Disclaimer: Boku no Hero Academia es propiedad de Kohei Horikoshi.
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El Favorito del Sensei
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A la mañana siguiente todo parecía haber vuelto a la normalidad. Oh bueno eso era lo que todavía creía cuando salió del baño y se dirigió a la cocina por su café destroza hígados matutino. Apenas entró a dicho lugar Yaoyorozu lo recibió con una blanca y deslumbrante sonrisa. Esta lo estaba esperando sentada en la barra bebiendo de su propia taza de café.
—¡Muy buenos días Sensei! — le saludo con mucha energía —¿Paso buena noche? — ladeo su cabeza a un lado mientras un aura rosada y dorada de amabilidad e inocencia la cubría como solía hacer su manto personal de niña rica pero sencilla y considerada del tipo que no puedes detestar seguido a esto la cafetera que tenía cerca termino de colar una segunda taza y esta la tomo con rapidez y se la ofreció a su maestro.—¿Quiere? Hice este café doble, se que le gusta el café bastante fuerte en las mañanas— al ver los ojitos de borreguito que le ponía su alumna de mayor promedio, no pudo decirle que no. Además se había tomado la molestia.
—Muchas gracias Yaoyorozu. Y si dormí bastante bien, gracias por preguntar… — tomó la taza y se sentó frente a ella del otro lado de la barra mientras acercaba el vapor de la cálida bebida a su nariz — ¿Pasaste buena noche? Te has levantado muy temprano ¿Todo en orden? — la vio alzando una ceja, honestamente estaba algo preocupado si su estudiante tenía algún problema o sufría de alguna inquietud que la haya privado del sueño quería saberlo.
—¡Todo está en perfecto orden! — ahí estaba esa sonrisa ganadora de nueva cuenta. Y fue en ese momento que Aizawa escucho como alguien echaba a andar la secadora de ropa lo que hizo que desviara su atención del embriagante aroma de su café —No se preocupe es solo Iida, ambos nos levantamos temprano para organizar la pizarra con los deberes para cada uno del día de hoy y de paso adelantar unos cuantos quehaceres — ladeo la cabeza otra e hizo un gesto de victoria con la mano
—No debieron tomarse la molestia, yo venía justamente a asignar las labores de esta semana…
—¡No tiene porque afanarse Sensei! Para eso estamos el delegado y yo. Después de todo nuestro deber es mantener el orden, la eficacia y eficiencia del grupo. Y le vendría muy bien dormir unos minutos extra en las mañanas. . .
—Entiendo, se que mi rostro a veces sufre las consecuencias de mi privación normal del sueño… debo estarlos preocupando — colocó la mano en su mentón extendiendo el índice de forma pensativa y muy seria lo cual alertó y asustó a la chica con cola de caballo.
—¡EEEE EEH! ¡N-no lo decía por nada Sensei, mucho menos por algo como eso! Y-yo solo q-quería… — estaba abochornada y los ojos se le cristalizaron, su corazón comenzó a latir en su pecho fuertemente. Tenia miedo de haber ofendido a su maestro.
—Tranquila Yaoyorozu solo fue una broma… . Jejeje… — al ver cómo su alumna relajada el semblante y ponía una cara de incredulidad muy irrisoria por fin tomó un trago del café. Aunque a la menor le sorprendía que su Sensei tuviera ese sentido del humor pero de cierta forma la alentó a creer que era su favorita por ese extraño gesto de confianza— ¡Mn! Esto está delicioso… ¿No es el café de la alacena verdad? No sabe para nada parecido…
—Es un grano de café de la especie arábica importado de Etiopía— el brillo en el rostro de la chica grito un: modestia aparte que lo dejó un jaque — Noto que no le gustan los granos de robusta como a la mayoría. Así mande a traer unos kilos de este café de mi casa son excelentes para hacer un café concentrado— la niña rica de su clase volvía a hacer de las suyas, aunque le asombraba que no le haya salido con que le estaba dando un café civeta.
—No le mentiré, pensaba en traer granos de café Kopi Luwak, pero hubo dos problemas con eso…— puntualizó con los dos dedos índices ambos puntos — Se consigue una infusión más bien dulce no importa como se le prepare comparado a cualquier otro café y usted no presume de ser fan de ese tipo de café y por último no es tan bueno como la gente cree. Aunque a decir verdad…— hizo una pausa y reflexiono— en mi casa la mitad de la mi familia opina que es genial y la otra mitad se decanta por otros estilos. Me incluyó en ese grupo — levanto la mano secundando eso y le dio otro sorbo a su taza — Así que fue buena idea no traerlo. Pero igual no traería del robusta etíope el arábico tiende a ser mejor.
—Si tú lo dices… — se terminó el café con rapidez— Gracias por hacerme el café, toma tus alimentos con calma está mañana y prepárate para la clase de hoy…— agradecía que no le haya dado de comer igual que el rubio el día anterior le habría dado mucha cortedad eso, de Bakugo era una cosa pero de Yaoyorozu podía ser el colmo, se levantó y procedió a ir a su habitación a recoger el resto de su indumentaria de héroe y vaya sorpresa que se llevó cuando encontró a Iida depositando una cesta con ropa limpia y perfectamente planchada en la puerta de su habitación. Apenas lo detecto el chico de lentes se cuadro estilo militar y de la misma forma le saludo.
—¡Muy buenos días Sensei!
—Buenos días…— a Aizawa le estaba temblando un parpado por haber avistado semejante escena— ¿Iida se puede saber … ? — echado exhausto de esas gratas y muy desconcertantes sorpresitas y sin la posibilidad de volver en el tiempo y decirle a su alumno que no hiciera lo que obviamente acababa de hacer— Sabes que cada quien se encarga de su ropa… no tenias que…
—¡No se preocupe Sensei! — comenzó a excusarse usando sus manos de usa forma tan única estilo androide — La verdad es que iba a poner a lavar la mía pero encontré un rotundo desastre en la lavandería los detergentes tenían las tapas mal puestas — comenzó a enumerar — había jabón en el piso y las puertas de las lavadoras y secadoras estaban abiertas de par en par. Cuando terminé con todo lo anterior las cerré y sabe que al cerrarlas comienzan a operar automáticamente si hay existencia de ropa dentro y… . — se sostuvo la nuca y bajo un poco la mirada ya menos autómata— N-no me di cuenta de que su ropa estaba ya dentro de una lavadora y comenzó su función ¡Me pareció de mala educación haberla echo funcionar y no terminar lo iniciado! Así que aproveche de lavar su ropa mientras higienizaba la mía — Aizawa vio a los pies de Iida otra cesta con ropa, pero esta estaba vacía y el sonido de la secadora aún estaba presente. Por lo visto decía la verdad y atendió sus prendas primero. Opinaba que eso era muy propio de Iida y hasta ahora se acordaba que la noche anterior metió su carga de ropa y la dejo ahí para ponerla a lavar apenas tuviera tiempo. Solía dejar cosas a medio a hacer por adelantado para ahorrarse tiempo.
—Te agradezco mucho el favor, fue culpa mía dejarla ahí ojala no te hubieras tomado la molestia…
—¡No fue molestoso! — sonrió ampliamente y le hizo una reverencia de despedida antes de continuar a paso tranquilo con su propia cesta rombo a la lavandería. Lo que Aizawa ignoraba era lo buen actor que podía ser Iida, ya lo habían visto sus compañeros en simulaciones de rescate se metía bastante en el papel que quería desempeñar. La única verdad ahí fue que Iida vio a su maestro meter su ropa a media noche sin poner la máquina en marcha y se despertó temprano y la puso a lavar con una sonrisa maléfica en la cara totalmente adrede en el camino se encontró a Yaomomo. Luego de investigarse con la mirada y verse de forma acusatoria cuadraron que lo mejor sería una breve alianza entre los dos esa mañana. Así ambos tendrían una coartada y abarcarían terreno en juego en esa guerra. Pero sólo serían cómplices en esa batalla. Ahora mismo Iida se alejaba con una extraña sensación de fascinación su espíritu deportivo se estaba prendiendo y estaba seguro de que ganaría.
—…— el héroe borrador vio la cesta blanca a sus pies con sus cosas, la tomó y la metió a sus aposentos luego se encargaría de organizar todo en su closet. Para cuando se dio la vuelta y salió del umbral intento poner en blanco su mente. Tenía que hacerlo trataría de convencerse de que nada raro estaba pasando no importando nada debía seguir ignorando esas ganas de salir corriendo como alma que lleva el diablo lejos de sus alumnos. No eran caníbales pero así mismo se sentía… querían un pedazo de él. Pero esos pensamientos son fundamento eran absurdos… ¿Oh no?
—¡Oe! — escucho que alguien le gritaba a unos cinco metros de donde estaba arrancándolo de su ensimismamiento y atendió haciendo gala de sus reflejos felinos. Atajo una caja mediana en el aire con ambas manos, la atrapada fue digna de un jardinero central pero igual se sobresalto. Era un bentō por lo que podía admirar y estaba tibio — ¡Kirishima no quiso mis vegetales salteados y me niego a dejar que los extras degusten mi comida! — había un Katsuki bastante encabronado doblando el pasillo con una toalla al cuello y con los pantalones del uniforme puestos ya, pero con la guarda camisa negra en lugar de la parte de arriba reglamentaria de este y solo como dato curioso su rostro estaba desfigurado en una mueca amenazante igual a la que tenía cuando fue amordazado en el Festival Deportivo — ¡Esta de suerte y APRECIELO! — se giro bruscamente y volvió a su hábitat natural cuya puerta estaba en el otro pasillo.
—Lo haré créeme— le respondió desganado y con una gota cayéndole por la sien. El portazo que pego el rubio explosivo lo tomó su maestro como que lo avergonzó diciendo eso y esa fue la respuesta —¿Habrá Luna llena? — En fin dejaría mal a Rush Lunch dos días seguidos con el tema del desayuno. Todo siguió su curso normal hasta la hora del almuerzo, y lo decía porque le tocaba la primera y segunda hora de enseñanza a Present Mic y luego a Ectoplasma. Así que se relajo en la sala de profesores hasta entonces, no fue necesario que nadie fuera por sus cosas ya que el estaría ahí metido hasta después de la hora de la comida. Y le fascinó encasquetarle el muerto a otro por un rato. Estaba en medio de un maravilloso sueño cuando alguien comenzó a menear su saco de dormir con fuerza.
—¡AAAAAIZAWA! ¡A COMEEEER!— la cacofónica voz de Mic lo término de despertar— ¡Vamos, los demás nos están guardando el puesto! — el de cabello negro tenía su kosei activado clavándolo en su más longevo amigo en las instalaciones y solo por eso este no siguió perforándole los tímpanos con su griterío. Un Mic bastante enérgico estaba pisando su saco de dormir y haciéndolo rodar un poco en el suelo (si alguna vez le han puesto el pie en la panza a su perro o gato y lo han movido de un lado al otro era precisamente así como el rubio movía al pelinegro) y francamente Aizawa no respondía a eso con entusiasmo su cara era más bien un: Vete a la mierda y déjame dormir Yamada — ¡NADA DE ESO! ¡Hoy comerás con nosotros! ¡Basta de comer aquí o en tu salón! ¡Ya te empezamos a extrañar! — se inclinó un poco para ver mejor al héroe borrador y se bajo un poco los lentes para verlo su rostro era juguetón y curioso y apenas Aizawa confrontó esos enormes ojos verdes y penetrantes no pudo decir que no.
—Tienes impreso en la cara que quieres a todos reunidos para hablar de un gordo y cínico chisme fuera de lugar… — Aizawa resoplo hastiado— Déjame en paz… — recibió el pitillo de una cajita de jugó de naranja que el rubio le acerco con la mano y lo bebió hasta dejarlo seco de golpe. Este tenía una sonrisa muy grande en la cara al ver que Shota estaba dócil ese día.
—El chisme tiene que ver con tus estudiantes. Ectoplasma y yo notamos algo interesante hoy— escuchar eso hizo espabilar al hombre oruga en el suelo y este decidió acompañarlo. Al llegar ambos a la cafetería pasaron de inmediato a recoger su comida cada uno y apenas el profesional encargado de la clase 1-A ofreció la charola vacía al cocinero Rush Lunch lo recibió de forma hostil prácticamente le lanzo el genero con su comida y le dio el pie del limón a regañadientes (a rezar porque el héroe cocinero no le haya escupido al postre) cosa que no pasó desapercibida por el rubio de ojos verde intenso— ¿Por qué tanto odio el día de hoy? — aunque por dentro estaba muriendo de la risa. Rush Lunch estaba en plan de mujer celosa, era muy delicado con sus comensales y este estaba notablemente irritado y sin querer ver a Aizawa a la cara.
—Ignóralo— dijo muy en serio el héroe underground y se alejó a paso calmado casi de tortuga.
—¡Ese infeliz esta comiendo el desayuno que le esta preparado alguien más! — les apuntó con una espátula— ¡Me esclavizo detrás de la estufa para mantener al staff contento y viene este imbécil y me desprecia la comida! ¡Lo vetare de mi restaurante! — y con esa amenaza el cocinero siguió sirviendo los comestibles a los estudiantes que estaban enfilados y lo veían con miedo por ese comportamiento poco usual. Para entonces los dos profesores ya estaban sentados en su mesa junto a Ectoplasma, Midnight, Cementos el director Nezu y finalmente ellos dos.
—Eraaaaaser…— la cantarina y sugerente voz de Midnight le perforó los oídos al nombrado, estaba jugando con su comida como una gata torturando a su presa antes de liquidar la, muerta de curiosidad por saber el chisme que tenía Yamada y ansiosa por picarle la paciencia con ese mismo tenedor con spaghetti si era necesario a su huraño amigo y colega — ¿Quién te ha estado cocinando? Tienes a Lunch a punto de ponerte veneno en la sopa.
—Para que muera su entusiasmo por mi vida privada de una vez y por todas. Les aclaro que un estudiante mío ha estado cocinando de más en las mañanas y soy el único que tolera los ingredientes en su quizás muy sano menú y me ha estado regalando lo que sobra… — se cruzó de brazos y los vio a todos aburrido— ¿Ya puedes decirme Mic, cual es esa noticia sobre mi clase? — la cara de Kayama era un show estaba impresionada de que ese hombre logrará asesinar su curiosidad de forma tan impecable y sin miramientos. El director no había dejado de comer su porción de queso Cheddar y Cementos aguantaba recatadamente la risa sin ser muy obvio. Ectoplasma se limitó a carraspear la garganta y beber de un vaso de jugó de durazno y para finiquitar Mic se encogió de hombros después de soltar una risilla maliciosa y se resignó a soltar el chismecito.
—Empieza tu Ecto — este se ahogo con su jugó. Mic podía ser odioso cuando quería. Mira que hacerlo hablar primero cuando su hora de clase fue la segunda.
—Eh… no pasó nada impresionante solo que la clase 1-A estaba inusualmente… callada —el pobrecito se sentía como rata esquina lo que el incautó docente no diría es que estuvo toda su hora de espaldas a los chicos sintiendo como electricidad pura caminaba en el aire había una especie de aura asesina y violenta muy aguda en la clase y cada vez que se giraba un poco para preguntar la respuesta a una ecuación le respondían impecablemente pero con ojos muy serios y brillantes del tipo de mirada que le lanzas a tus enemigos. Si señor era una guerra fría la que pululaba entre todos esos adolescentes. Sin mencionar un par de singularidades que tenían unos cuantos de los varones que prefería no mencionar.
—Mmm tengo a un grupo de castigados y los demás están muy concentrados en su crecimiento, han tenido mucho que reflexionar luego del entrenamiento conjunto con la clase 1-B es normal que estén serios… — se limitó a testificar a favor de su grupo el profesor de aula de los mencionados pero la cosa no murió ahí.
—No diré nombres pero me preguntaron el día de hoy cosas interesantes, como: Cuales eran tus gustos, y tu talla de ropa y zapatos… también sobre cómo eras en tu época de estudiante… — esa declaración por parte de Present Mic hizo a Eraserhead atorarse con el spaghetti. Midnight y el director estaban en medio de una competencia de risas ante la reacción de Aizawa. Cementos y Ectoplasma torcieron el gesto a sabiendas de que el de cabello negro iba reaccionar de forma no muy calmada.
—¿Qué dijiste?
—Lo que escuchaste— se limitó el rubio a decir muy sinvergüenza— me estaba hartando la paciencia ver lo serios y ponzoñosos que estaban unos con otros y tenían cara de estar estreñidos así que los incite a decirme por las buenas que pasaba. Como dije que no diría nombres una chica muy simpática de mejillas rosas me pregunto si era verdad que nos conocíamos desde estudiantes. Le dije que si que éramos Best Friends y salió el tema por parte de otro chico que tiende a ser muy callado si te agradaba algún animal y les hable sobre tu obsesión con los felinos. Otro con un don para la repostería me pregunto qué tipo de postre te gusta más, otro muy parecido a ti me pregunto qué si sabia tu talla en zapatos y digamos que el que más me pregunto sobre ti fue Midoriya y a él si lo nombró porque solamente quería tus datos para el libro ese que siempre lleva encima aunque él hizo un 90% de las preguntas y creo que los demás se aprovecharon de eso…— solo querían saber cosas superficiales de su Sensei tampoco querían profanar su espacio personal pero Izuku se fue de lleno con su cuaderno Campos a ametrallar Mic con datos sobre Eraserhead y al parece las cuestiones descabelladas que quiso saber tenían una razón de ser— Ya escúpelo Eraser ¿Qué demonios ha pasado? Su interés en ti me hace recordar a los Corgis Galeses de mi abuela y como se peleaban por mi atención cuando era un mocoso.
—Creo que… — este vio su bandeja medio llena con detenimiento como si ahí estuviera la respuesta.
—¿Queee… .? — repitieron los demás muy metidos en ese chisme.
—¿Ustedes tienen preferencias con sus estudiantes? — les respondió con una pregunta—¿Algún favoritismo?
—Debo decir que si.
—Si.
—¡Of course!
—En ocasiones.
—Normalmente yo soy el favorito de todos así que todos son mis favoritos — completo el director muy animado y jovial alzando una pata— ¿Qué te preocupa Aizawa-kun?
—Creo que mis alumnos tienen la idea metida en la cabeza de que tengo un consentido y algo me dice que quieren saber quién es…
—¿Y quien es? — pregunto Mic yendo al grano. Aizawa lo vio con un parpado palpitándole.
—No creo profesional que un profesor tenga favoritos en su clase — dicho esto se levantó y se largo de ahí para cuando llegó a la sala de profesores y se dispuso a abrir la puerta para recoger sus pertenencias al mismo tiempo sintió como le tomaban del hombro con mucho cuidado deteniéndolo.
—¿Eso te tiene nervioso? — Mic le hablo con mucha suavidad el leve temblor debajo de su mano puesta en la espalda del héroe borrador lo decía todo— Oye, eres un maestro grandioso algún día una clase iba a quererte mucho. No deberías creer que siempre ibas a tener ex estudiantes que te dieran fama de verdugo. Y tampoco debiste sentirte orgulloso de esa mala fama— se bajo los lentes en el instante que Aizawa lo vio este le dedicó una mirada reflexiva y algo apagada y un sonrojo leve estaba en sus mejillas. Eso sorprendió un poco al héroe DJ — Santa mierda ¿En serio te pusieron así de nervioso? — el rubio le sonrió tratando de calmarle sabia cuando podía fastidiar a Aizawa y cuando podía molestarlo de verdad (no sin recibir las consecuencias) pero en ese momento tenía que ser serio, conocía muy bien a Shota y existían ocasiones en donde este se mostraba vulnerable y como su amigo su deber era protegerlo — Deben estarse esforzando mucho ¿Me quieres contar?
—Aun estoy… procesando todo y no tengo pruebas suficientes…
—Apenas tengas suficientes ven a mi ¿Esta bien? — el otro solo asintió dejando de ver a Present Mic— Hablo en serio ellos te adoran. No te estas haciendo falsas ideas de lo que piensan de ti… oh y hubo algo que no te mencione sobre unos cuantos de tus chicos…
Más tarde cuando Aizawa entró en su aula y saludo a su grupo se quedo impávido en su sitio, al pasar adelante lo su atención fue devorada por un Todoroki con un flamante afro de dos colores en la cabeza. Un Kirishima con el cabello verde fosforescente, un Tokoyami con el uniforme escolar teñido de rosa pastel y un Midoriya con la cara roja parecía el resultado de algún tipo de abrasión leve quizás un ¿sarpullido?
—Sensei, antes de que pregunte le diré lo mismo que le dije a Ectoplasma Sensei y Mic Sensei… — los folículos de Red Riot podían verse desde gran distancia, si se perdía podían encontrarlo por su cabellera — Me equivoqué de marca de tinte para el cabello… — el pobre Eijiro tenía un tic en el ojo, varias venas del cuello muy gruesas y los dientes muy apretados. En su asiento Bakugo estaba delineando una sonrisa bastante hija de puta y no pasó desapercibida por el docente. Pero antes de interrogarlos a ambos tenía que poner su atención en otro de sus pupilos que también estaba impresentable.
—¿Tokoyami porque su uniforme esta de color rosa?
—Creo que alguna prenda ajena en mi carga de ropa hizo que adquiriera este color… mientras llegan mis uniformes nuevos tengo que usar este vergonzoso tono… — honestamente Fumikage quería estar bajo una piedra escondido.
—¡¿Cómo que vergonzoso?! — a Mina no le hizo gracia el comentario.
—¿Todoroki? — tenía miedo de preguntar pero tenía que hacerlo.
—No me cayó muy bien el nuevo acondicionador… — respondió cortante viendo a otro lado muy avergonzado.
—¿Midoriya… ?
—Solo es un sarpullido…
—¿Producto de que?
—Eh… ¿Estrés?
—¿Ya te vio Recovery Girl?
—N-no.
—Pues ve con ella de inmediato, que te recete algo o vea si es posible que te atiende eso con su kosei…— le dijo y exclamó para los demás — Eijiro corrige lo del tinte para mañana, Tokoyami ten algo de paciencia y Todoroki solo tienes que peinarte.
—Lo hice. No me obedece — señalo a su afro.
—Entonces paciencia igual que su compañero. Empecemos la clase — Aizawa les dio la espalda y puso su atención en la pizarra luego de que Izuku saliera del aula con destino a la enfermería se tuvo que aguantar la risa hasta que le dolió el abdomen. Si bien estaba molesto por esa serie de coincidencias que eran obvias bromas pesadas entre sus alumnos también estaba el hecho de que le dieron mucha risa las apariencias de sus chicos. Bien apenas tuviera pruebas concretas a todos les esperaba un buen sermón.
