Los personajes se mantendrán en su estado canónico, es decir: nada de abuso físico o sexual hacia Harry, excepto quizá cachetadas/bofetadas por parte de Petunia.
Probablemente el trato de Dudley para con Harry mejorará.
Los Dursley siempre le decían a Harry que era un niño afortunado, que gracias a ellos, tenía techo, ropa y comida.
Como Harry tenía cuatro años y nunca había salido de Privet Drive, y por lo tanto los Dursley eran las únicas personas que conocía, les creía. No podía hacer otra cosa.
Vernon y Petunia Dursley no tenían ninguna regla para Dudley, pero sí un par de reglas para Harry.
"No quejarse", era una y "no hacer preguntas", era la otra, y la más estricta.
Cuando uno es chiquito, vive sucesos que quizá recordará o no. Los más impactantes o significativos son los que por años permanecen.
Harry recibió muchas miradas enojadas, y escuchó y aguantó ruidosos gritos, por lo que intentaba hacerse más chiquito cuando veía a sus tíos.
Cuando tía Petunia le dijo que aprendería a cocinar, Harry no dijo ni una palabra y la siguió a la cocina.
Ella le estaba explicando algunas cosas básicas, pero el chillido de Dudley la interrumpió a la mitad de una frase.
Tía Petunia pareció olvidar su entorno y automáticamente corrió hacia su hijo.
Harry no pudo evitar preguntarse si su propia madre habría sido así de cariñosa y preocupada con él.
