Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Es nuestra… de eso no hay duda alguna cuando la misma alma de este lo grita llena de enloquecida alegría, sus palabras que sonaron rituales a nuestros oídos nos ataron a ella de tal forma que a este no le extrañaría que nuestra futura ceremonia de apareamiento sea solo un mero formalismo, esta hembra no hace las cosas como se espera y a estas alturas eso no debería sorprendernos y aun así, lo hace.
Sus muchos dones la ponen en peligro inminente pero este destrozará a cada uno de los que levante siquiera su pensamiento contra ella, el contacto dentro del corazón de la corte apunta claramente hacia un posible enemigo que este se encargará de destruir antes de que trate siquiera de poner sus viles ojos sobre ella sin la protección adecuada.
Ella es nuestra para cuidar, amar y proteger, y nos sentimos humillados y agradecidos de su aceptación aun con todo lo que sucedió entre nosotros…
Ella es maravillosa, ni siquiera se percata de lo especial y poderosa que es, limitándose a encogerse de hombros y decir "Es lo único que puedo hacer o hay otras mejor preparadas" ¿Acaso no puede ver lo que los que la rodeamos vemos? Obviamente no y este se encargará de mostrarle que ella misma está subestimando sus capacidades.
Las noticias que nos da, las malas y las increíblemente buenas son el ejemplo más fiel de sus capacidades y su inmenso poder… ¿Alguien puede dudarlo?
Por ahora la sostendremos contra nosotros conformándonos con el refugio inocente del calor de su espíritu, pues sabemos que cuando nos del privilegio del fuego de su cuerpo, jamás estaremos nuevamente privados de él… ella nos ama y nosotros no podemos hacer más que amarla profunda y totalmente.
Sesshomaru Taisho
Señor de la casa de la Luna
Cap. 33: Noticias inesperadas
Cuando ella había pedido/ordenado ver a Inu no Taisho, sabía de antemano que lo que vería no sería algo "bonito" o alentador pero ciertamente nada la había preparado para ver la cruda imagen del gran Inu no Taisho postrado y completamente derrotado en su lecho de muerte.
Desde afuera de la barrera doble que cubría cada rincón de la habitación donde el macho estaba recluido, creando al igual que en la habitación de Mika un área completamente confinada, de la que se suponía no entraba ni salía nada (aparentemente) Kagome podía ver la cabeza rapada de Inu no Taisho con apósitos de vendas adhesivas pegadas en parchos sobre la cabeza rapada del Inuyoukai inconsciente, también podía ver varias zonas la piel reseca levantándose en escamas y ligeramente espolvoreada con los diminutos puntos luminosos, las garras de sus manos se mostraban opacas y frágiles y su cuerpo en general más que estar recostado "descansando" sobre la cama, parecía simplemente estar "tirado" como un cadáver esperando a ser desconectado de las muchas maquinas que tenían su espíritu preso en aquel mundo, y volar libre hacia la próxima vida dejando atrás los despojos de lo que había sido un poderoso cuerpo que había visto guerras y eras pasar ante el manteniéndose inmune a ellos.
— ¿Qué le sucedió en la cabeza? — Preguntó Sango dando voz a la misma pregunta que ella estaba por formular.
Kagome miro de reojo a Sango admirando internamente la capacidad de su hermana de hacer aquella pregunta sin tartamudear o demostrarle a todos lo impactada y afectada que estaba de ver al antiguo señor de guerra, abatido por un simple virus y en su lecho de muerte como cualquier otro mortal común y silvestre.
— Se abrió el cuero cabelludo… se cree que él trataba de masajearse y aliviar el dolor de cabeza que lo aquejaba y accidentalmente cortó varios mechones y abrió profundos surcos hasta el hueso del cráneo — Respondió Irasue con calma observando con serenidad al macho inconsciente mientras los sanadores revisaban los aparatos médicos a los que estaba conectado, sintiendo una vez más un golpe de tristeza y de cierta forma culpa por el estado en el que se encontraba.
Irasue sabía que de haber permanecido junto a él, Toga no habría caído de esa manera, la concubina no habría tenido libre régimen ni libertad de movimiento para llevarlo hasta este punto de decadencia, pero una hembra como ella solo podía tolerar cosas hasta cierto punto y ella y Kimi-sama habían llegado al límite, de haberse quedado ellas mismas habrían matado a Toga y a la deshonorable mujer la primera vez que los tres coincidieran en la misma habitación.
— ¿Kagome? — Dijo Sango golpeando ligeramente el hombro de su hermana arrancándola de donde quiera que estuviera perdida en sus pensamientos, notando que entre cerraba los ojos y pestañeaba con lo que ella solo podía describir como "confusión" y habían muy pocas cosas que Kagome no lograra entender con tan solo observar y analizar con atención y solo eso le decía que fuera lo que fuera que estaba viendo Kagome (y que ninguno de ellos odia ver lo cual era condenadamente frustrante para ella, pues le impedía ayudarla si Kagome la necesitaba) era más complicado de lo que había sido el caso de Mika.
— Dame un segundo San-san… necesito entender bien que rayos estoy viendo para poder encontrar la forma de explicarlo… — Dijo Kagome con un claro deje de confusión en su voz, soltándose de Irasue y prácticamente pegándose a la barrera de la habitación para ver mejor y descartar alguna ilusión óptica después de todo ella era humana y podía errar ¿verdad? Pesaba Kagome moviendo su cabeza de un lado al otro tratando de captar bien el ángulo del macho postrado en la cama rodeado de sanadores que le impedían verlo claramente y conteniendo las ganas de gritarles "Que se apartaran que carne de burro no es transparente" pues ante su aparición todos se aglomeraron alrededor de Inu no Taisho como si ella fuera a sacarse un arco y flecha del aire y purificarlo allí donde estaba postrado… sinceramente ¿En serio? Estamos en las épocas de las guerras de nuevo Bufó Kagome en su mente conteniendo las ganas de poner los ojos en blanco de la exasperación.
— ¿A qué te refieres Miko Kagome? — Preguntó Yuemaru notando de inmediato la clara confusión en el tono de voz de Kagome.
— Necesito… necesito que se aparten de él… para poder verlo mejor y poder explicarme después de observarlo bien y sin ninguna interferencia — Respondió ella sin contestar la pregunta de Yuemaru y entrecerrando los ojos tratando de "ver" bien a Toga sin estar muy segura de lo que se le estaba escapando pues, ella sabía "sentía" que se le estaba escapado algo.
— Minami-san encárguense de que la Miko Kagome tenga a Toga a la vista sin que nadie interfiera en su rango de visión — Ordenó Irasue con un deje casual que desmentía la verdadera urgencia de la petición,.
Ella no necesitaba más confirmación que la carta recibida el día anterior, escrita tan apresuradamente que era casi ilegible (por lo que haría que el cachorro trabajara más en su caligrafía) en tono caótico e histérico, que tenía pulcramente guardada en su fina cartera de marca, de puño y letra de Inuyasha desde "isla media luna" donde le hablaba sobre la "ausencia/desaparición/perdida" del kotodama que ella misma había creado para él para contener y neutralizar a su bestia; para saber que la mujer frente a ella, la legitima "compañera" de su hijo y el gran y temible Byakko-sama, era tan o más poderosa que la mismísima Midoriko en su mejor momento, y si alguien podía ponerlos sobre la pista correcta e incluso ayudar a neutralizar la amenaza antes de que se desatara el caos que traería solo destrucción sin límites, era precisamente ella, "Lady Kagome Higurashi".
— Hai mi lady, de inmediato — Respondió la hembra atravesando la primera barrera limpiamente y empezando a colocarse rápidamente el traje de protección que en aquella habitación también se usaba, para luego atravesar la segunda barrera y empezar a gesticular mientras hablaba con los sanadores que rápidamente se apartaban y echaban un vistazo cauteloso hacia ellos enfocándose principalmente en Kagome, mientras por su parte Kagome los ignoraba olímpicamente concentrando toda su atención en el macho postrado en la enorme cama.
Ella sabía muy bien que no tenía ninguna obligación con el macho postrado en cama, que simplemente podía tomar a Sango de la mano salir de allí y dejarlos a ellos resolver aquel problema y enfrentar lo que viniera reprochándose sus acciones una y otra vez hasta la muerte, sabia también que habían otras sacerdotisas a disposición de las dos grande casas mucho mejor preparadas que ella (y que de paso matarían con sus manos desnudas por ganar el favor de estas dos casas con sus servicios "especialmente de la casa de la Luna") y después de los distintos choques entre el macho en cuestión y ella, tal vez no era buena idea que ella se inmiscuyera en esto, lamentablemente algo (y NO sabía QUE era) la empujaban a intervenir y tratar de ayudar con lo que pudiera; manifestándose claramente desde la compulsión que había sentido desde el colapso de Inu no Taisho (que ella había ignorado hasta ahora) hasta las visiones que en el ojo de su mente le relataron con crudo realismo lo que todo aquello traería si no se atacaba a tiempo, (si seguía ignorando las señales) obligándola a prestar atención pues ciertamente ella no querría vivir para ver a todos los que amaba morir alrededor de ella si podía evitarlo de alguna forma.
Al apartarse los sanadores de su camino, Kagome pudo ver sin nada que estorbara su estudio el perfil izquierdo de Toga, una vez más observo la piel reseca al punto de verse y levantarse en algunas zonas en escamas, las garras frágiles y quebradizas y los diminutos puntos de luz espolvoreados sobre su piel.
ESPOLVOREADO… grito Kagome en su mente cuando aquello fuera de lugar finalmente cayó en su sitio, visualizando de inmediato la piel de Mika cuajada de diminutos puntos de luz casi reproduciéndose ante sus ojos, y volver a ver a Inu no Taisho con terca intensidad desde los pies cubiertos por las sabanas hasta la cabeza rapada y llena de apósitos adhesivos, notando entonces el fulgor concentrado en su pecho y notando finalmente los hilos de su alma compactados ordenadamente en una sola gruesa línea estirarse y enroscarse sobre ellos mismos formando una cuerda y estirarse pulsando rítmicamente como un corazón hacia el Suroeste y al Oeste y de regreso.
— Algo hay que reconocer sin asomo de duda, Inu no Taisho terco Taiyoukai, ciertamente es poderoso y eso no puede negarse, menos aun después de esto — Dijo Kagome finalmente riéndose por lo bajo colocándose la palma de la mano derecha en la frente y sorprendiendo a los presentes ante su tono burlón rayando en sarcasmo.
— ¿Por qué lo dices Kag? — Preguntó Sango desconcertada, sabiendo que Kagome no estaba riéndose del macho caído en ese momento, Kagome podría estar cabreada con el macho por las razones que fuera, pero bajo ningún concepto se burlaría de él en su estado, bien por respeto al guerrero que el macho había alguna vez, o por respeto a Sesshomaru.
— Esta hembra "Mika-san" tiene cuanto… ¿Veinticuatro, o poco más de treinta horas contagiada, pero menos de setenta y dos verdad? Y ante mis ojos se ve como un condenado árbol de navidad, con todos esos puntos de luz… — Preguntó más a si misma que a alguno de ellos y fue obvio cuando ella no espero respuesta y rio por lo bajo una vez más — Y aquí esta Inu no Taisho, a quien no se sabe con seguridad desde hace cuánto está siendo envenenado con apenas "una espolvoreada" de luz sobre su piel… — Explicó Kagome siguiendo la cuerda que los hilos del alma de Toga habían creado al unirse y enredarse entre ellos tratando de alcanzar algo que ahora se había detenido hacia el Oeste haciéndola sonreír una vez más ante ellos seguramente haciéndolos dudar de su sanidad mental en aquellos momentos, Si lo que sospechó es cierto, real y seguro ellos tenían ya media guerra ganada y aquellos cabrones traidores a la vida en general vivirían para ver al gran Inu volver a ponerse en pie Pensó Kagome con calma.
— ¿Cómo es posible? — Exclamó Miroku con incredulidad mirando con los ojos como platos a la imagen inconsciente de Inu no Taisho como tratando de ver lo que Kagome podía ver sin esfuerzo y observar a su tío político con renovado respeto a su "fuerza" aún quedaba mucho que decir de "el" como persona y luego volverse a mirar a Kagome con genuino respeto por toda la persona que la mujer era, ese respeto por ella no había hecho más que fortalecerse desde el momento que descubrió que había sido ella quien había rescatado, salvado, protegido y hecho una mujer fuerte y segura de su querida Sango, eso ni él ni su bestia podrían pagárselo jamás y ambos lo sabían.
— Dale un poco de crédito a tu tío Miroku, puede que se comportara como un condenado idiota solo kami sabe durante cuánto tiempo, pero sigue siendo Inu no Taisho del Clan inu del Oeste, el macho es poderoso y si de alguna forma su cuerpo sigue combatiendo la enfermedad es muestra de que a pesar de todo es fuerte — Respondió Sango dedicándole una mirada de incredulidad a Miroku.
— A diferencia de Mika que por mu ancestral que sea su familia no se compara en poder y fuerza física con un Taiyoukai con genes cuidadosamente seleccionados a través de generaciones de guerreros elite diseñados para ser "fuertes", el Clan Taisho fue respetado, temido y odiado por su aparente inmunidad en el pasado, eso no fue casual y puedo verlo ahora claramente — Finalizó Kagome estirando el cuello al máximo.
— Miko si sigues estirando tu cuello de esa forma tu cabeza va a desprenderse y no podrás discutir con esta las teorías de los libros que nos interesan a ambas — Señaló Irasue con un deje de irónica mofa.
— Tu lo que deseas es que te confirma que tan bueno es tu hijo en la cama y te dé detalles para luego avergonzarnos cuando menos lo esperemos, así que desde ya te digo "No-pasará" hembra pervertida, ya veo que es genético — Advirtió Kagome en tono de condescendiente mofa.
— Ohhh arruinas toda la diversión de una anciana como esta — Dijo Irasue haciendo un puchero afectado y gélidamente jocoso haciendo sonreír por lo bajo a Yuemaru y a Sesshomaru ante el absurdo comportamiento deliberadamente mostrado por ambas hembras mostrando una manera bastante peculiar de romper la tensión y hacer aquella reunión informal algo menos grave y serio de lo que realmente era.
— Claro… anciana… verde envidia te tenemos TODAS las mortales (Y si me cuento entre ellas) y más de la mitad de las hembras del mundo… — Dijo Kagome poniendo los ojos en blanco desvergonzadamente y colocándoselas manos en las caderas mirando a la inu hembra sonreír levemente. — Necesito ver algo… por alguna razón… la luz está más concentrada en su pecho, y a diferencia del resto de su cuerpo o la luz de Mika-san, esta luz se ve… "opaca"… casi podría decir que se ve… "contaminada" — Añadió finalmente volviendo al tema de importancia.
Ante las palabras de Kagome, Sesshomaru solo le dedicó una afilada mirada al grupo de sanadores que se lanzaron de inmediato a cumplir la silenciosa petición y al sentar a Toga con la ayuda de cuatro de ocho sanadores colocándolo en el ángulo perfecto para que Kagome pudiera verlo de frente sin interfería alguna en su rango de visión.
Kagome miro fijamente y contuvo entonces el aliento, al ver que en efecto los puntos de luz contaminados eran más abundantes en medio de su pecho y una clara línea luminiscente alrededor de su cuello que había pasado por alto, estaba segura que se concentraba apenas unos centímetros a la derecha de su corazón, y se extendía en la piel de su pecho desde el centro del tórax como si estas fueran de venas de luz, abrazando el torso por completo de forma macabra por debajo de la piel, y mientras estas venas se alejaban del corazón se iban difuminando poco a poco, hasta mostrar el patrón de puntos espolvoreados de luz por todo su cuerpo.
Mientras analizaba fijamente el punto de luz opaca en el punto más concentrado del tórax de Inu no Taisho dejando ir inconscientemente una ligera oleada de Reiki, Kagome sintió algo tirar de ella profundamente y a su cuerpo moverse por sí mismo instintivamente y golpear secamente la barrera con un puño, y al mismo tiempo que el cuerpo de Inu no Taisho daba un violento espasmo casi deslizándose fuera del agarre de los sanadores y ella volvía a sentir con más violencia que algo trataba de atraerla hacia él.
— ¿Qué demonios? — Soltó Sango sorprendida y sin poder contener su expresión, cuando Kagome volvió a golpear la barrera por segunda vez obteniendo el mismo resultado.
— Ahora veo… — Dijo Kagome en tono seco. — hay algo "dentro" de él… algo que está reaccionando con mi Reiki con fuerza… aquel día si eso ya estaba en su cuerpo yo definitivamente estaba demasiado cabreada para ver más allá de lo evidente y no me percaté de eso en mi afán por poner a todo mundo en su sitio y salir de aquí — Dijo Kagome dando un paso atrás y alejándose de la barrera, levantando la mirada hasta fijarse en los ojos de Sesshomaru.
— ¿Kagome? — Preguntó Sesshomaru al ver sus ojos azules oscurecidos con genuina furia.
— ¿Qué quieres decir? — Preguntó Irasue alarmada mirando a los sanadores recostar con suma delicadeza a Toga mientras frenéticos revisaban las lecturas de las maquinas seguramente tratando de ver si había habido algún daño o alguna reacción fuera a favor o en contra, pero que al final sería alguna reacción, a diferencia del patrón encontrado en el electrocardiograma que aún no podían explicar.
— Que hay algo "dentro" de él… — Repitió Kagome con calma — Algo que mientras veía en el plano astral me atrajo hacia lo que sea que sea que esté "dentro" de su pecho y que hay que sacar como sea… no sé lo que es, solo sé que se siente como… "energía" de alguna manera desequilibrada… contaminada… de alguna forma ¿Podría estar esto conectado a este virus? Se sentía como Reiki… y Youki de alguna forma desequilibrado… alterado… "deformado" de su naturaleza original — Dijo Kagome pensativa tratando de tener una idea de lo que podía estar dentro del Inuyoukai causando tanto daño.
— Todo es posible con el conocimiento adecuado — Respondió Irasue de inmediato, después de todo… ¿No era conocida la casa de la luna por sus rituales místicos, no había ella colocado todo un kotodama sellado con la poderosa sangre de su cachorro, señor de la casa de la luna y Daiyoukai, junto a su propia sangre inmortal para calmar una bestia sagrada por alguna extraña razón desequilibrada? Ella lo había hecho y antes había hecho y visto hacer más, mucho más que eso.
— Pues sea lo que sea que este allí es importante… este grupo eligió el catalizador de sus planes con toda la deliberada intención — Dijo Kagome mirando a Irasue directo a los ojos.
— Atacar a Toga es una forma directa de tomar venganza de la casa de la Luna y la casa del Oeste destruyendo sistemáticamente a aquel quien promulgo y consiguió la paz interracial desde adentro y con él a las dos casas y con un poco de suerte a las otras tres casas cardinales también — Dijo Irasue con seca calma comprendiendo de inmediato lo que Kagome quería decir.
— Así que… ¿Qué mejor para destruir a los Youkai que usar la imagen del gran Inu no Taisho, a quien humanos, Hanyou y Youkai por igual, reconocen y respetan como aquel quien consiguió poner fin a más de mil años de guerra interracial, usándolo directamente para asegurar la destrucción de lo que el mismo promovió? Eso sería un duro golpe al orgullo Youkai y la guinda del pastel para quienes se oponen a la paz y a las relaciones interraciales — Señaló Sango con un deje de sarcasmo, mientras dibujaba para ellos con sus palabras el panorama que aquellos enemigos sin rostro trataban de crear.
— La marioneta… es la concubina de eso ni dudar por un segundo, esa… vendería su misma alma si alguien estuviera interesado en semejante desecho espiritual — Dijo Kagome con calma sin mostrar emoción alguna — Así que sea lo que sea que este en su pecho… hay que asumir que "ella" lo colocó allí nadie podría haber estado tan cerca de él ni en la posición "intima" de hacer el trabajo sucio, ahora ustedes tienen que averiguar "qué" diablos esta "allí" y como sacarlo SIN matarlo, lo necesitamos vivo o todo se ira al carajo de igual manera, necesitan a una sacerdotisa sanadora "certificcada"y otra especialista en exorcismos para ver como extraer el Reiki de Mika-san y él que sea de confianza y que no se vaya a ir de lengua y destapar todo este pastel al mundo y lo último pero no menos importante, tenemos que mantener todo esto en muy bajo perfil, si la población se entera de que algo así está pasando o simplemente que "puede" suceder… estallará el pánico, la histeria en masas y estos hijos de puta tendrán la oportunidad de moverse con más facilidad y manipular toda la situación a su favor. — finalizó Kagome mirándolos a cada uno a los ojos.
— Dijiste algo así… — Dijo Sango con un deje de alarma.
— Si… lo dije… ahora me gustaría muchísimo salir de aquí y hablar con ustedes en privado preferiblemente en nuestro apartamento, porque con todo respeto no me siento segura en ningún otro lugar menos aún para hablar sobre esto — Dijo Kagome justo cuando una hembra de largos cabellos chocolate peinados en una alta cola de caballo y brillantes ojos grises inteligentes y astutos aparecía avanzando hacia ellos, vestida con una bata medica por encima del traje de tres piezas beige que usaba.
— Oh… Lady Kaede — Saludó Irasue con su usual deje casual mirando a la hembra pausar su mirada unos segundos extra sobre Kagome poniéndola de inmediato en alerta máxima, puede que la hembra fuera "aliada" pero nunca estaba de mas ser precavida menos aun cuando la seguridad de la compañera de su cachorro estaba en juego, ella no había vivido todo lo que había vivido para bajar la guardia ahora y ver todos sus siglos de sacrificio irse a la mierda si algún daño caía sobre la mujer que sostenía el corazón de su hijo en sus manos y representaba la otra mitad de su alma, su ancla a aquel mundo, primero muerta (y arrastrando cualquier amenaza con ella al infierno).
— Mi lady Irasue, lord Yuemaru, lord Miroku, lord Sesshomaru — Saludó Kaede con educación mirando a cada uno a los ojos sin poder contener el ligero temblor que aquella mujer junto a lady Irasue le producía al estar tan cerca de ella, desde el ala opuesta del castillo ella había sentido el instante en el que la mujer había entrado a la propiedad, sus poderes definitivamente habían superado por mucho a los de su madre, pero había una energía más en ella que repotenciaba el Reiki en ella una energía que era para ella familiar y extraña al mismo tiempo.
— Lady Kaede — Saludó Miroku con calma mientras Sesshomaru se limitó a inclinar su cabeza ligeramente, para ninguno de ellos había pasado desapercibido el interés de la hembra por Kagome y era obvio que su primo había decidido observar bien a la hembra antes de dar un juicio de carácter sobre ella, el mismo estaba listo para interferir si era necesario y por la ligera tensión en los hombros de lord Yuemaru, sabía que el macho estaba listo también.
— Chicas… esta es la hija mayor de Lady Midoriko. Lady Kaede, estas son Lady Sango Higurashi y su hermana Lady Kagome Higurashi — Dijo lady Irasue presentándolas en un tono tan casual que desmentía la agudeza de su mirada analizando la situación, mas aquellos que "conocían" a la ladina hembra sabían que estaba lista para intervenir si la situación lo ameritaba y nadie quería estar del lado de las garras de la hembra su la situación realmente se presentaba, Kami sabía que la elegante hembra tenía una veta sádica y cruel a la hora de defender lo que era suyo y Kimi sama y ella veían a las dos hembras humanas en especial a Kagome como propia.
— Lady Taijiya Higurashi — Saludó Kaede respetuosamente a Sango dedicándole una ligera venia antes de volverse hacia Kagome haciendo una profunda reverencia, sorprendiendo a las mujeres pero complaciendo al grupo de la casa de la luna — Lady Miko Higurashi.
— Lady Kaede, bienvenida sea a Japón, espero de corazón que nuestra humilde isla la haya acogido en su seno de la misma manera que la tierra en la que nació — Saludó Kagome observando a la hembra fijamente, y sorprendiendo a los Youkai al conocer "las palabras" ceremoniales y sobre todo estar en el conocimiento de que en este caso podían usarse, mientras Sango solo sonreía sarcásticamente mientras en silencio inclinaba su cabeza ligeramente en saludo.
— La tierra de mi madre ha sido generosa y acogedora, y me ha recibido como a una hija más, gracias por sus palabras que una vez más honran al noble clan Higurashi — Respondió Kaede sorprendida, ella tenía dudas de que la mujer frente a ella estuviera en conocimiento de su heredad y los rituales asociados a su templo, mas aquellas palabras le daban a entender que en efecto, la mujer estaba consagrada al templo del atardecer como todos los Higurashi antes que ella, lo cual ponía en descanso sus preocupaciones.
— Lady Midoriko y lord Edward tardaron cincuenta años en enviar a su hija mayor al templo de atardecer para renovar votos y cumplir con el pacto acordado mucho antes del día de la firma del acta de cese al fuego y los acuerdos mundiales en los terrenos del templo del atardecer, donde luego su padre acordó enviar a su primogénita a Japón a aprender nuestra cultura e historia y vivir entre nosotros por un lapso de doscientos cincuenta años — Dijo Kagome entonces con un filo cortante y serio en su voz mirando con todo el peso de su atención a la hembra sonrojarse levemente y bajar los ojos hasta sus pies mostrando su cuello en el proceso lo suficiente para que no cupiera duda de que la hembra estaba mostrando sumisión ante ella.
— No contábamos con que me inmiscuiría tanto en la política de mi país mi lady — Respondió Kaede genuinamente avergonzada sabiendo que aquello había sido un desliz monumental de su parte y su madre había pasado cincuenta largos años recordándoselo cada día de su vida sin falta.
— No sé cómo se manejen las cosas en su país natal lady Kaede, pero en Japón nos tomamos muy en serio nuestra palabra y el incumplimiento de un acuerdo asa podrá traer grandes repercusiones políticas entre los acuerdos entre nuestros países, pero eso ya lo sabe — Señaló Yuemaru con seca calma, haciendo palidecer a la hembra.
— No hace falta llevar esto a mayores Yuemaru-sama — Dijo Kagome con calma sintiendo el pánico de la hembra junto un una decente oleada de Reiki — Creo que podemos llegar a un acuerdo beneficioso para ambas partes, como miembro de la familia Higurashi Sango y yo, podemos exigir una remuneración en cumplimiento de los acuerdos no cumplidos, después de todo cuando la familia Higurashi le entregó las riendas del templo a lady Midoriko, se le pidió entregara a su primogénita a nuestra familia eventualmente ese acuerdo se modificó sabiendo que una cachorra no sobreviviría lejos de su clan — les recordó Kagome estudiando a la mujer con atención y casi estallando en carcajadas cuando finalmente dio con lo que buscaba.
— ¿Qué tipo de remuneración? — Preguntó Kaede casi rogando haber conocido a la mujer lejos de los señores de la casa de la luna y Lord Yuemaru, y luego decidiendo de inmediato que ella sola o acompañada era tan peligrosa e intimidante como ellos, esta mujer era una autentica hembra alfa sin importar su humanidad.
— No será monetario Lady Kaede, solo un par de cosas: Primero que nada sus servicios como sacerdotisa, a pesar de su youki usted tiene una considerable cantidad de Reiki como para ser considerada sacerdotisa y asumiré que su madre le enseñó todo lo que pudo — Dijo Kagome con calma tratando de no reírse como una hiena ante la expresión de shock y alivio que cruzó rápidamente por el rostro de la hembra, sabiendo que si lo hacia mandaría a la mierda todo de un plumazo.
— Si mi lady, aunque ningún circulo sagrado humano me califica como tal al menos e mi pais — Respondió Kaede mirando a la mujer sorprendida, ninguna congregación sagrada humana en el norte del planeta la había reconocido como "sacerdotisa" y en su país era considerada un "chaman o curandera" y ser reconocida como tal por esta mujer era algo sorpresivo y nuevo.
— Nunca he dicho que los humanos no tengamos nuestra veta de idiotez patentada, pero dejando eso aparte le diré que Japón y todo el continente asiático reconocen la existencia de Youkai y Hanyou que son también usuarios de Reiki y como tal se les da un rango entre el clero de sagrados, y usted puede lograr obtener eso si está dispuesta podrá trabajar para obtener su reconocimiento mientras esté entre nosotros, lo que me lleva a la segunda petición. Usted debió llegar cincuenta años antes, y ahora estará viviendo en Japón los doscientos cincuenta años prometidos más los cincuenta años que tardó en llegar, es lo justo — Dijo Kagome con mortal calma mirando a la hembra inclinar la cabeza hacia un lado con aire pensativo.
— Lady Higurashi está en todo derecho de pedir eso y más Lady Kaede, esta se teme que no puede forzar la mano de la miko más de la que ya forzaron la mano de su madre, la difunta lady Yuriko Higurashi quien murió esperando el cumplimiento de ese acuerdo en particular aun cuando ella misma no era una sacerdotisa con poder real — Señaló Irasue.
— Informaré a mi madre de sus peticiones de retribución — Dijo Kaede sabiendo perfectamente que su madre se limitaría a recordarle que fue "SU" culpa el incumplimiento de los acuerdos y prometerá visitarla en cuanto pueda, ella "adoptada o no" no iría en contra de lady Higurashi y ella misma no podía encontrar motivos para guardar resentimiento hacia la mujer, pues en efecto aquel desliz había sido culpa suya.
— Hágalo, y recuerde que no está presa en Japón, si necesita reconectarse con sus raíces y su manada no tenemos ningún problema en que vaya y regrese siempre y cuando lleve con usted a un acompañante japonés y "regrese" en caso de encontrar a su compañero, este deberá permanecer a su lado hasta el término de este acuerdo que es irrevocable e inaplazable — Añadió Kagome antes de dedicarle una enorme sonrisa — No es mi intención hacerla sentir mal Lady Kaede, solo creo justo que las promesas hechas de buena fe sean cumplidas.
— Entiendo mi lady — Respondió Kaede pasivamente sabiendo que la mujer no guardaba animosidad alguna hacia ella y durante la conversación su aura solo había manifestado calma y la convicción de que lo que estaba diciendo era justo.
— Bien… ahora ¿Qué le parece si ayudamos a lord Toga? Creo que él y el mundo como lo conocemos lo agradecerían — Dijo Kagome en tono más animado, ignorando las miradas cargadas de incrédula astucia de Sango, Miroku, Yue, Irasue y Sesshomaru.
— ¿El mundo como lo conocemos? — Dijo Irasue interviniendo finalmente observando a Kagome con intensidad, mientras esta solo miraba alrededor de Kaede y sus ojos azules bailaban cargados de risa, antes de volverse fríos y duros al devolverle la mirada.
— No tocare ese tema aquí… vamos a nuestra casa… cualquier lugar donde este "eso" no es un lugar donde yo particularmente quiera compartir nada — Dijo Kagome con tan gélida calma que Yuemaru le lanzó una mirada de afilada inteligencia, todos los presentes con la sola excepción de Kaede sabían que ella con "eso" se refería a la concubina y no al virus.
— Tu casa siempre es un gusto de visitar Miko Kagome — Señaló Irasue.
— Sea… — Dijo Kagome con calma.
=== S S ===
En la oscuridad de la pequeña habitación el hombre sonrió maliciosamente observando desde el privilegiado lugar detrás de la plancha de cuarzo de onni desde donde podía ver ligeramente iluminado por un solitario bombillo, el pequeño pero bien surtido laboratorio, donde había continuado el arduo trabajo de sus antepasados en la búsqueda de la depuración total de todo aquello que corrompía el mundo.
Los Youkai.
Seres malignos, salvajes, bestias sedientas de sangre y carne de los inocentes mortales, aquellos que habían esclavizado a su raza, contaminándola y deformando poco a poco la naturaleza completamente "humana" de los hijos elegidos de los dioses para poblar y gobernar el mundo que habían creado y les habían entregado, arrebatándoselo y atreviéndose incluso a crear una completa aberración en la forma de "Hanyou" sus sabios antepasados lo habían visto venir y habían trabajado arduamente oponiéndose al cese al fuego en la guerra interracial que entonces habían confiado que podían ganar.
No habían contado con la traición del clan Higurashi y todos los que los siguieron en su falsa "lucha por la paz" que no había sido otra cosa más que la contaminación de la creación misma con la inmunda mezcla de raza, y la inmediata "esclavitud" bajo la pretensión de la falsa libertad que proyectaban a las masas, que como ovejas tontas se dejaban deslumbrar por aquellas aberraciones de la naturaleza (y poco importaban las historias que afirmaban lo contrario, esos eran escritos Youkai y no podía confiarse en ellos)
Tampoco habían contado con la intervención directa del maldito Inu no Taisho y la perra de la casa de la luna, quienes al final habían envuelto a todos humanos y Youkai por igual y los habían convencido de poner fin a la guerra que habían estado peleado por más de mil cuatrocientos años.
La tarde en que la "gran" sacerdotisa Midoriko había vendido a su raza, abriéndose de piernas para la bestia extranjera con la que se había ido a crear una aberración tras otra contaminando su estirpe y traicionando a los suyos, cinco clanes en secreto habían continuado su sagrada misión de liberar al mundo de la inmundicia Youkai y sus híbridos engendros del mal y castigar duramente a TODOS los traidores que habían contaminado sus clanes con sangre Youkai.
El primer clan que habían destruido casi por completo había sido por supuesto el clan Higurashi, atando en secreto sus poderes desde que mostraron sus colores al árbol sagrado del templo del atardecer mucho antes de entregarle las riendas a Midoriko y así habían disminuido los poderes de otros clanes más débiles haciéndolos aun débiles y maleables infiltrándose poco a poco en estos y destruyéndolos desde dentro, pocos clanes de aquella época aun existían "puros" del gen Youkai y cuando la oportunidad de oro llegó a sus manos, dieron el golpe de gracia directo al corazón del enemigo.
Izayoi no Setsuna era una aristócrata descendiente de uno de aquellos cinco que habían descubierto una forma de matar efectivamente a un (muchos) Youkai sin mucho esfuerzo, lamentablemente la tonta mujer jamás había sido instruida de lo que debía hacer y no tenía poder espiritual alguno, con su guía personal la zorra codiciosa había llegado por la puerta frontal al castillo del Oeste, desplazando (técnicamente) a la perra Irasue… o al menos eso había pensado hasta que fue obvia la desapropiación y rechazo de humanos y Youkai por igual de la espía y agente perfecto infiltrada en la casa y la cama del condenado perro.
Al final su agente infiltrado se había visto limitada en movimiento a causa de ese rechazo… luego cuando el engendro había nacido el había esperado que aquellas bestias aceptaran a la mujer como una de ellos y le permitieran moverse entre ellos con más libertad, lo que permitiría ejecutar sus planes a gran escala desde las cuatro casas cardinales y con un poco de suerte desde la poderosa casa de la luna, pero para su completa furia y frustración todo había ido de mal en peor, la única buena noticia había sido la muerte de Yuriko Higurashi poniéndole FIN al condenado clan que había vendido a su raza y había entorpecido todo el arduo trabajo de hombres y mujeres mejores que ellos pero sin el reconocimiento de nobleza que los condenados Higurashi habían tenido, tal era el trabajo de los nobles abnegados como él y los suyos.
Había planeado usar al engendro de Inu no Taisho para erradicar a los suyos como una justa forma de burla hacia su "paz" y ese contaminado y cochino "mestizaje" interracial, su trabajo sobre la bestia interna del engendro había sido "impecable"… entonces la perra de la luna y el maldito Daiyoukai habían interferido y habían aparatado a la pequeña bestia de Izayoi y de Inu no Taisho cada día más dopado y manejable, que inadvertidamente se había ido convirtiendo en el sujeto de pruebas obligatorio de su "Vacuna-anti-youkai", el condenado había tardado en sucumbir mucho… "demasiado" a los químicos administrados y él estaba empezando a frustrarse y a preguntarse ¿Cuándo demonios iba a caer, cuando iban a anunciar que el maldito perro gigante estaba grave o muerto, cuando sus restos finalmente se convertirían en una masa de contaminación silenciosa que destruiría sistemáticamente a cada Youkai en Asia y en el mundo hasta que solo los humanos "sin ningún gen Youkai" quedaran en el planeta como siempre debió ser de ellos y no de esas malditas bestias?
No sabía cuándo estallaría la noticia que ansiaba escuchar, solo esperaba ver el trabajo de su vida (el trabajo al que sus ancestros igual que el habían dedicado sus sagradas vidas) iniciar antes de morir, pues como todos los humanos el mismo estaba destinado a morir, el no había hecho pacto con Aku para vivir eternamente como sus sucios hijos los youkai, él ya era un anciano con discípulos a su alcance para cumplir su misión, pues después de tres esposas repudiadas había descubierto su infertilidad causada seguramente por algún contacto accidental con algún Youkai, pues el no habría intimado con alguno de esos sucios seres de ninguna otra manera, así que su noble estirpe terminaría con él, el ultimo descendiente de uno de aquellos cinco que habían huido de Japón cuatro de ellos para encontrar una muerte sucia y dolorosa antes de continuar con su deber en manos de otras bestias extranjeras, por lo que era SU sagrado deber completar aquella misión antes de partir al encuentro con los dioses y recibir su recompensa por sus nobles actos.
Mas ahora que esperaba que el fosforo se encendiera en la mano de Izayoi no Setsuna llegaba a sus manos un reporte de emergencia decía que había aparecido no una, sino dos nuevas putas Higurashi's una de ellas con "fuertes" poderes espirituales una sacerdotisa poderosa, fuera de su radar y para colmo que era la amante del maldito engendro de la casa de la luna, el más poderoso de las bestias inhumanas y la otra era la "prometida" del perro negro al que sus ancestros no habían tenido oportunidad de aniquilar como a su madre y a su padre y al resto del clan de sombras… y ahora cuando esperaba recoger los frutos de su arduo trabajo todo estaba fuera de control, Izayoi no se había comunicado nuevamente, sus sirvientes estaban bajo arresto en manos de la perra de la luna, la corte caminaba sobre cascaras de huevos alrededor de la "miko" Higurashi y el Daiyoukai gracias al engendro de Azakura que debió haber purificado cuando se presentó la oportunidad y al diablo los testigos y las consecuencias, y ahora el Oeste se había cerrado en banda junto a la casa de la luna después de que el Daiyoukai se hiciera con el título de Inu no Taisho, cuando la corte decidió que el perro no era apto para cumplir sus deberes como lord cardinal…
La falta de comunicación con la zorra Setsuna no era una gran preocupación para el, la mujer hizo lo que tenía que hacer y ya no le era útil, en cualquier momento, fuera hoy mañana o en diez años más, Inu no Taisho caería y estallaría como una bonita bomba mortal para su inmunda raza, aun así a él le urgía ver el inicio del fin de la maldita raza y con suerte la destrucción de esas dos perras traidoras del clan Higurashi.
— ¿Qué hacer, qué hacer? — Se preguntaba una y otra vez tamborileando los dedos sobre el reposa brazos de su silla de ruedas, observando el pequeño laboratorio fuertemente aislado con una poderosa barrera erigida por toda su congregación (no que ellos supieran que estaban ocultando aquello del mundo entero, después de todo no se podía confiar en todo el mundo y habían tan pocos verdaderamente fieles en aquellos tiempos delicados, que lo mejor era mantener el número MUY reducido) Además a esas alturas sus chicos hacían su voluntad sin siquiera saberlo, sus mismas ambiciones actuaban a su favor dándole una apertura para controlarlos sin que ellos lo notaran — Eso es… ambiciones… ¿No tenemos a un joven discípulo que habla con rabia y demasiada envidia para ser saludable sobre la "inmortalidad" de los Youkai?... eso podría ser lo que necesitamos para hacer estallar todo esto… el gran perro podría ser un hueso más duro de roer por ser tan "poderoso" pero… esos engendros que están en la calle a diario no pueden ser tan fuertes… esos podrían ser quienes nos den la victoria… ahhhh como me gustaría ver las montañas de cadáveres de bestias pudriéndose y llevando esta plaga anti Youkai por el resto del mundo antes de morir — Suspiró antes de estallar en carcajadas ahogadas, maldiciendo la máscara de oxígeno frente a su nariz por no cumplir bien con su trabajo. — El cáncer es una enfermedad creada por los Youkai para destruir humanos… malditos todos ellos, Kami sabe que es justo que le devolvamos el favor, el sida, la infertilidad, la homosexualidad… ¡todo es obra de esos malditos! — Rugió antes de empezar a toser sin control, maldiciendo cuando sintió el sabor metálico de su propia sangre, obligándose a calmarse y a recomponerse antes de preparar el terreno con el joven discípulo que tendría que convertirse en "mártir" por la causa. — Es una causa justa, el infeliz debería agradecer de rodillas ser elegido para tan noble tarea. — Masculló.
El hombre vio una vez más el laboratorio enfocando sus ojos miopes hacia la derecha donde una capsula contenía un cuerpo frente a un altar sosteniendo un kotodama que brillaba muy levemente y era la clave del éxito del trabajo de sus ancestros y que habían conseguido en un extraordinario golpe de suerte como señal de los Dioses de que ellos estaban haciendo su sagrado deber correctamente.
=== S S ===
La conversación con Irasue, Yuemaru, Sango, Miroku, Sesshomaru y la nueva integrante de aquel variopinto grupo "Kaede" como había pedido ser llamada, no había sido fácil ni algo que ella quisiera repetir en un futuro muy cercano (Aka JAMAS EN SU PUTA VIDA).
Kagome había hablado sin tapujos ni censuras de lo que había visto, incluyendo la visión de lady Irasumi y sus palabras, la maldición de la sacerdotisa caída y finalmente lo que había descubierto de aquel virus.
Decir que todos estaban alarmados era poco, que las preguntas habían caído sobre ella como las cataratas de Niagara, simplemente algo completamente esperado, ella les había dejado leer sus notas y ver sus dibujos rápidos, prometiendo sentarse con más calma a pasarlos en limpios puliendo bien los detalles que en el apuro de captar las imágenes en el papel y su mente hubiera dejado pasar.
Para cuando Kaede se había disculpado explicándoles que tenía un compromiso previo en la corte, Kagome con un monumental dolor de cabeza y sintiendo los efectos de la segunda visión mientras dormía caer sobre ella con saña, le hizo jurar sobre su propia sangre que no comentaría absolutamente nada de lo que se había hablado allí aquel día bajo ningún concepto o mediante ningún medio, Kaede no se había ofendido comprendiendo de inmediato la enormidad y la gravedad de lo que se le había develado aquel día y había hecho el respectivo juramento antes de despedirse y acudir a su compromiso.
— Vamos Miko Kagome… cuenta eso que te guardas, puede que la cachorra no te conozca lo suficiente para saberlo pero esta Irasue cree que te guardas algo de suma importancia que al menos debes compartir con nosotros… tu familia querida, si nos aceptas claro esta… — Dijo Irasue dando un delicado trago a su vino rosado y observando a la miko dedicarle una mirada burlona.
— Hay mucho que guardo, cosas que tal vez no comparta jamás ni por todo el oro de este mundo, cosas que no me corresponde a mi directamente decir, otras que solo tu hijo dirá cuando le parezca y el hecho de que la hembra que acaba de irse es la TAN esperada compañera de Toga… — Dijo Kagome con un deje casual que desmentía la importancia de lo que acababa de decir, sintiendo su corazón dar un salto cuando Irasue le había dicho que eran su familia, eso era algo muy importante para ella un tema muy delicado y especial que tal vez siempre la afectaría de alguna manera.
Las reacciones espontaneas no se hicieron esperar, Irasue se había sentado muy tiesa y se la había quedado mirando unos segundos hasta estallar en carcajadas histéricas que habían terminando convirtiéndose en una lluvia de lágrimas sobre el pecho de un estoico Yuemaru, que solo cerró los ojos y susurro algo que sonó sospechosamente a "gracias a Kami" aunque podría haber sido otra cosa teniendo en cuenta que no era un secreto su total desprecio hacia Toga, aunque teniendo en cuenta los sentimientos de Irasue, todo era posible.
Sango había saltado sobre Miroku y le había dado un abrazo que habría matado a cualquier humano y magullado a un Youkai más débil sin obtener de él reacción alguna y Sesshomaru se había vuelto a mirarla fijamente a los ojos antes de pestañear rápidamente y desviar su mirada con lo que ella sospechaba eran lágrimas en los ojos más cuando la había vuelto a ver no había nada más que genuina calma, haciéndola sudar de si habían estado allí realmente o habían sido producto de su imaginación.
— Es una beta… — Señaló Irasue cuando logro recomponerse mientras Kimi aullaba en celebración en un rincón de su mente.
— El necesita algo que proteger Irasue-sama, cuando regrese en si va a encontrarse sin título noblitorio por un buen rato, hasta que demuestre su capacidad de cumplir su deber ante la corte y Sesshomaru pueda "felizmente" dejar caer el titulo sobre su cabeza otra vez — Señaló Kagome con calma.
— Además la cachorra ya está en edad de aparearse, y ha hecho un trabajo impecable como diplomática en la corte norteamericana, por lo que la hembra será una buena ganancia para el Oeste y para el padre de este, ella no le permitirá hacer estupideces y bajo tu tutela la hembra puede triunfar en los círculos correctos entre la sociedad Asiática madre — Dijo Sesshomaru con calma.
— Además es la hija mayor de Midoriko-sama y su compañero, lo que ganará una alianza automática con el clan de lobos americanos y restablecerán la imagen del Oeste con el clan de lobos de la casa del Sur, Kag-chan ¿Jenny-san no es parte del clan de lady Kaede? — Dijo Sango mirando a Kagome asentir levemente.
— Ginta-kun dijo que Jenny era parte del clan "Greystone" entonces no le di mucha importancia hasta que caí en cuenta que era el mismo clan donde estaba emparejada Midoriko-sama, si mal no recuerdo ella es la hermana menor del compañero de Midoriko-sama — Respondió Kagome sobándose las sienes con sumo cuidado.
— Por lo que la unión entre ambos será muy beneficiosa también para las relaciones públicas de Toga-sama y el Oeste — Señalo Miroku reaccionando finalmente.
— Ahora solo resta hacer que Toga despierte, la vea y la reclame — Dijo Yue con calma, él no le importaba el inu, solo estaba feliz por la felicidad que esa noticia causaba en su dama, fuera de eso no le importaba en lo más mínimo si Toga simplemente se echaba y moría y nadie podía obligarlo a sentir más que eso teniendo en cuenta todo lo que había entre ambos.
— Nop… no es tan fácil… tenemos que venderle una buena imagen de Toga a lady Kaede… un macho con la historia de faldas de Inu no Taisho — Señaló Kagome de inmediato. — "Y perdonen mi franqueza" pero… no es para nada atractivo… menos aún para el clan de la dama, compañero o no, esto necesitara una aproximación muy cuidadosa y bien ejecutada, si queremos que esta hembra acepte a Toga sin sombra de duda o la amenaza de lo que sucedió con usted Irasue-sama se repita con ella — Finalizó Kagome.
— Bien allí se fue todo a la mierda — Dijo Sango mientras Yue afirmaba en silencio.
— No necesariamente… Madre… tendrás que hablar con la hembra y decirle poco a poco lo de los acuerdos que te unieron al padre de este, y luego se ira dejando caer información sobre como la bestia confundida de padre lo llevó a las manos de la concubina — Decía Sesshomaru con tal calma que parecía estar hablando del clima y no de su colaboración como casamentero para su padre. ¿Quién lo diría?
— Además que ella va a estar en primera fila en contacto constante con Inu no Taisho, su bestia tiene que decirle en algún momento quien es el para ella y teniendo en cuenta que esta "atada" por honor a permanecer trecientos años en Japón, ella no podrá huir sin hacer estallar por los aires todos los acuerdos internacionales — Dijo Kagome sonriendo levemente.
— Y tu ladina manipuladora señora jefe, la hiciste aceptar tu "cobro de compensación" sin mucha replica y cubriendo TODAS las bases es decir "podrá visitar a tu familia con un acompañante Japonés" estabas pensando en Inu no — Acusó Sango con un deje de risa mientras Kagome le dedicaba un expresión parecida a la de un gato que se ha comido un sabroso bocado.
— Bien… entre tantos maestros manipuladores "algo se me tiene que pegar" además… solo estoy empujando un poquitín las cosas, además no es como si Inu no Taisho tiene todo el tiempo del mundo — Señaló Kagome restándole importancia con un ademan haciendo a Irasue reír con deleite.
— Lo que me recuerda… ¿Cómo vamos a hacer con este Reiki dentro del cuerpo de Mika y el y esa cosa que dices que está dentro del pecho de Inu no Taisho? — Preguntó Sango.
— Allí no puedo ayudar mucho, solo sugiero buscar ayuda experta, Lady Kaede está dispuesta a ayudar yo solo puedo decirles que veo y señalarlo pero no creo que pueda hacer lo que se necesita para ayudar a Inu no Taisho y a Mika-san — Dijo Kagome apenada.
— Hnnn no subestimes tus capacidades Miko Kagome… ¿Quién sabe? Podría darte unas cuantas sorpresas — Dijo Yuemaru mirando a Kagome con calma.
— Supongo… pero solo digo lo que creo… si puedo hacer más de lo que creo que puedo hacer lo desconozco de todas maneras ayudaré en todo lo que pueda, mas no prometo nada — Advirtió Kagome levantándose y palideciendo de golpe — Si me disculpan voy a desmayarme a mi habitación donde espero encerrarme el resto del día hasta que todo deje de dar vueltas y deje de dolerme la cabeza como si alguien estuviera golpeándome con un martillo de herrero sin parar — Añadió haciendo una ligera señal de despedida mientras avanzaba con sumo cuidado hacia su habitación, hasta que Sesshomaru la alcanzo y la envolvió en su abrazo y la llevo hasta su habitación.
— Ya se me hacía extraño que siguiera consiente… dos visiones en menos de veinticuatro horas no es nada bueno para ella — Dijo Sango preocupada.
— Pero hay algo bueno en todo esto, algo fuera de lo que Kagome logró ver y advertir, algo aparte de la llegada de la compañera de Toga… Sesshomaru ya le dijo a lady Kagome que es su compañera… le aconsejé que se lo dijera antes de ir al Oeste y creo… que mi querido primo me hizo caso — Dijo Miroku sonriendo maliciosamente.
— Lo cual explica esa "energía" flotando entre esos dos… Byakko-sama ya inició su cortejo y está atándolos juntos irrevocablemente — Dijo Irasue comprendiendo de golpe lo que estaba pasando Si… nuestro cachorro tendría a la joven Miko, poderosa por derecho propio, honorable, digna y con los pies bien plantados en la tierra… una hembra alfa para nuestro terco y voluntarioso cachorro Pensó Irasue complacida mientras Kimi aullaba con más entusiasmo en celebración por su cachorro.
=== S S ===
Sesshomaru la observó prácticamente arrastrarse hacia la habitación mientras la sostenía contra el ignorando olímpicamente las noticias que Miroku estaba compartiendo, ahorrándole a él tener que hacerlo y ser el blanco de su madre y su sardónico humor, no que realmente fuera a salvarse pero al menos cuando se encontraran nuevamente su madre no insistiría demasiado.
— ¿Necesitas ayuda? — Preguntó el decidido a dejarla elegir y no imponerse como Miroku había aconsejado (no que el fuera a admitir que había seguido su consejo hasta ese punto)
— ayúdame a quitarme todo esto… el cuerpo me pesa, la cabeza me duele y tengo mucho… mucho sueño… — Dijo Kagome en tono agotado, mirándolo con aire somnoliento.
— ¿Puede este compartir tu cama? — Preguntó el con un claro deje burlón, mientras se lanzaba gustoso a cumplir si petición de ayuda.
— Mas quisieras cariño… lo único que harás entre mis sabanas es dormir, aún tenemos una conversación pendiente, astuto macho — Respondió Kagome levantando los brazos para facilitarle a Sesshomaru el trabajo de quitarle la camisa y empezando a desabrocharse el pantalón apenas estuvo libre de la prenda.
— Miko, cruel y tentadora… — Murmuró el mordiendo el arco de la oreja de Kagome terminando de quitarle los pantalones y pasando gustosamente a retirarle el sostén, acariciando "accidentalmente" los costados de sus pechos llenos conteniendo un gruñido de aprobación cuando ella se arqueo hacia su contacto temblando ligeramente y el aroma de su deseo golpeo su sensible olfato.
— Taimado macho, mano suelta — Contesto ella dejándose colocar la bata y dejándose ayudar a meterse en la cama donde Sesshomaru la había arropado como una niña antes de acotarse junto a ella y darle un casto beso en los labios antes de que el agotamiento se lanzó sobre ella y se quedó profundamente dormida al cuidado de Sesshomaru mientras este hacía lo propio y se desvestía uniéndose a ella con tan solo un pantalón ancho de dormir.
— Mia — Susurro el mientras su mokomoko se enrollaba alrededor de ella y Kagome se acurrucaba contra su pecho desnudo. Codicioso amo… "nuestra" Dijo Yakko con un deje de risa. — Hnnn — Respondió Sesshomaru envolviéndose con el olor de ella muy dispuesto a olvidarse un rato de todo lo que estaba más allá de la puerta de la habitación… o el apartamento que parecía haberse convertido en un paraíso privado para él.
=== S S ===
Bien, dos días después de su llamada, nadie podía decir que a su familia materna le faltaba entusiasmo terquedad o energía para embarcarse en lo que ellos consideraban "importante" y solo ver al grupo de hombres gigantes sentados alrededor de la gigantesca mesa (justamente por aquella misma razón) mientras las mujeres y hembras se movían alrededor de ellos hablando entre ellas con calma, sus ojos verdes se fijaron en una hembra alta y rubia de ojos turquesa clarísimo que estaba sentada muy tensa junto a su compañero y esposo igual de tenso que ella y otra hembra de cabellos negros como la noche.
— Sabíamos que esto podia regresar a morder nuestros traseros Tallon — Soltó el hombre más "anciano" del grupo teniendo en cuenta que el Tío abuelo Thor se veía incluso más joven que él, ya que estaba emparejado con una Okami negra de Rumana, de oscuros cabellos negro azulado y ojos verde botella que en esos momentos sostenía la mano libre de la Okami albina y le gruñía por lo bajo.
— Y aun después de todos estos años, sigo sin recordar que sucedió exactamente… — Respondió el aludido Tallon Warhammer sosteniendo e su enorme mano la más pequeña y delicada, (pero igual de mortífera si la ocasión lo ameritaba) de su amada compañera Annabelle Savage quien estaba sentada junto a él tensa como la cuerda de un arco de guerra listo para dejar libre su proyectil con mortífera puntería.
Veintitrés años… hacia exactamente veintitrés años desde que había sucedido, lo último que recordaba era haber estado cenando en un evento caridad donde se había encontrado con varios conocidos y un par de amigos de su patria, recordaba sentirse frustrado y algo decepcionado, la mujer que creía podría ser la correcta para el había resultado ser una mentira, Izayoi no Setsuna se había presentado ante el con una perfecta máscara de humildad y recato, que lo había engañado por completo pero gracias a Odin bendito fuera siempre viendo sobre sus hijos, él había captado las mentiras y el engaño de aquella arpía antes de poner su anillo en la mano de la vil mujer y atarse en a ella en braudkaup (Matrimonio)
Recordaba haberla visto aparecer en el evento del brazo de otro iluso embajador Sudamericano y no sentir nada más que rabia contra si mismo por no haber viso la clase de mujer que esta era antes de enredarse con ella, asco y mucha decepción con el género femenino en general, entonces se había preguntado si encontraría a alguien con quien pasar el resto de su vida, si tal mujer existía y luego se había unido a sus pares de Rumania y Rusia y habían hablado de política y de los acuerdos en los que estaban tratando de llevar a la mesa de discusión para sus aprobaciones, lo último que había recordado de aquella noche había sido caminar junto a una mujer muy ebrio y luego nada…
Cuando había despertado al día siguiente no había sido falta deducir lo que había sucedido entre al misteriosa mujer y el, fuera quien fuera lo había drogado y había hecho fiesta con él, pues se negaba a pensar menos aun a admitir la "violación" en su mente un hombre con sus dimensiones, no podía simplemente ser llevado de la mano y manipulado al antojo de otro, sin embargo así había sucedido y había sido una humillación tremenda para el llamar a la cabeza del clan y explicarle todo lo sucedido, Thor Warhammer y su padre Balder Warhamer habían maldecido en cinco idiomas diferentes y le habían ordenado regresar a casa y como un niño escarmentado el había regresado de inmediato a Holanda para ser cuestionado paso a paso una y otra vez por los dos hombres y no había regresado a Japón hasta ahora, que la llamada de su primo había encendido todas las alarmas y confirmado sus terribles sospechas, "fuera quien fuera aquella mujer se había embarazado deliberadamente de él"… ¿con que intenciones? No lo sabía, lo único que sabía era que tenía una hija, una hija que no había crecido bajo su cuidado y protección, una hija que no conocía su legado, sus costumbres, su historia, su herencia… que no conocía a su familia… a "él" su padre.
Tenía una hija que no era fruto de su unión con su compañera a quienes los dioses le habían negado cachorros al igual que a todas las mujeres y hembras de su clan desde hacía veintitrés años, estaban malditos por un ritual de úborin börn («no aceptados») un rechazo involuntario que el y todos desconocían pero sospechaban que había ocurrido y habían buscado y esperado pacientemente por que la mujer o su familia los contactara y señalara lo que deseaban de ellos, jamás había ocurrido hasta ahora con la aparición de su hija hecha mujer y ellos debían rectificar aquel terrible error, Hela condenara en sus gélido infierno a aquella mujer fuera quien fuera.
— ¿Estás seguro de que esta mujer? — Dijo la Okami rubio platino finalmente rompiendo la silenciosa conversación, tomando una vez más la carpeta frente a ella y viendo la foto de la mujer "Kagome Higurashi" abrazada a su hermana "Sango Higurashi" y sonriéndole a la cámara con altanera picardía, ella miro a ambas sin molestarse en buscar parecido alguno entre ellas, ella había pasado todas las largas horas de vuelo estudiando sus rostros si encontrar nada que las uniera en parentesco consanguíneo— ¿Es… la hija de Tallon? — Finalizó la hembra en tono controlado.
— Annabelle querida… todos nosotros hemos sido cuidadosos con nuestras relaciones carnales antes de nuestras matrimonios o emparejamiento, ancestros Vikingos o no, nosotros no dejamos a nuestros hijos regados por el mundo sin nuestra guía o cuidados, los Warhammer no somos partidarios del ritual úborin börn, para nosotros eso es un terrible pecado — Explicaba Thor en tono fuerte mirando a la hembra con la fiera mirada azul rey fija en sus ojos verdes. — Desde que Tallon nos explicó lo sucedió con esta mujer si rostro mantuvimos vigilancia en busca de alguien muy interesado en Tallon y de los niños nacidos para esas fechas… aparentemente de alguna forma la astuta mujer sea quien fuera logró ocultar su embarazo y la dio en adopción y nos colocó a todos en esta terrible situación, no es culpa de Tallon y ciertamente no es culpa de la joven.
— Sé que no es culpa de ellos… Thor… solo es difícil para mí y Ariadna saber que alguien que no somos nosotras lea dado una hija… a nuestro Tallon, es… desconcertante, además este archivo con la información de la joven mujer… es impresionante pero también alarmante… si las ancianas que la adoptaron murieron siendo ella tan joven ¿Quién se ocupó de ella, de su cuidado, su crianza? Además ¿De dónde salió su hermana? Esta mujer es apenas un año mayor que Kagome Higurashi… no vi en ningún lugar nada sobre algún adulto fuera de la mujer que les dio empleo cuando eran apenas unas "niñas" — Respondió Annabelle mirando a los hombres y machos presentes mientras las mujeres y hembras asentían con una expresión de solemnidad marcada en sus rostros.
— Lo sabemos… y eso es algo que tendremos que averiguar directamente desde su fuente, me temo que por mucho que indague e incluso "la corte" esta igual que nosotros, la información de esta mujer es limitada, no sé si deliberadamente ella cubrió sus pasos muy bien o si alguien lo hizo por ella, su seguro social y todo compromiso legal registrado inicia a los dieciocho años, especialmente a los veintiuno cuando tomo posesión de su herencia — Dijo Brodrick con calma.
— ¿Y cómo demonios logramos acercarnos a ella? No es como si podemos caerle todos en grupo y decirles que somos su familia, pedirle que nos acepte, rompa nuestra maldición y de paso confié en nosotros en un solo paso — Dijo un hombre mayor de cabellos platinos atados a la nuca junto a una mujer de cabellos rubios cuajados por vetas de plata sosteniendo su mano.
— Balder querido, tienes que calmarte y dejar que nuestro hijo tome cartas en este asunto, esta es SU hija, nuestra nieta y es el quien debe actuar y luego nosotros apoyaremos como podamos — Dijo la mujer con voz calmada y melodiosa dedicándole una mirada que no admitía replicas. — Hijo mío… tú y Annabelle tu compañera, tendrán que guiarnos en esto, Ana cariño… sé que es duro para ti y Ariadna, pero recuerda que ambas aman a mi hijo, él no fue a ti con engaños y sabias que esto era muy posible, eres una hembra honorable y una hija que cualquier mujer o hembra están felices de reclamar como suya, y sé que tu corazón es lo suficientemente grande para aceptar y reclamar a esta mujer como tu hija también, eso no te hará menos su compañera ni menos hembra — Dijo la mujer mirando a la Okami asentir e silencio y apretar con fuerza la mano de Tallon junto a ella.
— Además, esta mujer tiene veintitrés años, es completamente independiente y si lo que se sospecha en la corte es cierto, es la compañera del Daiyoukai, no es una niña ala que criar es una mujer hecha y derecha — Finalizó Thor aprobando las palabras de Ignis Warhammer, la madre de Tallon.
— ¿Y cómo vamos a acercarnos a ella? — Preguntó Slavica su compañera que había estado calmando a la Okami rubia.
— Simple mi querida familia… — Respondió Brodrick dedicándoles una sonrisa deslumbrante y mostrándoles una invitación revestida en satinada seda con una media luna negra y una chichara dorada. — Estamos cordialmente invitados a la unión en sagrado matrimonio de Lady Sango Higurashi Taijiya del clan Higurashi y Lord Miroku Houshi, príncipe dela casa de la Luna oscura — Añadió extendiendo la invitación con una floritura hacia Tallon quien con los ojos azul rey abiertos como platos la tomó y leyó junto a su compañera en tiempo record.
— Bien… tenemos la entrada, de allí nos toca hacer que nos presenten y entablar los inicios de una amistad… familia los Warhammer estarán en Japón por tiempo indefinido, esta situación debe resolverse como es debido. — Anunció Thor golpeando la mesa frente a él con un ruidoso golpe seco que quedo ahogado con el rugido de aprobación de los presentes. — ¿La reliquia? — Preguntó mirando directamente a Tallon quien de inmediato sacó de su chaqueta un saquillo de terciopelo azul marino con cordón y runas en hilos plateados tejidas.
— Listo para ponerlo sobre ella y protegerla de sí misma — Dijo Tallon cerrando su enorme mano alrededor del saquillo con suma delicadeza, todos los presentes sabían que el contenido era demasiado precioso e importante para arriesgarse a dañarlo de alguna manera (y poco importaba que este fuera indestructible, nunca estaba demás ser cuidadosos)
— Ahora busquemos el bar… la última Seidkona ha aparecido finalmente y eso hay que celebrarlo para bien o para mal — Rugió el anciano Balder ganándose un rugido jubiloso del grupo de fieros hombres e incluso la risa cantarina de las mujeres.
Brodrick sonrió, su ruidosa familia estaba en Japón y no se irían hasta arreglar aquel entuerto y aun así siempre tendrían una firme conexión con Japón a través de Kagome Higurashi solo esperaba que Japón sobreviviera la invasión Vikinga.
=== S S ===
— Ok… simplemente mátame y oculta mi cadáver bajo la alfombra Kaaaaaag cuando Miroku dijo que los miembros de la corte se movían en manada no estaba mintiendo… es que… vamos lord Brodrick Roosevelt vendrá con quince… QUINCE acompañantes… Kami espero un BUEN regalo de bodas o le daré un purgante cuando la ocasión se presente — Dijo Sango con un borde de malicia mientras le lanzaba una mirada a Kagome que se reía en silencio.
— Tranquila… yo te ayudaré, además no creo que Lord Roosevelt te dé un regalo mediocre, el hombre es conocido por su generosidad aun así tendré a mano un gotero con Regoxal inodoro, incoloro y sin sabor… ¿para laxar?…
— Tome ya su REGOXAL — Soltaron las dos juntas el resto del slogan del fármaco laxante muy popular entre los niños de mal paladar para las medicinas, y estallaron en estruendosas carcajadas que le sacaron lágrimas de risa a ambas.
— Estamos locas — Dijo Kagome recuperándose antes que Sango hacia tres días de su visita al Oeste y su última visión y estaba completamente recuperada de los estragos que estas hacían en su cuerpo.
— Ahhh sep, pero así nos queremos y nos quieren — Señaló Sango cerrando por última vez la carpeta de confirmaciones, el asistente de Miroku se estaría encargando en ese momento del incremento de invitados mientras ella seguía con lo suyo sin sucumbir a un ataque de histeria en toda regla.
— Cierto… ahora mueve tu culo Higurashi, tu proveedor debería de estar aquí en veinte minutos, así que arréglate y baja yo también tengo que ir a darle una vuelta a mi negocio antes de hacer la última gran compra antes de tu boda para repartir todo para mañana en la tarde sin demora — Dijo Kagome estirándose al máximo bajo la evaluativa mirada de Sango.
— ¿Cuánto mides al final Kag? — Preguntó Sango observando a Kagome, su hermana no era una mujer pequeña y no podía decirse que cualquiera podía intimidarla cuando ella era más alta que la mayoría de los hombres que encontraba en su día a día.
— Muérdete la lengua San-san, solo diré que soy una condenada giganta ahora ve a lo tuyo Shuuu. Shuuu. — Dijo Kagome sacándole la lengua antes de recoger su celular, su agenda y aminar hacia su habitación.
— Por lo menos Sesshomaru no se romperá la espalda tratando de besarte — Dijo Sango en voz alta antes de echar a correr hacia su habitación con la carcajada de Kagome resonando por el lugar.
Quince minutos después ambas bajaban a sus respectivos negocios, de pasada por la fábrica de Sango las empleadas la saludaron y ella les devolvió la cortesía mientras observaba la gran cantidad de mercancía que estaban alistando para empezar a bajar y llenar el almacén de la tienda dentro de dos semanas más, justo después del viaje de bodas de Sango y Miroku, quienes con la amenaza de aquel virus habían decidido a última hora recortar su viaje de bodas cuando ni Kagome ni Sesshomaru aceptaron que lo cancelaran por completo.
Kagome entró al café por la puerta de emergencia y con solo echarle un vistazo general, se sintió muy complacida su café estaba casi lleno, Mary había arreglado una exhibición de arte libre con dos aspirantes serios a pintores que habían logrado colgar un par de obras en el museo de Tokyo en la galería Kodak de la zona audiovisual de Shinjuku y estos habían tenido muy buena recepción en su librería café y aquel era el tercer día en que sus obras se exhibían e incluso habían agregado su arte en la forma de pequeños retratos caricaturizados que estaban colgados oficialmente en el "muro de la fama" donde habían retratos de todos los empleados del café, menos de Kagome o Sango pues estas se habían negado de plano.
— Ahhhh la jefa esta en casa chicos — Saludó Shippo enarcando las cejas cómicamente un par de veces mientras le entregaba su café a la clienta más cercana que lo miraba como si él fuera el sol, la luna y las estrellas juntas.
— Al ojo del amo engorda el ganado, Shippo-kun — Respondió Kagome guiñándole un ojo con picardía dándole una mirada general al lugar y notando de inmediato el incremento de clientes que ya a esa hora empezaban a llegar. — Dame un delantal surtido Zorro pícaro — Ordenó Kagome mientras Shippo estallaba en joviales carcajadas y hacia lo que le ordenaban intercambiando su chaqueta de cuero y cartera, por el delantal negro con libreta de factura, bolígrafo y paño, era una suerte que la blusa que usaba aquella tarde era de corte Oxford negra con puños y cuello blanco y botones de madre perla a juego con sus pendientes.
— Cierto, cierto, además es mejor hacer fiesta con la jefa en casa… — Canturreó el jocosamente.
— Chico astuto… eso no te ganara un aumento — Respondió Kagome riéndose por lo bajo mientras de alejaba hacia un grupo de mesas que no habían estado ocupadas cuando ella llegó, mientras Shippo daba un gemido de fingido horror.
Kagome estuvo atendiendo una mesa tras otra, hablando con los clientes y en algunas ocasiones aconsejándoles sobre algún lugar donde comer o ir a bailar, cuando no estaba dando direcciones a algún turista completamente perdido en el espacio Japonés y que ni siquiera sabía cómo regresar a su hotel, usando sus conocimientos del área y su ingles "básico-para-aprobar-bachillerato-y-la-universidad" que irónicamente le había servido muy bien (aunque no se atrevía a decir que su gramática era perfecta, se comunicaba. Gracias) ya estaba lista para entregar el delantal y seguir con su agenda, había gastado las dos horas programadas para el café y ya tenía que salir corriendo al supermercado a retirar sus pedidos y a buscar y pagar otras cosas que le habían faltado y se le había olvidado por completo, recordándolo solo cuando ya estaba por empezar a armar las cajas.
— Buenas tardes bienvenidos a MY&YU Librería&café ¿Cuáles su número de pedido? — Preguntó ella dedicándole una sonrisa de mil watts a la pareja mayor obviamente extranjera sentada frente a ella.
El hombre era enorme como un oso de cabellera plateada y ojos azul rey y la mujer era esbelta y delicada destilando dignidad por cada poro, la mujer que sonreía maternalmente tenia hermosos cabellos de oro y plata recogidos en una coleta y ojos azul claro con un ligero toque de turquesa.
— Ahhh muchacha, nuestro pedido es el 937 pero olvidé agregarle un postre ya sabes la edad hace cosas graciosas con la memoria de la gente — Dijo la mujer sonriéndole abiertamente.
— Es una suerte llegar la edad de poder decir eso con orgullo — Dijo Kagome dedicándole una sonrisa a la mujer — Porque cuando a mí se me olvida algo no tengo excusas y mi hermana dice que ya estoy más loca que una cabra, ¿Dónde está el respeto en estos días? — Añadió poniendo los ojos en blanco y riéndose abiertamente.
— Una joven mujer con buen humor, eso siempre mantiene una casa caliente y a una familia contenta — Señaló el hombre en tono hosco pero jovial.
— Eso es porque cuando estoy que mato y como del muerto todo el mundo corre a ponerse a salvo — Dijo Kagome riéndose con los ancianos antes de tensarse y volverse ligeramente hacia la entrada del café sin ver nada de lo que esperaba ver — Bien, dígame que postres quiere y yo me encargo que vengan con sus cafés — Dijo Kagome en tono calmado.
— Estos rolls de canela se ven deliciosos — Dijo la mujer señalando la foto del menú.
— Pie de manzana… a esta hora con un buen café nada como un buen Pie de manzana si es tan bueno como se ve, compraré la pieza entera — Dijo el enorme anciano.
— Bien, le diré a Rei-chan que separe uno para que usted se lo lleve, esa chica hace el mejor Pie de manzana que he probado — Aseguró Kagome anotando los pedidos extra.
— Lady jefa, la buscan — Dijo una de las mesoneras haciendo malabares con una bandeja repleta de frapuchinos y pastas secas variadas.
Kagome puso los ojos en blanco y negó mientras sonreía a los ancianos en silenciosa despedida, volviéndose y casi chocando con Sesshomaru.
— ¡Hey! No aparezcas así o podría dejar hacer sobre ti alguna bandeja repleta de café o darte un buen Zape de Reiki — Dijo Kagome en tono de jocoso regaño, mientras se colgaba de su brazo y lo guiaba a la barra donde Shippo ya tenía el pedido de la pareja listo.
— Este Sesshomaru sabe que no dejarías caer nada menos una bandeja repleta de tazas y en cuanto a lo otro sabes que no molesta a este esas descargas de energía — Respondió el con calma — Aunque este preferiría estar profundamente dentro de ti cuando eso pase… es… estimulante — Añadió en su oído y mordisquear ligeramente el arco superior de este.
— Perro malo… compórtate — Susurro Kagome riéndose nerviosamente — Y tú borra esa expresión de tu rostro ahora mismo Kitsune pervertido, y agrega esto a esa orden — Dijo en tono serio mordiéndose el interior de la boca para no echarse a reír, menos aun cuando Shippo la miraba aterrado, era bueno que el zorro le tuviera un poco de respetuoso miedo, y desde que había escuchado decir a Miroku que ella podía dejarlo técnicamente "eunuco" temporalmente el travieso y pícaro Kitsune tenía un renovado temor/respeto por ella y no iba a arruinarlo.
— ¡Si señor, sí señor, señor! — Respondió Shippo en tono marcial haciendo saludo militar y todo.
— Baka — Murmuró ella ahora si riéndose por lo bajo, dedicándole una mirada a Sesshomaru que le "ordenaba" permanecer allí mientras iba y entregaba el pedido a la pareja de ancianos y regresaba a la barra, e intercambiaba una vez más el delantal por su chaqueta de cuero negra y su cartera, despidiéndose mientras salía del lugar junto a un imponente Daiyoukai.
Sin notar a la pareja mayor observarlos alejarse del café junto a dos parejas mas de hombres tan grandes como el anciano.
— Balder, mijn liefde ... ze is geweldig. (Balder mi amor… ella es maravillosa) — Susurró la mujer.
— En ook de appeltaart... (Y el Pie de manzana también…) — Respondió el hombre mayor ganándose un ligero golpe en su grueso antebrazo, riendo por lo bajo y observando a la mujer fácilmente comparable con una poderosa Valkirya de Odin — Ze is... perfect (ella es… perfecta) — Añadió viendo a la mujer de cabellos negro azulado golpear juguetonamente al terrible Daiyoukai en el hombro mientras se reía en su cara y el macho ni se inmutaba, definitivamente la mujer era perfecta una Warhammer de los pies a la orgullosa cabeza, ahora solo necesitaban que ella lo aceptara.
— Vamos mi guerrero glotón, veamos cuantos rolls de canela y Pie de manzana nos pueden vender sin quedar sin existencias — Dijo la mujer en tono juguetón levantándose junto a él y a las otras dos parejas Warhammer mas, deseosa de acorralar a su hijo y a su nuera y preguntarles su opinión sobre la mujer que era su nieta y que finalmente después de dos días visitando el lugar habían logrado coincidir con ella y verla en persona y no en una fotografía.
Oh padre Odin madre Frig miren a sus hijos y apiádense de nosotros, este pecado cometido no fue directamente obra nuestra, miren nuestros corazones y perdónennos, permítannos formar lazos con esta nuestra pariente perdida… abre su corazón a nosotros y mantén los nuestros abiertos para ella y los que ella ama… danos la oportunidad de mostrarle la familia que somos, la familia que tenía derecho a tener, que entienda que si bien no estuvimos en el pasado, ahora estamos aquí, oh lady Frig tu que eres madre como yo… apiádate de nosotras las que tuvimos hijos y las que desean tenerlos Rezaba la anciana en su mente con fervor.
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo
