Capítulo 50: El Incidente de la Residencia Boissieu
El Maestro Fu suspiró algo más tranquilo, aunque sabía que no debía bajar la guardia en caso de que el hombre que lo atacó volviera. También en ese instante supo que de no haber repartido los miraculous, Avinatán pudo habérselos quitado y también que pudo haberlo matado en un instante, de no haber sido por los militares y por Ladybug, Spider-Man y Chat Noir.
—¿Está bien Maestro Fu? —Ladybug le preguntó con cuidado.
—Estoy bien Ladybug —el maestro le respondió con un tono bajo, y se le notaba bastante desgastado—. La cuestión es: ¿Qué hacen aquí?
Ladybug, Chat Noir y Spider-Man intercalaron sus miradas antes de observar fijamente al portador de Wayzz. El Maestro Fu esperó pacientemente a que le respondieran mientras veía como los militares y gendarmes trataban de imponer el orden después de haberse llevado a sus compañeros abatidos.
—Estábamos patrullando por esta zona y de casualidad pasamos por aquí cuando todo sucedió —Spider-Man admitió con algo de simpleza, pero sin desmerecer la importancia de la situación.
—¿Y por qué hay tantos militares y gendarmes en la calle? —preguntó el maestro con bastante curiosidad.
—Porque hubo un gran operativo para capturar a alguien, señor —Chat Noir le indicó en un tono un tanto burlón en un intento de aligerar la situación.
Después de hablar con un rato con el viejo maestro, los tres héroes se despidieron de él y se retiraron a seguir con su patrullaje. Un par de horas después las unidades recibieron el mensaje de Saulo y Sarah indicando que Neuilly-sur-Seine había sido recuperada con éxito. Después de esto los militares les agradecieron a Spider-Man, Ladybug y Chat Noir su ayuda y también que ya no era necesaria ya que los criminales ya habían sido reducidos y que ellos se encargarían de los restantes. El héroe gatuno se despidió se Spider-Man y de Ladybug y se dirigió a su hogar, contento de haber ayudado a sus amigos a proteger la ciudad. Los dos héroes restantes pasearon un rato y se dirigieron a la Torre Eiffel para apreciar la belleza nocturna de la ciudad. Spider-Man se quitó la máscara y le tomó la mano a Ladybug y le miró a los ojos, lo cual provocó que la heroína se sonrojara. Ladybug sonrió y se le acercó para sentarse a su lado, para disfrutar la compañía de su pareja, recargándose en su costado. Peter sonrió para sí mismo y pasó su brazo sobre el hombro de ella para disfrutar el momento.
Unas Horas más tarde Sarah, Rafael y Saulo se reunieron con Tony en el Bosque de Vincennes, al llegar notaron que Tony no se encontraba solo, pues vieron como al lado de él estaba un hombre amordazado e inconsciente. Por lo que podían ver su prisionero estaba bien pero tenía una herida, algo reciente, lo cual indicó que había puesto resistencia. Saulo se acercó a su viejo amigo y lo observó con una expresión cansada, la cual hizo que aparentara que había envejecido unos diez años. Tony lo observó con cuidado e hizo una pregunta.
—¿Cómo les fue en Neuilly-sur-Seine?
—Jodidamente mal —el capitán respondió con una voz apagada y un tanto deprimente.
—¿Perdieron la ciudad? —preguntó Tony, dejando de lado su actitud altanera.
—No, de hecho pudimos liberar la ciudad casi sin bajas de nuestro lado. Pero lo que sucedió fue que una distracción planeada por Kingpin y Avinatán —Saulo le respondió.
Tony formó una sonrisa en su boca y observó a su amigo de forma traviesa. Saulo se preguntó qué demonios tenía su amigo en la cabeza y apretó los dientes dejando ver que no estaba en este preciso momento para juegos. Sarah y Rafael solo se limitaron a observar pensando en cómo averiguar que estaba pasando.
—No te amargues la vida mi querido Saulo. Tengo la solución a tus problemas pues he capturado a un hombre cercano a Kingpin, que de hecho intento matar al mocoso vestido de gato.
—¿Cómo es eso? —Saulo preguntó un renovado interés.
—Por lo poco que le pude sacar con la ayuda de mi traje, averigüé que el gordo pelón lo había mandado para tomar los miraculous de Ladybug y Chat Noir, sin importar que tuviera que arrancarlos de sus cuerpos muertos —Tony respondió sin mucho interés.
—Entonces no perdamos tiempo —dijo Saulo con una sonrisa pero sin descuidar que el objetivo prioritario en este momento era Gabriel Agreste, mejor conocido como Hawk Moth.
Tras interrogarlo un rato no le pudieron sacar nada más, Saulo se frustró pero se tranquilizó rápidamente para evitar que su objetivo lo akumatizara. Entonces Sarah sostuvo su varita para utilizar el Legeremens para ver si obtenía algo pero no contó que el hombre se mordería la lengua para provocar un sangrado, pues prefería morir a traicionar a su mentor. Saulo trató de curarle la herida pero para cuando terminó el hombre ya había muerto. El capitán maldijo por lo bajo pero se tuvo que conformar con lo que ya le habían sacado. Rafael mantuvo la calma y convenció a su amigo de desaparecer el cuerpo, y una vez que lo hicieron Saulo se dirigió hacia Tony y le indicó que podía irse a dormir pues mañana iban a requerir de su ayuda por última vez.
Varias horas más tarde Sarah observó a su esposo y este le observó igual. Saulo le indicó que iría al Ministerio de las Fuerzas Armadas para presentar su informe y reportar las anormalidades del operativo. Sarah quiso ir acompañarlo pero él se mostró algo renuente y le indicó que lo esperara para poder ir por Gabriel Agreste para terminar el asunto que arruinó sus vacaciones de una buena vez. Después de pensarlo bien, ella le dio la razón y le dijo que después que todo terminara ambos disfrutarían de una buena y merecida franquicia de 3 días. Él condujo bastante intranquilo, pues sentía que todo podía salir mal de un momento a otro todo se podía ir al diablo. Sentía como el esposo de su prima estaba ansioso por akumatizarlo y hacer una distracción para poder escapar de momento o para que Kingpin o Avinatán pudieran aprovechar y hacerle algo a su familia. Al llegar al edificio gubernamental no pudo evitar preguntarse si había tomado la decisión correcta al dejar a su esposa y compañera en casa a la espera. Una vez que llegó al despacho del oficial que autorizó su operación, sujetó con fuerza el informe y entró... sintiéndose bastante vulnerable, como nunca antes se había sentido.
Mientras Saulo estaba haciendo todo el papeleo, Annette observó a su nuera con tranquilidad y se sentó a su lado. Sabía que ella le estaba ocultando algo a su hijo, Sarah de inmediato lo supo y no pudo mirar a los ojos a la escritora que admiraba con fervor por haber escrito uno de sus libros favoritos de toda la vida. Ella le inquirió sobre lo que le estaba ocultando a su hijo, la teniente sabía que no podía mentirle, por lo que decidió sincerarse con ella. Le contó sobre los malestares que había estado sufriendo los últimos días y que tampoco había tenido el periodo. Annette se quedó perpleja, pues de inmediato supo que dentro de unos meses tendría un nuevo nieto o una nueva nieta.
—¿Cuántos meses tienes? —le preguntó.
—Dos meses, casi el mismo tiempo desde que llegamos a la ciudad —Sarah le confesó con algo de vergüenza.
—¿Y es seguro?, digo, ¿Estás segura que no es un embarazo psicológico? —Annette quiso asegurarse, más que nada para no llevarse una mala experiencia.
—Más de lo que amo a su hijo —Sarah le respondió con tranquilidad, solo para ir a su habitación para traer la prueba clínica de embarazo—. No le quise decir porque lo conozco, y sé que hubiera detenido todo, sacrificando su oportunidad de retribución solo para evitar ponerme en riesgo.
Annette asintió comprendiendo la situación.
—¿Y cuándo planeas decirle querida? —le preguntó con un tono afable, mientras la tranquilizaba como si fuera su hija, aunque viéndolo de otro modo, podría decirse que sí lo era.
—En un rato, después que arrestemos a Gabriel. Después de asegurarme de que todo termino.
Annette suspiró tranquilamente y le dijo a Sarah que no pudo pedir mejor pareja para su hijo que ella, y también le dijo que todo iría bien y que podrían disfrutar –ahora sí– de sus vacaciones.
Después de un rato Sarah se encontraba sola en la casa, pues Pablo había ido a ver a sus amigos en compañía de Gabriel y sus hijos pera hacer algo, pero no recordaba exactamente para qué. Y su suegra había ido a ver al maestro Fu para ver si se encontraba bien después de lo sucedido en la madrugada. Ella se encontraba sumida en sus pensamientos cuando su teléfono empezó a sonar, y sin perder más tiempo contestó la llamada. Cuando lo hizo se dio cuenta que Saulo le había hablado para informarle que iba a poner a Viktor en un lugar seguro para evitar que Kingpin tomara represalias contra, y que también tomaría medidas para poner a salvo a su familia (a lo que ella asintió de acuerdo). Después de eso él le dijo que la amaba que todo ese relajo terminaría pronto.
Media hora más tarde ella oyó como se abrió la puerta y fue a ver quién había entrado, bajó la guardia un segundo al ver a un hombre idéntico a Saulo, pero rápidamente recordó que él se encontraba con Viktor, también notó que en la pistolera tenía una Colt M45A1 y no una M1911(un arma que él apreciaba bastante). El hombre con tranquilidad, como si no supiera que la pelirroja no sospechaba de él. Sarah fue adelante, dándole la espalda mientras tenía una mano en la empuñadura de su Beretta. Al llegar a la sala ella se dio media vuelta mientras desfundaba su pistola pero el hombre fue más rápido y le disparó en el lado izquierdo de su pecho, lo cual la tiró al suelo e hizo que soltara su arma. Ella se giró y trató de alcanzar su pistola para defenderse, pero él la alcanzó y le disparó a la espalda una vez, y en ésta ocasión el disparo atravesó el chaleco.
Al ver que ya no se movía y que debajo de ella se estaba empezando a acumular la sangre, el hombre fue a revisar todas las habitaciones a ver si había alguien más y al no encontrar a nadie se retiró sin más.
