Disclaimer: Boku no Hero Academia es propiedad de Kohei Horikoshi.

Hola a todos y todas, gracias por pasar, hoy para los y las amantes del EraserMic les quiero invitar cordialmente a mi historia titulada Best Friend (si les gusta el género y le dan una oportunidad se los agradecería mucho si les gusta háganmelo saber en los respectivos comentarios) estuve MUY ocupada últimamente y bueno me enfoque en escribir esa porque esta historia pronto verá su final gracias por tomarse el tiempo de leer.

El Favorito del Sensei

—¡¿E-Enserio van a ayudarnos a promocionar el local?! — la prima de Shinsou estaba sonrojada de la emoción y tenía ambas manos en las mejillas tratando de disminuir su asombró. Su primo le daba la buena noticia de mano de sus profesores y sus compañeros—¡Se los gradezco infinitamente! — dijo mientras hacia una reverencia llena de gratitud.

—¡You relax, will a honor sweetheart!— le dijo el radiodifusor del grupo mientras le tomaba de la mano formalizando el arreglo que tendría con ella, la chica se puso peligrosamente roja con esa acción del héroe de la voz y es que a ella le habían impresionado ambos profesores desde el inicio, sin dudas los encontraba atractivos— Tiene usted un grandioso lugar, será un placer hacerle publicidad. Además es para ayudar a nuestro alumno y a su familia.

—No se preocupe, estoy seguro de que haremos una diferencia— hablo el tutor de la clase 1-A y seguidamente sondeo el lugar con la vista contando los asientos que había, las mesas y el espacio en general— ¿Sera posible hacer una reservación para el viernes? Mi Grupo consta de veinte estudiantes. También tenemos pensando hablar con al profesor All Might para que asista, además de un par de invitados que se que desea invitar el joven Togata …— lo vio y este sonrió ampliamente muy divertido dándole la razón— Y además de nosotros puede que vengan algunos profesores más…

—¡¿A-A-All Might en mi local?! — luego de que la chica saliera de su estupor inicial agitó la cabeza de un lado al otro y se palmeo el rostro para reaccionar a todo lo demás que le habían dicho— Tiene razón al proponer eso… — a la chica le corrió una gota estilo anime por la frente— Este lugar no es pequeño, pero tampoco es muy grande. Tenga por seguro que tendrán todo el día reservado si así lo desean ¡Miles de gracias de nuevo!

—Nee-chan no tienes que dar tantas gracias… — Shinsou estaba algo avergonzado de toda la emoción que tenía a su prima tan alterada y no se molestaba en disimular.

—¡Da las gracias tú también Hitoshi! — le reto molesta e inflando las mejillas.

—Ya se las he… — los ojos de Shinsou se pusieron blancos y de repente tenía la voluntad anulada, se paro al lado de su prima de forma robótica e hizo una reverencia— Muchas… gracias… — todos los demás estaban bastante sorprendidos excepto por Mirio y Eri a ellos se les hizo muy gracioso.

—Muy bien, así me gusta — dicho esto su prima lo líbero del control mental dejándolo aturdido y enfadado.

—¡Nee-chan!

—No le alces la voz a tú prima — Aizawa le llamó la atención a su discípulo y este obedeció en el acto.

—Si Aizawa Sensei…— vio a su prima a los ojos y luego bajo el rostro— Lo siento..

—No te disculpes — le tomó de una mejilla con dos dedos y le estiró un poco la zona logrando avergonzarlo— ¿Es usted entonces el mentor de Hitoshi? Le agradezco muchísimo todo lo que ha hecho por él, y no tiene que preocuparse por sus modales, es el mejor primo del mundo siempre está para cuando lo necesito y me ayuda con todo el lugar, también ayuda mucho en su casa. Es todo un hombrecito hecho y derecho y gracias a usted se que será un héroe grandioso. Esta mucho más receptivo, cortes y amable, hace un gran trabajo con él.

—Nee-chan por piedad… detente— el pobre Shinsou tenía la mejilla roja de tanto estiramiento y no se estaba quejando solo porque quería hacerse el rudo.

—¡Ay Dios lo siento! — lo soltó y luego le sobo la zona abochornada. Todos los demás veían enternecidos la escena. Y también se reían un poco internamente.

Lo difícil al momento de tener que irse fue convencer a Eri de que los gatos seguirían ahí para el viernes y que podría verlos más seguido.

—Te garantizó que volverás a verlos… — dijo el héroe borrador acariciando la cabeza de la pequeña quien aún tenía al gatito blanco entre sus brazos y no quería soltarlo— El vive aquí, no puedes llevártelo se pondrá triste.

—¿También te estás diciendo eso a ti mismo, no? Prácticamente te tuve que arrancar a tu versión gato de las manos — Present Mic decía aquello con Mantecado aún encima de su cabeza y parecía que tenía la intención de llevárselo con él y el gato parecía estar muy cómodo con la idea.

—¡Suelta tú también a ese gato! — a Yamada si le había gritado con toda su paciencia al limite, por suerte eso hizo reír a Eri y fue a dejar al gatito blanco al fondo del local invitando al héroe de la voz a acompañarla, ella misma tomó la iniciativa de sujetar de la mano al profesor de inglés y convencerlo en el camino de que volverían a verlos, cabe destacar que él se había quejado más que ella en el camino. Entre tanto Aizawa recordó que tenía algo que entregarle a Shinsou antes de irse, por suerte estaba haciendo frío en esa época del año y aunque se le había olvidado en el auto el postre que le llevó debía seguir fresco— ¿Shinsou puedes acompañarme un momento? — llamó la atención de su estudiante invitándolo a que lo siguiera hasta el auto del héroe de la voz y una vez ahí el héroe borrador abrió la puerta del vehículo y alcanzó un paquete bien envuelto que seguidamente depósito en las manos de su discípulo — Para ti.

—Gracias Sensei ¿Puedo preguntar que es? — lo veía igual de estoico que su profesor a él.

—Sato me ha hecho el favor de hacer unos postres de manzana el día de hoy y me tome la libertad de traerte uno— fue toda la explicación que dio y de repente los ojos de su alumno brillaron de forma increíble. Aunque por supuesto que Aizawa no lo noto. Pero ahí estaba otra pobre víctima de la idea de ser el favorito del profesor haciéndose cada vez más y más evidente — Bien Shinsou, nos vemos el lunes a la hora de siempre en el gimnasio, sigue comportándote así — le revolvió el cabello alborotándolo más de ser posible y eso hizo muy feliz a Hitoshi, las muestras de afecto del Sensei eran muy raras y esporádicas pero cuando las administraba se sentían muy sinceras, calidad y hasta algo paternales. Podía hacerte sentir muy especial con esos gestos.

Los demás se despidieron del de cabello lila y continuaron hasta el auto, una vez se subieron y el auto fue puesto en marcha la pequeña Eri se despidió de forma muy enérgica de él con una radiante sonrisa que se le hizo extremadamente adorable a Hitoshi. Esperaba con ansias ver que tal iba todo el siguiente viernes.

Todo transcurrió con normalidad los días siguientes, ya no había muchas muestras extrañas de chantaje emocional por parte de sus estudiantes lo que sinceramente le dejaba tranquilo. Eso hasta él martes en la noche donde todo volvió a ponerse patas arriba, el atardecer se aproximaba y Aizawa se preparaba para salir a patrullar y así cumplir con su turno de héroe nocturno. Pasaron varias horas y podía decir que todo estaba calmado en las calles, estaba sobre un poste de luz cuya bombilla estaba fundida haciéndolo mimetizarse con la oscuridad. Veía cual cuervo a la sociedad que hacia su vida noctambula y aguzaba el oído para captar cualquier gritó de auxilio o conversación sospechosa entre las personas que paseaban debajo de él. Por alguna razón estaba intranquilo y ansioso y eso que era una de esas extrañas noches donde todo era calma y austeridad. Cerró los ojos un momento intento normalizar su respiración y despejar su mente. Repentinamente la tenue vibración de su teléfono lo sacó de la paz mental que logró juntar. Lo atendió inmediatamente y vio que uno de sus alumnos había mandado su ubicación a su celular. Se puso frío y la sangre comenzó a correr con fuerza en sus venas producto de la adrenalina. No sabía que era más descabellado si él hecho de que uno de sus estudiantes estuviera no sólo fuera de la cama a esas horas de la noche y se encontrará a pocas cuadras de su posición o que este alumno fuera Tokoyami. Inmediatamente interpretó eso como una llamada de socorro y se lanzó de frente su encuentro. Luego de balancearse con ayuda de su tela entre los postes y saltar de techo en techo con gran agilidad llegó a un club nocturno al cual tenía que accesar al interior siguiendo una serie de puertas que te hacían bajar más y más escaleras. Cuando bajo al menos dos pisos por debajo de la tierra que conformaban la calle de donde venía se encontró con un portero que vigilaba la entrada principal. El tipo tenía rostro serio, lentes de contacto de color blanco neón se notaba fornido y forrado de ropa negra y tenía la cabeza rapada. Obviamente este se le quedó viendo alzando una ceja. En el lugar solo estaban ellos dos, la puerta y un banquillo donde presumía el héroe underground el sujeto se sentaba a descansar.

—¿Salto y seña? — pregunto el tipo de repente.

—¿Esta esta bien? — Eraserhead saco su licencia de héroe profesional de un bolsillo asegurado de su traje y se la mostro. El tipo subió ambas cejas impresionado por un momento y chasqueo la lengua en respuesta.

—Solo no destruya el sitio como el último héroe que estuvo aquí...

—De acuerdo. — dicho eso el sujeto le abrió la puerta y le permitió entrar para su sorpresa el interior no era lo que se imaginaba. Pensó en un sitio lleno de criminales de mala muerte y poca monta, también esperaba encontrar una pelea sin cuartel o un nido de ratas desgraciadas que tuvieran a su alumno amordazado y maniatado y resultaba que el sitio se veía como un club nocturno decente. Tenía una decoración increíblemente oscura y ambientación gótica pero no una actual, el lugar parecía una obra arquitectónica estilo gótico de mediados del siglo XIII y los muebles sillas y mesas aunque eran modernos combinaban muy bien con el sitio, eran refinados, elegantes y de colores como el vinotinto y el negro. Había una barra muy grande y barricas de vino adornándola en lugares estratégicos y todas las botellas estaban puestas en huecos en la pared había gran cantidad de alcoholes y copas y vasos de vidrio de todo tipo y una cafetera gigante y rústica y el solo hecho de ver una barra como esa le alteraba los nervios de forma increíble. Como no había señales de alguna pelea o situación de peligro a pesar de la tenebrosa gente que estaba ahí reunida que claramente eran miembros de tribus urbanas el fugaz pensamiento de que Tokoyami estaba en ese sitio por voluntad propia le ponía a pensar disparates y uno de ellos era que este consumiera alcohol ahí. El ambiente tenía metal nórdico de fondo aunque a un volumen sorprendentemente decente. Era más un sitio para pasar el rato y sentirse en comunidad y quien sabe que otro tipo de cosas todo ahí era extraño y sospechoso. Fue entonces cuando en el lugar más alejado de la barra noto una figura encapuchada que reconoció como el traje de héroe de Fumikage. Eso y que era una figura muy pequeña comparada al resto de adultos jóvenes ahí y que este tenía delante de él lo que parecía ser un zumo de manzana en un vaso sidrero y no una bebida espirituosa. Se acerco controlando el ritmo de sus pasos para evitar ir corriendo donde este o solo enredarlo en su tela orbital y atraerlo de forma violenta. Apenas llegó a su lado le tomó el hombro con bastante más fuerza de la que quiso utilizar y para su sorpresa el chico ahí presente se aferró a su profesor atrapando su torso en un abrazo al mismo tiempo que Dark Shadow salía del Interior del adolescente y el monstruo hecho de sombras lo veía con rostro culpable y ojos llorosos, por suerte había suficiente luz para que este permaneciera pequeño y dócil. Simplemente no pudo sostener su enojo ante esa reacción tan inusual de su pupilo y más bien correspondió el gesto buscando calmarlo pues se sentía alterado. Antes de estar enojado estaba preocupado se había cagado de miedo cuando vio que su alumno estaba fuera de la escuela y con el largo historial de cosas que habían hecho sus estudiantes sin permiso solo pudo imaginar lo peor.

—¿Que se supone que estas haciendo aquí? — por más cariño que le tuviera seguía siendo su profesor y seguía estando molesto con él. También tenía que ser estricto más ahora que nunca.

—Lo siento mucho — el chico se disculpó y bajo la capucha de su traje revelando su cabeza de ave luego de soltarlo— Vera, este… ¿Por donde empiezo?

—Por el principio sería lo lógico. — tomó asiento al lado del joven y realmente la mirada de padre iracundo que trataba de disimular muy mal Aizawa lo tenía bastante nervioso. Así que Fumikage tuvo que cantar si no quería que su Sensei se enojara más de la cuenta, se trago sus nervios y muy decidido confeso el motivo que lo había llevado a ese sitio.

—Vine aquí porque me enteré por medio de un conocido de la infancia con el que crecí, que no había visto en un par de años y estaba de pasó en el vecindario que; Alice Cooper III esta de visita en Japón, esta visitando los mejores clubes de este tipo que tiene nuestra prefectura. Se filtró la información por un amigo que este conocido mío tiene que trabaja para él. Me convenció de venir a pedirle un autógrafo. Le dije que lo dejaría pasar y luego…cedi a provocaciones lo admito. — le relataba todo con mucha susinteria, de brazos cruzados y con los ojos esquivos.

—¿Y resultó que era mentira que el nieto de Alice Cooper estaba aquí? ¿Eso es lo que me tratas de decir? — Aizawa estaba a punto de perder la paciencia.

—Oh, no él se fue hace diez minutos. Tengo su autógrafo pero ese no es el punto… — ahora sonaba mucho más serio pero no menos intimidado por Aizawa y este no podía creer el cinismo de Fumikage— ¿Mi conocido del que le hable? Esta al fondo del lugar. Aunque ya no debería llamarlo ni siquiera así. Resulta que cayó en malas compañías y yo no sabía eso y este sitio es un punto de encuentro para distribuidores menores de drogas. Dijo que esperará aquí mientras terminaba de hablar con unas personas… no le hizo gracia enterarse que ahora estoy en la UA. Concretamente en el curso de héroes. Llegamos aquí y luego de que estas personas enfocarán su atención en mi comenzaron a hablar sobre el Festival Deportivo y como él estaba fuera del país no lo pudo ver. Ahora mismo creo que planean deshacerse de mi… me ganan en número y no quisiera que Dark Shadow perdiera el control peleando si el lugar se destruye o algo tan caótico como eso..

—Te felicito por recurrir a mi. No querías crear un alboroto por temor a herir civiles y por temor a que la prensa se enterara de que un estudiante de la UA estaba en un sitio como este… — Aizawa inspiro profundamente y contó hasta diez luego se levantó de la barra y se colocó los googles. — Tienes tú licencia provisional. Hoy me asistirás en el trabajo ya que estas aquí…

—Si Sensei.. — se levantó del banco y justo en ese momento venían saliendo de un cuarto en la parte trasera los criminales menores y el amigo/conocido de la infancia de Tokoyami. Este tenía facciones muy parecidas a las de una gárgola. Ahora entendía porque fueron amigos en su momento porque gracias a como relataba la situación el menor se pudo dar cuenta de fueron amigos y se distanciaron. Sabía que Fumikage no le iba a hacer caso a cualquier conocido de romper las reglas de la escuela.

—¿Son ellos?

—Si — respondió con firmeza.

Había sido una pelea rápida. El héroe underground había noqueado a todos los involucrados luego de borrar sus particularidades, aunque antes de eso Tokoyami le había facilitado la captura usando a Dark Shadow para cubrirse. No eran realmente un reto para Aizawa, combatía con gente mucho peor a esa hora. Llamó a la policía después de que los tuvo bien atados y luego de que los efectivos llegaran por el grupo de malvivientes se giro a ver a su alumno, este permaneció con la cabeza gacha todo el tiempo que transcurrió después del arresto. Aizawa sabia que estaba avergonzado de como actuó, primero logra evadir la seguridad de la escuela para quebrantar las reglas de esta e ir a un lugar peligroso motivado por su herido orgullo adolescente y por rendirse a lo que lo hacía voluble, no sólo termino cometiendo transgresiones que seguramente ya iba mentalizado a lamentarse a la mañana siguiente, sino que termino en compañía de criminales sin saberlo. Probablemente el chico se sintiera tan incompatible con su verdadera naturaleza estando ahí que prefirió entregarse directamente con él que era su maestro y no empeorar los todo más de lo que ya estaba. Se limitó a suspirar y a acariciar la cabeza del menor tratando de transmitir confianza y seguridad.

—Vámonos mocoso — le dijo y comenzó a caminar hacia la salida y el chico obviamente lo siguió. Cuando estuvieron fuera del local Aizawa le participó que regresarían caminando ya que a esa hora ya no había transporte público y tendría que seguir fungiendo como su asistente si en el camino otra cosa surgía— Luego hablaremos de tu castigo.

—Si Sensei… — se escuchaba derrotado pero aceptando su destino como algún protagonista de una dramaturgia.

—No niego que se lo que es ser joven e inmaduro y caer en provocaciones. Pero que esto te enseñe a no confiar en cualquiera… — ¿Era mejor seguirle la corriente y no decirle que el tipo en cuestión que lo metió en ese lio nunca le agrado y solamente fue al dichoso club porque quería el autógrafo? Si sonaba como lo más acertado. A fingir demencia.

—Si Sensei… gracias por venir por mi.

—Tenía que hacerlo — lo vio algo molesto por sobre el hombro— Se que eres muy inteligente y no habrías terminado en un dilema mayor a este que se presentó pero no quiero saber de algo como esto de nuevo ¿Qué hubiera pasado si Dark Shadow perdía el control en plena calle con esta oscuridad? Sin mi para anular tu kosei o una fuente de luz contundente habría sido una tragedia.

—Controlare a Dark Shadow, tengo que hacerlo después de todo la oscuridad es mi elemento. Puedo ser invencible en las noches si me lo propongo, por eso quisiera ser un héroe del bajo mundo como usted en el futuro. — eso había tomado desprevenido a Aizawa.

—¿Estas seguro de eso? No es una vida glamorosa, es al menos un 40% más peligrosa que la profesión de héroe que se realiza en el día. Y no habrá medios de comunicación que puedan darte suficiente crédito para que te tomen en cuenta. Y necesitarás codearte con gente del bajo mundo si quieres lograr avances reales en una realidad donde no hay testigos oculares y todos guardan secretos.

—Estoy consiente de todo eso, y por eso quiero hacerlo. Suena como mi entorno laboral soñado si me lo pregunta — la seriedad de Tokoyami lo desconcertaba era como hablar con un adulto. Y el que ambos fueran así de directos era hasta chistoso — De esa forma también podría lograr dominar a Dark Shadow. Esa es una meta personal que debo alcanzar..

—Mm… — el héroe underground solo pudo asimilar esa información y hacerse a la idea. Aunque por dentro se sentía halagado de que Tokoyami quisiera ser como él— Tendrás tarea extra que hacer. Pero prefiero que me mandes correos con todo lo que te daré hecho. No planeó quitarte el sueño por una semana dándote clases personalmente y sobre todo porque quiero que estés bien para lo del viernes…

—Eso es muy benévolo de su parte.

—No sueles hacer este tipo de cosas, por tu buen comportamiento y desempeño y por ser tan maduro como para haber recurrido a mi en primer lugar es que estoy siendo indulgente.

—Que no me acostumbre a esto. Entiendo — bajo la cabeza algo apenado.

—… Pondremos presión en tu entrenamiento en la escuela para controlar a Dark Shadow en la oscuridad. Cuando hayas pasado ciertos estándares vendrás a patrullar tres noches por semana conmigo. Veamos si aguantas el ritmo..

—¿Lo dice enserio? — su rostro se apreciaba conmovido de gran manera.

—Si para el final de este año quieres seguir siendo mi compañero provisionalmente… cuando te grandes estarás en mi agencia.

—¿Usted tiene agencia? — eso era desconcertante. Y el tono que usó logró que Aizawa tuviera un ligero tic en la ceja.

—Legalmente si, que no he querido contratar a nadie es otra cosa. Muchos héroes profesionales tienen agencias para gozar de autonomía y ciertos privilegios … — aunque lo cierto era que planeaba proponerle eso a Shinsou pero tener a dos candidatos le daba igual. Aunque lo cierto era que no planeaba dejar a sus alumnos en manos de otro héroe profesional de su estilo y vaya que conocía a muchos y odiaba con su alma a todos esos hijos de perra. No sabía porque había tanto egocéntrico, engreído, y siniestro loco escogiendo la noche para trabajar le daba mala fama figurativa a los que no eran así y eso le molestaba — ¿Qué dices?

—Me encantaría.