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El Favorito del Sensei

Como una cortesía hacia Shinsou: Kirishima adoptó postura defensiva y le dejó impactar al de cabello color índigo la primera serie de golpes contra su endurecida piel, la sabiduría obtenida gracias a sus entrenamientos con sus compañeros estaba siendo puesta en práctica. Era necesario que Shinsou conociera a su oponente y que luego tomara la mejor decisión al momento de enfrentarle y tampoco pretendía lesionar al pupilo privado de Aizawa. Apenas la pierna de Shinsou conectó contra los brazos en cruz del pelirrojo sintió todo su fémur temblar ante la fuerza del impacto y todo el tejido interior se tenso de forma gráfica y dolorosa. Sintió que había pateado algo hecho de metal. Y ese algo ni siquiera se había cimbrado ante la fuerza de su patada. Esto lo hizo retroceder dando un mortal hacia atrás y pensar mejor el siguiente movimiento. Inmediatamente después de su aterrizaje, Kirishima apareció a la altura de su abdomen y le conectó un gancho al estómago. El estilo de combate y el balance de Eijiro ya estaba a nivel de un boxeador profesional y tenía excelentes bases de karate. Si alguien sabía de defensa personal luego de Ojiro quien era artista marcial ese era Kirishima, no podía haber pedido mejor compañero de prácticas. El pelirrojo dio dos pasos en forma de saltos hacia atrás, asumió posición ofensiva y de forma muy pulida le conectó otro golpe con la zurda a Shinsou en la mejilla. Cuando este vio que Kirishima giro sobre mismo para darle una patada con rotación, agachó la cabeza y se lanzó al suelo para rodar y quedar detrás de este. Lo tomó con las citas orbitales del cuello y la cabeza y le pateó todo el centro de la espalda mientras jalaba hacia atrás como quien toma las riendas de un caballo buscando detenerlo. La fuerza usada logró que Red Riot arqueara lo más posible la espalda. Apenas cayó en el suelo y Shinsou salto sobre el para aterrizar a dos metros de distancia, Kirishima sonrió muy complacido y emocionado.

—¡Si que tienes fuerza! — eso hizo emocionar al pelirrojo. Se levantó de un solo salto apoyando las manos a los costados de su cabeza y estuvo de pie en un segundo— ¡Esto será divertido!

—Tu nobleza no encaja con tu kosei …— le respondió Hitoshi con una sonrisa nerviosa y con una gota resbalándole de la frente.

—¡Jejeje! Gracias — apenas el pelirrojo reaccionó algo apenado y con un leve sonrojo Shinsou aprovechó su distracción para enredarlo con las cintas e írsele encima, utilizó la fuerza del rebote que le dieron las telas y aterrizó ambos pies en el rostro endurecido del pelirrojo. Este se fue de espaldas y se llevó a Shinsou con él tomándolo de los tobillos. Lo siguiente que Hitoshi supo es que Kirishima giro cual trompo con él como lastre y lo había arrojado contra una pared. Apenas su espalda impacto en el concreto el otro ya venía con el puño listo para golpearlo, logró fallar por centímetros y abrirle un enorme hueco a la pared gracias a la rapidez que tuvo su oponente al sentir su presencia acercarse. Shinsou le ató los pies y derrapó por el suelo buscando jalarlo al mismo tiempo usando su velocidad. Lo hizo trastabillar pero no moverlo era un objetivo bastante pesado gracias a su endurecimiento. Mover a Kirishima era como mover una tonelada en ese momento. El pelirrojo logró abrir las piernas lo suficiente para sacar ambos pies dando un salto de un metro completo de altura y cuando las suelas de sus zapatos tocaron el suelo tan rápido como un rayo corrió hacia su adversario dispuesto a atacarlo de vuelta el otro recibió el impacto de los antebrazos de piedra del pelirrojo este se le había encimado con ambos brazos en cruz imitando filosas espadas y por un momento se vio y se sintió como un toro embistiendo a su oponente. Aunque Shinsou salió volando efectivamente logró dar una pirueta en el aire y aterrizar derrapando sobre sus pies y con las manos en el suelo. Estando en cuatro patas y con un hilo de sangre cayendo de su boca al piso y con la respiración copiosa se tomó el tiempo de tomar aire profundamente y levantarse limpiando el líquido carmín con el dorso de la mano.

—Muy bien. Deténganse un momento— la voz de Aizawa los sorprendió a los dos, por un instante se olvidaron de que estaba su Sensei ahí. Se levantó sin prisa de su asiento y fue hacia un estante cercano, saco algo de indumentaria para entrenamiento físico y regresó donde Shinsou— Primero que nada, las vendas que obstinadamente te pusiste en las manos no serán suficientes… — tomó ambas extremidades de su alumno de cabello color índigo y desató las cintas que este se había enrollado las cuales ya tenían manchas de sangre. Amarró cinta deportiva nueva y de varios milímetros más de grosor en las manos del chico y luego colocó sobre estas unos guantes negros. No eran de boxeo y se asemejaban mucho a los de Izuku solo que sin la maquinaria interna para direccionar el aire— Estos los creo el curso de apoyo. Estas diseñados para minimizar el daño en la piel y las articulaciones tus músculos absorberán la energía necesaria para fortalecerse y el resto será repelida será solo una fracción de esta, pero así también podrás debilitar el aguante del oponente… oponente que creo que desayuno bastante bien y ha logrado un progreso impresionante en poco tiempo… — se giro a ver al pelirrojo y este asintió muy contento casi de forma infantil. Kirishima parecía un semental de lo sano que estaba y tenía la fuerza de un toro ganador del primer lugar en tamaño y fuerza— Esto siempre pasa, me volteo unos segundos y todos ustedes ya han escalado de nivel sin que me de cuenta…

—¿Eso significa que tengo que ir más suave contra Shinsou? — pregunto inocentemente porque con toda franqueza Aizawa le había lanzado una mirada de: Ve a ver si te controlas que lo dejó pensando en que se pudo haber excedido.

—Eso significa que quiero que le imprimas más castigo y que yo también entraré al entrenamiento— Shinsou sintió como si le cayera una roca figurativa en la cabeza con ese comentario despiadado y Kirishima estaba rebosante de alegría y muerto de la emoción. Apenas vio como el héroe borrador asumía posición para participar se entusiasmo de tal manera que hasta bajo un poco la guardia. Aizawa camino un par de metros lejos de sus estudiantes para empezar a calentar, cuando termino tomó postura de carrera.

—¡Si tienes algo de sentido de la auto preservación usaras tu mejor defensa! — Kirishima no supo porque Shinsou le había gritado eso tan de repente en su momento, sólo pudo ver al de cabello índigo alejarse dando vueltas hacia atrás hasta quedar a unos cuarenta metros de distancia en un tiempo récord, su reacción fue como si se tratará de un antílope huyendo de un depredador y solo cuando vio la velocidad y el poder de la salida de Aizawa en su dirección cada nervio de su cuerpo le grito que peleara por su vida.

¡U-UNBREAKABLE! — lo siguiente que Kirishima supo es que terminó empotrado en la pared del gimnasio hundido quince centímetros en el concreto que delineaba su forma perfectamente. Aizawa estaba en el sitio donde lo había pateado parado en una sola pierna y la que usó para atacarlo permaneció firme. Eso hasta que lo vio moverla de un lado al otro suavemente.

—Eso dolió… — dijo sin ningún animó en la voz.

—¡SU REACCIÓN DICE LO CONTRARIO! — lágrimas varoniles de frustración salían de forma muy cómica de los ojos del pelirrojo quien enmudeció cuando vio las cintas de Shinsou envolver el torso de Aizawa y justo cuando creía que el otro tenía a su Sensei, este hizo una maniobra muy rara y sabrá el diablo como salió de ese agarre, tomó dicha arma de apoyo del contrario y la usó para jalar a Shinsou el cual terminó al lado suyo estampado contra la pared pero sin perforarla como él lo hizo— ¡Jajaja! ¡¿Cómo hizo eso?! — estaba aturdido pero también impresionado.

—No me preguntes… — Shinsou se paro como pudo y al parecer cojeaba un poco de un pie— El manejo de la cita orbital es parcialmente desconocido para mi… y creo que para Aizawa Sensei también… ¡AHÍ VIENE! — Shinsou se apartó como pudo y Kirishima escapo de la pared a tiempo casi reciben un puñetazo en la cara cada uno.

—¡Es un todos contra todos dejen la fraternidad para después! — ordenó el mayor y los otros dos pensaron en que movimiento hacer a continuación. En lo que respectaba a Red Riot estaba más motivado que nunca y en cuanto a Shinsou ya se veía en la enfermería.

El resto de la clase de esa tarde termino en aplastante derrota para los menores aunque Aizawa término bastante más golpeado de lo que medito. Pero tenía una satisfacción interna inmensa. Si seguían a ese ritmo pronto serían rivales monstruosos y su juventud también les daba ventaja, no es que el fuese muy mayor aún era joven pero ellos tenían la mitad de su edad y por ende más vitalidad. O tal vez la palabra era terquedad. Seguía teniendo mucha más resistencia que Shinsou pero Kirishima parecía no poder agotarse con nada, la batalla contra el pelirrojo fue muy estimulante sin lugar a dudas Red Riot sería un héroe del cual alardear orgullosamente de haber sido su Sensei en el futuro y Shinsou no se quedaba detrás. En ocasiones fantaseaba con este también tuviese el: Eraser en su nombre de héroe, una vez tuvo que sacudir la cabeza para quitarse la impertinencia de encima, ese día en cuestión, Hitoshi había superado su propia marca personal escalando hasta el techo con las cintas orbitales y le recordó tanto a si mismo a su edad que pasó a imaginar a Shinsou más adulto y saliendo en las noticias debutando bajo el nombre de Erasermind cosa que lo abochorno mucho al recapacitar, quizá así fuera como All Might se sintiera con respecto a Midoriya. Cuando los tres salieron de las duchas y posteriormente de los vestidores Aizawa se dio a la tarea de curar a sus dos estudiantes. Shinsou tenía el rostro rosa de la pena. Una cosa era curarlo a solas y otra muy distinta que lo hiciera frente a su invitado. Por otro lado el pelirrojo estaba un poco en shock y obnubilado se veía tan dócil dejándose curar los pocos cortes que tenía, de lejos se notaba que para él era una experiencia nueva pero desde la perspectiva de Shinsou esa escena era muy distinta. Kirishima bostezo del cansancio que le llegó cual niño al que se le pasa el efecto de un golpe de energía por azúcar y se frotaba un ojo mientras el mayor le revolvía el revoltoso cabello rojo con una mano de forma paternal. Solo faltaba que lo cargará en su espalda y lo dejara en su cama para que durmiera la siesta.

—Shinsou ¿Duele mucho? — le preguntó terminando de atar los vendajes con antiséptico en sus manos y ante brazos, esa pregunta logró cambiar el ánimo del menor al darse cuenta de que hace un rato que Aizawa había terminado con Kirishima y ni se había dado cuenta de que había comenzado a tratarlo a él por estar enfrascado en pensar que esos dos se le hacían demasiado empalagosos.

—Si.. — respondió y Aizawa abrió un poco los ojos algo angustiado. La verdad es que Shinsou se iba a quedar callado sobre el dolor como habituaba hacer hasta que Recovery Girl se lo quitara, pero desde sus entrañas nació la necesidad de decirle a Aizawa como se sentía — La verdad es que me duele bastante…— bueno bastante era un poco exagerado, de su parte, pero al ver cómo toda la atención del mayor era para él de Nueva cuenta no pudo detener su lengua— …Pero debo admitir que me divertí mucho entrenando y creo que los frutos de esto serán inmensos… .

—¡Lo mismo digo! ¡Eres admirable Shinsou y pensar que combates contra el Sensei a diario! ¡No creo que haya algo más masculino que eso hay que tener mucho coraje! — Aizawa sintió que fue comparado con una especie de deporte extremo, de alto riesgo, de esos donde tenias que firmar un consentimiento para eximir de culpa a quienes te facilitarán desempeñarlo.

—Será mejor que los lleve a ambos a la enfermería personalmente.

—¡Yo estoy bien Sensei! — declaró Kirishima muy sonriente aunque la verdad es que Aizawa lo vio cojear un poco cuando salió de los vestidores .

—No, eso no es totalmente cierto— fue todo lo que mencionó e hizo que ambos se apoyaran en él para llegar donde la enfermera así que fue un lento viaje hasta allá, ambos usando a Aizawa de muleta sobre decir que los dos llegaron muy apenados a la enfermería y muy contentos internamente. Cuando Recovery Girl término las curaciones en los tres les obsequio dulces por ser unos niños bien portados en su opinión. Se despidieron en el pasillo puesto que Shinsou tomaría un camino distinto este volteo a verlos alejarse y para su sorpresa Kirishima se despidió enérgicamente de él y le grito que esperaba entrenar de nuevo muy pronto. Hitoshi se sintió extrañamente apreciado y finalmente cayó en cuenta de que le término agradando mucho el pelirrojo.

El camino de vuelta a los dormitorios fue silencioso solo la mitad del trayecto. Al ver cómo el pelirrojo parecía temblar de la curiosidad y verlo de reojo de forma hiperactiva término preguntándole si algo lo molestaba. El vómito verbal de Kirishima lo agarro desprevenido. Lo acribilló con cuanta pregunta se le cruzó por la cabeza. Su curiosidad se desbordó igual que un río crecido y Aizawa aguanto cuanto pudo.

—¡Fue increíble entrenar con ustedes! ¿Cómo desarrollo su estilo de pelea? ¿En que consiste realmente su equipo de apoyo? ¿Cuanto puede peso puede levantar Sensei? ¿Algún día tendría un duelo de pulso conmigo? ¿Siempre fue tan veloz? ¿Podría entrenar con ustedes más seguido? ¿Por qué no entrena con nosotros así con más frecuencia? ¡Le pasaré mi rutina de gimnasio si usted me pasa el suyo! — seguía y seguía y el mocoso no se callaba. Aizawa dejó de contestar luego de la quinta pregunta y activo su kosei haciendo al niño permanecer en un silencio sepulcral— Lo lamento mucho…— bajo la cabeza tristemente y el mayor sintió como si hubiera pateado a un cachorrito, término por desactivar su don y poner una mano en el hombro del pelirrojo mientras negaba con la cabeza dándole a entender que no pasaba nada y le volvía a alborotar el cabello y el ánimo de este volvía a subir.

—Ya llegamos. Debes estar exhausto ve a descansar.

—¡Si Sensei!

—¿Kirishima?

—¿Siii?

—Gracias por aceptar la oferta hoy. Fuiste de mucha ayuda.

—¡Cuando ustedes quieran! — el pelirrojo subió las escaleras con rapidez al mismo tiempo que Aizawa se reprendía mentalmente. Solo algunos de sus alumnos lo hacían reconsiderar su postura de no reproducirse. Otros lo hacían darle mucha fuerza a dicha postura hasta considerar que los niños eran del demonio (Bakugo) pero Eijiro definitivamente lo hacía considerarlo a veces. Aunque la fantasía acabo en lo que el menor abrió la puerta y una música increíblemente escandalosa y rítmica les golpeo los tímpanos sacándolos de onda.

¿ANNIE ARE YOU OKEY? ¿ANNIE ARE YOU OKEY? Annie are you okay?
Will you tell us that you're okay?
There's a sign at the window
That he struck you, a crescendo Annie
He came into your apartment
Left the bloodstains on the carpet
Then you ran into the bedroom
You were struck down
It was your doom

Annie, are you okay?…

La música estaba puesta al tope en la sala común del dormitorio. Kirishima no tardó en entrar presa del ritmo y gritando de algarabía. Mina estaba bailando la coreografía de Smooth Criminal en la sala mientras que Sato estaba horneando en la cocina y haciendo el glaseado y el relleno de los pasteles de manzana en recipientes separados, el ambiente en si estaba muy animado y todo era corear y silbar la espectacular destreza de Ashido bailando.

¡¿Qué significa este escándalo?! — la voz de Aizawa hizo que todos se quedarán de piedra y casualmente su voz entró en la secuencia de la canción donde la voz de el capitán de la policía ordenaba que todo el mundo saliera con las manos en alto del bar del video clip. Para algunos fue muy gracioso para otros bastante aterrador. Inmediatamente le bajaron el volumen a un nivel decente a la música.

—E-Este… — la bailarina principal iba a dar la cara por el grupo pero la voz del presentador de radio que salió del aparato en cuestión aclaro todas las dudas que pudiese tener el héroe borrador.

¡¿What's up, everybody are you enjoy the Music?! ¡Remember my dears listeners that today is nostalgia Friday! ¡PUT YOUR HANDS IN THE RADIO SE ENORGULLECE DE TRANSMITIR SUS PETICIONES MUSICALES! ¡Acabamos de escuchar Smooth Criminal del álbum Bad del Rey del Pop: Michael Jackson que fue pedida especialmente por mi querida y apreciada alumna Ashido Mina! ¡Espero que hayas quedado complacida darling y como tengo a mi querida clase 1-A de la UA en sintonía también me complace informar que la siguiente petición viene de otro miembro de este salón ahora: A pedido de Tokoyami Fumikage les traemos del Grupo Nirvana: Smells like a teen spirit! — la voz de Present Mic fue una aclaración de la situación muy contundente si le preguntan a Aizawa.

—Ya veo… — dijo este mientras rodaba los ojos ironizando al cielo—¡Si suben demasiado el volumen de nuevo todos tendrán un castigo! — amenazó con su don activado de forma espeluznante.

—¿Le bajamos a esa canción? —pregunto Iida puesto que aún estaba relativamente alto.

—… Pueden subirle el volumen a esa pero después quiero un volumen moderado… — se retiró a paso lento mientras Fumikage lo veía de reojo pasar. Había sido buena idea pedir una canción cuando se percató de la hora y de que ya pronto iban a tener al Sensei en los dormitorios y podían garantizar algo de escándalo si le cedían a él, parte del repertorio musical. Los primeros en estar de acuerdo con Tsukuyomi fueron Jirou y Kaminari y para sorpresa grupal Bakugo (este sabia que Tokoyami iba a poner de todo menos música cursi o pop malo o reguetón) así que por él perfecto. También tuvo el voto de Sero y de Mina. Y sabía que tenía garantizado el del Sensei y el de Kirishima. Así que con tanta gente secundándolo habría ambiente de metal esa tarde. Y mientras Sato preparaba pasteles de manzana suficientes para todos, el grupo entero se volcó en dirección a Kirishima parecían un rebaño de ovejas que buscaban comer todas al mismo tiempo de una persona que les ofrecía alimento cosa que puso algo nervioso al mencionado conejillo de Indias de Midoriya.

—¿Qué ocurre? ¿Qué les pasa? ¿Porque me ven así, que hice? — hablo desesperado por respuestas. A lo que Kaminari se le fue encima con la pregunta tan ansiada.

—¿Cómo estuvo el entrenamiento? — el chico lucia ansioso por saber la verdad.

—¿Quién es Shinsou realmente? ¿Que intenciones tienen y cuáles son sus debilidades? — empezó Mineta con tono escalofriante y competitivo. Y luciendo esa aura perturbada que usualmente tenia.

—¿Cómo viste al Sensei? ¿Actúa diferente con él? — Mina le cuestionó muy curiosa.

—B-Bueno— empezó el interrogado a responder— Fue una práctica de resistencia física el día de hoy. El Sensei fue bastante estricto con ambos, de hecho combatimos en un todos contra todos y creo que nos imprimió el mismo castigo a los dos. Aunque… — se cruzó de brazos y hundió los hombros mientras rebuscaba en sus pensamientos— Creo que fue más duro con Shinsou incluso. Imagino que es porque esta nivelándolo…sentí pena por él en un par de ocasiones …— volvió a sonreír y exclamó :— ¡El entrenamiento fue alucinante! Pero al final… — Kirishima había por fin recapacitado en lo último vivido en el gimnasio y es que estaba tan embelesado en su momento que no se percató de lo obvió— ¡Aizawa Sensei nos aplicó primeros auxilios!

—¡¿Qué?! ¡Pero si luces normal! No veo ningunas heridas… — comentó Jirou anonadada y los demás estaban igual.

—Es que Aizawa Sensei se encargó personalmente de aplicarnos primeros auxilios y después nos ayudo sirviendo de muleta hasta la enfermería … — todos se quedaron con la tez pálida tirando a gris y con la misma expresión de auténtico y total vacío en los ojos que solía poner Izuku siempre que se le quedaba mirando al pescado que convenientemente le servían de comer en ese tipo de escenarios. Kirishima se mordió la lengua y decidió obviar mencionar las veces que el Sensei le había acariciado la cabeza o que Recovery Girl les dio dulces y Aizawa le regaló los suyos una vez se despidieron de Shinsou, parecer ser que a este no le gustaba el caramelo de naranja y aunque a su Sensei si le gustaba prefirió dárselo a Kirishima…y era un puñado generoso de dulces— Por la expresión de Shinsou creo que el Sensei hace eso diario.

—¡¿Y nosotros podemos irnos a la mierda, no?! ¡JAMAS SE HA TOMADO ESA MOLESTIA CON NOSOTROS! — bramo furico Kaminari jalándose el cabello.

—¿No creen que es porque somos muchos? Para eso está Recovery Girl atender a sólo dos personas es distinto que a veinte…— aporto Izuku al alegato mediando la situación— Además apuesto bastante a que se podría contar con los dedos de una mano a los presentes que dejarían que Aizawa Sensei se tomará esa molestia con ellos . . — su expresión lo decía todo y realmente así era. Todos tenían demasiado orgullo para aceptar tal cosa.

—Es trato preferencial como quiera que lo veas — El comentario pesado y realista de Tokoyami hundió a Izuku igual que el Icerberg al Titanic. Y este sucumbió ante esa acertada respuesta. Uraraka e Iida trataron de confortarle en vano.

El sonido de lunes puerta del cuarto de Aizawa abriéndose y cerrándose provoco que todos se dispersaran igual que un montón de hormigas a las que le habían soplado encima. El profesor titular ya estaba vestido para trabajar con su traje de héroe puesto revisó al grupo con la vista y al contarlos a todos su expresión fue de tranquilidad.

—No causen demasiado alboroto y a las nueve todos deben estar en sus habitaciones. Nos veremos en la mañana— con las dos noches de clases que les dio a sus chicos castigados pudor dormir mucho más que de costumbre así fuera a partir de las doce de la noche. Su horario de trabajo como héroe empezaba al caer el sol tenía un día y su respectiva noche libre a la semana pero con la llegada de Eri le habían apartado el fin de semana completo para vigilarle. El resto de los días estaba equilibrado para que cada docente en el plantel estuviera con ella luego de su hora de impartir clases y durante el período escolar Togata fungía como niñera por voluntad propia y su afinidad con la niña lo hacia perfecto para el trabajo, él mismo se había ofrecido a dedicarse tiempo completo a esta dejando la escuela. Eri era por decirlo sin mucho recato problema del Estado hasta que esta fuera mental y físicamente capaz de controlar su kosei y no pudiera ser capaz de usarlo por accidente en terceros. Si se encontraba la forma de que esta pudiera dominarlo entraría en un programa de adopción que llevaría a cabo un departamento de protección a víctimas. Nadie podría intentar usarla como un experimento o como un arma. Mientras tanto su guardián legal era la persona jurídica conocida como la UA. Y sus protectores y custodios eran los profesores teniendo al Director Nezu como el principal de ellos. En la UA recibía asilo, orientación psicológica, manutención, vestido, clases particulares y un ambiente seguro para su crecimiento. Vigilancia las veinticuatro horas del día y demás. No convivía con niños de su edad por desgracia, pero dada la alta peligrosidad de su estado de dominio totalmente inconsciente de su don tenía que estar perfectamente rehabilitada y fuerte en muchos aspectos para dar inicio a su reinserción social. Después de todo lo acaecido con Overhaul el Gobierno Japonés no reparaba en tener a la niña bien acomodada, y ni aunque su abuelo despertara de su estado comatoso se le permitiría obtener de nuevo la patria potestad sobre ella a menos que pasase por un largo proceso legal impuesto por servicios sociales, el cual para las personas normales ya tomaba dos años de duración. Ni mencionar la investigación previa a la que tendría que someterse un ex jefe de la Yakuza. Sería incluso más probable que el tipo terminara en prisión si despertaba del coma que el hecho de que pudiera volver a estar a cargo de su única nieta.

—¡Regrese con bien! — ¡Lo esperaremos! —¡Cuídese! —¡Buena suerte! — fueron algunos de los buenos deseos de parte de sus alumnos. Se despidió con un ademán de mano y salió en dirección a la noche.

No hubo mayores complicaciones en su patrullaje nocturno. Las calles del centro de la ciudad eran virtualmente desérticas en criminalidad gracias a él. Tenía una reputación de demonio bien ganada y era algo difícil ver crímenes peligrosos en el territorio de Eraserhead aunque siempre había excepciones, esa noche atrapo a varios ladronzuelos, un par de villanos de categoría media. Un grupo de ladrones de bancos. Y ayudó en aplacar una pelea bastante violenta en una discoteca. Acompaño aún grupo grande de chicas bastante borrachas a llegar a una residencia para mujeres sanas y salvas y devolvió a sus casas a varios niños extraviados por diversas causas. Ya a las tres y media de la mañana estaba entrando en el territorio de la escuela. Quizás pudiera dormir una hora y media. O quizás dos con mucha suerte. Aunque algo muy curioso ocurrió cuando estuvo relativamente cerca de los dormitorios.

—¿Koji? — efectivamente habían visto a su alumno levantado a esa hora andar sospechosamente hacia el bosque. No espero nada para seguirlo y darle el castigo y el regaño de su vida sin importar las razones por las cuales estuviera haciendo lo que sea que hiciese ahí a esa hora. Estaba con la adrenalina a millón todavía y aún tenía ganas de pelear y ver a uno de sus estudiantes en tan comprometedora situación le había hecho hervir la sangre un poco. Y ver que el mencionado seguía adentrándose en el bosque cada vez más hacia todo mucho peor. Lo perdió de vista un momento y para cuando lo encontró se quedó de piedra en su sitio —¡Koji!

—¡AAAHHH! — el chico grito asustado hasta la médula y su rostro de terror se acrecentó diez veces al ver a su Sensei detrás de él. Aizawa dio tres pasos hasta él con su don activado y una mirada de muerte pero desactivó él kosei cuando vio a tres gatos adultos salir en defensa de Koji posicionándose entre ambos y maullando.

—¿Qué esta pasando aquí? — esos tres gatos… Eran Shiro, Kuro y Ai. Y los tres se le acercaron para empezar a frotarse contra sus pies. Cuando logró distinguir mejor en la oscuridad había platos con comida para gatos en el césped.

—Y-yo… — el chico que hablaba con los animales tenía que empezar a confesar — Yo…

—¿Eres tú el que los cuida entonces? — el enojo de Aizawa se había esfumado.

—¡S-Si! Yo los cuido aunque… se que hay alguien más que quizás pueda tenerlos tiempo completo… — intento excusarse— los gatos dicen que es un hombre muy bueno y encantador pero no me quieren decir de quien se trata… pero si habló con él puede que no tenga que llevarlos a un refugio, tengo unos días tratando de sobornarlos para que hablen… y de verdad lamento, lamento muchísimo el infringir las reglas y salir a estas horas pero entienda usted que no puedo solo dejarlos a su suerte… — su usualmente muy callado alumno hablaba presa de los nervios y el miedo, se tomaba de la nuca y hacia muchos gestos con las manos y luego se inclinaba pidiendo disculpas. Y lo de hombre amable y encantador le había dejado fuera de combate. Por un lado era increíble que así lo vieran sus gatos y le llenaba de un calor muy confortable. Por otro lado al fin había dado con el otro dueño.

—¡Ejem! Koji… No estoy enojado— negó insistiendo en que todo está bien.

—Pero… — el gato negro empezó a maullarle a Koda y este puso una cara de circunspección muy cómica era como si el gato estuviera confesando algo— ¿Aizawa Sensei es usted el otro dueño de Shiro, Kuro y Ai?

—Puede decirse que si… ¿Qué gran coincidencia no? Espera ¿Te dijeron que esos eran sus nombres?

—Si, usted se los puso ahora que se que fue usted y les parecen nombres apropiados — sonrió ya más calmado. Y su profesor decidió que era mejor charlar después sobre ese asunto por el momento dejaría al chico ser.

—Termina lo que hacías, más tarde hablaremos de todos esto… pero tranquilo no estas en problemas… prefiero que sea algo como esto de lo que me tenga que preocupar a des horas que de mocosos precoces haciendo añicos ground beta… — se dio la vuelta y pudo escuchar como Koji volvía a respirar con tranquilidad.

—¡Duerma bien Sensei!