La Aparición de Reiminator
Allí estaba frente a ella, "Rei" mirando a Sailor Cosmos fijamente mientras en su vista electrónica aparecía un mensaje: "Identidad Positiva: Tsukino Serena. Acción: Exterminar".
Al mismo tiempo, la Reina ya se había dado cuenta del hecho de que no estaba frente a su amiga, principalmente debido a la fuerza sobrehumana que había mostrado al arrancar la puerta de la celda, aparte de la forma en que la veía.
- ¿Una T-800? Esto no me lo esperaba, se suponía que aparecerían en unos años más... - se dijo la de cabello odango plateado mientras veía cómo la cyborg se le acercaba
Viendo el panorama, la Senshi decidió atacar con una de sus técnicas, pero cuando comenzaba a hacer la pose correspondiente para poder ejecutar el ataque, la terminator se le abalanzó y la tomó de las solapas de su uniforme, para lanzarla hacia atrás sin ninguna dificultad como si no pesara nada.
Cosmos fue a dar contra una mesa, por suerte no había soltado ni su arma ni su báculo y sin pérdida de tiempo, disparó la ametralladora hacia su atacante, quien se le abalanzaba una vez más.
Los disparos se incrustaron en la carne del torso de la cyborg, pero no sufrió ningún daño y sin ningún inconveniente volvió a tomar a la soberana agarrándola de los brazos en esta ocasión y la lanzó como si se tratara de un peluche.
El cuerpo de Neo-Serenity voló y chocó contra algo que parecía ser una computadora grande en forma de estantería, pero aun así ella seguía consiente. Entonces atacó con el extremo inferior de su báculo al rostro de la exterminadora, el golpe dio en una de las mejillas pero la T-800 no sintió nada y miró nuevamente a la Reina sin ninguna muestra de emoción en el rostro.
La cyborg de ojos púrpuras agarró con una sola mano a Sailor Cosmos y volvió a lanzarla fácilmente hacia una de las paredes, de esta manera otra vez salía volando la de peinado odango al mismo tiempo que gritaba.
La Reina se puso de pie dolorida mientras contemplaba cómo la T-800 se le acercaba nuevamente.
- ¡James! ¡James Colt! - gritó Neo Serenity intentando obtener una respuesta de él
En otro sector de la Base, Colt estaba acostado en la camilla de una de las maquinas parecidas a tomógrafos computarizados, sostenido por el mismo T-600 que lo había encontrado antes en la celda, ya que Black Moon tenía pensado escanear el cerebro de James y crear un T-800 con su apariencia.
El joven rubio forcejeaba para soltarse pero no podía, pocos segundos después él giro su cabeza hacia la izquierda y vio a la pequeña niña que siempre estaba en su compañía, quien no había salido del Complejo porque no estaba dispuesta a irse sin Colt.
- ¡Yuki! ¡Yuki, corre! - exclamó James preocupado por la seguridad de la nena
El terminator la vio y apunto su ametralladora giratoria hacia ella, ante esto el muchacho de ojos claros debía hacer algo rápidamente. Entonces buscó con su vista algún instrumento o lo que sirviera como arma, hasta que encontró un destornillador y lo agarró, para a continuación clavarlo en la nuca del cyborg.
- ¡Yuki! ¡Yuki! ¡Vámonos! - gritó Colt mientras salía de la camilla y corría hacia la niña
El exterminador comenzó a disparar apuntando para todos lados, su vista electrónica fallaba y estaba como desorientado mientras sus objetivos escapaban corriendo.
Mientras tanto, Sailor Cosmos buscaba alejarse de la T-800, avanzaba mirando atenta sosteniendo su báculo en una mano y la ametralladora en la otra.
- Me duele todo el cuerpo y estoy exhausta... ahora entiendo el plan de Black Moon, mandaron a Zafiro contra mí para hacerme gastar energía luchando contra él y como tal vez presentían que no podría conmigo, la idea era que yo estuviera debilitada en el momento de encontrarme con esa terminator - pensaba para sí la soberana de Tokio Cristal, mientras se apoyaba sobre otra de las computadoras semejantes a estanterías.
Pero Neo-Serenity no tuvo tiempo de relajarse, porque sobre una de las paredes del pasillo por el que ella estuvo recién, vio proyectada la sombra del cuerpo de la exterminadora que iba tras ella.
- Maldición, ahí viene - se quejó la Senshi
Rápidamente continuó caminando y al doblar por la esquina derecha de la misma computadora en donde estaba, se encontró con James Colt y la pequeña Yuki pero Cosmos no los reconoció al instante.
- ¿Cómo te llamas? - preguntó la Reina al joven
- James Colt - respondió él
La mujer ocultó la alegría que sentía dentro suyo al oír eso, al fin se reencontraba con su padre y la incertidumbre de no saber si estaba con vida se había terminado, pero no pudo hacer ningún comentario porque se acercaba hacia ellos el T-600 del que había escapado James, disparando para todos lados.
- ¡Ven conmigo! - dijo la soberana a Colt, ante eso él asintió con la cabeza
Sin pérdida de tiempo, los tres caminaron cubriéndose de la lluvia de balas del desorientado exterminador, quien apuntaba para todos lados pero no lograba ubicar a sus objetivos a pesar de que ellos se detuvieron en el camino y lo observaron.
Neo-Serenity, Colt y Yuki contemplaron cómo la T-800 se acercó por detrás del T-600 y lo agarró de la mochila de la espalda del que salía la canana de balas de la ametralladora giratoria y sin ningún esfuerzo arrancó su torso con una sola mano, quedando el cuerpo del terminator dividido en dos.
- ¿Pero qué rayos? - preguntó sorprendido Colt viendo cómo la T-800 tiraba al suelo la mitad superior del T-600, como si fuera una bolsa de basura
- Es una T-800, tejido humano sobre endoesqueleto robótico el cual es idéntico al del 600 pero más pequeño y resistente, mi amiga Sailor Mars fue capturada y tomada como modelo para su apariencia, ante nosotros vemos el resultado - contestó la de cabello odango color plateado
Ni bien terminó de hablar la Reina, una voz familiar se oyó detrás de ellos.
- Fuego de Marte ¡Enciéndete! - gritó la voz femenina
Rápidamente una bocanada de fuego impactó de frente en la terminator, calcinando toda la piel y la carne del torso, abdomen, rostro y hasta debajo de la cintura, dejando el esqueleto metálico al descubierto; pero aun así la cyborg continuaba caminando hacia ellos.
- ¡Ralf! ¡Rei! ¡Ambos están vivos, que bueno! ¡Es bueno volver a verte, Mars! - exclamó con alegría Neo Serenity
- Ya lo dije, somos huesos duros de roer, jeje - comentó el del paliacate rojo, aún con un brazo apoyado en los hombros de Rei - Cielos... así que para esto te querían, Rei - agregó sorprendido al ver a la cyborg
- Exactamente y por lo que estoy viendo esa maldita es más dura que los series 600 ¡A un lado y atrás! - les dijo la de cabello negro a Cosmos, Colt y Yuki y a continuación sacó un pergamino de debajo de su solapa - Por los poderes de mis antepasados, ¡Yo te castigo en el nombre de Marte! - exclamó Mars sosteniendo el Ofuda con la mano izquierda
Luego lanzó el pergamino en dirección a la T-800 y puso las manos en posición para repetir "Fuego de Marte, ¡Enciéndete!", dicho ataque se fusionó con el Ofuda y se convirtió en un ave de fuego que impactó en el cuerpo de la cyborg.
Como consecuencia de eso, el cuerpo de la terminator se detuvo y quedo brevemente de rodillas para volver a incorporarse y continuar avanzando hacia sus objetivos sin ningún problema y mientras lo hacía, lo que quedaba de carne y piel era consumido por las llamas.
Ralf apuntó su arma y disparó su lanza-granadas hacia un muro atrás de ellos para así abrir un boquete en el mismo.
- ¡Bien hecho, por ahí... vayamos por ahí rápido! - indicó Sailor Cosmos al resto
- ¡Vamos Yuki, de prisa corre! - exclamó Colt a la niña cuando ya se dirigían hacia el agujero en la pared
Los cinco saltaron por la abertura y fueron a dar a una especie de reja metálica que tenia numerosa cantidad de cráneos de T-800.
Sailor Cosmos sorprendida vio cómo una pinza robótica pasó cerca de su cara y tomó una de las cabezas metálicas, para rápidamente llevársela y ensamblarla a un endoesqueleto.
Todos se pusieron de pie y miraron como a otro esqueleto les eran puestas las pupilas robóticas y a otro le ensamblaban la parte inferior de la mandíbula.
- Son T-800... hay muchos de ellos - comentó la Neo Reina Serenity
- Entonces esta prisión es en realidad una fábrica - agregó Ralf sorprendido
- Exacto, para esto conservan con vida aún a muchos prisioneros - respondió Rei
- El gusano de Rubeus me dijo que iban a matarte porque ya no te necesitaban, al momento pensé que lo había dicho solo para sacarme de quicio, pero ahora pienso qué no lo dijo solo por eso ¿Será que encontraron otra forma de escanear indefinidas veces el cerebro de una persona sin necesidad de mantenerla con vida? - razonó el militar de paliacate rojo
- Ahora que lo dices... tienes razón - respondió Mars pensativa
- Tiene mucho sentido y si eso es cierto, ya no tenemos la garantía de que necesiten dejar vivir a quienes tomen prisioneros para poder crear las apariencias de los T-800 - dijo preocupada la soberana de coletas plateadas - Por cierto, veo que recuperaste el Báculo de Sailor Plut, Ralf - agregó la Reina
- Si, pero falta algo - contestó el de cabello castaño oscuro
- Así es, falta la esfera de la parte superior... sin ella, el Báculo no nos sirve y para colmo no he podido dar con las llaves - dijo Neo Serenity
- Nosotros tampoco pudimos - informó Rei
- Volviendo al tema anterior, en esta ocasión identificaron fácil a la terminator porque tenía la misma apariencia de Sailor Mars aquí presente, pero los demás ¿Cómo serán identificados? - preguntó Colt interviniendo en la conversación
- Es una buena pregunta, pero alguna forma tendrá que haber - contestó Neo Serenity
Mientras tanto la pequeña Yuki había visto algo y se acercó a lo que parecían ser objetos alargados de metal con un líquido rojo adentro, la nena estiró su mano para tocar uno de ellos pero Sailor Cosmos se lo impidió.
- Cuidado no toques eso - advirtió la de peinado odango
- ¿Qué demonios son esas cosas? - preguntó James
- Células electrógenas... la fuente de vida para los T-800, son nucleares - informó la Reina
- Será suficiente para volar este maldito lugar en pedazos - agregó Sailor Mars
- Me leíste la mente Rei, yo pensaba lo mismo - respondió Neo Serenity
- Oigan miren, allí hay un ascensor y está bajando - comentó el de cabello castaño oscuro señalando a la izquierda de donde estaban
- De acuerdo, todos alerta... ya vienen - decidió la Reina pensando que podían ser terminators los que se acercaban
Alertas y listos para atacar aguardaron a que el elevador se detuviera, pero el mismo estaba vacío cuando lo hizo y sus puertas se abrieron.
Pero antes de que pudieran moverse, de detrás de uno de los endoesqueletos salió ya desprovista de su apariencia humana, la T-800 de antes y derribó a Sailor Cosmos de una trompada además tiró al joven rubio al suelo mientras que Ralf y Rei se mostraban sorprendidos.
- Chatarra infernal... - dijo el del paliacate rojo enojado ante el panorama evidente
El de cabello castaño oscuro disparó rápidamente el lanza-granadas de su arma y el tiro impactó en el pecho de la cyborg, logrando hacerla volar algunos metros.
- ¡Vamos a acabar con esa maldita! - exclamó Mars decididamente
- No podemos perder tiempo, efectivamente eso no la destruyó ¡Corran! - ordenó la Neo Reina Serenity
- ¡Yuki, ven! ¡Vámonos! - dijo Colt a la niña
Todos corrían hacia el ascensor pero Cosmos cojeaba de una pierna, aun así lograron llegar y subir.
- ¡Vamos rápido! - Gritó la de coletas plateadas - ¡Hay que llegar a los transportes! - agregó ella
- ¡No veo a cabeza de lata! - comentó Ralf mirando atento en referencia a la terminator
Sin embargo sin que ninguno se lo esperara, Neo Serenity salió rápido del mismo; todos la miraban sorprendidos.
- ¿¡A donde rayos vas!? - preguntó Sailor Mars a la Reina
- ¡A acabar esto! - contestó Sailor Cosmos
- ¡Déjanos ayudarte a pelear! - respondió el del paliacate rojo
- No, ustedes dos están heridos y cansados, lleven a Colt y a la niña y asegúrense de llegar a los transportes, Endymion y los demás ya deben de estar por llegar - decidió la soberana
- ¡No! ¡Yo no voy a abandonarte! - dijo el muchacho rubio exaltado
- ¡No me abandonaste! ¡Ninguno de ustedes me abandonó! - fue la respuesta de Neo Serenity
- ¿Tu eres...? - preguntó James
- Sailor Cosmos, la Neo Reina Serenity - contestó la mujer
A continuación las puertas se cerraron y el elevador comenzó a subir mientras el joven de ojos claros mostraba total sorpresa en su mirada.
Las naves en las que iban los Shitennou y las Senshis ya habían llegado al lugar, ellos y los soldados de los distintos escuadrones estaban asegurándose que todas las personas subieran a los transportes, al mismo tiempo que los integrantes de la Unidad de Sailor Mercury atendían a los heridos antes de subirlos.
- ¿Dónde andarán? - preguntó Haruna preocupada en referencia a sus seres queridos
- Tranquila amor, estoy seguro que están bien - respondió Jedite intentando calmar a su novia
- Eso espero, ellos son fuertes tienen que estar bien -
- Siempre has confiado en su capacidad de combate ¿Dudas ahora? - preguntó el rubio Shitennou
- No nunca lo hice, es verdad... además estoy ansiosa por ver a mi cuñada de nuevo, confío también en que está con vida - respondió la chica de cabello corto castaño - Pero espero que no haya ningún problema - agregó ella
- ¿Problema? ¿Por qué debería de haber algún problema con tu cuñada? - preguntó el de ojos celestes
- Bueno, recuerda que cuando el Rey los revivió a ti y a tus amigos, ella ya había sido secuestrada por Black Moon y por lo tanto, no sabe que ahora ya no están bajo el poder del Negaverso, tampoco sabe que eres mi novio y por ende, para ella tú aún eres su enemigo - afirmó la muchacha
- Es verdad, eso podría ser un problema - concordó Jedite pensativo
- No te preocupes, igual le explicaremos todo lo que pasó, espero que nos escuche - dijo Haru
- Bueno esperemos que así sea, no tengo ganas de terminar calcinado, jajaja - comentó el rubio
En eso, Sailor Uranus y su segundo al mando también controlaban que todos abordaran las naves, al mismo tiempo que el hombre miraba a cada rato hacia el lugar por donde debía teóricamente aparecer su hermano y además lo buscaba entre la gente, hecho que no pasó desapercibido por Haruka.
- Calma Dan, estoy segura que tu hermano está bien y ya estará por aparecer - aseguró la rubia de pelo corto poniendo una de sus manos sobre un hombro de su amigo
- Gracias Uranus, no me perdonaría si a James le pasara algo, pienso que debimos haber venido antes - respondió él
- Pero no podíamos, debíamos esperar la orden de la Reina -
- Por suerte las chatarras que guardaban esta zona no representaron problema para nosotros - dijo Dan
- Y además, las defensas de este lado estaban desactivadas tal y como nuestra soberana lo dijo - agregó la rubia
- Exacto, si hubieran estado activadas nos habrían derribado sin lugar a dudas -
- Piensa, no sé porqué pero estoy convencida que Black Moon necesita a tu hermano vivo - comentó Uranus
- Muerto no les sirve, la Reina abandonaría la búsqueda - concordó Colt
- Exactamente -
A su vez, Sailor Júpiter estaba con Venus y Mercury, la de cabello castaño ondulado estaba ansiosa ante la posibilidad de reencontrarse con Rei pero también estaba preocupada por Nataku, ya que no había dejado de pensar en él, le angustiaba la idea de que su amado cayera definitivamente bajo la voluntad de las máquinas.
- Después de un tiempo volveremos a ver a nuestra querida amiga, confío en que ella está bien - dijo Minako ansiosa
- Cierto, además sabemos que Black Moon la necesitaba viva, estoy segura que Ralf y la Reina lograron llegar hasta ella - respondió Mercury
- A mí no solo me preocupa ella, también me preocupa Nataku - comentó Júpiter
- Te entiendo amiga, si Kunzite estuviera en la misma situación de él, yo estaría igual de preocupada que tú - consoló Mina
- Ten en cuenta Mako que si él cae bajo la voluntad de Black Moon, vamos a tener que... bueno tú ya sabes, disculpa si sueno mala onda, no es mi intención serlo - avisó Ami
- No te preocupes Ami, entre las veces que me han roto el corazón y ahora que por fin me enamoro de alguien que me corresponde, resulta que puedo perderlo también - contestó la de ojos verdes con tono triste en la voz
- Bueno, Neflyte aún siente cosas por ti, tal vez... - dijo la rubia de cabello largo
- No Mina no lo amo, si estoy con alguien será por que lo amo y me ama, no podría darle ilusiones solo para no estar sola, no tengo miedo de estarlo - aseguró Júpiter
- Bueno en eso tienes razón - opinó la de cabello azul
- ¿Y qué nos dices de ti, Ami? - preguntó la rubia de moño rojo
- No sé qué quieres que diga - respondió Mercury adivinando la intención de la pregunta
- Vamos no te hagas la tonta, ¿No pasa nada entre Zoicite y tú? - dijo maliciosamente Mina
- Pues no, no pasa nada para tu información - contestó Ami algo enojada
- Ah bueno... - se limitó a responder Venus
- Oigan ¿Esos que vienen allí, son Ralf y Rei? Vienen con un muchacho y una niña - exclamó Mako apuntando hacia enfrente de ellas
- ¡Sí son ellos están heridos pero bien, vamos! - dijo Mina animada
- Pero ¿y Nataku? - preguntó la de cabello castaño
- Calma, seguro está bien - intentó tranquilizar Minako
Las chicas fueron al encuentro de sus amigos y los recibieron gustosas, estaban felices de ver que Rei estaba bien, quién se abrazó con todas y mientras tanto Michiru, observaba con una triste sonrisa la escena, aliviada al ver que Ralf estaba bien pero con el dolor de verlo con otra mujer, aunque sabía que el corazón de él siempre estuvo ocupado y que lo que estaba viendo era inevitable.
- ¡Rei, amiga! ¡Que bueno que estás bien! - exclamó Venus con alegría
- ¡Si, te extrañamos mucho! - agregó Júpiter
- Nos alegra tenerte de nuevo con nosotras - comentó Mercury sonriente
- A mí también me alegra volver a verlas, nunca perdí la esperanza de poder salir de este sitio - respondió la de cabello negro con la misma sonrisa
- ¡Cuñadita! ¡Hermanito! ¡Qué alegría verlos! - dijo Haruna con júbilo abrazándolos a ambos
- Te dije que ninguna maquina podría con nosotros - contesto el del paliacate rojo correspondiendo al abrazo
- Lo mismo digo yo, si pude salir ha sido gracias al hombre que amo, tu hermanito aquí presente - agregó también correspondiendo al abrazo Mars, hablando en referencia a Ralf
- Tenemos que festejar tu regreso - sugirió Mina
- Ya habrá tiempo para ponernos al día, no olviden que aún estamos en guerra - fue la respuesta de la bella chica de ojos púrpuras
- ¿Dónde está Nataku? ¿No lo han visto? - preguntó Makoto
- Lo siento Mako no lo he visto, aún debe de estar adentro - informó Ralf
- Entiendo - dijo la de ojos verdes bajando la vista
La expresión de la mirada de Rei cambió rápidamente de alegre a amenazante al ver detrás de sus amigas a Jedite acercándose, también notó a los demás Shitennou presentes en el lugar. Por lo que sin decir palabra, la Senshi del fuego se abrió paso entre sus compañeras y creó un arco de fuego al extender su brazo derecho, a continuación apuntó la flecha hacia el rubio Shitennou, quien levantó los brazos.
- Hola Mars, es bueno verte de nuevo ¿Qué te parece si deshaces el arco? Ya no soy tu enemigo - dijo Jedite
- No me vengas con eso, no me tomes por tonta ¡¿Qué diablos estás haciendo aquí!? - respondió fieramente Rei
- Espera cariño cálmate, no es lo que tú crees - dijo Ralf intentando calmar a su esposa
- ¡No me pidas que me calme! ¡Este bastardo y sus amigos intentaron matarnos a mis amigas y a mí! - replicó la de cabello negro
- ¡Cuñada, todo es distinto ahora! - respondió Haru poniéndose delante de ella
- Es verdad, ellos ya no son nuestros enemigos, Rei! - agregó Ami
- Las están engañando ¿No lo entienden? Cambiaron la táctica pero su intención es la misma de antes - refutó la de ojos púrpuras
- Te equivocas cuñada, Jedite es mi novio es una buena persona - comentó la hermana menor de Ralf
- ¡¿Qué dijiste?! ¿¡Que es tu qué!? - exclamó Mars sorprendida
- Es lo que estamos tratando de decirte, linda - dijo Ralf poniendo ambas manos en los hombros de ella
- Es cierto Sailor Mars, ellos ya no están bajo el poder maligno, ha de saber que son de nuevo mis guardianes tal como lo han sido en el pasado, yo los reviví gracias al poder del Cristal Dorado con el objetivo de que nos ayuden en la guerra contra Black Moon - dijo el Rey Endymion acercándose
- El Rey tiene razón - concordó Jedite
- Así es, ahora somos sus aliados - dijo Kunzite
- Somos libres del Negaverso - agregó Neflyte
- ¿Lo entiendes ahora, cuñada? Eso es lo que intentamos explicarte - afirmó Haruna
- Linda por favor, deshaz tu técnica - pidió el del paliacate rojo a Mars
- De acuerdo, pero estaré vigilándolos a los cuatro - accedió finalmente la Senshi del fuego - Ah y cuñadita, dile a tu novio que se mantenga alejado de mí ¿Entendiste? - dijo Mars a Haruna
- De acuerdo, por ti misma verás que no hay nada que temer - contestó la muchacha de cabello corto castaño
- Ralf, no quiero ver a ese imbécil cerca de nuestra hija, si veo que se acerca siquiera a menos de dos metros de Risa, será lo último que él haga - avisó seriamente Rei, mirando fijamente a su esposo
- Está bien cariño, no te preocupes - respondió el de cabello castaño oscuro convencido también de que con el tiempo, ella misma confiaría en su futuro yerno
- ¿Dónde está la Reina? - preguntó Endymion mirando para todos lados
- Aún está adentro, Majestad - contestó el del paliacate rojo
Mientras tanto, James estaba abrazando a su hermano mayor y a Haruka, felices estaban de reencontrarse nuevamente.
- ¡Hermano! ¡Al fin nos vemos! - exclamó Dan contento
- ¡Te dije que podría cuidarme solo, hermano! - respondió James de la misma forma
- Sabía que estabas bien querido amigo, estoy segura que en un futuro podrás formar parte de nuestras tropas - dijo Uranus con una mirada de admiración
- Quisiera formar parte ahora - afirmó el joven rubio
- Eso no lo sé, ya nos sentaremos a conversar - contestó su hermano mayor
- ¡La Reina todavía está adentro! - exclamó Colt menor recordando la presente situación
- Debemos avisar - respondió Haruka
- No hace falta, ven conmigo muchacho - solicitó el Rey acercándose a ellos
En eso, Sailor Mars y su esposo estaban hablando sobre el hecho de que la soberana se haya quedado atrás, no estaban dispuestos a dejarla sola a pesar de sus heridas.
- ¿Dejaremos que la Reina combata sola? - preguntó la de cabello negro
- Yo volveré ahí adentro, no me importan las heridas - contestó el de pelo castaño oscuro sin dudar
- Lo mismo digo, ahora no es momento de descansar así que vamos nosotros dos ahora mismo - concordó la de ojos púrpuras
- Corrección, vamos nosotros tres... porque yo voy con ustedes - dijo Makoto acercándose a ellos, quienes la veían sorprendidos.
Después de un tiempo actualizo de nuevo, algunos problemas me han impedido de hacerlo antes pero finalmente he podido traerles un nuevo capítulo de esta historia que ya está llegando a su fin, espérenla por que en breve la acabaré. Tenía pensado hacerlo antes del debut de River Plate en el Mundial de Clubes pero veo que no haré a tiempo, así que espero acabarla antes de fin de año y empezar en Enero con El Origen.
No les adelanto nada, nos vemos en el próximo capítulo!
