Naruto No me pertenece

Inicio de la segunda parte

Capítulo 18: Tiempo sin ti

El sonido del despertador era una tortura para su persona, con un puñetazo lo mando a volar, ignorando que su madre probablemente lo mataría en unas horas. Con un gruñido y un salto sobre su cuerpo se levantó casi asustado, gruñendo cuando unos ojos morados lo vieron con una gran sonrisa. Gruño antes de intentar cubrirse nuevamente con la cobija, pero la pequeña niña rubia de cuatro años lo impidió, haciendo que gimiera nuevamente cuando Menma comenzó a saltar sobre su persona.

—Esto no me puede estar pasando—gimoteo antes de levantarse y llevarse a su hermana entre risas a la planta principal.

—Más rápido oni-chan—dice la niña con voz cantarina que le hace suspirar antes de saltar por las escaleras y que la niña chillara.

El sonido de las ollas hace que no salte mucho más, su madre le ha lanzado una cazuela la primera vez que lo vio saltando con su hermana menor. Ambos hermanos toman asiento, Naruto viendo de forma vaga como el asiento de su padre esta vacío nuevamente, los exámenes chunin de la aldea en unas semanas, lo ha tenido trabajando más que de costumbre.

—Mastica bien tu comida—le señala su madre con una mirada de muerte.

Asiente de forma automática, antes de terminar su comida, se despide de su madre y su hermana, quien lo despide hasta la puerta prometiendo que cuando vuelva jugaran. Con un pulgar en alto comienza a correr por la aldea, no tienen ninguna misión preparada para ese día, pero ha prometido entrenar con Sasuke ahora que los exámenes están a la vuelta de la esquina.

Quiere ser un chunin lo más pronto posible.

Debe hacerse más fuerte.

Lamentablemente ese proceso no estaba del todo unido a su cerebro, porque tropezó con la baldosa de un tejado y antes de darse cuenta, había caído de frente al suelo. El dolor insoportable de su cabeza, no es comparado cuando alza la vista y hubo un testigo de su accidente, pero no un aldeano cualquiera que se preocuparía solo porque es el hijo del Hokage.

Con la cabellera castaña hasta sus caderas y ojos de color marrón, Natsu Tetsu. La nieta de Yuhi Tetsu, el mejor herrero de Konoha. También la compañera de Hinata cuando era una genin, recuerda cuando la niña se convirtió el chunin hace dos años, en los mismos exámenes donde el hermano de ella había accedido a rango Jounin por su talento.

La chica de ahora 16 años era una ninja respetada en la aldea, si bien no tenía un equipo propio, en ocasiones la veía en la academia hablando con Iruka y con Kakashi. Aunque ahora Kakashi era el líder del equipo 7, anteriormente había sido el líder de Natsu, por lo cual ella a veces los acompañaba a misiones u otros equipos.

A veces era difícil verla, le recordaba que Hinata estaba muy lejos.

No había noticias de Hinata desde que se fue de la aldea cuando tenía ocho años, la niña Uzumaki había marchado con Honomi, esto claramente causo un revuelo en la aldea, su padre había aceptado su decisión de irse a entrenar. En ocasiones Natsu comentaba a Kakashi alguna que otra carta ocasional de la chica, diciendo que estaba en algún lugar demasiado lejano.

Pensó que cuando se volviera genin y saliera de la aldea por misiones la vería, pero nunca la topo. Natsu comenta haberla visto unas dos veces en misiones, pero no era lo mismo.

Él quería verla.

—El suelo debe estar muy cómodo para que lo saludes con un abrazo—hablo la chica con sus ropas usuales de aldeano y una sonrisa sarcástica.

Se levantó rápidamente limpiando el polvo invisible de su ropa.

Noto que traía algunas armas, que probablemente entregaría. Natsu solía ayudar mucho a su abuelo en el trabajo cuando no estaba de misiones.

—No me molestes bruja—le gruñe y esta rueda los ojos.

—Hai chibi—dice palmeando su cabeza.

Una vena estalla en su frente queriendo darle una paliza, para su desgracia, la única vez que pudo retarle frente a Kakashi, la niña le hizo morder el polvo. Si bien era una chica no tan alta y de contextura delgada, su apariencia indefensa, en realidad mostraba un talento en la lucha. Su uso de armas poco usuales con las guadañas y kusarigamas era de temer.

Que usara fuego e invocaciones, tampoco ayudaba.

Era un ninja con gran talento, su padre había comentado en ocasiones que estaba muy cerca del rango jounin a pesar de ser tan joven.

En realidad, toda su generación, era alabada en la aldea como chicos prodigios. Con 16 años todos eran chunin, tenían dos jounin entre ellos. Aunque claro entre alabanzas a la generación, el hecho que Hinata se fuera a entrenar de la aldea y que Raiden fuera un renegado, también se colaban entre los aldeanos.

—Deberías darte prisa, dile a Sasuke que le diga al idiota de su hermano que las armas para sus alumnos están listas, mi abuelo no puede ir a dejarlas a la academia y estoy demasiado ocupada—le gruño antes de saltar a la pared y comenzar a correr.

Asintió distraídamente antes de comenzar a correr al campo de entrenamiento.

Desde la idea de Hinata habían pasado muchas cosas, sobre todo con el clan Uchiha. La partida de Misaki y su hijo Raiden, había puesto a la aldea en desconfianza con los pocos miembros del clan Uchiha restantes, pero su padre junto con Shisui, el actual líder del clan había logrado mantener la paz. Entre algunos miembros aun parecía resentimiento y los aldeanos eran cautelosos.

Shisui sin duda era un gran líder, carismático y amable, que protegía a su clan como a la aldea. Para su padre siempre fue una lástima perder a uno de sus mejores ANBU, pero sin duda el hombre amable y afable, era la esperanza para la aldea. Había tomado como esposa a Hana Inuzuka, esto con el fin de expandir sus relaciones y buenas intenciones con el resto de la aldea, abriendo un poco más el clan.

Hana era la hermana mayor de su compañero de generación Kiba, si bien se comentaba que el matrimonio era político y Kiba parecía resentido con el clan Uchiha. Las pocas veces que vio a Hana, quien seguía con la veterinaria de su familia y como ninja activa, la chica se veía bastante feliz.

Por otro lado, Itachi se había apartado casi por completo del mundo ninja. Había tomado como posición ser un sensei de la academia, este era uno de los mejores ninja que conocía, lo había hecho con la intención que los aldeanos los percibieran como una amenaza.

Dejo de correr cuando a lo lejos pudo ver a Sasuke hablando con Sakura, llego rápidamente donde ellos y sonrió animadamente.

—Ya llegué dattebayo—saludo ruidosamente.

Era hora de entrenar y un nuevo día de su vida.

Vagamente mientras escuchaba a sus amigos, volteo a ver al cielo pensando.

¿Dónde estaría Hinata?

Tal vez podría verla pronto.

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—Me da un gusto presentarles—hablo de forma dramática antes de extender de forma alegre a la chica de cabellera negra que la veía con rostro de pena—a nuestra nueva integrante del grupo, Kurotsuchi-san como la oficial Jinchuriki del cinco colas—añadió con una gran sonrisa, mientras una ronda de aplausos aparecía en escena.

Una ronda de aplausos apareció entre los presentes, mientras Kurotsuchi giraba a verle con cara de muerte.

Hinata sonríe de forma risueña, mostrando su cabellera larga por la mitad de su espalda, ropas de ninja un poco más reveladoras que dejaban ver su cuerpo bastante desarrollado para su edad y una banda ninja en su cabellera. Sus ropas de colores negro con algunas tonalidades moradas, mostraban a una hermosa joven. A su lado Kurotsuchi si bien de su misma edad, un poco más plana y con el cabello corto, se mostraba algo incomoda de estar en ese espacio mental.

Después de tantos años y entrenamiento con ella, quien visitaba Iwa con frecuencia, había logrado convencerla de conocer a los otros Jinchuriki y entrar a su grupo.

Que con el tiempo solo era más grande.

Desde Gaara quien era un niño de doce años, Yugito que era una mujer hermosa, Roshi como el abuelo de todos, Utakata como una adicción que conoció en sus viajes, Fu una niña de 13 años bastante risueña y extrovertida, por ultimo no se puede olvidar a Killer Bee. Ahora entre el grupo, incluyendo a las bestias de todos ellos, también estaba Kurotsuchi.

El único que nadie conocía era al 3 colas, pero entrar a Kirigakure había sido casi imposible para Hinata en estos últimos años. Si bien entro, jamás pudo llegar a conocer al Mizukage, que se rumoreaba era el jinchuriki de 3 colas, también por más que lo llamaba, nunca vino al encuentro con ellos.

—Es bastante decente, aunque eres más linda nee-san—hablo Fu con diversión saltando detrás de ella para abrazarla, su cabellera larga celeste y su banda ninja de Takigakure eran como demostraba que era una de las bestias que no pertenecía a las cinco naciones ninja.

Más bien al país de la cascada.

La mirada de muerte de Kurotsuchi fue suficiente para hacerla retroceder un poco.

—Es hora del rap—comenzó Killer bee sin que nadie lo pidiera, haciendo un rap desde la cabeza del ocho colas.

No sabe como, si es un paraje mental, pero una piedra le da en la cabeza a Killer bee, haciendo que este se baje iracundo de la cabeza de Hachibi, gruñéndole a Kurotsuchi que parece tener un aura roja imponente.

Gira nerviosa a ver a Yugito esperando que calme a su compañero de aldea, pero esta parece tranquilamente estar en medio de un juego de cartas con Roshi y Utakata, Gaara sentado al lado de ellos, no parece estar entendiendo muy bien el juego.

La mayoría de bestias están durmiendo, aunque ve como Matabi tiene una leve conversación con Chomei.

Camina resignada antes de arrojarse sobre las colas de Kurama, quien había estado viendo la mini pelea de Bee con Kurotsuchi.

—Quería que fuera algo tranquilo, es la primera vez de Kurotsuchi con nosotros—gimotea de forma silenciosa con Kurama, este quien con una cola la envuelve como si fuera una cobija, nada más la mira divertido en su depresión.

Su mirada se dirige a la nieta del tsuchikage y a la mano derecha del raikage, comenzar a discutir con golpes y espadas.

—Yo creo que va calzar perfectamente—responde antes de bostezar.

La discusión de los dos individuos, comenzó atraer la atención de las bestias con colas y las apuestas iniciaron rápidamente.

Entre ellos Kurama prefirió quedarse de lado viendo a su jinchuriki deprimirse entre sus colas como si fuera una cama cualquiera. Puso su rostro de forma casi protectora entre Hinata y la lucha para que no saliera herida. Luego se acomodó para dormir, pero atento a cualquier sonido.

Ese lugar se había vuelto demasiado ruidoso.

Aún faltaba Isobu.

Un mal presentimiento corrió en la espalda de Kurama en pensar en la bestia de tres colas.

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La vida de Natsu era bastante tranquila ese día, entregar por todos lados, descansando de su última misión en el país de las olas. Había ido con el equipo 5, por lo cual con la ayuda de Shun la misión termino de forma rápida, que Ana fuera ya una jounin ayudo bastante en el equipo y con los pilares de Hielo de Yuki. En realidad, ella no aporto demasiado a esa misión, pero no le incomodaba, ese no era su equipo. Eran sus amigos por supuesto, se había unido mucho más al equipo 5 que al 4 desde la partida de sus compañeros.

Kakashi también tenía su propio equipo ahora, el equipo 7, por lo cual, si bien este la invito a alguna misión, ella solamente lo rechazo.

Suspiro.

Se había hecho más fuerte que antes, pero a veces se preguntaba si sería diferente. Si tuviera su fuerza cuando era más joven, si pudo haber hecho algún cambio.

Tomando algunas cosas, entre ellas una mochila con herramientas, comida y agua, fue al campo de entrenamiento que solía ir, para entrenar. Iruka-sensei le había estado enseñando invocaciones en los últimos años, ignorando que no era su sensei, pero siendo siempre amable con personas que quieren aprender.

Detuvo sus pasos en medio camino, estaba pasando cerca del clan Hyuga, pero sus pasos se detuvieron incrédula.

Tal vez había esperado algo diferente, que fuera un encuentro más emotivo o algo trascendental. Casi de primera impresión no pudo reconocer a la chica frente a ella, de no ser porque la mirada de esa chica era la que reconocía. El rostro de la niña estaba viendo fijamente la entrada del clan Hyuga de forma perdida. Su andar era diferente, más seguro, más confiada, pero su rostro seguía mostrando algunas inseguridades.

Dejo la mochila caer antes de comenzar a correr.

Los ojos morado claro de Hinata voltearon a verla incrédula, cuando se abrazó a ella casi de forma desesperada.

—Claramente una idiota que no avisa—dice alejándose de ella, casi conteniendo lágrimas.

La sonrisa de Hinata parece genuina, no hay una máscara de dolor como el día que se separaron, una parte de ella parece completa de verla.

Familia.

El verla a ella casi le hace querer reír y llorar al mismo tiempo.

—Estoy de vuelta—dice ella con una sonrisa algo tímida, tan usual a como era.

Sabe que ha cambiado, al igual que ella cambio, pero verla ser tímida y verse nerviosa, le hacen ver que su mejor amiga sigue ahí.

—Bienvenida—habla de forma automática, sorprendida que nadie supiera de su llegada.

Siendo quien es, se imaginó, que sería más sorprendente.

Mira de reojo al clan Hyuga cuando Hinata también gira la mirada. Sabe que tiene muchas preguntas y no puede esperar porque la mayoría de ellas sean respondidas. Toma la muñeca de Hinata y le da una sonrisa, que esta imita algo apenada.

Parece que tendrá que esperar un poco más.

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Ser un miembro de la rama secundaria, no es algo que le agrade a Neji, pero tampoco es que pueda trabajar contra eso. Su padre lo cría desde su infancia, intenta enseñarle lo mejor, pero no puede evitar cuestionarse que, si su padre hubiera nacido antes, él tendría una vida diferente. No sería un pájaro enjaulado. No odia su vida, pero odia ver como reprimen a su padre, incluso cuando él nota que tiene más talento que el actual líder del clan Hyuga. No solo eso, es obligado a estar en un equipo gennin, cuando la hija de Hiashi es entrenada en casa.

La princesa Hyuga.

Hanabi.

Una niña mimada, que piensa que es la mejor y sin duda tiene mucho que aprender. Se supone que él debe ser su guardian, pero no puede evitar sentir resentimiento a esa niña y la vida de color que hadas en la que vive.

Su padre le dice que debe aprender a quererla.

Lo cual él se burla.

Por él que se muera la niña.

Pero aun así es obligado a admirar el entrenamiento de la niña, que Ko, su maestro personal intenta enseñarle ese día. Casi prefiera soportar a Lee y su llama de la juventud, que tener que aguantar los entrenamientos de la niña de ocho años.

Si fuera una lucha contra él, ya estaría muerta.

Aprovecha el descanso que toma la niña, mientras que Ko le explica en qué ha fallado y esta replica que no fallo. Camina un poco en deseo de tomar algo de beber, cuando sus pies se detienen. No es que él esté permitido en la mansión principal, pero al ser el guardián de Hanabi en ocasiones tiene esos beneficios.

Se sorprende que, en la sala de estar, una chica este de pie, luciendo nerviosa.

—¿Qué haces aquí? —su voz sale cuando los ojos de ella giran a verlo nerviosa.

Es un ninja define rápidamente por la banda ninja en su cabello, es difícil de creer al verla tan nerviosa y sorprendida de verlo ahí. Es mayor que él, aunque en estatura no hay tanta diferencia. Sus manos se enfocan en sus manos un momento, que se ven de alguien que ha trabajado bastante, mientras parte de su mano derecha tiene un vendaje. La poca piel espuesta, muetras algunas cicatrices, sobre todo un aen su mejilla.

Para ser un ninja.

No parece ser demasiado fuerte.

—Y-Yo quiero hablar con el líder del clan, me d-dijeron que esperar aquí—musita la chica jugando con un mechón de cabello.

¿El líder del clan?

—Hinata-sama—habla una voz a su espalda y se sorprende al girar el rostro de ver a su padre, este con rostro incrédulo viendo a la chica.

¿Sama?

La chica no le había parecido nada importante en un inicio, pero su padre tampoco era de hablar con respeto de nadie. Sabe que lo hace con la rama principal, pero nunca había sonado tan sincero como en ese momento. Los ojos de su padre incluso lucen algo culpables.

La joven llamada Hinata parece sorprendida y asustada unos momentos antes de sonreír levemente.

—Hizachi-ojisan no tiene que ser tan respetuoso, ya no soy nada del clan—habla Hinata con mirada algo apenada y distante.

¿Parte del clan?

El rostro de Neji no deja de intercambiar miradas entre su padre y la chica, sin entender que pasa ya que algo no calza.

—Te pareces cada vez más a Hana—la forma en que su padre menciona a la esposa muerta de su tío, la primera esposa, hace que abra los ojos.

No tenía toda la información, pero si había escuchado rumores de la muerte de Hana Hyuga, la esposa de su tío. Era como un tema tabú entre las ramas principales, pero como rama secundaria tenía mejor acceso a alguna información. También a veces hablaban de un niño, el primer hijo de su tío que fue expulsado del clan. La imagen de un hombre mayor había llegado a su mente, definitivamente un niño.

Se había equivocado.

Así que esta Hinata era la primogénita de su tío.

Eran familia supuso.

Pero ella había sido expulsada por algún motivo, por su edad no tan mayor que él, debió ser casi un bebé cuando eso paso.

Entrecerró los ojos.

Faltaba información.

—Neji ella es Hinata, es tu prima—presento su padre con una mano en su hombro.

¿prima?

La imagen de Hanabi era difícil de borrar, sobre todo cuando Hinata se puso frente a él he hizo una leve reverencia. La imagen de la rama principal también era difícil de poner en esa niña. No parecía pertenecer en nada al clan Hyuga, aunque sus ojos eran algo claros, ni siquiera eran blancos. Su piel era algo pálida, pero su apariencia, su aura, su extraña amabilidad e ingenuidad.

No era Hyuga por ningún lado.

—Es un placer conocerte Neji—hablo la chica de forma sincera.

Sus ojos se entrecerraron, antes de ver a su padre, que parecía gritarle con sus ojos que no hiciera algo estúpido.

—No pareces alguien fuerte—hablo casi ganando un grito mental de su padre.

La niña no pareció afectada, su sonrisa siguió intacta y se preguntó, cuantas veces la gente debió cuestionarla para que no se viera afectada.

¿Por qué hasta hoy la conocía?

—Es que no lo soy, me falta mucho por aprender—exclamo esta de forma algo ingenua.

Un miembro de la rama principal entro, prácticamente enviándole una mirada de odio a la chica que no pareció inmutarse. Esta asintió cuando el mismo Hiashi parece haberle dado permiso de presentarse frente a él. Algo bastante raro. Con una leve despedida de ambos, la chica casi salto para seguir al otro miembro de la rama.

No era alguien fuerte.

Parecía un conejo.

Pero hasta que la chica no dejo el salón, no noto que su cuerpo se relajó. Casi había entrado de forma inconsciente en estado alerta.

Eso no debía ser normal.

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Ese día no era lo que esperaba, fue el pensamiento de Minato cuando vio al equipo 7 en la oficina, en lo que parecía ser su día libre, pero cuyo maestro los había atrapado a tiempo para arrastrarlos a una misión. Los niños parecían molestos, pero Kakashi parecía relajado. Una fachada, supuso, casi al mismo tiempo que Hinata se fue de la aldea, unos meses después Obito había escapado y no tenían ninguna pista de este. Para Kakashi había sido un golpe bajo, que hasta ahora con el equipo 7 estaba remontando a una vida casi normal.

Para este el equipo 9 había sido especial, por lo cual incluso ahora era un mejor sensei.

Tsunade, quien había regresado hace unos meses, solía contarle a Kakashi sobre Hinata, esta había estado acompañando una temporada a Honomi y Hinata.

Se preocupó que pudo haberles enseñado.

—No otra misión de buscar a un gato—suplico Naruto ignorando que en este caso era el Hokage y no su padre.

Lo vio con esos ojos de perro bajo la lluvia que heredó de su madre.

Se rio nervioso.

En realidad, había pensado en enviarlos a buscar el gato de la esposa del señor feudal, pero no era su culpa que ese pobre gato se escapara todo el tiempo.

Estaba por disculparse, cuando la puerta se abrió de golpe.

—¡Minat-niisan!—fue el potente saludo de Honomi Uzumaki, quien con su cabello bajando un poco sus hombros de forma algo rizada, con ropas un poco más adultas y una gran sonrisa apareció.

El silencio reino el lugar, cuando la mujer noto que había más personas, antes de sonreír y caminar al lado de ellas.

El primero de salir de su sorpresa, milagrosamente fue Naruto.

—HONOMI-NEECHAN—chillo este viéndola de arriba abajo sorprendido.

La chica le guiño un ojo.

—Yosh vengo a reportar mi regreso a la aldea, quería hacer una entrada dramática, pero Hinata no me dejo, tsk, esa mocosa no deja de ser tímida aun—exclamo está encogiéndose de hombros antes de ver a los niños fijamente—veo que tienes un nuevo equipo Kakashi-jiji, Hina-chan estará feliz, estaba preocupada que murieras de depresión o algo por el estilo—añadió antes de darle un pulgar arriba.

Vio a Kakashi verla confundido y hacer una mueca, que hizo a la chica soltar una risa.

—Me alegra verte de nuevo Honomi—hablo Minato con una leve sonrisa en su rostro.

Era verdad, siempre le alegraba que uno de sus ninja regresara a la aldea, sabía que Honomi era nueva en algunas cosas y la mayor parte de su vida paso fuera de la aldea. Pero era familia de Kushina y por lo tanto era familia suya. Si bien no había recibido muchos informes de la chica, sabía por parte de Tsunade que esta había cuidado mucho de Hinata.

Medito unos segundos notando que el chacra de la chica no estaba cerca.

¿Dónde estaría ella?

—Si Honomi-nee está aquí…eso significa que Hinata—hablo Naruto confundido, antes que sus ojos brillaran con entendimiento.

Casi sonrió de la inocencia de su hijo, pero le gusto ver esos ojos brillar de esa forma. Los primeros meses cuando la niña se había marchado Naruto la había pasado mal, pero luego se había enfocado en entrenar como nunca y realmente había hecho buenos avances.

—¿Hinata?—menciono Sakura confundida, claramente sin saber quién era esa persona.

Sasuke en cambio suspiro.

—Eres realmente lento dobe—expreso el chico con aburrimiento y el niño giro a verlo fastidiado.

—Cállate teme—le dijo fastidiado antes de ver en todas direcciones confundido—¿Dónde está ella?—pregunto claramente explotando de emoción.

Algo está mal.

Fue el pensamiento de Minato y pudo ver que Kakashi pensó lo mismo cuando Honomi aparto el rostro, claramente luciendo más seria de lo normal.

¿Dónde estaría Hinata?

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Cuantos recuerdos tristes tiene de estas paredes.

Es el pensamiento de Hinata cuando entra al despacho del líder Hyuga, vagos recuerdos han saltado a su mente desde que puso un pie en la mansión principal. Risas de su madre, una nube borrosa de su madre abrazándola y en alguna parte más lejana de su mente incluso puede visualizar a su padre viéndolas a ambas. Sobre todo, tiene los recuerdos de su padre y el consejo, sacándola del clan Hyuga, diciéndole que no volviera y que nunca sería una Hyuga.

Se pregunta, qué pensaría ellos de sus ojos.

Claramente no era el Byakugan puro, pero en ella se encontraba el linaje que querían separar de su persona.

Tomo asiento frente al líder, aceptando de forma cordial el té que alguien de la rama secundaria les dejo. No pudo evitar sonreír levemente, la rama principal claramente mostro desprecio desde que puso un pie en la mansión, pero había notado a varios de la rama secundaria, con el sello en sus frentes, verla de reojo sin odio en su mirada.

"Tu madre fue amada por la rama secundaria, ella siempre los trato a todos por igual y al no ser del clan Hyuga como tal, fue amada por ellos"

Le había explicado una vez Honomi cuando pidió información del clan Hyuga.

Tal vez por eso su tío, no parecía odiarla, sino todo lo contrario. Había visto su sinceridad en sus ojos al verla, felicidad. Aunque sintió algo de dolor de que nadie la buscara antes, sabe que la rama secundaria también esta restringida por la rama principal, entonces no los culpa.

—¿Qué te trae por aquí?—fue la pregunta indiferente del líder del clan.

Apretó con un poco de fuerza la taza, pero no la rompió.

Dentro de ella sintió a Kurama incluso más tenso, casi tentándola a liberar su poder, pero sobretodo mostrando que no estaba sola. Eso estaba bien, ella había tenido miedo de venir sola, pero no lo estaba.

Somos un equipo, le dijo mentalmente al zorro que no contesto, pero no era necesario.

—Puedes pensar lo que quieras, pero solamente quería venir para darle un final a ciertas cuestiones—comienza hablar con voz suave pero firme, atrayendo la atención de Hiashi, sonríe levemente con amargura—la aldea como tal me ha odiado desde que me convertí Jinchuriki y este clan no es una excepción…aun así quiero ser un ninja que proteja a los demás, pero para eso no debo tener cargas de un pasado, no quiero sentir la carga que el clan Hyuga impuso sobre mi persona—hablo con un poco más de fuerza, sorprendiendo al líder del clan.

No podía pensar en él como un padre, pero incluso así.

Sus puños se apretaron sobre su regazo.

—Ese día escogiste entre el clan y tu hija, no puedo culparte por elegir un bien mayor, pero tampoco puedo perdonarte—expreso con dolor en sus palabras viendo al suelo.

La imagen de su padre diciéndole que se largara, era una de sus pesadillas más recurrentes.

Tan dolorosa.

Tan fría.

Tan aterradora.

—Como sabes que elegí al clan sobre tu persona—parecía que había una pregunta en medio de su declaración que la hizo reír algo amarga.

Recordando las palabras de Honomi.

Que no creyó y no creería, aunque fueran la verdad.

—Como jinchuriki me tienen prohibido tener hijos, el año después de convertirme en jinchuriki se me fue puesto un sello el cual Honomi-sensei me explico que funcionaba para no tener hijos, para que un 10 de octubre no volviera a pasar—comenzó a relatar la información, recordando cuando Honomi visualizo el sello curioso en su muslo derecho, que nunca había notado—No solamente era un mestizo con sangre de otro clan diferente, tampoco puedo tener hijos, por lo tanto no era suficiente para ser el líder del clan Hyuga y tampoco puedo poseer el sello del pájaro enjaulado ya que mi sello que guarda a la bestia de nueve colas interfiere—explica con mirada seria a Hiashi.

Este no parece ni inmutado ni sorprendido, casi como si hubiera esperado que esto pasara algún día.

Frustrante.

Se pone de pie casi queriendo correr, no entendía si hizo la elección correcta, quería confrontar algo que tal vez simplemente debió olvidar.

Pero algo dentro de ella quería explotar si no decía nada.

Los ojos blancos de Hiashi, lucían tan indiferentes, como dos lunas que miran su alma y ven sus debilidades.

—Solo vine a decirte que me convertiré en un ninja, uno que proteja a los demás, incluyendo a los miembros del clan Hyuga. No es que me gusten, tampoco les agrado, pero como ninja mi deber es proteger a la aldea y sus habitantes. No hay un motivo por el cual te lo diga, no hay nada que nos una, solo quiero cerrar el hecho de que alguna vez espere que volvieras por mí, solo quiero cortar cualquier lazo restante y no tener nada que ver con esto—hablo apunto de marcharse.

—Como sabes que elegí al clan sobre tu persona—fueron las palabras de Hiashi que la detuvieron.

Solamente repitiendo lo que dijo.

Giro a verlo confundida, notando un extraño sentimiento en los ojos del hombre que no pudo identificar. Este se puso de pie y ella se tensó un poco.

—Dentro del clan Hyuga al no ser un miembro de sangre pura, incluso nosotros como clan tenemos responsabilidades con la aldea—expreso Hiashi dejándola confundida—si te hubieras quedado en el clan, Danzo pensó que eras lo suficientemente interesante para suplicarle al tercer Hokage que pudiera entrenarte—añadió el hombre caminando tranquilamente hasta estar a su lado.

Sintió claramente la diferencia de estaturas.

Pero la nueva información llego a su mente.

¿Danzo?

Su cuerpo se tensó y dentro de ella Kurama casi brillo de odio ante la mención de ese hombre, no era la primera vez que su nombre aparecía en medio de alguien que estuvo conectada a ella en su infancia. Casi como si alguien quisiera llevarla algún lado, guiarla para que hiciera alguna cosa.

—¿De qué hablas? —susurro con incredulidad.

—Rechazada por su propio clan, rechazada por la aldea, vigilada 24 horas por los ANBU y considerada un peligro público, al cual Danzo se le fue negada tu formación ya que podría poner en peligro su asociación mientras el consejo observaba tu desarrollo, en el cual los líderes de la aldea le negaron a Danzo una y otra vez tu enseñanza, provocando que el Hokage te pusiera en la academia para visualizar tu interacción con otros, igualmente el consejo manteniendo su incertidumbre, hasta que a los doce años el clan Hyuga admitió que podrías ser puesta en tutela, al mismo tiempo que los niños normalmente entran a equipos genin—musito Hiashi viéndola fijamente.

Ella quedo paralizada.

Los ojos de Hiashi siguieron viéndola sin mostrar nada.

—Claro que no es que nadie pudiera visualizarlo, tampoco pudieron visualizar que incluso cuando fueras puesto en alerta máxima por liberar al Kyubi en diferentes ocasiones, el clan Hyuga votara de forma positiva para que pudieras ir a un entrenamiento, dado que un miembro del clan Uzumaki podría contenerte de ser necesario. Nadie podría imaginar que el clan Hyuga no le daría a Danzo la oportunidad de obtener a un jinchuriki en Raiz—hablo este viendo fuera del salón.

Abrió la boca, pero la cerro sin entender que pasaba.

—¿Cómo sabes que elegí al clan sobre tu persona? —fue la tercera vez que Hiashi pregunto esto antes de verla fijamente.

Su garganta se cerró, pero ninguna palabra quiso salir de su boca.

Analizando la información, sintiendo un dolor de cabeza.

Una sonrisa irónica se posó en su rostro.

Claramente debió haber pensado que algo podría haber pasado, pero, aunque sus palabras tenían cierto grado de sentido, su irritación y resentimiento seguían atados a su corazón. Había pensado que se irían poco a poco después de hablar con él.

Pero todo parecía incluso más complicado que antes.

—Además ley varios informes, sé que posees el byakugan y necesitas aprender a usarlo—sus palabras la hicieron saltar y alejarse de forma instintiva.

Odiaba tener algo que ver con ellos.

—No eres bienvenida a la mansión de la rama principal, hoy fue una excepción a la regla—indico este y ella rodo los ojos—por otro lado, puedes visitar la rama secundaria—fue lo último que dijo antes de marcharse y dejarla ahí.

Sola.

Con una bola de pensamientos.

Todo un dolor de cabeza que pensar, pero negó con la cabeza, este no era momento de pensar en dolores de cabeza. Saliendo del clan Hyuga, haciendo una leve inclinación a los dos guardas que estaban de la rama secundaria, decidió que ocupaba hacer algo más para pensar en otra cosa.

Sonrió cuando al llegar al parque cercano, Natsu la estaba esperando efectivamente en la banca que dijo que estaría.

Camino donde la chica, que la esperaba con una sonrisa brillante. Ignorando todo lo que acababa de pasar con el clan Hyuga y que probablemente hoy no dormiría nada, estaba feliz de ver a Natsu de nuevo. Ella era su mejor amiga, había sido difícil contactarse por cartas, pero había regresado.

Ella le había saludado como siempre.

Casi no parece que paso 3 años.

—¡HINATA!—fue el grito de alguien que le hizo girar la cabeza curiosa.

Una bola naranja fue lo último que vio, antes de ser demolida por un nuevo abrazo que casi le saco el aire. Bajo la vista confundida, antes de sonreír al ver el cabello rubio y ojos azules llorosos que la abrazaba con fuerza. Sobre este, mientras le palmeaba la cabeza, no pudo evitar sonreír al ver a Sasuke viéndola con los brazos cruzados y sonrisa divertida.

Kakashi además saludaba de forma algo vaga.

Su rostro se posó en la chica de cabello rosado, quien la veía con sospecha.

Ladeo su rostro.

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Algo no estaba bien, fue el pensamiento de Sakura cuando vio a la chica de cabellera azulada y ojos color morado claro. No solo era la primera vez que escuchaba algo sobre ella, si no que Naruto parecía saltar de arriba abajo sobre la chica e incluso Sasuke parecía hablar con ella sin sentir desprecio. No era como ambos eran usualmente, alejándose de las chicas y escapando de las admiradoras, claramente estaban cómodos con la chica llamada Hinata, muy a diferencia de ella que, al inicio, parecían tener dudas de aceptarla en el equipo.

Naruto lo había hecho un poco más fácil, pero incluso tenía sus reservas.

Su interior casi explota cuando Kakashi, cero emociones Kakashi, palmeo la cabeza de la niña que lo abrazo de forma afectuosa. Este no respondió el abrazo, pero le había palmeado la cabeza como un perro, diciendo que estaba feliz de verla de regreso.

Lo peor.

Es que era bonita.

No bonita tipo Ino u otras chicas.

Era bonita de forma diferente, parecía demasiado inofensiva, pero su cuerpo era voluptuoso y bien formado. Una leve mirada a su pecho le hizo sentir irritación. Sus ropas ninjas parecían cómodas para la lucha y no mostraban nada indebido, era solo que el cuerpo de la chica parecía resaltar con cualquier ropa.

Gruño internamente cuando todos terminaron en Ichiraku a comer ramen.

Esa chica era una desconocida, pero su equipo parecía babear el camino que pisaba, pero nunca hablaron de ella.

¿Acaso ella no merecía saberlo?

—Entonces domine los clones de sombra, además ero-senin me está enseñando el rasengan—hablo Naruto emocionado sentado al lado de esa chica Hinata, demasiado cerca de la chica.

Nunca se acercaba demasiado a otros.

Curiosamente esa Hinata no parecía incomoda a su presencia.

—Por favor, no es como si pudieras derrotarme—hablo ahora Sasuke, ganando que Naruto le diera una mirada de muerte.

Pero no discutió con este, su mirada rápidamente volvió a Hinata de forma casi eclipsada.

Sakura nunca lo vio así

—Supongo que abras aprendido algún jutsu nuevo en tu viaje—menciono Kakashi también uniéndose a la conversación.

Hinata parecía también tranquila, sonriendo amablemente.

—Con Honomi-sensei no tenía opción, era aprender o morir en el intento—explica esta con un estremecimiento como si recordara alguna mala experiencia—no sé si me hice más fuerte, pero sin duda tengo alguna que otra carta bajo la mesa—añadió con una leve sonrisa.

Natsu, la chica que siempre parecía retraída, que trabajaba en la tienda de su familia y había ido en ocasiones a comprar equipos, parecía también estar algo risueña cuando al lado de la chica le paso un brazo por el hombro.

—Sera una pena, pero como Kakashi ya tiene un equipo, nos tocara pedirle al Hokage uno nuevo—hablo esta con burla viendo a Kakashi, quien le apareció una vena en su frente.

Eso tampoco lo sabía, antes de ellos Kakashi había tenido otro equipo, el equipo 9.

No lo sabía. Nadie le dijo.

Quiso hundirse en su banco o buscar una buena excusa para irse, pero se congelo cuando los ojos de Hinata se posaron sobre los suyos. Para su molestia no parecían verla con enojo, eran demasiado sinceros, demasiado inocentes.

Le sonrió.

Ella se sintió mal por pensar mal de ella por algún motivo.

—Sakura-chan siento que estés en este equipo, deben darte dolores de cabeza—hablo ella con algo de pena, recibiendo una queja verbal de Naruto, una queja por mirada de parte de Kakashi y Sasuke, ella pareció sorprendida—pero son chicos muy fuertes, seguro vas a crecer al lado de ellos, pero si ocupas algún día un consejo o ayuda con algo, no dudes en preguntarlo—ofreció ella con amabilidad.

Natsu comenzó a restregar la mejilla con la de Hinata, diciendo que era demasiado tierna, mientras Naruto intentaba alejarla mientras la abrazaba por la cintura. Natsu y Naruto en medio de una pelea ridícula, Sasuke suspiro antes de comenzar a comer y Kakashi permaneció sin decir nada.

La vio fijamente en busca de alguna mentira en sus ojos.

Solo encontró sinceridad y amabilidad.

Leves recuerdos de su padre diciéndole de niña, cuando caminaban en el parque, que no se acercara a una Hinata más joven, llegaron a su mente.

¿Por qué recordó eso ahora?

Ella no parecía peligrosa, tal vez su equipo parecía interesado en la chica, pero ella no era mala.

¿Por qué sus padres le dijeron eso?

Sonrió levemente y la sonrisa de Hinata incremento. Esta dejo a Natsu y Naruto pelear entre ellos, mientras tomaba el asiento a su lado. Se puso algo nerviosa, pero cuando Hinata comento que le gustaba mucho el color de su cabello y que sus ojos eran bonitos.

No pudo más que sonrojarse de que alguien tan hermosa le dijera eso.

Por algún motivo la incomodidad se esfumo y comenzó hablar con la chica que pareció escucharle atentamente.

—Puedes decirme Hinata-neesan no hay problemas—responde ella a su pregunta.

Entonces la incomodidad inicial, termina con ella con una nueva amiga.

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¿Qué es un hogar?

Fue la pregunta de Hinata cuando regreso al apartamento que compartía con Honomi. Si bien acostarse en su cama, era mucho mejor que un suelo de piedra (como usualmente dormía en su entrenamiento), no había ninguna duda, pero tampoco se sentía como en casa. En todas las aldeas que visito, todas las personas que conoció, nunca parecía llegar a su hogar. Dentro de la mansión del clan Hyuga, dentro de la aldea de la hoja, no parecía tener ese lugar al cual pertenecía.

No parecía que tenía esperanza.

—¿Cuál es mi hogar?—pregunto a nadie importante mientras miraba por la ventana el amanecer.

Minato les había indicado a Natsu y a ella, que estarían conociendo ese día a sus nuevos compañeros de equipo. Pero había esperado que al volver, sintiera ese interior tranquilo y lleno de paz.

No paso.

—Eres muy quisquillosa—hablo Kurama dentro de ella.

Lo ignoro antes de ponerse de pie, camino ya con sus ropas listas, para ver como Honomi parecía completamente inconsciente en su habitación. No tenían ingredientes ya que faltaba ir hacer las compas mensuales, pero tenían algo de comida de sus viajes, que dejo en la mesa. Habían limpiado en la noche anterior, para que el departamento estuviera presentable.

Dejo una nota a su sensei para que hiciera la despensa.

Tendrían que acostumbrarse a una nueva rutina, pero al menos no tenía ese dolor en sus hombros al levantarse a las cuatro de la mañana para un entrenamiento espartano. Era un nuevo avance, pensó mientras caminaba por la ciudad.

La mayoría de aldeanos demasiado temprano para estar despiertos, no le dieron más que alguna mirada de reojo, pero supuso que incluso era demasiado tiempo para el resentimiento. También ya no era una niña, era una ninja hecha y derecha, que podría defenderse si le hicieran daño.

Una parte de ella claramente se sorprendió cuando al llegar al campo de entrenamiento, no solo Natsu estaba ahí, también estaba el que supuso seria su nuevo sensei y el otro integrante del equipo 9.

Una parte de ella estaba acostumbrada a Kakashi como sensei, esto lo tomaría como un cambio positivo.

Sus ojos se estrecharon al identificar al hombre de traje jounin, al tiempo que noto también a su lado a Natsu que parecía algo desconfiada. Ella en cambio, sintió un poco el cuerpo relajarse, había temido por un sensei diferente, por alguien que también la odiaría y le haría la vida imposible, por empezar desde cero.

Pero…

—Yamato-san—saludo amablemente, haciendo que el hombre hiciera una leve reverencia en reconocimiento.

La mirada de Natsu se posó sobre ella de forma curiosa, antes de suspirar y dejar la postura defensiva.

No había nada que temer.

Yamato era de los pocos ANBU que hicieron su trabajo con ella, la protegieron de ser necesario y no se mostraron con odio. Podrían confiar en él y no les pasaría nada, pero por otro lado…

Su mirada paso al niño que no podría ser mayor que Naruto y compañía, si lo fuera, seria por muy poco. Con el rostro demasiado pálido como todo su cuerpo, cabellera negra y ojos negros que no parecían más que tener sufrimiento dentro de ellos.

—Bueno mi nombre es Yamato y este chico es Sai, ambos seremos parte del equipo 9 de ahora en adelante—hablo Yamato con una sonrisa gentil.

Sai.

Miro al chico, que levanto la mirada para verla con los oscuros, que la hicieron estremecer.

Algo estaba pasando, pero ella no sabía que era.

Solo sabía que era el inicio de una nueva etapa de su vida.

Continuara…

Bueno se podría decir que es el inicio de una segunda temporada, algunos viejos personajes de Naruto salieron, otros no. Esta temporada va abarcar la etapa Genin de los originales de Naruto, por lo cual no va ser tan larga, pero desde el punto de vista de Hinata claramente. A diferencia de Naruto a su edad, ella sigue siendo odiada y despreciada, pero tiene diferentes factores que el rubio no tuvo.

Los jinchurikis claramente seran más relevantes y veremos diferentes personajes, todos dentro de la serie original.

Por si no lo sé en mi perfil tengo un enlace de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series ... etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.