En un pueblo de México, todo parecía encontrarse tranquilo. Eso era hasta que, de la nada, la pared de una casa se rompió a la vez que un Evo humanoide con especie de cactus mutante salía del lugar disparando espinas a diestra y siniestra mientras que las demás personas huyen despavoridas intentando de que no se les clave ninguna de esas espinas.

En eso llega Seis quien intenta de bloquear con sus espadas girándolas en movimientos circulares las espinas las cuales son lanzadas con bastante precisión por parte del Evo.

Mérida, quien estaba ayudando junto con Rex a que no les de ninguna d las espinas a los civiles se paro para preguntar al aire.- ¿Sera de los Evos con los que se puede razonar?

Varias espinas son dirigidas en su camino pero son bloqueadas gracias a las manos de metal de Rex quien las usa como escudo para la chica. Las quita solamente cuando ve que Seis logro capturar la atención del Evo de nuevo.

-Yo creo que no.- Murmuro Rex entre dientes para luego formar su espada listo para bloquear los ataques de la criatura también, pero el Evo hace crecer uno de sus brazos y la logra capturar apretándola con la fuerza suficiente para desmantelarla.- Ok... esta cosa es fuerte.- Comenta sorprendido mientras forma sus alas para sobrevolar y ver si puede atacarlo desde algún otro ángulo.

Mérida cargaba una de sus flechas comunes, no veía la necesidad de usar alguna de sus más poderosas debido a que este Evo no era tan gigante como los demás, y aun mantenía la esperanza ligera de que con este Evo se pudiera razonar. Lanza una flecha la cual da directamente en una de las piernas del Evo lo que hace que este se queje un poco por el dolor, Seis logra tomar ese momento como ventaja y le da una patada la cual tira y deja al Evo en el suelo bastante derrotado.

-Vale, este fue inusual. ¿Sabes de donde vino?, ¿quién era antes de volverse Evo? - Pregunta Rex aterrizando y desarmando sus alas.

-No tenemos ni idea.- Seis habla mientras guarda sus espaldas.- Solo sabemos que una familia reporto un ataque Evo en su casa, y aquí nos dirigimos. Más allá de eso no tenemos ni la menor idea.

-¿Han investigado a la familia?- Pregunta Mérida mientras ahora es su turno de guardar el arco.- Capaz se trata de alguien de allí.

-¿Porque no lo averiguamos?-Pregunta Rex dispuesto a curar a él Evo pero cuando se gira hacia la nota que no está.- Espera, ¿chicos? ¿A dónde se fue el Evo?- Eso hace que los otros dos se den cuenta también de la ausencia de el mismo y se ponerme en postura defensiva nuevamente. El Evo entonces lanza un ataque de la nada el cual hace que un trío de sus espinas se claven en Mérida la cual hace un siseo de dolor, para luego tocarse el punto en donde se clavaron las espina.- Mérida!, ¿estas bien?.

-S..si est...oy.- Pero no puede decir mucho mas pues en unos segundos la chica parecía bastante mareada, y termina colapsando contra el suelo, evidentemente afectada

Ellos se giran intentando de ver de dónde provenía el ataque pero el Evo no se encontraba por ninguna parte, parecía haberse esfumado de la nada. –No...no no...- Murmura Rex una y otra vez mientras va hacia donde se encuentra su amiga para cargarla entre sus brazos y activar sus alas.- Debemos de ir a Providencia, ahora.- Exclama mientras activa sus turbinas y se va volando, Seis le sigue metiéndose en uno de los aviones de Providencia luego.

Lo que no sabe, es que todo ese altercado era observado por Circe, quien se encontraba oculto mirando todo apoyándose en una pared, luego pasa por el mismo portal que había previamente.


En el laboratorio de Providencia Holiday intenta de recoger cualquier prueba posible para intentar de identificar un posible antídoto para Mérida pero no parece tener muchas soluciones.-Agh, no puedo encontrar algo para esto.

-¿Qué significa que no puedes encontrar algo para esto?-Pregunta Rex algo exaltado, mas al darse cuenta de que es con Holiday con quien habla el intenta tomar aire y calmarse, cosa que hace luego de los primeros intentos, Holiday le sonríe agradecida por ello.

-La cosa es que normalmente para averiguar un antídoto debo de saber de qué tipo de veneno se trata pero no puedo encontrarlo. No puedo encontrar uno al menos, parece que ese cactus Evo tenia la habilidad de tanto replicar otros venenos ya conocidos como de crear nuevos inidentificables.- La mujer le explica mientras teclea en su computadora unas palabras, luego va a sacar una muestra de sangre mas a Mérida.

-¿Crees que podremos salvarla?-Pregunta Rex con tono preocupado observando a su amiga la cual se encontraba en un estado que dé a ratos la dejaba consciente y de a ratos la dejaba inconsciente, así que no podían nunca estar seguro s de si mejoraban o no

Es en eso que hay una especie de jaleo fuera del laboratorio el cual hace que Rex, Holiday y el resto de los presente en la sala miren en dirección de la puerta mientras uno de los guardias de Providencia entraba algo agitado.- Perdona, no pude detenerlos.

-¿Rex Salazar?- Un hombre que parece ser militar, con porte bastante intimidante el cual hacia que Rex mire hacia él con curiosidad y algo temor e intimidación, Rex levanta la mano indicando que ese era el.- Estas bajo arresto en nombre del Gobierno de Estados Unidos. Eso hace Rex abra sus ojos sorprendidos, evidentemente no esperando que algo como eso pasara alguna vez.


-Espera,? que quieres decir con "Estas bajo arresto"?.- Pregunta Rex sin creer lo que está escuchando con sus propios oídos.- Y, a todo esto, ¿Quién eres tú?

-Bajo arresto, tiene un solo significado niño.- El General se acerca hacia el.-Y puedes conocerme como el General Steel, General de las fuerzas armadas de Estados Unidos. Alguien me contacto y dijo que debía de ponerte bajo arresto debido a oído el destrozo que causas con tus actos de "heroísmo.- Hace comillas el hombre en esas palabras.- Así como también por poner civiles en riesgo.

-¿Quién lo hizo?-Pregunto Rex mientras miraba algo dolido a Mérida al escuchar lo de poner en riesgo vidas civiles, si bien su amiga estaba lejos de ser una civil sí que había puesto en peligro su vida.

-Yo lo hice.- Interviene una voz conocida para todos quien entraba con Seis, allí estaba nadie más y nadie menos que la Reina Elinor, entrando con su porte siempre de elegancia y rectitud pero con un claro enojo en su voz, parecía que esa emoción nunca se iba de su mirada y era la única posible para ella.- e informaron que mi hija estaba en un estado peligroso debido a que fue a una misión con ustedes, tal y como yo siempre le eh advertido que sucedería y que no debía de hacerlo por ellos. Así que decidí llamar al Ejercito de Estados Unidos.- Señala a Steel.- Para que se ponga manos a la obra con la amenaza principal para la vida de mi hija, tu.- Eso ultimo se lo dijo mirando a Rex, quien ahora bajaba su mirada debido a que le carcomía la culpa por completo.

-¿Porque no hablamos esto en la sala de conferencias?-Pregunto Seis mientras miraba a todos los presentes en la sala, su expresión se mantenía seria e inmutable como siempre.- Rex, a tu habitación, será mejor para todos y para ti más aun que no salgas de la misma.

-¿Espera que?, no puedes mandarme a mi habitación como si fuera un chico de 5 años.- Rex pregunta mientras mira a Seis enfurecido.- ¿Enserio les apoyaras?, ¿dejaras que me arresten?. Además, debo de estar aquí en caso de que Mérida se despierte.

-Para eso esta Holiday.- Seis interrumpe a Rex.- y será mejor que te controles, puedo ver como estas a punto de formar tus armas, mira como el General Steel te está mirando en estos momentos.- Rex se da cuenta de que, en efecto, estaba a punto de formar sus puños de metal por lo cual desiste de ellos, mira por el rabillo del ojos a Steel quien sonreía con autosuficiencia lo cual hace que el adolescente suspire sabiendo que Seis tenía razón, Seis ubica una mano en el hombro del chico.- Intentare de hacer un caso a tu favor, ¿vale?. No hagas nada estúpido.- Con eso Rex finalmente se dirige a su habitación, no sin antes mirar por última vez la cama de Mérida. Una vez Rex se fue Seis les hace un ademan con su cabeza al Genera Reina quienes salen a la sala de conferencias con él.

Holiday es la única que queda en la sala junto con un par de hombres militares que se quedaron por si acaso, para vigilancia. Ella mira a Mérida con una mirada de preocupación.- Te salvaremos, ya lo veras.

Mientras tanto, Rex se encontraba en su habitación tirando la pelota que rebotaba de nuevo, a pesar de tener otras cosas en su cuarto no podía usar ninguna debido a que de seguro las rompería con el enojo que estaba acumulando en estos momentos.

-¿Peligro para Mérida?, ¿acaso Seis no les hablo de que el siempre intenta de que ella este segura? Claro, puede que deje destrozos una que otra vez pero. Agh, a quien engaño.- Comento finalmente derrotado mientras se sentaba de nuevo en su habitación.

-Vaya, Rex melancólico. Ese no lo vi antes.- Una voz conocida para el moreno se hace presente en la habitación y hace que levante su mirada, encontrándose sorprendido al ver que se trataba de Circe y no de algún espejismo.- Vi toda la situación, ¿todo bien?

-¿Ahora me espías?-Pregunta Rex con una sonrisa landina mas tenía cierta curiosidad ante el cómo había entrado a la habitación sin ser detectado, pero dejo pasar eso y continuo coqueteando ligeramente ante lo cual el chico gótico rueda sus ojos.

-No, andaba por la vuelta y vi la situación.- Circe comento lo cual hizo que el buen humor que Rex tuvo por unos momentos se disminuyera, el chico al notar eso se sentí a su lado y puso una mano en su hombro.- Hubiera intervenido pero te llevaste a Mérida rápido, le comente de la situación al líder de mi grupo y él me dijo que podría saber alguna especie de antídoto para ella.

-¿Un antídoto?- Eso hace que Rex le preste más atención.- Pero como... si Holiday dijo que no podían porque nunca antes se habían topado con algo como eso. Se supone que este Evo se convirtió hace unas horas, nadie pudo haberlo encontrado antes.

-Eso es porque tiene más que ver contigo el antídoto. No me dijo que era porque quería conocerte en persona, cuando le comente de tus habilidades quedo maravillado y quería hablar contigo.- Circe hablo en una voz calmada lo que hacía que Rex se muerda el labio inferior, sabiendo la pregunta que se venía.- ¿Quieres venir conmigo, hacia el lugar en donde se encuentra mi grupo?, allí podrás conocerlo y él te dirá la solución.

Rex medita las opciones por unos momentos, por un lado está el hecho de que si se enteran de que no se encuentra en su habitación probablemente hará que sospechen de que el está haciendo algún destrozo y eso les dará más razones al General Steel para arrestarlo, pero por otro lado Mérida necesitaba mucho ese antídoto. Al final extendió su mano.- Si acepto.

Circe sonrió y la acepto, en eso el mismo portal que siempre aparece se forma en la habitación de Rex lo cual hace que unas alarmas en el laboratorio suenen pero Rex no se enteraba de eso, Circe y Rex atraviesan el portal y el mismo se desarma luego de que lo hacen.

Holiday sale corriendo hacia la habitación de Rex en cuanto escucha las alarmas pero ve que el chico no está lo cual la hace soltar una maldición.- Mierda.- para luego dirigirse hacia la sala de reuniones.

Mientras tanto en la sala de conferencias La Reina se encontraba hablando acerca de Rex.- No puedo creer que tu puedas dejar que un Evo trabaje con mi hija. Sabes la historia de mi familia con los Evos y el resentimiento que le tenemos a los mismos.

-Lo sé Elinor, pero tú también sabes que Rex no es un Evo común.- Seis interviene usando el nombre en lugar de su titulo pues ellos se conocen desde hace bastante tiempo.

-Común o no, sigue siendo un Evo.- Steel interrumpa a ambos mientras deja su opinión.- En mi opinión usar fuego contra fuego puede ser difícil, esto no es un incendio forestal, en este caso el fuego se puede sumar y venir contra nosotros. ¿Quién dice que Rex no se irá a sus instintos y pondrá en peligro o matara a agentes de providencia?. El ya ha mostrado señales de rebeldía en el pasado, o ahora mismo. ¿No me dijiste que salió sin aviso de Providencia para irse a vacacionar con la chica, como es su nombre?, ¿Erida?

-Mérida.- Corrige la Reina entre dientes.

-Lo que dijo.- Señalo Steel.

-Rex no es esa clase de Evo. Rex es un adolescente, un chico como cualquiera de ustedes lo fueron.- Seis hablo, su tono seguía como siempre, calmado a pesar de las exaltaciones de sus dos acompañantes.- El chico no sería capaz de hacerle daño a ningún civil, no directamente al menos. El se siente tan culpable por los daños como nosotros le vemos culpables, el solo precisa ser más cuidadoso pero no pude hacerlo debido a sus habilidades. Pero créanme que les digo, que si fuera por él, solo intentaría curar a los Evos de entrada.

-Por tantas ventajas como sean tener a Rex a nuestro lado, no puedes negar que las desventajas son muy grandes. ¿Y si le controlan?, ¿y si decide que Providencia no es su mejor opción y opta por ir contra ustedes?, ¿serás capaz de ir contra él?- Pregunta Steel mientras que Seis piensa en las palabras, desde el exterior parece que el simplemente no está diciendo nada, pero en su interior está teniendo una fuerte pelea mental de su lado objetivo contra su lado subjetivo.-Recuerda esto Seis, al final del día. Un Evo siempre elige a los suyos.

-Y si ese Evo pone de nuevo en peligro a mi hija, si es que ella logra salir de esta claro está, yo misma me encargare de ponerle fin a esa amenaza. Y sabes cómo soy cuando quiero conseguir lo que quiero.- Es el turno de la Reina de intervenir con esas palabras que resultaron demasiado frías, tanto que dejaron ambiente bastante tenso.

Eso fue hasta que Holiday interrumpió en la sala con una mirada clara de preocupación en su rostro.- Rex no está.- Les informa coa que hace que el ceño de Elinor se frunza aun mas, que Steel sonría con autosuficiencia y que Seis lleve sus dedos hacia sus sienes indicando el estrés que le causaban las acciones del chico.


Mientras tanto, Rex llega a través de un portal junto con Circe. En cuanto salen del portal Rex se toma un par de segundos para recuperarse pues se encontraba ligeramente mareado.- Podrías haberme avisado de las sensaciones, no es así?.

-Y donde estaría lo divertido en ello.-Pregunta Circe sonriendo de lado pero dejando que el chico se tome sus minutos para recobrarse.- Gracias Brecha, por cierto.

-¿Brecha? -Pregunta Rex y cuando gira su mirada ve a una chica que parecía humana normal, pero que sus brazos estaban crecidos en grandes proporciones (sobre todo sus antebrazos y sus manos), y también le crecieron un par extra de tamaño normal de los brazos directamente debajo de ellos. Rex se sobresalta ligeramente pues la chica tenía una mirada bastante espeluznante y peligrosa, pero se recompone e intenta de dar una sonrisa cálida, o al menos eso espera.- Gracias, Umm, Brecha.- La chica simplemente le mira con la cabeza ladeada, como estudiándolo, para luego irse caminando por allí,.- No es por nada, pero , ¿por qué le agradecemos?.

-Ella es quien activa los portales.- Circe le informa ante lo cual Rex abre su boca y sus ojos asombrado.- ¿Qué?, ¿creíste acaso que eran portales espontáneos?. –Ante la sonrisa inocente de Rex, Circe lleva su palma a su frente suspirando.- Supongo que lo veía venir. Es parte de la mutación de Brecha.

-¿Ella es un mutante?.- Pregunta confuso.

-Nop, es un Evo. Le digo mutación a sus poderes porque pues... porque nadie ha venido con ningún otro nombre en verdad.- Se encogió de hombros Circe mientras avanzaba junto con Rex hacia unas puertas, parecían estar dentro de una estructura la cual estaba muy oscura y parecía bastante destartalada, por no hablar de que tenia cierto aire espeluznante casi tanto como Brecha,. Como de te decía, ¿viste sus grandes manos?-Pregunta el chico ante lo cual Rex asiente.-Bueno, eso le permiten a ella literalmente abrir una ruptura o "brecha" en la realidad y en el espacio, creando los portales que siempre vez. No sé cómo es que ella puede ver todo o como puede hacer portales hacia lugares que nunca antes vio, pero lo puede hacer.

Rex silba impresionado al escuchar las habilidades de la chica Evo.- Vaya, eso sí es poderoso. Elegiría mis poderes por sobre los de ella de todas formas, soy alguien más de contacto directo y no de disparo a distancia.- Finalizo su frase llevando un puño a su palma, haciendo alusión a que estaba golpeando algo.

-Sí, algo me dice que no las cambiarias por nada.- Circe concordó con el chico cuando en eso llegaron a las puertas.- Y, aquí estamos, cuando abras las puertas te encontrarás con el Maestro.

-Porque simplemente me dices su nombre?- Pregunto Rex con curiosidad alzando una ceja.

-A él le gusta dramatizar.- Crice comento encogiéndose de hombros para luego abrir la puerta y señalar a Rex para que entre.- Después de ti.

Rex traga saliva pues la sala del trono se sentía aun más espeluznante que el exterior del castillo. Pero Rex intento no enfocarse en eso, sino más bien en el hombre que se encontraba sentado con él. Parecía ser, a simple vista, un hombre común y corriente. Algo pálido, cabello largo y oscuro. A vista rápida parecía ser un humano normal, pero tenía una gran mano de oro la cual parecía estar hecha de algún tipo de metal, eso debía de ser su mutación o al menos así lo pensaba Rex.

-Ah, Rex.- Comenta el hombre con una aparente felicidad.- Es tan bueno verte al fin, cara a cara.-Mi nombre, es Van Kleiss.

-¿Sabes mi nombre?-Pregunta Rex algo confundido mientras se acerca un tanto más hacia el hombre mayor.

-Si, en efecto. Circe me hablo acerca de ti.- Comento Van Kleiss mientras observaba a Rex, y por algún motivo Rex sintió como se estremecía un poco ante la mirada de Van Kleiss. – Quería comprobar que fueras real antes de ofrecerte mi ayuda.

-Vale, aquí estoy. Soy real.- Rex le interrumpió antes de que pudiera decir algo mas.- ¿Cuál es tu solución? porque la especialista en Providencia dijo que no podía tratar con el veneno porque nunca antes vio algo similar. Y, asumiendo que el Evo se creó en ese mismo día y no antes, no creo que otros podrían haberlo hecho. Circe dijo que tiene algo que ver conmigo.

Van Kleiss rio por lo bajo lo cual hace que Rex alce una ceja.- Ah, jóvenes, siempre en un apuro. Veras Rex, aunque no lo creas, yo conozco bastante de ti. ¿Qué tanto sabes de los Nanites?- Pregunta llevando sus manos detrás de su espalda y moviéndose de un lado al otro.

-Se que son una plaga... al menos Providencia los denomina así. – Rex habla en un tono algo inseguro.- Se que, de tanto en tanto los Nanites se alteran y provocan que una persona mute de una forma grotesca, y se vuelva en una especie de monstruo Evo.

-No todos los Evos somos monstruos Rex.- Van Kleiss le interrumpió.- Espero que Circe te haya dicho de que trata mi grupo.- Ante la negada de cabeza Van Kleiss suspira.- Bueno, supongo que él no te lo dijo porque creía que yo quería decírtelo, lo cual es cierto. Veras Rex, me gusta llamar a mi grupo La Manada.

-¿Y eres una especie de alfa o algo por el estilo?-Pregunto bromeando Rex lo cual saco una pequeña risa de Van Kleiss.

-La Manada es simplemente un nombre.-Comento el hombre y luego se aclaro la garganta.- la Manada y el abismo, el lugar en el que te encuentras ahora mismo, es una especie de santuario para Evos. Aquí pueden venir los Evos que han sido perseguidos por Providencia, nos unimos en una especie de hermandad y nos cuidamos los unos a los otros.

-Más o menos algo como eso me dijo Circe, o al menos me dijo que esperaba que fueran así.- Hablo Rex recordando de repente la charla que tuvo con Circe el día que le conoció.- ¿Pero eso que tiene que ver conmigo?

-Todo tiene que ver contigo Rex.- Van Kleiss le respondió l muchacho-. Y tiene que ver con tus habilidades también, esas habilidades particulares que tú posees.

-Aja, muy linda la charla y todo.- Rex le interrumpió a Van Kleiss antes de que el pueda decir algo.- ¿Pero cómo puedo salvar a mi amiga?, ¿no es como si ella tuviera todo el tiempo del mundo, sabes? Además, Holiday dijo que nunca antes se topo con un veneno como ese pues el Evo lo creo por si mismos, y asumiendo de que el Evo muto el día en que enveneno a mi amiga, dudo que te hayas cruzado tampoco con él. Circe dijo que tiene algo que ver conmigo, ¿cómo es eso posible?

Van Kleiss se ríe un poco de forma irónica.- Oh, ¿no sabes nada acerca de tu propio potencial, no es así?- Pregunta el hombre ante lo cual Rex ladea su cabeza confundido pero también algo alterado hay.

-No se acerca de mi pasado,? y quieres que sepa del potencial de mis habilidades?.- Pregunta alzando una ceja el latino.- A todo esto, ¿para qué me estás diciendo esto? no es como que tu puedas decirme algo acerca de mis habilidades, hasta hace unos segundos ni nos conocíamos...frente a frente al menos.

-De acuerdo. En primera, lo de tu pasado se puede arreglar; Digamos que, yo sé de tu pasado Rex, y puedo contarte de ello.- Van Kleiss levanta una mano luego antes de que Rex pudiera decir algo mas, sabiendo que el chico hablaría con ello.- Y, en cuanto a lo segundo. Si dices que no se qué potencial tienen tus habilidades, ¿cómo es que se que una transfusión de sangre puede salvar a tu amiga?

-Espera.. ¿Qué?-Pregunta Rex una vez escucho esas palabras, acercándose con interés.- ¿Una transfusión?

-Pues claro, es bastante simple.- Van Kleiss prosigue a explicar.- Por lo que Circe me conto, tu eres capaz de "Curar" a os Evos, ¿no es así?- él le pregunta ante lo cual Rex asiente, aún sin comprender a que iba todo esto.- Vale, lo que hacen tus Nanites es superar a los Nanites infectados del Evo en cuestión, estoy seguro de que eso ya debes de saberlo. Como el veneno de t amiga fue generado por un Evo, puede que algunas de los Nanites infectados hayan pasado a la sangre de tu amiga, pero como ella no es un Evo no puedes curarla directamente. Sin embargo, con una transfusión de sangre, tus Nanites podrían tener el mismo efecto que en los Evos que tus combates.

Rex recolecta todo lo que él dice y poco a poco una sonrisa se va extendiendo en su rostro.- ¡Gracias, gracias, gracias, gracias!:- Exclama el una y otra vez, girándose dispuesto para ir donde Circe y Brecha para atravesar un portal, pero se detiene antes de hacerlo, girándose una vez más hacia donde esta Van Kleiss.- Acerca de mi pasado, ¿en verdad sabes sobre él? ¿Podrías contarme?

Van Kleiss simplemente sonríe de lado.-Si te unes a mi lado tendrás eso y más. Solamente, debes de pensarlo un poco Rex. Ahora, ve con tu amiga, precisa de tu ayuda.

Rex parece tener una mirada de duda en su rostro pero luego asiente con determinación, y va donde Brecha y Circe para atravesar el portal.


En el laboratorio las cosas están demasiado tensas. El monitor de Mérida pita a un ritmo normal, pero su madre Elinor se encuentra al lado de su hija tomando su mano izquierda con una mirada de preocupación en su rostro. Steel y sus hombres se encuentran en el lugar cubriendo las posibles salidas en caso de que Rex regrese, Seis está con ellos también. Holiday está intentando todavía de encontrar un antídoto y quien sabe donde pueda encontrarse Bobo en estos instantes.

De la nada, un portal rojo se abre y de el sale Rex, lo que hace que todas las miradas se dirijan hacia él con una mezcla de emociones múltiples en cada uno de los rostros.

-¡TU, Quieto ahí!.- Steel exclama mientras se acerca apuntando su arma, los hombres de el intentan avanzar también mas Seis logra detenerlos un poco al menos.

Rex tiene una mirada de preocupación pero también lo que parece ser de decisión.- Holiday, necesito que hagas una transfusión de sangre, de mí a Mérida.

-¿Qué?, ¿Pero, por qué?- Pregunta la mujer confundida.

-Si te acercas un solo centímetro más a mi hija te juro... Te juro que.- Elinor intenta de amenazarle pero entonces Mérida comienza a convulsionar, provocando que los sonidos de su monitor se aloque lo que indicaba que su condición empeoraba cada vez mas.- Mérida!, Mérida, quédate conmigo cariño. Por favor, quédate conmigo.- Rogaba la madre con lagrimas corriendo por su rostro en lo que intentaba de calmar a su hija.

-SOLO HAZLO HOLIDAY.- Se exaspera Rex, lo cual provoca que todas las armas de los hombres en la sala apunten hacia el, al ver la consecuencia de sus palabras el intenta de calmarse y un poco mas derrotado mira a Holiday.- Puede ser la única forma de salvarla.

Al escuchar eso, Elinor despega la mirada del cuerpo de su niña, y mira a la Dr. Holiday dándole un asentimiento con su cabeza, lo cual le daba confirmación de que ella estaba de acuerdo con la transfusión.

Holiday comienza a moverse con rapidez para realizar la transfusión de sangre, primero le quita la sangre a Rex y Rex da un leve respingo debido al pinchazo que sintió por unos momentos. Holiday luego coloca una vía intravenosa con una aguja en uno de los vasos sanguíneos de Mérida luego de haber puesto la sangre donada de parte de Rex en una bolsa de plástico y de que los soldados de Steel se encargaran de intentar de mantener a la chica tan quieta como fuera posible la gente luego podía ver como la sangre iba ingresando al torrente sanguíneo mientras la tensión se podía sentir conforme pasaban los minutos pues Mérida había quedado quieta luego de que comenzó a hacerse la transfusión, tan quieta que parecía como si estuviera muerta.

Todos se quedan en silencio por unos instantes, temiendo lo peor debido a que el monitor no captaba los latidos de su corazón, por un momento todos creían que todo estaba perdido, eso fue hasta que el monitor comenzó a sonar de nuevo lo cual hizo que todos suspiraran aliviados.

-Que conste, esto no mejora nuestra relación.- Elinor le habla de forma cortante a Rex.- Vuelves a poner a mi hija en peligro, y Steel será la menor de tus preocupaciones.- pero, de todas formas...gracias por salvarla.

Rex asiente ante las palabras de la Reina, intentando todo lo posible por qué no se noten lo nervioso que las mismas le dejaban. Elinor regresa su atención a su hija feliz de que este a salvo mientras que Steel se acerca a Rex de forma más amenazante aun.- Un pasó en falso muchacho, y estaremos detrás de ti. Te estamos observando.- Las miradas de Steel y de Rex se cruzan y la tensión parecía haber regresado al cuarto, eso hasta que Steel rompió el concurso de miradas y le ordeno a sus hombres retirarse, haciendo lo propio segundos más tarde; dejando el lugar en un silencio aliviado y menos tenso de lo que fue antes, con Rex y Elinor quedándose por si Mérida despertaba, y con Seis preguntándose acerca de las palabras que Steel había dicho temprano