Solo algunos de estos personajes son míos, otros son exclusivos de Stephenie Meyer.
Beta: Adriana Molina
Capítulo 7 Celos.
Conduje como un loco. Me había comportado horrible esta noche con ella, ¿tenía que enmendar mis errores, como podría hacer eso? debía haber hecho lo que ella me dijo. Solo puse mi mano en la pierna de Tania cuando se sentó, la iba a bajar luego como un caballero, pero Bella justo apareció y vio todo eso de nuevo.
El miedo se apoderó de mí, el aura que tenía era terrorífica por unos minutos vi mi vida pasar frente a mis ojos; estaba seguro que planeaba mi muerte. Había apretado un poco las caderas de Tania, pero era para darme un poco de valor, puede que haya sido mal interpretado ese gesto. Pero estaba jodido de miedo y no era el único en esa sala que quería salir corriendo de ahí. Ella era terrorífica, la había visto matar sin ningún tipo de contemplaciones.
Por fin había llegado a un lugar donde estacionar, ella se había quedado dormida de tantas vueltas que había dado, al menos no me daría problemas al bajar. Sabía que ella era difícil de despertar. Estacioné el carro, fui por ella y la cargué, abrió sus ojos, pero los volvió a cerrar acurrucándose en mi pecho. Sonreía como un loco la tenía de nuevo. Coloqué seguro a mi auto y la llevé como novia… (es mi novia solo que aún no lo sabe).
Fui atendido con urgencia por la dama dormida que tenía en mis manos, la situación era un poco sospechosa. Llegar a un hotel con una mujer en los brazos, pero mostré mi placa y no hicieron más preguntas.
La llevé por el ascensor, ella en ningún momento se despertó. El botones me abrió la puerta, me esperaba en la puerta para una propina, deje a Bella en la cama y pase diez dólares a penas se fue cerré la puerta.
La desvestí, imaginaba muchas cosas para no mancillar su cuerpo con mis sucias manos, pero estaba tan lleno de ella… la dejé en bragas y una polera sin el corpiño. Esto sería una tortura, pero no haría nada estando dormida. Me saqué la ropa quedando en bóxer, no podía dormir… estaba excitado, tenerla tan cerca y no poder tocarla.
_ A la mierda
La atraje hacia mi cuerpo así la tendría, aunque sea en mis brazos, ella se acurrucó en los míos dejando su cabeza en mi pecho.
Tenerla así me hacía sentir bien, demasiado bien. La quería para mí. Pasé muchos años sin ella por idiota, nunca la debí haber dejado cuando éramos adolescentes; pensé que estaba haciendo algo por ella, porque estaba destrozado, tan roto, no la quería en mi mierda. La destrocé, la humillé, la herí, ¿todo para qué?... para que se mantuviera lejos, muy lejos de mí.
Pero no me di cuenta del daño que le hice a ella y a mí mismo a lo largo del tiempo. El vacío que había en mi corazón, en mi cama, en mi cuerpo, y en mi alma destrozada.
Ella ha reparado algunas cosas con su solo presencia, ha logrado lo que ninguna mujer ha podido en todos estos años. Si lo hubiera sabido antes… que solo la necesitaba a ella, muchos dolores se pudieron haber evitado, incluyendo esa fiesta, si hubiera ido con ella a Florida como ella dijo, estaríamos casados y con una linda niña o con un niño como Thomas.
Dormir con ella en mis brazos fue fácil, solo su olor, su hermoso olor, era suficiente somnífero para caer en los brazos de Morfeo.
Desperté desorientado, pero sentí una pequeña presión en mi cabeza, abrí los ojos y tenía la mirada de Bella en mí.
Diablos estaba enojada_ Trague saliva
_ ¿Dónde me trajiste?
La valentía de anoche… ¿dónde se había quedado? se veía tan fantástica y hermosa, mi cuerpo se levantó por sí solo.
_ Te quedaste dormida, te traje a un hotel
Se miró debajo de las cobijas y me apresuré a contestar… me daba miedo.
_ No pasó nada, solo te desvestí para que estuvieras cómoda _Dije apresuradamente
_ Lo se…
_ Siento lo de anoche, no fue mi intención simplemente las cosas siempre salen mal.
Se quedó en silencio, supongo que, meditando sus palabras, o lo que sea que pasara por ahí, como quisiera poder leer sus pensamientos.
_ Si vuelve a suceder Edward, me pierdes. No volverás a saber de mí. El tiempo que estemos juntos te quiero solo para mí
_ No volverá a ocurrir mi Bella, te lo aseguro, pero te digo lo mismo… no habrá nadie más, no te quiero cargar de nuevo en mis hombros.
Ella me dio una dulce y tímida sonrisa, en unos momentos sentí que la chica de catorce años estaba en mi cama, un rubor en sus mejillas, la hacía ver tan adorable.
No pude contenerme y la abracé… recordando los momentos perdidos. La amaba tanto; ella era mi diosa, mi princesa, tan fuerte, tan… mujer, no se parecía en nada a las mujeres con las que había estado antes, es que ni siquiera se podía comparar.
_ Tengo Hambre
La miré… era cierto, no habíamos comido nada desde ayer en la noche, giré mi cuerpo sobre la cama y llamé para que nos trajeran el desayuno a la habitación.
_ Pronto traerán el desayuno
_ Mientras voy al baño
Cuando se levantó con esas pequeñas y hermosas bragas donde quedaba expuesto su trasero al aire, bailando, burlándose de mí. Como iba a sobrevivir sin tocarla, no lo sabía.
Al volver, se metió de nuevo bajo las sabanas y fue mi turno de ir al baño, la incomodidad de lo que tenía entre las piernas; iba ser muy complicado mear sin ensuciar el inodoro, así es que lo hice en la ducha. La escuchaba reírse, seguro estaba hablando con alguien, quería saber quién la hacía sonreír de esa manera. Los celos se apoderaron nuevamente de mí, nunca fui celoso, pero con Isabella siempre lo era, la quería marcar, que todos supieran que ella era mía.
Llegué al cuarto, y ella seguía hablando con la persona que la estaba haciendo reír. Tocaron la puerta, ella me hizo una señal para que fuera abrir. Como el esclavo que soy de ella fui a recibir el desayuno, pero me cercioré primero que su cuerpo estuviera bien cubierto, solo yo lo podía mirar.
Recibí el desayuno, se veía exquisito, Bella no prestaba atención, estaba perdida hablando con ese desconocido, porque estaba seguro que era un hombre ¿quién más podía ser? Una sonrisa perversa se formó en mi rostro, estaba seguro que Haría que su atención volviera a mí.
Fui hasta ella, su mirada estaba en mi pene listo y dispuesto para ella, en estos momentos me importaba bien poco mis traumas, quería que lo tocara. Estaba en una habitación de hotel y la iba aprovechar al máximo.
La despoje de las sabanas que la protegían de mí, escuche como protesto, pero me importo poco. Tome una frutilla del desayuno, y la coloque en mi boca y la lleve a la suya ella respondió y la mordió, el jugo de la frutilla chorreo por la comisura de sus labios, escurrió por su cuello, seguí el camino, me incline y pase mi lengua sacando el último rastro de jugo.
_ Tengo que cortar te hablo luego… si nos vemos pronto
_ ¿con quién hablabas?
_ Con mi hermano
Eso calmaba un poco mis celos, pero igual estaban ahí, sentir celos por un hermano y uno tan pequeño como Thomas estaba mal, pero ella sonreía para él, sus sonrisas debían ser todas mías.
Pero me quedé callado, no dije nada, porque era absurdo; no podía comparar el amor de un hermano al de novio "no novio"
La besé tan necesitado que, ella lo devolvió de la misma manera, éramos las mismas bestias, pero a la vez diferentes. Ella era mucho más peligrosa, pero me encantaba, iría con ella a su infierno si me invitaba. Nuestras lenguas luchaban por tener el control del beso. Nos separamos para tomar un poco más de aire. Podía sentir su corazón desbocado a través de mi mano, que estaba en su pecho.
_ Está por salir de tu pecho Isabella… me gusta_
Volví a ella antes de que respondiera, coloque mis manos en sus caderas y agarré los costados de sus bragas y las rasgué, saque de su lugar que ocultaba lo que me pertenecía desde los quince años. Ella era mía como yo de ella.
En estos momentos me sentía en la gloría, ella me dejaba dominarla, aunque sabía que ella podía fácilmente convertirme en su juguete, esa palabra me molestaba de alguna manera, pero lo ignoré, no pensaría eso en estos momentos.
Abrí sus piernas, y me deleité con su olor cuando llevé mi cabeza en medio de sus piernas, olía su excitación. Ronronee en ese lugar sabroso, no pude evitarlo y pase mi lengua completa donde estaba dándole su placer. Era glorioso sentir como ella se estremeció ante el contacto con mi lengua y su vagina.
Palmeé su vagina suavemente para mandar otra ola de placer a su centro, donde sus líquidos fueron mucho más de lo que tenía en mi boca.
_ ¿cómo pude vivir tanto tiempo sin esto?
No hubo respuesta de ella, el daño que había hecho la convirtieron en alguien fría. Solo estaba disfrutando el ahora de lo que estaba dando. Sus ojos no transmitían más de lo necesario. La mirada angelical que a veces podía encontrar desaparecía tan rápido como llegaban, colocando ese escudo que la fortalecía y la hacía grande entre el universo completo.
Agarré mi pene y lo ubiqué en su entrada, y de un empujón estaba llenando sus paredes, empecé a moverme, sacando gemidos placenteros de mi "mandona", me movía suavemente disfrutando todo lo que podía, luego aceleraba mis embestidas, tomando entre mis manos sus senos, que poca atención había dado.
_ No has dicho nada
_ No estoy en condiciones de hablar, sigue con lo que estás haciendo, no te detengas
_ A sus ordenes
Seguí con hacer llegar a mi chica al placer, estaba cerca, demasiado, lo sentía, tenía que acelerar mis movimientos, si no quería llegar antes que ella. Fui duro, muy duro, ahora estaba gritando, y blasfemando. Pronto ella pudo hacerlo y segundo después entregué todo es su profunda cavidad.
Saque mi pene con cuidado, restos de mi semen salieron del interior de su vagina… estaba fatigado, pero, podía empezar de nuevo cuando se normalizará mi corazón.
Las palabras no salían de nuestras bocas, solo nos quedamos mirando el techo disfrutando del placer, que sentíamos.
_ ¿Qué harás en tus vacaciones Edward?
_ Estar contigo a eso vine
_ ¿Quieres irte de viaje conmigo?
Me senté en la cama a mirarla, ella me estaba preguntando si quería viajar con ella; seguro tenía el viaje planeado, después de todo yo había venido a interferir con sus planes, pero no la dejaría sola para que otro pudiera acercarse a ella.
_ ¿Cuándo nos vamos? Y ¿A dónde? _ le pregunté entusiasmado.
_ Mañana a Hawái
_ No tengo pasajes… nada
Comencé a pensar cómo solucionar el problema, tenía algunos ahorros, pero no me alcanzarían para hacer ese viaje, estaba algo decepcionado tendría que declinar.
_ Tengo un pasaje extra, si aceptas venir… entonces tengo que hacer una llamada para cambiar el nombre del pasaje.
_ Te lo devolveré _ le dije en un susurro
_ No es necesario _ negaba con la cabeza
Nos vestimos para irnos, necesitaba muchas cosas que arreglar para el viaje, estaba demasiado pronto, pero sería muy divertido. Era la oportunidad perfecta, la dejé en su casa, ella estaba sin bragas; lo que me tuvo todo el viaje a mil, pero me contuve de parar el carro y hacerlo.
En mi casa estaba mi hermano y su novia Rosalie, han estado juntos toda la vida.
_ Hola Edward, ¿Dónde andabas, hiciste un espectáculo anoche?
_ Hola ¿Cómo sabes?
_ Estas en las redes sociales de cómo te llevaste a la hija del jefe de policía
_ Ella estará furiosa _ me pasé la mano por el cabello, realmente estaba asustado, porque si ella se daba cuenta, de que lo que sucedió estaba en las redes sociales, no querrá ir conmigo a Hawái.
_ Es lo único que te preocupa, yo estaría más preocupado por su padre.
_ No tengo tiempo para eso, tengo que ir de compras, me voy de viaje a Hawái.
_ Estas hablando en serio ¿Con quién?
_ Con Bella, estoy de vacaciones_ tenía que ser positivo y esperar que hubiera un milagro.
Corrí por las escaleras a mi cuarto; necesitaba ver que tenía para llevar a un clima cálido y soleado como Hawái. Solo tenía sudaderas y playeras sin mangas, tenía que ir a comprar bañadores, pantalones cortos para salir y otras cosas más.
El único lugar paras comprar sin ir a Port Engels es en la tienda de Newton, fui a comprar lo que necesitaba para el viaje.
_ Son cincuenta dólares
_ Agrega este protector solar Jessica
_ ¿Dónde vas?
_ Me voy de vacaciones a Hawái con Bella. _ Eso lo dije mirando a Newton
Si, fue a propósito, lo quiero lejos de mi chica y eso incluye sus pensamientos indecentes hacia ella, no puedo leer los pensamientos, pero es un libro abierto y sé qué fantasea con ella.
_ ¿Te vas con ella? _ Me preguntó Newton
_ Si Mike. Bueno me tengo que ir… hay mucho que planear todavía _ Mike me miró como si quisiera matarme, yo lo único que hice fue sonreírle con suficiencia.
No pude quedar con Bella para pasar la noche, ella se negó, quería pasarla con su hermano en una noche de cine, ella lo prefirió, pero la tendría una semana completa para mi lejos de su "hermanito" y de todos los que quisieran estar al lado de ella.
Si pudiera la secuestraría y la encerraría, para que solo yo, pudiera estar con ella, pero nunca podría hacerle eso a ella, era mi hermoso sol, enfadado como estaba me quede dormido. Las pesadillas esa noche vinieron a mí.
_ Edward, así te llamas? eres hermoso. Me agarró del mentón _ Diego tráelo para mí
_ ¿Qué me harás? Suéltame…_ gritaba
_ La pasaremos bien niño. Te harás hombre
Se comenzó a desvestir quedando completamente desnudo con su pene erecto, estaba jodido de miedo.
_Agárralo
Desperté agitado y sudoroso, tome una de las pastillas de mi velador y agarre el vaso de agua de mi mesa de noche.
Ya no podía dormir estaba seguro de eso, me vestí. Iría donde Bella, ya no podía pasar una noche sin su calor.
Al llegar a su ventana agarré unas piedras y las comencé a lanzar como cuando era adolescente, me pregunto porque no la llame.
Abre la ventana con los ojos cerrados, la deja abierta para que suba, intuyo que volvió a la cama, cuando estoy adentro la cierro, es una noche fría y me meto en su cama, es más grande que cuando tenía quince.
La abrazo por detrás y escondo mi cara en su cuello mientras absorbo su olor; que me va dejando dormido.
_ Despierta Edward
_ mmm, cinco minutos más mami
_ Edward.
Fui golpeado con algo, desperté y un niño tenía la almohada que me golpea, lo miré de forma asesina a ese renacuajo.
_ Tienes que irte, vamos a llegar tarde _ Me dijo ella
_ Si mandona, ya me voy
Antes de saltar por la ventana la besé. Escuché el gruñido de ese niño, mientras yo reía por mi acto infantil.
Corría por el bosque, mi casa estaba detrás. Menos mal había dejado mi maleta lista. Me bañe rápido, cambie mi ropa y fui a la casa de Bella. Ahí esperaba un vehículo que nos llevaría al aeropuerto.
Era un viaje de cuatro horas a Seattle, dónde estaba el aeropuerto. Entre lágrimas y despedidas nos fuimos.
Tener cuatro horas con Bella era magnifico, la tocaba con discreción, no estábamos solos, no tenía suficiente de ella era mi droga; en algunos momentos la besaba.
_ No tengo suficiente de ti…
_ Estamos dando un espectáculo
_ No me importa que todos vean que eres mía
La reclamaba como mía y me iba asegurar en este viaje, que ella también lo supiera.
Llegamos al aeropuerto de Honolulu, pasamos por las puertas justo a tiempo para transbordar el avión que nos llevaría directo a Hawái. Media hora antes hicimos el Chequeo, pasamos los datos.
El viaje duraría entre 35 a 40 minutos, Bella había comprado pasaje en primera clase con asientos continuos.
_ ¿Por qué compraste dos pasajes? ¿con quién pensabas venir Isabella?
Sentía muchos celos, no me podía controlar, yo no era así, pero ella me transformaba en un tipo enfermo de celos.
_ Con nadie… no me gusta que se sienten a mi lado, así es que siempre compro dos pasajes.
Eso eran tan ella, siempre anti social, seguro no le gustaba el llanto de los bebés, no había nada más desagradable que viajar con un bebé llorando.
Ya estamos en nuestro destino, el sol nos llegó de pronto. Estábamos en la isla de Hawái, Bella se sacó la chaqueta revelando una hermosa playera gris, donde se marcaban perfectamente bien sus senos, ella sería mi muerte un día de estos.
_ Vamos a tomar un taxi _ Me dijo ella
Como el idiota que soy cuando ella me habla, caminé a su lado con nuestras maletas.
_ Vamos al Resort Alohilani
El taxista, tomo las maletas y abrió la cajuela y las echo dentro, abrí la puerta para ella y luego entre yo. No sabía dónde estaba ese hotel. En todo el camino se podía ver y escuchar el mar, bajé los vidrios del vehículo y entró la frescura de la playa.
_ Amo la playa Edward, un día tendré una casa cerca de la playa y la podré ver siempre.
Yo cumpliría ese sueño, tendríamos esa casa en la playa en la que quisiera. Me pregunto porque no estudie una carrera que me diera más dinero, así podría darle el universo entero.
El hotel era magnifico, me di cuenta que ella tenía dinero. Llegamos a la recepción y habló con la chica por la reserva a su nombre.
_ Waaa, es enorme _ dije totalmente asombrado.
La habitación era muy grande, si, definitivamente ella podía darse esos lujos, lo que me dejaba en clara desventaja ante ella. Nuestras maletas quedaron en el suelo. Entregué unos dólares al botones, era lo mínimo que podía hacer ante tanto lujo.
Me haría cargo de todo lo demás. Me aseguraría de eso… de pagar. La comida y cualquier cosa que ella quiera, aunque quede en la ruina.
La vi caminar hasta la terraza donde se podía ver el mar, la seguí colocándome detrás de ella, la abracé disfrutando ese momento. La amaba tanto… ese pensamiento me desconcertó mucho, ella era la única que me calmaba, que hacía que mis pesadillas se volvieran sueños hermosos a su lado.
_ ¿quieres ser mi novia Bella?
Ahí estaba… se lo había pedido, había sido valiente, esperaba que me respondiera, que me dijera que me amaba, pero no pasaría, la conocía demasiado bien; la primera vez que me dijo eso, yo rompí su corazón.
_ ¿Por qué?
No me esperaba esa pregunta, era lógico imbécil. Siempre tiene que haber una razón; obviamente la razón principal no podía decírsela.
_ Te quiero tener a mi lado, me haces bien, soy mejor a tu lado, siempre lo he sido
_ No lo sé Edward. Somos diferentes y no quiero lastimarte, no soy la misma chica que conociste
No me importaba… la quería, aunque fuera un demonio con cinco pies o una bruja endemoniada.
_ No me importa quien fuiste en el pasado, te quiero como eres ahora
_ Soy un dolor en culo Edward. Te sacare muchas canas en ese hermoso cabello.
_ Sácame todas las que quieras
La giré y la besé con todo el amor que podía transmitir, ese era mi regalo y no podía decirle cuanto la amaba, pero si se lo demostraría.
_ Dime que sí
_ Sí, seré tu novia
_Me has convertido en el hombre más feliz del mundo _. Le di un beso que la dejé sin respiración _Anda tenemos que ir a pasear por esa playa. Te haría el amor en esa mullida y enorme cama, pero sería un novio desconsiderado _. Ella me miró y luego asintió con la cabeza.
Nos cambiamos de ropa, pero por separado, ella en el baño y yo en la habitación, por mí estaría con ella, viendo ese bikini que tenía que estar de infarto.
Cuando salió llevaba un short café mega corto revelando sus largas y hermosas piernas. Estuve embelesado mirando, me recordaba que sería un buen novio, y no la tendría encerrada en este cuarto hasta morir de cansancio por hacer el amor.
_ Vamos antes de que te espose a esa cama y no salgamos en toda la semana.
La muy descarada se puso a reír, agarró un bolso de verano donde puso la toalla. Nos fuimos de ahí, pero mis manos estaban por todo su cuerpo, hasta que nos montamos en ese ascensor. La tomé, la llevé a una de las paredes y la besé con toda mi necesidad y con todo mi deseo por su cuerpo hermoso.
Mi cuerpo completo estaba sobre ella, me movía simulando como si la estuviera montando; La apretaba, y recorría sus piernas. Me detuve cuando sonó la campanilla, entró una persona al ascensor, coloqué mi mano en la cintura de Bella y la llevé al final, me puse detrás y metí mis manos por debajo de su short.
_ Edward_ ahhhh
La tenía justo ahí, pero la solté nuevamente cuando entró alguien. Nos acomodamos, metí mi dedo a la boca probando su sabor. Ronroneé
_ ¡Estás loco! Lo sabías
_ Por ti, me tienes como desquiciado
Era cierto, estaba como un loco, estaba que la convertía en mi esposa, y solo hace unos minutos la hice mi novia, ¿qué lógica tenía?
El problema era que no quería dormir sin ella, la tendría toda la semana y… ¿qué haría luego?
La playa estaba al frente y entonces cruzamos la calle. Nos sacamos nuestras Hawaianas para sentir el calor de la arena. Estaba demasiado caliente, fuimos a buscar un lugar fresco para poder estar.
_ohhhhh-
Fue lo único que pude decir cuando se sacó la ropa y se quedó en un hermoso bikini color morado.
_ ¿Me quieres matar?
_ Aun me eres de utilidad
Algo en mi se revolvió, siempre sería de utilidad para ella, porque si fallaba en eso… No, mejor ni pensar en eso
_ Me aseguraré de ser siempre de utilidad, entonces… _ Me interrumpió.
_ Más te vale, por cierto… me colocas protector en la espalda no alcanzo. Pero sin hacer un espectáculo.
Eso era una clara invitación para tocarla, no me hice de rogar; tener su hermosa piel bajo mis manos era la gloria. Unté mis manos con esa crema y la esparcí por su espalda, me tomé el tiempo necesario y lo hice suavemente.
_ Agárrate el bikini voy a desabrochar los tirantes para la parte de atrás que falta.
Jadeé
Cuando se agarró sus dos perfectos senos, y ver como se los tocaba, hizo que tuviera una enorme erección. Desabroché los tirantes y pasé mis manos por su espalda, rocé levemente el contorno de sus senos. Pero me comporté como un caballero, era mi chica, mi novia. Y luego los abroché.
_ Listo mis preciosuras ya están seguras.
¿Desde cuándo era tan cursi? Con sus tetas desde el momento en que se volvieron mías y de nadie más.
¿Sera muy pronto si le digo que sea mi esposa?.
Continuara…
