-¡Koga!- gritó a todo pulmón- por favor, tú no eres así- dijo sollozando

-Pero claro que no soy yo, prometiste que estaríamos juntos, pero todo fue una mentira- dijo el chico moreno con dolor es sus ojos- sólo me utilizaste para deshacerte de la perla y después... de mi- dijo con una mirada llena de dolor y furia.

-Koga, por favor, entrégame la perla...- dijo la chica sollozando.

-Mira lo que has hecho, Kagome- dijo mientras le mostraba su espalda. Tenía una flecha purificadora, la chica soltó un respingo asustada, ya que sabía que pasaría si una flecha purificadora estaba clavada en el cuerpo de un demonio.- No te sorprendas Kagome, tú misma lo hiciste- gritó con furia.

-Koga, podemos resolverlo, entrégame la perla. ¡Ahora!, O si no dispararé- dijo la sacerdotisa apuntando con la flecha.

-Claro que no, querida, antes de morir pediré mi deseo y después te mataré para que estemos juntos en el infierno como habíamos acordado- dijo con maldad logrando asustar a la sacerdotisa.

De un momento a otro el demonio moreno corrió a una gran velocidad hacia la sacerdotisa, saltó desde lo más alto apuntado con sus garras hacia su pecho, para poder atravesarla y quitarle la vida en un segundo,la sacerdotisa al notar sus intenciones apuntó con su arco hacia el muchacho mientras derramaba una lágrima, no quería dispararle pero tampoco quería morir por aquella persona que la traicionó y la está traicionando otra vez. Sin embargo otra flecha entró en camino apuntado directamente a la perla. La sacerdotisa buscó el responsable de la intromisión y agradeció ver a Sota ahí. El demonio maldiciendo se apartó de su objetivo y volvió para ver a el estado de la perla. La flecha que había sido lanzada estaba en el centro de la perla haciendo que esta se partiera en dos.

-¡Maldito!- rugió mientras veía como la mitad de la perla caí junto con la flecha a sus pies.

-¡SOTA!- gritó con temor, ni quería que Koga fuera en contra de él.

-¡Hermana!, ¡huye!- dijo Sota mientras apuntaba al demonio con su arco, para asegurar que este no hiciera movimientos extraños.

-Claro que no- dijo mientras agarraba una de las mitades de la perla, este se la acercó a él y le susurró unas palabras para posteriormente dirigir su mirada con furia a Kagome y lanzarle la perla hacía ella.

-¡NO!- gritó Sota mientras corría por su hermana a todo galope, seguido por otros aldeanos.

Cuando Kagome fue tocada por la perla, está se le incrustó directamente en el pecho siendo iluminado por una luz oscura, un globo del mismo color apareció alrededor de ella congelándola, haciendo que poco a poco sus párpados se hicieran pesados y así desmayarse. Su hermano al querer tocarla sintió una fuerte descarga. Este asustado miro a koga como mantenía la otra mitad sobre el. Supo que Koga le había hecho el conjuro para sellar a una persona, la única manera de hacerla despertar era juntando la otra mitad, en el momento que pensaba dispararle, Koga empezó a deshacerse por la flecha.

-Adiós, amada mía- dicho esto el cuerpo de koga fue desapareciendo junto con la perla. Lo único que cayó fue la flecha que lo purificó. Clavándose y formando un campo protector sobre ella.

Sota al presenciar esto no pudo más que derramar lágrimas de dolor al saber que su hermana ha sido sellada sin saber por cuánto tiempo

Se prometió a sí mismo y a su hermana que entrenaría y encontraría la otra mitad, su hermana seguía con vida pero no sabría por cuánto tiempo...

Sota ordenó hacer un templo encima de su hermana, hasta lograr romper la maldición. Sota miró a su hermana rezando por ella y luego volvió su vista hacia la flecha, este al igual que el de su hermana tenía un campo de fuerza negro. Al verla supo que no había sido una traición por parte de los dos, un tercero había provocado esto, la flecha estaba llena de veneno, no de purificación. La persona que haya lanzado la flecha hacía Koga, hizo que muriera por veneno y cegado por la furia no lo pudieron sacar a tiempo, su hermana pudo sacarle el veneno...

-No te preocupes, hermana, trataré de encontrar la otra mitad de la perla y buscaré aquella persona que provocó esto- dicho esto, Sota de limpio las lágrimas y cabalgó hasta su cabaña, haciendo lo posible para cumplir aquella promesa.


Holaaa, ya sé que tengo una historia pendiente, sin embargo no los he podido publicar, pero es que vi una imagen de lugares opuestos y se me ocurrió esta historia, les prometo que actualizaré las dos historias