Capítulo 42: Manos en Acción
Después de una noche llena de preocupaciones, Peter se levantó con bastante ánimo, pues la misma sensación que lo envolvió cuando Harcos utilizó la espada divina lo volvió a reconfortar. La sensación era como si alguien divino derramara sus bendiciones sobre él, era como si un padre consolara a su hijo después de solucionar un problema, y efectivamente Peter se sintió bendecido y con la certeza que recuperarían a Marinette.
Cuando llegó al colegio, la sensación de falsa tranquilidad lo envolvió, pues sus compañeros estaban al tanto de la situación de su amiga. Cuando le cuestionaban sobre lo que sabía, él respondía con que los héroes de París ayudarían a encontrarla. Él les contestó que Spider-Man, Chat Noir y Ladybug, en conjunto con Iron Man estaban haciendo esfuerzos para encontrarla.
—¿Y cómo es que lo sabes Peter? —preguntó Alya con algo de escepticismo.
—Porque Spider-Man es un amigo mío muy cercano y me cuenta sobre estas cosas. Además yo fui el que le pidió ayuda para encontrarla —Peter respondió bastante calmado, a lo que Alya no pudo evitar darle la razón.
—Cuando todo esto se solucione... —empezó Alya con algo de nerviosismo— ¿Podrías decirle a Spider-Man si podría concederme una entrevista para el Ladyblog?
—Claro Alya, creo a Spider-Man le agradaría concederte una entrevista.
Marinette, por su parte, se encontraba encerrada en la habitación en silencio. Ella le había pedido a Tikki que se mantuviera en silencio, pues no quería que la descubrieran y la apartaran de su lado o peor, que ellos dieran con su miraculous. Marinette seguía con sus pensamientos algo más tranquila, pues había aceptado la realidad de estar cautiva pero eso no significaba que no estuviera planeando algo para librarse de esta.
La chica estaba caminando en círculos cuando oyó que la puerta se abrió para dejar entrar a Harry Osborn. Ella pensó en arrojársele encima y darle la paliza de su vida a ese muchacho por haberle hecho eso y traicionar la confianza de Peter.
—Marinette, quiero pedirte perdón...
Marinette se mantuvo en silencio pero repudiando al chico en silencio, aunque el hecho de que él le pidiera perdón la sorprendió, porque pensó que estaba siendo un cínico
—Sé que no quieres hablarme y lo entiendo, soy un idiota y merezco terminar en el peor círculo del infierno por hacerle esto a mi único verdadero amigo.
—¡¿Y por qué le hiciste esto a tu "único amigo"?! —le respondió Marinette bastante molesta por que usara el término amigo.
Harry observó a Marinette con una sonrisa triste, como si quisiera romperse a llorar pero a la vez no, pues quería parecer fuerte para que los hombres de Kingpin no le perdieran el poco respeto que le tenían, si es que no lo había perdido ya. Por su parte la peliazul se sorprendió por la reacción del chico.
—Esto lo hago por mi padre, Marinette.
—¿Por tu padre? —Marinette preguntó incrédula ante la mirada del muchacho.
Harry asintió con pesadez, como si le costara aceptar la estupidez que había hecho, pero como dicen "el fin justifica los medios".
—Mi padre quería hacer del mundo un lugar un poco mejor pero lo único que recibió a cambio fue una horrible enfermedad incurable que hace que pierda la cordura de manera progresiva y que su cuerpo se vaya deteriorando de una forma sumamente dolorosa y horrible... yo sé que me entiendes. Ningún hijo que se respete soporta ver sufrir a sus padres y quedarse de brazos cruzados. Kingpin y Avinatán se presentaron ante mí con la oferta de salvar a mi padre a cambio de que les entregara a Spider-Man por ser un estorbo en sus planes.
Marinette no pudo evitar ponerse por un momento del lado del joven Osborn, pues ella estaría dispuesta a venderle su alma al mismísimo diablo, si es que eso significaba que sus padres no sufrieran otra vez y estuvieran bien por el resto de su vida.
—¿Cómo fue que te convenciste de que ellos salvarían a tu padre? —preguntó Marinette con bastante intriga.
—Verás Marinette, ellos me presentaron un hombre con cáncer en etapa terminal, con metástasis incluida. Avinatán impuso sus manos sobre él y lo sanó. El hombre se curó y volvió a estar en un estado como si nunca hubiera tenido cáncer de estómago, creo que el hombre se llamaba Carl si no mal me acuerdo.
—¿Y por qué nos involucraste a Peter y a mí en esto? —Marinette preguntó con bastante impaciencia.
—Yo acepté creyendo que Spider-Man podría ser cualquier otra persona... nunca pensé que fuera Peter, él fue mi único amigo y nunca le haría algo como esto pero me equivoqué —Harry hizo una pausa antes de continuar—. Fui un estúpido y cuando me enteré que Peter era Spider-Man ya no había vuelta atrás.
Marinette observó a Harry impactada por la melancolía con la que el chico hablaba de Peter.
—Tenía que hacer que viniera pero no quería hacer algo verdaderamente terrible, como un atentado o un robo. Así que pensé: "porque no rapto a su amiga para que él venga y tratar de convencerlo para que deje en paz a Avinatán y se haga a un lado".
—¿Y qué va a ser de mí? —preguntó Marinette pensando algún plan de manera improvisada,
—Te liberaré... te dejaré libre y una vez que convenza a Peter no habrá necesidad de pelear, aunque dudo que quiera seguir siendo mi amigo después de esto —Harry respondió con tristeza.
Una parte de Marinette no pudo evitar ponerse en los zapatos de Harry. Ella sintió la necesidad de decirle que todo estaría bien y que dejara esto, que entre todos ellos encontrarían la solución. Pero por otra parte ella no pudo evitar sentir rencor por lo que hizo, rencor por vender a Peter, uno de sus mejores amigos y uno de los poquísimos confidentes que tenía y que sabía que no la dejarían de lado.
Horas más tarde los padres de Marinette se pusieron a discutir la posibilidad de involucrar a la policía. Sabine estaba algo reticente a ir pero era tan la angustia del Sr. Dupain que le explicó que a lo mejor podrían hacer una excepción. Sabine observó a su esposo con algo de tristeza y procedió a acariciarle de forma suave la mejilla.
—¿Y si no quieren involucrarse en el caso, cariño? —Sabine preguntó nuevamente.
Tom en una demostración de paciencia observó tranquilamente a su esposa.
—Buscaremos el modo de hacer que se involucren, incluso podríamos contactar con los medios para hacer ruido y conseguir apoyo.
—Puede que tengas razón cariño, incluso podría funcionar.
—¡Esa es la actitud!¡Ya verás lo rápido que encontraremos a Marinette, aunque la policía nos ayude, con la ayuda de Spider-Man podremos encontrarla!
Tras esas palabras Tom y Sabine Dupain salieron hacia la Comisaría Central de Policía.
El matrimonio no tardó mucho en llegar en especialmente porque no quedaba muy lejos de su hogar. Al ingresar al edificio el matrimonio se dirigió hacia el policía que hacía de recepcionista y le indicaron que querían presentar una denuncia de desaparición. Cuando el oficial les preguntó que si quien había desaparecido, el matrimonio indicó que se trataba de su hija y también le indicaron que pensaron que había un plazo mínimo para levantarla.
El hombre les indicó que nada más necesitaba un día hábil pero que no, no había un plazo mínimo para levantar la denuncia y fue entonces que procedió a tomar los datos de la desaparecida.
—Entonces el nombre completo de su hija es Marinette Dupain-Cheng ¿verdad?
—Sí, señor —respondió Sabine con algo de timidez provocada por el nerviosismo.
Tras tomar los datos de la chica y su descripción física. El hombre observó con interés al matrimonio.
—No hay nada de qué preocuparse, nosotros nos haremos cargo —indicó antes de enviar el formulario.
El matrimonio estaba a punto de irse cuando el oficial les llamó la atención y cuando se giraron a verlo la expresión de su cara los sorprendió, pues el hombre estaba bastante sorprendido.
—Disculpen —empezó el hombre—, ¿De casualidad no conocen a alguien importante de Landavidis o tienen algún amigo con influencias?
—¿Por qué la pregunta oficial? —Sabine preguntó algo preocupada, pensando que algo había salido mal.
—Porque me llegó una notificación indicándome que el cosa de desaparición de su hija ya había sido reportado y que la Unidad Protectores había tomado el caso, impidiendo que nosotros interfiramos.
El matrimonio observó al oficial bastantes preocupados, pensando quien pudo haber hecho eso, hasta que cayeron en cuenta que su hija le había contado en algunas ocasiones que había hecho un par de amigos originarios de aquel país y que dominaban gratamente el francés. Ambos llegaron a la conclusión que alguno de ellos fue, probablemente avisados por sus demás amigos.
El oficial al notar la clara expresión de preocupación del matrimonio procedió a explicarles la situación.
—Su hija no puede estar en mejores manos, la Unidad Protectores se caracteriza por hacer trabajos limpios y dudo que manden a cualquier mequetrefe a su rescate, considerando que ellos tomaron el caso y se tomaron la molestia para notificarnos su hija estará bien y la rescatarán a salvo, ya verán.
Tom y Sabine no pudieron soltar un suspiro que no sabían que estaban conteniendo, bastante agradecidos por quien sea que hubiera tomado el caso.
—Vaya, que tenemos por aquí —comentó para sí mismo el magnate de industrias Stark—. Sabía que estos tipos eran descuidados pero no tanto.
Tony había observado como uno de esos tipos paseaba cerca del Louvre en compañía de una mujer rubia. Había sido una curiosa coincidencia encontrar al mismo hombre mientras checaba las cámaras de la ciudad. Tony pudo reconocer al hombre por una par de características muy específicas; pues el hombre tenía el cabello blanco y tenía un muy característico tatuaje de escorpión en el dedo medio.
El magnate dio con el momento exacto en el cual Marinette había sido raptada por seis hombres armados con pistolas tipo SIG Sauer P226 de 9mm Parabellum. También había notado como la habían subido a una furgoneta de fumigación y se habían perdido por la Rue Monge. Tony había seguido al vehículo por medio de las cámaras pero termino perdiéndole el rastro justo cuando llegó a una intersección con la Rue de Mirbel. El millonario sabía que podía sacar más información pero en este momento era importante notificar a su amigo lo que había obtenido en ese mismo instante. Además sabía que él podría conectar los puntos faltantes para ir a por el secuestrador y hacerle un bonito interrogatorio, con tehuacanazo incluido (como Sarah le había contado que los judiciales hacían en México, el país de origen de su padre).
Después de recibir la llamada de Tony, Saulo observó de forma seria a su esposa y le indicó que Tony había encontrado algo y también un posible sospechoso. El capitán procedió a indicarle las características del hombre y también que estaba acompañado. Sarah, por su parte, asintió comprendiendo toda la información que su esposo le había dado y procedió a verificar su Beretta antes de enfundarla en su pistolera y ponerse su chamarra de color café. Saulo hizo lo mismo que su esposa y verificó que M1911 estuviera cargada con municiones Pacem antes de ir a su búsqueda.
Mientras iban el carro de Saulo, Sarah observó con cautela a sus alrededores antes de observar detenidamente a su esposo y dirigirle una sonrisa que sabía que lo tranquilizaría de manera efectiva.
—¿Cuál es el plan, cariño? —preguntó la pelirroja aprovechando que el semáforo emitía una luz roja.
—Localizar a ese desgraciado, esperar que se haga de noche y llevarlo al mismo lugar que llevamos a Volk cuando fuimos por él. Ahí nos estará esperando Rafael y él me ayudará a hacer que nuestro amigo "coopere" con nosotros de "manera voluntaria" —comentó el capitán ante la atenta mirada de su amada esposa.
—Espera ¿Raffy va ayudarnos? —preguntó la pelirroja algo asombrada.
—Sí, cariño... también voy a ver si Viktor se ha enterado de algo.
—¿Tú crees que Amelia mate a Raffy por involucrarse? —preguntó Sarah con una expresión que hizo sonreír a Saulo.
—No, ella está al tanto de la situación. Yo me encargué de explicarle lo que había sucedido y estuvo de acuerdo en ello, así que no tienes que preocuparte por quedarte sin hermano querida.
Una vez que llegaron al lugar que Tony les había indicado, el matrimonio actuó como normalmente harían si estuvieran en una cita y cualquiera que los observara pensaría que eran una pareja que se amaba mucho, y en eso no les faltaba razón. Mientras caminaban alrededor del Louvre, Saulo divisó al hombre peliblanco de manera inmediata pero Sarah lo calmó apretándole fuertemente la mano en modo de advertencia.
—No te apresures cariño, puede que sea él y a la vez puede que no.
Saulo observó a su esposa de forma interrogante, a lo que la pelirroja sonrió disimuladamente,
—¿Y cómo estás tan segura?
—No lo estoy realmente pero no podemos arriesgarnos así y que realmente pongamos lo en sobre aviso en caso que el peliblanco no sea realmente a quien buscamos.
—¿Y qué sugieres hacer cariño?
Sarah sonrió de una manera abiertamente confiada, provocando que Saulo negara con la cabeza algo divertido por la reacción de su esposa.
—Acercarnos a él —Saulo alzó una ceja incrédulo por el plan—, pero no va a ser de la manera en que tú planeabas hacerlo cariño.
—¿Entonces cómo? —preguntó el capitán con algo de intriga.
—Nos acercaremos a él de forma sutil y una vez que confirmemos si es el sujeto le pediremos "amablemente" que venga con nosotros.
—Caray, Sarah. Hay veces que pienso que tu deberías tener el rango de capitán y no yo, y ésta es una de esas ocasiones.
Sarah sonrió con suficiencia antes de empezar a poner en marcha su plan.
El matrimonio se acercó al hombre de manera disimulada platicando de cosas triviales. El hombre pareció no reconocerles porque siguió en sus asuntos sin prestar atención a los militares. Saulo chocó de forma "accidental" con el hombre y le pidió disculpas por su torpeza, a lo que el hombre respondió de muy mala gana que no había problema.
—Bonito tatuaje —comentó Saulo al notar el tatuaje en su dedo medio—. Estoy seguro que tiene un gran significado.
—No lo tiene, y le aseguro que si se sigue metiendo en mis asuntos haré que desaparezca del mapa junto con la preciosura que tiene a su lado, no sin antes divertirme con ella.
Saulo estaba furioso por la declaración del hombre, tanto que empuñó su pistola M1911 y la pegó en el estómago del hombre. El peliblanco se quedó estático por unos instantes y antes de que pudiera hacer cualquier cosa Saulo amartilló la pistola con su pulgar.
—Aquí el único que va a desaparecer del mapa eres tú —declaró el capitán con una cara de pocos amigos.
Al ver que el hombre iba a causar problemas, Sarah empuño su varita y lo enfiló de manera discreta, tratando que nadie la viera.
—Imperio.
Tras ordenarle que les siguiera sin hacer escándalo, Rafael pasó en su vehículo permitiendo que el hombre lo abordara de manera pacífica mientras su hermana entraba por el lado contrario sin apartar su vista del objetivo y su cuñado iba por su vehículo. Mientras el trio se dirigía hacia el bosque de Vincennes, Saulo tomó su teléfono celular y marcó el numeró de Tony. El magnate se tardó algo en contestar pero el capitán lo dejó pasar por ser precisamente su amigo.
—Ya levantamos al hombre que nos dijiste, nos vemos a las 0100 en el bosque.
Tras indicar la información correspondiente Saulo colgó el teléfono, y sinceramente disfrutó cobrarle una de tantas veces que su amigo le había hecho lo mismo.
Una vez que ya había anochecido Tony se apresuró a ir hacia el bosque de Vincennes, pues el magnate sabía que su amigo tenía muy poca paciencia al respecto y probablemente haría que la bruja lo maldijera, y ese solo pensamiento bastó para hacerle temblar como un niño atemorizado. Cuando llegó al lugar que Saulo le había indicado observó como el hermano de Sarah había chocado lo que parecían ser unas pinzas eléctricas, pues estas emitieron unas chispas al chocar.
—¡Vamos, dinos donde está la chica! —Tony escuchó gritar a Saulo de forma insistente—. Si no cooperas con nosotros, nos veremos en la necesidad de hacerle hablar.
Saulo le asintió a su cuñado mientras activaba la corriente, provocando que el peliblanco soltara un quejido provocado por la corriente eléctrica recorriendo su cuerpo. Sarah al saber que el hombre no hablaría tomó su varita y la sostuvo de manera amenazante.
—Esto funcionara mejor que eso cariño —Sarah mencionó— ¡Crucio!
El peliblanco gritó de forma inhumana por el dolor de mil cuchillos incandescentes incrustándose en su piel. Sarah tenía una mirada de hierro en el hombre, no pararía hasta que les dijera una dirección.
—¡Una dirección! ¡Danos una puta dirección! —espetó Saulo mientras jugaba con su Colt Peacemaker enfrente del hombre.
Al ver que no estaba dispuesto a hablar Saulo volvió a asentir y Sarah volvió a lanzar un Crucio contra el hombre. Al ver que no hablaría el capitán le hizo una seña a su esposa y procedió a decir unas últimas palabras.
—Pierde todas tus esperanzas, porque de ésta no vas a salir vivo.
—Legeremens.
Tras unos segundos la pelirroja supo en donde estaba el paradero de Marinette. Al ver que su esposa ya tenía la dirección de la desaparecida, Saulo tomó al sujeto y lo llevó hacia afuera de la casucha. Tony, Rafael y Sarah solo oyeron las suplicas del hombre pidiendo piedad antes de ser procedidas por un disparo que fue consumido por un silencio espectral proveniente del mismo bosque. Saulo ingresó de nuevo mientras enfundaba su M1911 y dirigió su mirada hacia su esposa, la cual esperaba órdenes para proceder.
—¿Cariño, puedes obliviatear al sujeto antes de llevarlo a la comisaria al amanecer? —Saulo pidió amablemente a su esposa.
—Claro, mi amor.
Tras hacerlo, la pelirroja amarró al peliblanco con un nudo que "una vez puesto, ni Dios lo quita"
—¿Cuándo iremos por la chica, Saulo? —preguntó Rafael mientras estaba cruzado de brazos.
—En la tarde, y tú vendrás con nosotros —indicó el capitán.
—¿Y con qué arma, sin contar mi Remington?
—Usarás el G3 de Claude —Saulo indicó antes de voltear hacia Tony—. Y tú Stark indícale a Peter que él vendrá con nosotros.
Después de recoger todo lo trajeron, el magnate, el auror y los dos militares se retiraron del bosque con el peliblanco a cuestas.
