Disclaimer: Shingeki No Kyujin no me pertenece, sólo la trama de ésta historia.
Advertencias: SPOILERS del manga, posible Ooc (fuera de personaje), mucho Headcanon (canon sólo dentro de mi cabeza), narración de dudosa calidad, posibles temas clichés, entre otros.
II
Day and night
"Y no es coincidencia, es mi destino. Yo disuelvo mi corazón en tu té..."
Днями-ночами - Mukka
No dejaba de mirarla, por más que ella sólo veía como Gabi, Falco y Pieck se reencontraban con su familia, o como la misma Annie salió corriendo a ver a su padre; Jean sólo podía quedarse mirando a Mikasa. Sabía que ella no encontraba bien, debido a que Arckerman era a quien más le había afectado aquello, porque mientras los demás tenían a su familia con quien reencontrarse, ella acababa de "matar" al suyo para que eso pasara.
Aunque Jean no terminaba de creer que había pasado eso, que con sólo una explosión podían acabar con él.
Pudo notar como Mikasa se sostenía la cabeza debido al dolor, Kirstein tenía ganas de darle apoyo, abrazarla al menos para que llorara sobre su pecho de ser necesario; pero sentía que no debía ser él quien lo hiciera, que no tenía ése derecho. Si Armin estuviese ahí con ella fuese distinto, ya estarían ambos dándose de ése apoyo. Después de todo, eran los más cercano a Eren, Jean y los demás eran sus camaradas y amigos, pero no estaba esa afinidad, ese vínculo como otros lo llamaban.
A Jean también le dolía su pérdida, no lo negaba. Desde hace mucho tiempo que le había dolido el cambio drástico que tuvo Eren. Pero su mayor preocupación siempre fue Mikasa, por más que ella no lo viera, por más que su atención y sentimientos fuesen para Jaeger, por más que lo único que Mikasa pensara en ese momento, fuese en él. Kirstein lo entendía, porque en ése momento lo único que pasaba por su cabeza era ella y su bienestar.
«"Si tan sólo lo supieras, Mikasa. Si supieras cuánto te quiero, cuánto me importas", pensó Jean»
Pero su amor seguiría silencioso, sabía lo egoísta que podía ser decirle sus sentimientos en esas circunstancias. Dónde se mente estaba en otro lugar, dónde se encontraba tan débil emocionalmente. No, Jean no sería ésa persona aprovechada, porque se preocupaba más que nadie por ella, por su estabilidad emocional.
. . .
Su simple mirada la calmaba, al menos un poco, por un pequeño transcurso de tiempo, segundos quizá, antes de que volvieran los pensamientos compulsivos. Mikasa de un momento a otro, empezó a notar las miradas de Jean hacia ella, no sabía porqué lo hacía, en su momento le parecía indiferente, luego empezó preguntarse sus razones, para después empezar a avergonzarla un poco, no la notaba todo el tiempo, pero ella se daba cuenta al menos dos o tres veces cuando se reunían.
En ese momento, en que se supone todo había acabado, Jean la miraba. Estaba a su lado, casi que podía rozarlo en cualquier momento. No obstante, sus dolores de cabeza no la dejaban pensar sino en Eren, y en cómo sus últimas palabras hacia ella fueron que la odiaba. Se sentía rota, devastada. No quería que su despedida fuese como ésa.
Mikasa llegó a sentirse bien cuando Jean la miraba, porque solía mirarla de muchas formas, formas que la morena no sabía definir; pero la mayor parte del tiempo, era preocupación. La chica no podía saber sus razones para preocuparse por ella más que el de ser camaradas; porque sabía que ella no estaba bien, y no era necesario que lo dijera. En una de esas quiso decirle todo a Jean, decirle que sabía que la miraba, decirle todos sus problemas y apoyarse de él, debido a que Armin, (cuando Eren se fue por primera vez a Marley), solía perderse en su mundo, y no estaba allí para ella, en todo ese tiempo sintió que si mencionaba algo de Eren se molestaría con ella. Tal y como realmente hizo cuando el retumbar comenzó.
Pero lo habían detenido, habían remordimientos, pero sin duda lo habían hecho. Sin embargo, no pasó mucho tiempo cuando un ciempiés brillante apareció y empezó a preocuparse por Armin. Reiner seguía vivo y pronto se escuchó una explosión. Escuchó a Jean decir: «Sabía que no morirías con eso». Mikasa se quedó pensando, parada, sin saber que hacer, Eren se había levantado una vez más, con una apariencia totalmente diferente, un colosal de cabello largo. Pronto la desesperación llegó nuevamente, debían alejar a Eren del ciempiés, ya que el retumbar podía reiniciarse. «Eren, no terminará hasta que él muera» escuchó al capitán Levi. Mikasa observó a todos despedirse de sus familiares, los dolores persistían. Un humo empezó a salir del ciempiés. «¿No es lo mismo que en villa Ragako?» señaló Connie.
. . .
Todos quedaron sin palabras, pero el capitán Levi actuó rápido, mandó a Mikasa, junto a Pieck y él a subir en Falco, ya que tanto Arckermans y cambiantes era la excepción a lo que estaba por pasar. Mikasa tuvo que sostener a Pieck para que no se quedara, mientras se alejaban de ellos, fue cuando hubo una última mirada entre ellos. La última mirada entre Jean y Mikasa.
No hubo tiempo de asimilarlo, ni mucho menos de despedidas, había sido una de las más difíciles decisiones que habían tomado. Mientras Jean y Connie se abrazaban despidiéndose, el primero pensó en que nunca dijo sus sentimientos y que ésa en definitiva había sido su última oportunidad de hacerlo, pero a pesar de que quizá debió haber sido egoísta, para él había sido la mejor decisión guardar silencio, respetar los sentimientos de Mikasa hasta el final; pero quizá, sólo quizá, en algún futuro alterno, en otro mundo, tiempo y dimensión, o quizá cuando reencarne, se reencontraría con Mikasa, su gran amor, y le diría todo lo que debió decirle antes de morir.
Los demás tuvieron que ver desde arriba como todos se transformaban en titanes y empezaban a enfrentarse con Reiner. Como Armin y Eren se enfrentaban. «¡Mikasa, prepárate, somos los únicos que podemos matar a Eren!» ordenó Levi. Pero Mikasa no escuchaba, no podía más soportar aquello, era demasiado el sufrimiento, ya ni Jean estaría, todo acabaría para ellos, para todos los que le importaban. Quería volver, regresar a dónde no había dolor ni sufrimiento.
En ése universo alterno, era feliz con Eren, al menos por los cortos años que le quedaban de vida, porque ella sólo se conformaba con estar a su lado; sin embargo, ésa era la elección equivocada, porque todos sufrirían, sus amigos, camaradas, compañeros. Armin, Jean, Connie, Sasha, quien en ése momento estaba con vida. Por más que en ésa elección que tomó, todos igual sufrían, no esperaban a que algo pasara, y ése en definitiva era Eren, quien no se sentaba a esperar a que todo ocurriera, él luchaba por lo que creía correcto. Mikasa lo sabía, sabía que Eren esperaba que todos sus amigos salieran vivos del retumbar, pero no iba a ser posible, lo supo desde que Sasha falleció.
Le dolía ver a sus amigos, a Jean, convertidos en titanes, y si quería salvarlos, si es que acaso había un posibilidad, debía acabar con Eren. Pero eso no significaba que se olvidaría de él, no. Por eso cuando le pidió en su largo sueño que botara ésa bufanda, le dijo que no podía, al contrario, se colocó la bufanda nuevamente, decidida a acabar con Eren, contando con la ayuda de su capitán. Había sido tan doloroso, despedirse de Eren, mientras seguía en el sueño y lo decapitaba.
—Hasta luego, Eren... —le dijo con una sonrisa antes de besar su cabeza decapitada.
Notas de autora: ¡Hola! No puedo creer que logré transformar el último capítulo en un pequeño Jeankasa lol, tampoco esperé continuar esto, pero lo hice jaja, espero les haya gustado, pensé que no saldría nada, pero el milagro ocurrió. No saben lo triste que estoy con el último capítulo, pero al menos nos dieron varias migajas Jeankasa como para lograr escribir ésto :( obvio no me pude saltar los ¿momentos Eremika? La verdad lo vi como una linda despedida a los sentimientos de Mikasa, más me emocionaron las miradas Jeankasa que otra cosa xD. En fin, ¿habrá continuación? Dependerá del final, aunque ya tengo dos posibles finales en éste fanfic si pasa esto o aquello jeje.
En fin, eso es todo, ¡espero nos leamos luego!
