Naruto No me pertenece
Capítulo 12: Desesperación
Su mente estaba claramente distraída, algo se sentía mal en el ambiente. Rigel saltaba entre rama en rama sintiendo la anomalía en el aire que venía del norte. Sus sentidos siempre más desarrollados, le advertían de no ir en esa dirección, pero su conciencia decía que fuera. Le gustaría tener los sentidos de los Inuzuka, tan animales que le hubieran dicho cual protegería su vida. Pero ella no los tenía y nunca los iba a tener, ya que ella no fue creada para eso.
Había perdido muchos recuerdos de su infancia, no recordaba el nombre de sus padres o su lugar de nacimiento, el primer recuerdo de ella era en medio de un laboratorio y algunos pocos de su madre. Pero los del laboratorio eran más claros, von un hombre similar a una serpiente que la veía con interés y le indicaba a otro que le inyectara algo en la sangre.
Recordaba el dolor.
Orochimaru, era el nombre de ese bastardo, quien la había mantenido mucho tiempo en cautiverio. O tal vez fueron solo unos días, el sufrimiento hace que en realidad su perspectiva sea bastante diferente a la realidad. Ella tenía un chacra único y un talento para los cristales de chacra, que ella podía utilizar fácilmente. Su cabello blanco con mechones azules, fue producto del experimento.
Su madre había tenido el cabello rubio, en el único recuerdo de ella. Su madre también había sido portadora del elemento cristal.
Su metabolismo también era diferente, ocupaba muchos carbohidratos y energía para producir cristales, por lo cual siempre terminaba comiendo mucho más que sus compañeros de equipo. También debe entrenar más que sus compañeros, los cristales pueden defenderla hasta cierto punto, pero en taijutsu Megumi la supera y en la mayoría de peleas Aki supera a las dos.
Fue rescatada poco antes de lo ocurrido el 10 de octubre, tiene recuerdos vagos, pero recuerda que la primera persona amable que vio luego de vivir con Orochimaru tanto tiempo, fue al Hokage Minato Namikaze. Siempre lo había admirado y respetado por ponerle fin al asunto de Orochimaru.
Le había dado una familia.
Teuchi el dueño de Ichiraku ramen, había tenido dos hijas Akane la mayor y Ayame la menor. Akane era una mujer muy hermosa que trabajaba en una librería, mientras su padre y hermana dirigían el restaurante. Akane era quien había aceptado ayudar al Hokage y la había criado desde pequeña, quien le enseño a sonreír y que debe ser amable con los demás.
Akane era quien en las tardes la llevaba a comer a Ichiraku Ramen, donde en ocasiones estaba Hinata de niña.
La recordaba.
Siempre tan sola, llena de heridas en su cuerpo y mirada perdida. Se veía como ella cuando estuvo con Orochimaru, se veía con una soledad que ella le hubiera gustado ayudar como lo hizo la familia de Teuchi con ella. Que le dieron un abuelo, una tía y una madre.
Pero no lo hizo.
Siempre se preguntó porque nunca dio ese paso, tal vez estaba tan acostumbrada a que otras personas dieran el paso para ella, que Hinata nunca lo iba hacer. Incluso cuando fueron compañeras de banco en la academia, siempre se gruño por no darle esa mano amiga que a veces gritaba su rostro.
Nunca la trato mal.
Pero nunca dio el primer paso.
Era un consuelo volverla a ver ahora que era parte del equipo 9, como sonreía al lado de Raiden y Natsuko, como ellos hicieron lo que ella no hizo.
Como le dieron una amistad.
Sentía un poco de celos, pero era algo que ella no busco. Incluso ahora le era difícil hablarle, incluso cuando Megumi claramente gritaba al lado de ella como una amiga más, ella era tímida.
Ella quería cambiar.
Ayudar a otros.
Detuvo sus saltos en los árboles, cuando una bola humana fue en su dirección, apenas logro saltar para sujetar a Hinata y ambas caer sobre la hierba un poco más alejada. Gimoteo un poco, antes de sentir sus sentidos alerta y que ahora Hinata la arrastrada del cuello para esquivar una serpiente que ella reconoció de inmediato y se puso alerta.
Con rápidos sellos unas flechas de cristal perforaron a la serpiente matándola del impacto.
Ignorando la extraña apariencia de Hinata se puso de pie a su lado, viendo con mirada fulminante, muy en contraste con su usual sonrisa amena, al hombre frente a ellas.
—Vaya veo que mi rata de laboratorio sigue con vida—dijo este con una sonrisa maliciosa.
Su mano viajo involuntariamente a su brazo izquierdo cubierto por un vendaje sobre la camisa. Recordando el sello que Orochimaru dejo en ella cuando era niña. Nunca lo había vuelto activar, pero la tentación a veces era común en medio de batallas. Le había tomado mucha fuerza de voluntad ignorarlo.
Sus ojos vagaron en Hinata quien tenía heridas en su cuerpo que se estaban sanando por sí mismas.
Un estado similar al de un usuario del sello maldito de Orochimaru.
¿Le habría dado el sello a ella?
No podría ser, su estado si bien gritaba peligro, no era tan malo como un usuario del sello.
También alabo a Hinata, no estaba segura de cuánto tiempo habría pasado, pero parecía que había estado manteniendo una pelea con Orochimaru. Concentro su chacra en su cabeza, elevando sus sentidos del ambiente, sintiendo que la mayoría de sus compañeros de equipo estaban demasiado alejados, solamente una persona había tomado la misma dirección que Hinata y ella.
Sonrió cuando un rayo cayó cerca de Orochimaru, quien apenas chasqueo la lengua.
Raiden apareció con varios kunai explosivos, que hicieron retroceder divertido a Orochimaru. ¿Divertido?. Su rostro cambio a uno serio, cuando volteo a ver a Raiden, recordándolo como uno de los mejores de su clase con Aki. También recordó vagamente el deseo de Orochimaru de conseguir marionetas fuertes.
—¡CORRE RAIDEN!—grito lo más rápido que pudo.
Pero era tarde.
El chico parpadeo cuando debajo de él unas serpientes lo ataron, Hinata también entro en acción y se lanzó rápidamente para ayudar, pero Orochimaru había llegado más rápido antes de morderlo en el cuello. El chico quien había permanecido inmóvil, soltó un fuerte grito antes de caer desmayado en los brazos de Hinata.
Con sellos creo un gran cristal que lanzo contra Orochimaru, pero este solamente salto luciendo levemente cansado.
Movió su cabeza como si estuviera calentando el cuerpo.
—Bueno un pequeño Uchiha en lugar de una flor no es un mal trato, además, el hijo de ese hombre sin duda traerá algo bueno más adelante, Misaki-chan lo ha entrenado bien—hablo con una risa, antes que desapareciera en una nube de polvo.
Salto rápidamente para estar al lado de Hinata, quien lucía bastante normal y movía a Raiden de un lado a otro luciendo claramente preocupada. Ella en cambio quiso gritar para que Anko apareciera en cualquier momento, ella podría ayudarles, ella le había ayudado cuando descubrió que también era parte de los experimentos de Orochimaru.
—Tsunade—dijo de pronto Hinata, antes de en un movimiento algo brusco, pusiera a Raiden en su espalda como un costal de papas—ella podrá hacer algo—añadió luciendo incrédula.
Asintió a su lado.
Ahora todo era cuestión de tiempo, Hinata comenzó a correr y ella detrás de su persona.
Rigel recordó vagamente mientras corría detrás de Hinata, una ocasión donde Raiden había visto por la ventana donde Hinata estaba entrenando. Los ojos del chico eran normales, pero con una suavidad muy diferente a las que veía a otras personas. Rigel noto que llevaba varios minutos viendo a la niña.
Se preguntó vagamente.
Si él sabría que algún día la chica correría desesperadamente para salvarle la vida.
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Corre y no te detengas, corre y no te detengas. Era el pensamiento de Hinata antes de saltar al claro donde había dejado a Tsunade. A su lado, Honomi había llegado y parecía intentar tranquilizarla. Pero esta se volvió a congelar cuando la vio llegar, llena de heridas y sangre por todo su cuerpo. Incluso aunque el chacra de Kurama solía curarla, las heridas de Orochimaru habían sido demasiado graves, pero eso no era lo importante, puso el cuerpo de Raiden en el suelo, donde el chico parecía gemir de dolor con los ojos cerrados.
Se aterro.
La idea de Raiden herido, sin duda la aterro como nada nunca en su vida.
Eso que ella había sido un blanco de intentos de muerte desde…siempre. Pero nada era comparado al ver a su compañero de equipo al borde de la muerte. El chico que había sido tan amable y le había mostrado su amistad incondicional como con Gaara y Natsu.
Era como pensar en ellos muertos.
Ella no.
Giro a ver a Tsunade que miraba sus heridas aun en estado de shock, la tomo de la mano, manchándola con su sangre.
Pero lo ignoro, ocupaba otra cosa más importante.
—Sálvalo, esa serpiente le hizo algo…no puedo perderlo, no puedo—bajo la mirada en shock.
La idea de un funeral, hizo que todo en su mundo diera vueltas, antes de lanzarse de lado y vomitar lo que su estómago claramente no tenía. Su cuerpo estaba temblando y las lágrimas estaban por salir. Pensando en todas las veces que había estado cerca de la muerte, había pensado estúpidamente que todo saldría bien. Que ella podría vencer la muerte como había hecho todos esos años.
Pero…¿y sus camaradas?
Ellos no tenían esa habilidad, ella no puede salvarlos, era tan débil.
—Yo-Yo no puedo—musito la adolecente rubia de forma temerosa, ella sujeto nuevamente con fuerza su muñeca, ignorando parte del vomito aun en su boca y barbilla para verla con desesperación.
—¡YO NO PUEDO HACERLO!—grito al borde la histeria, antes que las lágrimas por fin salieran—pero eres médico, la mejor del mundo, ayúdalo por favor—suplico al borde del llanto.
Haciendo que los ojos de la mujer se congelaran.
De pronto Rigel puso una mano en su hombro, haciendo que ella girara el rostro y viera como Honomi sacaba un sello de su muñequera, antes de lanzarlo sobre el cuello del chico. El sello soltó unos colores rojizos, antes de desvanecerse al mismo tiempo que la respiración de Raiden se tranquilizaba.
Se soltó de Tsunade para lanzarse sobre el pecho de Raiden, llorando cada vez más cuando el latido del corazón del chico se acompasaba y su respiración se volvía más relajada. Con lágrimas corriendo por todo su rostro, lo abrazo con fuerza sintiendo que el peso de su espalda se iba, antes de caer dormida sobre el chico.
El chacra de Kurama siempre la dejaba en esa condición.
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Estaba en medio de un sueño, eso supuso Raiden cuando vio todo a su alrededor negro. Toco su cabeza intentando recordar la lucha con el hombre serpiente, que fue unilateral y acabo con el perdiendo en menos de unos segundos, no debería sentirse mal, claramente era un hombre más experimentado y peligroso, pero su orgullo estaba herido. Había querido ayudar a Hinata, pero incluso aunque su madre lo entrenara, el sharingan era difícil de usar para su persona y era incapaz de hacer genjutsu.
Una blasfemia para alguien con el sharingan.
Comenzó a caminar por la negrura, confuso si era un genjutsu o no.
Se detuvo luego de varios minutos.
Esto no tenía sentido.
Toco su cuello cuando algo comenzó arder, antes de ver como frente a él, el mismo hombre que ataco se materializaba. Tomo una kunai de su porta shuriken y lo vio con enojo.
Había atacado a Hinata.
Era suficiente para que fuera su enemigo.
—El pequeño niño de Misaki, es curioso ver como creces cada vez más—hablo la persona serpiente con una sonrisa divertida.
Que para él no lo fue.
¿Misaki?
—¿Conoces a mi madre?—cuestiono incrédulo.
Tal vez solo la conocía por ser miembro del clan Uchiha, algo ya de si bastante reconocible después de la masacre. Pero algo en la forma que ese sujeto hablaba, no lo hacía sentir correcto, era como si, algo malo hubiera tras sus palabras que lo mantenían bastante alerta.
—Se podría decir—
—Se más específico—
—No es como si me importara, solo sé que tu sangre tiene potencial…tal vez incluso me resultes útil contra Itachi, siempre quise el cuerpo de Itachi—
Raiden se congelo cuando unas serpientes aparecieron de la negrura, enredándose en su cuerpo y manteniéndolo congelado. Intento liberarse, pero se detuvo cuando la mano de ese sujeto levanto su mentón y el apretó los dientes furiosos.
—Pero tal vez con algo de cuidado seas como Itachi, si te muestro mi poder vendrás a mí, vas a ocuparlo después de todo—indico este antes de chasquear sus dedos y que un dolor insoportable, apareciera en todo su cuerpo mientras gritaba de dolor.
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Natsu observo el cuerpo inconsciente de Raiden en medio del hospital de Konoha, sobre todo el cuerpo de Hinata dormido en la silla al lado de este. Había pasado una semana de la misión, que no había sido un éxito, pero tampoco un fracaso. De alguna forma se habían encargado de que Tsunade regresara a la aldea, con Hinata pidiendo disculpas por haber actuado como lo hizo y ayudándole a conseguir la flor que Tsunade buscaba, pero buscando como pago que ella ayudara a Raiden. La mujer doctora solamente había asentido distraídamente, regresando a Konoha para tratar al niño, que seguía inmerso en un sueño.
El sello prohibido, según Rigel y Anko les habían explicado, era un sello de un tipo llamado Orochimaru, que era alguien bastante peligroso. Un sello que había dejado a Raiden en estado de coma, ocasionando que Hinata estuviera a su lado todo el tiempo en el hospital, incluso cuando algunas enfermeras la veían mal.
Ignorando las burlas de su hermano por como su equipo había salido peor, ella paso también tiempo en el hospital.
Viendo a Raiden fijamente.
Raiden era…alguien…diferente. Siempre indiferente, monosílabos Uchiha y ojos solo para Hinata, lo había notado desde el primer día, incluso antes, que los ojos del chico siempre seguían a Hinata. No definía si era rostro de amor u ojos de amistad, pero entre ambos existía una amistad tan fuerte que le hacía sentir rezagada. Claro que entre Hinata y ella también había una amistad fuerte, pero a veces se preguntó si ella solo era, una adicción innecesaria para el equipo.
Igualmente le preocupo Raiden, ignorando el crush que alguna vez tuvo ella por él en la academia, el chico era alguien fuerte y confiable que la hacían seguirlo si fuera necesario. Estar sentada también a su lado, preocupada por que volviera en sí.
Noto como este se removía en sueños, haciendo que suspirara.
Noto como Hinata también despertaba de golpe y miraba al chico preocupada, puso una mano en su hombro ganando la atención de la chica a ella.
—Estará bien, es un hueso duro de roer, pronto despertara—le dijo de forma cariñosa, ya que la niña en realidad, era alguien que te dan ganas de abrazar y protegerla.
Sobre todo cuando veía las miradas de la aldea en su persona.
Sonrió cuando los ojos de la chica brillaron levemente, antes de asentir. Ambas se sonrieron mutuamente, cuando de la nada Kakashi apareció en la ventana. El hombre había aparecido constantemente cada día desde que Raiden fue internado.
Natsu pareció curiosa.
—Supongo que es un revelo, necesitan a Hinata en la oficina del Hokage—hablo este de forma indiferente.
Hinata pestañeo confundida al tiempo que ella levantaba una ceja.
Eso no podría ser bueno.
¿Verdad?
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—Kakashi ya no va ser tu sensei—hablo Minato tranquilamente y ella pestañeo confundida ante el líder de su aldea.
Ladeo el rostro de forma pensativa, sin sentir ni una pizca de dolor ante aquella afirmación. No es como si no le doliera dejar de ser parte del equipo 9, pero más que todo no era tanto el equipo 9, era dejar atrás a Raiden y Natsu que eran sus personas más preciosas ahorita. Pero en general Minato no le había dicho que iba a dejar a sus compañeros, si no que Kakashi no sería su sensei.
No importaba.
Kakashi era un buen sensei, fuerte y confiable en misiones, pero siempre con una mirada distante. De su equipo era el único con quien no tenía una verdadera conexión y por el cual no se preocupaba. Era diferente a las auras cálidas de Raiden y Natsu, quienes la veían con esos ojos de felicidad que la hacían querer llorar.
Kakashi.
Era Kakashi.
Tan lejano e indiferente, que una parte de ella no le importo tenerlo en el equipo, más que para guiarlos en su camino ninja.
Minato debió ver algo en su rostro, ya que parecía preocupado antes de sonreír.
—Pero solo será temporalmente, Kakashi ha mostrado interés en que participen en los exámenes chunin dentro de cuatro meses de Sunogakure. Debido a su condición decidió tomar a Raiden para entrenarlo firmemente cuando este despierte, Shota quien es un gran ninja, decidió tomar la tutela de Natsu para ayudarle a mejorar para los exámenes—
No sintió ni tristeza ni alegría al saber que Kakashi técnicamente seguiría siendo su sensei, pero si se molestó el comenzar a notar que ella en realidad no tenía a nadie cercano para su entrenamiento. También sintió alivio, de que el hokage mencionara a Raiden como si en cualquier momento despertara.
No muchos parecían tan optimistas.
Suspiro pensando en que ahora tendría que entrenar sola nuevamente y esperar que pudiera hacer algo bueno en los exámenes chunin. En general los nuevos gennin no tomaban esos exámenes, pero no quería pensar negativamente. Con un mayor rango, podría hacer mayores misiones y ser más fuerte. Dejaría de tener tanto miedo a los demás y podría proteger a sus amigos.
Kurama podría ayudarle y tal vez convencería a Yugito de enseñarle algunas cosas.
—Por eso tuve una idea de que alguien especial podría enseñarte—hablo Minato con una sonrisa que la saco de su ensoñación.
¿Alguien?
La puerta se abrió detrás de ella y al voltear el rostro, se sorprendió de ver a una pelirroja chica viéndola con una gran sonrisa en el rostro. La imagen de Kushina se filtró en su mente, pero fue tan rápida y fugaz, que la imagen de Honomi Yuna se filtró en su mente.
¿Qué hacía ella ahí?
—Yo, Hinata-chan—saludo esta antes de ponerse a su lado con una sonrisa amable, frunció el ceño confundida.
Curioso.
—Resulta que Honomi-san es un familiar lejano de Kushina—hablo esto último con tensión, lo cual revelo que había pasado más ahí de lo que parecía decirle a ella—Honomi-san también ha mostrado interés en unirse a los ninjas de Konoha, pero también expreso que quiere pasar tiempo contigo, por lo cual pensé que sería buena idea que fuera tu maestra y aprendieras cosas de ella—explico Minato manteniendo la usual sonrisa hokage.
¿Quería pasar tiempo con ella?
Compartió escepticismo con Kurama en su interior, claramente ninguno confiando en nada en la chica. Vale que les había ayudado a encontrar a Tsunade y en cierta forma le debía la vida de Raiden. Pero era una forastera de la cual no tenían conocimiento, por lo cual no sabía si podría confiar en ella.
Honomi no pareció perturbada por su mirada de completa desconfianza.
—Está bien—expreso claramente no convencida, pero sin muchas ganas de pelear.
Honomi después de todo, era de las pocas personas que parecían dispuestas a ayudarle. La chica no mucho mayor que ella, parecía irradiar alegría antes de saltar levemente en su lugar.
—Perfecto, ya tengo todas tus cosas para llevarlas a nuestro nuevo departamento, pienso entrenarte 24/7 ya que eres mi primera alumna, Minato-nii dijo que irías después de esta noche y tiene la dirección, debo ir a preparar todo para tu llegada—hablo tan rápida y emocionada, que apenas pudo entender que decía, antes que saltara por la ventana de la oficina chillando de alegría.
Giro a ver al hokage con nervios, pensando en que su nueva maestra…estaba loca.
—¿Viviré con…ella?—cuestiono con incredulidad, después de todo su actual libertad era por estar en casa con un hombre como el kage y una Uzumaki.
Significará lo que significara.
Minato sonrió nervioso.
—Honomi-san tiene una parte de su linaje que le ayudara con tu sellado, además dejo en claro al consejo que era suficientemente fuerte para controlarte—
—¿Cómo?—
—…—
—…—
—Bueno eso no importa, pero me hizo muy feliz tenerte en casa este tiempo, Kushina y yo preparamos una cena especial de despedida antes que vayas con Honomi—hablo esté intentando desesperadamente cambiar de tema.
Hinata suspiro, probablemente ellos estarían felices de deshacerse de ella. Sintió algo de pena, Naruto no tomaría muy bien la noticia y ella sinceramente extrañaría a su rubio amigo.
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Mikoto suspiro viéndose en el espejo de su casa, la imagen de un ojo postizo la recibió, que si bien parecía verse igual, se sentía diferente. Tsunade había hecho un excelente trabajo con tan poco tiempo en la aldea, ayudando a todos los posibles heridos de la masacre Uchiha que no podían recuperarse por algunas heridas. También trabajando muy de la mano con ninjas. SI bien parecía enferma cuando veía sangre, intentaba hacer todo lo posible para ayudarles cuando estaba fuera de ese estado. Tanto Itachi como Sasuke parecían felices de verle mejor, pero incluso aunque sonriera con ellos.
No estaba bien.
Puso una mano sobre su ojo falso, pero que ahora era suyo, antes de salir de su habitación.
Minato la había invitado a una cena especial en su hogar, lo cual no tenía sentido, desde lo ocurrido en el 10 de octubre, no era recibida en esa casa. Sasuke claramente había pasado tiempo ahí jugando con Naruto, también viceversa. Pero ella no había pisado la casa del kage de la aldea.
No cuando le había gritado a Kushina que era una hipócrita por no cuidar a Hinata cuando estaba sola, como ella podía hacer algo y era una cobarde. Ganando una cachetada de la misma y un inicio de una pelea que destrozo gran parte de la calle ya destruida por la bestia,
Pero Kushina al final si había estado velando por Hinata estos últimos meses.
Así que había sido invitada.
¿Estaría bien?
—¿Madre?—llamo Itachi en la puerta y ella salto antes de sonreír.
Era difícil no estar orgullosa de sus hijos, si bien Sasuke no tenía el talento innato de Itachi, se esforzaba tanto como cualquier otro. Su hijo quien era un orgulloso ANBU de la hoja, probablemente podría ver sobre su sonrisa falsa, pero no comento nada.
Era una de las pocas veces que podía observar a Itachi sin sus ropas ANBU, con ropas civiles, casi parecía un chico normal. Aunque no era mucho mayor de los 15 años, con un gran número de muertes en sus manos, casi parecía un joven normal.
Agradeció al cielo que Misaki tomara el mando Uchiha y se encargara atentamente de cada uno de ellos, no quería más carga sobre Itachi.
Ya era suficiente.
Sasuke, con una mirada demasiado seria para un niño que apenas está en la academia, salió detrás de su hermano viéndole confundido y preocupado.
Sonrió un poco más sinceramente, antes de tomar a su hijo menor de la mano y comenzar el camino a la casa del kage. Las miradas de odio, se transformaron en miradas de lastima a su paso. Todos conocimiento sobre lo que había pasado hace meses y al menos, ya no viéndoles con odio. Se sintió algo divertida de ver algunas niñas de diferentes edades viendo a sus dos hijos.
—La pobre Izumi-chan tiene tanta competencia—hablo con pesar, ganando una leve mirada divertida de su hijo mayor y un bufido de Sasuke.
Quien por algún motivo, nunca quiso a la niña que claramente estaba enamorada de su hermano.
El camino de veinte minutos fue tenso para ella, sobre todo cuando al llegar a la humilde casa (para alguien que es el hombre más importante de la aldea) de Minato. Toco la puerta casi obligándose y esperando que esta noche terminara rápidamente. Para su completo alivio, el rostro de Minato fue el primero en recibirles, lo cual le quito un gran peso de encima.
—Mikoto, Itachi, Sasuke, es un placer verlos—hablo el rayo amarillo antes de hacerles una seña para que pasaran.
Tomo aire.
Ella podría hacer eso.
Con pasos temblorosos, siguiendo a su hijo menor que entro con tranquilidad y a Itachi quien se quedó a su lado resguardándola. Miro impresionada como en la sala de estar, estaba Naruto, el pequeño adorable y revoltoso Naruto, abrazando con fuerza a HInata en su regazo y haciendo un fuerte puchero claramente molesto.
Giro su rostro confundido a MInato quien sonrió nervioso.
—Hinata se va a ir a entrenar con otra persona, por lo cual dejara temporalmente la casa…Naruto no lo ha tomado bien—musito preocupado de ver al niño con la chica.
Esta quien pareció captar sus ojos, se levantó sosteniendo en sus manos a Naruto en todo momento, casi indiferente de tener un niño de ocho años pegado a ella con pegamento.
—Es bueno verle Mikoto-san, Sasuke-kun, Itachi-kun—hablo haciendo una dificultosa reverencia con Naruto.
Sasuke quien alzo una ceja, tomo una kunai de juguete, antes de lanzarla en la cabeza al niño rubio, quien soltó un chillido indignado. Pero al menos funciono para que se bajara de la chica y comenzara una pelea/juego con su mejor amigo.
Al menos ahora Hinata parecía aliviada.
No había pasado tanto tiempo de verla, como cuando era niña, pero para Mikoto fue imposible no ver a su difunta amiga en la niña frente a ella. Desde sus sonrisas amables, hasta la postura al caminar. Un nudo se formó en su garganta antes de dar unos pasos a ella, quien ladeo el rostro confundida.
Quiso decir algo.
Pero su boca se cerró, haciendo que la niña se confundiera un poco.
—Me comentaron que nueve novatos estarían en los próximos exámenes chunin, los equipo 4,5 y 9 sin duda han tenido suficiente experiencia—rompió Itachi el silencio ganando una mirada algo alegre de la chica.
Parecía tener dudas, pero mostro un poco de seguridad.
Hana habría sido más segura, siempre regodeándose cuando su equipo logro entrar a los exámenes chunin. Hana había sido tan hermosa y confiable, todos a su lado siempre se sentían seguros y había ayudado a tantos ninjas.
¿Por qué Hinata no era así?
La respuesta fue simple.
La hermosa flor que pudo ser Hinata, fue aplastada por el odio de la aldea y una parte de Mikoto, no pudo más que odiar a la aldea que no solo desprecio a los Uchiha, sino también a esta dulce niña inocente. Pero aunque desprecio a la aldea, tampoco podría odiarla por completo, era la aldea que Hana había amado y que ahora Itachi cuidaba con añoro.
Eran familia.
O eso se intentaba decir.
No podía dejarse consumir por el odio. Su marido había estado tan cerca de consumirse, que podría haber hecho algo considerado traición como el resto de los suyos.
—Siento que me falta mucho para ser una chunnin, pero quiero ayudar a mi equipo—dijo la niña con una leve sonrisa.
Que sin duda era la sonrisa de Hana.
Sonrió.
De pronto un destello amarillo en la pierna de la niña, la hizo parpadear cuando noto la mirada fulminante de Naruto a Itachi, quien se confundió.
Naruto siempre trato a Itachi como un hermano mayor.
—No dejare que Itachi-nii se quede con Hinata-nee—gruño el niño viendo a su "competencia" de forma malhumorada.
¿Eh?
Giro su rostro ahora preocupado a Minato, que parecía igual de preocupado que ella, pero como si llevara suficiente tiempo preocupado.
—De que hablas dobe—hablo Sasuke, aunque de su impresión, no pudo reprender a su hijo por hablar así del hijo de su amigo.
—Hinata-nee me va dejar, se va a ir a entrenar y no es justo, Hinata-nee debería quedarse en casa y estar conmigo—
—Ella ocupa entrenar, es un ninja, ocupa entrenar para ser más fuerte—
—Ella ya es fuerte teme—
—Pero puede serlo más dobe—
—Pero quiero que este conmigo siempre—
—No se puede—
—Si se puede—
—Dobe—
—Teme—
Hinata parecía ahora mortificada, que el niño comenzara a discutir con otro niño sobre ella. Una parte de ella sintió algo de lastima, así que camino hasta estar frente a Naruto, arrodillándose para estar a su altura. Una sonrisa maternal se posó en su rostro, que al ver mucho a Minato en su hijo, no podía negar las facciones de Kushina en este como su temperamento.
—Naruto, Hinata ocupa entrenar para ser más fuerte, pero ella siempre será tu amiga, solamente que hay veces en que un shinobi debe ser más fuerte para proteger a los suyos—hablo recordando vagamente las palabras de Hana cuando alguien le preguntaba porque entrenaba tanto.
Su querida amiga.
—Pero yo quiero que ella este siempre conmigo—decía Naruto con un adorable puchero casi al punto de llorar.
¿Tenía que ser tan terco como su madre?
Sasuke salió de su vista para ver al niño con ojos fastidiado, muy similar a su padre.
—No puede estar siempre contigo dobe—gruño este indignado.
Naruto giro a verlo enojado.
—Claro que sí, oto-chan y oka-chan siempre están juntos—
—Pero ellos están casados, los esposos siempre están juntos—
—…—
—…—
—…—
Mikoto sintió un extraño silencio preocupante, pero antes de que pudiera aportar algo para revertir la situación, Naruto se giró a ver radiante a Hinata, quien claramente también había visto venir el golpe antes de estrellarse contra un muro.
—Cásate conmigo Hinata-nee—hablo Naruto con alegría.
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Cuando la cena comenzó, Hinata juraba que aun podía escuchar las risas de Kurama en su interior, ambos de acuerdo en que su, probablemente, única proposición de matrimonio llego de un niño 4 años menor que ella. Incluso cuando Minato y Mikoto intentaron explicarle que no podrían casarse por su edad, Naruto había estado más tranquilo en hacerlo cuando fueran mayores. Incluso cunado Itachi amablemente explico que con los años los sentimientos podrían cambiar y que era un poco (muy) joven para entender del amor, Naruto hizo oídos sordos anunciando que se casaría con ella apenas fuera mayor de edad.
Lo cual la dejo en su silla estática durante la cena, pero alegre de que al menos ahora Naruto no estuviera preocupado porque se fuera.
Esto le dio oportunidad de entrar a otro punto muy notorio, la fuerte tensión de Mikoto y Kushina que casi la deja sin respirar. No estaba segura si era la única o los niños menores, eran demasiado ingenuos, porque nadie parecía notarlo excepto su persona.
Kushina no miraría a Mikoto y de igual forma por el otro lado.
No es como si importara, ella solamente estaba pasando la ultima cena en esta casa. Una parte de ella sintió que extrañaría mucho a Naruto, incluso una parte a Minato, pero no tan grande. Era normal, ella no pertenecia a esa familia.
No debería acostumbrarse.
Honomi se llegaría aburrir también de su persona tarde o temprano.
—Me podrían pasar la salsa—dice Mikoto con una sonrisa tensa, que le hace escalofriarse.
Mira la mesa notando que la salsa esta cerca de ella, por lo que la toma tímidamente y se la ofrece. Traga saliva de forma nerviosa, en general lo adultos no la quieren, claro ejemplo es Kushina que siempre parece tenerla de lejos, el resto de la aldea no da muy buenas referencias. Si bien ha tratado con Mikoto antes, siempre parece ser algo nuevo lo que puede pasar.
Se sorprende cuando una sonrisa maternal se coloca en su rostro, se sonroja levemente cuando esta toma la salsa de sus manos.
—Gracias Hinata-chan, eres muy amable—dice esta con tal sinceridad, que el sonrojo se extiende con más fuerza.
Gira rápidamente la mirada a su plato. Claramente no está acostumbrada a los halagos de los adultos, en general espera malos tratos de ellos. Pero no puede evitar sonreírle levemente a Mikoto cuando su mirada vuelve a unirse en algunos momentos de la noche.
Lo que le hace pensar.
Que no todo es tan malo.
—Hinata-nee debería casarse con Itachi—
—Sasuke teme Hinata será mi esposa—
O tal vez no.
Suspira, esperaba que mañana fuera un mejor día.
Continuara...
Me alegran ver que siguen leyendo esta historia, debido a mi nuevo trabajo que es demasiado cansado, me ha costado más escribir que antes. Pero igual me encanta esta historia así que seguiré escribiéndola.
Me gusta que algunos han notado la falta de interacción de Hinata y Kakashi, la cual sin duda no es algo que fuera no intencional, es claramente intencional. Recuerden que en esta historia Kakashi no es el ninja que vive por la memoria de sus amigos, ya que sabe que Obito es un traidor, dejándolo como un ninja muy similar a antes de la muerte de Obito. Motivo por el cual también siente odio aun por si mismo. Por lo cual en realidad no tiene una unión con ninguno de sus alumnos.
Pero eso va cambiar más adelante, lo prometo, pero por ahora Hinata esta haciendo lazos con otras personas. Cada vez más y su personalidad temerosa esta cambiando aunque no lo noten.
Algunos tambien estan poco contentos con el trato de Kushina, que tambien es intencional de mi parte y con la trama va ir cambiando. Pero por ahora como notan, Mikoto es quien esta acercandose más a Hinata, pero tambien siente enojo como los Uchiha en la historia original.
Los capitulos de ahora en adelante van a ser de mayor duracion, por lo cual tal vez tarde un poco más en actualizar. Estoy escribiendo actualmente el capitulo que sigue de este y aun no lo termino, aunque ya pase su usual contenido. Esto por que pronto se acercan los examenes chunin, que sera un arco levemente más largo, pero que despues del arco y algunos eventos va hacer un salto en el tiempo como la historia original.
Recuerden que esta historia se va a dividir en tres partes, la etapa Genin de Hinata donde estamos ahora, la parte cuando Naruto y los originales novatos van a ser Genin y llegamos despues a la parte donde Naruto y los originales están con sus edades de shippuden. Aunque cuando eso ocurra Hinata va ser incluso mayor.
Tengo planeado mucho de esta historia, con forma vaya avanzando creo que tambien sacare algunas historias opcionales en otro fic e incluso pienso hacer una especie de cuando todos sean adultos, como un mini fic como de 10 capitulos tal vez. Donde pondre a Hinata con su interes romantico. Que tal vez inicie a escribir ahora, para que cuando termine esta historia, seguirla en este mismo fic o hacer otro nuevo.
Ya tengo el interes romantico que elegira Hinata, pero les comento desde ya, va tener diferentes intereses romanticos a lo largo de la serie. Pero esta seria se va centrar más en la parte de aventura y amistad.
Por si no lo sé en mi perfil tengo un enlace de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series ... etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
