad en su corazón atravesando cada barrera que había levantado alrededor de ella, como si no existieran e instalándose permanentemente, él y Yakko.
BYAKKO-SAMA CHISPASSSSS Chillo en su mente como una colegiala desquiciada aun en Shock.
Eran la otra mitad de su alma, y ella imperfecta, humana, inclinada a cometer errores comunes y silvestres… era la otra mitad de ellos… y por alguna razón a aquellas alturas del camino, (especialmente gracias a la información del condenado libro) ella no encontraba argumentos para negarlo y no creerlo… ¿Tal vez porque en el fondo ella albergaba ese deseo, sus neuronas se habían achicharrado ante la "Sensualosa" personalidad de Sesshomaru y Yakko-sama? (Que eran muy capaces de producir unos cuantos orgasmos solo con sus palabras) o tal vez porque estaba total, perdida e irremediablemente enamorada de ambos sin importar nombres, apellidos o estatus…
Ay Kagome Higurashi… tú no tienes remedio… y tampoco lo quieres querida Se dijo riéndose tontamente por dentro preguntándose en su fuero interno ¿De dónde había salido aquellas palabras rituales y que significaban exactamente? Porque ella las sintió… vivas, potentes, con latidos de corazón y estas eran palabras vinculantes… ¿Hasta qué nivel de vinculación? No lo sabía pero eran vinculantes ellos estaban atados firmemente. Nota mental… investigar palabras rituales, y buscar los significados de los nudos celtas que vi… Pensó Kagome subiendo a la camioneta de Sesshomaru colocándose el cinturón de seguridad e instintivamente sacando el cuaderno de su cartera y empezando a dibujar con trazos rápidos y firmes lo que había visto en el momento de recitar aquellas palabras… el alma de Sesshomaru, Yakko y ella unidas como un intrincado y hermoso tejido, mientras Sesshomaru la miraba indulgentemente llevándolos hacia el castillo del Oeste.
=== S S ===
Irasue observaba con atención a la hembra retorcerse sobre la cama mientras la fiebre y la infección asaltaba su cuerpo anulando sistemáticamente su sistema inmunológico sin que ellos pudieran detenerlo, para entonces se habían tomado medidas de precaución y todos usaban guantes y mascarillas.
— ¿Y esto sucedió en menos de veinticuatro horas? — Preguntó Sango mirando a través de la barrera de Youki a la hembra Inuyoukai temblar incontrolablemente mientras sangraba de los ojos, nariz, oídos y boca, delirando por la fiebre que consumía su cuerpo.
— ¿Alguna vez sufrieron de algo "similar"? no sé por qué pero dudo mucho que esto — Decía Sango señalando hacia la hembra que estaba siendo sostenida por un grupo de sanadores cubiertos de los pies a la cabeza con trajes anti-radiación reforzado con sutras, runas y hechizos de todo tipo, para evitar que las garras de la hembra rompieran el material y los expusiera a una contaminación — Sea algo que haya sido desarrollado recientemente, es decir… no es algo fácil idear una "enfermedad" que ataque el sistema inmunológico de un Youkai menos aun a estos extremos… esto es algo que tiene que tener tiempo y mucha planificación a cuestas — Añadió Sango observando a la mujer caer en un sueño intranquilo mientras los sanadores alrededor de ella limpiaban la sangre y se esforzaban por ponerla lo mas cómoda posible buscando alguna cura para su mal.
— Como Taijiya tu instinto te dice esto y nosotros no podemos menos que reconocer la valides de tu teoría y darte la razón… — Respondió Yuemaru mientras Irasue miraba a la joven hembra pensativa.
— Hace mucho… que no se registran enfermedades entre los nuestros… — Dijo Irasue ausentemente tratando de recordar cuando había sido la última vez que los sanadores se encontraron ante una enfermedad capaz de matar a un Youkai, o por lo menos sacarlos de acción por un tiempo. — Sayo-chan… la noche en que partieron… aquellos que regresaron heridos estaban enfermos… había algo en su sangre en sus heridas que retrasaba sus capacidades regenerativas… los que sobrevivieron tardaron meses en sanar y aún conservan las marcas… — Comentó kimi-sama desde un rincón en la mente de Irasue recordándoles a ambas el doloroso episodio de la trágica perdida de sus amadas hermanas
— Hay mucho que abarcar para confirmar alguna enfermedad en el pasado mi querida Sango — Dijo Miroku finalmente encontrando su voz después de superar el shock de ver a la hembra a quien por siglos había llamado "amiga" en ese estado.
— Tiene que haber algo en algún lado… ¿Pueden averiguar discretamente en otras casas aliadas si han tenido conocimiento de alguna enfermedad de esa índole en el pasado? Esto tuvo que tener MUCHO ensayo y error hasta conseguir "ESTE" resultado — Insistió Sango mirando con el ceño fruncido a la hembra Youkai dormida.
— Puede hacerse, el problema se presenta en que estamos contra reloj — Señaló Miroku pensativo y triste mirando a su amiga batirse con la muerte.
— Cachorro… Kimi-sama acaba de recordarle a esta Irasue… sobre "aquella oscura noche" — Dijo Irasue interrumpiendo a la pareja sin volverse a mirar a su sobrino y aun así sintiendo prácticamente cada musculo del cuerpo del joven macho tensarse junto a ella irradiando el mismo dolor del que ella igual que el, como Sesshomaru y todos los que amaron a su hermana y todos los que cayeron aquella fatídica noche aun hacían eco. — Hubo un grupo de heridos… muchos de ellos murieron a causa del retraso en la cicatrización y regeneración de sus heridas y otros sobrevivieron llevando en sus cuerpos las marcas de aquella noche… aun hoy tantos siglos después — Añadió Irasue mirando a la joven Mika con un golpe de tristeza.
— Cierto… ¿pero crees que esté relacionado con esto? Es decir… aquello no fue más que el ligero retraso de la capacidad de curarnos y esto es mucho más agresivo y palpable — Respondió Miroku en tono tenso e incómodo, instintivamente Sango apretó su mano ofreciéndole su apoyo y consuelo y él pudo permitirse respirar y dejar ir aquella incomoda sensación que siempre se instalaba en el cuándo tocaban "aquel tema" en particular.
— Pero… ¿Quién dice que no está conectado con esto, no hay problemas para la regeneración y cicatrización en Inu no Taisho y Mika-san? Miroku… ¿Y si ellos solo necesitaban tiempo para mejorar el veneno que ya tenían en aquellos días y este es el resultado, cuanto ha pasado desde ese oscuro evento que señala lady Irasue hasta hoy? — Insistió Sango mirándolo atentamente sintiendo el dolor radiar de él casi como un ente vivo y haciendo su mejor esfuerzo por absorber tanto de él como podía tratando de aliviarlo.
— Casi siete siglos… supongo que tienes razón… Irasue-Obachan… ¿Podemos tener acceso a ese registro en particular y averiguar si otras casas han sufrido alguna herida similar? — Preguntó Miroku.
— Claro querido… Yaegashi-san te proveerá la información e informantes que desees y Yuishi-san el acceso al registro e incluso buscara la entrada para ti en un instante si eres bueno y te comportas — Respondió Irasue.
— Kag-chan y Sesshomaru ya están aquí — Anunció Sango guardando su celular en el bolsillo de su chaqueta de cuero marrón chocolate entallada al cuerpo como una segunda piel y apliques de cobre envejecido.
— ¿Cómo van esos dos tercos, aun no tienen una buena sesión de reconciliación en medio de la sala? — Preguntó Irasue sonriendo con picardía y malicia.
— A pesar de que podría quedarme ciego de manera forzada, horrible y MUY dolorosa si llegase a ver a lady Kagome en traje de recién nacida… "qué más quisiera" — Dijo Miroku en tono de mofa con las manos en el pecho en pose dramática.
— Porque así el mismo tendría esperanzas de tener una buena sesión conmigo… — Señalo Sango golpeando a Miroku con una seca palmada en el hombro lanzándole una mirada cargada de risa a Irasue y un entretenido Yuemaru que no ocultaba la diminuta sonrisa que señalaba que a pesar de toda la situación disfrutaba del "sufrimiento" de Miroku que con seguridad debió traer a todos en la casa de la luna por el camino de la amargura con sus mañas.
— Hnnn, una hembra que no tiene reparos en castigarte cuando lo mereces… elegiste bien cachorro esta Irasue y Kimi te felicitan y les recuerda que no nos estamos haciendo más jóvenes… no esperen "siglos" para darle a esta un par de cachorros que malcriar — Dijo Irasue sonriéndoles abiertamente, mientras aferraba la mano de Yue en la suya.
— Sesshomaru podría darte unos cuantos más — Señaló Miroku sintiendo un nudo en la garganta, pues sin saberlo siglos atrás su madre le había dicho prácticamente esas mismas palabras antes de partir al templo en Hiroshima y a su muerte, después de todo en aquellos días aun no había encontrado a su compañera.
— Primero habría que lograr que los dos dejen de ser idiotas — Masculló Sango entre dientes.
— Solo por eso, vas a llevar a Kirara a sus próximas cinco citas con el spa de mascotas cuando regreses de tu luna de miel San-san-no-bakka — Dijo Kagome haciendo dar a Sango un brinco de sorpresa antes de rascarse el cuello buscando alguna forma de escurrir el bulto y al ver que no había de otra bajar la cabeza suspirando con resignación mientras Miroku la miraba palmeando su hombro comprensivamente.
— Malvada señora jefe… castigada o no es verdad — Refunfuñó Sango cruzándose de brazos mirándola con un puchero en los labios y un reto a negarlo brillando con malicia en sus ojos chocolate.
— Rebelde alférez pervertida… verdad o no sigues castigada y tu pervertido comparte castigo también — Respondió Kagome lanzándole una mirada altanera cargada de risa.
— Oh mi lady me hieres — Dijo Miroku con un deje de fingido horror.
— Bakka — Respondió Kagome volviéndose hacia Irasue que la observaba con atención. — Lady Irasue, Lord Yuemaru — Saludó Kagome dedicándoles una mirada respetuosa a cada uno, antes de que su mirada se desviara hacia la hembra que en ese momento empezó a convulsionar con violencia sostenida sobre la cama de cuatro postes por las ataduras que habían agregado para evitar que cayera en el suelo a causa de las convulsiones. — ¿Qué diablos es eso? — Preguntó Kagome de inmediato viendo con perplejidad a los sanadores en trajes "espaciales" tratando de contener y calmar a la Youkai que convulsionaba con violencia sangrando por la nariz ojos, boca y tras una minuciosa examinación noto que sus oídos también sangraban.
— Eso es Mika-san — Dijo Irasue con tensa calma.
— Kami, no me refiero a quien es el paciente… me refiero a ESO — Dijo Kagome gesticulando hacia la hembra apenas contenida por seis sanadores, viendo como uno de ellos salía volando gracias a un puñetazo bien plantado de la paciente.
— Kag-chan… ¿A que te refieres con "ESO"? cada cabeza es un mundo — Dijo Sango mirando a su hermana con atención, notando como el azul de sus ojos se volvía ligeramente más claro y se opacaban igual que cuando veía algo que otros no, después de todo no era como si todo el mundo podía ver el plano espiritual en HD, con la facilidad que se encendía la TV como era el caso de Kagome.
— Y no todos pueden ver lo que yo… cierto, cierto… — Dijo Kagome sin prestarle atención a la sanadora que había llegado y le dedicaba una respetuosa reverencia a Sesshomaru. — son diminutos… muy diminutos puntos de luz… no estoy segura… pero… creo que es Reiki en diminutas MUY pequeñas cantidades. — Dijo Kagome pensativa mirando atentamente a la paciente (ahora contenida una vez mas) una buena cantidad de su alma extendida firmemente hacia el Sur y el cuerpo de esta prácticamente brillando repleto de puntitos de luz que parecían multiplicarse ante sus ojos, casi como si hubiera sido espolvoreada con ellos.
— ¿Qué dijo?… ¿Dijo usted "diminutos puntos de luz"? Ella dijo lo mismo antes de colapsar mi lady, Mika-chan dijo "exactamente" eso — Dijo la hembra con un borde asombrado casi histérico de no ser por su compuesta y calmada expresión Kagome habría pensado que estaba a punto de perder los papeles.
— ¿Estas segura... Reiki Kag-chan… no debería de purificarla rápidamente? — Preguntó Sango perpleja, mientras su mente trabajaba sobre la marcha estudiando y analizando las posibilidades, la Taijiya en ella era en efecto fuerte, poderosa, instintiva y condenadamente asertiva.
— No soy sanadora San-san… así que no puedo explicarte en términos técnicos como funciona esto, pero lo que sí puedo asegurar y dar completa "fe" es que esos puntos en el cuerpo de esta hembra, son sin margen de error y "definitivamente" Reiki aun en baja potencia puedo sentirlo… ya sabes lo que dijo mi maestra… "resonancia" — Dijo Kagome pensativa.
— ¿Resonancia? — Preguntó Irasue dedicándole una mirada afilada y cargada de atención ignorando las mismas expresiones en el resto del grupo que la rodeaba prácticamente conteniendo el aliento.
— Estoy segura que conocen el concepto también… la energía actúa como un imán "atrae y repele" la misma energía y otras creando "ondas" que se conocen entre los sagrados como "resonancia" a través de esto se puede saber que tan fuerte es un amuleto, si será efectivo o si por exceso de energía podría ser más un incordio que una solución a largo plazo… si hay alguna salvaguarda sea Youkai o sagrada — Explicaba Kagome rápidamente. — Mientras mayor sea la cantidad de poder que exista en un sagrado mayor es la cantidad de energía que maneje y mayor es su rango de "Resonancia con las energías de otros sagrados y Youkai por igual" una miko o un monje entrenado desarrolla esta capacidad, tengo entendido que algunos como ustedes, nacen con esa habilidad si son los suficientemente fuertes o si su energía está enfocada a esa habilidad en específico.
— Nosotros no sentimos nada — Señaló Miroku.
— Tu energía no detecta el Reiki porque es ridículamente bajo y aun así muy destructivo, aun así no puede ocultarse de mí, barrera Youkai o no rodeado a la hembra, el Reiki en ella siente una fuente de Reiki cerca y se manifiesta con más ahínco atraído a este, donde quiera que un usuario de Reiki o Youki deje su marca espiritual yo y otros como yo podrán "ver… sentir" el espectro del usuario y si hemos tenido algún contacto con él o ella antes podríamos señalar a "Quien" pertenecía, es decir si no volviera a verte en veinte años y yo estuviera al otro lado del planeta y por ejemplo una moneda, libro cualquier cosa que permaneciera "mucho" tiempo contigo llegará a mis manos, sabría apenas tocarlo que fue tuyo en algún momento— Respondió Kagome.
— Resonancia… las energías resonarían contigo y sería posible para ti señalar de donde viene una energía específica, eso no es una habilidad para mediocres. — Señaló Irasue mirando a Kagome con atención.
— No los es, pero confiaré que esto no salga de los presentes — Respondió Kagome con calma estudiando con intensidad los puntos de luz bailando sobre la piel de la mujer que aun a la distancia en la que estaban brillaban para ella como diminutos puntos de luz en la oscuridad.
— Hay algo diferente en ti hoy Miko Kagome… ¿Qué será? — Dijo Irasue estudiando a la mujer con intensidad, notando que está casi brillaba con una especie de "satisfacción" que dé no ser porque su olfato le decía lo contrario, ella juraría que su hijo finalmente había reclamado a la mujer dándole unos buenos orgasmos y por ende aquel "fulgor" que la hacía prácticamente "brillar" a sus ojos.
— Nueva marca de jabón — Respondió Kagome en tono jocoso.
— Ohhh esta esperaba que dijeras que era a causa de la habilidad del cachorro de esta Irasue… — Dijo ella burlona haciendo un gesto de mofa de derrota, lanzándole una mirada evaluativa a su cachorro notando que el también parecía más lustroso, más regio elegante (y el siempre había sido regio elegante y hermoso, "perfección")
— Lady Irasue, Sesshomaru, quiero ver a Inu no Taisho… si ella se ve así ante mí a veinticuatro horas de contagio — Dijo Kagome señalando con un elegante ademan hacia donde Mika reposaba intranquila. — Entonces aquel día toda la situación, me impidió ver más allá de lo poco que pude ver… — Añadió Kagome mirando a Irasue directo a los ojos.
Alrededor de ella la sanadora y Takeshi fueron los únicos que contuvieron el aliento ante la clara "orden/petición" de la miko hacia la gran dama Irasue, hembra alfa y señora de la casa de la Luna y el Oeste, y esperaban tener que interferir para evitar la prematura muerte de la mujer, que posiblemente podría tener la solución a aquel desastre en ciernes, más la sonrisa cargada de malicia y sarcasmo de la hembra los sorprendió al punto que Minami sintió los vestigios de un desmayo de alivio recostándose en la pared más cercana con la mano sobre el sobre acelerado corazón.
— Miko insolente — Ronroneó Irasue con mofa mientras Kimi se carcajeaba como una hiena ante las reacciones de Minami y Takeshi aun tenso como una rama de roble listo para interferir entre ella y la miko para salvar a aquella que podría tener la clave para salvarlos a todos al punto de sacrificar su vida por la de la mujer mortal. Perfecto… mientras más aliados tenga la mujer en esta casa, más inclinados a protegerla estarán Pensó complacida.
— Ahhh siiip pero te caigo bien o ya me habrías arrancado la cabeza por andar de entrometida, o cuando no te quise dar detalles de que "tan bueno es tu hijo" en la cama — Dijo Kagome dedicándole una sonrisa maliciosa que la hembra correspondió.
— Cierto… y aun esta espera que por lo menos le cuentes sobre esos libros que el cachorro seguramente "escribió" — Añadió la hembra apoderándose del brazo de Kagome y empezando a caminar con ella con aire casual/distraído hacia la habitación donde estaba siendo atendido Toga, justo frente a la de Mika.
— Claro… aunque si de libros hablamos, hay un libro en mi poder que asumo tiene la dama de la luna mucho que explicarme sobre el ¿hnn? — Señaló Kagome siguiéndole el juego mientras Miroku y Sango sonreían y el mismo Sesshomaru.
— Ya esta se preguntaba cuando ibas a mencionarlo… — Dijo Irasue en tono petulante y jocoso, mientras uno de los guardias apostados ante la puerta de la habitación de Inu no Taisho les daba paso abriendo la puerta para ellos.
Mientras perplejos Minami, Takeshi y el resto de aquellos que jamás las habían visto interactuar comprendían la enormidad de lo que estaban presenciando "la mujer, miko, humana, era una hembra alfa entre alfas y lady Irasue la reconocía como tal tratándola como su igual y dejaba claro para ellos, que ella era mucho más que la amante de su hijo… esta mujer… era la legitima compañera de lord Sesshomaru y Yakko-sama y eso… no solo en si era un milagro, sino algo que ellos debían proteger y celebrar, su señor había encontrado finalmente a su otra mitad" bendito fueran los dioses.
=== S S ===
En momentos como ese se preguntaba ¿Estaba perdiendo la vista, había estado tomado demasiado hidromiel con sake de demonio otra vez? Si toda la respuesta estaba allí… allí frente a sus condenados ojos… ¿Cómo no lo había visto antes? Pero… ¿Sería posible? y si así era… ¿Cuáles serían las repercusiones para él, para todos ellos, especialmente para "Ella" para todos los implicados? Dulce Frigg que complicado era todo.
Odín guía a este tu hijo… si es como creo la Völva =/ Miko / o / Vidente/= peligra… ¿Qué hacer, qué hacer? Que Loki se retuerza en el Helheim en los tiernos cuidados de Hela… Voy a meterme en la boca del lobo… bueno… de la loba. Odín… soy tu ciervo no dejes que la descendiente de tu bestia más sagrada de festín de mi carne y de fin a mi aliento… Como Thor se equivocara con su predicción yo mismo, anciano o no lo mato… Frigg Diosa madre ayúdanos, tus hijos necesitaran de ti Decía el hombre caminando de un lado al otro con el cabello rubio como el oro, suelto un palmo por debajo de sus amplios hombros ligeramente despeinados de tanto atusárselo con la mano en muestra flagrante de nerviosismo que fuera de la intimidad de su casa (que era donde estaba) no mostraría en público… él era un descendiente de poderosos Vikingos una raza humana poderosa, guerrera y orgullosa, demostrar debilidad NO era parte de ellos en el pasado, ni ahora, ni nunca.
Dando un último giro sobre sus talones, tomó una enorme bocanada de aire cerrando los ojos verdes un instante y tomó el teléfono debajo del montón de papeles con TODO lo que había podido averiguar (que para su eterna frustración no era mucho que arrojara luz a sus muchas preguntas, pero era igual de impresionante, admirable y eso nadie podría ponerlo en duda, la Seidkona=/ Oráculo – Sacerdotisa/ era también una digna Skjaldmö =/ Guerrera / = digna de la sangre en sus venas, aun si no fuera fruto de la vid de su estirpe ella daba honor a su clan.
— Hoi, oom Thor. Vader Odin zegene je huis. = /Hola Tío Thor. El padre Odin bendiga tu casa/ — Saludó el hombre respetuosamente apenas reconoció la voz que le contestó la llamada sin importar la diferencia horaria, esa línea siempre era atendida y por una buena razón también. — Grote oom... Ik denk dat ik het heb gevonden... Degene die in een droom aan u bekend is "bestaat" en is hier ... dit kan alles uitleggen. =/ Tío abuelo, creo que la he encontrado. Aquella revelada a ti en un sueños "existe" y esta aqui... esto podria explicar todo./ — Finalizo conteniendo el aliento aun cuando el rugido del hombre no se hizo esperar obligándolo a alejar el auricular de su oído o quedarse sordo.
Sabía que en casa todo el mundo ya estaría en pie, corriendo sin aliento a atender la llamada del hombre mayor que rugía, preguntas, regaños, maldiciones y bendiciones todo al mismo tiempo, haciendo casi imposible para cualquiera fuera de la familia entender lo que el hombre decía, escuchando el alboroto Lord Brodrick Rosevelt Warhammer sonrió sabiendo que para bien o para mal había tomado la decisión correcta… era hora de rectificar las injusticias y recuperar lo perdido, solo esperaba que el mundo estuviera preparado, los Vikingos no se tomaban a la ligera la perdida de sus tesoros, y él sabía que una alianza poderosa estaba seria justa, necesaria y obligatoria… después de todo… la casa de la luna podían ser poderosos enemigos.
Decidió el hombre viendo entre el montón de papeles unos ojos azules intensos devolverle la mirada y sonreír levemente esperando que en casa todos se calmaran para poder llevar la maldita llamada como era debido (Y si el escándalo que escuchaba era una señal tardaría un bueeen rato… después de todo los Vikingos eran gente ruidosa y ellos seguían siendo Vikingos aunque hubieran abandonado la costumbre atroz de beber sus victorias, literalmente directo del cráneo de sus enemigos, aunque suponía que podían hacer unas cuantas excepciones en cuanto supieran la historia completa de la Seidkona )
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo
