En Tierras de Zebrica
En el castillo de Eclipse, el malvado alicornio estaba reunido con sus seguidores y sus lobos. Estos últimos sentados en sus respectivas sillas de la mesa redonda.
Lunatic: ¿Se puede saber a qué estamos esperando? Llevamos horas aquí.
Blackaxe: Sí. Ya me estoy cansando de esperar.
Se quejaban molestos el dragón y el minotauro.
Happy: Esto es súperaburrido. Ya he hecho por lo menos este solitario unas cincuenta veces.
Se quejaba también la potra con una baraja española haciendo un solitario.
Darkdeath: Al menos díganos por qué estamos aquí y no armando una buena matanza por ahí.
Le comentaba el semental al alicornio igual de aburrido. Eclipse sin mostrarse alterado lo más mínimo, respondió.
Eclipse: Paciencia. Todo será revelado en su momento.
Pese a sus palabras, Black Sun bastante molesto, respondió.
Black Sun: Maldita sea. Yo debería estar matando a la elemento de la lealtad en vez de quedarme aquí sin hacer nada. Si paso aquí unos cinco minutos más, me largo por ahí.
En ese momento, alguien llamó a la puerta.
Eclipse: Adelante.
La puerta se abrió y por ella entró la misma figura encapuchada de la otra vez. Éste se acercó a Eclipse y le entregó un rollo de pergamino donde el semental lo tomó. Eclipse leyó el contenido del pergamino y ahí emulando una sonrisa perversa, comentó.
Eclipse: Perfecto. La espera ha terminado.
Darkdeath: ¿A qué se refiere, amo?
Eclipse miró a sus esbirros con una sonrisa perversa y ahí respondió.
Eclipse: Como esperaba, el alicornio Light Sun ha ido a buscar la sexta espada que falta.
Aquello sorprendió a los portadores de las espadas.
Black Sun: Ese maldito alicornio.
Blackaxe: Así que va a por la espada.
Darkdeath: Yo quiero enfrentarme a él ya. Soy el único que todavía no ha luchado contra él y quiero arrancarle el corazón.
Eclipse: Puede que tengas la oportunidad de hacerlo, pero antes de que ese alicornio encuentre la espada.
Lunatic: ¿Por qué quiere que ese alicornio encuentre la espada? ¿No sería mejor que la encontráramos nosotros antes que él?
Mortal Time: No encuentro la lógica a eso.
Bio-K: No me seduce lo de que ese alicornio encuentre la espada donde está nuestra hermana en ella.
Comentaban éstos que no entendía el plan de Eclipse. El malvado alicornio echó una gran carcajada y ahí les explicó a todos el por qué.
Eclipse: Es simple. Aunque encontré las cinco espadas, ese maldito del Herrero se las ingenió para esconder bien la última espada pese a que sé que está en Zebrica, pero no su localización exacta. Al extender el rumor de que tenía casi localizado la espada, alertaría a los de Equestria y claro, el Herrero tendría que decirles a éstos donde encontrar la espada.
Gullaw: En otras palabras, está utilizando al alicornio ese para que nos encuentre la espada por nosotros.
Respondía el lobo al entender el plan de Eclipse.
Eclipse: ¡Exacto! Él buscará la espada por nosotros y cuando la encuentre, vosotros se la quitareis, después de matarlo, claro está. Ja, ja, ja.
Decía esto el malvado alicornio con una sonrisa verdaderamente perversa donde rápidamente se la contagió al resto de sus seguidores donde también empezaron a reírse malvadamente (excepto Happy Sadic que lo hacía de forma infantil). En ese momento la potra dejó de reírse y exclamó.
Happy: ¡Espera! ¿De qué nos estamos riendo?
Mientras tanto, el barco que transportaba a Light Sun, Reachell y Zecora, estaban llegando ya a las costas de Zebrica.
"Insertar cualquier música relacionada con la sabana"
Fue un largo viaje en mar de casi dos semanas, pero finalmente estaban llegando a dicho continente. El barco se introdujo por un rió que llevaba al interior de la costa.
Desde el barco, el grupo podía observar como un grupo de antílopes estaba corriendo por la tierra. Unos cocodrilos salvajes sumergidos en el agua de un lago mientras esperaban a alguna incauta presa. Una manada de leonas junto con el gran león estaban tomando el sol mientras algunas devoraban un animal muerto y el gran león soltó un fuerte rugido. Unos buitres carroñeros estaban devorando los restos de un animal muerto. Un gran hipopótamo asomándose en el agua, estaba bostezando con su gran boca abierta.
El barco atracó en un puerto donde Light Sun, Reachell y Zecora finalmente bajaron.
Light Sun: Ya estamos en Zebrica.
Decía Light Sun observando alrededor de donde estaban. Zecora mirando su ancestral tierra natal con melancolía, comentó.
Zecora: Mi tierra natal. Cuantos años sin venir aquí.
Reachell: Menos mal que llegamos. Tantos días subidos en el barco donde no paraba de mecerse...Ay...
Comentaba la fénix subida en la grupa de Light Sun, donde la ave parecía como mareada. Light Sun con una ligera sonrisa burlona, bromeó con ella.
Light Sun: ¿Qué pasa, Reachell? No me digas que aun te mareas en los barcos.
Reachell: Ya sabes que no me gustan los viajes en barco...Sobre todo los que están mucho tiempo por mar. Y pensar que en nuestro mundo, con nuestras naves habríamos llegado aquí en apenas unos minutos o menos. Ay...Como hecho de menos nuestro mundo...
Comentaba de forma dramática la fénix donde sin duda echaba enormemente de menos su mundo. Luego mirando al alicornio, le decía a éste con actitud seria.
Reachell: Light Sun, prométeme que arreglaras pronto el portal para que podamos volver a nuestro mundo cuanto antes.
Ante el comentario, el alicornio dejó de sonreír y con actitud seria y mirando a otro lado, la contestó.
Light Sun: Puede que lleve tiempo. Ese portal le faltan piezas difíciles de conseguir.
Reachell: Ay, madre...En tal caso, quizás deberíamos buscarnos una casa si vamos a pasar una buena temporada por aquí.
Se quejaba la fénix al presentir que volver a su mundo iba a tardar más de lo que desearía esta. Ignorando las quejas de la fénix, el alicornio la preguntó a Zecora.
Light Sun: Bueno, Zecora ¿A dónde vamos ahora?
Zecora: Muchos años pasar desde la última vez que estuve aquí. Algunas cosas han cambiado, pero guiar estoy segura poder.
Explicaba Zecora caminando un poco para mirar alrededor hasta centrar su atención en un camino afuera del puerto y ahí dijo.
Zecora: Seguiremos este camino donde a un poblado nos llevará y ahí podremos descansar para nuestro camino continuar.
Reachell: Lo que sea con tal de dormir en una buena cama. Pasar tantos días en el barco ha sido sin duda un suplicio. Sería capaz de dormir en una cama hecha de hojas si es preciso.
Comentaba la fénix mientras estiraba levemente las alas. Light Sun mirando la mochila que llevaba consigo, comentó.
Light Sun: Espero que tengamos todo lo necesario para este viaje. Ya que no va a ser un viaje de placer precisamente.
Zecora: Preocupación no debes temer. En los grandes campos de Zebrica, todo lo necesario para sobrevivir ésta al alcance de tu casco si sabes buscar.
Reachell: Siempre y cuando no seas tú la cena.
Decía la fénix mientras observaba a lo lejos una manada de leonas que estaban tomando el sol e incluso parecía que había algunas que miraban al grupo.
Light Sun: No perdamos más el tiempo ¡En marcha!
El grupo se puso a caminar por el camino señalado por Zecora mientras Reachell no apartaba la mirada de los leonas por si estos los seguían. Por fortuna las leonas se quedaron donde estaban.
Durante el camino, el grupo observaba la vida salvaje que había en ella. Animales salvajes como algunas jirafas paseando tranquilamente, una manada de bisontes que iban trotando a lo lejos, dejando una gran nube de polvo a su paso. También se cruzaban con algunas cebras viajeras.
Tras una larga caminata, llegaron al poblado indicado por Zecora.
Zecora: A nuestro destino nosotros hemos llegado. Y me alegra ver que no ha cambiado mucho este poblado desde la última vez que estuve aquí.
Comentaba con cierta alegría la cebra mientras el grupo observaba como era el poblado, construido principalmente por chozas.
Reachell: Será una broma ¿En serio vamos a pasar la noche aquí?
Preguntaba incrédula la fénix ante la idea de pasar la noche en una chozas indígenas. Light Sun con total tranquilidad, la contestó a su compañera.
Light Sun: Por mí no hay problemas. Además, no se ve tan mal el lugar.
Reachell: No me fastidies.
Respondió de mala gana la fénix. Zecora tomando la palabra, les decía a ambos.
Zecora: Conozco el lugar perfecto para pasar la noche. Seguidme.
Se puso a caminar la cebra, siendo seguida por Light Sun y Reachell.
Mientras caminaban, Light Sun y Reachell veían a las cebras del lugar haciendo varias tareas como limpiar, lavar la ropa. Algunas hacían dibujos tribales en sus cuerpos o en unos escudos tribales. Unos potrillos jugaban con unos enormes escarabajos donde los alimentaban con unas lechugas. Pese a estar bastante lejos de la civilización, el poblado en parte lucía bonito.
Zecora: A nuestro destino ya hemos llegado.
Anunciaba la cebra donde llegaron a una choza no mucho más grande que la casa de Fluttershy. Encima de la entrada ponía posada. Light Sun y Reachell miraban no muy conformes la choza.
Light Sun: Vaya...Es bastante...acogedora.
Reachell: Más bien pequeña. Dudo mucho que podamos caber ahí.
Zecora: Vamos adentro a reservar habitación.
Decía la cebra donde se iba metiendo dentro y ahí Light Sun y Reachell entraron dentro. Ahí dentro se llevaron una gran sorpresa el alicornio y la fénix.
Pese a que por fuera la choza parecía bastante pequeña, por dentro era otra cosa. Dentro había una recepción bastante grande con columnas de madera. Escudos y máscaras tribales colgadas en las paredes con lanzas entrecruzadas detrás de ellas. Incluso había pinturas relacionadas con Zebrica como sus campos y animales o habitantes. Una elegante escalera de madera que llevaba a un segundo piso. Un poste de señales que ponía varias estancias como el comedor, el baño, piscina, sauna, SPA, gimnasio y otros lugares de interés.
Light Sun: Vaya. No está mal este lugar.
Comentaba con una leve sonrisa el alicornio al contemplar el lugar, siendo mejor de lo esperado. Reachell no pudo evitar estar de acuerdo con él y decir.
Reachell: Hay que ver lo que engaña esta posada vista desde fuera.
Zecora estaba en recepción donde la atendía el conserje, reservando ésta unas habitaciones. Una vez obtenida las llaves, se acercó a sus compañeros y les decía a éstos.
Zecora: Habitaciones ya tenemos. La noche aquí pasaremos para mañana reanudar nuestro viaje.
Más tarde, Light Sun y Reachell estaban en su habitación de la posada. Una habitación todo tribal relacionado con las cebras.
Reachell: ¡Síiii..! Por fin una cama en condiciones.
Decía toda feliz la fénix volando hacia una cama, cuyas sábanas parecían como si fuesen hojas. Cuando la fénix pasó por encima, adoptó su forma de alicornio y cayó completamente en ella para recostarse y ponerse cómoda.
Light Sun: Solo será por una noche, Reachell. Así que aprovecha para ponerte cómoda antes de que partamos mañana. Mientras tanto, yo examinaré el mapa para encontrar la ruta más corta para seguir.
Reachell: Eso no lo tienes que repetir dos veces.
Respondía sonriente la yegua mientras se ponía toda esta cómoda en la cama mientras Light Sun se acercó a un escritorio, donde se sentó enfrente del mueble donde apoyó el mapa en él y se puso a mirarlo. Reachell notando que Light Sun estaba estudiando el mapa, le comentó a éste.
Reachell: ¿No tuviste tiempo de revisar el mapa cuando estuvimos en el barco?
Light Sun: Sí. Muchas veces. Solo trató de asegurarme de que seguimos la ruta más corta para encontrar la sexta espada. Tenemos que llegar a ella antes de que lo hagan los matones de Eclipse.
Explicaba el alicornio sin apartar la mirada del mapa. Reachell ahora mirando el techo y con actitud seria, comentó.
Reachell: ¿En serio esa sexta espada puede ser tan poderosa como dicen? Lo digo porque, aun me acuerdo como se ponía ese amargado de Dark Slayer cuando hablaba de ella. Parecía hasta asustado por ello.
Comentaba la fénix, recordando ésta las palabras de Dark Slayer cuando habló de la sexta espada. Light Sun asintiendo, contestó.
Light Sun: Es probable. Si es como dice Slayer, el espíritu que habita en esa espada, es el más poderoso de las seis espadas. Razón de más para impedir a toda costa que Eclipse se haga con el arma.
Reachell: Esperemos, porque combatir con esos cinco ya es difícil, no quiero pensar como serán si están los seis unidos.
Light Sun: Siempre y cuando no encuentren un portador compatible para esa espada.
Reachell: Sobre eso ¿Quién crees que podría usar esa espada si llegara el caso?
Light Sun: No lo sé, pero ahora mismo lo que nos interesa es asegurarnos de encontrar primero la espada y llevarla a un lugar seguro. Lo que no entiendo es, por qué el Herrero no destruyó en primer lugar esas espadas si eran tan peligrosas.
Comentaba esto último el alicornio al no comprender del todo las acciones del Herrero al no destruir las espadas cuando tuvo la oportunidad. Reachell rotando los ojos, contestó.
Reachell: La verdad, es que ese dragón no parece estar muy bien de la cabeza. Sinceramente, no entiendo como es posible que un tipo como él haya podido crear los Elementos de la Armonía en este mundo.
Comentaba la yegua donde seguía sin creer que alguien tan chiflado y mal de la cabeza como el Herrero, crease los elementos. Light Sun alzando de hombros, respondió.
Light Sun: Cada mundo tiene su propia forma de ser. Los Elementos de la Armonía muchas veces son creadas de una forma u otra según el mundo en que estén. Algunos de forma bastante extrañas.
Reachell: Aunque ninguno como en este mundo je, je, je.
Comentaba la yegua donde empezó a reírse y su compañero también. Luego poniéndose seria, la yegua le comentó a su compañero.
Reachell: Oye, Light Sun ¿Tú crees que lograremos volver a nuestro mundo algún día?
Comentaba algo preocupada ésta por el hecho de estar atrapados en otro mundo y sin medios para volver a su mundo de origen. Light Sun trató de animarla.
Light Sun: O nos encuentran con el dispositivo localizador o también si logro reparar el portal. De cualquier manera, encontraremos la forma de volver.
Reachell: No sé yo. El dispositivo no ha dado señal alguna de que nos hayan encontrado y el portal, está hecho una chatarra y difícilmente lograremos repararla.
Comentaba no tan optimista la yegua.
Light Sun: La esperanza es lo último que se pierde, Reachell. Hay que tener fe. Es lo único que queda en estos tiempos.
Reachell: Supongo que tienes razón. Ya que no tenemos más que perder aquí.
Pasaron las horas y ya se hizo de noche en el poblado cebra. Todo estaba tranquilo sin nada que lo alterase, salvo dos misteriosas sombras que se movían sigilosamente hasta la choza donde hospedaban Light Sun y Zecora.
La cebra que se ocupaba de recepción estaba tranquilamente mirando su libro de registros, hasta que escuchó la campanilla de que alguien estaba entrando. La cebra sin mirar quién era, simplemente dijo.
Recepcionista: ¡Bienvenidos! ¿Desean al...?
No pudo terminar la frase porque en el momento que alzó la vista, vio que eran un unicornio y una cebra macho con armaduras de Eclipse y mirando de forma amenazante al recepcionista.
Unicornio: Pues sí ¿Se hospeda aquí un alicornio?
Preguntaba el unicornio donde se acercaba de forma amenazante al recepcionista donde este último con miedo, respondió.
Recepcionista: Ehhh...Sí...En una de nuestras habitaciones, se hospeda un alicornio.
Cebra: ¿En que habitación está? ¡Habla!
Exigía la cebra de Eclipse colocando un cuchillo bajo el cuello del asustado recepcionista donde este último temblando, trató de responder.
Recepcionista: Está...Está en la habitación 112...Por favor, no me hagan nada. Solo soy un simple recepcionista que trabaja humildemente en esta pequeña choza albergue.
Hablaba con total miedo el recepcionista aun con el cuchillo bajo su cuello. El unicornio y la cebra miraron estuvieron mirándolo por un rato hasta que finalmente la cebra apartó el cuchillo de debajo del cuello del recepcionista.
Unicornio: Más te vale que no nos hayas mentido o sufrirás las consecuencias.
Amenazaba el unicornio mientras este y su compañero subían las escaleras, dejando a un asustado recepcionista por la amenaza dada.
El unicornio y la cebra caminaban por el pasillo, buscando la puerta que llevaba a la habitación donde se hospedaba el alicornio.
Cebra: Nuestros espías nos aseguraron de que el alicornio que está ayudando a Equestria, está hospedando aquí.
Comentaba la cebra mientras miraba las puertas. Su compañero estando de acuerdo con él, le iba diciendo.
Unicornio: Sí. Si logramos acabar con él, seguro que nuestro amo Eclipse nos recompensará con creces. Incluso nos podría nombrar generales. Ja, ja, ja.
Ambos se rieron malvadamente por el comentario hecho por el unicornio. Luego de buscar por un rato, encontraron finalmente la habitación 112.
Unicornio: Es ésta.
Cebra: Bien. Este es el plan. Atacaremos sin darle tiempo a reaccionar. Yo abro la puerta y tú lanzas una potente llamarada que incinere toda la habitación, con él dentro, claro.
Explicaba la cebra con una sonrisa perversa y su compañero sonrió igual que él ante la perversa idea.
Ambos tomaron posiciones, la cebra tomaba el pomo de la puerta mientras el unicornio se preparaba para lanzar un potente hechizo de fuego.
Cebra: ¡Ahora!
Avisó la cebra donde abrió de golpe la puerta y el unicornio lanzó una potente llamarada al interior de la habitación, incendiando todo lo que había en ella.
Desde fuera, la cebra y el unicornio se quedaron un rato observando la habitación en llamas. Así hasta que finalmente dichas llamas se apagaron, quedando la mayor parte reducida a cenizas.
Unicornio: Ahora sí que será un alicornio muerto. Nada sobreviviría a unas llamas así, ni siquiera un alicornio.
Cebra: Eclipse nos recompensará por haberlo eliminado.
Comentaban ambos con sonrisas perversas dando por sentado que habían eliminado al alicornio. Así hasta que escucharon una voz justo detrás de ellos.
Light Sun: ¿Eliminar a quién?
El unicornio y la cebra se sobresaltaron al escuchar la voz justo detrás de ellos y rápidamente se giraron. Para su sorpresa, vieron al alicornio con su fénix en el pasillo completamente sano y salvo.
Unicornio: ¿No estaba dentro de la habitación?
Preguntó sobresaltado el unicornio al ver que su plan había fallado.
Reachell: No. Estábamos dando un paseo nocturno y vosotros habéis arruinado una habitación bastante bonita.
Respondía molesta la fénix por lo que habían hecho la cebra y el unicornio a la habitación. Estos últimos se pusieron en guardia mientras sacaban unas espadas.
Cebra: ¡No importa! ¡Acabemos con él!
Unicornio: ¡Lo vamos a matar!
Ambos cargaron contra el alicornio. Reachell alzó el vuelo para apartarse mientras Light Sun esperaba tranquilamente a sus atacantes. La cebra intentó atravesarlo con su espada, pero Light Sun se apartó y le tomó el casco armado donde comenzó a retorcérselo, haciendo quejarse de dolor a la cebra. Rápidamente movió el brazo armado de la cebra para bloquear el ataque del unicornio con su espada y luego lanzó a la cebra donde chocó contra el unicornio, haciendo que ambos cayeran al suelo.
Reachell: Desde luego. Hay que tener narices para intentar matarnos, precisamente a nosotros.
Comentaba con burla la fénix que estaba tranquilamente apoyada sobre una lámpara de pared. El unicornio y la cebra se levantaron donde miraron furiosos al alicornio por humillarlos de aquella manera.
Unicornio: ¡Vas a morir, maldito!
Gritaba furioso el unicornio para acto seguido lanzar una llamarada aun mayor que la anterior contra Light Sun donde el alicornio.
El unicornio y la cebra se rieron perversamente al dar a su objetivo por muerto, hasta que se llevaron una desagradable sorpresa cuando las llamas se disiparon, revelando que Light Sun se había protegido con una barrera mágica. El alicornio mirando con indiferencia a los asesinos, les dijo a éstos.
Light Sun: ¿Esto es lo mejor que tenéis?
El unicornio y la cebra estaban conmocionados ante lo que acababan de presenciar, pero no tuvieron tiempo de asimilarlo cuando el alicornio al instante se teletransportó justo por detrás de ellos y los golpeó de modo que los tumbó de nuevo contra el suelo, quedando los dos inconscientes.
Zecora: ¿Qué ocurre aquí? ¿Por qué tanto ruido que perturba mi sueño?
Iba preguntando Zecora asomándose desde la puerta de su habitación.
Reachell: Pues, que unos asesinos de Eclipse vinieron, intentaron matarnos, lo volvieron a intentar, Light Sun les dio una zurra y ya está. Lo normal, vamos.
Contestaba bromeando la fénix sin poder evitar reírse un poco al final. Mientras tanto, Light Sun estaba atacando con cuerdas al unicornio y a la cebra como poniendo un sello al primero para que no pudiera usar su magia, comentó.
Light Sun: Seguramente los habrán enviado para matarlos. Ya los interrogaremos mañana.
Zecora: Pero tu cuarto está completamente destruido.
Light Sun: Qué se va a hacer. Supongo que habrá que conformarse con eso.
Contestaba Light Sun con actitud conformista. Reachell que no estaba de acuerdo, respondió.
Reachell: Ni loca pienso dormir allí dentro con todo quemado y oliendo a hollín.
Zecora: No hay problema que durmáis los dos en mi cuarto.
Se ofrecía Zecora a que Light Sun y Reachell durmieran en su cuarto.
Light Sun: No quisiéramos abusar.
Reachell: ¡Sí, sí abusamos! Lo que sea con tal de no dormir en ese cuchitril quemado.
Zecora: Muy bien. Sed bienvenidos a mi habitación.
Al final Light Sun no le quedó más remedio que aceptar la proposición de la cebra a causa de su impulsiva compañera. Alicornio y fénix entraron en el cuarto donde por supuesto Reachell fue la primera en echarse a la cama junto con Zecora.
Reachell: Esto sí que es estar cómoda.
Comentaba la fénix donde se ponía lo más cómoda posible. Zecora estaba bajo las sábanas hasta que notó que Light Sun estaba echado en el suelo de la habitación.
Zecora: ¿No te metes tú en la cama?
Preguntaba la cebra al alicornio donde este estaba recostado dando la espalda a Zecora y ahí la contestó a esta.
Light Sun: No hay sitio para los tres, así que dormid vosotras en la cama. Yo dormiré en el suelo. No te preocupes, no es la primera vez que duermo en suelo duro.
Reachell: Puedes creerle. En ocasiones tuvimos que dormir en los sitios más inverosímiles como en tierra, campo de hierba. Incluso en un suelo cercano a un volcán o en plena nieve invernal.
Comentaba la fénix afirmando las palabras de su compañero. Zecora viendo que el alicornio había tomado la decisión, se la respetó y arropándose ésta bajo las sábanas, dijo.
Zecora: Como queráis. Que durmáis bien todos. Buenas noches.
Light Sun y Reachell: Buenas noches.
Finalmente se echaron todos a dormir.
A la mañana siguiente, cerca de la posada. Light Sun junto con Zecora y Reachell, estaban interrogando a la cebra y al unicornio que intentaron matarlos anoche.
Light Sun: Muy bien. Podemos hacer esto por las buenas o por las malas. Decidme todo lo que sabéis sobre la búsqueda de Eclipse
Les interrogaba el alicornio con actitud seria a ambos asesinos donde estos con actitud desafiante, le respondieron.
Ambos: ¡No pensamos decir nada!
Light Sun arrugó la frente molesto mientras Reachell con una sonrisa maliciosa, dijo.
Reachell: Respuesta incorrecta. Je, je, je.
Decía con burla la fénix mientras Light Sun juntando sus cascos delanteros y hacerlos crujir, comentó.
Light Sun: Con que no ¿Eh?
Más tarde...
Ambos: ¡Lo contaremos todo!
Volvieron a gritar los dos asesinos esta vez con actitud de miedo en sus cuerpos. Los dos estaban atados a una cuerda que los colgaba de una larga rama de un árbol y debajo de ellos, había un lago con feroces cocodrilos hambrientos.
Light Sun: Más os vale que me contéis todo lo que sepáis o si no...
Decía esto el alicornio a modo de amenaza, acercándose éste su espada a la cuerda clavada en el suelo y amenazando con cortarla, dejando así caer a los dos asesinos hacia donde estaban los cocodrilos.
Zecora que estaba con Light Sun, miraba un tanto desconcertada la escena mientras Reachell que estaba sobre la grupa de la cebra, se reía de forma maliciosa. Los dos asesinos empezaron a hablar.
Zebra: ¡No sabemos nada! ¡Lo juro!
Unicornio: ¡En serio! ¡No tenemos idea de nada!
Light Sun: Más os vale que no me mintáis o...
Amenazaba el alicornio empezando este a cortar levemente la cuerda. Los dos asesinos temblaron de miedo mientras los cocodrilos abrían sus fauces y esperando pacientes a que alguno cayera sobre ellos.
Zebra: ¡No sabemos nada! ¡Salvo que nuestro amo Eclipse está cerca de llegar a localizar la espada!
Unicornio: ¡Incluso que podría ya llegar a ella!
Respondieron ambos asesinos donde estaban cada vez más asustados.
Light Sun: Mmmm...No es bueno que Eclipse esté cerca de hacerse con la espada. Habrá que llegar hasta ella antes que ellos.
Light Sun tomó con su magia a ambos asesinos y los bajó de allí para dejarlos en la orilla. Luego los desató a ambos y ahí mirando a estos con una expresión amenazante, les dijo.
Light Sun: Si apreciáis vuestras vidas, más os vale que dejéis el ejercito de Eclipse.
Unicornio: No podemos hacer eso.
Cebra: Si desertamos, nos matarán.
Aquella respuesta hizo que Light Sun se enfadara y ahí les gritó a ambos.
Light Sun: ¿Serán desgraciados? ¡Yo os mataré antes y creedme, lo disfrutaré mucho más! ¡Así que largo antes de que cambie de idea y os eche a los cocodrilos!
Gritaba completamente furioso el alicornio, haciendo que la cebra y el unicornio completamente asustados, saliesen huyendo lo más lejos posible del lugar.
Zecora: Tienes unos métodos bastante peculiares de interrogación.
Le comentaba la cebra al alicornio donde ahí este último la respondió.
Light Sun: Cada uno sus métodos. Pero ahora lo que me preocupa es lo cerca que está Eclipse de llegar a la espada. Tenemos que llegar antes que él como sea.
Comentaba Light Sun donde sacaba el mapa y ahí comentó.
Light Sun: Revisando el mapa, encontré lo que parece ser un atajo. Un lugar llamado el Bosque Maldito.
Nada más decir eso, la expresión de Zecora pasó a una de sorpresa mezclada con preocupación.
Reachell: En fin. Si no queda más remedio. Supongo que tendremos que pasar por dicho bosque.
Comentaba la fénix estando esta de acuerdo con su compañero. Zecora con expresión alarmada, trató de decirles a ambos.
Zecora: ¡No! No podemos ir a ese sitio.
Dijo de repente la cebra, llamando la atención del alicornio y la fénix donde la empezaron a mirar con cierta sorpresa.
Reachell: ¿Y por qué no?
Zecora: Ese...Ese sitio es muy peligroso. Habitan toca clase de bestias salvajes y monstruos peligrosos. No podemos ir allí.
Trataba de explicar la cebra aunque parecía más como preocupada y en parte con miedo. Light Sun y Reachell tranquilamente la respondieron.
Light Sun: No te preocupes, Zecora. Lo que sea lo que haya allí, no será problema.
Reachell: Sí. Nosotros los monstruos nos lo comemos con patatas.
Zecora: Pero...Pero...
Light Sun: Tenemos que arriesgarnos por ahí, porque si Eclipse se hace con la sexta espada, nuestros problemas se agravarán enormemente.
Trataba de explicarla el alicornio a la cebra. Reachell con una sonrisa de confianza, la iba diciendo también a Zecora para animarla.
Reachell: No te preocupes, Zecora. No dejaremos que nadie te haga daño. Tú pégate a nosotros y disfrutarás del espectáculo que daremos al machacar a todos esos monstruos.
Light Sun: Reachell tiene razón. No tienes nada del que preocuparte si te quedas con nosotros.
Zecora no estaba demasiado segura si ir o no, pero tras pensarlo un poco, se resigno y finalmente accedió.
Zecora: Está bien. Iremos a ese bosque.
Light Sun: Bien entonces. Vamos para allá.
El grupo se puso a caminar siendo Zecora la que menos ganas tenía de ir.
Reachell: Anímate un poco, Zecora. Como te hemos dicho antes, nosotros te protegeremos de los monstruos y animales peligrosos que hay en el lugar.
Trataba la fénix de animar a Zecora. Pese a sus palabras, la cebra no parecía animarse en absoluto y ahí en voz baja, dijo.
Zecora: No son los animales y los monstruos lo que me preocupan, sino los que habitan en él.
Aquello fue captado por los oídos de Light Sun donde le llamó la atención lo que había dicho Zecora, sintiendo que la cebra temía a algo que era incluso peor que los animales y los monstruos.
El grupo seguía su camino. Tuvieron que atravesar algunos yermos e incluso luchar contra unas hienas que intentaron cazarles y al final salieron estas huyendo con la cola entre las piernas por la paliza que tanto el alicornio y la fénix les dieron. Por una selva, una serpiente muy larga intentó cazar al grupo, resultado: El alicornio hizo un nudo con ella y la usó para que Zecora se columpiara por ella, siendo ésta seguida por Light Sun y Reachell que seguían volando.
Cruzaron mediante canoa un río infestado de cocodrilos que intentaron cazar al grupo. Light Sun los mantenía a raya con su magia e incluso le daba algún fuerte porrazo a cualquiera que se acerase demasiado a ellos, quedando más de uno volteado en el agua con espirales en los ojos y luciendo un hermoso chichón en la cabeza.
Tuvieron que cruzar peligrosas paredes rocosas de una montaña que estaban a una altura considerable. Para Light Sun y Reachell no era problema ya que podían volar, cosa que no se podía decir lo mismo de Zecora donde a diferencia de éstos, ella no podía volar. Lo curioso es que Zecora se movía con mucha agilidad por la montaña, pudiendo realizar saltos muy precisos y perfectamente calculados donde la cebra no perdía en absoluto el equilibrio.
Aquello último fue captado por Light Sun y Reachell al ver lo ágil que era Zecora.
Reachell: Hay que reconocer que está ágil la chica.
Light Sun: Sí. La de nuestro mundo no tiene tanta habilidad, que se sepa.
Zecora llegó de un salto hasta la posición de éstos y ahí decir.
Zecora: Sigamos si a nuestro destino queremos llegar.
El grupo siguió con su ruta hasta llegaron a su destino. El Bosque Maldito.
Era una zona con árboles mucho más altos que algunos normales donde la mayoría parecían milenarios. Sus hojas eran tan frondosas que la luz del sol apenas lograba pasar por ellas. En el interior del bosque era bastante oscuro donde apenas se podía ver nada.
Light Sun: Ese es el bosque.
Reachell: La verdad, no parece tan peligroso como lo pintan.
Nada más decir eso último la fénix, se escucharon varios sonidos como de rugidos bastante atemorizantes, capaces de helar la sangre al oírlos.
Light Sun: Vamos. No tenemos tiempo que perder. Adelante.
Dijo con decisión el alicornio y con igual forma decidida, se fue caminando al interior del bosque en compañía de Reachell. Así hasta que notaron que Zecora no les seguía y se pararon por un momento.
Light Sun: ¿Zecora?
Ahí notaron que Zecora estaba parada en el sitio, mirando ésta el bosque como si miedo tuviera.
Light Sun: Zecora ¿Estás bien?
Reachell: ¿Te pasa algo, compañera?
Zecora tardó un tanto en responder y cuando lo hizo, lo hacía con cierto miedo.
Zecora: No...No puedo...
Light Sun y Reachell parecían confundidos ante la actitud de Zecora estaba mostrando.
Light Sun: Zecora ¿Qué te pasa?
Zecora: Yo...No puedo entrar ahí...
Respondía con miedo la cebra como si no quisiera entrar en el bosque por nada del mundo. Reachell ya perdiendo en parte la paciencia, la llamó la atención a la cebra.
Reachell: ¡Oh, vamos, Zecora! No iras a decirnos que te da miedo el bosque.
Zecora: No precisamente el bosque es lo que me preocupa...Sino los que habitan en él...
Respondió la cebra sin dejar de mostrarse nerviosa a incluso asustada, dejando más confundidos a Light Sun y a Reachell.
Reachell: Vale. Ahora sí que está claro que no me estoy enterando de nada.
Light Sun se acercó a Zecora, la tomó del casco y mirándola a los ojos, la decía a ésta.
Light Sun: Zecora. No sé qué te preocupa, pero te prometo que mientras estés a mi lado, nada malo te pasará. Tienes mi palabra.
Decía esto el alicornio con una sonrisa llena de confianza. Zecora al ver al alicornio tan lleno de confianza, se sintió algo menos preocupada.
Zecora: Está bien. Entraré con vosotros al bosque.
Reachell: Ya era hora. En serio, se me estaba acabando la paciencia.
Decía ya harta y aburrida la fénix por tanta espera. Finalmente los tres entraron por el bosque.
Como era de esperar, el interior del bosque lucía muy oscuro y lúgubre donde no paraban de escuchar misteriosos y perturbadores sonidos como de rugidos de animales salvajes.
Light Sun y Reachell caminaban tranquilos y sin temor alguno, pero aun así en alerta en caso de peligro. Zecora los seguía a unos pasos donde a diferencia de éstos, la cebra lucía preocupada y mirando por todos lados. Zecora parecía preocupada al estar en el bosque, pero no por los peligros del bosque, sino de otra cosa.
Zecora: (A este lugar yo esperar no volver jamás. Al final mi pasado se empeña en seguirme allá donde voy).
Pensaba para sí la cebra como si miedo de algo de su pasado fuera a regresar. Light Sun se detuvo de golpe y con actitud seria, dijo.
Light Sun: Nos siguen.
Zecora no dijo nada. Ésta simplemente centró la atención en el alicornio.
Light Sun: Lo noté desde hace bastante rato. Desde que entramos aquí, algo o alguien nos ha estado siguiendo desde que entramos.
Decía Light Sun donde sus sospechas estaban bien afirmadas. Unas misteriosas sombras se desplazaban a alta velocidad en lo alto de los árboles. Zecora aunque no decía nada, también notó la presencia de que efectivamente algo los estaba siguiendo.
Light Sun se disponía a comprobar quiénes los estaban siguiendo hasta que escucharon un rugido justo detrás de ellos.
El grupo se giró y vieron a nada menos que a tigre, solo que era por lo menos tres veces más grande que uno normal.
Reachell: Vaya pedazo tigre.
Light Sun: Sí. Hay que reconocer que es grande de verdad.
Comentaban ambos donde lucían muy tranquilos pese a que el tigre gruñía y los miraba de forma acechante mientras se acercaba. Zecora se puso a una distancia prudencial.
El tigre soltó un gran rugido y saltó hacia Light Sun y Reachell.
Light Sun: ¡Reachell! ¡Bankai!
Reachell: ¡Allá vamos!
Light Sun adoptó su armadura Bankai y con un veloz movimiento, esquivó el intento de ataque del tigre. El tigre rápidamente cargó contra Light Sun e intentó darle con sus zarpas, pero el alicornio lograba esquivar los ataques con suma facilidad.
El tigre intentó darle una dentellada a Light Sun donde el alicornio con sus cascos atrapó la boca del tigre, impidiendo al animal que pudiese cerrar la boca. Aplicando un gran nivel de fuerza, el alicornio levantó al tigre hasta tenerlo por encima de su cabeza.
Zecora miraba impresionada la enorme fuerza que mostraba el alicornio pese al tamaño del tigre donde lo estaba levantando como si una pluma se tratase. Light Sun finalmente lanzó al tigre donde se estrelló contra un árbol y luego caer al suelo.
Light Sun: ¿Tienes suficiente, minino? ¿O quieres que te siga zurrando un poco más?
Preguntaba el alicornio con cierta actitud burlona. El tigre tras ponerse de pie, miró furioso al alicornio y fue corriendo hacia él para saltar y tratar de aplastarlo con su cuerpo.
Light Sun simplemente se apartó para evitar que el tigre lo aplastara y pasara de largo, pero el tigre ahora centró su atención en Zecora que estaba en un árbol. Light Sun se dio cuenta tarde de lo que se proponía el tigre.
Light Sun: ¡Zecora! ¡Corre!
Gritaba Light Sun a Zecora donde se fue volando para ayudarla. Zecora pese a sus nervios iniciales, se puso seria y saltó hacia atrás a gran altura donde se apoyó en el árbol. Desde él tomó impulso y saltó a gran velocidad hacia el tigre donde le dio una fuerte patada en mitad del rostro, logrando derribar al tigre contra el suelo.
Light Sun: Whoa...
Dijo Light Sun donde no pudo evitar sorprenderse de lo bien que se había defendido la cebra del ataque del tigre. Zecora al notar la atención del alicornio, emuló una sonrisa algo nerviosa y respondió.
Zecora: Bueno...Si mi muerte tenía que evitar, un buen noqueo tenía que dar al tigre.
El tigre recobró el sentido y se levantó para luego centrar su atención de nuevo en Zecora.
Light Sun: ¡Cuidado, Zecora!
Light Sun voló veloz hacia el tigre que trataba de atacar a Zecora.
Light Sun: ¡Puño Pétreo!
El alicornio formó en su brazo derecho un enorme brazo de piedra con puño donde golpeó con fuerza al tigre, donde lo mandó a volar bastante lejos de allí hasta perderse de vista. Ya todo más tranquilo, Light Sun miró a Zecora para comprobar que estuviera bien y ahí la preguntó a esta.
Light Sun: ¿Estás bien, Zecora?
Zecora: Sí. Gracias por salvarme.
Agradecía la cebra con una sonrisa, agradeciendo al alicornio que la salvara. Light Sun sonrió al ver que estaba la cebra bien mientras deshacía su fusión con Reachell.
Reachell: Bueno ¿Continuamos? Ya creo que hemos perdido bastante tiempo por cortesía del minino.
Light Sun: Reachell tiene razón. Ya hemos perdido bastante el tiempo. Sigamos.
Los tres reanudaron su camino pero en máxima alerta, ya que eran conscientes de que algo los estaba siguiendo desde los árboles.
Horas más tarde, el grupo decidió parar ya que estaba anocheciendo. Éstos hicieron una fogata para calentarse durante la fría noche.
Light Sun: Bien. Hora de dormir.
Reachell: Sí. Ya tengo ganas de echarme una buena siesta hasta mañana.
Zecora: Buenas noches a todos.
Los tres se echaron a dormir en torno al fuego en sacos para dormir.
Pasó por lo menos media hora y las misteriosas figuras que estaban siguiendo al grupo, descendiendo de los árboles hasta llegar cerca de donde estaban durmiendo el grupo.
¿?: Nadie se pasea por nuestro bosque sin sufrir la muerte.
Decía una de las figuras misteriosas donde lanzó un cuchillo que se clavó en uno del grupo. Lo mismo con los otros.
De golpe, el grupo fue cubierto de humo y en su lugar fueron sustituidos por unos troncos. Aquello dejó perplejo a los que trataron de asesinarlos y acto seguido fueron iluminados por una luz cegadora.
Light Sun: Técnica de sustitución. Simple, pero efectiva.
Hablaba Light Sun con su armadura Bankai puesto y con Zecora detrás de él. El alicornio iluminaba su cuerno a modo de foco, mostrando a quienes trataron de matarlos.
Ahí pudieron ver que eran dos cebras machos como Zecora, solo que éstos tenían rayas rojas en vez de negras. Portaban unos trajes de piel que cubrían parcialmente sus cuerpos y como unas prótesis en forma de garras en sus patas delanteras.
Light Sun: Hace tiempo que notamos vuestra presencia y estaba claro que no para muy buenas intenciones. Por eso tomamos precauciones.
Explicaba el alicornio sin apartar la vista de las dos cebras. Zecora que estaba detrás de Light Sun, miraba preocupada la escena.
Zecora: (Lo que tanto temer que pasaría, al final ocurrió).
Pensaba preocupada la cebra para sí, como si hubiera visto algo que desearía no haber visto nunca. Una de las dos cebras miró a Light Sun con actitud enojada y dijo.
Cebra: Este es territorio de la liga de asesinos.
Cebra2: Cualquier ajeno a nuestra sociedad que pase por nuestro territorio, muere.
Decía ahora la segunda cebra donde rápidamente lanzó múltiples cuchillos hacia Light Sun y Zecora. El alicornio a la velocidad del rayo, atrapaba con sus cascos todos los cuchillos.
Las dos cebras miraban impresionadas como el alicornio había atrapado los cuchillos sin problemas mientras Light Sun con una sonrisa burlona, dejó caer los cuchillos al suelo y ahí decirle a éstas.
Light Sun: No buscamos problemas y estamos de paso aquí. Así que ¿Qué tal si os marcháis sin montar jaleo?
Trataba el alicornio de razonar con las dos cebras, cosa que estas últimas no mostraban señal de no querer hacerlo y ahí respondieron.
Cebra: Ni hablar.
Cebra2: No creas que solo vinimos nosotros.
De repente, por los alrededores aparecieron varias cebras más armadas con lanzas, espadas cortas y cuchillos, rodeando a Light Sun y a Zecora.
Zecora: Estamos rodeados (y por desgracia por ellos).
Light Sun: No te preocupes, Zecora. Tú solo no te separes de mí.
Pensaba para sí el alicornio. Si estuviera él solo con Reachell, podría ocuparse de sus atacantes sin problemas, pero no podía descuidar a Zecora y dejarla expuesta al peligro.
Antes de que tuviera tiempo de pensar alguna estrategia, Zecora salió corriendo hacia un grupo de asesinos para sorpresa de Light Sun.
Light Sun: ¡Zecora!
Zecora: ¡Ahhhh...!
Gritaba la cebra cargando contra un grupo de cebras. Estas últimas estaban preparadas para combatir hasta que Zecora saltó y le dio un puñetazo a uno que lo tiró al suelo. Otra cebra intentó atacar a Zecora por la espalda, pero ésta hizo un rápido barrido de piernas que tumbó a su atacante al suelo y ahí la dio una fuerte patada al estómago, ocasionando así mucho dolor.
Una cebra armada con un arco, disparó una flecha contra Zecora. Ahí Zecora rápidamente se giró con una patada salto donde detuvo la flecha y con otra patada, devolvió la flecha donde se clavó en el hombro de su atacante.
Light Sun y Reachell miraban impresionados lo bien que estaba combatiendo Zecora a los asesinos.
Reachell: (Hay que reconocerlo. Sabe defenderse la cebra).
Comentaba la fénix. Light Sun un tanto extrañado, comentó.
Light Sun: Que curioso. La Zecora de nuestro mundo no es guerrera ni combate, al menos eso es lo que yo creo.
Las demás cebras fueron a atacar a Light Sun. El alicornio sin dejar de observar la forma de pelear de Zecora, esquivaba sin mirar los ataques de las cebras y luego las golpeaba para noquearlas.
Una cebra intentó atravesar a Light Sun con una lanza donde el alicornio la esquivó y agarrando de la lanza, se la quitó a la cebra para luego golpearla con la parte trasera de la lanza y luego otro en la cabeza. Luego usó la lanza para golpear a otra cebra que lo iba a atacar por la espalda justo donde más le duele a un macho para terminar con una fuerte patada que la tumbó contra el suelo.
Zecora corrió hacia un árbol y saltó sobre ella para tomarse impulso y saltar de nuevo, para así arrear una fuerte patada a una cebra en el rostro. Otra cebra intentó golpearla con su espada hasta que Zecora atrapó la hoja con sus dos cascos delanteros. Ahí le dio una patada al estómago de su enemigo donde se vio obligado a agacharse por el dolor y Zecora ahí le dio un fuerte cabezazo.
Light Sun era rodeado por varias cebras armadas con espadas donde corrían alrededor suyo. Acto seguido las cebras saltaron al aire y entre todas juntaron sus espadas a modo de trampa aérea donde iban cayendo contra Light Sun con intención de atraparlo y matarlo. El alicornio rápidamente convocó la Soul Calibur donde bloqueó con ella el ataque de las cebras y luego empujó con fuerza, obligando a las cebras a retroceder y Light Sun ahí con veloces tajos de su espada, las mandó a todos contra el suelo.
El combate fue rápido y tanto Light Sun como Zecora, lograron derrotar a las cebras enemigas. En ese momento se escuchó el sonido como de un aplauso y luego una voz.
¿?: ¡Bravo! ¡Bravo! Sin duda, fantástico. ja, ja, ja.
Light Sun y Zecora se giraron hacia el origen de aquella voz y ahí es cuando lo vieron.
Era una cebra macho como las otras, pero de avanzada edad. Con un pelaje bastante negro y rayas rojas. Con una leve barba rodeando a ambos lados de la cara, pero no en la barbilla. Portando un traje elegante color negro con capa verde. Con las mismas prótesis en las patas como los demás asesinos. Con una espada larga colgada del cinturón.
Cebra: Debo admitirlo. No esperaba que hubiese alguien que sí pudiera derrotar a mis guerreros tan fácilmente, aunque uno de vosotros sí podía vencerlos sin problemas ¿Verdad, Zecora?
Dijo esto último la cebra macho con una sonrisa de satisfacción, centrando su mirada en una preocupada Zecora. Light Sun le resultó extraño eso y mirando a Zecora, la preguntó a ésta.
Light Sun: Zecora ¿Conoces a este tipo?
Zecora no respondió. Simplemente suspiro y con expresión triste, respondió.
Zecora: A esta cebra si conocerle, para mi desgracia.
Aquella respuesta dejó bastante confundidos a Light Sun y a Reachell donde no entendían de que conocía a aquella misteriosa cebra.
Continuara.
No olvidéis comentar.
TJ: Una vez más estamos aquí. A ver que opinión tienen nuestros críticos de hoy.
Look Lucky: Una aventura en las tierras de Zebrica. No había pasado algo así desde el fanfic "El Renacer de los Celestes" y Zecora tiene algo de protagonismo. Algo así no pasó en fanfics anteriores. También tenemos la parte en que se describe un poco como son las tierras de Zebrica. Eso tampoco se describió demasiado en fanfics anteriores. Sin duda fue una parte interesante. Lo de las cebras asesinas sin duda me tiene intrigado y me pregunto quiénes serán esas.
Castafiore: Admito que las tierras de Zebrica muestran un punto interesante, aunque en mi opinión no está muy bien aprovechado. Podría haber añadido más cosas relacionadas con las tierras de Zebrica. Lo de añadir a Zecora parece solo una forma de hacer de relleno en esta parte de la historia como el de las misteriosas cebras asesinas de antes.
TJ: ¿Quiénes son las misteriosas cebras asesinas? ¿Qué es lo que tanto preocupa a Zecora desde que llegó a ese bosque? ¿Quién es la misteriosa cebra macho que por lo visto conoce a Zecora? Todo esto en el siguiente capítulo.
