Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.

Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"

Atentamente:

La Autora

Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)

"Con cada tembloroso e inseguro paso que tomamos desde la primera vez que logramos ponernos en pie, dejando en el pasado nuestro torpe y lento avance sobre manos y rodillas, avanzamos no solo hacia un destino en mente, sino que también que realmente avanzamosevolucionamos como personas para bien o para mal. Algunos pasos son tan inocentemente torpes, que solemos darlos por inercia y sin darle crédito o importancia alguna, sin embargo con el pasar de los años y conforme estos pasos se vuelven más demandantes, rápidos y dolorosos, comprendemos finalmente la verdadera importancia de estos y solo nos queda mirar hacia el pasado con nostalgia y lamentar no haberlos apreciado mientras los dábamos, dar un suspiro profundo y obligarnos a continuar, para entonces conscientes de la vida, con un enorme peso sobre nuestros hombros tratando de ponernos de rodillas y regresarnos al inicio cuando nos arrastrábamos por el suelo, a diferencia que esta vez la vida te pisa con saña y malicia tratando de probar nuestros límites y quebrarnos.

Miro hacia atrás, y sé que no fui de aquellas personas que dieron estos pasos sin comprender y apreciar el significado de cada diminuto movimiento, fui muy inocente alguna vez pero supongo que cuando tienes una vida como la mía aprendes a valorar cada segundo de vida para bien o para mal, aun cuando vas extirpando esa misma inocencia de nuestro sistema, para poder sobrevivir.

No, no fue fácil fui una niña completamente inocente en medio de la jungla salvaje a la que "cariñosamente" llamamos vida, mis madres se encargaron de que mi inocencia no fuera una excusa a la estupidez con un titulo condicionado, ellas sospechaban lo que venía para mí en la vida y se encargaron de darme las herramientas para sobrevivir, y lo hice.

Si… admito que en un punto de mi "entonces" corta vida estuve agotada, amargada y muy frustrada, cerca de darme por vencida aferrándome a mi terquedad, afortunadamente los Dioses pusieron en mi camino una motivación más que me obligó a seguir adelante, no solo por mi bien sino por el de ella, luego cuando necesitamos una compañera, alguien que nos acercara a las niñas que debimos haber sido, una vez los dioses vieron hacia nuestra dirección y nos fue puesta en nuestro camino en la forma de una fiera y protectora nekomata…

Es gracioso pero aun siendo lo que soy no soy exactamente una mujer religiosa, creo en los Dioses (obvio) y sigo la misma doctrina que me fue inculcada por mis amadas madres (aunque ojo estoy lejos de ser una fanática) y ahora viendo a mi amada hermana hacer payasadas junto a su flamante y pervertido esposo, una vez más inclino mi cabeza y doy gracias a todos los Dioses que miraron hacia nuestra dirección, por todo lo que nos fue concedido aun cuando no lo pedimos, incluyendo las malas experiencias que al final de cuentas nos forjaron como las mujeres que somos, sinceramente desde el fondo de mi corazón... gracias.

Ahora la vida me sorprende una vez mas y trae consigo una oportunidad de la que no me creí en posición de tener (o esperar) en esta vida, el hombre que me engendró, mi padre biológico al alcance de mi mano (literalmente) con todo lo que he vivido, no me esperaba estar hecha un manojo tembloroso de nervios y si… temor… ¿Sabe él quien soy para él, lo sabe su compañera… su familia? No lo sé… ¿Pueden ellos aceptarme tal cual soy, sin condiciones, sin juzgarme? Tampoco lo sé, lo único que sí sé, es que pase lo que pase… debo seguir adelante pues tengo demasiadas razones en mi vida para continuar mi camino, como para echarme a morir porque alguien de mi sangre me rechace… ¿Total? No sería la primera vez que alguien que se supone debería amarme sin condiciones, me rechace ¿verdad?

Así que mientras avanzo del brazo del macho que ahora sé que es mi otra mitad y a quien de alguna manera complemento, acepto su silencioso apoyo mientras me acerco a la familia que me fue negada por la vida y una puta egoísta (Esa opinión no cambiará jamás para mí, la mujer es una puta del infierno y nada lo va a cambiar) y ruego a los Dioses no cometer una burrada, como caerme de cara o empezar a reírme como idiota desquiciada o tonta de remate certificada, con mi suerte todo es posible… Si eso llegase a ocurrir, por favor alguien sea bueno y deme un par de bofetadas y corran, porque aunque las esté pidiendo para sacarme de mi miseria personal y humillación pública, no quiere decir que no me cabrearé y responderé con la misma moneda… eso de poner la otra mejilla no va conmigo, yo prefiero patear traseros, de nuevo NO SOY UNA PUTA MARTIR.

Kagome Higurashi.

Hija de Mina y Yuri

Hija del clan Warhammer

Hermana de Sango

Amiga de pocos

Amante de dos que son uno

Compañera de Sesshomaru y Yakko

Sobreviviente de la misma vida.

Simplemente "YO"

Cap. 35: Lazos.

Realmente ella no recordaba haberse sentido tan nerviosa en toda su vida y ahora se sorprendía a si misma teniendo un ataque de nervios en su fuero interno a toda regla, que aunque comprimido (en una apretada y diminuta bola en algún rincón dentro de ella) podía sentir el nudo en la garganta amenazando con ahogarla y aun así, nadie podía decir que no estaba controlando su risa histérica y las terribles ganas que tenia de gritar a los cuatro vientos en medio de aquella boda de alta jerarquía "¡MALDICION QUE BIEN ARREGALADAS ESTAMOS!" Antes de ceder y reírse histérica hasta las lágrimas, estaba controlada al punto de poder seguir avanzando tranquilamente con su mano sobre el antebrazo de Sesshomaru, siempre altivo y seguro caminando entre la marea de invitados de alto estatus social y los de clase media-baja media-alta AKA los amigos de Sango y ella, mientras la guiaba hacia ellos… hacia "El" su padre y el motivo de toda la revolución nerviosa que tenía en ese momento.

Ella sabía que no debía hacerse muchas ilusiones, ni dejarse engañar con la tonta esperanza, con la imagen preconcebida que había creado y guardado secretamente cerca de su corazón de aquel padre que tal vez "pudo" haberla aceptado y querido, aun así mientras avanzaba hacia él y su familia, caía en cuenta que había fracasado estrepitosamente en no hacerse esperanzas, y sentía lastima por la niña que había sido y aun estaba allí aferrada a la esperanza de ser amada y aceptada por su padre, aquel desconocido que nunca supo de ella, porque por la criatura que la trajo al mundo nunca sintió más que resentimiento y desprecio aun de niña cuando comprendió lo que había hecho con ella.

Ahora estaba allí con el corazón acelerado y los nervios de punta tratando de recordarse a sí misma y a esa niña aferrada a la esperanza, que en la vida real Tallon Warhammer tenía compromisos delicados (como su imagen pública y su unión a la noble casa Italiana a través de su compañera) y fuera de no saber que ella era su hija ilegitima, tampoco ella esperaba aceptación abierta de parte de él y su familia y sinceramente no podía culparlos, después de todo serian muchas (demasiadas) preguntas que los medios estarían deseosos de buscar respuestas y plasmarlas en sus periódicos y cadenas televisivas, a ella le gustaba su vida lo mas privada posible (Teniendo en cuenta que su relación con Sesshomaru ahora MUY pública y la unión de su clan al de él con la boda de Sango y Miroku) la mayor parte (sino TODA) de esa privacidad de había ido directo a la mierda, ella seguiría luchando por conservar algo de su vida personal "personal" y Sesshomaru lo sabía muy bien y ya estaba trabajando en ello.

Con conocerlos será suficiente para mi… y si me atreviera a decirle quien soy, puedo vivir el resto de mi vida con su silenciosa aceptación y tal vez si está dispuesto, su amistad… kami sabe que a estas alturas de mi vida, no sabría qué hacer con un verdadero padre que me regañe o me ponga horas de entada y salida… y kami no lo permita se ponga a tratar de proteger mi "virtud" kami-sama… cuando estas acostumbrada a ser dueña y señora de tu vida desde niña, es muy difícil respetar figuras de autoridad de , que no seas tú mismo… o ceder y yo ya soy una condenada figura gigante de autoridad Pensaba Kagome suspirando distraídamente dejándose guiar por Sesshomaru mientras ignoraba al resto de los invitados deseosos de entablar conversación con el o los desesperados que trataban de saciar su curiosidad sobre ella y su posición junto a Sesshomaru.

=== S S ===

Mientras guiaba a Kagome entre los distinguidos invitados, Sesshomaru miraba alrededor portando una expresión de engañoso aburrimiento, observando tras su máscara impasible a todos aquellos que los rodeaban mientras avanzaban con calma entre la gente (después de todo nunca estaba demás estar alerta), así que mientras pasaban junto a otro nutrido grupo de hombres machos y algunas hembras de poder que conversaban de política, cifras y bolsas de valores, no pudo evitar recordar la pequeña pero importante reunión que había sostenido el día anterior.

=== Inicio Del Flash Back===

Él no era conocido por su estupidez, y aunque había cometido una serie de ellas justamente con su compañera, no quería decir que él había perdido facultades y se había entregado a la estupidez, a su edad era un macho adulto joven y viril. Así que apenas Jaken finiquitó los detalles Sesshomaru se encontró frente a Thor Warhammer.

El jefe del clan Vikingo era un hombre gigante de su misma estatura con el porte típico de un guerrero Vikingo curtido en batalla de largos cabellos rubios y los ojos de su compañera, que apenas lo había visto hacer acto de presencia en el salón de Lord Brodrick Rosevelt, se había puesto de pie cuan alto era seguido de cerca por el mismísimo lord Brodrick Rosevelt, lord Balder Warhammer y finalmente lord Tallon Warhammer y su compañera la única hembra del clan Warhammer que podía suponer una verdadera amenaza para Kagome, por lo que él tenía interés personal de aclarar varios puntos con aquella dama y en especial con su bestia antes de arriesgarse a poner a su compañera ante la Okami europea, y era la única razón por la que la hembra había sido incluida en aquella reunión.

— Lord Sesshomaru — Saludó Thor Warhammer con una venia apropiada, ellos estaban claros en un punto y era justamente en que les gustara o no, debían respetar los protocolos, en especial con este Daiyoukai en particular, además estaba la Seidkona sangre de su sangre, la hija perdida y negada a su clan y no podían arriesgarse a perderla de nuevo ahora que estaban tan cerca de contactar con ella y con suerte ganar su aceptación, todos estaban claros en que ellos le habían fallado al no encontrarla todos esos años.

— Lord Thor — Respondió Sesshomaru sin emoción alguna mirando fijamente a los ojos azules tan parecidos a los de su amada miko y sosteniéndole la mirada sin pestañear como el depredador que él era durante cuarenta segundos exactos, hasta que el orgulloso vikingo pareció caer en cuenta de que inconscientemente él estaba retándolos abiertamente a Yakko y a él, al sostenerle la mirada y con un ligerísimo asentimiento el hombre desvió su mirada poniendo fin al reto accidental.

— Por favor tomemos asiento — Invitó Lord Rosevelt actuando de mediador entre ellos.

De inmediato, todos tomaron asiento justo después de que Lady Anabelle Savage hizo lo propio guiada por su esposo, y entrando de inmediato en modo "anfitriona" asegurándose de que cada uno de ellos tuviera en sus manos una taza de té negro, o para sus efectos sake de demonio o hidromiel.

— Este Sesshomaru no va a irse por las ramas… usted estuvo en el café de la compañera de este ayer con un grupo de su parentela. Ustedes saben de Kagome — Dijo Sesshomaru con calma sin molestarse a probar el oscuro brebaje que le fue ofrecido, mientras estudiaba las reacciones de los presentes, en especial del anciano que levanto la barbilla tercamente lanzándole una mirada tan parecida a la de Kagome que tuvo que contenerse de poner los ojos en blanco y soportar estoico a Yakko rugir de risa en un rincón de su mente, mientras señalaba que ella realmente era toda una Warhammer y de allí había heredado aquella condenada terquedad que los traía a ambos locos en las palmas de sus delicadas y fuertes manos.

— La casa de la luna sabía sobre una hija de nuestro clan y no se nos informó — Dijo el anciano Balder Warhammer con un borde de contenida rabia.

— No corresponde a la casa de la Luna informar sobre ese tema sin autorización de la dama en cuestión, no se puede interferir en la decisión de la líder de la casa Higurashi en asuntos estrictamente personales, incluso la mismísima corte no puede interferir. — Respondió Sesshomaru con seca calma atravesando sin piedad al hombre mayor.

— ¿Entonces que estamos haciendo aquí? — Preguntó Tallon Warhammer finalmente atrayendo hacia el todo el poder de la mirada del señor provisional de la casa del Oeste y señor pleno de la casa de la Luna, sintiendo por primera vez en su vida el peso de la atención de un verdadero depredador poderoso que lo observaba sin pestañear y parecía juzgar si era digno o no.

— Cuando ustedes fueron hasta su negocio e interactuaron con ella sin comunicarse con este Sesshomaru como su legítimo compañero, le dieron a este todo el derecho de organizar esta reunión. —Respondió Sesshomaru secamente mirando al anciano que había estado en el café de Kagome.

— Es parte de nosotros, una parte que se nos fue negada hasta ahora, todos teníamos curiosidad de conocerla, de verla, de estar cerca de ella, se nos negó toda su vida… teníamos que verla con nuestros propios ojos. — Respondió el anciano Balder Warhammer con vehemencia mientras tercamente se cruzaba los enormes brazos por el amplio pecho.

— Hnn… ¿Ustedes aceptaran a la mujer que ella es, sin juicios ni expectativas, sin demandar nada de ella? — Preguntó Sesshomaru mirando fijamente a cada uno de ellos hasta posar su mirada en la única hembra. — ¿Lady Savage… la aceptará como la legítima hija de su compañero, que ella Kagome Higurashi la compañera de este Sesshomaru es?

— Ella es la primogénita de mi compañero, si ella lo acepta será un honor para nosotras llamarla nuestra hija — Respondió la hembra de inmediato, ella y su bestia ya se habían reconciliado con aquella idea desde el las palabras de su suegra y la misma imagen de la mujer tan parecida a su amado compañero. Si era sincera consigo misma, desde aquella llamada telefónica en medio de la madrugada y la proyección de la primera imagen de la joven mujer hasta poner sus pies una vez más en Nipón, ella se había preparado junto a su bestia para reclamar a la mujer como propia por amor a su compañero.

— Ella no viene sola mi lady, ustedes comprenderán muy pronto que Kagome Higurashi es una hembra alfa entre las alfas, incluso la honorable y poderosa madre de este la reconoce como tal, Kagome ha reclamado como suya a Sango Higurashi su hermana adoptiva y a la nekomata que ha sido compañera y protectora de ambas desde niñas y no está dispuesta a renunciar a ninguna de ellas. — Explicó Sesshomaru con calma.

— Entonces nuestro clan ha ganado a dos hijas y una feroz guardiana — Respondió de inmediato Thor lanzándole una mirada de genuina convicción a Sesshomaru, era obvio que él no tenía problemas en recibir de brazos abiertos a Kagome y a los que venían con ella.

— Entonces… tendremos dos hijas crecidas compañero — Respondió Annabelle aferrando la mano de su compañero en la suya y dedicándole una mirada llena de completa calma y aceptacion.

— Dos hijas… y una guardiana — Repitió Tallon perplejo aferrando la mano de su compañera en la suya cuidándose de no aplastarla. — ¿Quién cuidó de ellas, tenemos mucho que agradecerle… si ellas nos aceptaran, podemos organizar una reunión… y su madre, que fue de ella… quien es? — Soltó una pregunta tras otra mirando a Sesshomaru quien permanecía impasible.

— Esas preguntas solo puede responderlas ella, este solo quería asegurarse de que no representarían un peligro para ella — Respondió Sesshomaru con calma, sin dejar traslucir nada mientras Yakko señalaba la pregunta que Tallon había hecho sobre la concubina cargada de duda y rencor, evidenciando así la artimaña a la que la concubina seguramente usó en un vano intento de comprometer al hombre Vikingo.

— Nosotros no…

— No pueden culpar a este por ser cauteloso, no esperen que este se disculpe por eso, la seguridad de la compañera de este es primordial, así que no debe ser para ustedes una sorpresa que este Sesshomaru les diga desde ya, que no va a renunciar a ella ni hoy, ni mañana, ni nunca, así que hija, nieta, o no la mujer es nuestra y no estamos dispuestos a cederla — Señaló Sesshomaru con mortífera calma dedicándoles una gélida mirada que prometía los fuegos del infierno a quien intentara separarla de ellos.

Ante él la fracción del Clan Warhammer presente, intercambio miradas y sabiendo que sería inútil discutir ese punto, aceptaron en tenso silencio que luego sería roto por el anciano preguntando cuando podrían conocerla de verdad y sin engaños de ningún tipo, lo que trajo una larga y calurosa discusión que los mantuvo deliberando durante las siguiente hora y media para ponerse de acuerdo.

=== Fin de Flash Back ===

De reojo Sesshomaru observó a la mujer que iba de su brazo bebiendo de la atractiva y poderosa imagen que ella sin mucho esfuerzo proyectaba, una vez más dividido entre la necesidad de cubrirla de los ojos imprudentes de otros y el orgullo de mostrarla al mundo y reclamarla como suya de una vez y para siempre.

Sabía que debía estar orgulloso de la mujer a su lado sobre todo porque a pesar de estar echa un manojo de nervios, su miko estaba erguida en toda su estatura, caminando con la frente en alto y sonriendo educadamente a todo aquel que se interponía entre ellos y su meta.

— Realmente esos dos están locos — Dijo Kagome mirando con indulgencia a Sango y a Miroku bailar en medio de la pista un rápido Twist que Miroku había retado a Sango a Bailar en el hermoso vestido de novia y los tacones de diez centímetros sobre los que en aquel momento hacia equilibro con impresionante experticia, capaz de arrancarle lagrimas de envidia a una modelo de pasarela al no mostrar signos de irse de cara al suelo, a pesar de sus animados movimientos de baile.

— Están hechos tal para cual — Señaló Sesshomaru observando a lo lejos a Miroku levantar a Sango como si fuera una pluma y lanzarla al aire como si fuera una muñeca de trapo, dar una fluida vuelta completa y atraparla de nuevo sonriendo como un desquiciado junto a su ahora esposa.

— ¿Está todo listo para ellos? — Preguntó Kagome mirándolo de reojo y chocando con la dorada mirada de Sesshomaru de inmediato.

— Todo en orden — Respondió el sin ofenderse porque ella dudara al punto de preguntar, él sabía perfectamente que eso solo mostraba lo nerviosa que estaba.

— Si empiezo a tartamudear o a hablar pistoladas, se bueno y desmáyame te perdonaré, y te compensare muy bien y si me da dolor de cabeza a causa de tus métodos de desmayo, posiblemente vaciare algún laxante en tu té o tu comida — Susurró Kagome conteniendo la risa histérica que tenía atascada en el pecho sabiendo que si le daba rienda suelta empezaría a reírse como una loca de carretera muy drogada y terminaría rompiendo en lágrimas hasta inundar todo el lugar, mandando a la mierda la hermosa boda de su hermana, arruinándola y asegurándole una cita segura con el tatuador de confianza después de tomarse lo que encontrara en el lugar y en casa.

Mujer… este Sesshomaru no necesitaba esa amenaza de tu parte… mantendrás tus manos lejos de las tazas de té y la comida de este hasta que esa amenaza pierda completo efecto — Dijo él en tono deliberadamente pedante, mientras dentro de el Yakko solo podía reírse a mandíbula batiente ante la amenaza vacía de su compañera que era muestra de cuan tensa estaba en ese momento y empezando a planificar como "relajarla" después de cumplir sus papeles de anfitriones en aquella velada, que marcaba no solo el inicio del regreso del clan de sombras y la casa de la luna oscura, sino que sentaba las bases de su misma futura atadura con su amada compañera.

— Bien… macho odioso… se así conmigo, tendrás que comer en la calle hasta nuevo aviso — Masculló Kagome lanzándole una mirada divertida, pues ambos sabían que ninguno estaba hablando en serio, Kagome sonrió y finalmente se obligó a calmar sus nervios antes de volverse a mirar hacia el grupo de hombres gigantes rodeando a un grupo de variopintas mujeres y hembras que los observaban con atención unirse en paso lento pero seguro hacia su grupo.

Todo va a estar bien — Dijo él en un calmado susurró solo para ella envolviéndola con su Youki y apretándolo ligeramente alrededor de ella, mientras Yakko gruñía por lo bajo en un claro intento de calmar los nervios de su compañera.

Al llegar finalmente hasta el grupo de hombres gigantes (de cabellos rubio platino al negro azulado) esquivando expertamente a los invitados deseosos de entablar conversación con Sesshomaru y muy curiosos de saber quien carajos era ella y de donde había salido para empezar. Kagome pestañeo un par de veces primero con un deje de confusión que dio paso de inmediato al reconocimiento y un borde de shock, conteniendo las ganas de estrellarse la palma de la mano contra el rostro "con fuerza" al no reconocer a simple vista lo que estuvo ante sus ojos y que era ridículamente obvio, "los ancianos que habían estado en su café"… eran parte de su familia paterna y ella no se había dado cuenta distraída con su negocio, la boda de Sango y cierto sensual y delicioso Daiyoukai.

Perdida en el espacio, que bien Kagome Higurashi te felicito y te congratulo… ¿Qué será lo próximo despertar junto a Sesshomaru después de una maratón de sexo húmedo y salvaje y preguntar quién soy, quién eres? Diablos… necesito terapia, MUCHA terapia Mascullaba abofeteándose en su fuero interno por no haber notado lo obvio, es decir el anciano tenía el mismo tono de azul de ojos que ella y la mujer la línea de la mandíbula y el arco de sus cejas. ¿Qué quería exactamente un maldito cartel 15 metros de ancho por 5 de alto con luces de neón intermitente con música de fondo que dijera "familia Warhammer" aquí?

— Lord Rosevelt, lord Warhammer este asume que aún no conocen a la hermosa compañera de este Sesshomaru, Lady Kagome Higurashi — Dijo Sesshomaru tras apretar ligeramente la mano de Kagome en su poder arrancándola de su sesión mental de bofetadas. (No que el supiera que estaba en esas o lo más seguro era que la sacara de allí directo a alguna institución psiquiátrica) aunque el ya sospechaba que estaba completamente loca y hasta ahora no parecía tener problemas con su grado de locura, por el contrario parecía apreciarlo y disfrutarlo, eso si sus aullidos de placer eran una señal.

— Mi lady Higurashi es un verdadero honor conocerla finalmente — Dijo el hombre de cabellos rubios dorado, extendiendo una enorme mano hacia Kagome quien contrario a lo esperado, en vez de colocar sus dedos sobre su mano abierta esperando una respetuosa venia de su parte, ella simplemente estrechó la mano del gigantesco rubio de ojos verdes en un firme apretón mientras sonreía abiertamente mirándolo franca y directamente a los ojos, sorprendiéndolo por completo con su franqueza y humildad, sintiéndose a su vez renovado ante ella, como si la seidkona en ella le otorgara su bendición y renovara algo en el que no sabía que necesitaba ser renovado.

— Por favor solo Kagome, no soy mujer acostumbrada a ser tratada con formalidades — Dijo Kagome con una calma que no sentía, dando gracias al cielo por no ser del tipo de mujer que le sudaban las manos cuando estaba nerviosa o bajo estrés de alguna índole, ahora eso quería decir que en cuanto pudiera poner sus manos sobre su depósito de chocolate, licor de demonio y Sesshomaru en la privacidad de su casa se daría festín de los tres (y él seguramente haría el sacrificio con honores)

— Honra a su casa con su noble humildad mi lady, mas es un poco difícil no otorgarle el título que le corresponde teniendo en cuenta su posición como líder de su noble clan, hembra alfa y por supuesto, su lugar junto a lord Sesshomaru aquí presente — Respondió lord Rosevelt dedicándole una ligera venia respetuosa a ella y a Sesshomaru junto a ella. — Mi lady permítame presentarle al jefe de mi clan materno, lord Thor Warhammer — Añadió entregando la mano que aun sostenía al alto hombre rubio como el sol quien sosteniendo su mano con sumo cuidado le dedicó de inmediato una mirada evaluativa mientras sonreía con genuina y franca alegría que ilumino sus ojos azules muy familiares para ella.

— Un placer conocerla — Dijo el hombre con franca sinceridad.

— Lo mismo digo lord Warhammer… — Respondió Kagome sintiendo su corazón acelerarse extrañamente al ver un ligero brillo de tristeza opacar los ojos alegres del hombre gigante frente a ella.

Para ella, viéndolos ahora observarla con "demasiada" atención que en otra época habría sido molesta-rayando-en-lo-grosera era obvio que ella no tendría que ingeniárselas en una incómoda velada en explicarles nada, porque por la forma en que estaban observándola en ese momento quedaba claro para ella, que ellos ya sabían quién rayos era ella, mas ellos no podían esperar que ella simplemente se lanzara sobre ellos a abrazarlos y a besarlos, cuando antes que nada no sabía nada mas de ellos que lo que decía la prensa, internet, o en el caso de su padre y algunos otros miembros de la familia Warhammer, "los libros de historia" además estaban en medio de un evento que había pasado de ser una boda tranquila e intima a una boda de alta sociedad en todo el sentido de la palabra y que de la nada ella apareciera abrazando y besando a los Warhammer como si no hubiera mañana, solo traería más atención de la que ya tenía o quería para ellos o para sí misma.

Además aquel día Sango y ella habían saltado de lleno directo al fuego social, lo cual quería decir que los ojos del mundo entero estaban sobre Sango y por añadidura sobre ella, teniendo en cuenta que quien la había escoltado era nada más y nada menos el macho más cotizado de la altísima y nobilísima sociedad (nótese el sarcasmo) y todos estaban deseosos de saber de dónde habían salido Sango y ella, pues no todos los días un par de desconocidas aparecían de la nada y atrapaban al señor de la casa de la luna la casa más noble entre todas y el príncipe y señor del clan de Sombras, por lo que no necesitaba echarle más leña al fuego, si habría interacción entre ellos seria en la privacidad de alguna reunión y allí se finiquitaría como sería la interacción entre ellos, ella los dejaría decidir a ellos, ¿Total? Ella no tenía que responder a la sociedad, solo tenía a Sango, Kirara un puñado de amigos y ahora a Sesshomaru y su familia, los Warhammer tenían una amplia familia y la atención política y social que demandaba mucho de ellos y ella no se convertiría en una mancha para ellos, solo por satisfacer el deseo/necesidad de interactuar con ellos en público, podía conformarse con una relación/amistad mas privada.

— Mi compañera Slavica — Dijo el hombre sonriendo a la hermosa y mística Okami de cabellos negro carbón y de profundos ojos verdes surcados de oscuras y largas pestañas que la miraba con genuina curiosidad.

— Es un placer conocerla — Dijo la hembra tomando la mano de Kagome con delicadeza estrechándola y mirando a Kagome a los ojos, abriendo los suyos al sentir el poder de Kagome y de inmediato inclinar ligeramente la cabeza hacia la izquierda desviando su mirada en una clara señal de sumisión que no paso desapercibido para nadie.

— Lord Tallon Warhammer y lady Anabelle su compañera — Dijo Sesshomaru dedicándoles una mirada cortante que parecía demandar agilizar las presentaciones, ellos podían sentir a Kagome tensarse cada segundo que pasaba a través de la marca de compromiso que habían puesto en ella y ni a él ni a Yakko les hacía mucha gracia.

— Un placer conocerla Lady Kagome — Dijo Anabelle dedicándole una ligera mirada confundida a su compañero y sonriéndole abiertamente a Kagome mientras a su vez tomaba el lugar de Slavica y responder igual que la hembra antes de ella al comprender de primera mano el alcance del poder de la mujer ante ella.

— El placer es todo mío Lady Anabelle, Lord Tallon — Dijo Kagome obligándose a mirar fijamente al hombre que clavaba su mirada en ella sin entrar en pánico a pesar de que en su pecho su corazón estaba tan acelerado que no se extrañaba que saliera por su boca dente de todos ellos.

— Es una verdadera alegría y honor conocerte… finalmente — Dijo en tono ronco y bajo el enorme rubio mirándola con el mismo tono de azul reflejado en sus ojos mostrándole también el coctel de emociones que lo embargaban en ese momento haciéndola sentir como si un enorme peso desaparecía de sus hombros al ver reflejado los mismos nervios y dudas en los ojos de aquel hombre… su padre.

— Lo mismo digo… espero saber más de ti… y de todos ustedes — Dijo Kagome extendiendo su mano hacia su padre, sintiendo de golpe una frenética necesidad de tocarlo y reafirmar que el realmente estaba allí físicamente frente a ella y no era producto de alguna loca alucinación o algún sueño porque, ¿Cuántas veces de niña no había soñado con un hombre sin rostro que la había llamado hija, que había sostenido su mano a través de las peores temporadas de su vida mientras trataba de sobrevivir en medio de las calles, de la salvaje jungla que la pulida imagen de la cosmopolita Tokio escondía, el padre sin rostro que la abrazaba amorosamente y le susurraba que todo estaría bien, que él la protegería, que la amaba y la aceptaba? Solo para despertar a la cruda realidad, volando en fiebre y llorando amargamente la traición de su propio subconsciente que deseaba realmente tenerlo allí y sintiendo la ausencia del padre que nunca, tuvo tirar de su misma alma dolorosamente, respirar y seguir su camino en resignación, ella jamás pensó que realmente estaría allí frente a él pero allí estaba ahora y necesitaba tener contacto físico con él para poder creer que era real, tal vez ya estaba más loca que una cabra y no lo sabía, aun así estaba tan cerca de estrechar su mano por primera vez, de confirmar que finalmente estaba allí al alcance de su mano.

¡Higurashi-san! — Dijeron hacia su izquierda antes de registrar una pálida mano de aspecto débil y frágil sostener su muñeca impidiéndole tocar a su padre, que se había quedado con la mano extendida mirándola tan sorprendido como se imaginaba estaba ella, mientras escuchaba el gruñido bajo de Sesshomaru, Lady Anabelle y Lady Slavica, sintiendo que alguien tirar de ella con un seco movimiento, logrando apenas volverla ligeramente hacia la persona que estaba hablándole y de repente Kagome se encontró bajando la mirada para chocar con un par de ojos negros cargados de malicia, ojos familiares.

De inmediato pudo sentir la energía de aquella persona tratando de someter la suya e instintivamente en un firme y seco giro de su muñeca se encontró sosteniendo con toda su fuerza bruta, la muñeca de la persona cuya mano antes la había sostenido a ella, dedicándole una mirada fría, cortante e impasible conteniéndose de gritar a los cuatro vientos al registrar las facciones completas del hombre que ahora sostenía en un puño de hierro mientras lo empujaba alejándolo de ella.

Bajo ningún concepto vuelvas a poner tus manos sobre mi monje corrupto — Siseó Kagome con furia dejando caer sus poderes con saña sobre el hombre que ahora la miraba como un venado frente a un peligros y muy furioso depredador a punto de despedazarlo sin compasión alguna, y ciertamente ella no sentía ni una pizca de compasión por el hombre frente a ella.

— Esta atacand…

— Este cree haber escuchado que ninguno de ustedes tenía permitido acercase a Lady Higurashi monje Goro, especialmente usted — Dijo Sesshomaru destilando suficiente furia en cada palabra como para poner a correr a un Taiyoukai por su vida, dando un paso al frente y deliberadamente colocándose junto a Kagome y cubriéndola a medias con su cuerpo, haciendo palidecer al monje en cuestión y conteniendo apenas a Yakko y a sí mismo de acabar con aquel condenado monje que se estaba convirtiendo muy rápido en una molesta espina en su costado.

— Lady Azakura dijo que no podíamos acercarnos a la "sacerdotisa consagrada" al templo Higurashi, pero ella no está consagrada a ningún templo así que no se le puede calificar como "sacerdotisa" y la limitativa no aplica entonces mi lord — Señaló el monje con despectiva altanería, el seguía opinando que la mujer no debía estar junto al Daiyoukai aquello era la peor aberración existente después de la unión de Midoriko al Okamiyoukai extranjero.

— Eso es lo más ridículo que he escuchado en mi vida y vaya que he tenido que escuchar una buena cantidad de ridiculeces — Dijo Kagome destilando mofa y sintiendo su estomago dar un bandazo rítmico, sus ojos dilatarse y contraerse con los latidos de su acelerado corazón y el sudor frio que la recorría de los pies a la cabeza en ese momento, conteniendo las ganas de maldecir al sentir los claros signos de una poderosa visión inminente, justo allí en medio de la boda de Sango con todos los ojos sobre ellas, allí cuando el pánico y el sentido de supervivencia le exigía que purificara al maldito monje frente a ella hasta que no quedara de él siquiera una partícula de ceniza que diera fe de su existencia.

Suéltalo… sueltalo ahora, déjalo ir cariño — Le pareció escuchar decir a su padre mientras sentía algo suave pesado y frio deslizarse sobre su muñeca izquierda que de inmediato latió una, dos, tres veces y un manto tibio pareció caer sobre ella y de inmediato su estomago se calmó y las señales de la poderosa visión que amenazaba con destruir todo por lo que había trabajado retrocedieron de golpe y se hicieron tolerables y de alguna forma manejables a pesar del ligero vértigo que aun sentía, dejando ir la muñeca del hombre que había tenido presa en su agarre, de inmediato como si este quemara.

— Me insulta — Dijo el monje sobándose la muñeca liberada de su agarre y sacándola de su letargo haciéndola preguntarse si se había imaginado todo aquello.

— Me insulta usted al poner sus manos sobre mí, tratar de mangonearme y para cerrar con broche de oro ignorar mi estatus como sacerdotisa consagrada que soy — Dijo Kagome secamente irguiéndose cuan alta era y obligando al monje a levantar la mirada aun más para poder verla a la cara, dedicándole una fría mirada que prometía los fuegos del infierno si se atrevía a tocarla de nuevo.

— Usted no…

Lady Kagome Higurashi ultima sacerdotisa de la rama principal clan Higurashi con un verdadero y poderoso don espiritual en más de 500 años, consagrada al templo del atardecer al tercer día de nacida… Según mis registros, aquella mañana cuando fue presentada al templo del atardecer la ultima Miko del noble clan Higurashi, la pequeña Miko destruyó un extraño sello que se manifestó con su presencia alrededor del Dios árbol "Goshinboku" y luego la más pura luz que estos viejos ojos han visto retrocedió dentro de la niña recién nacida para no volver a manifestarse hasta los quince años cumplidos cuando el Goshinboku una vez más floreció — Dijo con calma el monje Toya, quien apareció junto a Lady Irasue y Lord Yuemaru, dedicándole una profunda mirada de amonestación al monje Goro quien para entonces portaba un intenso sonrojo de furia y vergüenza.

— Si hace una escena en la boda de mi hermana, monje corrupto o no, voy a dejarlo morado de los pies a la cabeza — Dijo Kagome en fría clama pero con un deje de furia tan claro como el agua para aquellos lo suficientemente cerca para percibirlo.

— ¿Me está amenazando? — Preguntó el monje en tono chillón preguntándose porque nadie notaba el altercado comprendiendo finalmente el error que había cometido al abordar a la mujer no solo en la boda de su hermana sino frente al Daiyoukai y el Clan Warhammer, maldiciendo en su fuero interno al comprender tardíamente que Lord Brodrick en efecto había presenciado todo el altercado, el no había podido evitar abordarla, la mujer era como una llama brillante comandando la atención de todos y en había caído en su fulgor como un amateur.

— No como cree… — Dijo Kagome en tono ligero soltándose de Sesshomaru y acercándose al monje lo suficiente para resultar aun mas intimidante — Yo no lo amenazo… yo le prometo que lo dejaré morado de pies a cabeza si arruina la boda de mi hermana… — Dijo Kagome dedicándole una mirada fija antes de sonreírle con mofa y comprensión al registrar lo que el tonto estaba intentando inútilmente hacer y dejando ir su Reiki concentrándose en el hasta sentir una ruptura en el aura del hombre frente a ella — Por cierto, para poder sellar mis poderes, primero tienes ser más fuerte que yo y bueno tienes que tener poderes propios Goro-san… su inútil amuleto/conductor ya no sirve ni volverá a funcionar — Señaló Kagome logrando que la atención recayera en el kotodama de cuentas que de la nada parecía haber aparecido ante los ojos de todos y que se corroía con rapidez ante los ojos de los Warhammer, lady Irsue, lord Yuemaru, el monje Toya, Sesshomaru y ella.

— Retírate monje falso y si tratas de hacer un escándalo aquí, esta Irasue acabara contigo tan rápido que nadie notará tu partida de este mundo, el conclave de monjes perdonará a esta y hasta lo agradecerán al ver cómo has traicionado todas sus creencias, Lord Yuemaru escolte al hombre fuera de la celebración — Dijo Irasue entrelazando su brazo con el de Kagome mientras Yuemaru se encargaba de la petición tan rápido, que el monje solo pudo boquear estúpidamente mientras lo escoltaba fuera del lugar alegando a quienes preguntaban que el monje se sentía muy enfermo y lo enviaría a su templo.

— Bien querida, al menos no nos aburriremos contigo — Comentó Lady Irasue con mofa, mirando a Kagome y luego a Tallon Warhammer.

— Supongo… pero que conste que eso no fue culpa mía yo solo estaba por aquí disfrutando de la velada — Murmuró Kagome cruzándose de brazos n un ligero puchero indignado y observando con marcada confusión la pulsera de plata de tres dedos de grueso con intrincados patrones de lo que parecían ser runas talladas en patrones intrincados y parecían brillar ante sus ojos con un fulgor ligeramente azulado y las piedras preciosas talladas y engarzadas a la pulsera que a su parecer emitían un zumbido bajo y tranquilizador.

— Ahhh querida pero claro que no fue tu culpa…— Dijo Irasue golpeando ligeramente los dedos de la mano derecha de Kagome en consoladora mofa, mientras Sesshomaru tomaba la mano izquierda estudiando la nueva joya sobre su dama, sonriendo internamente, su cachorro no había pasado por alto las acciones del alto Vikingo y tanto ella como Kimi sabían muy bien de que se trataba aquella reliquia, respondiéndole sin preguntar un par de incógnitas que aun tenía sobre la hembra junto a ella. — Lord Tallon años sin verlo nuevamente por Nipon… esta espera que usted y su clan nos acompañen pronto a una reunión privada ¿En?… — Añadió Irasue mirando a Kagome con una clara pregunta brillando en sus ojos dorados, dejando claro para todos que la gran dama estaba dándole la apertura a Kagome de finiquitar el encuentro si así lo deseaban.

Una semana, Sango estará de regreso y podremos hablar, mientras tanto son bienvenidos a mi café tantas veces como quieran… — Respondió Kagome mirado a los Warhammer. — Pero igual les voy a cobrar y avisen para no quedarme de nuevo sin Pie y Rolls de canela a mis clientes también les gustan — Añadió Kagome dedicándoles una sonrisa picara a los ancianos que a su vez sonrieron, y arrancándoles estruendosas carcajadas a los hombres Warhammer donde pronto de unieron las mujeres y por supuesto Kagome.

— KAGGGGG NO VOY A TIRAR ESTA COSA SIN TIIIIIII — Escucharon decir a Sango por los altavoces seguido de las risas de los invitados al ver a la novia ofendida agitando el ramo de reemplazo que se suponía iba a lanzar.

— Voy... voyyyy, kami el deber de una hermana nunca termina… — Dijo Kagome soltándose de los dos Inus albinos antes de dedicarles una sonrisa a su padre y al resto de su familia antes de avanzar como una mujer con una misión hacia la novia, mascullando algo que había sonado claramente a "¿Para qué el condenado ramo?… igual me voy a quedar a Sesshomaru… voy San-san" — VOYYYY — Soltó al final seguida de cerca por el aludido Inu, su madre, Yue (que ya había regresado), el monje del templo del atardecer y un contingente de Warhammer riendo por lo bajo ante sus acciones.

Ante los distinguidos invitados, Sango engañó varias veces a las jóvenes deseosas de contraer nupcias antes de lanzar el ramo con tantas fuerzas que durante un espacio de tres segundos de silencioso Shock lady Irasue se encontró pestañeando confundida, mirando el ramo en sus manos con una ligerísima casi imperceptible expresión de perplejidad antes de erguirse cuan alta era y dedicarles una mirada altanera que parecía decir ¿Y… que miran insolentes? sostener el ramo con orgullo para luego entregárselo a Kagome, quien estalló en francas carcajadas rompiendo la tensión y arrastrando al resto de los invitados a reír con ella, luego Miroku había dado un buen espectáculo para retirar el liguero de la pierna de Sango y entregárselo a Sesshomaru con un pícaro guiño murmurando algo que sonó sospechosamente a "muéstrales como se hace" y empujarlos a continuar la MUY interesante tradición humana, de colocarle el liguero a la dama con el ramo, por lo que Kagome y él terminaron de espantar cualquier sombra de dudas sobre la relación que cualquiera a esas alturas pudiera tener, cuando Sesshomaru colocó el liguero en la pierna de Kagome y se aseguró de subir lo más que el vestido le permitía, lo cual fue una suerte (o deliberada intención de Sango) que este fuera de falda amplia y no terminó exponiendo el cuerpo de Kagome al mundo.

=== S S ===

Tallon Warhammer no podía evitar que sus ojos siguieran a la elegante mujer que después de aquella graciosa puesta en escena con el liguero, bailaba con el Daiyoukai en un abrazo intimo, no hacía falta mucho para ver que el macho estaba total y completamente dedicado a la joven mujer y si bien sentía alegría y alivio por eso, también sentía un golpe de tristeza, rabia y si celos, aquella era su hija, la hija que le había sido negada y ahora era una mujer hecha y derecha, con un macho Inuyoukai que la reclamaba como propia, y al que por lo que podía ver pronto estaría emparejada, ella ya no era una niña a quien cuidar y proteger, si su promesa a aquel monje corrupto era una señal la mujer SU hija, sabía muy bien cómo defenderse y eso lo enorgullecía y le preocupaba enormemente, ella sabia como defenderse… Pero ¿Por qué sabia como defenderse? Había mucho que él desconocía sobre ella y eso le pesaba considerablemente.

— La reliquia esta sobre ella — Dijo Balder Warhammer observando a su nieta bailar y reírse despreocupadamente, mientras el serio y poderoso Daiyoukai susurraba algo a su oído.

— Si… justo a tiempo de salvarla de sí misma — Respondió Thor por él mientras Tallon solo asentía en silencio, viéndola reírse pícaramente y soltarse de Sesshomaru e intercambiar pareja con su hermana, y veía como la sonrisa del novio mutaba lentamente a una mueca de terror, era obvio para el que su dulce hija estaba amenazando al Inu negro con mucho dolor si le hacia algún daño a su hermana, lo cual confirmaba lo que ya el Daiyoukai les había señalado, su hija amaba a la Taijiya como si fuera su hermana de sangre y el Inu negro lo sabía y no se ofendía con sus amenazas, al parecer las esperaba si la risa mezclada con el profundo respeto y aceptación absoluta, brillando en los ojos del macho eran una señal.

— Ella sabe quiénes somos — Dijo Anabelle con ligera calma observando al objeto de la atención de la familia Vikinga, preguntándose internamente si las expectativas que en el fondo su compañero tenia sobre la mujer serian cumplidas, su hombre era un enorme y suave oso de felpa, con un corazón tan dorado como sus cabellos y al igual que todos los hombres Warhammer amaba a su hija, el que no la hubiese conocido y tratado hasta ahora no suponía un problema, ellos la amaban y ella no deseaba que la mujer los hiriera consciente o inconscientemente. (Especialmente a su Tallon).

— ¿Crees que nos acepte? — Preguntó Tallon sintiendo la inseguridad hacer presa de él, mientras apretaba en su mano la mano más pequeña de su compañera que apenas le daba por el pecho, cuidándose de no cortarse con las afiladas garras de su compañera.

— Hijo mío, en una semana estaremos hablando con la muchacha, ella desea que la mujer que ha adoptado en su corazón como su hermana este allí y sea parte de esta reunión crucial para todos nosotros y mientras tanto nos ha invitado a su negocio, si ella no estuviera abierta a aceptarnos no habría hecho ninguna concesión, ahora queda de nuestra parte demostrarle que nosotros deseamos ser parte de su vida y que ella y los que ama sean parte de la nuestra — Dijo Ignis Warhammer dedicándole una mirada a su hijo sonriendo desde su corazón.

Su hermoso hijo a pesar de ser un hombre experimentado aun le faltaba mucho para poder entender el complicado y misterioso mundo de la mente femenina, que ni aun los Youkai con todos los siglos de vida han podido descifrar por completo, afortunadamente ellas podían ser benévolas de vez en cuando y dejarles caer una señal para guiarse.

— Madre tiene razón querido, ella está dispuesta — Dijo Anabelle con calma colgándose de su brazo y recostando su cabeza sobre su amplio y musculoso pecho.

— ¿Entonces porque me siento denegado de algo, vacío? — Pregunto Tallon manifestando abiertamente el vacío que sentía que había quedado entre ellos.

— Aun no hemos podido interactuar con ella como es debido… además ese hombre… Brodrick.. — Dijo Thor secamente.

— El aparente monje falso Goro ya no será un problema, ya he hablado con lady Asakura y lord Toya a atestiguado lo sucedido, mañana la dama nos espera para tomar sus declaraciones sobre el incidente y Goro deseará haber obedecido a lady Asakura… o incluso tal vez regresar al vientre de su madre después de que la corte y consejo caigan sobre él y toda su secta — Dijo Brodrick dándole un largo trago a su copa, observando a Kagome reírse y golpear el brazo del terrible y poderoso Daiyoukai con la confianza de un niño y la picardía de una mujer que sabe que tiene poder sobre un macho de ese calibre, la mujer no era ninguna idiota y conocía muy bien su poder.

— Eso lo veremos, por suerte nuestra estadía aquí no tiene fecha limite aun — Señalo Balder con un hosco gruñido que el resto de los hombres compartieron mientras las mujeres simplemente se miraban entre ellas y asentían discretamente, los hombres podían ser tan elementales.

=== S S ===

Mientras era escoltado (por no decir expulsado) de la celebración de lo que él llamaba la "continuidad" de la aberración, la caída y contaminación de su raza, Goro no podía evitar sentir ira, frustración, sobre todo MUCHA confusión y sobretodo un profundo odio. La mujer era una brillante flama que lo había atraído (tal vez deliberadamente) hacia ella como una tonta polilla y el lamentablemente cegado por su luz se había puesto al descubierto, el simplemente no había podido evitar la tentación de abordar a la mujer una poderosa miko como jamás había conocido antes, "una que no estaba atada y resguardada en los confines de un templo una en manos de aquellas bestias, en manos de la bestia más poderosa entre todas" El templo del atardecer una vez más demostraba su inutilidad y su inclinación a traicionar a la raza humana, si lo que el monje había dicho era cierto alguien había puesto una maldición sobre el templo y la miko aun recién nacida había acabado con esta. ¿Por qué no la habían apartado entonces de las dos impúdicas pecadoras y enclaustrado en los confines del templo, donde habría sido adoctrinada y sometida a la voluntad de la causa anti-youkai?

El no podía comprenderlo, igual que no podía comprender el significado de las palabras de la mujer respecto al regalo que había recibido de su maestro cuando era apenas un niño y había terminado bajo la protección del sabio hombre santo.

"Para poder sellar mis poderes, primero tienes ser más fuerte que yo y bueno tienes que tener poderes propios Goro-san… su inútil amuleto/conductor ya no sirve ni volverá a funcionar" Había dicho ella con mortal seriedad.

Goro miró una vez más las cuentas lamentando el rápido deterioro de las piedras rojo-oscuro-casi-negro, ahora llenas de diminutos agujeros, y en algunos casos enormes casi abarcando la circunferencia de la cuenta del rosario, que ya no mostraba el hermoso brillo de piedra pulida que había tenido cuando había sido obsequiado con él hasta aquel día con el encuentro de la mujer, y se preguntaba si no había sido una vil mentira para confundirlo. Eso debía ser, no había forma de que su sabio maestro le entregara algo corrupto, además el siempre había tenido poder espiritual, por eso había sido escogido de entre muchos huérfanos para ser el heredero de su sabio maestro… el hombre santo al que en secreto veía como su padre Goro maldijo mentalmente mientras subía al auto sabiendo que ahora tendría que ir al escondite de su maestro humillado y avergonzado de no haber podido contener la tentación, y haber fallado en por lo menos sellar a la ultima miko Higurashi, sabiendo que tendría no solo que aceptar el regaño y la decepción de su maestro, sino también aceptar humillación y la penitencia que le esperaba, su consuelo era que al final serviría a la causa de su maestro y con suerte alcanzaría el estado de inmortalidad que los Yokai tenían como premio de los dioses por cumplir la sagrada misión de purgar aquel plano de aquellas sucias aberraciones.

— Deseo meditar, llévame al templo y retírate por hoy — Dijo Goro al chofer, sobándose ausentemente la muñeca que la mujer había apretado con fuerza bruta sin siquiera notar lo que hacía, demasiado distraído con los acontecimientos como para registrar aquella muestra de nervios y debilidad que antes le habría costado un arranque de furia y una buena sesión de auto flagelación, después de todo, el era un poderoso monje, un ser sagrado, un hombre camino a ser un hombre santo como su maestro antes que él, solo que el alcanzaría la inmortalidad y ninguna simple mujer por muy sacerdotisa que fuera, debía tener poder alguno sobre él, ellas estaban para servir al más fuerte y en su momento traer al mundo a sus poderosos hijos listos para erradicar al mundo de la plaga Youkai. — Meditar — Murmuró sintiendo los primeros picos de furia atravesar la fachada que había estado manteniendo desde que viera a la mujer junto al Daiyukai por primera vez aquel día, sin notar el auto que los seguía de cerca perdido en su furia como estaba.

=== S S ===

— ¿El monje? — Preguntó Irasue con calma media hora después.

— En su templo, este lo escoltó hasta el lugar… ese lugar se siente… extraño — Dijo Yuemaru junto a ella frunciendo el ceño ligeramente como único gesto de incomodidad.

— Entonces no levantes la vigilancia, esta está muy cerca… tan cerca…— Dijo la alta dama sonriendo con tristeza mientras acariciaba el hermoso medallón de ónix que era una genuina lágrima de dragón onix de la que solo existía otra idéntica y estaba pronto estaría en manos de su legitima dueña. — Umi-chan — Susurró con profundo eco de dolor solo para ella sintiendo un terrible vacio en su alma que nada ni nadie podría llenar jamás, palpitar dolorosamente antes de que el Youki de Yue la rodeara protectoramente, obviamente sintiendo su dolor y buscando consolarla.

Pronto — Murmuró el macho con determinación casi arrancándole una sonrisa solo para él en público, que seguramente habría enviado a las masas a cuchichear aun mas sobre su supuesta aventura con la dama, pero él podía ver el fulgor en los ojos dorados de su amada burlarse de él y reír en silencio solo para ellos, por ahora eso era suficiente para ellos, pronto podrían reclamar eso y mucho mas, no por nada habían esperado tanto y soportado tantas cosas, pero sabían que volverían a pasar por todo de nuevo con tal de tenerla aunque fuera una vez más, afortunadamente la tendrían para el resto de su largas vidas y solo eso los había mantenido cuerdos y en vigía y la espera estaba llegando a su fin.

— Vamos querido… esta Irasue aun tiene un par de complots que finiquitar, y no esta demás agitar las pelucas de un par de momias entrometidas — Dijo Irasue goteando malicia dedicándole una mirada conocedora a Anabelle Savage quien junto a las mujeres Warhammer prácticamente la llamaba con la mirada y ante su atención, esta asintió y seguida del resto de las mujeres y hembras Warhammer prácticamente flotaron hasta ella mientras Yuemaru se unía a los machos del clan Vikingo seguramente a recolectar mas información, después de todo ellos no iban a cederles a Kagome por la bondad de sus corazones ni mucho menos ellos eran Youkai y eran egoístas y posesivos con los que llamaban suyos y la mujer les pertenecía en cuerpo, alma y corazón.

Mientras la velada avanzaba y los novios se preparaban para hacer su gran escapada Kagome y Sesshomaru habían estado finiquitando los últimos detalles que asegurarían que la pareja de esposos disfrutaran plenamente de su viaje de novios, a la vez se aseguraban de cumplir con sus papeles de anfitriones y lideres de nobles casas atendiendo a cada uno de los invitados sin diferenciar de rango, raza o credo.

Para la elite social las hermanas Higurashi eran un carismático enigma que tenía toda la atención de la gente de buen tono (y también mucha gente común) desde el momento en que las primeras fotos de ambas mujeres, junto a los cotizados machos de la casa de la luna fueron expuestas al público en general.

Kagome era una misteriosa sorpresa que estaban deseosos de descubrir, aun así les había quedado claro los límites de su curiosidad al estrellarse sutil (y no tan sutilmente) con el poderoso frente unido que ella y Sesshomaru demostraron ser, las mujeres y hembras no podían evitar sentir sana (y no tan sana) envidia de la poderosa sacerdotisa que había reclamado para sí misma semejante partido, a pesar de que en su mayoría solo les importaba llevar a Sesshomaru a sus camas y luego jactarse de haberlo tenido, pues ninguna realmente quería conservarlo muy a pesar de la posición que junto a él obtendrían, pues entre la historia de sus padres y su rango como Daiyoukai, temían profundamente a la clase de bestia sagrada que compartía su alma, pues esta debía ser poderosa y altamente peligrosa y sabían bien que si no eran realmente compatibles con ellos, terminarían muertas tratando de impregnarse o repudiadas al no lograrlo y ninguna deseaba ponerse a sí mismas en semejante posición.

— NO. PUEDE. SER. — Soltó Sango demasiado emocionada como para tener en cuenta el sensible oído de los machos Youkai, quienes a su vez arrugaron ligeramente el ceño manifestando una ligerísima parte de su incomodidad.

— Sip, si puede ser, ahora ve allí cariño y disfruta esta semana, recuerden comer y dormir so pena de colapsar por exceso de… ejercicio — Dijo Kagome sonriendo con malicia mientras le entregaba a Miroku el sobre de plástico negro con los pasaportes de ambos, el papeleo de un vuelo privado (cortesía de Sesshomaru) directo a Paris (entre otras paradas) montones de cheques de viajero entre otras cosas más intimas para el disfrute de la pareja.

Mientras Sango seguía emocionada balbuceando incoherencias hojeando la carpeta que Kagome había preparado para mostrarles lo que les esperaba en aquella semana de luna de miel, donde no tendrían siquiera que molestarse en arreglar reservaciones en ningún sitio, pues Kagome, Sesshomaru y la mismísima lady Irasue se habían confabulado para preparar aquel viaje para ellos, muy a pesar de que originalmente había sido pensado en un tour completo de un mes, además todos habían decidido desquitarse para el viaje de apareamiento en el que obligatoriamente la pareja estaría dos meses enteros viajando. (Eso sin señalar la serie de viajes que tendrían a futuro por cuestiones de manada, jerarquía, política y poder, después de todo, la casa de la luna gobernaba todo bajo el cielo)

— Vamos mi querida esposa, no podemos desaprovechar este regalo generosamente preparado para nosotros — Dijo Miroku guardando el sobre dentro del bolsillo interno de su traje de tres piezas, mientras deslizaba su brazo alrededor de la cintura de Sango abrazándola contra el hasta que sus pies dejaron de tocar el suelo y estallara en carcajadas.

— Seeep creo que de esa forma se aseguran de que veamos algo del mundo durante nuestra luna de miel y no solo la habitación del hotel — Comentó Sango golpeando juguetonamente a Miroku con la carpeta del itinerario de actividades que habían planeado para ambos y este le lanzara una mirada risueña arqueando una ceja y prácticamente retándola a quejarse del plan original de su viaje de novios, cosa que ella definitivamente NO iba a hacer en aquella vida, había quedado claro que ella era TAN pervertida como él y así les gustaba a ambos.

— Par de pervertidos — Murmuró Kagome cariñosamente observando a la pareja subir a la limosina que esperaba por ellos, mientras Sesshomaru deslizaba sus brazos alrededor de ella abrazándola contra su pecho descansando su barbilla sobre el hombro izquierdo de Kagome.

— Esos podíamos ser nosotros…

— Ya veremos que nos depara el futuro… ahora tenemos que seguir nuestro deber como anfitriones… mañana quiero hablarles sobre algo… esta noche celebraremos a Sango y a Miroku… mañana seguiremos con nuestras vidas y todo lo que implica. — Dijo Kagome permitiéndose descansar contra Sesshomaru mirando ausentemente el tráfico en el que su amada hermana se había mezclado y perdido junto a su ahora "pervertido" esposo.

Tras ella Sesshomaru se tensó e intercambio una mirada sombría con su madre y Lord Yuemaru, para los tres Inou Youkai no había pasado desapercibida la solemnidad y profunda preocupación en las palabras de la poderosa mujer.

— Sea... — Dijo Sesshomaru agudizando aun mas sus sentidos buscando la fuente de aquella solemne preocupación que percibía desde hacía horas en su compañera y solo ahora ella había decidido manifestar abiertamente… *ahora cuando su hermana y Miroku no estaban presentes* Señaló Yakko siempre colaborador haciéndolo gruñir internamente, al parecer su amada compañera también necesitaba aprender a comunicarse con ellos, pero en su favor solo podían señalar que ella había estado toda su vida dependiendo de si misma en todos los sentidos y aun estaba acostumbrándose a ceder y faltaba más tiempo para que ella empezara a depender de él (aunque dudaba que eso alguna vez sucediera de verdad, la mujer era condenadamente terca y lo peor del caso era que justo así le gustaba y deseaba) si… estaba felizmente condenado.

=== S S ===

Al regresar a la velada Kagome solo había sonreído educadamente y aceptado felicitaciones y algún que otro regalo en nombre de la pareja de recién casados, obviamente escapados de la recepción como era tradición de las bodas humanas, los invitados se lo tomaron con graciosa filosofía, especialmente los Youkai quienes opinaban que la pareja había permanecido en la recepción más de lo esperado, teniendo en cuenta la necesidad instintiva que cada Youkai (especialmente los machos) tenían de impregnar con sus esencias a sus compañeras y formar vínculos tan íntimos que ni la muerte podía romperlos.

— Estas feliz — Dijo Sesshomaru un par de horas después mientras la guiaba hacia su auto, finalmente habían cumplido a cabalidad como anfitriones y habían podido entregar las riendas de la velada a los organizadores del evento para dar cierre.

— Lo estoy. Como ya dije antes, nunca pensé verla llegar tan lejos en su vida personal, siempre supe que ella triunfaría en lo que se propusiera hacer profesionalmente, Sango es una guerrera Sesshomaru, una sobreviviente… — Decía Kagome mientras caminaba sin prisas junto a él mirando ausentemente las luces nocturnas de la ciudad en la distancia, pues la boda de Sango se había celebrada en un elegante salón de la casa de la Luna a las afueras de la ciudad — Sus años bajo el yugo de Azani en ese maldito hoyo infernal forjaron su determinación su deseo de sobrevivir, pero también arraigaron un terrible trauma en ella, uno que jamás pensé que Sango-chan superara por completo y aun así terca como soy y siempre he sido me empeñé en verla superar eso y seguir adelante — Añadió volviéndose a mirar la imponente imagen del castillo de la casa de la Luna flotando en el cielo que brillaba etéreamente bajo la luz de la luna. — Que ella pudiera descubrir su sexualidad y aceptarla fue un verdadero milagro, y que hoy caminara al altar y dijera sus votos sin entrar en pánico y echar a correr como un animal herido me hace muy, MUY feliz… ella finalmente lo a dejado todo atrás — Finalizó mirando a Sesshomaru directo a los ojos, sin sentir vergüenza alguna al sentir lagrimas no derramadas inundando sus ojos.

— ¿Y tu… lo has dejado todo atrás, has superado todo? — Preguntó el deteniéndose junto al auto con ella y acariciando la mejilla de Kagome mirándola fijamente sintiendo que a pesar del aire casual que los rodeaba, aquella conversación era muy significativa para ambos.

— Estoy aquí… estoy contigo, ya te he dicho lo que siento sin salir corriendo como creí que sucedería, te he aceptado y he aceptado pertenecer… ¿No es esa suficiente respuesta para ti Sesshomaru? — Dijo Kagome acariciando las marcas de nacimiento de la mejilla derecha de Sesshomaru.

— Hay cosas que no has desahogado — Señaló el usando el control del auto para quitar los seguros y abriendo la puerta para ella ayudándola a subir.

— Y es mejor dejarlas descansar en paz por mi paz mental y la de todos los que me aman y dicen amarme — Dijo ella sosteniendo las manos de Sesshomaru en las suyas mientras este se inclinaba y lamia la lagrima que finalmente había escapado de sus ojos y procedía a abrocharle el cinturón de seguridad.

— Cuando estés lista, este y Yakko estarán allí pata ti — Dijo Sesshomaru finalmente aceptando que ella no tocaría mas ese tema, Yakko y el podían verlo si ella podía evitarlo (y ella definitivamente lo haría) Kagome Higurashi no tocaría mas ese tema. Podía gruñir de frustración y de no ser lo que era y quien era, entrenado desde la cuna para controlar aquel bochornoso impulso él lo habría hecho mientras cerraba la puerta y rodeaba el auto subiendo y haciendo lo propio con el cinturón de seguridad (que necesitara o no Kagome insistía en que también lo usara, y el no podía hacer más que complacerla)

— Si alguna vez estoy lista serás el primero en saberlo, pero no guardes muchas ilusiones… ese es un tema que prefiero dejar enterrado en el olvido, no me obligues a abrir esa puerta Sesshomaru no se si podría cerrarla de nuevo, o si sería la misma mujer que soy ahora, solo agradece que no fui violada, prostituida o usada como mula de tráfico y vive en paz con eso. — Dijo Kagome colocando una mano sobre la de Sesshomaru que ya descansaba sobre la palanca de cambios de velocidad.

— Este nunca podría vivir completamente en paz sabiendo que hay algo que aun te daña… debiste ser guardada y protegida — Respondió el en tono sombrío y Kagome solo sonrió antes de estirarse y besar castamente la mejilla de un muy sorprendido Sesshomaru ante aquella acción tan inocente y cálida, ella había sido apasionada y candente en su pasión, así que esta faceta tierna e inocente era algo que lo sorprendía y complacía mucho y por lo que podía ver y si el sonrojo en las mejillas de su sensual compañera era una señal a ella también le sorprendía y complacía.

— Eres un amor… pero si hubiera sido "guardada y protegida" no sería la mujer que soy, tal vez sería una niñata mimada y malcriada esperando que cada capricho me fuera complacido… No amor hace años comprendí que este era mi destino y al ver que a pesar de luchar contra el te encontré en mi camino, confirmé que tenía que vivir todo lo que viví para poder estar a tu lado para apoyarte y hacer frente a lo que la vida nos eche en el camino, una mujer más débil no habría podido ser la compañera de Yakko-sama y tu compañera… vamos, la habrías matado a la primera pataleta que te hiciera admítelo — Dijo Kagome echándose a reír abiertamente.

— Este supone que tienes razón… por ahora Miko. Por ahora — Murmuró el riendo también por lo bajo.

Si, él era un maldito perro con mucha, MUCHA suerte y podía regodearse en eso, después de todo tenia a una poderosa hembra alfa de alfas a su lado y a pesar de su cadena de estupideces e injusticias cometidas en su contra, ella había encontrado en su herido corazón lo suficiente como para perdonarlo constantemente, finalmente aceptarlo y entregarse completamente a él, pues ella no solo le había confiado su cuerpo sino también su corazón y su misma alma y a su vez el protegería aquellos valiosos tesoros con su vida, si era lo que se necesitaba para mantenerla a salvo y feliz.

Cuando finalmente llegaron al apartamento Sesshomaru no había perdido tiempo en ayudarla a salir del hermoso vestido con sumo cuidado, pues Kagome había amenazado con confirmar su teoría de convertirlo virtualmente en "eunuco" con un buen toque de Reiki si destruía la obra de arte de Sango, antes de volverse apenas vestida con un diminuto y sensual juego de ropa interior de encaje de seda negra que solo sirvió para que Yakko enloqueciera y el ejecutara todos los trucos de "autocontrol" que conocía, hasta que ella lo desvistió a el por completo y procedió a seducirlo sin vergüenza alguna y destruir cada barrera de control que Yakko y el tenían, siendo recibidos de brazos abiertos por ella, haciéndolos sentir completamente humillados y redimidos de cualquier pecado cometido contra ella y en su antiguo y sangriento pasado lleno de guerra y muerte, pues entre muchas cosas era ella para ambos. "redención, hogar, paz"

Estaba a punto de amanecer cuando Sesshomaru finalmente les permitió el muy necesitado descanso a ambos, para entonces ambos estaban más que saciados y satisfechos.

— Eres un idiota… mi idiota, te amo — murmuró ella dedicándole una somnolienta mirada antes de sucumbir al agotamiento sin escucharlo decirle que la amaba, mas él no se preocupó ella sabía que él la amaba y se lo repetiría todos los días de sus largas vidas.

=== S S ===

— No me interesa que acciones tome el consejo o la corte, quiero la cabeza de ese monje falso en bandeja, es mas reviviré con él la antigua tradición de "beber" directo del maldito cráneo del enemigo, ese hijo de Hella trató de usar su poder robado para someter a mi muchacha casi obligándola a exponer al mundo sus dones… habría sido terrible para ella.— Gruñó Tallon Warhammer caminando de un lado al otro como un enorme animal salvaje y furioso, en ese momento no había macha diferencia entre él y sus antepasados vikingos guerreros y nadie podía decir que el hombre de naturaleza calmada y pasiva no era esplendido, una poderosa y hermosa visión en su completa furia, que si bien preocupaba un poco a las mujeres de la familia (también furiosas y pidiendo la sangre del intrépido farsante) solo hacía gracia a los hombres pues jamás habían visto en tal grado de furia, listo para alcanzar el estado Berserker que había contenido y reprimido desde su adolescencia cuando todos los hombres Warhammer dejaban la niñez atrás y empezaban a dar los primeros pasos hacia la adultez y la madurez sexual, y destruir en tiras a cualquier enemigo fuera humano y en muy raras ocasiones Hanyou, Youkai.

— El hombre está en su templo, lord Yuemaru lo escoltó hasta allá y estoy seguro que no lo dejó sin la vigilancia adecuada. — Señaló Brodrick con calma viendo maravillado los ojos de Tallon volverse unos tonos más azul dándole un brillo inhumano y su cuerpo musculoso expandirse ligeramente, el hombre definitivamente era un guerrero de los pies a la cabeza y ni el comprendía cómo demonios habían llegado alguna vez a dudar, que Tallon tuviera un Berserker en el. Que arrogantes nos hemos vuelto Pensó el hombre riéndose para sus adentros.

— Ahora tiene a un buen numero deEinherjer vigilando a una distancia prudente, no queremos que los hombres de Lord Sesshomaru, lord Yuemaru y lady Irasue detecten a nuestros emisarios y los destruyan — Señaló el anciano Balder mirando a su hijo con intenso orgullo, el siempre había sabido que el Berserker estaba allí en algún lado de él y que en el momento adecuado saldría a la luz, ¿Qué mejor momento que ahora cuando su hija, la ultima seidkona estaba bajo amenaza? Simplemente podía morir en paz ahora mismo… o bueno tal vez no "ahora mismo" tal vez después de unos años más y un batallón nietos, niñas y niños Warhammer correteando el castillo Warhammer una vez más lleno de vida y de las bendiciones del padre Odín y la madre Frigg.

La historia de los Warhammer era larga, espiritual y antigua, reconocidos sacerdotes, diplomáticos justos, respetados sanadores y entre muchas cosas, los guardianes de los Einherjer, los espíritus de loa antiguos guerreros destinados a proteger el linaje más puro y a la última Seidkona.

Balder sentía aun un nudo de amargura comprimir su garganta al recordar lo cerca que habían estado de desaparecer a causa de una maldición por un repudio involuntario, el no era por naturaleza un hombre inclinado a la violencia y su trayectoria como antiguo diplomático recién retirado del redil daba fe de ello muy a pesar del Berserker en el, aun si no podía ni quería negar jamás que las palmas de sus grandes manos picaban de retorcer un poco el pescuezo de la bruja de Hella que había causado aquel desastre, solo-un-poco-hasta-que-su-negra-y-sucia-alma-se-fuera-con-Hella solo eso y nada más.

Lo cierto era que ninguno de ellos podían negra que todos tenían muchas preguntas referente a la mujer que había traído al mundo a Kagome Higurashi… la última Seidkona de su clan, la última y más poderosa Seidkona, la hija negada al orgulloso y noble clan Warhammer la nieta negada a su amada esposa y el.

=== S S ===

Sabía que estaba soñando pues la última vez que había estado en aquel jardín, había estado arrancando malas hierbas que amenazaban la existencia de las amadas petunias premiadas de Mina, y entonces había sido una niña, la amada hija de una pareja de lesbianas protegida (sin llegar a la malcriadez o estupidez) y muy inocente en muchos aspectos mundanos en la vida.

Kagome observó el lugar con nostalgia bebiendo de las masetas cuadradas de barro pintadas a mano, perfectamente alineadas una al lado de la otra sobre el caro césped de campo de golf, de "0" esfuerzo en mantenimiento que Mina había adquirido cuando ella aun era una bebe, (según había contado Yuri infinidades de veces) después de haber fundido tres cortadoras de césped tratando de mantener el suyo en forma. Vio la pequeña fuente con estructura de bambú que creaba un estanque pequeño lleno de peces de colores y el diminuto puente que unía un lado con él, otro sonriendo ante el calmante y familiar sonido del bambú golpear la piedra en un patrón sin detenerse.

— Hey Kagome-chan espabila y ven a ayudar a esta anciana con estos vasos de té helado. — Dijo Minna vistiendo una enorme bata de algodón verde estampada con una familiar rana sonriente que era por mucho su favorita gracias a Yuri y su humor negro.

— ¿Mina-sama? — Preguntó Kagome escuchando su voz y casi gruñendo al comprender que era una niña ante el tono agudo de su voz.

— Vahhh ven toma un vaso y siéntate — Ordenó la mujer sonriendo conocedora cuando Kagome obedeció de inmediato, haciendo lo propio y sentándose junto a la joven versión de sí misma que por inercia sorbía el té.

— ¿Qué hacemos aquí? — Preguntó Kagome después de varios minutos de fija contemplaban de una de las dos mujeres a las que aun aquel día llamaba madre.

— Esperando — Respondió ella tomando un sorbo de su te sin preocupación alguna.

— ¿Esperando que, o a quien? — Preguntó Kagome con mirando a la anciana curiosidad, sobresaltándose cuando una familiar carcajada resonó en el lugar casi haciéndola saltar (vaso en mano) y se volvió tan rápido que no se habría extrañado su cabeza se desprendía y rodaba por los suelos.

— Siempre dije que eras una niña muy inteligente muchacha — Respondió Yuri sorprendiéndola enormemente y trayendo lagrimas a sus ojos de inmediato — Por eso se que no necesitaras mucho para entender ciertas cosas y que con solo observar y analizar es suficiente para ti… — Dijo Yuri dedicándole una mirada penetrante antes de sentarse con ellas.

— Kagome-chan… entiendes que Mina y yo nos amamos y no somos como el resto de las parejas, entiendes que te amamos y eres una bendición para nosotras — Dijo Mina tomando la mano libre de Yuri y apretándola ligeramente sonriéndole a la mujer mayor con tal amor y devoción que Kagome sentía que estaba mirando algo muy personal e intimo de ellas aun así era tan hermoso que no podía despegar su vista de ellas, y cuando ambas mujeres la miraron y sonrieron dedicándole a su vez ese mismo amor y devoción a ella, Kagome no pudo evitar sentirse colmada de ese amor y amarlas aun más de lo que ya las amaba (si eso era posible).

— Somos una familia especial — Dijo Kagome sonriéndoles.

— Si… lo somos, hace faltan personas que rompan el molde exigido por la sociedad, para recibir un bendición muy especial y eso eres tú para nosotras — Señaló Yuri hurgando con su mano libre en su bolsillo y sacando una piedra cristalina perfectamente redonda mostrándoselas a Mina y entregándosela a Kagome que la miraba entre maravilladla y confundida. — Eso será suficiente lo demás es para ti — Dijo Yuri criptica sonriéndole a Kagome con sus ojos oscuros llenos de maliciosa mofa.

— No seas mala Yu-chan… — Regaño Mina palmeando la mano de Yuri y riendo por lo bajo.

— No entiendo nada — Dijo Kagome confundida mirando de la piedra cristalina en su mano a las dos mujeres risueñas que discutían en susurros bajos.

— Kagome-chan… ¿Qué sucede si tienes un imán del tamaño de tu piedra en la mano, y la acercas a nuestra nevera? — Preguntó Mina de golpe mirándola con seriedad.

— El imán se pegará a la nevera — Respondió Kagome sin comprender hacia donde iba aquella conversación.

— Bien… ¿Por qué la nevera no se pega al imán? Después de todo el imán es el cuerpo magnético que naturalmente atrae al hierro — Preguntó Yuri.

— El imán es más pequeño y ligero y por eso el imán se mueve hacia la nevera y no la nevera hacia él, la nevera es muy grande y pesada — Respondió Kagome con calma tratando de analizar y entender hacia donde iba aquella extraña discusión, después de todo aquella había sido siempre la curiosa manera en la que ambas mujeres solían enseñarle muchas cosas.

— Podríamos decir que la nevera es la más fuerte y por eso el imán viene hacia ella — Cometó Mina dándole un buen trago a su té helado con un gesto pensativo. — Dime cariño, ¿Qué pasaría si todas las agujas de mi costurero estuvieran cerca de un imán del tamaño de tu piedra? — Soltó entonces intercambiando una mirada satisfecha con Yuri antes de que ambas mujeres la miraban expectantes. Kagome miró la piedra en su mano, era un poco más grande que una moneda de 25 céntimos de Yen y visualizó las agujas y sonrió de inmediato contagiando sin notarlo a las dos ancianas.

— El imán las atraería a todas las que estén más cerca, ellas son diminutas, frágiles y livianas — Explicó Kagome con calma.

Recuerda eso entonces Kagome-chan, tú fuiste una niña muy inteligente y estamos seguras de que ahora eres una mujer aun más inteligente — Dijo Yuri sonriéndole y cambiando ligeramente ante sus ojos hasta verse tan joven como había sido cuando conoció Mina, mientras a su lado Mina sufría la misma transformación aun vistiendo su bata de rana sonriente.

— Estamos muy orgullosas de ti amor, has hecho de tu vida más de lo que jamás soñamos y estamos muy felices, tenemos a dos hermosas y fuertes muchachas Yu-chan y luego tendremos muchos nietos. — Dijo Mina echando la cabeza atrás y lanzando una sonora carcajada llena de alegría.

— Si cariño… es cierto —Respondió Yuri mirando a Mina y sonriéndoles a ambas antes de enseriarse de golpe y mirar a lo lejos hacia el Oeste — Pero primero hay que despejar esas molestas nubes de tormenta — Dijo señalando las pesadas nubes grises en el Oeste corriéndose lentamente hacia donde ellas estaban.

— Ve cariño, tú deja de dudar de ti y muéstrales a esos ignorantes hijos de puta quien eres, descubre todo el pastel y destrúyelo antes de que acaben con todo — Dijo Mina con seriedad.

— Esto no es un sueño común ¿verdad? — Dijo Kagome sorprendiéndose de escuchar SU voz real y no la que había tenido cuando era niña. Ante su pregunta ambas mujeres se vieron entre ellas y sonrieron con picara malicia.

— Es lo que es y tu sabes bien que es este "sueño" ahora ve cariño… el tiempo apremia y uno de tus principales generales no debe caer — Dijo Yuri en tono marcial.

— ¿Mis generales? — Pregunto Kagome alarmada sintiendo los primeros vestigios que anunciaban el fin de aquel "sueño".

Amor, esta última batalla es tuya y hay un ejército enorme listo para actuar, antes la guerra se daban libraba en el campo de batalla, ahora ¿Dónde se dan? — Dijo Yuri mostrándole una de sus placas de honor al merito con un enorme Inu blanco en posición de ataque.

— Ya es hora de despedirnos, no olvides tampoco la teoría de la atracción magnética, eso eres tu cariño eres un imán, solo deja de dudar y atráelos… todo estará bien — Dijo Mina riéndose como una colegiala mientras se sentaba en las piernas de Yuri.

¡NO!... no se vallan aun… no me dejen — Suplicó Kagome.

Cariño… jamás nos hemos ido, aun estamos aquí junto a ti y a tu hermana. Ve… no temas — Dijo Mina dedicándole una última sonrisa mientras todos los colores se mezclaban desenfocándose y Kagome pestañeaba tratando de apartar el vértigo que aquello le causaba, mirando confundida el techo de piedra blanca, comprendiendo tardíamente que había despertado y ahora estaba mirando el techo de su habitación como una idiota.

Tardó un par de minutos en rememorar el sueño entero, antes de proceder a desenredar su cuerpo de las manos de Sesshomaru y su Mokomoko mirándolo pensativa antes de sentarse block y lápiz en mano a dibujar sin importarle su completa desnudez (¿Total? lo máximo que odia pasar era que Sesshomaru despertara la viera desnuda y volviera a devorarla por completo y ella no iba a quejarse) necesitaba hacer algo o empezaría a lanzar cosas con la energía nerviosa que la recorría de pies a cabeza, y mientras sus manos trazaban líneas con fluidez dándole forma al modelo de su inspiración, Kagome no podía evitar analizar una vez más el sueño, hasta que descubrió que había terminado el retrato sin llegar a ninguna parte, vio el reloj y maldijo en su fuero interno, apenas había dormido tres horas y no se sentía inclinada a regresar a la cama con tantas cosas en su cabeza, menos cuando Sesshomaru se veía tan relajado.

Con un suspiró dejó el retrato y el lápiz a un lado, se echó una bata tipo Yukata sobre los hombros amarándola a su cintura y salió de la habitación sin hacer ningún ruido que perturbara el descanso de Sesshomaru, una vez fuera siguió por inercia su rutina de todos los días y pronto se encontró en el balcón mirando sin ver la ciudad ante ella sosteniendo una taza en sus manos, dándole vueltas al extraño "sueño/visión" que había tenido, pues no había otra explicación Yuri y Mina habían venido a darle un empujón hacia la dirección correcta, ahora solo tenía que entender que habían querido decir. Todo coser y cantar ¿No Mina…Yuri?, fácil… nótese el sarcasmo

Owarii…

N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.

N.A. 2: Antes que nada debo darles las gracias a todas aquellas fieles lectoras que han sido pacientes y comprensivas, y han esperado por esta actualización realmente no esperaba tardarme tanto en actualizar, espero que cumpla las expectativas, me ha costado mucho terminar este cap. mi horario de trabajo es tan duro que incluso los sábados estoy trabajando, como ya había compartido alguna vez mi pc murió y con ella el resto de los caps que finalizaban este fic y ahora estoy reescribiéndolos desde "0" con la sola ayuda de mi memoria y con mi apretado horario y otras obligaciones como madre y esposa, gracias por ser pacientes y seguir allí estaré tratando de actualizar, mas por ahora no puedo prometerles una fecha fija pues estoy muy complicada con el tiempo. Una vez más gracias por su apoyo y paciencia.

Atte.

Yo