Las personas de Harlem estaban tranquilas, la música rondaba por cada rincón de las calles pues la misma salía de los varios clubes que existían en la ciudad. Si bien el crimen era existente, no era tanto como en otros lugares aun más peligrosos de Nueva York. Generalmente Harlem era bastante tranquilo por las noches.

Es por ello que la conmoción que hubo en el centro de la ciudad tomo a varios ciudadanos por sorpresa, parecía que había algo que se encontraba atacando los autos, no se veía con exactitud que era pero parecía tener grandes manos con las cuales hacia todo pedazos.

Un joven adulto que estaba conduciendo sitio como su auto estaba siendo elevado y levanto su mirada con cierto temor mientras el humo que había en el lugar se disipaba poco a poco y podía ver a su atacante, así como otras personas pudieron ver asombrados de que se trataba.

Al ver lo que era su atacante la gente comenzó a huir hacia atrás despacio, solo para que parte de ellas fueran aplastadas en cuanto parte de un edificio fue destrozado en lo que caían los escombros.

El atacante, luego de pasar unas cuantas horas más causando estragos, sonríe de forma maliciosa y se va del lugar, parándose en el techo de un edificio para contemplar su obra de arte. Por la sombra que proyecta el sol sobre la azotea, se puede ver que se trata de algo humanoide, pero ni se puede ver más debido a que el atacante huye tan rápido como puede de la escena del crimen.

Rex dejaba salir un bostezo mientras llegaba hacia los cuarteles de providencia y se sorprendió al ver a varios agentes preparándose para dirigirse hacia algún lugar.-Seis.-el joven detiene al mayor al verle pasar.-¿Que está sucediendo?.-

-Hubo destrozos en Harlem.-Seis le explico a Rex lo cual le dejo aun mas confundido.

-¿Harlem?, ¿algún ataque Evo?-Pregunta Rex mientras se pone sus guantes y sus lentes, listo para aprontar su patineta.

-Sí, o, al menos eso sospechamos. Los reportes de allí indican varios heridos, y severa propiedad pública dañada.-Seis le informa a Rex quien cada vez adopta una mirada más sombría, Holiday les escucha y le muestra a Rex fotos del incidente desde su tablet.

-Vale, entonces .. ¿Qué estamos esperando?.-Pregunta Rex y en segundos luego de que dijo esa pregunta todos se encontraron en dirección de Harlem.

Ni bien llegaron a la ciudad los agentes de providencia se encargaron de ayudar a los civiles que se encontraban heridos, mientras que Rex intentaba de ayudar levantando cosas pesadas que había en el lugar, así como partes de algún que otro edificio caído que se encontraban por allí.

-Vaya, parece que por aquí paso alguna locomotora o algo por el estilo.-Pregunta Rex sin poder creer lo que veían sus ojos. Oye, Mérida sigue descansando, ¿no es así?. La Arquera ¿Roja?-Pregunta a uno de los agentes que se encontraba a su lado el cual asiente.

-Afirmativo, por órdenes de la Reina la Arquera Roja deberá de descansar un par de días más.-El agente le dice y Rex siente otorgándole una sonrisa agradecido. Rex no negaría que seguía sintiéndose culpable por la situación de Mérida, su amiga había mejorado mucho considerando el estado en que se encontraba el otro día, pero aun así estaba bastante débil, Claro que ella nunca te lo diría, y si te atrevías a decírselo en su cara eras hombre o mujer muerto, pues si algo no toleraba ella era que la consideraran débil o menor por cualquier motivo. Pero en fin, Rex solo esperaba y rogaba que su amiga se mejoraba pronto, las misiones que tuvo en los días siguientes fueron bastante aburridas sin ella a su lado.

Lo bueno era que contaba con Noah, Rex se había sorprendido de lo buenos amigos que se habían vuelto y cada que podía se escabullía de Providencia para intentar pasar más rato con él, resulta que el rubio tenía una casa en Nueva York (él había dicho que era de aquí así que no debió de ser tanta sorpresa para Rex en verdad), era fácil llegar a ella así que Rex le iba a visitar de tanto en tanto.

De Circe no había muchas noticias, no vio avistamientos ni de él ni de los portales creados por Brecha, tampoco habían acciones notorias de La Manada, parece que a ese grupo de Evos les gustaba mantener alguna especie de perfil bajo pues nunca eran nombrados, estaba seguro de que un grupo como ese llamaría la atención. Tampoco es como si Rex supiera cuales son los otros miembros del grupo, de momento solo conocía a Circe, Brecha y Van Kleiss, cada uno más peculiar que el anterior.

Lo bueno era que el General Steel tampoco se había aparecido en estos últimos días, porque siempre que había un ataque Evo el tendía a aparecer su narizota militar y observar de una forma algo perturbadora a Rex. Pero Rex intentaba de ser más cuidadoso con sus acciones ahora que estaba bajo el ojo de alguien importante y alto rango como él.

Rex, en eso, ve a alguien herido que se encuentra bajo unos escombros y se dirige a ayudarlo, levanta dichos escombros con algo de dificultad y los quita de encima del joven adulto.-Listo, todo está mejor ahora.

Pero, el hombre, al ver el rostro de Rex no puede evitar abrir sus ojos asustado y comenzar a hacerse hacia atrás, otros civiles que ven a Rex ahora tienen reacciones similares o se esconden detrás de gentes de providencia, implorándoles que puedan ayudarles de él. Rex, aun sin saber que sucede y con una mirada más que confusa intenta acercarse para hablar con el hombre que ayudo pero el parece estar a punto de entrar en una crisis nerviosa.-E...el fue, él fue el que ataco, el fue. Fue el, fue el!- Repetía una y otra vez mientras Rex abría sus ojos incrédulo y en sorpresa.

Exclamaciones similares salieron de la boca de otros heridos cercanos, y pronto toda la calle estaba haciendo lo mismo, culpando a Rex de los destrozos mientras que el adolescente no podía hacer nada más que llevar sus manos hacia su cabeza y preguntarse qué carajos estaba sucediendo.


-Bueno, las lecturas de tus biométricas no muestran nada fuera de lo normal.- Holiday le indica a Rex luego de que él fue hacia el laboratorio para un examen por las dudas, no estaba seguro de nada luego de que la gente le acusaran de haber destrozado la ciudad. Además, estabas en tu habitación de noche, no es como si pudieras haberte escapado sin que las alarmas sonaran. Estoy segura de que tú no tienes nada que ver con ese ataque.- la mujer intento de tranquilizar al adolescente ubicando una mano en el hombro y apretándolo para decirle que ella le apoyaba, y que estaba de su lado.

Rex le dio una sonrisa agradecida por su esfuerzo pero sus palabras no ayudaban en nada.- Pero, ¿y si tuve algún caso de sonambulismo?, digo, tuve amnesia antes. ¿La amnesia puede darse luego?, ¿digamos, 17 años en el futuro?- Pregunto Rex temiendo de que pudiera estar sufriendo alguna especie de lapsos de olvido.- Y, por cierto, lo de las alarmas puede ser fácilmente solucionable. Quiero decir, yo tengo hasta cierto punto comunicación con las maquinas, pude haber activado inconscientemente mis poderes y haberlas desactivado...-Rex hablo intentando de pensar en todas las posibles cosas que demostraran que él fuera el culpable, si bien el tampoco creía que lo fuera no podía descartar la posibilidad de que si.

-Gracias por tener tanta fe en los sistemas de Providencia.- Holiday intento de bromear para levantar el ánimo del adolescente, eso provoco que el soltara una pequeña risa.- Mira Rex, no sabemos con exactitud que está sucediendo. Pero sea lo que sea, lo solucionaremos, juntos. ¿De acuerdo?- Pregunta ella, pero antes de que Rex pudiese contestar afirmativamente, una voz llega desde la puerta del laboratorio.

-Arréstenlo.- Llega una voz masculina ya conocida para Rex, y el puede esquivar justo a tiempo a dos militares que se habían lanzado hacia él, logrando saltar lejos de tanto ellos como del dueño de la voz, el General Steel, ver su rostro hizo que Rex gruñera un poco mas luego sonriera de lado, no permitiendo que el general viera lo mucho que su presencia le afectaba en verdad.- Vaya vaya, que tenemos aquí. Creo que no tomaste con seriedad mi advertencia chico.

-La tome con seriedad, pero en vista que es una advertencia sumamente ridícula decidí ignorarla por completo, o en parte al menos.- Hablo Rex aun manteniendo su sonrisa.- Vamos Steel, admite que estas aquí simplemente porque extrañabas mi bello rostro.

-Primero, no eres bello, quien te dijo eso te mintió completamente.- Steel comentaba ante lo cual Rex soltó un "ouch", ignorándolo el hombre prosiguió con sus palabras.- Pero ya veo que has ignorado mi advertencia, pues te has encargado de destrozar a gran parte de Harlem tu solo, aterrorizando a varios de civiles y encargándote de hacer mierda la propiedad pública, perdón por la elección de palabras..- Hablo dirigiéndose hacia la doctora Holiday quien , a pesar de estar mirándole con un ceño fruncido, asintió como diciendo que no había problemas.- Ahora bien, ¿tienes alguna prueba de que tú no eres el responsable?.

-Vaya que eres rápido en juzgar general.- Rex dijo ante las acusaciones que el hombre lanzo hacia el.- De momento no tengo pruebas de que no soy responsable, pero tu tampoco tienes pruebas de que yo soy responsable. Fácilmente, los civiles pudieron haber visto a alguien parecido a mí, aunque dudo que haya alguien con la misma genialidad que yo tengo.

Steel alzo una ceja ante sus palabras y se acerco de forma lenta, lo cual inquieto un poco a Rex, el general luego saco un teléfono celular de su bolsillo y comenzó a buscar algo en el mismo, una vez lo tenia se lo mostró a Rex lo cual le dejo un tanto helado.- Este es un vídeo de grabación de los destrozos que ocurrieron la noche anterior.- El vídeo mostraba claramente a Rex haciendo uso de sus manos gigantes para acabar con todo a su paso, se escuchaban también los gritos de los civiles aterrorizados, al principio solo se veía la figura de Rex pero en cuanto el mismo se dio cuenta de que le estaban hablando fue hacia quien grababa y le levanto haciendo que el celular se caiga, de fondo se podían oír los gritos del sujeto a quien Rex lanzo lo más lejos posible.-¿ Aun sigues sin creer que puedes tener algo que ver con esto?.

Rex trago saliva, las palabras no le salían por un momento y eso no era común en alguien como él.- D...ebe de haber alguna explicación. Quiero decir, existen monstruos gigantes y un chico que puede crear armas de metal con sus extremidades.- Comenzó a pensar en las otras cosas extrañas que pasaban últimamente en la tierra- Además, ¿están los mutantes no es así?, y que hay de ese NightFury, de San Fransokyo. Debe de haber alguna explicación loca para esto que esté sucediendo.

-Explicación o no.- Interrumpe Steel antes de que Rex pudiera decir algo más en su favor.- No puedes negarme que las cosas no se ven muy bien para ti, y eres el único sospechoso que tenemos en estos momentos. Así que debemos de arrestarte e interrogarte, podemos hacerlo por las buenas.- Antes de que pueda decir lo siguiente las armas de los militares apuntaron a Rex.- O por las malas. Preferiría que fueran por las malas, han sido unas semanas aburridas y me vendría bien algo de acción.

-¿Y qué pasa si mantiene un perfil bajo?, ¿si no va a misiones? -Pregunta Seis quien había estado en la habitación pero se había mantenido en silencio hasta ese momento, optando por mantenerse cerca de Rex para la seguridad de el chico.- Tiene un amigo, un civil, puede pasar en la casa de el por una temporada.

- ¿y poner la vida en peligro del mismo? Como le paso a la Arquera Roja?.-Escupió prácticamente esa sentencia Steel lo cual hacia que Rex apriete sus puños, pero intento de calmarse al recordar que las cosas pintarían aun peor para él si decidía atacar a un general del ejército.-

-Mira, quedare en la casa de Noah.- Rex le dijo al general.- Estoy seguro de que no sabrás acerca de mi de nuevo, no tienes porque saber acerca de mi de nuevo si yo no hago destrozos no es así? Eso me parece una situación en la que ambos ganamos pues no volvemos a ver nuestros molestos rostros. ¿Qué dices?, ¿trato?-Pegunta el chico extendiendo su mano hacia el general e cual parece dudar por un momento, pero finalmente termina aceptando, estirando su mano hacia Rex y tomándola de una forma con bastante rudeza.


Mérida despertaba con un dolor de cabeza, llevando su mano a la misma mientras intentaba de tapar la luz que entraba de la ventana de su habitación. -Ugh, joder. Odio estar en este estado.- Murmuraba ella, si bien el veneno de su cuerpo había sido curado, el mismo había bajado bastante parte de sus defensas por lo cual había captado alguna que otra enfermedad. Ahora mismo se encontraba bien, solo un tanto débil, pero nunca le diría a nadie que se sentía así, antes muerta.

La pelirroja miro la hora de su celular, era bastante en la tarde, pero todavía podría bajar a comer algo, siempre pensaba con su estomago. Ella se bajo de su cama cuando sintió que podía caminar y se dirigió hacia la puerta de su habitación, pero en cuanto la intento abrir sintió que algo la bloqueaba desde afuera.- ¿Pero qué rayos?-

-Perdone señorita Dubroch, pero por ordenes de su madre no podemos dejarla salir.- Una voz llego desde afuera, parecía ser de un hombre bastante grande en edad.

-¿Quién eres tú?,? hay mas contigo?-Pregunto ella intentando de formular una imagen del escenario que le esperaba fuera de la puerta, porque obvio que iba a escapar.- ¿Y porque mi madre no quiere que salga?.

-Buen intento, pero no le daré mucha información acerca de cuantos hay aquí presente.- Comento el guardia, ahora le consideraba un guardia ya la pelirroja.- Y no quiere que salgas porque teme que vayas a ver a Rex, quien está siendo culpado por unos destrozos que hay provoco en Harlem.

-¿Qué?, espera.. eso es imposible.- Mérida no podía creer lo que escuchaba, Rex jamás seria capaz de hacer algo como eso... al menos no cuando no se encontraba peleando contra Evos claro esta.-Ahora con más razón debo de ir a verlo.- Hablo con determinación, dejando que el hombre de afuera lo escuchara.- ¿Aun no me respondiste a mi primer pregunta, quien eres?-

-Soy un militar bajo el mando de el General Steel, el y su madre han estado teniendo una relación de interés mutuo en mantearla alejada del Evo.- El hablo con una voz bastante matemática y sin mucha expresión, a Mérida le recordó a Seis pero aun así Seis era bastante mas agradable que ese sujeto y eso que no le había visto el rostro todavía.- Así que ni piense en escapar, porque estamos entrenados para contener a enemigos mucho más difíciles que tu.

-"Eso es porque no me conocen.-" Pienso ella y empezó a observar alrededor de su cuarto posible cosas que podía usar como medio de ataque, podía escapar por la ventana pero necesitaba comprar algo de tiempo para que su madre no se entere tan rápido de su escape lo cual significaba que debía de dejar inconsciente a los sujetos (asumiendo que había mas de uno) de afuera par que estos no le informen rápido acerca del mismo. Recordó que tenía su arco guardado en uno de los cajones, lo tenía en la versión encogida así que se dirigió de puntillas hacia su cómoda y saco el arco de uno de sus cajones, manteniéndolo en la mano por si acaso y luego agarro unos zapatos que ella tenía extra.

Fue hacia la ventana e intento de abrirla pero noto que tenía unas trabas por lo cual soltó una que otra maldición, pero luego comenzó a recordar el conocimiento que tenia acerca de cómo abrir cerraduras que Seis le había enseñado y comenzó a trabajar sobre las mismas, Una vez abrió las cerraduras, y las ventanas, tiro los zapatos con bastante fuerza hacia afuera, sabía que eso no les llamaría la atención así que se fue subiendo hacia el marco de la puerta y luego golpeo la misma con su pie. Eso basto par hacer que el militar afuera se percatara del ruido y que destrancara a puerta entrando junto con otros dos hombres .- "Tres, y no están armados.. Puedo detenerlos fácilmente,".

Ella vio como quien parecía ser el líder se movió hacia la ventana y debió de haber visto sus zapatos tirados ya que el guardia soltó una maldición golpeando el marco de la ventana, pero en cuanto se giro a hablar a sus hombres levanto la mirada por un instinto y vio a Mérida quien le sonrió inocentemente. Minutos después la chica salía y se hacía sonar tanto el cuello como los dedos, para salir caminando tranquilamente de su habitación en lo que se oyen los quejidos de dolor de los guardias que ella derroto por sí sola; Claro, que se sentía más debilitada de lo normal y eso debía de deberse al hecho de que había pasado bastante tiempo acostada y no había estado estirando sus músculos o trabajando con ellos casi tanto como le hubiese gustado, además de que tenía un que otro nuevo moretón por los golpes de los militares que comenzaron a sentirse luego de que la adrenalina dejo de mostrarse.

Una vez ella salió del lugar ella se subió en su motocicleta y se dirigió hacia Providencia, en cuanto llego los del lugar le dejaron pasar pues la conocían, luego de un par de preguntas acerca de su estado de salud claro está.

-Arquera.- Habla Seis saludándola un tanto confundido de su presencia en el lugar.- Creímos que te quedarías un par de días más.

-Sí, pero cuando te enteras que tu madre te tenía en una especie de arresto domiciliario pues no querías que fueras a visitar a tu amigo que está siendo falsamente acusado por algo como que tienes que salir de la cama no es así?.- Mérida habla irónicamente ante lo cual Seis suspira.- ¿Dónde está?- Al ver que Seis no responde Mérida comienza a preocuparse.- ¿Seis?, donde esta Rex.

-Está en casa de Noah, se quedara allí por unos días.- Seis habla pero luego le pone una mano en el hombro.- Mérida, creo e Rex, pero no sabemos si es o no culpable del todo... las pruebas, son bastante creíbles como para poner en duda nuestro juicio. Y sabes que debemos de hacer si en verdad esta pasando eso, ¿no es así?.

Mérida aprieta sus labios y luego quita su hombro de la mano de Seis.- No puedo creer que enserio pongas en duda tu confianza en Rex.

-Y no puedo creer que tu estés dejando que tus emociones nublen tu juicio.- Seis le comento lo cual hizo que Mérida se detuviera un poco de su avance.- No te recomendaría ir a donde está el, el precisa un poco de tranquilidad en el momento, si vas atraerás a Steel a su lugar.

Mérida cierra sus ojos y aprieta sus puños pero sabe que es verdad.- No puedo regresar a mi casa, no de momento y no luego de haberme escapado. Me quedare en el cuarto de Rex, ah y... Seis, ¿acaso tú no estás dejando que tus emociones te nublen cambien?, si estuvieras actuando en base de órdenes o por cómo debería de actuar un agente Rex ya se encontraría preso... o peor, piensa en eso.- Finalizo de comentar ella y luego salió de la sala, dejando a Seis solo y con un montón de dudas.


Rex suspiraba aliviado mientras se acostaba en la cama que Noah había preparado para el.- Gracias por dejarme quedar aquí Noah, en verdad que lo aprecio mucho.- Comento Rex con una sonrisa agradecida pero Noah podía notar que en ella había algo más.- Se que esto puede ponerte en peligro a ti también pues puede haber alguien que esté intentando de inculparme, así que… No te culparía si no te sentirías cómodo con la idea de que yo me quede en este lugar.

-¿Tan mal esta las cosas por allí?- Pregunta Noah con una sonrisa que le decía que le brindaba su apoyo, pero Rex solamente suspiro ante lo mismo.- Y, para nada hermano. Mi casa es tu casa, estoy seguro de que si hubiera alguien que me quisiera culpar de un caos que ni si quiera cause tu también me cuidarías las espaldas.

-Ja, y que lo digas. Y, en cuanto a lo de las cosas aquí pues, como te digo; tengo a un General que está detrás de mi trasero pues el sospecha que soy el causante de los destrozos de Harlem.- Rex comenta y la evidente duda está en el.- Y... varios allí están dudando, quiero decir tengo a Holiday apoyándome todavía y Mérida.. Bueno ella creo que no sabe nada de esto pero algo me dice que me apoyaría, y a ti.. Pero el resto, no sé cómo... Como seguir luego de esto, que acciones tomar sin que me juzguen porque algo me dice que esto tendrá repercusiones, y grandes.- Al escuchar lo

-Hey, la gente hablara siempre independientemente de si tus acciones son buenas o malas, no puedes dejar que ellas decidan lo que sucede.-Noah le interrumpe antes de que él diga algo deja que ellos crean lo que quieran creer, tu sabes la verdad, no es así?.-

-Esa es la cosa Noah.- Hablo Rex dando una risa incrédula.- Ya ni se si puedo confiar en mí mismo o no.., antes de que te duermas puedes vigilarme un rato?, en caso de que..Ya sabes, de repente tenga un caso de sonambulismo?.

-Lo haré, pero no creo que sea necesario.- Noah hablo y luego extendió su puño el cual Rex choco con el suyo, luego de eso Rex cierra los ojos e intenta dormir tanto como puede, tratando de evitar tener pesadillas acerca de lo que pueda ocurrir.


Era un sueño, tenia que ser un sueño. Ahora se encontraba en Nueva York, lo sabía porque reconocía mas las calles y los distintos locales, pues si bien no salía tanto las veces que salía las aprovechaban o intentaba de aprovechar al máximo. En fin, que lo que pasaba ahora era que LA Ciudad de Nueva York estaba en llamas, la misma situación que con Harlem.

Había edificios derrumbados por todas partes, se encontraban civiles corriendo aterrorizados y cuando Rex enfocaba la mirada demasiado en alguno de ellos estos se daban cuenta y su mirada era de terror puro, no había duda de que era él quien había causado esto.

Veía como un avión de Providencia caía desde los cielos mientras que el Empire State ahora se encontraba bastante reducido a escombros, Rex llevaba una mano a su boca mientras tenía una mirada de pura sorpresa y de un horror que simulaba al de los civiles a su alrededor, el observaba como había algunos muertos y otros que si no estaban heridos estaban lo suficientemente lastimados como para estarlo en algún tiempo pronto.

la plaza de Manhattan, que normalmente era muy bella, ahora mismo había pocas cosas que podía reconocer de su antigua gloria. Pero justo cuando escucho el ruido de un arma disparando, presumiblemente en su dirección, el abrió los ojos.

Rex se despertó soltando una exclamación de susto y asombro y parpadeo sus ojos al ver a los hombres de Steel apuntando las armas en sus direcciones.- Espera, que.., no entiendo. Que hacen ellos aquí?. Yo no... Yo no hice nada.

Una risa incrédula se oye de fondo y Steel entra en el cuarto junto con el resto y con Noah a su lado quien le mira con algo de culpa.- Oh, no culpes a tu amigo rubio aquí, el intento de evitar que entremos y nos decía que no había forma de que tu hubieses hecho lo que hiciste pues estuviste en su casa toda la noche. Pero tengo motivos para creer que de alguna forma él y tu trabajan juntos.

-Vale, Steel, has perdido completamente la cabeza.- Rex reía de forma incrédula al escuchar las palabras del general.- Primero que nada no hice nada malo, como mencione anteriormente, y segundo que nada, si lo hubiera hecho, no arrastraría a Noah a que fuera mi cómplice.

-No, pero el pudo haberte ayudado a regresar aquí y de esa forma tener una coartada.- Steel remarca y luego agarra su celular nuevamente, eligiendo algo del mismo y luego mostrando a Rex quien se va hacia atrás hasta quedarse contra la pared de la habitación que Noah había preparado. Nueva York estaba tan como en sus sueños, con alguna que otra diferencia pero por lo general estaba igual.- Paso hace unas horas, en la madrugada.- Le clarifico Steel mientras se acercaba con paso amenazante.- Lo siento chico, pero ahora si tendré que arrestarte.

Rex negaba con su cabeza para luego formar sus guantes antes de que los militares comiencen a disparar sus armas, las balas rebotaban sobre las mismas manos de metal y el luego soltó un puñetazo con una para destrozar la pared de la habitación, activo sus alas y salió volando del lugar con los hombres de Steel disparándole pero ninguna bala le llegaba.

-Tenemos a un fugitivo, adolescente, cabello castaño, piel algo oscura, ojos negros, les mandare una imagen. Si lo encuentran deben de reducirlo, es peligroso, muévanse con precaución.- Steel habla a través de comunicadores mientras Noah intenta de detener que él se vaya pero Steel simplemente lo tira hacia la cama como si fuera nada.- No te convendría ponerte en mi camino muchacho.- Le dijo simplemente para luego marcharse.

Noah, una vez se fueron, observo de nuevo el hueco que dejo Rex en su pared.- Claro, y yo tengo que arreglar todo esto después.- Suspiro mas luego de observar que no había nadie más en la distancia, saco su teléfono y comenzó a marcar un numero.- Si, Seis?, tenemos un problema.


Rex estaba corriendo, corría como nunca antes había corrido antes en su vida, sin contar las veces que peleo contra un Evo antes claro está. En un momento sus alas habían dejado de funcionar debido al estado emocional en el que se encontraba, roto, con duda de si mismos, de si no sería mejor entregarse y evitar que más gente sufra por su culpa. Pero luego recuerda que Steel es un maldito y que probablemente si se entregaba terminaría en un lugar demasiado peor que como era Providencia antes, así que mejor terminaba por escapar.

Es en eso que alguien se choca con el- Oww.- ambos se quejan mientras se soban la cabeza y en cuanto levantan sus miradas Rex sonríe aliviado de ver a Mérida con el.- Mer.- Exclama el y va a abrazarle , abrazo que la chica regresa obviamente.

-Me alegro tanto de que estés bien.- Mérida comento también aliviada mientras ocultaba su rostro en el cuello de Rex, Rex simplemente cerraba sus ojos y dejaba que la presencia de su amiga le tranquilice, eso era todo lo que precisaba en estos momentos.-

-Mer, algo hay mal en mi.- Rex murmuraba con las lagrimas tentándose con salir hacia afuera, a el no le importaba llorar frente a ella pues ya lo había hecho otras veces, y Mérida sabia que el solo lo hacía cuando las cosas estaban realmente jodidas.- Steel está de nuevo contra mí, sabes acerca de los destrozos de Harlem, y el de ahora de Nueva York?.

-Lo sé, pero...vi los vídeos, no creo que seas tú Rex.- Mérida comenta brindándole su apoyo, el cual si bien ayudaba para aliviar un poco a Rex, el chico todavía tenía esa mirada de duda.- Mira, sea lo que sea descubriremos y atraparemos a quien esté haciendo esto, vale?, pero lo haremos juntos. Nada de salir huyendo.

Rex le da una mirada agradecida a Mérida y luego la abraza, abrazo el cual la chica pelirroja regresa sin protesta alguna. Rex es una de las pocas personas con las cuales suele tener contacto físico sin que le de un golpe en los huevos a la persona que intento de abrazarle luego. En eso, Mérida abre sus ojos mientras esta abrazando a Rex y los abre aun mas al ver como unas personas se acercaban detrás de el.- Abajo!.

La chica, luego de decir eso, llevo a Rex consigo hacia abajo esquivando unas cuantas balas que fueron en su dirección; balas las cuales terminaron en una pared justo a la altura de donde vendría a ser su cabeza. Rex levanta su mirada y ve que se trata del General Steel y de sus hombres, lo cual hace que gruña bastante enfurecido y esté listo para formar sus manos de metal y atacarlos, pero una mano en su hombro hace que vea a su izquierda para encontrarse con la mirada de Mérida la cual le imploraba que no lo hiciera, y que huyera-. Yo los distraigo, se lo que dije antes, pero no podemos hacer nada juntos contigo muerto o capturado. Intenta de correr tan rápido como puedas.

Rex suspira mas asiente y, luego de darle una última mirada enfurecida a Steel y a sus hombres, sale corriendo en dirección contraria. Uno de los hombres de Steel intenta de ir hacia Rex pero una flecha explota a su lado.- Ah, ah, ah.- Mérida habla con su arco tenso junto con otra flecha preparada para salir a la vez que avanza lentamente.

-Jovencita, le agradecería que no se metiera en asuntos de la guardia nacional.- Steel habla en tono autoritativo.- No quiero meterme en problemas con la reina, y mis problemas no están relacionados contigo, este caso no está relacionado contigo.

-Hiciste que me encerraran en mi cuarto.- Mérida comento con un tono de sarcasmo.- Además de que estas persiguiendo para capturar a mi mejor amigo, tengo todo el derecho a hacer este caso algo personal.

-En primera, no fuimos nosotros, simplemente seguimos las ordenes de tu madre.- Steel habla a la vez que retrocede un poco y queda detrás de sus hombres.- y en cuanto a lo segundo, pues. es tu decisión, supongo. A por ella.

Los hombres no tardaron en cargar hacia Mérida, en lugar de usar sus armas claro está. Varios utilizaron sus puños los cuales Mérida pudo bloquear fácilmente con el arco y con sus propias manos, luego también utilizaban ciertos barridos, uno de los cuales ella los esquivo saltando y luego dio una patada directa en la mandíbula de uno de los hombres lo cual hizo que se derribara. Ella agarro el brazo de uno y lo uso como palanca para apoyarse en el mismo e impulsarse para dar una patada lateral a otro que venia en su dirección, luego tomo el cuerpo que todavía tenia y lo uso de escudo para los demás golpes que venían hacia ella, termino por lanzarle con fuerza hacia los demás. Luego lanzo una Flecha de pulso la cual libero una onda de energía alrededor de los hombres lo cual incapacito a unos cuantos, luego tiro una flecha la cual libero una pantalla de gas la cual le permitió escapar del lugar e ir a buscar a Rex, el cual debía de estar muy perdido.

Steel veía el trabajo de la chica con bastante asombro.- Vale, ahora puedo ver porque PROVIDENCIA, te valora tanto chica. El problema es que no te subestimare la próxima vez que nos veamos.-Hablo para si mismo y luego fue hacia una camioneta militar para dirigirse en busca de mas refuerzos, llamando a 911 para que vengan a atender a los heridos.


Rex, mientras tanto, estaba corriendo tan rápido como sus piernas se lo permitían. Solo cuando sintió que estaba varios centímetros a distancia de los hombres de Steel y de Mérida se permitió detenerse para recuperar el aliento. Pero, en eso, un ruido llama su atención, parece como si algo bastante grande estuviera haciendo desastres en un callejón cercano. El se acerca con cautela hasta donde cree que proviene el ruido, y no ve nada, eso hasta que se le da por ver hacia arriba y ve con asombro como alguien se encuentra haciendo pedazos parte de una estructura del techo de una casa del barrio.

Rex activa sus alas y vuela hacia arriba y, en cuanto tiene una visión mas clara de la persona, se queda aun mas pasmado. Ahí esta el, literalmente, tenía su misma figura, su mismo color de pelos, y estaba seguro de que si le veía el rostro vera la misma mirada devolviéndosela. Lo que más le asustaba y asombraba al mismo tiempo es que también parecía tener sus habilidades, veía como con sus manos de metal el falso Rex se encargaba de romper tanto del techo como podía.

-Hey!:- Exclamo Rex lo cual llamo la atención del Falso Rex, el cual se giro para ver a quien lo llamaba y soltó una risa al ver de quien se trataba.

-Hasta que al fin te apareces chico, creí que tendría que romper medio Nueva York para que me encontrases.- El falso Rex se mofa de el y Rex casi se estremece pues hasta su voz era igual a la suya.

-Vale, normalmente diría que me veo demasiado guapo pero como mi copia es la culpable de que la mitad de la ciudad me culpe por algo que no hice, te diré. Hey feo.-Rex hablo y desactivo sus alas, aterrizando en el techo del edificio.- O paras ahora mismo o yo tendré que detenerte.- Hablo a la vez que activaba sus manos de metal para estar a la par con su adversario, el cual al ver lo que hacia Rex simplemente sonrío de lado.

-Oh, vamos. En verdad?, piensas que puedes derrotarme?. Soy tu, prácticamente.- Hablo el Falso Rex mientras avanzaba con sus manos en alto.

-No eres yo, ni de chiste eres yo.- Rex negó pues no podía permitirse creer que él en algún momento se volvería lo que Steel tanto temía, lo que el tenia al frente en estos mismos instantes. Rex no vio venir el golpe hasta que ya lo tenía en el cuerpo y lo mando volando hacia el otro techo, provocando que cayera con un feo sonido de su espalda.- Ugh, vale, ahora sé lo que se siente.- Murmuro mientras e agarraba la cabeza y activaba sus alas, listo para carga contra el falso Rex pero ve como el mismo simplemente huye del lugar, lo cual hace que Rex ladee su cabeza confuso mas comienza a seguirlo poniendo toda la potencia en sus turbinas.

Lleva una mano a sus auriculares y empieza a hablar por el mismo.- Vale, Mérida, esto sonara raro. Pero si llegas a encontrarme di la palabra amm, Banana, o Bobo, o algo relacionado.-

-Que?. Rex, donde estas?.- Pregunta Mérida la cual estaba saltando de techo en techo, intentando de encontrar al adolescente.

-Me estoy persiguiendo, o bueno, no a mí. Es alguien que tiene mi rostro.- Rex intenta de explicar mas no puede pues está en constante movimiento.- Ugh, simplemente haz lo que te dije va?, de esa forma sabrás si soy el o yo.

-Espera, Rex..- Pero no pudo decir nada mas pues Rex corto la comunicación y se enfoco en encontrar a su doble, una vez lo vio grito.- Cayendo!.- Y se fue con toda su fuerza hacia el falso Rex logrando golpearle y tirarlo del techo, haciendo que ambos caigan en el concreto de la calle de Nueva York. Ambos se levantan y atacan con sus manos, ambas enfrentándose en un concurso de fuerza mientras se intentan empujar el uno al otro, una vez estuvieron lo suficientemente cerca el falso Rex activa una de sus botas y patea a Rex en su parte baja lo cual hace que Rex lleve sus manos hacia esa misma parte en dolor.

-Owww, eso es bajo-. Habla quejándose mientras intenta mantenerse de pie, pero el otro Rex se aprovecha y da una patada nuevamente, pero esta vez a su pecho lo cual le manda volando y haciendo que choque contra un auto, provocando que la alarma de este comience a sonar lo cual hace que las alarmas de los autos cercanos suenen también.

-Vamos, soy una versión mejorada tuya.- el Falso Rex se mofa mientras se va acercando de forma amenazante, activando su espada de metal y arrastrándola, provocando que el roce de la misma resuene por toda la calle.

-No...no ganaras.- Rex menciona mientras se va parando, y activa su espalda justo a tiempo para chocarla contra la de el falso Rex, ambos comienzan a pelear junto con sus espadas, lo cual provoca bastantes ondas de choque pero ambos intentan de mantenerse equilibrados, en un momento ambos están quietos manteniendo sus espadas una contras la otra . Rex, viendo una abertura, utiliza un movimiento que el enseño Mérida y desactiva su espada para bajar rápidamente haciendo un barrido el cual descoloca al Rex falso y hace que el mismo caiga al suelo. Antes de que se levante Rex se sube sobre el y pone sus manos sobre el cuerpo, asumiendo que se trata de un Evo por lo cual intenta de curarlo, pero se sorprende cuando no puede hacerlo pues no hay nanites infectados.- Pero, qué...?

-JA!.- Se ríe el falso Rex.- Creíste que era un Evo?, no soy un Evo querido. .

-Eres... un mutante?.-Pregunta Rex sorprendido pero eso hace que el falso Rex niegue con su cabeza decepcionado.

-No, tampoco. Pero, descuida, no espero que descubras lo que soy hasta otras veces que nos encontremos.- El Falso Rex habla con diversión.

-Asumes que te escaparas esta vez.- Rex comenta mientras se mantiene con firmeza sobre el cuerpo del otro.

-No lo afirmo, pero tendrás que preocuparte por otras cosas mas que por mi.- El Falso Rex hablo señalando a unas camionetas que estaban llegando, Rex suelta su n suspiro irritado.- Vamos, puedes entregarme, pero crees que te dejarían en paz a menos que les demuestres que en verdad eres tú?. Hice un muy buen trabajo en implantar las dudas en esas cabezas bastante cerradas de que los Evos son los malos y los humanos son los buenos, agradéceme luego.

-Tu, imbe..- No pudo terminar la frase pues el falso Rex le tomo por sorpresa ya que uso la fuerza de su cuerpo para quitarse a Rex de encima, luego activo las turbinas de Rex y salió volando del lugar.


Noah estaba ocupado, estaba intentando de encontrar a Rex por ordenes de Seis, le decía que era más conveniente que él lo encontrara antes de que lo encontrara Steel pues algo le decía que sus hombres no se detendrían en nada para obtenerlo, ya sea si eso implicaba dejarlo gravemente herido o no.

En eso ve como Rex aterriza frente de el, pero mostrándole la espalda, ante lo cual Noah suspira aliviado.- Rex, amigo., te estuve buscando por todas partes.-

El rubio se acerca hacia el latino, el cual lentamente se da cuenta y le sonríe de una forma maliciosa la cual hizo que Noah lo observara confuso, mas luego tragara saliva.- R...rex, todo bien?.

-Oh, nunca eh estado mejor.- Menciono Rex mientras se tronaba los dedos y parecía estar listo para atacar.

-Oh , oh. - Noah comento y luego saco su comunicador.- Seis, Seis, Providencia, ayuda. Algo le pasa a Rex, repito algo le pasa a Rex.- Antes de que pudiera seguir hablando Rex va contra él lo cual produce que Noah suelte el teléfono del susto.

Pero antes de que Rex llegase hacia Noah una flecha llega y se instala en el suelo entre ambos lo cual hace que Rex la mire confuso, pero dicha flecha explota luego de unos breves segundos lo cual hace que Rex salga volando por la onda de choque.

-Luego me explicas como es que tienes el numero de Providencia, y por qué le pedías ayuda a ellos.- Mérida hablo en tono amenazante mientras mantenía su arco, lista para disparar otra vez.- Supongo que decir la palabra clave no importa ahora, sé que no eres el Rex original.

-Como estas tan segura linda?.-Pregunta el Rex Falso.

-Porque Rex no me llamaría linda.- Hablo ella con una sonrisa de lado y luego preparo una flecha incendiaria y la lazo en dirección de Rex, el esquivo la flecha y luego activo su cañón, haciendo que un poco de escombros salgan volando hacia su dirección, Mérida logra empujar a Noah antes de que el de a él.

-Gracias.- Murmura el rubio.

-No lo menciones, enserio, no lo hagas.- Habla la Pelirroja para luego aprontar una flecha criogenética y la lanza, la flecha surca por el cielo solo para que el falso Rex la agarre, haciendo que este sonría con autosuficiencia.

-Ese es tu mejor esfuerzo?.- Pregunta el falso Rex.

-Nop, es este.- Habla ella presionando un botón en su arco y eso hace que de la flecha comience a salir sustancias criogenéticas las cuales lentamente van cubriendo el cuerpo del falso Rex en algo similar a cristales de hielo.

-No... no... no otra vez.- Menciona este bastante irritado, pero nada puede hacer pues poco a poco su cuerpo fue cubierto del todo en la sustancia criogenética, haciendo que Mérida suelte un suspiro aliviada.- Ahora, como es que tienes el numero de Seis?, nunca antes has estado en Providencia.

-Esto.. Hay una explicación razonable para todo esto.- Habla el rubio de una forma sonriente para aparentar ser inocente aunque Mérida no se lo compra por nada.- Vale, mira, en otro momento te lo explicare, pero solo te pido que no le digas nada a Rex, está bien?.

-Vale, no le dure que su mejor amigo está trabajando con Seis ( su mentor), detrás de el.- Mérida acordó ante lo cual Noah trago saliva.- Pero escúchame, lo lastimas de alguna forma, y tendrás una flecha clavada en el cuello.- En eso recibe una llamada desde su comunicador.- Si Rex?.

-Amm , duda, de casualidad te has topado con mi doble malvado y mucho menos atractivo?.- Pregunta Rex ante lo cual Mérida rodea sus ojos mas responde afirmativamente.- Vale, porque Steel está detrás de mí, y no se detendrá en nada por capturarme, por ello será bueno que le entreguemos a mi doble para que haga lo que quiera hacer con el... vaya, eso sonó muy perturbador y me trajo varias imágenes mentales desagradables en mi mente.

-Esta aquí, lo tengo congelado.- Hablo ella con mucho orgullo de sus propias habilidades, ante lo cual Rex suspiro aliviado.

-Menos mal, estoy trayendo la fiesta hacia allá.- Casi al instante que termino esa frase Rex llego con los militares detrás de sí y, casi al mismo rato aprecio la camioneta de Providencia con Seis bajando de ella al unísono que Steel y sus hombres (otros, porque los anteriores quedaron en el hospital) se acercaban hacia la escena.

-Arréstenlo-. Steel demanda pero Seis y sus agentes se interponen apuntando sus armas contra los militares, los cuales también levantan sus armas en lo que Seis se ponía a la defensiva con su espada.- Seis, no quieres tener como enemigo a la Guardia Nacional, créeme, te haremos la vida imposible.

-Crees que alguien como tú me asusta?, me eh enfrentado a peores.- Seis habla y era verdad, no por nada era el sexto hombre más peligroso del mundo, a ese título no se llegaba así como así.

-No te has enfrentado a mi.- Steel le refuto mientras entornaba sus ojos.

-Caballeros, tenemos una solución para todo.- Rex hablo con una sonrisa satisfecho, ignorando el hecho de que todas las armas apuntaban hacia el.- Ta da!.- Exclama mientras señala a la estatua del Rex congelado lo cual deja sorprendidos Steel y a Seis, pero Seis parece también un poco aliviado de que no se trate de Rex quien está detrás de todos los desastres.

-Y?, se supone que eso ayuda por?, fácilmente tu puedes ser el clon y el que está secuestrado ser el verdadero Rex.- Steel habla todavía no creyéndoles en lo absoluto a Rex y a Mérida.

-Es enserio?, tenemos al maldito culpable y tú sigues echándome la culpa a mi?.-Pregunta Rex sin poder creerlo.

-No creo que sea buena idea enfrentarte a nosotros, quieres más hombres en el hospital?.- Mérida pregunta alzando una ceja mientras se cruza sus brazos.

-Eso me recuerda, vuelve a inutilizar a mis hombres y no responderé a las quejas o advertencias de la reina.- Steel dirigió sus amenazas ahora hacia Mérida.

-De verdad?, que sucedió?, no soportan que una chica les patee el trasero de forma descomunal?.- Mérida estaba disfrutando de este momento, lo estaba disfrutando y mucho.

-Vuelve a hablar en ese tono...- Steel iba a amenazarla una vez mas pero Rex le interrumpe.

-Le sugiero que cuide sus palabras, porque si amenazas a mi amiga no respondo ante mis palabras, e imito a mi clon.- Rex hablo mientras fruncía el ceño y hablaba de forma muy determinante.

-Tu pequeño...- Pero Steel no pudo hablar mucho pues un ruido llamo la atención del todo, y todos miraban como el hielo que rodeaba al Cambiaformas comenzaba a temblar hasta que termino rompiéndose mientras todos intentaban de protegerse a si mismos, Steel abrió sus ojos así como lo hicieron Rex y Mérida pues no entendían como pudo hacer algo como eso.

-Ja!, los humanos son tan ridículos, incluso tu Rex..- Hablo el falso Rex a la vez que este, al verse ya descubierto, opta por regresar a su forma original un ser de ojos rojos, cuatro patas, dos antenas y dos brazos. El brazo derecho es delgado y tiene una mano, mientras que el izquierdo tiene bultos y en lugar de una mano tiene una pinza.

-Ugh, te hubieras quedado con mi forma.- Menciona con asco Rex ante lo cual el Cambiaformas se ríe aun mas.

-Oh, vamos, pelean entre ustedes antes que contra su mayor enemigo, el cual está oculto ante sus narices, sobre todo la tuya Rex.- El Cambiaformas hablo lo cual hizo que Rex comenzara a prestar atención a sus palabras.

-A que te refieres?.- Pregunta Rex pero no obtiene sus respuestas debido a que las armas de los militares comenzaron a disparar en dirección del Cambiaformas, el cual adopto la forma de una rata y comenzó a escaparse con velocidad mientras las demás personas lo perseguían, incluido Steel dejando a un Rex observando confundido pero también algo preocupado con las últimas palabras que dijo, observando a las personas a su alrededor con desconfianza.