Hola holaaaa! ya sé que me van a colgar por no haber escrito antes, pero bueno, eso del home office es otra onda, pensé que me daría más tiempo de hacer cosas sin embargo creo que por lo mismo me estoy cargando de actividades, sin embargoooo aquí estoy de nuevo.
Muchas gracias a las personitas chulas, guapas y hermosisimas que se han tomado el tiempo de escribirme un review o de ponerme como favorito. Mi corazón se los agradece. Y sin más vamos con el capitulo que como saben los personajes le pertenecen a Jane Austen y el desarrollo de esta historia es totalmente mía. ¡A leer!
Han pasado unas cuantas semanas, la relación entre Elizabeth Benet y Fitzwilliam Darcy se ha vuelto mejor, la seguridad con la que Lizzie lo apoyaba con el proyecto de Marruecos y cómo se manejaba con los demás gerentes era notorio, se preguntó en varias ocasiones porqué su padre no le había dado ya un departamento a su cargo, pero nunca se lo preguntó abiertamente, le gustaba tenerla cerca aunque seguía intimidándolo con su belleza y fuerte carácter.
Ese día iría con Elizabeth y Georgiana a una cena-concierto de jazz, estar con ellas dos se había vuelto una constante, ellas eran muy amigas y a su hermana le encantaba recuperar el tiempo perdido de su hermano, estuvieron separados varios años, no podía culparla por desear estar con él y aprovechar para estar con su mejor amiga.
Su padre se notaba tenso, revisaba unos documentos y por cada página que pasaba se le veía con el ceño más molesto. Se levantó de su escritorio para preguntarle de que se trataba cuando entró Elizabeth Benet con su cabellera suelta radiante, suaves ondas lo decoraban, envuelta en ese vestido azul con mangas cortas y cuello redondo, largo hasta las rodillas, remarcando sus curvas rematando con unas zapatillas blancas con decorados en azul.
-Señor Darcy, joven Darcy, ¿requieren algo más antes de irme?
-Si, necesito que prepares tu equipaje pequeña- Comentó el señor Darcy padre sin levantar la mirada de los documentos- la situación en el hotel de Suiza no me parece muy real, necesito que vayas a revisar lo que está sucediendo
-Por supuesto señor, ¿cuándo debo irme?
-Mañana mismo, programa el vuelo cuanto antes, irás con Fitzwilliam
-¿Señor?
-¿Padre?
Ambos se miraron sorprendidos, siempre había viajado con el señor Darcy, no con su hijo, no sabía que esperar de eso.
-No me miren así, es hora de que ustedes dos salgan, hijo necesitas involucrarte en los otros hoteles, la sucesión esta próxima y estaría mas tranquilo sabiendo que conoces todos los hoteles y como están operando y quien mejor para mostrartelo que Lizzie, ella ha viajado conmigo y conoce al personal y el funcionamiento de cada uno. Nadie mejor que ella.
-De acuerdo señor- accedió Lizzie aunque por dentro no estaba nada conforme- llamaré al aeropuerto para que preparen el jet privado, joven Darcy saldremos a las 9 de la mañana ¿le parece bien?
-Si, por supuesto.
Elizabeth Salió de la oficina algo desconcertada y apresurada, debía darse prisa para estar a tiempo con Gigi que la esperaba a las 7. Hizo todas las llamadas necesarias y aún así sabía que no estaría a tiempo, el señor Darcy le había dejado el documento para que ella lo leyera, definitivamente eso haría después de la cena y de preparar su equipaje, el viaje debía ser de 5 días al menos para investigar todo lo que le había pedido el señor Darcy.
-¿Estás lista para irnos? Gigi esta furiosa, llevamos 15 minutos de retraso
-No puedo, necesito enviar primero algo a Suiza para que reserven la habitación
-Mi padre habló con un tal Foster y le pidió la reserva
-oh... en ese caso, creo que ya está.
-Vamos o seremos degollados por mi hermana.
-Estoy de acuerdo señor Darcy.
Ambos salieron del edificio, llegaron 45 minutos tarde con Gigi que los esperaba en una mesa cerca del escenario, el ambiente era romántico y la música sonaba de maravilla, la primera en ubicarla fue Lizzie que tomo a Darcy por la muñeca para guiarlo entre las mesas a media luz, cada uno se puso a lado de Gigi que estaba de frente al escenario dejando a cada lado un lugar vacío para ellos.
-Ya era hora de que llegaran, me dejaron esperándolos como tonta, ni crean que se salvan de mi furia
-Gigi perdón no fue cosa nuestra, las cosas se complicaron un poco y mañana salimos para Suiza- se excusó Lizzie
-¿Ustedes? Creí que papá siempre viajaba contigo - Refiriéndose a Lizzie
-Lo sé pero es por la sucesión que debemos enseñarle lo más posible a tu hermano, es comprensible Gigi
Era la primera vez que la escuchaba referirse a él de forma cariñosa y eso le provocó cierto sentimiento de placer.
La cena se desarrollaba bien, pero el bajista de la banda no paraba de mandarle guiños y coqueteos a Elizabeth que los recibía con risas tontas y nerviosismo agarrándose el cabello detrás de la oreja, eso definitivamente no podía pasar delante de sus narices.
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El despertador hizo que cobrara conciencia poco a poco, estaba tan cómoda en su cama que no quería moverse pero el sonido insistente hizo que el cuerpo a su lado se removiera también. Lizzie abrió los ojos confundida, ella estaba abrazando un torso masculino desnudo y era abrazada de forma protectora. Se sentó de golpe en la cama sin entender qué demonios pasaba.
-¡¿Darcy?!
El grito de Elizabeth hizo que abriera los ojos de golpe, entonces la vio, cabello suelto y revuelto, ojeras de rimel debajo de su ojos cafés, con su camisa blanca cubriéndole el cuerpo, se sentó también de golpe y su torso desnudo la hizo que se tallara los ojos, eso no podía estar pasando.
-¿Qué demonios pasó? - preguntó desconcertado
-¿Que hicimos? preguntó Lizzie cubriendo su rostro con ambas manos
-Gigi- la voz de Darcy sonó acusadora y molesto, estiró su mano y tomó su celular para marcarle a su hermana, optó por hacer video llamada para que poder ver sus gestos y saber si mentía
Después de varios tonos tomó la llamada, en la pantalla se veía a una recién despertada Georgiana Darcy algo molesta.
-Hermano, ¿qué quieres? ¿sabes qué hora es?... un momento... ¿no es esa la cama de Lizzie?
-Gigi, exijo una explicación del porque estoy en casa de Elizabeth?
-Bueno, yo creí que estabas en tu departamento pero ciertamente no tengo idea de que haces en casa de mi amiga sin ropa, ¿a caso tengo que atar cabos?
-Gigi!- le gritó Elizabeth que se unió a la videollamada junto a Darcy
-Wow! amiga! que mal te ves!
-Gigi basta! que hiciste ayer? - exigió Fitzwilliam
-Yo no hice nada! ustedes lo hicieron todo, ¿no lo recuerdan?
Ambos se vieron y desviaron la mirada casi de inmediato, estaban avergonzados el uno con el otro y no soportaban mucho verse a los ojos.
-Entiendo el silencio incómodo, ninguno lo recuerda, bien, tendré que refrescarles la memoria. Lizzie conquistó totalmente al bajista de la banda de jazz y parece ser que mi querido hermanito se puso celoso y comenzó a provocar a Lizzie para pelear y tener toda la atención, lo cual he de admitir fue un éxito. Después de eso ambos insistieron en ir a un bar para terminar sus peleas, los acompañé y fue divertido verlos pelear por todo y retarse con shoots de tequila creo que después del quinto ninguno de los dos sabía cómo se llamaban, yo manejé fuimos a casa de Lizzie y me dijiste la dejarías en la puerta de su casa y que me fuera porque irías a tu departamento en taxi, luego de eso no sé qué pasó pero... por cómo están creo que ya sé que hicieron.
-¡No puede ser! - lloriqueó Lizzie con frustración por no poder recordar nada de eso, no era propio de ella tomar hasta perder la conciencia pero Gigi parecía estar diciendo la verdad.
-Tranquila amiga, espero hayan tenido un poco de cordura y usaran condón
-¡Gigi! - Gritaron los dos al mismo tiempo
-¿No deberían apresurarse? tienen un viaje a Suiza y su avión los espera a las 9, son las 8! tic tac tic tac
-¡Mierda lo olvide! - No era propio de Fitzwilliam maldecir pero no sabía que hacer - Gigi necesito que me prepares la maleta y la envíes al aeropuerto y una muda de traje para cambiarme en cuanto suba al avión.
-Seguro! para eso soy tu hermana. Oye Lizzie, me gusta tu pijama, se ve sexy la camisa de mi hermano en ti, ¿debería de llamarte cuñada?
Lizzie pareció notarlo por primera vez, abrió la boca sorprendida y la cerró cuando su pulgar izquierdo quedó atrapado entre sus dientes y desvió el rostro para que no vieran su sonrojo mientras se abrazaba a ella misma con el brazo derecho.
-Gigi, la maleta, ¡ya! - le gritó Darcy cortando la llamada.
Hubo un momento de silencio incómodo ninguno de los dos quería verse pero debían darse prisa.
-¿Me permitirías ducharme?
-Claro! - Lizzie saltó de la cama, gran error, sus piernas quedaron descubiertas pues su única prenda era la camisa de Darcy que la miró descaradamente sorprendiéndose de verla de esa manera tan natural y sexy, quería dejar grabada esa imagen en su mente por si jamás la volvía a ver así.
Darcy se levantó pero notó que no llevaba puesto nada y se amarró la sabana en la cintura. Ambos estaban sonrojados pero no podían hacer más. Elizabeth aprovechó el tiempo que Darcy ocupó en la ducha para hacer su equipaje, si olvidaba algo debería comprarlo en Suiza, no tenía tiempo para revisar nada. Cuando vió a Darcy saliendo de la ducha con su cabello mojado y el torso desnudo lo inspeccionó a detalle, tenía un gran cuerpo digno de babear, este pensamiento hizo que reaccionara sacudiéndose mentalmente.
He planchado tu camisa, y tu pantalón pero... no...- al parecer le apenaba decir lo demás- no... no encontré tu... tu... ropa interior...
-Supongo que iré sin nada debajo
Lizzie se sonrojó más si era posible y desvió el rostro aguantando la respiración. "Dios... que sexy es y sin nada debajo solo bastaría con abrirle el pantalón y... no Lizzie, no puedes, no debes, es material prohibido"
-Bien... debo ducharme- volvió a sujetar su bata de baño por la que se había cambiado la camisa.
Darcy se hizo a un lado para dejarla pasar.
En lo que esperaba a que saliera lista, Darcy exploró el pequeño departamento de Lizzie, sencillo con paredes blancas y algunos afiches colgados en las paredes, portaretratos en los muebles, la mayoría de su familia, había una en la que estaban 4 chicas parecidas y al mismo tiempo distintas y Lizzie, supuso que eran sus hermanas o primas por el parecido físico. Se escuchaban ruidos de los departamentos vecinos, arriba un niño lloraba, a lado una pareja comenzaba a discutir y el ruido del tránsito lo hacía sentir algo abrumado. Desvió su atención hacia un estante con bastantes libros, al menos sabía que Lizzie tenía afición por la lectura.
Algo en el suelo muy cerca del sillón desvió su atención, se agacho para tomarlo, eran sus boxers y con ellos un brasier que se colgó de ellos por el ganchillo.
-¡Estoy lista! - salió a la sala con la maleta detrás de ella, su bolso en la otra mano y un vestido blanco con falda amplia por encima de la rodilla, torso entallado sin manga y amarrado al cuello con zapatillas blancas.
-Encontré mi ropa interior... - mostró ambas prendas a lo que Lizzie se sonrojó y cubrió su boca con asombro, una risa juguetona se formó detrás de su mano.
-Y veo que la mía también
-Permíteme llevar tu equipaje
Dejó de lado las prendas y las arrojó al sillón sin más para darle toda su atención a la preciosa mujer frente a él. No recordaba demasiado pero esperaba que de verdad hubieran hecho lo que pensaba y rogaba internamente a su cerebro para que le diera acceso a esos recuerdos.
Bajaron las escaleras y un auto de la familia Darcy los esperaba frente al edificio. El chofer se acercó para ocuparse de la maleta que arrastraba el señor Darcy, vieron que la equipaje de él ya estaba en el maletero. Ambos entraron en el auto para ser llevados al aeropuerto.
Una vez dentro del avión Fitzwilliam se metió a un compartimiento privado para cambiarse. Luego de unos minutos salió con su traje gris oscuro a medida, camisa azul y corbata gris a juego del traje, se colocó las mancuernillas que Lizzie había elegido, eran las únicas que su hermana había considerado después de todo y le pareció buen detalle de su parte.
Lizzie por su parte se concentró en la lectura del informe que su jefe le había entregado y hacía los mismos gestos que su él, algo no debía ir bien con los números en el documento.
-¿puedo ver el reporte?
-Si, claro, estoy por terminarlo solo dame 5 minutos Will - dijo Lizzie sin levantar la mirada de los papeles y con el gesto analítico, ni siquiera pareció darse cuenta de cómo lo había llamado.
-De acuerdo Lizzie- dijo a propósito Darcy para ver si reaccionaba y de alguna manera funcionó ya que ella levantó la mirada con las mejillas sonrojadas y los labios entreabiertos. Darcy tuvo que contenerse para no bajar a su altura para darle un beso a esos labios rojos
-O.. ok...
Terminó de leer y le entregó el reporte a Fitzwilliam quien al leerlo en cada página algo no le cuadraba, los números eran exagerados en gastos y pocas ganancias a pesar de reportar entradas constantes.
Al llegar al aeropuerto se trasladaron en un auto negro del hotel que los recogió para llevarlos directamente, Lizzie parecía un poco ansiosa pero él procuró no inquietarse por ello en su lugar iban en silencio cada uno mirando por la ventanilla perdidos en sus pensamientos.
Una imagen cruzó por la mente de Elizabeth... ella entró a su departamento y se quedó en el umbral de la puerta.
-Gracias por esta noche, la he pasado bien, señor Darcy
-Yo también la pasé bien Lizzie - acercándose a ella para darle un beso en la mejilla
-¿Ahora nos tuteamos Will?- preguntó coqueta
-Si... ¿no has escuchado que después de la tercer copa los enemigos se vuelven mejores amigos? - Fitzwilliam no se apartaba de su mejilla, seguía depositando pequeños besos suaves
-¿En serio? - Lizzie cerró los ojos disfrutando de sus labios
-Te lo juro...
Lizzie giró su rostro hacia él y lo besó primero con suavidad y luego con pasión, él la jaló por la cintura hacia él, sentir sus cuerpos deseosos los hizo gemir de placer en medio del beso
-Will...
Y con su nombre saliendo de sus labios la pasión explotó entre ellos cerrando la puerta de un golpe, con Lizzie desabotonando la camisa de Will y él bajando el cierre de la espalda del vestido el cual cedió al primer jalón, una vez en el piso Will la cargó haciendo que sus piernas le rodearan la cintura y se agarrara de sus hombros, la presionó contra la pared al tiempo que se rozaban entre si provocándose sensaciones electrizantes.
El recuerdo le llegó tan de golpe que no supo cómo pero se contuvo de maldecir, estaba empezando a recordar... y por Dios que le gustaba lo que recordaba.
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Espero que les haya gustado, si es así por favor regalame un review, es lo único que les pido para alimentar a mi pequeña escritora interna, muchas gracias por su tiempo! espero les haya ayudado a pasar un rato agradable ;)
