Naruto No me pertenece

Capítulo 3: Equipo

Ese día.

Era el día.

Era el día momento.

Una oportunidad.

Solo una.

Hinata se había palmeado ambas mejillas con sus manos mientras se veía en el espejo. Si bien aún era una niña, era una niña que estaba a punto de entrar al mundo ninja. Ese día seria su examen para ser un genin, por lo cual debía tomar aire y hacerlo lo mejor posible. Puede que no fuera la mejor de la clase, pero definitivamente no era la peor de ella. Habían genios claramente como Raiden y Aki, también Rigel quien era un usuario del elemento cristal o Megumi que destacaba con Taijutsu casi al nivel de Raiden.

Natsuko también parecía tener mucho talento, aunque solía ser opacada por su hermano mellizo.

Negó con la cabeza.

Tenía que preocuparse por ella hoy.

Miro el reflejo de una niña en el espejo.

Su cabello era largo por los hombros con un flequillo algo largo en su derecha que tapaba algunas cicatrices. A su lado izquierdo si bien tenía flequillo era algo disparejo. Tenía una camisa de cuello alto sin mangas de color gris, junto un pantalón ninja por debajo de sus rodillas de color azulado como sus zapatillas ninja. El porta shuriken en su pierna derecha. Sus ojos morado claro, habían parecido casi más claros con el tiempo casi alcanzando a un gris con lila, tenía pupilas, pero para su horror se parecía mucho al color del clan Hyuga.

Si bien no era la más alta de la clase, podría hacerlo, ella había aprendido los jutsus. Podía hacerlo.

—Gambate—se dijo a sí misma.

Escucho un bufido de parte de Kurama, que parecía a burla que la hizo sonrojarse.

Para ella Kurama era un amigo importante, su primer amigo y único hasta el momento, si bien con algunos compañeros de clase claramente compartía cierto grado de camarada, nadie era un amigo de ella. Nadie la visitaba cuando estaba enferma o la conocía fuera de la academia, pero era al menos algo a ser odiada, suponía. En cambio Kurama siempre estaba con ella.

No es que ambos lo hubieran pedido.

Pero era lo que tenían.

Kurama claramente no parecía contento con su persona, pero con 4 años de su presencia, parecía incluso tolerarla, a veces hablaba (aunque fuera solo para burlarse) con su persona y cuando tuvo nueve años siempre dejaba una de sus colas salir de la jaula para que ella se tirara sobre esta a dormir.

Cualquier hubiera tenido miedo de dormir con una bestia que puede matarte.

Mentalmente.

Pero matarte.

Pero sentía tanta tranquilidad al estar con Kurama, que no importaba que la matara, siempre y cuando le diera algún contacto físico, nadie parecía querer hacerlo fuera de batallas.

También Kurama no le robaba chacra, en su lugar en ocasiones cuando entrenaba demasiado hasta vaciar sus bombas de chacra, este le daba aburrido diciendo que si era un blanco fácil moriría, al igual que él. Kurama siempre decía que en cierta forma la cuidaba porque ocupaba que estuviera viva para robarle el control.

Pero nunca realmente lo intento.

Tal vez era Tsundere.

Un gruñido en su mente le hizo correr a sus clases por los tejados, el haber crecido también le dio más habilidades que antes. Kurama no solía entrenarla, pero en ocasiones le indicaba cosas para mejorar el control de chacra.

Lo cual era bueno.

.

Hatake Kakashi no quiere ser un profesor, pero ha sido un pedido especial de su anterior profesor. Tal parece que Minato no imagino ni un segundo que Hinata no fuera a pasar el examen para ser genin. Si bien Ebisu no parecía contento con cuidar de la niña mientras era profesor, está claro que no es imparcial con lo que respecta a esta. Ser profesor significaría no ser más ANBU y dejar la custodia de Uchiha Obito a otro ninja. Lo cual no era un problema, durante años su anterior compañero solamente pasaba dormitando en la celda, a veces sonriendo y en otras viendo a la nada, como si esperara algo.

Pero es cierto que Hinata ocupa un maestro que no la discrimine para poder sacar más su potencial.

Además se lo debe a Hana.

Frustrado termino aceptando y esperando para ver a su nuevo equipo ninja, llegando demasiado temprano, no queriendo llegar tarde.

Porque eso hacía Obito.

El mismo Obito que está encerrado en la cárcel de alta seguridad, con miles de sellos y cadenas que contienen su chacra.

Él ya no puede ser como este, si bien lo había intentado ante la muerte de Rin, el volver a verlo en ese estado, hace que todo cambie. No es tan estricto a las normas cuando es niño, pero tampoco puede ser despreocupado cuando su ex mejor amigo está a unos metros de él como un maniaco lleno de sangre. En su lugar parece un ninja indiferente que sigue las normas ninja, pero que daría cualquier cosa por salvar a los suyos.

Se parece a su padre en realidad.

Al entrar al salón ve que otros profesores ya han aparecido para tomar el cargo de sus alumnos.

Pero él ve los suyos.

Raiden Uchiha, si bien era del clan Uchiha, era un hijo de un miembro no tan importante. Parece destacar en su clase siendo el número 2 del grupo, aunque según su profesor no parecía demostrar mucho de su uso ocular, a pesar que claramente lo había despertado. Cabello negro similar a Shisui, ojos algo más claros que otros negros del clan, con mirada algo aburrida.

Natsuko Tetsu, había sido elegida para ese grupo porque ha recibido algunas burlas de sus compañeros, pero sus nuevos compañeros parecían ajenos a eso por lo que sería bueno para ella. No es tan prodigio como su hermano mellizo, pero tiene un talento decente para Taijutsu y parece buena usuaria del elemento fuego a tan corta edad. Su cabello castaño claro está sobre sus hombros y ojos dorados parecen algo nerviosos.

Por ultimo esta Hinata Hyuga.

La ve unos segundos, esta algo alejada de todos, con esa mirada amable de su madre y expresión calmada que hacen que algunos recuerdos lleguen a su mente.

—La vida es preciosa Kakashi, tu padre te amo con todo su corazón, al igual que yo también te quiero y por eso siempre te vamos a cuidar—

Ese día se había burlado mentalmente de las palabras de Hana, si su padre le hubiera querido y cuidado, no se hubiera matado. Pero solo la mirada cálida de ella logro calmarla, de hacerle ver que no todo era malo, que si tenía a Hana como sus camaradas no era malo.

Pero ella también le dejo.

Si no fuera porque Minato y Kushina estaban con él.

Probablemente también hubiera caído en desesperación.

—Equipo 9—llamo con voz fría y cortante.

Los tres niños voltearon a verlo, antes de seguirlo.

Noto de reojo que algunos niños voltearon a ver a Hinata, algunas eran niñas que no la veían con malos ojos, así que tal vez no todo fue tan malo cuando no pudo cuidarla por ser resignado a cuidar a Hinata.

—Buena suerte mi rival—grito una niña de cabellera naranja de forma ruidosa.

Si no se equivocaba esa era Megumi, quien había terminado en el mismo equipo del prodigio Aki del grupo y una chica de cabellera larga blanca, algo ondulada con mechones azulados. La sobrina del vendedor de Ramen que solía visitar con Kushina cuando era niño.

Hinata se escalofrió, antes de sonreír tensa y salir casi corriendo del lugar.

Ellos serían su primer equipo para cuidar.

Intento ignorar lo que suponía haber estado en ANBU todo este tiempo, ya que era hora de empezar de nuevo.

.

Había sido duro, ver a los padres felicitar a los niños luego de graduarse, como espero no había sido la mejor de su clase, pero Ebisu tampoco la había humillado cuando le dio la banda para ser una ninja. Banda que ahora estaba firmemente en su frente para demostrar que sería una ninja que protegería a la aldea. Kurama no parecía encontrar sentido en que quisiera proteger a los aldeanos que tanto le odiaron, pero entre esos aldeanos habían niños inocentes como su hermana, quien no había visto en años desde la vez que descontrolo el chacra de Kurama, pero iba a protegerla. Los niños que eran inocentes de las acciones de sus padres, quienes no deberían recibir odio como ella.

Los protegería.

Sería la ninja más fuerte de la aldea.

Para protegerlos.

Pero tener a Hatake Kakashi como profesor, el famoso ninja copia despiadado con sus rivales en el campo de batalla.

La puso nerviosa.

Natsuko y Raiden nunca se habían burlado de ella, lo cual también era un punto, aunque tampoco había hablado con ellos, lo que restaba el anterior punto.

Pero era una oportunidad.

Tendría más amigos.

Kurama bufo algo molesto, pero ella sonrió.

Era un nuevo inicio.

—¿Prueba?—pregunto Raiden demostrando que podía hablar.

Pero ella lo ignoro por estar sorprendida, ya que pensaron que la prueba en si ya había sido pasada, pero el ojo frio de Kakashi demostraba lo contrario.

Sobre todo cuando saco dos cascabeles.

.

No eran un equipo.

Eso quedo perfectamente claro cuando comenzaron a luchar contra Kakashi por la búsqueda desesperada de dos cascabeles. Lo cual numéricamente había estado mal desde el inicio, era claro que solamente dos de ellos podrían continuar para ser ninjas y uno fallaría. Natsuko y Raiden se habían lanzado al ataque, dejándola a ella algo retraída a su espalda. Si bien estaba buscando también alguna forma de conseguir el cascabel, era triste pensar que sin duda no serían amigos.

A este paso.

Ni siquiera compañeros.

Hizo una mueca de dolor cuando una de las trampas atrapo de forma inútil a Raiden de cabeza y Natsuko tenía la cara negra.

Eso era lo peor.

Kakashi si bien serio, claramente no los tomaba en serio ya que no había dejado de leer su libro.

Frustrante.

Tal vez de alguna otra forma.

Raiden ágilmente con el lanzamiento de una shuriken volvió a ponerse sobre sus pies y Natsuko solamente limpio su rostro de forma aburrida. Estaban cansados de haber perseguido al ninja por casi una hora y estaban cerca de la hora final de la prueba.

Ocupaba hacer algo.

Pero a diferencia de como hablaba con Kurama, en realidad no era buena hablando con otros.

—Eto—dijo levantando su mano tímidamente, ganando la mirada de sus dos compañeros, trago saliva viéndolos fijamente.

No parecían odiarla, más que todo era indiferente, claramente con el pensamiento de ganar la prueba. Pero al menos no parecían haberla despreciado desde que formaron los equipos. Algunas chicas la habían visto mal por estar en el equipo del todo poderoso Raiden, Pero sus dos compañeros en realidad no le habían visto con desprecio, pero tampoco parecían muy interesados en su persona.

No eran malas personas.

Apretó con fuerza los puños.

—Esto…claramente es un trabajo en equipo, Kakashi es un jounin nivel ANBU, si no trabajamos juntos no podríamos tener los cascabeles—expreso intentando mostrar una seguridad que no tenía cuando hablaba con otros.

Su voz suave y nerviosa.

Negó internamente ante las risas de Kurama.

Ella debía hacer algo.

—Claramente ocupamos trabajar en equipo, pero al hacerlo alguien quedara por fuera…no creo que sea bueno dejar alguien por fuera, quien merezca el cascabel lograría conseguirlo por su cuenta y así nadie podría reclamarle—expreso Natsuko viéndola fijamente con firmeza.

Tenía razón.

Si ellos ganaban por su propia cuenta, ella no debería reclamar nada.

Pero aun así.

Miro al suelo algo frustrada.

—Pero no parece que tengamos éxito—expreso Raiden viéndola fijamente como si leyera la mente.

Volteo a verle sorprendida de que este admitiera sus dudas con tranquilidad, este al ver su reacción chasqueo la lengua antes de ver a Natsuko.

—Tiene razón, solos no podemos detenerlo—le dijo con una mano extendida intentando dar su punto y voz aburrida.

Natsuko hizo una mueca frustrada.

—¿Quién quedara fuera cuando los consigamos?—gruño claramente no conforme con el plan.

Los ojos de Hinata se abrieron levemente al notar que ambos no la habían descartado al inicio como pensó que pasaría, ambos no habían supuesto el aprovecharse de su persona y claramente desecharla como cualquier otra persona que no tuviera asco podría hacer.

Sonrió levemente.

Se sentía bien formar parte de algo, aunque ese algo fuera apenas algo.

—Podemos decidirlo por suerte o en una pelea entre nosotros, lo importante ahora es conseguir el premio que tenemos frente a nosotros—dijo Raiden diplomáticamente.

Natsuko suspiro.

Hinata asintió.

Raiden mostro una leve sonrisa torcida.

.

No fue…tan malo.

Pensó Kakashi cuando los tres se disponían a por fin a trabajar en equipo. Claramente no era el equipo más equilibrado que conoce, pero sin duda tiene sus buenas formas. Es obvio que Raiden no es un luchador de primera fila, muy a diferencia de Natsuko quien claramente se lanza al taijutsu con buenas bases. Raiden prefiere los objetivos a larga distancia y tiene una buena puntería. Por otra parte Hinata claramente tiene una buena vista y tiende averiguar casi por instinto su siguiente movimiento.

La vida le enseño a prevenir que pasaría por supervivencia.

Si bien no parecía tener el ojo blanco del clan Hyuga.

Sus ataques eran fácilmente esquivados por ella.

Claramente no iba con intenciones asesinas, pero demostraban que eran un grupo prometedor.

Duraron otra hora en equipo, antes que Raiden a quien le había dado la posición de distancia, lograra conseguir los dos cascabeles. Si bien eran su primer equipo, eso significaba al menos que no quedaría tan mal. Una gota de sudor corrió por su nuca cuando los tres niños comenzaron a discutir algo sobre una pelea grupal para decidir quien tendría el cascabel, incluso aunque HInata parecía dispuesta a entregar su puesto, los otros dos niños estaban discutiendo sobre luchar.

Claramente sin dejarla de lado.

Miro fijamente a Hinata notando de inmediato un espíritu de sacrificio por el bien común.

Que no le dio buena espina.

—Todos pasaron—hablo Kakashi intentando eliminar la tensión cuando Raiden y Natsuko se vieron con una kunai en mano.

No quiso explicar sobre el trabajo en equipo, no quiso explicar sobre su padre, no quiso indicarles que en la vida real solo se tendrían entre ellos para salir con vida de una misión. Tampoco quiso entrar en el foso sin fondo de lo que significaba ser el superviviente de un equipo, el peso que carga en sus hombros y mucha oscuridad que tiene en su interior.

No ahora que eran un equipo.

Ellos lo aprenderían.

Como cualquier otro ninja…si sobrevivían.

Después de dejarlos descansar, una leve charla motivacional donde no dijo nada de su persona, llego la hora de presentarse. Debió hacerlo antes, pero quería probarlos primero, si eran dignos de ser ninja, si había esperanza si…había algo de su antigua amiga dentro de Hinata.

—Me gustan mucho las manzanas y entrenar con mi madre, me disgusta mucho la gente que no lucha por lo que quiere, Quiero convertirme en un ninja digno de mi clan—hablo Raiden con aire calmado y tranquilo.

El destello de Misaki, una buena Chunin que trabajaba para la policía militar, llego a su mente. La madre de Raiden era mayor que él, pero si bien ostentaba un rango menor, sin duda como cualquier otro Uchiha era digna oponente que siempre parecía calmada a la hora del patrullaje. El padre de Raiden sin embargo, había muerto poco después de su nacimiento.

Un fallo en una misión, si no se equivocaba.

—Me gustan mucho las armas y los proyectos de química—hablo Natsuko de forma calmada—prefiero que me digan Natsu, también me gusta mucho mi hermano mayor Shota—continuo con una leve sonrisa al decir el nombre de su hermano.

Kakashi pudo recordar al Jounin promovido el año pasado.

Un chico con el cabello claro como Natsuko y ojos dorados como Aki. Estos provenían de la familia Tetsu, una familia de herreros y no era de extrañar que el chico fuera el que poseía mejores armas entre sus misiones. También que fuera un gran combatiente con cada una de ellas y aprovechara su elemento tierra para sacarle provecho en el combate.

—No me gustan las cosas amargas ni los…ratones—mascullo eso ultimo por bajo viendo de reojo a sus compañeros, que no expresaron favor o en contra—mi sueño es convertirme en un ninja tan bueno como mi hermano mayor—expreso con ojos brillantes y una leve sonrisa.

Noto de inmediato que no menciono a sus padres, aunque recordando como su padre siempre mencionaba a Aki dejando a la niña de lado.

Tuvo una idea del por qué.

Sus ojos se posaron en la última integrante, quien trago saliva y se puso a jugar con sus manos con nerviosismo. Eso era diferente a Hana, la mujer calmada y serena que según recordaba de su padre, en las misiones siempre parecía relajada antes de desatar la furia Uzumaki ante sus enemigos, con seguridad.

—Me gusta el…ramen—musito por bajo, haciendo que todos la vieran con una gota de sudor por su nuca—no me gusta que lastimen gente inocente y mi sueño es ser un ninja que pueda protegerlos—añadió encogiéndose un poco en su lugar por la clara muestra de atención de otros.

Kakashi la miro fijamente, antes de suspirar.

No tenía a Hana frente a él.

Pero el destello de la mujer protegiéndolo a pesar de ser un ninja, con una sonrisa cuando su padre murió, lo hizo terminar la clase por ese día.

Mañana comenzarían las misiones.

.

—¡Estoy en un equipo que no parece odiarme!—cerebro Hinata en medio de su pasaje mental, haciendo a Kurama rodar los ojos.

Lo cual le hacía sentir molesto.

Había un Uchiha entre el equipo.

Si tan solo pudiera poner la mano sobre ese mocoso, lo mataría por lo que su clan le había hecho durante generaciones.

Inocente y ajena a sus pensamientos homicidas, la niña estaba saltando fuera de su jaula emocionada, no era de extrañarse, durante su infancia prácticamente había pasado aislada de los demás y no era hasta ahora, que parecía que alguien le hablaba sin vomitarla en el proceso. La imagen de la mocosa de pelo naranja que siempre retaba a Hinata, le hizo estremecerse.

Le recordaba en algo a Kushina.

Siguió viendo aburrido a la niña alabar a sus nuevos compañeros.

Gruño.

Ni que fueran tan buenos.

Su gruñido detuvo a la niña que lo vio con una gran sonrisa.

—Tranquilo Kurama-san, no importa que ahora tenga compañeros, tu seguirás siendo mi mejor amigo—indico esta sin quitar su sonrisa amable.

Entrecerró la mirada antes de darle la espalda molesto a la mocosa, quien soltó una leve risa cuando comenzó sentarse y tararear una canción, claramente cansada y a punto de dormir. Soltó un bufido antes que una de sus colas saliera de la jaula colocándose detrás de la niña, quien rápidamente de forma prácticamente por costumbre, se lanzó sobre esta y la abrazo con fuerza como si fuera un oso de peluche.

La primera vez que le había abrazado la cola, casi la mata de no ser porque la niña había esquivado todo con sus ojos e instinto, pero en lugar de enojarse, esta solo había sonreído.

Bufo cuando esta soltó un suspiro.

—Buenas noches…Kurama—susurro la niña antes de quedarse completamente dormida dentro de su mente.

Kurama la vio sobre su hombro, tan cerca de matarla y despedazarla con sus garras, tomando confianzas con él de dormir en su presencia.

La dejaría vivir por esa noche.

En su mente una voz similar a Shukaku le reclamo que eso lo había estado diciendo durante meses.

Que ignoro.

Porque solo tenía una cola.

Así que no importaba que dijera ese estúpido mapache.

.

Minato sonrió divertido cuando noto la mirada de completo horro de Raiden y Natsuko al ver las misiones que tendrían ese día. Kakashi solamente estaba de pie con tranquilidad y Hinata miraba detenidamente la misión de limpiar el jardín de una señora. Tomo algunos minutos, pero los niños se rindieron sobre hacerla, al igual que había pasado con otros grupos nuevos que estaban empezando ese día. Le alegro ver que Kakashi tomaba el mando del equipo, porque una parte de él temía que en realidad no se quedara con ellos.

Pero tenían chispa.

Puede que fuera por su posición, pero al ver a los chicos frente a él, no pudo evitar sonreír.

En estos tiempos de relativa paz, esos niños crecerían para ser buenos shinobis y no solamente para ir al campo de batalla.

—Gambate—les dijo cuando salieron del lugar.

De reojo noto la leve mirada de Hinata en su persona, viendo fijamente su sonrisa amable, antes de voltear el rostro rápido y seguir a su equipo. Ahora que era una ninja, no tendría que verlo cada mes por su dinero que le entregarían Sarutobi o él, en su lugar, tendría una paga, aunque lo vería más ocasionalmente ahora que tenían misiones. Su departamento era legalmente de ella, si bien pequeño, era un lugar donde crecer.

Se preguntó qué pensaría la niña si supiera que ese departamento había sido de su madre cuando vino a Konoha.

—Es hora de irnos Hokage-sama—hablo la voz de Itachi como ANBU en su espalda.

Cierto.

Hoy tendrían un congreso con Suna, así que debían irse cuanto antes para poder hablar con el kazekage. Mientras veía a los ninja revolotear en su oficina, no pudo evitar notar que el cielo parecía brillante sin nubes cerca.

Parecía un buen día.

Debía ser un buen día.

El tratado con paz con Suna era importante para la hoja, no podía más que fomentarlo y animarlo para que no pasara nada más.

La paz era necesaria.

.

Raiden, Kakashi y Hinata quedaron congelados cuando de la nada Natsuko invoco con un pergamino una enorme guadaña para eliminar la maleza de la señora, que no era maleza, era como una jodida jungla creciendo en su jardín. La chica ajena a sus pensamientos, solo había sonreído diciendo que era un regalo de su hermano cuando gano su examen para ser ninja, animada mientras cortaba maleza. En la imagen de Hinata veía enemigo tras enemigo caer por esa clase de arma.

Aterrador.

Ella uso sus kunai para cortar también gran parte de la maleza como Raiden, apilándola algo lejana, donde el niño usaría un jutsu común de fuego para quemarla.

Todo mientras Kakashi estaba sentado en el techo del edificio leyendo.

Los tres niños habían visto mal al hombre, pero este solo los ignoro dejándoles todo el trabajo pesado.

El trabajo comenzó a tomar todo el día y cada vez los niños parecían más cansados.

—Había esperado aprender un jutsu genial en mi primer día, Aki me va fastidiar de por vida—gruño Natsuko cuando les dejaron almorzar casi a las tres de la tarde.

Hinata solo comió intentando evitar sonreír al ver que los niños no la habían apartado, en su lugar se habían sentado a su lado comiendo y hablando entre ellos, ella quería aportar también, pero por temor a molestarlos prefería quedarse en silencio.

Estaba muy feliz.

—Para ser un ninja tan famoso, siento que es una estafa—gruño de acuerdo Raiden dándole una clara mirada resentida a su profesor.

Hinata mordió otro de sus emparedados.

—No hablas mucho—dijo de pronto Natsu viéndola fijamente con aburrimiento.

Casi se atragante con el emparedado, pero en su lugar sonrió levemente y metió otro pan a su boca. No es que no tuviera que decir, solo que no sabía que tanto sería bueno.

La niña siguió viéndola esperando una respuesta.

Que ella se negaba a dar.

Pero eso terminaría enojándola más.

Comenzó a sudar nerviosa cuando los engranajes en su cerebro parecían congelados sin saber que puede decir para salvar la situación.

—Nunca hablo en la academia, no deberías presionarla—señalo Raiden viéndola fijamente, antes de regresar a su comida.

Natsu se encogió de hombros y ella le sonrió levemente a Raiden que lo capto por el reojo de su mirada, antes de encogerse de hombros.

—Hora de continuar—dijo Kakashi desde lo alto.

Los tres niños suspiraron.

Tanto por un poco de paz.

.

Terminaron hasta bien entrada la noche, mientras Kakashi se había despedido de forma nerviosa cuando un ANBU le indico que algo había pasado con Obito. Dejo a su equipo diciendo que mañana irían por la paga, causando que los tres gimieran frustrados, pero al menos el trabajo estaba hecho. Cuando llego a la celda, se sorprendió de ver a Obito con una sonrisa como si lo hubiera estado esperando. Los otros ninja que lo custodiaban, habían notado que el traidor que nunca se movía, ahora estaba con una sonrisa.

—¿Obito?—cuestiono confundido de esa sonrisa.

No las cálidas y llenas de energía que tenía de niño, esta estaba llena de burla y diversión.

—Hoy es el día—indico viendo por las rejas.

Su voz no sonaba divertida como su mirada, en cambio parecía observar atentamente la luna.

La luna llena le hizo tensarse un poco, pero decidió que dado que su sensei estaba fuera por los tratados con Suna, él se quedaría a vigilar al ninja.

No dejaría que hiciera nada malo.

No dejaría que lastimara a nadie.

No más.

.

La idea de tomar un atajo por el clan Uchiha, fue idea de Raiden, no estarían muy lejos de la casa de Natsu y tampoco de la de Hinata. Además Hinata estaba en una nube de felicidad por poder caminar con sus nuevos compañeros, que si bien no hablaban mucho, parecían no odiarla del todo. No poco entrado al complejo Uchiha, las voces de los aldeanos parecieron esfumarse. Hinata vio en todas direcciones, ella nunca había estado en esta parte del pueblo, no pensó que fuera tan silenciosa.

Su pie se detuvo en el aire, atrayendo la atención de Natsu y Raiden quienes habían estado conversando de un jutsu de fuego.

—¿Hinata?—hablo Natsu con el rostro ladeado.

Pero sus ojos se encogieron antes de alzar el rostro viendo en todas direcciones, al tiempo que Kurama en su interior también parecía tensarse.

—¿Qué sucede?—dijo Raiden con curiosidad en sus ojos.

Pero ella lo vio con pánico.

—Algo está mal…huele a sangre…mucha sangre y…muerte—musito antes de comenzar a temblar.

Ella tenía doce años, era ridículo pensar que se acordaba de cosas del pasado, ya ni siquiera recordaba bien a su madre. Pero recordaba bien ese día, la sensación de que todo está mal, los gritos, la sangre, la muerte teñida en cada pared.

Salió corriendo siendo seguida por sus compañeros, antes de detenerse al doblar la esquina y abrir los ojos con incredulidad, mientras Natsu jadeaba detrás de ella.

Un tipo con capucha, tenía sujeto del cuello a un miembro del clan Uchiha, quien estaba claramente muerto y sin ojos, antes de ser arrojado al suelo con expresión de espanto. Cuando este se giró para verlos, una máscara con una espirar los hizo congelarse. Sobre todo al ver como a lo largo de la calle, varios otros sujetos de piel blanca con capuchas, también habían matado a otros miembros del clan Uchiha.

Ahora el sonido de batalla a lo lejos le hizo ver que algunos se defendían.

Pero.

La sangre en el suelo hizo a Hinata congelarse.

—¿Kyubi?—dijo el sujeto con una voz ligeramente infantil que la hizo tensarse—una niña y otro Uchiha…ocupare sus ojos también—hablo infantilmente.

Pero no parecía infantil.

Un aire de muerte rodeaba al sujeto, que la hizo congelarse en el suelo.

Pero si bien la luna era blanca y brillante, para Hinata, parecía teñida de color rojo.

Con la muerte que estaba presenciando.

.

Tanto por un primer día como Genin.

Continuara…

Me pregunto quién será o que será lo que acaba de pasar. Esta historia esta ubicada un poco antes del inicio original de la serie. Cerca de la masacre del clan Uchiha. Si bien Minato logro hacer que el resentimiento de la aldea no fuera tanto, sin duda algo ha salido diferente pero con el mismo resultado.

Algunas cosas son inevitables en mi punto de vista, no importa cuando demos vueltas o cuanto cambie, siempre llegaremos al mismo camino. Dado que en esta historia nadie sabe que va pasar en el futuro, es normal que algunos acontecimientos sigan sucediendo.

Creo que la masacre es uno que en la historia de Kishimoto siempre iba a pasar.

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.