Naruto No me pertenece

Capítulo 24: País de las olas.

Mira de forma distante la tumba frente a él, meditando que hace poco más de dos semanas, fue la última vez que le vio. Era bastante revoltosa, le recordaba a Shisui, tratándolo como un compañero y revoloteando de forma desordenada. Itachi tenía a Honomi en alta estima, no solo por su potencial como ninja, sino por la forma en que amaba la vida, incluyendo su forma de cuidar de Hinata con el mismo cariño que él hizo con Sasuke. Honomi fue quien, al verlo, le advirtió de su salud, diciendo que al estar tanto tiempo con Tsunade podía notar cuando alguien estaba enfermo.

A pesar que su lealtad era con Tsunade y Hinata, ella admitió compartir información con Shisui y él. Sobretodo información sobre Akatsuki. Según la breve historia de que mataron a su madre, Honomi le advirtió que era una organización a tener en cuenta que estaba creciendo.

Su líder o alguien que los guiara, podría estar conectado a la masacre Uchiha.

Eso lo dejo pensando, meditando, sobre que debería hacer ahora. Era un profesor para mantener mejores relaciones con Konoha, había dejado de lado el camino ninja para ayudar a otros, pero se sentía tan atado de manos.

Quería hacer algo, aunque odiaba luchar, quería proteger a la gente que amaba, su madre, su hermano, su familia.

Suspiro antes de dejar una flor en la tumba de Honomi.

—Te fuiste demasiado pronto, Hinata aun te necesitaba—musito por bajo recordando a la niña en medio funeral llorando desconsolada.

Se preguntó vagamente, si él hubiera desaparecido, el daño que haría a su hermano.

No quiso ahondar mucho en eso.

—Itachi—una voz lo saco de su mente, giro el rostro lentamente y una media sonrisa se posó en sus labios.

Izumi mantenía aun una larga cabellera castaña y ojos negros reconocibles en su clan, sus ropas seguían siendo de tonos morados y se veía un poco más adulta de lo que recordaba. Su brazo derecho estaba vendado, por las heridas sufridas en la masacre, que ahora eran cicatrices, como una cortada en su quijada demasiado prominente. Ella se había avergonzado de esta, diciendo que ya no era tan bonita como antes.

Aunque para él, ella siempre fue muy hermosa.

No solo por fuera, por dentro era una persona que quería mucho.

—Vine a saludar a Honomi y a nuestra familia caída—admitió con sus manos en su bolsillo.

Esta asintiendo entendiendo, ella había perdido a sus padres como el resto de su familia, ella fue de las pocas sobrevivientes.

Itachi admiro como esta se posiciono a su lado en silencio.

Él cambio su mirada a una un poco más dura, su familia antes de la masacre en realidad, no había estado tan bien. Minato había calmado mucho las aguas, pero aún se sentía el resentimiento en todos lados, siempre se preocupó de las repercusiones en un futuro.

Tal vez lo que paso, por muy doloroso que fuera, ayudo a que su clan no se extinguiera, una oportunidad de sobrevivir y de seguir adelante.

Pero… ¿a qué costo?

La vida de tantas personas, había logrado por fin apaciguar a la aldea, pero dejo una raíz de amargura en los niños sobrevivientes, incluyendo su hermano. Esperaba que Shisui lograra mantener esa llama de la venganza sin explotar.

La mano de Izumi tomo la suya suavemente, como si sintiera que algo estaba mal, pero sin presionarlo. Le sonrió levemente y ella le regreso una llena de alegría, aunque sus ojos parecían pesados, realmente estaba intentando seguir adelante.

Disfrutaría de ese pequeño instante de paz.

¿Pero por cuánto tiempo?

Miro nuevamente la tumba de Honomi una última vez, pensando, que realmente ella se había ido antes de lo que este mundo necesitaba.

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.

El viaje era bastante silencioso hasta un pequeño pueblo, Aki era dirigente y no quería retrasarse, pero era bastante amable para descansar cuando Ino y Chouji claramente no podían seguir del todo el ritmo, eran unos niños aun, Shikamaru claramente parecía fastidiado, pero no se quejó tanto en voz alta. Megumi era quien más tenía energía, pero Rigel sin decir nada podía igualarla en velocidad, su propio chacra era suficiente para seguir sin descansar y Aki era un genio. Al llegar al pueblo espero identificar pronto al funcionario a mover, pero fue inmovilizada antes de darse cuenta por un fuerte abrazo.

—¡Hinata-chan! —fue una voz algo chillona antes de que le soltaran.

Su cabello seguía siendo azul claro del mismo color que sus ojos, era más alto de lo que recordaba y seguía siendo delgado. No era tan musculoso como los ninjas que conocía, pero no tenía un mal físico. Sonrió levemente al reconocer un rostro familiar que no había visto en tanto tiempo.

—Ikkyu-san—saludo de regreso, este hizo una mueca.

—Pensé que éramos amigos Hinata-chan, hace mucho no escuchaba nada de ti—hablo este con una sonrisa amable.

El leve recordatorio de Honomi cruzo por su mente, pero prefirió sonreír que comentar esa parte de la historia.

—Han pasado muchas cosas—intento decir al mismo tiempo que no quería decir nada.

Este asintió.

—Podemos ponernos al día en el viaje, me alegra que seas parte de mi escuadrón de nuevo—expreso este con una sonrisa más animada.

El viaje se retomó, no sin antes Ikkyu invitara a todos a almorzar un poco, Chouji pareció más feliz que todos por ese hecho. Este explico a todos por igual, que era un pariente lejano del Señor Feudal del país del fuego, pero dado que un puente fue construido en el país de las Olas, quería ir para hacer negocios con los aldeanos. Sus padres tenían dinero, no solo eran políticos, sino que también comerciantes. Claramente la estrategia comercial ayudaba mucho más a los aldeanos del país de las Olas que a la familia de Ikkyu, como Shikamaru no tardo en resaltar.

—Tienes razón, esta alianza no dejara un gran aspecto económico de nuestra parte, pero si un buen lazo con los aldeanos, influencias políticas siempre son importantes—expresa este con ojos de negociante.

Esto deja en silencio a Shikamaru, en cambio ella admita un poco el hombre que se ha convertido Ikkyu, un negociante y político, pero que claramente quiere ayudar a otros al tiempo que seguía creciendo. Este le sonrió antes de explicarle algunas cosas sobre sus familias y alianzas políticas que ella no entendió del todo, pero asintió amablemente.

—También tengo un matrimonio arreglado, pero es muy pronto para pensar en eso—musito poco antes de comenzar el viaje al país de las olas.

¿Matrimonio arreglado?

Lo observo preocupada, pero este solo sonrió negando con la cabeza.

—No te preocupes tanto Hinata, Haruka en realidad es una vieja amiga de la infancia con la que me llevo bien, es más que todo para consolidar a mi familia un poco más, no es tan malo—musita, pero claramente no está conforme.

Ella asiente, aunque sin entenderlo del todo, el amor después de todo, es algo fuera de su repertorio de conocimiento.

—Te deseo lo mejor en tu matrimonio—señala sin saber mucho más que decir en estos casos, este sonríe antes de verla con una sonrisa divertida.

—Claro que me hubiera gustado casarme más que todo con un ninja tan guapa como tú—señala con descaro y ella se sonroja incrédula, este se ríe y ella gira el rostro avergonzada—lo digo enserio eres guapa, pero no le digas eso a Haruka, es celosa, igualmente estarás invitada a la boda—le dice palmeando su hombro con una sonrisa.

No sabe si creer sus palabras.

¿Ella guapa?

Suspiro, ella no era guapa.

—Te comprare una shuriken de regalo de bodas—dice ella sin saber que se regala en una boda.

Ikkyu parece emocionado, tal vez su elección de regalo no fuera tan mala.

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Sakura mira a sus dos compañeros en medio del campo de entrenamiento, donde hicieron su primer examen con Kakashi, parece que fue hace mucho tiempo en realidad. Pero luego de escuchar a Naruto decir que pronto partiría en un entrenamiento con su padrino, que podría tardarse algunos años, al tiempo que Sasuke admitía en voz alta que Shisui lo tomaría bajo su ala, como próximo jefe del clan Uchiha, sentía que todo avanzo muy rápido. Ella también había sido recomendada como estudiante de Tsunade, pero la mujer rubia parecía amargada por la muerte de Honomi, aun así, había aceptado.

Los tres se separarían por un tiempo.

—Parece que el tiempo ha pasado rápido—musita con ambas manos sosteniendo su rostro.

Desde las misiones, los exámenes, las invasiones, las muertes.

Ella no había imaginado eso cuando quiso ser ninja, ella quería salvar personas, por eso quiso enfocarse en ser ninja médico. Además, Kakashi siempre la alabo por su control de chacra, diciéndole que ser un ninja médico no le sería tan difícil.

Pero extrañaría estar siempre con Naruto y Sasuke.

Suspiro antes de abrazar sus rodillas.

—Yo realmente no me quiero ir, no quiero dejar sola a Hinata-nee, además mi familia…ustedes…ramen—fui divertido ver a Naruto tan deprimido por el ramen y todo el asunto.

Sakura no pudo evitar un pensamiento a Hinata, que, según sus compañeros y amigos, ella realmente no estaba muy bien. Quiso poder ayudarle, pero realmente no entendía bien ese dolor. Se imaginó perdiendo alguien preciado en sus manos sin poder hacer nada.

Se sentía horrible.

—La cuidaremos mientras no estés—informo Sasuke en tono aburrido, pero ganando una mirada agradecida de Naruto por eso.

Sakura se mordió la lengua para no sentir los celos de que Sasuke, claramente tenía un aprecio grande por Hinata. Tal vez no era tan obsesivo como el de Naruto, pero era decir algo para alguien como Sasuke. Pero si era sincera, ella también estaba preocupada.

—Por supuesto, siempre seremos el equipo 7—hablo ella con ánimos ganando una sonrisa de parte de sus amigos.

Los tres chocaron los cinco.

El equipo 7.

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Hinata tomo asiento al lado de Aki en la fogata, estaban cerca de llegar al país de las olas, pero habían decidido descansar en un claro cercano al puente, estaban a tres horas de llegar, pero era peligroso moverse de noche. Era su turno de vigilar, en el punto más oscuro de la noche gracias a su visión, pero, aunque Aki ya podría irse a dormir, este permanecía frente a la fogata. Ella se tensó un poco, sentía una especie de enemistad del chico a su persona, lo cual le dejaba inquieta.

Extrañaba a Natsu.

Los ojos de su amiga eran cálidos, pero los de Aki parecían dos navajas que la cortarían en cualquier momento.

No estaba segura si hizo lo correcto en aceptar la invitación de Megumi.

—Uzumaki Hinata—llamo Aki en voz baja y ella se tensó cuando los ojos de este la fulminaron—eres compañera de Natsu, ella parece muy apegada a ti a pesar de tu estado como jinchuriki—añadió con indiferencia el chico, causando que se tensara aún más.

Su posición como Jinchuriki no era desconocida en la aldea, incluso si era más conocida por las personas mayores, parecía que también algunos de su generación conocían de esta situación. No es como si ella no hubiera abusado del poder de Kurama en ocasiones frente a otros ninjas. Pero era un tema sensible para ella a pesar de tanto tiempo, no por Kurama, que era su mejor amigo, era por como otros la tratarían al decir esa palabra.

Sintió a Kurama agitarse en su interior.

—Natsu es amable—fue lo único que pudo decir en su defensa.

Recordando cuando ella admitió querer seguir siendo su amiga a pesar de saber la verdad, una punzada de dolor llegó al mismo tiempo al recordar que Raiden también había estado ahí.

Aki giro el rostro viendo a otro punto.

—Yo diría más bien estúpida—musito este de forma indiferente.

Ah.

El puño de Hinata se apretó con tanta fuerza al tronco bajo ella, que se agrieto haciendo un sonido desagradable. Aki giro a verle con indiferencia, pero su rostro se tensó probablemente al ver sus ojos reflejar furia. Hizo todo lo posible por tranquilizarse, pero parte de su ira asesina no pudo evitar salir al aire. No importaba que dijeran de su persona, estaba acostumbrada a ser tratada de malas formas.

Pero de sus amigos.

Estaba casi segura que sus ojos estaban parpadeando entre su color habitual y el color de Kurama.

—No hablaría mal de Natsu frente de mí, me molesta—hablo con voz suave pero firme.

Este la vio fijamente antes de chasquear la lengua, se puso de pie con ambas manos en sus bolsillos.

—Ambas son estúpidas—fue lo último que dijo antes de darse media vuelta e irse a su tienda a dormir.

Ella bufo infantilmente, con el byakugan activo se quedó frente a la fogata, vigilando.

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El viaje fue, no tan problemático, supone Shikamaru con un bostezo mientras llegan al país de las Olas. Todos parecen incrédulos cuando el señor llamado Tazuna, presenta el puente como "el gran puente Naruto", excepto Hinata, quien se ríe suavemente divertida. Shikamaru admite que la presencia de Hinata Uzumaki es un total misterio, parece alguien amable y amistosa, pero en la noche él pudo ver su lado homicida mientras hablaba con Aki. Eso sí es problemático, no había visto un grado de instinto asesino así antes.

Que fuera su compañera de misión, no lo tranquiliza.

Ino parece encantada con Hinata, le habla amablemente y alaba su larga cabellera, haciendo que la chica parezca confundida, pero le sonría de igual forma. También ve como comparte comida con Chouji en el viaje, ganando a sus dos compañeros de equipo fácilmente.

Aunque él siente que no debería bajar la guardia.

De reojo mira al hombre que deberían proteger, también parece demasiado a gusto con Hinata, no solo él, Rigel y Megumi también parecen revolotear alrededor de la chica constantemente, lo que le hace preguntarse…

¿Qué clase de aura tiene ella para atraer a las personas?

No parece peligrosa, pero él observo lo contrario, él vio parte de su nivel asesino.

El único que no bajo la guardia a su alrededor fue Aki.

Problemático.

—Estamos muy alegres con el país del fuego, sobre todo con Konoha, me encantaría ver qué clase de negocio traerás—habla Tazuna a Ikkyu, quien sonríe amablemente.

Shikamaru no bajo la guardia, esta no era una misión clase B por nada. No había ocurrido ningún incidente hasta el momento, pero no sabrían cuando esto podría cambiar en cualquier momento.

Suspiro.

Ser Chunin era problemático.

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Estaban comiendo y hablando animadamente en la casa de Tazuna, cuando Hinata lo sintió, era casi diminuto pero el olor llego a su nariz sobre el olor de la comida. Se preguntó qué clase de ninja haría eso para alertarle, pero supuso entonces que querían atraerla a ella. Siguió sonriendo a Ino sobre la historia que le contaba, pero de reojo noto que Rigel también parecía percibir el olor y volteo de forma calmada en la dirección. Ambas intercambiaron una mirada y compartieron una sonrisa amable para no preocupar a nadie.

—Quiero dar una caminata, solo para asegurar que todo esté en orden—comento Rigel amablemente con su sonrisa a Aki, quien frunció el ceño levemente antes de asentir.

Ella se ofreció voluntaria rápidamente.

Aki no pareció feliz con su comentario, pero asintió antes de estirar un poco el brazo, esperaba que no fueran a la lucha, pero parecía inevitable.

¿Quién sería?

Ambas salieron tranquilamente de la casa de Tazuna, Rigel comento encantadoramente lo feliz que estaba de tenerla en su equipo, a lo que ella ofreció de forma calmada sobre entrenar un poco en el bosque. No habían dado más que unos pasos alejados de la casa de Tazuna, cuando el chacra se hizo evidentemente obvio, fue tan molesto.

Hinata detuvo sus pasos cuando sintió algo más, no era un olor del todo diferente, casi parecía familiar.

¿Eh?

Se lanzó sobre el suelo, justo al tiempo que donde ella estaba, aparecía una espada enterrada en la tierra. A su lado Rigel comenzó hacer sellos, pero dos hombres aparecieron a su lado, sujetándola y incapacitándola en el suelo. Fue un segundo antes que ella dejara de moverse y pareciera inconsciente, iba a saltar para ayudarla, cuando una mano sobre su cabeza la lanzo contra el suelo.

¿Eh?

Giro el rostro con furia, pero su rostro se congelo cuando observo quien la estaba sujetando. Entonces su interior se agito con fuerza, Kurama gruñendo rápidamente de ira el nombre del sujeto.

—¿Danzo? —susurro, antes que todo a su alrededor desapareciera, incluyéndola a ella.

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Algo está mal.

Fue el pensamiento de Aki cuando conto los minutos, habían pasado quince minutos, le daría solo cinco más antes de ir a buscarlas. Sabía que Rigel tenía un buen instinto, debido a su infancia ella tenía los sentidos demasiado desarrollados, pero algo había fallado. No sentía ningún chacra cercano, es como si todo se hubiera congelado u apagado, demasiado sospechoso.

Su mano comenzó a jugar con su pantalón, donde guardaba sus armas y sellos.

Su instinto gritaba.

Rigel era fuerte, pero también podría ser el enemigo, tal vez subestimo el poder que podría tener Hinata y no era tan fuerte como pensó. Pero entonces lo sintió, como una sombra apareciendo en la mesa, giro su rostro incrédulo al mismo tiempo que los demás, para ver la silueta de un joven en el marco de la ventana, con una capucha negra con nubes rojas.

Fue un segundo donde el destello de la luz del interior de la habitación, dejo ver los ojos rojos del chico.

Su reacción fue la más rápida lanzándose sobre Ikkyu arrastrándolo consigo, ganando una kunai en su hombro izquierdo. Rápidamente detecto que Megumi hizo lo mismo con Tazuna arrastrándolo detrás de ella, los otros niños parecían perturbados por la repentina aparición.

—Raiden—fue el gruñido que salió de su boca al tiempo que el chico lo miraba sin ninguna expresión.

Había escuchado que este era un traidor, había luchado contra los enemigos anteriormente y ahora intentaba matarle.

Una sonrisa irónica apareció en sus labios.

—Entonces el traidor aparece, la aldea ha decidido que eres un criminal rango S por lo cual matarte no sería un problema—musita Aki sacando sus cuchillas de chacra que acomodo en entre sus dedos.

Aki odio la mirada indiferente de Raiden en ese momento, además de sentir la presencia de otros chacras a la redonda, uno de ellos especialmente molesto.

Sin Rigel y Hinata alrededor, no creía que pudieran dar mucha batalla sin descuidar a sus clientes.

El puñetazo de Megumi a Raiden fue esquivado sin dificultad y este salto fuera de la ventana hacia fuera de la vivienda. Solo tendrían cuestión de unos segundos y no podrían dejar a un criminal rango S fuera de visión ya que no sabrían que podría hacer.

Jinchuriki.

La imagen de Hinata brillo en su mente.

Pero no tenía tiempo de pensar en eso.

—Shikamaru procura de cuidar a los clientes, Megumi hay otro ninja de gran poder cerca, debemos enfrentarlos hasta que lleguen Rigel y Hinata—informo, esta no espero más antes de salir a una gran velocidad y él salto justo a tiempo para esquivar una bola de fuego de parte de Raiden.

Trago saliva cuando quedo en el suelo, viendo fijamente al chico que le miraba de forma aburrida. En la academia Raiden era el único chico que le daba batalla, incluso cuando no había despertado el Sharingan por completo, pero incluso aunque él fue considerado el mejor, siempre sintió que Raiden nunca saco su máximo potencial.

Sería una batalla estimulante.

El elemento viento se arremolino en sus cuchillas de chacra de forma amenazante, Raiden mantenía varias Kunai entre sus dedos, antes que la batalla iniciara.

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Despertó de un jadeo antes de chillar de dolor ante la espada que ahora atravesaba su abdomen, especialmente en el punto central de su sello de jinchuriki, dentro de ella Kurama también jadeo maldiciendo el dolor. Eso realmente había dolido, gimoteo un poco antes de sentir sus manos atadas en su nuca y una presencia frente a ella. No fue extraño ver el rostro de Danzo a pocos metros de ella, lo molesto fue ver que el suelo estaba lleno de sellos que estaban suprimiendo su chacra.

Bastardo.

—Veo que despertaste, Hinata Uzumaki, realmente te has vuelto una pequeña molestia que solo incrementa con el tiempo, al igual que tu madre—musita este tomando tranquilamente una taza de té.

Aprieta los dientes queriendo maldecirlo, pero se detiene al ver dos sombras detrás de él.

ANBU.

Con olores similares a los que había sentido anteriormente, eso podría explicar muchas cosas. Pero lo peor es que entre los ANBU, se encontraba el cuerpo inconsciente de Rigel atada de manos sobre su cabeza. No parecía herida de ninguna manera, pero tampoco estaba en una posición muy favorable para solicitudes.

—Me lo dicen a menudo—susurra con algo de sangre saliendo por su boca.

Rayos el dolor, nunca parecía acostumbrarse a esto.

Noto la mirada sin emociones de Danzo en su ojo no vendado y ella sonrió de medio lado, ese idiota realmente nunca había sido de su agrado, pero ahora había bajado incluso un escalón menos.

—Sabes la política es algo serio, quiero lo mejor para Konoha, pero en esta situación solo pareces ir en contra de mi deseo—expreso moviendo sin cuidado la mano sobre su regazo—El señor feudal de la nación del fuego es un hombre imponente, por lo cual es bueno tenerlo de su lado, alguien ignorante que solamente ve sus propios intereses, siempre es de utilidad para una aldea ninja como la nuestra—señalo Danzo con calma.

Ella a pesar del dolor no comprendió que hablaba, este sonrió como si entendiera su disconformidad.

—Ikkyu Madoka es un hombre joven que tiene buena reputación, relación sanguínea con el actual señor feudal y alguien que es molesto, no me interesa que sea el próximo señor feudal, por lo cual matarlo en este momento sería beneficioso para la aldea, aun así, siempre pareces interferir en mis planes—medito para sí mismo esa última parte.

¿Señor feudal?

No es que ella conociera bien al actual señor feudal, pero sabía que no era alguien de mucha importancia para ellos, además de tener que protegerlo. En ocasiones Tsunade se queja de la inutilidad de la parte política que gobierna los países.

Piensa en Ikkyu.

Un chico soñador y visionario, que parece que sabe lo que hace, que ama la política y ayudar a los demás. Siente admiración por los ninja y parece tener una visión del mundo que ella no entiende, pero que le gusta pensar que sería realidad.

¿Qué tiene eso de malo?

No pensó que Ikkyu podría ser el próximo señor feudal, su amistad lo hace parecer un joven normal y cuando recuerda que es un político apenas puede notar la diferencia.

Pero solo entiende que Danzo lo quiere muerto, y ella no puede permitir eso.

Aunque es más fácil decirlo que hacerlo en esta situación.

—Ikkyu es un buen chico, él podría ser un buen señor feudal, tiene interés en los demás—contrataca mordazmente, pero Danzo no se inmuta.

—Por eso mismo es problemático—afirma y ella siente que sus nervios se crispan.

Intenta liberar parte del poder de Kurama o incluso su propio chacra, pero el liberarlo hace que ella grite ante el dolor en su interior. Su cabeza se agita antes de cansarse y ver con furia a Danzo, quien no parece inmutarse.

—En todo caso, no puedo matarte, aun te necesitan con vida por lo cual solo te retendremos momentáneamente, yo me marchare—informo este levantándose del lugar.

Ella se erizo.

—¿No te importa que le diga esto a la aldea? —cuestiono algo que le dejo preocupada desde que este estuvo aquí.

No iba a matarla.

No temía que ella dijera nada.

¿Qué ocultaba?

Este le miro indiferente.

—No tendrías pruebas, hay un nivel para lo cual pueden creerte, a pesar de tus conexiones, también tengo las mías y tengo algo mucho más útil—

—…—

—Rehenes—anuncio apuntando con su espada el cuerpo inerte de Rigel.

Su cuerpo se congelo al ver como la chica que aún seguía inconsciente, no parecía darse cuenta del peligro en que se encontraba. Giro su rostro incrédulo a Danzo, quien no pareció particularmente preocupado por la situación, y ahora entendió el porqué.

—Tal vez no pueda hacerte daño, tal vez tengas algunas moscas muertas cuidando tus espaldas, pero hay algunas personas cercanas a ti que no tienen eso, esta niña puede morir si dices una palabra, tu compañera de equipo podría sufrir un accidente si alguien se entera de esta situación o incluso tus compañeros de generación podrían sufrir muertes accidentales…no soy como los otros ancianos que pudiste intimidar, yo tengo aquí el poder y puedo matar a todos tus seres queridos lentamente—explico antes de levantarse e irse de la extraña habitación.

Ella quedo congelada, mordiéndose el labio con fuerza al entender su situación.

Bastardo.

Grito su mente al unísono con Kurama cuando este se marchó, dejándole a cargo de cuatro ANBU, diciendo que podrían liberarlas en dos horas, ya que eso parecía ser el tiempo acordado. ¿Con quién?, no tenía la menor idea. El solo hecho de que ese hombre parecía tenerla en la palma de la mano le hizo querer vomitar.

Rehenes.

Jamás pensó que alguien usaría eso en su contra, pero descubrió con horror, que realmente tenía mucha gente importante en su vida que podría salir herida. Por el momento no parecía una amenaza potencial ya que no buscaba matarla, pero el simple hecho que impidiera que hablara sobre lo que pasaba, significaba algo.

La quería silenciada.

Apretó los labios.

¿Qué podría hacer ella?

Fueron tal vez unos quince o veinte minutos después que Danzo se fue, cuando el dolor aún estaba presente, que vio una burbuja aparecer frente a ella. Casi sintiendo que estaba loca, parpadeo sin entender que pasaba al igual que los ANBU. Entonces la pared de la extraña habitación pareció estallar, haciendo que ella agachara el rostro para evitar los escombros. Los ANBU rápidamente se pusieron en guardia y ella levanto el rostro sin entender que pasaba.

—Solo tú te metes en estos problemas Hinata-san—fue una voz suave que la hizo abrir los ojos incrédula.

Con ropas bastante informales, un pequeño trozo de madera en su mano que parecía una pipa y el cabello negro algo largo en su rostro, Utakata la miraba con calma.

Su boca se abrió incrédula.

Con un chasquido en sus manos, los tentáculos algo acuosos salieron de su espalda, asesinando sin piedad a los cuatro ANBU en un pestañeo. Una parte de ella se sintió incomoda ya que eran parte de Konoha, pero tomando en cuenta que la estaban reteniendo, no era como si su dolor fuera a durar mucho.

Con una calma usual en este, destruyo las cadenas sobre su cabeza, antes de con un leve "lo siento" saco la espada de su vientre. Un jadeo se escapó de su boca, al tiempo que sentía que podría respirar normalmente de nuevo. Este la empujo fuera de los sellos, donde por fin sintió el chacra regresar a su cuerpo, rápidamente convocándose en su vientre para sanar la herida.

Todo había pasado demasiado rápido.

Tosió un poco de sangre antes de ver con una media sonrisa a Utakata.

—¿Qué haces aquí? —se las arregló para preguntar, con la punzada de dolor aun en su vientre.

Eso dejaría una cicatriz.

Este alzo una ceja viéndola confundido.

—Bueno desapareciste un buen tiempo, todos estaban alertados por tu situación y te estábamos buscando en nuestras regiones, Gaara-kun parece interesado en ir a Konoha en una semana para buscarte, yo pasaba por el país de las Olas cuando sentí tu chacra fluctuar bastante—se detuvo un poco antes de suspirar—Saiken te manda saludos—reconoció de mala gana y ella sonrió de lado.

El recuerdo del biju de seis colas, que era como una babosa, pero demasiado adorable, le hizo sonreír.

Se sujetó el vientre con dificultad.

—Tengo que explicar eso, pero por ahora, agradezco mucho que vinieras Utakata—dice con alivio de estar libre.

No sabía que tanto faltaría para que esos ANBU intentaran liberarla o en qué condiciones lo harían. Pero en ese momento recordó bien porque estaba en ese lugar y lo que Danzo había querido hacer.

Con dolor se puso de pie.

Ikkyu estaba en peligro.

—Mis compañeros me necesitan—hablo sintiendo que la herida estaba casi cerrada, pero eso provocaría que no tuviera tanto chacra.

Además, la herida cerrada no significaba que internamente estuviera al 100%, Kurama gruño algo sobre imprudencia, pero no lo escucho.

Utakata la vio unos segundos, antes de suspirar.

—Te ayudare—indico este con calma.

Ella le sonrió en agradecimiento, no pensaba pedirle ayuda, pero agradecía que se ofreciera, ahora mismo ella no era del todo útil sin saber que enemigos enfrentaría.

—Gracias Utakata-kun—le respondió antes de que este sostuviera a Rigel en su espalda.

Sentía chacra cercano en grandes medidas, así que, aunque le doliera, ambos comenzaron el camino a la siguiente lucha.

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El chico tiburón sin duda era fuerte, fue el pensamiento de Megumi mientras esquivaba nuevamente otro ataque de este. Además, esa espada que absorbe chacra la estaba colocando contra las cuerdas. Al menos no estaba peleando con un viejo conocido, no tenía nada en contra de Raiden, pero era un enemigo de Konoha ahora, sus débiles lazos de compañeros de la infancia no deben afectarle. Ella tiene un nivel de chunin y sabe que si este sujeto va un poco más en serio, ella terminaría muerta.

Salto rápidamente esquivando otro ataque.

Esto sería problemático, como diría el pequeño niño Nara que los acompaña.

En este caso lo único que podría otorgarles era algo de tiempo.

No es que ella fuera negativa o le gustara pensar que podría morir, solo que sabía reconocer cuando un enemigo excedía sus limitaciones. Sonrió de forma altanera ocasionando que su contrincante le viera con molestia, pero no le importo.

No se iría de este mundo sin arrancarle una que otra extremidad.

Estaba por arremeter nuevamente, cuando una lluvia de cristales cayó sobre el tipo tiburón, haciendo que este chasqueara la lengua antes de saltar alejándose un poco de ella. Parpadeo confundida antes de ver a su derecha, Rigel parecía algo cansada, pero su mirada demostraba que estaba lista para pelear.

Megumi sonrió.

Esto sin duda equilibraba la batalla y sus oportunidades de ganar.

Pestañeo confundida cuando al lado de Rigel apareció un chico, bastante apuesto puede agregar, que parecía algo intimidante.

—Buena captura Rigel, es un chico guapo—le dice alzando un pulgar en su dirección.

Rigel la vio confundida.

El otro chico suspiro.

Ella se chasqueo los nudillos.

No sabía si estaba de su lado o quien era, pero mientras más aliados mejor.

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¿Por qué Raiden?

Siempre era el pensamiento de Hinata cuando llegaba a una lucha donde lo involucraba. Quería detenerlo, sujetarlo a los hombros y preguntarle el ¿Por qué? De toda la situación. Quería escuchar su versión de la historia, entender que lo impulsaba a seguir adelante y atacar a la aldea, pero realmente no quería al mismo tiempo, temía internamente que su respuesta no pudiera ser suficiente para perdonar todo lo que hizo. Tal vez no valga la pena, tal vez lo que él hizo no era suficiente para ser perdonado.

Pero, aunque supiera la verdad, ella no podría permitir que lastimara a más personas.

No importaba cuanto doliera su corazón cada que lo fuera atacar, aunque no pudiera matarlo, ella lo detendría.

Sus cadenas de chacra lo hicieron saltar atrás, justo antes de impactar un golpe en el pecho de Aki. Este último luciendo más herido que Raiden, sin duda había logrado soportar bastante bien la lucha, pero no era suficiente. Su temor incremento al notar que la fuerza de Raiden seguía incrementando y cada vez era más peligroso.

—No ocupaba ayuda—escupe Aki con sangre saliendo de su boca.

Lo ignora.

Incluso si no le agradaba en lo absoluto, no pensaba dejarlo morir a manos de Raiden. No quería que su amigo tuviera más sangre en sus manos, al mismo tiempo que no quería a nadie muerto en Konoha.

No más muertes.

—Estoy segura de ello—comenta vagamente sin dejar de ver a Raiden en ningún instante.

Casi queriendo ver en sus ojos, algún indicio del chico que fue su mejor amigo y primer amor, pero para su horror, sus ojos parecían demasiado fríos cuando le veía. Apretó los puños sintiendo la impotencia, de, aunque lo llamara, aunque lo instara a regresar a la aldea, no funcionaría de nada. Sentía que había un vacío entre ambos, que no podría recuperar solamente hablando.

Igualmente, no dejaría que se saliera con la suya.

Los ojos de Raiden se hicieron un poco más pequeños, casi como si adivinara que ella estaba lista para entrar a la lucha.

—Kurama—susurro suavemente, justo antes de sentir una ola de chacra rodeándole, con tres colas agitándose en su espalda.

—Tsk—chasqueo la lengua Aki, antes de colocarse a su lado listo para continuar la lucha, incluso aunque no quisiera ser su compañero.

Entonces inicio.

Ambos se lanzaron rápidamente para atacar a Raiden, quien con algo de dificultad comenzó a esquivar sus ataques en oleadas. Hinata pudo admitir en medio de la lucha, que la velocidad de Aki y la forma en que el elemento aire se infundía en sus armas, era asombrosa, precisa y letal. También que a pesar que ella no estaba acostumbrada a luchar con otros, el chico se había acoplado al instante a sus ataques, para no dejar ningún blanco fuera.

Era increíble.

Un genio.

Esquivo un ataque de fuego de Raiden, que quemo un poco su mejilla, pero el chacra rojizo del kyubi sano casi de inmediato. Su velocidad también había aumentado de su último enfrentamiento, era bastante increíble. No solamente Aki era un genio, estaba segura que Raiden lo igualaba y superaba sin problemas.

Gracias a sus ojos.

Apretó los dientes antes de activar el byakugan, esto sin duda aumentaría el consumo de chacra, pero era la única forma de contratacar sus ojos.

Este lo noto.

Entonces algo paso, sus tres aspas rápidamente cambiaron a un intrincado diseño negro diferente, que ella no había visto anteriormente en sus ojos. Pero se sentía mal, Kurama en su interior parecía gritarle que se alejara, era una sensación familiar, reconoció. Aki rápidamente sujeto su brazo como si quisiera alejarla del impacto, pero fue muy tarde.

Ya recordó donde sintió algo similar.

Cuando Obito la llevo aquel espacio extraño, todo su cuerpo se sintió absorber en un agujero negro, donde solo podía mover sus manos alterada. Pero mientras era absorbida, noto la dificultad en los ojos de Raiden y un dolor insoportable en su cabeza, cerca de sus ojos.

¿Dónde rayos la enviarían esta vez?

.

.

El golpe fue grotesco, piensa Aki cuando siente la falta de aire en sus pulmones, maldijo varias veces a Raiden en su mente y la diferencia entre poderes entre ambos, estúpidos Uchiha. Anteriormente había notado eso, cuando Ana también había comenzado a incrementar su talento como ninja, no solo porque su hermano y actual líder del clan, era uno de los mejores usuarios de genjutsu, sus estúpidos ojos parecían hacerlo todo más fácil. Gimoteo antes de medio incorporarse sin reconocer del todo el lugar donde estaba, parecía que la idea de un portal creado por Raiden, no estaba lejos de su imaginación.

Demasiado problemático.

A su lado noto como Hinata también medio se incorporaba gimoteando de dolor.

¿Dónde estaban?

Eso era lo importante ahora, reconocer si estaban en medio de una cárcel o algún lugar peligroso. Se colocó sobre sus pies limpiándose la tierra, sorprendido de no encontrarse dentro de alguna jaula o prisión, por lo que algo debió haber pasado. Rápidamente oculto su banda ninja en sus pantalones al igual que sus armas, cuando Hinata se levantó tocando con fuerza su cien, le quito sin cuidado la banda ninja y ella protesto con una mueca de dolor al sujetar su cabeza.

Alzo una ceja ante el detalle, pero unas voces lo hicieron ponerse alerta.

Estaban en medio de un callejón, adivino pronto, un callejón de una ciudad. Pero cuando una mujer de piel morena apareció, supo de inmediato que no estaban en medio de la aldea de Konoha y por lo cual, cualquier lugar diferente podría ser un potencial enemigo.

—Ustedes también llegan tarde, bueno apresúrense estoy harta de sorprender a las parejas en medio de los callejones—hablo la mujer con rudeza antes de tomarlos a ambos de las muñecas y comenzar a tirar de ellos.

¿Pareja?

Fue el pensamiento confundido de Aki, que con ver a Hinata, ambos compartieron sorprendidos.

Cuando salieron del callejón, parecían estar en medio de una plaza de un pueblo bastante pequeño pero pintoresco, donde la mayoría de personas tenían la piel morena. La mujer los coloco rápidamente al lado de algunas personas que parecían mayores, pero todos tenían un extraño aura a su alrededor. Algunos se hablaban demasiado cerca y otros se tomaban de las manos.

Un mal presentimiento inundo la mente de Aki.

—Bueno ya parece que están todos, con esto damos inicio al tour de parejas a la tierra de Kumogakure—hablo la mujer mucho más animada.

¿Kumogakure?

Como la aldea que estaba enemistada en este momento con Konoha y tienen un tratado delicado, como sus fronteras siempre están en alerta militar.

Mierda.

Noto de inmediato que Hinata también parecía pálida.

¿En qué rayos se habían metido?

Un momento, acaso la mujer dijo… ¿parejas?

—Hora de iniciar parejas, espero disfruten de este tren de amor—canturreo esta de forma divertida, mientras todos compartían suaves risas.

Aki y Hinata en realidad se pusieron pálidos.

Esto no puede ser bueno.

Continuara…

Me dio risa escribir este capítulo en cierta forma, como pueden ver Raiden es una constante en este capítulo en cierta forma. Pero sobre todo pronto explotare el potencial de Aki también como personaje que anteriormente no tiene mucho protagonismo, cuando Natsu se entere de esto alguien morirá.

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Sayonara sexys lectores.