Capítulo 34: La Chica Esgrimista
Adrien suspiró con algo de cansancio pues creyó que ese día escolar había sido algo pesado, aunado al hecho de que se padre lo tenía mucho más controlado. Él había visto de primera mano cómo era un poco más nervioso y parecía querer cubrir sus pasos lo más que pudiera.
En primera instancia quiso salir de ahí y fugarse aunque sea un rato, pues cualquier cosa era mejor que esa incertidumbre en la cual convivía casi a diario pero recordó cómo se sintió de vivo cuando lo recibieron en la fiesta de Marinette a pesar de haber llegado bastante tarde por culpa de su padre y también recordó cuanto le había costado llegar hasta ahí, aunque agradeció a Gorila por haberlo cubierto en el tiempo que estuvo en la fiesta.
Cuando las clases terminaron se dispuso a salir rápidamente del aula aunque no lo hizo sin despedirse de sus preciados amigos.
Al llegar a la entrada del colegio observó sorprendido como Saulo lo esperaba en la entrada mientras hablaba sobre algunas cosas con su guardaespaldas en las cuales no parecía muy de acuerdo que digamos. Casi inmediatamente como Adrien apareció en su campo de visión, Saulo terminó con su charla con el guardaespaldas y fue al encuentro de su sobrino.
—¿Qué haces aquí Tío? —Adrien preguntó con el ceño fruncido pero Saulo sonrió por lo bajo.
—Venia para acompañarte a tus clases de esgrima —Adrien alzó una ceja confundido— y tengo entendido que eres muy bueno.
Adrien rápidamente negó y alegó que estaba lejos de ser bueno pero Saulo soltó una carcajada, algo raro considerando que venía de él.
—Me alegra que seas tan humilde pero no lo niegues —el capitán le comentó— al igual que tu madre, quien de hecho era la única capaz de patearme el trasero en una práctica de esgrima.
—¿Mi madre practicaba esgrima? —el muchacho le preguntó a Saulo, quien asintió con la cabeza.
—Claro, y era muy buena en esa disciplina —Saulo se llevó una mano a la barbilla— y creo que por ese motivo tu padre te inscribió en ese taller.
Tras la declaración del capitán, Adrien miró con curiosidad al hombre.
—¿Y usted practica esgrima? —el muchacho pareció pensar algo antes de que su tío— ¿y también era cercano a mi madre?
Saulo esbozó una expresión ilegible pero tras unos instantes sonrió de manera afable, pues desde que Adrien nació siempre le había tenido bastante cariño.
—Respondiendo a tu segunda pregunta... sí, era bastante cercano a ella y de hecho la consideraba mi hermana y era a la única persona a la que le hacía caso, bueno aparte de mi hermano mayor Claude y mis padres —Saulo hizo una pausa y observó a su alrededor— y antes que responda a tu primera pregunta, quiero pedirte por favor que no te dirijas a mí de una manera tan formal... sabes a pesar de que ser alguien con sus años, siempre me sentido incomodo cuando me hablan de una forma tan formal.
Adrien se sintió terriblemente avergonzado y desvió la mirada del capitán landavidés.
—Perdón tío —Adrien se disculpó pero Saulo le restó importancia y le indicó que estaba bien— ¿pero qué hay de la primera pregunta que te hice?
Ante la pregunta del Agreste menor Saulo sonrió bastante complacido pues sabía que su sobrino no era alguien que se iba por la tangente, aunque cuando se transformaba en Chat Noir en algunas ocasiones le hacía creer lo contrario.
—A eso iba Adrien —Saulo hizo una pausa y miró a su sobrino— claro que sí, pues tuve que aprender a esgrimir si quería que mi padre me dejara portar la espada divina de forma permanente cuando consiguiera el rango de sargento.
—De hecho podría decirse que tu madre y yo aprendimos juntos el arte de la esgrima.
Adrien se sorprendió de la revelación por parte de su tío y en ese instante el muchacho pensó sobre el porqué de que lo hubiera alejado de su familia materna, en porqué no recordaba a su abuela por parte de su madre. El muchacho por un instante creyó que por ser cercano con su madre su padre debería dejar convivir con su tío pero por algún motivo siempre lo culpó de la desaparición de su madre y también lo aborreció hasta llegar al punto de tratar de borrarle los recuerdos sobre él y su familia.
Saulo al ver la expresión de su sobrino dedujo lo que estaba pensando. El capitán no siempre fue hostil hacia el modista pero desde la desaparición de Emilie el hombre cambió su trató hacia él, a su madre, a su padre y a Sarah. Annette nunca pudo perdonarle al modista el hecho de que le borrara los recuerdos a Adrien sobre su hermana (quien era la madre de Emilie), el conflicto casi llegó al punto de que su padre fuera hasta donde vivía el Agreste para darle la paliza de su vida por hacerle eso al recuerdo de su cuñada, a la cual había criado como su hermanita en conjunto con Annette desde que terminó la Guerra el 1ro de Febrero de 1945.
Mientras Adrien seguía con sus pensamientos, Sarah se le acercó en compañía de Pablo para ver si al a su sobrino se le ofrecía algo y tras pasar algunos minutos en silencio procedieron a entrar al colegio. En un principio el instructor le llamó la atención a Saulo y a su familia por estar ahí. A lo que Saulo se presentó de forma calmada, causando que el hombre se sorprendiera y lo viera con desconfianza.
—¿Usted es el campeón mundial de esgrima?
—Podría decirse —Saulo declaró con simpleza— además solo quiero ver como es de bueno mi sobrino en este arte.
— ¿Y quién es su sobrino? —el instructor le preguntó al capitán con una ceja alzada.
—Adrien Agreste.
Armand asintió con lentamente dando a entender que comprendía la situación pero miró con una mirada retadora a Saulo, el cual comprendió que el hombre le quería retar (podría decirse que para retarse a sí mismo y también para motivar a sus estudiantes)
—Para qué andamos con rodeos, si quieres retarme solo hazlo —Saulo miró con una mirada seria pero retadora al instructor— y de paso podrías darle una buena exhibición a tus alumnos y los interesados en unirse a tu clase.
Saulo Dirigió una mirada hacia donde estaban los aspirantes y entre ellos pudo ver a Marinette, quien desvió su mirada del capitán pero él le restó importancia y volvió a centrar su mirada sobre Armand, el cual le pasó todo el equipo. Tras esperar un par de minutos Saulo volvió de los vestidores ya con el equipo puesto. Una vez que estuvo enfrente del instructor tomó la espada y le sonrió de forma desafiante antes de ponerse la máscara pero solo recibió una mirada confiada del instructor en respuesta. Saulo blandió su espada y con un movimiento de muñeca la hizo girar como un molino, solo para terminar posicionándola enfrente de él y poner su mano izquierda en la espalda.
Saulo lanzó una estocada pero fue rápidamente bloqueada por el instructor, el cual aprovechó para lanzar otra estocada creyendo que Saulo había quedado vulnerable por lanzar tan "irresponsable" ataque pero al último segundo se agachó y creó algo de distancia en relación con su oponente. Adrien estaba viendo con detalle el duelo y pudo deducir que su instructor era bueno con lo que hacía, al igual que su tío.
Mientras el duelo se seguía realizando el rubio ojiverde sintió un dolor de cabeza pero pudo disimularlo algo bien y volvió a centrar su mirada entre los dos esgrimistas, los cuales no parecían querer ceder ante su oponente. Pero con lo que no contó Adrien es que al volver a centrar su mirada le volvió a doler la cabeza pero en esta ocasión fue distinto porque empezó a recordar algo que creía olvidado.
—¡Vamos Saulo! ¡¿Acaso es todo lo que tienes?! —Emilie le preguntó a su primo mientras hacía un movimiento de media flor con su espada— puede que tengas la espada mística del destino pero ocuparás más que eso para poder derrotarme.
—¡Claro que no Emilie! ¡Ya verás!
Saulo se preparó para cargar contra su prima y cuando iba a lanzar su estocada sintió un golpe en su abdomen provocado por la espada de la rubia ojiverde.
—Mierda —murmuró el capitán landavidés mientras observaba la expresión de suficiencia de su prima.
—Touché Saulito —Emilie volteó a ver a su primo pero de repente frunció el ceño de una manera casi imperceptible— solo te pido que cuides un poco tu lenguaje, lo digo por los niños.
En los que Saulo y Emilie hablaban, rápidamente se acercaron un par de niños. Uno era rubio con ojos de color verde y el otro era pelinegro y tenía los ojos del mismo color que su pelo. Ambos estaban impresionados por el duelo que habían acabado de presenciar y platicaron sobre eso mientras le lanzaban elogios sobre eso. Por otra parte Annette estaba hablando con una mujer bastante parecida a ella pero tenía unos signos de envejecimiento más evidentes.
—Una vez más que Emy le gana a su primo —comentó la mujer pero no pudo evitar esbozar una sonrisa confiada— pero fue un buen duelo.
Annette miró con una expresión contenta a la mujer.
—Tienes razón Cosette —la mujer soltó un suspiró— Emilie siempre le gana pero siempre estará aquella y única vez que Saulo la derrotó.
Cosette soltó una carcajada y admitió que en aquella situación Emy perdió de una manera tan inimaginada ante su primo. Mientras las dos mujeres hablaban un jovial Gabriel Agreste fue al encuentro de su esposa y la felicitó por su aplastante victoria sobre su primo "haciendo" sentir "mal" a Saulo, quien fue animado rápidamente por una sonriente Sarah que le indicó que no lo había hecho nada mal y que ella ya quisiera tener las habilidades en la esgrima que él tiene para terminar besándolo de forma rápida.
Tanto Adrien, como Pablo hicieron una mueca de desagrado al ver a sus padres besándose.
—Primo, prometamos nunca hacer algo así —Pablo alzó el meñique y lo puso enfrente de Adrien— con el meñique.
—Lo prometo primo —Adrien cruzó su meñique con el de Pablo mientras esbozaba una expresión alegre y un poco bromista en su rostro— con el meñique.
Adrien sacudió su cabeza solo para centrar su atención en el duelo que estaba sucediendo en frente de él pero esbozó una sonrisa bastante feliz porque había recuperado uno de sus recuerdos, aunque tuvo la duda sobre quien era esa mujer llamada Cosette. Mientras el muchacho seguía con sus pensamientos Saulo logró engañar al instructor al hacer una finta, la cual le dio la oportunidad de hacer una estocada limpia e imposible de bloquear por Armand.
Armand maldijo por lo bajo mientras Saulo blandió su espada nuevamente haciendo un movimiento, el cual emulaba a un molino.
—Touché —Saulo se levantó la máscara y observó al instructor— fue un buen duelo, hace tiempo que alguien no me empujaba a estos extremos.
—Gracias a usted, por permitirme la oportunidad de enfrentarlo.
—Un placer... pero ahora le quiero pedir permiso para ver el desempeño de mi sobrino.
El instructor miró con cierta reticencia la petición pero terminó aceptando para la alegría de Sarah y la sorpresa de Pablo. Entonces Saulo hizo un gesto de aprobación con Armand con la cabeza como muestra de cordialidad.
Mientras la sesión avanzaba, la familia Salazar miraba atentamente a su familiar que de vez en cuando desviaba la mirada hacia ellos hasta que empezó la selección de nuevos estudiantes para el curso. Ahí fue cuando Marinette miró a la familia Salazar y Pablo la saludó con un movimiento de mano de una forma animada pero discreta, la cual fue correspondida por la chica con una sonrisa.
Marinette se puso en una hilera y se dispuso a observar de qué trataba la prueba. Armand se puso a explicar la directrices en las cueles se basaría para calificarlos y también les explicó que al mejor aspirante sería el que se quedaría con la vacante pero fue interrumpido de forma abrupta cuando una muchacha vestida con un rojo equipo de esgrima se presentó a hacer la prueba de admisión, cosa que provocó que Pablo alzara una ceja pero a su vez esbozó una sonrisa traviesa al recordar lo que su hijo le contó hace algunos días, justo cuando sus padres fueron a por Volk.
La chica se dirigió directamente hacia Armand, el cual se encontraba calificando a nuestra peliazul favorita mientras practicaba con Adrien. Le retó directamente que la pusiera a duelo contra el mejor esgrimista que tuviera de estudiante. Sin dudarlo un poco le indicó a Adrien que se preparara para luchar contra. Y en un principio el duelo fue muy parejo, tocándose con la espada casi al mismo instante, algo que para Saulo decía mucho, ya que estaba observando con el ojo ilusorio activado pues todo sucedía en un instante siendo casi imperceptible para casi todos los presentes, incluida Marinette, la cual era informada de lo que sucedía por un compañero del rubio.
Después de un rato de estar en la misma situación la chica le indicó al instructor que los sensores eran inútiles y que era mejor hacerlo a la antigua, a lo que él accedió convencido que sería una buena idea provocando que tanto la chica como Adrien se desconectaran de la máquina. Tan pronto como se desconectaron ella empezó a atacar a Adrien sin siquiera darle un respiro pero el chico pudo controlar la situación lo mejor que pudo provocando que Saulo y su familia esbozaran una sonrisa orgullosa.
Mientras esto ocurría Peter se encontraba hablando con Ned, pues sintió la necesidad de hacerlo dado que ya tenía varios días sin hablarle. El chico le contó lo del ataque de mercenarios a la capital francesa, pasando por algunos dimes y diretes hasta llegar al cumpleaños de Marinette. Ned por su mostró algo de preocupación pues la aparición de Harry Osborn no le parecía una casualidad. También le preocupó el hecho que Peter parecía no sospechar de él.
Aunque Peter mantuvo sus reservas con algunos datos como la aparición de gente del futuro, lo de Avinatán o lo de los miraculous sospechaba que Ned estaba tanteando el terreno para decirle algo pero simplemente no se animaba.
Tras terminar su llamada sonrió por haber hablado con uno de sus mejores amigos pero le quedó un sabor agridulce en su boca por lo que él le había dicho y también porque sospechaba que los militares landavideses y Tony le ocultaban algo pero no sabía exactamente que era. Fue entonces que decidió salir a dar un patrullaje, no sin antes tomar la granada Pacem que Saulo le había dado.
—Sí, sí es él —mencionó una voz bastante emocionada— estoy un paso más cerca para ayudar a mi padre... Kingpin espero que cumplas tu palabra.
Marinette fue una de las pocas que les pudo seguir el ritmo a Adrien y a su desconocida rival. Ambos se encontraban en un punto determinante del duelo por lo que habían llegado a la biblioteca del colegio. Marinette llegó hasta donde estaban ellos y vio como ambos se llegaron a impactar pero cuando la rival de Adrien le cuestionó sobre quien había sido el que había hecho el punto, la chica se puso muy nerviosa y no supo que responder, e inclusive llegó Armand y le cuestionó igualmente por lo que únicamente pudo decir que Adrien, sin estar muy segura de eso.
Saulo y su familia solo vieron bajar la chica vestida de rojo, la cual emitía un aura de decepción y furia, lo último porque la vieron clavar su espada en el suelo.
—¿Qué demonios habrá sucedido allá arriba? —Saulo se cuestionó para sí mismo.
