Capítulo 31: Befana, La Vieja Bruja
Marinette se sentía como la peor nieta del mundo. Ella se sentía tan estúpida por dejarse llevar por todo lo que estaba sintiendo y su querida nona estaba pagando los platos rotos.
Mientras caminaba con sus amigas estas no dejaron de preguntarle sobre qué era lo que tenía. La chica no pudo evitar sentir una gran frustración por algo que ni siquiera ella comprendía, pues solo quería olvidar el problema y relajarse para poder regresar con su abuela. Y esta vez no pudo evitar sentirse peor pues ella le había hecho la grosería de dejarla sola en el parque a pesar de que ella había regresado de su viaje para pasar ese día junto a ella.
De manera simultánea la familia Salazar ya se encontraba en camino a un restaurante bastante conocido para ellos (el cual se llamaba "Le Ratatouille" si no mal me acuerdo). Mientras se acercaban al lugar Sarah alcanzó a visualizar a Harcos, el cual se encontraba vestido de forma casual pero que no dejaba de ser formal como tal. Annette sonrío afablemente y fue directamente hacia donde se encontraba el General, para después proceder a abrazarlo y besarlo de forma discreta, de una forma a la cual Harcos ya encontraba acostumbrado desde hace varios años. Aunque claro está que ni Dante, ni Nathan estaban acostumbrados a verlo de esa manera a pesar de observarlo comportase así en varias ocasiones, pues ellos prácticamente solo conocían el lado imponente y serio del General.
—Pensé que te ibas a quedar en Landavidis, amor —afirmó la mujer a lo que Harcos bajo los hombros de forma despreocupada.
—Iba a hacerlo pero mejor le pedí a David si podía cubrirme un par de días más y heme aquí, aunque también fue porque Saulo y Sarah encontraron información importante que van a compartir con nosotros un rato más tarde —Harcos afirmó mientras recibía un asentimiento algo discreto por parte de su hijo y su nuera—, pero eso no me va a eximir de aprovechar estos días para pasarla bien con mi familia y con cierta rubia con unos hermosos ojos verdes que conozco desde hace ya bastantes años —continuó el General mientras esbozaba una sonrisa traviesa en su rostro que le recordó a Nathan las sonrisas que esbozaba Dante cuando hacía algo similar.
—¿Ah sí? —preguntó Annette con uno celos fingidos— ¿Y la conozco? —preguntó siguiéndole el juego a su esposo, provocando que a este se le ensanchara la sonrisa que ya tenía.
—Mejor de lo que puedes imaginar —le contestó con un tono burlón.
—¿Y se puede saber quién es? —preguntó ella con un tono fingido de enfado.
—Es una mujer bastante hermosa, inteligente y valiente, aunque algo testaruda llamada Annette Boissieu.
—¿Y se puede saber dónde está? —preguntó Annette con una sonrisa burlona en su cara.
—En donde más, sino enfrente de mí —respondió el General de forma relajada mientras la envolvía en sus brazos y le daba un corto beso.
Tras esa demostración de afecto toda la familia Salazar entró en el restaurante para pasar un tiempo de calidad en medio de toda esa locura, como si fuera la calma antes de la tempestad. Mientras comían Pablo no pudo evitar darle una mirada alegre a su futuro hijo, la cual fue correspondida por este. Dante no pudo evitar pensar en que estaría haciendo su padre en el futuro pero algo era claro; el hombre al igual que su amada esposa estarían muy preocupado por él.
Dante tampoco pudo evitar pensar en la mirada que tenía, aunque en el futuro Pablo aún denotaba esa mirada alegre, esta estaba de cierta forma opacada. Era la mirada de aquellos que habían ido a la guerra y había visto sus horrores. Pensó en la gente que su padre salvó incluso a los que eran sus enemigos, como su tío Johnny, que fue un soldado americano pero que su padre no mató, sino que lo convenció de luchar con ellos y le hizo ver que lo que su país estaba haciendo no era lo correcto sino que era una equivocación y que todo Estados Unidos estaba siendo utilizado por el jefe de Ernesto Venegas.
De manera simultánea Gina seguía en el parque bastante triste cuando el akuma se posó en la lata de dulce provocando que un aura oscura empezara a rodearla, la cual cambio el color de su piel a un tono verde pálido y que a su vez apareciera u antifaz negro en su cara, también provocó que su cabello cambiara a un color rojizo con dos franjas blancas bastante similar a la Sra. Frankenstein. Y en su mano derecha apareció una especie de pistola con un cañón gris oscuro parecido a un cuerno, con una raya roja dentada alrededor del cañón en conjunto con un rectángulo azul que estaba a cada lado del arma y tenía un extremo semi-cubierto del mango con objetos coloridos dentro.
La villana escuchó una voz en su cabeza, la cual no era la de Hawk Moth sino que era la voz de Avinatán que le pidió que le consiguiera los 20 miraculous y que a cambio le daría el amor incondicional de su nieta y el poder de causar todo el caos que pudiera para lograrlo a lo que la villana esbozó una sonrisa malvada y enferma en su cara aceptando el trato. Una vez que la voz de Avinatán se calló la voz de Hawk Moth se hizo presente y le explicó que le diera los miraculous de Ladybug y Chat Noir, y que a cambio le daría el poder para conseguir el amor de su nieta. Befana hizo como si aceptara el trato del villano de las mariposas pero cumpliría el que hizo con Avinatán.
Cuando la silueta de color rosa con forma de mariposa desapareció de su cara. La villana procedió a tomar su moto la cual se había transformado en una especie de moto voladora y fue directo a hacia donde suponía que estaba Marinette.
Marinette estaba preocupada, sus amigas sabían de sobra eso. Tanto Juleka, Alya y Rose trataron de ayudarla pero la peliazul se ponía bastante testaruda tan solo tocar el tema, lo cual las descolocaba porque sabían sin saber que era lo la afectaba. Cuando ellas estaban cruzando una calle vieron como Befana transformaba en carbón un muchacho que se había negado a contestarle algo, lo cual provocó que las cuatro se pusieran a cubierto en un intento de que la villana no las viera.
Las cuatro amigas aprovecharon un momento en que la villana se había distraído para avanzar de forma discreta hasta salir de su alcance, pero a su vez vieron como la akumatizada convertía a una muchacha (que al parecer acompañaba al joven que se convirtió en una estatua de carbón) en una especie de ángel o hada enmascarada, la cual empezó a seguir ordenes como si fuera una marioneta sin voluntad. Marinette se sintió todavía más culpable pues asumió que fue su culpa que akumatizaran a su abuela y que la convirtieran en esa especie de bruja montada en una motocicleta voladora. La peliazul quería convertirse en Ladybug pero no quería hacerlo en frente de Rose o Alya, pues no quería arriesgarlas a lo que conllevaba saber su identidad secreta pues con Juleka no tuvo opción gracias a Gabriel, quien había descubierto su identidad secreta de una forma muy sencilla y también al hecho de revelarse como Ladybug a los reyes landavideses en frente de su tímida amiga.
Por su parte la familia Salazar se encontraba en el restaurante degustando un platillo que de forma curiosa se llamaba de igual forma que el restaurante y Annette pudo reconocer entre las mesas a un viejo colega suyo llamado Anton Ego.
Después de terminar de comer, Saulo en compañía de Sarah se dispusieron a pagar la cuenta mientras los miembros restantes de la familia se disponía a esperarlos afuera pero Nathan notó que algo no estaba bien y rápidamente se lo comunicó a Dante, quien asintió bastante serio y se lo comunicó a su padre, su tío y sus bisabuelos.
—¿Qué crees que sea Nathan? —preguntó Pablo con una expresión seria mientras activaba su ojo ilusorio de forma discreta para ver si ocurría algo.
—No sé tío pero me da la sensación de que algo muy malo va a pasar —comentó Nathan viéndolo con preocupación a través de sus ojos de iris anaranjados.
Pero antes de que ocurriera cualquier cosa Pablo aventó a Nathan, haciéndolo caer al suelo de forma brusca mientras proyectil de color rosa resplandeciente le pasó casi rosando su cabeza evitando que su futuro sobrino le sucediera algo pero antes de que la bruja pudiera hacer cualquier cosa, un señor como de treinta año se le abalanzó para tratar de someterla pero la villana le disparó convirtiéndolo en carbón.
Harcos maldijo por lo bajo pues sabía que si usaba su c96 mataría a la akumatizada y ese no era el chiste, sino que tenían que liberarla sin causarle daños importantes.
—Abuelo vayan por el equipo que necesiten junto a mis padres, mientras tanto nosotros la entretendremos en lo que llegan —Pablo le indicó al General de forma seria
—¡¿Estás loco hijo?! —le reprendió el General de forma seria pero Pablo esbozó una sonrisa como solo él podría hacerlo.
—Como una cabra abuelo pero no te preocupes, entre Dante, Gabriel y yo podremos tenerla bajo control utilizando el ojo ilusorio en lo que llegan —le explicó el muchacho de forma confiada haciendo dudar a Harcos, quien se encontraba reticente con la decisión de su nieto pero pudo notar con cierta reminiscencia esa actitud retadora idéntica a la suya en el pasado.
—Confía en el Harcos, como yo confío en ellos... además si Horus nos ayuda no tardaremos nada en volver ¿Está bien? —preguntó Annette mientras le ponía una mano en el hombro terminándolo de convencer, pues si algo había aprendido el General en toda su carrera militar, era en confiar en su esposa.
—Está bien, cariño —le respondió de forma desanimada por haber olvidado cargar su pistola con municiones Pacem.
Entonces Harcos y Annette fueron por su hijo y su nuera para proceder a alejarse y pedir la ayuda del poderoso amigo de la familia, el buen Horus.
Befana se dispuso a seguir atacando a Pablo, pero este esquivó los disparos y se puso a cubierto para pensar en qué hacer. El muchacho agradeció haber tomado en serio el mini entrenamiento que su padre le había estado dando en los últimos días.
Dante observó a Marinette y sus amigas que estaban escondidas detrás de un arbusto en una jardinera. El castaño aprovechó que Pablo y Gabriel estaban intercalándose para distraer a Befana, quien ya se encontraba furiosa por no poder alcanzarlos. Alya miró los ojos del muchacho y se impresionó pues eran idénticos a los de Pablo cuando este les contó su sueño hace varios días, cuando sucedió esa extraña pandemia de sueños, por su parte Juleka y Rose no pudieron evitar encontrarle cierto parecido con el primo de Gabriel.
—¿Qué hacen aquí? —preguntó Dante con un tono serio de voz mientras veía las de forma seria.
—¿No deberían ponerse a salvo? —preguntó de la misma manera pero por dentro estaba divertido por el hecho de hablar con ellas, aunque la situación no era la más propicia a lo que él hubiera querido y menos lo iba a ser para Nathan, quien insistía al hecho de no presentarse de forma directa ante su futura madre por el momento.
—¿Quién eres tú? —preguntó Alya mientras lo miraba fijamente tratando de que el muchacho se sintiera incomodo pero la amiga de su primo ya lo había acostumbrado a esa especie de táctica de disuasión— ¿Y qué eres de Pablo y Gabriel? —preguntó finalmente la morena pero Dante ni se inmutó.
Marinette sabía quién era ese muchacho y de lo capaz que era de hacer gracias a su ojo ilusorio pero debía fingir que no sabía quién era, cosa que fue notada por el muchacho de cabellos castaños.
—Me llamo Dante y soy primo de Pablo y Gabriel —el muchacho se limitó a contestar respetando el deseo de Nathan de revelar quién era más adelante aunque Alya eso le pareció sospechoso y siguió cuestionando al muchacho. —¡Pero eso no es importante por el momento! —Dante espetó interrumpiendo a Alya de forma brusca.
—¡Tienen que salir de aquí! ¡Aprovechen que Pablo y Gabriel le están distrayendo a la vieja bruja! —les indicó mientras las guiaba sabiendo perfectamente que hacer para darle a Marinette el espacio para transformarse en Ladybug.
Por su parte Juleka estaba preocupada por Gabriel aunque sabía que él era capaz de salir de esta a salvo.
Mientras el grupo salía hacia una entrada del metro pero antes de que pusieran llegar Befana fue hacia ellos ignorando completamente al par de muchachos, que veían hacia donde iba. Gabriel no pudo evitar preocuparse por Juleka y rápidamente fue corriendo hacia ella. Dante lentamente veía como se acercaba la villana y en momentos que le parecieron eternos logró activar la segunda fase del ojo ilusorio pero no pudo evitar que Befana apuntara a Juleka. La villana estaba a punto de disparar pero cuando se disponía hacerlo oyó un grito que parecía de guerra por la entonación y brusquedad que le habían puesto.
—¡Repulsión Gravitatoria! —una voz exclamó, exactamente ese era el grito que Befana había oído antes de salir volando.
Dante miró bastante sorprendido al que había hecho el ataque, quien no había sido otro más que Nathan.
—Siempre había querido usar esa técnica —el muchacho murmuró bastante orgulloso de que había logrado su objetivo.
Por su parte Gabriel miró aliviado la situación pero no pudo evitar mirar sorprendido a su futuro hijo, quien lo volteó a ver con una sonrisa tranquilizadora, Gabriel no pudo evitar mirarlo con orgullo pues en sus ojos brillaba los iris plateados del segundo nivel del ojo ilusorio.
En lo que pasaba la conmoción Marinette aprovechó para alejarse, esconderse y transformarse en Ladybug. Ya con una renovada confianza aterrizó cerca del grupo de amigos y guió a Alya, Rose y Juleka hacia el subterráneo.
—Cuida de ellos Marinette, en especial de Gabriel y el muchacho que me salvó por favor —la muchacha le pidió a su amiga en voz baja, en un tono en que ellas dos solo pudieron escuchar.
Ladybug asintió y salió al encuentro de Befana quien se encontraba bastante molesta por lo que le habían hecho.
Unos minutos más tarde Tony le había hablado a Peter y le informó que había una akumatizada causando estragos en un parque cerca del rio Sena y que proveyera apoyo en lo que llegaba. Peter asintió y se excusó con Harry porque tenía que hacer unos pendientes solo, cosa que fue entendida por el Osborn de buena manera y se retiró rápidamente dejando a Peter con la oportunidad perfecta para ponerse su traje y salir por la ventana pero no notó que Harry había visto cuando Spider-Man salió de la ventana del cuarto de su amigo dejándolo impactado.
Mientras Spider-Man se columpiaba hacia el lugar que Tony Stark le había indicado sonó una llamada por la cual tuvo que pararse en el tejado de un edificio para contestar. Cuando miró quien era se dio cuenta que el que le llamaba era Saulo, así que sin más dilación se dispuso a contestar.
—Peter, soy Saulo, necesito que estés al pendiente del sonido de un disparo —le indicó el padre de su amigo landavidés
—¿Por qué Saulo? —preguntó el muchacho.
—Porque tendrás que detener la caída de Befana, pero de hacer el disparo se encargara Sarah —le contestó el capitán explicándole lo que iban a hacer.
—Pero la villana va a estar bien ¿Verdad? —preguntó Peter algo preocupado por el bienestar de la akumatizada.
—Sí, sí va estar bien Peter porque Sarah va a utilizar las municiones Pacem —le contestó Saulo entendiendo la preocupación del muchacho, además esbozo una sonrisa pues era similar a su hijo al preocuparse de sus enemigos—. Tengo que colgar Peter, nos vemos en el parque —le indicó el capitán antes del colgar para llevar a Sarah a la torre Eiffel para poder realizar el disparo, pues era el lugar que tendría la mayor visibilidad y espacio para poder hacerlo.
Befana estaba furibunda por no poder alcanzar a ninguna de la familia Salazar, también por el hecho de ya fuera Dante o Nathan la mandaban a volar cuando parecía que ya iba a atrapar ya sea a Pablo o a Gabriel. La villana quería atrapar a alguno de esos muchachos de ojos plateados ya que parecía que eran la que se la ponían más difícil. Ella pensó en algún plan para atraparlos hasta que vio la oportunidad perfecta; atacar a un pequeño niño que se encontraba ahí.
Dante que se encontraba cerca del niño vio como la villana disparaba contra el menor y aprovechando la velocidad y los reflejos que le daba su poder se puso enfrente del infante, recibiendo el proyectil en la espalda. Aprovechando que aún tenía algo de conciencia le pasó el niño a Nathan y le hizo una última vez la repulsión gravitatoria a Befana en un intento de putearla, solo para terminar convertido en una estatua de carbón. Pablo que estaba viendo la escena se puso recaliente, imagínate le convirtieron en carbón a su hijo pero a duras penas contuvo su impulso de salir corriendo hacia Befana y darle un puñetazo bastante fuerte en la cara.
Casi al mismo tiempo Ladybug llegó al parque y observó que le había pasado a Dante y vio incrédula a Befana. Rápidamente antes de que Befana la atacara invocó a su objeto encanto y se sorprendió al ver que era una especie de Tuba.
Por su parte Sarah y Saulo a través de en espiral en la planta más alta de la torre Eiffel. Sarah llevaba en sus manos su STR-10* y Saulo llevaba un equipo de observación para ser soporte de la Francotiradora. La pareja rápidamente se apostó en una de la orillas y se prepararon para hacer el disparo. Sarah recargó el rifle contra el barandal y ajustó la mira telescópica.
—Están a 980 metros cariño —le comentó Saulo mientras veía a través del equipo.
—Y la dirección del viento es de este a oeste, va a ser un disparo complicado —comentó Saulo mientras veía de reojo a su esposa.
—Si pude hacer el disparo que remató a Zakhaev puedo hacer este, mi amor —le recordó Sarah con una sonrisa confiada en su rostro recordando que ese disparo fue de una distancia de 1,100 metros y con un viento más endemoniado.
—Tienes razón —Saulo le dio la razón mientras negaba con la cabeza.
—A ver Sarita, toma en cuenta el efecto coriolis, el tiempo de la bala en el aire, su peso, su rotación, la altura, la distancia y el arco de caída— la francotiradora se dijo a sí misma en voz baja mientras volvía a ajustar la mira, enfocándola a la distancia que Saulo le había dicho y rápidamente localizó a Befana, quien se encontraba sobre volando la zona.
Entonces hizo sus cálculos mentales lo más rápido que pudo, inhaló profundamente y apretó el gatillo del fusil, cuyo disparo retumbó hasta donde estaba Spider-Man, quien se columpió rápidamente hasta llegar a su objetivo.
Ladybug estaba luchando por alcanzar a Befana, quien se encontraba en su moto voladora disparándole a Pablo, a Gabriel y a ella. La heroína quería usar su yo-yo para enredar su arma y tirarla al suelo pero la villana no les dejaba descanso, ni espacio para hacerlo. Entonces oyeron un disparo que le pareció lejano y la heroína vio caer inconsciente a la akumatizada. Ladybug veía aterrorizada que Befana se iba a estrellar contra el suelo pero al último instante llegó Spider-Man deteniendo su caída, para el alivio de ella.
Tras realizar el disparo, Sarah sintió un mareo bastante particular y sintió unas ganas muy fuertes de vomitar pero las contuvo lo mejor que pudo, aunque eso no pasó desapercibido para Saulo, que se preguntó que le había pasado a ella y solo esperaba que fuera algo pasajero y que su esposa estuviera bien.
Mientras el militar seguía con sus pensamientos, la suave pero firme mano de Sarah le tomó el hombro y le miró a los ojos indicándole que todo estaba bien y que debían reunirse con los muchachos en el parque. Indicación que Saulo acató de forma inmediata haciendo aparecer enfrente de ellos un portal en espiral, el cual se empezó a generar desde su ojo derecho para desparecer del lugar, como si nunca hubieran estado ahí.
A su vez Ladybug suspiró aliviada y miró con bastante agradecimiento a Spider-Man, quien le alzó el pulgar y le guiñó un ojo indicando que todo estaba bien. Tras eso el héroe arácnido aterrizó en donde estaba ella y dejó a Befana en el suelo. Gabriel, Pablo y Nathan estaban lidiando con los ángeles/hadas que trataban de poner a salvo a Befana pero de repente apareció un fogonazo en el parque y se oyeron tres detonaciones que provocaron que las marionetas de la villana terminaran en suelo en un profundo sueño. Los tres voltearon hacia donde procedieron los disparos, solo para observar a Harcos, quien tenía empuñada su Mauser c96 con una sola mano.
Sin perder más tiempo Ladybug tomó la lata de dulces y con ayuda de Spider-Man pudo destruirla, provocando que el akuma saliera aleteando tratando de alejarse de ahí lo más rápido posible.
—¡Es hora de acabar con la maldad! —exclamó Ladybug mientras empezaba a girar su yo-yo para después atrapar al Akuma para purificarlo.
—Adiós mariposita —se despidió la heroína mientras abría su herramienta para liberar a la blanca mariposa— ¡Ladybug milagrosa! —exclamó mientras lanzaba su objeto encantado al cielo volviendo todo a la normalidad.
Dante rápidamente volvió a la normalidad, solo para toparse con el General y su esposa, quien lo miraban con una ceja levantada cosa que provocó que se rascara la nuca visiblemente nervioso pero dejó de hacerlo cuando Saulo y Sarah aparecieron a través de un portal pero Sarah tuvo otro mareo y tuvo que usar su STR como bastón para no perder el equilibrio.
—¿Estás bien Sarah? —preguntó Annette visiblemente preocupada por su nuera pero la pelirroja le restó importancia alegando que solo fue un simple mareo pero eso no logró disuadir a la madre de su esposo.
Befana fue rodeada por un aura rosa que la devolvió a su estado original, dejando ver a una confundida Gina Dupain.
—¿Dónde estoy? —preguntó a su vez mientras trataba de levantarse del suelo no pudo hacerlo por su cuenta hasta que fue ayudada por Spider-Man, quien le ofreció su mano.
—Está en un parque y fue akumatizada pero ya la devolvimos a la normalidad —le comentó el trepamuros aclarando las dudas de la mujer y Ladybug se le acercó y la miró con una mirada alegre.
—¿Por qué no vuelve hasta donde fue con su nieta? —Ladybug le preguntó mientras mantenía su expresión pero Gina la vio interrogante—. Podría encontrarse con una agradable sorpresa —continuó la heroína al ver la expresión de la mujer convenciéndola de volver.
—Solo quisiera que Marinetta confié en mi —comentó la mujer con un tono apagado que solo Ladybug pudo escuchar.
—Gracias por ayudarme Spidey pero tengo que irme —comentó la heroína mientras le daba un abrazo rápido a su amigo y salía columpiándose del lugar pero de manera simultánea a la que la heroína salía del lugar.
Las tres amigas de Marinette salieron del metro y preguntaron por la chica de cabellos azules
—Ella ya está a salvo pero tuvo que volver a hacer un asunto que tenía pendiente —comentó Gabriel de forma sencilla tranquilizando a las chicas, que se imaginaron lo que era que iba a hacer la peliazul.
—Podrán haberse salido con la suya pero pronto me haré con tu miraculous, Ladybug —exclamó Hawk Moth mientras el vitral de la habitación en la que se encontraba se iba cerrando.
—Parece que más hijos de los Salazar han aparecido en el tablero del juego, esto se pone más interesante. Aunque me molesta que ya tengan el segundo nivel de ese maldito ojo... y la energía del muchacho castaño me recuerda mucho a la de él, a la de ese maldito que me confinó a mi encierro hace ya varios siglos —comentó Avinatán en una especie de monologo en la soledad de las catacumbas, las cuales seguían cerradas al público por el tiroteo de la madrugada.
*El STR 10 es la versión francotirador del fusil de combate STR-95 y fue la primera que se creó en 1994 a manos de Saulo. Es de calibre 7.92x57 y utiliza cargadores rectos de 20 cartuchos y además Saulo le incluyó un sistema basado en el del fusil Mondragón que convierte al fusil en un híbrido entre uno semiautomático y uno de cerrojo.
Dato Adicional: el disparo más difícil que Sarah tuvo que hacer fue en el sitio de Sarajevo, en el cual ella volvió a ver a Saulo después de varios años de no verlo, el disparo fue para abatir a un general enemigo y fue a una distancia de 2,800 metros.
Sin más que decir nos vemos en la siguiente actualización.
