Capítulo 46: La Mosquetera


—¡Annie, cuanto tiempo! —Plagg saludo a la mujer con bastante ánimo— ¿De casualidad no tendrás algo de Camembert?

Annette negó con la cabeza bastante divertida y no pudo evitar sentir algo de nostalgia.

—Debí haber sabido que Belmont te hizo adicto a ese apestoso queso.

—¡Oye, el Camembert es algo sagrado!

—Lo mismo me decía él ¿lo sabías?

—Claro, al fin y al cabo, él era mi portador.

Adrien observó con una sonrisa la interacción de su kwami con su tía abuela, pues nunca se imaginó que tendrían una muy buena relación. Mientras seguía observando la interacción, también notó que su tía abuela tenía una cajita hexagonal en sus manos, lo cual le llamó bastante la atención.

—¡Oye rubio felino! ¡Annie quiere darte algo!

El llamado del kwami hizo que Adrien volviera en sí y le prestara algo de su atención. Tras comprender que el pequeño gato volador le había dicho, él dirigió su atención hacia su tía abuela. Annette sonrió tranquilizadoramente y abrió la cajita, provocando que el kwami del respectivo miraculous apareciera y observara con confusión el sitio, lo cual provocó la sorpresa de Adrien.

—Ha pasado mucho tiempo, Longg —indicó Annette mientras observaba al kwami con una sonrisa, lo cual provocó que el kwami la reconociera.

—Annie.

Peter observaba con tranquilidad a su querida amiga mientras esta seguía observando con algo de recelo a Chloé. Para él la hija del alcalde realmente quería cambiar, se notaba realmente pero siempre había un tropiezo, aunque siempre se disculpaba -a pesar de que le costara bastante-. Marinette soltó un resoplido y se convenció a sí misma para dejar de estar acosando a Chloé.

—Realmente ha cambiado, pero no por completo —admitió algo derrotada.

—Lo mismo digo yo, por eso le doy el beneficio de la duda —le indicó Peter con una sonrisa.

—A veces quisiera tener el optimismo que tú tienes, Pete —Marinette admitió observando a su amigo.

—Pero tú eres más optimista que yo Mari —Peter admitió bastante animado—. Solo debes acostúmbrate a tratar con la "nueva Chloé" y ya verás cómo se hacen amigas en un santiamén.

—No creo poder hacerlo nunca —Marinette admitió derrotada.

Peter al ver la actitud de su amiga no pudo evitar negar con la cabeza y observarla divertido.

—Nunca digas nunca, es más, yo creo que terminarás siendo su mejor amiga.

Marinette no supo que responder y antes de que Peter pudiera decir algo una explosión hizo que el lugar se sacudiera, provocando que ambos chicos observaran hacia todos lados en una intento de averiguar qué había pasado. Peter observó cómo Chloé ayudó a una chica que había sido alcanzada por un escombro.

—¡Vete! ¡Este lugar no es seguro! —gritó la hija del alcalde con bastante determinación.

Marinette y Peter fueron por lados separados para que la primera pudiera transformarse y el segundo pudiera ponerse su traje.

—Espero que todos estén bien —Marinette pensó mientras observaba a Tikki antes de transformarse.

—¡Tikki Motas! ¡Sí!

Spider-Man se columpiaba por el sitio para poder dimensionar los daños cuando una voz burlona le llamó la atención. Él se acercó con cautela solo para observar a una akumatizada, una akumatizada que le recordó bastante a Princesa Fragancia, más que nada por su actuar. Ladybug por su parte pudo divisar a su amigo dirigiéndose hacia una chica encapuchada, con vestimentas rojizas y su cara estaba totalmente cubierta con una máscara con patrones hexagonales en blanco y rojo con algunos puntos negros dentro de ellos.

Spider-Man le lanzó una telaraña hacia su rostro pero grande fue su sorpresa cuando su telaraña fue disuelta por una especie de humo a presión, el cual provino de una especie de pistola, parecida a las pistolas de chispa del siglo XVIII.

—¡Demonios! ¡No esperaba a una villana derritetelarañas! —exclamó con sorpresa al verse desprovisto de su principal herramienta.

Ladybug al ver que su compañero tenía problemas, decidió lanzar su yo-yo y poner en práctica "el vuelo de la mariquita" pero con lo que no contó es que la villana cortó el hilo de su herramienta con un tajo de un sable briquet del siglo XIX con las pertinentes modificaciones debido a la akumatización, el cual portaba con la otra mano.

Maldición, también es ambidiestra —pensó Ladybug internamente con bastante sorpresa.

Spider-Man se balanceó sobre ella, lanzando telarañas para distraerla en lo que a Ladybug se le ocurría algo para hacerle frente. La villana, quien se hizo llamar "La Mosquetera" se le ocurrió algo para poner en jaque a los dos héroes que combatían contra ella, y eso fue ir hacia lo más alto de la torre Eiffel y esperarlos pacientemente, ya que ahí no habría otra forma para que la emboscaran... y una vez que obtuviera su miraculous podría recuperar la custodia de su querido hermano menor Chris.

—¡Cuidado! —gritó Ladybug en un intento para advertir a un despistado transeúnte.

—Nadie nos separara, Chris —comentó la Mosquetera cuando noqueó al muchacho y se lo echó al hombro.

—¿Cómo podré ayudar a Ladybug? —pensó Chloé mientras observaba la situación.

Spider-Man observó como la hija del alcalde corrió hacia la villana, por lo que tuvo que ir a detenerla. Chloé observó con hostilidad al héroe arácnido, pues ella creía que Spider-Man no la entendía, no entendía que quería ser útil. Spider-Man mejor que nadie entendía lo que ella sentía en ese momento pero la situación era muy peligrosa para dejarla ahí.

—"Una akumatizada que se hace llamar 'la Mosquetera' ha secuestrado a un joven parisino mientras se dirigía a su hogar" —Kagami escuchó las noticias mientras se preparaba para acompañar a su madre, la cual no se encontraba ahí cuando llegó—. "Me informan que 'la Mosquetera' se dirige hacia la torre Eiffel, y que Ladybug y Spider-Man van en su persecución".

—¿Y Chat Noir? —pensó con algo de extrañeza.

Mientras seguía con sus pensamientos, escuchó cómo se abrió la ventana del pasillo que llevaba a su habitación, por lo que se dispuso a ir hacia ahí para comprobar que todo estuviera bien. Cuando ella estaba bastante cerca de la puerta, ésta se abrió con brusquedad, dejando a la vista a un desvergonzado Chat Noir, el cual tenía una cajita hexagonal en sus manos.

—¡¿Qué haces aquí?! —ella inquirió mientras observaba fijamente al héroe gatuno— ¡¿No se supone que deberías estar apoyando a Ladybug y Spider-Man?!

—Déjame decirte que sí, y que a la vez no —Chat Noir le respondió de forma divertida mientras observaba la observaba.

Kagami lo observó de forma inquisitiva con el propósito de descubrir que era lo que se tenía entre manos. En cambio, Chat Noir la observó fijamente a los ojos y sonrió, sonrió porque sabía que no se equivocaba en entregarle el miraculous del Dragón. Ella alzó una ceja incrédula una vez que el héroe con temática de gato le entregó la cajita hexagonal.

—No sabía que te gustaba.

Chat Noir observó a la chica y se sonrojó para posteriormente sacudir su cabeza y sonreírle de forma abierta.

—No es eso, pero sería mucho pedir que abrieras el estuche.

Kagami pensó en preguntarle más cosas pero prefirió quedarse callada y hacer lo que él le había pedido. Una vez que lo hizo se sorprendió al ver como un haz de luz salió del estuche hasta posarse enfrente de ella, pero lo que más sorprendió fue el ver que, una vez desaparecido el haz de luz, un pequeño ser con algunos rasgos de dragón la estaba observando.

—Necesito que nos apoyes, pues como ya has visto la Mosquetera ha puesto en aprietos a mi lady y la arañita —Chat Noir le indicó con bastante confianza.

—Bien, ¿Y qué es lo que tengo que hacer? —Kagami preguntó mientras asimilaba la situación.

—Primero te vas a poner el collar, luego vas a decir: Longg, trae la tormenta, lo cual va hacer que te transformes y adquieras alguna de mis habilidades, las cuales pueden ser viento, agua o rayo —Longg le indicó con algo de altivez para posteriormente señalar a Chat Noir—. Y una vez que lo hagas haz todo lo que te diga el gato que está allá.

—Está bien... ¡Longg, trae la tormenta!

Tras haber concluido la transformación, Chat Noir observó a su nueva compañera y sonrió de forma taimada.

—Bien Ryuko, ahora sígueme.

Y tras decir eso ambos héroes salieron de la residencia Tsurugi, para poder enfrentar a una villana que se estaba convirtiendo en un dolor de cabeza.

Mientras tanto Ladybug y Spider-Man seguían combatiendo a la villana con todo lo que podían después de haberle dado alcance a la mitad de su travesía hacia la torre Eiffel, aunque ésta se las puso muy difícil, en especial por su modo tan agresivo de combatir. Spider-Man trató de pensar en una estrategia para poder acorralarla pero no contó con que ella aprovecharía ese momento de descuido para dispararle un proyectil ácido. Ladybug aulló de dolor cuando el proyectil le rozó la cintura tras haber empujado a su amigo para evitar que este saliera dañado. La mosquetera sonrió con malicia, como si les quisiera decir que no tenían oportunidad contra ella. Spider-Man le lanzó una telaraña en un intento de distraerla pero ella negó con la cabeza y neutralizó su ataque de un disparo y seguidamente apuntó contra él. La villana esbozó una sonrisa enfermiza y apuntó su arma contra su cara para ultimarlo en ese instante pero cuando apretó de nuevo el gatillo del arma solo se oyó el chasquido de metal contra metal, lo cual indicó que el arma se había atascado o se había quedado sin municiones.

Spider-Man actuó en ese instante aprovechando que la villana había sacado una bolsa y el taco del arma para recargar pero no contó con los reflejos aumentados que le había dado la akumatización.

—¡¿Por qué no lo entienden?! —la villana exclamó— ¡Solo quiero recuperar a mi hermano!

Ladybug empezó a girar su yo-yo para contraatacar y recuperar a Chris.

—¿Tu hermano? —ella le cuestionó mientras mantenía su posición de ataque.

—Chris es mi hermano menor, ¡Pero la maldita hija de perra de mi madre lo separó de mí después de acusar falsamente a mi padre de abuso sexual y a mí de drogadicta! pasé un par de años en prisión por posesión de droga, la cual ella plantó con ayuda de su amante —la villana explicó mientras blandía su sable.

—Lamento oír eso pero Hawk Moth se está aprovechando de ese dolor, ¡nosotros podemos ayudarte! —Ladybug indicó mientras extendía una mano hacia la Mosquetera.

La villana sonrió malignamente mientras le lanzaba una estocada a traición. Ladybug no tuvo tiempo para reaccionar pero Spider-Man le lanzó una telaraña y la atrajo hacia él, y una vez que estuvo en sus brazos ella le sonrió agradecida pero ese no era el momento para estar así con él por lo que se incorporó rápidamente y empezó a hacer girar su yo-yo con rapidez.

—¡¿Ahora qué vas a hacer villana maravilla?! —Spider-Man le increpó de forma burlona.

La Mosquetera solo sonrió mientras metía su mano derecha a un morral de cuero que iba en conjunto a su traje y sacó una pequeña granada de mecha, y procedió a lanzarla hacia la multitud que se encontraba cerca de ellos. Ladybug y Spider-Man se olvidaron de ella para tratar de salvar la mayor cantidad de gente que pudieran pero con lo que ellos no contaron fue que la bomba lanzó un destello que los dejó sin visión el tiempo suficiente para que ella pudiera huir.

—¿Alguna vez te planteaste en no provocar a tus adversarios Spidey? —Ladybug le preguntó a su compañero.

—Una que otra vez pero no lo puedo evitar Ladybug —Spider-Man le respondió mientras alzaba los hombros en un intento de restarle importancia, Ladybug quiso reprochárselo pero se repitió a ella misma que ese no era el momento.

Ladybug y Spider-Man continuaron hacia la torre Eiffel en caso de que la villana hubiera decidido ir hacia allá. Ladybug estaba muy enfocada en detener a La Mosquetera para poder ayudarla sin intervención de Hawk Moth. Por su parte Spider-Man trataba de pensar en una estrategia para acorralarla pero nada en concreto se le venía a la mente, o al menos así fue hasta que divisó a Chat Noir, quien se dirigía hacia ellos con algo de compañía. Una vez que el héroe gatuno llegó hasta ellos, aprovechó para presentarles a su compañera y les indicó sus habilidades. Spider-Man se llevó una mano hacia la barbilla y pensó detenidamente en un plan. Por su parte Ladybug les cuestionó sobre de donde había sacado el miraculous, por lo que Chat Noir decidió contarle con lujo de detalle de donde lo había conseguido y el motivo por el cual lo había obtenido. Ladybug no estuvo muy satisfecha por el relato de su compañero pero decidió dejarlo así para aprovechar la ayuda de la nueva heroína.

Una vez que Spider-Man logró formular una estrategia, procedió a contárselas y le dijo a Ryuko que una vez que tuviera a la mosquetera en frente aprovechara para distraerla con su espada para que Ladybug tratara de arrebatarle el objeto que tenía al akuma para que, posteriormente, Chat Noir lo destruyera con su cataclismo. Ryuko asintió de acuerdo con el plan, por lo que todos ellos prosiguieron su camino.

—¡Santa Madre del Cataclismo! —exclamó Chat Noir bastante sorprendido por ver el estado de la torre Eiffel.

—Parece como si ella hubiera puesto una toalla gigante sobre ella —Spider-Man lo secundó con un tono algo relajado.

Ryuko se guardó para sí misma su opinión, al igual que Ladybug.

—No tengo ni idea como lo hizo, y creo que tampoco quiero descubrirlo —Chat indicó asqueado al ver una sustancia viscosa que salía de lo que sea que estuviera cubriendo a uno de los monumentos más representativos de la ciudad.

—Yo opino lo mismo compañero —Spider-Man lo secundó mientras tragaba duro.

—Dejémonos de juegos. Ahora es el momento de terminar esto —Ladybug indicó con seriedad mientras giraba su yo-yo con rapidez.

Ryuko desenvainó su espada y la utilizó para abrir una brecha para permitirles el ingreso hacia el interior. Spider-Man, Chat Noir y Ladybug ingresaron rápidamente y acto seguido llegaron hasta la parte más alta, en donde estaba Chris en un estado no conveniente. Spider-Man iba se acercó para recogerlo y echárselo al hombro pero su sentido arácnido le empezó a molestar, por lo que se apartó, evitando que el sable de la villana lo clavara al suelo.

—Vaya que tienes algunos trucos bajo la manga, arañita.

—Más de lo que imaginas, soldadita de plomo.

—¡Ya verás! —espetó la villana antes de dirigirse hacia él, pero Ryuko utilizó el Dragón de Viento para desplazarse rápidamente hacia ella para entablar un duelo.

Ladybug le asintió a Spider-Man para darle a entender que debía proceder con el plan. Rápidamente Chat Noir empezó a darle apoyo Ryuko para evitar que la mosquetera se diera cuenta de lo que planeaban. Spider-Man empezó a observar el combate y observó fijamente la pistola de chispa que la villana había usado anteriormente.

Sin que la villana se diera cuenta, Spider-Man lanzó un par de señuelos cerca de ella (los cuales tenían el objetivo de hacerla caer) mientras Ryuko le lanzaba una estocada. El héroe arácnido aprovechó esa oportunidad para rodearla de telarañas y arrastrarla hacia los señuelos pero la reacción violenta de la Mosquetera lo tomó por sorpresa. La Mosquetera tenía la intención de golpear a Ryuko con la molesta araña, pero la nueva heroína se apartó y después atacó con más fuerza. Consiguiendo arrebatarle el sable y dejándole solo con la pistola de chispa.

—¡Ahora Ladybug! —exclamó el héroe arácnido mientras le lanzaba a la villana una telaraña a los ojos.

Ni lenta ni perezosa, Ladybug lanzó su yo-yo y le logró arrebatar la pistola en un movimiento idéntico a los que Annette había usado para desarmar a varios soldados alemanes en el pasado. Una vez que ella tuvo la pistola en sus manos, observó rápidamente a Chat Noir y le asintió dándole a entender que era su turno. Chat Noir activo su cataclismo y atrapó el arma para posteriormente volverla cenizas, lo cual provocó que el akuma saliera volando rápidamente pero Ladybug no se quedó con las manos cruzadas.

—¡Es hora de acabar con la maldad! —la heroína exclamó mientras empezaba a girar su yo-yo para después atrapar al Akuma. Una vez que purificó al akuma lo soltó, no sin antes despedirse de él.

Tras perder al akuma, la Mosquetera se transformó en una chica pelinegra, de ojos cafés increíblemente vivos, de tez ligeramente morena y nariz fina. La cual vestía de forma casual con pantalón ajustado de color amarillo, el cual hacía juego con una blusa negra y unas zapatillas del mismo color de la blusa. Una vez recuperó la conciencia no preguntó lo que estaba haciendo ahí, si no que fue directamente hacia su querido hermano menor.

—¡Ladybug Milagrosa! —Ladybug exclamó mientras lanzaba su yo-yo hacia el cielo, volviendo todo a la normalidad.

Unos instantes después Ladybug, Spider-Man y Chat Noir invitaron a Ryuko a unirse a la celebración. Tras festejar Ladybug fue a transformarse y recobrar energías para después apoyar a Luna con su asunto, como originalmente se lo había propuesto cuando ésta estaba akumatizada, Spider-Man se propuso acompañarla (aunque en un principio ella se negó pero el héroe arácnido la terminó convenciendo). Chat Noir apretó su puño con bastante fuerza. Él estaba celoso por la confianza que ellos dos tenían, y también por su relación, pues sabía muy bien que la arañita se había acercado mucho a su Lady, mucho más de lo que él había podido en todo el tiempo en que él la había conocido. Ryuko notó la tensión que el héroe gatuno tenía y eso la estaba preocupando, pues se estaba exponiendo a un ataque de Hawk Moth. Ella le tomó el hombro y le indicó que la siguiera. Chat Noir sacudió su cabeza y la siguió preguntándose qué era lo que tenía en mente.

Mientras tanto en una parte elevada, Kingpin observaba lo ocurrido a través de unos binoculares y lo que había visto había hecho que tuviera una sonrisa perversa en su boca. Él estaba contento hacia qué rumbo iban tomando los acontecimientos. Dudaba de su compañero pero no podía negar que él era un excelente estratega y que su plan iba viento en popa.

—Tan solo unos días más... y cuando llegué, yo me encargaré que París arda como Henacipla cuando Alfonso I desterró a su hermano mayor y convocó a una era de terror en 1815 —Avinatán susurró con suficiencia mientras observaba a Kingpin con una imperceptible sonrisa maliciosa.