Semanas después del inicio de esta nueva actividad que Dudley y Harry compartían, ambos se llevaban mejor. No excelente, no como primos, pero cuando se encontraban en la cocina, trabajaban juntos para tratar de hacer una comida deliciosa y memorable.
¡Incluso habían mejorado! O al menos aquello era lo que mencionaban Petunia y Vernon con orgullo hacia Dudley y algo de incomodidad hacia Harry.
—¡Le estás poniendo mucha azúcar, Dudley!
—¡Pero le estás poniendo nueces! —Se defendió, sin dejar de agregar cucharadas de azúcar a la mezcla de huevo, avena y nueces.
—¿Y?
—¡La azúcar hará que las galletas queden mejor!
—¡Cambiala a naranja o algo! ¡Te gusta la naranja con el chocolate!
—Bien..., ¡pero no les pongas nueces a todas las galletas! —Como ocurrencia tardía, agregó—: ¡Y ni se te ocurra ponerles pasas!
Dudley bajó de su silla y fue hasta la heladera para abrirla y buscar naranjas listas para exprimir.
Notas finales:
Este sería el último capítulo de este pequeño fic. Tiene final abierto, así que queda a la imaginación lo que suceda.
Espero que les haya entretenido.
Ah, el último disclaimer antes de terminar:
J. K. Rowling es la dueña de todo este mundo ficcional, simplemente tomo a sus personajes y escribo unos What if que no pasarán en los libros.
