Capítulo 30: Proteger al Rey.
Rigel se siente incómoda en medio de Sunagakure, demasiado calor por todos lados, incluso cuando estaba con Orochimaru siempre estaba rodeada de lugares fríos. Al menos sus cristales no parecían verse muy afectados por el calor, aunque si notaba una leve coloración rojiza, suponiendo que era por sus emociones de malestar en este lugar. Punto a favor de Sunagakure, pudo hacer muchísimos paisajes en su cuaderno de dibujo, ya que no estaba acostumbrada a salir de los lugares boscosos o montañosos.
Miro de reojo como Shun estaba hablando con Kankuro, ambos comentando sobre avistamientos peligrosos que fueron enviados a asistir. El Hokage parecía estar especialmente alerta por algún motivo, enviando a Shun, Yuki, Megumi y ella de misión. No solamente ellos, había otros grupos que parecían desplegarse en misiones, que no parecían tener sentido.
También estaba la actitud esquiva de Hinata últimamente, durante las últimas semanas parecía distraída y preocupada, los otros novatos se habían reunido preocupados, pero incluso Natsu no parecía saber que pasaba.
Shun había meditado en el viaje, sobre que algo parecía pasar bajo sus narices, pero incluso han escuchado sobre otros jounin que nadie está seguro que es. Lo cual le preocupa, Shun suele ser muy reservado pero una persona bastante perspicaz incluso con su falta de visión, confía en él en esta clase de situaciones y si este menciona el peligro que se podría avecinar.
Debe estar preparada.
Ve de reojo como Megumi parece correr emocionada, seguida de una preocupada Yuki, ambas casi chocan con el Kazekage pero la chica de pelo naranja logra hacer un giro de último minuto. Nota de inmediato a Shun golpeándose la frente con su palma de la mano, por suerte todo lo político había terminado, pronto regresarían a la aldea.
Igualmente.
Camino rápidamente apenada frente al Kazekage antes de hacer una reverencia.
—Lo siento mucho Kazekage-sama, Megumi parece emocionada por disfrutar de la aldea de la arena antes de irnos, en general no es una persona tan atolondrada—dice rápidamente sin verlo al rostro, lo último es una leve mentira.
Megumi siempre está corriendo con energía.
Pero no ocupan saberlo.
Levanta el rostro notando como el Kazekage suelta un leve suspiro, para ser alguien menor que ella, en realidad es admirable que tenga un puesto donde debe hacerse cargo de toda la aldea. Ella apenas si puede con su trabajo como jounin y ayudando a sus parientes adoptivos en el local de ramen.
—No importa—dice cortante y en tono frio, que no le incomoda.
Rigel puede recordar vagamente a Orochimaru hablarle con crueldad antes de experimentar con ella, comparado a esa voz, la del Kazekage no es mala, solo parece cansada.
Sonríe amablemente, este parece alzar una ceja confuso.
—Gaara no seas tan grosero—habla Temari llegando al lado de este.
Recuerda a la chica rubia, aunque son de edad similar, esta suele pasar mucho tiempo con el primo de Shun cuando va a la aldea de Konoha. Incluso entre los mayores es divertido pensar sobre la unión diplomática que podría ser esa pareja, Shun siempre felicita a su primo y este parece desconcertado ante la idea.
Hombres.
—No debería disculparse por cosas que no hizo—gruñe Gaara a Temari viéndola de reojo.
Cierto.
No es como si ella fuera la que hizo algo malo, incluso no siente que Megumi hiciera algo malo, solamente que ellos no deben estar acostumbradas a tanta explosión de alegría. Por un instante imagino a Megumi, Guy y su alumno Lee, sin duda eso podría destruir una aldea en cualquier momento.
Su sonrisa se mantiene.
—Bueno usted es el kage de la aldea, merece respeto—dice Rigel con tranquilidad—nosotros somos representantes de una aldea amiga, pero igualmente tenemos que respetar a nuestros superiores, me disculpo por Megumi-chan ya que ella es a su forma, una fuerza de la naturaleza—admite para sí misma antes de levantar la mano.
Una pared de cristal en tonos naranjas, apareció fuerte e imponente, ocasionando que Megumi golpeara de frente. Yuki hizo un sonido angustiado antes de ir ayudarle, al tiempo que Shun reía disimuladamente alzando un pulgar en su dirección.
Temari solo suspiro con una mano en su cabeza, diciendo algo sobre que todos eran problemáticos en Konoha.
Ella quiso hacerle mención sobre la curiosa palabra, que otro Nara usaba, pero prefirió guardar silencio.
Lo mencionaría a Shun en otro momento.
Noto la mirada inquisidora de Gaara en ella, antes de voltear el rostro indiferente.
Aunque era frio y silencioso, incluso alejado, era guapo.
Se sonrojo levemente ante su pensamiento, tenía una leve fijación por chicos de cabello rojo, con una reverencia comenzó a caminar donde Megumi, al verla en el suelo inconsciente, sonrió divertida. Yuki estaba haciendo dibujos en su rostro con un pincel y ella aprovecho para imitarla.
Yuki y ella sonrieron, amantes de la pintura, sin duda las hizo buenas amigas.
Rigel volteo a ver al cielo, una corriente de aire con arena, le hizo esperar que todo fuera así para siempre.
Tranquilidad.
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Natsu mira preocupada como Hinata sigue en su alcoba con la mirada perdida, no había estado en todo su esplendor estos días y cada vez parecía más opaca que el pasado. Se siente impotente de cierta manera, por mucho que hubiera estado entrenando durante años, al final del día no parecía sentirse tan fuerte para estar a su lado. Mientras Hinata parecía crecer a pasos enormes, ella sentía que seguía detrás de ella, sin poder caminar a su lado ni ayudarla cuando más lo necesitaba, como en este momento.
Estaba triste.
Ella ni siquiera podía ayudarla en eso.
No.
Ella haría algo. Hinata era su mejor amiga y se preocupaba profundamente por esta, no soportaba verla tan triste, como siempre que se encontraba con Raiden. Una parte de Natsu, quiere creer en el niño que de verdad le dijo que se fue para protegerles, sobre todo a Hinata, quiere pensar que la amaba suficiente para irse a la oscuridad con tal de cuidarla.
Pero ahora.
No puede depender de él, tiene que hacer algo por sí misma.
—Buenos días—dice ella levantando las sabanas de Hinata, quien parece pestañear confundida al verla.
—¿Natsu? —musita casi con incredulidad, pero ella sonríe de forma traviesa.
—Por supuesto que soy yo, te estoy raptando para el mejor día de tu vida—dice de forma dramática.
La ve parecer confundida, sobre todo cuando prácticamente la toma del tobillo y comienza a jalarla de la cama. Esta chilla con incredulidad intentando con todas sus fuerzas sujetarse.
Falla de forma estrepitosa.
Natsu se ríe de esta.
Si, le dará el mejor día de su vida.
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Hinata no entiende que pasa, tampoco es que importe mucho, tiene demasiadas cosas que pensar últimamente, pero igualmente se deja arrastrar por Natsu. Ha pasado días muy malos últimamente, piensa que tal vez ocupa una nueva perspectiva, dejar atrás un poco el sufrimiento. La imagen de Yugito aun duele en su memoria, los bijus también, sus amigos parecen alerta, pero sin tener conocimiento del 3 colas, cualquier cosa podría pasar. Odiaba que su anterior vida pacifica comenzara a tornarse en un extraño vórtice de oscuridad del cual esperaba salir bien librada.
Natsu era su mejor amiga, así que se dejó arrastrar con ella. Ambas desayunaron en su departamento, que convenientemente estaba al lado del suyo. Su comida no era tan mala, aunque los postres de ella nunca fueron su especialidad. No había terminado de comer, cuando ella anuncio que irían a un día de picnic en el lago del pueblo.
Sin voz ni voto, se dejó arrastrar por la chica quien parecía no poder dejar de sonreír.
Había aprendido a lo largo del día que era mejor dejarse llevar por los demás. Se toparon en el pueblo a Ino y Chouji, quienes mencionaron que la tarde anterior Asuma había salido de misión con Shikamaru. Natsu los ignoro antes de comprar algunas cosas y nuevamente arrastrarla, también a Kakashi quien había pasado por ahí, fue arrastrado sin piedad. Que decir de Yamato y Sai, quienes al parecer los habían estado esperando.
—¿No sería mejor estar entrenando? —comento Kakashi cuando llegaron al lago, ganando una mirada de muerte de Natsu.
Ella había preferido quedarse en silencio mientras extendía una manta.
—Se permiten combates de práctica, pero no entrenamiento, hoy es un día para disfrutar—dice Natsu en tono final que hace que todos asientan.
Hinata nota como Kakashi parece mandar de forma distraída un clon de sombra, pues parece que ese día en particular definitivamente no podrá entrenar con el equipo 7. Ella medita sobre su propio entrenamiento, Bee le había sugerido que fuera a su aldea para comenzar a dominar el modo biju, pero como estaba toda la situación, era imposible.
Esperaba que Minato lograra pronto un acuerdo con las otras aldeas pronto, pues lo que se venía las afectaría a todas.
¿Cuánto tiempo tendrían?
—Natsu parece muy bipolar el día de hoy, ¿Esta en sus días? —pregunta Sai ladeando la cabeza amablemente.
Como siempre, no es el mejor comentario que puede hacer. Antes de darse cuenta Natsu quien ha dominado el jutsu de entierra cuerpo de Kakashi, deja solamente la cabeza de Sai a la vista. No era buena con el elemento tierra como lo era con el de fuego, pero tenía algunos jutsus impresionantes de su lado.
De pronto Natsu saca unos palitos entre sus manos.
—Vamos a jugar el juego del rey—chilla emocionada.
Hinata no siente que eso sea una buena idea.
Pocos minutos después, con Kakashi en ropa interior, Yamato vestido de chica, ella con un extraño cosplay de conejo, Natsu con el rostro morado y Sai atado a un tronco. No sabe si reírse ante las situaciones tan ridículas o preocuparse.
Por primera vez en días su risa y carcajada son sinceras.
—Hay que proteger al rey—dice Natsu divertida antes que otra nueva ronda inicie.
Cuando el sake se hace presente, sin duda será una tarde para recordar.
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Shun decide que ya ha pasado un tiempo suficiente para regresar a la aldea, por lo cual el equipo toma la iniciativa para partir de inmediato, casi sorprendidos cuando el Kazekage va con ellos junto a Temari, al parecer está preocupado por la situación de Hinata, aunque lo disimula con algunos comentarios sobre hablar sobre asuntos políticos con el Hokage. Ya que no son quien para juzgarlo y disfrutando mentalmente sobre la idea de que Shikamaru vea a Temari, a pesar que este sigue repitiendo que no son nada, es demasiado tentadora. Además, ahora que el Kazakega no tiene a una bestia en su interior, su aldea y este han bajado probablemente en el rango de estar alertas.
No deberían buscar algún problema con la aldea del viento.
Pero el camino ha tomado un desvió cuando Rigel se pone tensa, antes de comentar sobre que escucha gruñidos en otra dirección, gruñidos de algo gigante.
A pesar de que es el rango de Kage, Gaara parece ver cual sería su dirección, aunque no tiene por qué seguir su decisión, son aldeas amigas, ninguna está bajo el mando de la otra.
Shun tiene miedo.
Aunque no puede verlas, sabe que Yuki, Megumi y Rigel confían ciegamente en él. Pero, aunque no puede escuchar los gruñidos tan precisamente como Rigel, al concentrarse sabe que hay una gran aglomeración de chacra en esa dirección.
Sea como sea.
Será peligroso.
No es tan fuerte como Hinata, no sabe cómo la chica parece seguir soportando perdidas y parecer fuerte frente a ellos, seguir sonriendo, tener esperanza. Shun es egoísta, cuando quiso ser un ninja fue por su propia decisión, sin importarle los problemas que pondría a su padre, solamente quiso ser ninja. Pero ahora tiene amigos, una pareja, y egoístamente no quiere que nadie de ellos muera.
No lo soportaría.
Pero está al mando, puede sentir que todos quieren ir.
Debe hacerlo, debe reconocer cualquier posible peligro.
Suspira antes de desviarse de su camino, casi temiendo por que encontraría al final de esa situación. Incluso cuando llegan a el inicio del chacra, aunque no puede ver como la expresión de Gaara cambia a una de terror, al tiempo que todos miran la tortuga gigante frente a ellos.
Sabe que están jodidos.
Porque sobre a tortuga, aunque no puede verla, hay una mujer de cabello morado con papeles revoloteando en su cuerpo.
Si.
Tal vez no debió aceptar ser el líder de esa misión.
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Naruto siente su ceja tensarse cuando al encontrar a Kakashi, este parece caminar con su cabello de color azul, al tiempo que Yamato era arrastrado por un Sai que tenía un vestido con todo su rostro pintado de manera horrible. Natsu parecía caminar con una gran sonrisa, ignorando que su cabello parecía una melena o que prácticamente estaba solamente con un traje de baño, al tiempo que Hinata quien tenía sus ropas de manera correcta, estaba descalza, con rastros de pintura amarilla por todos lados y un morete en su ojo derecho.
—¿Qué mierda paso? Dattebayo—cuestiono sin entender que pasaba, al tiempo que Sakura y Sasuke miraban al grupo con igual muecas de frustración.
Hinata soltó un chillido al tiempo que cubría su rostro con ambas manos.
—Estuvimos en una actividad de unión grupal—dijo Natsu con un guiño descarado en su rostro.
Los tres se estremecieron, habían pensado que Kakashi claramente se había escapado como siempre de sus responsabilidades. Pero al notarlo un poco más de cerca, casi pudieron ver su rostro pálido sobre la situación, como si hubiera sido un viaje de tortura.
Todos voltearon a ver a Natsu con un renovado respeto, que hizo a la chica carcajearse de forma exagerada con una mano en su boca.
No deben molestarla.
Fue la decisión que todos tomaron al compartir una rápida mirada.
—Bueno ya que parece que el atardecer está cerca, creo que es un buen momento para un descanso antes de empezar el entrenamiento mañana—dice Kakashi con una extraña voz aguda.
Que nadie se atrevió a preguntar de donde apareció.
Natsu hizo un puchero.
—Pero aún falta la súper piyamada que tenía preparada, es el turno para verdad o reto extremo—habla Natsu con ánimo, haciendo que los que pasaron la tarde con ella, parecieran casi alertados por la situación.
—Debo llevar a Yamato al hospital, es una emergencia con esa chica nueva—dice Kakashi tomando del tobillo de Sai, antes de salir corriendo en dirección opuesta.
—Debo ver a Danzo para que me de entrenamiento extra—gruñe rápidamente Sai, a pesar que hace mucho tiempo que no es leal a Danzo.
Hinata quien esquiva la mirada de Natsu, ve en su dirección casi como si fuera un salvavidas, pero Sasuke comenta rápidamente una excusa para irse a su clan, antes que Sakura corriera detrás de Kakashi sobre algo de olvidar papeles en el hospital.
Naruto quiere correr, pero ante la mirada de auxilio de Hinata, se queda detenido al tiempo que esta corre en su dirección para abrazarlo del brazo como si fuera un bote salvavidas. Se sonroja levemente al tiempo que aparta la mirada al sentir cierta parte de la anatomía de la chica contra su brazo.
Estúpidas hormonas.
—N-Naruto-kun quiere ir a comer ramen, ponernos al día, tal vez mañana Natsu—habla Hinata con nerviosismo en su voz.
Naruto puede notar como Natsu parece decepcionada por la situación, pero al verlo unos momentos parece meditar sobre algo, "es mejor que mi hermano supongo", es algo que susurra antes de asentir sobre tener que ir a buscar ropa de todas formas. Antes que Hinata tomara ese momento como la situación perfecta para huir, antes de arrástralo con una fuerza sobrehumana lejos del lugar.
Cuando ambos parecen notar que la chica no está rondando, Hinata lo suelta con un suspiro aliviado antes de caer sobre sus rodillas al suelo, que parecen estar temblando.
—Muchas gracias Naruto, no estaba segura de poder sobrevivir unos minutos más—dice la chica con una suave sonrisa en su rostro, pero este parece aun algo tenso y nervioso.
¿Qué ha pasado ahí?
Pero no se atreve a preguntar, se siente nervioso, después de todo ya la ha ayudado a escapar y se siente bien con eso, con ayudarle un poco. Siempre quiere ayudar a la chica, desde que esta le sonrió la primera vez, solamente piensa en ayudarla cuando la ve. A pesar que toda la aldea en algún momento la ignora y desprecia, para él es imposible si quiera pensar en eso.
Probablemente debido a sus sentimientos.
Se rasca la cabeza de forma algo molesta.
Ojalá nunca hubieran cambiado sus emociones, ojalá siguiera siendo el mocoso de 8 años que parece encandilado con la fuerza y la sonrisa de la niña más bonita que siempre vio. Si hubiera sido un poco más listo la hubiera evitado antes de caer tan hondo en sus sentimientos por la chica frente a él, que no solo era mayor, era un nivel completamente diferente de fuerza, a pesar que ha entrenado tan duro con Jiraiya e incluso con su padre.
Pero mientras más entrena, más entiende que hay una diferencia abismal entre ambos.
Tanto que se siente frustrado.
¿Solo puede ayudarle con esas pequeñas cosas?
Se siente como un inútil.
Al ver que Hinata sigue de rodillas, notando que no parece poder caminar más, se coloca frente a ella mostrando su espalda, haciendo que la chica pestañee confundida (la está viendo sobre su hombro en todo momento). Durante unos segundos parece confundida, antes de sonreír agradecida y aceptar que la lleve cargada en su espalda. Le hubiera gustado cargarla frente a él, pero no siente que pueda contenerse mucho en este estado.
No tan cerca.
Aunque su espalda también se tensa al sentir la anatomía femenina nuevamente contra él.
Estúpidas hormonas adolecentes.
Piensa con un sonrojo en sus mejillas, que agradece la chica no pueda ver ahora que la tiene en su espalda.
¿Chica?
Piensa con humor negro, claro que no es una chica, es una mujer de 20 años, debe recordarse cada segundo que está a su lado. No tiene ni una posibilidad de obtener a la chica en su espalda, ni en fuerza, ni en sentido romántico, ni en alguna posibilidad como pretendiente. Claro que es el hijo del Hokage actual y toda su vida ha tenido ventaja sobre eso (Konohamaru se siente comprendido por su persona y viceversa) pero no cree que funcione para esa situación.
Además.
¿Qué quiere él?
La idea de tener alguna pareja siempre ha sido Hinata desde que tiene memoria, incluso cuando Sakura le parecía linda, para él Hinata siempre fue mil veces más bonita. Con forme crece y sus hormonas avanzan, las niñas a su alrededor no parecían brillar, no como Hinata, sus sonrisas no eran tan bonitas, sus ojos les faltaba algún brillo, su personalidad nunca era lo que buscaba. Su padre siempre comenta divertido la historia de cómo se enamoró de su madre, mucho antes de que ella lo hiciera, diciendo que a su lado las demás personas no parecían tener importancia.
Lo odio.
Todo era la estúpida genética de su viejo.
Detuvo su paso cuando Hinata le palmeo suavemente su hombro, eso lo hizo detenerse, estaban en el cruce camino al departamento de la chica.
—¿Sucede algo Hinata? —pregunto y medito si ella notaria que no la llamaba hermana como cuando eran niños.
No parecía suficiente, de manera infantil quiere que deje de verlo como un mocoso hermano menor, cuando claramente él no quiere eso.
No es que lo vaya a decir en voz alta.
No quiere su rechazo, no soportaría eso.
—Ichiraku Ramen está en esa dirección—habla señalando al otro lado del camino.
Ladea el rostro confundido.
—¿Tienes que verte con alguien? —
—Bueno ya que me has ayudado con Natsu y soy terrible mentirosa, pensé que podríamos ir juntos, me encantaría hablar contigo…ha pasado mucho tiempo desde entonces—
Naruto hace una mueca al ver el rostro tan melancólico de Hinata, aunque no ha estado con ella, ha estado al pendiente de su estado de depresión esos últimos días, se ha preocupado muchísimo por ella. Pero por temor a no hacer algo bien, equivocarse y cagarla, se ha mantenido alejado, porque siente que es lo correcto. A veces eso lo hace olvidar que de niños sí estuvieron un poco más unidos, o al menos él, era un poco más apegado a la chica, aunque eso era cuando no tenía sentimientos tan profundos por esta como ahora.
Estúpido romance.
—¿Te estoy quitando tiempo importante? —pregunta Hinata preocupado por su tiempo de pensamiento largo.
Sonríe de reojo, ni, aunque estuviera loco.
—Para nada, vamos por ramen—dice un poco animado.
Tal vez, aunque él quisiera alejarse de ella, esta tuviera ganas de pasar tiempo con él. Aunque no eran los sentimientos que quiere que esta tenga y tal vez con un pensamiento algo masoquista, no piensa desaprovechar cualquier oportunidad de tenerla cerca.
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Hinata agradece a Teuchi cuando le pone un delicioso tazón de ramen frente a ella, comienza a sorber los fideos con una gran felicidad. A pesar que el juego del rey termino de forma desastrosa, sin duda ha olvidado cuando fue la última vez que se ha reído así. Le han pasado muchas cosas tristes últimamente, pero no puede negar que hacer cosas de adulto normal, le ha traído una sensación cálida en su pecho. Son esos recuerdos lo que le van hacer luchar en el futuro, por más momentos así con sus amigos. Tiene la idea de jugar algún día el juego del rey con el resto de jinchurikis y sus bestias.
Siente a Kurama estremecerse en su interior, lo que la hace soltar una leve risa.
Naruto a su lado le ve confundido, probablemente pensando que está loca, lo que le hace negar con la cabeza antes de seguir comiendo. De reojo al ver al chico rubio, casi le da por derretirse de ternura al recordar cuando tenía doce años y tenía que llevar al pequeño de 8 años a comer, pues era de sus pocos amigos y que disfrutaba en ese lugar.
Tan solo un niño en ese entonces.
Siente algo de miedo en su interior, al pensar a que cosas se enfrentara Naruto en el futuro, como el resto de sus compañeros de generación. Incluso cuando sea adulto, no parece que uno se haga más fuerte y pueda proteger a los demás, ella siente que ha estado perdiendo cada vez más amigos preciosos a su lado, casi llevando su mente al borde del pánico.
Quisiera, quisiera un mundo de paz.
No solo para ella, sino para todos sus seres queridos.
Suspira antes de tomar la porción de Naruto dentro del ramen, para dársela al niño con el susodicho nombre, haciendo que este parezca completamente tomado por la guardia baja, haciéndola sonreír a ella. Cuando era niño el niño siempre parecía encantado de comer algo con su mismo nombre, haciendo que en muchas ocasiones ella le diera su porción de Naruto para hacerlo sonreír.
Buenos tiempos.
Honomi solía darle su porción de Naruto en ocasiones, diciendo que ocupaba alimentarse mejor.
—¿Recuerdas eso? —pregunta el chico con cierto grado de diversión y nostalgia en su mirada.
Ella se encoge de hombros antes de comer.
—Por supuesto, siempre disfruto de comer ramen contigo—dice con completa sinceridad.
De hecho, se imagina eso por mucho tiempo, comer con Naruto, viendo el pasado y recordando cuando eran niños. Ella sabe que este quiere convertirse en Hokage y aunque aún es joven, sabe que con el tiempo eso sería posible. A diferencia de su persona que no tiene un sueño propio más que traer a Raiden de regreso, le gusta la idea de ayudar a Naruto a cumplir el suyo, convertirse en un ninja a su lado que pueda ayudarlo a proteger la aldea.
Tal vez debería meditar sobre qué hacer en el futuro.
Itachi comento que ella podría ser una buena maestra.
Podría ser una buena idea.
Le gustan los niños, además no cree que jamás nadie se interese en ella, así que la idea de casarse y tener hijos descartada, por lo cual ser maestra podría funcionar.
Kurama se burla en su interior, pero no está segura de porqué.
—Yo también lo hago—dice el chico con una sonrisa brillante y mejillas levemente rojas, lo que la hace sonreír a ella también.
Bien, algo menos de que preocuparse. Últimamente ha notado a Naruto tenso a su lado, casi de forma algo esquiva y gruñona, lo cual supone como la temida adolescencia. Con 16 años ya no es un pequeño niño al cual contentar fácilmente con un abrazo, ahora tiene una mayor percepción de su entorno, debe tener problemas con los cuales no podrá ayudarle, está creciendo. Pero cuando el chico sonríe de esa forma que ella recuerda, le hace saber que aun a pesar de que ha cambiado como todos, aún está el niño que conoció.
El pequeño que siempre le sonrió y que, por algún extraño motivo, parece estar siempre que algo parece muy mal de su parte.
Como si algo hubiera cambiado, como si todo volviera a los viejos tiempos, comienzan hablar. Naruto habla sobre todos los nuevos lugares que conoce, algunos que ella ha visto, otros que no. Hablan sobre entrenamiento, sobre diferentes técnicas e incluso sobre plantas.
Se siente bien.
Hasta que de pronto Naruto se detiene, haciendo una mueca y ella siente la presencia a su lado. Gira su rostro algo sorprendida cuando el cuerpo de Aki aparece a su lado. El chico parece tener ropas de haber regresado de alguna misión, pero parece ver con algo de molestia a Naruto, quien parece regresarle la misma mirada molesta.
Ella ladea la cabeza confundida.
¿Se ha perdido algo?
Las carcajadas de Kurama en su interior, no le hacen sentir mejor, casi como si se perdiera algo demasiado obvio.
—Veo que has regresado de misión, bienvenido de regresa—dice intentando calmar el ambiente, dándole una suave sonrisa a Aki.
Funciona levemente, ya que este la ve de reojo unos momentos, antes de suspirar y alborotar su cabeza con algo de incomodidad.
—Sí, estoy de regreso—musita por bajo viendo a otro lado.
Bueno Aki parece bien, pero al ver a Naruto este parece algo molesto y ve su plato de ramen vacío. Ella comienza a sudar nerviosa lista para decir cualquier cosa para animarlo. Toda la tarde había estado tan bien, pero ahora sentía que había pisado alguna mina explosiva o algo similar.
Comenzó a sudar más nervioso cuando ambos volvieron a verse mal.
¿Se llevan mal?
Nunca los había visto interactuar entre ellos antes, pero tal parece que hay alguna rivalidad entre ambos o algo que no comparten. No recuerda haber visto esa mirada entre algunas personas, pero recuerda levemente cuando Honomi y Tsunade luchaban por quien la quería más a ella. Lo cual terminaba en alguna batalla estúpida entre ambas que incluía Sake y…no quería seguir recordando eso.
Quería levantar las manos para demostrar que había algo que solucionar.
Cuando se detuvo.
¿Ese chacra?
Algo dentro de ella se agito antes de tomar una gran cantidad de dinero que pagaría su ramen como el de Naruto, antes de salir corriendo del lugar. No fue mucho tiempo después cuando Aki y Naruto lograron igualarla rápidamente entre los techos de la aldea, lo cual le hizo notar que Naruto había logrado incrementar mucho sus habilidades para seguir el nivel de Aki y ella.
Al saltar en la entrada de la aldea, sus ojos se abrieron horrorizados al ver el equipo que acababa de llegar. Shun parecía haber salido de alguna batalla, con heridas por todo su cuerpo, Megumi lucia agotada con Yuki en su espalda que parecía inconsciente, pero entre todos el verdadero problema era Rigel. La chica de cabellera blanca con mechones azules, estaba entre los brazos de Gaara con una venda en su rodilla llena de sangre, donde antes había estado parte de su pie que ahora no estaba.
Su rostro se petrifico al ver como Temari parecía ver la dirección de su rostro, dejando de hablar con los guardias.
—Está bien, hemos detenido la hemorragia, pero ocupara un médico—mascullo esta con algo de incomodidad viendo a su hermano menor.
Gaara parecía tener el rostro oscuro y luciendo perturbado, se encamino a él para notar que la chica en sus brazos era sujeta con fuerza.
—Fue mi culpa, me protegió y perdió su pierna en una explosión—le dijo con voz lastimera y ojos llenos de culpa.
Trago saliva antes de poner una mano en su hombro, le dio una sonrisa temblorosa. No quería pensar mucho en que Rigel había perdido parte de su pierna, quería pensar que a pesar de todo ella estaba con vida y le había salvado la vida a Gaara, así que era ganancia.
De reojo noto como Shun parecía lucir miserable.
Rayos.
Apretó los puños con algo de fuerza, odiaba esas situaciones, cuando las misiones no salen bien, cuando alguien es herido. Pero entre todo ese caos, ante su propio dolor de ver alguien que aprecia herido, se tragó con fuerza el nudo en su garganta para hacer lo que seguía.
—Megumi lleva a Yuki al hospital, también ocupa atención médica, Temari sé que eres parte de Sunagakure, pero si pudieras llevar a Rigel de inmediato al hospital y preguntar por Tsunade nos ayudaría mucho. Shun y Gaara tienen que ver de inmediato al Hokage para explicar la situación—señalo ella rápidamente con las manos a sus lados con fuerza.
Su mirada se desvió levemente a la pierna de Rigel, o, mejor dicho, al muñón que le quedaba ahora.
Si.
Ocuparía un tiempo largo de recuperación, y mucho más tiempo en entrenamiento para retomar las misiones, eso si ella quisiera seguir siendo ninja.
No dejo sus pensamientos vagar mucho tiempo ahí.
—Yo también voy, ocupo dar mi informe también—musito Aki a su lado viéndola fijamente a los ojos.
Sonrió de medio lado, aunque sabe que no es necesario dar órdenes, pero no sabe que más hacer. Se volteo rápidamente a Naruto que lucía algo perdido, sin dejar de ver a Rigel cuando Gaara por fin la puso en los brazos de Temari.
Coloco una mano en el hombro del chico, que giro a verla a los ojos fijamente. Se sorprendió profundamente de ver esos grandes ojos azules al verla a ella, luciendo algo preocupados pero firmes. También estaba esperando alguna orden para ayudarles, aunque esto no tuviera que ver en nada con él.
Quería ayudar.
Que corazón más noble.
—Naruto ve con ellos al hospital, si de casualidad Sakura no está ahí debes ir a buscarla, es la mejor alumna de Tsunade en lo que ninjutsu medico se refiere, Rigel ocupara mucho su ayuda—le pidió con voz algo tensa, pero este asintió de inmediato.
Incluso tomo a Yuki de la espalda de Megumi, quien pareció agradecerle por bajo, parecía que ella también había salido herida.
Comenzó el camino a la torre del Hokage, con Aki sosteniendo en su espalda a Shun, quien parecía estar llegando al límite del desgaste físico. Por ella lo hubiera llevado al hospital, pero ocupaban su reporte cuanto antes. Pero con forme caminaban, Gaara comento parte de su batalla final. Su cuerpo se tensó cuando compartió que se habían topado con Akatsuki como la bestia de las 3 colas sin su jinchuriki, no solo la mujer con la que lucharon era peligrosa, un sujeto con mascara naranja y Misaki también habían interceptado la lucha.
Su pecho comenzó a doler ante la idea de que ahora también tenían las 3 colas.
—Van por número de colas entonces—musito justo antes de llegar a la torre del Hokage.
Gaara y ella comparten una rápida mirada con algo en mente.
Roshi.
Debe comunicarse rápidamente con los demás para explicar que estaban en alerta máxima, sobre todo a Roshi quien estaba en mayor peligro.
Aun así, cuando entraron a la oficina del Hokage, se quedaron en silencio cuando frente a Minato se encontraba Shikamaru, con Ino y Chouji. Los tres con ropas empapadas y con claro rastro de lágrimas en sus ojos, fue casi como tener un deja bu en su interior.
Alguien murió, supuso al ver el rostro de piedra de Minato, mismo rostro que ha visto muchas veces cada que alguien que a ella le importaba moría. Pero también noto el dolor en su mirada, así que supuso que sería alguien que conocía de cerca.
Otro funeral.
La idea le pareció amarga dentro de su mente.
Ese día Asuma Sarutobi murió.
.
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Shikamaru mira la aldea desde la montaña de los Hokage, no suele ser su lugar predilecto para una siesta, siente que Naruto es más problemático para ir a ese lugar a pensar. Pero dado que no quiere estar en ningún lugar donde seria predecible encontrarlo, va al lugar donde hay menos posibilidad de encontrar a alguien. No está seguro de cuánto tiempo ha pasado, no se molestó en ir al funeral de su sensei y no tiene el valor de ver nuevamente el rostro de Kurenai luego de explicarle que Asuma está muerto.
Dejar a tu novia embarazada para morir.
¿En serio?
Asuma-sensei no podría ser más patético.
Claro que eso no evito que las lágrimas salieran cuando murió, que las lágrimas quisieran salir cada día y que se sintiera como una basura miserable. Incluso aunque Temari quiso hablarle la tarde pasara, él simplemente paso de ella ignorándola olímpicamente, algo extraño ya que la considera una amiga cercana.
Pero no quiere pensar, no quiere ver a nadie, solo quiere matar a ese bastardo que mato a Asuma. Si alguien debió morir en esa batalla, era solamente él, Shikamaru sabe que su vida no es tan importante como la de Asuma. Este quien es de los mejores maestros del mundo, quien tenía una novia y un hijo por delante.
Se siente una basura.
Porque no pudo salvarle.
Pero no importa ahora, no importa su miseria, el decide que va a vengarse de esos bastardos. Ino y Chouji habían estado de acuerdo con el plan, además que Kakashi había aceptado la idea de ayudarles en la lucha. Por lo cual el día siguiente, ignorando que tal vez era demasiado pronto, se irían de nuevo de misión.
Solamente quería descansar un poco, ver el cielo y tomar fuerzas.
Tenía un plan, un estúpido plan que debió pensar desde antes, pero un plan que haría pagar a esos malditos. No pensaba regresar a la aldea sin matarlos a ambos, incluso aunque eso le costara la vida.
Detuvo sus pensamientos cuando una presencia apareció detrás de él, giro su rostro para ver a la única persona que aceptaría en este momento.
—Kakashi me comento sobre tu plan, quiero entrar—hablo la voz monótona de Hinata con voz casi ausente.
Al igual que su persona, ella había perdido a su maestra por parte de los mismos miembros de Akatsuki, por lo cual había estado esperando su venida desde antes. Puede ver en los ojos de ella, a pesar de los años, el mismo nivel de rencor que en los suyos.
Sonrió de medio lado sin una pizca de humor.
—Eras parte de mi plan desde el inicio—acepta con tranquilidad antes de ponerse de pie.
Aparte de Ino y Chouji, no sentía que nadie más lo entendiera en este momento más que Hinata Uzumaki. Incluso sentía mucha más afinidad de parte de esa chica que de sus mismos compañeros de equipo, que, si bien buscaban venganza como él, no tenían esa mirada desafiante de la chica frente a él.
Porque lo sabía con solo mirarla.
Ambos irían hasta las últimas consecuencias con tal de vengarse.
Continuara…
Bien me ha costado escribir este capítulo, ya que quería darle un descanso a Hinata, pero al mismo tiempo no puedo alejarme mucho de la trama principal. Si se preguntan esta historia tiene una línea de tiempo mucho más rápida que el canon, dado que Akatsuki aquí se ha estado preparando por más tiempo. Por lo cual algunas cosas van con mucha velocidad. Pero si la muerte de Asuma paso en este capítulo, solo es cuestión de tiempo para lo que se viene a nuestros protagonistas pronto.
De ahora en adelante, ya que son los intereses románticos de Hinata, Aki y Naruto probablemente harán muchas más apariciones. Pero creo que estamo capítulos del inicio de la guerra, que sería el arco final de la historia como tal. Dado que la cantidad de lectores ha bajado un poco, no estoy segura sobre la idea de alargar la historia para mostrar un poco de Hinata con su interés romántico que me tiene indecisa. Cuando avanzaba la historia pensaba que esta se quedaría con una persona, pero ahora me tengo yo misma en duda, quien me entiende Xd
Ya ni yo se con quien quedara Hinata.
F por mi.
