Desconfianzas
En el reino mental, las mane retornaban con sus entrenamientos con sus dragones. Las chicas se esforzaban al máximo y mejoraban bastante, aunque ese no era el caso de Twilight. Su dragón se empeñaba en despreciarla a cada rato y señalar todos sus defectos por pequeños que fuesen. Su forma de pensar muchas veces chocaba con la de Light Sun donde él tenía una forma diferente de considerar entrenamiento, considerando que Dark Slayer era un pésimo maestro. Por desgracia el dragón negro no quería aceptar que le llevasen la contraria y muchas veces Twilight acababa pagando las consecuencias de su terquedad.
Tras tomar un descanso, las mane y sus dragones a excepción de Dark Slayer, estaban en torno en círculo con Light Sun y su fénix Reachell formando parte de ese círculo.
Light Sun: Bien, chicas. Os voy a enseñar algo que os podría servir en vuestro entrenamiento y combates para potenciar vuestra fuerza.
Comentaba el alicornio donde tanto las yeguas como los dragones, miraron con suma atención y curiosidad al alicornio.
Terra: ¿Acaso conoces una técnica que sirva para potenciar a las chicas?
Preguntaba el dragón de Applejack. Light Sun ahí respondió.
Light Sun: Ehh...No exactamente. En realidad, voy a enseñar a Twilight y a las otras a dominar el maná.
Todas: ¿El maná?
Preguntaron todas donde no comprendían a lo que se refería Light Sun con lo del maná. Light Sun trató de explicar lo que significaba.
Light Sun: Hace años, varios amigos de la patrulla estuvieron en un mundo donde existía una raza pony llamada los destinianos. Los destinianos de clase guerrera dominaban el maná. El maná es una energía que vive en todos y en todo. Para entendernos. Es como una especie de energía interior que todos tenemos.
Applejack: Como una especie de fuerza que estaría en todo ser viviente es lo que tratas de explicar.
Comentaba Applejack que en parte entendió a lo que trataba de explicar el alicornio. Light Sun sonrió al ver que la vaquera lo había entendido y ahí afirmó.
Light Sun: Así es, Applejack. Veo que lo has entendido.
Generous: Eso suena interesante, Light Sun. Nos gustaría que nos contaras más de eso.
Light Sun: Como he dicho antes, el maná está en todos y cada uno de seres vivos e incluso en la naturaleza misma. Incluso vosotras y vuestros dragones tenéis maná, solo que no sabéis como usarlo.
Gaia: Que interesante.
Fluttershy: Creo que no lo entiendo ¿Dices que el maná está en todo?
Rainbow: ¿No podrías ser un poco más claro, colega? Porque apenas se te entiende nada.
Light Sun: Mmm...Bien. Es como...Como el fuego de Spike.
Twilight: ¿El fuego de Spike?
Light Sun: Así es. El fuego de Spike es mágico y todo ser viviente en el mundo tiene maná. El maná es algo universal. Es como...Como...
Todos: ¿Síii...?
Preguntaron todos con curiosidad, aunque a Light Sun tenía problemas para explicarlo, hasta que Reachell tomó la palabra.
Reachell: Es como el "Ki" ese de Dragon Ball Z y eso.
Dijo de repente la fénix. Light Sun estuvo a punto de decirla algo hasta que Pinkie Pie y Riser saltaron y exclamaron.
Pinkie: ¡Ah! Claro ¡Dragón Ball Z!
Riser: ¡Sí! La fuerza interior del espíritu de cada uno.
Decía esto Riser que llevaba ahora un disfraz de Son Goku y tras pegar un grito, se convirtió en súper Saiyan. Light Sun no pudo evitar reírse y comentar.
Light Sun: Ja, ja, ja. Algo así. Como iba diciendo. El maná está en todos los seres vivientes y cualquiera puede llegar dominarlo con el entrenamiento. No solo mágicos, incluso terrestres como Pinkie y Applejack y voladores como Rainbow y Fluttershy. El maná está en todos, solo que la mayoría no saben como usarlo. Por ejemplo, Spike al usar su fuego para mandar mensajes a las princesas, consume como mucho un tres por ciento de su maná.
Pinkie: Vaya. Que poquito en el caso de Spike.
Light Sun: Mientras los unicornios usan al menos el diez por ciento.
Rarity: Algo más para nosotras.
Comentaba con una ligera sonrisa la unicornio.
Light Sun: Mientras las princesas usan un treinta y nueve por ciento.
Rainbow: Vaya. Sí que es mucho lo de las princesas.
Light Sun: Como os dije antes, el maná está en todos los seres vivos y en la misma naturaleza. Los que están bien experimentados aprenden a usar el maná de su entorno. Los de tipo elemental utilizan el maná de los elementos naturales. Los de cuerpo a cuerpo usan el suyo propio hasta un límite que tengan actualmente según el entrenamiento que tengan.
Twilight: ¿Tú también sabes usar el maná, Light Sun?
Light Sun: Así es, aunque yo me enfoco más en mis propias técnicas y en mi magia. Rara vez he requerido el uso del maná. Aunque en vuestro caso os podría servir bastante. Si aprendéis a dominar el maná, vuestros resultados en los entrenamientos con los dragones aumentarán exponencialmente.
Celestius: Vaya. Eso sí que suena como algo bastante útil.
Comentaba el dragón de Rainbow donde le interesaba enormemente el tema sobre el maná.
Light Sun: Así que os enseñaré las técnicas del xiaomajudo.
Reachell: Ni me voy a molestar en repetirlo. Para mí suena a chino o japones.
Contestaba la fénix con expresión aburrida y sin intentar repetir el nombre. A los demás también les resultó raro el nombre de la técnica antes mencionada.
Gaia: ¿Xiaomajudo?
Rainbow: Vaya nombre. Ni me acuerdo de las primeras letras.
Celestius: No me suena ningún arte marcial con ese nombre.
Reachell: Natural. Esa técnica proviene de los destinianos y aquí seguro que no existe nada referente a los destinianos.
Generous: Eso seguro. Hemos vivido milenios y nunca hemos escuchado nada referente a los llamados destinianos.
Respondía la dragona estando de acuerdo con la fénix. Light Sun de pie y con actitud decidida, les dijo a todos.
Light Sun: Muy bien. Os enseñaré a todos las técnicas, pero os lo advierto. No va a ser nada fácil y los entrenamientos van a ser bastante duros y severos ¿Estás seguros de querer hacerlo?
Ante la pregunta, las chicas se miraron unas a otras por un momento hasta que finalmente contestaron.
Twilight: Lo haremos.
Applejack: Nuestras familias y amigos están constantemente amenazadas por las fuerzas de Eclipse. Por lo que debemos ser más fuertes si queremos protegerlos.
Rainbow: Yo aun tengo cuentas que ajustar con Black Sun por lo de mi padre, pero también quiero proteger a los míos. Por lo que seguiré con esto hasta el final.
Rarity: No es que sea de mucho pelear, pero haré lo necesario para proteger a mi familia.
Pinkie: Yo quiero que todo el mundo vuelva a sonreír. Por lo que voy a darlo todo al menos el 120%. Ji, ji, ji.
Fluttershy: Ehhh...Vale...Supongo que yo también lo intentaré.
Light Sun sonrió ante la determinación de las chicas para aprender a usar el maná. Luego centrando la atención en los dragones, les dijo a éstos.
Light Sun: Para esto voy a necesitar varias cosas ¿Me podréis echar una mano en esto, chicos?
Celestius: Si sirve para que nuestras portadoras se hagan más fuertes, podéis contar con nosotros.
Dark Slayer no dijo nada. Simplemente ignoraba al grupo. Ahí Reachell le llamó la atención.
Reachell: Oye, tú ¿Acaso no vas a echar una garra en esto?
El dragón negro no respondió. Como mucho gruñó molesto y miró por otro lado.
Reachell: Desde luego, que borde es.
Decía la fénix donde la molestaba bastante que el dragón negro no colaborase en nada en los entrenamientos indicados por Light Sun. Ahí el alicornio tomó la palabra.
Light Sun: Olvidémonos de ese amargado. Reanudemos con el entrenamiento.
Mientras el grupo empezaba, Celestius se apartó un poco para reunirse con Dark Slayer y ahí le comentó a su compañero.
Celestius: Dark Slayer. Deberías venir tú también al entrenamiento.
Slayer: No quiero tener nada con ese maldito entrometido.
Respondió molesto el dragón y cruzándose de brazos. Celestius tomó paciencia y siguió tratando de razonar con él.
Celestius: Slayer, comprendo que te guste hacer las cosas a tu manera, pero ese alicornio nos está prestando una gran ayuda para entrenar a las chicas y tú también deberías colaborar con él en vez de estar poniendo pegas por todo.
Slayer: ¡Nadie le ha pedido ayuda a ese tipo! No hace más que llevarme la contraria y cuestionar mis métodos de entrenamiento. Yo ya llevo con esto mucho antes de que él naciera y el muy idiota se atreve a insinuar que no soy buen maestro.
Respondió el dragón sin dar señal alguna de cambiar de parecer y no querer colaborar en nada. Celestius trató de tener paciencia con él y trató una vez más razonar con su hermano.
Celestius: Dark Slayer. No puedes seguir así con esa mentalidad. Llevas siglos así y con eso solo has logrado que la mayoría de tus portadores anteriores te llegasen a odiar. Escuché la conversación tuya con Light Sun la otra vez y razón no le falta a él. Debes tratar de cambiar tu forma de pensar o acabarás mal.
Dark Slayer: ¡No empieces ahora tú! Como he dicho antes, ese maldito alicornio no es más que un entrometido donde nadie le ha pedido ayuda. Lo hemos hecho siempre así y así seguirá.
Celestius al final soltó un suspiro de resignación. Estaba claro que Dark Slayer no iba a cambiar de parecer. Por lo que optó por dejarlo.
Celestius: Como quieras, pero espero que no tardes mucho en darte cuenta de que el verdadero problema no es ni tu portador ni el alicornio, sino tú.
Decía esto el dragón antes de marcharse, dejando solo a Dark Slayer donde simplemente sopló molesto de la nariz e ignoró por completo al grupo durante su entrenamiento.
Salvo el dragón amargado, todos los dragones colaboraban con Light Sun en enseñar a las chicas a dominar el maná. Aunque no fue un entrenamiento sencillo, ya que muchas requerían mucho esfuerzo físico. Pruebas bastante duras incluso para las chicas. Algunas pruebas eran extrañas e incluso no veían utilidad alguna. Una donde tenían que talar un árbol con un kunai pequeño donde el objetivo era reducirlo al tamaño de un palillo. Otro donde tenían las chicas que correr un circuito donde estaba completamente cubierto de profundo barro donde dificultaba el caminar por ella, esto último para horror de Rarity donde no soportaba mancharse. Otra donde tenían que echar agua a unas macetas que estaban a gran altura del suelo y no valía volar por lo que tenían que recurrir a la imaginación para regar dichas macetas.
Tras un rato de intenso entrenamiento, las chicas estaban completamente exhaustas y sin fuerzas.
Light Sun: ¿Qué, chicas? ¿Cómo lo lleváis?
Preguntaba en parte en broma el alicornio con una leve sonrisa mientras observaba a las chicas todas echadas al suelo y luchando por respirar.
Light Sun: Bueno. No os preocupéis. Cuando hayamos terminado con la parte "fácil" del entrenamiento, pasaremos a los entrenamientos de verdad. Ja, ja, ja.
Dijo esto el alicornio, emulando éste una sonrisa casi maniática. Un enorme escalofrío recorrió la espalda de las chicas en el momento que el alicornio dijo aquello último.
Rainbow: Este tipo nos quiere matar.
Applejack: Y encima dice que esta parte del entrenamiento era lo fácil.
Pinkie: No quiero ni pensar como será la parte difícil.
Rarity: Tiemblo al pensarlo.
Twilight: Ay...
Todas temblaban de miedo al pensar lo que las esperaba más tarde, en especial Fluttershy que la imaginarse lo que tendrá reservado el alicornio para ellas, el miedo la invadía completamente el cuerpo.
Rarity pese al cansancio, con su ojo analítico notó que la cazadora de Light Sun estaba algo estropeada y ahí le llamó la atención al alicornio.
Rarity: Querido, tienes la cazadora hecha un desastre ahora que me fijo.
Reachell: Yo diría más bien que está hecho un asco. Ja, ja, ja.
Contestaba riéndose la fénix. Light Sun mirando su cazadora, tuvo que darla la razón a Rarity y ahí contestó.
Light Sun: Supongo que algo de razón tienes. Se me ha debido rasgar un poco durante las batallas o en los entrenamientos.
Applejack: ¿Un poco dices? Si parece un plato de fideos que ha estado bajo la pata de un elefante.
Comentaba ahora Applejack. Rarity ahí comentó también.
Rarity: Si tuviera alguna aguja y algo de hilo, te lo podría coser en nada de tiempo, pero por desgracia no tengo nada aquí para hacerlo.
Generous: No te preocupes, Rarity. Te recuerdo que estamos en el reino mental. Déjame un momento.
La dragona de Rarity comenzó a concentrarse y de la nada surgió una aguja con varios carretes de hilo. Rarity con suma alegría, tomó dichos objetos con su magia mientras comentaba.
Rarity: ¡Estupendo! Con esto me sobra. Déjame la cazadora, querido, que te lo arregle.
Light Sun: No es necesario, Rarity. No tienes por qué tomarte la molestia.
Rarity: Insisto, querido. No puedes ir por ahí con esa cazadora tan horriblemente estropeada.
Seguía insistiendo la unicornio mientras emulaba su más amable sonrisa. Light Sun no quería que la unicornio se tomara tal molestia, pero no quería parecer maleducado, por lo que al final accedió.
Light Sun: Está bien, Rarity. Espera que me la quite primero.
El semental se fue quitando la cazadora, quedando así expuesto su cuerpo bien trabajado por los duros entrenamientos que tuvo a lo largo de su vida. Sujetando dicha cazadora, se la ofreció a Rarity.
Light Sun: Aquí tienes Rarity.
Pero Rarity no le contestó. La yegua se quedó con la mirada fija en el cuerpo musculoso del semental.
Light Sun: Ehhh...¿Rarity?
Rarity rápidamente tomó con su magia la cazadora del semental y ahí le dijo.
Rarity: Ehh...Sí. Te lo tendré pronto arreglado.
Light Sun: Muy bien. Gracias.
Light Sun se quedó a un lado leyendo un libro que se había traído consigo. Rarity le daba la espalda, procurando que no se la viera el fuerte sonrojo que tenía en su rostro. También notó que el resto de sus amigas estaban más o menos igual que ella.
Rarity: "Vaya...Hay que reconocer que tiene un buen cuerpo".
Comentaba en voz baja la unicornio, procurando que no se la oyera.
Generous: "Ahí debo estar de acuerdo contigo, querida. La verdad, pocos sementales he visto con una buena musculatura como esa".
La contestaba la dragona con también un leve sonrojo en su rostro, estando ésta de acuerdo con su compañera.
Light Sun en compañía de Reachell que estaba en su hombro, seguía leyendo el libro hasta que Rainbow pasó por detrás de él y notó algo que la llamó la atención.
Rainbow: ¡Eh, Light Sun! ¿Qué son esos tatuajes que tienes en la espalda?
Preguntaba la pegaso donde había notado que el alicornio tenía unas marcas negras en la espalda formando símbolos. Ante la pregunta, Light Sun rápidamente se tapó la espalda con sus alas y respondió algo nervioso.
Light Sun: ¡Eh! No...No son tatuajes, Rainbow. Son...Son unas marcas que me pusieron hace tiempo. Nada más...
Reachell: Sí...Son eso...Unas marcas...
Respondía igual de nerviosa la fénix mientras esta y su compañero alicornio trataban de emular unas sonrisas un tanto nerviosas. Al resto de los presentes les extrañó aquella actitud por parte del alicornio y la fénix.
Light Sun: Si me disculpáis, tengo que hacer una cosa.
Reachell: Y yo...Con él.
Trataban ambos de tener una excusa para no seguir respondiendo y alicornio y fénix se fueron caminando de allí. Aquella actitud dejaron un tanto confundidas a las mane.
Applejack: ¿A qué ha venido eso?
Pinkie: Realmente no han respondido a nada.
Rainbow: Sea lo que sea, debo admitir que esas marcas molan. Me pregunto si no debería yo hacerme algunas. Aunque no sé por qué las esconde.
Comentaba la pegaso donde en parte la gustaban las marcas que tenía Light Sun en la espalda. Celestius con actitud seria, respondió.
Celestius: Porque no son marcas ni tatuajes. Son sellos de restricción.
Gaia: Así es. No hay duda de que lo son.
Los comentarios de ambos dragones, llamaron poderosamente la atención de las mane.
Twilight: ¿Sellos de restricción?
Pinkie: ¿Qué es eso?
Terra: Son sellos que se utilizan para limitar el poder de algún individuo. Por lo visto, Light Sun tiene esas marcas que limitan sus poderes. Y por el grado de lo sellos, debería tener un poder enorme antes de tenerlas.
Explicaba el dragón de Applejack.
Applejack: Si tiene un gran poder ¿Por qué se lo limitan con esos sellos?
Preguntaba Applejack que al igual que las demás, tenía curiosidad de saber por qué.
Generous: Esos sellos se suelen utilizar con individuos que han cometido crímenes muy graves. Y como ha dicho antes Terra, ese tipo tenía que tener un poder increíble y hacer algo verdaderamente malo como para que les pusieran aquellos sellos de tan alto nivel.
Fluttershy: ¿Acaso...Estáis diciendo que Light Sun es malo?
Preguntaba con miedo en su voz la pegaso.
Twilight: No puede ser alguien malvado. Nos ha estado ayudando desde el primer día. Incluso se jugó la vida por nosotras y los demás en más de una ocasión.
Respondía Twilight en defensa de Light Sun y sin creerse que este fuese alguien malo. Así hasta que Dark Slayer que había aparecido, tomó la palabra.
Slayer: Sabía yo que ese tipo no era alguien de fiar.
Decía el dragón donde desde ningún momento se fiaba de Light Sun. Celestius ahí le comentó a su hermano.
Celestius: Hermano. Que tenga unos sellos de restricción que limite su poder, no significa que sea alguien malvado.
Riser: Cierto. Quizás solo hizo algo como por ejemplo llevarse un libro de la biblioteca y no devolverlo en mucho tiempo.
Twilight: Yo opino igual. Light Sun ha demostrado ser un buen pony de fiar y no hay ningún motivo para desconfiar de él.
Pese a las palabras de ambos dragones y de la unicornio, Dark Slayer no daba señal alguna de parecer cambiar de idea y ahí respondió molesto.
Slayer: ¡Me da igual! Ahora sé que ese tipo no es de fiar y punto.
Generous: Tú solo lo dices porque no te cae bien él y porque enseña a Twilight mucho mejor que tú.
Respondió Generous con actitud desaprobadora. En ese momento apareció Dusk Flame donde apoyando a la dragona, le dijo a Dark Slayer.
Dusk: Por no mencionar que tú no eres quien para juzgar a alguien, Dark Slayer.
Slayer: Ahora el otro ¿Por qué no te largas con tu compañero alicornio ese? El que tiene las marcas esas por ser un criminal.
Dusk: No juzgues a Light Sun sin haberle conocido mejor. Tú no sabes nada de él ni por todo lo que ha pasado. Y como ya mencioné antes, tú no eres el más indicado para juzgarlo.
Twilight: ¿Tú sabes por qué Light Sun tiene esos sellos en su espalda?
Ante la pregunta de la unicornio, el fénix se puso serio y ahí respondió.
Dusk: Es una larga historia y no la puedo contar sin el consentimiento de Light Sun. Lo único que puedo deciros es que sí podéis confiar en él. Cometió errores en el pasado, pero pase lo que pase, os será leal hasta la muerte. Eso os lo puedo asegurar yo.
Slayer: Eso está por ver.
Respondió de mala gana el dragón que seguía sin acetar con lo de fiarse de Light Sun.
Mientras tanto en las tierras de Eclipse. El malvado alicornio estaba en su trono junto con sus seguidores de las Espadas de la Muerte y con ellos estaban unos lobos.
Black Sun: No entiendo que hacemos todavía aquí. Ya deberíamos estar dando caza a las portadoras de los elementos.
Comentaba molesto el grifo mientras pasaba la hoja de su espada por la mesa. A su lado estaba un lobo dorado que respondía al nombre de Bio-K.
Bio-K: Estoy de acuerdo. Deberíamos cazarlas a ellas y en especial a la portadora de Celestius.
Happy Sadic: Yo prefería jugar un poco más con la portadora de la risa y con Rister.
Comentaba elegremente la potra donde jugaba con una bolsa donde curiosamente tenía una mancha roja en la parte inferior del mismo y goteando. A su lado tenía un lobo blanco con la parte de los labios rojos. Muy delgado y con expresión lunática. Respondía al nombre de Sadicblood.
Sadicblood: Ja, ja, ja. Oh, sí. Sin duda vamos a organizar una gran fiesta, que será toda una risa. Ja, ja, ja.
Hablaba el lobo donde emulaba una risa como de un loco maniático.
Blackaxe: No estamos para juegos. Ya hace tiempo que esas portadoras deberían estar muertas ¿Por qué estamos perdiendo tanto tiempo aquí?
Hablaba molesto el minotauro mientras agarraba fuerte su gran espada. A su lado estaba un lobo marrón y obeso que respondía al nombre de Gullaw.
Gullaw: Antes ¿Podríamos parar un poco para comer? Matar con el estómago vacío no es bueno.
Lunatic Storm: Yo quiero acabar cuanto antes con la portadora de la amabilidad. Aun no me puedo creer que no estuviera muerta la primera vez. Lastima que no pueda volver atrás en el tiempo y corregir ese error.
Comentaba molesto el dragón mientras empleando los poderes de su espada, se desplazaba de un lado a otro mediante saltos en el tiempo. Cerca de él estaba un lobo verde de aspecto horrible como si un zombie se tratase, respondiendo al nombre de Mortal Time.
Mortal Time: Incluso yo tengo mis límites. Una cosa es poder hacer saltos en el tiempo y otra es viajar al pasado o al futuro.
Darkdeath: Calmaos todos. El amo Eclipse nos ha ordenador que esperemos aquí hasta nueva orden y eso haremos.
Hablaba el semental terrestre donde quería que todos se mantuvieran firmes. A su lado estaba un lobo negro con detalles rojos color sangre y de aspecto corpulento. Respondía al nombre de Durajan.
Durajan: Un poco de paciencia. Pronto llegará nuestro momento para matar.
Lunatic: ¿Y para cuándo será? ¡Yo ya estoy cansado de esperar!
Black Sun: ¡Yo también! Quiero matar a la portadora de la lealtad ya.
Happy: Yo quiero jugar con algunos soldados de Equestria.
SacidBlood: Yo tengo varias ocurrencias para cuando nos topemos con la portadora de la risa y su dragón Riser. Ja, ja, ja.
Todos los portadores de las Espadas de la Muerte y sus lobos estaban discutiendo, así hasta que Eclipse dio un fuerte pisotón que resonó la sala entera, haciendo callar a todos.
Eclipse: ¡Suficiente! Llegará pronto el momento, pero de momento tenéis que seguir cada uno con los planes que os he asignado.
Black Sun: ¡A la porra el plan! ¡Yo voy a matar a la portadora de la lealtad!
Blackaxe: ¡Y yo también quiero matar a la portadora de la honestidad!
Ambos se disponían a levantarse y a marcharse. Eclipse puso una expresión molesta y en ese momento su cuerno se iluminó, agarrando con su magia del cuello a ambos asesinos y los levantó del suelo.
Eclipse: Os recuerdo que yo soy vuestro jefe a quien tenéis que obedecer sin discusión. También os recuerdo que os elegí por lo que había en la oscuridad de vuestros corazones.
Hablaba el semental con actitud dominante y severa mientras seguía apretando aun más del cuello del grifo y el minotauro. El resto se los presentes estaban nerviosos como asustados por la expresión amenazante del alicornio.
Eclipse: Antes de encontraros no erais en realidad gran cosa. Os adiestré y os entrené para ser lo que sois ahora y os entregué las Espadas de la Muerte de donde obtenéis vuestros poderes. Por lo que me debéis vuestra más absoluta lealtad y atreveros a desafiarme es sinónimo de muerte ¿Lo habéis entendido?
Decía esto último el alicornio con una mirada verdaderamente intimidante. El grifo y el minotauro ahora bastante asustados, asintieron con la cabeza en señal de sumisión. Eclipse finalmente los soltó y los dejó caer al suelo mientras el alicornio seguía hablando.
Eclipse: Ya llegará vuestro momento de enfrentaros a vuestras contrapartes. De momento quiero que esta batalla dure lo más posible.
Lunatic Storm: No lo entiendo, amo ¿Por qué quiere que esta guerra dure tanto? ¿No habría sido mejor acabar con todo de una vez y ya está?
Preguntaba el dragón donde no comprendía los planes de Eclipse. El alicornio ahí se dispuso a explicarse.
Eclipse: Muy simple. No quiero que esta guerra acabe pronto. Quiero que dure tanto como sea posible, hasta dejar Equestria arrasada y mis malditas hermanas vean como su preciado reino que juraron proteger, es reducido a cenizas.
Hablaba el alicornio con un tono de voz que reflejaba odio hacia sus hermanas Celestia y Luna. Antes de que continuase hablando, alguien llamó a la puerta.
Eclipse: ¡Adelante!
La puerta se abrió y por ella apareció una figura encapuchada donde no se le distinguía quién era. Al verla, Eclipse con un tono más tranquilo, dijo.
Eclipse: ¡Ah! Eres tú ¿Qué nuevas traes de nuestro espía que tenemos en Equestria?
El recién llegado no dijo nada. Simplemente se acercó a Eclipse y le entregó unos papeles. El semental tomó dichos papeles con su magia donde ahí se puso a mirarlos. Con una sonrisa perversa, les preguntó a sus guerreros.
Eclipse: Decidme. Hace tiempo me contasteis que Equestria ahora empleaba unas nuevas armas. Unas armas de fuego que disparan proyectiles mucho más lejos que lo que podrían hacer un arco o ballesta.
Black Sun: Sí. Los llamados "rifles". Esas malditas armas nos han dado problemas de verdad.
Lunatic Storm: Es cierto. Muchos de nuestros soldados cayeron ante las nuevas armas que tienen Equestria, maldita sea. No esperábamos que Equestria pudieran desarrollar unas armas tan potentes. Odio esas armas y al mismo tiempo las adoro. Lo que daría por tener unas de esas.
Comentaban molestos ambos al mencionar las nuevas armas que Equestria contaba.
Eclipse: Pues muy pronto perderán la exclusividad de dichas armas.
Contestaba con una sonrisa maligna Eclipse mientras mostraba a sus guerreros los papeles que la figura encapuchada le entregó, revelando ser los planos de los rifles, dejando pasmados a éstos.
Darkdeath: ¡No me lo puedo creer!
Blackaxe: ¡Son esas armas!
Exclamaron ambos al ver los planos. Eclipse dirigiendo la mirada a la figura encapuchada, le decía a ésta.
Eclipse: Buen trabajo. Ya puedes retirarte.
La figura encapuchada hizo una leve reverencia y se marchó de allí, dejando solo a Eclipse con sus guerreros.
Gullaw: Hay que reconocer que el espía hace un buen trabajo.
Durajan: Gracias a él, sabemos lo que planean las princesas la mayor parte del tiempo.
Bio-K: Solo espero que no se deje descubrir antes de que acabemos el trabajo.
Comentaban los lobos a lo referente al espía. Eclipse sin mostrar preocupación alguna, comentó con una sonrisa perversa.
Eclipse: No hay por qué preocuparse. El espía es alguien muy cercano a las princesas y para cuando lo descubran, ya será demasiado tarde. Ahora hay que poner a trabajar en estas nuevas armas.
Lunatic: Ya tengo ganas de probar los primeros modelos.
Darkdead: Y yo. Me gustaría un modelo personalizado si es posible. Je, je, je.
Todos se reían con expresiones y risas perversas, excepto Happy que se reía de forma infantil y su lobo como un maniático.
Unas noches mas tarde en Canterlot.
Era muy altas horas de la noche, donde solo estaban despiertos la guardia nocturna donde hacían vigilancia.
Por una parte ajena al lugar, iba nada menos que Shining Armor. El unicornio estaba cubierto por una capa como si quisiera que nadie le pudiera reconocer. El semental se introdujo lo que parecía el interior de un granero lleno de gallinas.
Armor: ¿Estás ahí?
Preguntaba el unicornio como si esperase encontrarse con alguien ahí dentro. Finalmente alguien le contestó.
¿?: Por supuesto, su alteza.
Desde las sombras, emergía una cebra macho, solo que en vez de rayas negras eran rojas como la sangre. Llevaba un corte mohicano, una pañoleta en el cuello que era color blanco, pero en parte teñida de rojo de sangre. Vestía una túnica maltrecha y sucia de color marrón. Ojos color amarillo. Lo más que asombraba es que no tenía cascos delanteros, en su lugar tenía dos prótesis de acero en forma de garras de dragón. En su espalda tenía un palo de 30 centímetros hecho de madera. No parecía tener más de 18 años.
Armor: Has venido, Kain ¿Has hecho lo que te encargué?
Preguntaba el unicornio a la cebra, donde este último con una sonrisa siniestra, contestó.
Kain: Por supuesto. Acabé con tres de los más importantes generales de Eclipse. Con eso debería permitir ganar algo de terreno.
Armor: Buen trabajo. Creo que te mereces esto.
El príncipe le entregó una bolsa llena de oro a la cebra, donde ésta lo aceptó sin dudarlo.
Kain: Bueno. Mejor recibir parte del debido que nada ¿Cuándo podré ocuparme del premio gordo?
Armor: Solo cuando acabe la guerra. Luego podrás encargarte de "ella".
Kain: ¿Sabes? Me sorprende que me permitas cumplir este deseo en el futuro. Teniendo en cuenta lo cercano que es ella para ti.
Ante el comentario, Shining agachó la mirada como si sintiera un gran pesar en su interior.
Armor: A veces, hay que hacer sacrificios por un bien mayor. Yo también tuve que sacrificar a alguien muy significativo para mi para estar aquí.
Kain: Bueno, bueno. Me seguiré ocupando del trabajo mientras tú tengas el dinero. Hasta luego.
La cebra desapareció de nuevo en las sombras, dejando solo al unicornio.
Mas tarde, Shining Armor caminaba por los pasillos del castillo. No había ni un alma en ellas. Dobló una esquina y...
Armor: ¡Ahhh...!
Gritó sobresaltado el unicornio porque se topó con nada menos que con Light Sun y Reachell.
Reachell: ¿Tenemos el sueño ligero, alteza?
Preguntaba con ironía la fénix. Shining tras recuperarse del susto, preguntó.
Armor: Tenía problemas para dormir ¿Y vosotros qué hacéis por aquí? ¿No estabais en el reino mental ese?
Light Sun: Salimos un momento para ver como iban las cosas por aquí.
Contestó con actitud seria el alicornio donde su mirada se centraba completamente en el unicornio.
Un intenso silencio se formaba en el lugar, haciendo sentir bastante incómodo al unicornio donde podía notar la mirada penetrante del alicornio. Shining Armor asintiendo, comentó.
Armor: Ya veo. Bueno. Si me disculpáis, me voy a la cama. Porque es tarde. Buenas noches.
Se despedía el unicornio donde se marchó caminando de allí, dejando solos a Light Sun y a Reachell donde ambos seguían con la mirada al unicornio hasta que este último finalmente desapareció.
Light Sun: Lo has notado tú también ¿Verdad, Reachell?
Reachell: Sí. Lo noté esta mañana. Creo que voy a tener muda de plumas.
Contestaba la fénix mientras se examinaba sus plumas, Light Sun rotando los ojos ante el comentario de su compañera, la contestó.
Light Sun: ¡Eso no, Reachell! Me refiero a Shining. Hay algo raro en él.
Reachell: ¿Shining? La verdad es que sí hay algo raro en él.
Light Sun: Lo noté en el primer día cuando llegamos a este mundo. He visto muchos Shining Armors, pero éste tiene un aura...diferente.
Reachell: ¿Crees que ese Shining no es lo que aparenta ser?
Preguntó con curiosidad la fénix donde prestaba la máxima atención al alicornio. Light Sun asintiendo, contestó.
Light Sun: Es posible. Por si acaso, procuremos tenerlo vigilado en la medida de lo posible.
Ambos estaban de acuerdo sobre vigilar a Shining Armor, porque presentían que había algo extraño en él. Sin saberlo, en la oscuridad de un lado, se escuchaba unos oscuros pensamientos.
¿?: (Crees que no te he reconocido. Cuando tenga mi venganza, iré a por ti, heraldo).
Mientras tanto, el llamado Kain estaba saltando de rama en rama a una velocidad increíble en el bosque Everfree.
La cebra seguía su camino a cumplir las ordenes de Shining Armor, hasta que vio un cuchillo dirigirse velozmente hacia él.
La cebra al verlo, con un golpe de garra desvió el cuchillo donde se clavó en el suelo. Kain aterrizando en el suelo, se puso en guardia a la espera de cualquier enemigo. De repente de entre los matorrales, surgieron más cuchillos que se dirigían hacia éste.
Kain sacando su palo, comenzó a desviar o bloquear los cuchillos, luego rodó por el suelo para esquivar más cuchillos arrojadizos que caían por arriba. Finalmente tras rodar por el suelo, la cebra se hartó y ahí gritó.
Kain: ¡Ya basta! ¿Quién rayos me ataca? ¡Salid y enfrentaros a mí u os buscaré y os mataré de forma lenta y dolorosa!
Amenazaba la cebra con actitud bastante enfadada. Ahí contestó una voz.
¿?: Siempre tan impulsivo y desafiante, hijo.
Nada más escuchar aquella voz, Kain puso una expresión de sorpresa a la vez que veía una figura encapuchada salir de las sombras.
Kain: ¿Padre?
Gankus: El mismo.
Contestó a la vez quitándose la capucha, revelando ser una cebra macho como Kain, pero más mayor. Con una cicatriz en su ojo izquierdo donde era ciego por él. También tenía rayas rojas en vez de negras. Ojos grises. Peinado a rastras y con unos pendientes en sus orejas, aunque la oreja izquierda la tenía cortada. Una leve barba bajo la barbilla. Al igual que Kain, tenía unas prótesis en forma de garras.
Gankus: Me alegra ver que no has perdido habilidad, hijo.
Hablaba con una sonrisa la cebra mayor. Kain al ver que era su padre, sonrió y exclamó.
Kain: ¡Maldito hijo de mala cebra! ¡No puedo creer que sea el desgraciado de mi padre el que ha venido! Ja, ja, ja.
Hablaba la cebra joven acercándose al mayor y ahí ambos se dieron un fuerte abrazo. Tras cortar su unión, ambos se pusieron a platicar muy alegremente.
Kain: ¿Qué haces aquí, padre? Pensé que estabas en la tierra del norte, cargándote algún que otro vikingo o algo así.
Gankus: Eso ya es agua pasada. Vine a ver cómo te iba y por lo visto, bastante bien.
Kain: Así es, padre. La verdad es que aquí tengo la oportunidad de forjarme como un consagrado asesino de élite.
Respondía con orgullo la joven cebra. Gankus sonreía ante la gran determinación de su hijo y ahí le comentó a este.
Gankus: Me recuerdas a mí cuando tenía tu edad y mi padre era uno de los mejores asesinos del mundo y yo quise seguir sus pasos. Antes él tenía una reputación de gran renombre y yo también, pero con el tiempo fuimos olvidados y ya muy pocos nos recuerdan. Solo se acuerdan de nosotros en tiempos de guerra.
Comentaba el semental con aire de nostalgia por los buenos tiempos, terminando con aires de pesar por los tiempos actuales. Kain posando su casco en el hombro de su padre, le decía a éste.
Kain: No te preocupes, padre. Cuando logre terminar el trabajo, el clan de asesinos nuestro será reconocido por todos hasta el punto que nadie jamás olvidará.
Gankus: Me alegra oír eso, hijo. Por eso tengo yo algo para ti.
La cebra mayor sacó algo de su capa, revelando ser un largo cuchillo negro muy afilado, con una empuñadura en forma de pantera negra. Kain miró perplejo el arma donde no pudo evitar exclamar.
Kain: ¡No puede ser! ¡La hoja de la Pantera Negra! Tu posesión más preciada.
Gankus: Así es, hijo. Este cuchillo me lo dio mi padre cuando tenía tu edad y ahora quiero dártela a ti.
Le ofrecía la daga a su hijo, pero Kain negando nervioso con la cabeza, quiso negarse.
Kain: No...No puedo aceptarla. Es como ya dije antes, tu posesión más preciada.
Gankus: Y por eso te la quiero dar a ti, hijo. Porque sé que harás buen uso de él y que demostrarás ser un gran asesino.
Insistía su padre con una gran sonrisa de orgullo. Kain al principio quiso negarse, pero finalmente aceptó la hoja y ahí contestó.
Kain: Será un honor tenerla, padre.
En respuesta, su padre le dio un golpe en su hombro y con una gran sonrisa le iba diciendo a su hijo.
Gankus: ¡Así se habla hijo! Me he traído a algunos de los chicos del clan con nosotros para echarte un casco con tu misión.
Kain: ¿Lo dices en serio, padre?
Gankus: Por supuesto.
Kain: Excelente. Precisamente tengo unos encargos de asesinato que hacer y me vendría bien tu ayuda.
Gankus: Pues ¿A qué estamos esperando? Vamos a matar unos cuantos desgraciados.
Ambos empezaron a reírse alegremente, deseosos de comenzar una gran matanza.
Días más tarde por la noche, en una fortaleza de gruesos y altos muros que servía de puesto avanzado en las fronteras de Equestria, habían soldados vigilando desde los altos del muro sin más compañía que la luna y las estrellas.
Todo estaba en calma donde nada parecía alterar la calma en absoluto. Dicha calma fue interrumpida cuando de repente se escuchó un disparo, que atravesó la cabeza de un guardia y cayó muerto por el lado de dentro.
Guardia2: ¡Nos atacan!
Avisaba un guardia y toda la fortaleza se puso en alerta máxima. Cientos de guardias salieron armados con espadas y escudos como con los nuevos rifles que desde que se fabricaron estos últimos, les dieron una enorme ventaja en batallas anteriores. Aunque aquella misma noche iba a ser bastante diferente a las otras.
Cientos de soldados de Eclipse emergieron de entre los árboles en dirección hacia la fortaleza armado hasta los dientes. Los más inesperado es que también estaban armados éstos con rifles parecidos a los que usaban en Equestria y disparaban con ellas a los soldados de las murallas.
Guardia3: ¿Habéis visto eso?
Guardia4: ¡Tienen también rifles!
Comentaban ambos guardias al ver que las tropas de Eclipse también tenían rifles. El capitán de la guardia que era un pegaso, les decía a éstos.
Capitán: ¡Eso ya lo veo, soldados! ¡Aun así no dejéis de disparar contra el enemigo!
Los guardias seguían defendiendo la fortaleza, disparando al enemigo y éstos haciendo lo propios. Los soldados de Eclipse sufrían bajas por los primeros disparos, pero aun así no cesaban en su ataque. Varios pegasos y grifos de Eclipse volaban rápido para atacar de inmediato a los soldados de la fortaleza, centrando sus ataques en los que tenían rifles y matarlos. Los guardias con espadas y escudos trataban de protegerlos de los voladores enemigos.
Un enorme centauro acorazado de Eclipse con un gran casco en forma de ariete, cargaba contra la compuerta de la fortaleza y lo golpeaba con todas sus fuerzas para derribarla. Los guardias de dentro trataban de mantenerla firme para evitar que fuese derrumbada y los que estaban arriba, disparaban sus rifles contra el minotauro, pero la coraza hacía que los disparos apenas le hicieran mella. El minotauro seguía golpeando una y otra vez la compuerta hasta que un último golpe la derribó por completo, permitiendo así a las tropas de Eclipse entrar en la fortaleza.
Capitán: ¡Han entrado! ¡Deprisa! ¡No permitáis que tomen la fortaleza!
Ordenaba el capitán a la vez que bloqueaba con su espada el ataque de un minotauro armado con un hacha.
Por el lado de Eclipse, había un minotauro armado con una gran espada y con una armadura de Eclipse, dirigiendo el ataque desde el exterior.
Minotauro: Ja, ja, ja ¡Así, soldados! ¡Matad hasta el último soldado de Equestria!
Su risa fue interrumpida cuando algo le cortó al instante la garganta y cayó al instante al suelo. Los soldados que estaban cerca, vieron caer a su líder muerto.
Kain: Ja, ja, ja. Que fácil.
Hablaba apareciendo la cebra armado con su palo.
Kain: Bien ¿A quién mato primero?
Preguntaba éste con actitud burlona la cebra a la vez que sacaba su palo y por ambos extremos salieron unas katanas largas y afiladas.
Los soldados cargaron contra la cebra. Kain sonrió con malicia y cargó contra ellos donde lograba esquivar con facilidad los ataques de estos y luego matarlos con veloces movimientos de sus armas.
Los soldados de Eclipse eran brutalmente cercenados por las armas de la cebra, donde Kain se reía de forma sádica mientras lo hacía y su cuerpo se cubría de la sangre de sus enemigos.
Pronto se le unieron Gankus junto con varias cebras machos asesinos más, donde empezaron éstos también a matar a soldados de Eclipse.
Mientras tanto en el interior de la fortaleza se formaba una autentica carnicería, con cientos de soldados de ambos bandos desperdigados por el patio. Varias partes del lugar estaban incendiándose mientras la cruenta batalla continuaba.
Por la fortaleza, se colaban Kain y el resto de cebras, donde iban matando a los soldados de Eclipse aprovechando la confusión.
Kain: Ja, ja, ja. Esto sin duda es genial ¿No te parece, padre?
Comentaba Kain mientras atravesaba con su arma la garganta de un dragón negro y luego dejarlo morir desangrado. Su padre que estaba rompiendo el cuello a un pegaso de Eclipse, le dio la razón.
Gankus: Cierto, hijo. Deberíamos tener estas reuniones familiares más a menudo.
Kain: Sí. Ja, ja, ja. Matar a soldados de Eclipse es de lo mejor que hay. Pasta segura sin duda. Aunque seré leyenda cuando tenga la oportunidad de matar a la princesa Cadence. Cuando todos sepan que he matado a una alicornio, mi fama subirá como la espuma.
Hablaba la cebra donde ya sentía saborear el triunfo de su carrera. Así hasta que escuchó una voz.
Light Sun: Así que pretendes matar a mi amiga Cadence ¿Verdad?
Kain: ¿Eh?
Hubo una fuerte explosión donde cientos de soldados de Eclipse salieron volando para caer muertos al suelo. Del lugar de explosión apareció nada menos que Light Sun con su armadura Bankai y mirando fijamente a Kain como al resto de cebras.
Kain: ¿Quién eres tú?
Preguntó la cebra que estaba en guardia ante el alicornio al igual que el resto de cebras asesinas que lo acompañaban. Light Sun mirando detenidamente a cada uno de las cebras, respondió.
Light Sun: Soy Light Sun. Y estoy aquí para acabar con aquellos que quieren hacer daño a los habitantes de Equestria y de paso, acabar con los planes de Eclipse.
Kain: Light Sun...Sí. He oído hablar de ti. Tío. Estás siendo un quebradero de cabeza para el ejercito de Eclipse. En tal caso, somos aliados porque nosotros o al menos yo, tratamos de acabar con los principales cabecillas de Eclipse ¿Qué me dices? ¿Te apuntas?
Hablaba la cebra esperando que Light Sun aceptara unírseles. Light Sun con una mirada y expresión seria, respondió.
Light Sun: Yo no me asocio con asesinos y mucho menos que quieran matar a cualquiera de mis amigos. No sé qué tienes contra Cadence, pero si tratas de hacer algún mal con ella, os tendré que detener.
Decía el alicornio donde no tenía ninguna intención de unirse a aquellas cebras. Kain alzando de hombros y con una sonrisa en la cara, le comentó.
Kain: Lastima. Alguien como tú en nuestro clan de asesinos nos vendría muy bien. Si tratas de detenerme en lo de matar a Cadence, no tendré más remedio que matarte.
Light Sun: Te reto a que lo intentes.
Contestó desafiante el alicornio a la vez que sacaba una espada de apariencia normal. Los asesinos se pusieron en guardia en el momento que el alicornio sacó aquella espada.
Gankus: Hijo. Este tipo podría ser un estorbo. Será mejor eliminarlo.
Decía la cebra mayor donde presentía que el alicornio podría ser un problema. Kain emulando una sonrisa maliciosa, le contestó a su padre.
Kain: La verdad es que me seduce la idea. Acabar con este alicornio me proporcionará un beneficio incluso mayor que matar a Cadence.
Kain y Gankus se quedaron atrás mientras las demás cebras cargaron contra Light Sun. El alicornio no mostraba temor alguno en ellas. Con su espada, bloqueó el ataque de la primera y la desvió para luego darle una patada. A otra cebra esquivó su ataque con un machete, haciendo que pasara de largo y ahí Light Sun lo agarró por la espalda para tirar de él y usarlo a modo de escudo para protegerse de unos cuchillos que otro asesino le lanzaba, haciendo que la cebra los recibiera todos. Light Sun lanzó a dicha cebra para que chocara contra la otra y ahí saltó para con su espada atravesar a ambas cebras y matarlas en el proceso. La otra cebra intentó atacarla por la espalda, pero Light Sun rápidamente se giró para dar una patada en el rostro y luego de agarrarle del hombro, le atravesó el estómago con su espada y matarlo en el proceso.
Light Sun acabó con los asesinos sin problemas para sorpresa de Kain y Gankus.
Kain: ¡No fastidies! ¿Cebras asesinas profesionales, siendo matadas con tanta facilidad?
Preguntaba completamente sorprendido la cebra ante lo que acababa de presenciar. Su padre ahora preocupado, alzó sus garras mientras le advertía a su hijo.
Gankus: ¡Cuidado! Oí que este tipo fue capaz de enfrentarse a las mismas Espadas de la Muerte y plantarles cara sin que lo matasen. Tendremos que ir con cuidado.
Kain: Ahora lo sé, padre.
Light Sun blandiendo su espada mientras el fuego de la fortaleza estaba detrás de él, haciendo cierto aspecto amenazante, les decía a ambas cebras.
Light Sun: Os doy la oportunidad de iros si me dais la promesa de que dejareis en paz a Cadence y a las demás princesas.
Kain: ¡Eso nunca!
Contestó desafiante la cebra donde armado con su palo con katanas, cargó contra el alicornio.
Gankus: ¡Hijo, no!
Kain lanzó varias veces su arma con intención de cortar o atravesar al alicornio. Light Sun con su arma, desviaba fácilmente los ataques de la cebra. El alicornio con una sonrisa burlona, le dijo a la cebra.
Light Sun: Podrías hacerlo mejor.
Kain: ¡Cállate!
Gritó la cebra intentando partir en dos con su arma al alicornio, pero Light Sun lo bloqueó con su espada.
Light Sun: Electricidad...
Dijo el alicornio y en ese momento la espada se envolvió en electricidad. Dicha electricidad recorrió el cuerpo de la cebra, haciendo gritar de dolor a ésta.
Kain: ¡Ahhhh...!
Light Sun: ¿Te gustar? Esta es la Espada Elemental y me permite elegir cualquier elemento que quiera.
Explicaba el alicornio para luego darle una patada a la cebra donde la tiró al suelo. Light Sun avanzaba hacia ella hasta que Gankus intervino tratando de atacar con sus garras al alicornio, donde este último bloqueó su espada el ataque de éste.
Gankus atacaba una y otra vez con sus garras mientras Light Sun se defendía con su espada. Así hasta que el alicornio bloqueó y mantuvo contra las garras de la cebra y ahí la miró a los ojos.
Light Sun: Se nota que eres un veterano. Peleas mejor que ese crío.
Gankus: No hables así de mi hijo.
Contestó desafiante y molesto la cebra y de un de sus garras, salió un chorro verde que impactó de lleno en los ojos del alicornio.
Light Sun: ¡Ahhh...!
Gritó el alicornio mientras retrocedía y se frotó los ojos. Cuando los abrió, se dio cuenta de que lo veía todo borroso.
Gankus: ¿Te gusta? Secreto de nuestro clan.
Hablaba con una sonrisa perversa la cebra mayor. Kain poniéndose de pie, sonrió mientras le decía a su padre.
Kain: El gas cegador. Muy bueno, padre.
Gankus: Ahora acabemos con él juntos.
Kain: Sí, padre.
Ambos atacaron al alicornio aprovechando que este no podía ver. Light Sun trató de defenderse lo mejor que pudo, pero ambas cebras con una mortal agilidad, le iba atacando de forma incesante e incluso lograban herirlo.
Light Sun bloqueó con su espada el ataque de Kain, pero Gankus de un salto con giro y pasando por encima de él, le hizo un doble corte con sus garras donde por fortuna la armadura le protegió, pero aun así sintió dolor el alicornio. Light Sun empujó a la cebra para tener espacio y disparó un rayo, pero Kain logró esquivarlo y luego cargó contra el alicornio tratando de ensartarle en el rostro. Light Sun percibiendo el peligro se hizo a un lado donde la hoja del arma le hizo un leve corte en la mejilla.
Gankus intentó atacarlo por detrás, pero Light Sun bloqueó con la armadura de su brazo las garras de la cebra. Kain aprovechó para golpearlo con la parte de madera de su palo en una de las patas del alicornio para hacerlo cojear y hacerlo caer. Gankus le dio una patada al rostro del alicornio para tenerlo contra el suelo.
Kain: ¡Ya es nuestro!
Gankus: ¡A por él!
Ambos saltaron encima del alicornio para intentar ensartarlo, pero Light Sun agudizando sus sentidos, empleó su magia para teletransportarse y esquivar el ataque.
Light Sun: No podré ver, pero aun así, puedo sentiros.
Dijo el alicornio mientras reaparecía, para luego cargar contra ambas cebras y con su espada envuelta en energía de viento, golpeó a ambas cebras donde las mandó a volar muy alto en el aire. Ahí Light Sun saltó hacia ellos y les dio un sin fin de cortes con sus espadas en los cuerpos de ambas cebras, haciendo caer a ambas al suelo con serias heridas y separadas del uno del otro.
Light Sun aterrizó en el suelo. Aun seguía sin poder ver nada, pero aun así estaba en alerta en caso de ataque. Kain que estaba a cierta distancia, tomó su arma.
Kain: (Maldito...Esta no la verás venir...).
Kain empuñó su arma a modo de lanza y acto seguido la lanzó en dirección hacia Light Sun con intención de atravesarlo con ella.
Todo iba a cámara lenta. El arma poco a poco iba acercándose hacia Light Sun mientras Gankus se iba poniendo poco a poco de pie.
Light Sun seguía sin ver nada, pero sus oídos captaban perfectamente algo acercándose hacia él. Kain sonreía malignamente ante el hecho de tener la oportunidad de matar a un alicornio. Su sorpresa fue cuando vio al alicornio girarse rápidamente y con un golpe de su espada, detuvo el arma donde la hizo girar en el aire nos instantes. Acto seguido el alicornio pegó un salto con giro donde le dio una patada al arma y la hizo salir volando a gran velocidad hacia Kain para sorpresa de este.
El arma parecía que iba a alcanzarle hasta que Gankus bruscamente lo apartó y le alcanzó a él, atravesando la hoja su hombro y por la fuerza del impulso, la cebra mayor salió volando donde atravesó la puerta al interior de un almacén que estaba en llamas.
Kain: ¡Padre!
Gritó alarmado la cebra donde rápidamente fue a socorrer a su padre y se introdujo en dicho almacén. Light Sun logrando recobrar la visión, no vio rastro de las cebras por lo que optó por irse para ayudar a las tropas de Equestria.
Mientras tanto, Kain estaba dentro del almacén donde estaba lleno de pólvora y explosivos y las llamas muy próximas a él. Ahí vio a su padre clavado contra la pared con el arma mientras su sangre se escurría en la herida.
Kain: ¡Padre!
Kain corrió para ayudar a su padre donde ahí se puso a tirar del arma para sacarlo de ahí.
Kain: ¡Aguanta! Voy a sacarte de ahí.
Kain tiraba con todas sus fuerzas, pero la hoja del arma estaba tan enterrada en la pared que era imposible. Gankus mientras se le escurría la sangre de la herida, le decía a su hijo.
Gankus: ¡Tienes que irte de aquí! Las llamas alcanzarán los explosivos y todo saltará en pedazos.
Kain: No pienso dejarte morir aquí, padre.
Gankus: ¡Vete ya! No tiene sentido que pierdas la vida tú también. Vive para que puedas matar a ese maldito alicornio por los dos.
Kain: Me da igual, padre. No voy a abandonarte y juntos acabaremos con ese alicornio.
Se negaba la cebra joven mientras seguía tirando del arma sin resultado alguno. Gankus mirando seriamente a su hijo, agarró un cartucho de dinamita y acercando al fuego la encendió y ahí le alzó fuerte la voz a su hijo.
Gankus: ¡Que te largues ya!
Kain: ¡Maldita sea!
Kain en contra de sus deseos, no tuvo más remedio que salir huyendo del almacén y de la fortaleza misma para evitar morir en la explosión. Al ver alejarse por fin a su hijo, Gankus se relajó mientras dejaba la dinamita en el suelo.
Gankus: Supongo que ya llegó mi hora.
Mientras tanto, en vista de que la fortaleza estaba perdida, Light Sun ayudó al capitán y a los supervivientes a abandonarla y ya habían tomado distancia suficiente. Estaban por el bosque hasta que escucharon una explosión y ahí vieron como la fortaleza había salido volando por los aires.
Capitán: Hemos perdido la fortaleza.
Comentaba con gran pesar el capitán ante el hecho de perder la fortaleza en cascos del enemigo. Light Sun con actitud seria, le contestó.
Light Sun: Quizás, pero sin duda la explosión se llevó a un montón de soldados de Eclipse por delante. Y lo más importante, tanto usted como la mayoría de sus soldados seguís vivos para luego vengar a vuestros compañeros muertos. Ahora regresemos a Equestria.
Decía el alicornio mientras este y el resto de soldados de Equestria, volvían a Equestria. Por otra parte estaba Kain que había logrado salir de la explosión.
La cebra caminaba alicaído hasta que se detuvo a un lado del árbol y sacó de su capa la daga que le entregó antes su padre. La miró por un rato hasta que apretó los dientes y una intensa ira le llenaba su interior, hasta que clavó de golpe dicha daga contra un árbol.
Kain: Padre...Juro que ese desgraciado alicornio pagará por lo que ha hecho.
Decía con una voz llena de rencor la cebra mientras en su mente se formaba la imagen del alicornio responsable de la muerte de su padre.
Días más tarde, Light Sun y Reachell estaban informando a las princesas sobre la fortaleza.
Luna: ¿Entonces hemos perdido la fortaleza del bosque?
Light Sun: Por desgracia, así es.
Celestia: Esa fortaleza tenía un enorme valor estratégico. Será muy difícil recuperarla.
Comentaba la princesa mientras su asistente Raven estaba tomando apuntes hasta que esta última se retiró. Light Sun ahí la comentó a las princesas.
Light Sun: Lo que me preocupa es que el enemigo tenía también rifles.
Reachell: Y eso es raro. Se supone que solo nosotros deberíamos tener esas armas, ya que fuiste tú el que facilito los planos y no los tenía nadie más.
Ante los comentarios de ambos, Celestia y Luna se miraron la una a la otra un tanto preocupadas y luego mirando a éstos y les dijeron lo siguiente.
Celestia: Verás, Light Sun. Es posible que Eclipse haya recibido una copia de los planos que nos dejaste.
Light Sun: ¿Cómo está tan segura, princesa?
Luna: Desde hace un tiempo, sospechamos de que hay un espía aquí en Canterlot, ya que Eclipse parece saber todo lo que estamos haciendo.
Reachell: ¿Un espía? Eso explicaría mucho.
Comentaba la fénix. Light Sun ahí preguntó.
Light Sun: ¿Sospecháis de alguien?
Celestia: De momento no tenemos ningún sospechoso. Solo espero que si hay realmente un espía, lo descubramos pronto.
Luna: Por el bien de Equestria.
Más tarde por la noche, Shining Armor se reunió con Kain en un callejón oscuro.
Armor: Bueno, bueno. Por lo visto eliminaste un objetivo importante. Aquí tienes el dinero.
Le ofrecía dinero el unicornio a la cebra, pero Kain con expresión de no estar interesado, le contestó.
Kain: Quédate con el dinero. Ya no me interesa.
Armor: ¿Cómo dices?
Preguntó confundido el unicornio ante la respuesta de la cebra y esta última le miró a los ojos y le dijo.
Kain: Te ayudaré con la tarea a cambio de una sola cosa.
Armor: No dejaré que mates a Cadence... todavía.
Respondió negativamente el unicornio ante lo que iba a pedirle la cebra. Kain negando con la cabeza, respondió.
Kain: Ya no me interesa tu esposa. Lo único que te pido eso...Que me dejes matar a Light Sun cuando tenga la oportunidad...
Dijo finalmente la cebra donde sus ojos reflejaban un intenso odio. Odio hacia cierto alicornio en concreto.
Continuara.
TJ: ¡Hola a todos! Bienvenidos de nuevo ¿Qué opinan nuestros críticos del capítulo de hoy?
Look Lucky: Me pareció genial que Light Sun entrenara a las chicas para que dominasen el maná al estilo destiniano. Sin duda muy interesante ese punto. Y luego lo de las cebras asesinas, fue un punto también interesante. Lo de Shining Armor me ha mosqueado bastante y me pregunto ¿Qué pasa realmente con él?
Castafiore: El autor solo se centró en buscar elementos sacados de otras historias para llenar el capítulo. Nada original. También intentó meter drama en el hecho de que muriese cierto personaje revelante, aunque esto último podría haberlo hecho un poco mejor. También intentó meter misterio aunque tampoco fue cosa del otro mundo.
TJ: ¿Qué pasará con Kain? ¿Buscará venganza contra Light Sun por presuntamente matar a su padre? ¿Shining Armor está escondido algo? Todo se revelará en su momento.
