Naruto No me pertenece

Capítulo 11: El reto

No sabía que era más sorprendente, el haber encontrado a Tsunade tan rápido, el conocer a otro jinchuriki como ella o ver nuevamente a Darui frente a ella. No lo había olvidado, incluso en su estado de frenesí cuando tenía 8 años, la imagen del chico (ahora mucho mayor) que había herido, pero había detenido de matar, frente a ella, era alucinante. Por una parte tenía cuidado, ya que había sido uno de los casi secuestradores de su media hermana, pero por otro lado, le alegraba verlo con vida.

Una muerte lejos de su conciencia.

Todos se encontraban en el anterior edificio, que había terminado de ser un edificio lleno de apuestas, como un restaurante local. Había muchos hombres tomando y fumando, mientras gritaban por apuestas en diferentes juegos de mesa, donde la mayoría involucraban cartas.

Hizo una leve reverencia cuando una chica les entrego algunas bebidas.

Esperaban no tuvieran alcohol.

A su lado Raiden ignoraba a todos, viendo fijamente a los participantes frente a ellos. Todo resultaba en que Darui y Yugito estaban buscando a Tsunade por un asunto de dinero, donde la chica llamada Honomi también resulto involucrada.

Ambas eran malas en las apuestas aparentemente.

—Tsunade-neesan es un familiar lejano, le comente que estaba interesada en regresar a Konoha para buscar a unos familiares—informo Honomi con una leve sonrisa.

¿Familiares en Konoha?

Vio de reojo a Raiden, quien mantenía su rostro estoico pero una mirada algo afilada en leer mentiras. Temía que en cualquier momento usara el sharingan y soltara una lucha, con un jinchuriki con más experiencia, ella no se sentía dispuesta a entrar a una disputa sin intentar el método de comunicación conocido como…charla.

—Es una loca que me siguió a Shizune y a mí, estaba buscando la oportunidad de dejarla tirada en alguna aldea—hablo la voz dulce de Tsunade, que sonaba como adolecente.

¿Esa era la mujer que buscaban?

Su apariencia era como una niña poco mayor que ellos.

Era tan chocante y difícil de tomar en serio, debe ser por ese motivo, que era tan difícil de encontrar.

—Tsunade-nee no sea tan mala, incluso cocino para usted en el viaje—mascullo Honomi con un puchero en su boca.

La adolecente rubia hizo un ademan con su mano restándole importancia.

¿Deberían intervenir?

—Ese no es el punto, el punto es que debes mucho dinero oba-san—hablo Darui de forma aburrida, haciendo que Tsunade chasqueara la lengua.

Yugito en cambio siguió tomando del té que le fue entregado. Hinata tomo el té entre sus manos, sintiendo un aroma bastante potente, dejando ver otra de las diferencias entre ambos países. Una parte de ella, claramente Kurama, estaba molesto con la situación, pero ella en su lugar decidió tomar un trago de la bebida, haciendo una mueca en su rostro ante el sabor amargo.

Se detuvo cuando sintió la mirada de Tsunade algo sorprendida en ella, antes de entrecerrar los ojos al verla.

—¿Hana?—cuestiono en voz alta haciendo que se tensara.

Su rostro perdió todo el color que tenía, algo ya difícil para alguien con su piel tan blanca, antes de ver incrédula a la chica por haber dicho el nombre de su madre.

—Tu madre era Hana Uzumaki, eres la primogénita del clan Hyuga—expreso Tsunade como si hubiera resuelto un rompecabezas.

El rostro de Honomi giro a verle rápidamente con incredulidad, al tiempo que Darui suspiraba y retiraba la mirada. Miro a ambos con claras muestras de sorpresa por sus reacciones, antes de negar con la cabeza y centrarse en Tsunade.

—¿Conocía a mi madre?—pregunto ignorando la punzada de dolor ante la mención del clan Hyuga.

Ese tema era delicado para ella, en especial porque su propio clan le había despreciado antes que toda la aldea. La imagen de muchas personas de ojos blancos viéndola con odio, era algo que en ocasiones la atormentaba en pesadillas. La imagen no era muy regular en sus sueños, pero en ocasiones cerca de su cumpleaños o cuando veía algún miembro del clan Hyuga.

Era tan difícil de ignorar.

—Hana Uzumaki, la preferida de Sakumo…era una niña muy amable, es difícil no recordar un ninja con tanto potencial—musito Tsunade de forma distraída.

Apretó los labios, queriendo saber más del tema, pero recordando que tenía otras prioridades como ninja.

—Yo…yo también soy un ninja de Konoha, el Hokage está buscándola—

—¿Minato?—

—Hai—

Vio la indecisión moviéndose en los ojos de la mujer, antes de negar con la cabeza. De reojo noto como Hinomi no dejo de verla con el rostro sorprendido. Pero tampoco podía enfocarse en nada más que su misión, quería hacerlo bien, para que los miembros del consejo y los demás vieran que ella podía hacer misiones.

Ella era un shinobi.

—Lo siento pero no volveré, tengo viajes y deudas que pagar—dijo de forma desinteresada señalando a Darui y Yugito.

Eso la alerto, antes de tener una idea.

—El Hokage está muy interesado en verla, él podría ayudarle con sus deudas—hablo rápidamente con una idea en mente, Raiden giro a verle con una ceja arriba que ella ignoro.

Los ojos de Tsunade cada vez parecían luchar más con la idea de tomar una decisión, antes de negar con la cabeza y verla fijamente.

—Lo siento mocosa, pero no regresare—hablo de forma distraída antes de ver a otro lado con expresión sorprendida.

Todos giraron el rostro, antes de escuchar un ¡puff! Y voltear a ver a Tsunade, que había desaparecido en una nube de humo. Hinata suspiro, Raiden gruño, los miembros de Kumo bufaron y Hinomi permaneció en silencio.

—Otra vez huyo—gruño Darui de forma aburrida.

Yugito asintió antes de ponerse de pie.

—La dejaremos por ahora, tenemos una misión en la frontera y sabremos donde estará en un tiempo no hay necesidad de correr detrás de ella—expreso Yugito de forma desinteresada.

¿Sabían?

Hinata miro a Yugito, quien giro a verle con una media sonrisa.

—Esta niña la llevara a Konoha, tal vez la veremos en alguna temporada cuando tengan que ir el Raikage a reforzar las alianzas—indico de forma tranquila señalándole.

Pestañeo confundida.

Antes de que una sonrisa tirara de sus labios.

Darui giro a verle de reojo, entre ambos hubo un extraño momento de reconocimiento, que la dejo algo tensa. Había luchado contra un niño la última vez, ahora la lucha no sería tan fácil como cuando dejo salir a Kurama. Pero este no hizo ninguna intención de lastimarle. En su lugar se puso también de pie, colocando algo de dinero en la mesa.

—Tienes razón, esta niña lo hará—hablo con aburrimiento—nos volveremos a ver coneja—musito antes de caminar a la salida seguido de Yugito quien les dio una última sonrisa.

¿Eh?

Miro a Raiden que estaba igual de sorprendido.

—¿Qué acaba de pasar?—

—No estoy segura—

Ambos vieron de reojo como Honomi seguía viéndolos algo sorprendida, antes de ponerse nerviosa ante la mirada de tiburones de ambos niños.

No la dejarían ir tan fácil.

.

Natsu no se encontraba mejor en ese momento de la misión, el no encontrar a Tsunade simplemente era peor que todo. Aki claramente le echaría pronto en cara sobre no haber cumplido su misión, él probablemente la encontraría solo y se regodearía de eso toda la semana. Casi podía ver a sus padres besando el piso donde su hermano colocaba un pie. Aún tenía en mente cuando paso lo de la masacre del clan de su compañero, como Aki se burló cuando ella regreso a casa con heridas, diciendo que simplemente no podría hacer nunca nada bien.

Quería quemarle toda la boca de un jutsu.

Su rostro de muerte era, probablemente, la única cosa que mantenía la boca de Kakashi cerrada.

Todo el día sin éxito.

Cuando regresaron a la posada, no quiso ver el rostro del equipo 4, en su lugar, para su sorpresa, Raiden y Hinata habían llegado con una nueva persona. La joven de larga cabellera roja, miraba a todos lados con nerviosismo, compartió una leve mirada con Kakashi, quien se acercó a ellos con una postura relajada. Pero todos sabían que eso podría ser una fachada.

Era un ninja poderoso después de todo.

—Ve que traen compañía—hablo Kakashi con muchas preguntas en el aire.

Ahora fue el turno de Raiden y Hinata de compartir una mirada, antes de asentir.

La historia fue tan sorprendente, como ridícula. Natsu vio con incredulidad como ambos no solo se habían encontrado con Tsunade, también habían conocido a otro jinchuriki como uno de los guardias del actual Raikage, sin salir muertos en el proceso. Natsu no pudo evitar notar, que efectivamente Honomi podría ayudarles a encontrar a Tsunade de alguna forma.

Tampoco pudo evitar notar, las miradas curiosas de la chica a Hinata y como su mirada no dejaba de seguirla en cualquier parte de la habitación.

Entrecerró los ojos.

—Bueno supongo que eso nos dará una cierta ventaja contra el equipo 4—musito Kakashi de forma curiosa tocando su barbilla.

Pero no bien terminado de decir eso, una sombra con aura asesina apareció en su espalda. Todos en la habitación se tensaron al ver como Anko había aparecido casi de la nada en su espalda, apretando los puños y con una sonrisa espeluznante.

Kakashi sudo frio.

.

—Así que encontraste a Tsunade, como se esperaba de mi rival—hablo Megumi con una sonrisa brillante, mientras todos seguían a Honomi.

Hinata se puso algo tensa por la atención de Megumi, al igual que temerosa por la mirada de muerte de Aki y de una sonriente Natsu. Claramente los papeles de ambos se habían invertido, de una u otra forma, que hubiera encontrado una forma de encontrar a Tsunade, había puesto de alguna forma a la delantera al equipo 9. Lo cual no tiene sentido, ya que no era una competencia y en realidad era un trabajo en equipo.

Pero ella no quería discutir ni verse en medio de una pelea.

Por otro lado tanto Megumi como Rigel, ambas chicas parecían entusiasmadas, luego de un día sin logros de encontrar a Tsunade. Al contrario de Aki y Anko quienes no parecían muy conformes con la situación.

Honomi los saco rápidamente de la ciudad en la que estaba, alegando que Tsunade estaba en una cabaña algo alejada del centro. Si bien parecía sospechoso, Hinata sentía más tranquilidad de ir con dos senseis y un equipo de 6 gennin, si hubiera alguna batalla por alguna trampa, sería mucho más fácil de solucionar.

Todos detuvieron sus pasos media hora después, a llegar a la susodicha cabaña. Fuera de esta estaba una mujer de cabellera castaña y un extraño cerdo rosado entre sus manos.

Los niños ladearon la cabeza confundidos.

—Hola Shizune-nee—hablo Honomi con una sonrisa nerviosa.

La mujer la vio confundida, antes de suspirar y hacer señas a la cabaña, comento molesta que iría por algo de comer y algo de que no destruyeran nada.

Para Hinata, eso no fue ninguna buena señal.

Para nada.

Comenzó a sudar nerviosos cuando entraron y lo primero que recibieron, específicamente Honomi, fue un puñetazo en la mejilla que la hizo rodar por los cielos y salir por la cabaña donde entraron. El equipo 4 se puso alerta, pero tanto Raiden como ella, solamente suspiraron.

—Esa mocosa no solo regresa con más niños molestos, si no que dos ninjas de Konoha que me desagradan—gruño la joven Tsunade, viendo de forma molesta a Kakashi y Anko.

Los que no la habían visto, parecieron completamente incrédulos de la apariencia de la mujer.

Esta alzo el mentol de forma orgullosa.

La cabaña no era tan grande, pero tenía todo lo que ocuparían para sobrevivir. Hinata noto algunos futones en una esquina, artículos de cocina como de limpieza y equipaje para viajar. Se preguntó cuánto tiempo abrían estado viajando, pero por la vida nómada que llevaban, bien podría ser de años.

Detuvo sus pensamientos al ver como Kakashi daba un paso y explicaba que venían a buscarla para llevarla de regreso por petición del Hokage.

No era el mejor inicio.

Lo noto cuando la mirada de la chica entrecerró la mirada.

—Como le dije a estos dos niños, no estoy interesada—

—Minato-sama especialmente la requirió—

—Minato es un buen chico, encontrara otro ninja médico, yo hace tiempo no practico esa profesión—

¿Eh?

Pestañeo un momento, antes de adelantarse a los demás, todos parecían algo confundidos, pero ella en especial. No es que conociera a la mujer (con apariencia de adolecente) frente a ella, pero incluso para niños como ellos, las leyendas de los 3 sannin, eran legendarias, como entre ellos la mujer médico, la mejor medico de las cinco naciones ninja.

¿Por qué?

¿Por qué alguien con tanto potencial…?

—Pero ustedes es la mejor ninja de todas las naciones ninja…¿Por qué no seguiría siendo medico?—la pregunta salió tímida, pero se escuchó fuertemente en el silencio de la choza.

Ella no entendía.

Pero lo que si entendía, fue el dolor que cruzo el rostro de la mujer por unos segundos al verle. Podría ser provocado por muchas cosas, no todo dolor es el mismo, pero al no ver un odio profundo, asocio ese dolor a una pérdida de algo preciado para ella.

Lo noto también cuando toco el extraño collar en su cuello.

Pero ese dolor duro unos segundos, antes que su mirada se volviera tan fría como podría tener un ninja que vive tantos años de luchas.

—Mis decisiones mocosa, ahora largo todos, no tengo intenciones de volver—gruño está caminando a la pequeña sala de estar, donde tomo asiento en una almohada en el suelo.

Una parte de ella se preguntó…¿Qué habría perdido para estar tan amargada?

—No podemos irnos—fue la voz aburrida de Kakashi.

Los ojos de Tsunade los vieron furiosa, pero luego una pequeña chispa de diversión corrió por sus ojos.

—Supongo que es tiempo para una…apuesta—fue la sonrisa divertida en su boca.

Todos la vieron confundidos, con la palabra apuesta corriendo sobre su cabeza.

.

Existe una flor llamada aliento de esperanza, es una pequeña flor de color dorado con espinas de color azul y tallo naranja. Es una flor demasiado exótica, que ayuda mucho en el tratamiento de chacra en las personas, pero también es tan difícil de encontrar por su forma de crecer. Solo crece en Kumogakure, en un pueblo lejano cerca de la frontera y florece una vez cada siete años por solo dos horas. Puede que solo se hallan encontrado unos cuatro ejemplares en toda la historia y solo un verdadero ninja medico podría utilizarla.

Tsunade había estado buscando esa flor por alrededor de dos años, encontrando por fin su ubicación y día en que florecería. Había batallado tanto, que cuando vio a esos ninjas de Konoha, había pensado que podría perder la oportunidad de encontrar dicha medicina que le había atormentado desde que era joven.

Una flor que no solo ayuda en el uso del chacra, si no que puede curar casi cualquier herida y ayuda en casi todo procedimiento médico.

El sueño de cada doctor.

Entonces el reto era sencillo, si ella encontraba la flor, ellos tendrían que irse, pero si alguno de ellos la encontraba se iría con ellos. Pero no era tan fácil, no solo ellos desconocían la ubicación de la posible flor, sino que incluso si la encontraran y no la retiraban correctamente de la tierra, la flor moriría.

Era un desperdicio, pero no creía si quiera que pudieran encontrar la medicina.

Curiosamente los niños parecían tomarlo también como un reto entre ellos, Kakashi y la niña que fue alumna de Orochimaru, claramente estaban fuera del reto.

Ella era conocida como una perdedora entre las apuestas, pero era imposible que perdiera esta apuesta con mocosos que no conocían nada de ninjutsu médico. Con una vaga indicación de cómo sería la planta, ellos partieron en su búsqueda sin saber que la flor comenzaría a salir hasta las once de la noche.

Tsunade en cambio, camino tranquila en medio del bosque cerca de los posibles lugares de crecimiento de la planta, por el tipo de tierra, la luz lunar que recibiría y la cercanía con los riachuelos. Había investigado por tanto tiempo que la obtendría, además de que alejaría a los ninjas por un tiempo, el tiempo suficiente para irse aún más largo de Konoha.

El destello de Hinata se confundió un momento con la imagen de Hana Uzumaki. Un recuerdo de la mujer que fue, quien había tomado un curso de ninjutsu médico y le había dicho la cantidad de opciones de usar ambos en sellos. Sin duda un talento como Minato, pero de una forma diferente. Había conocido a la niña cuando era una cría…antes de perder todo lo que le importaba.

Miro su apariencia en medio de un lago, notándose tantos años más joven.

Toco su mejilla.

Todo había sido más fácil en ese entonces.

.

No era tan difícil.

¿Verdad?

Solo era una planta.

No podría ser tan difícil.

Tsunade incluso les había indicado como era la planta, el terreno donde podría estar (una ubicación de casi 200 kilometros) y además de todo el tiempo límite de regresar hasta las cinco de la mañana. Eso les dejaba casi diez hora para encontrar la planta, lo cual hizo que los niños se dividieran rápidamente para abarcar más terreno. No es que fuera exactamente una competencia (no importa como Aki y Natsu lo hicieron ver) ya que con uno solo que la encontrara, técnicamente cumplirían la misión de regresar con Tsunade.

Pero no podría ser tan fácil.

Algo debía estar ocultando la ninja médico.

Mientras saltaba entre los árboles, dejo que su mente ingresara al pasaje mental que compartía con Gaara, mientras una parte de ella lo llamaba, esperando que estuviera disponible. Grande fue su sorpresa al ingresar al plano mental, no solamente ver a Gaara con Shukaku, también se encontraba Yugito con un gato enorme en su espalda de color azulado con dos colas.

Su expresión de sorpresa fue la misma de Gaara, antes que el niño corriera para ocultarse detrás de ella, quien apretó el brazo del niño en su espalda. No parecía ser una amenaza, pero ver a otro jinchuriki en su espacio privado, sin duda les tomó por sorpresa.

—Así que esto era lo que sentía desde hace algún tiempo, era como si algo me llamara, pero no fue hasta que te conocí que tu chacra me fue familiar—menciono Yugito sentada tranquilamente frente a lo que imaginaba, era la bestia de dos colas.

Esto no podría ser…un peor momento.

Miro de reojo a Kurama, quien en lugar de su apariencia despreocupada cuando visitaba a Gaara, ahora tenía una apariencia claramente intimidante, de asesino en serie al ver al nuevo intruso con ojos de matar. Una apariencia intimidante, si ella no lo conociera después de tanto tiempo.

Sonrió nerviosa.

—Ohayo Yugito-san—saludo tímidamente, ganando una mirada curiosa de Gaara.

Sus ojos querían transmitirle que Yugito no era el enemigo (por el momento) y parece que funciono cuando este dejo de estar tenso para colocarse a su lado. De igual forma que Kurama, Shukaku no parecía estar cómodo, ya que su cola se movía furiosamente y le lanzaba miradas de odio al dos colas.

—Ohayo Hinata, el niño a tu lado debe ser el jinchuriki de la bestia de una cola—señalo ella lo obvio.

Gaara se tensó.

Shukaku gruño furioso.

Yugito levanto ambas manos en señal de paz.

—No deberían enojarse con Yugito—gruño de pronto la bestia con dos colas—Fue la jinchuriki de nueve colas quien llama a los jinchurikis a este espacio mental—añadió de forma molesta.

¿Are?

Hinata pestañeo curiosa, antes de voltear a ver a Kurama y señalarse a ella misma. El zorro solamente rodo los ojos y casi pudo leer sus pensamientos, donde debería estar llamándola estúpida.

—Este espacio es para llamar a otros jinchurikis, nunca nadie lo había intentado ya que generalmente se odian sus aldeas…el mocoso del mapache contesta tu llamado porque te conocer y ahora este otro…—los ojos se entrecerraron al ver a Yugito.

¿Oh?

Vaya, eso no era algo que tenía planeado.

Ver a Gaara siempre era relajante, el niño la seguía por todos lados y parecía emocionado de verla, ambos compartían tanto en común. Cuando conoció a Kurama dejo de sentirse sola, pero cuando conoció a Gaara se sintió comprendida por alguien con su mismo destino. Pero ahora que lo pensaba, no solamente Gaara compartía su destino, 7 personas más debían conocer lo que era ser un jinchuriki.

Pero al igual que ella.

Los habían aislado.

¿Por qué no se conocían?

La respuesta vino casi de inmediato.

Las bestias con cola debían estar repartidas entre las aldeas ninjas, como Gaara y ella, los demás tenían su servicio a otras aldeas. Una sola bestia con cola, podría destruir fácilmente una aldea, Kurama casi lo había hecho hace ocho años, no podía ni imaginar el poder destructivo de dos bestias aliadas o incluso más.

Las nueve unidas.

Sin duda sería una destrucción potencial.

—Veo que entiendes porque nadie más responde a tu llamado—explico Yugito con tranquilidad, casi leyendo todos sus pensamientos.

—¿Nee-san?—cuestiono Gaara a su lado.

Giro a verle con rostro deprimido, la amistad entre ambos no debería ser alentado. Incluso aunque sus aldeas eran vecinas y en buenos términos, no debería alentar la amistad. Si hubiera una pelea entre ambas aldeas, ellos serían enviados a luchar entre ellos por su nivel de poder.

Pero el solo imaginarse lastimado a Gaara.

Apretó la mano del niño a su lado, antes de ver a Yugito con pena.

—¿No podemos ser amigos?—le pregunto ocasionando que ella pestañeara confundida—todos hemos pasado por cosas similares, situaciones no tan diferentes—continuo ahora imaginando a una Yugito de niña, siendo rechazada por otros como lo fueron Gaara y ella—incluso la bestia de dos colas, debe haberla pasado muy mal, sintiéndose solo siendo colocado de jinchuriki en jinchuriki…¿No podemos ser todos amigos?—pregunto nuevamente algo más desesperada.

La boca de Yugito se abrió levemente, pero sin decir nada, pareciendo claramente sorprendida por sus palabras.

Una risota, fue lo que sonó detrás de ella, ocasionando que su atención se posara en la bestia de dos colas. El gato de llamas azules parecía divertido de su persona, porque dejo su apariencia en guardia acostándose a un lado de Yugito muy cerca de ella.

Una cola de Kurama se puso entre ella y el gato de las dos colas.

—¿Cuál es tu nombre mocosa?—pregunto el gato sin molestarse en ver a Kurama.

El ambiente había dado otro giro de 180 grados.

Pero ella lo tomo como buena señal.

—Mi nombre es Uzumaki Hinata, este es mi amigo Gaara, también este es mi mejor amigo Kurama y esta Shukaku por ahí—dijo de forma indiferente, ganando una exclamación de indignación de Shukaku por ser tratado de forma tan despectiva.

El gato con ojos de diferente color, pestañeo curioso.

—¿Tu mejor amigo es este zorro?—

Una gran sonrisa estallo en su rostro por su pregunta.

—Kurama es mi mejor amigo, siempre estuvo conmigo y me ha ayudado tanto, yo quiero muchísimo a Kurama—hablo con emoción de poder presentarle a alguien a Kurama como ella pensaba de él.

No como con los de la aldea, que claramente tenían un odio por su mejor amigo, como este prefería ocultar toda relación de ambos. Pero con dos jinchurikis viéndola en este momento, en realidad, sentía que podía ser libre por primera vez.

Gaara quien había estado en silencio, tomo aire antes de hablar. Tan tímido y diferente a la masa homicida que casi la había matado hace algunos meses.

—Shukaku también es mi amigo—hablo algo vacilante, pero con ojos decididos.

Hinata mantuvo su sonrisa cuando vio como Shukaku se sonrojaba levemente, pero su cola se movía como un perro. También noto que al igual que Kurama con ella, Shukaku se había acercado a Gaara en forma protectora.

El gato los miro a ambos, pareciendo divertido.

—Tienen dos buenos portadores, me sorprende ya que son los más problemáticos—comento el gato de forma indiferente, ganando un gemido irritado de Shukaku y la mirada mordaz de Kurama—Deberíamos venir a su llamado más seguido Yugito—exclamo viendo a su jinchuriki, que parecía aun sorprendía.

Como si no comprendiera que pasaba.

El gato en cambio sonrió.

—Por cierto tuve una vez un jinchuriki, amante de las plantas, nos topamos una vez con la planta que debes estar buscando—los ojos de Hinata se posaron en el gato incrédula—aliento de esperanza, planta difícil, solo dura dos horas un día cada siete años, pero si no me equivoco pronto florecerá, Kumo, si estamos en Kumo, hay un lago a diez kilómetros a tu derecha, en medio de una cueva suele florecer, pero no la cortes de forma horizontal, tómala con la tierra a su alrededor y si llevas agua del lago podrá sobrevivir una semana—expreso el gato con tranquilidad.

Su sorpresa igualaba la de Yugito, pero una sonrisa se posó en su rostro.

—Arigato…demo…¿Cuál es tu nombre?—

—Soy conocido como Nibi—

—Pero ese no es tu nombre, Kurama también es conocido como Kyubi, pero me gusta más Kurama—

Noto como los ojos del gato parecían brillar algo inquietantes, antes de que una sonrisa gatuna se posara en su boca. Un extraño sentimiento cálido se posó en su interior, cuando todo su pecho sintió algo cálido, pero al ver a los demás, tanto Kurama como Shukaku estaban a su lado con expresiones similares a las del gato.

—Matatabi, ese es mi nombre—exclamo Matatabi luego de unos segundos.

—Matatabi—repitió su nombre lentamente antes de sonreír—muchas gracias Matatabi-san, Yugito-san, sin su ayuda probablemente no podría conseguir la planta—exclamo aliviada de que pudiera hacer algo ahora con más información.

Yugito quien por fin parecía reaccionar, asintió de forma distraída.

Volteo a ver a Gaara quien lucía mucho más saludable y tranquilo que antes, lo abrazo con fuerza y este la imito animado.

—Nos vemos pronto Gaara, estoy en una misión, pero cuando regrese a la aldea podremos ponernos al día—le dijo al niño con ánimos, este asintió emocionado—Shukaku cuida bien de Gaara—le ordeno a la bestia de una cola que bufo en asentimiento—Matatabi-san, Yugito-san están invitados también—les informo a los otros dos participantes.

El gran gato asintió complacido, Yugito de forma distraída.

Volteo a ver a Kurama, quien se puso en sus patas de forma tranquila.

—Vamos mocosa aun ocupas terminar la misión—señalo este.

Ella asintió decidida, antes de salir del espacio mental y cambiar de dirección drásticamente a la derecha con una imagen en mente.

.

Tsunade detuvo sus pasos cerca del lago, faltaba una hora para que la flor floreciera, pero este era el lugar más cercano. Había un prado cercano que podría ayudarle, pero detuvo sus pasos al sentir que algo había más adelante. El chacra familiar nado entre sus entrañas y una expresión fría tomo su rostro cuando dio unos pasos más adelante. No se extrañó de ver el cuerpo delgado y su cara de serpiente al entrar al claro, ignorando los años que habían pasado desde la última vez que vio a Orochimaru, no sintió ningún anhelo que alguna vez sintió por verle.

Sus ojos se pusieron alerta ante su intromisión.

El aire a su alrededor era frio y para su molestia, una batalla podría iniciarse en cualquier momento. Una vena de culpa se instaló en su nuca ante la idea de 6 gennin de Konoha cerca del área, pero nada bueno salía del hombre frente a ella.

—No pareces verme con felicidad, ha pasado tiempo desde que tus ojos me vieron con interés—señalo de forma curiosa, ganando una mirada de odio de su parte.

No tenía la menor intención de estar cerca de ese hombre.

—No eres amante de Kumogakure, no entiendo tu visita—

—La misma razón que la tuya me temo—

La imagen de la planta bailo por su mente, haciendo que sus ojos se ensancharan de forma incrédula.

¿No podría ser…?

La sonrisa de Orochimaru helo toda su sangre

—Aliento de esperanza, una flor muy rara con muchas propiedades en ella, incluso alargar la vida, muy tentador para no buscarle—expreso este con cierto aire de diversión, que no era divertido para ella.

Apretó los puños con rabia, sin querer pensar que ese tipo quería lo mismo que ella, pero obviamente para propósitos completamente diferentes.

Luego vio como este alzaba la vista.

—Además, Anko está aquí, también mi otro experimento y un Uchiha…tan tentador—musito con ojos perdidos.

No pudo evitarlo, el puñetazo se impactó contra Orochimaru tan feroz y fuerte, como su apariencia joven tuvo en su momento. Noto como este se levantó varios metros alejado de ella, con apariencia calmada y una leve raspadura en su mejilla. Una parte de ella pensó, debió haberle golpeado en el estómago tan fuerte que le partiera en dos.

Le haría un favor al mundo.

Orochimaru sonrió, antes de levantar una mano con calma. Su rostro se congelo cuando sin piedad, este corto parte de su brazo, dejando salir un chorro de sangre que la paralizo.

Sangre.

Las imágenes de Dan y Nawaki bailaron en su mente congelándola, haciendo que Orochimaru sonriera. Sus imágenes de los momentos vividos con los dos hombres más importantes de su vida, como sus horribles muertes, impidieron detener a Orochimaru cuando este le tomo de la barbilla.

—Sabes, podríamos buscar la flor juntos como en los viejos tiempos, sabes…incluso podría revivirlos—susurro en su oído y ella se tensó.

Las imágenes de jutsus prohibidos también bailaron en su mente, ante la idea de ver a sus seres queridos de nuevo.

La sonrisa de Orochimaru.

El recuerdo de su hermano.

El recuerdo de Dan.

Pero entre todos ellos, un recuerdo bailo en su mente. El de un hombre joven de cabellera blanca que mira al atardecer mientras ella lloraba sobre la muerte de todos sus seres queridos.

—Los muertos, muertos están…nosotros heredamos su voluntad, la voluntad de fuego y sus sueños de proteger lo que ellos murieron por proteger—

Las palabras de Jiraiya habían sonado tan frías en ese momento, que le costaron años comprender sin sentir odio por haber sobrevivido. Incluso si una parte de ella jamás volvía a Konoha, el deseo de proteger a otros la hacían crear nuevos jutsus médicos. El deseo de ver a otros sin una historia como la suya, le hacían ayudar a los viajeros heridos.

El deseo de Dan y Nawaki de proteger Konoha.

Era lo que siempre la hizo querer volver en una parte de ella, pero que luchaba contra la parte resentida porque ellos murieron.

¿Cuántos ninjas buenos murieron?

La lista era interminable en su mente, pero ella seguía viva.

¿Debió morir ella?

Era una alta probabilidad.

Además frente a Orochimaru, ella no era nadie.

Su pensamiento se cortó cuando Orochimaru bajo la mirada, viendo una gran cantidad de cadenas aparecer de la nada, rodearlo por el cuerpo y lanzarlo por los aires volando. Pestañeo incrédula, antes de voltear el rostro sintiendo una terrible presencia. Recordaba la niña que hace unas horas se puso frente a ella, tan igual y dulce como Hana, pero algo más tímida que la Uzumaki.

¿Cómo…?

Como esa misma niña estaba frente a ella ahora, luciendo tan salvaje. Su cabello se movía con el chacra rojizo saliendo. Su cuerpo estaba rodeado por las dos cadenas de chacra que bailaban como colas en su espalda y sus ojos eran de tonalidades moradas y rojizas.

Tan, peligrosa.

De un salto demasiado rápido, la niña se puso frente a ella con una mano extendida en su dirección.

Orochimaru alzo la vista incrédulo, antes de que sus ojos se abrieran incrédulos ante la niña frente a ellos.

—Aléjate de Tsunade-sama—su voz tan dulce, era tan fría que parecía cortar el hielo.

Orochimaru se levantó incrédulo, con parte de sus brazos con heridas de quemaduras en forma de cadenas. En cambio la niña parecía imponerse aún más.

—No dejare que la toques—gruño ahora Hinata.

—Interesante—musito Orochimaru con una sonrisa en su rostro.

En cambio Tsunade solo seguía viendo la sangre, cayendo de rodillas y sintiendo que iba a vomitar.

Esto no podría estar peor.

Continuara…

Me pase un poco más del largo del capítulo que pensaba hacer, pero me ha gustado como queda todo. Estoy emocionada, muchas ideas para esta historia vienen a mi cabeza y sobre todo para la cuarta guerra ninja, aunque claro, eso está muy lejos aún.

Por cierto olvide que tenia este capitulo hace tiempo en la compu, mi error xD

Por si no lo sé en mi perfil tengo un enlace de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series ... etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.