Capítulo 36: Una Historia Sobre un Viejo Amigo

Tanto Ladybug como Spider-Man observaron la interacción de Adrien con Kagami. Ladybug se sintió algo celosa por como Adrien hablaba con la chica pero sabía que era estúpido enojarse, pues sabia que no controlaba la vida del modelo, eso era algo que había aprendido mientras hablaba ocasionalmente con Annette.

Por su parte Spider-Man vio la escena con una sonrisa pues estaba contento de que su amigo hubiera resuelto ese conflicto y que de paso hubiera hecho una nueva amistad.

El miraculous de Ladybug no dejó de pitar y Spider-Man le indicó a la heroína que debía retirarse si no quería que su identidad secreta quedara expuesta.

—¡Gracias Spidey! —la heroína le agradeció— nos vemos en una próxima ocasión.

Ladybug se acercó a Spider-Man y le dio un gran abrazo, por su parte el héroe arácnido solo pudo responder mientras apretaba con delicadeza el cuerpo de su compañera.

—Adiós Ladybug...

Una vez que la heroína se fue Pablo se acercó a Spider-Man con una mirada socarrona, pues claramente podía sentir las emociones de su amigo y pensó que sería una buena idea "apoyarlo". Spider-Man observó como Adrien como acompañaba a Kagami a la escuela de esgrima para concluir su asunto pendiente.

—¿Qué tal Spider? —Pablo saludó al joven héroe—. Debe ser convivir con alguien a quien quieres ¿verdad?

—Dímelo tu Pablo, por lo que sé estas en la misma situación que yo en estos momentos —Spider-Man le contestó.

—Golpe bajo Spider.

—Lo siento Pablo, pero sí es difícil, muy difícil.

—¿Por qué no lo intentas? ¿acaso temes de que su bonita amistad se arruine por eso?.

—Es complicado Pablo —Spider-Man suspiró con algo de cansancio—, en especial porque tengo sospechas de que Ladybug y ella son la misma persona.

—Si supieras Peter— Pablo pensó para sus adentros con algo de suficiencia.

Pablo observó detalladamente al héroe arácnido, por su parte Spider-Man no pudo evitar sentirse intimidado por la mirada lila del joven Salazar. Tras analizarlo Pablo se puso en canclillas y dirigió su mirada hacia la de Spider-Man.

—lo complicado está en hablar, después de eso todo es tan sencillo como decir: "el último que llegue es un huevo podrido".

—¿Entonces por qué no sigues tu propio consejo? —Spider-Man le preguntó con simpleza pero Pablo negó divertido.

—Soy terriblemente malo para seguir mis propios consejos Spider, además ya tengo algo planeado para cuando vuelva a Landavidis en un mes aproximadamente —Pablo le respondió con simpleza picando la curiosidad de Spider-Man.

—¿Cómo qué? —Spider-Man le preguntó algo divertido.

—Una cita, hacer juntos lo que más le gusta a ella para después terminar en el mirador más famoso de Henacipla en donde se puede apreciar una panorámica bellísima de la ciudad, en especial de los tres grandes templos de Landavidis, los cuales forman un triángulo equilátero perfecto si los unes en un mapa —Pablo le contó su plan de una manera algo simplificada pero entendible.

—¿Los tres grandes templos de Landavidis? —le preguntó algo sorprendido.

Pablo asintió contento.

—Los tres grandes templos de Landavidis son la Catedral del Bosque, la Sagrada Sinagoga de Henacipla y la Gran Mezquita de Henacipla. Todas mandadas a construir por el rey Geroi I —Pablo miró a Spider-Man con una sonrisa—. Cuando termine toda esta mierda de Hawk Moth y de Avinatán me gustaría que fueras a Landavidis.

Spider-Man asintió para el contento del muchacho landavidés pero la imagen de su muerte hizo eco en su cabeza.

—Si es que sobrevivimos.

Pablo frunció el entrecejo y observó con una gran determinación a su amigo.

—Claro que lo harán, de mi cuenta y de Dante corre que lo harán.

—Está bien, está bien, sobreviviremos.

Pablo miró como sus Padres le hablaban para alcanzar a Adrien en la escuela a lo que él tuvo que despedirse del joven arácnido.

—Recuerda Spider, el mundo es de los valientes. Además siento que algo muy bueno va a ocurrir si juntas el valor y te le declaras.

—¿Estás seguro?.

—Como que me llamo Pablo Salazar Arenas, nos vemos después Spider.

Una vez que Spider-Man vio marchar a su amigo lanzó una telaraña para irse de ahí.

El joven arácnido decidió ir hacia su hogar para hacerle algo de compañía a May y poder hablar con Ned, y una vez que llegó se puso a platicar con su tía. En la plática Peter se enteró que May conoció a su tío Ben por un pequeño accidente en el cual ambos quedaron empapados y tiritando de frío. También se enteró que su tío tendía a ser algo bromista cuando era más joven y que ella solía ser la victima predilecta para sus bromas, las cuales en su mayoría eran bastantes inofensivas y que también era un hombre con una gran determinación y con una gran imaginación.

Tras convivir un rato con May, Peter fue a su habitación para ordenar sus pensamientos y hablar con Ned.

Marinette miró por el balcón de su hogar. Ella divisó la catedral de Notre-Dame y no pudo evitar pensar en cómo ella pensaba que era demasiado joven para ser una heroína, no es que no le gustara pero ella sentía que le hacía falta una guía, hasta que pensó en una persona que le podía ayudar. También estaba el hecho de que ella creía que hacia mal al no confiarle su identidad secreta a Peter a pesar de que él ya lo había hecho, aunque de manera involuntaria pero ya lo había hecho.

—Debo ir a ver a Annette.

Por su parte la antigua heroína de París y ex miembro de la resistencia francesa, Annette Boissieu se encontraba en la terraza de su hogar. Ella se encontraba pensando sobre el pasado y en especial sobre Juana de Arco, la doncella de Orleans.

Annette respetaba mucho a la mártir, a tal grado de que siempre se encomendaba a ella durante sus patrullajes por París durante la ocupación y también cuando acompañaba a Harcos a combatir a los alemanes o cuando hacia misiones para la resistencia. Algo que siempre le pareció curioso fue que su día de cumpleaños coincidía la festividad de la mártir, también fue grande su sorpresa cuando Tikki le contó que la doncella de Orleans fue una portadora del miraculous de la mariquita y que fue su amiga hasta que los enemigos del Rey Carlos VII la capturaron y le arrebataron su miraculous antes de entregarla a los ingleses.

La mujer se encontraba ensimismada con sus pensamientos cuando Ladybug aterrizó en la terraza.

—Ladybug fuera.

La destransformación de la heroína llamó la atención de la mujer, quien dirigió su mirada hacia Marinette y a Tikki solo para esbozar una sonrisa y Marinette le contestó con una sonrisa nerviosa. Tikki fue hacia Annette y le acarició la mejilla con bastante cariño, a lo cual Annette acarició a la pequeña kwami con el cariño que se le tiene a un viejo y querido amigo.

—Parece que alguien ya cumplió años —Annette comentó al ver el collar de la peliazul.

—Así es Annie, ella tuvo una gran fiesta, a la cual llegó muy bien acompañada.

—¡Tikki —Marinette exclamó algo roja por la vergüenza.

—Perdón Marinette —se disculpó la kwami con algo de vergüenza.

Annette miró con una expresión tranquila y afable a la chica.

—¿Qué es lo que necesitas Marinette? —Annette le preguntó a la chica.

Marinette se acercó a la mujer y le susurró en el oído.

—¿Hay alguien en casa a parte de usted?

Annette observó a la chica con algo de sospecha pero Marinette suspiró pesadamente.

—Ya ve, cosas de chicas y heroínas —Marinette le explicó a la mujer algo avergonzada.

—¿Asuntos amorosos? —preguntó Annette provocando que Marinette se pusiera roja como un jitomate, un jitomate peliazul.

—No, no, no —Marinette negó rápidamente pero la mirada de Annette la hizo confesar— bueno, a lo mejor un poco.

Annette esbozó una sonrisa traviesa en su cara, una sonrisa que Tikki conocía muy bien.

—No hay nadie más —Annette le contestó a Marinette con la misma expresión en su rostro— Harcos fue a tratar un asunto de urgencia con la inteligencia landavidesa. Dante y Nathan junto a Gabriel fueron a hablar sobre cómo evitar nuestras muertes y la guerra. Y por último Saulo y Sarah junto a Pablo fueron por Chat Noir para pasar tiempo con él.

Annette esbozó una sonrisa socarrona en su rostro.

—Así que no, no hay nadie más en la casa aparte de mí.

Marinette miró con curiosidad a la mujer rubia.

—¿Y por qué decidió quedarse sola hoy? —Marinette le preguntó con verdadera curiosidad.

—A veces un poco de soledad no hace daño, hay veces en la que sirve para desahogarse de recuerdos y pensamientos pesados que uno tiene en la cabeza.

—¿Acaso hay algo que quisiera olvidar? —Marinette le preguntó a Annette.

—No realmente, pero hay cosas que deben ser recordadas por más dolorosas que sean —le respondió Annette—. Estaba pensado sobre lo que pasé en la guerra y en mi viejo amigo Belmont d'Arc.

Annette miró a Marinette con un tono de voz que hizo recordarle a la chica el paso de los años en la mujer a pesar de aparentar ser más joven que su abuela.

—Antes de que me cuentes lo que me vayas a contar, quiero compartir una historia contigo y si dudas de su credibilidad puedes preguntarle a Tikki pues ella siempre estaba conmigo, bueno estuvo conmigo hasta el 1 de Julio de 1944, cuando fue el tiroteo de la Estación de Orsay —Annette le explicó antes de proceder con su relato.

—Verás... yo tenía 21 años cuando yo y el anterior Chat Noir éramos muy buenos amigos, a tal grado de que ambos conocíamos nuestras identidades secretas.

—¿Y eso no era peligroso? —preguntó Marinette.

—En su momento no lo consideramos así Marinette, ambos nos cubríamos las espaldas y nos dábamos coartadas cuando era necesario... —Annette suspiró profundamente— un ejemplo podría ser cuando Belmont me salvó cuando los hombres del mariscal Pétain fueron por mis padres en compañía de la Gestapo para ejecutarlos.

—¿Y por qué ejecutarían a sus padres? —preguntó Marinette con algo de cautela.

—Porque mi padre era una persona muy influyente en París, pues varias personas lo consideraban como el verdadero héroe de Verdún. Ya que él comandó a un grupo de hombres desobedeciendo las ordenes de Pétain y fueron hacia los alemanes pero no cargaron directamente hacia las ametralladoras, sino que él ordenó que fueran cuidadosamente rodeando por un terreno más seguro hasta que tuvieron la posición a tiro de piedra y la tomaron por asalto.

—Oh... —solo pudo responder Marinette.

—Además porque alguien había delatado que alguien de la familia ayudaba a judíos y otros enemigos del régimen mandándolos a la embajada de Landavidis, en donde eran puestos a salvo para mandarlos a hacia allá pero... —Annette bajó su mirada— era yo la que salvaba a esa gente usando mi miraculous y mis padres me cubrían porque ellos sabían que yo era Ladybug, mi padre se echó la culpa y mi madre también en lo que culminó en que los colgaran por traición.

—La Gestapo también me iba a colgar pero Belmont llegó y con ayuda de su padre los convencieron de que yo no tenía nada que ver.

—¿Entonces Belmont siempre la apoyó? —preguntó Marinette mientras miraba conmovida a la mujer, pues ella no se podía imaginar en esa posición.

Annette asintió pero después endureció sus rasgos como si hubiera recordado algo que le disgustara.

—Aunque después de que Harcos me salvó de mi primer intento de ejecución Belmont pareció distanciarse poco a poco de mí, como si le hubiera disgustado el hecho de que el militar landavidés nos hubiera salvado en vez de él —Annette sonrió un poco—. Aunque parecía que le hacía gracia cuando yo me peleaba con Harcos por cosas sin importancia.

—¿Y por qué se peleaba con su él? —preguntó Marinette con algo de indiscreción.

—¡Marinette! —le reclamó Tikki con un tono agudo.

Marinette se llevó una mano a la nuca algo avergonzada pero Annette en voz de molestarse la vio de manera comprensiva.

—Porque yo lo culpaba a él de que Landavidis, nuestros aliados desde que esto era conocido como el reino de los Francos no nos hubieran apoyado a expulsar a los alemanes en 1940. Me molestaba el hecho de que él llegó muy campante eliminando a todos nuestros captores como si fueran cualquier cosa —explicó Annette con un tono serio de voz.

—¿Y cómo fue que empezaron a llevarse mejor? —preguntó Marinette.

—Verás, en algún momento de febrero de 1944 Harcos me encaró bastante molesto por el hecho de que yo lo menospreciara a pesar de que él nos apoyara. Él me conto el verdadero motivo por el cual no pudieron ir a meterles a los alemanes su Blitzkrieg por donde no entra la luz del sol —Annette le respondió con un tono algo divertido.

—¿Y cuál fue? —preguntó Marinette con bastante indiscreción.

Tikki volvió a reprender a la peliazul, dado que ella conocía ese motivo.

—No hay problema Tikki, de hecho ya lo sabe el mundo desde que publiqué La Libération en 1984 —comentó Annette viendo con una sonrisa la interacción de la kwami con la peliazul.

—Porque Stalin los vendió cuando iban a hacer un ataque coordinado para liberar a Polonia y liberarnos a nosotros al mismo tiempo. También me dijo que yo no era la única que había perdido a alguien por esa estúpida guerra, que él perdió al que consideraba como uno de sus hermanos mayores a manos de Stalin en una ejecución pública como muestra de amistad hacia los alemanes.

Annette cambio su expresión de seria a neutra.

—La relación con Belmont se volvió un poco más complicada a medida de cuanto más me iba acercando a Harcos, a pesar de que el sargento landavidés lo respetaba bastante —Annette hizo una pausa y miro de reojo a Tikki—, hasta que llegó un punto determinante en el que Belmont se parecía a una parodia de sí mismo. Ni sus padres pudieron reconocerlo con el cambio de actitud ¿Verdad Tikki?.

Tikki miró con pena a su antigua amiga y asintió.

—Así es Annie, hasta Plagg estaba preocupado por él, tanto que me pidió ayuda para ver que tenía pero todos los intentos que hicimos fueron inútiles.

Marinette miró con una expresión confundida a Annette.

—¿Entonces Belmont fue el que la vendió en la Estación de Orsay?.

Annette asintió algo abatida.

—Aquel muchacho que quise como un hermano me vendió pero no lo hizo porque quisiera como tal.

Marinette observó a la mujer con algo de confusión y pena.

—¿Cómo? —Marinette preguntó bastante confundida.

—Verás Marinette, los padres de Belmont habían sido secuestrados por el coronel Edmund von Ramm. Belmont resistió un largo interrogatorio para evitar delatarme en un intento de emendar su actitud de mierda hacia mí pero cuando observó en la condición en la que tenían a sus padres fue mucho para él. Y observar como los asesinaron lo quebró y causó que contara todo.

Marinette pudo comprender un poco a Belmont y no pudo evitar ponerse en su situación.

—¿Entonces Belmont se unió a los alemanes después de eso? —Marinette preguntó con genuina curiosidad.

—¡Jamás! —la respuesta de Annette sobresaltó a Marinette y a Tikki— Belmont en un intento de redimirse, forcejeó con el coronel y logró desarmarlo, gracias al entrenamiento que le dio Harcos. Cuando desarmó a esa escoria de ser humano, le apuntó con la pistola a la cabeza y puso el dedo en el gatillo cuando un soldado de las SS entró en el despacho y le disparó con su MP40 en el torso, dejándolo tendido en el suelo.

Marinette se llevó las manos a la boca esperando lo peor para el muchacho.

—El coronel alemán se levantó con una sonrisa burlona y observó con desdén a Belmont antes de tomar su Walther P38 del suelo, la sacudió un poco y le disparó en el corazón matándolo al instante.

—¿Y cómo se enteró de todo eso? —Marinette le preguntó la mujer, quien le dirigió una mirada triste.

—El contacto de Harcos, el doctor Edward Richtofen me entregó una carta cuando la guerra terminó, en la cual detallaba todo eso y también que ya tenía el miraculous del gato. También detallaba como iba a ir por mi miraculous en una semana cuando fuéramos a Orsay para encontrarnos con un informante.

—Lo siento Annette —Marinette solo pudo responder.

—No tienes nada de qué preocuparte pequeña —Annette le respondió mucho más tranquila—. Es más yo debería agradecerte por escuchar a esta vieja que ha vivido muchas cosas desde muy joven.

Después de varios minutos, Annette observó a Marinette con una renovada vitalidad.

—Ahora sí Marinette ¿A qué debo tu visita?.

Después de hablar con Ned Peter se dispuso a salir para ver a Tony pues el millonario le había mandado un mensaje para hablar con él. Tras despedirse de May el joven castaño salió de su hogar para ir al parque que estaba cerca de su colegio y cuando llegó vio como el millonario estaba viendo al frente como si estuviera muy pensativo. Su primer impulso fue preguntarle qué era lo que tenía pues era extremadamente raro verlo así, pero se contuvo pues pensó que era algo un poco fuera de lugar.

Tony notó como el muchacho se iba acercando a él, por lo que esbozó una sonrisa burlona en su rostro borrando cualquier atisbo de duda que tuviera en su rostro pues eso sería mostrar lo vulnerable que era, según él.

—¿Para qué quería verme señor Stark? —Peter le preguntó con algo de duda.

—Nada más quería saludarte mocoso —le dijo Tony con un tono de voz despreocupado pero al ver la expresión de Peter negó divertido—. Mocoso no aguantas ninguna, quería verte para preguntarte cómo está funcionando el juguetito que te permite hablar y leer en francés.

Peter se quedó mirando fijamente a Tony, solo para después desviar su mirada y soltar el aire que tenía en los pulmones.

—Está funcionando muy bien señor Stark, al igual que su traje. Este traductor es muy funcional, no sé porque nuestro ejército no lo utiliza si es muy útil.

—Por estúpidos —Tony respondió con simpleza— ellos prefieren que les construya armas capaces de volver en cenizas a un país entero en un segundo, que algo que les podría ayudar con la gente local de los países a los que van... ya sabes, todo por el todopoderoso señor petrodólar.

—SI tan solo dejaran su estúpido fanatismo religioso de lado, podrían ver que hay un mundo de oportunidades lejos de la guerra. Un ejemplo podría ser Landavidis, ya vez... a pesar de no ser tan bélicos como Estados Unidos el real landavidés es más poderoso que el dólar como tal —Tony le respondió con bastante seriedad.

Tony observó a Peter y no pudo evitar verse reflejado en él cuando era más joven.

—¿Cómo que tan bélicos? —Peter preguntó con genuina curiosidad.

—Verás mocoso, Landavidis se ha visto envuelto en conflictos bélicos en menor o mayor medida desde que nació como nación hace casi 2,000 años. Landavidis desde que nació ha tratado de ser un intermediario entre los conflictos en todo el mundo para que estos puedan se puedan resolver de manera pacífica pero cuando no resulta, ellos se quedan al margen sin intervenir en un intento para evitar un problema mayor —Tony hizo una pausa y observó a Peter de manera cautelosa—. Así pasó en Vietnam o en Corea, gracias a Landavidis se paró la guerra civil en ambos países y llegaron a un acuerdo para ser naciones únicas e independientes sin intervención externa.

Peter miró con curiosidad a Tony y este solo pudo sonreír.

—Volviendo al tema que quería tratar contigo ¿qué tan cercano eres a Ladybug? —Tony le preguntó a quemarropa y de manera inesperada.

Peter se atragantó y miró hacia varios lados preocupado de que alguien los hubiera escuchado para después observar a Tony con una expresión seria.

—¿Por qué lo pregunta señor Stark? —Peter le preguntó de manera discreta.

Tony sonrió de manera taimada y observó con detalle al muchacho.

—Verás mocoso, desde que estoy en París he notado como la miras y cómo interactúan —Tony declaró ante la incrédula mirada de Peter—. También he notado como tu confianza ha crecido desde que trabajan juntos, porque sí, he notado que ya no eres el mismo muchacho molesto que salió de Nueva York hace como 2 meses.

Mientras Peter pensaba en cómo responderle a su mentor, Sarah y Saulo se les acercaron para hablar sobre algunas cosas.

—No lo atosigues tanto Stark, él sabrá cuando decirte las cosas —Sarah le comentó al millonario provocando que él se sobresaltara— confía en su criterio.

—Maldición, bruja —Tony se quejó con haciendo una mueca en su rostro— ¡avisa cuando llegues! ¡no vez que casi me da un infarto!.

—Sí, sí Tony, a la siguiente ocasión te avisare cuando llegue —Sarah le respondió de forma cansina.

—Stark, ¿no se supone que lo ibas a ayudar a través de indirectas? —Saulo preguntó para después alzar una ceja mientras observaba a su amigo.

—Sí, Capinator pero recuerda que yo tengo la sutileza de una piedra —Tony le contestó de manera despreocupada pero Saulo le lanzó una mirada seria—. Además ¿no se supone que estaban con su otro sobrino?.

—Sí, Tony pero los detectamos por aquí y quisimos saludarlos además Pablo está con su primo y está maravillado por convivir con él y su nueva amiga —Saulo le contestó de manera casual pero manteniendo su expresión estoica.

Tony observó a la pareja y esbozó una expresión un poco más seria pero sin perder su toque sarcástico.

—¿Y cómo van con Hawk Moth?

Saulo y Sarah mantuvieron una expresión seria pero Saulo no pudo evitar lanzar una risa seca y sin gracia.

—Bien, si lo preguntas... ya hasta sabemos de un muy posible sospechoso.

Pero antes de que Tony pudiera hacer un comentario mordaz Sarah lo detuvo en seco.

—¡Hey! Detén tu carro Stark, tenemos cosas que hacer antes de ir por el mariposón.

—Tranquila bruja, ya entendí, ya entendí. Tienen que hacer cosas de soldados y agentes antes de ir por él, ¿pero no creen que podría ser peligroso si le dan tiempo?.

Sarah se llevó una mano al mentón algo pensativa.

—Podría ser pero es un riesgo que tenemos que correr.

Tras la declaración Sarah sintió un mareo terrible otra vez y también unas inmensas ganas de vomitar provocando que Saulo, Peter y Tony la vieran algo preocupados. Una vez que los mareos se fueron Sarah se recargó en una banca y agitó su cabeza en un intento para despejarse.

—Estoy bien, estoy bien, solo fue un mareo nada más —Sarah afirmó ante la reticencia de Saulo.

—Espero que no sea lo que estoy pensando— Sarah pensó para sí misma algo contenta por la idea de si fuera "eso" pero a la vez algo preocupada porque Saulo podría detener toda la operación y transferírsela a otros si resultaba ser "eso".