Advertencias: Escenas de alto contenido sexual.
Beta: Adriana Molina
Capítulo 3 No te acerques a mi
Las circunstancias de la vida te llevan a lugares insólitos, ahora estaba arriba del techo de un edificio, mirando como se llevaba a cabo un procedimiento policial, no era que me encantara mi situación, pero aquí estaba.
Con mi arma apuntando al idiota que estaba haciendo lo mismo con Edward, me había mantenido alejada de su vida, pero siempre estaba en las sombras, aunque está vez era una coincidencia.
No tenía paciencia, Edward se arrodillo, esa era la señal para hacer un movimiento antes de que pudiera mover la mano, el tipo había caído sin hacer sonido alguno, mi arma tenía un silenciador. Antes de que todo se volviera un caos, arreglé mis cosas y corrí a mi lugar de trabajo.
Estaba segura que llevarían ese cadáver a la morgue, que había osado levantar la mano a mi Edward, sería divertido jugar con su cadáver, muerto por mi mano.
He matado demasiados en mi vida, algunos de mis muertos tienen el nombre de Edward, otros que se me cruzaron en la vida. Cuando no estoy asesinando, llevo la vida de una simple médica forense, perteneciente al FBI, así es que muchos de mis muertos pasan por mis manos.
Al entrar a mi lugar de trabajo no había nadie, mi asistente aun no llegaba, eso me servía en estos momentos. Me saque la ropa que llevaba puesta, lave mis manos, aunque no era necesario no había disparado a manos descubiertas. Me puse mi delantal blanco, y mis anteojos; la verdad eran un adorno no tenía problemas de vista, pero ocultaban mis ojos.
Escuche un sonido, seguro era mi asistente o más bien practicante, era joven, no es que yo fuera vieja tenía veintisiete años.
_ Doctora Swan llegaron los detectives con un muerto
Eso es nuevo
Camine hacia ellos hasta que me quede parada, Edward, estaba en frente sabía que en algún momento me lo encontraría, pero no esperaba esta noche ni en la siguiente. Estaba con otros detectives más.
_ Buenas tardes soy la doctora Swan, médico forense. Ella es Rachel Black
_ Está usted a cargo
No el viejito pascuero
_ Si estoy a cargo señor …
_ Soy el inspector James Witherdale, él es Subinspector Edward Cullen, y el Detective Jasper Hale. Necesitamos saber de qué murió.
Camine hacia el cuerpo para verlo de más cerca sin tocar nada del cuerpo.
_ Rachel deja de mirar al subinspector Cullen y trae guantes y mascarillas
_ Si_ Chillo
_ Mmmmh, el cuerpo aun esta caliente murió hace poco
_ Si.
_ Aquí tiene
Empecé a colocarme los guantes, me puse la mascarilla, comencé a cortar las prendas que llevaba puestas. Lo deje desnudo de la cintura para arriba. Observe su cuello tenía marcas de las venas, estaban hinchadas. Esto podría ser otra cosa.
_ Herida de bala, Rachel anota en esa libreta
_ Si.
Fui a sacar los zapatos, era asqueroso, prefería el olor a muerto al olor a pies, saqué sus calcetines.
_ ¿Lo va a desnudar?
_ ¿Nunca has visto un hombre desnudo?
Su rostro estaba rojo, ¿cómo era posible? estaba sobre los veinte, o yo era demasiado precoz.
_ Bien, lo siento entonces, pero robare tu inocencia esta noche
_ Porque lo que veo, esto se va poner bueno.
Cuando lo tenía desnudo, el tipo estaba muerto, pero bien despierto, mirando al cielo. Fue una imagen asquerosa pero peculiar.
_ Este lo esta pasando bien donde sea que ande_ Lo dije más para mi que para los oyentes de la habitación.
Varios minutos después…
_herida de bala a un costado del corazón. Fue un disparo limpio.
_Por eso murió, pero si necesitan un informe, más amplio tendría que ser otro día porque habría que hacer una autopsia.
_ Hágala, ¿Cuándo estará lista?
_ El viernes
_ Tanto tiempo?
_ Mañana estará cerrado el servicio médico, así es que esperemos que no muera nadie.
Todos me quedaron mirando y alzaron las cejas.
_ Tengo un día libre a la semana y es mañana, así es que el muerto va tener que esperar tengo planes
No estaban muy contentos con mi día libre, pero ellos querían una mejor investigación, ver a Edward tan cerca me tenía saltando literalmente. Mis planes era ir a un bar, beber tequila, y con algo de suerte follar con alguien, y luego dormir hasta tarde. Se fueron hablando entre ellos, Edward y yo no nos dirigimos la palabra, creo que no teníamos nada que decirnos. Al menos él, porque yo quería decirle ¿que por que no estudio para ser maestro de piano?, así no me causaría tantos problemas, lo único que podía pasar es que se le quedara trabada una tecla del piano.
Con Rachel acomodamos el cuerpo en uno de los frigoríficos para mantenerlo a temperatura, y cuando empezara con el trabajo no estuviera tan descompuesto, eso sí sería asqueroso, aunque he tenido cuerpos peores.
Nos despedimos y cada cual tomo un rumbo diferente.
Había sido un largo día, lo suficiente como para un tequila, llegue al bar de siempre. Sin preguntarme me pusieron una botella, un vaso, limones y sal.
Levante el vaso de short al aire por el muerto, cada vez que despachaba a alguien iba por tequila, uno era para el difunto y varios por mí. Tantos muertos por alguien que no está a mi lado, algún día dejaría de hacerlo. Es que tenía que estar enferma, lo peor era que no podía hacer terapia ¿A quién puedes decir que eres una asesina? Si me hacía terapia a mí misma después de todo era psicóloga, es que estoy loca.
Escuche que alguien se sentaba a mi lado, pero no mire y tampoco gire mi cuerpo seguía en lo mío. El desconocido pidió una cerveza.
_Hola _ Me saludo
_ Hola
La imagen que debía dar, era de una mujer borracha, por que prácticamente estaba abrazando la botella, pero no lo estaba, simplemente quería aparentar, a veces era más fácil llevarse a alguien a la cama así o al baño. No era que quisiera hacerme la interesante, pero no sé, sentía una pequeña opresión en mi plexo solar.
_ Bella soy Edward
Está vez no pude evitarlo y lo miré a los ojos; Sus hermosos ojos eran los mismos que hace unos años atrás, dulces. Mi Edward, había vuelto, pero yo ya no era la misma chica inocente, estaba en la oscuridad.
_ Hola Edward, ¿Cómo has estado?
Yo sabía la respuesta, al menos ayer estuvo llorando, no sé porque la verdad, lo vi por mi celular.
_ Bien, ¿así es que eres todo un médico forense?
¿Por qué me habla como si fuéramos amigos?
_ Si y tu eres un detective, nunca lo imagine siempre pensé que serias maestro de piano
_ No funciono
Su rostro se puso serio, no iba a indagar en eso, ya estaba hecho, esto de jugar a no saber de su vida iba ser divertido o muy aburrido.
_ James estaba furioso contigo, por no quedarte a trabajar en el cuerpo
_ ¿Qué mas le da si ya está muerto?
_ Tenemos que averiguar quién lo mató, Mientras más rápido mejor. Anda un asesino en las calles
La asesina anda en las calles desde que tiene trece años, no veo porque no debiera estar, muchas vidas se han salvado.
_ Mañana me pondré a trabajar en la noche
Tome otro trago de tequila, un poco de limón y sal. Estaba por irme ya no soportaba más, pagué mi botella ante el desconcierto de Edward.
_ Ya me tengo que ir
_ Ya te vas?
_ Si, ya es tarde
_ No te vayas, acompáñame otro rato.
_ Está bien
Me senté, nunca imaginé que estaría bebiendo con Edward, ni tampoco que me estaría besando con él, esta noche iba ser muy loca.
_ Vamos a mi departamento
Mierda
¿Cómo me iba reparar de esto?
_ No, llévame a otro lugar
Ir a su departamento significaba grabarme con él. La verdad me sentía incomoda con las cámaras.
_ Conozco un lugar
Se muy bien donde queda, lleva a todas sus amantes a ese lugar, nunca pensé que yo también estaría en esa lista. Iba a proponer mi departamento, pero lo pensé mejor, ¿cómo iba a huir después de que todo acabara?
_ ¿tienes vehículo?
_ SI, pero cuando salgo a beber no manejo
Esto se estaba enfriando, y por mí no había problema, porque quería huir lo más lejos posible de esta situación tan surrealista. Pero intuyo la situación que me atrajo hacia él, mi cuerpo entró en tensión, no recuerdo cuando fue la última vez que alguien me abrazo. Caminamos en silencio cada cual con su drama personal.
Justo un taxi estaba a fuera de New Moon, el lugar donde venía una vez a la semana a tomar y a tener algún encuentro sexual.
Esto era nuevo, no era el lugar que traía a sus amantes, tenía que registrar este sitio, ¿Por qué no me percate antes de la existencia de este lugar? Curioso
Siempre que piensas que conoces a las personas resulta que descubres algo sorprendente, me gustaba, hacia más interesante todo. ¿Qué mas ocultarás que no se? Un nivel de ansiedad me dominaba, quería saberlo todo.
Entramos directo a lo que era una cabaña, Edward se quedó pagando el taxi, yo preferí adelantarme, me daba vergüenza estas cosas, rara vez iba a moteles. Siempre lo hacia en mi departamento, preparado para eso, cuando terminaba todo, los corría, pero no podía correr a Edward.
Estaba concentrada mirando la hermosa chimenea, cuando me siento rodeada por los brazos de Edward, fue un desconcierto, mi primer impulso fue soltarme y golpearlo, pero luego volví en mí y me dejé llevar.
Al llegar al cuarto me bajo, nos quedamos mirando reconociéndonos, no esperaba hablar del pasado, porque yo no lo entendía la verdad, había cosas que solo Edward, podría explicar y no quería saber tampoco.
Le pedí que me diera un segundo, me bajé el cierre de la chaqueta yo misma, los ojos de Edward se abrieron cuando me empecé a sacar el chaleco anti balas y mis dos preciosas bebés. Deje a un costado era peligroso, un paso en falso y bum. Seria irónico morir por tus propias armas.
_ Siempre llevas armas?
_ Si, igual pertenezco a las fuerzas policiales
_mm
La parte que más odiaba de Edward, era cuando no decía lo que pensaba, me estresaba demasiado. Pero no me dejo pensar mucho, me besó, era extraño la manera que estaba siendo besada, mis manos estaban siendo atrapadas por las de Edward, entendí, quería que no lo tocará, esto iba ser difícil, como no lo iba a tocar si era lo que mas anhelaba, pero me tendría que conformar.
_ Por favor no me toques_ Sonó a una suplica
Suspiré
Era como pedir que un adicto no consumiera drogas, pero se haría como el quisiera, al parecer estaba traumado aún.
_ Será como tu quieras, espérame
Dónde tenía mi chaleco contaba con esposas, las saque y se las pase.
_ Así evitaras que te toque
Esto era absurdo, la semana pasada tenía a un tipo esposado y con un collar y ahora era yo la esposada en una cama. ¿Cómo de dominante me convertí en una sumisa? Sus ojos estaban negros de deseo.
Mis manos estaban en un costado, el se metió las esposas a su bolsillo trasero. Me desnudo por completo, estaba a su completa merced, si hay un dios arriba que se apiade de mí.
_ Tus manos, ordenó
Mis manos se fueron adelante, donde el las ató ajustando las esposas, cargo mi cuerpo desnudo, lo dejo en la cama.
_Lleva tus manos a tu cabeza
Cumplí su orden, quedando más expuesta, mis senos se fueron hacía adelante, el se saco la camisa, quedando desnudo, tenía una cicatriz en el pecho, no pregunté como la consiguió, pero llevaba mucho tiempo ahí.
Volví mi vista a sus ojos hermosos color del bosque era lo único que tendría esta noche.
Estaba vulnerable ante esa manera, pero siempre estar alerta pensando que cosas malas pueden pasar y cuidándolo, a veces era bueno que te cuidaran, aunque sea unos minutos, aunque nunca nadie me ha cuidado. Mis padres eran más mis hijos, aunque ellos creían que hacían las cosas bien, pero eran un completo caos.
Como un animal a su presa se acerco a donde estaba mi cuerpo, temblaba ante las caricias de Edward, la sensación fue tan abrumadora que tuve que cerrar los ojos para poder calmarme.
_ No cierres los ojos
Los volví abrir, pero me costó un poco, su boca estaba en mis labios moviéndola, correspondiendo a ese beso, que hacía que juntara mis piernas, estaba tan húmeda, solamente me había besado, no había tocado ni un punto sensible.
Pensaba torturarme, sus manos que hace unos segundos estaban en la cama, ahora se posaban en mis senos, los masajeo apretando, tirando del pezón, se lo metió dentro de su boca y tiro de él. No pude evitar jadear.
_ Hermosa
Jodido bastardo
Recorrió mi cuerpo con sus manos desde la cadera hasta mis senos, era glorioso sentir sus manos calientes y fuertes. Luego llegó el turno de mis brazos me estaba acariciando por completo.
Sus labios se movían voraces en mi boca, apenas si podía seguirlo, yo era apasionada, pero Edward, estaba perdiendo el control, me comenzaba a asustar. Dejé de responder el beso y tensé mi cuerpo.
_ ¿Qué pasa?
_ Te estás colocando violento, me lastimas
_ Lo siento
_ Relájate, si quieres parar lo podemos hacer, no hay a puro
_ No.
Empezó a besar más calmadamente, su respiración se comenzó a regular, sus caricias eran más suaves. Comenzó a bajar por la hendidura de mis senos, hasta llegar a mi ombligo, paso su lengua por él, arquee mi cuerpo por completo. Quería su lengua más a dentro. Yo estaba por explotar.
_ No puedes correrte hasta que esté dentro
Hice un puchero, lo cual fue recompensado por una carcajada. Haría miles, si podía hacerlo reír así.
Con su dedo delineo el inicio de mi pelvis, haciendo que mi cuerpo se estremeciera con anticipación, quería ese hermoso dedo en mi hendidura. Pero no rogaría, nunca por esas atenciones, pero el deseo de tocarlo apareció lo mire y me lance.
_ Déjame tocar tu rostro hermoso, hace mucho no te toco, solo eso y tu cabello de bronce
Su rostro se contrajo, pensando en mi propuesta, estaba sin aire, solo quería su rostro.
_ Solo mi rostro
_ No pido nada más
La llave estaba colgando de mis esposas, las fue soltando, mis manos acalambradas por la extraña posición que las tenía, bajaron al costado de mi cuerpo, para acostumbrarse a su lugar natural; con delicadeza, delinee su mandíbula, el ronroneo con esas caricias. Eran inocentes, pero sensuales, anhelantes de tocar a mi Edward.
_ Sácate esa ropa Edward, debe ser incomodo
_ Tan pronto quieres verme desnudo
_ Estoy en clara desventaja
Todos los días veía desnudo a Edward, cuando se daba su ducha, o se relajaba en se jacuzzi gigante.
Se desnudo por completo mostrando su erecto pene, me había olvidado de eso, el pene de Edward es curvo, tiene una pequeña vuelta en su cabeza lo que lo hace increíblemente placentero.
_ Había olvidado eso
Mordí mi labio quería comerlo, pero no podía.
Desde que lo miro por las pantallas con cada una de sus amantes a ninguna ha dejado que chupe su pene. Las limitaciones en el sexo con Edward eran infinitas.
_ Me quieres dentro tuyo
_ No me tortures más.
_ Me tendrás Isabella
Mi nombre nunca había sonado tan hermoso, era una cursi de primera. Estaba en esos pensamientos cuando grite, estaba siendo penetrada, cuando mi mente se iba, perdía la concentración en lo que estaba haciendo.
_ Vuelve a mi
No entendía el significado de esa frase, estaba más concentrada en los movimientos de su pelvis, entrar y salir, parecía algo maravilloso y cuando lo sentías, lo era aún más. El y yo éramos sensaciones juntos siempre lo he sabido, la espera había valido toda la maldita pena.
Sus movimientos aumentaron la velocidad haciéndolos más rápidos, fuertes y profundos, mi cuerpo se arqueaba en respuesta cuando llegaba lo más adentro que la longitud de su pene llegaba.
_ Maldición.
_ Estoy así igual Bella
Mas, y más eran mis únicos pensamientos coherentes, iba a terminar desecha lo sabía y con algunos moretones en mi cuerpo por la violencia en que era embestida. Las manos las coloco en el respaldo de la cama, para tener más impulso. Su respiración era errática y jadeante.
Había tenido miles de orgasmos a lo largo de mi vida sexual, pero este había sido el mejor de todos, estaba en una maravillosa nube. Lo mire a los ojos.
_ Estoy… casi llego Bella sigue conmigo
Pero no había coherencia en mi mente, ni en mi cuerpo, estaba más allá de mis capacidades para poder seguir, varios segundos después derramo su semilla; la sentía por lugares que no sabía que podía llegar.
_ Eso fue fantástico Bella
_ Mmm
¿Qué más podía decir? De todas la mejor. No creía que pudiera moverme o hacer algo más. Él se recostó a mi lado, ambos mirábamos el techo.
_ Te molesta si fumo
_ No, para nada
Envolví mi cuerpo con una sabana que estaba esparcida por alguna parte de esa cama, y saqué mis cigarrillos de mi cartera que era más bien un bolso gigante.
Me recosté nuevamente, prendí el cigarro y ofrecí uno a él, el lo prendió con mi encendedor y nos quedamos bajando de la nube en la que estábamos.
Ninguno de los dos nos tocábamos respetando el espacio de cada uno, cuando estaba disfrutando del post orgasmo, nada me hacía volver a la realidad, porque en ninguno mis delirios más locos yo terminaba en una cama con Edward, teniendo relaciones, algo se había torcido en todo esto.
_ Fue grande
_ Muy grande respondí
_ Abrázame
Rodeé su cuerpo con mi brazo, nos quedamos así, hasta que se fue quedando dormido, lo seguí unos minutos después.
El sol llegó a mis ojos, me encontraba bastante desorienta, preguntándome ¿Dónde estaba? Los recuerdos llegaron todos juntos y amontonados, temerosa gire mi cuerpo para ver el hombre que estaba a mi lado, mi hombre estaba en un placido sueño. Antes de que se despertara comencé a vestirme. Antes de irme bese su frente y hable en un susurró hacia él.
_No te acerques a mí por favor.
Continuara…
