Nota: Este capítulo fue corregido por Adriana Molina. Espero sus cariños saludos.

Capítulo 13

No recuerdo mucho de lo que paso, pero me siento tranquilo y relajado en donde sea que este, porque sé que no estoy donde debiera estar, aunque mi Bella está conmigo, pero no es ella, es la adolescente la que deje abandonada y fui cruel, ella me mira a lo lejos.

—Me arruinaste la vida Edward, soy una asesina por ti, he matado para ti y como me pagas… acostándote con Tanya.

—Yo solo quería alejarte Bella—dije desesperado

—No. Solo querías lastimarme, herirme, me has roto en tantas partes Edward, pero un Swan siempre protege a su pareja.

—BELLA

—Despierta te estoy esperando lo que queda de mí—. Ella se alejaba entre una niebla

—¿Dónde estoy? fue la primera pregunta que me hice a mí mismo.

Estaba en una gran cama, con una intravenosa, lo último que recordaba era que estaba, desnudo siendo golpeado por la gente de los Vulturi. El lugar me era desconocido, miré para todos lados hasta que vi una figura acostada en un sillón, era Bella.

—¿Ya estás despierto? —ella vino hacia a mi

Tenía ojeras en sus ojos, y podía ver su agotamiento. Me estaba cuidando todo este tiempo, empezó a comprobar como estaban mis signos vitales y otras cosas más; cuando me tocaba parecía que todo estaba bien, porque mi cuerpo comenzó a despertar, sabía que no podía, pero estaba demasiado caliente por ella.

—No vuelvas asustarme así, casi te pierdo de nuevo—la escuché y me sorprendió porque lo que dijo.

—Lo siento ¿Qué paso? —no pude evitar preguntar

—Acabé con todos tus enemigos eso es todo lo que puedo decirte. vivirás en paz por un buen tiempo, si no te metes en problemas.

Días después pude levantarme de la cama, ella me dejaba ver la televisión en el living acomodado el sofá cama, para que no tuviera que moverme mucho.

En las noticias salía que, el clan Vulturi había desaparecido, la policía pensaba que era un ataque terrorista.

Las palabras de Bella se hicieron eco en estos momentos "acabe con todos tus enemigos" … ¿a eso se refería?

Escuché que estaba abriendo la puerta, sabía que era ella, venía todos los días a la hora de almuerzo y comíamos juntos. Había traído pizza de almuerzo algo no muy nutritivo, pero sabía que no tenía tiempo para cocinar o comprar algo más elaborado, así es que no me quejé para nada. Había pedido mis vacaciones adelantadas obviamente no podía explicar mis heridas sin contar lo que paso, así es que tuve que sacarlas anticipadamente. ¡Adiós Bahamas!

La doctora me había dado de alta.

—Hola amor—saludé con mi mejor sonrisa después de todo se merecía el cielo.

—Hola Edward, ¿Cómo te sientes hoy? _ pregunta expectante mientras acomoda todo en la mesa.

—Estoy bien, sin dolor—respondí con sinceridad. Ella me cuido toda la semana por completo, tenía que reponerme, después de todo ella estaba embarazada.

—Eso es bueno, igual te revisaré

—Soy todo tuyo—lo dije con picardía. La verdad era que me moría porque me tocara.

El almuerzo estaba en la mesa, comimos en silencio. Pero no podía evitar no mirarla, me la quería comer completa.

—Deja de mirarme así, ya que no puedes hacer ningún ejercicio hasta que tus huesos se recuperen, así es que no te hagas problemas Edward—. Había un deje de burla en sus palabras.

Que tu novia sea tu médico, no es nada lindo, porque siempre te está deteniendo, sobre todo cuando quieres sexo después de pasar de un momento tan traumático.

—¡Bien! Acuéstate, voy a revisarte—me ordenó.

Después de revisarme y ponerme nuevas vendas y como fui un buen chico… me beso, aunque no me dejo tocarla.

Días después pude regresar a casa, fui muy bien recibido por Thomas quien me regalo un hermoso llavero de policía. Obviamente Bella no le dijo lo que me había pasado para el solo tuve un resfriado. Seth que era mayor, me instaló en el computador el último video juego de guerra que había salido en el mercado.

Ya en el lecho conyugal me sentía relajado, por fin podía tener a mi Bella en mis brazos, no podía tener relaciones, pero por lo menos podía tener su olor. Me gustaba dormir así con ella abrazándola, aunque el brazo amanecía muerto al día siguiente, pero estaba bien con ello.

Dos días después pude regresar a trabajar, me estaba esperando el caso de los Vulturi, tenía que investigar quien había sido. No puse mucha atención al caso de todas maneras, no iba a delatar a Bella. Así es que no tenía sentido todo eso, pero se necesitaba un culpable para que no hubiera sospecha siquiera sobre ella. Estaba realizando el último informe cuando a mi mesa apareció Jacob Black.

—Hola Edward, los chicos queremos ir a celebrar tu regreso, vamos por unas copas—me invito Jacob

Miré la hora, aún era temprano. Estoy seguro que mi linda Bella se enojará, pero ya encontraría una manera de tranquilizarla.

—¡Vamos! —tomo mi chaqueta y me uno al resto de los chicos.

Fuimos al bar que estaba a unos cuantos kilómetros de la estación, estaba de moda, la mesa donde estábamos pronto se llenó de cervezas. Necesitaba estar un rato con los chicos y relajarme. Los últimos días de mi vida habían sido tan caóticos. Por alguna razón me sentía libre, como hacía mucho tiempo no lo sentía. La angustia en mi corazón por lo que había vivido ya no existía.

Las compañeras de la estación también se habían unido a nosotros, pronto todo se puso más animado; teníamos el escándalo del siglo, y para ser más discretos pedimos una sala privada para no tener problemas con nuestra identidad.

—¿Se enteraron de lo que paso con la sede central? fue un escándalo de proporciones, creo que habrá muchos cambios en la estación—. Dijo una de las chicas

—¿Qué paso? —preguntó Jacob Black, yo estaba en silencio expectante de lo que tuvieran que decir

—La agente Swan fue ascendida a prefecto general, está a cargo de todo, el anterior prefecto se jubiló. La agente Miles no estuvo de acuerdo e intento atacar al prefecto Swan, pero ella fue más rápida y disparo en una de sus piernas. Ella es increíble, y no tiene piedad alguna para disparar.

Hubo una gran conmoción porque todos conocíamos a la agente Miles; era una chica de carácter fuerte, pero ahora estaba en un estado deprimente, lo más probable es que no pudiera seguir como detective por discapacidad.

—Me tengo que ir chicos algo sucedió—. Mire a Jacob el entendió donde iba.

Llamé a un taxi, quería llegar pronto a casa y ver como se sentía ella, aunque seguro estaba bien, ella era así, pero por dentro era otra cosa la conocía muy bien; ella estaba tan rota como yo.

Llegué a casa y la busqué con la mirada, la encontré en la cocina tomando un helado de chocolate y almendra. Me acerqué a ella y simplemente la abracé. No dije ninguna palabra, también entendía por qué lo hizo, ella estaba embarazada.

—Hiciste lo correcto—dije sin dejar de abrazarla

—NO iba a dejar que nos lastimara esa mujer—me respondió con la cuchara en la boca.

Thomas se unió a comer helado, Bella casi nunca le negaba nada. Así es que a las nueve de la noche estaba con un helado de chocolate y almendras.

—Bella, mañana podemos ir al parque de los juegos mecánicos

—Sí, mañana tengo libre

—Súper—comenzó a hacer el baile de la victoria.

—Me uno a ustedes, de todas maneras, ella no puede subirse a los juegos— respondí dándole un beso a Bella que me supo a chocolate.

—Cool, voy a mi cuarto a ver todos los juegos que hay.

La familia pronto se unió al parque. Era raro los días donde no habían muertos o secuestros.

Somos una pequeña familia de cuatro, claro contando al que era solo un pequeño porotito.

—Aun no te he felicitado por tu ascenso mi Bella—le dije abrazándola

—Si. Pero hay un problema—me miró a los ojos y haciendo un hermoso puchero

—¿Cual? —le pregunté

—me debo de ir a Los Ángeles, la sede central de la prefectura esta en Malibú

—Malibú, siempre he querido vivir ahí ¿cuándo nos vamos? —le di una sonrisa pícara

—¿Te iras conmigo? —ella preguntó un poco vacilante

—Claro, ¿todavía lo dudas? no volveré a dejarte Bella, somos una familia ahora, pediré mi traslado a Malibú— increíble me voy a la playa.

Antes de lo imaginado Bella, Thomas y yo estábamos en un avión rumbo a Malibú. Nos teníamos que presentar en nuestros trabajos la próxima semana. Nos dieron un tiempo para instalarnos en una casa que nos facilitaron y que tenía una vista increíble al mar. En un principio, nos querían dar un departamento; pero cuando ella me presentó como su novio y les informó que teníamos un hijo, pues no había discusión para una casa. Luego, nos casamos porque no podíamos vivir juntos sin estarlo. Ahora, Bella, era oficialmente mi esposa.

Quería adoptar a Thomas, aunque sus papeles estaban un poco demorados, pero estaba seguro que pronto el también sería un pequeño y hermoso Cullen. Thomas había elegido la segunda habitación más grande; al igual que la principal que estaba en el primer piso; cada habitación tenía su propio baño y closet.

la hora de paz, Thomas ya dormía, Bella y yo nos instalamos a ver una película por extraño que pareciera no vimos una violenta si no una romántica.

—¿Cómo quieres que se llame nuestra bebé Bella? —le pregunté mientras ella apoyaba su cabeza en mi hombro

—Sara, me gusta y a ti?

—Sara Esmeralda Cullen, suena bien, me gusta

Acaricié su vientre y llamé a mi bebé por primera vez y fui recompensado con una patada, eso significaba que el nombre que habíamos elegido para ella era de su agrado.

—Di su nombre—dije esperando que la pateara igual

—Sara Esmeralda Cullen —dijo con un brillo en sus ojos—Edward, se nota que si le gusto.

Cuando Thomas se enterará que nuestra bebé se movió seguro haría un berrinche porque no lo esperamos.

Pasó una semana y con ello a nuestros trabajos. Thomas ingreso a la escuela en Malibú, así es que todo estaba bien. Bella mi hermosa esposa se veía increíble con su nuevo uniforme. Como ya estaba en un estado avanzado no me atrevía hacerle nada. Pero lo único quería era apoderarme de ella y llevarla lo más lejos que se pudiera para hacer el amor con ella.

—Si no estuvieras embarazada Bella, te llevaría a casa y no te dejaría salir hasta dentro de una semana, estos meses son una tortura

—Solo quedan dos meses Edward, aguanta un poco más—sabía que ella también estaba desesperada.

—Lo haré, pero me cobraré todo esposa mía, no podrás escapar de mí.

Solo hice lo que podía hacer, besarla y apretarla junto a mi cuerpo, aunque su gran barriga era un impedimento para todo lo que deseaba hacer con ella. Quería muchos hijos, pero la abstinencia no me estaba gustando para nada.

Pronto llegó el gran día. Mi familia había viajado y la de Bella también todos querían conocer a nuestra hermosa bebé. Fueron largas horas de parto hasta que ella apreció, la vi por primera vez, tenía los ojos de color gris, me dijeron que cuando avanzará el tiempo se definiría su color natural. Coloqué a Sara en el pecho de Bella para que la sintiera, su gran trabajo había traído grandiosas consecuencias.

—Es hermosa tiene el cabello parecido al tuyo cobrizo—lo dijo embelesada mirando a nuestra beba.

—Seguro será una buena combinación con el tuyo Bella—le dije mientras le daba un beso en la frente.

Las enfermeras tomaron a nuestra hija para asearla y vestirla y a mi esposa la llevaron a la habitación para que se recupera. Seguí a la enfermera hasta que la dejo en su cunero donde había muchos bebés más, la familia de Bella fueron los primeros en entrar a verla a través del cristal.

No podía dejar de mirarla, era fascinante lo hermosa que es y sobre todo era toda mía bueno de Bella también, pero se había convertido en mi pequeña adoración.

Mi esposa estaba instalada en una habitación VIP con doble cama para poder acompañarla, pagué ese servicio, no la quería dejar sola en ningún momento. Ella se veía bien, estaba descansando luego le trajeron a Sara para que le diera de comer. Hice que salieran todos de la habitación no iba a dejar que nadie mirara mis tesoros eran solo míos. Solo se los estaba prestando a Sara por un tiempo.

Verla amantar fue maravilloso sentía que mi corazón se salía desde adentro, mirar como mi bebé succionaba el pezón de Bella me gustaba verlo. Mi esposa era magnifica podía darle de comer a mi hija la iba amar eternamente.

POV Bella

Por fin estaba en casa. Pasaron tres días en los cuales estaba en esa habitación prisionera sin poder moverme sola porque si no estaba Edward era una enfermera, lo único que quería un poco de privacidad. Mi hija Sara nació completamente sana eso me tenía bastante contenta y estaba feliz, mi hijo Thomas, no dejaba de mirar a su hermana, la cuidaba siempre como un halcón. Por fin pude darme un baño sin que nadie me estuviera mirando, cerré la puerta con seguro. A la bebé la dejé al cuidado de los dos varones de la casa mientras me duchaba.

Edward trajo a una señora para que me ayudara en casa, iba a estar al menos ocho meses para cuidar a Sara antes de volver al trabajo. Algunas cosas solo las podía hacer yo, así es que los guiaba desde mi hogar. Poco a poco me fui recuperando y mi vida estabilizando. Estaba mirando a mi hija y vi que sus ojos eran verdes como los de su padre, pero tenía un pequeño tinte café en ellos; recordando que no la había hecho sola.

—No te acerques a mi Edward—advertí con una sonrisa pícara.

—¿Cuando te hecho caso hermosa esposa? han pasado meses que me tienes sin agua me muero de sed.

Me cargó al estilo princesa y me llevó a la cama, se posesiono arriba mío. Después hicimos el amor de una manera desenfrenada. Edward estaba imparable habían pasado meses desde la última vez que lo hicimos. Me había dejado completamente agotada y sin energías de nada. Me cargó en sus brazos y me ayudo a darme un baño para que durmiera más cómoda.

Todos los días salíamos los cuatro a la playa para tomar el sol. El que siempre llevaba el carrito era Thomas que se proclamó el chofer personal de Sara y a ella no le molestaba tener la atención de todos.

Me senté en una roca a escuchar el mar mientras veía a Edward y a los niños jugar. Esta es la vida que jamás soñé. Sabía que no la merecía por todas las vidas que cargaba en mi espalda. Pero de alguna manera había sido bendecida con esta familia. No esperaba que ninguno de ellos quisiera acercarse a mí, me sentía tan sucia, porque mis manos estaban llenas de sangre, pero aun así ellos estaban conmigo y yo estaba feliz.

—Bella, ven—grito Edward sonriendo

—Ya voy—todo iba a ir bien con mi familia

Fin