Disclaimer: No me pertenecen ninguno de los personajes de los aquí presentes ni de cualquier historia que escriba en fanfiction, de lo contrario haría estos mismos realidad jajajajajaj
Nueva York, de las ciudades más tranquilas del mundo. Eso si no contabas con los ataques constantes de Evos que aterrorizaban a la población, pero eso era normal dentro de todo para los Neoyorkinos.
En estos momentos estaba dándose un ataque de hecho, los Agentes de Providencia, la agencia para estatal que se encargaba de controlar la amenaza Evo, habían entrado ya en escena y disparaban con sus armas contra el nuevo Evo mutante gigante que se encontraba destrozando edificios mientras la gente huía de la escena pegando algún que otro adolorido.
-No creo que podamos contenerlo por mucho tiempo.- Habla uno de los agentes mientras recarga su arma y vuelve a disparar contra el monstruo que parece ser una especie de lagarto gigante humanoide, el cual dio un rugido y agarro uno de los autos cercanos para lanzárselo al agente el cual cerro sus ojos esperando lo peor. Solo para no sentir nada, abrió sus ojos confundido y sorprendido para encontrarse con que unas manos de metal con colorizacion entre naranja y gris habían frenado el ataque.
-En ese caso déjenmelo a mí agentes, para algo estoy por aquí no?.- Hablo un adolescente con un tanto de arrogancia, mantenía con fuerza el auto que había sido lanzado para luego agarrarlo y lanzárselo de regreso a la criatura, dándole en la cara y distrayéndola brevemente. El adolescente parecía ser un chico latinoamericano común y corriente, el tiene un ligero peinado hacia atrás con pelo oscuro, y unos ojos chocolate junto con su piel ligeramente bronceada. Hubiera pasado por normal de no ser por las manos gigantes que tenía en este momento, las cuales vuelve a la normalidad.
Ahora, antes de seguir con lo presente debería de explicar que sucede aquí. Hace algún par de años hubo un evento llamado el Evento Nanite. Unos científicos se encontraban explorando con ellos y una cosa llevo a la otra, el caso es que los Nanites fueron esparcidos a la atmosfera y luego se ubicaron dentro de las personas, la cosa es que dichos Nanites a veces llegan a mutar y a veces no. Los que no mutan son las personas comunes y corrientes, los que si lo hacen normalmente tienden a cambiar a una forma grotesca y monstruosa, casi sin ningún rastro de su previa racionalidad humana.
Uno de esos Evos monstruosos es con el que se está enfrentando el chico, quien silba para tomar la atención del monstruo de nuevo, quien se había desviado pues unos civiles se encontraban corriendo para escapar de el.- Hey, feo. Metete con alguien de tu talla.- Le reto ante lo cual el monstruo entorno sus ojos, como comprendiendo sus palabras, el pelinegro cambio sus pies a unas botas naranjas gigantes las cuales le dieron un poco mas de altura, se apronto, tomo impulso y luego salto en el aire en dirección a la cara del monstruo, dándole una fuerte patada lo cual le desequilibrio e hizo que cayese con un gemido lastimero.
-Casi hace que me des lastima, casi.- Bromea el adolescente mientras activa unas alas de metal del mismo color que las armas anteriores, para mantenerse en el aire y no caerse por la reciente falta de suelo firme.
En eso el chico parece recibir algo de su comunicador y sonríe.- Mérida!, Esperaba oír tu maravillosa voz. Dime, que tal va tu día?, Creí que estarías ocupada haciendo cosas, de "Princesa".- El chico bromea con Mérida, la aparente chica del otro lado del comunicador.
-Rex, si no cierras la boca en este instante será a ti a quien te clave una flecha en el trasero y no al monstruo que, por cierto, se está levantando.- Rex abre sus ojos al oír las palabras de su compañera y mira hacia abajo, en efecto, el monstruo parecía estar recuperándose. Pero el no fue capaz de notar la cola la cual le agarro con bastante fuerza, haciendo que el aire se le fuera un poco.- P….podrías haberme avisado antes.
-Lo habría hecho, si te hubieras ahorrado toda la charlita de mis tareas de princesa.- La chica parece molesta ante lo cual Rex rueda sus ojos y piensa en cómo salir de su actual situación, no puede formar su Espada, y sus manos están fuera de cuestión pues se encuentra atado. Las botas de nuevo?, parece una opción repetitiva pero estaría bien con ser repetitivo si le salvase la vida, ya saben, prioridades.
El monstruo se para sobre sus dos patas, aun sosteniendo a Rex con su cola y va levantando la misma para que la mirada de Rex quede fija con su mirada reptiliana, haciendo que Rex trague saliva y le sonría nervioso.- No creo que quieras hablar para solucionar esto no es así?.- Pregunta y ante la mirada en blanco, los reptiles podían hacer miradas en blanco?, del lagarto humanoide Rex sabía que tenía su respuesta.
No supo que planeaba hacer el lagarto con él pues de un momento al otro una explosión ocurrió en su rostro. Rex sonrió mas miro confuso a todos lados.- Como es que viste desde donde estaba?, ni si quiera te veo llegar.
-Estoooy en tooooodos lados. Eso y que nunca falló un tiro.- Ese comentario de Mérida hizo provoco que Rex rodase sus ojos. Aunque no podía decirle lo contrario, de 10 tiros que Mérida tiraba ella embocaba los 10. Y eso que no iba a muchas misiones, de lo contrario las misiones serian mucho más fáciles.- A ver si te apuras con curarlo no?.
Ah si, Rex podía curar a los Evos monstruos. A los mutantes normales que tenían algo de Evo no podía curarles de sus habilidades, no por ahora al menos, pero él podía regresar del monstruo a humano sin que este recuerde que hizo en su forma bestial.
-No se si te diste cuenta, pero esa cosa sigue despierta y sigue intentando de atizarnos. Necesito que al menos este desmayada para acercarme.- Habla Rex a través de sus comunicadores y activa sus alas desde su espalda, utilizando las turbinas de la misma para acercarse a más velocidad activando un puño de metal en su mano izquierda y atizando un golpe en la mandíbula de la criatura.
-Vale, vale. Intentare desmayarlo, que chilloso que eres.- Mérida se burla de su compañero, en eso Rex logra ver como ella se va moviendo entre edificios, saltando de uno al otro. Puede ver el uniforme de providencia con el casco el cual guarda su alocado cabello rojo, algo que distinguía este uniforme de los demás es que no parecía ser tan estricto como el de los demás, era algo más holgado y le permitía mas movimiento, también tenía una tonalidad distinta con ciertos tonos diferentes de verde. Mérida salto desde un edificio al otro y todo pareció ir en cámara lenta por un segundo. Ella saco una de las flechas trucadas de su caraj , la ubico en la cuerda , tenso la misma y disparo. La flecha voló por los aires y callo directo en el cuello de la criatura, no era una flecha con punta sino más bien una de esas que tiene como una ventosa que se pego en la piel del reptil y libero una descarga eléctrica la cual hizo que el lagarto soltase un gran y ruidoso bramido de dolor.
Rex hace una mueca ante eso.- Vale, ahí solo querías hacerte ver.- Le comenta a su amiga y Rex puede jurar que oye la sonrisa socarrona de la chica.
Al ver a la criatura tirada en el piso y aturdida Rex se acerca hacia ella y para sobre su cuerpo, pone una mano en el mismo y cierra sus ojos concentrando su poder. Una vez lo hace se puede ver como unas especies de líneas azules viajan por las manos de Rex hasta el cuerpo del Evo Lagarto, el cual comienza a retorcerse un poco pero no hace más nada que ello. En cuestión de segundos el hombre estaba de regreso a la normalidad, era un hombre bastante anciano el cual también se encontraba desnudo.
-Vale, eso es algo que podría haber evitado ver.- Rex comenta con algo de asco mientras mira hacia otro lado.
-No me dijiste que te gustaban mayores?.- Pregunta la chica llegando a su lado con una ceja alzada.
-¡Nunca dije eso!.- Rex se defendió a si mismo cuando le llega un llamado a su comunicador.- Ammm si?:, Sea lo que sea no lo hice.
Un suspiro femenino se oye desde el otro lado.- Tranquilo Rex, no tiene nada que ver contigo…. Esta vez.-
-Ah, Doctora Holiday!.- El chico saluda de forma ligeramente coqueta en broma a quien está desde el otro lado del comunicador. Rex escucha lo siguiente que le dice la mujer.- Aja, aja. Si, ya le digo. Gracias por llamar Doc.- Rex corta y se gira hacia Mérida quien alza una ceja.- Resulta que no fuiste tan discreta como creíste en tu huida.- Eso hace que la chica suelte un suspiro de fastidio pues sabe qué significa eso.
-Como se te ocurrió dejarla ir?- Demás esta decir que la Reina de Inglaterra no estaba para nada contenta al ver que su hija había ido a pelear contra uno de esos monstruos. Rex debía de darle crédito a Seis de no perder la compostura pues la Reina era una persona bastante intimidante. Pero no por nada Seis era considerado uno de los Seis hombres más peligrosos del planeta, y una de las cabecillas de Providencia que se encargaba de comunicar directamente con el Caballero Blanco, el Lider de Providencia.
-En caso de que no lo haya notado, su hija se escapo. No estuvo nunca entre nuestras intenciones que ella entrase en un combate contra Evo, para eso tenemos a Rex aquí.- Seis señala al joven latinoamericano quien traga saliva al ver la penetrante mirada de la Reina.- Además, en todo caso. Su hija es una de los agentes más eficaces de Providencia, ella sabe manejarse sola en el campo de batalla.
-Es una de las agentes mas eficaces, no por decisión mia!.- Exclama La Reina Elinor completamente enfadada.- Ella es una princesa, debería de estarse enfocando en las cosas referentes a las mismas y no perdieron el tiempo luchando con monstruos. Además, ni es el uno de ellos?, que nos garantiza que él no enloquezca y se vuelva contra mi pobre bebe?.
A pesar de haber sido prácticamente insultado, Rex no pudo evitar reír por el apodo de bebe, lo cual se gano el ceño fruncido y una afilada mirada azul de parte de la chica pelirroja y pecosa.- Mama. Ya hablamos de esto. No es un pasatiempos ni una pérdida de tiempo, aquí estoy salvando vidas!. Enserio prefieres que sea una de esas chicas pretenciosas y huecas como algunas de las princesas de los otros países?.
-Quizaaaaas, deba llevarme a Mérida de aquí.- Rex interviene antes de que la Reina conteste, poniéndose entre las desafiantes miradas de ambas y luego ubicando las manos en los hombros de Mérida luego de haberse ubicado detrás de ella.- Mérida y yo tenemos que amm, hacer cosas de adolescentes.- Con eso se llevo a la chica pelirroja antes de que un altercado ocurriese, siendo capaz de escuchar con claridad las exclamaciones indignadas de la Reina detrás.
-Aaaaaargh, juro que uno de estos días la matare.- Mérida exclama tirándose los cabellos mientras camina junto a Rex por el complejo de Providencia. La decoración del lugar es bastante formal y los colores que mas predominaban eran el blanco, fuera de eso no había muchos detalles que sobresalieran. Para los dos adolescentes que ya se encontraban acostumbrados al menos.
-Hey, tranquila Mer. Ella trata ella trata de pensar en lo mejor para ti.- Rex siempre se encontraba intentando de calmar las aguas entre Mérida y su madre, más que nada hablando con Mérida pues ni soñando intentaría decirle a la Reina que puede estar equivocada acerca de algo.
-Es que es tan, Agh. Estresante. No me deja vivir mi vida, vale yo lo vivo por mis propios medios pero pareciera que nada de lo que hago es de su aprobación.- Mérida bufa luego.- A veces pienso que aun cuando tenga la mayoría de edad no podre liberarme de ella.
-Hey, una madre sobre protectora es mejor que no tener una .. o los recursos de una al menos.- Rex habla en un tono suave y eso hace que Mérida muerda su labio interior., maldiciéndose internamente pues no había tomado en consideración a Rex en lo absoluto. No se sabía mucho del pasado de Rex, más que nada porque le tampoco lo sabia debido a su amnesia. Solo se sabía que él fue el resultado de unos experimentos durante el evento Nanite, y que luego de ello perdió sus memorias. Sin saber quien eran sus padres, si si quiera tenía un hermano o algún amigo de la infancia, todo es fue borrado.
-Perdona Rex, es que ….. Tienes razón. Solamente me estresa mucho, lo sabes.- Mérida habla en tono apologético mientras le da una mirada de culpa a su mejor amigo y compañero.
-Hey, no hay problema. En verdad, entiendo que a veces puedas olvidarte de que perdí la memoria. Yo también lo hago a veces, siento que Providencia es todo lo que eh tenido desde siempre. Que de no ser por ti o por Seis, o por ut madre incluso no tendría contacto con nadie fuera de aquí. Pero luego recuerdo, o en si no recuerdo pero siento como que hay ciertos espacios en blanco en mi mente que intento rellenar con nuevos recuerdos, pero nunca son suficientes.- Rex habla mirando hacia abajo en tono algo melancólico.
Mérida intenta de pensar una forma con la cual mejorar el humor de Rex y entonces sonríe al pensar en algo.- Hey, porque no agarras a Bobo y damos una vuelta por el Zoológico, eso siempre logra levantarte el ánimo.- Al ver la sonrisa en su amigo Mérida sabía que esa fue la opción acertada.
Rex, Mérida y Bobo se encontraban andando por el Zoo, un lugar en el que Providencia mantenía a los Evos animales y plantas que no tenían razonamiento o por lo menos la fuerza suficiente como los demás Evos del lugar.
Rex andaba en la patineta formada por sus piernas mientras que Mérida se encontraba saltando de rama en rama, disparando a ciertas diademas que se encontraban escondidas en ciertos arboles como modo de práctica para la chica.
-Hey, enserio que eres buena con esa cosa.- Hablo el latinoamericano con una sonrisa a la chica pecosa quien le devuelve la sonrisa, iba a decirle algo al castaño pero pareció retractarse. No resulto tener que decir nada al final pues Rex había saltado por los aires con una especie de roca que formaba como una rama mientras un EVO que parecía un cocodrilo gigante con varias lenguas y dientes saltaba hacia arriba intentando de comerse a ambos, por suerte la patineta de Rex fue más alto que ellos.
-No soy el único que se ha vuelto bueno con sus cosas al parecer.- Grita Mérida una vez logro estar cerca de ambos, sonriendo un poco.
Entonces hay un ruido de alguien fingiendo vomitar por lo cual ambos miran hacia Bobo.- Agh, toda esta azúcar que se están dando entre ustedes me hace vomitar, no pueden conseguirse un cuarto?. Juro que de no ser porque a Rex aquí le van las bananas tanto como a mi ustedes dos se habrían enrollado.
-Bobo!.-Exclaman ambos fuertemente sonrojados ante lo cual Bobo solo se ríe, claramente disfrutando haber avergonzado a los dos adolescentes.
Rex se encontraba solo en su habitación, bah si se podía llamar habitación a el lugar en el que se encontraba. El lugar estaba tan carente de personalidad que parecía mas una celda que otra cosa, su única forma de entretenimiento era hacer rebotar una pelota contra la pared una y otra vez, y estaba seguro de que en algún momento terminaría haciendo que la misma reventase.
No le sorprendía que Mérida no pase tanto tiempo en la base, después de todo ella si podía salir de la misma y pasar el rato haciendo cosas fuera de misiones; Mientras que a Rex lo mantenían bajo llave, de una forma más estricta. Se sorprendía que le hayan permitido entablar una especie de relación amistosa con Mérida, pero suponía que aunque ellos no le hubiesen dejado la pelirroja lo hubiera intentado así que era mejor permitírselo a negárselo.
En eso la puerta se abre lo cual hace que Rex levante su mirada para ver como Bobo entra por la misma con una sonrisa inocente la cual hace que Rex alce una ceja.- ¿Qué sucede Bobo?.
-Oh, vamos. No puedo ver a mi mejor amigo sin tener motivos ulteriores?.- Pregunta el chimpancé ante lo cual la ceja de Rex continua alzada.
-Viniendo de ti?, no. Eso y que estoy seguro que, fuera de Holiday, no tienes otros amigos.- Rex comento con una sonrisa divertida ante lo cual Bobo puso sus ojos en blanco por un momento para luego reír junto con él.
-Hey, intenta tu hacerte amigos de otros chimpancés menos avanzados que el actual chimpancé.- Bobo habla rodando sus ojos.- Hay un ataque Evo, Seis me dijo para avisarte.
-Chido.- Comenta Rex mientras una sonrisa emocionada se formaba en sus labios, al fin algo emocionante para hacer. Se levanto de donde se encontraba y dejaba la pelota en un lugar de la habitación caminando hacia Bobo, el chimpancé se subió a los hombros de chico y ambos se largaron a correr.- Podrías haberme aviado antes no?.- Pregunta mientras va corriendo.
-Agradece que lo hice chico- Simplemente respondió Bobo ante la acusación en lo que los dos se dirijan al avión de Providencia listos para enfrentarse a otro Evo, al menos Rex si lo estaba.
Una flecha se encontraba siendo clavada en una de las dianas que Mérida había instalado en uno de los tantos arboles que tenía en el patio que rodeaba la mansión Dunbroch. –Si!.-Exclamo la pelirroja contenta por su buen tiro, su humor habiendo mejorado considerablemente.
La Arquería era una de las formas que ella tenía para desestresarse siempre que tenía alguna rencilla con su madre, y esas solían suceder con bastante frecuencia si era sincera con ella misma. Mérida en verdad que intentaba llevarse bien con ella pero era simplemente insufrible, tenia simpatía con Rex por no tener una madre pero realmente no deseaba que la suya hubiese sido como Elinor.
Lo peor es que ella quería que actuase como una princesita hueca y descerebrada, definitivamente eso era lo que pretendía al menos, y Mérida no entendía la razón de porque lo hacía. No entendía todo su odio hacia Providencia y a que ella fuese una agente pues estos eran los que se encargaban de proteger el mundo de una amenaza como lo eran los Evos. Y lo peor de todo era como su madre criticaba a Rex por ser uno, siendo que Rex era una de las mejores personas que ella conocía.
Saco una flecha de su caraj y apunto hacia otra de las dianas, tenso el arco, tomo aire, cerró los ojos y luego libero la flecha y dejo que esta volara por los aires hasta quedarse en el centro de la misma, provocando que Mérida sonriera satisfecha nuevamente.
Pero en eso suena una alarma, Mérida mira hacia todos lados con confusión hasta que abre sus ojos recordando de que era mira su reloj, era una alarma de una ataque Evo.- Mierda.- Murmura mientras va hacia dentro de la casa.
Unos minutos después tenia puesto todo su equipamiento o bueno, casi todo, y se estaba dirigiendo hacia la sala de estar para salir por la puerta delantera.- Mierda, mierda, mierda, mierda.
Murmura una y otra vez y los trillizos pelirrojos que estaban en la sala se miran entre ellos y repiten la palabra una y otra vez.- Oh, no no no nono.- Mérida dice preocupada mirando a todos lados por si estaba su madre.- Chicos, no repitan eso. Si mama se enterara que ustedes.-
Un carraspeó la interrumpe y hace que Mérida trague saliva y se gire de a poco con los ojos cerrados, cuando los abre ve la mirada enfadada de Elinor quien se encuentra también de brazos cruzados.
-Enserio de dirigirás a otra pelea?, Luego de haber vuelto de una hace pocos minutos?.- Pregunta la castaña con clara irritación en su voz.
-Y prefieres que la gente muera si no intervengo?.- Pregunta Mérida cruzándose de brazos también, regalándole a su madre una mirada cerrada.
Elinor ríe de una forma incrédula mientras observa a su hija nuevamente.- Oh vamos, Providencia tiene miles de agentes entrenados y a esa tan proclamada "Arma" poderosa. Si precisa tu ayuda, no es tan poderosa que digamos. No es así?-
-Esa "Arma", tiene un nombre; se llama Rex.- Mérida hablo luego de haber finalmente logrado ponerse todo el equipamiento y avanzando hacia la puerta de salida para frenarse y darse vuelta para mirarla.- Ya hemos pasado por esto cientos de veces. Tu discutes conmigo, yo discuto contigo. Los trillizos de asustan, termino saliendo igual y me terminas castigando luego ante lo cual yo termino escapando. Ahorremos parte la parte de mas discusión y de mis hermanos estando asustados, te parece?.
Elinor le mira fijamente por unos segundos pero luego termina asintiendo.- En ese caso, estas castigada cuando vuelvas de la misión.
-Cuando no estoy castigada.- Comenta Mérida y termina saliendo de la misión, subiéndose en una de las motos de Providencia y dirigiéndose hacia el centro de la ciudad en donde se estaba dando el ataque.
Una vez llego allí se dedico a observar el Evo mutante al que se enfrentaban hoy, se trataba de una gigante monstruosidad con varias cara. No sabía si tenía algún poder aparte de ahuyentar a la gente con solo mirarle o derribar cosas con su evidente fuerza, así que debía de ser cuidadosa. Estaba lista para disparar una de sus flechas cuando de repente ella ve algo cayendo desde el cielo, enfoca su mirada en el punto que va cayendo y cuando se acerca más a la criatura ella deduce que es Rex.
En efecto, era él, quien (si Mérida deducía bien) había formado sus puños gigantes de metal y chocado contra la criatura provocando que esta se desplomase y que se forme una onda de energía que se expandió debido al choque y sacudió un que otro edificio. Mérida rueda sus ojos divertida para luego poner sus manos en el comunicador.- No pudiste evitar hacer una entrada dramática no es así?.
-Hey, intenta tu no ser dramática cuando no tienes una sola arma que sea sigilosa. – Rex responde en el comunicador mientras Mérida puede oír ruidos de pelea.
-Entonces, a que nos estamos enfrentado exactamente?.- Pregunta Mérida mientras apronta una de las flechas para trucarlas, una vez lo hizo quito la flecha trucada de su caraj y la puso en el arco. Disparo la flecha y esta resulta ser un gancho el cual queda clavado en el techo de un edificio, Mérida luego utiliza su arco para subir por la cuerda que quedo de la flecha y finalmente llegar al edificio.
-Es grande, feo, y tiene muchas caras.- Rex responde ante lo cual Mérida da una pequeña risa, luego ella oye como algo siendo disparado en su dirección y la comunicación se corta un poco, pero la chica puede claramente escuchar como Rex va dando golpe tras golpe hacia las caras del monstruo.- De tin, marin, de don, pingüe.
-Déjame algo para mí, no seas aguafiestas.- Comenta ella mientras termina llegando a la escena. Luego truca una flecha mas, ahora es una flecha explosiva, la cual termina lanzando al monstruo el cual seguía algo desorientado, la explosión logro hacerlo un poco hacia atrás pero no lo derribo.
El monstruo parece estar cargando una especie de ataque, termina lanzando desde una de sus caras un rayo de hielo el cual Rex intenta de mantener con sus manos gigantes mientras Mérida piensa en que puede ayudarle a su amigo y compañero. Termina pensando en una flecha incendiaria, logra prepararla y la lanza a la flecha la cual tiene la punta encendida en fuego y termina cayendo en el rayo de hielo logrando cortar la corriente y haciendo que parte del fuego vaya en dirección hacia el monstruo el cual termina chillando.
-Vaya, nueva flecha?.- Pregunta Rex sorprendido pues nunca antes había visto a esa.
-Nah, simplemente que no la uso mucho. Sabes que prefiero la explosiva.- Comenta ella acercándose hacia el adolescente.- Así que, esta cosa dispara rayos de energía.
-Sip, no sé si tiene un límite o algo. Pero antes me lanzo algo parecido al fuego, no me afecto porque yo ya soy ardiente claro esta.- Rex habla moviendo sus cejas.
Mérida opto por obviar su comentario.- Mejor no averiguamos que más puede disparar.- Sugiere ella aprontando otra flecha al ver que el EVO se encontraba recomponiéndose a sí mismo.
-Me parece un muy buena idea.- Rex concuerda con ella y se posiciona a su lado en posición defensiva ante cualquier posible ataque el que monstruo pudiera otorgarle, luego forma sus alas y toma vuelo. Mérida puede ver como Rex lleva una de sus manos a sus comunicadores e intuye que Seis le estaba regañando en parte, si bien el le dejaba hacer bastante a Rex tendía a reprimirle cuando dejaba que las cosas se alargaran más de la cuenta.
Rex comenzó a sobrevolar a la criatura mientras esta le iba disparando rayo tras rayo de energía, parecía estar jugando y Mérida no podía evitar verle con incredulidad. Es en eso que nota los rayos cayendo sobre distintos edificios y los escombros cayendo un poco sobre la gente, ella abre sus ojos y va a ayudar a tanta gente como puede.
Rex parece darse cuenta también.- Hey, Mérida. Deja yo puedo, yo…- pero la chica nota la duda repentina en su voz, y ve como sus alas poco a poco se van desarmando. Eso la deja preocupada y más aun al verle estrellarse contra el pavimento, pero la prioridad uno eran los civiles. Los cuales ella se estaba encargando de salvar, pudiendo hacerlo con todos.
Mérida cree que ya tiene a todos pero es en eso que ve a pedazos de escombros mas grandes aun a punto de caer sobre lo que parecía ser una familia, ella va a rescatarlos pero teme no llegar, y es justo en ese entonces que ve como Seis baja de la nave y logra cortar las piedras gigantes haciendo que estas caigan alrededor de la familia y no sobre ella.-Lo tenía controlado.
-Estoy seguro que si.- Habla Seis en un tono serio para dirigirse hacia donde esta Rex el cual se veía bastante derrotado.- Vamos Rex, se termino.- Rex parecía observarle con algo de enfado para luego girarse hacia el monstruo nuevamente, Mérida iba a acercarse hacia el pero ve como Rex forma rápidamente su cañón el cual prepara su propia carga y la lanza en dirección del EVO de muchas caras haciendo que este finalmente se derribe. Mérida observa a Seis y como este mira a Rex de forma algo desaprobatoria y opta por simplemente irse del lugar, no queriendo que su madre tenga que toparse con nadie de Providencia en estos momentos.
Buenas gente, disculpen por haber tardado bastante en sacar esta segunda parte de mi universo de superhéroes pero la verdad es que la universidad me estaba matando por trabajos, no eh podido trabajar tampoco en el fanfic de Isla del Drama pero prometo intentar dejarles un capítulo o por lo menos dos del mismo en este mes. Promesa de Scout, y fui scout, así que puedo decirlo jajajaja.
Un par de aclaraciones.
-Cronológicamente este fanfic va luego de NightFury, no necesariamente tenés que leer NightFury para entender este fanfic pero de todas formas podrás apreciar algunos guiños que se hacen al mismo.
-Rex es homosexual, creo que lo dejé en claro en este capítulo con el chiste de las bananas. Porque?, La verdad veo a Rex mas como homosexual que heterosexual, tendrá su amorío con Circe obviamente pero Circe en este caso será un chico.
-Rex Salazar aparece en Generador Rex, una caricatura de Cartoon Network mientras que Mérida aparece en Valiente una película de Disney, Elinor también es de Disney, el resto del mundo es de personajes de Generador Rex.
