Naruto No me pertenece

Capítulo 14: Cambios

Hinata no suele tener sueños, en realidad no suele recordar lo que pasa por su mente inconsciente si no es una pesadilla. Por eso se sorprende al estar en medio de un vacío, que no es la vida normal, no es la realidad y concluye de forma aburrida que debe ser un sueño o que esta alucinando. Debe ser el veneno que la hace estar en este extraño limbo que parece algún lugar en el vacío.

Pero entonces puede ver, como en una vida que no le pertenece, puede ver una mujer de larga cabellera blanca como sus ojos, que desaparece antes de que dos siluetas de dos hombres aparecieran detrás de ella. Uno con ojos morados y otro con ojos blancos. Ambos volteando para verla. En la mano de cada uno, aparece una media luna, una blanca y otra negra.

Ambas manos extendidas a su persona.

Su mano se estira por inercia, antes que de su espalda una risa maliciosa aparezca.

Unos ojos rojos con aspas negras, que la hacen escalofriarse.

Antes de gritar.

.

Se levanta de un salto, casi sin poder respirar viendo sus manos que no dejaban de temblar. ¿Qué había sido eso anteriormente? Los recuerdos de ese sueño se distorsionan y son borrosos. Se arroja sobre la cama donde había estado momentos antes, sintiendo la suavidad bajo su espalda, casi queriendo hundirse en ella y no pensar en que había pasado.

—Despertó la bella durmiente—fue la voz animada de Honomi a su persona, quien la hizo casi recibir un pequeño mini infarto, antes de ser arrastrada a una mesa improvisada de comida.

Seguimos en Iwa, admite cuando el paisaje por la ventana sigue siendo de roca y arena.

Al llegar a una mesa, se sorprende de solo ver a Tsunade y sin rastro de los otros dos individuos. Es una lástima, hubiera querido hablar con Han a solas. Un gruñido de Kurama le indica que era un deseo solamente de su persona.

—Fue una sorpresa cuando la nieta del Tsuchikage llego contigo en su espalda, ambas llenas de veneno hasta la medula—dijo Honomi risueña, Hinata se escalofrió, habían tenido suerte con una sola picadura, pero había sido peor de lo que pensaba—luego que Tsunade las tratara, ella se fue con Han, no esperaron mucho, pero te dejo esto—indico dándole una nota de papel.

La tomo con cuidado en sus manos, viendo impresionada la caligrafía bastante elegante en ella.

Te veré en los exámenes Chunnin, aunque me ayudaste, aun te daré una paliza. Nuestra deuda esta saldada por que baje tu trasero por toda la montaña.

Kurotsuchi.

Una gota de sudor corrió por su nuca, sin duda había ganado una rival peligrosa. Pero aunque esta había indicado y señalado varias veces su odio a su persona, aun así la había traído sin dejarla morir en medio de una montaña cuando tenía veneno en su cuerpo.

Eso era algo.

¿Cierto?

Quería esperar eso.

Una mano en su cabeza la hizo alzar la vista, sorprendida de que fuera Tsunade quien la estaba tocando voluntariamente.

—Trajiste suficientes raíces, bien hecho mocosa—hablo la voz adolecente de la mujer, que supuestamente era mucho mayor.

Era difícil pensar en Tsunade como alguien mayor con esa apariencia, pero esas palabras, esa voz y esa mirada, la hicieron sonreír de forma involuntaria. Hasta que unos brazos la atrajeron con fuerza de parte de Honomi, que la hicieron casi ahogarse por el impacto.

—Mala Tsunade, esta niña ya es mía—dijo Honomi ahora con voz divertida.

Mientras Tsunade rodaba los ojos, tomando parte de un sake a una hora demasiado temprano de la mañana un recuerdo llego a su mente.

—Sensei, tuve un problema a la hora de una lucha contra bichos, me gustaría saber si podría enseñarme algún jutsu elemental o algo para luchar…no siento que aprendí lo suficiente—musito aun en el extraño abrazo, que la hizo sonreírse.

Hace mucho que alguien mayor que ella no la abrazaba. A pesar de lo que usualmente era Honomi, una maestra espartana, no la aparto, ya que se sentía bien. Era como si alguien te apreciara, como si te protegiera y guardara algo precioso. No se extrañó que los humanos se abrazaran de forma continua. Era bastante gratificante para el alma.

No quiso comentar que apestaba con los sellos.

No quiso comentar el anterior uso del byakugan.

Quería algo propio.

—Ahhh…jutsu—comento Tsunade antes de que Honomi pudiera comentar algo.

Ambas giraron a ver la sonrisa maliciosa de Tsunade.

—No te veo como un ninja médico, demasiado chacra que puede usarse en batalla, pero tal vez con un control adecuado de chacra, podríamos ayudarte a luchar con algo de…potencia—dice Tsunade con ojos divertidos.

Siente un escalofrió en su espalda antes de ver a Honomi en una silenciosa mueca de ayuda.

Pero esta luce pensativa.

—Podría hacerte la prueba de chacra, los Uzumaki en general tienen afinidad con el viento, pero en ocasiones el agua podría también utilizarse—hablo para sí misma de forma pensativa.

Vio a Tsunade, luego a Honomi, antes de tomar una decisión.

Se levantó dispuesta a correr a Konoha y ocultarse, antes que una cadena de chacra de Honomi se enredara en sus piernas y la tirara sobre su cara.

Había entrado a su propia muerte con sus propios pies.

Quería gritar por ayuda, pero la cadena de chacra se sujetó alrededor de su cuello antes de jalarla.

.

.

.

Hinata jamás deseo llegar más rápido a Konoha en alguna otra misión. Tsunade y Honomi habían empezado lo que ella denomino, un entrenamiento en conjunto. Había insistido que Tsunade era necesaria en Konoha, pero esta explico que prefería estar fuera de la aldea generando la mezcla de hiervas que necesitaba. Entonces el entrenamiento era, medio día Honomi y medio día Tsunade. Una tortura de casi 24 horas para Hinata, quien ahora era entrenada de manera más indiscriminada.

Honomi había descubierto que, para su horror, ella no tenía tanta afinidad con el viento como era con el agua, por lo cual se tomaba muy en serio a enseñarle un justu a ella. Que, con solo una semana de viaje, dominaba como un leve cañón de agua que disparaba rápidamente. Honomi parecía desmotivada que su afinidad con el agua fuera tan natural, que dominaba casi cualquier jutsu con facilidad, muy a diferencia de los sellados o cadenas de chacra.

Tsunade por otro lado, intentaba enseñarle control de chacra a otro nivel superior. Quería enseñarle utilizar su fuerza y jutsus médicos sencillos. Si bien ella no tenía tanto problema con el manejo de chacra, el nivel que Tsunade le pedía.

Era casi imposible.

Esa tarde había golpeado una roca con su puño, que, en lugar de romperse, casi rompió su brazo.

Tsunade era clara, su idea no es que usara mucho chacra que tenía, su idea es que utilizara control de chacra.

Se arrojó sobre su cama improvisada en el suelo, con el único deseo de poder dormir unos minutos y salir de esta tortura.

Pero antes de caer al país de los sueños, recordó que hace algunos días no tenía contacto con Gaara, por lo cual fue a su espacio mental para poder hablar con él. Como de costumbre al llegar no solamente encontró a Gaara, quien corrió frente a ella con actitud desafiante, al tiempo que al lado de este se colocaba Yugito con sus respectivas bestias a su lado.

Pestañeo confundida antes de entender que pasaba y su postura defensiva.

Tuvo que alzar el cuello, antes que sus ojos se abrieran de impresión. No solamente Han estaba con una enorme bestia parecido a una mezcla de caballo con un animal marino. Al lado de ambas estaba un señor de cabellera roja y un enorme mono gigantesco detrás de él.

Oh.

Esto sin duda era algo que no esperaba.

Comenzó a sudar nerviosa al darse cuenta que efectivamente, había cinco jinchurikis reunidos sin conocimiento de terceros. Esto sin duda sería un completo escándalo en cualquier nación ninja y ella sería el principal blanco como responsable. Podría incluso considerarse traición en Konoha y sin duda seria odiada por todos, más de lo que ya era.

Pero una parte de ella, no pudo más que maravillarse.

Estaban reunidos.

Personas como ella.

Paso entre Gaara y Yugito, no sin antes evitar sorprendida que ambos habían corrido en su auxilio, conociendo que esto era en parte obra suya.

Trago saliva, antes de ver como detrás de ella el más erguido era Kurama quien mostraba sus colmillos. Trago saliva, pero sintiendo seguridad dirigió su mirada a Han, quien permanecía de forma inmutable como de costumbre, de reojo noto al otro señor, que claramente era bastante mayor, que veía todo con tranquilidad. Ambos eran mucho mayores que ellos 3, sin duda tendrían mucha más experiencia con jinchurikis.

No podía desperdiciar esta oportunidad.

—Han-san, no pende volver a verte tan pronto—comento con la mayor cordialidad que podía.

Detrás de ella sintió la incredulidad de Yugito y Gaara.

—¿Lo conoces nee-san?—cuestiono Gaara, a quien Shukaku lo estaba protegiendo con una cola.

Le dio una sonrisa que intentaba darle tranquilidad, pero incluso ella misma no se sentía nada tranquila con la situación.

No era común.

Nada de esto parecía común.

Pero aquí estaban.

—Tuve el placer de verlo momentáneamente en mi última misión, no me ataco y fue amable, así que debemos ser amables con él—señalo con una sonrisa algo nerviosa.

Noto que Yugito era quien, como un gato, tenía sus uñas convertidas en garras y Matabi detrás de su portadora, también parecía un gato arisco. Muy a diferencia de los nuevos integrantes. Han no pronuncio ninguna palabra, en cambio el otro jinchuriki quien estaba tranquilamente sentado frente al enorme mono volteo a verla con calma.

—Hace tiempo sentimos tu llamado, no pensábamos venir porque claramente podría ser una trampa, pero Han me comento sobre tu persona…una mocosa que apenas si sabe lo que es ser un jinchuriki, así que tuve curiosidad—expreso el hombre con una sonrisa divertida.

Curiosidad.

Bueno, al menos eso los mantenía con vida en este momento.

Sus ojos se entrecerraron, antes de ver a Han de reojo, que seguía sin mencionar una palabra.

—Mi nombre es Roshi—continuo el mayor de ellos llamando su atención de nuevo, notando más claramente las marcas en su rostro—este gran mono es Yonbi—dijo señalando el mono rojo que parecía igual de molesto que Kurama.

Trago saliva queriendo mencionar, que probablemente ese nombre era el real del biju, pues ya había pasado eso con Matabi, pero no lo hizo ya que no sentía que era el momento. Hizo una leve reverencia de reconocimiento antes de ver a Han, quien suspiro casi inaudiblemente.

—Gobi—fue lo único que dijo antes de ver de reojo al enorme caballo de extraña forma, con cuatro cuernos en su cabeza.

Repitió lo mismo que con Yonbi y solo hizo una reverencia.

No eran como Yugito, ellos eran incluso aún más peligrosos, debía ser lo más respetable que podía. Así que tragando fuerzas y valentía que claramente no sentía en ese momento se puso firme en sus pies.

—Un placer, ellos son Gaara con Shukaku, además de Yugito con Matabi…son mis amigos—hablo casi perdiendo la voz al final, notando que por primera vez el rostro de Roshi parecía incrédulo y los ojos de Han se habían agrandado levemente.

Pero no era tiempo para echarse atrás.

Mucho menos cuando Kurama camino para estar totalmente a su espalda. Gaara había caminado más donde Shukaku, mientras que Yugito guardo una distancia prudente. De reojo noto que el rostro de Kurama estaba a su lado, casi de forma protectora. Sin poder evitarlo los miedos se fueron y con una mano en la mejilla del zorro que no se inmuto, dándole toda la fuerza que le faltaba.

Kurama estaba con ella.

Siempre estaba con ella.

Sonrió viendo a ambos hombres.

—Él es Kurama, Kurama es mi mejor amigo—hablo sonriéndole al zorro, que solo hizo un sonido de molestia, pero no quito su mano de su mejilla.

Su sonrisa se volvió cariñosa.

Incluso a pesar de todo, con Kurama a su lado.

—¿Tu mejor amigo? —dijo Roshi casi con incredulidad, ganando su sonrisa aun en su rostro—no pareces saber que probablemente ese zorro haya matado humanos, humanos de tu aldea para ser precisos—añadió haciendo que el ambiente se tensara.

Ella mantuvo su sonrisa, ahora más nostálgica, sintiendo el cuerpo de Kurama tensarse en su toque.

Lo sabía.

Cuantas veces no había pensado en eso anteriormente.

Sobre que el zorro dentro de ella, había matado a tantas personas…probablemente incluso a su madre. Cuantas veces no pensó que la aldea la odiaba por Kurama, cuantas veces no dejo de vagar en lo diferente que pudo haber sido su vida sin Kurama. Kurama incluso al principio claramente la odiaba, hubiera sido tan fácil seguir ese camino.

Pero.

¿Hubiera cambiado algo?

Seguir en ese ciclo de odio, pensar como los demás. No ver como Kurama a pesar que odiaba la humanidad, le dejaba estar a su lado como ahora, que la dejaba dormir en su cola, que escuchaba cada noche cuando ella comentaba sobre su día.

Como la protegía.

—Lo sé—hablo con voz firme sin dejar la mirada de Roshi, ganando ahora la mirada de Kurama sobre su persona—Sé que Kurama ha matado anteriormente y que tiene un pasado del cual no estoy orgullosa, pero es mi mejor amigo pase lo que pase—anuncio con voz firme, silenciando a Roshi—Al igual que Kurama yo tampoco hago cosas buenas todo el tiempo, pero la vida no es siempre buena, las cosas buenas y malas son un equilibrio, no podríamos ver una sin la otra, blanco y negro, mi vida está llena de cosas buenas y malas, sería un poco hipócrita si juzgo a los demás como si tuviera la potestad de hacerlo. Además, los humanos no somos tan diferentes a los biju, encarcelándolos dentro de personas, sin si quiera llamarlos por su nombre como si fueran herramientas…ellos también pueden sentir y proteger a los demás, no importa el pasado de Kurama, yo estoy orgullosa de ser su jinchuriki y haberlo llegado a conocer. Si alguien va odiarme por eso, lo aceptare—hablo con voz llena de convicción viendo a ambos individuos con seriedad.

Aunque dentro de ella se gritaba por estúpida, ya que nadie debería saber su relación con Kurama para no causar caos en las aldeas sobre todo la suya, no pudo evitar defender a Kurama. NO había podido hacerlo frente al consejo de su aldea, pero ahora iba ser diferente.

No solo Kurama.

Los demás biju se merecían algo diferente.

Todo este odio debería acabar.

—Shukaku es mi amigo, el me defiende de los que me quieren hacer daño y también estoy orgulloso de llamarlo amigo—hablo Gaara ahora de su lado, luciendo claramente molesto también con los otros dos.

Lo vio con una sonrisa, que el imito con una sonrisa inocente.

De reojo noto como Shukaku se retorcía un poco, pero la sonrisa en su rostro era evidente, al igual que Kurama aún mantenía una cola rodeándola.

Yugito soltó un suspiro llamando su atención.

—Matabi es el mejor compañero que he tenido, no veo el problema en tenerlo como amigo—indico la chica de cabellera rubia de forma altiva, mientras el gato de fuego algo sorprendido, sonreía vagamente colocándose a su lado dócilmente.

Satisfecha con haber cambiado un poco la mentalidad de Yugito, volteo a ver a los jinchurikis de Iwa, que lucían de forma algo desconcertada. Hasta que una risota llamo su atención, viendo como el mono rojo soltaba una carcajada en su lugar, ganando una mirada desconcertada de Roshi quien lo vio alarmado.

—Me gustas mocosa—dijo el mono sonriendo y haciendo que ella se sonrojara algo avergonzada, no había esperado que le hablaran y que le dijera que le gustaba—Me recuerdas al viejo Hagoromo—añadió con cierta diversión.

El cambio fue instantáneo, noto como en los ojos de las bestias presentes un brillo de nostalgia se posó, incluso sus rostros y ojos parecían recordar algo que nadie más parecía saber.

¿Hagoromo?

Porque su nombre sonaba tan familiar, pestañeo confundida antes de ver a Yonbi expectante.

—Un jinchuriki que no ve bestias, que nos ve como iguales…bien, decidí que tienes el honor de conocer mi nombre—hablo cruzándose de brazos, ganando la mirada incrédula de Roshi, en cambio ella espero—Mi nombre es Son Goku—añadió con aires de grandeza, mientras a su lado Kurama bufaba aburrido.

Ella repitió su nombre en su mente.

—Son Goku-san, Goku-san—le quedaba su nombre, sonrió al verlo ahora sintiendo una verdadera presentación—Goku-san es un honor conocer tu nombre, te queda a la perfección—admitió con una sonrisa brillante, haciendo que el mono sonriera satisfecho—Mi nombre es Uzumaki Hinata—admitió con algo de timidez con ambas manos en su espalda.

—También me agrada, tu forma de ver la vida…me da paz—hablo ahora la bestia de Han viéndole con calidez en sus ojos, que la hizo animarse, le encantaba hacer conocidos que no parecieran odiarle—Puedes llamarme Kokuo—indico tomando asiento en las espaldas de Han dejado de lado la apariencia defensiva.

Sus ojos brillaron emocionados.

—Un placer conocerte Kokuo-san, me recuerdas mucho a un caballo, eres muy hermoso—dijo con algo más de confianza, ganando una mirada incredulidad de Kurama.

Goku se levantó indignado.

—No le digas eso a este viejo caballo, yo soy mucho más imponente—gruño este indignado.

Matabi soltó un gemido que llamo la atención.

—Por favor todos saben que soy el más elegante—bufo Matabi con orgullo.

—Todos ustedes son horribles—grito ahora Shukaku cruzado de brazos.

Pero antes que pudiera decir algo, Kurama la sujeto con sus garras de forma algo cruel, pero nunca dolorosa por la cabeza.

—Oe mocosa, deja de alabar otras bestias, ellos ya tienen a sus jinchurikis—gruño con aura mortal que la hizo sentir varias gotas de sudor en la nuca.

—Oe dime algo bonito también Hinata—indico Matabi acercándose a ella, ganando un gruñido de parte de Kurama.

.

Roshi miro con incredulidad lo pasado frente a él, como si hubiera llegado a otro universo que no pertenecía, viendo como las bestias con cola, temidas por las naciones ninja, estaban luchando porque una niña les dijera algo bonito. Un agota de sudor corrió por su nuca al ver como el hijo del Kazekage se abrazaba con fuerza de la niña diciendo que ella era su hermana, mientras la chica rubia parecía solo sentir vergüenza ajena, intentando calmar a su bestia diciéndole que era imponente.

Su mirada cambio a Han, que parecía ver de forma incrédula como su bestia parecía alzar la cabeza con orgullo de haber sido el primer alagado.

Incluso Yonbi, orgulloso Yonbi, con quien nunca había tenido confianza de decir su nombre, aunque lo sabía, parecía reír a carcajadas con esa mocosa.

La vio detenidamente, notando como, aunque parecía algo azorada por las personas, sonreía amablemente a las bestias.

Entendió ahora porque Han le dijo que esa niña era diferente. Había algo en ella, que parecía atraer a las bestias, pero tan sincero y sin búsqueda de algo oculto. Suspiro sabiendo que no podría decirle sobre esto al Tsuchikage, que sería su secreto. Compartió una rápida mirada con Han, quien asintió vagamente. Ambos en un mudo acuerdo,

Ambos en silencio viendo a la niña hablar con los demás con genuina felicidad.

Se preguntó si fuera un poco más joven, pudo hacer las cosas diferentes, pero lo hecho ya estaba.

No había forma de cambiar el pasado.

Mirando de reojo a Yonbi se preguntó, si aún había tiempo para hacer las cosas algo diferentes.

Cuando llego la hora de despedirse, unas cuantas disputas cómicas entre las bestias, noto como la niña Hinata caminaba donde ellos con una sonrisa.

—Espero volvernos a ver—había dicho emocionada, sin malicia sobre las naciones—que tengan un buen viaje—también había dicho cuando se despidieron.

Cuando Roshi volvió a la realidad, en medio de la cabaña donde vivía, se preguntó, cuando fue la última vez que alguien le deseo un buen viaje.

Para su desconcierto, había pasado demasiado tiempo.

Por lo cual sintió la necesidad de ir en el próximo llamado, sintiendo por primera vez en años la presencia de Yonbi, de estar de acuerdo con él.

No podía esperar.

.

.

.

Si alguien pensaba que después de regresar a la aldea tendría un tiempo de paz, estaba equivocado, Tsunade y Honomi parecían en una competencia de quien le enseñaría mejor y terminaría con ella muchas veces destrozada sobre su cama en las noches. Kurama tenía una gran ventaja de habilidad curativa, pero eso no dejaba que su cansancio físico disminuyera, parecía que todas sus energías eran drenadas día a día. Terminando ella muchas veces sobre el suelo de un campo de entrenamiento con dificultad para entrenar.

Para su suerte, su habilidad con el agua era casi natural, no manejaba una gran gama de jutsus, pero si podía controlarla con mayor facilidad que los sellos. Los cuales apenas habían mejorado en sellos para transportar objetos, algunos de explosiones y sellos menores, para poca alegría de Honomi que había esperado que fuera mejor en esa área. Sus cadenas de chacra, para desconcierto de ambas, no parecían avanzar, aunque ella indicara que anteriormente podía usarla en casos extremos.

Tsunade por otro lado, dejando de lado que su entrenamiento era mucho más físico que el de Honomi, le había enseñado mucho control de chacra, mejorando su caminar por superficies planas o incluso sobre el agua sin dificultad. Le enseñaba control básico de chacra, explicándole que cuanto antes dominara lo básico podría dominar la fuerza monstruosa de ella pronto.

Entre cansancio y agotamiento físico, antes de darse cuenta estaba a tan solo un día de partir a Sunagakure para los exámenes chunin.

Estaba ansiosa y nerviosa.

No había entrenado con su equipo, se supone que la primera parte es en equipo, pero no tenía mucho más conocimiento del tema. Si bien Tsunade había mostrado interés en ir, ella se quedaría, en cambio Honomi indico que iría como espectadora.

—El Hokage y el Kazekage han planeado detalladamente el examen, es probable que dure 3 días y termine con una competencia en un coliseo si el número que pase la segunda prueba supera los diez participantes—explico emocionada mientras ambas caminaban a la entrada de la aldea.

Un gran grupo iría de Konoha, por lo cual se había organizado que irían juntos para evitar contratiempos.

Trago nerviosa.

En esta ocasión el Hokage no iría, en su lugar iría el tercer Hokage en representación, además que también iría Kushina para representar a su esposo. Lo cual incrementaba sus nervios, aunque llevara como escolta a Itachi y Shisui, en realidad, había cosas que solamente salían mal como siempre. Honomi también tendría que ir con ellos, además de un extraño tipo en un traje verde y corte…singular de pelo.

—Buena suerte Hina-chan—hablo Honomi dándole una palmada al llegar al grupo de personas.

Trago saliva viendo al equipo 4 y al equipo 5 con sus respectivos Sensei. Megumi saludo animadamente al verla y ella lo hizo levemente antes de caminar donde estaba Kakashi. Este parecía indiferente cuando se acercó, aliviada de ver tanto a Natsu como Raiden, Natsu le regalo una gran sonrisa, mientras que Raiden parecía un poco retraído. se preocupó cuando llego a su lado, indeciso toco levemente su brazo, ganando que el alzara la mirada.

Sus ojos estaban muy oscuros, mucho más que lo normal.

Pero se las arregló para darle una leve sonrisa, que la hizo sonreír levemente.

—Me alegra ver que estas con vida, no te vi en los últimos meses—hablo Natsu con una sonrisa aun en su rostro.

Ella rio nerviosamente, con el recuerdo traumático de su entrenamiento.

—Yo estuve entrenando con mi hermano mayor, tengo más de una sorpresa bajo la manga de este examen—informo Natsu con una sonrisa ahora más traviesa.

Eso le alegro, que en su equipo también avanzaran, para así poder ir los tres de la mano. Se preguntó vagamente si su entrenamiento sería suficiente, pero se animó pensando que pondría muchos ánimos.

—También pude ver algunos entrenamientos de Raiden, entrenamos en campos continuos, por eso puedo decir que el también avanzo mucho—informo Natsu dándole un pulgar en alto a Raiden, que solo asintió vagamente.

Una punzada de celos por no haberlos visto, se formó en su interior, pero sabía que eso cambiaria de ahora en adelante. Indiferentemente de los resultados de los exámenes, de ahora en adelante volverían a ser un equipo.

—Yo entrene mucho también—hablo con energía y los dos compañeros sonrieron.

El tercer Hokage quien lideraría la marcha, llamo a todos para comenzar el viaje. Mientras caminaba para estar con su equipo y Kakashi, que apenas si dio muestras de reconocerla, no pudo evitar desviar la mirada a Minato y Tsunade que estaban en la entrada para despedirlos, Naruto estaba entre las piernas de Minato luciendo preocupado por la despedida de su madre.

Cuando su mirada se encontró con los tres, sonrió antes de despedirse animadamente.

Entonces el viaje comenzó.

No podía esperar por volver a ver a Gaara en persona.

.

Naruto suspiro ante las palabras de Iruka, el generalmente no era un niño que prestara atención a su clase, pero hoy estaba incluso más distraído. Había pasado un día desde que su madre marcho, había visto cómo sus padres discutían porque Minato no quería que se fuera, pero su madre terca dijo que era su deber como esposa del Hokage ir en representación. Sus padres le habían contado un secreto, que no debería contarle a nadie, sobre como su madre estaba esperando un hermano suyo en su vientre, aunque aún no se notara tanto.

Su padre grito la noche antes de irse sobre los peligros, pero su madre como siempre lo ignoro y continuo.

Era aburrido estar en la aldea sin su mamá, también sabía que Hinata había partido a los exámenes chunin. Si bien siempre estaba entrenando, siempre sacaba algo de tiempo para verlo a él y en ocasiones salir con su persona a comer ramen, muchas veces también iba Sasuke quien insistía en que se casara con Itachi.

Ese teme.

Hinata iba a casarse con él cuando fuera mayor, así los dos estarían siempre juntos.

Le gustaba muchísimo Hinata, siempre lo trataba de forma tan amable, siempre parecía entenderlo y le gustaba el ramen igual que él. Eran la pareja perfecta, aunque nadie lo viera. Era mucho mejor que esas niñas tontas que siempre le hablaban solo porque era hijo de su papá.

—Estas muy silencioso, eso es problemático—hablo Shikamaru con quien compartía asiento en ocasiones.

Bufo molesto.

El padre de Shikamaru también había ido a Sunagakure, con el equipo ino-shika-cho como escolta principal de su madre.

—Quiero que oka-chan vuelva pronto—indico moviendo sus pies, alegre de estar en el receso y descansar un poco.

Iruka era genial, pero le enseñaba cosas que su oto-chan ya le había enseñado o su oka-chan, por lo cual las clases terminaban siendo sumamente aburridas para su persona.

—También quiere que Hinata-neesan vuelva—comento a su lado Sasuke de forma indiferente.

Le dio una mala mirada antes de lanzarle un borrador.

—¿Hinata-neesan?—cuestiono Shikamaru sin entender.

Se sonrojo algo avergonzado, aparte de Sasuke-teme nadie sabía mucho de Hinata, lo cual era bueno, en una parte algo posesiva de su persona, prefería tener solo a Hinata para él y no conseguir más rivales de amor. Además, era curioso, pero si bien había escuchado el nombre de algunos compañeros de Hinata, de los cuales ella comentaba en sus relatos de sus misiones, nadie parecía mencionarla a ella.

Curioso.

—Hinata-nee es un ninja, es súper fuerte y cool, quiero ser fuerte como ella dattebayo—explico con una sonrisa.

Vio a Shikamaru restarle importancia, antes de volver a tomar una siesta.

De reojo noto como Ino y Sakura luchaban por la atención de Sasuke, quien parecía verlas con molestia y algo de desprecio. Desde que paso lo de su familia, Sasuke no le gustaba el contacto con otros y tampoco buscaba hacer amigos, apenas si lo toleraba a él, incluso con Shikamaru prefería no estar demasiado cerca.

Suspiro antes de ver como este se ponía de pie listo para huir.

Lo siguió.

Este le vio antes de sonreír de reojo, antes que ambos comenzaran a correr perseguidos por sus fans. Las de él por ser Sasuke Uchiha y las suyas por ser Naruto Namikaze. Aunque odiaba esos momentos, era un gran entrenamiento.

Salto por las escaleras seguido de Sasuke.

Mientras corría no pudo evitar pensar en su madre, con un poco de inquietud en su interior.

Esperaba no fuera nada.

.

.

.

No le gustaba, no le gustaba la extraña sensación en su cuello. Raiden mira levemente su cuello, donde la marca no aparece, pero que sabe que está ahí. Recuerda vagamente despertar, pero sobre todo recuerda varios ninja que lo sujetaban y otros heridos. Esta marcado, así lo llama Tsunade y no puede evitar sentir terror por lo que fuera que tiene dentro, no es algo que quiera, prefiere que se lo quiten. Odia la sensación de Orochimaru dentro de él, siente que hay algo malo.

Lo sabe cuándo en las noches de pesadillas, se ve a si mismo matando gente y sintiendo el placer de hacerlo.

Eso está mal.

No importa cuánto entrene, la sensación de sangre en sus manos, que no son sus manos, aparece constantemente. Una parte dentro de él incluso parece deleitarse, nunca fue de lo que busco poder, pero parece tenerlo a sus manos, de forma tan fácil.

Es ridículo.

Pero efectivo en una parte de su orgullo.

Había visto anteriormente a Itachi, o incluso el hermano mayor de Ana, Shisui. Los ha visto, sabe que no importa cuánto entrene, jamás podrá ser tan fuerte como ellos, pero ahora tiene poder, casi como si tuviera algo que le aporta un 200% sin ninguna dificultad.

Sabe que no debería ser codicioso.

Pero lo es.

¿Por qué?

—Raiden—llama Hinata a su lado unos pocos metros antes de llegar a la entrada de Sunagakure, la arena le había estado incomodando, pero no había dicho nada.

Mira de reojo a la niña.

Una parte dentro de él se oscurece al verla, Hinata siempre había sido alguien alejada, tímida y retraída, algo que ahora entendía por qué. Pero ahora casi podía verlo y era doloroso, su poder era inimaginable, aunque ella no lo controlara, dentro de ella había algo poderoso como oscuro…igual que él. Una parte egoísta en su interior, le decía que ahora podía estar cerca de la chica, que tenían algo en común.

Que podía protegerla.

Aunque Hinata luchara y se esforzara, una parte de él no quería que lo hiciera. Hinata no merece sufrir más, ella ha sufrido suficiente, como su madre, ambas deberían descansar, tener una vida pacifica, sonreír sin preocupaciones. Por eso el poder es tan tentador, para poder alejar el mal de ellas.

No entiende porque quiere proteger a Hinata, no entiende cuando el sentimiento de que era una niña solitaria a ser una niña a que debe proteger, cambio.

Tal vez fue la primera vez que le sonrió, alguien tan inocente a pesar de lo que pasa. No con esa mirada de otras personas por ser Uchiha, no las miradas de lastima incluso dentro de los Uchiha por perder a su padre, no una mirada de desprecio.

Una mirada pura.

Hinata a pesar de todo era luz.

Incluso en su propia oscuridad ella había aprendido a brillar por su cuenta.

—¿Estas bien?—pregunta la chica caminando a su lado de manera curiosa.

Él sonríe amablemente, ve de reojo a Natsu darle una mirada afilada, siguiendo sus pasos en cualquier momento. Sabe que no debe ser codicioso, que Hinata es tanto suya como de Natsu, que ambos son sus compañeros de equipo. Sabe que Natsu no es una mala persona, sabe que Natsu también la merece, aunque dentro de el se retuerza de la incomodad por eso.

Hinata no es suya.

Es su amiga.

Las personas no le pertenecen a otras, se sorprende que deba decirse eso a sí mismo.

—Por supuesto—dice con sinceridad, ahora que la ha visto, siente paz.

Siente paz de tener a la pequeña luz que es para su equipo. Se sorprende de la posesividad de sus pensamientos, desde siempre quiso a Hinata como compañera de equipo, pero desde lo pasado con Orochimaru, cada pensamiento negativo, parece haber aumentado por mil.

Ve como Hinata sonríe, ignorante de sus pensamientos, entonces el sonríe de regreso.

No debe saberlo.

Ella debe ser feliz.

El dolor en su cabeza nunca lo abandona, la mirada afilada de Natsu tampoco.

.

.

.

—Hinata-neesan—dice Gaara antes de saltar a sus brazos, causando que ella se congele, al igual que todos los miembros de Konoha como de Sunagakure.

Ella no puede evitar comenzar a sudar nervioso frente la mirada fulminante del kazekage, pero se niega a soltar los brazos de Gaara. Si bien el espacio mental de los jinchuriki es casi como el mundo físico, está claro que para Gaara verla en la realidad, fue suficiente para eliminar el consejo de Yugito de fingir ser desconocidos.

La última vez que se vieron fue en medio de la lucha.

Cuando ella baja la vista, su corazón casi se rompe al ver los ojos brillantes de Gaara, casi eliminando por completo la imagen mental de ella, de un niño solo y triste.

Se agacha para estar a su altura, notando que es un poco más bajo que Naruto, coloca una mano en su cabeza, haciendo que su sonrisa se extienda. Entonces ella sonríe, ignorando que tendrá que responder tantas preguntas, porque nadie entiende, que Gaara es como ella, un jinchuriki y solamente entre ellos pueden entenderse.

—Bienvenida—continúa diciendo el pequeño.

Detrás de él nota que al lado del Kazekage, hay otros dos niños, un poco mayores que Gaara. Una niña de cabellera rubia y otro de cabellera castaña y extraño maquillaje en su rostro. Ambos parecen completamente incrédulos de lo que ha pasado y no puede culparlos. En su espalda por otro lado, puede sentir la mirada del tercer Hokage en su espalda clavando espinas en su cabeza, pero de reojo solo ve a Kakashi con una mirada curiosa en ella.

Nadie ha dicho nada.

Perfecto.

—Es un placer volver a verte, Gaara—

—Yo sabía que Hinata-nee vendría hoy, debes quedarte en mi casa—

Eso…no estaba planeado.

Quiere decirle a Gaara que se detenga, que no deje más claro que ellos tienen una relación de ese tipo. Pero el ver la cara ilusionada del niño, hace que todos sus pensamientos, sobre que esto es una mala idea, dejen ganar a su parte en la que no puede negarle nada a un niño.

No como se lo negaron a ella.

Aun así…tantas respuestas que dar.

—Si eso quiere Gaara—comenzó a decir antes que el niño la tomara de la mano, antes de arrastrarle para que entrara a la aldea.

Miro atrás de ella con horror, como su equipo parecía incrédulo, al igual que el resto de ninjas de Konoha y el mismo Kazekage alzaba una ceja incrédulo. Ella rio antes de ver como el niño la tomaba de la mano caminando tranquilamente por la aldea.

Fue cuando lo noto.

Al alzar la mirada notaba como la mayoría de adultos miraban de mala forma a Gaara, tan similar a ella, pero generando un sentimiento completamente diferente. Mientras fuera con ella, había aprendido a rechazar a todos, pero ahora que era para con Gaara, algo dentro de ella se agito nerviosamente con furia.

¿Hacerle esto a un niño pequeño?

Cuando un adulto en especial miro mal a Gaara, quien parecía ajeno a todos, no pudo evitar gruñirle. No sabe cuál mirada tenía en su rostro, ya que este adulto prácticamente salió corriendo como si hubiera visto una bestia.

—¿Nee-san?—llamo Garaa confundido y ella le dio una sonrisa leve.

Pero antes de decir algo, no pudo evitar congelarse cuando sintió una mirada sobre ella, pero no cualquier mirada, Gaara también la sintió y apretó su mano. Mientras caminaban por las calles arenosas de Sunagakure, no pudo evitar notar muchos ninjas, no solo de Konoha o de Sunagakure, si no que de otras aldeas.

Pero ver esa armadura roja, le hizo tragar saliva. No habían tenido muchas reuniones, pero Han como Roshi se habían presentado con sus respectivos biju. Eso no evitaba que verlos en un lugar físico, no fuera mucho menos intimidante. No tanto por Han, sino por la niña de cabello corto a su lado, que los miraba con desprecio, pero reconocimiento. Hizo una leve reverencia de reconocimiento, mientras Gaara sujetaba su pierna.

También para su sorpresa, otras dos niñas estaban con ellos.

Una de ellos era más alta que Kurotsuchi, con el cabello corto y ojos de color chocolate que miraba con curiosidad su persona. Detrás de ella había otra chica, con rostro demasiado similar como para no ser familiares, pero con un cabello largo negro, con rostro que parecía furioso. Pero no furiosa con ella, parecía enojado con el mundo.

Miro nerviosamente a Han, quien suspiro.

—Son mis alumnas—fue su vaga respuesta, ella quedo exactamente igual.

Kurotsuchi levanto el mentón, ella rio nerviosamente.

—Mi nombre es Mikorin, ella es mi hermana Mamiko—fue el comentario de la chica nueva de cabello corto—debes ser la chica molesta de la que suele hablar Kurotsuchi—añadió sin una pizca de piedad casi aburrida, que la hizo congelarse.

Efectivamente.

Debía ser ella.

—Uzumaki Hinata, un placer—murmuro en voz baja algo resignada.

Kurotscuchi chasqueo la lengua, antes de comenzar a caminar por otro lado, haciendo que Mamiko la siguiera, que Mikorin se despidiera brevemente con la mano. Han por otro lado vio directamente a los ojos a Gaara y a ella, antes de palmearle la cabeza a ambos, como si fueran unos cachorros, antes de seguir.

Por suerte no había mucha gente viendo, pero no pudo evitar reir nerviosa.

Han era extraño.

Pero le agradaba.

—Vamos a mi casa—dijo Gaara feliz, ella sonrió antes de seguirlo nuevamente.

Mientras caminaba por las calles, de reojo no pudo evitar notar una hermosa mujer de cabellera roja, con un chico un poco más alto que ella de cabellera celeste con anteojos y una gran espada. Lo que le sorprendio fue reconocer sus bandas ninjas como de Kirigakure. Dentro de ella también no pudo evitar preguntarse.

No había conocido a nadie de Kirigakure.

Especialmente a su jinchuriki.

¿Cómo serian?

Continuara ...

Bueno muchos se estaran preguntando, como rayos subí dos capitulos en un fin de semana. Pues deben agradecerle a Majo y Mafer, dos hermanas que conozco en redes sociales, una de ellas me hizo unos fanart de esta historia y como pueden saber, cuando me dibujan algo me hace emocionarme y antes de darme cuenta, necesitaba terminar este capitulo para agradecerles ser tan buenas personas.

De hecho, las dos compañeras de Kurotsuchi son basadas en estas dos hermanas.

En el siguiente capitulo empiezan los examenes chunin, que notaran van a ser algo diferente a lo que recuerdan. Pero como saben que paso en Naruto mundo original, si algo malo puede pasar, algo malo va a pasar. Tengo grandes planes para esta parte de la historia, que probablemente se alargue de dos a tres capitulos maximo. Pero cuando terminen los exmenes chunin, es probable que termine la primera temporada de la historia.

No me tomare un receso xD no se preocupen por eso, pero tal vez haga un capitulo o dos de intervalo para que vean algunos personajes, un tipo especiales, antes de entrar a la siguiente parte del time skip. En esta historia van a tener 2 time skip. Para que se hagan una idea :D

Por si no lo sé en mi perfil tengo un enlace de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series ... etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.