Disclaimer: Boku no Hero Academia es propiedad de Kohei Horikoshi.

Me disculpó si aveces hay errores ortográficos muy notables escribo desde mi teléfono siempre y no siempre controlo bien el autocorrector pero hago lo que puedo me hace doler la mano muy rapido. Si les gusta no duden en comentar, porfavor. Gracias por pasar a leer.

El Favorito del Sensei

Una hora después de la épica carrera entre Sato, Sero y Midoriya dentro del supermercado para disputarse el monopolio de la canela en polvo, ya una parte del grupo se encontraba ayudando a acomodar las cosas en la cinta transportadora de la caja y otro grupo esperaba del otro lado para recoger las bolsas despachadas. Sobra decir que el plan para sabotear a Rikido no logró llegar a ninguna parte. Apenas captaron la atención de los acomodadores de estantes el gerente del lugar les dio el ultimátum de sus vidas. Si no fuera porque los conocian y les caían bien a todos los que laboraban allí, estarían más que vetados del sitio y con fotos de sus caras pegadas en el frente del local bajo un aviso de Prohibido el ingreso: Personas no gratas. Para disculparse debieron regresar los productos que tomaron de más a sus lugares y como bonus también debían darle a Sato lo que requiriese, este se limitó a ver a sus amigos con los ojos sin pupilas producto de la gran furia y cansancio que tenía y con una vena a punto se erupcionar en la frente, tomó su celular y amenazó con presionar el botón de marcación rápida y acusarlos con Aizawa. Después de todo el permiso de este de Darle prioridad a Sato para que hiciera su repostería le servía de salvoconducto para hacer lo que quiera y de vulnerar un orden de Aizawa todos se podían dar por muertos.

—¡Acusete! —¡Llorón! —¡Chismoso! —¡Eso es caer bajo! — eran algunos de los lamentos y reclamos de los involucrados en el reciente motín.

—¡Acusarnos con el Sensei es incluso más sucio que lo que nosotros tratamos de hacer! — no supieron si lo que acaba de exclamar Kirishima era adorable o estúpido. Por andar admitiendo todo sin pensarlo primero.

—¡Ajajakajsksjaksjs! ¡Lo hicieron enojar en verdad extras! — al parecer Bakugo estaba gozando con esa situación.

—¡Me importa un rupia lo que opinen traidores! — dictamino muy campante y sintiéndose vencedor el blanco del sabotaje de esa tarde. Abrazaba sus bolsas con celo y algo de neurosis.

Gracias a la beneficiosa distracción que resultó ser darle caza a los ingredientes de cocina de Sugarman. Nadie en ningún momento reparo en Koda Koji y en lo que este subió al carrito. Sus compañeros no eran precisamente observadores y menos cuando estaban con su atención puesta en otra cosa, así que nadie noto que llevaba comida para conejos y también comida para gatos. Así como nadie noto que Izuku metió al carrito una miel de maple con forma de All Might y este no la quería para comerla precisamente. Solo quería tenerla porque el envase estaba muy bien hecho era adorable y tenía muchos detalles. Ambos chicos se sentían como unas verdaderas mentes criminales. Después de que Yaoyorozu pagará y todos se dividieran las bolsas para cargar con todo de forma justa emprendieron su camino de vuelta a UA.

Mientras tanto en el gimnasio dos siluetas salían de los vestidores al mismo tiempo. Uno de ellos salía de los baños de maestros y el otro del de estudiantes, apenas cruzaron miradas Aizawa le hizo una señal con el dedo índice a Shinsou para que se acercara. Hitoshi resoplo fastidiado y Aizawa solo le dio la espalda y camino hasta las bancas cargaba consigo el botiquín de primeros auxilios del gimnasio.

—Esto no es necesario… ¡Khh! — soltó un quejidito de dolor el menor reaccionando al algodón con antiséptico que el mayor pasaba por su mejilla izquierda, tenía un corte poco profundo que le provocó el filo de una de las cintas, tenía otro en la mano derecha, un corte en los labios y un último en la frente ninguno era grave y con tratamiento adecuado no quedarían marcas. Por eso mismo le estaba curando antes de mandarlo con la enfermera con atención previa el kosei de Recovery Girl no dejaba huellas— Aizawa Sensei … — descompuso el gesto y le rodo una gota por la frente a Shinsou Aizawa no lo estaba escuchando cada vez le consentía un poco más. Al principio lo aleccionaba y después lo mandaba a la enfermería. Ahora le atendía personalmente antes de que lo viera un profesional. Término lo que estaba haciendo y le puso un venda adhesiva en la mejilla. Hizo lo mismo con la herida de la frente y la del labio inferior y cuando término de apretar la venda en su mano porfin le habló.

—¿Te duele? —pregunto el mayor acuclillado delante de su discípulo y tomándole suevamente de la cabeza e inspeccionándole con la vista.

—No Sensei— le avergonzaba un poco esa actitud de Aizawa se ponía exactamente igual a su padre cuando este era un niño y se raspaba una rodilla.

—¿Mueves bien la mano? A ver has este movimiento… — le indicó que moviera la articulación en círculos. El menor hizo lo pedido sin dificultad alguna y eso alivio al mayor internamente— ¿Sientes mareo o ganas de vomitar?

—No Sensei.

—¿En serio? Siento que te patee con bastante fuerza en el estómago…

—Aizawa Sensei ya no tengo ese plano abdomen y suave, usted se encargó de masacrarlo — le sonrió y trato de hacerlo reír un poco. Se tomó de la nuca y le resto importancia al asunto — Tengo más músculo ahí ahora, también más resistencia.

—¿Entonces dices que debo patear te más fuerte? — un Aizawa de brazos cruzados ladeo la cabeza planteándose hacerlo así la próxima vez.

—¡NO! Digo… ¡Me pateó muy duro pero ahora resisto mucho mejor que antes! Dejó de doler en la ducha.. — dejó caer la cabeza derrotado y con un aura depresiva sobre esta— Hizo esto más riguroso desde lo del otro día… — señalo con pesadumbre sus heridas ya atendidas.

—Shinsou no me voy a permitir volver a herirte de esa manera fue un rotundo error de mi parte…

—Yo también lo deje bastante herido estamos a la par. Debería dejar de culparse por como resultó eso. Usted no lo hará de nuevo, yo no lo volveré a provocar y usted se centrara en ser mi adormilado y serio Sensei al que le vale verga el mundo circundante ¿Esta bien? — se levanto y extendió la mano hasta Eraser buscando formalizar el trato con este. El mayor apretó la mano de su alumno y cerraron así ese pactó. Inmediatamente después las cintas de Aizawa estaban jalando con bastante fuerza a Shinsou de la cabeza doblándolo hacia atrás —¡Ay, ay, ay, ay, ay!

—Mejor cuida ese lenguaje en mi presencia— le amenazó con su particularidad activada haciendo temblar a Shinsou y que todo el vello de su cuerpo se crispara de forma agresiva— Espera…— lo soltó solo para ponerlo frente a el y le acomodo el cuello del saco del uniforme y le ajustó la corbata al cuello.

—¡Sensei!

—Espera… — término de ajustar la corbata y lo soltó— No te quejes. Agradece de que me di cuenta y ahora estas más presentable.

—Es el menos indicado para decirme eso…

—Estamos hablando de ti no de mi. Yo me gradué hace mucho, tengo un empleo estable y definí muchas cosas a tu edad. Pero admito que habría sido menos incordioso con una buena presencia. Solo trato de que lo hagas mucho mejor que yo, cuidando tu imagen impones bastante, tienes un aire muy maduro y preparado y siendo un Héroe Profesional puedo decirte con certeza que casi todos buscan pasantes y futuros compañeros con tu porte, solo tómalo como un consejo— Shinsou asintió sintiéndose cálido por dentro gracias a esos halagos y comenzó a caminar sobre la salida antes de que Aizawa se lamiera el pulgar y lo pasará por alguna parte de su cara. Ya lo tenía nervioso.

—Hasta mañana Aizawa Sensei..

—Hasta mañana…— el héroe borrador recogió sus cosas y cuando enfocó su vista en la salida del gimnasio vio algo en Shinsou que lo hizo enfurecer, inhalo fuertemente y grito:— ¡Me haces el favor de acomodarte ese pantalón! ¡Tengo suficiente con Bakugo casi mostrando los bóxers!

—¡SENSEI! —le grito abochornado, era su señal. Tenía que escapar. Pero todo se fue a la mierda cuando algo lo sujeto del tobillo y lo arrastró como en una película de horror por donde de regreso de donde venía— ¡Déjeme ir! ¡Profesor!

—¡¿Qué DEMONIOS acabamos de charlar hace un instante?!

Al mismo tiempo que Shinsou era regañado la clase 1-A había terminado de organizar todo lo comprado en el refrigerador y los cajones correspondientes. Cada quien invertía su tiempo en una actividad distinta. Ya fuera en sus propios cuartos o en la sala. Otros aprovechaban de entrenar un poco más antes de la llegada de su titular. En eso mientras Midoriya trotaba por el patio con su cuerpo emitiendo rayos de luz color cobalto una figura se aproximaba a paso de condenado a muerte hasta los dormitorios. El pecoso se dio cuenta de que era alguien a quien conocía muy bien y se detuvo a metros de este puesto que venían en direcciones diametralmente opuestas.

—¿P-Present Mic Sensei? — se detuvo justo frente a su profesor de inglés quien estaba vistiendo ropa civil a esa hora. Siempre era curioso verlo sin el traje de súper héroe profesional. Si no lo conociera diría que era el vocalista de alguna banda, tenía el cabello suelto y le caía hasta más de media espalda peinado con mucha habilidad hacia el lado derecho de su cabeza, pantalones negros algo ajustados, una camisa marrón rojizo y sobre esta una chaqueta negra elegante y también le daba buena presencia, tenía en el cuello una cadena de oro y dos brazaletes de oro y dos zarcillos en los lóbulos. Realmente contrastaba con su yo heroico hasta se veía mucho más joven y demasiado irreverente. Y también estaba arrastrando el saco amarillo de Aizawa y este se veía…

—Roto… esta roto…— masculino Izuku bastante traumado— ¡El saco de dormir de Aizawa Sensei esta… !

—Fue un accidente …— el héroe de la voz lo dejó caer y junto sus manos en forma de suplica mientras lágrimas de terror se asomaban por sus lacrimales — Por favor tienen que ayudarme… — sin más comenzó a contar como fue que el siniestro ocurrió— Fui el último en salir de la Sala de Profesores hoy y cuando me iba… — recordó con asco horror miedo y sufrimiento— ¡Una araña! ¡UNA MALDITA ARAÑA! — su rostro de dolor era desgarrador— ¡Ese arácnido salió de la nada, me bloqueo la salida y… y… lo más cercano para atacarla era el saco! I-intente… que no le pasará nada pero la maldita no quería fallecer… termine encerrándola en el saco y… la aplaste reiteradas veces con una silla para cuando me di cuenta estaba muerta y el saco también… ¡R-Recordé que Shota no lo usaría hasta mañana y pensé que podía hacer algo! P-pero precisamente no tuve tiempo de ir a comprar otro porque tengo varios salones que están muy mal en inglés y estuve corrigiendo demasiados exámenes reprobados — al ver la expresión de incertidumbre y pánico del menor Mic preciso aclararle un punto antes de proseguir — Tu clase no está en ese lote puedes estar tranquilo— el chico volvió a respirar y le prestó toda su atención— ¡Los estuve buscando y no los encontré! Dog Hound me dijo que estaban de compras así que tuve que resignar me a esperar… gracias a Dios que Shota esta entrenando a Shinsou y ni por accidente iba a usar esta cosa — señalo al alguna vez saco— En fin me dijeron que ya habían vuelto y aquí estoy… son los únicos que no se burlarían de mi y no me dejarían solito mi suerte…

(Le sigue llamando Shota ¡Es genial!) — decía para si en sus pensamiento típico de él cuando alguna acción de alguien más le impresionaba o perturbaba— Y-ya tranquilo Sensei — Midoriya realmente sintió compasión el rubio se veía destrozado — ¿Vino por ayuda no? ¡Yo lo ayudaré! — ahora la cuestión era ¿Cómo ayudarle? Reemplazar el saco por uno nuevo no sólo sería muy obvio sino que carecían de tiempo y uno necesitaba el permiso del propio Aizawa para salir, ciertamente no requería de este el fin de semana pero apenas era jueves — Usted tranquilo — se le había prendido el foco y sus ojos brillaron —Le pediré a Yaoyorozu que cree un saco igual.

—¿Lo harás? — la vida volvía a los ojos del rubio— ¡Gracias, gracias, gracias! — tomó al pecoso y lo envolvió en un abrazo de oso cuando Izuku se estaba poniendo azul este lo soltó— ¡Tendrás un aliado en mi cuando lo necesites! ¡Dejo esto en tus manos! Shota puede volver en cualquier momento —le revolvió el cabello al sucesor de All Might y se dio la vuelta para irse — Gracias de nuevo pequeño oyente.

Izuku no podía dejar de ayudar a quien lo necesitase. Pero había un problema con su buena acción del día. Si alguien más lo veía con el saco de dormir despedazado y de paso entablando conversación con Yaoyorozu en esos tiempos que corrían en su salón podría interpretarse de muy mala manera quizás fuera el siguiente blanco de sabotaje. Así que tenía que ser más listo y escurridizo. Optó por ir al patio trasero y lanzar piedritas a la ventana de Creati hasta que esta saliera. Una vez su compañera se asomo a ver quien perturbaba su hora de estudio de los elementos vio a un Midoriya con algo amarillo y vuelto andrajos en el suelo y rogándole con la vista y su lenguaje corporal que bajara hasta donde él. Alzo una ceja nada convencida pero término accediendo.

—¿Qué Mic Sensei hizo que? Y ¿Qué tu quieres que yo haga QUE? — lo escudriño muy desconfiada pero al ver la postura suplicante de Izuku estuvo a punto de acceder, era un buen chico confiable y su compañero. Además no quería presenciar lo que ocurriría si Aizawa descubría su saco mutilado este sin dudas desataría su furia no sólo contra el profesor rubio eso era más que seguro— Bueno… esta b-

—¡TE LO RUEGO! — hizo una reverencia más pronunciada en ángulo y eso ruborizar mucho a Yaomomo— ¡El profesor Mic me lo suplico estaba muy asustado! ¡Además tómalo como una oportunidad, será para una buena causa y podrás lucirte frente a Aizawa Sensei seguramente estará muy complacido de saber que arreglaste este problema! — Yaoyorozu le iba a decir que si de todas formas. Pero lo de sacar provecho con esa itinerante situación no se lo había planteado.

—¡Esta bien! Te ayudaré — le sonrió tratando de calmarlo— Pero no hay necesidad de revelar el incidente. Creare un saco nuevo y tengo la coartada perfecta para entregárselo mañana temprano— Izuku sonrió encantado lo único que tenía que hacer era darle los dulces que hubiera comprado para él mismo a Yaoyorozu necesitaría lípidos extra para crear un ese saco de dormir y con la muy ligera cena que la chica solía tomar sería difícil comer demás sin levantar sospechas. El chico accedió fue por lo que había comprado para él y se lo tuvo que regalar a ella pudo esconder todo en su ropa y volver a subir a su cuarto sin llamar la atención. Lo único que el pecoso no cedió en ese arreglo fue su All Might-pple y no planeaba perderlo, de todas las promociones de comida de oferta limitada esta era la mejor hecha.

Se hizo la noche y con esta llegó Aizawa a los dormitorios donde su grupo de castigados lo esperaba para las lecciones extra. Para su sorpresa ellos ya habían buscado la pizarra y ordenado todo.

—Que limpio esta todo — al héroe underground le sorprendió la calidad del dormitorio. Estaba reluciente y olía a naranjas —¿Limpiaron después de acomodar la despensa? — pregunto al aire.

—¡Fue un trabajo en equipo! — exclamó Ochako feliz de la vida y haciendo una pose de fuerza sacando el bícep y poniendo la otra palma abierta sobre este. Ella era perfecta para hacerle sentir a su Sensei que todo estaba normal.

—Muy bien, los felicito — tomó el marcador acrílico y comenzó a escribir en la pizarra.

Transcurrió una hora de clases extra antes de que Mina comenzara a cabecear y Kaminari intentara copiarse del análisis de Mineta. Aizawa los mandaba a investigar en el libro y en los códigos tenían que hacer esa tarea luego un análisis a parte y luego harían una discusión en clase sobre todo lo anterior citado. Tenían que reflexionar una y otra vez y era su versión de mandarlos a la esquina con un cono con la palabra burro en la cabeza. Uraraka de vez en cuando levantaba la mano para pedirle que esclareciera sus dudas. De Sato no escucho ni su respiración hasta que la noche se comenzó a tornar pesada y este se levantó del sofá y alzando la mano partió el silencio a la mitad con un:

—¿Puedo preparar chocolate para todos Aizawa Sensei? — aunque su propuesta endulzo el oído de todos cambiando el nulo ánimo del grupo por ojos soñadores auras de color rosa pastel y añoranza por la vida haciendo parecer a Sato como un Ángel compasivo llegando a sus rescates el Sensei era el de la última palabra. Este bajo el libro que estaba leyendo y lo detalló por cinco segundos completos solo para pasar a ver al resto de sus estudiantes quienes estaban juntando las manos y poniendo caritas que le arrugaron el corazón.

—Adelante — dijo sin ningún animó en general. Estaba cansado o bueno más que de costumbre aunque su cuerpo lograba tener una increíble resistencia física y emocional esa noche no sentía muchos ánimos. Tenía la cabeza en otra parte. Aunque nadie a parte de Mic o el director podría notarlo estaba estresado por esa avalancha repentina de afecto que estaba asechándolo.

—¡Sensei! ¿Puedo ir al baño? — alzó Mina la mano con las piernas temblorosas.

—Ve— se limitó a decir y pensándolo mejor, tenía otra idea en mente — Descanso de veinte minutos. Así podrá hacer su compañero las bebidas y ustedes podrán hacer lo que necesiten. Apenas les dio luz verde: Mina se fue corriendo al baño, Kaminari saco una consola portátil de video juegos de su pantalón y comenzó la partida que dejó en pausa, Mineta estaba tan aburrido que se concentró en ver la consola del rubio y comenzó a gritarle indicaciones para ganar más rápido la partida. Aizawa quiso adelantar lo último que verían esa noche así que borro lo que estaba en la pizarra empezó a rayar de nuevo en esta para su sorpresa gracias ligero movimiento de su cuello la liga que amarraba su cabello reventó de forma brusca y lo hizo pegar un leve brinco. Se tomó el lugar de forma veloz y constató que ya no estaba la cola para el cabello y los restos de ella estaban a sus pies— De nuevo…— otra liga negra que mordía el polvo, él perdía tantas ligas como Iida destrozaba lentes gracias a su entrenamiento particular y ahora gracias al que hacia con Shinsou también y no es que fuera cuidadoso con ellas. Era hombre y para rematar le daba un poco igual lo rustico que fuera al amarrarlas. Lo malo es que ya solo debían quedarle una o dos.

—Esto… ¿Sensei? — la voz de Uraraka a su espalda lo hizo prestarle atención la chica estaba a dos metros de él sosteniendo entre sus dedos un paquete de ligas para el cabello. Estaba empezado pero aún tenía al menos diez de ellas sin estrenar y Uravity lo veía con un poco de preocupación y también de precaución— Si necesita… — le extendió el paquete ya al entender el gesto de la menor Aizawa se acercó y sonriendo de forma muy amable tomó una de las ligas. Uraraka era de nobles intenciones y siempre era preocupada por todos. Algo muy difícil de ver y realmente apreciaba tenerla bajo su tutela. En cuanto a esta los ojos se le agigantaron de la emoción y la sorpresa de ver esa reacción de su maestro. Conocía sus usuales sonrisas espontáneas pero esta no se le parecía a ninguna que halla visto antes, era una mueca muy linda.

—Muchas gracias— comenzó a peinar las hebras de su cabello con sus dedos y pronto lo alto con mucha destreza.

—Puede quedárselas todas — le insistió la chica volvió a extender el paquete y con un sonrojo de la impresión que la hacia parecer ya una remolacha los últimos que habían visto una sonrisa similar aunque mucho más emocional de parte de Aizawa habían sido sus mejores amigos hace ya quince años — ¡Casi no uso este color y tengo bastantes! — Uraraka era el tipo de mujer que siempre andaba preparada y tenía más de una cosa de todo lo práctico. Y una de cada cosa necesaria en su bolso, por eso al ver cómo la liga de su profesor salía disparada al suelo reaccionó por instinto y se le ocurrió ofrecérselas.

—¿Estas segura? — eso si que le ahorraría comprar mas ligas se veía muy tentado a aceptar la oferta.

—¡Si! — dijo con un tono muy seguro y enérgico. Aizawa no se hizo más del rogar y las término aceptando. Uraraka volteo a ver a sus dos compañeros en el sofá apenas sintió algo terrible que le subía por la espalda era como el hielo y era debido a las miradas matadoras que le estaban lanzando Kaminari y Mineta. Un aura oscura los rodeaba casi parecía que Kurogiri estaba abriendo un portal detrás de ellos dos. Ochako no lo había hecho adrede para fastidiarlos con el tema del alumno favorito fue totalmente espontáneo y al parecer inexcusable, solo pudo reírse de forma nerviosa y sobarse la nuca a lo que los dos le hicieron el te estoy vigilando con dos dedos.

—¡Esta listo! — Sato venía entrando a la sala con un delantal amarillo pastel puesto y con una bandeja con seis tazas humeantes sobre esta.

—¡Justo a tiempo! — salto Mina que venía justo detrás de Sato y tomó una taza al vuelo que lo hizo desbalances ese un poco pero por suerte nada se le había caído — ¡Que rapidez! — puntualizó Pinky tomando un gran sorbo y lamiéndose el labio superior con ansiedad — ¡Mmmmm! ¡Estupendo como siempre!

—Tenía la leche lista en la olla — dijo avergonzado — Ya tenía planeado ofrecerlo, anoche fue muy estresante sin algo de beber…— el chico le dejo una taza a Aizawa y siguió con el resto— y no lo digo por su clase Sensei quiero decir que estudiar a esta hora es terrible…

—Por eso mismo no volverán a causar que esto pase de nuevo ¿No? — este alzó su taza y le dio un gran sorbo. Joder que estaba delicioso, lo que le recordaba algo— Sato. Quería pedirte un favor si no es molestia.

—¿Mm? — le había sorprendido escuchar eso— ¿Si dígame?

—Eri vendrá el fin de semana me toca estar con ella sábados y domingos como ustedes sabrán y un par de horas cada día. Pensaba que un postre hecho por ti sería un gesto agradable se que sería totalmente casero, más sano que uno de panadería o pastelería también eres el mejor repostero que he conocido — tenía que decirlo y lo dijo — Mande a comprar un kilo de manzanas hoy. Espero que no sea una moles-

—¡CON TODO GUSTÓ AIZAWA SENSEI SERÁ UN HONOR! —hablo por lo alto casi eufórico y con el pecho lleno de orgullo y calidez luego se apuntó a si mismo con el pulgar — Cuente conmigo.

—¿Estas bien con esa cantidad de manzanas para todos? Honestamente no sabía cuánto pedir… desconozco ese campo.

—No se ocupe yo me encargó de esos menesteres, nunca faltan ingredientes conmigo — declaró muy egocéntrico.

Ese había sido un gol de campo para Uraraka y un tiro de tres puntos para Rikido a lo que los otros tres presentes se abogaban en bilis de la rabia. Tenían que pensar algo pronto o eso se definiría muy rápido. Para cuando término la clase los cinco volvieron a sus habitaciones muertos del sueño y el cansancio, el mayor dejo la pizarra en su sitio como la otra noche y se dirigió a su cuarto estaba cansado y quería acostarse a dormir. No obstante algo llamo su atención de inmediato una de sus estudiantes venía caminando por el pasillo y estaba arrastrando algo grande y de color negro no estaba seguro de que podía ser.

—Estas no son horas de estar despierta Hagakure — la mencionada dio un respingo del susto y parecía muy alterada por algo, por el movimiento de su ropa intuyo que estaba viendo a los lados ansiosa como buscando un escondite para ella o para lo que estaba en una de sus manos. Para cuando estuvo frente al miembro menos percibible de su clase esta estaba "escondiendo" la cosa a sus espaldas y fallando de manera miserable. Honestamente pensaba que a esa chica se le olvidaba que era invisible—¿Por qué estas despierta y deambulando por el pasillo? — se fijó en lo que traía y esta se puso más nerviosa y a la defensiva — ¿Y eso que es? — cuando escuchó unos pequeños sollozos pensó que era su imaginación pero cuando noto como la nada entre el y la pared materializada gotitas de agua que se hacían cada vez más grandes y caían al suelo mojándolo Eraserhead se espanto muchísimo—Oye, oye ¿Qué ocurre? — la chica estaba llorando y era ese tipo de llanto femenino imposible de ignorar e imposible de evitar que te calara muy hondo y te hiciera sacar miles de conclusiones apresuradas sobre que mierda pasaba, se escuchaba tan pequeña y tan dolida.

—Y-yo… — le extendió la cosa que venía cargando— Falle… — la cosa en cuestión era. Un peluche. Ahora todo tenía sentido.

—¿Te salió mal otra de tus manualidades, eh?— Aizawa sintió como el alma le regresaba al cuerpo de golpe. Sucedía que Toru era de esas chicas que adoraba hacer cualquier manualidad o tutorial que encontraba en Internet. Algo muy femenino e hiperactivo de su parte. Hasta el momento hacer joyas con cuencas era lo único que le salía a pedir de boca. Otras cosas con la que ya había tratado salieron muy mal pero nunca se rendía. Aunque siempre se deprimía mucho si algo no salía como esperaba siempre volvía a tratar de manera muy optimista como si lo anterior jamás fuera pasado.

—Así es— suspiro ya un poco más estable — Iba a tirarlo al contenedor de basura directamente. Estuve trabajando en esto un par de noches lo termine hace unos minutos y como puede ver esta horrible…¿Aizawa Sensei que le pasa? ¿Me escucha? — el de cabello negro estaba atontado viendo el peluche. Este era muy grande quizás de un metro y veinte centímetros, estaba hecho con telas finas de uso profesional. Y estaba impecablemente zurcido y los detalles estaban en su justo lugar— Lo se … — la chica pensó que el Sensei compartía su pesimista opinión.

—¿Qué animal tratabas de hacer? — Aizawa tomó el peluche y lo vio fijamente.

—Se supone que era un oso— y si el peluche estaba lejos de ser un oso si lo veías pensando en dicho animal claramente te parecería que estaba muy mal hecho. Pero no por eso era feo. La realidad era que estaba bastante adorable y no se veía amorfo o desproporcionado, pero con la primera decepción que fungió como primera impresión Hagakure no podía verlo sino con ojos de asco sin darle otra oportunidad.

—Míralo bien— hizo que el muñeco quedaré de frente a Invisible Girl— ¿No parece una especie de felino?

—¿Eh? — la chica sopesó muy rápido su malestar un trato de encontrarle forma al peluche viéndolo con ese nuevo ejemplo en mente se dio cuenta de que si paria un gato. Y uno bastante original podría ser una especie de mascota de marketing —¡Si es cierto! — ya hasta lo veía adorable y es que lo era.

—¿Ves como no tienes que deprimirte? Solo debes buscar un lado positivo… — le dijo y buscó entregarle de nuevo el peluche pero la chica se lo devolvió pegándoselo del pecho del impulsó.

—¡Quédeselo por favor!

—¿Qué?

—¡Puede quedárselo! ¿A usted le ha gustado verdad? — bien en ese momento si le despreciaba el gesto a Hagakure solo iba a lograr que se volviera a deprimir.

—Este… yo— encajo sus ojos en el peluche y realmente algo dentro de el quería tenerlo y ese algo era su ser fanático de los gatos. Era muy tierno. Tenía que tenerlo— Como desees pero por favor vuelve a dormir…

—¡Entendido y anotado! — imagino que la menor hacia un saludo militar pues así mismo se sintió y esta se fue muy alegre y casi dando saltitos a su cuarto, en lo que a Eraser respectaba ahora tenía un peluche de gato nuevo y un paquete con ligas que le dejaban una sonrisa en la boca que extraño se le hacia sentirse en familia justo ahí en la escuela, siempre odio sus días de estudiante y último vestigio de calidez hogareña que hubo alguna vez para el entre los muros de UA había muerto a los diecisiete años. Las fugases memorias de Shirakumo volvía cada vez que veía a sus alumnos. Le recordaban mucho a él. Le molesto mucho que Yamada y Kayama lo hubieran recomendado para dar clases pero ahora opinaba diferente. Solo había aceptado porque los dos mencionados iban a estar a su lado. Pero ahora no recordaba como era todo antes de la clase 1-A.

Aunque también su adorada clase era su dolor de cabeza particular y estaba muy cerca de ser una migraña. Y lo peor es que ni se lo podría haber imaginado en ese momento.