Naruto No me pertenece
Capítulo 8: Misión escolta
Después de estar dos semanas en cautiverio (El hokage le dijo que era para que se acostumbrara a su nuevo hogar), fue extraño que la llamaran a la torre hokage. Naruto quien seguía ignorando que tal vez ocupaban distancia, se había pegado a ella rápidamente, incluso aunque su madre no dijera nada, ella prefería guardar algo de distancia, a lo que Naruto se quejaba diciendo que los amigos no eran así. Igualmente esa semana no compartió tiempo con adultos y solo dejo a Naruto ser cuando se escabullía dentro de su habitación con algunos juegos de mesa.
Había caminado con el protector en su frente, algo temerosa, de que en realidad no fuera una ninja nuevamente.
Le gustaba ser ninja.
Los aldeanos seguían dándole algunas malas miradas, pero no más que de costumbre. Supuso que el incidente en Sunagakure, no era del dominio público o tal vez era, estar en la casa del Hokage tal vez había calmado algunas cosas.
Entro rápidamente en el despacho del Hokage, sorprendida de ver a otro equipo en el lugar.
Reconoció al líder del equipo, Genma Shiranui, ya que lo había visto anteriormente como guardaespaldas del hokage. El tipo de cabello castaño, banda azul en su cabeza y un palillo de madera entre su boca, era un jounin reconocido en el lugar. Era el líder del equipo 5, con tres de sus anteriores compañeros de academia.
Ana Uchiha, una niña de cabellera negra larga atada en una cola de caballo, bastante bonita y ojos oscuros. Era la hermana menor de Shisui y una de las pocas sobrevivientes del clan Uchiha. Su rostro, pudo notar, había cambiado. Cuando estaban en la academia tanto ella como Raiden, apenas si compartían miradas a pesar de estar en el mismo clan, pero se había visto como una niña normal y solitaria. Pero ahora su rostro parecía amargado y no pudo evitar pensar que era por lo pasado en la masacre.
También estaba Kibo Yuki, era una extranjera que había llegado durante su último año de la academia. Su cabellera era castaña oscura sobre sus hombros y ojos castaño oscuro. Siempre parecía algo distraída, con un cuaderno de dibujo en sus manos y algunas cicatrices en sus brazos.
Por ultimo estaba Shunzhi Nara, de cabellera algo ondulada y una venda en sus ojos. El hijo de un miembro del clan Nara era completamente ciego, pero aun así y con sus claras dificultades en la academia, había logrado convertirse en un ninja. Si no fuera por ella en su misma clase, siendo el blanco de burlas, probablemente los otros niños hubieran ido con más intensidad contra él, ya que era mal visto algunos ninjas con esas discapacidades.
—Me alegra que llegaras rápido Hinata—hablo Minato distrayéndola, pero ganando la atención del equipo 5.
Se tensó, pero asintió vagamente.
Vio distraídamente sobre su espalda, esperando ver de alguna parte a Kakashi o sus compañeros, pero con una punzada de temor, pensó que por fin había sido eliminada del equipo. Sinceramente ellos no ocupaban un jinchuriki en sus líneas, Raiden y Natsu debían estar aterrados de ella.
—En esta ocasión iras a una misión con el equipo 5 de escolta, es una amistad del señor feudal de fuego, que busca una escolta por unas semanas, el equipo de Genma anteriormente hizo una escolta con este hombre y por eso quería que fueras con ellos—hablo calmadamente y con la sonrisa amable en su rostro.
Apretó levemente la mandíbula, pero se tragó las ganas de preguntar qué pasaría con el equipo 9. Eso ya no importaba, si existía o no. Ignora la punzada de dolor ante la posible situación de abandono y algo en su mente, que no es Kurama, ya que ella lo reconocería, le dice que era obvio que ellos la dejarían sola.
Nunca debió encariñarse.
Nunca debió bajar la guardia.
Nunca debió buscar amigos.
Natsu y Raiden la iban a dejar sola, eso era obvio.
¿Por qué no lo vio venir?
Mira de reojo a Genma, que no parece darle mucha importancia, mientras su equipo igual de estoico no parece importarle que se una a ellos.
Eso está bien.
Eso es ser un ninja, debería estar agradecida que al menos le den la oportunidad.
Asiente vagamente, sintiendo que si bien al menos podrá volver a salir de la aldea, los que había considerado cercanos a ella, casi sus amigos, la habían abandonado…como todos.
.
Empacar sus cosas fue bastante fácil, tenía una hora antes de partir de misión, aunque Naruto pareció algo enojado de que lo dejara solo, le dijo que era el deber de un ninja. Ella nunca tuvo muchas cosas, las ultimas cosas que había guardado en su departamento, habían sido transportadas a su nueva habitación en la casa del hokage. Este había insinuado en comprarle cosas, que ella rechazo amablemente, no ocupaba nada de nadie. Antes de salir para la misión, se sorprendió cuando en la puerta Kushina le puso un paquete en sus manos.
Alzo su rostro confundido.
Esta no la vio.
—Es para el camino dattabane—había gruñido molesta antes de irse dentro de su hogar, mientras Naruto se despedía por vez numero cincuenta en su pierna.
Como tenía tiempo para llegar a la entrada, no pudo evitar notar que en el paquete había varios onigiris. Una parte de ella con humor negro pensó que estarían envenenados, mientras que la otra parecía confundida ante la extraña amabilidad de la Uzumaki.
Tenía dudas.
Sobre todo porque ella tenía su mismo apellido, pero nunca antes se le dio a conocer, sobre si ella conocería la procedencia de su madre, si tuviera respuestas a tantas dudas. Pero ella se alejaba de su persona, por lo cual, ella no sintió la confianza de acercarse.
Pero ahora le daba comida.
Tenía un dolor de cabeza.
En su mente escucho leves burlas de Kurama, que ella silencio con pura fuerza de voluntad. Durante todo este tiempo, la bestia si bien siempre grosera, no la había dejado sola.
Aparte de Gaara, sin duda solo podría confiar en Kurama.
En nadie más.
Apresuro el paso, lista para iniciar su nueva misión, sintiendo felicidad en su interior.
.
Cuando llego a la entrada donde estaría esperando el equipo 5, se estremeció al ver que estaban con su cliente. Ella estaba algo temerosa de quienes no eran ninjas, pero igualmente tomo aire antes de acercarse. Pudo notar que el amigo del feudal del fuego era muy joven, pudo calcularle casi quince años, un adolecente. Su cuerpo era delgado y su cabellera era entre azulada clara como sus ojos. Sus ropas no eran muy costosas y en realidad tenía una cara muy afable.
Una gran comparación de las veces que le toco hacer de guarda espaldas con el equipo 9.
Al llegar todos voltearon a verla, ella se tensó un poco cuando los ojos del chico la vieron, antes de sonreír levemente.
Una sonrisa calculada.
Como alguien de estatus debe tener.
—Buen día, mi nombre es Ikkyu Madoka—expreso con una leve reverencia.
Ella imito una más torpe.
—U-Uzumaki Hinata—respondió rápidamente.
Los ojos del chico se abrieron levemente, antes de asentir.
Genma rápidamente organizo todo, planto unas reglas simples y comenzaron el camino. Se sorprendió que el chico Ikkyu accediera a ir caminando. Pero el plan era simple, hacerlo pasar como un civil y llamar menos la atención. Ikkyu Madoka en realidad era el hijo de una familia de mucho dinero del país del fuego y con grandes conexiones que había llegado a Konoha en un viaje de negocios. Pero había recibido una anterior llamada de alerta e intento de asesinato, por lo cual un grupo de shinobis podría arreglárselas.
Cuando llegaran cerca de la frontera, otro grupo de ninjas los estaba esperando para relevarlos. Esta era la parte más simple del trayecto, por la gran cantidad de ninjas cercanos.
No parecía muy difícil.
Pero igual se mantuvo alerta.
—Estas tensa—fue la voz de Shun una hora después de iniciar el viaje.
Ella salto levemente, habían detenido el paso más que todo para Ikkyu, quien parecía agotado y no dejaba de alabar la fortaleza de los ninjas.
Ella giro a ver a su compañero con la venda sobre sus ojos.
—Es una misión—indico algo confundida de regreso.
No habían intercambiado muchas palabras antes, incluso cuando eran compañeros de academia, pero por otro lado tanto ella como Shun no eran de hablar con las personas.
—Estar tensa no es una buena forma de estar alerta—comento el chico con las manos en sus bolsillos.
Le dio una mala mirada.
Frente a ellos tanto Ana como Yuki les vieron de reojo, la última saludando levemente con la mano sin mostrar alguna expresión en su rostro.
Rara.
Que lo dijera ella, significaba algo.
Al menos sus compañeros no parecían verla con odio, lo cual podría facilitar en cierta forma su misión. Aunque ellos probablemente se alejarían igual que su equipo.
Una amargura se posó en su rostro, antes de saltar a la rama de un árbol para ver el perímetro.
No estar cerca de nadie podría ser la solución.
Nadie la lastimaría de esa forma.
No pudo evitar de reojo como Ana y Yuki hablaban animadamente con Shun, lo cual le causo una clara muestra de celos en su interior. No esta estúpida, toda su vida había sido celosa de la vida de otros, como podían tener amigos y ella siempre era alejada a un lado como una paria.
—Estás haciendo un berrinche—la voz de Kurama sonó fuerte en sus oídos.
Se sonrojo levemente algo avergonzada, pero una leve sonrisa se posó en su rostro al escucharlo, con una mano sobre su pecha.
Debía recordar que no estaba sola.
Kurama.
Gaara.
Naruto.
No eran un número muy grande de personas (y una bestia) a su alrededor, en realidad Naruto no sabía la verdad sobre ella. Pero al menos eran personas a su lado, que no parecían odiarla. Debía enfocarse en eso para no caer en la oscuridad o lo que fuera que tenía en su interior creciendo.
No podía caer.
No por ellos.
Tomo aire antes de ver con mayor concentración a su alrededor, no podía ver nada, pero no estaba tranquila.
Algo estaba afuera.
Lo sentía.
.
Ikkyu estaba sin aire y no comprendía, bueno si comprendía, pero su orgullo estaba algo herido. Sabía sobre el gran nivel de actividad física de los shinobi, pero jamás había esperado que la diferencia fuera tan alta. Ver niños más jóvenes que él, con una gran resistencia física. Era algo duro para su orgullo. Incluso cuando lograron llegar a una posada donde pasarían la noche, él solo pudo admirar de reojo como un niño ciego parecía moverse con mayor agilidad que él.
Los ninja eran asombrosos.
Y aunque probablemente nunca fuera tan bueno como uno, no pudo evitar notar con algo de suspicacia, que una de las niñas se mantenía alejada.
Siempre viendo a la nada.
Eso le preocupaba, sabía que en la oscuridad se ocultaban muchas cosas, pero no podía verlas. Se preguntó si ella podría ver algo en la negrura de la noche. También había notado que la niña parecía alejada de todos, muy al contrario de los otros niños que parecían compartir información cada cierto tiempo.
¿No eran un equipo?
El líder en cambio, parecía tranquilo y relajado, pero lo había notado pasar su mano cerca del compartimiento del pantalón que tenía armas.
Entonces eso le preocupo.
Pero si el Hokage había dicho que estaría seguro con ellos, debía confiar en ellos. Sus padres eran amigos cercanos del feudal del Fuego, el líder de la nación, que no parecía tener mucha confianza en los ninjas. Pero sus padres le habían contado historias de ninjas salvándoles las vida más de alguna ocasión.
La fuerza militar.
Personas como él que tenían la fuerza de cuidar a otros.
Camino con una mueca de dolor por todo el ejercicio de ese día, siendo observado de reojo por todos los ninjas, tomando asiendo en la cama. La niña llamada Hinata estaba sentada en el marco de la ventana, viendo a la profundidad del bosque.
Miro a los otros con quienes compartiría habitación. No se molestaba en compartir, incluso aunque él siempre estuvo en las mejores habitaciones, completamente solo. Era algo reconfortante el poder estar con algunos chicos, incluso si eran personas con paga para cuidar su cabeza.
—No te gusta estar mucho en grupo—hablo a la niña que lo vio de reojo.
Era bonita.
Un raro bonita.
Cabello azulado por sus hombros, piel blanca y grandes ojos morado claro. No es alguien que se veía comúnmente en altos círculos sociales, pero era un bonita…extraño.
Era rara.
Pero había algo que Ikkyu tenía curiosidad de la niña, eran sus ojos. No parecían a los de un niño, había visto muchos niños de su edad a su alrededor, todos con inocencia y clara alegría, que los ojos de esta niña no poseían.
¿Cuál había sido su vida?
Era algo intrigante.
No contesto, solamente lo vio vagamente antes de regresar la mirada a el exterior. Gimoteando internamente se puso de pie con algo de dificultad, para acercarse a su lado. Guardando la distancia y apoyándose en el marco de la ventana con una mueca de dolor.
Ocupaba dormir una semana…o más.
—Sabes no se mucho sobre ninjas…pero la confianza siempre es fundamental en un grupo de personas con un fin en común—musito encogiendo sus hombros.
No respondió.
Su expresión no cambio.
Frustrante.
—La gente suele odiarme—musito la niña tan bajo que apenas pudo escucharle—así que no confió en otros—añadió viéndolo vagamente con una mirada aguda en sus ojos que lo hizo escalofriarse.
Trago saliva.
Él entendía el odio de las personas, muchas personas lo odiaban, como odiaban a sus padres. Un claro ejemplo era las veces que habían intentado secuestrarlo o asesinarlo. Siempre era algo solitario e incómodo, como si todo doliera y el mundo pareciera darle la espalda.
—Suena como una vida algo triste—
—Mi vida es una comedia—
La vio de reojo nuevamente, notando el tono sarcástico y cargado de dolor que tenía en sus ojos.
¿Una comedia?
Sus ojos empatizaron con ella y al mismo tiempo sintió un poco de lastima.
—Sabes no todos te odian, el mundo es enorme para que todos te odien, puede que mucha gente esté interesada en conocerte, pero con esa actitud no creo que consigas mucho—
—Han intentado matarme—
—A mí también, por eso soy precavido, pero también por eso estoy hablando contigo—
Vio los ojos de la niña abrirse un poco ante su comentario, intento ignorar el hecho de que tal vez la intentaron matar solo por ser ninja o por otra razón…no estaba seguro de querer saber cuál era esa otra razón. Solamente intento verse en el reflejo de la niña.
—Aunque sé que muchos intentan matarme, sé que otros me protegen, como ustedes. Estoy seguro que alguien en este planeta va querer ayudarte y ser tu amigo—musito viendo con diversión como la mirada asombrada de la niña, volvió al bosque.
Pero esta vez, parecía algo menos solitaria y más pensativa.
Él sonrió.
No hablaron después de eso, pero la niña dejo de estar tensa y una leve sonrisa apareció en su rostro.
Ella era bonita cuando sonreía.
.
Genma odiaba ser un niñero, no es que ser líder de un equipo Genin era ser niñero, pero estaba muy cerca. Su trabajo como guardaespaldas era más interesante, pero igual era un pedido del Hokage y no tenía mucha votación con tal de aceptar órdenes de su jefe. Su equipo no estaba mal conformado, tenía una Uchiha, de las pocas sobrevivientes. Ana claramente había cambiado después de la masacre, como todos en su clan, pero aunque mostraba algunas tendencias de ira, en realidad era tan buena controlándose por que su hermano estaba con vida y la ayudaba cada que tenía tiempo.
Yuki por otro lado era todo un enigma, según la información que le paso el Hokage, la niña había sido a punto de ser violada en un bosque y su esposa Kushina la había salvado hace algunos años. Una huérfana de Kiri que ahora estaba bajo el cuidado de la aldea, siempre había sido tan seria y alejada de todos. Incluso con ese cuaderno de dibujo donde a veces escribía alguna historia o poesía, no dejaba que nadie lo viera.
No hablaba mucho, apenas si hablaba con sus compañeros de equipo y en ocasiones con Kushina cuando la veía.
Shun por otro lado era quien mantenía el equipo activo, tomando el mando provisional cuando no se encontraba. La primera vez que lo vio había pensado que era una broma, un ninja ciego no era un buen presagio desde nunca, pero contrario a todo pronóstico, el no ver no parecía un impedimento. Había controlado la detección de chacra y podía moverse como una persona normal sin mucha dificultad y era un ninja extremadamente difícil de atrapar en medio de las luchas. Su habilidad había sido refinada por su padre, según entendía había tenido vista hasta antes de los seis años.
Pero su madre.
Recordaba cuando Shikaku se había quejado de esa mujer, una mujer que había intentado engañar a su hermano pequeño para que se casara con ella quedando embarazada. El líder del clan Nara no había estado orgulloso del asunto, incluso cuando su hermano menor Shiro había querido cuidar del bebé que era suyo, la mujer había intentado matar al bebé con veneno dejándolo ciego con el paso de los años.
Tal vez si Tsunade hubiera estado, ella pudo haber ayudado a que no perdiera la vista, pero ahora los mejores ninjas médicos no podrían hacer nada.
Detuvo sus pasos al sentir algo venir, de reojo noto como tanto Shun como Hinata de forma coordinada se pusieron al lado de un Ikkyu confundido.
Ana saco su kunai y Yuki guardo el libro en su mochila.
Algo se acercaba.
Detuvo sus pensamientos cuando una espada pasó muy cerca de su rostro y apenas pudo saltar.
.
Saben cuándo todo se va al carajo.
Ese momento donde todo estaba mal, pero de repente estas mil veces peor. Bueno su vida había estado mal, pero había mejorado un poco con hacer misiones de regreso. Claramente hubiera preferido al equipo nueve antes que el cinco, pero no se quejaba. Ese chico Ikkyu era bastante raro, pero de alguna manera había logrado tranquilizarla un poco. Ayudaba bastante que este no conociera su secreto, pero para términos generales el equipo cinco (aunque tal vez si su líder) no sabía del monstruo en su interior.
Tal vez podría lograr una camarería.
Terminar esta misión.
Hacer algunas en el futuro.
No sonaba tan mal.
Pero luego eso paso, una emboscada de dos personas, que realmente estaba de mal en peor con su vida. Lo cual es decir bastante si considera que ella, Hinata, era una Jinchuriki.
Pero los cientos de mini agujas de hielo que la lanzaron contra un costado, la hicieron gimotear mientras escuchaba a Kurama buzar y usar su chacra para sanarla. No le daba tiempo para ver al líder Genma luchar con un tipo de espada, cuando tenía a un chico que parecía de su edad, con ropas extrañas y mascara, lanzarle agujas de hielo.
Esto iba de mal en peor.
—Nunca puedo descansar contigo—gruño Kurama en su interior.
Salto nuevamente esquivando más agujas de hielo que aparecían de la nada. Realmente era casi pura suerte que no la hubiera atravesado y hecho un queso humano, pero al menos sus reflejos por años de querer ser asesinada en su aldea, daban frutos.
Miro asombrada como una sombra se posaba debajo de su atacante unos segundos, vio impresionada a Shun que había activado la técnica de su clan, solamente para fallar cuando el otro ninja había saltado. Sus ojos se abrieron algo temerosos, esa técnica no era eficaz solamente con personajes de niveles muy superiores. Ese chico parecía de su tamaño, cerca de su edad.
¿Cuánta diferencia habría?
Una bola de fuego de parte de Ana, alejo a su atacante por unos segundos perdido entre la espesura, se reagrupo con su equipo rápidamente.
Genma no estaba cerca.
—Ana ve con Yuki a proteger a Ikkyu-san, Hinata y yo detendremos a ese chico cuando podamos, intenten alejarse todo lo posible—hablo rápidamente Shun sorprendiéndola.
El rostro de Ana se contorsiono en una mueca.
—No pienso dejarte atras—
—Es una misión Ana, Ikkyu es nuestra prioridad—gruño rápidamente el chico con fiereza.
La chica se mordió el labio, apretando los puños con fuerza.
El atacante podría haberse reagrupado con el sujeto que peleaba contra Genma, deberían apresurarse antes que algo malo pasara, pero con un civil.
Sus ojos se estrecharon.
No importaba sus sentimientos.
La mano de Ana apretó la muñeca de Shun, ambos compartieron una mirada tensa.
—Vuelve con vida—le dijo con los ojos de forma suplicante, antes de verla de reojo a ella—ambos—añadió ahora con determinación.
Sus ojos se abrieron levemente, antes de asentir sin entender bien porque la incluiría en el saco, cuando claramente no eran del mismo equipo.
—Lo haremos, ahora corre y protégelo, tu Sharingan es nuestra mayor ventaja—expreso rápidamente con una leve sonrisa.
Algo incomoda, como si estuviera en medio de algo en lo que no debería estar, noto como ambos compañeros se despidieron.
Ana rápidamente desapareció entre los árboles, mientras que Shun corrió en otra dirección con ella siguiéndolo rápidamente. Noto como sus movimientos, antes seguros, claramente se volvieron algo más torpes, pero manteniendo un ritmo acelerado.
Salto sobre el chico, cuando sus ojos captaron antes que el chico sensorial el ataque. Ambos rodaron un poco y se llenaron de barro, pero al menos estaban lejos del anterior lugar de impacto. Medio incorporados, noto nuevamente al niño enmascarado, con más agujas de hielo en sus manos.
Apretó los dientes.
Algo le decía que este enemigo no sería fácil.
"Kurama" susurro mentalmente en una búsqueda de auxilio. Su plan claramente había sido usar lo menos posible el chacra de su amigo, para no alertar al equipo, pero en una lucha de vida y muerto, claramente tenía más ventaja con su amigo de su lado.
—Trabajo trabajo y más trabajo—gruño por bajo en su mente claramente disgustado.
Aun así las bobinas de chacra en su interior comenzaron a expandirse y fue fácil sentir el chacra fluyendo por todo su interior.
Saco una kunai y sus ojos se afilaron.
Una ola de agujas de hielo se formaron sobre ellos, pensó claramente en saltar para esquivarlas, pero el recuerdo de Shun le hicieron ponerse frente a este e mover su kunai lo más rápido posible para eliminar la mayoría de ellas.
Un gemido salió de su boca cuando dos se incrustaron en su pierna derecha.
Pero dos de setenta no está mal.
Cayo al suelo de rodillas cuando dejo de sentir su pierna funcionando, el chacra de Kurama rápidamente se enfocó en su pierna.
—Oye, no tienes que defenderme, no soy un inútil—gruño Shun colocándose frente a ella ahora.
—¿Quién te dijo inútil?—gruño sacando la aguja rápidamente de su pierna, jadeando ante el dolor.
Un nervio.
Ese infeliz tenía buena puntería.
El chico los miraba fijamente, levantando sus manos claramente en un siguiente ataque.
Aun así rápidamente una flecha de hielo, apareció de su espalda golpeando en la máscara del niño. Ambos, Shun y Hinata, vieron incrédulos el rostro de porcelana del niño, que gimoteaba mientras se tocaba parte de la mejilla que tenía una fina línea de sangre.
Ambos vieron sobre su hombro, para ver como Yuki tenía una mirada seria ante el niño que ahora era claro, tenía una edad similar a ellos.
—¿Kibo?—susurro su atacante entre los árboles, antes que Yuki afilara la mirada y cientos de flechas de hielo aparecieran en su espalda para atacar al niño que volvió a desaparecer entre los árboles.
Shun parpadeo.
Hinata tambien.
La niña suspiro.
—Genma ocupa nuestra ayuda—dijo antes de correr con ellos detrás de ella unos segundos de conmoción después.
.
Zabuza Momochi era sin duda un oponente digno, con mucha fuerza y que deseaba matarlo. Genma lo había visto anteriormente, incluso cuando la aldea de la hoja tenía sus roces con la aldea de la niebla, había conocido de Zabuza por sus grandes hazañas, como también por su anterior golpe de estado. Claro que había pensado como otros que había terminado muerto, no que fuera un caza recompensas o un asesino absuelto que parecía buscar a Ikkyu para matarlo.
Le hubiera gustado decir que pudo contra él, que había ganado con gran facilidad.
Pero en una lucha de varios minutos, en realidad había comenzado a descubrir que el Jounin y ninja renegado frente a él, no tenía su nombre como Demonio oculto en la niebla por nada.
Gimoteo cuando la espada nuevamente estuvo muy cerca de cortarle la cabeza, el dominio de la espada, sus jutsus de agua, en realidad era un oponente aterrador.
—Hubiera esperado algo más del perro rastrero del rubio—indico este cuando el jutsu de agua lo lanzo contra el suelo.
¿Era un saco de boxeo?
Tomo aire con dificultad, esperando que los niños hubieran corrido con Ikkyu al siguiente punto de apoyo, no estaban lejos y claramente ocupaba refuerzos.
Ocupaba ganarles tiempo.
—¿Ninja mercenario?—pregunto a nadie en particular.
Zabuza levanto la espada, sin ningún interés en particular, solamente con clara intención de matarlo, cuando de la nada una cadena de chacra apareció y rodeo la espada impidiendo que se moviera. Este giro a ver la espada con curiosidad, antes de alzar la vista y que Genma viera a su espalda.
Los ojos del lider del equipo 5 se abrieron incrédulos al ver a Hinata con expresión seria y esa cadena de chacra saliendo de su espalda.
Shun y Yuki estaban detrás de esta con expresiones algo más atemorizadas.
Shun tenía un alto nivel sensorial para saber que esto era mala idea.
Yuki como anterior miembro de Kiri debía saber quién era.
—¿Una…niña?—dijo Zabuza viendo a Hinata fijamente.
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¿Este tipo es peligroso?
—Si—fue la respuesta de Kurama en su mente.
No es como si Genma le importara particularmente para arriesgar su vida por él. Como había hablado con Ikkyu, no confiaba en otros y en realidad solamente debería estar preocupada por Ikkyu en ese momento. Era su misión después de todo. Todos terminarían abandonándola tarde o temprano, si esos niños conocieran su secreto, ni siquiera debieron haberla ayudado.
Pero…
Ella era un ninja.
La odiaran o no.
El deber de un ninja era proteger a otros. No había peor escoria que aquellos que abandonan a sus camaradas, había susurrado Kakashi alguna que otra vez. Una parte de ella sentía que era algo hipócrita dado que no lo había visto hace tiempo, pero una parte de ella también pensaba que eso era correcto.
El hombre destruyo la cadena con facilidad, viéndola con curiosidad.
—Su nombre es Zabuza…es un renegado de Kirigakure…era un ANBU—dice Yuki a su lado, rápidamente y con los pies temblando.
Una alerta.
Aun así, mientras ve el rostro del hombre que claramente es peligroso y más fuerte que ella, no se parecen en nada.
Este hombre con el enmascarado que hizo la masacre del clan Uchiha, no se parece a Danzo…no tiene la mirada de completa decepción de su padre o la mirada de los ancianos del consejo que la quieren enjaulada.
Una nueva cadena de chacra aparece en su espalda y sus ojos se afilan.
Es fuerte.
Pero no es su mayor temor.
La espada se alza sobre el hombro de este, ella se agazapa lista para iniciar una pelea que probablemente pierda. Es rápido, puede darle cuando aparece en menos de un segundo frente a ella con una gran espada lista para matarla. Su instinto reacciona, usando su cadena de chacra para tomar los pies de Shun y Yuki, haciéndolos caer para que no reciban el impacto que ella recibe en su vientre por la espada.
Ve la sangre, ve la satisfacción en los ojos del sujeto, pero ella sonríe.
Este se queda incrédulo, cuando una cadena aparece de su vientre abierto por la mitad y lo atraviesa por el hombro lanzándolo por los aires.
Gimotea cuando caen algunos metros lejos por el impacto, casi sin aire, un dolor horripilante y sintiendo cada gota de chacra ser drenada por Kurama que no deja de insultarla, intentando reparar el daño. Pero gimotea más cuando al arrodillarse en el suelo, sintiendo la sangre caer por todos lados, ve como Zabuza se levanta sin parecer dañado, aunque de su hombro sale mucha más sangre que de su estómago.
¿Era inmortal?
¿Era humano?
Sabe que debe levantarse para seguir la lucha, porque ese tipo estuvo muy cerca de matarla, está segura que una segunda acabaría con ella.
Ve asustada cuando el hombre camina en su dirección, pero se detiene, antes que una bola negra, salga del suelo y lo arroje lejos de ellos. Pero esa bola negra, parece ser formada por muchos pequeños seres.
Con visión borrosa puede ver a una persona aparecer a su lado.
Unos anteojos negros.
Una banda de Konoha.
Que la ve unos segundos, antes que todo se vuelva negra.
Continuara…
¿Quién salvo a Hinata?
Bueno como pueden ver este capítulo responde algunas dudas y deja otras al aire. El equipo 5 está formado por muchos Oc que ustedes me enviaron. Shun, Yuki y Ana. Genma es un personaje canon al igual que Ikkyu, que si bien no aparece en Naruto, si aparece en Boruto como el próximo feudal del fuego, que me pareció interesante incluir.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
