Disculpen la mala ortografía, espero que disfruten el capítulo y dejen un comentario para ver que les pareció.

Prologo

Año 988 DR (Después del Renacimiento)

El humo negro, aquel que se veía como un gran hongo ascendente en el cielo nocturno. Este recubría con su oscuridad las estrellas de la noche, sus cenizas pintaron el suelo lo que alguna vez fue un hermoso campo, lleno de flores y maíz que se extendía por los alrededores. El origen de este se remonta a un pueblo cercano de donde caía la ceniza. Las llamas que lo provocaran estaban en cada casa, cada negocio, cada parte de la plaza principal, incluyendo cadáveres. El olor a carne quemada era parte del ambiente, los cuerpos estaban amontonados en una gran pila que parecía una montaña, otros estaban empalados en un grande hileras que atravesaba algunas calles del pueblo y algunos simplemente estaban en el suelo. Los animales que eran utilizados de ganado, sus cadáveres quedaron regados en el campo de cultivo y algunos estaban siendo devorados por criaturas carroñeras de la zona.

Todo este momento era presenciado por una figura imponente, quien se ubicaba aproximadamente 200 metros del lugar, justo en un pequeño monte que daba en la entrada principal del pueblo. Vestía de una armadura negra, robusta, tenía un fuerte y pesado yelmo de caballero y un gran espada que aún sostenía en su mano izquierda. La misma tenía sangre aun fresca en su hoja, quien goteaba lentamente en el pastizal, que a su vez formaba un pequeño charco a los pies del caballero.

"Un principio del universo es que cada acción provoca una reacción opuesta e igual"

El caballero recordaba esa frase, la que su maestro le dijo alguna vez. La llamas visibles devorando al pueblo era su obra, sus crueles actos, mismos que lo carcomerán por siempre. No solamente eso, sino, lo que cometió en ese mismo día, habría sellado su destino. Él sabía que algún día sería castigado por ello, era ley natural.

—Cuando llegue ese día, recibiré la muerte como una vieja amiga. Es una promesa a ustedes, aquellas personas que asesine...— Dijo mientras que con un movimiento cortante logro quitar la sangre de su espada y posteriormente guardarla en su funda — Espero que descansen en paz en el valle de las almas.

Luego el caballero sacó una muñeca de trapo de su bolsa de cuero. Se inclinó delante de una roca cercana y la coloco en una posición donde estaba sentada. Estaba ensangrentada, tenía un corte horizontal, y uno de sus botones fue arrancado por su dueña.

—Señor, lamento informarle que tropas de la Alianza fueron vistas a tres kilómetros de aquí mediante un fénix vigía. Recomiendo la retirada para no ser relacionados con el incidente.

Atrás del caballero se halla un pequeño ejército de hombres con unos uniformes militares rojos y armaduras de caballeros de armaduras plateadas con túnicas rojas igualmente. Todos montados en caballo, esperando las órdenes de quien consideraban su superior.

—Salgamos de aquí— dijo mientras se levantaba — debido a las cordilleras de la zona no llegaran aquí pronto, pero sus exploradores no tardaran en llegar por la mañana. Debemos llegar al puerto por la mañana. ¡¿ENTENDIERON SOLDADOS?!

—¡Sí! —gritaron al mismo tiempo —

Comportándose como un militar en su posición, dio las órdenes hacia sus soldados y posteriormente comenzaron la retirada con el Caballero negro en el frente hacia el camino hacia el destino. Luego que se fueron, una gran nube negra se asomó por el cielo, misma que posteriormente comenzó a dar sus primeras gotas de lluvia y sus primeros rayos de tormenta. Después inicio la tormenta, la que dio fin al incendio del pueblo y aquellas llamas que se asomaron en las casas y edificios se extinguieron rápidamente, quedando como resultado que solamente las cenizas del incendio anterior, casas derrumbando debido a sus cimientos debilitados, los cadáveres en putrefacción y quemados por el incendio, siendo algunos devorados por los mismos monstruos carroñeros que fueron atraídos por el ganado muerto.

En la mañana siguiente, el gigante hongo de humo siguió dado sus últimos vestigios, ya con un color más claro de lo que fue. El olor a sangre y cadáveres quedo impregnado en el ambiente, y las pisadas de los responsables fueron borradas debido a la fuerte tormenta de anoche. Solamente el único rastro de los responsables es la muñeca dejada por el caballero negro. Al menos, es lo que pudieron intuir las dos figuras encapuchadas delante de la misma, quienes también veían con horror el estado del pueblo.

—No puede ser...

Dijo unos de los que estaban presentes con una voz masculina, quien con su capucha de cuero negro ocultaba su apariencia exterior, que con su máscara hecha de un material parecido al hueso, ocultaba la mitad de su rostro. Ver el estado del pueblo lo horrorizo completamente, conocía a muchas personas, eran buenas y hospitalarias, inclusive era tan pacífico que comerciar con ellos era posible sin discriminarlos. Aun con todo sus sentimientos encontrados, sabía que no era nada comparado con lo que sufría su pareja.

—Tsk, ¡malditos! ¡Cómo pudieron! Los asesinaré, los mataré, ¡los cazaré! yo...yo

El segundo presente, estaba exactamente de rodillas junto con la muñeca de trapo. Tenía la misma apariencia que el otro sujeto, solo que este tenía una voz femenina. Sus lágrimas se resbalaban de su rostro, tenía un nudo en la garganta que no le permitía hablar. Su dolor era claramente notorio, su desesperación y su ansiedad la hacían tratar de arrancar el pasto de sus cimientos. Quería gritar, quería gritar a los cuatro vientos que eso no era verdad, que esto no estaba pasando.

—Cariño, es mejor que no veas esto. Es por tu propio bien. Ven, te ayudaré

El tipo quien parecía ser su pareja, intento levantarla suavemente para que se tranquilizara, pero ella se negó tajantemente y ella se libró de su agarre, todo a pesar de sus dulces palabras. Ella veía claramente los cadáveres, a pesar de estar casi 200 metros del pueblo. Como estos fueron empalados y posteriormente quemados, como había otros que sus partes estaban en las fauces de algún monstruo carroñero. Luego volteo a ver la muñeca de trapo en la roca, para su desgracia sabia a quien le pertenecía y lo valioso que era para la niña a quien se lo regalo.

—Yo, yo porque no llegue..llegue a tiempo...

Finalmente, ella rompió en llanto y se cubrió su rostro con sus manos. Su pareja no sabía que hacer en ese momento, solamente sabia como consolarla, pero conocía lo obstinada y orgullosa que ella es y no dejaría que se acercara. Finalmente se resignó a ver como ella se deshacía de su máscara para poder limpiarse las lágrimas.

Unos minutos después de dejarla que se desahogara sus emociones reprimidas. Él pudo observar en el pueblo que unos soldados uniformados de amarillo entraban a una casa por las orillas del pueblo. Estaban demasiado cerca y él sabía que esto sería problemático.

—Cariño, los demás esperan, vimos claramente como exploradores de la Alianza llegaron aquí. Estamos expuestos, podemos arriesgar también a nuestra gente. Seque duele, duele mucho, yo la apreciaba también. Los honraremos en su memoria después, sabemos que estarán en el valle de las almas, disfrutando su eterno descanso. ¿No?

Su pareja trataba de persuadirla con cariño, solamente poniendo su mano en su hombro.

¬—...

Ella no dijo nada, pero después de unos segundos ella se resignó limpiándose las lágrimas.

—Si, no debemos arriesgar a nuestra gente — dijo en un tono serio — Como jefa, debo tomar decisiones que favorezca el bien común, los soldados de la Alianza no dudaran en asesinarnos y culpar a nuestro pueblo si eso les favorece. Debemos irnos...

El suspiro de alivio sabía que ella tomaría la decisión correcta. Luego, él la ayudo a levantarse para finalmente irse. Pero, no sin antes convencer a su pareja de hacer algo por última vez, que consistía que con su magia especial ella invocara una chispa, haciendo que la muñeca se desintegrara lenta y posteriormente rezara en voz baja, mientras que posicionaba su palma hacia su pecho.

"Semoga cahaya dewa Terra menerangi jalan Anda ke Lembah Jiwa" Que la luz del dios Terra ilumine su camino al valle de las almas

Cuando finalmente logro su cometido, ella se levantó y volteo la dirección donde estaba su pareja, quien también empezó a caminar en dirección al bosque.

"¡MALDITO! ¡MORIRÁN!"

Se oyó gritar la voz de un hombre, quien posteriormente comenzó a disparar su rifle en la misma casa que el encapuchado vio. Los sonidos eran frecuentes y podía verse la luz de las ráfagas en la ventana de la casa. Eso llamo la atención de ella también.

—¿Qué están pasando? ¿Por qué los soldados están abriendo fuego? — dijo ella mirando la casa donde se escucha el enfrentamiento —

— Cariño, debe haber sido Imperiales. Si es así, debemos correr, esto se convertirá en un campo de batalla...

—No, no creo que...

De repente de la casa salieron dos niños, quienes huían de los soldados que los perseguían. Uno estaba cubierto por una capucha gris maltratada y estaba descalzo, el otro estaba vestido con una camisa blanca y unos pantalones grises, su característica principal de este era que su color de cabello era verde. Sorprendentemente ese niño fue reconocido por ella, uno quien pensó que estaba muerto.

— ¡Él está vivo! — dijo ella con shock — ¡Lo van a matar! No...no permitiré que muera.

Ella no supo cuando se movió, solamente sabía que se dirigía a toda velocidad hacia el pueblo, con su pareja siguiéndole. Inevitablemente tuvo que utilizar su magia para poder apresurar sus pasos, casi podía sentir cada paso impulsándola con sus chispas explosivas.

(…)

Mientras tanto, los dos niños huían rápidamente de los hombres que los perseguían, ellos veían las balas mágicas pasando de largo en sus cabezas y cuerpos, sentían como los filos de sus espadas los rozaban con cada paso que daban. Sumado que tenían evitar los cadáveres en el suelo, mástiles donde la gente fue empalada, los escombros, y los grandes charcos de agua con sangre de la tormenta de anoche.

— Tenemos que salir del pueblo, rápido — dijo el peliverde serio a su contraparte— No hay que rendirnos ahora...

No era fácil perder a los soldados en un pueblo donde la infraestructura estaba destruida, pero los callejones de algunas calles estaban intactos, al peliverde no tenía más opciones por optar perderlos ahí. Cada vez sus pasos se alentaban debido al cansancio, Izuku aún no perdía la esperanza de escapar, conocía bien las calles de este lugar, sabía que si seguían así podían llegar la salida hacia el bosque, podían perderlos por ahí, y buscar refugio en el puerto de Hackeststown. Ese era el plan, no podía permitirse fallar.

—Izuku-kun no puedo más... mi pierna. No puedo. Déjame.

Dijo la voz femenina que lo acompañaba, ella para mantener el paso comenzó a agarrarse de su camisa. Él miraba con horror su pierna sangrante y el corte limpio que aquel soldado le dio.

— Te protegeré... No importa que, eres lo único que me queda —dijo con lágrimas en sus ojos y un poco de determinación en su mirada— ya casi llegamos a la entrada oeste, resiste.

Los soldados que los seguían los perdieron dos calles atrás, a través de los callejones. Solamente quedaba una calle para llegar a dicha entrada, él sentía cada vez un alivio en su corazón por llegar finalmente a su meta, al fin podrán escapar juntos de ese infierno.

Cuando ya vieron a unos cuantos metros la entrada oeste del pueblo, ambos niños sonrieron al mismo tiempo.

—Llegamos...—Dijo Izuku emocionado— vamos Oneesan...

De repente una bala mágica logro darle al hombro de Izuku que lo hizo caer. Él sentía un dolor punzante en esa zona, era una bala mágica, no hacía falta ser adulto para comprender lo que esas cosas te hacían en tu cuerpo, como por ejemplo, el efecto de quemadura que lo carcomía ahora era una pequeña llama que jamás se apagaba dentro de la herida del sujeto, tenía un efecto relativamente corto de tiempo, pero era una tortura para quien lo tenía.

—¡Izuku! —grito asustada la niña—

Ella procedió a auxiliarlo, intentando que él parase, pero el dolor del niño no le permitía hacer tal cosa. Mientras que el soldado sin problemas se acercó a la pareja de niños con su rifle militar apuntando a ambos. Este tenía el uniforme amarillo, tenía en el hombro un emblema de metal, que consistía en una corona con unas serpientes entrelazándose en un báculo. El símbolo que caracterizaba al ejército de la Alianza de Britania.

—Malditos bastardos, sabía que se dirigían hacia la entrada oeste, a pesar de lo que me dijo mi superior y su estúpida idea de registrar casas.

El hombre sonrió malvadamente, cosa que asusto a la niña y se encogiera de temor junto al peliverde. Luego, él procedió con su mano izquierda a invocar un círculo mágico luego direccionarlo arriba, este lanzo un rayo amarillo y lanzo una pequeña explosión llamativa, como si hubiera tratado de un espectáculo de luces.

—Listo, los demás vendrán aquí pronto, en cuanto a ti — dirigió su mirada hacia la niña — Maldito adefesio, morirás antes que los demás vengan, el juicio justo es para los débiles, ejecutar criminales es el principio moral del ejército.

El hombre se acercó más a la niña y apunto su rifle directamente hacia ella. Ella estaba al lado de su amigo, sabía que ambos no iban a sobrevivir, por eso le alegraba no ser una cobarde, enfrentar a la muerte como deber ser, como los de su clan le enseño.

—El gran dios Hilvert, se apiade de tu alma. Ojalá nunca llegues al valle de las almas, y te pudras en el desierto de los miserables. Perra.

El hombre quito el seguro de su rifle.

—Tú no serás la mitad del hombre que es Izuku-kun ahora. Aceptaré la muerte como sea, porque el tiempo y los dioses decidirán quién merece ir a sufrir.

Ella con determinación acerco su frente hacia la boquilla del rifle.

—¡Hazlo!

El hombre sonrió felizmente.

—Será un honor matarlos a ambos.

Justo cuando iba a apretar el gatillo, una mano pudo sacar el cuchillo militar de su cinturón táctico y poder clavárselo en su ingle. El responsable no era nada menos que Izuku, quien reunió fuerzas a pesar del dolor y logro acuchillar al tipo. El tipo quedó tendido en suelo, con su ingle sangrante y su arma en el suelo.

—Oneesan, vete.

—Izuku-kun, no, no me iré sin ti. Ambos estamos heridos, pero sé que podremos salir de esta.

— ¡NO! Están cerca, no podremos correr lejos, es mejor que tú sigas, ya que...

Izuku logro acercarse al hombre herido y sacarle de su cinturón, un pequeño frasco con un líquido azul.

— Mi madre me enseño esto, esto es [Aqua Healer], cura las heridas de menor grado, como la de tu pierna. Yo moriré aquí, son balas mágicas, no se curan con eso.

Después él procedió a lanzarle la poción y ella lo cacho fácilmente.

—Noooo, no lo haré — dijo entre lágrimas — Te amo, no sé qué haré sin ti.

— Tenemos 7 años, encontrarás a alguien mejor — Dijo él también llorando — También te amo, pero hasta aquí llegué, moriré. Como dije, eres todo lo que me queda, yo no soportaría perderte como a mi madre. Hazlo por mí, vive.

Ella se sentía fatal, quería morir junto a su lado, pero tenía vivir como era su deseo. Así que decidida, tomo la poción y su pierna se curó en menos de unos segundos, con una especie de ilusión de luz. Rápidamente corrió y lo beso, para después entre lágrimas corriera al bosque, atravesando la entrada de madera del pueblo destruida.

Mientras él no pudo mantenerse en pie y se puso de rodillas delante del ahora muerto y su ingle apuñalada. No pudo evitar mirar ese cuchillo, claramente era atractivo a la vista, el mango era negro con el mismo símbolo del emblema del soldado, incrustada en un pedazo pequeño en él. Sabía que no iba a sobrevivir, pero ¿acaso se los dejaría fácil?, no! Después de lo que pasó, decidió ya no ser un cobarde en dejárselos fácil para ellos. Así, aun con el dolor de su hombro, se levantó y retiro el cuchillo de la ingle del hombre y limpio la sangre con su camisa.

—¿¡Qué demonios paso?!

No tardo nada en que el resto de los exploradores llegaran a la zona, viendo como el mismo niño tenía enfrente a su compañero muerto. Tres de ellos apuntaron con su rifle hacia el niño, mientras que otros cuatro tenían sus espadas listas en posición de combate en dirección de este. El último de ellos tenía un emblema distinto de los demás, este era circular a comparación de lo cuadrada ellos, solo significaba una cosa. Él era el superior que el soldado hablaba. Tenía una bandana blanca que le cubría la cabeza, junto con un sombrero negro que simbolizaba un rango. Su característica principal era que él tenía un enorme bigote negro en su rostro.

—Tienes agallas, niño, enfrentarte por ti mismo a un escuadrón de exploración del ejército por la niña que querías es más que admirable, a pesar del clan al que ella pertenencia. Luego, también está el hecho que un usuario sin magia haya matado más de tres soldados, incluyendo a este. Quién lo diría, los magicless pueden ser tan buenos caballeros, a pesar de su condición. Así que, te haré una oferta, te ofrezco morir sin ser torturado, ¡si! nos dices en qué dirección se fue la niña.

Por supuesto, él no era tonto, tenía que ser fuerte y morir como honor. Tal como lo dijo alguna vez su más grande héroe, el símbolo de la paz, El gran caballero heroico All Migth. El superior quería verlo derrotado y acorralado, entregarla por desesperación. Eso jamás lo va a hacer.

—El gran ideal de un héroe es asegurar el bien común, no importa que, y su más grande anhelo es hacerlo con una sonrisa. Como miembros del ejército, debieron haberlo sabido. ¡Ustedes son la deshonra hacia él!…..Así que….

Con todas sus fuerzas él señalo con el cuchillo hacia él.

—Aunque sea un niño y sin magia, los enfrentaré sin remordimiento. Porque sé que gane al dejar que ella escapara.

Sonrió ante sus propias palabras, y empezó avanzar lentamente hacia ellos.

El capitán suspiro resignado.

—Mantenlo…

Izuku propiamente decidió cerrar sus ojos y esperar lo peor. Pudo sentir como las balas atravesaban su pecho, piernas, brazos. Ya no sentía nada más, ni siquiera supo como llego al suelo, simplemente dejo de respirar. Pero, lo interesante es que aún tenía conciencia, estaba todavía consciente de sí mismo y de sus circunstancias, pero ¿Por qué?, ¿qué estaba pasando?

—Izuku-kun…..

De repente una figura femenina se mostró ante él. Una con un aura divina.

(…)

Ella pensó que había llegado tarde, que de nada sirvió haberlos torturado a todos y cada uno de ellos. Ella y su pareja tuvieron que buscar a donde se fueron los niños, ignorando propiamente la carnicería que paso en el lugar y por supuesto asesinando alguno que otro que no atendió a tiempo la llamada de auxilio que el soldado mando al cielo. Misma que ella no ignoró y decidió llegar hasta ahí. Solo para encontrar al hijo de su mejor amiga, muerto y tendido en el suelo. Con diversos hoyos en su piel y su ojo sacado de su rostro.

—NOOOO! — grito furiosamente —

Ella solo pudo aferrarse a su cuerpo y llorar nuevamente. La impotencia en su ser la carcomió completamente, Mitsuki, la gran jefa del Clan Dragón había sido incapaz de salvar a quienes consideraba importantes, los únicos fuera de su clan a quienes apreciaba. La única posibilidad de redimirse se había ido y solamente quedaba el dolor de su fracaso.

No solamente ella, sino su pareja Masaru, la acompañaba en dolor, él también conocía al chico, había convivido con él junto con su hijo. Perder a alguien tan joven era indescriptible. Pero fue más indescriptible ver lo que pasaba con la sangre del niño.

—¿Qué?

Sus manos llenas de la sangre del chico llegaron a limpiarse como si fuera absorbido por su cadáver. Eso también se percató Mitsuki, quien dejo caer el cuerpo ante la sorpresa de esto. Poco a poco la sangre del piso también empezó a despegarse y dirigirse hacia él. Ellos vieron como las heridas de bala que tenía comenzaron a cerrarse, como si fuera un pedazo de tela cerrarse.

—Qué demonios…

—….Esta pasandooo!

Dijeron al unisonó.

Cuando finalmente termino de cerrarse sus heridas, un aura blanca lo rodeo completamente hasta que ilumino toda el área en que estaban ellos. Esa luz dio inicio a la historia de un héroe y su aventura por el mundo. Esto es….

My Hero adventure.

Actualización: Corregí algunos errores ortográficos.