Capítulo 25: La Plática de un Tío y un Sobrino
Nadja miró el suelo bastante triste, pues su oportunidad de tener un programa en el horario estelar se había ido al diablo, todo por la culpa de su productora que la había menospreciado y la había presionado para sacar algo. Todo había ido bien a excepción de las videollamadas, las intervenciones de Spider-Man parecían ser bastantes enriquecedoras y Chat Noir en conjunto con Ladybug hacían una buena dupla cómica aunque con lo presionada que estaba no lo pudo apreciar bien. La reportera seguía con esos pensamientos mientras una pequeña mariposa negra se posaba en su hombro.
—Papá —Pablo le llamó a Saulo, el cual le volteó a ver con bastante curiosidad.
—Dime, campeón —le contestó el capitán en un tono afable.
—¿No crees que Ladybug fue algo dura con la conductora del programa?
Saulo hizo una mueca que mostraba algo de decepción pero la deshizo rápidamente aunque Pablo la alcanzó a ver.
—Sí hijo, ella fue bastante dura con ella... aunque no la culpo —el capitán le contestó haciendo que Pablo lo viera con curiosidad
—Verás, ella no está acostumbrada a dar entrevistas y por lógica era blanco fácil para caer bajo la presión, que fue lo que todos vimos a nivel nacional —le contestó Saulo de forma seria pero tranquila—. Solo espero que la reportera no termine siendo akumatizada —soltó siendo secundado por Sarah, quien estaba pendiente de la conversación que su hijo y su esposo estaban teniendo.
Spider-Man se sentía mal por cómo habían terminado las cosas con Nadja. Él deseó con todas sus fuerzas que todo hubiera salido bien pero desafortunadamente todo había sido en vano. Él tampoco culpaba a su compañera, él sabía que también podría haber reaccionado de forma similar pero por eso mismo fue con la familia de su amigo para tratar de remediar eso, se sorprendió de lo bien que lo estaba manejando pues no era del tipo que saliera a dar entrevistas y salir ante los medios, los cuales lo había difamado y lo trataron de hacer ver como un villano en el pasado cuando en realidad las cosas no eran así.
Mientras se columpiaba en compañía de sus compañeros, no pudo evitar ver como una pantalla adquiría un color azul eléctrico, como si sufriera una especie de sobrecarga o algo por el estilo. Él decidió llamar la atención de sus compañeros para ver qué era lo que sucedía, cuando los tres llegaron al sitio notaron como una akumatizada Nadja Chamack los miraba de forma burlona.
—Oh miren a quienes tenemos aquí ¡A los héroes de París! —Mencionó la akumatizada bastante alegre.
—¡Los espectadores están deseando saber sus identidades secretas y para eso deben entrarme sus miraculous!
—O si no qué —le cuestionó Spider-Man bastante desafiante haciendo que la villana se riera de su valentía.
—Oh cariño, si ellos no me entregan sus miraculous, entonces su querida amiga Chloé Bourgeois pagará las consecuencias —comentó la akumatizada con un tono dulce de voz mientras se apartaba para dejar ver a una Chloé bastante atemorizada, pues la villana la había colgado en un borde de la torre Eiffel.
—Maldita sea —Spider-Man maldijo entre dientes bastante fastidiado.
Los tres se reunieron para hablar del asunto y a su vez para planear una estrategia para atraparla, Spider-Man consideraba que debía ser rápido pues parecía que las ataduras que tenía la hija del acalde no aguantarían mucho al parecer.
—¡Vamos! ¡Que esperan héroe! ¡Que su público quiere saber su respuesta, salvan a esta jovencita o la dejan morir pero mantienen su identidad secreta a salvo! ¡Decidan que su tiempo se acaba! —comentó la villana mientras empezaba a zarandear a la pobre chica que no dejaba de temblar.
Después de hablarlo por unos minutos, los tres decidieron ir con la villana y hacer una finta, solo esperaban que toda esa jugada les saliera bien.
—¡Oye! ¡Reina de los bobos! —le gritó el héroe arácnido.
—¡¿Cómo quieres que lleguemos hasta ti de forma rápida, si estas al otro lado de la ciudad?! —le cuestionó haciendo que la villana se riera de forma estridente y ella procedió a sacar una mano a través de la pantalla, tal cual como lo haría la niña del aro.
Los tres procedieron a atravesar la pantalla para llegar hasta ella y una vez que los estuvieron no pudieron hacer una sonrisa arrogante.
—Parece que te tenemos Reina de los Amarillistas —comentó Chat Noir de forma burlona cuando Spider-Man salvó a Chloé y la puso detrás de él para mantenerla a salvo a pesar de que la Bourgeois se había puesto algo pesada, pero lo que no esperaban es que la villana se riera de forma burlona de ellos.
—No, lo que ustedes no sabes es que yo los tengo a ustedes —comentó Reina Primicia bastante contenta porque el rating se estaba yendo hacia las nubes.
La villana empezó a atravesar una pantalla para irse de ahí y contraatacar pero lo que no esperaba que una descarga eléctrica la dejó paralizada. Los jóvenes héroes de París vieron quien había sido el causante de tal acto y notaron que era el héroe de acero, el famosísimo Iron Man.
—¡Vamos mocoso, quítenle el akuma que no puedo mantenerla así por mucho tiempo! —Iron Man le apresuró sorprendiendo al héroe arácnido que no había escuchado ningún chiste por parte de él.
Ladybug en compañía de Chat Noir tomaron la pulsera de la villana, la cual indicaba el rating. Ladybug se la pasó a Chat.
—Gatito ¿quieres hacer los honores? —Ladybug le preguntó con una sonrisa que irradiaba confianza.
—Será un placer mi Lady —le contestó el Chat Noir con una sonrisa coqueta mientras activaba el Cataclismo y destruía la pulsera, liberando al akuma, el cual fue atrapado por Ladybug de manera inmediata.
—¡Es hora de terminar con la maldad! —exclamó Ladybug al atrapar la negra mariposa para después liberarla completamente purificada.
—¡Adiós Mariposita! —se despidió la heroína al ver al akuma perderse por los cielos nocturnos de París.
—¡Bien hecho! —los tres héroes chocaron los puños mientras exclamaban la frase bastantes contentos de que todo hubiera salido bien y sin complicaciones.
Nadja quien se encontraba bastante confundida con respecto a cómo había llegado a ese lugar, además de que Chloé Bourgeois la observaba de forma acusatoria.
—¿Qué me pasó? —preguntó la reportera mientras se ponía una mano en la cabeza.
—Te akumatizaron Nadja —le contestó Ladybug con una expresión de pena en su cara—, y siento que fue mi culpa, si no hubiera sido tan... tan... impulsiva no hubiera pasado nada de esto —le comentó bastante apenada por su error pero Nadja le restó importancia.
—No te preocupes Ladybug, también fue mi culpa. Si yo no hubiera sido tan ruda y brusca al respecto tú no te hubieras visto en la necesidad de reaccionar así, así que soy yo la que te pido disculpas, y no solo a ti, sino también a Spider-Man y a Chat Noir —Nadja se disculpó, a lo que los tres héroes reaccionaron positivamente y aceptaron su disculpa.
Iron Man vio la escena con algo de fastidio y torció los ojos.
—Sí, muy cursi y todo pero creo que Pepper me habla, y sabes mocoso como se pone ella si no presento en esos casos —comentó el héroe de acero con un tono relajado y algo altivo.
—Sí señor Stark, gracias por la ayuda —le agradeció el joven arácnido
—Sí, lo sé soy genial. Hasta la vista, mocoso —mencionó Tony antes de irse volando hacia su hotel.
Al día siguente Peter hablaba con Marinette con respecto a lo que había pasado el día anterior, claro que no mencionó nada con respecto a sus sospechas de que ella era Ladybug. El chico le preguntó que había sido de su día, a lo que la peliazul le contó que le había tocado cuidar a una hija de una de las amigas de su madre, y que de hecho era la hija de Nadja pero que había tenido que ir con sus padre para hablar de un asunto y que eso le había tomado bastante tiempo y fue por eso que ella no estaba con Alya y con Manon cuando apareció en la entrevista. Claro que todo lo conto con un deje de nerviosismo que el joven Parker pudo notar muy bien pero le restó importancia sabiendo que en caso de que ella fuera Ladybug, él la protegería con más intensidad, aunque claro está que no podría evitar sentirse algo herido.
Dante por su parte pudo escabullirse de la residencia Salazar- Boissieu e ir hacia la mansión Agreste. Él no fue directamente a tocar el timbre para que le abrieran la puerta, sino que primero fue a checar si Adrien se encontraba, cosa que pudo constatar de manera casi inmediata. Fue entonces que llamó a la puerta para que le abrieran, cuando lo hizo apareció la habitual cámara que usaba Natalie para ver quién era el que llamaba, ella le preguntó que buscaba en la mansión pero Dante ni se inmutó y en un tono similar al que había usado su abuelo le contestó que buscaba a su amigo Adrien. Natalie no pudo evitar sentir el mismo escalofrío que sintió cuando Saulo había ido a visitar a Gabriel.
Cuando las puertas de la mansión se abrieron de par en par, Dante no pudo evitar hacer una sonrisa arrogante pero estaba a la espera de que todo pudiera irse al diablo de un momento a otro. Para cuando llegó al vestíbulo espero pacientemente a que el rubio llegara a contactarlo. Dante sabía que Gabriel Agreste lo estaba vigilando a través de sus cámaras y le sonrió astutamente a una de ellas, descolocando al modista.
Unos instantes después Adrien apareció a través de las escaleras, solo para mirar a Dante bastante sorprendido. El modelo no esperaba que el castaño fuera a la mansión por él pero Dante le llamó la atención sacándolo de sus pensamientos.
—Adrien, tu y yo tenemos cosas de las cuales hablar pero no en este sitio, yo sé que tu padre nos está viendo en este momento y que también no te va a dejar salir porque sospecha de mí. Así que vas a ir a tu habitación, vas a simular que practicas tus clases de piano y vas a escabullirte después de transfórmate en Chat Noir —Dante le indicó al modelo que lo vio titubeante.
Adrien hizo una mueca pero aceptó para después irse a su habitación. Una vez que Adrien desapareció de su campo de visión, Dante hizo lo propio y se retiró de la mansión para esperarlo en una plaza cercana ante la atenta mirada de las cámaras de Gabriel Ageste.
Pasaron unos minutos desde que Dante se había puesto a esperar a Chat Noir, mientras él esperaba pacientemente a que el héroe gatuno hiciera no pudo evitar pensar en qué le diría. El castaño sabía perfectamente que le debía una explicación al ojiverde... por eso había ido por él. Adrien era alguien muy querido por el castaño, quien lo consideraba un gran héroe al igual que su padre, por su parte también le había dicho a Nathan que era algo que debía hacer solo.
Mientras el joven Salazar-Szpilman seguía con sus pensamientos Chat Noir llegó a la pequeña plaza. Él héroe gatuno tenía grandes dudas sobre él chico, el cual siempre evadía sus preguntas y siempre le decía que le diría la próxima vez o como aquella ocasión que le dijo que le contaría algo que le iba a gustar pero a la hora de hacerlo se hizo el loco y aprovechó que se quedó hablando con su tía abuela para poder irse de manera impune. Ahora los dos chicos estaban frente a frente, ambos se miraron los ojos para poder mostrar determinación y en el caso de Chat, que no se iría sin tener sus respuestas.
—¿Por qué siempre me evitas Dante? —preguntó Chat Noir con un tono serio, algo para nada habitual para el héroe, a lo que Dante no respondió inmediatamente.
—Porque no sabía cómo dirigirme a ti, tío —le respondió el castaño después de un momento incómodo para ambos.
—¿Y cuál es el motivo para eso? —le preguntó Chat Noir el mismo tono de voz que empleó antes.
Dante suspiró pesadamente, pues esta no era definitivamente una situación fácil para él.
—Porque no sabía cómo dirigirme a mi tío favorito, a aquel que me cuido cuando mis padres pudieron rescatarme de mis secuestradores en plena guerra —le contestó Dante en un impulso, cosa que no era muy propia de él.
—¿Tu tío favorito? ¿Y Gabriel? —le cuestionó Chat bastante sorprendido.
—No es que no quiera a mi tío Gabriel, pero prácticamente no lo conocí como tal, hasta hace un par de años —Dante le contestó con algo de melancolía, cosa que fue notada por Chat Noir pues él había experimentado esa sensación en el pasado.
—¿Y qué pasó para que no lo conocieras hasta entonces? —pregunto Chat Noir con bastante curiosidad.
—Él estaba en coma —Dante le comentó bastante decaído.
—¿En coma? —preguntó Chat bastante impactado, pues eso no cuadraba con alguien como el joven príncipe de Landavidis, él lo había visto con sus propios ojos, ya que lo conocía desde que le preguntó que si había alguien más para ayudar cuando atacó Reflekta.
Dante asintió pesadamente, pues era un tema algo complicado para él.
—Quedó en coma por proteger a mi padre durante la guerra. Mi tío Gabriel recibió un disparo que era para mi padre, mi tía se desmayó por la impresión pero se mantuvo fuerte por mis primos, todo por el puto Ernesto Venegas —Dante no pudo evitar decir lo último con algo de rencor.
Chat Noir no pudo negar que ese era un tema pesado para hablar, así que decidió cambiar el centro de la plática.
—¿Y qué fue de mí en el futuro? ¿Atraparon a Hawk Moth? —preguntó el héroe gatuno con algo de ímpetu.
Dante no pudo evitar reír, pues sabía que eso era un intento para desviar la atención del tema en que estaban.
—Respondiendo la segunda pregunta es no, pues murió en la Gran Desgracia de París que para ser exactos ocurrirá en esta época —respondió el castaño de forma ambigua para el desagrado de Chat Noir, quien hizo una mueca, no solo por lo ambigua de la respuesta, sino también por lo que dijo sobre una gran desgracia en París, lo cual no parecía augurar nada bueno.
—Pero respondiendo a la primera, te fue muy bien a pesar de la muerte de tu padre en la "gran desgracia" que mencioné antes —continuó el castaño sin siquiera dar tiempo al héroe gatuno de procesar su primera respuesta.
Chat Noir estaba impactado por la noticia de la muerte de su padre y menos sobre la catástrofe que ocurriría pronto, quizá.
—¿Cómo murió? —preguntó el héroe bastante abatido a lo que Dante solo pudo mirarlo con lastima.
—No lo sé tío. Mi padre me contó que solo encontraron su cuerpo, el cual tenía una herida de arma blanca en el abdomen pero nada más —le contestó el castaño con simpleza.
Los ojos ámbar de Dante miraron fijamente a los ojos verdes de Chat Noir. Dante notó algo de duda en esos ojos vibrantes y tan llenos de vida por lo cual no pudo evitar conmoverse pero sonrió de forma afable, tratando de animarlo.
—Pero gracias a una persona de la cual no te voy a decir su nombre pudiste recomponerte. Ella te animo a pesar de que al principio no se sentía cómoda en tu círculo de amistades y ella también te ayudó a hacer que mi padre volviera a ser alegre, pues como podrás imaginar la muerte de mi abuela y de mi bisabuela le afectaron mucho, sin mencionar el tiro que le metieron en el hombro ese mismo día.
—¡Oye maldito! —Chat Noir le reclamó con una expresión burlona en su rostro— ¡¿Por qué no me dijiste su nombre?! —le preguntó de forma chistosa, a lo Dante sonrió taimadamente, claramente disfrutando compartir ese momento con su tío, aunque también no podía negar que también le divertía molestarlo un poco.
—Porque decirte su nombre le quitaría lo divertido a ver cómo te vas acercando poco a poco a ella —le contestó con algo de sorna haciendo que Chat Noir se pusiera murmurar entre dientes.
—¿Qué pasó gatito? ¿Te gusta ronronear? —Dante le provocó de forma juguetona.
—¿Entonces por qué le dijiste a Pablo con quien se casaría? —le preguntó el héroe gatuno.
Dante sonrío ante la ingenuidad, o más bien el desconocimiento del rubio.
—Porque su caso es más complejo de lo que crees, además de que ellos ya se conocían para el momento en que llegué y como tal no le dije que se casó, solo le dije que era su hijo pero tu caso es bastante divertido e interesante; confundido, trataste de disculparte pero algo salió mal, la akumatizaron, la salvaron y se hicieron amigos para después proceder a algo más —le contestó el castaño dejando confundido al héroe.
—Además está el importantísimo detalle de que aún no la conoces— sentenció mirando fijamente al gato negro—, y la conocerás pronto tío —le terminó de comentar el castaño.
—¿Cómo estás seguro que todo ocurrirá así, a pesar de que pudieron haber cambiado algunas cosas? —le preguntó Chat Noir bastante contrariado.
—Porque yo moldee casi todos los sucesos que han ocurrido hasta ahora... nadie sabe esto a parte de Nathan —le confesó el joven Salazar descolocando al héroe gatuno, quien abrió los ojos bastante sorprendido para después mirar a dante bastante escéptico.
—¿Estás bromeando no?
Dante negó con la cabeza mirando con una sonrisa a su tío. El castaño suspiró profundamente para prepararse a lo que venía.
—No hice un solo viaje, sino que hice 3 viajes en el tiempo; uno fue hacia 1993 en algún lugar de Escocia, en el cual dejé una carta con instrucciones precisas, las cuales se cumplieron al pie de la letra gracias a mi abuelo y un viejo amigo suyo. El otro viaje fue por accidente y terminamos en París... pero de 1943 lo cual fue una anécdota para contar, el cómo evadíamos a los alemanes a pesar que la única que nos observó con detalle fue Ladybug y el último es el que nos trajo aquí —le contó Dante dejando con algo que pensar al joven héroe.
—Pero volviendo con lo anterior Dante... al menos dime como es ella por favor— comentó Chat Noir de forma holgada.
—No te diré su apariencia, lo único que te diré es que es muy seria y que practica esgrima —comentó el castaño de ojos ámbar para infortunio del gato negro.
—Eres un malvado — comentó Chat Noir provocando que Dante sonriera taimadamente.
—Lo sé.
Chat Noir parecía disfrutar la interacción pero la duda de como sabía su identidad secreta lo atormentaba.
—Oye, Dante ¿cómo supiste de mi identidad secreta? —le preguntó Chat Noir de forma instantánea.
Dante respondió de forma simple que su yo del futuro se lo dijo y que también le había presentado a Plagg, el cual le había preguntado que si tenía un pedazo de Camembert haciéndolo sonreír.
—Volviendo a lo que hice por mis viajes, no sé exactamente que cambió... solo sé que todo los sucesos que deben ocurrir ocurrirán, es a lo que llamé como puntos inamovibles del tiempo y el espacio pero nosotros estamos aquí para tratar de evitar en lo más posible que ocurra el Gran Desastre de París como se le conoce en mi época.
—¿Cómo que no se pueden cambiar? ¿Entonces todo va a seguir igual? —preguntó Chat Noir algo contrariado a lo que Dante negó algo sonriente.
—Verás esos puntos inamovibles no se pueden evitar pero si se puede cambiar el resultado y eso es lo que pretendemos Nathan y yo —le contestó el castaño con simpleza para que Chat lo entendiera.
Dante se retiró de la plaza después de hablar con su tío, cuando llegó a la casa, Saulo y Harcos en compañía de Pablo le preguntaron que si en dónde había estado. A lo que Dante respondió que fue a ver a un gato negro para tener una charla pendiente con él y le aconsejó a su padre que se relacionara más con él y que trataran de hacerle recuperar sus recuerdos para después proceder a ver el programa de Nadja, que gracias a Spider-Man le habían dado otra oportunidad a la reportera. Notó como Annette estaba siendo entrevistada por la reportera y también como su bisabuela sorteaba las preguntas con bastante gracia y contestando de forma puntual sobre sus hazañas y su libro publicado en 1984.
—Oye, Dante —Pablo le habló a su hijo, quien lo invitó a sentarse a su lado.
—¿Qué pasa padre? —le preguntó el castaño con tranquilidad, tomando por sorpresa al pelinegro.
—Quería saber si me llegué a casar con tu madre —cuestionó el chico bastante avergonzado haciendo que Dante sonriera de forma depredadora.
—¿Con qué quieres hacer trampa? ¿Eh, pillo? —preguntó el castaño con algo de sorna haciendo que Pablo tartamudeara bastante avergonzado.
—N... no… no… es... es... eso... bueno... ya sabes —pero Pablo fue interrumpido por Dante
—Sí, ya sé el motivo, y la respuesta es que sí, sí se casaron —respondió el castaño con una sonrisa afable pero Pablo hizo una mueca como si algo le disgustara.
—¿Y fue difícil casarme con ella? —preguntó Pablo con un tono nervioso.
—Como no tienes idea pero no te diré como le hicieron, porque le quitaría lo divertido y emotivo al asunto.
