Naruto No me pertenece
Tercera temporada
Capítulo 27: Rescate.
Hoy puede ser un buen día, esperaba Sasuke de forma algo aburrida, al menos hoy no tendría misiones suicidas de parte de Shisui, esperaba. Se despertó bostezando levemente, antes de ponerse sobre sus pies para iniciar un nuevo día. Toco levemente el vendaje en su mejilla, la última misión había sido una locura, sobretodo ir con ayuda de Sakura. Había notado algo impresionado, que había incrementado su fuerza incluso más de los últimos tres meses, lo que le hizo sentir pena por los pobres idiotas frente a ella.
No solían tener muchas misiones juntos, Sakura pasaba casi siempre en el hospital y él con Shisui o su hermano entrenando. Aunque últimamente tenía mucho tiempo libre, Shisui pasaba mucho tiempo con Daisuke su hijo lo que lo dejaba a él a cargo de la mayoría del papeleo del clan. Shisui y su hermano estaban de acuerdo con que fuera el próximo líder y lo preparaban para tal.
Itachi en cambio a pesar de estar casado hace un año, hasta ahora su esposa (Izumi y él aún tenían una relación tensa, no le agradaba, punto) estaba empezando los primeros meses de embarazo.
Eso lo dejaba solo.
Aunque Kakashi siempre lo aceptaba para entrenar, Sakura para ir de misiones, prefería pasar el tiempo en el complejo. Una parte dentro de él estaba emocionada con las misiones difíciles, ahora que era un Jounin, sin duda tenía más acceso a estas. La mayoría de su generación habían alcanzado el rango chunin, excepto por Neji y él que ahora eran jounin.
Salió del complejo al ver que faltaban algunas verduras, que su madre le pidió amablemente (lo golpeo en la cabeza) ir a comprar al mercado. Tomo el camino más corto para llegar, ignorando a las chicas que lo miraban desde lejos, casi hastiado.
Pensó que con los años se calmarían.
Se había equivocado.
—Sasuke-kun—fue una voz a su lado que lo saco de su mal humor.
Sakura caminaba en su dirección, con el cabello corto y ropas diferentes, había crecido como él. Lo único bueno de Sakura es que había dejado de lado su obsesión enfermiza con él, lo cual era bueno, era su amiga más cercana por lo cual agradecía que lo viera como un amigo.
Estiro su cuello un poco, notando de reojo algunas chicas ver mal a Sakura, rodo los ojos con su compañera.
Era normal.
Sakura era una de las pocas chicas cercanas a él, por lo cual ganaba un odio con las demás solamente por esto, era tan infantil.
—Hmp—gruño antes de empezar a caminar, esta pareció divertida antes de seguirlo.
—Siempre tan hablador—señalo con burla que él ignoro por su propio bien—sabes escuche que pronto volverá Hinata-nee de la misión, han pasado cuatro meses—musito está acompañándolo a comprar.
No le molesto.
Solían pasar el tiempo juntos cuando tenían libre, esta era una rara ocasión, si se topaban a Kakashi simplemente haría todo más curioso.
Medito sobre la oración de la chica.
El recuerdo de Hinata despidiéndose para ir a una misión diplomática llego a su mente, era bastante común en realidad, desde la ida de Naruto la chica en realidad había comenzado de forma curiosa a salir mucho de misiones, que a veces se extendían por meses. Natsu era quien más la acompañaba en esas misiones, pero a veces iban también con Yamato, Sai y hace un año estuvo fuera con Kakashi por casi dos meses.
Pero esta era la ocasión que más duraba fuera.
Esperaba estuviera bien.
Junto con Sakura esta era la chica más cercana a su persona, también parecía encantada con el embarazo de Izumi y solía pasar mucho tiempo en el complejo Uchiha. Era divertido, comenzó a pasar tiempo por una pelea entre su madre y Kushina sobre la atención de Hinata, quien parecía dividir su tiempo libre entre ellas como malabares.
Bufo divertido.
Quien sabe con qué pelea se enfrentarían su madre y Kushina cuando esta regresara.
—¿Are? —fue la voz de Sakura cuando volteo a ver en otra dirección, giro su rostro con el de ella confuso.
Sus ojos se abrieron en sorpresa, algo poco común, cuando noto una mancha naranja que parecía correr donde ellos.
—¡SAKURA-CHAN, ¡TEME! —fue el grito inconfundible de Naruto antes de abalanzarse contra ellos y arrojarlos al suelo.
Si.
Solamente Namikaze Naruto haría una entrada como esa, tres años después de irse de entrenamiento.
Como diría Shikamaru.
Problemático.
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El mundo de Shun siempre ha sido oscuro, bueno, no siempre. Shun no recuerda a su madre, no cree que su padre se lo permitiera ya que gracias a su madre está ciego. La mujer que estaba perdidamente enamorada de su padre, que se embarazo con tal de poder tenerlo. Su familia desprecia a su madre, ya que en un intento de matarlo lo dejo ciego con un veneno, pero cuando era niño, antes que perdiera la vista gradualmente, había cosas que recordaba. El color del cielo, las estrellas, la forma de los árboles. Incluso si se esforzaba podía recordar el rostro de una niña de cabello negro, quien sonreía divertida señalando un pájaro.
—Shun—hablo una voz a su lado que lo saco de sus pensamientos.
La había sentido, pero estaba tan pensativo que no había meditado mucho sobre qué hacer.
Podía sentirla, como el viento en su cara, sentía el chacra familiar a su lado que estaba acostumbrado. Incluso aunque ya no podía ver, gracias a su dominio sensorial, sus habilidades de detectar chacra, podía formar una especie de visualización mental en su cerebro.
Era como ver, al mismo tiempo que no se veía.
Pero eran siluetas, formas blancas en medio de una negrura que nunca podría escapar. Lo cual no le importaba, durante mucho tiempo se había dado la idea que estar en un mundo de oscuridad era su destino.
Aun así.
No movió ninguna parte de su cuerpo cunado Ana tomo asiento a su lado, si bien esta había cambiado con los años, se preguntó cómo se vería. Solo tenía la imagen de una niña de cinco años sonriendo a su lado, pero ambos eran adultos ahora, 20 años deben haberla cambiado.
Todo cambia.
Todo a su alrededor está en constante desarrollo.
Suspiro con algo de pereza.
—Escuche de Yuki que no te dejaron entrar a ANBU—susurro Ana a su lado con pesar.
No quiso su lastima, pero no era lastima. Ana siempre era su amiga más unida, siempre habían estado juntos y ella solía defenderlo cuando otros lo molestaban de niño. Durante mucho tiempo le incomodo que pensara que ocupaba ayuda, pero ella siempre dijo que lo defendía porque eran amigos. Tuviera vista o no, ella siempre estaría a su lado para ayudarle.
Ana fue la primera en entrar a ANBU de su generación, seguida rápidamente de Aki, mientras el resto de su generación conseguía grados Jounin.
Él incluso era un Jounin, pero nadie parecía conforme. Para los demás era todo un reto que lograra ese grado con su discapacidad, incluso cuando estaba seguro que podría ser ascendido a ANBU, no lo logro porque algunos dentro del consejo no parecían dispuestos a confiar ese honor a alguien con discapacidad.
No solamente él, el pensamiento de Hinata brillo vagamente por su mente. La chica también había alcanzado rápidamente el grado jounin, logrando ponerse al lado del resto de su generación a pesar que siempre estaba de misión durante meses. Incluso con el potencial que esta tenía, con su obvia ventaja de estar al lado de Ana y Aki en poder, si no es que más, fue denegada para ser un ANBU.
Esto no parecía importarle mucho, se notaba claramente que Hinata no era amante de las luchas y no solía obedecer a la hora de matar. En las misiones en los últimos años con esta, siempre era más la defensora de los demás que saltar a la lucha. Pero sentía su potencial, su poder latente, todo dentro de ella siempre parecía vibrar de energía.
—Supongo que tampoco me darán un equipo genin, así que solo hare misiones al borde de la muerte un tiempo—expreso con un bostezo que hizo sonreír a Ana a su lado.
No podía verla.
Pero sentía su sonrisa, sentía sus emociones, era la persona que mejor podía leer después de todo. Aunque no estaban tan unidos como cuando eran niños en el mismo equipo, Ana siempre estaba ahí desde que tenía memoria.
La sintió tomar su mano tímidamente, esperaba que no se hubiera sonrojado por eso como un crio, pero la leve risa de Ana le indico que había fallado estúpidamente.
—Yo estoy pensando en tomarme un tiempo de ANBU, mi hermano Shisui está muy alterado con el clan y Sasuke no puede ayudarlo en todo—hablo colocando su cabeza en su hombro.
El aroma de vainilla lo dejo algo confundido unos segundos, pero logro mantenerse estable.
—¿Cómo está tu sobrino? —
—Daisuke es una monada, no por parte de Shisui, todo es de Hana estoy segura—
—Eso es grosero—
—No seas amigable, ustedes se odian a muerte, o al menos mi hermano te odia por salir con su hermanita—
—No lo odio, aunque disfruto de su desgracia—
Ambos se rieron, aunque no podía ver a Ana, podía imaginarla en su mente. No físicamente claro, no tenía idea de que imaginar incluso aunque hubiera tocado su rostro mil veces. Simplemente la imaginaba en su mente, llena de colores, sonrisas que deben brillar y ojos llenos de cariño. Ana Uchiha sin duda era su perdición desde que tenía memoria.
Porque no sentía que hubiera un alma más hermosa que la de esta.
Mientras unía sus labios con los de ella, recordó que sin duda si tenía el primer lugar en algo de su generación. Ser el único que parecía mantener una relación estable con la chica que quería, se rio divertido en los labios de su novia quien ladeo el rostro confundido.
Negó con la cabeza, esperaba disfrutar un poco a su lado.
Mañana tendría misiones después de todo.
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Gimoteo a la hora de despertar, sintiendo el frio duro del suelo bajo ella, estaban cerca de la aldea, pero no tanto como para llegar pronto. Soltó un bostezo mientras se estiraba, a su lado Natsu gimoteo algo sobre querer dormir, Yamato-sensei no estaba cerca, pero sentía su chacra en alguna parte alrededor. Su mirada se fijó en el chico de cabellera negra que estaba dibujando frente a lo que restaba de fogata. Se puso de pie limpiando brevemente el short morado oscuro, mientras aseguraba su camisa ninja para que no se moviera. Su cabello azulado estaba llegando a sus caderas, considero cortarlo, pero la mayoría de sus conocidos parecían horrorizados por la idea.
Natsu había amenazado con atarla si intentaba cortar su cabello.
Hipócrita.
Su mejor amiga lo tenía corto sobre los hombros y parecía ser cómodo, pero ella decía que le gustaba que lo tuviera largo.
—Buenos días Sai—hablo sentándose a su lado.
Ya no tenía apariencia de niño, al igual que su generación había crecido para ser un joven delgado. Pensó brevemente en Chouji, lo saco de su mente para ver sus dibujos, ella le gustaban sus dibujos.
Habían sido compañeros de equipo los últimos 3 años, si bien al inicio tenía dudas sobre Danzo, en realidad Sai cada vez parecía más una persona. A veces si parecía contrariado y claramente no le gustaba estar cerca de Danzo, quien parecía verlo siempre de reojo. Pero cuando estaban fuera de la aldea, en misiones, parecía libre y tranquilo a su alrededor.
Como un adolecente de su edad.
Le había tomado aprecio, porque, aunque sin duda fue diseñado para expiarla, ahora era uno de sus amigos cercanos. No importa que fuera en el pasado, incluso aunque este admitió que era parte de raíz y al inicio quería perjudicarla, cuando indico que estaba arrepentido y quería ser su amigo, sus ojos habían sido sinceros.
Natsu siempre tuvo sus roces con el chico, pero incluso esta logro adoptarlo en su familia. Al igual que Yamato y Kakashi.
Su familia estaba creciendo.
El pensamiento de Raiden vago como un fantasma de su pasado, pero como venía haciendo hace tiempo, fue más fácil de ignorar. Había pasado demasiado tiempo desde la última vez que se enfrentó a él y al resto de Akatsuki. Desde la última vez que termino en medio de Kumogakure con Aki, lo cual le preocupaba, parecía la calma antes de la tormenta.
—¿Qué estas dibujando ahora? —cuestiono a su lado para ver bien el dibujo, así dejando de lado otros pensamientos.
Este se lo mostro.
Ella sonrió emocionada al ver un dibujo del equipo de Yamato, este al lado izquierdo, luego sigue Natsu con un símbolo de amor y paz con una sonrisa, luego esta ella con las manos detrás de la espalda y por ultimo está el mismo Sai con expresión algo seria, pero nota una leve sonrisa.
—Es un lindo dibujo—lo alaba aplaudiendo levemente, Sai asiente para sí mismo.
Ella sonríe emocionada.
Alza la vista cuando ve como Yamato baja de la rama de un árbol, su expresión es seria y ella parece confundida. El papel en sus manos no es algo que le dé un buen presentimiento. Dentro de ella de pronto sintió algo adolorido en su interior, como si algo estuviera gritando.
Sujeto su pecho confundida.
—Hay que ir a Sunagakure de inmediato—fue la sentencia de Yamato con rostro serio.
El color abandono su rostro, ignorando a sus compañeros o que no estaban listos, salió corriendo con el chacra de Kurama aumentando su velocidad.
"Shukaku está en problemas"
Fue la voz de Kurama que la alarmo por correr con más fuerzas.
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Nada como regresar a casa, fue el pensamiento de Naruto que duro, alrededor de cuatro horas. Su padre claramente no quería que participara en una misión tan pronto llegar, pero cuando Kakashi, Sakura y Sasuke fueron asignados, el prácticamente lloro para ir también, no quería quedar fuera del círculo. Su madre casi lo degollar con la mirada, luego de prácticamente tirar sus maletas y salir de misión con su antiguo equipo, Menma quien estaba enorme, también hizo muecas, pero se calmó cuando le dio los dulces que compro, prometiendo volver cuanto antes.
Saltar entre los arboles era como volver a la vida, dejo que Jiraiya diera todo el papeleo y la charla de sus últimos tres años, mientras saltaba ansioso entre el terreno familiar.
Mientras saltaba noto de reojo lo mucho que Sakura y Sasuke han cambiado. Sakura sin duda se ha hecho muy bonita, aún mantiene su cabello corto y el recuerdo del mini combate con Kakashi le demostró que tiene fuerza de la cual temer. Sasuke por otro lado también parece que no se quedó atrás, sus habilidades oculares estaban muy pulidas y temió que volviera adelantarse como cuando eran niños.
Pero aquí entre ellos, sintió que regresaba a casa.
—El Hokage dijo que pidió ayuda a unos equipos que estaban fuera de la aldea, así que tendremos compañía pronto, hay que cuidar las relaciones con Sunagakure—hablo Kakashi seriamente, quien, si era sincero, no parecía cambiar nunca.
Se veía igual.
Aunque su mirada parecía algo más cansada.
¿Tendrían otros compañeros?
Mientras saltaba espero que fuera alguno de sus compañeros de generación, seria genial volverlos a ver. Quería hacer tantas cosas, contar sobre todas las cosas geniales que había vivido, ignorar las que Jiraiya le hicieron traumas y probar sus fuerzas.
Pero ocupaban ayudar a Sunagakure.
Tenían buenas relaciones con ellos en este momento, ignoro el pequeño pinchazo de celos al pensar que Gaara era el actual Kazekage, después de todo, eso significaba que incluso siendo más joven que él, había tomado el mando de la aldea. Él quería ser Hokage, pero con depresión pensó que era el que estaba más lejos de su generación, todos ya eran chunin, sin olvidar que Sasuke era jounin al mismo tiempo que Neji.
Se sintió que estaba demasiado atrás.
—Creo que el equipo de Guy-sensei estaba fuera de la aldea—musito Sakura viendo a Kakashi con seriedad.
Este suspiro antes de asentir.
La imagen del cejotas, Neji y Tenten pasaron por su mente, Naruto se preguntó cuánto habría mejorado ambos chicos y las batallas que podrían darle.
De pronto el bosque pareció desaparecer, mientras el desierto parecía consumirlos. No es que tuviera una gran amistad con Gaara, los pocos recuerdos de este eran con Hinata, maldijo por bajo ante el pensamiento y se gruño por ser un idiota. Había pasado alrededor de unas horas sin pensar en la chica, pero volvió a caer bajo.
No es que fuera malo pensar en Hinata, pero si era malo. Durante el tiempo que estuvo de viaje se había convencido que no ocupaba pensar en la chica, después de todo ella lo veía como hermano, así que mientras él no pudiera verla como hermana, no tendría sentido pensar en ella tan consistentemente. Pero, aunque los últimos meses había logrado no tenerla todo el tiempo en su mente, cuando regreso a Konoha el pensamiento de todos sus amigos lo inundo, incluyéndola.
¿Cómo estaría?
¿Lo recordaría?
Quería preguntar tanto por ella, sabía por las miradas de Sasuke y Sakura que estaban esperando que el abriera la boca, pero no lo haría. Iba a conservar la poca dignidad que tenía, no preguntaría por ella, su vida amorosa o lo que fuera. Se concentraría en la misión y dejaría en alto su nombre, tal vez su padre pensaría así si promoverlo a chunin, sus habilidades sin duda habían pasado ese punto.
Tomo aire, iba a lograr esa misión.
Lo haría.
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Gaara no contestaba su llamado, había entrado en alerta masiva enviándole señales de peligro a todos, pero incluso aunque sus amigos jinchuriki respondieron que no habían visto peligro, todos razonaron que algo malo estaba sucediendo. Había estado demasiado tranquilo, pero que Gaara desapareciera podría no significar nada, tal vez incluso la ayuda que solicitaba Sunagakure no fuera por eso, pero algo dentro de ella le indicaba que Gaara estaba en peligro. Por lo cual prácticamente arremetió en la aldea sin presentarse, solo busco la fibra de chacra, pero esta estaba inexistente.
No se sentía en ningún lugar cercano.
Sintió dos firmas más familiares, que la hicieron correr por la aldea de forma alterada. Por suerte las relaciones en Sunagakure habían mejorado con los años, era el segundo lugar que más solía visitar fuera de Konoha, entrenar con Gaara era genial y solían comer siempre en un restaurante que el chico le comentaba.
El recuerdo de Gaara tomando un helado con ella en la tarde, viendo la arena, hizo que su corazón apretara el pecho con fuerza. Había otros chacras que le eran familiares, pero solamente estaba centrada en que el de Gaara no estaba cerca.
Se abalanzo a lo que reconoció como el hospital o algo similar, comenzó a correr y se detuvo a lo que vio al final del pasillo. Temari parecía incomoda, pero cuando la vio, noto un rastro de gratitud y esperanza dentro del rostro estoico. Ignoro todo alrededor antes de abalanzarse sobre ella en un abrazo, que la joven imito rápidamente contra ella.
Era peor de lo que pensaba.
Se alejó para verla fijamente al rostro con preguntas en el suyo, pero Temari parecía tan miserable.
No fue fácil hacerse de la amistad con los hermanos de Gaara, estos eran recelosos con ella todo el tiempo, pero cuando vieron que su influencia era positiva en su hermano menor, la comenzaron a tratar más. Kankuro era un hueso duro de roer, pero el tipo parecía divertido molestándola a cada rato, Temari agradecía la cercanía de una chica mayor que ella, aunque no por mucho. Si bien para ella su hermano menor era Gaara y con quien se sentía más a fin, había terminado arrastrando a los hermanos de este.
Eran sus amigos, la habían aceptado también con Kurama.
Ella era la principal diplomática que mantenía relaciones con Sunagakure, Minato solía enviarla siempre que quería hablar con el Kazekage de algo. Las personas de la aldea de la arena si bien al principio se sentían recelosas, pues sabían de quien era ella (la lucha que tuvo con Gaara de niña no era lejos de ser olvidada) también parecían tenerle un leve aprecio.
Era como en Konoha, si bien eran recelosos, algunas personas comenzaban a tratarla como una persona normal. Era una ninja que tenía su recorrido y solía aceptar misiones para ayudar a otros, por lo que con mucho esfuerzo había estado cambiando un poco el temor u odio a su persona.
—Akatsuki ataco, Gaara protegió la aldea y se lo llevaron—indico Temari y el mundo cayó bajo sus pies, estaba seguro que su rostro estaba pálido mientras la miraba desenado que fuera una pesadilla—Kankuro está herido de gravedad, envenenado, Sakura está ayudando ahora mismo—añadió rápidamente.
Pero no presto atención.
Akatsuki.
Hace tan solo unas horas estaba pensando en ellos y los desgraciados aparecían. Se imaginó a Gaara, su hermano protegiendo a la aldea, para que no les hicieran daño. Una de las razones por las cuales ella también quería la aldea de la arena, es que había notado que Gaara la cuidaba. Como ella fue ignorada de niña, este también fue rechazado, pero ambos ahora trabajaban para cuidar sus hogares. Por esa razón ella había querido proteger la aldea de la arena, por esa misma razón Gaara se había esforzado en la unión con Konoha.
Apretó los puños con fuerza.
Akatsuki.
Si bien ella era alguien que odiaba las luchas, que prefería tomar el lado de protectora en las misiones o maneras diplomáticas de solucionar conflicto.
Akatsuki era diferente.
Era la única cosa que levantaba ese instinto animal dentro de ella, que añoraba sangre y destrucción, que deseaba sacar toda humanidad de su mente y destruirlos. Bueno Akatsuki y Danzo, pero ya se encargaría del desgraciado consejero cuando pudiera.
Ahora.
Una mano en su hombro la hizo sobresaltarse, cuando giro el rostro noto que Kakashi la miraba preocupado, pero viendo más lejos noto en sus ojos, el reflejo del suyo. Uno lleno de resentimiento, enojo y deseo de sangre. Tomo aire para controlarse y pensar racionalmente.
No podía actuar como una niña enojada, sobre todo con Gaara en juego.
—Vamos a rescatarlo—aseguro el hombre con una mirada casi paternal en su rostro, ella le dio una sonrisa un poco más tranquila.
Si bien no eran del mismo equipo ahora, para Hinata, Kakashi siempre seria su primer sensei. Si bien fue un inicio complicado, ahora confiaba plenamente en el hombre a su lado, al punto de visitarlo siempre que estaba en la aldea o ambos hablar sobre asuntos personales. Kakashi no la critico cuando expreso su amistad con otros jinchurikis, incluso prometió guardar el secreto, también sabía sobre Danzo, aunque esto último prácticamente fue él quien comento que era probable que estuvieran tras de ella.
Si Hiashi la había abandonado por lo que fuera (aún no había perdonado de todo el hombre, dejado atrás sí, pero no perdonado) Kakashi la había aceptado para ese lado paternal que nadie hizo por reconocer. Si bien Tsunade era como una madre para ella ahora, Kakashi era como un padre que la suele molestar y ayudar cuando más lo necesita.
Yamato-sensei era amable, pero tenía esa aura extraña, bueno, ella prefería a Kakashi.
Asintió.
Pestañeo confundida al notar a otros dos al lado de Kakashi que no había reconocido, Sasuke la miraba claramente preocupado por su reacción, pero al lado de este había un chico que no reconoció. Fue cuando afilo un poco su mirada que lo reconoció, sus ojos se abrieron ampliamente al notar los ojos azules y bigotes de zorro en el rostro del chico.
Era Naruto.
Vaya había crecido suficiente para pasar su estatura, lo cual era irónico ya que la mayoría de niños que conoció ya le habían pasado en estatura. Seguía vistiendo ropas naranjas, su cabello seguía siendo alborotado y parecía casi igual de sorprendido de verla. Quiso saludarlo y darle la bienvenida, no por nada era uno de los primeros que se hizo amiga de ella con una sonrisa sincera.
Pero la felicidad fue opacada por el recuerdo de Gaara, debe apresurarse. Le dio una mirada al chico con una suave sonrisa de disculpa, cuando todo acabara hablaría con este, pero por ahora no podía perder más tiempo. Curiosamente este pareció entenderla, ya que se encogió de hombros con una sonrisa igual de tensa que la suya.
Un golpe en la cabeza la saco de su encuentro, con la cabeza palpitante, pudo notar a una mujer mayor que la veía enojada.
—Chiyo-sama—saludo con una sonrisa tensa, que la mujer regreso con una mirada de odio.
No la culpo, entre sus tantas visitas a la arena había conocido a la mujer quien juro odiarla porque Tsunade era su maestra. Además de eso en una ocasión visito la aldea con Kakashi, al cual Chiyo también odiaba, haciendo que la odiara el doble porque tenía relaciones fuertes con sus dos enemigos mortales.
Pero la anciana tenía en alta estima a Gaara.
—La otra mocosa de Tsunade salvo a Kankuro, estaremos listos para partir de inmediato—indico está ignorándola, al igual que el golpe en su cabeza.
Sus ojos se iluminaron, de inmediato era algo beneficioso.
—¿Qué hay del resto de tu equipo? —cuestiono Sasuke viéndola con curiosidad.
Ella rio nerviosa, probablemente Natsu la mataría cuando la encontrara.
—No hay mucho tiempo para perder—afirmo Chiyo y ella asintió a su lado.
El pensamiento de Gaara la hizo apretar los puños con fuerza.
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Iba a matarla.
¿Por qué siempre huye de esa forma?
Pensó Natsu corriendo con una sonrisa homicida, que hacía que Yamato y Sai sabiamente no preguntaran nada. Hinata no solamente había desaparecido para llegar a Sunagakure, cuando ellos llegaron, le informaron que había salido al rescate de Gaara sin esperarlos, lo que le puso de mucho mal humor cuando fueron rápidamente detrás de ellos.
Sabía lo importante que era Gaara para Hinata, pero le hubiera gustado que los esperara y actuaran en equipo. Como siempre en caso de amigos implicados, las emociones de Hinata eran demasiado fuertes para retenerse.
Al menos durante los últimos años pudo acompañarla en ocasiones. Los últimos meses habían pasado alejados casi de todos, mientras ella había estado entrenando y saludando algunos políticos, sin duda lo que fuera que estaba creando con el chacra en su interior, era grande.
Hinata era su mejor amiga, su hermana y compañera de equipo. La sonrisa amable de la chica y la forma fiera en que protegía a los demás, sin duda era lo que la unían a su persona. Mientras Hinata protegía a otros, ella se encargaba de proteger a esa niña.
Pero se lo estaba poniendo difícil.
—La matare cuando todo esto acabe—hablo en voz alta con una media sonrisa, invocando su guadaña por costumbre.
El rostro de Yamato ahora si se puso de color azulado, mientras Sai se alejaba un poco de su aura negra. Mientras salta en busca de su amiga, no puede evitar detenerse uno segundos al sentir algo. Se detiene abruptamente notando que hay un enmascarado frente a ellos, pero aun con la máscara no es difícil averiguar quién es al ver la bata negra con nubes rojas.
Se pone alerta de inmediato.
Es el enemigo.
—Vaya Misaki-chan tenía razón, hay más ninjas de Konoha—hablo infantilmente la persona con mascara naranja, haciendo poses algo ridículas.
La guadaña comenzó a incendiarse en advertencia, lo que ocasiono que el enmascarado comenzara a sudar nervioso.
—Yo no hice nada, Misaki-chan me dijo que les avisara donde estaban sus amigos, la batalla ya termino, Hinata-chan es muy buena al pelear contra Sasori, aunque Sasori ya está muerto, en paz descanse—musito lo último uniendo sus manos como en un rezo.
Quiso cortarle el cuello con la guadaña, pero la mención de Hinata la alerto.
¿Había luchado?
Su amiga realmente no le gustaba involucrarse en batallas, pero si en medio se encuentra un Akatsuki no se podría controlar mucho. No es que tuvieran mucha interacción con ese grupo, pero había notado como la mirada alegre de su amiga, se volvía agria cuando esta organización era mencionada.
—¿Está bien Hinata? —musito con odio a si misma de preguntar a alguien de esa organización.
La máscara asintió antes de señalar en una dirección.
Lo vio de mala forma, antes de compartir miradas con Yamato y Sai, estos asintieron antes de seguirla en medio del camino.
Todo parecía como si dieran una vuelta gigante, pero no importo cuando llego al campo donde pudo ver a más personas. Natsu se detuvo cuando vio el rostro pálido de Hinata sosteniendo el cadáver sin vida de Gaara, se impactó ante el rostro desolada de la chica cuando lo sostenía entre sus brazos. Su llanto desconsolado le recordó cuando perdió a Honomi.
Entonces Chiyo dio un paso al frente.
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Sasori fue la primera de sus batallas donde se preguntó si en verdad estaría bien luchar contra Akatsuki. Es fácil odiar algo cuando no lo conoces, pero cuando lucho contra Chiyo y Sakura contra Sasori, no pudo usar su verdadero poder al sentir la soledad del chico. Kurama se quejó todo el tiempo diciendo que su interior era demasiado amable y noble para la lucha, pero una parte de ella se sintió frustrada. Al menos los ataques con veneno no fueron problema para su persona, Kurama había logrado hacer que su cuerpo fuera inmune a estos, por lo cual sus heridas no eran graves a comparación de lo que podría pasar con Chiyo y Sakura.
Al final de la lucha usaron sus habilidades de sellado para detener a Sasori, Chiyo la alabo por ver que al menos tenía algo de orgullo Uzumaki en su interior.
Pero todo fue en vano.
Gaara había muerto.
La desesperación en su interior trajo el recuerdo de perder a Honomi, el ver a Gaara sin pulso entre sus brazos, le hizo sentir el verdadero terror. No solamente por Gaara, por sus amigos, esto era lo que Akatsuki quería y ella estaba lejos de poder salvarlos a todos, Gaara era su claro ejemplo. También fue tan extraño no sentir a Shukaku en su interior, el recuerdo del mapache gordo que suele molestarla, la hizo sentir un miedo en su interior.
Que no desapareció incluso cuando Chiyo dio su vida para traer la de Gaara de regreso.
Porque cuando este abrió los ojos, cuando todos alabaron porque este estaba con vida, cuando sus ojos se unieron en una mirada, ambos lo supieron.
Shukaku fue capturado.
Akatsuki había terminado ganando.
Los aldeanos de la arena los habían acogido por esa noche, no se irían después de semejante lucha. Pero mientras todos celebraban que habían ganado, se hizo en funeral para Chiyo, un funeral admirable para una de las mejores ninjas que la aldea de la arena conoció.
Habían ganado.
Pero habían perdido a dos seres importantes.
Incluso Natsu que parecía furiosa con ella, le había dejado sin decirle nada, cuando ella termino encerrada en su habitación. Informarle a los demás sobre lo sucedido, causo un gran impacto, algunos como Yugito parecían preocupados por Shukaku y Roshi informo que de ahora en adelante sería mejor estar en parejas. Ella solamente había visto de forma añorante el lugar donde siempre estaban Gaara y Shukaku, aunque el primero estaba con vida, la ausencia del otro era tan notable.
Estaba preocupada.
¿Esto era solo el inicio?
¿Podrían rescatar a Shukaku, traerlo de regreso?
Unos golpes en la puerta de su habitación, la sacaron de su mundo, era pasado la media noche. Sin esperar su respuesta, la figura de Gaara entro a la habitación, tomando asiento a su lado en la cama que estaba intacta. Desde que llego ella solamente se había sentado con la mirada perdida.
Ambos suspiraron al mismo tiempo.
—Se siente…solitario—hablo Gaara en voz baja y ella sintió terror.
Pero por un momento, no fue por Shukaku, fue por ella misma. El pensamiento de que todo pudo ser diferente, que tal vez no hubiera sido Gaara el elegido y hubiera sido ella, que ahora sería ella la que estaría sentada sin Kurama en su interior, inyecto terror directo a sus venas. Se sujetó el pecho, casi aliviada de sentir a la bestia en su interior. Pero preocupada por Gaara, no por nada Shukaku también se había convertido en amigo de este a temprana edad.
—Oh Gaara—fue lo único que dijo antes de atraerlo a un abrazo, este se dejó hacer, casi como un muñeco sin vida.
—Todos me aceptan, todos parecen felices de verme con vida—musita este en su abrazo—pero no puedo evitar sentirme solo sin Shukaku—añadió con voz algo dolorida.
Con forme Gaara crecía, se transformaba en un chico bastante silencioso y sin expresiones. Para los demás era difícil sacarle alguna emoción, la que solía hacerlo era ella, alguna sonrisa o mirada amistosa, era como un hombre serio que crecía para proteger a los demás.
Pero ella no veía eso.
La imagen del niño que la abrazo cuando era tan pequeño para entenderlo, era lo único que podía ver. Un niño solitario, dudoso de los demás en busca de amor.
Las lágrimas salieron al tiempo que lo abrazaba con fuerza y este le regresaba el abrazo, lo sintió, lo sintió llorar. No parecía sollozar como ella o soltar al llanto, eran lagrimas silenciosas que la hicieron sentir pánico.
—Lo siento tanto, no llegue a tiempo, es mi culpa—sollozo sintiendo pánico en su interior.
Estuvo por perderlo.
Ella le había prometido cuidarlo.
Había fallado.
—Viniste por mi Nee-san, no es tu culpa—hablo en voz baja llamándole hermana.
El llanto incremento sin poder evitarlo.
Tal vez habían logrado llegar a Gaara, pero le había fallado a Shukaku, este también era su amigo.
No sabe cuánto tiempo estuvieron llorando, pero cuando el llanto seso, ambos terminaron acostados en la cama, este oculto en su pecho como un niño, mientras ella acariciaba vagamente su cabeza y espalda. No era de una manera muy sexual que digamos, lo más cercano que había tenido en esas interacciones había sido con Aki años atrás, sentía más bien que consolaba a un niño pequeño.
Gaara tenía un gran peso en sus hombros.
El peso de una aldea.
Aun así, para ella solo era un niño.
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Kakashi suspiro la mañana siguiente cuando Temari salto asustada diciendo que Gaara había desaparecido, lo que ocasiono un pequeño gran caos en el lugar, ya que se estaban quedando en la casa del Kazekage. Sai fue quien después de unos minutos, comento que este había estado durmiendo en la habitación de Hinata, lo cual incremento el caos y tuvieron que retener a Natsu que parecía a punto de cortar a alguien. Al final luego de mantenerla fuera de asesinatos que podrían en peligro la política, camino con Temari para ver cómo estaban los chicos.
Su corazón dolió al ver a la niña abrazar a Gaara como un niño, quien parecía tener los ojos hinchados y la abrazaba de regreso.
Temari casi se vio tentada a tomar una fotografía, pero Sai anuncio detrás de ellos al lado de Naruto, que había dibujado el paisaje. Temari le dio un pulgar en alto y lo alabo, antes de ofrecerle comprar el dibujo, lo cual le hizo rodar los ojos.
Miro curioso los ojos de Naruto viendo la escena de forma algo adolorida, lo que le hizo sonreír antes de arrastrarlo con los demás para dejarlos dormir.
Entre lo sucedido ayer, Kakashi había notado que, aunque Gaara había sobrevivido, no todo estaba bien. El rostro pálido de Hinata no se marchó, las miradas preocupadas con Gaara se mantuvieron todo el tiempo y el llanto de ambos significaba que algo estaba mal.
Akatsuki tenía una bestia con cola.
Eso era ya suficientemente malo.
—Así que—comento Kakashi de manera casual mientras caminaba a la sala de estar, Naruto lo vio confundido sacado de sus pensamientos—¿te sigue gustando Hinata? —cuestiono con una ceja arriba.
Valió la pena, pensó cuando vio el rostro rojo tomate del chico.
Este comenzó a negarlo, diciendo que solo era como su hermana, pero lo ignoro mientras caminaba y este se quejaba detrás de él.
Kakashi rodo los ojos, era como ver a Minato nuevamente, enamorado de Kushina y actuando de forma algo torpe. Claro que, Minato si había conseguido a la chica. De reojo noto como Naruto se cruzaba de brazos molesto, este chico no creía que tuviera muchas oportunidades con Hinata.
No es que pensara menos de Naruto.
Solo que Hinata era bastante popular entre el género masculino conforme crecía, para su molestia. Era como ver a su hija siendo acosada por niños, pero además de esto aún estaba el detalle de Raiden. Él era el único que había notado como Raiden había estado encandilado por la niña, de una forma romántica, al tiempo que esta de forma tímida, parecía sentir algo similar, pero sin saber cómo expresarlo o sin saber lo que sentía.
Se sujetó el cuello recordando a Raiden.
Sentía que era su culpa, debió guiarlo mejor, no dejar que se fuera, era su culpa.
Al igual que Obito.
Sentía que había fallado de nuevo.
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Misaki tarareo de forma suave en la guarida, por fin el plan estaba en marcha, tenían a la primera bestia y era cuestión de tiempo para tenerlas a todas. Entonces su plan se haría realidad y su sueño con este. Admiro su reflejo en el espejo y noto, que su cabello por los hombros le recordaba mucho cuando se casó. El recuerdo de un hombre de corta cabellera negra y gran sonrisa, la hizo sentirse emocionada al tiempo que el dolor aplastaba su interior al mismo tiempo.
Daika.
Fue el pensamiento de su esposo que golpeo su interior, al tiempo que una ira inimaginable también corría por su interior.
El pensamiento de un niño también llego al lado de Daika, la sonrisa del bebe que hizo que sus ojos se oscurecieran. La imagen del niño creciendo, con el cabello negro lacio con ojos negros como su familia.
Haru.
—Madre—la voz de Raiden a su espalda la hizo volver a la realidad.
El chico había crecido tanto que había pasado su estatura hace algunos años, su rostro era la viva imagen de su padre, aunque era más delgado que este, le había insistido en comer mucho para que no enfermara. Sonrió al tiempo que casi saltaba a su lado, acariciando su mejilla y este no mostro expresión alguna.
El recuerdo de su esposo y Haru fueron puestos detrás de su mente.
Con Daisuke a su lado, todo estaría bien, ambos saldrían de esto y recuperarían a la familia que habían perdido. También en el camino ella se vengaría de Konoha y del maldito que mato a lo que más amaba. Pero todo a su tiempo, Zetsu sabía que era lo mejor y por ahora dejarían que Pain creyera que tenía el control de todo.
—Debes prepararte Raiden, la siguiente misión te requiere a ti y Kisame, ahora que Sasori murió Tobi tomara su lugar—hablo con voz suave.
Tobi era un Zetsu blanco con mucha personalidad, pero luego que Madara le implantara el Sharingan, había sido muy útil en ocasiones.
Raiden asintió antes de dar media vuelta e irse.
Ella suspiro, Raiden aun parecía no perdonarla del todo, pero esto se debe a que no sabe toda la historia de ella. El día que el plan ojo de luna se formara, ella le diría la verdad de todo. Hasta el momento le había prometido cuidar de Hinata y no matarle, su niño era adorable con ese amor infantil.
Aunque por ahora era posible cuidarla, ella sería el último jinchuriki que capturarían, entonces Raiden estaría a su lado. En el momento que capturaran a Hinata, le diría la verdad y estaría bien, porque él tendría un mundo donde ella estaría presente.
Tarareo mientras caminaba a la ventana, aunque Sasori estaba muerto, tenían parte de su ADN. Había costado un poco capturar a Kabuto, bueno no capturarlo, eran una especie de socios que estaban a punto de explotar. El ninja había no solo adquirido grandes habilidades que ella cultivo en los años, ambos estaban creando un ejército.
Sonrió con maldad al ver el ADN también de Chiyo que fue recuperado de la batalla.
Más y más ninjas poderosos.
Alzo la vista a la luna llena de esa noche, su sonrisa creció más, pronto todos pagarían y ella disfrutaría cada segundo.
Su plan era perfecto.
Continuara…
Si notan que no ingrese o detalle mucho la batalla, en realidad es porque fue muy similar a la del anime y lo único que agregaba diferencia, lo deje en el pensamiento de Hinata. Hay algunas batallas que no voy a ingresar mucho en este arco, esto porque no me gusta escribir todo textualmente como en el anime/manga, solamente si va haber un cambio muy definitivo.
Esto lo notarán más adelante, hay batallas que solo serán comentadas, debido a que también no son muy importantes para la historia de Hinata. Ya que, a diferencia del anime original, su versión es la que más fuerza tiene ahora. Aun así, van a tener momentos en que los miembros del actual equipo 7 u otros compañeros van a tener sus momentos en pantalla.
Tal vez los momentos donde presente más batallas que tenga que cambiar, van a ser contra Pain y la guerra, sin duda esos van a cambiar muchísimo. Además del enfrentamiento contra algunos Akatsuki que si va tener variaciones ya que Hinata va a verse confrontada de manera diferente. Pero contra Sasori (que si bien no es que me desagrade) la batalla no varia mucho del original.
Por si no lo sé en mi perfil tengo un enlace de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series ... etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
