La Hora de la Verdad

En el planeta Némesis, base de Black Moon, el líder de dicho clan y del ejército de terminators no lucía satisfecho con el rumbo de los acontecimientos, los cyborgs que había enviado tras los objetivos fracasaron... ni siquiera Diamante y Zafiro lograron impedir el progreso de Saturn y Kusanagi, solo le quedaba algo por hacer para detenerlas y no estaba dispuesto a vacilar con tal de lograrlo.

- Esto no me gusta, solo son una Sailor Senshi y una mujer cyborg, ahora se agregó el hecho de que la Guardiana del Tiempo trajo a ese otro sujeto. Definitivamente si quiero algo bien hecho, debo hacerlo yo mismo - se quejó el encapuchado contrariado - Yoshino, tú y Verónica tendrán la misión de esperar a Kusanagi y compañía si logran llegar a Némesis, Esmeralda las ayudará. Yo me voy a la Tierra - decidió acto seguido

- Afirmativo señor, si los humanos llegan a la presente localización, serán exterminados - dijo fríamente una alta y musculosa mujer vestida con un ajustado y provocativo traje negro que se ajustaba a su cuerpo, cuyo rostro iba cubierto por una máscara antigás

Una vez dicho esto, el Gran Sabio lanzó una risotada y se dirigió al sector que albergaba el teletransportador que comunicaba la base de Black Moon con el planeta azul, con destino programado en las ruinas de Tokio de Cristal.

En la recámara en donde reposaba protegida por el escudo creado por el Cristal de Plata, la Neo Reina Serenity continuaba hablando con Saturn sobre lo único que quedaba por hacer para salvar al mundo.

- ...Nunca hubiera podido obtener la localización del planeta Némesis de no haber sido por el incesante avance de nuestros sistemas de teledetección y análisis digital de señales, a pesar de nuestras bajas eso fue posible y se logró dar con las coordenadas antes de que el Palacio fuese destruido, de lo contrario estaríamos perdidos. Sailor Saturn, no hay tiempo que perder... ¡Deben darse prisa! - explicó la soberana terminando la comunicación con la mente de la Senshi

- Entendido Reina, iremos inmediatamente y venceremos - dijo la de pupilas violetas retirando su mano derecha de la cubierta cristalina

- ¿Qué pasó? - indagó Batou intrigado

- Tenemos una misión que cumplir - exclamó Hotaru decididamente volteando a mirarlos

Acto seguido los cuatro se dirigieron a la sala de computadoras, el lugar indicado por la soberana y en el trayecto, la guerrera les iba explicando todo lo que le dijo aquella sobre lo que debían hacer. Llegaron rápidamente gracias a que Tarma y Batou les indicaron con exactitud en dónde vieron las computadoras funcionando todavía.

Luego de unos segundos de buscar cuál de todos los monitores era, dieron con el correcto y tomaron nota deprisa de las coordenadas.

- Es increíble lo listo que fue el Gran Sabio, Némesis había estado detrás de la Luna mirando siempre hacia su hemisferio oculto, así nunca lo veríamos - comentó Tarma acomodándose los lentes negros

- Así es y además, el campo de energía que lo rodea lo ha hecho semejante a un avión furtivo, invisible a nuestros radares - concordó la de cabello negro corto - Pero no contó con que la tecnología de detección avanzaría a pesar de las importantes bajas - agregó sonriendo

- Debemos movernos ahora mismo, el enemigo no se va a quedar quieto aguardando por nosotros - sugirió Motoko interviniendo en la charla

- Eso es verdad, vayamos al hangar de naves y recemos porque las salidas no estén tapadas de escombros, si vamos con las turbinas trabajando a su máxima potencia podemos llegar en un día - informó Hotaru seriamente

- ¿Un día? ¿No puede ser antes? - indagó Batou con algo de preocupación

- A menos que podamos teletransportarnos desde aquí, no, no te preocupes que mientras nosotros sigamos con vida, el Gran Sabio no tendrá la victoria asegurada... no hay duda de que le preocupamos o no hubiera mandado tantos terminators tras nosotros - respondió la Guerrera del Silencio disipando las dudas del agente de la Sección 9

El grupo salió de prisa de allí y tomó por uno de los corredores que habían revisado el cual conducía al sector mencionado por la Sailor, una vez en el sitio lo encontraron en penumbra y con unas pocas naves que por suerte para ellos, estaban enteras. Por lo que mientras el resto las revisaba para determinar cuáles andaban, Motoko se disponía a abrir el enorme portón de salida pero en el ínterin que eso sucedía, sus sensores indicaron peligro cercano...

- ¡Atención! ¡Amenaza cercana! - gritó Kusanagi a sus compañeros al mismo tiempo que afuera se escuchaba una tétrica risa que la Sailor de la Destrucción reconoció enseguida

- ¿De quien es esa risa? - preguntó Batou con extrañeza

- Ese no puede ser otro más que... - murmuró el castaño de anteojos oscuros

- Wiseman... - completó Hotaru la frase de Tarma

Una vez que el portón se terminó de abrir los vieron claramente, a Zafiro en compañía de Diamante, un grupo de T-800 y sobre ellos al Gran Sabio flotando en el aire con sus ojos rojos brillando mientras reía con esa tétrica risa que helaba la sangre, esperándolos afuera.

- Suban a la nave y busquen armas, yo iré a enfrentar a ese maldito - decidió hablándoles a los dos hombres, quienes asintieron con una cabezada

La Senshi caminó hacia afuera mientras Batou y Tarma obedecían, Motoko por su parte hizo lo propio y se paró al lado de la guerrera. Era una verdadera sorpresa que el enemigo se adelantara y fuera hasta ellas pero igualmente pensaban sobre que trampa estaría armando, intentaban descifrar algo en esas glaciales miradas de los dos T-1000 y del encapuchado pero algo sí sabían, si deseaban salir de allí y cumplir con el pedido de la Reina tenían que despejar el camino.

- Vaya, Gran Sabio, maldito asesino... nos ahorraste el trabajo de tener que ir a buscarte a tu madriguera - exclamó desafiante la guerrera del Silencio apuntando su Hoz

- Será mejor que se rindan, este planeta ya es nuestro... si no me causan más problemas les prometo una muerte rápida - respondió el líder de Black Moon con desprecio - Miren a su alrededor, están todos muertos... los humanos, sus amigos, todos y puedo destrozarlos a ustedes en cualquier momento - añadió en el mismo tono

Luego de esto, el encapuchado extendió sus monstruosos brazos para atacarlas con sus garras pero la cyborg y la Sailor dieron un salto hacia atrás para esquivar el ataque y en el ínterin, Hotaru contraatacó con un tajo de su arma pero solo abrió un surco de metal líquido en las extremidades del enemigo quien rió a carcajadas.

- Si se entregan a mí y me dan el legendario Cristal de Plata junto con el cuerpo de la Reina, puedo otorgarles el privilegio de vivir y gobernar el nuevo mundo junto a mí - continuó hablando Wiseman con su cavernosa voz

- ¿Crees que te los vamos a dar? Los defenderé, ¡A la Neo Reina Serenity y a este planeta! - gritó Sailor Saturn sin ninguna duda

- ¡Creadora! - gritaban el Gran Sabio junto a Diamante y Zafiro al unísono a Motoko - Traicionas tu propio destino, ¿Quieres destruir el paraíso? Te lo mostraremos, entre nosotros eres bienvenida, mira lo que te ofrecemos... si lo que deseas es ser humana... podemos hacer que seas humana, una humana completa y sana, una humana... para cumplir todos tus deseos - continuaron hablando de igual forma

Los ojos rojos de Wiseman brillaban mientras veían fijamente a una Kusanagi que tenía los suyos abiertos como platos y sentía esas voces como ensordecedoras dentro suyo, Hotaru le gritaba pero era inútil, la ex policía no podía oírla... estaba atrapada.

Kusanagi miró para todos lados y vio que estaba dentro de su departamento, su casa en Niihama. No entendía que pasaba ni cómo llegó hasta allí y mayor fue su sorpresa cuando detrás suyo escuchó una voz conocida.

- Bienvenida a casa, Motoko - dijo el tercero al mando de la Sección 9 de Seguridad Pública acercándose a ella

- Batou... ¿Qué haces aquí?¿No debías buscar armas con Tarma mientras nosotras enfrentábamos al Gran Sabio? ¿Cómo llegamos a nuestro tiempo? Esto debe ser una ilusión - preguntó la de ojos rojizos desconcertada, notando el detalle de que su compañero estaba vestido elegantemente

Efectivamente era una ilusión, pero era perfecta... cada sonido, cada olor... su casa, ese perfume masculino que emanaba de su compañero, la respuesta a sus deseos más esperados... esos labios apoyándose sobre su mano derecha y esa mano sosteniéndola, provocaban algo que ella no hacía desde hacia mucho: sonreír... pero era mentira, aunque perfecta... mentira y luchará contra ella.

- Todo lo que siempre deseaste, Motoko - dijo sonriente el canoso después de depositar un beso en la mano de ella - Tengo una sorpresa para ti - agregó acariciándole una mejilla y dirigiéndose a la puerta del departamento

El de ojos cibernéticos abrió y por allí entró una Hotaru Tomoe vestida con un traje muy elegante y provocativo a la vez, se acercaba a ella caminando sensualmente y otro detalle cabía destacar... la mirada de la Senshi estaba cargada de lujuria

- Ya no estás sola Motoko, ya no... durante todos estos años has deseado volver a ser humana, ahora puedes hacerlo. Puedes tenerlo todo, todo lo que siempre deseaste - decía la de ojos violetas en tono sensual al mismo tiempo que se acercaba a ella

Al llegar frente a Kusanagi, la de cabello corto y negro unió sus labios con los de la ex agente, quien correspondió rápidamente y a medida que pasaban los segundos, los besos fueron subiendo de intensidad y se acariciaban las partes íntimas. Todo parecía real, esos labios probando los suyos, sus pechos apretándose contra los suyos, esas manos explorando su anatomía... Batou, incluso Hotaru, conocían sus pensamientos más ocultos, por supuesto que los conocían... ellos eran ella y ella era ellos.

De pronto... irrumpía una transmisión en ese mundo ilusorio, la verdadera Hotaru la zamarreaba y le gritaba con exasperación.

- ¡Motoko! ¡Es solo una ilusión, tienes que luchar! ¡Acabemos con ellos! ¡Sé que lo haremos!.

"No la escuches, Creadora" decía la voz de forma seductora dentro de la ilusión de Kusanagi "¿Acaso no ves que son temporales? Un simple pinchazo y mueren, pero nosotros somos inmortales" continuaba hablando con la intención de convencer a Motoko.

Pero esta apartó bruscamente a la figura de Hotaru de sí misma y le disparó en el rostro antes de hacer lo mismo con la de Batou, revelando los fríos circuitos debajo de sus pieles.

- ¡Chatarra! ¡No son más que chatarra! - exclamó con indignación la de pupilas rojizas frunciendo el ceño

La ilusión frente a ella se desvanecía y volvía a la aparecer la tétrica figura del Gran Sabio junto a sus esbirros y sus cibernéticos esclavos y a su lado, la Sailor de las Destrucción que la miraba y le preguntaba si estaba bien, ante lo cual asintió con una cabezada.

- Aún no es tarde creadora, únete a nosotros... puedes comandarnos junto a mi, llevarnos a la gloria, somos uno... podemos convertirte en una diosa - continuaba insistiendo el líder del clan Black Moon

- Terminator... cállate y muere - exclamaba Batou desde atrás, saliendo con una bazooka de plasma - ¡Muere! - gritó una vez más ya apuntando mientras las chicas se agachaban

El canoso disparó y el rayo impactó en el Gran Sabio y sus ayudantes, la explosión que se produjo destruyó a los T-800 y despedazó a Diamante y Zafiro además de hacer caer al suelo el cuerpo de su líder.

Al volver a ponerse de pie, Motoko y Hotaru vieron los despojos en llamas frente en ellas mientras Batou se acercaba a ambas, se fijaron que el cuerpo del Gran Sabio parecía una especie de maniquí esquelético rostizado, una cosa inerte y vacía tendida en el suelo... definitivamente algo no andaba bien aparte de las masas de metal liquido reconstruyéndose lentamente.

De repente, el cielo se ennegreció rápidamente de nubes y al cabo de algunos minutos, una gigantesco hoyo se abrió entre la cubierta de nubes que relampagueaba incesantemente. Estupefactas escucharon claramente como una risa atronadora salía del agujero de nubes, la cual no tardaron en reconocer.

- Pero... ¿Qué diablos es eso? - preguntó impactado Batou

- Mi nombre es Wiseman - exclamó atronadoramente la maligna voz haciendo temblar la tierra

- Pero qué... ¿De dónde viene? - indagó Saturn tapándose los oídos

- No entiendo qué está sucediendo - afirmó Motoko con la vista fija en el cielo mientras la perversa risa del Gran Sabio se escuchaba

- Ese cuerpo es una imagen persistente del pasado, un cuerpo que llegó a Némesis y se convirtió en un Terminator, a medida que pasó el tiempo mi voluntad se fundió con Némesis y Dark Cristal... nosotros nos convertimos en uno, ¡Yo soy Némesis, el planeta mismo! - exclamó la voz en el ínterin que el inerte cuerpo se desvanecía en el aire y los dos T-1000 ya casi se reconstruían - ¿¡Desean vencerme!? ¡Vengan a Némesis si se atreven! - agregó gritando aún más

- Eso no me lo esperaba, pero parece que tendremos que ir a Némesis de todas formas - comentó Hotaru apretando los puños

- ¡Destruyan a todos los que se oponen a mí! - ordenó la voz de Wiseman a Zafiro y Diamante que continuaban regenerándose

- ¡Yo me encargaré de ellos! ¡Con mi poder evitaré que se reconstruyan! - vociferó la guerrera del Silencio tomando su báculo con ambas manos

- ¡La nave ya está lista! - exclamó Tarma corriendo fuera del hangar

- ¡Motoko y Batou, ustedes vayan con Tarma a la nave! Yo voy a evaporar a esos malditos... - decidió la regente del planeta Saturno sin apartar la vista de los dos T-1000 al mismo tiempo que hacía la pose correspondiente a la técnica que usaría - ¡Prueben el poder de la muerte! ¡Tumba del Silencio... destruye! - gritó a viva voz

Diamante y Zafiro ya se habían regenerado completamente y ya estaban cargando contra la Sailor, pero el domo de energía que se había formado en el extremo superior de la Hoz los desintegró apenas los tocó y después de que aquel explotara en forma de una luz brillante, solo un enorme hueco en el suelo había quedado

- Por suerte... pude regular bien... el poder... - afirmó jadeando la muchacha en el medio del pozo

La de ojos violetas salió y avanzó a la máxima velocidad que le daban las piernas, hacia la nave en donde la aguardaban los demás. Entre Batou y Motoko la ayudaron a subir antes de que la puerta se cerrara y el vehículo arrancara.

- Muy bien, ¡Abróchense los cinturones! ¡Próximo destino, planeta Némesis! - dijo alzando la voz el castaño de anteojos negros

El vehículo carreteó fuera del hangar y despegó en forma vertical algunos metros previamente a que el piloto impulsara las turbinas a su máxima potencia y salieran disparados hacia lo alto del cielo, para perderse encima de la cubierta de nubes.

Una vez que el difícil traspaso de la atmósfera terrestre fue superado, la nave tomó rumbo al planeta Némesis y para llegar debían dirigirse a la Luna y cruzarla.

- Y bien... Llegamos al planeta Némesis ¿Y qué hacemos? - indagó Motoko desde su asiento

- Deberemos aterrizar a una distancia prudente del castillo de Black Moon o las defensas antiaéreas se activarían y nos derribarían, las armas cargadas aquí se las repartirán entre ustedes tres. Seguramente ya nos estén esperando así que tendremos que abrirnos paso a tiros, una vez adentro nos dividiremos en dos grupos: Batou y Tarma irán a rescatar a las Senshis que estén prisioneras y después se dirigirán con ellas al teletransportador para volver a La Tierra ya que no habrá tiempo de regresar a la nave, por otra parte Motoko y yo iremos a la máquina del tiempo, será necesario destruir por completo a Némesis y Dark Crystal - explicó la Guerrera de la Ruina y el Nacimiento

- De acuerdo pero, ¿Y luego ustedes? Deduzco que nos alcanzarán después de destruir el desplazador temporal - consultó el Capitán Roving sobre el posterior paradero de las dos mujeres

- Claro, si... - respondió la chica de ojos amatista bajando la mirada con cierto pesar, el cual no pasó desapercibido para Batou

- Oye Hotaru, ¿No se regenerarán esos dos aún después de que los desintegraste? - preguntó Kusanagi en referencia a Diamante y Zafiro, ante lo cual la Sailor negó con la cabeza

- Mi poder es el poder de la muerte y mata lo que toca, los T-800 lo han sobrevivido por ser más fuertes pero los T-1000 si bien son más difíciles de eliminar, son menos resistentes - informó la de pelo ébano corto

- Bueno, ya puse piloto automático en dirección a las coordenadas de Némesis, ¿Qué les parece si aprovechamos la comida en conserva que está guardada atrás? Sería bueno encarar la batalla final con el estómago lleno - sugirió el Capitán Roving levantándose del asiento del piloto

Todos estuvieron de acuerdo, entonces el castaño se dirigió hasta el fondo de la nave, sacó algunas bolsas de carne deshidratada y tubos que contenían sopa y los repartió entre Batou y Hotaru, mientras que Motoko por lógicas cuestiones no necesitaba comer.

- La comida de las bolsitas se hidrata con la propia saliva mientras que el contenido de los tubos se introduce directamente en la boca, así no queda flotando ningún resto que pueda dañar el equipo de la nave - explicó Tarma al canoso

- Mhh esto está delicioso, es como probar carne normal - afirmó Batou luego de abrir el paquete y comer un trozo - Oye Hotaru, ¿Crees que Sailor Plut nos deje usar la Puerta del Tiempo para regresar? - preguntó acto seguido

- En teoría, usarla está prohibido ya que viajar por el tiempo es considerado tabú... tú sabes, los riesgos son demasiados. Si viajas al pasado y haces cosas indebidas, puedes alterar el curso de la historia de forma inimaginable, malditos como Wiseman pueden querer usarla con fines nefastos, contigo y conmigo se hizo una excepción por tratarse de una emergencia - explicó la chica seriamente - Ten en cuenta que no solo está prohibido usarla, saber sobre ella también lo está así que, considérate privilegiado - agregó a continuación

- De acuerdo pero, ¿Podremos volver?.

- Si Plut no te dio ninguna llavecita, será imposible que puedas regresar... me temo que estás varado aquí - respondió Hotaru con la misma seriedad

- ¿Y la máquina del tiempo de la base de Black Moon? - indagó el de ojos cibernéticos

- Tú debes asistirme en rescatar a las Senshis sobrevivientes y pelear con los enemigos que aparezcan, no tendrás tiempo de ir hasta el desplazador temporal créeme lo que digo, acuérdate que no podemos perder tiempo ya que el Gran Sabio está fusionado con el planeta mismo - recordó el de lentes oscuros

- Y por mi parte, necesito a Motoko conmigo ya que necesitaremos usar la máquina para regresar al pasado y prevenir que este vertedero vuelva a suceder, o sea destruir al enemigo previniendo que pueda resurgir - añadió la Sailor de la Destrucción a lo dicho por su Capitán

Al terminar la comida, Hotaru acompañó a Tarma a la cabina de conducción a fin de revisar cuánto faltaba para llegar a destino y entonces, Batou aprovechó para sentarse al lado de Kusanagi quien miraba por la ventana, el oscuro espacio exterior solo poblado por numerosas estrellas.

- Hay algo que nuestra amiguita no nos está diciendo, ¿Verdad Mayor? - indagó el canoso sin observar a su ahora ex superior

- ¿A que te refieres? - respondió la mujer cyborg imitándolo

- A la misión desde luego, ¿Cómo planean destruir Némesis si van a usar la máquina del tiempo? - preguntó de nuevo el tercero al mando de la Sección 9

- Seguramente con sus poderes... otra forma no veo, explosivos no llevamos y el núcleo de Dark Crystal debe de estar bien protegido - informó la de pupilas rojizas

- ¿Qué tal el cuerpo nuevo? Ahora tienes un endoesqueleto blindado - sonrió levemente él

- Me voy adaptando, esta vista rojiza no la poseía antes pero tengo sensores más avanzados... por fuera soy más humana con estas piel y carne pero a la vez estoy más lejos de serlo - explicó ella decidiendo voltear la mirada hacia Batou

- Eso estoy notando, pero supongo que después de acabar con todo esto, volverás a como eras antes - dedujo el hombre

A medida que la nave proseguía con su viaje, aparte de lo silencioso y solitario del espacio los dos hombres y la Senshi sentían algo parecido a un sentimiento de vacío ante la cercanía del objetivo maligno.

Ya cruzaron la Luna y tenían frente a sí a un planeta negro rodeado por una especie de humo color rojo y sobre la cara que daba hacia ellos, estaba una cabeza colorada de algo parecido a un alien de dos enormes ojos negros.

De repente, una siniestra risa comenzó a retumbar en el sitio y la misma voz cavernosa de antes se dirigió a ellos.

- Llegan demasiado tarde, Yo ya no necesito que ustedes mueran para tener la victoria asegurada, la invasión que han visto es solo la primera oleada, mi teletransportador puede mandar a millones de mis soldados a su mundo, también a los otros y con nuestras naves más las suyas, llevaré mi imperio a cada planeta. ¡Estás perdida Sailor Saturn! - se burlaba la voz de Wiseman en tono triunfal

- ¡No lo escuchen! ¡No te saldrás con la tuya, maldito! - respondió la aludida con rabia

- En cuanto a ustedes, mi cuerpo huésped... el planeta Némesis, será su tumba, el Mítico Cristal de Plata, La Tierra... y todo el sistema solar son míos - exclamó el enemigo antes de reírse a carcajadas

- La voz del bastardo sale de esa cabeza fea, ¡Y nos está absorbiendo! - alzó la voz el Capitán de lentes negros señalando al planeta negro y rojo

- ¡Agárrense fuerte! - dijo Motoko al grupo, quienes obedecieron sin pérdida de tiempo

La nave se sacudió y una ráfaga de humo negro la envolvió antes de que su velocidad empezara a aumentar en dirección al lugar, Tarma procuraba maniobrar para caer a una distancia prudencial del Castillo de Black Moon. La visibilidad disminuía al atravesar la negra atmósfera Nemesiana y el rocoso suelo adornado por construcciones metálicas estaba cada vez más cerca.

Los cuatro se dirigieron al fondo del vehículo cuando este se estrelló de trompa contra la inerte superficie del planeta, Batou, Motoko, Hotaru y Tarma agarraron las armas y medio aturdidos descendieron. De nuevo la intimidante voz de Wiseman, retumbó en el sitio de tal modo que las rocas vibraron.

- ¡Bienvenidos a mis dominios! Contemplen lo que les aguarda, ha llegado el momento de que las fuerzas de Black Moon reclamen La Tierra y suman a lo que quede de la humanidad en la oscuridad, pronto sus miedos más oscuros se harán realidad cuando sus almas me pertenezcan... no hay dónde huir, estoy en todas partes y jamás encontrarán lo que buscan - se jactaba la voz de lo que parecía su inminente triunfo

- Al fin se calla el tipo ese... - afirmó Batou quitando sus manos de sus oídos, da escalofríos

- Allá se ve nuestro objetivo, debemos ir hacia allí - señaló el de pelo castaño una construcción en forma de castillo

Ante los ojos de ellos, se alzaba una ciudadela que se levantaba frente a los imponentes muros del Castillo, base y hogar de la familia Black Moon y fábrica central de Terminators.

Eso le indicaron los sensores a Motoko Kusanagi, Hotaru poseía la decisión marcada en su mirada mientras que los dos hombres sintieron escalofríos, por el gélido y ventoso clima y por estar ante la fortaleza que había sido inexpugnable hasta ahora.

Observaban los cañones antiaéreos apostados en las torres del Castillo que los hubieran destruido en el aire de haber caído más cerca.

En medio de la ciudadela, avanzaba a toda velocidad una moto negra personalizada y equipada con lanzador de misiles, montada por una sexy mujer joven de cabello corto aguamarino y pupilas de igual color, una bufanda roja rodeaba su cuello y flameaba sin parar. Su vista electrónica mostraba un mensaje: "Objetivos localizados. Acción: Eliminar"

- ¡Se acerca alguien! - exclamó Motoko divisando a la mujer motorizada

- ¡Mi guardiana los destruirá! ¡A por ellos, Verónica! - ordenó la cavernosa voz del Gran Sabio

- ¿Humana traidora? - preguntó el robusto hombre de ojos cibernéticos

- No, es una Terminator... modelo T-888 - respondió la de ojos amatistas

- ¿En qué se diferencia del T-800 que hemos enfrentado? - preguntó Tarma

- El T-888 o triple ocho, es el último modelo desarrollado de la serie T-800 antes de ser renovada por máquinas más modernas, tanto el chasis interno como el software y la IA son bastante semejantes a las anteriores versiones de la serie, sin embargo todos los componente físicos han sido reforzados para garantizar una mayor resistencia y durabilidad en combate. Esto ha sido posible gracias a la utilización de una nueva aleación en la que se incluye un metal llamado "Koltan" que lo hace más resistente, una gran mejora ha sido la capacidad de monitorizar sus elementos aunque hayan sido mutilados en combate, es decir, un cráneo en perfecto funcionamiento de un Terminator T-888, aunque haya sido separado del resto del chásis, es capaz de guiarle para lograr integrarse de nuevo. Por otro lado, la IA se ha mejorado notablemente respecto a las versiones anteriores de la series T-800, pueden desarrollar un comportamiento completamente humano e interaccionar con éstos de manera más sobresaliente - expuso la Senshi de la Destrucción todo lo que sabía

- Genial... ¿Cuántas unidades habrán fabricadas de estas? - averiguó el canoso preparando su arma

- Solo dos, una es Verónica la que se nos acerca a toda velocidad y la otra, Yoshino, que seguro nos está esperando en el Castillo - vociferó la de cabello ébano corto

La moto se acercaba a toda velocidad y estaba a punto de disparar los lanzadores de misiles de los costados hacia el grupo.

Final de un nuevo capítulo que espero que les haya agradado, el final está cada vez más cerca falta muy poco. Si mis cálculos no me fallan, como máximo en dos capítulos más acabará esta aventura y con ella, lo referente al universo de Terminator en mis fics.

Veronica y Yoshino son personajes del videojuego para celulares, Metal Slug Attack en el cual pertenecen al Ejercito Ptolemaico, mientras que aquí en la historia las he hecho Cyborgs al servicio de Black Moon.

Me despido hasta la próxima y que sigan bien.