Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Bien… se puede decir que con todas mis meteduras de pata, lo hemos hecho bien, la vida no ha sido una maldita perra conmigo (al menos no por completo) viéndolo desde este punto en mi vida… si "ESO" no me hubiese rechazado jamás habría conocido a Mina y a Yuri, a Sango y a todos los que forman parte integra de mi vida, tal vez no habría sido la mujer que soy y sería más bien una versión al cabo de… "ESO" ¡ughhhh! La sola idea no solo me da nauseas sino escalofríos así que permitiré ese pensamiento formarse y dar una corta vuelta por aquí antes de depurarlo, cancelar, transmutar y prohibir su regreso hoy mañana y siempre… Fui un bebe probeta… punto y fin, puedo vivir feliz con eso.
A veces cuando la vida nos arrastra por el suelo (a unos con más saña y frecuencia que a otros) en su mayoría no vemos grandes posibilidades, algunos tan hundidos en su angustia que no ven ni imaginan más solución que sentarse y esperar el fin… confieso que en una ocasión llegué a ese punto en la hora más oscura de mi vida después de perder a Mina y encontrarme en las calles de Tokyo y me bastó recordar a Yuri y a Minna para abofetearme mentalmente y reaccionar para salvar mi vida y huir como el infierno para vivir otra noche más… irónicamente fue la noche en que me tope por accidente con la estación abandonada que seria, mi casa, mi refugio, mi hogar y fortaleza donde luego recibiría a Sango y a Kirara, donde las sanaría lo mejor que podía y les daría la oportunidad de compartir mis planes y expectativa de vida, la vida actúa como una perra bipolar lo se muy bien pero… ¿No estará tratando de empujarnos para obligarnos a salir de nuestros límites autoimpuestos? No lo sé pero prefiero verlo desde este punto de vista a limitarme a encogerme de hombros y decir "tengo una suerte de mierda" y aplastarme a esperar a que todo cambie o simplemente estire la pata e intentar en la próxima vida.
Verlo allí enfrentándose directamente con las realidades de muchas personas y saber que puedo contar con él, es mi mayor alegría y verlas avanzar por su propio pie es mi grano de arena para el mundo… la vida no es fácil… "A vivir es que se aprende, a morir todo el mundo sabe" solía decirme Minna y Yuri desde que puedo recordar antes de lanzarse a enseñarme alguna cosa que luego salvaría mi vida… algo de cocina o defensa personal por ejemplo. Y ver como este proyecto y sus beneficiarios avanza me llena de paz… y sé que he hecho algo bueno por este mundo a pesar de saber que no puedo salvar a todos… no todos quieren ayudarse y yo como ya estoy hasta la coronilla de decir : "No soy mártir de nadie"
Perdón… es una palabra corta pero liberadora. "Te amo" son dos capaces de hacerte volar y hacer cualquier locura… hay tantas pequeñas frases que pueden generar un cabio significativo en las personas para bien o para mal, que a veces me pregunto… ¿Cómo es entonces que nos cuesta tanto utilizarlas y el mundo esta TAN mal? No lo comprendo… supongo que al fin de cuentas mi mente es muy simple para comprender todos los matices. Mas soy lo suficientemente humana para decirlas y aceptarlas de corazón y sin vergüenza ni rencores (un auténtico milagro viniendo de mí) las digo y acepto en mi corazón con dicha.
La dicha y la gloria de visten de novia… mi hermosa… HERMOSA hermana es la más bella de todas las novias y nadie podría negarlo y ser sincero, verla intercambiar votos de amor y lealtad con su pervertido me llenan de alegría tal que me siento casi a punto de explotar, ESA es MI hermana y ahora puedo decir que ha superado mucho para llegar a este glorioso día, Kami los bendiga con una sobrepoblación de cachorros.
Ahhhh bueno… esto ciertamente no es del todo inesperado ¿verdad? Bien Kagome Higurashi respira profundo y mueve el culo mujer… sabias bien que este día tarde o temprano llegaría…así que a cruzar el maldito puente… solo esperemos que no se hunda a mis pies y yo con el… con mi curiosa suerte… todo es posible"
Kagome Higurashi
Líder y hembra alfa del Clan Higurashi.
Sacerdotisa consagrada al templo Higurashi.
Hija bastarda del Clan Warhammer.
Cap. 34: luz en el ojo del huracán.
Sesshomaru observó con atención a la pareja de ancianos extranjeros y a dos parejas más en otras mesas alejadas que observaban "disimuladamente" a su compañera distraída, mientras Kagome cambiaba con el Kitsune el delantal negro por su chaqueta de cuero y cartera y se unía a él en su camino hacia la salida aun sin el saber muy bien hacia donde iba Kagome exactamente, ella solo le había pedido que se presentara en el café sin darle muchas explicaciones y él simplemente había decidido darle gusto, y ahora viendo al grupo de extranjeros que compartían un olor ligeramente similar dentro del rango "filial" con su compañera, Yakko y el habían decidido que habían tomado la decisión correcta al insistir venir a buscarla, y no encontrarse en algún lugar con ella, como Kagome había sugerido originalmente.
— Tu negocio va bien… a este le complace ver que compraste ese expositor de postres Miko — Dijo Sesshomaru mirando a Kagome pescar sus lentes de sol de su cartera marca Taijiya's y ponérselos de inmediato, pues aun sentía los ojos sensibles. Ellos ya lo saben Pensó Sesshomaru En efecto… el clan Vikingo sabe de nuestra hembra… no debemos permitir que la aparten de nosotros Gruñó Yakko lanzando una mirada afilada hacia la fachada del café. Ciertamente Sesshomaru estuvo de acuerdo.
— Sip… buen consejo por cierto teniendo en cuenta que pensabas comprarme el lugar — Señaló ella sin malicia alguna y aun así el sintió como si le hubieran vaciado un balde de hielo encima. — Hey… quita esa cara larga… sabes que no lo dije de "ESA" forma, solo un simple comentario… Además tengo unas compras que hacer, mi pedido está listo y es poco lo que tengo que buscar… — Dijo Kagome riéndose en su cara con la confianza de un niño.
— Tu concepto de "poco" a la hora de hacer tus compras difiere mucho del concepto de "poco" de este Sesshomaru — Señaló el colocando su mano grande en el bajo de la espalda de Kagome, guiándola hacia el estacionamiento mientras ella reía abiertamente y Yakko la acompañaba encantado de poder burlarse del mundo junto a ella, y el no pudo más que sonreír levemente mirando a su compañera con genuino amor, y deseo de besarla y devorarla justo allí o en el estacionamiento repleto de autos, los Okami solo haría comentarios jocosos y Sango y Miroku se esforzarían al máximo por superar ese grado de exhibicionismo posiblemente traumando a alguien en el proceso (no que a alguno de ellos le importara o molestara, aquellos dos eran una pareja hecha en el cielo).
— Ja. Ja. Ja. Muy gracioso — Respondió Kagome con un claro borde de sarcástica burla, mientras avanzaban y lo "arrastraba" hacia su auto. — Déjame sacar mi carpeta de cupones y nos vamos… por cierto ¿Realmente tenemos que ir en tu auto? — Añadió soltándolo y hurgando en su cartera en busca de sus llaves sin dejar de caminar hacia su auto, y una vez las tuvo a mano, desactivó la alarma mientras se acercaban y abrió la puerta de copiloto y sacó la enorme carpeta de cupones.
— El de este Sesshomaru "es más grande" — Respondió el bajando su tono de voz una octava haciéndola aún más profunda y sensual, logrando que ella se bajara los lentes oscuros un poco y le dedicara una mirada cargada de incredulidad y diversión cerrando el auto y dejando caer una vez más sus llaves en los confines de su cartera.
— ¿Tenías que decir eso verdad?... — Dijo Kagome en tono risueño, antes de poner los ojos en blanco ante la expresión satisfecha y jactanciosa de Sesshomaru. — Bueno… por otro lado cuando lo tienes "Lo tienes" así que… sin comentarios… vamos pues señor "más grande" ¿hnn? — Añadió Kagome lanzándole una mirada curiosa y sensual. Condenado macho… ¿Cómo me dice algo así ahora? Kamiiiiii él va a acabar conmigo pensaba Kagome riéndose por dentro.
— Hnnn — Respondió el mirándola con una diminuta sonrisa jactanciosa en los labios mientras la guiaba a su camioneta estacionada justo al lado de auto de Kagome abriendo la puerta para ella y ayudándola a subir al auto a pesar de que ellos sabían que ella no necesitaba ayuda, aun así estaban en pleno cortejo y habían cosas que ella tendría que aceptar y él se aseguraría de cubrir TODOS los pasos, cuando su marca estuviera sobre ella no habría ninguna duda sobre los protocolos previos.
— Kami… damisela en apuros —Murmuró Kagome burlándose de si misma por lo bajo dejando la pesada carpeta de cuero y su cartera sobre sus piernas y subiéndose los lentes de sol y dejándolos sobre su cabeza y se colocaba el cinturón de seguridad, mientras veía a Sesshomaru pasar frente al auto de camino al asiento del conductor, hasta para caminar el condenado macho se movía sensualmente ¿Expedia feromonas? Se había preguntado más de una vez. Eso debía ser "feromonas", el macho era demasiado sensual para el mundo.
=== S S ===
Sango caminaba entre las mesas de corte observando a sus empleadas trabajar en las piezas de SUS diseños, para ella todo aquello era un sueño hecho realidad, era el sueño imposible de una niña en una situación terrible que milagrosamente (y no sin tropiezos) había superado, pero que lamentablemente AUN era la realidad de muchas otras niñas y mujeres que a diferencia de ella no pudieron, ni podían escapar.
— Sango-sama la mercancía ya está empacada y lista para bajar al almacén — Dijo en voz suave y asustadiza una de las cuatro Hanyou que Kagome había insistido en que ella contratara y era la única sin experiencia alguna en el área textil y como siempre su previsora hermana había visto más que ella.
La joven Hanyou Tanuki de apenas setena años, era un genio con los inventarios y los números, su fuerza física superior era una ventaja a la hora de apilar y trasladar la mercancía en los carros de carga "hechos a medida" (que Kagome le había regalado cuando le "informó" sobre la próxima inauguración de su tienda "Taijiya's") junto a sus dos ayudantes mantenían el almacén de materia prima y el libro de inventario trabajando como un fino reloj suizo y Sango esperaba que el almacén de la tienda también se mantuviera de la misma manera, así que tenía planes más grandes para aquella Hanyou.
— Bien Makoto-chan, llama a tus chicas y empezaremos a bajar todo de una vez, así podemos liberar el almacén provisional y ordenar de una vez nuestro almacén en la tienda. — Respondió Sango sonriéndole a la joven Tanuki de oreja a oreja, logrando que la joven hembra le dedicara una sonrisa tentativa animada por ella.
— Hai… Ahora mismo Sango-sama — Dijo la joven volviéndose carpeta en mano hacia donde sus dos compañeras esperaban órdenes.
— Bien vamos… — Murmuró Sango avanzando hacia su oficina donde tenía el juego de llaves de la tienda a mano, después de todo estaba planificado que bajaran más mercancía al almacén de la tienda aquel día.
Veinte minutos después Sango ayudaba a sus empleadas a colocar la mercancía bien ordenada por tallas, estilos y colores en los estantes, Taijiya's trabajaría con un número reducido de piezas por diseño en cuanto a su línea de cuero y de alta costura, pero habían otros artículos más casuales y de MUY buena calidad que si podía darse el lujo de sacar en serie y sabía que se las quitarían de las manos hoy, mañana y siempre, después de todo eran artículos de uso común y que jamás podían faltar en un guardarropa so pena de ir con el alma al aire por la vida.
— Makoto-chan, Kagome me pidió que te entregara esto, suerte y no te pierdas — Dijo Sango entregándole un pesado sobre manila a la joven Hanyou que la miró con los ojos como platillos de té mientras aceptaba con manos temblorosas el sobre antes de inclinarse dando las gracias en voz muy baja y temblorosa y correr a dejar su ropa de trabajo pulcramente doblada en su casillero, seguramente para correr a buscar a sus cachorros al cuidado infantil que "Kibo mamá" le estaría dando hasta el segundo cumpleaños de los gemelos, y así correr con ambos a la casa abrigo donde aún vivía a tiempo para bañar a sus cachorros darles de comer y ponerlos a dormir y poder hacer sus cosas dentro de la pequeña (pero relativamente cómoda) habitación donde vivían.
Sango se preguntó no por primera vez que se traía Kagome entre manos, aquel no era el primer sobre que ella entregaba y sospechaba que no sería el último, aun así cada vez que le preguntaba Kagome la miraba como una gata acabada de tomar un ENORME plato de crema y decía "ya verás San-san, aun no es el momento, ya verás" fuera lo que fuera que se traía entre manos, ninguna de las personas a quienes ella le había dado los sobres había soltado prenda y en su mayoría rara vez volvía a ver de nuevo, esperaba que Makoto-chan no fuera de esas que "desaparecería" la joven realmente le caía bien y quería ayudarla, ¿Tal vez porque en esa temerosa joven podía verse a sí misma cuando llegó a manos de Kagome? No lo sabía.
=== S S ===
Kaede volvía a inclinarse sobre la mirilla del microscopio frente a ella analizando una vez más la muestra en la placa y anotando en letra pulcra, y pequeña sus observaciones sintiéndose ligeramente irritada aun cuando sabía que no tenía derecho a sentirse así, ella suponía que su lado humano estaba dominando en ese momento, porque aunque ella misma se viera como una hembra Youkai de sangre pura, la verdad es que seguía siendo una Hanyou (muy orgullosa de serlo por cierto) como cualquier otro Hanyou existente con Reiki bien equilibrado a su youki coexistiendo en armonía dentro de ella.
Después de las llamadas pertinentes había confirmado lo que había sospechado, su madre se había limitado a preguntarle si se quedaría con Irasue-sama o si deseaba su propio espacio y le había pedido el número telefónico de lady Higurashi para restablecer nexos con el noble clan y posiblemente para negociar con lady Higurashi en caso de ella decidir si deseaba su propio espacio, prometiéndole que en cuanto pudiera la visitaría en Japón, y de paso cumpliría con una visita prometida a Lady Irasue, todo después de recordarle "sutilmente" que aquello era fruto de SUS propias acciones y no debía quejarse, pues lady Higurashi había podido exigir de ella el doble de tiempo prometido, más el tiempo de retraso y aun así no lo había hecho.
Kaede había tenido que soportar el "sutil regaño" de su madre por cuarenta y cinco minutos seguidos, antes de desearle suerte y seguir con la "verdadera" conversación, en la que se vio en la terrible situación de mentir como un cosaca a su madre sobre el estado de salud de Inu no Taisho llegando al punto de enviar saludos en nombre del macho inconsciente, al que por alguna razón se había encontrado encubriendo sin pensarlo mucho o sin esforzarse y solo después de colgar (finalmente) el teléfono, ella se había percatado de lo que había hecho y no sabía muy bien como sentirse al respecto, por lo que había elegido ignorar sus conflictivos pensamientos en ese punto en particular, especialmente después de haber visto al gran Inu no Taisho en persona por primera vez postrado en esa cama en el estado en el que estaba y constatar lo grave de su situación, se había sentido muy mal por él y su situación, y por la sanadora Mika que con su "sacrificio" había señalado el camino hacia donde buscar lo que estaba mal en ellos y aun así debían idear una forma de librarlos del Reiki sin matarlos en el proceso.
En la privacidad de su mente, allí donde Katty su bestia sagrada residía se preguntaba, ¿Cómo lady Irasue podía soportar la situación de la concubina, como podía perdonar a Inu no Taisho después de semejante traición? Ella no podía más que pensar que la hembra en efecto era una dama en todo el sentido de la palabra, una gran dama de hecho, porque aun siendo ella una hembra pacifista como mínimo habría castrado a su verdadero compañero si le hubiese hecho pasar por eso.
Aun así la gran dama estaba muy al pendiente del avance en la salud del compañero que la humillo y traicionó públicamente y de la peor manera, no solo al atreverse a tener y a llevar una concubina a SU casa, sino también a procrear con ella y tomarla como "esposa" según las leyes humanas ignorando por completo las costumbres Youkai.
Y junto a ella un inigualable grupo de individuos, para empezar su hijo y señor de la casa de la luna Lord Sesshomaru y ahora señor "provisional" del Oeste también estaba allí junto a la mujer que se "creía" era su compañera, una poderosa miko guerrera que podía meter el miedo de Kami dentro de cualquier Youkai con su sola presencia, su primo el príncipe y señor de la luna oscura y próximo señor del clan de sombras, su prometida una poderosa Taijiya de las que en su época sembraron terror en los Youkai en las épocas de guerra y lord Yuemaru un poderoso lord de un grupo de islas flotantes de importancia, perteneciente a la casa de la luna de quien se decía era el amante de lady Irasue. (Mas ella no podía decir que algo vejatorio sucediera entre ellos más que el ocasional contacto y su olfato aun siendo una Hanyou no mentía sobre eso) Todo el variopinto grupo estaba pendiente del avance de Inu no Taisho y trabajando activamente en su recuperación como si no hubiera ningún altercado entre ellos.
¿Cómo lo hacían, que los empujaba a seguir unidos tratando de salvarlo a pesar de sus muchísimas faltas? Ella Kaede Greystone no lo sabía ni lo entendía "AUN", pero estaba dispuesta a observar y aprender de ellos, pues al parecer "nobleza" o no, en temas de "clan, manada, familia" no eran muy diferentes que el resto de ellos, y se atrevía a decir que se alguna forma ellos amaban al macho caído quien según su madre fue un gran Youkai, honorable y noble a quien ella tenía el honor de llamar su amigo, aun con todo lo sucedido entre él y Lady Irasue años atrás, su madre seguía sosteniendo ante su clan que no debían juzgarlo a través de los ojos y opiniones de otros, que ellos debían hacerlo bajo sus propios conceptos y conociendo TODA la historia real y no lo que "Se decía" de él, y viendo aquella unión familiar que ella jamás habría imaginado capaz de una hembra traicionada y humillada como lo había sido Lady Irasue, Kaede debía reconocer que tal vez su sabia madre (como siempre) tenía razón y ella debía conocerlos primero antes de juzgar si lo que decían era real o no.
Por suerte tendría trecientos años para conocerlos a fondo, gracias a lady Higurashi quien así lo había exigido en compensación, aunque algo le decía que inadvertidamente ella había terminado accediendo a mucho más de lo que se había planteado a simple vista, pero por más que lo había analizado, ni Katty ni ella encontraban más de lo que se había hablado, por lo que había decidido que eran imaginaciones suyas.
— ¿Lady Kaede, encontró algo nuevo en la muestra de hoy? — Escuchó decir a la jefa de sanadores de la casa de la luna Minami Kunikida, sacándola de golpe de sus pensamientos.
— Si… esta muestra fue tomada apenas Lady Higurashi se retiró del castillo del Oeste — Respondió Kaede entrando automáticamente en su especialidad, con la facilidad de un cachorro jugando "asecho" para aprender a cazar; levantando una placa de vidrio en su mano izquierda cubierta por el grueso guante de látex y carbono desde el interior de la seguridad de la capsula sellada donde había estado trabajando con las muestras en hermética seguridad, el dispositivo en particular tenia guantes herméticamente acoplados y adheridos a una de las caras de la capsula para manejar material peligroso sin el riesgo de contaminarse. — Y esta se tomó "antes" de que la dama llegara —Señalo mostrándole la placa en su mano derecha a la hembra que esperaba con calma que explicara lo que tenía que decir. — La concentración de Reiki contaminado en la placa derecha es enorme, y el patrón esta activamente destruyendo células, glóbulos rojos y directamente la cadena de ADN, mientras que en la placa izquierda este proceso si bien no se ha detenido por completo, el proceso en si es muchísimo más lento pero sigue allí, el Reiki en esta muestra parece normal, estabilizado, sin ninguna impureza y según el último análisis que hice sobre esta muestra en particular, la naturaleza misma del Reiki cambió por completo y estaba reparando daños dentro de esta muestra y por extensión dentro de lord Inu no Taisho.
— ¿Cómo puede ser posible? — Preguntó Minami sentándose junto a Kaede quien retiró sus manos de los guantes acoplados herméticamente a la capsula de cuarzo de onni de alta densidad de uso médico y revisando las anotaciones y las muestras en cuestión con la rapidez de su raza.
— Minami-sama, el Reiki es una energía consciente que obedece principalmente las "intenciones" de su portador, por ejemplo si yo usara mi Reiki con intención de sanar mi cuerpo aun con el gen Youkai en mi ADN, el Reiki en mi reaccionaria de inmediato amoldándose a la necesidad de mi cuerpo para "sanar" si es esa mi completa y verdadera intención, lo mismo sucede si tratara de sanar a otro Youkai — Explicaba Kaede con calma — Pero si mi intención es hacer daño, acabar con mi vida, mi Reiki me destruiría desde adentro porque esa es mi verdadera "intención" aun si yo estuviese aparentemente intentando sanarme, si mi mente y corazón, no está por completo en la tarea podría terminar consumiéndome a mí misma o destruyendo a otros. — Finalizó Kaede mirando a la mujer con seriedad.
— Es decir que para purificar a un Youkai el portador de Reiki debe "desear, querer" realmente destruir por completo a un Youkai — Dijo Minami comprendiendo lo que Kaede quería decir — Pero eso ¿Cómo explica esta reacción? — Preguntó la sanadora barajando en su mente las posibilidades de ubicar a un buen número de mikos aliadas para purgar ese Reiki de lord Toga y Mika quien lamentablemente empeoraba con rapidez y ya había caído en coma.
— Lady Higurashi es una poderosa miko Minami-sama, una que está completamente decidida a ayudar a lady Irasue y a lord Sesshomaru en la recuperación de lord Toga, aun cuando en sus propias palabras "el macho fuera un idiota con ella y esta no sea su especialidad" así que a pesar de la falta de conocimientos profundos en el área de la "sanación" lady Kagome tiene la mitad del conocimiento ganado solo con su "deseo, intención y ganas" de sanar, no solo a lord Toga sino también a Mika-san y a TODOS los Youkai por igual, la dama no es enemiga de nuestra raza — Explicaba Kaede con calma — Así que en su interacción con lord Toga y Mika, de quien también hice pruebas con los mismos resultados, lady Higurashi purificó y estabilizó el Reiki contaminado cambiando su objetivo de "destruir" por "sanar" por un lapso de setenta y dos horas exactas hasta que los efectos de su energía sagrada empezó a disiparse por la falta de "exposición", según el seguimiento que se le hizo a nuestros pacientes. — Explicó Kaede mirando a la hembra inu directo a los ojos verdes.
— Entonces teniendo en cuenta la falta de conocimientos en el área de sanación lady Higurashi hizo todo eso solo con su "voluntad" de ayudar a sanar… Kami… esta hembra es más poderosa de lo que creemos ¿verdad? — Dijo Minami suspirando profundamente.
— No es para mí responder eso Minami-sama, solo le diré que Lady Higurashi es un enorme punto a nuestro favor, con la guía correcta ella podría sanar a ambos sin mucho problema, aun así ella insiste en que busquemos a gente con la experiencia adecuada por temor a cometer un error y terminar haciendo más daño que bien — Explicó Kaede con tranquilidad.
— Pero no es como si podemos dejar ir esto a la luz pública, sería un condenado desastre —Dijo Minami con un deje de espanto.
— Lo sé, por lo que usted y yo debemos trabajar rápido en un plan para sacar lo que sea que este en el pecho de lord Inu no Taisho y convencer a Lady Higurashi de acompañarnos y asistirnos con su ayuda, asegurándole que la guiaremos, como Miko consagrada que es ella tiene un control perfecto de su energía y eso es lo principal, de lo contrario ya nos habría purificado a todos, lo demás puedo explicárselo antes de la cirugía y guiarla durante esta porque algo me dice que su presencia es "primordial" para el éxito de esta operación — Finalizó Kaede con calma, había algo extraño en toda aquella situación y ella presentía en sus huesos que la joven mujer, era necesaria para asistirlas en lo que presentara en la cirugía de Lord Toga.
— Supongo que debemos iniciar con lo básico lo más rápido posible — Dijo Minami aceptando de inmediato la idea de Kaede, después de ver a la mujer en cuestión señalarles la dirección con solo "ver" a los pacientes, estaba inclinada a pensar que Kaede tenía razón, lady Higurashi podía salvar a lord Toga y con un poco de suerte a Mika también.
— Resonancia magnética, eco pectoral, rayos X, y electrocardiograma, tenemos suficientes exámenes de sangre y fluidos para tener una idea clara de cómo están sus valores — Señaló Kaede.
— Hablaré con lady Irasue y le pediré que intervenga por nosotras ante lord Sesshomaru — Dijo Minami con un deje de resignación, ambas sabían que el lord no iba a estar muy feliz de exponer a su compañera a ese virus ni aun por el bien de su padre.
— Hágalo y mucha suerte ambas sabemos que la necesitará, ahora si me disculpa tengo un compromiso que cumplir — Dijo Kaede retirándose la bata medica de los hombros y dejándola sobre la silla donde había estado sentada por horas estudiando las placas, para luego retirarse los guantes de látex de uso obligatorio y desecharlos en el contenedor de guantes para su disposición.
— Realmente la necesitaré — Reconoció Minami haciendo lo propio y retirándose con una nube negra sobre su cabeza, pues la conversación que tendría no sería fácil, su misma señora tenía en muy alta estima a lady Higurashi y no era para menos si realmente esta era la compañera de su señor Sesshomaru.
=== S S ===
Estaba empezando a desesperarse, había dejado de preguntar qué día era y de exigir presencia de su "esposo" especialmente después de la visita de aquel terrible y sensual macho al que ella había deseado desde que podía recordar, solo para que aquel maldito error de cálculo, el engendro que había parido antes de tener la oportunidad con Inu no Taisho se presentara ante ella, regresara y reclamara lo que siempre había deseado para sí misma; si claro Toga estaba "bien" era guapo y aparentemente tenía poder cuando lo conoció y lo enredo hasta su cama y al altar.
Lamentablemente ella en efecto desconocía la existencia de acuerdos prenupciales entre él y lady Irasue, desconocía la "naturaleza" de estos acuerdos que lo relegaban a él una figura con poder "virtual" dejando en manos de la poderosa y terrorífica hembra TODO el verdadero poder, desconocía la posición de los Youkai hacia la toma de una esposa en términos humanos, de un macho "emparejado" como Toga, lo cual la relegaría a ella a la muy desagradable posición de "concubina" un término que tenía un significado aún más bajo que el de los "esclavos" para los Youkai de la antigüedad, aun así la promesa de todo esa vida de lujo y poder que parecía estar a su alcance de la mano de Inu no Taisho había sido suficiente aliciente para ella tomar esa oportunidad con ambas manos y con la ayuda adecuada, lograr incluso embarazarse del Youkai, (lo cual no fue nada fácil o agradable) pero una mujer tenía que hacer lo que tenía que hacer, para lograr lo que quería y ella lo había hecho sin pensarlo dos veces ni mirar atrás una sola vez.
El segundo engendro la había hecho desear haberse practicado un aborto como de costumbre y liberarse "definitivamente" de la molestia de volver a embarazarse para siempre, las náuseas eran terribles (en especial cuando estaba preparando la medicina de Toga) y el dolor físico que experimentó con aquel embarazo era por mucho distinto de la ausencia de este, cuando había estado embarazada y dado a luz a su primer error, del que debió asegurarse de que la maldita partera (Yomi pisara su alma donde estuviera la maldita bruja) la ahogara frente a ella, para asegurarse de librarse definitivamente de ella.
Las marcas del embarazo fueron terribles y no dudó en pasar por el quirófano para eliminar cada imperfección, afortunadamente el parto que había sido por cesárea (de ningún otro modo lo habría tenido) no había sido sin consecuencias "lamentables" pues Inuyasha la había dejado estéril, lo cual estaba bien para ella, pues no quería volver a pasar por aquel suplicio nunca más en su vida y si las cosas salían como esperaba su vida seria "larga"
La "medicina" de Toga se suponía que debía ayudar a su "regalito" a drenarlo de su inmortalidad y transferirla a ella y mantenerla joven y hermosa para siempre, ella había cumplido con el régimen como un reloj y se suponía que pronto tendría que empezar a sentir los efectos de la inmortalidad en su cuerpo, más la rutina se había quebrado cuando aquella maldita mujer (y al diablo que hubiera nacido de ella, era un maldito error que jamás debió salir a la luz) había aparecido en palacio acompañada de Sesshomaru, Yuemaru e Irasue, cantando sus secretos y humillándola públicamente al ridiculizarla con sus despectivas palabras (lo cual le haría pagar en cuanto saliera del maldito arresto) y sometiéndolos a todos con aquel enorme poder que sospechaba había de alguna manera robado de ella… ¿Cómo demonios podía saber la mujer que ella lo tenía en su poder? No lo sabía, pero de alguna manera la maldita mujer estaba drenando a Toga del poder que debió ser para "ella" y nadie más, pues ella no se había acostado con el macho infinidades de veces, no había logrado "atraparlo" y parido aquel molesto engendro al que gracias a Kami Irasue le había quitado de las manos (y al diablo con la furia de su benefactor) para que la maldita mujer llegara bailando a su vida y le arrebatara todo por lo que había trabajado tan duramente.
La odiaba, la odiaba con toda su alma, y había odiado a su padre desde el momento en que en un arrebato de orgullo había drogado a Tallon Warhammer (y tenido el mejor sexo de su vida), embarazándose deliberadamente de él con toda la intención de obligarlo a poner su anillo en su dedo después de terminar su aventura con ella solo por no poder aceptar que ella prefería la "variedad", el maldito hombre era un vikingo, la variedad debería ser su lema según la historia de sus antepasados, aun así él se descubrió ante ella como un paleto, santurrón y la había cortado con ella en medio de la orgia que ella estaba preparando, entonces no le había prestado mucha atención (seguramente porque también estaba drogada entonces) pero luego su rechazo publico había sido humillante e inaceptable y ella había querido hacerle pagar por eso obligándolo a responderle, después de todo ella sabía bien que para los Warhammer los hijos eran lo más sagrado después de su Dios.
Había visto su error cuando inmediatamente el hombre había abandonado Japón para nunca más regresar y luego cuando ningún método de aborto que antes había probado ser efectivo había funcionado, e incluso el ginecólogo de confianza se había negado a intervenirla alegando que era un riesgo para su vida terminar el embarazo tan avanzado, ella había confirmado que su arrebato de ingenio había sido en efecto un enorme error de proporciones monumentales, y cuando la había parido en estricto secreto en la privacidad de su casa, había detestado a la odiosa criatura que parecía decidida a vivir para incordiarla (y no se había equivocado en eso) y ni siquiera la había visto cuando había ordenado que se la llevaran y la dejaran en cualquier lugar, con suerte para no verla nunca jamás. (lamentablemente no había sido así)
Con la aparición de su benefactor había visto la luz y la oportunidad de obtener todo lo que deseaba y se merecía, todo para estrellarse contra la cruel realidad… ¿Por qué le sucedían esas cosas a ella? No lo entendía, ella solo quería vivir y ser feliz.
Ahora allí estaba ella, solo ver el reflejo en el espejo del "cuartucho" donde estaba bajo arresto domiciliario, le daba grima, sus cabellos en ataño lustrosos y bien cuidados por su estilista personal, se veían opacos, grasosos, y enredados de tanto pasarse las manos por el en completa desesperación que había ido creciendo conforma pasaban los días sin ver a Toga, sin darla su "medicina" y comunicarse con su benefactor y lo peor había sido el horrible hallazgo de las canas que los tintes habían estado cubriendo desde que dio a luz al condenado Hanyou, pues desde entonces sus hermosos cabellos negro carbón se habían cuajado de ellas, como si el pequeño engendro estuviera succionando su juventud aun cuando se había negado a amantarlo.
No sabía qué hacer, sus empleados estaban como ella bajo arresto al cuidado de lady Irasue, e incluso los Youkai que había logrado engatusar estaban en la misma situación, los guardias apostados a vigilarla eran fieles al Oeste y peor aún a lady Irasue y no había podido usar ninguna de sus mañas sobre ellos y la única marioneta que tenía había sido "descubierta" cuando la maldita traidora se había entregado apenas la habían confinado al lugar pero apenas pusiera sus manos en su amuleto, mataría a la condenada traidora y a todos aquellos que la habían traicionado, ella era la esposa… ESPOSA de Toga, ella era quien estaba a su lado por lo tanto ella y solo ELLA era la SEÑORA del Oeste, no Irasue…
Y definitivamente tampoco lo sería la sucia traidora que había parido aquella condenada noche y ella se aferraría a eso con todas sus fuerzas, solo tenía que ser paciente por unos pocos días los efectos del traspaso de poderes no podía sino retrasarse unos pocos días mas no detenerse por completo, entonces echaría al perro sin poder del Oeste y ella reinaría sobre las tierras del Oeste como le habían prometido.
El reflejo de la mujer despeinada y en dudoso estado de higiene personal mostró con claridad su sonrisa maliciosa y desquiciada al mundo, era una lástima que ella estuviera completamente sola para ser testigo de la verdadera decadencia a la que había llegado Izayoi no Setsuna.
— Pronto — Susurró para sí misma deseando que al menos le hubieran permitido traer con ella la más sencillas de sus joyas, para tener algo de consuelo en aquel lugar gris y desabrido, pues ella no parecía ver el lujo de la habitación de invitados.
=== S S ===
Kagome observaba una vez más (y no por última vez con el favor de los Dioses) las pilas de cajas empacadas que cubrían tanto el lado del apartamento de Sango como el de ella con aire satisfecho, Sesshomaru, Sango y Miroku se habían limitado a hacer lo que ella les había pedido y habían logrado empacar TODAS las cajas en tiempo record y al día siguiente estarían en manos de gente que realmente estaba necesitada de los artículos empacados dentro de estas.
Ella quería entregar al mundo parte de lo que había tomado para sí misma, su hermana y Kirara, quería ayudar lo más que pudiera a aquellos que estaban en la situación en la que ellas habían estado, e incluso peores situaciones, teniendo en cuenta a "Kibo mama" por eso había iniciado muchos años atrás un proyecto personal del que no le había dicho nada a nadie, a Sango solo le había dicho que eran simple donaciones pero era algo mucho más grande y quería que todo estuviera bien firme en sus bases antes de develarle la sorpresa a su hermana y finalmente pronto lo haría.
— Bien señora esclavista sin corazón, ya terminamos ¿Dónde está ese pollo Tandoori que prometiste? — Soltó Sango sonriendo de oreja a oreja ante la promesa del condenado pollo.
— Cariño saca la Inu en ti y sigue el aroma hasta la mesa, después de lavarte las manos o no te doy postre —Dijo Kagome levantando la barbilla desafiante, parada con los brazos cruzados frente a ella y las piernas ligeramente separadas lo suficiente para Sango saber que le sería imposible tumbarla si se lanzaba sobre ella y que posiblemente terminaría volando hacia el sofá más cercano.
— Ya… ven Miroku, tú también vas a lavarte las manos o Kag no nos dejará comer — Dijo Sango agarrando a Miroku de la camisa y arrastrándolo tras ella con una sonrisa boba colgando de los labios.
— Solo a "lavarse" las manos par de pervertidos —Dijo Kagome riéndose alegremente mientras Sesshomaru aprovechaba para deslizar sus manos por las caderas de Kagome atrayéndola hacia él y su duro cuerpo.
— Este supone que nosotros también tenemos que lavarnos las manos ¿hnn? — Dijo el deslizando su nariz por el cuello de Kagome disfrutando enormemente del cambio abrupto en el olor de su hembra, el ligero temblor de su cuerpo contra el de él, y la visión de sus pezones marcados en su camiseta de algodón.
— Eres malo Sesshomaru… pero recuerda que entre los dos YO puedo ocultar mi reacción física del mundo… tu no — Dijo Kagome con malicia dejando caer sus brazos y deslizando inmediatamente su mano derecha sobre la dura erección de Sesshomaru aferrándolo y apretando con la fuerza justa para hacerlo gemir por lo bajo y temblar bajo su tacto. — si te comportas bien, te daré gusto y hasta les daré el permiso que desean… solo ten un poco más de paciencia y tu recompensa será enorme. — Dijo Kagome acariciando con deliberada lentitud la erección en su mano.
— Este Sesshomaru te tomará la palabra Miko… — Susurró el lamiendo ese punto en la unión del cuello y la clavícula de Kagome sensible para ella donde ellos ambicionaban ver su marca sobre ella.
— Ahora vamos… de verdad tenemos que lavarnos las manos — Dijo ella en tono risueño soltando la erección de Sesshomaru y tomando su mano con tanta tranquilidad que desmentía su respiración agitada y el olor picante de su desea envolviéndolos a ambos.
— Cierto — Murmuró Sesshomaru dejándose arrastrar por ella. Sin prestarle atención a Sango y a Miroku que jadeaban desde el sanitario de invitados seguramente afectados por el deseo de ambos, después de todo ellos eran sus alfas y ellos tenían una temporada sin intimar lo cual les afectaría al doble a sus dos betas.
=== S S ===
Kagome observó la última caja ser descargada del camión de las empresas "Taisho" y colocada con sumo cuidado en la entrada de la casa de dos plantas donde funcionaba Kibo mama, la casa era espaciosa y había seguido el diseño del edificio del lado a treinta metros de donde estaban, que originalmente había sido construida para ser un hotel familiar de veintidós habitaciones más cocina y recepción, y había sido transformado en alberge para las jóvenes madres víctimas de violación y sus bebes/cachorros algunos productos de dichas violaciones y otras que simplemente habían tomado malas decisiones, cuando la casa y el terreno habían sido entregados a ellos para crear Kibo mamá.
Cuando ella había iniciado años atrás con la primera donación de ropa a los albergues a acariciar la idea de cómo regresar algo a la sociedad que fuera una forma de ayuda para otros en situación de calle como lo habían estado Sango y ella en el pasado, Kagome no había imaginado que existía un albergue que era hogar para madre jóvenes víctimas de violación, que aun a pesar de haberse embarazado de sus violadores amaban a sus bebes y no los habían abandonado a su suerte o dado en adopción, también de aquellas que habían sido echadas a la calle al cometer el error de salir embarazadas sin casarse y muchas veces sin el apoyo de los padres de sus hijos.
Kibo mama abarcaba mucho más de lo que se creía y necesitaba de toda la ayuda que pudieran ofrecer para funcionar pues cuando ella las había encontrado, estebaban al borde del colapso en algunas habitaciones (de tamaño reducido: Aka caja de fósforos) y habían hasta dos madres con sus bebes/cachorros o jóvenes embarazadas compartiendo cama, al ser imposible hacerlas subir las literas por seguridad para ellas y sus bebés.
Kagome había encontrado el lugar casi por accidente mientras había estado estudiando nuevos lugares a donde llevar la ayuda que recaudaba con sus cupones y con solo echar una mirada al lugar y sus habitantes, escuchando sus historias y tomando en brazos a sus bebés inocentes de cualquier culpa, había decidido que seguiría ayudando como siempre en los lugares de costumbre, pero concentraría su atención en aquel lugar y en las casas hogares como aquella.
Algunas amistades con contactos le habían extendido sus ayudas en la forma de la reparación del techo y otras cosas en el edificio y luego habían recaudado en unas de sus soirée fondos para la construcción de otro edificio que era donde estaba en ese momento haciendo la segunda entrega de ayuda a la rama "permanente" de Kibo mamá, las chicas que habían decidido quedarse con sus hijos a pesar de todo.
— No te ofendas si alguna de ellas te ignora por completo, muchas de estas chicas aún están tratando de superar las experiencias y les cuesta mucho interactuar con los hombres… o machos en tu caso, así que si se presenta la situación, recuerda que estas jóvenes son "victimas" de violación, sus bebés y cachorros en algunos casos son el resultado de esa experiencia ¿Ok? — Dijo Kagome mirando a Sesshomaru junto a ella que había insistido en ir con ella a hacer aquella entrega antes de la boda de su primo y Sango.
— Este Sesshomaru lo tendrá en cuenta — Aceptó el con calma mirando de Kagome a la fachada de la amplia casa de dos plantas, donde podía percibir una serie de aromas diferentes, de hembras, jóvenes mujeres, niños y cachorros más el olor a algún macho u hombre era antiguo y apenas perceptible como si fuera de días atrás y no se hubiera quedado mucho tiempo.
— Oh Kagome-sama bienvenida una vez más — Saludó una mujer de mediana edad saliendo por la puerta principal vistiendo un par de jean desgastado y una blusa azul con la palabra "Kibo Mamá" bordada en blanco sobre el corazón de cabellos marrón claro recogidos en una coleta baja y ojos marrón oscuro, casi negros.
— Kohana-san, este es Sesshomaru Taisho — Dijo Kagome presentándolos solo por educación, porque por la forma en que la mujer había abierto los ojos a ella no le habría extrañado que uno de ellos (o ambos) se salieran de sus cuencas y rodaran por los suelos de madera.
— Lord Sesshomaru, es una honor tener a tan distinguido personaje entre nosotras, por favor sea bienvenido y si alguna de las chicas le hace algún mal gesto discúlpelas por favor, las jóvenes no tienen mal corazón pero es mucho lo que han pasado y mucho lo que tienen que superar para poder seguir — Dijo la mujer haciéndole una profunda reverencia.
— Este Sesshomaru conoce las circunstancias de las jóvenes damas y comprende muy bien. — Respondió el con seca calma haciendo que Kagome pusiera los ojos en blanco y negara levemente antes de sonreír y volverse hacia Kohana.
— Bien Kohana-san ¿Le parece si llamamos a las chicas y empezamos a distribuir esto? Kibo mama inicio ya recibió su ayuda hace unos minutos y ahora faltan ustedes — Dijo Kagome recordando a las jóvenes en distintos grados de embarazo y algunas mostrando aun la violencia física a la que habían sido sometidas, caminar por los pasillos de la casa albergue o el jardín/huerto con expresiones tristes, rotas y muy confundidas.
Sesshomaru y los dos machos que habían ido con el camión "préstamo" no habían necesitado palabras para saber que no entrarían al lugar bajo ningún concepto y se habían limitado a descargar el número de cajas indicados y marcados por Kagome hasta el porche desde donde Kagome y las empleadas del albergue las habían cargado y repartido entre las jóvenes.
— Claro, claro la mayoría están en la escuela o en sus empleos de medio tiempo, ya sabes que solo podemos hacer mucho por ellas pero desde allí las chicas tienen que seguir solas, la directora de la escuela de la zona ha sido de mucha ayuda y las chicas están esforzándose, todas quieren ganar esa "beca prometida" — Decía la mujer abriendo la puerta principal y guiando hacia el interior a Sesshomaru, Kagome y a los dos machos que los acompañaban cada uno cargando una caja (o dos en el caso de los Youkai) en sus manos.
— Estoy segura que esa beca será un buen inicio para ellas… ¿Qué han dicho del proyecto de apartamentos? — Dijo Kagome dejando su caja en el pasillo justo frente a la guardería en ese momento repleta de bebés fuera de la edad escolar que estaban siendo atendidos por tres de las jóvenes madres que ya estaban cerca de cumplir los plazos de ayuda que ofrecía el lugar.
— Los fondos recaudados son suficientes para construir el lugar y amoblarlo con lo básico, por ahora nos falta conseguir un terreno donde construirlo. — Señaló la mujer dándoles una sonrisa tensa — Denme un minuto mientras ubicó a las chicas que aún están en casa por favor pónganse como dos. — Añadió la mujer antes de caminar tocando algunas puertas a lo lejos sin recibir respuesta y seguir hasta el segundo piso.
— Está preocupada… hay un grupo de chicas que ya tienen que abandonar las instalaciones según las normas del albergue, otras están próximas y nos preocupa mucho que las chicas y sus bebes o cachorros terminen en las calles, conseguimos que la escuela de la zona les permita culminar sus estudios y que acepten en su jardín de infancia a los niños en edad de asistir. Como "cuidadoras y colaboradoras" las chicas pueden quedarse de uno a dos años más aquí, pero no pueden aceptar a todas y muchas de ellas trabajan igual de duro en este lugar y no reciben paga por que no están "formalmente" contratadas, Kohana y Aria las dejan quedarse mientras consiguen algún lugar donde vivir que no sean las calles e igual se arriesgan a que algún supervisor las descubra y destituya por eso. — Explicaba Kagome mirando a los bebes, algunos estaban jugando con bloques de colores y otros estaban envueltos en sus mantas durmiendo la siesta en el área de descanso bajo la vigilante mirada de una joven Youkai Okami.
— La madre de este y este Sesshomaru estuvieron en una recaudación de fondos para lady Momo meses atrás, pero este tenía entendido que la fundación para la que recaudaba era "Fundación colmena" — Dijo Sesshomaru junto a ella mirando a los cachorros, Hanyou, youkai y humanos jugar ignorantes del mundo y sus peligros, para luego volverse a mirarla a ella.
— Tenia dieciséis años recién cumplidos cuando una condenada abeja decidió que mi nariz era el blanco perfecto para su aguijón, aquello dolió horrores mi nariz se inflamo y se puso roja como un maldito tomate por horas, mientras Sango estaba dividida en reírse hasta orinarse encima o compadecerse de mí y ayudarme con mi problema a apenas cinco minutos antes de salir a trabajar, ese día todo se puso en mi contra, los pedidos llegaron puntuales como un reloj y Sango estaba ocupada para ordenarlos todos, así que mi enorme nariz roja tomate y yo tuvimos que salir al público y tuve que contenerme de no matar a algunos cuantos insensibles que no podían contenerse en burlarse de la joven con la nariz gigante — Decía Kagome con aire nostálgico ignorando las miradas confundidas de los dos empleados de Sesshomaru. — Estaba agotada, frustrada y furiosa, al regresar a casa descubrí que habían más… muchas más, después de averiguar por internet como deshacerme de ellas, al día siguiente antes de irme al trabajo, busqué la fuente de tanta condenada abaja y descubrí un UNORME panal gigante pegado en el extremo oeste de la estación camuflajeado con la pared y la tierra, nunca en mi vida recibí tantas picaduras como la noche en la que Sango y yo bañamos la maldita cosa en humo y despegamos toda la colmena, para luego rociar gasolina y hacer un pequeño incendio controlado en esa pared para eliminar todo rastro de cera, miel o Kami no lo permitiera "abejas" insistentes. — Explicaba Kagome sonriendo con un deje de burla. — También comimos miel sobre nuestros panqueques directo del panal por un buen rato, estuvimos llamando a nuestra "casa" "la colmena" por largo tiempo y aun entre nosotras la llamamos así en forma de juego, de allí la idea de una "colmena" para estas jóvenes y sus bebes, después de todo las colmenas ofrecen protección, alimento y seguridad.
— hnn… este comprende — Respondió Sesshomaru mirando a Kagome con atención. — ¿Qué hay de los zánganos o la reina?
— Estas chicas no necesitan de zánganos gracias… necesitan de un ambiente seguro donde criar a sus hijos y seguir con sus vidas sin el temor de un desalojo pendiendo sobre sus cabezas, sabes bien de que va este proyecto lady Momo Kami la bendiga fue muy amable en hacer de anfitriona e imagen a favor de este proyecto y estoy segura que explicó toda la intención — Dijo Kagome con calma.
— Tu eres la abeja reina entonces — Señaló el deliberadamente lanzándole una mirada contemplativa.
— Creo que siempre he dicho que soy más "Inu" que "insecto" aun con mi apellido… dejémoslo en la "hembra alfa" y seamos felices ¿quieres? Sinceramente no me veo con un harem de zánganos poniendo miles de huevos por minutos mientras me como al padre de la camada en cuestión, simplemente ¡Hiiiiug! — Soltó Kagome haciendo una mueca de espanto y asco haciendo sonreír a los dos machos que los acompañaban.
— Sobre todo teniendo en cuenta que Yakko-sama y este mataran a cualquiera que se acerque a nuestra hembra y ciertamente tu no nos comerías — Señaló Sesshomaru por lo bajo — Al menos no de "esa" forma… tan cruel y… permanente… nos extrañarías miko — Añadió el en un susurro directo a su oído.
— Compórtate — Gruñó ella por lo bajo pellizcándolo juguetonamente mientras se reía por lo bajo.
— Hnn… este siempre se comporta muy bien — Respondió Sesshomaru con aire digno que desmentía el brillo pervertido en su mirada dorada refulgir durante un momento volviéndola un charco tibio y tembloroso junto a él.
— Y aquí estamos, Kagome-sama supongo que recuerda a Jinn, Katsumi y Mai-chan — Dijo Kohana señalando a las tres jóvenes entre dieciséis años a dieciocho años, que miraron con evidente aprehensión a los tres machos, dos de ellos se removieron incómodamente donde estaban parados mientras Sesshomaru no dejo traslucir absolutamente nada, mas Kagome sabía que no estaba muy feliz de ver a aquellas niñas en aquella situación.
— Hey chicas, este es Sesshomaru y creo que voy a quedármelo ¿Qué dicen? — Dijo Kagome en tono jocoso abrazando a cada chica haciendo que estas se relajaran de inmediato. — Ellos son Kenji y Raj los amables caballeros que nos ayudaron a traer todas las cajas hasta acá y me ahorraron una hernia — Añadió señalando a los aludidos que de inmediato se inclinaron ligeramente ante las tres jóvenes que de inmediato se sonrojaron avergonzadas aferrándose de los brazos de Kagome.
— Gracias… por la ayuda… — Dijo la más joven de ellas aun mostrando los signos de una mujer recién dada a luz, mirándolos con los ojos marrón oscuro llenos de tristeza y prematura madurez. — Por favor… disculpen si no soy de mucha ayuda.
— Nada de eso Mai-chan tu confirmaras en la lista, el número de cajas y te encargaras de que coincidan con los nombres ¿Si? — Dijo Kagome sacando una carpeta de su enorme cartera y extendiéndosela con bolígrafo y todo a la joven que de inmediato le dedico una temblorosa sonrisa con los ojos llenos de lágrimas de gratitud y asintió aliviada de poder ayudar, mientras las otras dos jóvenes colocaban una mano sobre los antebrazos libres de la joven en silencioso apoyo.
— Bien chicas, manos a la obra — Dijo Kohana animándolas.
Durante un par de horas se dedicaron a confirmar el número de cajas y los nombres de cada chica y sus bebes cuando uno de los empleado de Sesshomaru había descubierto una tubería rota y se había ofrecido a repararla, mientras el otro arreglaba la bomba de agua y Sesshomaru se había quitado la chaqueta y se había arremangado la camisa hasta los fuertes antebrazos y cagaba las cajas hasta dejarlas frente a cada habitación/apartamento, cuando Kagome lo había buscado minutos después lo había encontrado alimentando a uno de los cachorros de Mai con un biberón frente a la habitación, mientras la joven adolecente alimentaba al otro amamantándolo dentro del reducido espacio donde vivían, si ella no lo amara como lo amaba solo por aquella acción habría caído redonda a sus pies (literalmente).
— Kagome-sama… él se ve buena persona… quédeselo… — Dijo Mai cuando estaban retirándose del lugar. — Gracias por su ayuda Sesshomaru-sama — Añadió la joven con una leve venia.
— Fue un placer para este Sesshomaru Mai-san — Respondió el devolviéndole la cortesía y viendo a la joven sonreírle con algo más de seguridad antes de esta abrazar a Kagome y entrar a la casa seguramente a atender a sus cachorros.
— Nos vemos en tres semanas Kohana-san — Dijo Kagome despidiéndose de la mujer.
— Si, salude a Sango-san de mi parte y dele mis felicitaciones, las chicas están haciéndole un pequeño regalo que seguramente le entregaran cuando regrese de su viaje de bodas — Dijo Kohana.
— Ok… seguro lo apreciara mucho — Respondió Kagome antes de subirse al auto dejando a Sesshomaru conducir, ella estaba genuinamente drenada de energía.
— Todas ellas… ¿Están solas sin ayuda de sus familias? — Preguntó Sesshomaru minutos después mientras conducía hacia la próxima parada que debían hacer antes de regresar a casa.
— Sus familias no están muy felices con las decisiones de ellas de conservar a los bebes o cachorros, Yani la Okami coyote fue forzada por un familiar y sus padres lo llevaron a la justicia pero no aceptan a sus cachorros y la joven no quiere desprenderse de ellos, así que ellos la echaron a la calle por vergüenza de haber fallado en cuidarla como debían… otras niñas fueron forzadas por amigos de la familia… gente de confianza… Sesshomaru no todos los violadores están sueltos en las calles, la mayoría de ellos está justo bajo la nariz de todos, en las personas en quienes confiamos, amigos, familiares, concejeros escolares, curas, monjes de cualquier secta… el mal tiene mil caras y no siempre refleja la fealdad dentro de quienes están llenos de ella — Respondió Kagome con un profundo tono de solemnidad y amargura.
Por el retrovisor Sesshomaru vio la expresión de ira, tristeza y algo más que el no pudo reconocer brillar en los ojos de Kagome y tuvo que contenerse de no destruir el volante en sus manos ante la furia que sentía de saber que de alguna manera ella sabía eso de primera mano pero era obvio que si le preguntaba ella se cerraría en banda y se cuidaría de no soltar nada sobre ese tema, Kagome era una mujer muy privada y él lo sabía perfectamente.
— Hnnn… Este Sesshomaru está trabajando junto a su madre en mejorar el proyecto de lady Momo, pero ahora que este sabe que el proyecto en realidad es tuyo y Lady momo solo es la imagen actual, le comunicará a su madre las noticias de modo que podrás contar con su ayuda para mejorar los planes que tengas para estas jóvenes damas, este Sesshomaru no tiene problemas en ayudar económicamente y puede conseguir más apoyo entre otros empresarios — Dijo el con calma guiando el auto con facilidad hacia el templo del atardecer donde el monje líder, encargado del templo del atardecer que los esperaba en media hora más para revisar que todo estuviera dispuesto para la boda de su hermana y su primo.
— Gracias Sesshomaru… realmente seria fantástico recibir toda la ayuda posible — Dijo Kagome sintiéndose mareada de la alegría, había tanto que quería hacer y aun con la incondicional e invaluable ayuda de la madre de Koga, sentía que seguía faltando mucho por hacer y pocos recursos.
El paso por el templo del atardecer había sido por mucho placentero, Toya-sama el monje líder del templo era un hombre de sesenta y dos años aun activo y devoto al templo del que estaba orgulloso de pertenecer y llevaba con mano de hierro y seda. El hombre literalmente había votado la casa por la ventana para la próxima boda de las últimas dos miembros del clan Higurashi los originales monjes y sacerdotisas de aquel templo y uno de los miembros de la honorable casa de la luna.
El templo en sí mismo relucía en todas sus superficies, el altar estaba impecable, bien conservado y en las mismas perfectas condiciones que había estado durante la firma de la paz entre las razas el mismo había estado allí entonces igual que todos los señores de guerra, representando a la casa de la Luna y podía atestiguar que el lugar era un espacio en pausa en el mismísimo tiempo y siendo quien era podía apreciar que algunas cosas en el mundo se preservaran tal cual las recordaba.
Tras asegurarse de que las ofrendas al templo de aquel día fueran suficientes y prometiéndoles la ofrenda y las flores del día siguiente Sesshomaru había visto a Kagome lanzar una larga y pensativa mirada a la intricada y hermosamente tallada (y sellada con una poderosa barrera) puerta de la cripta Higurashi, antes de volverse a mirarlo a él con los ojos aguados y dedicarle una temblorosa sonrisa.
— Las extraño… aun después de tantos años las extraño mucho… creo que nunca dejaré de extrañarlas, ellas hicieron mucho por mi Sesshomaru, su amor fue incondicional y sin medidas, Kami me bendijo al ponerme en el camino de estas dos mujeres que fueron los seres más hermosos en todo el sentido posible, que he tenido la dicha y el honor de conocer… ellas habrían amado a Sango de igual forma — Dijo Kagome con un suspiro entrelazando su mano con la de Sesshomaru.
— Mientras las recuerdes, una parte de ellas vive en ti y en tu hermana — Respondió el comprendiendo muy bien lo que ella quería decir, el jamás había olvidado a sus abuelos maternos o paternos caídos en la guerra tantas vidas atrás, o a su tía y a su compañero el líder del clan de sombras era un macho digno y honorable.
— Lo se… gracias… vamos a casa estoy muy agotada y aún falta soportar a Sango fase "novia histérica"… parece mentira que esté a punto de casarse, cuando la conocí temí que ella estuviese marcada para siempre de su experiencia en ese lugar… — Dijo Kagome dejándose guiar por el escaleras abajo donde estaba su auto estacionado. — Me costó lo mío que se abriera al mundo y confieso que mi sueño era que ella lograra vivir una vida completa, ya sabes esposo hijos… nietos — Añadió.
— Este comprende… pero.,. ¿Y tú? — Pregunto él.
— Sabes muy bien que no quería pertenecer a nadie… no quería estar atada, nunca me vi como material de esposa hasta la lectura del testamento de Mina y Yuri donde me pidieron nietos… en plural… — Dijo ella encogiéndose de hombros mientras bajaban los últimos escalones de piedra y se volvía a ver el enorme Torii de la entrada del templo. — Jamás me vi como material de esposa… soy maniática, odio ser controlada de alguna forma y tener que dar cuentas… después de toda una vida de solo responder a mí misma… es raro, dicifil e incómodamente irritante, en fin… tu trabajo es lograr que esta noche Miroku se divierta "sanamente" porque no estoy por debajo de castrarlo si en su fase de pervertido se consigue montando a cualquier putilla de esquina y por cierto lo mismo va para ti… — añadió ella mirándolo de los pies a la cabeza.
— De eso no hay riesgo miko… pero si desean asegurarse de que no pase nada bien podemos adelantar la luna de miel — Sugirió el abriendo la puerta para ella.
— Muy astuto tu ¿no? Cuidado y te llevan las hormigas Sesshomaru Taisho — Dijo Kagome echándose a reír a carcajadas acompañada de Yakko riéndose a mandíbula batiente en el nicho donde compartían sus almas, mientras Sesshomaru aminaba con calma hacia el asiento del conductor con la mueca de una socarrona sonrisa en la comisura de los labios.
=== S S ===
La noche de chicas había sido una tranquila velada en casa, donde Hina, su anciana madre, Jenny y otras hembras cercanas a ellas junto a Irasue-sama habían hablado de todo un poco alrededor de buena comida y con suficiente licor como para reemplazar el agua del Nilo con el espirituoso líquido.
Kagome y Sango para su interno horror, habían descubierto una fase de Hina y su madre que no conocían hasta ahora cuando la noche se animó y empezaron a salir temas de cama, más fue lady Irasue quien las dejó a todas recogiendo las mandíbulas del estacionamiento subterráneo de su edificio de "VEINTIDOS" (pisos más azotea) con sus consejos directos y NADA sutiles que les sacaron los colores inclusive a la anciana madre de Hina que se reía como una colegiala y jocosamente también arrojaba uno que otro dato para consternación y horror de Kagome y Sango (que deseaban remojarse en cloro y con suerte borrarían la imagen mental).
Mas fue Ayame quien casi las mata de un infarto cuando con la activa ayuda de Irasue-sama y Momo-sama, introdujo al lugar a un macho Okami que les hizo de bailarín exótico, quien no tuvo reparos en mover absolutamente TODO alrededor de Sango y para su consternación… (Y ella sospechaba, que las garras de Irasue-sama estaban metidas en el asunto) "Ella" lo que las tuvo a ambas limpiando el lugar del techo al suelo en vez de dormir y depurar el alcohol en sangre y para asegurarse de que sus queridos "Y CELOPATAS" machos Inuyoukai no pusieran el rugido al cielo, Kagome había enviado a Kirara al tercer piso y había purificado los últimos dos pisos "vacíos" (ascensor incluido) para eliminar la posibilidad de que algún trazo de la presencia del "exótico" bailarín macho desapareciera por completo del lugar, aunque ella en el fondo sabía que le tocaría cruzar ese puente cuando Sesshomaru regresara a casa al día siguiente… ese condenado macho no dejaba pasar nada y ella pondría TODA la culpa sobre Irasue-sama.
=== S S ===
Aquella mañana Sesshomaru había entrado al estacionamiento del edificio como de costumbre y apenas se había bajado de su camioneta se había quedado congelado en el sitio al percibir el olor de un macho desconocido "mezclado" con el de la Taijiya y SU miko, Yakko había levantado su cabeza y había rugido de furia asesina de inmediato sin notar como empuñadas en sus manos las llaves de su auto terminaban diluidas con un siseo y un ligero goteo de sangre y veneno.
Cada Okami en su camino al apartamento se apartó instintivamente mostrándole de inmediato el cuello en sumisión, y no era para menos, las marcas que señalaban su sangre real en su rostro estaban oscurecidas y con bordes rústicos y lo que era más esclarecedor, sus ojos estaban completamente rojos con apenas un ligerísimo espectro de dorado de la retina.
Y su mente un completo caos de gruñidos y maldiciones, mientras Yakko caminaba de un lado al otro encerrado en su ciega furia ¿Cómo se atrevían? Se había preguntado en un atisbo de coherencia, Sesshomaru introdujo la llave de acceso al último piso mientras el grupo de jóvenes Okami se escurrían lentamente lejos de él y cuando llegó al apartamento el tenue olor a desinfectante y detergente flotaba apenas en el aire señalándole que habían intentado borrar la evidencia, el lugar bajo la capa de limpieza apestaba al macho desconocido y a excitación de varias fuentes más en su furia el no registró la ausencia de "deseo" de parte de Kagome y Sango.
De inmediato sus pies lo llevaron a la habitación donde Kagome estaba estirada cuan alta era tratando de alcanzar y posiblemente bajar un masivo cofre de madera de un tamaño considerable, antes de tensarse ligeramente y volverse hacia el con una sonrisa en los labios que murió apenas lo vio a los ojos, entonces muy lentamente bajo los brazos colocándose las manos sobre la nuca como si fuera una prisionera de algún terrorista bipolar y lo miró directo a los ojos con una expresión seria y retadora.
— Miko — Dijo Sesshomaru reaccionando finalmente al ver en sus ojos azules un eco de incredulidad y resignada tristeza.
— Tu madre… y Ayame trajeron al macho sellado de alguna manera que yo no pude percibir correctamente… creía que era el cachorro de Ayame pero me di cuenta bastante tarde que las energías eran distintas… el macho del que ni se su nombre bailó alrededor de Sango y por alguna razón alrededor de mí también… no hubo ningún contacto más que para apartarlo a una distancia decente de nosotras y con mi amenaza de "castrarlo" se concentró en bailar y bromear con el resto de las invitadas… no sucedió nada, para que vengas aquí hirviendo de furia y mirándome de ESA manera Sesshomaru Taisho — Dijo Kagome con calma que en realidad no sentía, ahora con los puños en las caderas y las piernas separadas como una guerrera lista para repartir tortazos en cualquier instante.
Sesshomaru la miró de los pies a la cabeza y toda furia mutó de inmediato a un crudo y furioso deseo, solo verla allí lista para cortarle la cabeza y defender su honor e inocencia, sus ojos azules ahora refulgiendo de furia y poder… la imagen de ella era demasiado tentadora para dejarla pasar menos aun cuando ellos estaban tan necesitados y sedientos de ella.
— Este… tendrá unas palabras con su madre — Dijo el después de dejar ir el aliento que no sabía que estaba conteniendo y avanzar hacia ella con un solo propósito en mente.
— ¿Se-Sesshomaru? — Dijo Kagome notando de inmediato el cambio de comportamiento en él y sintiendo en carne propia los efectos de esos cambios.
Mas sin contestarle Sesshomaru deslizó sus manos por la estrecha cintura de Kagome y la levantó apoyándola contra la pared manteniéndola en el lugar atrapada con su cuerpo endurecido de deseo mostrándole sin vergüenza alguna lo que ella provocaba en él, mientras que con sus manos libres enredaba las piernas de ella alrededor de sus caderas.
— ¿Entiendes que este cometió un error estúpido guiado por su orgullo y el daño que causo a la madre de este las acciones de Inu no Taisho, despertando así la furia que causo en este la obsesión de superarlo en todo y cobrar así la serie de humillaciones y heridas en la noble madre de este Sesshomaru? — Dijo Sesshomaru restregando su erección contra ella haciéndola gemir por lo bajo.
— ¿Qué demonios tiene que ver eso con esto? — Soltó Kagome tratando de mantener el hilo de la extraña conversación para ella "sin sentido alguno" mientras el condenado macho jugaba con su cuerpo, por el camino que iba, Sango iba a matarla por dejarla en el Spa donde se suponía que "ELLA" también debía de estar, solo por olvidar sacar las joyas que entregaría a Sango para la boda y ahora tenía uno noventa y cinco de macho Youkai restregándose contra ella sugerentemente… Kami-sama dame fuerzas.
— Todo — Respondió el aferrando las caderas de ella y clocándola justo sobre su erección antes de golpear con sus caderas golpeando el punto más sensible de ella haciéndola gemir en voz alta y aferrarse a sus hombros clavándole las uñas mientras el picante olor de su deseo los envolvía a ambos y Yakko se excitaba aún más ante la perspectiva de tenerla allí y ahora.
— Kami-sama… Sesshomaru lo sé, lo sé ya me quedó claro, lo que me dolió fue que te acercaste a mí con engaños y los mantuviste hasta el final… así cambiara tu motivación, así cambiaras de opinión callaste permitiste que me enterara por otro medio cuando DEBISTE decírmelo tú y solo TU, no soy perfecta también callé lo de "ESA COSA" pero nunca fue mi intención callarme para siempre — Dijo ella inconscientemente restregando sus senos adoloridos contra el amplio pecho de el en busca instintiva de alivio.
— Este sentía mucha vergüenza de haber caído al mismo nivel de "él" y hacerte daño… y temía que al saber lo que este había hecho y lo que había estado a punto de hacer lo rechazaras y expulsaras de tu vida, sobre todo después de descubrirte como la compañera de este Sesshomaru y Byakko-sama, perdona a este Sesshomaru... — Respondió el genuinamente arrepentido.
— Ya te disculpé Sesshomaru, solo deseo estar segura de que nunca más y me refiero a "NUNCA JAMAS EN TODA LA PUTA VIDA" vas a volver a mentirme, engañarme y a ocultarme N-A-D-A… sea lo que sea quiero TENGO que saber lo que está ocurriendo, dijiste que YO Kagome Higurashi "soy" TU compañera… no puede haber secretos entre nosotros que den pie a malos entendidos y problemas, no soy una mujer para sentarse a tu lado y "adornar" el espacio ni calentar tu cama o en algún futuro darte "herederos" NO SOY UNA MARIONETA ni hoy, ni mañana ni NUNCA… o soy tu IGUAL o no soy nada… — Dijo Kagome recuperando el temple a pesar de los estragos que el macho estaba haciendo en su cuerpo, mientras lo miraba directo a los ojos mostrándole que NO estaba jugando.
— Este Sesshomaru esta consiente de eso… y lo acepta al igual que Byakko cabalmente— Dijo Sesshomaru con calma. — Ahora miko… ¿Consideras que hemos hablado sobre este tema, aclarado las dudas y fomentado una base desde donde asentar nuestra relación correctamente, o aun necesitas más tiempo para darle vueltas a este asunto? — Preguntó el deslizando sus manos debajo de la camia de Kagome y de un movimiento preciso cortando el sostén en medio de sus senos liberándolos de sus confines y abarcándolos con sus grandes manos con glotonería haciéndola arquearse contra él y gemir desvalida cuando el atrapó sus endurecidos pezones entre sus dedos y los apretó con la fuerza justa para hacerla gemir con fuerza.
— Tu… condenando macho… deja de jugar conmigo — Dijo Kagome en voz ronca de deseo agarrando un puñado de platinado cabello de Sesshomaru y atrayéndolo hacia ella en un enfebrecido beso, para cuando el oxígeno había faltado entre ellos, Kagome tenía una camisa y un jean menos en su guardarropa junto a el set de ropa interior.
Sesshomaru le había literalmente arrancado la ropa del cuerpo y no había tardado en arrancarse la suya sin importarle las caras y finas sedas de su traje, camisa y ropa interior quedaran destrozadas en el suelo, en su mente fuera de los rugidos de placer de Byakko (quien gritaba encantado de la vida sugerencias de como tomar a la hembra para darles el mayor placer a ambos) solo estaba consiente de una serie de cosas que tenían un mismo punto central "Su hembra estaba deseosa y lista para recibirlo (FINALMENTE) en su cama, desnuda y participando activamente y bajo ningún concepto iba a dejarla salir de esa habitación sin arrancarle varios orgasmos y el mismo vaciarse "dentro" de ella " y el primer imbécil que se atreviera a interrumpirlos fuera quien fuera moriría en sus garras, nadie debía equivocarse con la prístina imagen que proyectaba al mundo.
Él era un Youkai… un Daiyoukai y esta era SU compañera, su hembra a la que estaba a punto de tomar después de haber estado separado de ella, y salvaje como la bestia que en realidad era, mataría a quien interfiriera.
— Sessh — Gimió Kagome apenas su cuerpo desnudo enjauló el de ella bajo el y procedió a lamer sus pechos, mientras acariciaba cada rincón de su cuerpo con las manos libres y empezar a bajar hasta exponer su punto más íntimo a sus hambrientos ojos y con deliberada lentitud empezar a lamerla como si fuera un helado de su saber predilecto ( Y para el en efecto ella lo era) haciéndola temblar y gemir al principio en voz baja hasta que su tono empezó a subir hasta que él estuvo satisfecho antes de darle una serie de orgasmos solo con su habilidosa lengua, más cuando él estaba a punto de lanzarse de ello y enterrarse profundamente dentro de ella, Kagome lo empujó hasta obligarlo a ceder y dejarse hacer de espaldas y lanzarle una mirada cargada de deseo y picardía. — No eres el único que quiere jugar cariño… — Susurró ella antes de engullir la sensible punta de su virilidad y succionar con fuerza haciéndolo gruñir con fuerza.
— Mujer… vas a matar a este Sesshomaru — Dijo el jadeante a lo que ella solo respondió un profundo "Hmmmm" que recorrió su cuerpo entero desde el miembro que ella aún mantenía en movimiento dentro de su caliente y apretada boca obligándolo a liberarse de ella, que reía encantada con su reacción antes sentarse con ella sobre él y sus largas piernas rodeándolo y dejarla caer con tortuosa lentitud sobre su erección empalándola a él hasta la empuñadura, sintiéndola caliente y apretada alrededor de él haciéndolo morder con fuerza mientras de su pecho retumbaba un gruñido de profundo placer cerrando sus ojos dorados durante un momento casi incapaz de soportar el inmenso placer y felicidad que Byakko y en sentían al finalmente estar unidos cuerpo y alma con aquella mujer especial para ellos, su compañera, hundiendo su rostro en la unión entre su cuello y su hombro, aspirando con fuerza el aroma intimo de ella.
— ¿Sesshomaru? — Dijo Kagome con voz temblorosa sintiéndose arder de deseo y nuevamente completa, llena de él hasta los límites de su cuerpo y lo que era más apabullante "su misma alma" se sentía llena y conectada íntimamente a él.
— Eres nuestra… y te amamos — Respondió el mirándola a los ojos sintiendo que podía ahogarse en ellos de buena gana.
— Soy de ustedes y los amo… a ambos — Respondió ella sintiendo que de alguna manera eran las palabras correctas y cuando esas mismas palabras parecieron ser el detonante de toda la precariamente contenida pasión de Sesshomaru, a ella no le quedo de otra que sostenerse fuerte de sus amplios hombros y gritar su placer al mundo entero (y no dudaba que la hubieran escuchado muy a pesar de la barrera de aquel piso)
— Nuestra, nuestra, nuestra — Gemían Sesshomaru y Yakko al unísono con cada profunda estocada, llegando finalmente a un punto de aceptación temporal pues siempre estarían "discutiendo" jovialmente a quien pertenecía la hembra a pesar de saber que era de ambos.
— Ohhhh Sessh…Sessh — Gimoteaba ella incapaz de articular en ese momento ninguna palabra más complicada.
— Dilo Kagome… dilo para nosotros — Dijo Sesshomaru mientras ella estallaba alrededor de el en otro monumental orgasmo.
— Los amo — Dijo Kagome sin aliento aun sintiendo la dureza de Sesshomaru llenarla hasta rozar los puntos más sensibles dentro de su cuerpo enviándola a una serie de espasmos con un grito mudo, mientras se aferraba a él clavando sus uñas en sus brazos hasta sacar sangre, excitando aún más a la bestia en él.
De inmediato Sesshomaru de un solo fluido movimiento salió de ella riendo por lo bajo cuando ella emitió una MUY vocal queja, para luego colocarla sobre sus manos y rodillas y llenarla de una firme estocada enviándola por el borde del placer una vez más, mientras el bombeaba con deliberada y estudiada lentitud cambiando el ritmo y tiempo cuando ella menos lo esperaba, enloqueciéndola y hundiéndose aún más dentro de ella disfrutando cada gemido, cada grito, cada suplica por más de él y lo que podía darle, gotear de los dulces labios de su Kagome.
— Dale a este lo que busca Miko — Dijo el inclinándose hasta cubrirla por completo mientras seguía bombeando dentro y fuera de ella abarcando sus pechos con sus grandes manos.
— Tomen de mi lo que deseen de una vez — Dijo ella en voz ronca de deseo y de gritar su placer.
— Eso es lo que estos desean — Sesshomaru y Yakko recibieron aquellas palabras con genuina alegría, y Sesshomaru sintió su cuerpo cambiar ligeramente sintiendo a Yakko unirse por completo a la fiesta, tratando de mantener un ritmo lo suficientemente delicado para no hacerle daño a su pareja mientras lamia con glotonería su clavícula izquierda liberando suficiente veneno como para adormecer el área.
— Sesshomaru… no quiero nada a medias… deja de contenerte maldita seas quieres TODO de mi… dame TODO de ti… ¡AHORA! — Exigió Kagome dando una buena arqueada de caderas y empalándose a si misma con brutalidad y gimiendo de placer mientras lo hacía rompiendo el ultimo hilo de contención que él había cuidado mantener para no dañarla y de inmediato Kagome lo sintió engrosarse y alargarse un poco más dentro de ella hasta estirarla al límite, y proceder a bombera salvajemente dentro y fuera de ella arrancándole gritos de placer un orgasmo tras otro antes de sentir sus colmillos clavarse en su clavícula izquierda con una ligera sensación de dolor mientras sus movimientos de hacían más erráticos y salvajes sintiendo su Youki elevarse en el punto donde su boca se unía con su clavícula calentándola aún más y enviando una corriente de placer directo a su clítoris haciéndola echar la cabeza hacia atrás y rugir de tano placer que podía ver puntos negros danzando frente a ella, mientras el lamia su mordida y a acompañaba en el vuelo rugiendo al mundo su conquista antes de que el mundo se apagara al alrededor de ella.
Sesshomaru aun en medio de su larga y MUY placentera eyaculación sintió el momento en que Kagome colapsó bajo el, y con cuidadosa rapidez la abrazó contra él y se dejó caer de lado sobre la cama desecha, mientras su semilla la llenaba hasta rebasarla y derramarse entre ellos, mientras Yakko insistía en "atarlos" juntos aun sabiendo que ella no estaba lista aun para cachorros la bestia ancestral no estaba dispuesto a negarse el placer y con suerte algún día como ella misma había dicho, esa atadura profundamente dentro de ella daría los frutos esperados, por ahora ambos podían respirar en paz, todo estaba bien entre ellos y ahora tendían libre acceso al lujurioso cuerpo de su compañera, que sería el patio de juego personal de ellos, de la misma manera en que ellos serían gustosamente el de ella.
=== S S ===
— ¿Crees que haya funcionado? — Pregunto la mujer apenas cubierta por la sabana.
— Si no lo hizo no es el macho que conozco… créeme Sanguito a estas horas nuestra hembra alfa debe de estar marcada, saciada y posiblemente "atada" a nuestro macho alfa tal como tú lo estas ahora conmigo y Hiroto-sama — Respondió Miroku moviendo ligeramente las caderas para enfatizar su punto riéndose por lo bajo cuando Sango solo gimió desvalida restregándose contra él y apretando dentro de ella, el nudo que en esos momentos TAMBIEN los mantenía "atascados" a ambos y con una sonrisa maliciosa deslizando sus dedos por el sensible nudo de nervios haciéndola contener de golpe el aliento. — Veamos que tantos orgasmo podemos provocarte hasta que pueda poseerte una vez más mi deliciosa compañera.
— Kami… menos mal que no soy supersticiosa o no estaríamos así ahora — Gimió Sango entregándose a sus cuidados y olvidándose por completo de Kagome y la esperanza de que a esas altura estuviera BIEN reconciliada con Sesshomaru.
— Cierto… muy cierto — Murmuró Miroku por lo bajo riéndose sensualmente.
=== S S ===
Cuando Kagome desertó estaba desorientada, ligeramente adolorida pero MUY saciada y tardó apenas un minuto entero en recordar todo lo que había sucedido, donde estaba y donde se SUPONIA que debería de estar.
— Mierda — Soltó Kagome sentándose de golpe ignorando por completo el par de brazos que trataban de mantenerla en la cama. — Joder Sesshomaru ¿No podías esperara hasta esta noche? Sango va a matarme debería estar en el Spa con ella hace… mierda dos… DOS horas suéltame, suéltame tengo que darme un baño rápido buscar ropa… bruto ese era mu juego de ropa interior Victoria Secret… en fin ya murió dejameeeeee— Decía Kagome forcejeando con el agarre de acero de Sesshomaru quien se había limitado a sostenerla contra él mientras ella tenía su pequeña crisis nerviosa.
— Miroku secuestró a Sango y en estos momentos debe de estar en las mismas que tu… vamos este te acompañará en tu baño — Dijo el sensualmente.
— Y allí se fue la costumbre de no verse hasta la boda… justo al carajo — Dijo Kagome cubriéndose el rostro con las manos antes de tensarse y mirarlo desconfiada — Si quieres acompañarme a la ducha para otro round rápido más te vale que de VERDAD sea rápido — Añadió dándole un zape de Reiki y echando a correr riéndose a carcajadas hacia la mencionada ducha con Sesshomaru pegado a sus talones, en esos momentos poco importaba el mundo fuera de aquella habitación, en ese momento podía darse el lujo de ser egoísta y sentirse feliz.
Cuando Sango y ella se encontraron finalmente (MEDIA HORA DESPUES) las dos no hacían más que mirarse entre ellas y reírse a carcajadas para la consternación y curiosidad de todas las que rodeaban el apartado que habían pagado en el Spa para un día (unas horas ya) de belleza y mimos bien merecidos.
=== S S ===
Ni en sus más locos sueños había soñado con que aquel día llegaría a ella, decidió la mujer que miraba embelesada el reflejo que el espejo le mostraba. Igual que aquel día en que se había visto por primera vez en aquel vestido ella no podía evitar pestañear varias veces y mirarse detalladamente para confirmar que realmente, REALMENTE la hermosa mujer en traje de novia era en efecto "ella" Sango Higurashi y estaba a punto de casarse con su amado pervertido y ser su esposa, compañera, amante y la madre de sus futuros hijos.
— Eres la mujer más hermosa sobre esta verde tierra y estas a punto de casarte con tu Inu pervertido cariño… vamos y sonríe para mí, para él y para todo el pinche mundo — Dijo Kagome sacándola de su embelesada contemplación apareciendo junto a Sango en elreflejo del espejo, vistiendo un espectacular vestido de la colección de alta costura de Taijiya's, hecha en seda cruda azul rey entallada a las curvas de Kagome en un elegante corte imperio hermosamente bordado y engarzado con piedras semi preciosas e hilos dorados, prestando espacial detalle en la hermosa cigarra posada sobre una estrella de cinco puntas, escudo del clan Higurashi que estaba justo en el centro del escote cuadrado y se extendía sobre el corpiño uniéndose al resto del diseño, antes de la falda caer en una cascada de seda hasta sus pies danzando hermosamente en su caída con cada paso que Kagome daba.
Ambas habían llegado al acuerdo de que ninguna quería usar tantas veces un constrictivo Kimono cuando habían empezado a hablar de vestidos de novia, de todas maneras para el apareamiento si era casi "obligatorio" estar "correctamente" vestidas como se esperaba para esa ocasión, así que al Sango decidirse por un vestido de novias occidental Kagome la había apoyado alegremente señalando que ella vestiría un vestido de Sango solo con la alteración de la cigarra y la estrella en algún lugar del vestido y Sango había saltado de inmediato a buscar diseños hasta dar con uno apropiado y hacerlo de cero ella misma, añadiendo el escudo del clan a la vista del mundo.
— Las dos estamos listas para matar — Dijo Sango sonriéndole con genuina alegría.
— Bien… tenemos algo nuevo, algo usado y yo tengo para ti, algo viejo y azul — Dijo Kagome mostrándole una caja de madera hermosamente tallada. — Esto perteneció a Mina y ya tienes algo de Yuri contigo — Dijo Kagome tocando la pulsera de oro y diamantes en la muñeca derecha de Sango junto a la pulsera con las cuentas de colores que jamás se quitaban, antes de abrir la caja y mostrarle a Sango la hermosa peineta con diseño de corona engarzada en pequeños diamantes rodeando tres grandes zafiros y hacerle una ademan/orden de acercarse más y colocarla justo en medio de su cabeza delante del velo, haciendo la ilusión de que el velo "brotaba" de la pequeña corona de oro blanco. — Ahora… tienes a nuestras madres contigo también. Ahora ni se te ocurra llorar y destruir nuestro maquillaje y mueve el culo Higurashi… tu macho te espera — Añadió Kagome sintiendo que la garganta se le cerraba y luchando contra las lágrimas.
— Vamos entonces hermana — Dijo Sango tomando el ramo de lirios de luna blancos y rosas rojo sangre, mientras Kagome extendía su brazo para Sango.
Al salir de la casa junto al templo donde había estado retocándose Sango y Kagome encontraron a Sesshomaru a quien Kagome le entregó la mano de Sango en símbolo de confianza y consentimiento de unión entre las dos casas nobles, los testigos invitados varios, familiares y amigos observaron todo con rapaz avidez mientras los medios aprobados por la casa de la Luna tomaban fotos en silencio.
— Te amo hermana — Dijo Kagome dejando ir la mano de Sango.
— También yo — Respondió Sango permitiéndole a Irasue acomodar (sin necesidad y mas por protocolo) el velo frente a su rostro, antes de iniciar su camino al altar donde Miroku la esperaba.
— Vamos querida — Dijo Irasue mirando a Kagome quien sonrió con calma y junto a la gran dama avanzó detrás de su hermana y Sesshomaru mientras entraban al templo seguidas del resto de los invitados pues los reporteros si apreciaban sus vidas (y las apreciaban mucho) no ingresarían a la boda como tal sino que esperarían a tomar las fotos después de la ceremonia y se retirarían, nunca era bueno tentar la furia de la casa de la luna sobre ellos y después de una merecida lección, tampoco la de la casa Higurashi.
— Nos hemos reunido este glorioso día frente a los Kami en el templo del atardecer para ser testigos de la unión entre lady Sango Higurashi y Lord Miroku Houshi miembros de dos grandes y honorables casas. — Decía el anciano monje con una sonrisa de oreja a oreja mostrándole al mundo lo feliz que estaba de oficiar aquella boda. — ¿Quién entrega a esta mujer?
— Yo, Lady Kagome Higurashi líder y señora del Clan Higurashi, la entrego al cuidado y protección de lord Miroku Houshi y su noble clan — Respondió Kagome en tono claro firme y fuerte, ignorando a los invitados manteniendo su completa atención sobre Sango y Miroku.
— Que así sea — Respondió el monje con genuina aprobación permitiéndoles sentarse a Sesshomaru y a ella, pues Irasue ya había tomado asiento junto a Yue, Kaede y Kirara e iniciando el ritual de matrimonio, mientras ella observaba cada etapa desarrollarse ante sus ojos muy consciente de la enorme mano envolviendo a la suya, pues desde que regresaran del altar Sesshomaru no había dado muestras de querer solarla y si era sincera ella tampoco deseaba dejarlo ir.
=== S S ===
— Bien… eres oficialmente y legalmente la señora pervertida — Dijo Kagome abrazando a Sango antes de guiarla en un fluido paso de vals que seguramente tenia alzando las elegantes cejas de mucho en el lugar pero a ellas le valía un pepino cuadrado rosa chicle, ninguno podría entender jamás lo que para ellas significaba aquella boda, algunos podrían pensar que para ellas podría significar una escalada en la sociedad e incluso una mejora en sus estilos de vida; pero estaban seriamente equivocados, era algo más importante y significativo que eso, pero claro… ninguno de ellos podrían entenderlo así que ni se molestarían en gastar tiempo, aliento y esfuerzo en explicarlo así que simplemente podían dejarlos irse al carajo con todas sus bendiciones pues no les importaba.
— Cierto…— Dijo Sango antes de echarse a reír en brazos de Kagome y ver a Sesshomaru y a Miroku acercarse a ellas.
— Mi lady vengo a recuperar a mi esposa — Dijo Miroku risueño mirando a Sango con los ojos brillantes de genuina posesividad y alegría.
— Toda tuya Houshi, pero recuerda que es mi hermana primero — Dijo Kagome cediéndole el paso riendo mientras Sesshomaru la hacía girar sin perder pie y la seguía con elegancia innata en el compás del vals.
Media hora después Kagome ya había perdido la cuenta de cuantas manos había estrechado mientras caminaba alrededor del enorme salón de baile del brazo de Sesshomaru que no parecía muy apurado en apartarse de ella cosa que secretamente la complacía y tranquilizaba, habían tantas personas que no conocía y seguramente serian gente importante que a ella le preocupaba encontrarse con algún cretino que la hiciera cabrearse y terminara causando algún escándalo internacional.
— Miko… Este quiere que mantengas la calma… el líder del clan Warhammer está aquí con varios miembros de su familia, incluyéndolo a "él" — Dijo Sesshomaru tomando finalmente una decisión respecto a lo que había averiguado en las últimas veinticuatro horas y decidiendo que él no debía ocultarle a Kagome aquello, más cuando ella había sido tan clara al negarse a estar en la oscuridad.
Junto a él Kagome se tensó ligeramente antes de relajarse y asentir para sí misma mirando ausentemente hacia el techo trabajado en bajo relieve del salón de baile, preocupando a Sesshomaru cuando su mirada de volvió triste y finalmente resignada.
— Me lo imagine… entre tanta gente importante sabía que había la posibilidad… ¿Tenemos que saludarlos verdad? — Dijo Kagome mirándolo entonces con un brillo de vulnerabilidad que se apresuró a ocultar bajo una capa de dura terquedad.
— Somos los anfitriones de Sango y Miroku — Respondió el con calma apretando levemente su mano en silencioso apoyo.
— Bien… supongo que esto se veía venir… vamos entonces y que Kami impida que la mierda explote y nos salpique o tendré que hacerte daño…— Masculló Kagome aceptando la copa de champagne que Sesshomaru le ofreció y vaciándola de dos tragos ante sus ojos brillando con genuina diversión. — Mucho daño… — Murmuró dejándose llevar hacia donde el líder del clan de su padre estaba junto a varios miembros de su familia y muy posiblemente (con su puta suerte) estaría "él" su padre desconocido (porque la información por internet al final no contaba) y su compañera… Annabelle Savage de la casa Savage en Italia, nada más y nada menos… si la mierda estallaba allí en medio de la celebración del matrimonio de Sango y ella terminaba arruinándolo todo para su hermana… ella ciertamente le haría daño a Sesshomaru… ¿No podía ir el solo o algo?... Demonios ¿Cuándo carajos se había empezado a convertir en una patética cobarde? — Vamos Higurashi… muévete — Añadió con terquedad y decisión haciendo sonreír levemente a Sesshomaru ante sus acciones.
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo
