Naruto No me pertenece

Capítulo 26: Seguir adelante.

Sakura suspiro algo preocupada, era solamente su segundo día de entrenamiento y no sabía si podría continuar de esta forma, ayer Tsunade estaba particularmente molesta, según comento Ino, Hinata había tenido complicaciones en la misión. Hinata era muy querida para su maestra, en realidad en ocasiones comentaba sobre la chica, pero se arrepentía cuando la mención de Honomi salía de sus labios. Incluso ella que no tenía una conexión cercana con la kunoichi muerta, recordaba que siempre sonreía alrededor de Hinata y Tsunade.

Miro algo preocupada la puerta donde se informó que Tsunade estaba ateniendo a sus pacientes. Insegura de si debía tocar o no.

Justo antes de hacerlo, los gritos dentro del lugar la alertaron a entrar apresurada. Sus ojos se abrieron al ver que no solamente Hinata estaba en una cama de hospital, a su lado Aki uno de los jounin más inteligentes y apuestos (todas las genin de su generación siempre lo admiraban) estaba acostado con las manos en los oídos luciendo fastidiado.

—Sabes cuantas fisuras tienen tus brazos, puede que el chacra de la cosa dentro tuyo los sanara superficialmente, pero el Raikage es un hombre de temer, pudiste perderlos de no tener cuidado—gruía Tsunade con furia a Hinata, quien parecía encogida en su cama con la mirada arrepentida.

Sakura sabiamente no intervino, no quería que su ira se redirigiera en su dirección.

No era estúpida.

Tsunade parecía echar humo, pero noto que los vendajes alrededor de los brazos de Hinata estaban bien, su rostro parecía rojo del enojo, pero las manos que la chequeaban eran gentiles. Incluso dentro del enojo, noto un pánico de preocupación por la niña.

Se sintió conmovida. Tsunade siempre era grosera y ruda a su alrededor, no parecía tener ningún hilo firme excepto por Shizune, pero frente a ella miraba como la mujer que admiraba, trataba como una cría a Hinata. Pero era muy similar a como su propia madre la trataba cuando se enojaba.

—No saldrás de misión en un mes, me asegurare de ello, por lo tanto, ocupas descanso y dado que ahora vivo contigo, si te veo hacer el mínimo esfuerzo te matare—amenazo con un aura intimidante.

Hinata asintió nerviosamente.

Sakura saludo tímidamente a la chica, antes de seguir a Tsunade fuera de la habitación, donde Shizune la esperaba con una sonrisa. Ella fue amable en saludarle, Sakura la imito levemente mientras veía como Tsunade se quejaba sobre lo inconsciente que era esa niña, sobre sacarle canas y que era demasiado mayor para haber tenido una cría como ella.

—Tsunade quiere a Hinata como si fuera su hija—dice Shizune divertida a su lado, Sakura asiente comprendiéndolo con una media sonrisa divertida.

—Ese mocoso no pudo defenderla, genio mi trasero—critico está caminando con violencia quejándose de Aki.

Sakura la siguió cuando esta dijo que iniciaría su entrenamiento ese día. Se preocupó al ver sus ojos brillar con maldad y comprendió, que su entrenamiento ese día sería peor que el anterior.

Moriría.

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Hinata noto como Aki bufaba antes de arrojarse sobre la cama con cansancio, habían tenido aproximadamente una hora de regaños por parte de Tsunade. Minato había estado sorprendido cuando aparecieron esa mañana frente a la torre del Hokage, pero justo después de dar un informe, Hinata se sorprendió de la forma en que Aki no revelo como fueron ayudados a escapar por sus amigos y dio una historia levemente diferente, Tsunade había estallado para llevarlos al hospital.

A pesar del chacra de Kurama, sus brazos no estaban del todo sanos, heridas internas que ocuparían tiempo en reparar. Aki si bien no había luchado contra tantas personas como ella, antes de todo lo sucedido había luchado contra Raiden y sus heridas no estaban sanas. Ambos fueron encerrados en el hospital antes de poder avisarle a alguien.

Pensó en Natsu, Rigel y Megumi, las tres estarían preocupadas.

Noto rápidamente que nadie estaba cerca, con algo de nervios giro su rostro para ver a Aki. Se sonrojo levemente al recordar todo lo ocurrido en las últimas horas, pero negó con la cabeza, todo había sido para sobrevivir y no debería sobre pensar en eso. Igual era demasiado vergonzoso para ella, prefería seguir en este mundo de ignorancia en algunos temas.

—Gracias—dijo suavemente, noto que el chico giro su rostro para verla algo perezoso—por no decir sobre Bee y Yugito—añadió algo apenada mientras abrazaba sus rodillas.

Ocupaba una charla mental con sus amigos, pero por ahora quería expresar su agradecimiento. Para ser alguien que no la tenía con aprecio, era una acción muy noble.

Aki la vio unos segundos, antes de ver al techo.

—No se dé que hablas, solo nos topamos a tus amigos, indiferentemente si son peligrosos, con una gran cantidad de chacra y quisieron matarme, nos ayudaron—indico este cerrando nuevamente los ojos.

No pregunto más.

Ella no podía estar más agradecida, porque no tenía ni idea que más podría decir. No la verdad en todo caso, ni alguna parte de la historia en realidad.

—Eres amable—fue el susurro que salió de su boca, noto la mirada de Aki algo incrédula en su persona.

Entonces paso, una sonrisa sincera en su rostro, una mirada brillante, entonces comprendió porque era tan popular entre las chicas. Igual que Natsu tenía hoyuelos al sonreír, pero mientras Natsu era más salvaje, la de Aki era algo más perezosa.

Se sintió avergonzada por algún motivo.

—Por supuesto, después de todo no sería un buen novio falso de no ser así—hablo con una mirada divertida, que la hizo ponerse más roja—también eres amable—susurro y casi no lo escucho porque en ese momento la puerta se abrió de golpe.

El abrazo asfixiante de Natsu, fue lo que puso ver antes de notar como Aki giraba su rostro algo adolorido. Quiso preguntar qué pasaba, pero supuso que al igual que él le dio espacio, era bueno de su parte tampoco inmiscuirse demasiado en algo. Apenas pensaba que tal vez podrían romper la pared y ser amigos.

Natsu la soltó, detrás de ella estaban Rigel, Megumi, Yamato, Sai y Kakashi. Se sorprendió de ver al menor de ellos, lucir algo preocupado detrás de su usual rostro sin emociones. No había interactuado mucho con Sai, pero estaba ahí, lo cual debía significar algo.

Aparte de Danzo, el pensamiento de este era amargo, pero no quería juzgar al niño sobre esto por el momento.

—Hinata estaba preocupada, Dios eres un imán para problemas—hablo esta con una sonrisa entre tensa, pero con ojos aliviados.

Sonrió sin saber que decir, pero algo sucedió, su mirada amable cambio a una de seriedad mortal mientras miraba donde estaba Aki. No ocupo ser la personas más receptiva para saber que algo iba a estallar, pero no quería que pasara.

Sujeto la muñeca de esta antes que hablara, lanzándole una mirada preocupada. Los ojos de Natsu parecieron dudar, antes de suspirar y bajar las revoluciones de su cabeza.

—Nuestros padres vendrán a verte en la tarde, estaban preocupados que murieras o algo por el estilo—dijo con indiferencia viendo a otro lado.

Dolía.

Pudo notar la mirada levemente molesta de Aki, pero también el dolor en su interior. Se preguntó vagamente cuanto tiempo estaría pasando eso, pensó que la molestia de Aki a su hermana era desprecio, pero ahora sentía que había algo más.

Quiso ayudarles a ambos.

El rostro de Natsu cambio completamente al verla, su sonrisa era juvenil y emocionada, aunque lucia preocupada por ella, parecía aliviada de verle.

Noto como Megumi y Rigel la saludaban, antes de acercarse a Aki que parecía más molesto que de costumbre. Durante un segundo sus miradas chocaron, le lanzo una mirada algo culpable, este pareció molesto que de alguna forma se entendiera, pero solo se encogió de hombros antes de prestar atención a sus compañeras.

—Me alegra ver que sigues con vida—hablo Kakashi palmeando su cabeza con una sonrisa tras su máscara.

Yamato rio nervioso, ella solo vio de reojo como Sai parecía incómodo.

Era un niño después de todo, estuviera en la organización que estuviera, era solo un niño. No quería juzgarlo como lo hicieron con ella, quería ser diferente a los adultos que conoció. El recuerdo de Danzo quería hacerla para atrás, confundida de si esto era una treta más. Pero en realidad sería mejor tenerlo cerca, conociendo a Danzo no es como si él estuviera lejos del todo.

Tendría que enfrentarlo tarde o temprano, pero por ahora, estaba en descanso obligatorio.

—Me alegra verlos, también a ti Sai, es muy amable venir de tu parte—le indico con una leve sonrisa.

El chico pareció incómodo, pero se encogió de hombros sin aportar mucho.

Se sintió como un juguete cuando Natsu acaricio su cabeza mientras la abrazaba y repetía "pobre Hina-chan" al tiempo que Kakashi hacia una oración como si estuviera muerta. Una risa escapo de sus labios, mientras agradecía por tener a sus compañeros de equipo a su lado.

El pensamiento de Raiden quiso opacar el momento, pero no lo permitió, sonrió con fuerza.

Le hubiera gustado tener a Honomi a su lado, pero en este momento al ver a las personas que la rodeaban, con el conocimiento que tendría otros más esperándola, le hizo reconocer que al menos no estaba sola. El pensamiento de su amiga estaba aún nublado por el dolor, pero parecía que al menos al lado de los demás, el dolor no era tan fuerte.

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Minato suspira al ver como Kushina logra arrojar la casa de cabeza, al menos Naruto estaba de viaje y no sufriría el desastre de su madre o aportaría a este. Hinata había estado solamente unas horas en el hospital, antes de ir a su hogar a descansar, por lo cual Kushina le había invitado a la casa a cenar. La joven parecía confundida, pero acepto luego de ver una mirada de perro en Kushina, por lo que sonrió antes de que Menma le abrazara diciendo que extrañaba a su hermano. Hinata pareció sorprendida de saber sobre el viaje de Naruto, pero asintió entendiendo que eso lo haría más fuerte.

Ella había hecho lo mismo después de todo.

La hora de la cena llego y Hinata fue bastante puntual a la hora de llegar. Kushina, quien había cambiado completamente desde la muerte de Honomi, la recibió con un fuerte abrazo que confundió a la chica, pero esta se dejó arrastrar al comedor. Menma la abrazo con fuerza, claramente extrañando a su hermano, pero también a Hinata.

La cena fue amena.

Minato se imaginó el rostro de Naruto al ver que había perdido una cena familiar con Hinata, tomando en cuenta lo mucho que el niño quería a la chica. Una parte de él se identificó en el niño, admirando siempre a Kushina desde la distancia, pero a diferencia de ellos, Naruto era menor que Hinata por mucho. Sería demasiado complicado que algo llegara a pasar, tal vez el viaje le abriera los ojos y mirara a otra persona.

Su vista se posó en Kushina, quien le servía comida a Hinata, ambas riendo sobre un chiste.

Esperaba ese fuera el caso y no como él, que a pesar de los años no se podía imaginar con otra persona que no fuera Kushina.

Después de unos momentos, cuando la cena acabo y era hora de acostar a Menma, Kushina se disculpó prometiendo volver pronto. La niña parecía no querer irse del lado de Hinata, pero sus bostezos eran demasiado notorios.

Él admiro que Hinata miraba a Kushina con cierto anhelo en la forma que trataba a su hija, no la culpo. Durante su infancia después de la muerte de sus padres, él mismo tuvo esa mirada por mucho tiempo cuando vio a otros padres. Agradecía a los cielos que Naruto y Menma los tuvieran a ellos.

No quería imaginar que algo así no pasara.

Aunque de no ser por la chica a su lado y su madre, probablemente hubiera pasado algo peor.

—Minato-san—llamo de pronto Hinata y él giro para verle con una sonrisa, que se congelo un poco cuando vio la mirada seria de la chica—quiero hablar de algo serio con usted, pero agradecería si por un momento no fuera el Hokage—añadió esta con dolor en su mirada.

Sus sentidos se alteraron, él no podía hacer eso, era el Hokage por un motivo. Pero antes de responder, el recuerdo de una sonriente Hana lo acuchillo por la espalda, recordó todo lo que le debía a esa mujer, le debía tanto incluyendo la felicidad de su familia, mientras que la de Hinata había sido arrebatada.

Trago saliva viéndola fijamente, los ojos de ella parecían suplicantes.

Esperaba esto no fuera un error.

Pensó moviendo la mano ansiosamente sobre su pantalón.

—Está bien, pero solo esta vez—indico esperando que no fuera algo repetitivo, ella era alguien importante para la aldea después de todo.

Tampoco podría evitar sentir la mirada reprochadora de Kushina y Naruto si la lastimaba, aunque él mismo jamás quisiera hacer eso. Intento no pensar en las dificultades de la chica, pero ahora no era tiempo para eso.

—No quiero luchar contra las demás aldeas—fue la voz de Hinata quien lo saco de sus pensamientos, mientras sus ojos se agrandaban—estoy segura que ya habrá notado algo, nosotros, los jinchurikis…podemos comunicarnos entre nosotros—musito por bajo con voz seria.

Lo sabía.

Bueno.

Había sospechado de algo.

Pero solo había sospechado que ella y Garra tenían una extraña relación, que solamente podía ser por algún medio de comunicación que nadie podría comprender. Si bien al principio estaba alarmado de esto, la aldea de la arena era un aliado de Konoha, incluso después de lo sucedido en los exámenes ninja, era alguien con quien le gustaba fomentar sus relaciones. Incluso si su Kazekage había muerto, quería que la alianza se mantuviera.

Solo que, Hinata no dijo la aldea de la arena, dijo aldeas, y menciono jinchurikis en plural, como más de uno.

La vio alarmado, dejando su máscara de indiferencia, por primera vez en mucho tiempo. Puede que la opción fuera pensada en él en algún momento, pero Kushina quien era la anterior jinchuriki, comento que jamás había conocido a los demás.

No quería pensar mal, pero el recuerdo del zorro de las nueve colas, su poder sobrenatural, multiplicado eso por 8 bestias más.

Trago saliva ansioso.

—Sé que la aldea esta primero, amo esta aldea a pesar de todo, mis amigos están aquí…pero también están en las otras aldeas, los jinchurikis y sus bestias son mis amigos, no quiero pelear contra ellos, no quiero herirlos a ellos ni las personas que quieren—hablo con dolor en su voz.

Pestañeo confundido.

Antes de sonreír.

Jiraiya tenía razón.

—No deberías ser un ninja Hinata—fue su voz saliendo, atrayendo su mirada de pánico—tienes un corazón demasiado amable para luchar—expreso las mismas palabras que Jiraiya hablo para describirla.

Los ojos de la niña le vieron con incredulidad, al tiempo que noto que su color morado (similar al de su esposa) ahora era un morado demasiado claro. Aún tenía pupilas, pero sus ojos parecían cada vez más a los ojos del clan Hyuga.

Sonrió al verla.

El recuerdo de Hana brillaba en todo ella.

—Tu madre también era muy amable, no le gustaba luchar, pero era de temer—señalo divertido, haciendo que esta lo viera algo emocionada de que alguien hablara de su madre, siempre lo hacía cuando Kushina y Mikoto mencionaban algo—pero tal vez el mundo ninja ocupa alguien como tú para cambiar—indico viendo en otra dirección.

Él jamás pensó así.

Desde niño en medio de la guerra, solamente pensó en proteger a la aldea, ser el Hokage, cuidar de los demás. Admite que la guerra nunca fue la cosa que más le gustaba, odia la idea de asesinar a un inocente, pero no lo duda si es por proteger a los suyos. Incluso de niño su sueño fue proteger a la aldea, pensó que estaba bien, pero aquí frente a sus ojos, había una niña que quería protegerlos a todos.

Su corazón, igual que el de Hana, era uno que quiere ayudar.

Pero va más allá.

Ella no quiere solo proteger a unas cuantas personas, quiere protegerlas a todas, incluyendo aquellos que probablemente la matarían. Entonces, piensa vagamente, probablemente también quiera proteger a su compañero que deserto la aldea.

—¿Se encuentra molesto? —pregunto la niña preocupada.

Sonrió vagamente antes de palmearle la cabeza como haría con Naruto.

—Admito que es preocupante, probablemente no quieras decirle esto a nadie más—comento con seriedad a lo que esta asintió, luego puso una sonrisa—pero está bien Hinata, sé que no traicionaras la aldea y solamente te pido discreción, estoy seguro que si llega el momento de decidir elegirás lo correcto como tu madre—admitió esperando estar en lo correcto.

Es lo menos que le debe supone.

Aunque ahora que sabe esta información, la extraña forma en que Aki comento sobre los amigos de Hinata en medio de Kumogakure, podría tener más sentido.

Hinata sonrió asintiendo, con una extraña e inusual chispa de alegría, que no tenía desde la muerte de Honomi.

Kushina decidió entrar en este momento, curiosamente, así que debió haber escuchado parte de la charla. Invito a Hinata a venir pronto, a lo que esta comento que Mikoto también le había invitado la tarde anterior, haciendo que esta gruñera sobre algo de rivales.

Se rio con ambas chicas.

Probablemente Naruto se lamentaría de esto en algún futuro.

Mejor no decir nada cuando regresara.

.

.

Hanabi entrena arduamente todos los días, ella es la elegida para liderar el clan cuando su padre renuncie, por lo cual su entrenamiento es enorme. Ella debe superar a los demás, incluso su primo Neji que es de otra rama, debe superarlo, aunque todos dicen que es un genio. Su palmada se desvía un poco y ve el rostro desilusionado de su padre, lo cual la hace gemir antes de incrementar la velocidad de los golpes. Pero no acierta ninguno y su padre detiene el enfrentamiento.

Gimotea sintiendo el sudor en su frente.

Golpea el puño contra el suelo, pero su padre no mencionada nada.

Su madre probablemente la reprenderá por su forma de ser, pero no es que le importe. Su madre claramente no es una mujer cariñosa o amable, supone que solamente acepto casarse con el líder del clan por alguna estúpida razón. Desde que tiene memoria su madre y su padre no comparten el mismo aire, su madre decide seguir las reglas de su clan, pero incluso ella sabe que no se aman.

Tampoco la ama.

Es como si para ella solo fuera una obligación tenerla, desde entonces prácticamente la dejo al cuidado de su padre, que la deja al cuidado de estrictos maestros todo el tiempo. Ve con rencor como su tío trata mejor a su primo, si bien este parece estar con rencor con su padre, se muestra como un padre cariñoso con Neji.

Ella es la que está sola.

Sin madre.

Sin un padre cercano.

Odia su familia, odia el estúpido clan Hyuga, pero quiere ganar, quiere ser fuerte, quiere ser la mejor. Porque tal vez, cuando sea la mejor, sus padres puedan ver que ella lo intenta, que ella vale la pena.

—Hiashi-sama tiene visitas—habla un miembro del servicio, que parece algo incomoda al hablar.

Es raro, la mayoría de personas se anunciarían o tendrían una cita programada, piensa Hanabi confundida. Pero si ese fuera el caso su padre solamente hubiera cancelado el entrenamiento, no realizándolo como acaba de suceder.

Antes que su padre pregunte algo, una cabeza se asoma detrás de la servidumbre.

Hanabi parpadea confundida ante la chica frente a ellos, parece ser mucho mayor que ella, con el largo cabello azulado, ojos de un morado demasiado claro, sus ropas la delatan como ninja. Esta parece ser confundida el lugar, cuando sus ojos caen sobre ella, su mirada se ilumina rápidamente y le sonreí con cariño.

Alza una ceja confundida, su padre no parece feliz.

—Te había pedido que no vinieras a la rama principal—anuncia su padre y esto demuestra que la conoce.

Hanabi mira intrigada a la chica que no deja de mirarla, antes de suspirar y ver su padre con algo de cansancio e incomodidad.

—Lo siento Hyuga-san—musita esta y su padre hace una mueca por el apelativo, lo cual es curioso ya que este siempre prefiere que lo traten con respeto—pase a visitar a Neji pero esta de misión, Hizashi-san me indico que estabas aquí con Hanabi-chan y pensé en saludar ya que estoy de baja un mes—habla encogiéndose de hombros.

Su padre la ve preocupado.

—¿Qué paso? —

Hanabi se sorprende por el leve nivel de preocupación en su voz, pero la chica parece ignorarlo.

—Un desvió en la misión, debo admitir que el Raikage tiene un puño de temer—dice algo tímida mientras su mano abraza la otra vendada.

¿El Raikage?

Como el líder de una de las cinco grandes aldeas.

Abre sus ojos claramente impresionada, algo difícil de admitir, al notar que la chica no parece mentir, lo notaria con sus ojos. De reojo mira como su padre parece algo pálido, pero es suficiente para que la visita lo ignore para ponerse frente a ella, incluso se arrodilla un poco para verla de cerca.

La mira con enojo, pero en realidad encubriendo sus nervios.

¿Qué le pasa?

—Lo siento no pude contenerme, quería ver a Hanabi-chan, ha crecido mucho y ya es una jovencita muy hermosa—dice la desconocida con una sonrisa.

¿Debería agradecer?

Hanabi se encuentra claramente desubicada, no acostumbrada a esta clase de halagos. Generalmente los halagos son sobre su intelecto, su forma de luchar o la manera en que entrena hasta caer rendida. Nunca alguien había sido tan sincero en un halago a su persona, incluso las del servicio parecían hacerlo por obligación.

—Lo siento soy descortés, mi nombre es Uzumaki Hinata—se presenta con una sonrisa amable.

Ella parpadea.

No es como si debiera presentarse, está ya parece saber su nombre.

Gira su rostro a su padre y alza una ceja con duda, este parece incomodo por algún motivo y su rostro parece meditar sobre qué acción tomar de ahora en adelante.

—Deberías irte—sentencia su padre al final decidiendo.

Es descortés, piensa Hanabi, pero su padre siempre fue así.

La mirada de Hinata parece decaer un poco, pero la vuelve a ver con una sonrisa muy sincera, es bonita, piensa Hanabi. Le gusta la sonrisa que le da, pero jamás lo admitiría en voz alta. La joven se pone de pie de forma recta nuevamente antes de asentir.

Antes de irse pone una mano sobre su cabeza, Hanabi la mira confundida sintiendo la calidez de su mano, que quiere apartar de un manotazo avergonzada, pero no lo hace, porque está demasiado confundida.

—Nos vemos Hanabi-chan—dice pasando al lado de su padre.

Ambos intercambian una mirada dura por unos segundos, pero la chica parece irse sin ningún arrepentimiento. Un silencio parece caer en la habitación, Hanabi parpadea antes de ver a su padre confundida.

—¿Oto-san? —lo llama, pero este se va sin contestar de la habitación.

Hanabi queda confundida, demasiado confundida.

Uzumaki Hinata.

Deberá investigar por su cuenta ese nombre.

.

.

¿Qué tiene esa chica?

Piensa Sai siguiendo el camino de Hinata, quien lo ha invitado a comer algo, dado que no puede salir de misiones. Natsu quien estaba algo ocupada con su familia no pudo asistir, Kakashi fue enviado de misión y Yamato también estaba ocupado.

Acepta porque Danzo quiere información de la chica.

Pero no sabe que pensar.

Pensó que sería fácil, la primera misión que le entregan, espiar a la chica y dar información a Danzo. Tal vez no lo era, la muerte de Shin era demasiado resiente, aún no controla del todo sus sentimientos, pero es su primera misión y debe hacerlo bien. Fue Shin quien le dice que reprima sus emociones, debe hacerlo, pero es difícil cuando la chica le recuerda tanto a su hermano.

Tiene la misma sonrisa amable que Shin, se preocupa por los demás como Shin lo hizo por él, sus ojos parecen brillar a pesar de todo lo que debe vivir.

Detiene sus pasos cuando llegan al puesto de ramen, donde él entra confundido, sin saber si debe informarle esto Danzo o no.

Es un ANBU de raíz.

El debería, la información que no es importante, eso lo decidiría Danzo.

El recuerdo de la chica a su lado empujándolo durante las misiones para salvar su vida, sonriendo a los demás de forma viva y a pesar de sospechar de él, tener una sonrisa amable para compartir. Él no quiere esto, no quiere sentir aprecio por otras personas, sabe que, si siente aprecio, solo dolerá cuando deba deshacerse de estas.

—Me gusta mucho el ramen de este lugar, aunque admito que Naruto lo disfruta más—musita haciendo una leve mueca ante el nombre de Naruto.

El hijo del Hokage, comprende Sai de inmediato.

Ambos eran unidos, una relación de hermanos, como Shin y él, hace una mueca mental al pensar en eso, no sirve de nada esa clase de pensamientos en este momento. Acepta el plato de ramen que le colocan frente a él, moviéndolos con los palillos sin saber si comerlo o no.

¿Qué debe hacer en este caso?

No es bueno con las relaciones de otras personas, o las suyas para el caso, pero debe seguir a su lado, ya que eso quiere Danzo.

—Sasuke—habla Hinata sorprendida cuando otro chico aparece por la calle, este parece sorprendido y entra para sentarse al lado de la chica.

También es amiga del clan Uchiha, admite Sai descubriendo porque Danzo tiene tanto interés en la chica. No solamente es un jinchuriki, tiene conexiones demasiado fuertes con personas problemáticas. Pero incluso sabiendo eso, no se siente bien lo que hace.

Sasuke le da una mirada sospechosa que él ignora.

—Sasuke este es Sai, mi compañero de equipo, Sai este es Sasuke, es un viejo amigo—lo presenta con una sonrisa de orgullo.

Sai puede ver las mejillas de Sasuke sonrojarse, antes de ignorarlo sin importar ser grosero o que Hinata suspire algo apenada. En realidad, es una reacción bastante común, muchos de los chicos u hombres alrededor de Hinata, aunque también algunas chicas, parecen sentirse atraídos a ella como un insecto a la luz. Esta tiene algunas personas que claramente sienten afinidad por su persona a pesar de lo que esta contiene en su interior.

Interesante.

Los ve hablar de reojo, Sasuke comentando algo sobre que Naruto está de viaje y Hinata lo anima a él a entrenar con el líder del clan Uchiha. Sasuke quien lo ignora por completo y parece no hablar mucho, claramente se siente cómodo hablando con la chica, esta lo felicita y lo insta a conseguir ser el mejor de su clan.

Cuando este rechaza la invitación de unirse a comer con ellos, le lanza una mirada de muerte antes de aceptar el abrazo de Hinata como despedida.

—Te veré el viernes en la cena con Mikoto-san—dice Hinata en voz alta.

Sasuke alza la mano como único indicio que la escucho.

Hinata gira a verle con una sonrisa algo apenada, antes de comenzar hablar vagamente sobre la próxima misión, que sería dentro de un mes, pero que ella estaba interesada en partir pronto. Parece realmente feliz hablando sobre cualquier cosa, solamente pasando un rato con él.

No la entiende.

No entiende como si sabe que haya algo malo en él, está aquí a su lado sentada y charlando como compañeros de equipo.

—Vamos Sai, debemos ir a la tienda de Natsu, cerca de ahí venden los mejores rollos de canela—habla cuando pagan por la comida.

La sigue algo confundido, pero de alguna forma entendiendo porque todos se sienten atraídos a ella, era como ver la luz del sol. Una chica con un buen corazón, alguien amable que le sonríe sin importarle que sea alguien que busca su fracaso de alguna manera.

Esa tarde no le dice todo lo que hizo a Danzo.

Y siente que eso es lo correcto.

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Hinata admiro cuando entro al espacio interno de su mente, los demás la estaban esperando y cuando Gaara prácticamente la impacto con un abrazo, supo que era hora de hablar con ellos. Lo primero era lo primero, explicarles lo sucedido con Honomi, el motivo de su ausencia y destacar la idea de que Akatsuki estaba detrás de todos ellos. También volvió a retomar que el portador de las tres colas parecía estar siendo controlado y era hora de que buscaran una forma de protegerse.

—Son fuertes—admitió ella cuando le preguntaron por Akatsuki.

Todos incluyendo las bestias, intercambiaron miradas.

Sintió el hocico de Kurama detrás de ella, antes que se posicionara a su lado brindando un poco de consuelo. Le sonrió con algo de cansancio.

—Eso es problemático—admitió Kurotsuchi a su lado de forma pensativa.

—Lo problemático es que te enviaron de un lugar a otro, tendremos que trabajar con ese tipo de enemigos—expreso ahora Yugito con Matatabi detrás de ella apoyándola.

Eso era cierto.

Además.

El recordatorio del tipo que la atrapo antes de huir de Kumogakure, había formado parte de Akatsuki, gracias a los comentarios de Bee, puede que fuera ese tipo quien informo sobre que era una intrusa. Querían que ella luchara contra Kumogakure, o en el peor de los casos, querían crear una grieta entre aldeas que pudo haber sucedido.

¿Raiden planeo esto?

El pensamiento dolió un poco en su interior, pero debía aceptar que ahora Raiden era el enemigo, no iba a matarlo, lo traería de regreso, pero ocupaba ser más cuidadosa.

—Tal vez deberíamos entrenar juntos—fue el comentario de Bee quien llamo la atención de todos, que lo vieron con diversos grados de incredulidad.

Era un pésimo plan, que Minato no la desterrara o encerrara, era un milagro, pero que los jinchurikis estuvieran en una reunión como esta, podría significar traición.

Entrenar juntos.

Bee pareció ofendido por las miradas de los demás, menos la de Yugito.

Esta dio un paso al frente para hablar.

—En Kumogakure tenemos diferentes entrenamientos para controlar el chacra de nuestro biju, creo que sería útil que todos aquí pudiéramos luchar codo a codo con los biju para protegernos—expreso esta intentando remediar lo que dijo su compañero de aldea.

Miro de reojo a Kurama, que parecía algo pensativo.

—No entiendo de que hablas—admitió con algo de pena, cuando todos giraron a verle—yo suelo usar el chacra de Kurama todo el tiempo—expreso al ver su rostro lleno de dudas.

Bee negó con la cabeza.

—Yo también uso el chacra Shukaku—hablo Gaara a su lado con la misma confusión.

—No lo usan, si lo usan, pero no lo usan como deberían usarlo—hablo Bee con un rap.

¿No lo usan como deberían usarlo?

Noto como de pronto Kurama parecía levantarse detrás de ella, al mismo tiempo que los otros bijus se acercaban más a sus portadores. Todos parecían compartir miradas entre ellos, pero de alguna manera se hizo un asentimiento entre los demás, como si todos aceptaran algo.

Una de las patas de Shukaku se posó sobre ella, pero no de forma dolorosa, era como si le diera una palmadita en la cabeza. Cuando lo vio a los ojos, este tenía una mirada divertida en sus ojos.

—Aún hay mucho poder que puedes usar niña, supongo que deberemos entrenar para liberarlo—admitió este con tono indiferente.

Sus ojos brillaron.

¿Entrenar juntos?

—Ayudare a Mei para hacerlo bien—hablo Chomei revoloteando feliz.

La niña de cabellera celeste giro el rostro confundido.

—Debemos mejorar Utakata, tenemos que liberar todo nuestro poder—dijo Saiken en tono adorable.

Utakata la vio de reojo confundido, antes de asentir vagamente a su biju.

—No me gustan las luchas, pero Kurotsuchi sacara todo mi poder—hablo Kokuo moviendo sus colas.

Kurotsuchi sonrió descaradamente antes de asentir.

—No me dejaran atrás bastardos, Gaara casi puede usar el modo biju—gruño Shukaku con furia.

Gaara lo vio con algo de pena ajena.

—Bueno Yugito y Bee tienen la ventaja, pero será una competencia divertida—hablo Matatabi viendo divertido al Gyuki quien bufo en aprobación.

Tanto Yugito como Bee asintieron a sus bestias.

—Por favor, soy el rey aquí, nosotros lo haremos mejor—hablo Goku antes de soltar una carcajada.

Roshi suspiro a favor de su bestia.

Entonces mientras todos reían en medio de competencias amistosas, Hinata sonrió al lado de ellos, sintiendo que las cosas deberían ser de esta manera. Todos riendo sin importar su lugar de origen, ayudándose entre los demás, pensando en un futuro optimista.

Pensó vagamente en Raiden, pero lo ignoro cuando sintió a Kurama a su lado.

Lo vi con ojos brillantes, este pareció aburrido, pero no dijo nada.

—Muchas gracias Kurama—susurro a su lado y este la vio confundido.

—¿De qué hablas mocosa? —pregunto este confundido.

Pero su sonrisa no se evaporo. Sintiendo una confianza que antes no tenía, acaricio el hocico del animal, que tampoco se alejó. Recordó vagamente cuando era niña, que tenía dudas sobre acariciarlo, debido a que este siempre parecía enojado con ella. Pero esos tiempos parecían tan lejanos.

—Por ser mi primer amigo—señalo algo obvio, que hizo que Kurama parpadeara a su persona—siempre me sentía tan sola, pero luego llegaste a mi vida—se rio levemente antes de pensar mejor en las palabras—chocamos en la vida del otro y desde entonces siento que estoy rodeada de amigos todo el tiempo, pero eso se lo debo a que primero te tuve a ti—admitió con las manos tras su espalda y viéndolo con una suave sonrisa.

Este pareció incomodo, probablemente pensando ambos en lo que paso con su madre. Él había sido el causante de matarle, pero no fue algo que él hizo con intensión, había sido liberado de alguna forma, alguien tenía el poder de controlar a las bestias.

No era su culpa.

Los humanos los habían tratado tanto tiempo como bestias, cuando en realidad todos eran buenas criaturas.

Miro a los bijus compartir con sus jinchuriki.

No eran malos.

—Supongo que es lo mismo para ti mocosa—hablo Kurama sacándola de sus pensamientos, lo vio confundida, este pareció incomodo—eres mi primera amiga—mascullo casi avergonzado.

Pero no importo. Lo escucho.

De inmediato sus ojos brillaron y una gran sonrisa cubrió su rostro.

Este bufo antes de ver a otro lado.

Pero no importaba.

Porque Kurama era su amigo, ella era su amiga y jamás había estado más feliz. Era la primera vez que este lo decía en voz alta.

.

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El dolor de cabeza lo estaba matando, se levantó rápidamente para ir al baño cercano para vomitar. Pero incluso regresando todo lo que había mantenido en su estómago, el dolor no desapareció. Miro su rostro pálido en el espejo, sintiéndose agitado y al mismo tiempo odiando su reflejo. Apretó con fuerte el lavado, convenciéndose que todo era para una buena causa, que podría protegerla de este lado, que Hinata estaría bien, que Natsu no saldría herida, que Kakashi no moriría, que la aldea estaba bien.

Pero era una mentira.

Todo era una mentira.

No tenía control de las acciones de su madre, no podía controlar a Pain siempre, no sin ser sospechoso.

El dolor en su cabeza persistió, sujeto con fuerza su rostro sobre sus ojos. Su madre estaba encantada, le indico que estaba en buen camino, que todo saldría bien y pronto despertaría otra versión de su ojo que pocos conocían. Aunque no explicaba nada, aunque no entendía porque no quedaba ciego como escucho a Itachi y Shisui comentar alguna vez, su madre solo lo arrullaba diciendo que algún día lo entendería.

Se acostó débil, con el recuerdo de Hinata desapareciendo frente a sus ojos.

¿Tele portación?

¿En serio?

Las habilidades de sus ojos parecían no tener fin, lo cual aborrecía porque sería usado contra las personas que no quería lastimar.

Jamás los ataco en serio, solo fingiendo, sabiendo que sus ataques siempre serian esquivados o los detendría al último segundo. Natsu y Hinata habían crecido tanto, eran fuertes, guerreras, shinobis que su aldea estaría orgullosas.

El recuerdo de Hinata brilla un poco más.

Su sonrisa sigue siendo igual de amable.

Pero sus ojos que habían pasado de preocupados y aterrorizados al verlo, ahora parecían decididos, cada vez alejándose más de él.

¿Esto realmente era necesario?

Recordó el plan de su madre, el plan de Pain, las ideas de Zetsu, la guerra que estallaría en unos años.

Si.

Era necesario.

Mantenerla con vida era necesario, pensó vagamente intentando dormir en la habitación de la guarida. Medito en que pasaría si lo lograba, mantenerla con vida, probablemente ya lo odiaba de todas formas.

Pero no importa.

Viva.

Vivos.

Que estén vivos.

Si él debía ser sacrificado y odiado para eso, que así fuera.

Sonrió sin humor levemente reconociendo que odiaba esa parte de sí mismo, de su sangre como Uchiha, donde el amor a otros prácticamente lo controlaba para hacer lo que debía hacer.

Continuara…

Bueno primero que todo quiero agradecer a quienes han llegado hasta aquí, incluso a mí me parece increíble terminar la segunda etapa de esta historia. Ya casi un año con esta historia que realmente me ha encantado escribirla desde el inicio. No solo es mi historia más larga, también es la que tiene más capítulos y la segunda más comentada.

Llora de la emoción.

La tercera temporada está destinada a terminar la historia como tal, la cual abarcara la etapa Shippuden de los personajes originales. Pero, aunque la historia se enfoca más a aventura y amistad, estoy sospechando la idea de escribir una cuarta temporada, mucho más corta pero limitada solamente a Hinata con el interés romántico que elija para ella. Eso serian como mucho unos cinco capítulos o seis, pero sería sin aventura o acción.

Pensé hacerlo como una pequeña historia aparte, pero decidí que sería mejor dejarlo a esta historia, aunque ustedes elijen. También estoy sospechando hacer un especial navideño por la temporada que pronto tendremos y otro especial que tenía planeado desde el inicio de la historia, pero eso sería al final de esta como tal.

No sé cuánto se alargará la tercera etapa, pero sé que al menos tendremos diez capítulos más de esta historia.

Muchas gracias por todo su apoyo.

Los amo :3

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Sayonara sexys lectores.