Como si fuera hoy
Nataku estaba todavía encadenado y mirando a la nada cuando presta atención a alguien acercándose, era un hombre idéntico a él, de ojos dorados y cabello plateado, apenas lo ve queda sorprendido.
- ¿De verdad eres tú, Nataku?- pregunta el recién llegado
- Eres...eres tú...- contesta el hombre encadenado
- Nataku...pero...pero... ¿Qué te han hecho? ¿Eres un Terminator?...-
- ¡Chiko! ¡Hermano!- exclama el encadenado
El joven Chiko Yamada se acercaba perplejo a su hermano mayor, no podía creer el hecho de verlo vivo frente a sí pero lo que más le impactaba era el hecho de que éste ya no era un ser humano...
- Yo...yo...después que te apresaron, nunca más pude verte...no estaba de acuerdo con el camino que habías tomado y cuando supe de tu ejecución, me hice a la idea de que ya nunca te volvería a ver...- dice Chiko consternado
- Por favor hermano... ¡Esos gusanos se merecían que los matara! ¿No lo recuerdas? ¡Nos tenían a pan y agua mientras ellos comían lo mejor, nunca nos llamaban por nuestros nombres y siempre con algún apodo despectivo, en síntesis nos humillaban! Hasta que un día ya no aguanté más...- responde Nataku exaltado
- Pero no te correspondía a ti hacer justicia, ¡Mira cómo terminaste por tomar la misma en tus manos! ¿Y las otras personas que mataste qué?-
- Eran igual de mierdas o peor aún que la porquería de familia que teníamos-
- Tantos años lamenté tu perdida y ahora que te encuentro de nuevo eres una máquina... ¿¡Que rayos te hicieron!?-
- ¡Eso es lo que quisiera averiguar! Pero esa estúpida Reina Serenity no me ha respondido nada, más bien me acusa de asesinar a su padre y de intentar hacer lo propio con su madre...-
- Oye cuidado con la forma en que te refieres a la Reina, si no fuera por ella y las Senshis, hace mucho que la raza humana se habría extinguido, ¿Qué esperabas? Te presentas aquí y ve lo que tú eres ahora ¿En serio esperabas que ella confiara en ti?-
- Como sea... ¿Qué rayos harán conmigo?- pregunta Nataku
- Me pareció oír que iban a desarmarte-
- Probablemente ella o el tipo del paliacate rojo se encarguen de eso...venga, sácame de aquí-
- No puedo hacer eso, estaría traicionando a quienes confían en mí-
- Chiko...soy tu hermano, tu única familia...-
- Mi hermano murió ejecutado y tú... eres un terminator-
- ¡Chiko! ¡Chikooo! ¡Joder!- exclama el encadenado mientras ve alejarse a su hermano menor
El mayor de los Yamada se había quedado enojado pero al mismo tiempo entendía a su hermano al verse las partes cibernéticas expuestas teniendo en cuenta contra quiénes peleaban, estaba pensado en cómo podía salir de allí cuando escuchó los pasos de alguien más acercándose...
En otro sector del Palacio, estaban Sailor Uranus con su segundo al mando discutiendo sobre el Exterminador que estaba prisionero.
- Haruka, ¿es verdad que esa cosa sabe en dónde está James?- indaga Dan
- Eso mismo fue lo que dijo, yo estaba presente- responde Uranus
- ¡Debemos ir a rescatarlo!-
- Aguarda un momento Dan... ¿Cómo fiarnos de lo que esa máquina diga?-
- Pero Haruka, ¿y si tiene razón?-
- Perfectamente puede ser una trampa para entregarnos en manos de Black Moon, aunque...en el caso de Mars puede ser que sea verdad, Nagoya es el único lugar en el que no se ha podido buscar- responde la rubia pensativa
- Por eso mismo Uranus, tal vez James esté en ese lugar -
- El asunto es que no podemos fiarnos de la palabra de una máquina, justamente Saturn iba a averiguar el paradero de Mars, del báculo y las llaves de Plut, de paso sabremos si James está en dónde dice ese terminator -
- Tienes razón Haruka, esperaremos a ver qué nos informan - responde Dan concordando con lo que decía Sailor Uranus
El hombre del paliacate rojo tenía una bala en una mano y un revólver en la otra mientras observaba a Nataku con ojos llenos de rencor, era inevitable recordar el día en que Rei fue capturada al observar las partes expuestas del endoesqueleto robótico y en especial al sujeto de cabello rojo que ideó la embocada aquella vez...
Aquella noche de Junio de 3018, el escuadrón Marte encabezado por Sailor Mars había salido con la misión de averiguar el paradero de los objetos de Sailor Plut y el lugar sospechado que podía tener información, era un fortín cercano al sitio en donde estaba antes el Aeropuerto Internacional de Haneda.
El sitio estaba semi-oculto en medio de un montón de escombros y consistía en los restos de un pequeño edificio con espacios de hormigón y rodeado por una gruesa muralla, que era usado como un pequeño fuerte por los Terminators.
Todos ya estaban en el lugar, escondidos, distribuidos y listos tal como Mars lo había ordenado, mientras ella estaba en compañía de su esposo y su cuñada, 2do y 3era al mando respectivamente.
- Querida, ¿Crees que ahí tengan el báculo del Tiempo? - preguntaba Ralf a su mujer
- No lo sé cariño esperemos que si, mandaremos al infierno a esas malditas chatarras y averiguaremos eso - respondía ella
- ¿Y tus lecturas de fuego, Rei? - preguntaba Haruna
- Lo único que me muestran cuando consulto ese asunto es la media luna negra invertida, pero nada concreto- contestaba la Senshi de cabello negro
- Es extraño, tus lecturas siempre se han caracterizado por mostrar todo con detalle - comentó el de cabello castaño oscuro
- Así es, eso me desconcierta...solo me dice que el báculo y las llaves están en poder de Black Moon, nada más - decía preocupada Mars
- A lo mejor esos tipos se previnieron contra eso también - comentaba la chica de cabello castaño
- Es posible cuñadita, no sé cómo pero es factible lo que dices -
- Ok linda, cuando dispongas avanzamos - proponía Ralf
- Muy bien, ¡Ahora es el momento, no dejemos ni una de esas malditas cosas funcionando! - exclamó Rei al intercomunicador
Ante la orden de Mars, todos los soldados abrieron fuego y mientras avanzaban, se cubrían detrás de los escombros cuando los T-600s disparaban.
Ayudados por el hecho de que los terminators respondían al ataque de los soldados, Sailor Mars, Ralf y Haruna se acercaron rápidamente a la muralla que rodeaba la construcción y se dirigieron hacia la entrada principal, yendo pegados a la pared al mismo tiempo que el resto de los soldados tenían cuidado de no herirlos.
Cuando estuvieron en la entrada, se dispusieron a atacar a las máquinas.
- ¡Sorpresa, bastardos de metal! ¡Fuego de Marte...enciendeteee! - gritó Rei y rápidamente de sus manos salió una bocanada de fuego que dio de lleno en un par de T-600s, los cuales cayeron al suelo por la fuerza del ataque
El fuego destruyó las cortezas motoras de sus nucas por lo que quedaron desorientados mientras continuaban quemándose, hecho aprovechado por Ralf y Haru para disparar sus lanza-granadas y destruirlos.
Mientras su esposa y su hermana seguían atacando, el del paliacate rojo les pidió a ambas que lo cubrieran, corrió hacia uno de los Exterminadores y se impulsó hacia adelante boca arriba a ras del suelo cuando éste disparaba su arma.
- ¡A ver qué te parece esto, gusano! - exclamó Ralf e inmediatamente atacó con varios puñetazos a super velocidad y de sus puños salía fuego
La cabeza y uno de los brazos del terminator se desprendieron del cuerpo y éste se desplomó al suelo, mientras que una fecha de fuego cruzó volando a la derecha de Ralf e impactó en otro cyborg que ya apuntaba hacia él.
Era la Saeta Llameante de Marte que logró deshacerse de otro T-600 y había impedido que éste atacara al castaño, él regreso a cubierto detrás de la muralla e hizo una señal del pulgar hacia arriba a Rei, gesto que ella repitió al mismo tiempo que le guiñaba un ojo.
Ya todos los Exterminadores de la entrada estaban destruidos cuando del interior salió otro grupo y mientras Haru y Ralf se encargaban de los espacios de hormigón con los lanza-granadas, la Senshi de ojos púrpuras aprovechaba el momento para atacar a los cyborgs.
Ella se paró en la entrada y giró su brazo izquierdo extendido, dibujando un círculo con la punta de los dedos en el aire.
- ¡Fuego Sagrado de Marte! - gritó la de cabello negro
De la punta apareció fuego y un círculo de llamas rodeó a la Senshi, el cual se dividió en ocho círculos más pequeños con inscripciones, a continuación Mars con sus dos brazos extendidos en horizontal, juntó sus manos concentrando los ocho círculos enfrente de ella, para finalmente lanzarlos en forma de discos en rápida sucesión hacia los enemigos.
Los discos de fuego impactaron en las cabezas de los cyborgs e inmediatamente se desplomaron en el suelo, las máquinas restantes fueron destruidas por los tres y el resto del escuadrón.
- Bien, ¡Registren el lugar y traigan lo que encuentren que nos pueda dar una pista, computadora o lo que sea! Vayan con cuidado... siento una presencia maligna cerca - dijo Sailor Mars a la Unidad
- Rei, algo no anda bien...ha sido demasiado fácil - comentaba Ralf mientras el resto del escuadrón revisaba el lugar
- Tienes razón Ralf, uno de los hombres de Black Moon debe de estar cerca, estoy sintiendo su presencia - respondía Mars mirando a todos lados
- ¿Dónde demonios se esconderá esa rata? - preguntó Haruna vigilando también
- En el interior del fuerte no está o algunos de los muchachos, ya hubiera disparado - dijo el de paliacate rojo
- Ok, acabemos esto rápido y volvamos al palacio para que Mercury analice la información que llevemos - decía Rei
- Cierto, Risa debe de estar como loca preguntando por nosotros jeje - contestaba Ralf
- Lo sé pero no te preocupes mi amor, en el Palacio nuestra hija está segura - aseguraba Mars con una sonrisa
Rápidamente los tres ingresaron y registraron el fortín junto con los demás soldados, encontraron unas computadoras que podían contener información sobre el paradero de los objetos de Plut pero los mismos no estaban en el lugar.
- Aquí tampoco están - protestaba Ralf mientras avanzaban por un oscuro corredor
- Cierto, pero esas computadoras nos servirán - respondía Rei
- Miren allí hay otra habitación - comentaba la de cabello castaño mientras señalaba a la izquierda de ellos
El sector indicado era una habitación con piso y paredes de metal al fondo de otro pasillo, contenía más computadoras que a ellos les servirían sin duda.
- Muy bien Haru, Ralf, quédense aquí mientras yo voy a ver - decidía la Senshi mientras algunos de los demás soldados ingresaban a la habitación
- Entendido - respondieron ambos
Mientras los hermanos Jones y algunos hombres más vigilaban en el corredor, Sailor Mars se dirigió a la habitación pero apenas cruzó la entrada, en la misma aparecieron unos rayos de energía que impactaron de lleno en ella electrocutándola. Los soldados que ya estaban dentro se sorprendieron pero no tuvieron tiempo de hacer algo ya que en las paredes, aparecieron numerosos agujeros de los que salía un gas, que los adormecía rápidamente.
- ¿Qué...demo...nios...es esto...? - preguntaba Rei de rodillas aturdida en el suelo, intentó dirigirse hacia la salida pero sus músculos parecían no responder
- ¡Reiiii! ¿¡Estas bien!? - exclamaba Ralf mientras corría a ayudarla en compañía de su hermana
- ¡Ahí vamos cuñada! -
- ¡Ralf cui...da...do..! - intentaba como podía Mars, avisar a su esposo que no cruzara la entrada para que no le pase lo mismo que a ella
Pero antes de que el hombre y la chica pudieran cruzar, unos barrotes salieron del suelo y les impidieron el paso.
- ¡Sabía que algo no andaba bien! ¡Era una trampa! ¡Joder! ¡Vamos a sacarlos de ahí, Rei! - rugía el de paliacate rojo
- Vayan...informen...a la Reina...ahora,...no se...preocupen...por mí - decía como podía la Senshi viendo que estaba atrapada, presintiendo que algo más estaba a punto de pasar
- No Rei, ¡Aunque me lo pidas no voy a abandonarte! ¡No nos iremos sin ti! - exclamaba Ralf
- Ralf...cuida bien de Risa...por...favor, te...amo - balbucea Mars antes de desplomarse en el suelo
- ¡REIIIIII! - exclaman alarmados Haru y Ralf
El hombre intentó doblar los barrotes haciendo palanca con el arma pero de nada sirvió ya que apenas tuvo contacto, de los mismos salieron descargas eléctricas que llegaron a él a través del arma.
El de pelo castaño oscuro salió despedido hacia atrás debido al choque eléctrico y cayó al suelo aturdido.
- ¡Ralf! ¡Maldición, esos condenados barrotes están electrificados! ¡Busquen un botón, un interruptor o algo, rápido! - gritaba la chica ordenando a los soldados que habían quedado fuera mientras ayudaba a su hermano a levantarse
- No...lo...entiendo... ¿Por qué no pasó...nada cuando los otros hombres...entraron? ¿Por...qué recién cuando Rei pasó? - preguntaba el de paliacate rojo aun aturdido por la descarga eléctrica
Haru no tuvo tiempo de responder porque en las paredes detrás de ellos, se abrieron dos puertas ocultas y de ellas salieron dos mini tanques equipados con chainguns a los costados, los cuales comenzaron a disparar hacia todos los del escuadrón que estaban en el corredor.
Los soldados se defendieron como pudieron pero fueron cayendo rápidamente acribillados y mientras Haruna disparaba su ametralladora, Ralf intentó hacer lo mismo pero su arma había quedado inservible por la descarga eléctrica y el gatillo ni se movía.
- ¡Ralf! ¿!Que haces!? - gritaba la chica mientras veía a su hermano correr hacia una de las máquinas
- ¡Improvisando! - exclamó él mientras se impulsaba hacia adelante boca arriba a ras del suelo
Una vez que llegó al lado del mini tanque, Ralf agarró una de las chainguns e hizo fuerza para desprenderla del brazo, cuando finalmente lo logró dirigió la torreta hacia el otro atacante, el cual fue reducido por los disparos.
A continuación disparó hacia el otro mini tanque, logrando reducirlo de la misma manera.
Ralf y Haru cayeron de rodillas al suelo, exhaustos y heridos ya que les habían alcanzado algunos disparos, ambos tenían la frente llena de sudor mezclada con algo de sangre.
- Algo que tenemos los Jones...es que somos huesos duros de roer ¿Estás bien hermanito? - preguntó la chica avanzando a gatas hacia su hermano
- Creo que viviré, lástima que no podemos decir lo mismo de ellos... insisto con la pregunta ¿por qué esa trampa se activó recién cuando cruzó Rei? De aquí no nos vamos sin sacarlos de ahí adentro -
- Tienes razón, la verdad solo se me ocurre una cosa: esos malnacidos nos esperaban y el objetivo fue cazarla a ella desde el principio - argumentaba Haru
- ¡Tengo que salvarla! ¡Tengo que salvarlaaaa! - exclamaba el hombre
No había terminado de hablar Ralf, que los monitores de la habitación se encendieron y pudo verse un hombre de cabello y ojos rojos, quien tenía una sonrisa perversa en el rostro.
- No se preocupe Coronel Jones, ellos solo están sedados - hablaba por la pantalla el de cabello rojo
- ¿Quién diablos eres tú, maldito? - preguntó con rabia el de paliacate rojo
- Ese malnacido me resulta familiar... - agrega Haru en referencia al hombre de los monitores
- Mi nombre es Rubeus, de Black Moon -
- Maldita rata...eres de nuestros enemigos - responde el hombre intentando ponerse de pie
- Les sugiero que no se gasten, esos barrotes están electrificados y son indestructibles -
- ¡Libera a mi cuñada y a los demás, ahora! - exige la chica
- Me temo que no puedo hacer eso, no se preocupen...para ella tenemos planes, así que la llevaremos a un buen sitio y en cuanto a los soldados, serán destinados a diversos lugares ¿De verdad pensaron que podíamos tener los objetos de Plut en un lugar tan fácil de localizar? Solo fue un cebo para atraeros hasta allí -
- ¡Maldito infeliz! ¡Me las pagarás! ¡Devuélveme a mi mujer! - rugió Ralf avanzando como podía hacia la puerta
- Suerte en su búsqueda Coronel, si es que salen con vida de allí jajaja - se burlaba Rubeus
Los dos vieron cómo la habitación comenzaba a elevarse, entonces ellos aún doloridos por las heridas se apuraron a moverse hacia la puerta con barrotes, pero antes de que llegaran una segunda puerta de hierro macizo se cerró, ocultado la habitación de su vista.
- ¡Noooooooo! ¡NOOOOOOOO! - gritaba Ralf mientras golpeaba la puerta con sus puños
- ¡Cuñadaaaaaa!... Hermanito, me parece oír el sonido de unas turbinas -
Ni bien terminó la muchacha de hablar, se detonaron unas explosiones cercanas y el techo comenzó a derrumbarse.
- ¡Ralf! ¡Tenemos que salir de aquí ahora! -
- ¡Pero...! -
- ¡Salgamos ahora o no la contamos! ¡Si morimos aquí no podremos encontrar a Rei y ella estará muy triste! - urge Haru a su hermano tirando de uno de sus brazos
- ¡De acuerdo...larguémonos de aquí! -
Los dos hermanos avanzaron abrazados para ayudarse a ir más rápido en medio de los trozos de techo cayendo, varios de éstos les habían golpeado y por suerte para ellos, no eran de gran tamaño. Ralf y Haru localizaron la salida y se dirigieron hacia ella, debían apurarse porque las rocas que caían ya eran todas de gran tamaño.
Ambos saltaron hacia afuera con las fuerzas que les quedaban y cayeron boca abajo al suelo mientras que el fuerte terminaba de derrumbarse.
Ellos se dieron la vuelta para ponerse boca arriba mientras que una gigantesca nave volaba sobre ellos y la habitación en donde estaban Mars y los demás era introducida a la misma por cuatro tenazas que salían de ella.
- Es...un transportador...Rei, juro que voy a encontrarte y a salvarte - decía jadeando Ralf mientras veían cómo la nave se alejaba
- Seguro ese gusano va en esa nave y por eso ella sintió su cercanía...no te preocupes hermanito...la vamos a encontrar - agregaba Haru jadeando, con lágrimas en los ojos
- No descansaré... hasta hacerlo -
- Para colmo no llegamos a sacar ninguna computadora, todo se quedó bajo esos escombros ¿puedes levantarte?-
- No, estoy muy lastimado ¿y tú? -
- Yo tampoco...aquí Jones, necesitamos ayuda, repito necesitamos que vengan por nosotros, la misión falló, nos embocaron y...Mars ha sido capturada - hablaba ella por el intercomunicador
- Ahora entiendo porqué Rei nos dijo que nos fuéramos, apenas fue alcanzada por los rayos ya supo que habíamos mordido el anzuelo...-
Obviamente, fueron recogidos por los escuadrones de Venus y Júpiter y fueron llevados a la sala médica del Palacio en donde se recuperaron de las heridas, a Ralf le tocó la difícil tarea de explicarle a Risa el hecho de que su madre había sido capturada... las lágrimas de su pequeña hija angustiaron aún más su corazón.
Desde ese entonces hasta el tiempo presente, los Jones habían efectuado incesantes búsquedas junto a otros escuadrones pero ninguna fue satisfactoria, Rei no estaba por ningún lado.
Ahora él estaba frente a una de las máquinas que tanto odiaba y no iba a dejar pasar la oportunidad de tomarse revancha, no dudaba que Nataku no estaba presente en esa ocasión pero, no tenía dudas de que era aliado de Black Moon.
Sin perder tiempo, Ralf colocó la bala en el cargador del revólver y dijo:
- Esto es de parte de Rei para ti, tengo otra con el nombre de tu amigo Rubeus -
El de ojos dorados vio como el hombre le apuntó y disparó con el arma y como aún podía sentir el dolor, rápidamente gritó a causa del mismo.
En ese momento entraba Sailor Júpiter, quien se acercó a Ralf.
- La Reina quiere verte - dijo Makoto al de paliacate rojo
- ¿Para qué? - preguntó él
- Como si me lo fuera a decir a mí, Ralf - responde la castaña
- ¿Qué querrá ahora? -
- ¿Quieres que le diga a la Reina que no quieres verla? - pregunta Júpiter
- No, vigílalo - contesta el hombre mientras sale
Sin decir nada más, la Senshi se dirige hacia una palanca a su izquierda y la acciona, rápidamente las cadenas que sujetaban a Nataku descienden hasta el fondo del pozo en medio de los gritos de éste.
La chica tira la chaqueta de él y desciende por las cadenas, cae de pie junto al de cabello plata y no pierde tiempo en sacar un soplete oculto en dicha prenda.
En su habitación, estaba la Reina en compañía de su esposo, Sammy y Sailor Saturn, oía atentamente una grabación de su madre.
-...Te dije todo lo que sé Serena, Black Moon es cruel e impredecible...usarán lo mejor de ti contra ti misma, tendrán métodos que no puedo imaginarme ni predecir...con los que no puedo ayudarte, cuando no estés segura sigue el dictado de tu corazón, Serena. Te amo, adiós - relataba la voz de Serenity en la grabadora, rápidamente la soberana detuvo la cinta y miró a sus acompañantes
- No dice mucho respecto de la cosa que tenemos cautiva - comenta Sammy
- No hay nada en la cinta sobre máquinas con órganos, de esa cosa de allá adentro...yo pensé que conocía a nuestro enemigo pero esa cosa me hace sentir que no sé nada, lo miré a los ojos y cree con toda la certeza... que es humano, cree todo lo que dice y nos está diciendo...que James Colt y Rei Hino están en Black Moon de Nagoya y justamente me ibas a informar si eso es cierto ¿verdad Hotaru? - responde la Neo Reina Serenity
- Efectivamente Majestad, he usado mi poder y vi claramente que lo que dice ese terminator es cierto, pero no pude ver nada sobre el báculo y las llaves de Sailor Plut - informa la Sailor de la destrucción
- Entonces... eso significa que Sanjoin y el resto del comando se disponen a bombardear a mi padre, a mi amiga y al resto de los prisioneros, sea como sea tengo que impedirlo - dice exaltada la Reina
Mientras tanto en el fondo del pozo de la habitación en donde estaba cautivo Nataku, éste estaba ya libre de las cadenas y acariciaba una de las mejillas de la mujer.
- Gracias - dice el de pupilas doradas acercando su rostro al de ella
- De nada - responde Mako y a continuación toma con ambas manos la cabeza de él y comienza a besarlo en la boca, hecho que es correspondido por el hombre
A la habitación de la Neo Reina Serenity entra el líder del escuadrón Marte después de tocar a la puerta.
- Adelante pasa Ralf, dime qué sucede - dice la soberana
- Mako me dijo que usted me llamó - responde el de pelo castaño oscuro
La rubia de coletas y sus tres acompañantes entendieron rápidamente lo que significaba eso.
- ¡Mako mintió, no lo puedo creer! ¡Tenemos que accionar la alarma, ahora! - exclama el Rey Endymion
Capítulo listo, se veía venir lo de Mako jeje. Espero que el flashback me haya quedado bien, me quedó algo extenso pero creí necesario explicar bien cómo fue el secuestro de Mars.
Me voy despidiendo hasta la próxima así que, nos vemos ;)
