Hola! De nuevo por aca!
Vamos al capitulo y por supuesto agradezco me regalen un review!
Disclaimer: Los personajes corresponden a la obra Orgullo y Prejuicio de Jane Austen. La historia es original mia.
La semana pasó demasiado rápido para el gusto de Elizabeth, disfrutaba mucho ignorando a Darcy, pero al mismo tiempo sabía que no lo ignoraba del todo puesto que estaba al pendiente de todos sus movimientos, era como ver un poderoso león en todo su esplendor. Cuando entraba con él a las reuniones lo veía tomar las riendas, dirigir sin necesidad de ser autoritario, él era un líder nato, todos lo tomaban en cuenta, se hizo de aliados rápidamente y eso le ayudaba ya que la transición para dejarle la dirección de Pemberly era cada vez más inevitable.
Fitzwilliam contaba con su propio apartamento cerca del centro de Londres pero desde que trabajaba con su padre le resultaba más cómodo quedarse en la mansión Darcy que ir a su apartamento y regresar todos los días. Esa mañana de sábado se levantó con mucha pereza, como si sus ojos se negaran a abrirse, ni siquiera se miró al espejo cuando salió de su habitación, se enrolló en su albornoz azul marino y salió con ánimo de tomar un buen jugo fresco.
Al llegar a la cocina escuchó unas risas, su madre y hermana estaban riendo, seguramente de alguna tontería dicha por su hermana menor. Al entrar no les prestó mucha atención solo se limitó a saludar sin mirarlas.
-Buenos días hermano, parece que Morfeo se niega a abandonarte.
-Hijo que... desafortunado aspecto tienes.
-No estoy tan mal... - No pudo terminar su frase pues al voltear a ver a su madre lo sorprendió ver a Lizzie apoyada en la barra del desayunador, con una sonrisa burlona y unos ojos de cazadora experta, escrutándolo parte por parte. - Señorita Benet... ¿que la trae por aquí tan temprano?
- Nada en especial señor Darcy, solo saldré con Gigi de compras. ¿Desea acompañarnos?
-No, mi hermano no es bueno para acompañarnos de compras, ¡además no quiero que se interponga en nuestro día de chicas! he esperado este día toda la semana Lizzie, no puedes invitarlo. - Gigi se giró hacia su hermano con un gesto gracioso- Te des-invito.
-No pensaba aceptar de todas formas - Fitzwilliam se sirvió un vaso de jugo fresco y lo bebió de un hilo. No esperó más y salió de la cocina sin más palabras.
-Si te digo que mi hermano es muy dulce ¿me lo crees?
Lizzie no hizo más que sonreir y negar efusivamente con la cabeza.
Darcy regresó a su habitación avergonzado por haberse plantado así en la cocina delante de su asistente. Corrió al espejo en busca de su reflejo, se miró despeinado y con la barba un poco crecida, un quejido exasperado salió de sus labios, de inmediato salió disparado a darse una ducha.
Elizabeth y Georgiana ya salían de casa cuando una voz masculina las interceptó.
-¿Necesitan que las acerque al centro comercial?
-Es una buena idea ¿no crees Lizzie? así solo pediremos que el auto vaya por nosotras mas tarde.
Lizzie miró al joven Darcy, su gesto serio nunca cambiaba, a pesar de ser un buen ofrecimiento ella no quería pasar mucho tiempo cerca de él pues el efecto que le provocaba en su cuerpo era demasiado revelador para ella.
-El señor Darcy debe estar ocupado, no creo que sea una buena idea.
-¿Para dónde vas Fitzy?
-Iré a mi apartamento por algunas cosas, podría recogerlas más tarde si gustan y regresaremos juntos.
-Es una oferta que no puedo rechazar, lo siento Lizzie, él gana.- Gigi le hizo un gesto inocente a Elizabeth que no pudo evitar sonreir y dejar salir una autentica carcajada. Sus ojos buscaron los de Darcy quien quedó cautivado por esa sonrisa autentica.
Lizzie al ser consciente de la mirada de Darcy sobre sus labios en un acto inocente se mordió el labio inferior para quitar la sonrisa de su rostro.
-Está bien, usted gana señor Darcy.
-Se lo agradezco señorita Benet, por concederme la victoria.
El auto de Fitzwilliam llegó, era un BMW negro discreto. El mayordomo abrió la puerta trasera y Fitzwilliam la delantera del copiloto esperando que Gigi entrara, sin embargo ella se metió en el asiento trasero dejando a Elizabeth en el asiento de copiloto, Fitzwilliam le ofreció su mano para ayudarla a sentarse. Sus reacciones de nuevo fueron incontrolables, la sensación de calidez y nerviosismo les llegó a ambos de golpe. Cuando Elizabeth retiró su mano Fitzwilliam no pudo evitar desear contener el calor en su mano apretando su puño.
El camino fue un poco inesperado para Elizabeth que escuchaba como Gigi bromeaba con su hermano y éste respondía con alegría e ingenio a los comentarios. En algún punto Lizzie se sintió cómoda junto a Fitzwilliam a quien después de una broma le sonrió con autentica empatía que lo desarmó por completo regalándole una sonrisa amplia que ella nunca le había visto y que la dejó sin aliento.
-Oigan ustedes dos, ¿por qué no dejan de llamarse como extraños? eso de "Joven señor Darcy" y "Señorita Benet" no me suena bien, ya se conocen, trabajan juntos y además ambos son jóvenes y tienen casi la misma edad.
-Casi pero no, tu hermano es mayor que yo por tres años, además es mi jefe y no puedo tener una relación tan cercana con él debido a que soy su asistente Gigi.
-¿Eso significa que seguirán con esta cosa de hablarse formalmente?
-Así es Gigi, por favor compórtate y deja que las cosas fluyan naturalmente, es tu amiga y lo entiendo pero nosotros apenas nos estamos conociendo, no es como que de la nada pueda llegar y hablarle como si nos conociéramos de toda una vida.- Argumentó Darcy serio.
Gigi bufó con desgano y Lizzie giró hacia ella señalándola con el dedo índice y el pulgar arriba simulando una pistola, giño su ojo izquierdo y con un ligero movimiento de su muñeca y un ¡Bum! silencioso le había dado a entender que esa batalla la tenía perdida.
Ambas rieron en complicidad. Para Fitzwilliam era algo nuevo conocer esa faceta de su hermana, era libre, risueña, y alocada, pero siempre se comportaba con sus padres, en cambio estando con Elizabeth esa locura se multiplicaba. Su hermana se veía feliz al lado de ella, era como si fuera su hermana y por un momento Darcy deseo que eso fuera cierto, pero luego recordó sus minifaldas y curvas y no pudo desear más que tenerla entre los brazos lo que hizo que se distrajera un momento.
-¿No avanzarás? el semáforo se ha puesto verde- preguntó Elizabeth sacándolo de sus pervertidos pensamientos. Él no dijo nada, solo avanzó en silencio.
Gigi se emocionó cuando la lista de reproducción tocó la canción de Lizzie y ella, su canción favorita.
-Oh don't you dare look back Just keep your eyes on me She said shut up and dance with me! - cantó a todo pulmón la joven Darcy
Lizzie continuo la canción, como si cada una tuviera una parte
-This woman is my destiny she said oh ohshut up and with me!
-We were victims of the night The chemical, physical, Kryptonite, Helpless to the bass and faded light
-Oh we were born to get together, Born to get together
Para Darcy fue extraña esa sincronía, se notaba que la habían memorizado las dos. Ambas comenzaron el coro al mismo tiempo y el auto se llenó de alegría, risas y gritos.
-Lamento que hayas oído eso hermano pero es nuestra canción, siempre la cantamos, nacimos para estar juntas verdad Lizzie?
-Absolutamente! es nuestra canción.
Él no dijo nada pero miró a Elizabeth diferente en ese momento, una mirada cálida y llena de un sentimiento extraño que hizo a Lizzie ruborizarse.
Cuando llegaron al centro comercial se despidieron de Fitzwilliam y salieron del auto sin esperarlo a bajar, Gigi la arrastró dentro tomándola por sorpresa por lo que tropezo un poco sacándole una risa a Fitzwilliam al verlas de ese modo, de verdad parecían hermanas.
Gigi se paseó por la mayoría de las tiendas de ropa, ambas se compraron varias prendas y accesorios. Entraron a una tienda de ropa para hombre, Lizzie no sabía muy bien que hacían ahí.
-¿Comprarás algo para tu padre?
-Si y para Fitzy, él es un buen hombre, no deberías quedarte con la primera impresión, sé que fue mi culpa en parte, debí esperar a que te fueras para lanzarle la pregunta pero no creí que te diera esa respuesta tan estúpida.
-No tienes de que preocuparte, ya lo he olvidado.
-Claro que no! Papá me ha dicho como te comportas con él, como si fuera un autentico cretino, te juro que no es así
-Gigi está bien, solo me estoy divirtiendo haciéndolo sufrir un poco, no es gran cosa, además él se lo buscó, a una mujer no se le debe de decir eso por muy fea que sea.
-Lo sé, mi hermano es un poco torpe, me disculpo en su lugar.
-No tienes porqué. Déjalo estar Gi, las cosas serán como deben ser.
Gigi no se quedó conforme con la respuesta pero su cordura le pedía a gritos dejar de presionarla.
-¿Corbata azul o gris?
-¿para quién de los dos?
-mmm... para papá
-Gris
-Para Fitz quiero otra cosa... ¿qué tal unas mancuernillas?
-Me parece bien, usa muchos trajes así que le vendrán bien
-Oh mira estos! están preciosos
-Me gustan más los de este lado, van más con él.
-Decidido! serán esos.
-¿Qué? ¿Pero, que tu no ibas a escogerlos?
-Lizzie, Lizzie, mi joven Padawan, tienes tanta maldad que aprenderme
Ya en casa de los Darcy Gigi le quitó de las manos al mayordomo las que eran destinadas a su familia.
A su madre le entregó una pequeña bolsa que contenía una mascada fina de seda con estampado floral que le sentaba de maravilla.A su padre le entregó la bolsita y dentro de esta una caja con la corbata su hermano también le entregó una pequeña bolsa.
-Para ti hermanito! espero te guste.
-Gracias enana- como se refería a ella con cariño. Sacó la caja y la abrió, dentro había un par de mancuernillas doradas redondas con decorado entramado en las orillas y una fina F delineada al centro con oro blanco resaltando. Francamente eran muy elegantes, le encantaron por su buen gusto y discreción. - Me encantan! son hermosas! muchas gracias!
-De nada, las escogió Lizzie, las que yo habían elegido eran de Batman peeeero, ya que ella tiene tan buen gusto, creo que debía hacerle caso.
Eso cambiaba todo, le parecían las más brillantes de todas las mancuernillas, debía usarlas.
-¿Debo usarlas?
-Mañana mismo mi cielo - Sentenció su madre con buen humor.
Llegar a la oficina nunca le había despertado tanta ansiedad, quería ver esos ojos castaños que tanto le tenían hechizado. En el elevador junto a su padre se acomodó la corbata y tocó sus puños para cerciorarse por enésima vez que ahí estaban las mancuernillas, su padre notaba todas esas manías y no hacía más que reír internamente. Ya se le estaba haciendo evidente la atracción de su hijo por su asistente, pero de Lizzie hacia él no había nada de intensión. Ella había puesto una barrera impenetrable en la que solo Fitzwilliam parecía quedar fuera y eso aunque divertido le hacía pensar que su asistente se estaba vengando de su hijo.
"Bueno, en algún momento estos niños deberán darse cuenta que están hechos el uno para el otro, él con su prejuicio y ella con su orgullo, vaya par!"
El ascensor anunció su llegada a la última planta. De pie los esperaba Charlotte quien los saludó cordialmente, siempre con su vestimenta discreta y elegante, les dio los detalles del día para ponerse a trabajar.
-Muchas gracias Charlotte, tráeme el reporte de los hoteles y un café bien cargado para empezar el día por favor.
-Por supuesto señor Darcy.
-Espera Charlotte -La interrumpió Fitzwilliam - ¿Dónde está la señorita Benet?
-Está abajo con el personal de mercadotecnia, le han pedido ayuda con el proyecto de lanzamiento para el hotel de Marruecos, ha estado ahí desde hace una hora, pero si la necesita la mandaré llamar.
-No, no - el padre sin darle tiempo a su hijo para responder- la necesito supervisando eso.
Con una ligera reverencia Charlotte salió de la oficina.
-El lanzamiento de Turkia fue un éxito debido a que Elizabeth estuvo supervisandolo todo, no perdió detalle de nada, cada plan, cada compra, todo, desde la recepción hasta los platos fue supervisado por ella y mira el éxito que ha tenido ese hotel. Confío en ella para estos proyectos.
-Si es tan buena en eso ¿porque no la cambias de departamento para que deje de ser tu asistente?
Su padre lo miró reclinado en su sillón con su brazo derecho cruzado en su pecho y su mano izquierda en su mentón mirándolo serio, con mirada calculadora.
-La necesito a mi lado, es más importante de lo que crees. Con el tiempo entenderás. Se convertirá en tu mano derecha, al menos eso es lo que espero de ambos.
El día estuvo muy ocupado para todos, el lanzamiento del hotel de Marruecos le estaba absorbiendo el tiempo a Lizzie y en gran parte también a Fitzwilliam pues su padre le había delegado el proyecto a él, en cierta forma era su gran inicio y debía apoyarse en Elizabeth.
Pasadas las 6 de la tarde Charlotte entró a despedirse de Fitzwilliam, su padre se había retirado hacía un par de horas y él estaba trabajando duro para sacar su proyecto, debía leer toda esa montaña de papeles y no llevaba ni la mitad.
Cerca de las 9 de la noche salió de su oficina al escuchar ruidos provenientes del ascensor, se preguntó si Charlotte había regresado por algo. Cuando las puertas se abrieron Lizzie se espantó al ver a Fitzwilliam.
-¿Sigue aquí señor Darcy?
Fitzwilliam la miró con gusto, zapatillas negras con tacón alto, falda blanca entallada hasta la rodilla y blusa negra de cuello ojal con mangas largas. Su cabello se veía un poco despeinado y sus ojos estaban rojos y cansados.
-¿Ha estado trabajando con mercadotecnia todo este tiempo señorita Benet?
Con un movimiento de cabeza la invitó a pasar a la oficina
-Si, el inicio es complicado, tienen el plan y todo pero están un poco perdidos en la cultura y lo social del país, necesitan ver puntos importantes, si no lo toman en cuenta pueden estropearlo.
-Agradezco que esté tan involucrada en el proyecto.
-Es mi deber ayudarlo señor Darcy, es su primer proyecto y no debe quedar mal, debo hacerlo lucir bien.
-No debería de cargar con ese peso, hay un montón de gente detrás de esto, debería de ser su responsabilidad hacer bien su trabajo, señorita Benet usted no debería quedarse tan tarde por culpa de los demás.
-Está bien por mí, no se preocupe.
-¿Ya se iba?
-Si, solo subí a recoger mis cosas y me voy a casa
-¿La puedo llevar si gusta?
Lizzie dudó un poco, era atento de su parte y rechazarlo podría ser una descortesía por no contar como Gigi se la comería viva si se enteraba que había rechazado a su hermano.
-S... si no le molesta pasar por Merinton, apreciaría la oferta- Aceptó con timidez.
-Por supuesto que no, solo deme unos momentos
Comenzó a ordenar los papeles y apagar la computadora. Mientras lo hacía no perdió detalle de ella, se le notaba cansada pero aún así tenía el mentón en alto y se mantenía erguida, le dió la espalda y comenzó a curiosear en los libros del estante esperándolo. Después de unos minutos prefirió alejarse un poco de él, parecía que espiaba cada uno de sus movimientos.
-Iré a recoger mi bolso, lo espero en el ascensor.
Sin esperar respuesta salió de su oficina exhalando un suave suspiró de cansancio. No pudo evitar notar que a Darcy se le veía el cansancio por igual sin corbata, los primeros dos botones abiertos y su cabello ligeramente despeinado, se le veía adorable, sus manos le suplicaban regresar para darle un masaje en los hombros y perderse en ese cabello negro.
"Basta Elizabeth Benet, él es el amigo-enemigo con el que no nos relacionamos. Ese hombre es muy guapo pero puedo resistir, mi voluntad es fuerte, soy fuerte!"
Recogió sus cosas y lo esperó recargada en el escritorio mientras miraba en su celular las ultimas noticias en su red social. Gigi no perdió la oportunidad de etiquetarla en una fotografía mientras comía helado, se le notaba sorprendida.
-eres-una-toooonta-Giorgiana-Dar-cy
Hablaba en voz alta mientras lo escribía sin notar que Darcy ya había salido, su puso a su lado para ver lo que ella estaba haciendo mirando su foto sorprendida
-Me-las-pagarás-
-Supongo que un emoticón enojado vendría bien con el mensaje
-No, mejor uno riendo, no me molestan sus locuras, ¡oh! Fitzwil... ah.. ah.. perdón, señor Darcy ¿nos vamos?
-Después de usted Señorita Benet
En el ascensor Darcy miró la hora y Elizabeth notó un brillo particular, ahí estaban las mancuernillas y un escalofrío le recorrió el cuerpo, se sonrojó ligeramente desviando la mirada.
Las había notado, lo sabía, un sentimiento de orgullo adolescente le inundó el pecho al joven Darcy, un sentimiento como ninguno.
En el trayecto a casa de Lizzie ninguno de los dos habló demasiado, estaban muy cansados y cayeron en un silencio cómodo. El traslado a Merinton había sido tranquilo aunque un poco corto para el gusto de Darcy. Ya que el día anterior la había llevado a casa luego de recogerlas en el centro comercial de regreso no necesitó muchas instrucciones sin embargo le pareció un lugar poco seguro para alguien como ella, una joven hermosa que vive sola en un barrio así, le parecía una locura, sin embargo quien era él para decirle algo.
-Llegamos- Anunció él notando que Lizzie había cerrado los ojos por el cansancio.
Ella abrió los ojos y lanzó una mezcla de suspiro con gemido de cansancio.
-Te lo agradezco mucho, no era necesario que me trajeras.
Notó la informalidad y lo suave de su voz con la que le hablo y eso lo emocionó, disimulando y queriendo continuar con ese momento de comodidad entre los dos, mantuvo la informalidad.
-No hay problema, tú nos ayudas mucho, es lo menos que puedo hacer por ti.
Aun en la oscuridad del auto pudo notar una chispa encendiéndose en los ojos marrones de la castaña, algo tentador y perfecto que lo invitaba a acercarse, que lo empujaba.
-Nos vemos mañana en la oficina señor Darcy.
-Hasta mañana señorita Benet...
Y así salió del auto sin esperar a que bajara a abrirle la puerta, él espero hasta que su silueta desapareció en las escaleras del edificio. Estaba segura y era lo único que necesitaba saber para irse a casa y dormir con una sonrisa de satisfacción...
Iba a ser un solo capitulo pero de repente se me antojó juntar dos, espero que les hayan gustado!
